José Carlos Bermejo Barrera: ¿Deben los filósofos picar piedras?

FilósofoJosé Carlos Bermejo Barrera: ¿Deben los filósofos picar piedras?

A juzgar por lo que se decía en la España de Franco, sí. La frase adecuada era: “yo a los filósofos los ponía a picar piedras”, proyecto a la vez laboral y político que resulta comprensible si se tiene en cuenta que muchos pensaban que la filosofía era una profesión peligrosa para el orden establecido, pues los filósofos, tábanos impertinentes, tenían la manía de poner en duda el orden establecido y las verdades consagradas de la religión. Como en la España de Franco la mayor parte de la población había interiorizado inevitablemente el franquismo, cuando una persona tenía una idea que consideraba buena para el bien común podía decir: “ si yo fuera Franco prohibiría…”, lo que naturalmente suponía admitir que la forma básica de la acción política y la mejora moral de un país ha de consistir siempre en prohibir o censurar algo. La idea del filósofo picapedrero, que no escultor en mármol o granito, también podía verse reforzada por la existencia de notorias iniciativas en el ramo de la cantería, como fue el caso del Valle de los Caídos, cuando no por la idea de que la filosofía había de ser esclava, “esclava de la teología”: ¿qué mejor trabajo para un esclavo que picar piedra en una cantera?

A lo largo de 2.500 años de historia, la filosofía y los filósofos han cumplido diferentes funciones dentro de una matriz que puede seguirse considerando como común. El filósofo no siempre fue un profesional de una materia. Tales de Mileto, el primero de ellos, no vivía de la filosofía. Se le atribuyeron un viaje de estudios a Egipto y unos conocimientos físicos y astronómicos extraordinarios, que le permitieron, ante la burla de una esclava, que se rió de él por caerse en un pozo al caminar de noche mirando a las estrellas, hacerse millonario alquilando todos los molinos de aceite de su ciudad a un precio ridículo cuando todo el mundo esperaba una horrible cosecha que sólo él sabía que había de ser extraordinaria. Sería así el inventor de las operaciones bursátiles a corto plazo. Los filósofos griegos, que consideraron que la cumbre de todos los saberes eran las matemáticas y que todos los saberes racionales forman parte de la filosofía, vivieron a veces en cofradías religiosas, como la escuela del matemático Pitágoras o la Academia de Platón, porque pensaron que la filosofía, además de la síntesis de todos los saberes, era ante todo una manera de vivir, orientada a la búsqueda del conocimiento, y no del poder o las riquezas. Aunque otras veces fueron educadores y asesores de los poderosos y también itinerantes vagabundos o predicadores callejeros, como Heráclito de Éfeso y los filósofos cínicos.

Interior firmó un convenio con una universidad para que los jefes de la Policía se graduaran en un año

Interior firmó un convenio con una universidad para que los jefes de la Policía se graduaran en un año
Más de un centenar de altos mandos se beneficiaron de este sistema mediante unos cursos online de la Universidad Juan Carlos I

El Ministerio del Interior comenzó a verle las orejas al lobo hace casi dos años. En concreto, en octubre de 2012, cuando el Juzgado número 9 de lo Contencioso Administrativo de la Audiencia Nacional ordenó cesar temporalmente al jefe superior de Policía del País Vasco, Fernando Amo, por haber sido nombrado sin tener el título universitario. Se basaba el tribunal en el artículo 19.2 de la Ley de Organización y Funcionamiento de la Administración General del Estado (Lofage), que indica que para este tipo de puestos es necesario estar en posesión de un doctorado, una licenciatura o una ingeniería.

La Audiencia Nacional dejó sin efecto cautelarmente la designación de Amo mientras abordaba el caso a fondo. Sin embargo, no llegó a entrar en la cuestión nuclear. El inspector de la Policía que había recurrido el nombramiento y forzado la resolución judicial no tenía capacidad para acceder al puesto, ya que había que ser comisario o comisario principal para hacerlo, por lo que el Juzgado decidió rechazar la demanda en virtud del criterio del Tribunal Constitucional, que afirma que no basta con la mera búsqueda de la legalidad por parte del recurrente, sino que éste debe poder aspirar al cargo en cuestión.

La cosa quedó por lo tanto en un susto para el Ministerio del Interior. Algunos de los altos cargos del departamento dirigido por Jorge Fernández Díaz mostraron entonces su rechazo a que se siguiera nombrando a personas que no cumplieran estos requisitos para cargos que los exigieran. El recurso contra Amo se había perdido porque había sido un inspector quien lo había puesto. No hubiera corrido la misma suerte de haber sido un comisario, que sí podía aspirar al cargo de jefe superior del País Vasco, planteaban los citados altos cargos.

En ese contexto, la Dirección General de la Policía comenzó a negociar un convenio con la Universidad Rey Juan Carlos con el fin de que los mandos que no estaban licenciados obtuvieran con cierta rapidez un título que les evitara posibles problemas y les sirviera de escudo ante recursos como el que casi derrumba a Amo. El acuerdo entre el centro universitario y el departamento dirigido por Ignacio Cosidó se concretó en un curso on line, de un año de duración, que comenzó en septiembre de 2013 y acabó el pasado mes de junio.

La convalidación de materias que los jefes policiales han realizado en cursos internos a los que han asistido a lo largo de su carrera (dos años en la Escuela de Ávila y programas de los ascensos), la asistencia virtual a las sesiones impartidas por la Universidad Rey Juan Carlos, la superación de un trabajo, de los exámenes y el pago de unos 3.000 euros finalizaba en la obtención del grado en Criminología que han conseguido más de un centenar de mandos del cuerpo en el primer año en que entra en funcionamiento esta modalidad.

El jefe superior de Madrid, entre los alumnos

Entre los que han alcanzado el objetivo se encuentran el jefe superior de Madrid, Alfonso Fernández Díez, además de otros máximos responsables policiales de comunidad autónoma y varios comisarios provinciales e inspectores jefes. Algunos de ellos necesitaban el título para ocupar con todas las de la ley el puesto que actualmente desempeñan y otros simplemente se presentaron con el fin de lograr el citado grado.

Entre los que han realizado el curso, y por lo tanto ya cuentan con la titulación exigida para los altos puestos del Ministerio del Interior, se encuentran precisamente algunos de los mandos que hasta el momento ocupaban esos cargos sin el citado requisito. Otros, que también desempeñan su trabajo en rangos superiores, sin embargo, continúan ejerciendo su trabajo sin contar con el grado, la licenciatura o el equivalente.

La sentencia del Juzgado número 1 de la Audiencia Nacional del pasado 16 de julio que ordena a la Secretaría de Estado de Seguridad cesar al subdirector general de la Inspección de Personal, José María Calderón, fue consecuencia de otro recurso que interpuso el mismo inspector que en el 'caso Amo'. En esta ocasión, sin embargo, sí prosperó porque el recurrente, según la ley, sí podía aspirar al cargo, que de hecho estaba abierto a todos los funcionarios de carrera, no solo a los comisario y comisarios principales, como ocurría en el supuesto del jefe superior del País Vasco.

Las consecuencias de esta sentencia, sobre todo en el caso de que sea declarada firme, son impredecibles, dado el alto número de puestos ocupados por comisarios o inspectores jefes sin titulación y debido a la incertidumbre de saber qué comisarios se lanzarán a recurrir. El Ministerio del Interior, por lo tanto, tendrá que decidir si mantiene a esos mandos en su cargo y se arriesga o les cesa en próximas reestructuraciones. Asimismo, tendrá que resolver si continúa con la misma política de designar jefes a dedo sin tener en cuenta los requisitos, lo que le expone a futuras reprimendas judiciales, o por el contrario opta por respetar la legalidad.

El futuro, por otro lado, será distinto, ya que la Ley de Personal de la Policía y también la de la Guardia Civil, que se tramitan actualmente ambas en el Congreso de los Diputados, establecen la condición de que los que aspiren a entrar en el primer cuerpo como inspectores deben estar en posesión de un grado (hasta ahora bastaba con una diplomatura) y que a los que accedan al instituto armado como oficiales –ya sea mediante promoción interna o mediante los estudios cursados en la Academia General Militar– se les hará entrega de un grado universitario.

José Carlos Bermejo Barrera: Retratos en Fonseca: Xosé Manuel Beiras Torrado

Xosé Manuel BeirasJosé Carlos Bermejo Barrera: Retratos en Fonseca: Xosé Manuel Beiras Torrado

Segundo o sociólogo Max Weber, existen tres tipos diferentes de autoridade: a tradicional, a carismática e a burocrática. Estes tres tipos poden darse tanto no campo político como no universitario e poden solaparse nunha mesma persoa, e quizais por iso a figura de X. M. Beiras, que desenvolveu a súa actividade vital simultaneamente nestes dous campos, poida ser un dos mellores exemplos da validez desta teoría.

Foi e segue sendo este profesor e político, próximo xa aos oitenta anos, un referente esencial para poder comprender gran parte da vida académica galega e por suposto do seu desenvolvemento político nos últimos corenta anos. E é que Beiras, que chegou a Santiago como catedrático de Estrutura Económica a finais dos anos sesenta, nunha universidade que comezaba a vivir as tensións políticas dos últimos anos do franquismo, foi á súa vez un mestre intelectual no campo das ciencias sociais e un político na clandestinidade que trataba de reformular o nacionalismo galego partindo dos desenvolvementos máis recentes da economía marxista e intentando comprender dun modo científico a realidade histórica e social da Galicia dese momento, sen dúbida moi diferente en moitos aspectos da actual. Para os estudantes da recentemente creada Facultade de Ciencias Económicas Beiras era un modelo a imitar, como só pode selo un profesor que a súa vez posúa a categoría de intelectual. E un intelectual, término creado na Francia de fins do século XIX a raíz do Asunto Dreyfus, é un escritor, pensador ou científico que se compromete política e persoalmente a defender as ideas nas que cre. Émile Zola, o novelista que publicou un artigo xornalístico titulado “Eu acuso”, sería o primeiro deles cando denunciou a falsedade do consello de guerra ao que fora sometido o capitán Dreyfus, acusado de traizón, debido entre outras cousas á súa orixe xudea.

José Carlos Bermejo Barrera: Elogio y censura de la académica fama

José Carlos Bermejo Barrera: Elogio y censura de la académica fama

Quizás pudiese parecer funesto,
U obra de un espíritu perverso,
Escribir esta crítica en un verso.

Es su estilo más bien algo pomposo
Y su uso de los hechos muy tramposo,
Fiel reflejo de su ánimo ambicioso.

Apenas conoce su pluma algún reposo,
Impulsada por deseo muy gozoso
De convertirse en un autor famoso.

Abandonando las ideas en un remanso
Ha conseguido dejar su mente en blanco,
Y lograr así en su lector descanso.

El arte de su oficio es alabado
Y de todos es muy apreciado,
Sentándolo la autoridad junto a su lado.

Es hoy autor muy laureado,
Siendo una y otra vez condecorado,
Y por nadie puede ser menospreciado.

Sabe bien que vano es el esfuerzo,
Si puede ser suplido por un gesto
Que a nadie pueda parecer molesto.

A figurar siempre ha de estar dispuesto,
Sirviéndose de cualquier pretexto,
Más fingiendose de espíritu modesto.

Su fama ha de ser continuo empeño.
Lograr la gloria sin fruncir el ceño
Sonriendo al que de las riquezas es el dueño.

Heroicos serán su esfuerzo y su tesón
A la hora de luchar por un sillón
Que le otorgue para siempre posición.

Mas al conquistar su brillante recoveco
Se la ha quedado el cerebro hueco
Y en él de ninguna idea se oye el eco.

Ved amigos que toda la sapiencia
No es más que del mundo la apariencia
Y el logro de una vana complacencia.

Y si quieres conseguir sabiduría
Intriga lo que puedas cada día,
No cejando un momento en tu porfía.

Pues necio es quien en pensar se esfuerza
Y quiere ser oído en cada puerta,
Ignorando que al saber vence la fuerza.

Podemos ya cerrar la conclusión:
Dedica joven todo tu tesón
En lograr de quien manda admiración.

MORALEJA

¡Lector tú que has leido verso tras verso!
No leerás la verdad de la moneda en el anverso
Muda, oculta y silenciosa la hallarás en su reverso.

Académica fama

José Luis Balaustre: Diseño y dialéctica

José Luis Balaustre: Diseño y dialéctica
MOMA

A lo largo de su historia la ciudad de Santiago de Compostela se ha caracterizado por haber hecho posible la gestación y alumbramiento de las más innovadoras obas de arte. Unas obras que siempre han enriquecido su calidad formal con su profundidad conceptual. Tras la construcción parcial de la Ciudad de la Cultura, como no podía ser menos en el caso de un arquitecto posmoderno, R. Eisenman, que asumió que dado que el potmodernismo es la negación de la totalidad y los grandes relatos, la obra más completa es la que no se acaba, el consistorio municipal compostelano ha hecho posible la llegada al mundo de las primeras obras de lo que se llamará a partir de ahora Strong Art, o arte fuerte, debido a que ese nuevo estilo se basa en el sólido pensamiento hegeliano, y sobre todo en su teoría dialéctica del concepto. Las obras de este nuevo estilo se crean a priori partiendo de la estructura conceptual dialéctica y deben ser leídas partiendo siempre del esquema del maestro Hegel basado en los tres pasos:

TESIS- ANTÍTESIS- SÍNTESIS

El pensamiento hegeliano permite la superación de la contradicción mediante la Aufhebung, a partir de la cual el diseñador pergeña las nuevas formas. Tenemos ejemplos de este nuevo arte en dos obras y un anteproyecto, que espera financiación y del que solo podremos ofrecer la maqueta.

Ulrich Beck: Una Europa alemana

Una Europa alemanaUlrich Beck: Una Europa alemana

Editorial: Paidós, 2012
ISBN: 978-84-493-2803-9

¿Cuáles son las consecuencias de las controvertidas medidas de austeridad que Alemania dicta para el panorama político europeo? El influyente sociólogo alemán Ulrich Beck nos ofrece en este pequeño volumen una visión clara y contundente sobre la crisis del euro, de la situación actual de la Unión Europea en este contexto; del debilitamiento de la democracia que esta crisis conlleva y sobre qué medidas cabe contemplar para evitar su desmoronamiento. 

La crisis del euro está poniendo a Europa contra las cuerdas, no cabe duda de ello. No obstante, el quid de la cuestión es que, en este proceso, las reglas básicas de la democracia europea están en suspenso o incluso transformándose en su contrario, pasando por encima de los parlamentos, gobiernos e instituciones de la Unión Europea. El multilateralismo se convierte en unilateralismo; la igualdad en hegemonía y la soberanía en privación de soberanía de los países.

¿Cómo ha sucedido todo esto? La previsión de la catástrofe europea ha cambiado ya, sustancialmente, el panorama del poder europeo. De hecho, está provocando el nacimiento de un monstruo político: una Europa alemana.

Alemania no persiguió esta posición de liderazgo. Por el contrario, este es un ejemplo perfecto de la ley de las consecuencias no premeditadas. La invención y puesta en circulación del euro fue, en realidad, el compromiso que Francia quiso que el  país germano aceptase para vincular la Alemania unificada en una Europa más integrada, en la que Francia seguiría desempeñando el papel preponderante. Pero lo que ha sucedido es justamente lo contrario. Económicamente, el euro resultó ser muy bueno para Alemania. Y con la crisis del euro, la canciller Angela Merkel se ha convertido en la reina informal de Europa.

Según Beck, la nueva gramática del poder se ajusta a la diferencia imperial entre países acreedores y deudores. Por consiguiente no se trata de una lógica militar, sino económica. A este respecto, los comentarios sobre el “Cuarto Reich” son totalmente erróneos.

El autor considera que la Europa, tal como la conocemos ahora, no será capaz de sobrevivir en las peligrosas tormentas del mundo globalizado.La Unión Europea debe ser algo más que un matrimonio nefasto, y es preciso actuar urgentemente y con clarividencia para afrontar este riesgo.

Ulrich Beck estudió Sociología, Filosofía, Psicología y Ciencia Política en Friburgo y Munich. Ha sido profesor en Münster, en la Universidadde Bamberg y desde 1992 en la Universidad Ludwig-Maximilian de Munich, donde es Catedrático de Sociología y en la que dirige el Instituto de Sociología. También ha impartido docencia en la Universidad de Gales en Cardiff y en la London School of Economics. Editor de la revista Soziale Welt (desde 1980), ha sido miembro de la Comisión para el Futuro de los gobiernos alemanes de Baviera y Sajonia. Fue investido Doctor Honoris Causa por la UNED.

Beck estudia aspectos como la modernización, los problemas ecológicos, la individualización y la globalización. En los últimos tiempos se ha dedicado  también a la exploración de las condiciones laborales en un mundo de creciente capitalismo global, de pérdida de poder de los sindicatos y de flexibilización de los procesos del trabajo, una teoría enraizada en el concepto de cosmopolitismo. Beck ha contribuido también a la creación de nuevos conceptos, como el de "sociedad del riesgo" y el de la "segunda modernidad".

José Carlos Bermejo Barrera: Deprimidos en Fonseca

El gritoJosé Carlos Bermejo Barrera: Deprimidos en Fonseca

Culminó su mandato el rector Casares dando la nota en el solemne acto de su relevo, al dejar claro que no podía improvisar un discurso de ocasión si no leía unos papeles sobre los que entabló contienda con su secretaria, a la que intentó poner en su lugar, tal y como de ello dieron fe las cámaras de la televisión, testigos parlantes de la ceremonia. Quizás no podía acabar de otro modo un mandato en el que, tras ser investido caballero, el nuevo desfacedor de entuertos entabló singular combate, siguiendo las huellas de su antecesor literario, con unos odres de vino en una venta, derrotó en épica batalla a unos molinos en los que quiso ver gigantes y realizó otras grandes gestas, como purgar a su propio equipo de gobierno sucesivas veces, pagar a trompicones una deuda de la que no era responsable, guiado para ello por su personal criterio contable, dar batalla a la vez a tirios y troyanos, para acabar condecorando a quienes combatieron con él hasta el final, a los que él mismo premió no sabemos si por su fidelidad o por su paciencia, a la vez que se encargaba un retrato que inmortalizase el recuerdo de su memoria.

En este trance tomó posesión de su cargo el rector Juan Viaño, un hombre de carácter afable que sabe lo que es el esfuerzo cuando uno desea conseguir algo y al que por ser especialista en el campo de la llamada matemática aplicada se le supone a su vez el manejo de la capacidad de abstracción y la visión práctica de la realidad. Señaló Viaño que veía a su universidad desanimada o desencantada, a la vez que magra en recursos financieros, lo que sin duda sabe por haber sido miembro del equipo de gobierno que dejó en herencia al rector anterior esa misteriosa, discutida y relativa deuda, cuyo monto varía según sea la persona que hable de ella.

Hay que reconocer que Fonseca tiene razones para estar deprimida. Sus miembros han sufrido recortes en su nómina, por parte de Zapatero, de Rajoy, de Feijóo, y por parte de la propia universidad que los aplicó sin acuerdo alguno del Claustro ni del Consello de Goberno y ante el silencio de unos sindicatos, sobre todo de profesores, únicamente preocupados en ver a quién se le puede asignar una nueva cátedra o en consolidar, sea a costa de lo que sea, a las pobres víctimas de los programas de formación de investigadores, que poco a poco comienzan a darse cuenta de que no existe ya la tierra prometida. Las nóminas se recortan, se recortan los gastos a la vez que los nuevos edificios del Campus de Excelencia Internacional se alzan tan orgullosos en el campus como lo están de ellos sus usufructuarios, cuyos proyectos de investigación son cada vez menos - al fin y al cabo manda la crisis -, cuyos equipos entran en crisis, a la vez que lo único que crece son los intereses de la deuda que la construcción de esos edificios supuso al sumarse a la deuda anterior.

Juan Carlos Monedero: Curso urgente de política para gente decente

Curso urgente de política para gente decenteJuan Carlos Monedero: Curso urgente de política para gente decente

Editorial: Seix Barral, 2013
ISBN: 978-84-322-2081-4

Tiempos de inquietud social, donde gente de todas las edades ve amenazada la democracia mientras palabras como «injusticia» o «impunidad» se convierten en cotidianas. Gente que sale a manifestarse, que participa en plataformas, una ciudadanía indignada y exigente que se niega a que la resignación triunfe. Una desbordante energía que no encuentra cómo salir de la fragmentación y convertirse en voluntad política de transformación.

Juan Carlos Monedero es licenciado en Ciencias Políticas y Sociología en la Universidad Complutense de Madrid. Hizo sus estudios de doctorado en la Universidad de Heidelberg (Alemania) y dirige el Departamento de Gobierno Políticas Públicas y Sociedad Civil Global del Instituto Complutense de Estudios Internacionales. Profesor invitado en numerosas universidades de América Latina y Europa, en 2010 fue ponente central en Naciones Unidas en conmemoración del Día Internacional de la Democracia. Autor de numerosos trabajos académicos, colabora habitualmente en la prensa y en tertulias políticas en radio y televisión (SER, Cuatro, La Tuerka).

Alberto Garzón Espinosa: La gran estafa , ¿Quién es el ladrón y el robado en esta película?

La gran estafaAlberto Garzón Espinosa: La gran estafa , ¿Quién es el ladrón y el robado en esta película?

Editor: Ediciones Destino, 2013
ISBN-13: 978-8423344192

Esto no es un rescate: esto es un atraco. Nos repiten hasta la saciedad que la crisis económica es un accidente pasajero que podrá resolverse mediante duros sacrificios por parte de trabajadores, parados, jubilados y estudiantes. Como los antiguos mayas, los Gobiernos de medio mundo esperan que tras el ritual comience la lluvia. Pero no hay señales de que nada de eso vaya a suceder. De hecho, todo apunta a que estamos siendo víctimas de una mentira, y a que la crisis económica no es más que una coartada que oculta un inmenso robo. Con este libro, Alberto Garzón Espinosa, autor de Esto tiene arreglo, vuelve a convertirse en la voz de la indignación popular a través de un análisis del rescate bancario a España, un ensayo sucinto e informado con todas las claves de los acontecimientos de los últimos meses, desde la experiencia de su cargo de diputado de Izquierda Unida en el Congreso especializado en temas económicos.

Alberto Garzón Espinosa, diputado de Izquierda Unida por Málaga, es el parlamentario más joven del actual Congreso. Nació en 1985 en Logroño, aunque ha vivido la mayor parte de su vida entre Sevilla y Málaga. Se licenció en Economía por la Universidad de Málaga (UMA), es máster de Economía Internacional y Desarrollo por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y ha sido investigador de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla. Es autor de dos libros, Esto tiene arreglo (2012) y La gran estafa (2013), mantiene un blog, Pijus economicus (http://www.agarzon.net/), y en Twitter (https://twitter.com/agarzon), donde es el político español más retuiteado, contabiliza ya 200.000 seguidores.

Owen Jones: Chavs: La demonización de la clase obrera

ChavsOwen Jones: Chavs: La demonización de la clase obrera

Editorial: Capitán Swing, 2012
ISBN: 978-84-940279-7-0
PVP: 20 €

En la Gran Bretaña actual, la clase trabajadora se ha convertido en objeto de miedo y escarnio. Desde la Vicky Pollard de Little Britain a la demonización de Jade Goody, los medios de comunicación y los políticos desechan por irresponsable, delincuente e ignorante a un vasto y desfavorecido sector de la sociedad cuyos miembros se han estereotipado en una sola palabra cargada de odio: chavs

En este aclamado estudio, Owen Jones analiza cómo la clase trabajadora ha pasado de ser «la sal de la tierra» a la «escoria de la tierra». Desvelando la ignorancia y el prejuicio que están en el centro de la caricatura chav, retrata una realidad mucho más compleja: el estereotipo chav, dice, es utilizado por los gobiernos como pantalla para evitar comprometerse de verdad con los problemas sociales y económicos y justificar el aumento de la desigualdad. Basado en una investigación exhaustiva y original, este libro es una crítica irrefutable de los medios de comunicación y de la clase dirigente, y un retrato esclarecedor e inquietante de la desigualdad y el odio de clases en la Gran Bretaña actual. La edición incluye un nuevo capítulo que explora las causas y las consecuencias de los episodios de violencia que ocurrieron durante el verano de 2011 en Inglaterra.

Reseñas:

José Carlos Bermejo Barrera: La nueva servidumbre: microeconomía de las publicaciones científicas

José Carlos Bermejo Barrera: La nueva servidumbre: microeconomía de las publicaciones científicas

Intentaremos llevar a cabo a continuación un análisis microeconómico del proceso real de publicación de los artículos científicos. De acuerdo con los principios de la microeconomía analizaremos el comportamiento de los agentes económicos en el mercado de las publicaciones de tipo científico, en el cual, como en todos los mercados, debemos distinguir dos tipos de actores: las empresas y las personas físicas. Este análisis no presupone de ninguna manera que el contenido de las publicaciones científicas carezca de valor, ya que no se trata de analizarlas desde los diferentes puntos de vista propios de cada una de las ciencias, labor propia del trabajo científico, sino que solo intentará comprender los patrones de conducta económica de los distintos tipos de agentes que interactúan en este tipo de mercados, basados como todos los demás mercados en dos elementos clave: la producción y el consumo, y tendentes a la búsqueda del equilibrio entre lo que se produce: la oferta, y lo que se consume: la demanda.

Hay que comenzar por señalar que es necesario aplicar el concepto de mercado al campo de las publicaciones científicas, pues todas ellas, o su inmensa mayoría, se venden y se compran, ya sea de modo individual o mediante el sistema de suscripciones. El mercado de las publicaciones científicas delimita el campo de lo que puede y lo que no puede ser llamado ciencia, en tanto que se considera de un modo prácticamente unánime que toda aquella publicación que no esté contenida en una revista científica o avalada por una editorial con prestigio científico no debe a priori alcanzar el estatuto de publicación científica.

En la producción de publicaciones científicas los agentes básicos del mercado son las revistas y editoriales, que se comportan del mismo modo que cualquier otro tipo de empresas y que utilizan lo que el derecho mercantil se llama marca. Entendemos por marca un concepto jurídico que avala y protege la comercialización en exclusiva de un determinado tipo de producto dentro del espacio delimitado de un mercado. Las editoriales científicas y las revistas científicas especializadas en un tema concreto actúan como marcas en un mercado porque su nombre avala y garantiza a priori la calidad de los productos que ofrecen a la venta, a la vez que excluye de esa categoría a aquellos otros productos no avalados por su marca exclusiva. El valor de la marca se incrementa en tanto en cuanto una revista se aproxime al logro del monopolio de un sector del mercado editorial y ese valor se suele concretar en el precio de su suscripción, más elevado cuanto más exclusiva sea la revista. Comprender la importancia del concepto de marca en el mercado de las publicaciones científicas permite entender porqué el valor de los artículos depende a priori del nombre de la revista en la que están publicados y del número de citas que cada artículo posee en el campo de esa revista o de otras similares, que interactúan con la revista en la que el artículo está publicado en el sector editorial correspondiente a uno o unos determinados temas. La contabilidad de las citas mide el grado de integración de un producto, el artículo, en el mercado de las publicaciones científicas y funciona del mismo modo como marca comercial, ya que en este mercado como en todos los demás, las empresas y las marcas forman redes en las que interactúan constantemente, ya sea mediante la competencia entre diferentes marcas o la interacción entre ellas, una interacción que permite incrementar el valor comercial de una marca gracias a su interrelación con el valor comercial de otras.

Barbara Ehrenreich: Por cuatro duros: Cómo (no) apañárselas en Estados Unidos

Por cuatro durosBarbara Ehrenreich: Por cuatro duros: Cómo (no) apañárselas en Estados Unidos

Editorial: Capitán Swing
Año de edición: 2014
ISBN: 978-84-942213-1-6
PVP: 18 €

Una de las pensadoras sociales norteamericanas más agudas y originales decide ocultarse como trabajadora no cualificada para revelar el lado oscuro de la prosperidad estadounidense, recogiendo sus experiencias en trabajos poco remunerados, como parte de un trabajo de investigación sobre las condiciones laborales de las clases pobres de Estados Unidos.

Millones de estadounidenses trabajan a tiempo completo, todo el año, por un salario miserable. Ehrenreich, inspirada por la retórica liberal que promete que cualquier trabajo puede ser el pasaporte a una vida mejor, decidió experimentar el régimen de vida de estos trabajadores. ¿Cómo puede sobrevivir –y mucho menos prosperar– alguien, por seis dólares/hora? La autora dejó su casa, alquiló las habitaciones más baratas y aceptó cualquier trabajo que se le ofreció. De Florida a Maine o Minnesota, trabajó como camarera de hotel, mujer de la limpieza, auxiliar de enfermería y empleada de Wal-Mart: una odisea penosa, cargada de humor negro y de mil estratagemas desesperadas para sobrevivir en el sufrido terreno laboral norteamericano. Pronto descubrió que ningún trabajo es verdaderamente «no cualificado», hasta las más humildes ocupaciones requieren un agotador esfuerzo mental y muscular. Y que un solo puesto de trabajo no es suficiente para salir adelante.

José Carlos Bermejo Barrera: Universidad pública, propiedad privada y especulación financiera

José Carlos Bermejo Barrera: Universidad pública, propiedad privada y especulación financiera

1. ¿Quién defiende a la universidad pública?

Muchas personas que creen en ella, pero desde luego sus rectores no, ni tampoco los principales partidos políticos españoles o gallegos; y raras veces los sindicatos, sobre todo cuando se trata de los sindicatos de profesores. Para defender la universidad pública, es necesario tener muy claro cuáles son sus funciones: la enseñanza y la investigación, y su carácter de servicio público orientado al bien común y no a la defensa numantina de los intereses corporativos. La universidad pública, como todo el sistema de la educación pública, es un instrumento esencial para la articulación de la sociedad civil, y el derecho al estudio universitario tiene que ser además un medio de igualación social en el cual los méritos de los individuos sirvan como criterio esencial de su promoción profesional.

No se puede defender la universidad pública, tal y como hacen los rectores y los partidos políticos, ejerciendo una doble moral y practicando un doble discurso según las circunstancias políticas. No se puede defender la universidad pública faltando a la verdad, ocultando todos sus problemas, negándose a reformarla, ni siquiera parcialmente, y desentendiéndose del futuro de miles y miles de titulados a los que se les están ofreciendo centenares de másteres de calidad ínfima y todo un sistema de docencia, amparado en la declaración de Bolonia, que ha supuesto la burocratización enfermiza de la vida universitaria, la degradación del nivel docente y la generalización de las peores técnicas pedagógicas, basadas en el conductismo más romo y en la adoración de los valores del mercado. No se puede defender la universidad pública subordinando el valor de la docencia al de la investigación, predicando la competitividad salvaje entre profesores y grupos de investigación, favoreciendo el acaparamiento de los recursos colectivos en manos de unos pocos, y formando a unos investigadores a los que desde su juventud se les inculca la idea de que lo fundamental es su promoción personal, sea al coste que sea, y que pronto tienen que asumir el principio básico de sálvese quien pueda.

Max Haiven: The Ivory Cage and the Ghosts of Academe: Labor and Struggle in the Edu-Factory

Max Haiven: The Ivory Cage and the Ghosts of Academe: Labor and Struggle in the Edu-Factory

Recognition of the deteriorating state of academic labor in anglophone universities on both sides of the Atlantic is at an all-time high. Thanks to the tireless work of precarious university employees and their representative organizations (from formal trade unions to informal collectives, from lobby groups to activist knowledge-production outfits and blogs), the story of the exploited adjunct, the glut of hopeless doctoral candidates, and the legions of overworked teaching assistants have graced the pages of many fine books and journals and many leading newspapers and periodicals. Indeed, these stories have become a regular feature of publications like the Chronicle of Higher Education and Times Higher Education supplement and increasingly appear on the agenda at large scholarly gatherings, including the Modern Language Association. Even lawmakers are taking notice. Protests are becoming more emphatic and militant. We are amidst a great thaw, where the taboo topic of academic exploitation, once privatized and blamed on "failed" individual scholars, is being rendered unavoidable and recognized as a systemic and pervasive problem. More accurately, the university's most vulnerable academic workers are fighting back against the "externalization" of the crisis of higher education onto their shoulders: the downloading of a systemic and structural crisis onto the lonely, precarious individual.

Truthout, 30/04/2014

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