Jaque al neoliberalismo

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Una mirada no convencional al modelo económico, la globalización y las fallas del mercadoMarco Antonio Morenonoreply@blogger.comBlogger6824125
Actualizado: fai 12 horas 32 min

Los nuevos acuerdos comerciales de la UE, como continuación de las políticas neoliberales globales

Sáb, 23/09/2017 - 17:12
Marina Albiol - Pablo Jiménez, Público

Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, hizo el pasado 13 de septiembre balance del Estado de la Unión Europea en Estrasburgo y estableció los objetivos para el curso político que ahora se inicia. Además de sus loas a la supuesta recuperación, que mantiene en situación de pobreza severa a 40 millones de europeos, su apoyo al euro, la unión bancaria y su propuesta de aumentar las expulsiones de migrantes, reiteró la posición de la Comisión Europea sobre los acuerdos comerciales con otros países. Mantiene, como apuesta fuerte de su presidencia, la firma de nuevos tratados, siguiendo la estela del recientemente firmado con Canadá (CETA), aunque aún no ratificado por todos los parlamentos estatales. En concreto, Junker pidió a los Estados miembros su autorización para empezar a negociar nuevos acuerdos comerciales con diversos países, citando a Australia y Nueva Zelanda, además de seguir negociando con aquellos cuyos procesos están abiertos.

Los llamados tratados de libre comercio son escasamente conocidos por la población en general, a pesar de la enorme repercusión que tienen sobre su vida. Indudablemente, este hecho no es casual, sino que sus contenidos son conscientemente ocultados por quienes los negocian, conocedores de a quién favorecen realmente.

No obstante, dos de ellos, el TTIP y el CETA, sí han tenido cierta repercusión mediática, lo que ha propiciado que se conociera, aunque de forma muy superficial, cómo son este tipo de tratados entre la Unión Europea y otros países.

Desafortunadamente, lo que no sabe la población en general es que existe una lista extensa de acuerdos ya sea firmados, en fase de negociación, en espera de apertura de las negociaciones o paralizados – por distintos motivos-, pero no suspendidos, con otros países de todos los continentes, y que repasamos a continuación.

América del Norte

La Comisión Europea y Estados Unidos comenzaron las negociaciones por el TTIP en junio de 2013. Desde la llegada a Trump a la Casa Blanca, sin embargo, parecen haber quedado congeladas, pero todo parece apuntar que no definitivamente. Mientras, el CETA, entre la UE y Canadá, está a la espera de ratificación por parte de los Estados miembros tras la aprobación del Parlamento Europeo el pasado mes de junio. Este acuerdo, además, tiene la particularidad de que a pesar de no haber recibido el visto bueno de todos los parlamentos estatales, entró en vigor el 21 de septiembre de manera provisional. Por último, la UE negocia con México desde junio de 2016 la modernización del Acuerdo Global vigente. Su quinta ronda de negociaciones está prevista entre el 25 y el 29 de septiembre en Bruselas.

América del Sur

Las rondas de negociaciones con Mercosur se reanudaron en 2016, después de varios años de interrupción por desacuerdos en varias materias. Tras de los cambios políticos en Argentina, Paraguay, Brasil, y la marginación de Venezuela, su cuarta ronda de negociaciones está prevista entre el 2 y el 6 de octubre de este año en Brasilia.

Al igual que el tratado con México, la UE espera poder llegar a un acuerdo de actualización del Acuerdo que ya tiene con Chile en los pocos meses que quedan del año. De hecho, la Eurocámara ya aprobó este mes de septiembre una serie de recomendaciones para las negociaciones, que están lejos de las exigencias que el respeto a la democracia, al interés general y a unas relaciones comerciales dirigidas a acabar con las asimetrías, requerirían.

Asia

En noviembre de 2012 se iniciaron las negociaciones del acuerdo comercial con Japón – conocido como JEFTA- y, a falta de acercar posiciones en materia de protección de inversiones, el objetivo es cerrar un acuerdo para finales de este año.

La UE también abrió negociaciones bilaterales con algunos de los 10 miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) en julio de 2007. Por ejemplo, con Singapur se cerró un acuerdo en 2014, aunque su entrada en vigor está paralizada al haberse puesto en duda que la Comisión Europea fuera competente para su firma y haberse llevado al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que en mayo pasado dictaminó que el acuerdo comercial no puede celebrarse sin la participación de los Estados miembros. Este dictamen es determinante para la firma de futuros tratados en los que se contemple el campo de las inversiones y el régimen de solución de controversias entre inversores y estados.

Con Vietnam el acuerdo está en fase de revisión legal del texto y se espera su entrada en vigor en 2018. Y con Indonesia, la negociación está abierta y la próxima ronda de negociaciones se celebrará probablemente en otoño de este año.

Finalmente, con India se iniciaron negociaciones en abril de 2007, pero fueron paralizadas en 2013 por “desajustes en el nivel de ambiciones”, según las propias palabras de la Comisión Europea.

África del Norte

Marruecos y la UE entablan negociaciones en marzo de 2013 para modernizar el tratado vigente firmado en 1996. No obstante, quedan en suspenso en 2014 ya que Marruecos pretendía incluir aspectos no considerados anteriormente, con el Sáhara Occidental y sus recursos naturales como telón de fondo. Asimismo, con Túnez hay un proceso negociador abierto desde octubre de 2015 que pretende encarar la modernización del tratado que ya existe y que también se selló en 1996. La segunda ronda de negociaciones también está prevista para este otoño.

Países de África, Caribe y Pacífico

El Acuerdo de Cotonú, adoptado en el año 2000 en sustitución del Convenio de Lomé de 1975, constituye el marco general para las relaciones de la UE con 79 países de África, el Caribe y el Pacífico (ACP). Entre sus objetivos se plantea la cooperación económica y social, y en ella, la firma de acuerdos comerciales, llamados en este caso acuerdos de asociación económica (AAE), en teoría ligados a programas de ayuda para el desarrollo y un mejor acceso a los mercados de la UE. Entre estos se cuentan el acuerdo con países de África Occidental, aún no firmado; el acuerdo con países del África Meridional, firmado en junio de 2016; el acuerdo con países de la Comunidad de África Oriental, aún sin firmar; el acuerdo con países del África Central, aplicado de forma provisional desde agosto de 2014; el acuerdo con países del África Oriental y Meridional, aplicado de forma provisional desde mayo del 2012; el acuerdo con países del Foro del Caribe, aplicado de forma provisional desde diciembre de 2008; el acuerdo con países del Pacífico, ratificado por Papúa Nueva Guinea en mayo de 2011; y el aplicado provisionalmente con Fiyi desde julio de 2014.

Oceanía

Con respecto a Australia y Nueva Zelanda existe una resolución del Parlamento Europeo de 25 de febrero de 2016, sobre la apertura de las negociaciones de acuerdos de libre comercio con estos dos países. En el caso de Australia, el pasado mes de agosto se firmó un Acuerdo Marco de cooperación que contempla poner en marcha esta iniciativa, mientras que con Nueva Zelanda se quiere iniciar este mismo año.

Otros acuerdos

La UE tiene asimismo como uno de sus objetivos firmar el Acuerdo sobre el Comercio de Servicios (TiSA), con 23 países de la OCDE, un acuerdo que pretende liberalizar los servicios, incluyendo sectores de información y comunicación, tecnología, logística y transporte, servicios financieros y servicios para empresas. Las negociaciones se iniciaron en febrero de 2013 y hasta ahora se han celebrado hasta 21 rondas.

Los acuerdos comerciales como herramienta de dominación del capital

Este repaso del número total de tratados negociados o en negociación por parte de la UE nos hace ver la dimensión real del alcance de la política comercial de la Comisión Europea. Parece evidente que tras el fracaso de la ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio en su intento por lograr unas reglas del juego globales con carácter asimétrico, para favorecer claramente intereses de algunos países del Norte y, sobre todo, a sus multinacionales, la nueva estrategia neoliberal pasa por lograr alcanzar esos objetivos mediante la firma de acuerdos bilaterales o plurilaterales.

Si bien todos los acuerdos anteriormente citados no tienen un redactado común y pueden variar en alguno o bastantes de sus contenidos, sí que participan de un ideario compartido que se refleja en unos principios básicos:

Desregular

Todas aquellas normas que se entiendan que pueden limitar el comercio, en el sentido de reducir el volumen de ganancias de quien lo ejerce o cuestionar la viabilidad social sanitaria o ecológica de un producto, deben ser puestas en tela de juicio o directamente eliminadas. En este sentido, son muy significativas las palabras de Junker – por oportunistas y faltas de coherencia-, quien a la vez de hacer una defensa cerrada de la lucha contra el cambio climático, no hace nada para introducir cláusulas ambientales en muchos de estos tratados.

Un caso paradigmático es la connivencia para arrasar las selvas ecuatoriales y tropicales – que son garantía de biodiversidad-, en África, Sudámerica o el Sudeste asiático, para implantar monocultivos de palma; o la comercialización de productos petrolíferos o derivados de combustibles fósiles como el gas de esquisto o las arenas bituminosas, aún más contaminantes que los convencionales, saltándose los ya débiles acuerdos de París. Sin normas que preserven la biodiversidad y limiten la quema de combustibles fósiles no se puede luchar contra el cambio climático.

Asegurar las inversiones

La sentencia del TJUE sobre el tratado de Singapur resultó dura para la Comisión Europea, que no quería reconocer que los Estados miembros tenían algo que decir sobre los contenidos complejos y diversos contemplados en este y otros tratados. De esta forma, también en el CETA se ha reconocido su carácter de tratado mixto, porque invade competencias de los estados y, por tanto, debe ser ratificado por los parlamentos estatales y, en alguno de ellos, dependiendo de su Constitución, por los parlamentos regionales.

Pero la Comisión Europea no ha tirado la toalla y entre el paquete de medidas que planteó el pasado 14 de marzo para implementar los acuerdos comerciales existe una que puede modificar su propia estructura actual para esquivar la decisión judicial. En este sentido se entiende la propuesta de crear un tribunal multilateral de inversión, que evitaría incluir un capítulo especial sobre este tema en los tratados, por lo que sería suficiente hacer una referencia a la obligatoriedad de asumir que cualquier litigio se solventaría en dicho tribunal. De esta forma, los acuerdos comerciales podrían ser aprobados sin pasar por los parlamentos estatales. Una nueva perversión.

Mención aparte merece la propuesta de crear un marco europeo de control de la inversión extranjera directa, entendiendo por ello un freno a la entrada de capitales estatales, de China particularmente, que pongan en peligro el statu quo del negocio de las grandes empresas europeas.

Controlar la adopción de nuevas normas

En alguno de los tratados aprobados o en vías de aprobación existe la posibilidad de crear un ente de cooperación reguladora cuyo cometido estaría enfocado a asesorar a las partes firmantes sobre aquello que pueda ser legislado y pueda ir en contra de los tratados firmados, en una clara intromisión en la soberanía estatal.

Ahora se plantea crear un grupo consultivo sobre los acuerdos comerciales de la UE, invitando a participar a distintos sectores de la sociedad civil. Esta medida, al igual que la de informar por su parte sobre cualquier nuevo mandato de apertura de negociaciones, responde al interés de la Comisión Europea de mejorar la imagen de falta de transparencia que ha mostrado hasta ahora en las negociaciones de los tratados más conocidos, por no hablar de su inexistencia en aquellos no conocidos.

Oposición y alternativas a los acuerdos comerciales actuales

Como puede verse, no hay nada nuevo entre los objetivos comerciales de la Comisión Europea. En realidad, sólo existe uno: favorecer a los grandes grupos transnacionales profundizando en la senda de nuevos tratados bilaterales o plurilaterales de comercio que afiancen la agenda neoliberal.

El discurso de Junker y el paquete de medidas diseñado para implementar los acuerdos comerciales tratan de ofrecer una mejor imagen de los mismos y de sus procesos de negociación, presentándolos como iniciativas progresistas encaminadas a mejorar las relaciones entre países y sus niveles de desarrollo a través del comercio.

Pretenden ofrecer una mayor transparencia con la publicación, a partir de ahora, de todas sus recomendaciones de directrices de negociación para acuerdos comerciales -conocidas como mandatos de negociación-, y tratando de sumar a colectivos o entidades sociales a esos procesos siempre y cuando se muestre apoyo y docilidad, como se demuestra con iniciativas como las ratificaciones exprés que estudia la Comisión Europea para evitar la crítica o el disenso de parlamentos, territorios o colectivos sociales.

En el plano global, algunos estados de la UE han mostrado reservas sobre la actual proliferación de acuerdos comerciales, sobre todo con los aspectos relacionados con la protección de inversiones –que limita la soberanía de los estados- y en el caso de los países más pobres, con la protección de sus productos agroganaderos.

Pero ha sido la sociedad civil organizada la primera que ha mostrado su rechazo a unos acuerdos que no sólo no garantizan una mejora en sus condiciones de vida, sino que en muchas ocasiones destruyen sus modos de producción tradicionales o esquilman sus recursos naturales. Las protestas desatadas en la India y otros países de Asia y Oceanía integrantes del RCEP (Regional Comprehensive Economic Partnership); las acusaciones de neocolonialismo por parte de las organizaciones campesinas africanas contra los AEE, en relación con la soberanía alimentaria y la agricultura en pequeña escala; el llamamiento de Vía Campesina a una semana de lucha global contra la OMC y los tratados de libre comercio, en paralelo a la convocatoria de la ‘Asamblea Argentina mejor sin TLC’, que ha organizado una movilización hasta Buenos Aires entre los días 11 y 14 de diciembre, coincidiendo con una reunión de la OMC; o las protestas generalizadas en el conjunto de la UE y las más de 3,2 millones de firmas de la Iniciativa Ciudadana Europea contra el TTIP y el CETA ,son una muestra de las dimensiones de la protesta contra la globalización neoliberal.

Algunos países de América del Sur se enfrentaron al ALCA, aquel tratado que EEUU quería imponer como una nueva forma de dominio, planteando alternativas como el ALBA o la Nueva Arquitectura Financiera Regional (NAFR) que abogaban por la construcción de relaciones de complementariedad y solidaridad entre pueblos y se oponían a la competencia absoluta dictada por el libre comercio.

Estas iniciativas, que actualmente combaten y han desmantelado – en parte- los nuevos dirigentes neoliberales de algunos de estos países latinoamericanos, tienen su continuación en el Tratado Internacional de los Pueblos, un espacio creado para el control de las empresas transnacionales, que ha sido impulsada por la red global de movimientos sociales ‘Desmantelando el poder corporativo’. Su objetivo es “someter la arquitectura jurídico-política que sustenta el poder de las empresas transnacionales a normas y reglas de protección de los derechos humanos”.

Porque lo que está sucediendo con estos acuerdos no es otra cosa que un ataque inmisericorde a los derechos de los seres humanos, a sus recursos patrimoniales, tanto naturales como culturales, a su modo de entender la vida, o a sus relaciones, cambiando el sentido de sus economías, que pasan a estar dedicadas casi exclusivamente a la exportación, rompiendo las cadenas de producción y consumo locales y condenando a las poblaciones de los países del Sur global al desempleo, al hambre y la pobreza.

Para derrotar a la ya conocida como arquitectura de la impunidad plasmada en los textos de estos tratados y que protege a las grandes corporaciones, no queda otra que la solidaridad y las acciones conjuntas entre pueblos. Frente a la globalidad neoliberal, globalidad popular.
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El FMI y la CE felicitan a Portugal por desobedecer sus recetas de austeridad

Xov, 21/09/2017 - 13:00
Yago Alvarez, El Salto

Los indicadores económicos de Portugal siguen apuntando hacia una mejora. Desde que llegó al poder del país luso, en noviembre de 2015, el actual primer ministro socialista Antonio Costa ha implementado medidas que huyen de las recetas de austeridad normalmente impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Comisión Europea (CE).

La coalición de izquierdas que lidera Costa, llegó a las elecciones con un programa político y económico que rechazaban de pleno las medidas que se estaban imponiendo desde organismos supranacionales y desde Bruselas. Mientras Grecia aceptaba el tercer memorándum, que no ha hecho más que agravar su situación de endeudamiento y de alarma social, en el país luso se han aplicado medidas expansivas, al mismo tiempo que se aumentaban los salarios y pensiones.

En 2014, la cifra de desempleo era superior al 15% y su PIB decrecía -o como dicen muchos economistas: crecía negativamente-. Pero las cifras han cambiado drásticamente. Portugal lleva tres años con un crecimiento del PIB positivo. Ha reducido su déficit fiscal a la mitad, que actualmente se sitúa en el 2,1% del PIB. La mitad del déficit español.

Pero el dato portugués que más ha gustado, a las mismas instituciones que exigen e imponen la austeridad, es la reducción de la deuda. La deuda externa lusa, que se encontraba entorno al 70% al comienzo de la crisis de 2008, no había dejado de subir desde entonces. Tras el rescate al que se vio obligado a acudir en 2011, y por el que se le obligó a implementar reformas estructurales y recortes en gastos públicos, la deuda se incrementó del 111,4% en ese año al 130% que alcanzó en 2014, cuando Costa entró en la presidencia. Pero las propias previsiones de crecimiento del FMI, que ha revisado un punto y dos décimas al alza su anterior estimación, hasta el 2,5% a final de año, sumado a las previsiones de que la deuda se reduzca al 126% del PIB en los próximos tres meses, han gustado mucho a las agencias de calificación.

La agencia Standard & Poor’s (S&P), que rebajó la calificación de la deuda portuguesa a bono basura en enero de 2012, ha levantado la presión sobre el país subiendo dicha nota a BBB, un escalón por encima. Las otras dos grandes empresas de calificación, Fitch y Moody's, no han rebajado su nota, pero mejoraron su perspectiva a “positiva”. Lo que indica que posiblemente sigan el camino de S&P en un futuro próximo.

El encargado de controlar la economía lusa por parte del FMI, Subir Lall, ha felicitado a las autoridades portuguesas y ha declarado que “la deuda portuguesa es más sostenible ahora que en 2011”. El jefe de misión de la entidad que preside Christine Lagarde no ha dado muchas explicaciones en cuanto a los motivos de esta mejora, ni de por qué los indicadores económicos han empezado a mejorar en el momento en el que una coalición de partidos de izquierda ha tomado un rumbo político y económico totalmente contrario al que su institución impone a otros países, como a Grecia o España.

Desde la CE también se han escuchado felicitaciones hacia el Gobierno de Costa. El vicepresidente de la Comisión Europea (CE), Valdis Dombrovskis, ha declarado, desde la reunión de ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea que ha tenido lugar en Estonia, que considera muy positiva la rebaja en la calificación de la deuda lusa por parte de S&P. Tampoco se ha pronunciado ni ha hecho referencia a las políticas de gasto, totalmente contrarias a las exigidas por la CE, que ha aplicado el Gobierno luso.
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El 150 aniversario de la publicación de El capital

Mér, 20/09/2017 - 16:27

Nick Beams, wsws

El 14 de septiembre fue el 150 aniversario del primer volumen de El capital. La obra de Karl Marx marcó un punto de inflexión en el desarrollo intelectual e histórico de la humanidad. Su publicación reveló las leyes de la dinámica de la sociedad capitalista y, lo más importante, transformó la lucha por un mundo libre de explotación y por el establecimiento de una libertad humana verdadera —la lucha por el socialismo— de un asunto de esperanza y anhelo a una cuestión de ciencia.

El 16 de agosto de 1867, a las dos de la mañana, después de haber revisado las últimas pruebas de imprenta, Marx le escribió a su amigo y colaborador de toda la vida, Frederick Engels, “Entonces, este volumen está terminado. Te lo debo sólo a ti. Sin tu autosacrificio por mí, no habría sido posible lograr el inmenso trabajo que demandaba…”.

Recapitulando el enorme logro que significó este trabajo, Engels explicó en la sepultura de Marx unos dieciséis años después que, al igual que Darwin descubrió la ley del desarrollo de la naturaleza orgánica, Marx había descubierto la ley del desarrollo de la sociedad humana y la historia.

Antes de Marx, el estudio de estas cuestiones era dominio del misticismo religioso o de preceptos e ideologías moralistas. Marx estableció que la sociedad humana no podía explicarse a partir de sus concepciones ideológicas —sea el arte, la política, la filosofía, el espíritu de la época, etcétera—, sino de su desarrollo económico, desde el cual brotan sus instituciones y concepciones ideológicas.

Estas concepciones forman la base del Manifiesto Comunista, el cual fue publicado en noviembre de 1847. Los siguientes veinte años vieron una dedicación enorme a aplicar esta nueva teoría al estudio de la sociedad capitalista moderna.

Citando extensamente de una reseña de su primera edición de El Capital, Marx delineó su procedimiento en el epílogo de su segunda edición. “Marx”, había escrito su crítico, “se preocupa por hacer una sola cosa: demostrar mediante una investigación científica exacta y constatar, de la forma más impecable posible, los hechos de los que parte y en los que depende. Para ello, basta con que pruebe, ambas, la necesidad del orden actual de las cosas y la necesidad del nuevo orden al que inevitablemente le tiene que dar lugar… Marx trata la dinámica social como un proceso de historia natural, gobernado por leyes que no son sólo independientes de la voluntad, consciencia e inteligencia del ser humano, sino, al contrario, que determinan dicha voluntad, consciencia e inteligencia”.

En esto, Marx no mantiene de ninguna manera que el capitalismo iba simplemente a colapsar. Era necesario que lo trajera abajo su enterrador histórico, la clase obrera, la fuerza social creada por el desarrollo del propio capitalismo. De no llevarse esto a cabo, supondría la ruina de la civilización.

A pesar de que Marx sentó su obra sobre el más rigoroso análisis científico, no la realizó propiamente por un interés científico, sino desde la perspectiva de un revolucionario procurando equipar a la clase obrera con las armas teóricas necesarias para derrocar el capitalismo y llevar a la humanidad a una forma más elevada de sociedad.

Estos dos aspectos de su obra están indisolublemente conectados. La clase trabajadora no podría llegar al poder, insistía Marx, al menos de que estuviese armada con un análisis científico del orden social contra el cual fue arrojada en lucha. Al mismo tiempo, sus cruciales avances en el estudio científico del capitalismo sólo fueron posibles porque Marx era un revolucionario, manteniendo una actitud crítica hacia la sociedad capitalista y buscando penetrar y desenmascarar las formas ideológicas que encubrían su verdadera naturaleza. Cabe notar, en este sentido, que el subtítulo de El capital es “Crítica de la economía política”.

Después de ser publicado, los círculos intelectuales burgueses en gran medida lo ignoraron, pero las concepciones y análisis de la obra fueron ganando tracción. Fue traducido en varios idiomas y, en cuestión de unas pocas décadas, ya se había convertido en la “biblia de la clase obrera”. Más allá de presentar un análisis sobre el origen de la voracidad del capitalismo, le dio una perspectiva histórica y política a un movimiento obrero que se expandía.

Dicha perspectiva no se hubiese concretado sin el decisivo avance de Marx en la ciencia de la política económica. Como todos los otros eminentes pensadores científicos, Marx se basó en los avances de sus predecesores, primordialmente los dos principales representantes de la economía política clásica, Adam Smith y David Ricardo.

En el periodo en que la burguesía surgía como clase y como una fuerza social progresista, ellos se dedicaron a realizar una investigación científica sobre la sociedad que nacía en ese momento, el capitalismo industrial. A raíz de un estudio de la economía burguesa, lograron descubrir la ley del valor-trabajo (LVT): que la proporción en la que se comercian las mercancías (su valor) es determinada por el tiempo de trabajo que incorporan.

Sin embargo, esta ley se encontró con una contradicción en la sociedad burguesa. ¿Cómo era posible que hubiese ganancias si lo que se intercambian son valores equivalentes, como lo indica la LVT? Más allá, ¿cómo es que, en la transacción más importante de toda la sociedad burguesa, aquella entre el capital y la fuerza de trabajo, la LVT parece no encajar?

La respuesta a esta pregunta —de cómo surgen las ganancias en concordancia con la LVT— estuvo en el centro de los esfuerzos intelectuales de Marx en las dos décadas previas a su publicación de El capital.

La solución la iba a encontrar en un análisis y examinación de las contradicciones de la célula de la sociedad capitalista, la mercancía. El trabajo que ella encarna no tiene como destino su uso individual, sino su intercambio. Tomando este punto de partida, El capital comienza así: “La riqueza de las sociedades en las que domina el modo de producción capitalista se presenta como un ‘enorme cúmulo de mercancías’ y la mercancía individual como la forma elemental de esa riqueza. Nuestra investigación, por consiguiente, se inicia con el análisis de la mercancía”.

Marx demuestra que la mercancía es una unidad de contrarios: del valor de uso y el valor de cambio. El análisis de esta contradicción pasa por una examinación a la forma del valor, al origen del dinero y el capital y la fuente del misticismo ideológico generado por la economía capitalista en sí —lo que Marx llamó “el carácter fetichista de las mercancías”—.

Fue precisamente a través de este análisis de las mercancías, el dinero y el capital que Marx descubrió el secreto del plusvalor, el cual surge del hecho de que lo que el trabajador le vende al capitalista no es su labor, sino su fuerza de trabajo o capacidad para trabajar. A cambio, recibe lo correspondiente a su valor —la cantidad que necesita el trabajador para darse sustento y a su familia, a fin de procrear de la próxima generación de trabajadores—.

Sin embargo, el valor de uso de la fuerza de trabajo, materializada en el proceso de producción y perteneciente al capitalista por ser su comprador, tiene la capacidad de generar un valor adicional o una plusvalía. Este plusvalor aparece por el hecho de que el obrero reproduce el valor de su fuerza de trabajo correspondiente a sólo una porción de la jornada laboral, mientras que el resto del valor creado durante esta jornada termina en manos del capitalista.

En otras palabras, el plusvalor y las ganancias no son generadas en contradicción con la LVT, sino en acordanza con esta ley económica. La explotación y todo lo que fluye de ella son el resultado de las leyes de la economía capitalista en sí. Este descubrimiento también estableció, sobre una base científica, el papel revolucionario de la clase obrera en la sociedad capitalista.

El significado de haber descubierto el plusvalor fue subrayado por Engels, algo que no ha perdido su relevancia del todo en la sociedad contemporánea, en la que miles de millones de personas en todo el mundo son cada vez más hostiles hacia la economía capitalista.

Engels ha indicado que el socialismo antes de Marx criticó a la sociedad capitalista y sus consecuencias, a veces incisivamente. “Pero no pudo explicarlas ni, por ende, ejercer control sobre ellas. Sólo pudo simplemente rechazarlas como malas”.

Era necesario presentar el modo capitalista de producción en su plano e inevitabilidad históricos en un periodo dado, junto con su inevitable caída, además de “revelar su carácter esencial, el cual todavía era un secreto, ya que sus críticos habían atacado sus consecuencias perniciosas en vez del proceso de la cosa en sí. Esto se logró mediante el descubrimiento del plusvalor”. Engels añade que, gracias a ello y a la teoría del materialismo histórico, el socialismo se convirtió en una ciencia.

La burguesía y sus representantes ideológicos comenzaron intentando ignorar El Capital. Pero, al expandirse su influencia, buscaron refutarlo. Cuando no pudieron hacerlo, recurrieron a mentiras y falsificaciones. Pero, sus esfuerzos fueron en vano.

Pese a que Marx, por supuesto, no podía analizar absolutamente todos los detalles de la economía capitalista ni anticipar todos los aspectos de su desarrollo histórico, ninguna otra obra presenta un análisis de sus mecanismos fundamentales.

Partiendo del descubrimiento del secreto del plusvalor, Marx fue capaz de revelar la inevitabilidad de las crisis y la inherente contradicción entre la expansión de las fuerzas productivas y el sistema de relaciones sociales basado en el trabajo asalariado y la producción de mercancías, algo reflejado en la baja tendencial de la tasa de ganancia.

Nadie más ha provisto un análisis científico de las fuerzas motrices de la explosiva contradicción entre la apropiación privada de las ganancias y el carácter socializado de la producción, un choque reflejado tanto en forma de catastróficas crisis económicas y financieras como en la devastación social ocasionada por huracanes, como se vio recientemente en Estados Unidos.

Ninguna otra obra ha explicado por qué, en cara a un enorme aumento de la productividad del trabajo que podría impulsar a toda la humanidad hacia adelante, la desigualdad social y la privación incrementan, mientras que la acumulación toma más y más la forma, como Marx lo explicó, de descomunal riqueza en un polo y pobreza, miseria y degradación en el otro.

La burguesía y sus representantes seguirán tacando El capital y sus conclusiones revolucionarias. Pero los hechos son innegables.

Los trabajadores y jóvenes que están ingresando en luchas contra las condiciones del sistema capitalista que analizó Marx encontrarán en El capital la guía más segura para entender a qué se enfrentan y para una orientación y perspectiva científicas.

Sin embargo, asimilar tal obra no es simple. Como explicó el mismo Marx, no existe una vía real hacia la ciencia. Se tiene que invertir esfuerzo, pero los frutos son valiosos y perdurables. Los que lean El capital no sólo se verán armados con un entendimiento del origen de los inmensos y crecientes problemas que confrontan y una perspectiva con la cual luchar, sino que tratarán con una de las obras maestras de la literatura global. Aparte de Shakespeare, nadie más ha contribuido tanto al desarrollo del lenguaje.

Por ende, qué el 150 aniversario de su publicación sea también la ocasión para reanudar un estudio de El capital a fin de completar la perspectiva que avanza: la creación de una sociedad verdaderamente humana, basada en la propiedad común de los medios de producción creados por la fuerza de trabajo, en donde la explotación quede relegada a los museos y, como el Manifiesto Comunista lo expresa, la sociedad burguesa y sus antagonismos de clase sean reemplazados con “una asociación en la que el libre desarrollo de cada persona sea la condición para el libre desarrollo de todos”.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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¿Resucita Europa después del Brexit?

Mér, 20/09/2017 - 12:28
Alfredo Jalife-Rahme, La Jornada

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker –del paraíso fiscal de Luxemburgo– profirió un discurso esperanzador en Bruselas sobre el retorno de la Unión Europea (UE) al gran juego del Olimpo global, después de severos tropiezos: desde el Brexit pasando por el antagónico trumpismo hasta la fuerte devaluación del euro (a raíz del desplome bursátil de 2008).

Jean-Claude Juncker nunca citó a Rusia (la moda demonizada en EU) y advirtió tomar en cuenta la seguridad nacional europea en las adquisiciones de China (que invocó en forma implícita) mediante el monitoreo de las inversiones foráneas en los sectores estratégicos.

Se ha gestado una complementariedad geoeconómica entre China y la UE, por lo que tampoco Bruselas, en cortedad de mercados, se puede dar muchos lujos soberanos en materia de seguridad cuando el cash impera en el mundo.

El barco europeo ha vuelto a navegar con el viento en favor, según la idílica metáfora de Jean-Claude Juncker, de la que se mofa la revista británica globalista The Economist (controlada por el Grupo Pearson y los Rothschild): la economía se ha consolidado pese a todos los avatares; el euro se ha recuperado; se han detenido los proyectos secesionistas y/o nacionalistas propiciados por la grave crisis de la migración –que el primer ministro de Hungría, Viktor Orban, inculpa al megaespeculador George Soros de ser el titiritero (https://goo.gl/KLzw5y).

En lugar de dislocar más a la UE, el Brexit ha estrechado más a Francia y Alemania.

El Brexit –salida de Gran Bretaña (miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU y potencia nuclear con 215 bombas atómicas) de la UE, a la que la pérfida Albion nunca perteneció a carta cabal por sus engaños noratlánticos con su aliado especial EU y ni siquiera ingresó a la selecta zona euro, de predominio alemán, de sólo 19 países de los hoy 27 integrantes –significó la considerable reducción del arsenal nuclear europeo. ¡Genuina balcanización nuclear de la UE!

Hoy la UE goza del paraguas nuclear de las 290 bombas atómicas (su legendaria force de frappe) de Francia y del músculo geoeconómico de Alemania: sexto sitial en el ranking global del PIB prácticamente a la par de Rusia –con todo y las sanciones promovidas por EU que están deliberadamente asfixiando el abastecimiento gasero ruso a la UE que quedaría a la merced del gas texano.

Dejando de lado su trotkismo congénito, Alex Lantier, del portal WSWS, interpreta que el discurso de Jean-Claude Juncker que aplaudió de pie todo el espectro político del Parlamento Europeo –significa que “Europa prepara la guerra contra el mundo al subrayar una agenda militar agresiva (sic) y comercial para el post Brexit de la UE” (https://goo.gl/6pSLs6).

A juicio de Alex Lantier, el mensaje de Jean-Claude Juncker fue prístino: en medio del colapso (sic) de las relaciones de la UE con sus aliados añejos, sobretodo Washington y Londres, se debe preparar para una guerra comercial global y proseguir una política militar independiente (¡súper sic!) de EU.

Juncker afirmó que en Europa no son cándidos libre-cambistas por lo que debe siempre defender sus intereses estratégicos (sic).

Después de la ruptura hace un año de la Asociación Transatlántica de Comercio e Inversiones (TTIP, por sus siglas en inglés) –debido a las reticencias de Francia y Alemania–, Jean-Claude Juncker no mencionó a EU como socio comercial primordial ni con quien busque un tratado de libre comercio.

Ahora la UE lanza sus vectores mercantiles a otros reductos del planeta, incluyendo África, donde China ha asentado sus reales.

Jean-Claude Juncker dejó muy claro que su penetración comercial –así como la guerra comercial en ciernes del trumpismo– va aparejada con una superlativa militarización mediante un ejército europeo –tres años después que Alemania anunció la remilitarización de su política exterior.

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El presidente de Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, en una reunión con los miembros del Parlamento en EstrasburgoFoto Ap
Se contempla un nuevo Fondo Europeo de Defensa que para 2025 deberá alumbrar a la Unión Europea de Defensa. En forma sutil, la UE se bifurca de la OTAN dominada por EU y Gran Bretaña.

Juncker cuyo discurso fue calificado de importante y grande por el jefe de gabinete de Angela Merkel, a punto de ser relegida, sugirió abandonar el FMI por un Fondo Monetario Europeo. ¡Se derrumban todas las carcomidas estructuras del caduco orden mundial de Bretton Woods!

Más allá de la mascarada de la OTAN, a juicio de Alex Lantier, el conflicto de EU y la UE se ha acelerado cuando las tensiones militares han escalado, en particular, de Washingon con el eje Berlín-París.

Trump ha amenazado imponer tarifas punitivas a las exportaciones de acero y automóviles de Europa, lo que detonaría una guerra comercial entre EU y la UE, mientras Washington aprieta las tuercas a Rusia y China.

Alex Lantier considera que difícilmente la UE participaría en una guerra de EU contra China.

Uno de los problemas de la EU es la multiplicidad de organismos –Comisión y Consejo Europeos que Jean-Claude Juncker exhorta unificar en una megapresidencia –que paralizan la toma de decisiones, en particular, de su política exterior todavía dependiente del eje israelí-anglosajón.

No lo elude Jean-Claude Juncker: para volverse un poderoso actor global y tener mayor peso en el mundo, debemos ser capaces de tomar más rápido las decisiones en política exterior, por lo que la UE debe pasar de la unanimidad a una votación de mayoría calificada.

Juncker lanzó la idea de crear una agencia de ciberseguridad europea que se ha vuelto imperativa ante la omnipotencia del meta-espionaje cibernético de la National Security Agency (NSA) de EU.

El marino Jean-Claude Juncker pretende navegar sólo en alta mar y expandir la esfera de influencia de la UE a los turbulentos Balcanes donde colisiona(rá) con los intereses de Rusia.

Sin tapujos, Juncker externó su rechazo a la incorporación de Turquía a la UE. Así Turquía, después del golpe de estado de la CIA contra el sultán Erdogan –que perturbó sobremanera a Brzezinski antes de su muerte– es empujada nolens volens a los brazos de Rusia e Irán.

Para que no quede dudas de las intenciones balcanizadoras de EU, durante la fase de difíciles negociaciones del Brexit con la UE, Rex Tillerson, secretario de Estado trumpiano, manifestó su apoyo a Gran Bretaña (https://goo.gl/d5XRHx).

La revista globalista neoliberal The Economist comenta que hasta hace poco la EU, en medio de una crisis existencial (Jean-Claude Juncker dixit), golpeada por crisis económica y política, se dirigía al abismo (https://goo.gl/YeDMHf).

Hoy su recuperación ha sido dramática: fomentada por derrotas de los partidos anti-europeos en Francia, Holanda y otros lados; y por un vuelco cíclico económico cuando el PIB de la UE ha superado a EU por dos años.

El magno desafío de la UE es sortear la animadversión israelí-anglosajona que le ha declarado la guerra en forma subrepticia, asi como transcender la fase de varias Europas (norte, sur, central y oriental) con diferentes velocidades y dispersas en su múltiples instituciones y en la zona euro de países de primera y segunda clase.

Si la dejase Washington, la UE puede constituir uno de los fractales del desorden global.

La UE, si no es balcanizada antes por Washington, puede representar una zona civilizatoria de amortiguamiento en el nuevo orden mundial que se disputan EU, Rusia y China.Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Las cifras que confirman la creciente desigualdad en Estados Unidos

Mar, 19/09/2017 - 14:01

Los datos de la Oficina del Censo publicados la semana pasada mostraron pocos cambios en la brecha entre ricos y pobres, debido a que la tradicional medida de la desigualdad de ingresos -el índice de Gini- se mantuvo básicamente constante entre 2015 y 2016. Pero la diferencia entre la mediana y el promedio del ingreso de los hogares alcanzó un nivel récord el año pasado, lo que sugiere que los ricos se hicieron más ricos mientras dejaban atrás a la típica familia estadounidense. Para obtener una imagen más clara de la desigualdad de ingresos en los hogares de Estados Unidos, considere ajustar su elección de medidas estadísticas.

En la superficie, los datos de la Oficina del Censo mostraron pocos cambios en la brecha entre ricos y pobres debido a que la tradicional medida de la desigualdad de ingresos -el índice de Gini- se mantuvo básicamente constante entre 2015 y 2016. Pero la diferencia entre la mediana y el promedio del ingreso de los hogares alcanzó un nivel récord el año pasado, lo que sugiere que los ricos se hicieron más ricos mientras dejaban atrás a la típica familia estadounidense. Específicamente, la mediana del ingreso del hogar, después de ajustarse a la inflación, aumentó 3,2 por ciento en 2016 a US$59.039, mientras que el ingreso promedio aumentó a un ritmo un poco mayor, del 3,6 por ciento a US$83.143. Eso representa una diferencia de US$24.104, sobre los US$23.035 de 2015 y solo de US$5.318 cuando la serie comenzó en 1967.

Debido a que el promedio está influenciado por los grupos de ingresos especialmente altos o bajos en ambos extremos del espectro, refleja la aparición de valores atípicos desproporcionadamente ricos. Por ejemplo, si un multimillonario se trasladara a un vecindario de clase media, la mediana del ingreso -el punto medio exacto de los hogares en la zona cuya mitad gana más y la otra mitad gana menos- seguiría siendo básicamente la misma. Pero el promedio del vecindario se dispararía.

"La creciente brecha entre la mediana de los ingresos y el promedio de los ingresos de los hogares es una forma clave que muestra como se ha manifestado el aumento de la desigualdad en las últimas décadas", dijo Josh Bivens, director de investigación del Economic Policy Institute de tendencia izquierdista. Bivens señaló que las recesiones tienden a comprimir la discrepancia a medida que los pagos de dividendos y ganancias de capital disminuyen, deprimiendo las ganancias de los estadounidenses más ricos.

Pero desde que terminó la recesión de 2007-2009, la brecha entre los mayores y menores ingresos se ha disparado, según datos del Censo. Desde 2007, el ingreso promedio ajustado por la inflación ha aumentado más de 10 por ciento para los hogares en el quintil más alto de la distribución de ganancias, mientras que ha caído 3,2 por ciento para el quintil inferior. Los ingresos del 5 por ciento superior subieron 12,8 por ciento durante el período. También desde 2007, la mediana de los ingresos ha aumentado sólo 1,5 por ciento, en comparación con un incremento de 6,2 por ciento para el promedio.

La creciente desigualdad en los ingresos pudo haber contribuido al sentimiento populista que llevó al presidente Donald Trump a ganar las elecciones el año pasado, tras hacer campaña diciendo que aumentaría los salarios de la clase media a través de recortes de impuestos y un mejorado mercado laboral.

El próximo debate parlamentario sobre la reforma tributaria puede reavivar las discusiones sobre la disparidad de la riqueza, ya que los demócratas dicen que ciertas propuestas republicanas como la eliminación del impuesto a la herencia y el impuesto mínimo alternativo beneficiarían desproporcionadamente a los ricos. El gobierno de Trump dice que su enfoque es proporcionar alivio a la clase media.
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Aumenta el hambre en el mundo y ya afecta a 815 millones de personas

Lun, 18/09/2017 - 19:41
Enric Llopis, Rebelión

El 26 de septiembre Naciones Unidas conmemora el Día Internacional para la Eliminación Total de las Armas Nucleares. La ONU recuerda que hoy existen en el mundo cerca de 15.000 armas de estas características, y que los países que las poseen cuentan con programas de “modernización” a largo plazo, lo que incluye la dotación económica. Asimismo, más de la mitad de la población mundial vive en países que disponen de este tipo de armamento o forman parte de “alianzas” nucleares. Naciones Unidas informa que, tomando como referencia 2016, no se ha destruido ningún arma nuclear de acuerdo con lo establecido en los tratados, ni tampoco existen negociaciones en marcha; sin embargo, “ha habido importantes reducciones de armas nucleares desplegadas desde el apogeo de la 'guerra fría'”, señala la ONU. Otro motivo de preocupación para Naciones Unidas es que la doctrina de “disuasión nuclear” se mantiene como factor de la política de “seguridad” de los estados.

El pasado siete de septiembre la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) anunciaba la posibilidad de que en 2017 se produjera un récord en la producción mundial de cereales, que alcanzaría las 2.611 millones de toneladas, por encima del registro máximo anterior, el de 2016. Así, está previsto que la producción global de trigo en el presente año se eleve a 748,8 millones de toneladas; que la de cereales “secundarios” (como maíz y cebada), a 1.359 millones de toneladas; y que también alcance un récord la producción mundial de arroz: 503 millones de toneladas.

Son realidades que coexisten. Dos días antes de que se difundieran las previsiones citadas, responsables de la FAO, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) resaltaron que las diferentes sequías dejaron en Etiopía a cerca de 8,5 millones de personas con necesidades de ayuda alimentaria. En regiones como Ogaden (Somali), en el sureste del país, la escasez pluvial se prolongó por tercer año consecutivo. Naciones Unidas concluyó en un comunicado que la muerte de numerosos animales estaba colapsando los medios de vida pastoriles, e incrementando el hambre y la malnutrición en el país.

Los medios informativos se hicieron eco el 16 de septiembre del informe de la FAO sobre “El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo” (2017). El documento apunta que el hambre afectó durante 2016 a 815 millones de personas en el planeta, lo que representa el 11% de la población mundial. La cifra supone un repunte, afirma Naciones Unidas, tras una década de descenso. Además la ONU subraya la existencia de conflictos -489 millones de personas castigadas por el hambre viven en países afectados por conflictos- y factores como el cambio climático o la crisis económica global como causas del incremento (el hambre afectó en 2016 a 38 millones de personas más que en 2015). Entre otros ejemplos, el documento resalta las hambrunas a principios de 2017 declaradas en Sudán del Sur, donde cinco millones de personas padecen inseguridad alimentaria; y los riesgos de que ocurra otro tanto en Yemen, Somalia y el noreste de Nigeria. La FAO también alerta de que el hambre azota hoy a la mitad de la población en la República Centroafricana.

En la síntesis del informe de 144 páginas, Naciones Unidas añade que cerca de 155 millones de niños menores de cinco años sufren desnutrición crónica y 52 millones, desnutrición aguda (porcentajes singularmente elevados se registran en la subregión del Asia Meridional). Otro aspecto sobre el que se llama la atención es el de los adultos obesos: 641 millones (13% de los adultos del planeta); además, 41 millones de niños menores de cinco años padecen sobrepeso. Por otra parte, la cifra de mujeres entre 15 y 49 años afectadas por anemia alcanza los 613 millones, lo que supone el 33% de las mujeres en edad fértil de todo el planeta.

El documento de la FAO analiza el hambre por regiones. Así, el continente más afectado por la subalimentación es África (20% de la población continental); en este punto se observa una notable diferencia entre el África Septentrional, donde las personas que sufren hambre representan el 8,3% de la población, y el África Subsahariana (22,7%). Los mayores índices mundiales se registran en el África Oriental, donde el 33,9% de la población está subalimentada. El segundo continente más castigado por el hambre según la FAO es Asia (11,7% de la población), seguido por Oceanía (6,8%) y América Latina y el Caribe (6,6%); en esta región se observa un agudo contraste entre la población afectada en América Latina (5,9%), y en el Caribe (17,7%). En otra escala se sitúan, según la FAO, América del Norte y Europa, donde las tasas de hambre/población resultan inferiores al 2,5%.

Otro punto en el que se advierten grandes desequilibrios territoriales es el de los niños con retraso en el crecimiento o “deficiencia” en talla para su edad: la gran mayoría viven en Asia (87 millones) y África (59 millones). En cuanto a la obesidad, se ha producido un incremento a escala global desde 1975, “y el ritmo se ha acelerado en la última década”, apunta el informe “El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo”. De hecho, mientras que en América del Norte, Europa y Oceanía el 28% de los adultos son obesos, el porcentaje se reduce al 11% en África y el 7% en Asia; En América Latina y el Caribe, la obesidad afecta a cerca del 25% de la población adulta.

“Puesto que las grandes empresas dominan cada vez más los mercados, los alimentos altamente procesados son más fáciles de conseguir, en detrimento de los alimentos y hábitos dietéticos tradicionales”, constata Naciones Unidas. También la anemia afecta a las mujeres en edad reproductiva de modo diferente: más del 35% de las mujeres entre 15 y 49 años en África y Asia, y una tasa inferior al 20% en América del Norte, Europa y Oceanía, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El informe de la FAO destaca los conflictos como una causa cada vez más relevante de inseguridad alimentaria y malnutrición en el planeta. La tendencia apunta al crecimiento: más de 100 millones de personas sufrían en 2016 un “nivel crítico” de inseguridad alimentaria, en comparación con los 80 millones de 2015. Actualmente la FAO informa de que 19 países registran crisis prolongadas (14 de ellos desde 2010, la mayoría en África) debido a situaciones de conflicto y violencia, además de otras como grandes sequías (Irak, Afganistán y Siria), el fenómeno El Niño en Sudán, Burundi y la República Democrática del Congo y tanto las inundaciones como los ciclones tropicales en Yemen; en estos casos, una parte significativa de la población es “muy vulnerable” al hambre, la enfermedad y la erosión de los medios de vida.

Otra consecuencia son los desplazamientos, que afectan a más del 20% de la población en Somalia y Sudán del Sur, y a más del 60% en Siria. Asimismo Naciones Unidas ha informado recientemente de la llegada a Bangladés de 400.000 refugiados de la etnia rohingya (de religión musulmana), que escapan a la “limpieza étnica” en Myanmar (antigua Birmania).

El informe advierte que muchos de los conflictos que se prolongan en el tiempo franquean las fronteras nacionales y cobran una dimensión regional. Así ocurre en el Cuerno de África y la región africana de los Grandes Lagos; entre Afganistán, India y Pakistán; o en el caso de Camerún, Chad y el norte de Nigeria por la violencia del grupo terrorista Boko Haram. A la afección sobre la vida y los derechos humanos de los procesos señalados, se agrega la dimensión macroeconómica. Así, un estudio reciente de S. Costalli, L. Moretti y C. Pischedda -“The economic costs of civil war”- realizado en una veintena de países, concluye que la existencia de conflictos armados reduce un 17,5% el PIB por habitante (cifra promedio). Sin embargo el porcentaje varía de modo notable según los países, ya que si la caída de la producción en Siria fue, según el citado estudio, del 50% entre 2010 y 2015, la merma del PIB en Libia llegó al 24% en 2014 “después que se desatara la violencia”, apunta Naciones Unidas. En el caso de Yemen, el desplome de la producción nacional osciló entre un 25% y un 35% en 2015, año en que comenzaron los bombardeos en el país liderados por Arabia Saudí. Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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La política exterior de Donald Trump

Dom, 17/09/2017 - 17:36
Immanuel Wallerstein, La Jornada

Donald Trump se aproxima al final de su primer año como presidente de Estados Unidos. Ahora todo el mundo –simpatizantes, oponentes, aun los indiferentes– parecen coincidir en una cosa. Sus pronunciamientos y sus acciones son impredecibles. Ignora los precedentes y se comporta en modos que constantemente sorprenden a la gente. Los simpatizantes encuentran esto refrescante. Los oponentes lo encuentran aterrador.

No obstante, muy pocos han comentado en torno a lo que creo es su logro más singular. Se ha manejado con la treta de ser el actor más impredecible en la escena estadounidense y mundial, y al mismo tiempo como el actor más predecible.

Es deliberado que se rodea de una panoplia de asesores que lo empujan en direcciones opuestas en extremo. Constantemente despide a alguno de ellos y designa a otros. Ningún individuo parece durar mucho. El resultado es que a todo mundo le deja claro que la decisión final es suya –y suya solamente. Puede acceder por un tiempo a lo que los asesores le sugieren, pero algunas veces deshace al día siguiente lo aconsejado. Esto es lo que lo hace ver tan impredecible.

Pero al final revierte siempre su decisiones hacia lo que algunas veces se le llama sentimientos de tripa, sea el asunto de la atención a la salud, la inmigración, la reducción de impuestos o la acción militar. Eso es lo que lo hace tan predecible. El resultado final es siempre el mismo. Cualquiera que lo observe o trabaje con él o se le oponga debe por tanto ser capaz de predecir a dónde va a terminar estando. Y para casi todo el mundo, dónde Donald Trump termina no es donde les gustaría que un presidente de Estados Unidos fuera.

Trump y Estados Unidos se enfrentan con un gran número de asuntos acerca de los cuales existen fuertes y divisorias opiniones en ambos lados. Estas divisiones resultan intratables para muchos. No para Donald Trump. Él cree en sí mismo y en su habilidad para completar sus agendas nacional y mundial. Para él nada es intratable.

En septiembre de 2017, las dos decisiones más urgentes de política exterior tuvieron que ver con Corea del Norte e Irán. En ambas, el conflicto con Estados Unidos gira en torno a un asunto crucial: las armas nucleares. Corea del Norte las tiene. Irán no las tiene, pero al menos algunos de los principales actores internos piensan que es esencial que Irán las adquiera.

La posición oficial estadounidense es que Corea del Norte debería desmantelar su armamento nuclear y que Irán debería cesar cualquiera y todas las actividades que se muevan en la dirección de adquirir tales armas. Estas posturas no son nuevas o inventadas por Donald Trump. Han sido la posición pública de Estados Unidos, de todos los presidentes previos, por algún tiempo ya.

Lo que es diferente con Trump es que se niega a admitir lo difícil que es conseguir estos objetivos de Estados Unidos y lo peligroso que sería perseguirlos mediante acciones militares. Por tanto, los presidentes previos han buscado soluciones (así llamadas) diplomáticas. En el caso de Irán, la diplomacia pareció funcionarle al presidente Obama con el acuerdo firmado por ambos países (y otras potencias). En contraste, la diplomacia ha logrado hasta ahora muy poco en el caso de Corea del Norte.

En ambas situaciones, los sentimientos de tripa de Donald Trump parecen claros. Quiere usar las acciones militares para forzar a Corea del Norte a que desmantele sus armamentos nucleares. Quiere retirarse del acuerdo con Irán y utilizar una amenaza militar para obtener su renuncia permanente del desarrollo de armamentos nucleares.

Hay dos preguntas en torno la política exterior de Trump. ¿Puede de hecho disponer que se comiencen acciones militares? Y si puede, ¿podrán lograr las acciones militares lo que él confía lograr?

Donald Trump prometió a sus simpatizantes que probaría ser un amigo verdadero de los militares estadunidenses otorgándoles puestos clave en su administración y buscando expandir los fondos de las fuerzas armadas. Lo ha hecho. En su último reciclaje de su personal, colocó a un militar, John Kelly, en la posición de jefe del Estado Mayor con amplios poderes para cambiar al personal y servir de filtro para acceder al presidente.

Por supuesto los militares aprecian obtener más fondos. Pero es curioso que la mayoría de sus asesores militares son relativas palomas. Sí favorecen una expansión de fondos para los militares. Pero todos parecen creer que las guerras son en verdad un recurso final, uno que tiene enormes e inevitables consecuencias negativas. Tienen un aliado en el secretario de estado, Rex Ti- llerson. Siempre que Trump ha seguido su consejo y ha proferido su retorica más áspera, eso le parece de lo más incómodo ejercerla por más de un breve momento. Siempre regresa a sus fundamentos.

La primera pregunta es si Trump puede de hecho lanzar acciones militares serias. Esto sería menos fácil de lo que imagina. Los burócratas militares tienen toda suerte de modos para desacelerar, inclusive frenar, acciones con las que ellos no están de acuerdo. En el régimen de Trump, de hecho son impulsados a hacer esto por otro rasgo peculiar de la personalidad de Donald Trump. Le gusta asumir el crédito de los éxitos y culpar de los fracasos a los demás. Así que por si fuera el caso que las acciones militares fracasaran, está subcontratando las decisiones reales de los militares. Si hubiera un fracaso bien puede culparles. En caso de éxito será el primero en reclamar el crédito exclusivo. Sin embargo, subcontratar necesariamente significa retrasos e invita al sabotaje.

Son diferentes los casos de los dos países. Corea del Norte tiene de hecho bombas, unas que sí pueden alcanzar el territorio de Estados Unidos. Es más, la inteligencia estadunidense parece estar diciendo que Corea del Norte está mejorando su capacidad militar a un ritmo muy rápido. El régimen de Trump habla ahora de una guerra preventiva –el oxímoron más maravilloso inventado alguna vez. Si Estados Unidos lanzara una guerra preventiva, uno puede tener la certeza de que Corea del Norte responderá de manera importante.

En contraste, Irán no cuenta con armamento nuclear. Públicamente insiste en que no tiene la intención de adquirirlos. Por lo menos la mitad de las autoridades parece lista a renunciar a cualquier esfuerzo encaminado a adquirirlos permanentemente, a cambio de varias clases de beneficios económicos. Va a ser más difícil renunciar al acuerdo de lo que Donald Trump cree. Por una razón: tiene cosignatarios –Alemania, Francia, Italia y la Unión Europea– que han dicho que no van a ceder ante tal renuncia.

Pero por el momento suspendamos la pregunta de si funcionaría una acción militar y preguntémonos por sus consecuencias. En el caso de Irán, es muy probable que los aliados mundiales más importantes de Estados Unidos en Europa, por no hablar de Rusia y China, en el futuro aumentarían la distancia que tomen –no sólo del régimen de Trump, sino de Estados Unidos como país. Un camino no diplomático probaría ser un desastre diplomático.

En Corea del Norte, las consecuencias serían todavía más grandes. Supongamos que Estados Unidos bombardea todas las locaciones conocidas donde existen armamentos nucleares en Corea del Norte. Que algunas bombas fallan en dar en el blanco.

Además, parece que Estados Unidos no tiene siquiera la lista completa de las locaciones. Corea del Norte puede ser capaz de lanzar una bomba desde un submarino. Imaginemos por un momento que tras una guerra preventiva, Corea del Norte quedara con una sola bomba. ¿A quién la lanzaría?

En cualquier caso, las bombas estadounidenses de su guerra preventiva y la bomba con que respondería Corea del Norte resultarían en un despliegue nuclear de increíble magnitud y dispersión geográfica. Bien podría ocurrir que los resultados de tales bombas soplaran por todo el océano Pacífico e infligieran tremendos daños a vidas en Estados Unidos. El hecho es que el resultado final de Trump puede no ser un triunfo. Puede ser solamente un desastre humano de dimensiones mundiales.

Sin duda, el lector no quiere saber mi predicción de lo que de hecho va a ocurrir. Es triste decirlo, impredecible.Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Por primera vez en una década aumenta el hambre en el mundo

Ven, 15/09/2017 - 17:24

El número de personas que pasan hambre en el mundo ha aumentado por primera vez después de una década de descensos continuados. Según el último informe anual de la ONU sobre seguridad alimentaria y nutrición publicado este viernes, en 2016 el hambre afectó a 815 millones de personas -el 11% de la población mundial-, y 38 millones de personas más que un año antes.

El informe de la FAO, coordinado junto con el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y, por primera vez, con la Organización Mundial de la Salud (OMS), y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), apunta a los conflictos –cada vez más agravados por el cambio climático- como uno de los principales motivos del resurgir del hambre y de muchas formas de malnutrición en el mundo.
“En la última década, el número de conflictos ha aumentado de forma dramática y se han vuelto más complejos e irresolubles por su naturaleza”, afirman los responsables. Esto ha hecho saltar alarmas que no podemos ignorar: no acabaremos con el hambre y todas las formas de malnutrición para 2030 a menos que abordemos todos los factores que socavan la seguridad alimentaria y la nutrición. Garantizar sociedades pacíficas e inclusivas es condición necesaria para ese objetivo".La situación de la seguridad alimentaria "ha empeorado" sobre todo en determinadas zonas del África subsahariana, Asia sudoriental y Asia occidental, y se ha observado un deterioro en situaciones de conflicto, a veces acompañadas de sequías o inundaciones.


A nivel mundial, la prevalencia de desnutrición infantil crónica descendió del 29,5% al 22,9% entre 2005 y 2016, aunque todavía hay 155 millones de niños menores de cinco años afectados por este trastorno. La desnutrición infantil aguda, pos su parte, afectó a uno de cada 12 niños menores de cinco años (es decir, 52 millones) en 2016, más de la mitad de los cuales (27,6 millones) viven en Asia meridional.

Al mismo tiempo, la FAO refleja que cerca de 41 millones de niños tienen sobrepeso y que casi una tercera parte (33%) de las mujeres en edad fértil en todo el mundo sufren de anemia, lo que también pone en peligro la nutrición y la salud de muchos niños.

"El sobrepeso en niños y la obesidad en adultos están aumentando en todo el mundo, incluso en los países de ingresos bajos y medianos". "Estas tendencias son consecuencia no sólo de los conflictos y el cambio climático, sino también de profundos cambios en los hábitos alimentarios y de las crisis económicas", señalan los expertos.

Hambrunas, guerras y refugiados
"Estas noticias tan graves llegan en un año en que se ha declarado una hambruna en un país (Sudán del Sur) y se han identificado varias situaciones de crisis en cuanto a la inseguridad alimentaria que corren el riesgo de convertirse en hambrunas en varios países (entre ellos, Nigeria, Somalia y Yemen)", alertan los dirigentes del organismo internacional.

Además, se informa de que la inmensa mayoría de las personas que padecen inseguridad alimentaria y malnutrición crónicas viven en países afectados por conflictos: se estima que la cifra asciende a 489 millones de los 815 millones de personas subalimentadas, y a 122 millones de los 155 millones de niños con retraso del crecimiento.

"Si bien en los últimos 25 años la mayoría de los países han alcanzado progresos significativos con respecto a la reducción del hambre y la desnutrición, estos avances se han detenido o revertido en la mayor parte de los países afectados por conflictos", explican.

En el documento también se da cuenta de que "el número de refugiados y desplazados internos ha aumentado significativamente con el creciente número de conflictos y se ha doblado entre 2007 y 2015 hasta alcanzar un total de aproximadamente 64 millones de personas". "Actualmente hay nueve países con más del 10% de su población clasificada como refugiada o desplazada; en Somalia y Sudán del Sur, más del 20% de su población son personas desplazadas y en la República Árabe Siria, más del 60%", se explica.

Los expertos advierten de que incluso en regiones que no sufren de tanta violencia, las sequías o inundaciones -ligadas en parte al fenómeno climático de El Niño-, así como la desaceleración económica mundial, han llevado también a un deterioro de la seguridad alimentaria y la nutrición.
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Marx y ‘El Capital’ en el Siglo XXI

Xov, 14/09/2017 - 20:38
Eddy Sanchez, Público

El 14 de septiembre se cumplen 150 años de la primera edición del Libro I de El Capital, y en ese contexto, se están desarrollando innumerables iniciativas sociales y académicas dedicadas a debatir sobre la vigencia de dicha obra, como la que va a tener lugar ese mismo día en el marco de la Fundación de Investigaciones Marxistas (FIM) en Madrid.

Dichas actividades han sido una constante a lo largo del año en varios países, lo que en opinión del filósofo argentino Enrique Dussel, hacen de este aniversario una de las celebraciones más importantes de 2017, junto al Centenario de la Revolución de Octubre y los 500 años de la Reforma luterana.

De la lectura y estudio de El Capital, se puede destacar lo extremo de las valoraciones que suscita, lo que nos sugiere algo acerca de la naturaleza de esta obra. El filósofo español Manuel Sacristán diferenciaba, por un lado, a los grandes autores que no pueden permitirse, por su personalidad científica, una defensa directa del capitalismo a través de un ataque grosero del libro de Marx, y por otra aquellos, que dada su posición de clase, pueden dejar de hacer una defensa indirecta de ese orden por medio de una pormenorizada justificación de la idea de la caducidad del Capital.

Como acompañando a los anteriores, continua Sacristán, “podemos encontrar a aquellos que ven en El Capital un método de estudio científico y riguroso de interpretación del pasado”, método que coincide con análisis de “futuro”, sobre la acción política de cara a la construcción de otro tipo de sociedad. Según esta visión de la obra de Marx, la conclusión es clara: El Capital ha caducado como análisis de la realidad capitalista; más cuando la ciencia económica ha conseguido formas de teoría pura –matemáticas, estadística, física- neutrales de toda intención política y programática; siendo al obra de Marx anterior a este nivel teórico, lo cual hace a El Capital obsoleto.

Pero también podemos encontrar lecturas, interesadas en desmarcarse del Capital y llevar a Marx, reconvertido en “joven”, al plano de filosofía pura, como expresión de rebeldía teórica de éstos -ya que la obra de Marx es sólo teoría– aparejada de asunción práctica, de la realidad existente, que no es otra que la cuestionada por El Capital.

Asimismo existen discursos ideológicos, basados en la inocencia aparente del medio utilizado, las palabras; pero éstas no se manifiestan solas, sino que lo hacen en una estructura, que reproduce una realidad, la cual es encubridora de intereses claros. De tal forma, Canto General de Neruda es una obra maestra de la literatura, excepto el capítulo cuarto en donde el poeta chileno hace política y no arte; o Alberti es un genio poético, hasta la Guerra Civil, en donde su obra pasó del verso al panfleto.

Sugiero que ése es el caso de la crítica que se hace de la obra del Marx “maduro”, ya que El Capital no trata de teoría pura, tal y como se entiende en los programas universitarios; ni tampoco como guías de acción política, tal y como lo ven la mayoría de los críticos de la anterior. Lo que propone Marx es: “Fundamentar y formular racionalmente un proyecto de transformación de la sociedad.”

De esta forma, el hecho de que Marx haya desarrollado fundamentalmente su análisis científico en el ámbito de la Economía no es, ciertamente, casual. Marx estaba convencido, como señala en el conocido Prefacio de la Contribución a la Crítica de la economía Política, de que “la anatomía de la sociedad hay que buscarla en la economía política”. Por consiguiente, lo que pretende ante todo es “poner al desnudo la ley económica de los movimientos de la sociedad moderna”, partiendo (en expresión del sociólogo Andrés Bilbao) de “la centralidad de las relaciones industriales en la configuración de las sociedades modernas”.

Siguiendo el trabajo del historiador marxista Francisco Erice, hay que resaltar en todo caso que, en primer lugar, para Marx lo económico tiene un sentido distinto del que adquiere más tarde para la Economía académica burguesa. Para él, como para los economistas clásicos que lo precedieron, la Economía es sobre todo Economía política; no puede reducirse a pura tecnología, pues trata de relaciones sociales.

Marx es un clásico interdisciplinar, que mezcla economía con sociología, política y filosofía. Los Grundrisse y El Capital están plagados de filosofía hegeliana. Concretamente en los citados manuscritos preparatorios se reformulan ideas del economista David Ricardo en lenguaje del filósofo Hegel y a la inversa; y en cuanto a El Capital, ya Lenin subrayó que no podía entenderse cabalmente el texto de su capítulo I sin conocer la Lógica de Hegel. Realmente, lo que prima en Marx es la visión totalizadora, como destacó ya en el Siglo XX Schumpeter, al afirmar que: “La totalidad de su visión en cuanto totalidad, se impone en cada detalle y es precisamente la fuente del atractivo intelectual que Marx ejerce sobre todo aquel que estudia su obra, amigo o enemigo”.

En segundo lugar, la Economía política de Marx no habla de individuos en cuanto tales; está en las antípodas de la visión subjetivista de la Economía. En el Prólogo a la primera edición del libro I de El Capital (1867), Marx se esforzaba en resaltar que “aquí sólo se trata de personas en la medida en que son personificación de categorías económicas, portadores de determinadas relaciones e intereses de clase”. Unos años antes, en los Grundrisse, lo formulaba con idéntica claridad:

El ser humano es, en el sentido más literal del término […], animal político, no sólo un animal social, sino además un animal que sólo se puede aislar en sociedad. La producción del individuo aislado al margen de la sociedad -una rareza que bien puede ocurrirle a un individuo civilizado, que posee en sí ya dinámicamente las fuerzas de la sociedad, cuando se extravía casualmente en una comarca salvaje- es algo tan absurdo como el desarrollo del lenguaje sin individuos que vivan juntos y hablen entre sí.

En tercer lugar, la visión económica de Marx es esencialmente histórica. Una de las principales críticas que Marx hace a los economistas clásicos, precisamente, es querer presentar como naturales unas leyes económicas que son básicamente producto de la evolución histórica. Engels lo explicaba así en el Anti-Dühring:
La economía política, fundamentalmente, es una ciencia histórica; su materia es histórica, es decir, perpetuamente sometida al mudar y estudia, desde luego, las leyes particulares de cada fase de la evolución de la producción y el cambio, y sólo al término de su indagación podrá formular un reducido número de leyes enteramente generales, verdaderas para la producción y el cambio como tales.En cuarto lugar, Marx otorga una clara primacía a la producción sobre las demás fases del proceso (circulación, distribución, consumo), precisamente porque es en las relaciones de producción donde tiene su origen la explotación capitalista, que en palabras del gran sociólogo español ya desaparecido, Andrés Bilbao: “La relación de intercambio, en el contexto de la sociedad industrial, aparece bajo una forma aparente que el análisis desvelará como la superficie de una subyacente realidad”

En definitiva, lo que intenta Marx en El Capital, es articular de manera racional el conocer con el hacer; que un programa revolucionario ha de incluir conocimiento, poseer ciencia. Esto hace que en el marxismo, lo científico sea lo instrumental a lo sustancial, que es el objeto político.

Dentro de ese instrumental científico, ocupa el primer lugar de importancia lo económico, como consecuencia del carácter emancipatorio del marxismo, como concreción de explorar las condiciones y posibilidades para esa emancipación o revolución.
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World Trade Center 7: el caso de la columna 79

Xov, 14/09/2017 - 02:50
Alejandro Nadal, La Jornada

En una ceremonia para recordar los trágicos acontecimientos del 11 de septiembre de 2001, Donald Trump declaró que Estados Unidos no se dobla. Quizás quiso decir que su país no se doblega, pero utilizó el verbo doblar. Lo que sí se dobló ese día fatídico fue el acero de la columna 79 del edificio World Trade Center 7 y según la versión oficial, eso provocó el derrumbe de todo el edificio.

Pero, ¿qué es eso del WTC 7? Esta construcción de 47 pisos estaba ubicada a unos cien metros de la torre norte (WTC 1). El edificio no fue impactado por ningún avión, pero a las 5:20 de la tarde ese 11 de septiembre se colapsó sobre su propia huella en forma simétrica y a una velocidad muy cercana a la de una caída libre.

El análisis del Instituto nacional de normalización y tecnología (NIST, por sus siglas en inglés) es la única investigación realizada por el gobierno estadounidense sobre el colapso del WTC 7. El estudio se publicó en 2011 (se puede consultar en nist.gov). Las principales conclusiones, así como la metodología empleada, revelan grandes deficiencias y simplemente no concuerdan con los hechos.

Ese estudio acaba de ser refutado de manera definitiva por una investigación independiente conducida en la Universidad de Alaska en Fairbanks (UAF) y patrocinada por la organización Architects and Engineers for 911 Truth, que agrupa más de mil 500 ingenieros y arquitectos que discrepan de la versión oficial sobre el colapso de las torres gemelas y del edificio WTC 7. Esta nueva investigación utilizó los planos originales usados por los constructores y estuvo dirigida por el Dr. Leroy Hulsey, director del Departamento de ingeniería civil de dicha universidad. La presentación detallada está disponible en media.uaf.edu.

Los principales resultados del estudio del NIST son los siguientes. Primero, el derrumbe de la torre norte (WTC 1) lanzó escombros hasta el WTC 7 y eso provocó incendios en varios pisos. Los sistemas de extintores no funcionaron apropiadamente y algunos de esos incendios se propagaron hasta el costado noreste del edificio. Segundo, esos incendios provocaron la expansión térmica de las vigas horizontales en los pisos inferiores hasta que una de ellas en el piso 13 (y con el número A2001 en los planos originales) se desprendió de la columna número 79 que proporcionaba apoyo a una sección importante de todo el piso. Ese desplazamiento de la viga A2001 provocó el colapso del piso 13 y eso causó el derrumbe en cascada de los pisos 13 a 5, dejando sin apoyo a la columna 79 para resistir fuerzas laterales, provocando que dicha columna se doblara. Esa distorsión de la columna 79 activó la falla estructural de todas las demás columnas hasta llegar a los pisos superiores y el penthouse del edificio. De acuerdo con el informe del NIST, eso explica el colapso de todo el edificio.

Por su parte, la investigación de la UAF identificó varias carencias fundamentales en el estudio del NIST. En primer lugar, el diseño de los componentes estructurales de la columna 79 y de las vigas A2001 y A2015 no habrían permitido el desplazamiento de las vigas y trabes tal y como concluyó el NIST. Aún suponiendo una expansión térmica exagerada, no se pudo haber presentado la pérdida de contacto entre esas vigas y la columna 79. Cabe señalar que el modelo matemático utilizado en el estudio de la UAF permite simular incluso condiciones más extremas de las que consideró el informe NIST. Esas corridas del modelo no permiten concluir que el colapso del edificio se hubiera llevado a cabo tal y como sucedió en los hechos.

Todo lo anterior conduce a una sencilla conclusión. El edificio WTC 7 no se colapsó debido a los incendios que se desataron en varios de sus pisos el 11 de septiembre. El modelo utilizado por el NIST no permite simular el derrumbe que, como lo muestran múltiples videos, se llevó a cabo en casi perfecta simetría y a la velocidad de una caída libre (al igual que el colapso de las torres gemelas WTC 1 y WTC 2).

El estudio de la UAF también concluye que la falla estructural de una sola columna no pudo haber generado el desplome en cascada de todas y cada una de las demás columnas y vigas en el edificio. Cabe señalar que el WTC 7 tenía unas 40 mil toneladas de acero estructural y que el material combustible que alimentó los incendios era simple inmobiliario de oficina, incapaz de alcanzar la temperatura necesaria para fundir acero. Por eso el estudio NIST buscó explicar el colapso a través de fallas estructurales. Pero la investigación de la UAF anula las conclusiones de lo que se ha convertido en la versión oficial.

Las mentiras que rodean el colapso del WTC 7 permiten correr el velo de lo que realmente sucedió con las torres gemelas. Hoy quizás a muy pocos les importan estos hechos. Pero la realidad es que los pueblos de Afganistán e Irak siguen sufriendo las consecuencias y en Estados Unidos cualquier persona puede ser arrestada y confinada (incluso torturada) sin derecho a un juicio por la simple sospecha de tener vínculos con terroristas. Son razones suficientes para no olvidar.
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Ver: La Sociedad Europea de Física desmonta la versión de EEUU y explica que el 11-S fue una demolición controlada
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Macron anuncia recortes a programas sociales en Francia

Mér, 13/09/2017 - 13:08

Francis Dubois, wsws

Tres días antes de la presentación del 31 de agosto de decretos para destruir el Código de Trabajo, el primer ministro francés, Edouard Philippe, anunció una serie de medidas para completar su ruptura con lo que queda del "modelo social". Bajo el pretexto de "modernizar" los sistemas de bienestar social, el Gobierno del presidente francés, Emanuel Macron, se propone destruir todos los derechos sociales que la clase trabajadora ganó en la lucha durante el siglo XX.

Estas medidas están siendo presentadas como una "renovación", pero en realidad apuntan a liquidar los principales sistemas de seguro y asistencia social en su forma actual. "Este es sólo el comienzo", dijo Edouard Philippe al presentar las enmiendas al Código de Trabajo.

Impulsado por el apoyo de los sindicatos a sus decretos pero también presionado por una impopularidad que crece día a día, el gobierno quiere atacar este mes el seguro al desempleo, la formación laboral, las ayudas a la vivienda y el seguro médico, esto antes de abordar las pensiones. La lista no es exhaustiva; el Medef (Asociación de Empleadores de Francia) ya ha indicado que quiere romper el SMIC (salario mínimo). El método, ya utilizado contra el Código de Trabajo, sigue siendo el mismo: una estrecha colaboración con los sindicatos para imponer medidas de austeridad.

Bajo el pretexto de aumentar el poder adquisitivo de los trabajadores, el gobierno quiere eliminar las cotizaciones al desempleo y reemplazarlas por un aumento menor de un impuesto separado pagado por la población, no por los empleadores. El objetivo final es eliminar el sistema de seguro al desempleo y eximir a los empleadores de cualquier responsabilidad financiera.

El gobierno está prometiendo una "drástica" supervisión de los desempleados. Perderán sus subsidios si rechazan un trabajo y tendrán que aceptar trabajos cada vez más precarios y mal pagados.

Esta es también una forma de crear un sector de bajos salarios, como en Alemania con las leyes Hartz, con el objetivo de socavar los derechos sociales y crear una gran masa de "trabajadores pobres".

El modelo, según la revista Marianne, rememora “el sistema inglés y sus ‘Centros de Empleo’ [establecidos bajo Margaret Thatcher] donde el desempleado no tiene más remedio que aceptar lo que se le propone, el nivel de salario, términos y la ubicación geográfica de la posición, ante el riesgo de perder sus asignaciones de inmediato".

Tratarán de la misma manera la formación profesional. La financiación conjunta entre trabajadores y empleadores también deberán ser sustituidos y los recursos deben ser controlados directamente por el Estado, con el objetivo de convertirse en una fuente de ganancias. Según el diario Le Monde, una comisión garantizará un "rendimiento sobre las inversiones en los fondos de la formación profesional".

Bajo el pretexto de volver a poner a los desempleados en el trabajo, el gobierno pretende eliminar las capacitaciones estables y globales para empleos decentes y reemplazarlas con “pequeños” y constantes entrenamientos, entre trabajos precarios en diversas industrias y dependiendo de las necesidades inmediatas de los patrones.

Del mismo modo, el gobierno anunció también un "replanteamiento" de las pensiones para principios del 2018. Bajo el falso pretexto de "simplificar" y "democratizar", fusionaría 37 esquemas de pensiones en uno solo, de manera que todos los franceses tengan una misma y barata pensión "independientemente de su estatus y carrera".

El ejemplo de Reino Unido vuelve a mostrar lo que el gobierno tiene en mente. Todos reciben la misma pensión baja, y los que quieren más deben suscribirse a las pensiones privadas vendidas por los fondos de inversión y las compañías de seguros.

El sistema de seguros médicos es también un blanco. La semana pasada, el ministro de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, anunció una serie de privatizaciones que someterán a los servicios sociales a esquemas de lucro, perturbarán o desregularán sectores sociales o industriales críticos como el suministro de agua o el transporte público. Las consecuencias serán desastrosas para la población.

A pesar de la jerga tecnocrática utilizada por el Gobierno para definir sus proyectos, su política es evidente: se está embarcando en una campaña para destruir todos los beneficios sociales de la clase trabajadora en pro de los superricos. Esta política es claramente ilustrada por la reforma del ISF (impuesto sobre el patrimonio). "Se espera que reduzca la recaudación del impuesto sobre la riqueza en tres cuartas partes. Un regalo que beneficiará especialmente a los más ricos de los ricos", dice Le Monde.

La política de Macron es fundamentalmente ilegítima y antidemocrática. Planeó su destrucción del Código de Trabajo con el Medef y los sindicatos y lo impuso, a pesar de que casi dos tercios de los franceses están en contra —esto gracias a los decretos que pasan por alto el Parlamento—.

Para imponer esta política de destrucción social, la oligarquía financiera está planificando la represión permanente y generalizada de la población. Esa es la razón por la cual la otra prioridad del gobierno es una "segunda sesión parlamentaria de emergencia" el 25 de septiembre para una nueva "ley antiterrorista", es decir, la transformación de las medidas represivas claves del estado de emergencia al derecho consuetudinario.

El estado de emergencia, impuesto por el gobierno del Partido Socialista (PS) de François Hollande y ampliado por Macron hasta que entre en vigor su nueva ley, se dirige principalmente contra la clase obrera. Su finalidad fue plenamente demostrada durante la represión de las protestas contra la nueva legislación laboral en julio del 2016. El estado de emergencia tiene principalmente en la mira los derechos democráticos fundamentales de la clase obrera, los derechos adquiridos y defendidos durante largas luchas, incluida la sangrienta lucha contra la ocupación nazi y el régimen colaboracionista de Vichy.

También se ha comprobado que los ataques terroristas en Europa durante los últimos dos años han sido llevados a cabo por redes de combatientes islámicos movilizados por las agencias de inteligencia occidentales como parte de su guerra para derrocar al régimen sirio del presidente Bashar al Asad. Los terroristas viajaron bajo la protección de los servicios de inteligencia, que los vieron como instrumentos críticos de política exterior. Se ha establecido, entre otras cosas, que el Estado belga tenía conocimiento previo de los atentados de Bruselas en marzo del 2016 y sabía dónde encontrar a sus autores.

Así como Trump representa los intereses de la oligarquía financiera estadounidense, Macron quiere imponer los dictados de la aristocracia financiera francesa contra los trabajadores. La similitud de los lemas no es una coincidencia. Donde Trump habla de "volver a hacer grande a EUA", el gobierno de Macron dice "Francia está de vuelta" o que "debemos hacer a Francia más fuerte".
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¡Trump controla la Reserva Federal!: fin de la era centralbanquista

Mar, 12/09/2017 - 08:01

Alfredo Jalife-Rahme, La Jornada

En medio de socavones, huracanes y sismos ha pasado desapercibida la no menos telúrica renuncia del vice-gobernador de la Reserva Federal (Fed), el israelí-estadounidense Stanley Fischer, ocho meses antes de la expiración de su periodo.

La Fed –híbrido conglomerado sui generis de bancos privados de EEUU que opera en forma autónoma como agencia pública con sus 12 gobernadores regionales– es el supremo banco central global de facto que bajo la férula de la globalización financierista impuso su modelo monetarista centralbanquista a todo el planeta bajo la persuasión simultánea de las bombas nucleares de EEUU y su corolario de guerras financieras y económicas.

El mínimo movimiento en la Fed afecta los mercados y a la política monetarista del restante de los bancos centrales globales –en particular, de sus principales aliados en el G-4 monetarista con Gran Bretaña, la Unión Europea y Japón que dominan, by the time being, el universo pecuniario–, al unísono del predominio del dolarcentrismo impuesto por el triunfo bélico de EEUU en dos guerras mundiales y en la guerra fría.

La esperada renuncia del halcón monetarista Stanley Fischer ha dejado cuatro vacantes de siete puestos en la Fed que en forma paradójica deberán ser llenados por la decisión del hoy emasculado Trump quien puede alterar la trayectoria del supremo banco central global y a quien además incumbe el nombramiento del sucesor de la gobernadora, la israelí-estadounidense Janet Yellen, quien concluye su periodo en febrero del 2018; y que se puede quedar siempre y cuando se ajuste a los deseos del trumponomics con el que colisiona.

Increíble: Trump puede reconfigurar a la Fed con sus cinco nombramientos.

Desconociendo su semántica aleatoria, no sé si llamarle suerte, pero Trump, pese a sus amargas tribulaciones a los pocos meses de su polémico mandato, ya alteró la correlación de fuerzas en la Suprema Corte de Justicia, quizá por una generación, en favor del equipo ultraconservador, al haber colocado sin mucho ruido a Neil Gorsuch (https://goo.gl/A4fkHV).

Más allá de las filias y fobias –después de la icónica ruptura racista de Charlottesville–, Trump lleva cuatro triunfos consecutivos en elecciones locales y ya sedujo al gobernador Jim Justice de Virginia Occidental que se pasó como vulgar saltimbanqui de las filas del partido Demócrata al Republicano (https://goo.gl/d3Vv9G).

¡Nunca hay que subestimar la capacidad de daño del supremacismo blanco evangelista anglosajón!

Más aún: Trump ya empezó a aplicar su arte de negociar al haber acordado en forma heterodoxa el tope fiscal y la ayuda por el huracán texano Harvey con los líderes del Partido Demócrata en el Senado, el newyorkino Charles Schumer, y Nancy Pelosi, de la Cámara de Representantes, lo cual puso el grito en el cielo de los jerarcas del Partido Republicano en el Congreso: Paul Ryan y Mitch McConnell quienes no se recuperan de su estupor fiscal ortodoxo (https://goo.gl/TLLrpp).

Trump atrae al Partido Republicano, hoy más favorable al vicepresidente Mike Pence, al supremacismo blanco para las elecciones intermedias de 2018 que significarán un punto de inflexión local/regional/global: cuando jugará con su destino que va de la ignominiosa renuncia/defenestración hasta su nada descabellada relección en 2020 (https://goo.gl/gwxTJz).

A su cuenta y riesgo, el llanero solitario Trump busca crear su propia corriente electoral con su feroz feudo supremacista/nacionalista blanco que lo venera (https://goo.gl/3x7vX7) que despoja(rá) escaños a los dos partidos.

La narrativa distorsionada de los multimedia oculta que tanto Hillary como los partidos Demócrata y Republicano son más impopulares que el mismo Trump, lo cual se refleja(rá) en las elecciones parciales de este año y en las intermedias de 2018.

Moraleja: no hay que subestimar la capacidad doméstica de maniobra de un presidente de EEUU, aún acorralado, menos en el caso del atípico Trump.

Si en la aplastante mayoría de los multimedia de EEUU Trump es exorcizado con singular alegría, en la Suprema Corte ya dejó su impronta generacional, mientras en el Colegio Electoral (que no popular, en el imperante sistema decimonónico de EEUU) va viento en pompa gracias al furibundo apoyo de su base supremacista evangelista blanca y hoy está punto de finiquitar con la era del monetarismo centralbanquista de la Fed.

El anterior secretario del Tesoro, Larry Summers comenta que la renuncia de Stanley Fischer deja más débiles a la Fed y al sistema monetario internacional y profiere que se trata del fin de una era (https://goo.gl/AnBd4F).

El historial monetarista del israelí-estadunidense Stanley Fischer, de 73 años de edad y nacido en Zambia (ostenta la doble nacionalidad de Israel y de EEUU), es impactante (https://goo.gl/64b6yW) en la banca privada –vicedirector de Citigroup– como en los organismos internacionales: ex gobernador del Banco Central de Israel (recomendado por el ex primer ministro Ariel Sharon y su entonces secretario de Finanzas, Bibi Netanyahu), miembro del Grupo Bilderberg, principal economista del Banco Mundial, director del FMI, y miembro del influyente Grupo de los 30 controlado por la Fundación Rockefeller y del que son miembros los apátridas Zedillo y Guillermo Ortiz (https://goo.gl/dyx7b8).

En una reciente entrevista con Financial Times, Stanley Fischer exhibió su colisión con Trump (https://goo.gl/5sQfDC) –quien busca desregular las finanzas, disminuir las tasas de interés y reducir los impuestos (desde los empresarios hasta los trabajadores), el célebre trumponomics con masivo gasto en infraestructura que aún no ha podido arrancar: “después de 10 años todo el mundo (sic) desea regresar al status quo anterior a la grave (sic) crisis financiera. Lo que considero extremadamente peligroso y extremadamente miope”.

Stanley Fischer comentó que EEUU con sus aliados, en particular Gran Bretaña, crearon un sistema global después de la Segunda Guerra Mundial que funcionó muy bien, pero que ahora no es claro que sobreviva: el sistema necesita un hegemón. Fue Gran Bretaña por un largo tiempo. Y se trasladó a EEUU rápidamente; hoy tenemos un mundo sin un país ancla, o un hegemón o a lo que se desee llamar, a menos que las cosas cambien en EEUU. ¡Qué ilustrativo de cómo opera el Olimpo!

El portal supremacista/nacionalista blanco Breitbart da por enterradas las aspiraciones a la Fed del israelí-estadounidense Gary Cohn, director del Consejo Nacional Económico de la Casa Blanca, quien era un fuerte candidato a sustituir a la gobernadora Janet Yellen, y que puede ser despedido fulminantemente por Trump a quien criticó por su postura en Charlottesville.

Sam Fleming, el entrevistador de Stanley Fischer, comentó con antelación que la salida del vicegobernador de la Fed “sería otra señal del desvanecimiento de un viejo régimen: éminence grise entre los hacedores de la política económica de Occidente” cuando el Consejo de Gobernadores de la Fed pronto se verá radicalmente diferente.

Fin de Una Era (https://goo.gl/f9FQZH): Antes los gobernadores de la Fed –Paul Volcker y los israelí-estadounidenses Alan Greenspan, Ben Shalom Bernanke y Janet Yellen– tenían una enorme influencia. Parece que con Trump esto se acabó.

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Los huracanes Irma y Harvey: desastres naturales y el colapso político

Lun, 11/09/2017 - 13:50

Patrick Martin, wsws

El catastrófico impacto del huracán Harvey en el sureste de Texas y el desastre en marcha en el sur de Florida con el huracán Irma han sido pruebas brutalmente objetivas de la habilidad de la élite gobernante estadounidense para manejar la sociedad. Bajo cualquier calificación razonable, la clase capitalista ha fallado de forma miserable.

Dos semanas después de que Harvey devastara la costa tejana del golfo, millones están ahora buscando reconstruir sus vidas con asistencia social mínima. Cientos de miles de hogares se vieron dañados o destruidos, un millón de automóviles quedaron inoperables, incontables escuelas y otras instalaciones públicas fueron inundadas y, en muchos casos, arruinadas más allá de reparación. Al menos 22 personas siguen desaparecidas y se presumen muertas, además del saldo oficial de 70 víctimas mortales.

Para el desastre natural más costoso en la historia del país —al menos antes de Irma— con daños cerca de los $200 000 millones, el Gobierno de Trump y el Congreso aprobaron un paquete de asistencia federal irrisorio de $15 000 millones, aprobado en la Cámara de Representantes el viernes.

El grueso de este dinero irá a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, siglas en inglés), que distribuirá fondos limitados a $30 000 por familia, la cual tiene que pasar por un proceso burocrático prácticamente impenetrable en el que las víctimas de la tormenta serán tratadas recelosamente como criminales o estafadoras. Otra parte del financiamiento será dado a la Administración de Pequeñas Empresas en forma de préstamos que aquellos que perdieron sus hogares por el huracán serán presionados insistentemente para pagar de vuelta.

El huracán Irma es mucho más fuerte que Harvey. La tormenta ya asoló varias de las Antillas Menores y las Islas Turcas y Caicos, al igual que ha golpeado fuertemente a Puerto Rico, República Dominicana, Haití y Cuba. El viernes, Irma pasó por Bahamas y se espera a que llegue al sur de Florida el domingo por la tarde.

De hecho, Irma es la tormenta más poderosa jamás registrada en el planeta, con la mayor “energía ciclónica acumulada”, una medida de su intensidad total. Ha sostenido vientos mayores a los 290 kilómetros por hora durante 37 horas, más que cualquier otra tormenta anterior. Su vasto tamaño es dos veces mayor al del huracán Andrew que destruyó Florida en 1992. La tormenta es tan grande que cubre toda la península de Florida, creando la posibilidad de marejadas ciclónicas tanto en la costa del Atlántico como la del Golfo de México, un fenómeno nunca antes registrado.

Una de las áreas más densamente pobladas de Estados Unidos se enfrenta a una amenaza letal. Sin embargo, la respuesta de las autoridades locales, estatales y federales ha sido decirles a las potenciales víctimas de Irma: “Están solos”. Este fue el tema de varias ruedas de prensa el viernes, mientras que los oficiales gubernamentales les decían a los seis millones de habitantes del sur de Florida que se fueran de la región o buscarán refugios para huracanes.
Estos refugios son completamente inadecuados, con ciudades grandes como Fort Myers en la costa del Golfo sin ninguno. Son inaccesibles para gran parte de los residentes pobres y de clase trabajadora. La organización Coalition for Racial Justice denunció que los refugios en Miami-Dade están abiertos sólo en áreas pudientes, a más de 30 minutos en auto de los barrios más pobres.

Se emitieron órdenes de evacuación obligatoria en los cayos de Florida, Miami Beach y la mayor parte de Miami-Dade, la mayor área metropolitana de Florida, al igual que partes de los condados Broward y Palm Beach y del extremo sudoeste del estado. En conjunto, es la evacuación obligatoria más grande en la historia estadounidense, dejando todas las carreteras hacia el norte con el tráfico atascado. La mayoría de las estaciones de servicio se han quedado sin gasolina ni suministros, dejando a muchos residentes varados con un huracán en camino.

Las medidas más básicas para asegurar que la gente pueda salir no se tomaron, como una coordinación de transporte ferroviario, aéreo y en buses gratuito. Muchas de las personas que se fueron, no sabían a dónde ir, ni dónde quedarse, con cientos de miles esperando encontrar un alojamiento en el camino al norte. Muchos se quedaron atrapados en el aeropuerto, sin vuelos disponibles y con todos los refugios llenos.

El Gobierno de Trump se “preparó” para los dos golpes de Harvey e Irma proponiendo recortarle el presupuesto a FEMA y las otras agencias de gestión de desastres, además de su guerra contra las ciencias del clima, librada en nombre de las empresas de gas, petróleo y carbón y otras industrias contaminantes.
Incluso esta serie de huracanes, con Katia y José detrás de Harvey e Irma —cuatro tormentas enormes en tres semanas, alimentadas por las temperaturas marítimas sin precedentes de 32 grados Celsius— no han hecho recapacitar a los ignorantes oficiales de la Administración Trump. El conjunto de interminables desastres comprueba la realidad del cambio climático, a los que uno tiene que añadir los incendios récord en la costa oeste de EUA y las devastadoras inundaciones en el sur de Asia, demostrando la inhabilidad de las clases gobernantes a tomar medidas serias ante una amenaza cada vez mayor.

El jerarca de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, siglas en inglés), Scott Pruitt, un notorio negador del calentamiento global, denunció toda discusión sobre el cambio climático como algo “muy, muy insensible” para la población de Florida. “Enfocarse de cualquier forma en la causa y efecto de la tormenta en vez de ayudar a la gente o realmente encarar los efectos de la tormenta está fuera de lugar”, indicó.

Bajo esta lógica, cualquier discusión sobre placas tectónicas y fallas sísmicas debería prohibirse cuando sucede un terremoto; tampoco se debería analizar el efecto de los vientos de El Niño en la temporada de incendios forestales; la física nuclear sería un tema inabarcable en una fusión nuclear; finalmente, tampoco podrían discutirse las leyes económicas del capitalismo durante un colapso de los mercados financieros.

Se puede distinguir el contenido de clase de este rechazo a la ciencia y a cualquier forma de sensatez. La élite gobernante estadounidense se rehusó a planear con seriedad en todos los niveles para desastres naturales que eran tanto predecibles como inevitables. Al ocurrir, los representantes de las grandes empresas apenas pudieron maquillar su indiferencia e irritación al sufrimiento de personas que una de las colegas en bienes raíces de Trump, Leona Helmsley, llamó “la gente pequeña”.

Los desastres naturales tienden a exponer las realidades políticas y sociales. El gran terremoto de Lisboa de 1755, el cual destruyó gran parte de la ciudad portuguesa constituyó un evento importante en el desarrollo del pensamiento de la Ilustración en Europa, en las décadas previas a la Revolución Francesa. Voltaire mostró en Candide que el acontecimiento evidenciaba lo absurda que era la afirmación del filósofo Leibniz de que “todo es para mejor en el mejor de todos los mundos posibles”.

¿Quién podría decir el argumento de Leibniz hoy día? El capitalismo estadounidense y mundial está podrido hasta su médula. La burguesía preside niveles de desigualdad social nunca antes vistos, guerras interminables y la dedicación de los recursos para el lucro y el saqueo, mientras hacen caso omiso a las necesidades más básicas de la sociedad moderna.

Una sociedad como esta ha madurado más que lo suficiente para una revolución. La tarea es luchar sin cesar para desarrollar la conciencia política de la clase obrera para que pueda cumplir su histórica misión de convertirse en la fuerza gestora y gobernante del planeta.Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Como nació El Capital de Marx

Dom, 10/09/2017 - 21:23

Marcello Musto, Sin Permiso

La obra que, quizás más que ninguna otra, ha contribuido a cambiar el mundo en los últimos ciento cincuenta años, tuvo una gestación larga y muy difícil. Marx comenzó a escribir El Capital sólo muchos años después de comenzar sus estudios de economía política. Si ya desde 1844 había criticado la propiedad privada y el trabajo alienado de la sociedad capitalista, fue sólo después del pánico financiero de 1857 -que comenzó en Estados Unidos y luego se extendió a Europa-, cuando se sintió obligado a dejar a un lado su incesante investigación y comenzar a redactar lo que llamaba su "Economía".

La crisis, los Grundrisse y la pobreza
Con el inicio de la crisis, Marx anticipó el nacimiento de una nueva fase de convulsiones sociales y consideró que lo más urgente era proporcionar al proletariado la crítica del modo de producción capitalista, un requisito previo para superarlo. Así nacieron los Grundrisse, ocho gruesos cuadernos en los que, entre otras cosas, examinó las formaciones económicas precapitalistas y describió algunas características de la sociedad comunista, subrayando la importancia de la libertad y el desarrollo de los individuos. El movimiento revolucionario que creía que surgiría a causa de la crisis se quedó en una ilusión, y Marx no publicó sus manuscritos, consciente de hasta qué punto estaba todavía lejos del dominio total de los temas a los que se enfrentaba. La única parte publicada, después de una profunda reelaboración del "Capítulo sobre el dinero", fue la Contribución a la crítica de la economía política, un texto distribuido en 1859 y que fue revisado por una sola persona: Engels.

El proyecto de Marx era dividir su obra en seis libros. Deberían haberse dedicado a: el capital, la propiedad de la tierra, el trabajo asalariada, el estado, el comercio exterior y el mercado mundial. Sin embargo, cuando en 1862, como resultado de la guerra de secesión estadounidense, el New York Tribune despidió a sus colaboradores europeos, Marx -que había trabajado para el periódico estadounidense durante más de una década- y su familia volvieron a vivir en condiciones de terrible pobreza, las mismas que habían padecido durante los primeros años de su exilio en Londres. Sólo tenía la ayuda de Engels, a quien escribía: "Todos los días mi esposa me dice que preferiría yacer en la tumba con las chicas y, en verdad, no puedo culparla dadas las humillaciones y sufrimientos que estamos padeciendo, realmente indescriptibles". Su condición era tan desesperada que, en las semanas más negras, faltaba comida para las hijas y papel para escribir. También buscó empleo en una oficina de los ferrocarriles inglesa. El puesto, sin embargo, le fue negado debido a su mala letra. Por lo tanto, para hacer frente a la indigencia, la obra de Marx estuvo sujeta a grandes retrasos.

La explicación de la plusvalía y el carbunco
Sin embargo, en este periodo, en un largo manuscrito titulado Teorías sobre la plusvalía, llevó a cabo una profunda crítica de la manera en que todos los grandes economistas habían tratado erróneamente la plusvalía como ganancia o renta. Para Marx, sin embargo, era la forma específica por la cual se manifiesta la explotación en el capitalismo. Los trabajadores pasan parte de su jornada trabajando para el capitalista de forma gratuita. Este último busca de todas las formas posibles generar plusvalía por medio del trabajo excedente: "No basta que el trabajador produzca en general, debe producir plusvalía", es decir, servir a la autovaloración del capital. El robo de incluso unos pocos minutos de la comida o del descanso de cada trabajador significa transferir una enorme cantidad de riqueza a los bolsillos de los patrones. El desarrollo intelectual, el cumplimiento de las funciones sociales, y los días festivos son para el capital "puras y simples fruslerías". "Après moi le déluge!" era también para Marx -aunque al tratar la cuestión ecológica (que abordó como pocos autores de su época)- el lema de los capitalistas, aunque pudieran, hipócritamente, oponerse a la legislación sobre las fábricas en nombre de la “libertad plena del trabajo”. La reducción de la jornada de trabajo, junto con el aumento del valor de la fuerza de trabajo, fue, por tanto, el primer terreno en el que tenía lugar la lucha de clases.

En 1862, Marx eligió el título de su libro: "El Capital". Creía que podía comenzar inmediatamente a redactarlo de una forma definitiva, pero a las ya graves vicisitudes financieras se sumaron muy graves problemas de salud. De hecho, lo que su esposa Jenny describió como "la terrible enfermedad”, contra la cual Marx tendría que luchar muchos años de su vida. Sufría de carbunco, una horrible infección que se manifiesta al inicio en varias partes del cuerpo con una serie de abscesos cutáneos y una extensa y debilitante forunculosis. Debido a una pápula profunda, seguida por la aparición de una red de vesículas ulcerantes, Marx fue operado y “su vida permaneció durante mucho tiempo en peligro". Su familia estaba más que nunca al borde del abismo.

El Moro (éste era su apodo), sin embargo, se recuperó y, hasta diciembre de 1865, se dedicó a escribir lo que se convertiría en su auténtica obra magna. Además, desde el otoño de 1864, asistió asiduamente a las reuniones de la Asociación Internacional de Trabajadores, para la que había escrito durante ocho años los principales documentos políticos. Estudiar durante el día en la biblioteca, para ponerse al corriente de los nuevos descubrimientos, y seguir trabajando en su manuscrito de la noche a la mañana: esta fue la agotadora rutina a la que se sometió Marx hasta el agotamiento de todas sus energía y el agotamiento de su cuerpo.

Un todo artístico
Aunque había reducido su proyecto inicial de seis libros a tres volúmenes sobre El Capital, Marx no quiso abandonar su propósito de publicarlos todos juntos. De hecho, le escribió a Engels: "No puedo decidir de que prescindir antes de que todo esté frente a mí, sean cuales sean los defectos que puedan tener, este es el valor de mis libros: todos forman un todo artístico, alcanzable sólo gracias a mi sistema de no entregarlo al impresor antes de tenerlo toda delante de mí”. El dilema de Marx - "corregir una parte del manuscrito y entregarlo al editor o terminar de escribir todo primero" - fue resuelto por los acontecimientos. Marx sufrió otro ataque bestial de carbunclo, el más virulento de todos, y su vida estuvo en peligro. A Engels le contó que había “perdido la piel"; los médicos le dijeron que las causas de su recaída eran el exceso de trabajo y las continuas vigilias nocturnas: "la enfermedad viene de la cabeza". Como resultado de estos acontecimientos, Marx decidió concentrarse únicamente en el único Libro Uno, el relacionado con el "Proceso de Producción del Capital”.

Sin embargo, los forúnculos siguieron atormentándolo, y durante semanas. Marx ni siquiera podía sentarse. Incluso intentó operarse solo. Se procuró una navaja muy afilada y le dijo a Engels que había intentado extirparse aquella maldita cosa. Esta vez, la culminación de su obra no se vio postergada debido a la "teoría" sino por "razones físicas y burguesas".

Cuando, en abril de 1867, el manuscrito fue finalmente terminado, Marx le pidió a su amigo de Manchester, que le había estado ayudando durante veinte años, que le enviara dinero para poder recuperar "la ropa y el reloj que se encuentran en la casa de empeño”. Marx había sobrevivido con el mínimo indispensable y sin esos objetos no podía viajar a Alemania, donde le esperaban para entregar el manuscrito a la imprenta.

La corrección del borrador duró todo el verano y Engels le señaló que la exposición de la forma del valor era demasiado abstracta y “se resentía de la persecución de los forúnculos", Marx respondió, "espero que la burguesía se acuerde de mis forúnculos hasta el día de su muerte”.

El Capital fue puesto a la venta el 11 de septiembre de 1867. Un siglo y medio después de su publicación, figura entre los libros más traducidos, vendidos y discutidos en la historia de la humanidad. Para aquellos que quieren entender lo que realmente es el capitalismo, y porque los trabajadores deben luchar por una "forma superior de sociedad cuyo principio fundamental sea el desarrollo pleno y libre de cada individuo", El Capital es hoy más que nunca una lectura simplemente imprescindible.

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La verdadera bomba de los BRICS

Sáb, 09/09/2017 - 15:31
Pepe Escobar, Asia Times

La cumbre anual de los BRICS en Xiamen -donde el Presidente Xi Jinping fue alcalde- no pudo realizarse en un contexto geopolítico más inflamado.

Una vez más hay que recordar que el núcleo central de los BRICS es "RC", es decir la asociación estratégica Rusia-China. Por tanto es primordial comprender que lo que se juega en el tablero de ajedrez de la península coreana afecta a estas dos naciones que comparten fronteras con la Republica Democrática Popular de Corea.

Pues bien, Pekín ha impuesto un veto definitivo a la guerra y, el Pentágono esta muy consciente de ello.

La sexta prueba nuclear de Pyongyang, aunque fue proyectada con mucha anticipación, ocurrió sólo tres días después que dos bombarderos estratégicos estadounidenses (B-1B) con capacidad nuclear llevaron a cabo su propia "prueba" junto con cuatro F-35B y unos cuantos F-15 japoneses.

Todos los que están familiarizados con este “juego” sabían que Corea del Norte respondería a esta prueba de "decapitación" apenas disfrazada.

Por tanto habrá que volver a considerar a la única propuesta sólida existente sobre la mesa: el "doble congelamiento" propuesto por Rusia y China: Congelamiento de los ejercicios militares de EEUU/Japón/Corea del Sur y congelamiento del programa nuclear de Corea del Norte, de tal manera que la diplomacia tome el control de la crisis.

Al contrario, la Casa Blanca, ha invocado una vez más a sus "capacidades nucleares" como un mecanismo de resolución de conflictos.

¿Alguien quiere una mina de oro en el Amazonas?

En otro frente, en la frontera de India y China, en la meseta de Doklam, Nueva Delhi y Beijing decidieron, después de dos tensos meses, "replegar rápidamente" sus tropas fronterizas. Esta decisión está directamente relacionada con la cumbre de los BRICS, que la India como China iban a perder la batalla a lo grande.

El Primer Ministro indio Narendra Modi ya había intentado una táctica similar antes de la cumbre BRICS de Goa el año pasado. Luego, ha seguido insistiendo que Pakistán debía ser declarado "Estado terrorista". La alianza China-Rusa la vetó debidamente.

Modi también boicoteó, ostensiblemente, la cumbre de la Iniciativa Belt and Road (nueva ruta de la seda; un camino y un cinturón) en Hangzhou el pasado mes de mayo, esencialmente debido al Corredor Económico China-Pakistán (CPEC).

India y Japón sueñan con contrarrestar la nueva ruta de la seda con un proyecto de conectividad; el Corredor de Crecimiento Asia-África (AAGC). Creer que la AAGC -con apenas una fracción del alcance y de los fondos disponibles de la ruta de la seda BRI- es entrar directamente en el territorio de la fantasía.

Sin embargo, Modi emitió algunas señales positivas en Xiamen: "Nuestra misión es erradicar la pobreza; asegurar la salud, el saneamiento, la formación, la seguridad alimentaria, la igualdad de género, la energía, la educación".

Brasil, por su parte, está inmerso en una tragedia sociopolítica más grande de su historia, un país "liderado" por una entidad corrupta, al estilo de Drácula; “Temer El usurpador”. El presidente de Brasil, Michel Temer, llegó a Xiamen ansioso por vender "sus" 57 privatizaciones importantes a los inversionistas chinos - incluyendo la minería de oro en una reserva natural amazónica del tamaño de Dinamarca. Si uno añade su política de austeridad masiva en el gasto social y una legislación anti-laboral durísima, y uno tiene la imagen de Brasil que actualmente está siendo administrado por Wall Street. El nombre del juego es sacar provecho del botín, rápido.

El nuevo Banco de Desarrollo (NDB) del BRICS, una contraparte del Banco Mundial. sólo está empezando a financiar proyectos BRICS. Por tanto es erróneo compararlo con el Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura (AIIB). que ya esta invirtiendo en proyectos diferentes, el AIIB esta más centrado en la ruta de la seda . Ambos objetivos son complementario

BRICS Plus
En el escenario mundial, los BRICS son ya una gran molestia para el orden unipolar. Xi lo expresó cortésmente en Xiamen como: "nuestros cinco países deberíamos desempeñar un papel más activo en la gobernanza mundial".

Dijo lo justo en el momento justo, Xiamen introdujo "diálogos" con México, Egipto, Tailandia, Guinea y Tayikistán; esto es parte de la hoja de ruta para un "BRICS Plus" -una conceptualización de Beijing, propuesta en marzo pasado por el Ministro de Relaciones Exteriores Wang Yi, destinada a expandir la asociación/cooperación.

Otro ejemplo del "BRICS Plus" puede detectarse en el posible lanzamiento, antes de finales de 2017, de la Asociación Económica Global Regional (RCEP) - tras la muerte de TPP.

Contrariamente a un chorro de volteretas de occidente, la RCEP no es "liderada" por China. Japón forma parte de ella, al igual que la India y Australia, junto con los 10 miembros de la ASEAN. La pregunta candente es qué tipo de juegos puede estar jugando Nueva Delhi para detener el RCEP en paralelo con boicotear el BRI.

Patrick Bond en Johannesburgo ha hecho una crítica interesante, argumentando que hay "fuerzas económicas centrífugas" que están rompiendo el BRICS, producto de la sobreproducción, la deuda excesiva y la desglobalización. Interpreta el proceso como "el fracaso del capitalismo centrípeto de Xi".

No tiene que ser así. No hay que subestimar el poder del capitalismo centrípeto chino, especialmente cuando la ruta de la seda alcanza una velocidad superior.

La nueva tríada; petróleo/yuan/oro
Cuando el presidente Putin hablar que los BRICS revela el poderío de una verdadera bomba. Geopolítica y geo-económicamente, Putin hace hincapié en un "mundo multipolar justo"…, "contra el proteccionismo y las nuevas barreras en el comercio mundial".

Putin recordó el conflicto Sirio (donde Pekín apoyó silenciosa pero firmemente a Moscú): "Gracias a los esfuerzos de Rusia y de otros países se crearon las condiciones para mejorar la grave situación que vivía Siria".

En la península de Corea, está claro cómo China y Rusia piensan al unísono: "La situación está al borde de un conflicto a gran escala".

El juicio de Putin es tan cáustica como la solución propuesta; "Presionar a Pyongyang para que detenga su programa de misiles nucleares es erróneo e inútil. Los problemas de la región sólo pueden resolverse a través de un diálogo directo y sin condiciones previas de todas las partes interesadas ".

El concepto de orden multilateral de Putin -y de Xi- es claramente visible en la Declaración de Xiamen, cuando propone para Afganistán un "proceso de paz y reconciliación nacional dirigido por los propios afganos".

Este es un código para una solución afgana totalmente asiática (y no occidental) mediada por la Organización de Cooperación de Shanghái (SCO), liderada por China y Rusia, y en que Afganistán es un observador y un futuro miembro de pleno derecho.

Luego, Putin ofrece una importante garantía: "Rusia comparte las preocupaciones de los países BRICS sobre la injusticia de una arquitectura financiera y económica mundial, que no tiene en cuenta el creciente peso de las economías emergentes. Estamos dispuestos a trabajar, junto con nuestros asociados, promoviendo reformas de la reglamentación financiera internacional y superar la excesiva dominación del limitado número de monedas de reserva ".

Superar la excesiva dominación del número limitado de monedas de reserva "es la forma más educada de declarar lo que los BRICS han estado discutiendo durante años; cómo evitar el dólar de los EE. UU. Y los llamados petrodolares.

Pekín está listo para acelerar el juego. Pronto China lanzará un contrato de futuros de petróleo crudo cotizado en yuan y convertible en oro.

Esto significa que Rusia -así como Irán, otro nodo clave de la integración de Eurasia- puede pasar por alto las sanciones de EEUU mediante el comercio de energía en sus propias monedas, o en yuan. El yuan será totalmente convertible en oro tanto en las bolsas de Shanghái como en las de Hong Kong.

La nueva tríada de petróleo, yuan y oro es en realidad una victoria para todos. No habrá ningún problema si los proveedores de energía prefieren que se les pague en oro físico en vez de yuan. El mensaje clave es que se pasará por alto el dólar estadounidense.

La alianza “RC” -a través del Banco Central Ruso y el Banco Popular de China- ha estado desarrollando swaps de “rublos yuanistas” desde hace bastante tiempo.

Una vez que esto vaya más allá del actual BRICS, de los aspirantes a miembros del "BRICS Plus" y más tarde de todo el Sur Global, la reacción de Washington puede ser nuclear (esperemos que no literalmente).

Las reglas de la doctrina estratégica de Rusia y China no deberían permitir por ningún medio que Washington siga siendo dominante en Eurasia. Sin embargo, lo que los BRICS deben aspirar desde el punto de vista geo-económico no sólo concierne a Eurasia, sino a todo el Sur Global.

El Partido de la Guerra en Washington que está empeñado en instrumentalizar a la India contra China -o contra la alianza China Rusa– podría tener un duro despertar.

Aunque el BRICS hoy pueden estar enfrentando disímiles olas de turbulencias económicas, la atrevida hoja de ruta a largo plazo, más allá de la Declaración de Xiamen, ya está esbozando un nuevo futuro para el Sur Global.
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Tomado de Rebelion, Traduccion de Emilio Pizocaro
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Se cumplen 90 años de la ejecución de Sacco y Vanzetti

Ven, 08/09/2017 - 13:48
Enric Llopis, Rebelión

En el verano de 1919 explotó una bomba frente a la casa de A. Mitchell Palmer, ministro de Justicia de los Estados Unidos. Sólo seis meses después Palmer comenzó su embestida contra los inmigrantes que residían en este país. Para ello, recuerda el historiador y activista libertario Howard Zinn en “La Otra historia de los Estados Unidos” (Las Otras Voces, 1997), se apoyó en la legislación aprobada por el Congreso al final de la Primera Guerra Mundial. En diciembre de 1919, fueron deportados a su país de origen –la Rusia soviética- 249 inmigrantes. Muchos otros corrieron la misma suerte. Un año después 4.000 personas fueron detenidas y expulsadas tras pasar por juicios secretos. En Boston, el Ministerio de Justicia y la Policía Local practicaron 600 detenciones, después de redadas en hogares particulares y centros de reunión. Otro ejemplo citado por Zinn es el de Andrea Salsedo, impresor anarquista arrestado en 1920 por el FBI en el edificio Park Row de Nueva York; su cadáver apareció destrozado en la acera. Según la versión oficial, se trataba de un suicidio: Salsedo se habría supuestamente arrojado por la ventana del piso decimocuarto.

El presente año se cumple el 90 aniversario de la ejecución de Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti, extranjeros en Estados Unidos y militantes anarquistas. Fueron amigos de Andrea Salsedo. Tras el juicio, la condena y pasar siete años en prisión acusados de atraco a mano armada y asesinato, Sacco y Vanzetti fueron ajusticiados por electrocución el 23 de agosto de 1927, en Massachusetts. El caso trascendió a otros países, pero los jueces, la fiscalía y el jurado no atendieron a las protestas en Estados Unidos (Boston, Chicago, Nueva York o San Francisco) ni en otros países (París, Londres, Argentina, Suecia o Sudáfrica); tampoco a huelgas y disturbios; ni a los recursos y apelaciones ante la Corte Suprema de Massachusetts y la Corte Suprema de los Estados Unidos. “Tanto las anotaciones del juicio como las circunstancias que lo envolvieron indican que Sacco y Vanzetti fueron condenados a muerte por ser anarquistas y extranjeros”, explica Zinn. El juez Thayer estuvo a cargo del proceso que, en 1921, sin las debidas garantías les sentenció. Sobre sus afinidades, Howard Zinn revela unas palabras con las que se refirió a Saco y Vanzetti en una conversación privada: “Esos anarquistas mal nacidos”.

La Primera Guerra Mundial había terminado sólo dos años antes. “Ellos habían protestado contra la guerra, se habían negado al reclutamiento y vieron cómo crecía la histeria contra los radicales”, añade Zinn en el libro “A Power Governments Cannot Suppress” y reproducido por el periódico La Jornada. La noche de la ejecución se manifestaron miles de personas en Charlestown; un enorme contingente policial los mantuvo alejados de la prisión, recuerda el historiador fallecido en 2010. “Fueron arrestados muchos manifestantes; las ametralladoras estaban emplazadas en las azoteas y los reflectores barrían el escenario”.

Pero hubo una historia previa. Cuando Bartolomeo Vanzetti abandonó Italia rumbo a Estados Unidos, estaba pensando en arribar a la tierra de promisión. Llegó, al igual que Sacco, en 1908, y en este país los dos abrazaron La Idea. La emigración tenía en el caso de Vanzetti un componente de fuga y liberación personal. En el libro “Sacco & Vanzetti. El enemigo extranjero” (Txalaparta, 1999), el periodista y escritor alemán Helmut Ortner explica que Vanzetti huía de “una fétida panadería y de la autoridad omnipotente de su padre”. Recorrió durante dos días Francia en ferrocarril y decidió embarcarse en el Puerto de Le Havre (Normandía), añade el periodista, a partir de los escritos del militante anarquista. El viaje por mar rumbo a Estados Unidos duró una semana, “en unas condiciones a bordo catastróficas; la carencia de instalaciones higiénicas y un estado de ánimo tenso desembocaban –no raramente- en agresiones”. Vanzetti viajaba hacinado con otros refugiados en la sección de entrecubiertas. Todos con el deseo de llegar a la patria de la libertad.

El libro de Ortner atiende a los pormenores de la estancia de Bartolomeo Vanzetti en Nueva York; pronto halló un trabajo como pastelero en un restaurante de Broadway, en el que sólo permaneció ocho meses. El siguiente empleo fue en la cocina de un hotel en la Séptima Avenida, del que le despidieron a los cinco meses. El inmigrante anarquista conoció las Empresas de Trabajo Temporal (ETT) de la época. Estas agencias actuaban de acuerdo con los jefes de cocina (compartían comisiones), de manera que a estos les interesaba no interrumpir el flujo de despidos y nuevas contrataciones.

Vanzetti se marchó de Nueva York, donde había conocido la realidad de la supuesta tierra prometida: los pobres dormían en los portales, y por la mañana revolvían los cajones de basura (“buscaban una hoja de repollo o alguna patata podrida”). Pasó cinco meses sin poder trabajar, hasta que encontró empleo en la construcción de una línea de ferrocarril, en Springfield (Massachussets); allí laboraba entre 10 y 12 horas al día. También trababajó en el sector de la construcción, en varias fábricas, en el carbón, vendiendo pescado o como cortador de hielo.

En el caso de Nicola Sacco, ya en Estados Unidos quiso aprender un oficio cualificado: sus conocimientos de mecánica –adquiridos en Italia- servían de muy poco. Se apuntó, por 50 dólares, a un curso de acabador de calzados que durante tres meses impartía la Milford Shoe Company. Fue un trimestre en el que no percibía un salario. Terminada la etapa formativa, la empresa le contrató, de modo que empezó a cobrar entre 60 y 70 dólares semanales. Participaba además en un curso de inglés, al que estaban obligados todos los trabajadores extranjeros de la compañía, en la que permaneció siete años. “Sus lecturas se limitaban a los periódicos y a los obligatorios panfletos anarquistas; era más un hombre de acción; participaba en discusiones políticas en círculos anarquistas, y tomaba parte en fiestas y actos de la colonia italiana”, recuerda el libro “Sacco & Vanzetti. El enemigo extranjero”.

El centro anarquista del que formaba parte en 1913 llevaba, por razones de seguridad, la denominación de “círculo social”. Allí Nicola Sacco contribuía a la organización de asambleas, repartía panfletos y recababa dinero entre los inmigrantes italianos. En 1916 resultó detenido en una asamblea y, junto a otros militantes, multado, con la coartada institucional de que no pidieron un permiso previo. Según Helmut Ortner, “estos permisos oficiales eran subterfugios para controlar ‘desagradables’ actividades políticas”. El escritor y periodista entrecomilla, en el libro de Txalaparta, algunas expresiones con las que la Administración y la ciudadanía norteamericana calificaban a los anarquistas: “agitadores maldecidos por Dios” o bien “hombres sin Dios ni ley”.

Poco antes que la ejecución en la silla eléctrica, a los 36 años, Sacco le escribió a su hijo Dante: “Ayuda al perseguido y a la víctima pues son tus mejores amigos…En esta lucha de la vida, encontrarás más. Ama y serás amado”. A pesar de estas palabras, concluye el escritor germano, desde hacía medio siglo “el anarquismo era el espectro terrorífico de todos los estadounidenses ‘íntegros y amantes de la libertad’”. Defendían consignas revolucionarias, apelaban a la huelga y el conflicto con el patrón; “todo aquel que guardaba simpatía por estas ideas era rápidamente registrado, detenido, perseguido o deportado a su país de origen”, explica Ortner. Lo corrobora Bartolomeo Vanzetti en sus escritos, cuando se refiere al “linchamiento periodístico” que siguió a su detención y la de Sacco, la noche del cinco de mayo de 1920. Los periódicos de Boston y Cap Code amanecieron con primeras planas espectaculares: “Se arrestó anoche a los bandidos de Braintree”.

Diferentes editoriales han publicado la vida, alegatos y cartas de Sacco y Vanzetti, por ejemplo la argentina Anarres o Ediciones Antorcha. Incluyen un texto de Aldino Felicani (“Cómo se urdió la trama”), amigo de Vanzetti y también proletario e inmigrante italiano en Estados Unidos; Felicani no sólo compartía militancia anarquista con los ejecutados, sino que participó de modo muy activo en el Comité de Defensa de Sacco y Vanzetti. Calificó el proceso contra los dos anarquistas como “un acto de intimidación” hacia las fuerzas progresistas. El texto no sólo analiza el modo en que se realizaron las identificaciones (“sin precedentes en los anales judiciales”), el proceso a Vanzetti ante el tribunal de Plymouth (el rol del fiscal de distrito, y la cuestión de los cartuchos); el proceso contra Sacco en el tribunal de East Norfolk y el que se desarrolló ante el Tribunal Superior de Dedham, que les declaró culpables el 14 de julio de 1921. El obrero inmigrante recuerda algunas de las preguntas que las autoridades judiciales y policiales plantearon a Sacco y Vanzetti: “¿Son ustedes socialistas? ¿Son comunistas? ¿Son anarquistas?”

Tipógrafo conocido como “Il Murator”, Aldino Felicani conoció a Vanzetti en Boston, y juntos proyectaron el lanzamiento de un periódico con el título de Cara Compagna. En “Cómo se urdió la trama” resalta la importancia que tuvo en los hechos A. Mitchell Palmer, ministro de Wilson, cuyo departamento pagaba a los periódicos para que insertaran determinados artículos. El fin era soliviantar a los ciudadanos contra “extranjeros” e “izquierdistas”. Menciona asimismo un escrito de la época (“El delirio de la deportación en 1920”) sobre el “reinado del terror” en Estados Unidos, que siguió a la Primera Guerra Mundial. “Millares de inocentes fueron sometidos a todo tipo de persecuciones y malos tratos; los derechos constitucionales fueron pisoteados”, afirma. En el 90 aniversario, aún resuenan las palabras de Sacco ante la audiencia de Dedham, iniciada en mayo de 1921: “Llega un día en que se necesita un poco más de pan y cuando (la madre) logra que el hijo lo traiga como producto del trabajo del muchacho, vienen los Rockefeller, los Morgan o alguna gente de esta laya, de las clases dirigentes, y los envían a la guerra”.

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Fascismo tardío: los límites de la analogía

Xov, 07/09/2017 - 03:27
Alejandro Nadal, La Jornada

Muchos analistas han asimilado la dinámica que llevó a Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos con la de un movimiento parecido al fascismo. De hecho, el calificativo de fascista se utiliza con frecuencia para designar al mismo señor Trump. Y esto se ha multiplicado a raíz de los acontecimientos de Charlotesville, en el estado de Virginia, donde un desfile de neo-nazis culminó con el asesinato de una mujer que protestaba contra el despliegue de odio de los manifestantes y sus banderas con la suástica. Trump equiparó en repetidas ocasiones a los neo-nazis con los manifestantes que se les oponían. Para muchos sus palabras le hacen merecedor del calificativo de fascista.

La utilización de esta terminología para describir movimientos políticos también se usa en Europa, especialmente para los casos de los gobiernos de Beata Szydlo en Polonia y de Víctor Orbán en Hungría. Pero hay algo que no está bien en este lenguaje.

En una conferencia dictada a principios de este año, Alberto Toscano, de la Universidad de Londres, presenta un análisis interesante sobre esta forma de describir el auge del populismo de derecha. (El texto puede encontrarse en historicalmaterialism.org). Para Toscano la analogía con el fascismo tiene serios límites que es necesario comprender para poder avanzar a nivel analítico. Para empezar, el fascismo que se impone en Italia en 1922 y después en Alemania en 1933 está íntimamente ligado a la respuesta de la clase capitalista frente al vigoroso ascenso del movimiento obrero. Las contra-instituciones que este movimiento pudo construir (aquí utilizo la terminología de Antoni Domenech en su magistral libro El eclipse de la fraternidad) en lo político y en lo cultural llegaban a amenazar las mismas bases de la reproducción de las relaciones sociales del capitalismo. Detener el ascenso y avance de la lucha obrera era un imperativo aunque para ello fuera necesario recurrir a una parte de las masas que no eran amigas del capitalismo. Así, después de algunos titubeos, las clases capitalistas aceptaron financiar y apoyar a los movimientos fascistas que ya se nutrían de los elementos más rezagados de la sociedad y que estaban a la deriva en las aguas estancadas de la historia, con tal de destruir las contra-instituciones que la clase obrera había erigido.

Según Toscano, la mayor parte de los análisis sobre el fascismo encontraron un vínculo directo entre la necesidad de eliminar un obstáculo que amenazaba la acumulación de capital, aunque para ello fuera necesario destruir lo que quedaba de la democracia parlamentaria liberal. Desde esta perspectiva, el fascismo fue la solución que impuso la clase dominante frente al desafío planteado por la clase obrera bien organizada. Pero hoy, como afirma Toscano, no estamos en presencia de algo que se asemeje a las condiciones de los años 1922-1933 en Europa. En la actualidad no hay nada en el mundo que se parezca a una amenaza de una clase trabajadora bien organizada en contra de la hegemonía del capital. Y por lo tanto, no se justifica la analogía de una presidencia enferma como la de Trump con la historia del fascismo.

Sí es cierto que el ritmo de acumulación de capital se ha frenado (y por eso los economistas del establishment hablan de estancamiento secular). Pero los obstáculos no provienen de una clase obrera militante y bien organizada, sino de factores como el dominio del capital financiero, la sobreproducción, la desigualdad creciente y su corolario, la debilidad crónica de la demanda efectiva. Por ningún lugar asoma la cabeza algo que se parezca a las contra-instituciones que la clase obrera podría poner en pie para asegurar la transición a otro tipo de relaciones económicas.

Entonces ¿cómo dar cuenta de los rasgos fascistoides que marcan la presidencia de Trump y los movimientos de extrema derecha en Europa? Para intentar responder Toscano se refiere a los análisis sobre el fascismo que van desde Ernst Bloch y la Escuela de Frankfurt, hasta las intuiciones de Georges Bataille y de Pier Paolo Pasolini. Esas reflexiones son ciertamente muy relevantes. Pero desde mi perspectiva no justifican dejar de lado el papel que ha jugado una izquierda institucional, cada vez más timorata y preocupada por ganar más votos que por realizar un trabajo político relevante.

En el caso de Estados Unidos la traición del partido demócrata en contra de la clase trabajadora es un elemento clave para explicar el desencanto de una parte importante del electorado que votó por Trump, castigando así a la corrupta dinastía Clinton tan ligada a Wall Street. Recientemente, el teórico Franco Berardi, fundador de Radio Alicia en Bolonia, señaló que los trabajadores que se vieron traicionados por la izquierda institucional-reformista se han vengado y la han castigado, votando por candidatos como Trump. En ese sentido, dice Berardi, la izquierda institucional-reformista abrió las puertas al fascismo por haber escogido servir al capitalismo financiero y por aplicar las reformas neoliberales. El castigo a la hora de votar no se ha hecho esperar.

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Deutsche Bank pide al BCE que ponga fin a "la era del dinero barato"

Mér, 06/09/2017 - 17:52

El consejero delegado de Deutsche Bank, John Cryan, pide al Banco Central Europeo (BCE), a solo un día de que tenga lugar la cita mensual de la entidad para abordar la política monetaria de la eurozona, que ponga fin a "la era del dinero barato" con tipos de interés ultrareducidos. Así lo señaló el directivo en un acto organizado por el diario alemán 'Handelsblatt', donde además advirtió de la existencia de burbujas en los mercados de capitales, tales como en acciones o bonos.

"La era del dinero barato en Europa debe llegar a su fin, a pesar de la fortaleza del euro", señaló Cryan, y añadió que es una desventaja competitiva para la banca, ya que lastra la rentabilidad, algo que Deutsche Bank no ha podido compensar con la disciplina de costes. Los bajos tipos de interés, así como la penalización a la banca por la tenencia de dinero en efectivo, son solo algunas de las medidas de la entidad central comunitaria por revitalizar la economía de la eurozona a raíz de la crisis financiera mundial.

De igual forma, Cryan aprovechó para mostrar su querencia por Fráncfort como centro financiero una vez se haga efectivo el brexit. "Solo hay una ciudad europea que puede cumplir con los requisitos, y esa es Fráncfort", aseguró. El divorcio de Reino Unido de la UE ha llevado a que los bancos e inversores de Londres estén evaluando otras ciudades a las que 'mudarse' para que, una vez se concluya la salida, puedan seguir con sus operaciones en el Viejo Continente sin ningún obstáculo comercial ni costes adicionales.

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China aboga por nueva economía mundial, durante reunión de BRICS

Mar, 05/09/2017 - 16:00

En la primera sesión de trabajo del grupo de países Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), el presidente chino Xi Jinping se pronunció nuevamente contra el proteccionismo económico y comercial y abogó por una nueva economía mundial y un sistema de comercio multilateral. Jinping insistió en la oposición de las naciones de este bloque a toda forma de proteccionismo, pues en un mundo interdependiente e integrado, ‘’la apertura y ganar-ganar son la única opción’’.

En este encuentro, donde México junto con Guinea, Egipto, Tailandia y Tayikistán figuran como invitados especiales, Xi Jinping expuso que desde el inicio del siglo 21, el surgimiento colectivo de mercados emergente y países en desarrollo se ha convertido en una tendencia irreversible. Además, recientemente estas naciones han hecho una contribución mayor al crecimiento global y representan el 80 por ciento de aquel desde 2016, “y son dignos de ser nombrados como el motor principal de la economía mundial’’.

Enseguida pidió no perder de vista los crecientes riesgos de la presión y la incertidumbre de la economía global. “Las negociaciones del comercio multilateral están paradas y la aplicación de los acuerdos de París sobre cambio climático se enfrentan a resistencias’’. Algunos países recientemente han volteado a su interior y “ya no se ven inclinados a participar en cooperación para el desarrollo internacional’’.

Cada día hay una nueva etapa y ritmos donde hay mayor competencia enfocada en los intereses y reglas y esto hace que el ambiente externo para los mercados y países en desarrollo sean más complejos, con mayores retos y “un barco que va a contracorriente debe seguir con fuerza o se arriesga a quedarse atrás’’, destacó el líder chino.

Frente a ese escenario Xi Jinping habló del necesario trabajo conjunto de los mercados emergentes y de los países en desarrollo ‘’para hacer una mayor contribución al crecimiento global’’ y lograr una economía mundial abierta. “Necesitamos abogar por una nueva economía global, apoyar el régimen de comercio multilateral, oponernos al proteccionismo y volver a equilibrar la globalización económica para hacerla más incluyente y equitativa’’. Los trabajos de la plenaria de Brics iniciaron antes de las 11 horas del martes y como desde el primer momento -y en congruencia con lo expresado en otros foros- Xi Jinping arremetió contra el proteccionismo porque “un juego de suma cero no ayudará a la economía global’’.

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El presidente francés revela nuevos decretos para destruir el Código de Trabajo

Mar, 05/09/2017 - 09:30
Anthony Torres, wsws

El primer ministro de Francia, Edouard Philippe, y la ministra de Trabajo, Muriel Pénicaud, dieron a conocer ayer los decretos del presidente Emmanuel Macron destinados a modificar el Código de Trabajo. Un año después de que el gobierno del Partido Socialista (PS) impusiera su legislación laboral, pasándole por encima a la oposición de la gran mayoría del pueblo francés, Macron está reinstituyendo todas las medidas más impopulares que el PS decidió retirar ante protestas masivas.

Los decretos, negociados por el gobierno de Macron, las cámaras empresariales y los sindicatos, están generando una amplia oposición entre los trabajadores. Más de dos tercios de los franceses (68 por ciento) piensan que sus patrones van a explotar los decretos, utilizando la mayor libertad que tendrán para negociar contratos a nivel de empresas individuales a fin de reducir sus salarios y beneficios, según un sondeo Opinion Way. Cuatro de cada cinco dicen que esperan protestas sociales contra los decretos de Macron.

La élite gobernante en Francia y alrededor del mundo siente temor hacia la oposición popular a los decretos, pero los considera un paso crítico en la destrucción de los derechos sociales ganados por los trabajadores a través de generaciones de lucha a lo largo del siglo XX. Esperan imponer lo que la burguesía alemana impuso con las leyes Hartz de los socialdemócratas o las medidas de austeridad de la Unión Europea (UE) en Grecia desde la crisis global del 2008. A medida que la competitividad del capital francés queda relegado y la UE planifica una amplia militarización de su política exterior, la clase dirigente se encamina hacia una confrontación con la clase obrera. Die Welt citó recientemente a Jérôme Fourquet, del instituto de encuestas Ifop, quien indicó: "Hay una clara sensación de que estamos en vísperas de una gran batalla". El diario alemán luego agregó: "Nadie sabe quién ganará. Sólo una cosa es cierta: las próximas semanas de septiembre serán un momento decisivo. Macron, quien comenzó como un candidato sin ninguna posibilidad y luego logró la hazaña de ganar una campaña presidencial que era completamente impredecible de principio a fin, ahora tiene una oportunidad histórica. No tendrá un segundo chance.

El New York Daily News escribió que, para Macron, los decretos son "la primera gran prueba de sus planes para reformar la segunda economía más grande de la zona euro. Durante décadas los gobiernos de izquierda y derecha han tratado de reformar las estrictas normas laborales de Francia, pero siempre las han diluido frente a las protestas callejera".

Edouard Philippe hizo eco de esta posición, declarando que la cuestión clave de los decretos era "compensar los años perdidos, los años de encuentros que perdimos, quizás mal negociados o mal explicados, o mal comprendidos, pero siempre rechazados o diluidos".

Los métodos que Macron está usando para imponer sus decretos atestiguan la crisis profunda de la democracia francesa bajo los dictados de la aristocracia financiera. La Asamblea Nacional, dominada por partidarios de Macron que emergieron de las elecciones legislativas en las que sólo participó una minoría de la población francesa, aprobó una ley habilitadora que le permite a Macron imponer sus decretos sin siquiera la formalidad de una votación parlamentaria.

Los decretos facilitan los despidos masivos al limitar las restricciones a las que están sujetas las empresas. Imponen límites máximos a las multas que los tribunales laborales pueden imponer por despidos improcedentes, y la demora máxima para iniciar un caso en los tribunales laborales se redujo de 24 a 12 meses. Para estimar las dificultades financieras de una empresa que pretende realizar despidos masivos, ahora sólo se tendrá en cuenta su salud financiera dentro de Francia. De esta forma, se podrán hacer transacciones complejas para organizar quiebras o ennegrecer los balances de las filiales francesas para facilitar despidos.

Los decretos también les permiten a las empresas expandir las condiciones laborales precarias y desafiar los términos del Código de Trabajo y de los contratos a nivel de industria. Los jefes individuales podrán negociar contratos a nivel de empresa que violen los contratos de la industria y el Código de Trabajo, los cuales quedan vaciados de su contenido. Los contratos a nivel de industria pueden, sin embargo, regular la adopción de contratos temporales y en particular promover el uso del llamado contrato de proyecto, un tipo de contrato precario que Macron creó.

En presentar estas reformas, Macron está esperando contar con la transformación, que ya está en gran parte terminada, de las burocracias sindicales en máquinas corporativistas totalmente leales a las grandes empresas, así como la colaboración del PS y de fuerzas pequeñoburguesas de izquierda como Jean-Luc Mélenchon y el Nuevo Partido Anticapitalista.

Los decretos refuerzan la integración de los sindicatos en las gerencias de las compañías mediante la fusión de las diferentes formas de representación laboral. Los cuatro tipos de organización serán divididos en dos: por un lado, las delegaciones sindicales y, por el otro, los delegados de los trabajadores, el comité de empresa y el comité de higiene, seguridad y condiciones laborales. Un trabajador sindicalizado o que quiera estarlo, podrá recibir más capacitación sobre este tema y el Estado creará una organización para monitorear las negociaciones colectivas, en el modelo alemán, en un esfuerzo por comprar total lealtad a los funcionarios sindicales locales. Estas organizaciones están programadas para desempeñar un papel clave en la imposición de contratos a nivel de empresa y acuerdos para limitar la bonificación por trabajo de horas extras de 25 a 10 por ciento de los salarios. Las sumas masivas que se obtendrían aumentando así la explotación de la clase obrera engordarían más las ganancias de los multimillonarios que dominan Europa y para financiar la militarización del continente europeo. Macron publicó sus decretos sólo dos días después de hablar en una conferencia de embajadores franceses. Allí, presentó planes para una agresiva estrategia militarista mundial para afirmar los intereses franceses en medio de crecientes conflictos entre las grandes potencias, incluso en Europa. En la conferencia, Macron declaró: "Hemos olvidado que los últimos 70 años de paz en el continente europeo fueron una aberración para nuestra historia colectiva. ... La amenaza está en nuestras puertas y la guerra está en nuestro continente". Luego, llamó para hacer al ejército francés "uno de los mejores del mundo".

Macron depende manifiestamente de los poderes policiales draconianos bajo el estado de emergencia francés y de la complicidad de las burocracias sindicales para imponer sus decretos a pesar de la oposición masiva. Las confederaciones sindicales nacionales, que negociaron en gran parte estas medidas con Macron, no tienen intención de llevar a cabo una seria lucha contra él.

Laurent Berger, de la Confederación Francesa Democrática del Trabajo, dijo estar "decepcionado", pero su sindicato, al igual que la confederación Fuerza Obrera, ni siquiera organizará protestas simbólicas. La Confederación General del Trabajo, que también se unió a las conversaciones con Macron, declaró hipócritamente que "todos los miedos que hemos tenido han sido confirmados y el miedo complementario es evidente y está en escrito: este es el final del contrato laboral". El sindicato estalinista está llamando a protestas el 12 de septiembre.

El Parti de l'égalité socialiste (Partido de la Igualdad Socialista) subraya que los trabajadores no pueden confiar en las protestas simbólicas organizadas por los sindicatos con base en una perspectiva estrecha y nacionalista. El aliado natural de los trabajadores franceses en lucha contra los decretos antisociales, el militarismo y la represión policial bajo el estado de emergencia es la clase obrera europea e internacional. Esa es la fuerza social objetiva sobre la cual puede basarse una lucha revolucionaria y verdaderamente socialista contra las políticas militaristas y de austeridad de la UE.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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