Ariel Jerez y Javier Franzé: El tasazo: hacia la restauración de la universidad elitista

Ariel Jerez y Javier Franzé: El tasazo: hacia la restauración de la universidad elitista
Ariel Jerez y Javier Franzé, Profesores de Ciencias Políticas y vicedecanos de Estudiantes y Profesorado respectivamente en la Universidad Complutense de Madrid

A pesar del grado de evidencia científica existente en el conocimiento social y económico, el liderazgo sistémico insiste en las políticas de austeridad como salida de la crisis. Su objetivo sigue estando guiado por el manido eslogan de “dejar trabajar a los mercados”, que con su mano invisible destruirían lo mal diseñado en el pasado, para que el futuro se construya sobre acertadas bases competitivas. La hegemonía implacable de este discurso ideológico pivota en el enorme poderío mediático que acompaña a estas ideas en nuestro país. Como viene demostrando el profesor Viçenc Navarro, los rasgos acríticos y antipluralistas de nuestros medios no tienen parangón en las llamadas sociedades avanzadas, ni siquiera en Estados Unidos.

En el sistema educativo en general, y en la universidad española en particular, estamos muy escasos de recursos si nos comparamos con cualquier país de la UE (incluso más periféricos y latecomers), como lo demuestra cualquier índice de gasto medio tanto en relación al PIB como per capita por estudiante. Sin embargo estamos siendo objeto de una profunda reforma económica e institucional, realizada a espaldas de las respectivas comunidades educativas. Con la excusa del “equilibrio” presupuestario público, se propone un modelo de universidad acorde a la nueva sociedad oligárquica y clasista que están organizando los gestores globales de la crisis financiera.

La marea verde viene movilizando importantes sectores de la comunidad educativa en el último año, con los grupos más activos del profesorado trabajando en amplia alianza con los estudiantes y con las asociaciones de las madres y padres. En la educación universitaria, en la medida en que la reforma parece ser más dilatada en el tiempo y auto-aplicada en virtud de la autonomía universitaria, la dinámica parece estar teniendo otro ritmo. Por razones sociológicas e ideológicas que bien cabría indagar, el profesorado está mayoritariamente desmovilizado y, por tanto, condicionando a la baja el margen de negociación de las autoridades rectorales. Es todavía el estudiantado quien lleva casi en exclusiva la batuta de la resistencia a las políticas neoliberales en la universidad, en buena medida porque está sufriendo en su propia carne biográfica las primeras consecuencias del tasazo del año pasado.

Eduardo Ibarra Colado

Eduardo Ibarra ColadoEduardo Ibarra Colado
Eduardo Ibarra Colado en fírgoa

Con gran pesar nos enteramos de la temprana muerte de nuestro amigo y colaborador de fírgoa. Reproducimos el artículo que publica Carlos Ornelas en el Excelsior de México.

Carlos Ornelas

Cuando murió, el domingo 19, se encontraba en la cúspide de su carrera académica. Antes de cumplir los 56 años, sus esfuerzos de docente, investigador y creador de instituciones ya habían rendido frutos. A pesar de ser un profesor exigente y riguroso, o quizás por ello, sus estudiantes lo veneraban.

Para Carmen, con un abrazo fraternal.

Hacia finales de enero de este año fue la última vez que platiqué con él. Nos encontramos en el pasillo y me saludó con su sonrisa tranquila. Fuimos a mi oficina y charlamos por un rato breve. Me comentó que le gustaría asesorar a una estudiante del doctorado en ciencias sociales (programa que coordino), que quería diseñar su proyecto con un tema que a él le interesaba. Quedamos en el cambio de tutor al final del trimestre.

¡Ya no hubo ese cambio ni ninguna otra plática! Aquel día se quejó de una contractura en la espalda, pensaba que tenía una lesión en la columna, mas una intervención reveló que tenía cáncer en los riñones. La metástasis era un hecho. Eduardo Ibarra Colado luchó y perdió su batalla lleno de dignidad. Carmen, su viuda, me comentó en el velorio que él sufría porque iba a dejar muchas cosas pendientes. Ella se veía resignada, “contenta de haberlo compartido con todos ustedes”, pero triste por su partida.

En La ciencia como vocación, Max Weber especula: “En el campo de la ciencia, sin embargo, el hombre que se hace el empresario de la asignatura a la que se dedique; se para en el escenario y busca legitimarse a sí mismo a través de la experiencia; luego se pregunta: ¿Cómo puedo demostrar que soy algo más que un mero especialista y cómo le hago para decir algo en la forma o en el contenido que nadie más ha dicho?”

Cuando murió, en la noche del domingo 19, Eduardo Ibarra Colado se encontraba en la cúspide de su carrera académica. Antes de cumplir los 56 años, sus esfuerzos de docente, investigador y creador de instituciones ya habían rendido frutos. A pesar de ser un profesor exigente y riguroso, o quizás por ello, sus estudiantes lo veneraban; hablaban de él con reverencia, al mismo tiempo que se quejaban de la carga que representaban sus clases. Él impartió docencia en tres unidades de la UAM: Iztapalapa, Cuajimalpa y Xochimilco.

Fue un fanático de las universidades públicas y las hizo el centro de sus estudios. Publicó más de un centenar de piezas en revistas y casas editoriales de prestigio. Algunas de ellas de calidad académica sobresaliente. Por ejemplo, la que resultó de su tesis de doctorado, La universidad en México hoy: gubernamentalidad y modernización, obtuvo el premio a la mejor investigación en ciencias sociales que otorga la Universidad Autónoma Metropolitana a sus académicos, en 2003. El mismo trabajo ya había sido galardonado como la mejor tesis de doctorado en el año 2000 en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. En él dijo cosas que nadie había expresado antes.

Eduardo Ibarra era incansable en su hacer académico. Con el fin de documentar sus investigaciones y las de sus colegas, ideó la creación de un acervo y ordenamiento de documentos, el Laboratorio de Análisis Institucional del Sistema Universitario Mexicano con el fin de facilitar el examen comparado de las universidades mexicanas. Él era el editor y redactor principal (en forma artesanal, como le gustaba decir) del semanario de LAISUM, a partir de marzo de 2011 y hasta que la enfermedad lo puso en cama. En esa página electrónica se encuentran sus análisis personales, “Los puntos sobré las íes”, reseñas de libros, discusión de actividades y artículos de investigadores asociados al proyecto.

Su trabajo fue apreciado por pares y autoridades, obtuvo reconocimientos académicos y premios. La UAM le otorgó el estímulo a la docencia y la investigación en el más alto nivel en innumerables ocasiones y era miembro del Sistema Nacional de Investigadores, nivel III. No era un mero especialista. Eduardo Ibarra Colado se encaminaba a ser un caudillo cultural. Su pasión por la ciencia y su entusiasmo por el trabajo intelectual, su influencia entre los estudiantes y entre quienes lo leímos y escuchamos, le otorgan una estatura académica de respeto y admiración.

Hoy tendremos que vivir sin él. Sus estudiantes lo lloran, sus colegas y amigos ya lo extrañamos, y su familia le guarda luto. Vivirá en nuestra memoria por un largo rato. Estoy seguro que de vez en cuando me confundiré si miro a alguien caminar como él, que le caiga el pelo castaño sobre la cara y le dé forma a una barba bien cuidada de donde surja esa sonrisa seria tan peculiar de él.

¡Descanse en paz!

Excelsior, 22/05/13

José Carlos Bermejo Barrera: Físicos contra burócratas

José Carlos Bermejo Barrera: Físicos contra burócratas

La historia de la física creó las mejores imágenes de científicos geniales, desde Arquímedes a Newton, pasando por Galileo condenado por la Inquisición y culminando en Einstein, Heisenberg y los grandes físicos del siglo XX; su desarrollo avanzó a pasos de gigante gracias a la capacidad de experimentar y pensar de unas pocas mentes maravillosas. Sin embargo, ya no solo Newton, sino ninguno de los creadores de la física contemporánea podría obtener hoy plaza alguna en el mundo académico, al no cumplir las normas diseñadas por unos funcionarios que no son científicos eminentes, pero sí expertos en medir todo con la misma medida, ya sea la física teórica o la filología hebrea, gracias a su nueva ciencia de la epistemetría.

Los artículos de Einstein fueron publicados sin referees, apenas tuvieron lectores y su impacto fue muchos años posterior a su publicación en una revista alemana. Ni él ni ninguno de los grandes científicos del siglo XX fue contratado siguiendo un baremo neutro, sino solo por sus méritos, a veces evaluables por muy pocos expertos (Eddington llegó a decir en un momento que solo él y Einstein comprendían la relatividad). Y figuras como Gödel o Turing combinaron la soledad de sus investigaciones con la más absoluta excentricidad. Pero todo cambió con la II Guerra Mundial, el mayor proceso de innovación científico-técnica realizado por la humanidad en el más breve lapso de tiempo, pues permitió producir todo tipo de tecnologías masivamente en tiempo récord e innovar más en los campos de la ingeniería, la química y la física que en todo un siglo. Con ella y el proyecto Manhattan se crearon los primeros grandes programas y equipos de investigación, formados por miles de expertos y científicos y coordinados por militares y politicos. En este caso, un general de brigada daba órdenes a Einstein, Gödel, Oppenheimer y tantos otros. Y ese mismo general prohibía publicar nada que tuviese que ver con el proyecto y comenzó a preocuparse cuando en la bibliografía alemana dejó de publicarse en esos mismos campos, los de verdadero interés estratégico y económico, en los que lo que se descubre nunca se da a conocer más que por sus efectos.

O desgoberno aproba a Lei Wert

O desgoberno aproba a Lei Wert

Lazo negro

José Carlos Bermejo Barrera: Fonseca: diálogos en el limbo

José Carlos Bermejo Barrera: Fonseca: diálogos en el limbo

Al acabar el siglo XVI, en el que se fundó la Universidad de Santiago, Martín González Cellórigo, un médico vallisoletano, describió así a los profesores y habitantes de su ciudad, que había sido capital del Reino hasta hacía poco: “una república de hombres encantados que viven fuera del orden de la naturaleza” (Memorial de la política necesaria y útil restauración de España). Y es que Valladolid había conocido un desarrollo urbanístico y artístico sin precedentes por ser capital, sede del Tribunal del Reino y poseer más de 40 conventos y una universidad que le proporcionaron ingresos tan copiosos como efímeros. Algo así como lo que le ocurre ahora a nuestra ciudad: administrativa, religiosa y universitaria. Cuando solo se vive del dinero público, que proviene del trabajo real en la economía productiva, se corre el riesgo de perder el contacto con la realidad y de vivir en un mundo encantado en el que nada llega para satisfacer las ansias de prestigio en cada campo. Las universidades públicas españolas, que llevan a cabo una labor docente e investigadora estimable, han corrido el riesgo, desde que se proclamó su autonomía académica, de perder pie en el mundo real. En ellas se ha llegado a creer que todo es posible, que de todo se sabe, y que de todo se puede opinar. Y así grandes o pequeños especialistas suelen sentenciar sobre economía, política o lo que sea afirmando que de un determinado tema en concreto no saben mucho, pero que en su campo, por ejemplo, lo que se valora es tal o cual revista o tal y cual mérito, que pasan así a considerar de valor universal.

Vincent de Gaulejac et Isabel Taboada Leonetti: La lutte des places - Insertion et désinsertion

La lutte des placesVincent de Gaulejac et Isabel Taboada Leonetti: La lutte des places - Insertion et désinsertion

Editorial: Desclée De Brouwer, 2007
ISBN: 978-2-220-05917-4

Analyse des causes du processus de désinsertion sociale, tel qu'il peut être interprété à travers des histoires individuelles singulières, et des contradictions des réponses institutionnelles à ce problème.

On n'existe plus ! Cette plainte est caractéristique de toutes les personnes qui ont le sentiment d'avoir perdu leur place dans la société. Ce phénomène de désinsertion sociale est nouveau et touche un nombre de personnes de plus en plus important.

La lutte des places n'est pas une lutte entre des personnes ou entre des classes sociales. C'est une lutte d'individus solitaires contre la société pour trouver ou retrouver une « place », c'est-à-dire un statut, une identité, une reconnaissance, une existence sociale.

Cet ouvrage décrit, à partir de récits de vie, différents aspects de l'exclusion et diverses formes de désagrégation du lien social. Il montre comment des individus entrent dans l'engrenage de la désinsertion et présente les stratégies pour tenter de s'en sortir. Il analyse également pourquoi les réponses politiques et institutionnelles se sont avérées, jusqu'à présent, impuissantes pour enrayer ce phénomène.

Henry A. Giroux: America’s Education Deficit and the War on Youth

America’s Education Deficit and the War on YouthHenry A. Giroux: America’s Education Deficit and the War on Youth

Editorial: Monthly Review Press, 2013
ISBN:
978-1-58367-344-7

America’s latest war, according to renowned social critic Henry Giroux, is a war on youth. While this may seem counterintuitive in our youth-obsessed culture, Giroux lays bare the grim reality of how our educational, social, and economic institutions continually fail young people. Their systemic failure is the result of what Giroux identifies as “four fundamentalisms”: market deregulation, patriotic and religious fervor, the instrumentalization of education, and the militarization of society. We see the consequences most plainly in the decaying education system: schools are increasingly designed to churn out drone-like future employees, imbued with authoritarian values, inured to violence, and destined to serve the market. And those are the lucky ones. Young people who don’t conform to cultural and economic discipline are left to navigate the neoliberal landscape on their own; if they are black or brown, they are likely to become ensnared by a harsh penal system.

Giroux sets his sights on the war on youth and takes it apart, examining how a lack of access to quality education, unemployment, the repression of dissent, a culture of violence, and the discipline of the market work together to shape the dismal experiences of so many young people. He urges critical educators to unite with students and workers in rebellion to form a new pedagogy, and to build a new, democratic society from the ground up. Here is a book you won’t soon forget, and a call that grows more urgent by the day.

Giroux has written a compelling critical discourse analyzing the present crisis of democracy. We can only hope it will become a manifesto, taken up by an informed and energized citizenry—ready to act.
Carol Becker, Professor of the Arts and Dean of the School of the Arts, Columbia University; author, Thinking In Place

This is classic Giroux in the sense that it contains all the passion, empathy, and righteous anger that we have come to associate with Henry Giroux. Impressive in his unflagging commitment to a public pedagogy that creates, sustains, and expands our discussions of what it means to be a citizen and member of a world community. Among so many strengths, I would single out this book’s attention to the youth of the world—not as ‘resources’ to be ‘developed’ and ‘trained,’ but as our best hope for a just world.
David Palumbo-Liu, author, The Deliverance of Others: Reading Literature in a Global Age

From Mobil/Exxon to the two presidential candidates, everyone has a cure for the ills of education, but as usual Henry Giroux sees the truth behind the rhetoric. Stop stealing the future from our young people, especially in the working class. Unable to get decent educations, chained to dead-end jobs, our young people are the targets of state-sponsored violence. Giroux knows personally this situation; this book is his intellectual autobiography. Listen to him and act.
John Carlos Rowe, University of Southern California

José Carlos Bermejo Barrera: Don de lenguas

Don de lenguas José Carlos Bermejo Barrera: Don de lenguas

Da fe el libro del Génesis de la primera burbuja inmobiliaria, cuando nos narra que los hombres decidieron construir en altura, violando las normas vigentes y pretendieron llegar al cielo, una oferta que sigue viva en la propaganda inmobiliaria. Como era lógico, Dios decidió castigarlos derribando la Torre de Babel, lo cual, además de una posible crisis en el sector de la construcción, trajo consigo una maldición: la aparición de miles de lenguas, alegría de gramáticos y desesperación de escolares. Y es que hasta entonces solo existía una lengua, aquella en la que Dios habló a Adán y Eva en el Paraíso, el hebreo. Fue una verdad evidente que el hebreo era la lengua propia del Paraíso, aunque algún que otro fraile tozudo sostuviese que tuvo que ser el latín, por ser el hebreo la lengua propia de un pueblo herético y deicida. Se llevaron a cabo algunos experimentos para saber cuál había sido la lengua originaria de la humanidad. Cuenta el historiador Herodoto que para descubrirlo un faraón ordenó aislar a un niño desde su nacimiento hasta el momento en el que comenzase a hablar, cosa que hizo en una de las lenguas del Asia Menor, el cario. Un emperador germánico repitió el experimento en la Edad Media, resultando ser el niño hebreo parlante, a la vez que avalista de la verdad bíblica.

Las lenguas sirven para muchas cosas. Para designarlo todo, y por eso Adán, en un esfuerzo botánico sin precedentes, puso nombre a todas las plantas y animales del Paraíso. Para expresar los sentimientos, en su caso solo hacia Eva. Y para dar órdenes. Dios creó el mundo hablando porque puede convertir su palabra en realidad y además decidió no añadir prólogo o preámbulo al asunto, al contrario de lo que hacen ahora nuestros legisladores. Y además dio una orden tajante: no comer el fruto de un único árbol, lo que auguraba los más negros presagios. Y es que Eva, haciendo la compra a crédito, pues no había dinero, y asesorada por una serpiente cotilla, decidió comer e invitar a la manzana prohibida a su marido y único pariente; cosa que ambos hicieron porque lo mejor del sabor de ese fruto era que estaba prohibido. San Agustín analizó el episodio en su Confesiones, explicando así el placer que le daba robar peras en la huerta de los vecinos.

Stephen J. Ball: Global Education Inc.: New Policy Networks and the Neoliberal Imaginary

Global Education IncStephen J. Ball: Global Education Inc.: New Policy Networks and the Neoliberal Imaginary

Editorial: Routledge, 2012
ISBN: 978-0-415-68410-1

Do private and philanthropic solutions to the problems of education signal the end of state education in its ‘welfare’ form?

Education policy is being reformed and re-worked on a global scale. Policies are flowing and converging to produce a singular vision of ‘best practice’ based on the methods and tenets of the ‘neo-liberal imaginary’. Philanthropy, business and the governments are coming together in new networks and sites of policy outside of the framework of the nation state. This book is a first step in recording, mapping and making sense of the most important aspects of these new relations and dynamics of policy.

Using the approach of ‘policy sociology’ and the methods of social network analysis, Global Education Inc. explores the policy activities of edu-businesses, neo-liberal advocacy networks and policy entrepreneurs, and of social enterprises and ‘new’ philanthropy. It also addresses the ways in which education and education policy itself are now being exported and bought and sold as profitable commodities and how entrenched problems of educational development and educational quality and access are now being addressed through ‘market solutions’. That is, by the involvement of private providers in the delivery of educational services, both independently and on behalf of the state.

Universities, schools and education services are being acquired as assets by private equity companies. Private storefront schools are being set-up by local entrepreneurs and through franchising arrangements, funded through microloans. School chains funded by philanthropy and run by multi-national edu-businesses are being harnessed to the attempts of developing societies in an attempt to achieve their Millennium Development Goals and provide mass access to basic education. Curriculum materials and pedagogy software and policy ideas such as inspections, leadership, school choice and accountability are being retailed by western ‘knowledge companies’ and consultants across the globe. This book argues that these new forms of policy and policy-making require new concepts and methods of policy analysis, with chapters including:

  • Networks, Neo-liberalism and Policy Mobilities
  • New’ Philanthropy, Social Capitalism and Education Policy
  • Policy as Profit: Selling and Exporting Policy
  • Money, Meaning and Policy Connections

Global Education Inc. is a crucial book that will be of great interest to students of social and education policy and social and education policy analysts and researchers.

Sarah Reckhow: Follow the Money: How Foundation Dollars Change Public School Politics

 Follow the MoneySarah Reckhow: Follow the Money: How Foundation Dollars Change Public School Politics

Editorial: Oxford University Press, 2012
ISBN: 9780199937738

Some of the nation's wealthiest philanthropies, including the Bill and Melinda Gates Foundation, the Walton Family Foundation, and the Broad Foundation have invested hundreds of millions of dollars in education reform. With vast wealth and a political agenda, foundations have helped to reshape the reform landscape in urban education. In this book, Sarah Reckhow shows where and how foundation investment in education is occurring and analyzes the effects of these investments within the two largest urban districts, New York City and Los Angeles. In New York City, centralized political control and the use of private resources have enabled rapid implementation of reform proposals. Yet this potent combination of top-down authority and outside funding also poses serious questions about transparency, responsiveness, and democratic accountability in New York. Meanwhile, a slower, but possibly more transformative set of reforms has been taking place in Los Angeles. These reforms were also funded and shaped by major foundations, but they work from the bottom up, through charter school operators managing networks of schools. This strategy has built grassroots political momentum and demand for reform in Los Angeles that is unmatched in New York City and other districts with mayoral control.

Guy Standing: El precariado. Una nueva clase social

El precariadoGuy Standing: El precariado. Una nueva clase social

Editorial: Pasado & Presente
ISBN
: 9788494100819
Publicación: 29 de Abril de 2013
PVP: 20€

"Aunque el precariado se venía configurando desde hace décadas, su crecimiento se aceleró cuando el crash financiero de 2008 hundió a España en una sima oscura de austeridad. Desde bastante antes los sucesivos gobiernos venían aplicando políticas económicas neoliberales que el precariado no perdonará ni olvidará" de este modo resume, en el prefacio a la edición española, el profesor de la Universidad de Londres Guy Standing la terrible situación de injusticia social que, no sólo en España, ha permitido el surgimiento de una nueva clase social: el Precariado. Una franja social que ve desaparecer los elementos del estado del bienestar que la separaban de la exclusión, que repentinamente se encuentra enfrentada ante el abismo de la pobreza y que busca maneras alternativas de organizar y canalizar su frustración.

José Carlos Bermejo Barrera: El arte de insultar

José Carlos Bermejo Barrera: El arte de insultar

Dice un aforismo inglés aplicable a nuestros diputados, que los criados hablan de personas mientras que los señores hablan de ideas. Si tuviésemos que juzgar a nuestros parlamentarios por su nivel lingüístico tendríamos que afirmar que han mejorado el aforismo al convertir nuestros parlamentos en una especie de tabernas. Dos diputadas y exconselleiras gallegas, una del BNG y otra del PP, me comentaron en dos ocasiones que la vida política se había degradado notoriamente, que la educación brillaba por su ausencia, los insultos en los pasillos y en el hemiciclo eran cada vez más frecuentes y que se había perdido el respeto entre los diputados. Nadie escucha con atención al otro ni admite que pueda mejorar sus propuestas, como ocurría no hace mucho, e incluso la exconselleira del BNG llegó a decirme: “boto de menos a Fraga, polo menos antes tiñan educación”.

La vida parlamentaria se basa en el uso del lenguaje para lograr convencer y persuadir y en el estudio y el razonamiento necesarios para hacer leyes y propuestas sensatas. Su dialéctica tiene muchas partes, siendo una de ellas la agresión verbal, pero aun en ella hay normas: se puede atacar con dureza a las ideas, pero sólo sutilmente a las personas, mediante alusiones o juegos de palabras que busquen siempre el doble sentido. A todo ello llamó el filósofo A. Schopenhauer “el arte de insultar”, y a ello dedicó el político y filósofo inglés, Jeremy Bentham su Libro de las falacias.

José Carlos Bermejo Barrera: ¿Contrato electoral o fraude moral?

José Carlos Bermejo Barrera: ¿Contrato electoral o fraude moral?

El empobrecimiento del lenguaje político y el auge de las ideas neoliberales, para las que toda la realidad social es y debe explicarse por las leyes económicas, ha dado a luz al marketing político, en el cual se dice que cada voto es un contrato entre dos partes y que la política es un mercado. Nada más lejos de realidad. Un contrato es un acuerdo entre dos personas jurídicas, individuos o colectividades, por el que mutuamente se reconocen unos derechos y obligaciones recíprocas.

Cuando un ciudadano vota en secreto a uno o varios candidatos no puede decirse que esté contratando nada, pues un contrato entre una parte conocida, el candidato, y otra anónima sería evidentemente nulo. Como el voto es secreto y desinteresado ha de ser gratuito, por eso no es legal montar oficinas de compraventa de favores electorales, y además el votante no vota lo que quiere ni elige en realidad a quien él quiera que gobierne, sino que escoge entre lo que hay, y lo hace a medias. En una lista cerrada, por ejemplo, podría preferir a las personas que están en la parte de ella donde tienen plena garantía de no ser elegidas, pero tampoco es él quien la hace. Y además, aunque los técnicos de cada partido redactan un amplio y complejo programa, casi ningún votante puede leerlo, a veces ni entenderlo, y ni siquiera lo hacen los militantes de cada partido que repiten los lemas o consignas que se les ordena repetir, llamándolas argumentario.

Declaración de Filadelfia

Declaración relativa a los fines y objetivos de la Organización Internacional del Trabajo
Declaración de Filadelfia (1944)

La Conferencia General de la Organización Internacional del Trabajo, congregada en Filadelfia en su vigésima sexta reunión, adopta, el día diez de mayo de 1944, la presente Declaración de los fines y objetivos de la Organización Internacional del Trabajo y de los principios que debieran inspirar la política de sus Miembros.

I

La Conferencia reafirma los principios fundamentales sobre los cuales está basada la Organización y, en especial, los siguientes:

  • (a) el trabajo no es una mercancía;
  • (b) la libertad de expresión y de asociación es esencial para el progreso constante;
  • (c) la pobreza, en cualquier lugar, constituye un peligro para la prosperidad de todos;
  • (d) la lucha contra la necesidad debe proseguirse con incesante energía dentro de cada nación y mediante un esfuerzo internacional continuo y concertado, en el cual los representantes de los trabajadores y de los empleadores, colaborando en un pie de igualdad con los representantes de los gobiernos, participen en discusiones libres y en decisiones de carácter democrático, a fin de promover el bienestar común.

II

La Conferencia, convencida de que la experiencia ha demostrado plenamente cuán verídica es la declaración contenida en la Constitución de la Organización Internacional del Trabajo, según la cual la paz permanente sólo puede basarse en la justicia social afirma que:

  • (a) todos los seres humanos, sin distinción de raza, credo o sexo tienen derecho a perseguir su bienestar material y su desarrollo espiritual en condiciones de libertad y dignidad, de seguridad económica y en igualdad de oportunidades;
  • (b) el logro de las condiciones que permitan llegar a este resultado debe constituir el propósito central de la política nacional e internacional;
  • (c) cualquier política y medida de índole nacional e internacional, particularmente de carácter económico y financiero, deben juzgarse desde este punto de vista y aceptarse solamente cuando favorezcan, y no entorpezcan, el cumplimiento de este objetivo fundamental;
  • (d) incumbe a la Organización Internacional del Trabajo examinar y considerar, teniendo en cuenta este objetivo fundamental, cualquier programa o medida internacional de carácter económico y financiero; y
  • (e) al cumplir las tareas que se le confíen, la Organización Internacional del Trabajo, después de tener en cuenta todos los factores económicos y financieros pertinentes, puede incluir, en sus decisiones y recomendaciones, cualquier disposición que considere apropiada.

III

La Conferencia reconoce la obligación solemne de la Organización Internacional del Trabajo de fomentar, entre todas las naciones del mundo, programas que permitan:

  • (a) lograr el pleno empleo y la elevación del nivel de vida;
  • (b) emplear trabajadores en ocupaciones en que puedan tener la satisfacción de utilizar en la mejor forma posible sus habilidades y conocimientos y de contribuir al máximo al bienestar común;
  • (c) conceder, como medio para lograr este fin y con garantías adecuadas para todos los interesados, oportunidades de formación profesional y medios para el traslado de trabajadores, incluidas las migraciones de mano de obra y de colonos;
  • (d) adoptar, en materia de salarios y ganancias y de horas y otras condiciones de trabajo, medidas destinadas a garantizar a todos una justa distribución de los frutos del progreso y un salario mínimo vital para todos los que tengan empleo y necesiten esta clase de protección;
  • (e) lograr el reconocimiento efectivo del derecho de negociación colectiva, la cooperación de empleadores y de trabajadores para mejorar continuamente la eficiencia en la producción, y la colaboración de trabajadores y empleadores en la preparación y aplicación de medidas sociales y económicas;
  • (f) extender las medidas de seguridad social para garantizar ingresos básicos a quienes los necesiten y prestar asistencia médica completa;
  • (g) proteger adecuadamente la vida y la salud de los trabajadores en todas las ocupaciones;
  • (h) proteger a la infancia y a la maternidad;
  • (i) suministrar alimentos, vivienda y medios de recreo y cultura adecuados;
  • (j) garantizar iguales oportunidades educativas y profesionales.

IV

La Conferencia, convencida de que la utilización más completa y amplia de los recursos productivos del mundo, necesaria para el cumplimiento de los objetivos enunciados en esta Declaración, puede obtenerse mediante una acción eficaz en el ámbito internacional y nacional, que incluya medidas para aumentar la producción y el consumo, evitar fluctuaciones económicas graves, realizar el progreso económico y social de las regiones menos desarrolladas, asegurar mayor estabilidad de los precios mundiales de materias primas y productos alimenticios básicos y fomentar un comercio internacional de considerable y constante volumen, ofrece la entera colaboración de la Organización Internacional del Trabajo a todos los organismos internacionales a los que pudiere confiarse parte de la responsabilidad en esta gran tarea, así como en el mejoramiento de la salud, de la educación y del bienestar de todos los pueblos.

V

La Conferencia afirma que los principios enunciados en esta Declaración son plenamente aplicables a todos los pueblos, y que si bien en las modalidades de su aplicación hay que tener debidamente en cuenta el grado de desarrollo social y económico de cada pueblo, su aplicación progresiva a los pueblos que todavía son dependientes y a los que ya han llegado a gobernarse por si mismos interesa a todo el mundo civilizado.

Enmiendas a la Constitución

El texto original de la Constitución, aprobado en 1919, ha sido modificado por la enmienda de 1922, que entró en vigor el 4 de junio de 1934; por el Instrumento de enmienda de 1945. que entró en vigor el 26 de septiembre de 1946; por el Instrumento de enmienda de 1946, que entró en vigor el 20 de abril de 1948; por el Instrumento de enmienda de 1953, que entró en vigor el 20 de mayo de 1954; por el Instrumento de enmienda de 1962, que entró en vigor el 22 de mayo de 1963, y por el Instrumento de enmienda de 1972, que entró en vigor el 1.o de noviembre de 1974.

Gerardo Pisarello y Jaume Asens: Resistir al miedo, golpear juntos

Gerardo Pisarello y Jaume Asens: Resistir al miedo, golpear juntos
Gerardo Pisarello y Jaume Asens, juristas y autores del libro ‘No hay derecho (s): la ilegalidad del poder en tiempos de crisis’ (Ed. Icaria, 2012)

Llevamos casi cinco años conviviendo con un capitalismo desbocado que no acepta límites. Que avanza sin pudor y aspira a mercantilizarlo todo. La vivienda, la sanidad, la educación, el espacio público, las relaciones afectivas. Para avanzar, este proceso necesita quebrar la autonomía individual y colectiva. Aislar a las personas y reducirlas a la servidumbre, a la impotencia. El consumismo dirigido, la alienación programada, son eso: figuras de la impotencia. La otra es el miedo. A ser desahuciado, a perder un empleo, a no poder pagar las deudas, a ser multado en el metro, a ser expulsado por no tener papeles, a ser detenido en una manifestación o en una ocupación. El individualismo, el miedo, la servidumbre voluntaria e involuntaria, son formas de impotencia que se dan la mano. Todas están en la base de la deudocracia.

Esta historia, desde luego, no es nueva. La deudocracia es hija del neoliberalismo. Y este del afán capitalista de soltar amarras. De librarse de las ataduras impuestas por las luchas y resistencias populares. Tras el hundimiento del socialismo irreal, lo sabemos, la bestia no quiere bozal. No tolera los límites jurídicos, los derechos, las leyes. A menos, claro, que sean sus propias leyes. Las que benefician a los bancos, a los grandes evasores fiscales, a la oscura trama de la cleptocracia. Esas leyes, sí. Las que aseguran la “culpabilidad de las sardinas” y la “impunidad de los tiburones”, como decía la gran Rosa Luxemburgo. Lo otro, los derechos humanos, son un incordio. Una atadura inaceptable. Da igual que se trate de los derechos sociales y ambientales que de los civiles y políticos. La bestia no quiere bozal, ni críticas, ni protestas que se le vayan de las manos. Solo consumidores dóciles y atemorizados. Puede aprobar sin inmutarse normas indecentes que dejan a miles de personas sin trabajo, sin casa y sin futuro. Pero ladra indignada contra un piquete sindical o contra las pegatinas de un escrache. Así, mientras estrangula el Estado social, mientras liquida los bienes comunes, monta el Estado penal, la excepcionalidad punitiva, la vigilancia continua.

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