Jaque al neoliberalismo

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Una mirada no convencional al modelo económico, la globalización y las fallas del mercadoMarco Antonio Morenohttps://plus.google.com/109915989698098076984noreply@blogger.comBlogger5182125
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Dinero barato, burbujas y nuevo tsunami financiero

Mér, 17/12/2014 - 11:18
Aunque ya comienzan a manifestarse tibiamente los efectos de la implosión de la burbuja del fracking en Estados Unidos, como reseña este artículo de El Economista con los temblores que ha comenzado a sufrir la banca, lo cierto es que esta nueva fase está en sus inicios y es un efecto colateral de la crisis que estalló en 2008. El rescate emprendido por los principales bancos centrales del mundo al derrumbe del sistema financiero en 2008 fue el salto monetario más trascendental y peligroso de toda la historia económica mundial.

La banca, que arrastraba una situación de gran apalancamiento y podredumbre especulativa acumulada desde los año 80 con la irrupción de la era Greenspan, alcanzó su punto crítico en 2008 y puso en ascuas a Wall Street y a todo el sistema financiero. Las crisis de los años 90 en los países periféricos y los salvavidas monetarios, fueron el preámbulo de la crisis de las grandes potencias. Ese era el momento perfecto para dejar caer a todo el sistema, y con ello a toda la podredumbre especulativa que venía desde los tiempos de Reagan y Thatcher. Sin embargo, Ben Bernanke, fiel discípulo de su maestro Alan Greenspan, continuó la receta de su predecesor en la Reserva Federal, y elaboró un plan de rescate de 16 billones de dólares (16.000.000.000.000), a espaldas de la gente y en el más absoluto secreto.

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Los días del capitalismo están contados

Mér, 17/12/2014 - 02:54
Leopoldo De Gregorio

Habiendo leído las manifestaciones de Andrés Piqueras según la cuales: “Las tasas medias de beneficio empresarial en el siglo XVIII oscilaban entre el 20 y el 30% anual; en las décadas de los 50 y 60 del siglo XX (era keynesiana), se situaban en el 10%; en los 70 y 80 del siglo XX se redujeron al 5% y hoy se sitúan en torno al 3,6%.me viene a la memoria un artículo que publiqué y que decía: “vayamos un poco más allá de lo que representa la obtención de un beneficio como consecuencia de lo que Marx denominó como plusvalía absoluta (es decir, la existencia de una situación en la que el beneficio se produce a través de la prolongación de la jornada laboral más allá del tiempo necesario para reproducir el valor de cambio de lo producido), y examinemos los resultados que se generan como consecuencia de lo que él mismo llamó plusvalía relativa (es decir, esa reducción adicional que se consigue a través de la utilización del beneficio en la inversión de unos medios de producción que por ser más eficientes reducen aún más el tiempo que hemos denominado como necesario para reproducir el valor de cambio de lo producido). Con lo cual, con independencia del paro que tiene lugar debido a la plusvalía absoluta, la situación de desempleo se incrementa de forma exponencial a través de la plusvalía relativa.” En este contexto se confirma que como estas inversiones no están dando los frutos que estos empresarios esperaban, el capital se ha visto obligado (en la busca de incrementar su tasa de ganancia y con la colaboración de los lacayos que arteramente ha sabido utilizar), a recurrir a dos medidas estrechamente vinculas entre sí; dos medidas sobradamente conocidas y que en sus praxis no se ajustan a los cánones con los que se debe desenvolver la economía; como son las concesiones de un crédito indiscriminado y la cuasi total liberación de los condicionamientos que determinaban a los capitales.

Habiendo asumido que el capital se sostuvo en el pasado (y siguió acumulando), debido a que los beneficios que obtenía a través de unos salarios de miseria eran escasamente reinvertidos en los predios que se detentaban en el siglo XVII, y que en consecuencia, las plusvalías absolutas eran totalmente brutales (como queda demostrado por las inhumanas desdichas que asolaban a la población); que como consecuencia de lo que nos muestra la reducción de la tasa de beneficios, la utilización de la plusvalía relativa conlleva que esa reducción está llevando a la economía a un punto insostenible; que en la asunción de que, de poderse mantener estaríamos volviendo al pasado a tenor de que se estarían enfrentando una reducida y enriquecida población con un enorme y desprovisto vecindario que al no tener capacidad adquisitiva estaría conformando un absoluto de lo imprevisible; que en el entendimiento de que con una política económica de expansión del crédito (en función de que sólo se están posponiendo a un mañana los problemas que en un hoy nos están acuciando) es imposible asegurar la pervivencia del capitalismo; y en la certeza de que una economía en la que como consecuencia de la especulación, el valor nominal que adquieren los activos, ni se corresponden con su valor real, ni hay medios de cambio que los estén representando; podríamos volver a inferir (como hace siglo y medio lo hizo Marx), que los días del Capitalismo están contados. En este último contexto vuelvo a utilizar los argumentos del economista Andrés Piqueras…

“En concreto, Estados Unidos no ofrece información desde 2006 sobre las emisiones de dólares que realiza, aunque al no facilitar esas cifras viole las leyes internacionales. Y lo oculta porque está emitiendo masivamente “dólares-chatarra” sin valor real. El PIB mundial es de cerca de 80 billones de dólares. Según el Banco de Basilea, el capital financiero circulando por el mundo sin respaldo real oscila entre los 600 y los 650 billones de dólares. Pero según las estimaciones del Observatorio Internacional de la Crisis (a partir de algunos documentos de la Casa Blanca y la Reserva Federal de Estados Unidos), el capital financiero sin respaldo en el mundo podría alcanzar los 1.100 billones de dólares. Por cada dólar que circula por el planeta al menos entre 15 y 20 son ficticios. Conclusión: “Estamos funcionando en un sistema absolutamente demencial, basado en el puro engaño. Y esto lo saben todos”. Esto se traduce en el escenario geopolítico en que el principal acreedor de Estados Unidos, el que le compra los títulos de deuda pública, China, transforma los dólares-chatarra en riqueza real. Y lo hace comprando tierras en África, energía en América Latina o empresas en Asia. En el momento en que los principales países productores de petróleo, sobre todo Arabia Saudí, se nieguen a vender el escaso crudo que les queda en dólares-chatarra, el dólar colapsará.”En consecuencia la situación es inquietante. A pesar de que la “casta” pretenda vendérnosla como un árbol con raíces vigorosas. El Capitalismo se cree (y en función de que nosotros también nos lo creemos) es casi inmortal. Es una manifestación de un comportamiento que conlleva la utilización de una inteligencia subjetiva; y cual Aquiles, sólo podremos derribarlo si utilizando la misma inteligencia que lo mantiene en pié, alcanzamos el tobillo de uno de sus pies de barro. El Capitalismo es consciente que existen países en los que, a través del expolio, puede mantener vivas las expectativas que en sus propios enclaves se están extinguiendo. Por ahora no pretende integrarlos en su seno; existen diferencias; por ahora sólo trata de seguir explotándolos. Pero no es menos cierto que ante las posibilidades que en ellos cree encontrar (en lo que se refiere a la recaudatoria de la primera fase de una plusvalía absoluta), en el futuro, ellos hallarán la forma de deshacerse del tirano. Al Capitalismo aún le quedan muchos años de próspero saqueo. El Capitalismo, al igual que ocurre aquí y seguirá ocurriendo allí, como un endriago paradójicamente inteligente, asimismo es conciente que las fuerzas que derrocha con sus zarpas son las que están avalándole; pero el mantenimiento de esas zarpas, aun siendo suficientemente poderosas para intimidar a aquéllos que tratan de defenderse de las mismas resulta ser demasiado onerosa. Para ser sostenido necesita generar mucha pobreza. Es cierto que si la pobreza por sí sola generara una revolución, hace tiempo que el Capitalismo habría dejado de existir.

El Capitalismo compra a aquéllos que se ven obligados a defenderlo. Esto es lo que de siempre nos ha venido mostrando la Historia. Esto es lo que está ocurriendo en África y en todos los lugares en los que impera el despotismo y la miseria; y lo que de una manera un tanto más elaborada vemos como acaece en nuestra sociedad. El Capitalismo forja banderías con las que, en nombre de unas reivindicaciones de los que forman parte de sus estructuras, a través de enfrentamientos con los que se le oponen, supera sus propias disfunciones internas. El Capitalismo es un dechado de virtudes y potencialidades corrompidas. Y como tal hay que asumirlo. Solo hay una manera de poder domesticarlo. Haciendo que éstas recobren lo que con nuestro subjetivismo han perdido. Empoderándonos de un sistema de control con el que controlar a los que desde siempre nos han venido controlando; es decir, dándole al pueblo el ejercicio de los derechos y de las facultades que al pueblo han de corresponderle. Y esto, a diferencia de lo que ocurrió en el pasado, hogaño es factible materializarlo.

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Estallido de la burbuja del fracking acelerará deflación global

Lun, 15/12/2014 - 11:30
La caída estrepitosa del precio del petróleo a menos de 60 dólares el barril ha dejado al descubierto la burbuja del fracking y su apalancamiento de 550 mil millones de dólares, aunque se estima que alcanza 1,1 billones de dólares. Esto confirma que la creación de dinero barato por la Reserva federal y el Banco Central Europeo han inflado los activos financieros a niveles insostenibles que ahora comienzan a implosionar.
Desde el estallido de la crisis el año 2008, muchos han manifestado su temor de que los abundantes torrentes de dinero dispararían la inflación. Como indicamos en varios post dedicados al tema, la inflación era un fenómeno imposible en Europa dados los históricamente altos niveles de desempleo. Nunca, en la historia de Europa, el desempleo había sido tan abultado. Esto ha sido posible por la aplicación de las políticas más nefastas de la historia moderna que han privilegiado la "estabilidad financiera" por sobre la estabilidad del empleo. Sin embargo, el empeño en la estabilidad financiera ha significado la creación de enormes burbujas cuyos altos niveles de apalancamiento amenazan con provocar un nuevo tsunami financiero.

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Cuando estalle la burbuja del dólar, Estados Unidos adoptará el amero

Lun, 15/12/2014 - 08:46
El dólar es una moneda camaleón que tiene una fecha de caducidad muy concreta. Los analistas explican que una nueva moneda, el amero, podría sustituir no solo al dólar estadounidense, sino también a las monedas de varios países de América Latina.

"El dólar es una divisa camaleón, que existe como registro electrónico en las cuentas bancarias o en forma de un billete de papel de 100 dólares que vale unos pocos centavos. En cuestión de segundos puede fortalecerse o perder valor", dijo al portal ruso Svobódnaya Pressa Serguéi Griniáev, director general del Centro de Estudios y Previsiones Estratégicas, en Rusia.

"Las fuerzas armadas de Estados Unidos no existen para defender, sino para crear condiciones para la circulación de la moneda estadounidense en todo el mundo. Es decir, para el crimen organizado internacional. Pero la burbuja de dólar estallará tan pronto como los gastos militares del Pentágono superen los ingresos que la Fed obtiene de la venta de registros virtuales", afirma el experto.

"Según una evaluación externa de la deuda de EE.UU., cuando esta supere su límite tendrá lugar el apocalipsis del dólar. Este límite se sitúa en alrededor de 60 billones de dólares de la deuda de Estados Unidos en el mercado mundial (ahora 18 billones de dólares), después de lo cual la venta de registros virtuales pierde cualquier sentido económico. Nuestros expertos, basándose en información verificada, creen que el rechazo del dólar se sincronizará con la transición a la nueva moneda: el amero".

El proyecto del amero existe desde hace décadas, y lo describen como el análogo del euro en América del Norte. "La transición de los tres países EE.UU., Canadá y México, hacia el amero permitiría que durante 20 años el PIB total de los norteamericanos aumentara en un 33%, y solo a expensas del TLCAN, el tratado de libre comercio. Los expertos creen que la 'zona amero' incluirá también a otros países como Costa Rica, Perú, Honduras, Panamá, Bermudas y Barbados".

Con respecto a la fecha de una posible reforma monetaria, los expertos mencionan aproximadamente el 2020. Supuestamente, esto va a pasar después del registro legal de la Unión de América del Norte, los estatutos de la cual contienen una mención a una "transición suave" desde dólar hacia el amero.
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El precio del petróleo, la economía y el sistema bancario

Dom, 14/12/2014 - 17:02
Warren Mosler, Sin Permiso

La fijación de precios del crudoLos saudíes son el productor / swing 'proveedor de último recurso'. Cada día el mundo compra todo el crudo que los demás productores venden al mejor postor y luego acuden a los saudíes para los últimos 9-10 mil barriles que se consumen. Tienen que pagar el precio saudí o apagar las luces, lo que da a los productores saudíes el poder de fijar el precio.

En concreto, los saudíes no venden al precio spot de mercado, sino que simplemente fijan un precio spot para sus clientes / refinerías y les permiten comprar todo lo que quieran a ese precio. Y recientemente los precios que han fijado lo han sido en relación con varias referencias, como el precio del petróleo Brent. El calculo del precio del petróleo saudí funciona así:

Supongamos, para entendernos, que el crudo saudí se vende con un descuento de $1 en relación con el Brent (debido a los mayores costos de refinación, etc.) si dejan que "el mercado" fije el precio vendiendo una cantidad específica a 'precios de mercado' al mejor postor. En lugar de ello, sin embargo, anuncian que van a vender con un descuento de $2 en relación con el Brent y dejan que los refinadores compren todo lo que quieran.

¿Qué sucede? Primero, la respuesta pone en movimiento una espiral de precios a la baja. Los refinadores ven el precio más bajo disponible de los saudíes y reducen el precio que están dispuestos a pagar a todos los demás. Y todos los demás son "tomadores de precios" que venden al mejor postor, que ahora paga $ 1 por debajo de los "niveles de indiferencia”. Cuando los otros proveedores venden $ 1 más bajo que antes que Arabia Saudí rebajase el precio con un descuento mayor de $ 1, el precio del Brent cae $ 1. El crudo saudí está entonces disponible a $ 1 menos que antes, ya que el descuento de $ 2 permanece en su lugar. Etc. etc. sin fin hasta que:

1) Los saudíes cambian su descuento y elevan su precio
2) La demanda física sube más allá de la capacidad de los saudíes de aumentar la producción

Y al situar el precio por encima de 'neutral' hace que los precios suban, etc.

En resumen: los saudíes fijan el precio, y han maquinado el último descenso. No hubo desplazamiento de la oferta / demanda global neta como lo demuestra el que la producción saudí se mantiene relativamente estable a largo plazo.

La economía mundial Si todo el crudo simplemente ha sido vendido a los precios más altos del postor / mercado, en un mundo con un valor monetaria relativo la cantidad consumida lo habrá sido con una "oferta limitada" en base al costo marginal real, etc. Y si los precios no son capaces de producir un aumento de la oferta ofrecida a la venta, el precio relativo del crudo caería en la medida que aumente la oferta comprada y consumida. Esto representaría un aumento de la producción real y del consumo real / PIB real (sí, emisiones reales, etc.)

Sin embargo, no funciona así cuando los saudíes fijan los precios. El mundo no opera sobre la base de una "oferta limitada" si los saudíes están continuamente dispuestos a vender más que lo que el mundo esta dispuesto a comprarles a su precio. Si se producía un aumento de la oferta no saudí, las ventas totales de crudo / consumo se mantenían como antes, pero los saudíes venden mucho menos. Por lo tanto, con la caída de los precios, al menos a corto plazo, la producción / consumo / PIB no aumenta per se.

Tampoco, en teoría, en una economía de mercado con precios flexibles cambia el valor relativo del crudo. En cambio, todos los demás precios simplemente se ajustan a la baja en línea con la caída de los precios del crudo.

Permítanme desarrollar esta argumentación. En una economía de mercado (lo que no quiere decir que vivamos en ella) solo se necesita ajustar un precio y todos los demás gravitan hacia los "niveles de indiferencia”. De hecho, hay que establecer un precio o "no arranca" el proceso. Así que ¿ cómo se establece el precio en la actualidad? Los economistas ortodoxos reflexionan sobre ello y, como han pasado por alto el hecho de que la moneda es un monopolio público, han llegado a la conclusión de que el nivel de precios actual es el resultado de alguna razón "histórica", y la pregunta importante no es cómo se llegó aquí, pero que podría hacer cambiar ese nivel actual. Es decir, lo que podría causar "inflación". Ahí es donde entra en juego la teoría de las expectativas de inflación. A falta de una mejor razón, el "residual" es que son las expectativas de inflación las que producen cambios en el nivel de precios. Y no cualquier otra cosa, que son historias de valor relativo. Y operan a través de dos vías: los trabajadores que exigen salarios más altos y la gente que anticipa sus compras. De ahí la “falta de flexibilidad” de los salarios como causa de la inflación, y el uso de "la política monetaria" para acelerar las compras, etc.

Independientemente de los méritos 'internos' de esta conclusión, queda anulada por el hecho de que la moneda en sí es un simple monopolio público, lo que hace que el gobierno sea el que fija los precios. Hay que tener en cuenta que la introducción de la imposición monetaria, la base de la moneda, es coercitiva, y, obviamente, no es un "gasto de mercado" para el contribuyente, y por lo tanto la idea de la "neutralidad" de la moneda es completamente inaplicable. De hecho, dado que los dólares para pagar los impuestos y comprar los bonos del gobierno, suponiendo que no haya falsificación, en última instancia solo puede venir del Gobierno vía emisión, (como dicen en la FED, no se puede tener una fuga de reservas sin un aumento de reservas previa), el nivel de los precios es totalmente una función de los precios pagados por el Gobierno cuando gasta y / o colateral exigido cuando presta. Dicho de otra manera, ya que necesitamos los dólares del gobierno para pagar impuestos, el Gobierno es, lo sepa o no, quién establece los "términos de intercambio" cuando compra nuestros bienes y servicios.

Téngase en cuenta también que los monopolios establecen dos precios, el valor / nivel de precio del producto como se acaba de describir, y lo que se llama su 'propio ratio' / cómo se cambia por sí mismo, que para la moneda es la tasa de interés, que se establece por voto en el Banco Central.

El gobierno y la mayoría de la población, por supuesto, no tiene ni idea de todo esto, porque la teoría de las expectativas de inflación sigue siendo "incontestable”;

De hecho, cuando se cuestiona, defienden agresivamente que estoy equivocado (es la historia de mi vida, recuerden, se reían de la Yugo ...) Lo que han hecho es crear un programa de compras razonablemente deflacionario, de compras a la oferta más baja en la competencia, y logrado mantener los salarios públicos / compensaciones federales un poco por “detrás de la curva", así, en parte indexada a su índice de precios del consumidor, etc.

Y, en consecuencia, el gobierno ha defendido de facto el poder de fijación de precios del monopolista activo, los saudíes, lo que explica por qué los cambios en los precios del crudo y la "inflación" evolucionan tan en paralelo como lo hacen.

Por lo tanto, tal como yo lo veo, los últimos recortes de precios saudíes están revalorizando el dólar (junto con otras monedas con políticas similares, la mayoría de ellas). Un dólar compra ahora más petróleo y, en la medida que tenemos una economía de mercado, refleje un valor relativo, más que casi todo lo demás. Es decir, que es un potente “impulsor deflacionario” (y por lo tanto recompensa a los 'ahorradores’ a expensas de los 'prestatarios’) sin necesidad de aumentar la producción real.

De hecho, la producción real podría bajar más debido a una contracción del crédito inducida, después crecer.

La banca La deflación es muy problemática para los bancos. Esto es lo que sucedió en mi banco, como ejemplo:

Tuvimos un préstamo de $ 6,5 millones en los libros, con 11 millones de dólares de garantía respaldándolo. Después, en 2009 las propiedades se valoran en sólo $ 8 millones. Esto hizo que los reguladores 'clasificaran' el préstamo y le dieran sólo $ 4 millones en valor a efectos del cálculo de nuestros activos y capital. Así que nuestro capital declarado se redujo en $ 2,5 millones, a pesar de que el prestatario todavía estaba pagando y había valor de mercado más que suficiente para cubrirnos.

Así que el punto es que, incluso con ratios conservadores préstamo / garantía, una caída en el valor de las garantías reduce, sin embargo, el capital declarado de los bancos. En teoría, esto significa que si el sistema bancario necesita un ratio de capital del 8%, y tiene una cómoda ventaja del 10%, con una ratio conservadora prestamos / valor de garantías, una caída del 10% general en el precio de los activos provoca una nueva "crisis financiera". Es sólo una crisis porque los reguladores la provocan, por supuesto, pero esa es la realidad hoy (sin ir más lejos, los RD 2 y 18/2012 de De Guindos, que provocaron la crisis final de Bankia, ndt).

Además, hacer nuevos préstamos en un entorno deflacionario es muy problemático en general por razones similares. Y la reducción de los "préstamos para la inversión” en energía y bienes de capital y servicios relacionados tiene también un fuerte sesgo contractivo.

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La burbuja del fracking y el dinero barato de la Fed

Sáb, 13/12/2014 - 15:27
Ninguna imagen puede graficar mejor la burbuja del fracking como ésta en la que relacionamos el precio del petróleo y los planes de flexibilización cuantitativa de la Reserva Federal. La ventanilla del dinero barato permitió a las instituciones financieras especular con el precio del petróleo y dar rienda suelta al fracking. Como apuntábamos en julio del año pasado, mientras el precio del petróleo debía estar en torno a los 80 - 60 dólares el barril, lo hacía a 115 dólares el barril... Ahora que se confirma que el valor del petróleo ha estado inflado por la especulación, también se va confirmando que las maravillas del shale oil no eran tales, y que el fracking puede ser la causa de una nueva crisis mundial de niveles insospechados.

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El socialismo neoliberal francés

Ven, 12/12/2014 - 05:06
Emir Sader, Público

Fue en el primer Gobierno de François Mitterrand cuando se introdujo la, hasta entonces paradójica, idea de que un partido socialista asumiera un programa neoliberal.

El primer año (1981) fue la fiesta de la izquierda francesa —en la cual se proyectaba la izquierda europea y otras izquierdas del mundo—, empezando a implementarse su programa histórico de nacionalizaciones, de rescate del papel planificador del Estado y de consolidación y expansión del Estado de bienestar social. Se nacionalizaron los bancos y parte importante de las corporaciones industriales, se elevaron los impuestos, crecieron los derechos sociales, aumentaron los cargos de servidores públicos y se declaró el fin de la pena de muerte.

La llegada de los socialistas al poder se demoraba desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Y cuando finalmente triunfaron, el neoliberalismo ya emergía como el nuevo modelo, con el diagnóstico del estancamiento de la economía mundial, sus valores, sus propuestas devastadoras y su ascensión incontenible.

Cercado por la nueva hegemonía global conducida por las potencias anglosajonas, dirigidas por Ronald Reagan y Margareth Thatcher, Mitterrand terminó cediendo e implementando una política de austeridad a lo largo de los años siguientes, hasta que en 1984 su Gobierno ganó la nueva configuración de la socialdemocracia y su versión del neoliberalismo. Entre la alianza y la solidaridad con la periferia —especialmente con América Latina, víctima privilegiada del neoliberalismo—, Francia escogió la alianza subordinada al bloque anglosajón.

La llegada al Gobierno del PSOE en España, en 1982, bajo el liderazgo de Felipe González, ya se hizo bajo ese nuevo modelo asumido por la socialdemocracia, empezando a generalizarse como una nueva configuración de esos partidos, adecuándose a la hegemonía neoliberal. Tanto en Francia como en España se rompió la histórica alianza con los comunistas y los partidos socialistas europeos contagiaron a sus congéneres en otras partes del mundo con su nueva vía.

Después de haber surgido de manos de la extrema derecha en América Latina —en el Chile de Pinochet—, el neoliberalismo fue siendo asumido por corrientes originalmente nacionalistas —como el PRI mexicano o el peronismo con Carlos Menem en Argentina—, hasta que la misma socialdemocracia del continente —el socialismo chileno, el venezolano, el brasileño—, mirando hacia sus referencias europeas, concluyó el cerco neoliberal a la región.

El Partido Socialista francés, con el peor índice de apoyo a un presidente del país, sigue su camino, dando continuidad al asumido por Mitterrand hace ya más de 30 años. En la búsqueda de Sísifo para retomar el crecimiento, con nuevas medidas liberalizantes, en un continente en el que las políticas de austeridad llevan hasta su principal conductor, Alemania, a la recesión.

Aun con las duras medidas tomadas, el mercado quiere siempre más sangre, y Bruselas exige el cumplimiento del 3% de déficit público, al que los débiles gobernantes franceses hasta ahora se niegan, alegando que ese objetivo dificultaría todavía más la superación de la recesión. Pero todo el marco del debate se hace dentro de los paradigmas neoliberales de las economías de mercado, del libre comercio, del debilitamiento del Estado y de los derechos sociales.

En la paradoja del socialismo neoliberal desaparece totalmente el tono socialista y triunfa —tarde y habiendo fracasado en la misma Europa y en América Latina— el modelo neoliberal. Mientras en Latinoamérica los gobiernos luchan, aislados de sus antes tradicionales aliados europeos, para superar la dura carga de neoliberalismo.

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La especulación del fracking y la confiscación de depósitos

Mér, 10/12/2014 - 11:52
Desde el estallido de la crisis chipriota hemos detallado el nuevo patrón que seguirá la Comunidad Europea para el rescate de los bancos en problemas. El laboratorio chipriota dado a conocer por el entonces presidente del eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, ha sido el modelo para los rescates europeos, y la última cumbre del G-20 celebrada en Australia el pasado 16 de noviembre, aprobó el plan para reforzar esta línea de acción y dar prioridad al pago de las obligaciones de los bancos entre sí por sobre todos los demás pagos. Es decir que las armas de destrucción masiva de los derivados financieros tendrán prioridad por sobre los depósitos de los ahorrantes. La web de Zero Hedge rescató este post de Russell Napier titulado The Day Money Dies (El día que el dinero murió) para describir los peligros de la formidable declaración del G-20 en Brisbane, Australia, patrocinados por la Comisión Europea que encabeza Jean Claude Juncker.

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TTIP Europa-Estados Unidos... tropezando con la misma piedra (III)

Mér, 10/12/2014 - 07:30
Leopoldo De Gregorio

No logro entender cuales son las razones por las cuales el ser humano tiende a tropezar un y mil veces…..

En las relaciones que con respecto a este TTPI mantiene Europa y EE.UU. hay algo que nos muestra la buena voluntad que en el mismo concurre por parte norteamericana. Me refiero a los papeles hechos públicos por Edward Snowden; aquéllos que nos desvelaron que el subrepticio Gran Hermano personificado por la Agencia de Seguridad Americana demostraban el espionaje que esta agencia le hizo a decenas de millones de ciudadanos, entre ellos los líderes políticos europeos aliados de Washington. Un acaecimiento que nos lleva a pensar que no son los Estados (como concreción de la Voluntad General de sus habitantes) los que determinan lo que han de ser sus políticas; sino que por el contrario éstas son diseñadas e impuestas por las subjetividades con las que los cabildeos entre las multinacionales y los encaramados al poder gubernamental diseñan los pasos que deben seguir los Gobiernos. Lo cual nos obliga a tener que ponderar sobre qué prerrogativas tienen éstos para, en aras a su representatividad como garantes de los derechos de la ciudadanía, exigir a los que sólo están buscando su propio beneficio.

En función de lo expuesto y en mi busca de encontrar una figura que pudiera expresar mejor que mil palabras lo que habría de ser la firma de un tratado entre Europa y América que como el TTPI, a todas luces será una debacle, voy a hacer uso de lo que he utilizado como una columna:

Como podéis ve, en ella figura (como una abreviación singularizada), unos EU que sin que hayamos pretendido situarlos ahí, se encuentran en su cúspide; como pilastra, una basa y un puntal, que (como fundamentos de lo que tanto para los europeos como para los norteamericanos habrá de ser este “Tratado”, (como algo que pudiendo solo conocerse una vez ocurrido) tendrá que ser leído como PA-RO.

Por otra parte si analizando lo que en el tiempo nos habrá de deparar este TTIP contemplamos como “a TIP” lo que racional y cronológicamente hemos de deducir de lo que en él se encierra, asumiendo que “this TIP” también habrá de ser observado una vez concluido lo que haya de representar, éste se habrá convertido en “a PIT”; un agujero en el que sólo se habrán librado de caer los que por su orondez no corran peligro en sus fauces.

Si es cierto que por su volumen y por su tecnología son las grandes empresas las que están llamadas a cubrir la mayor parte de la oferta y la demanda que se hayan de producir en los mercados, no es menos cierto que en función de esta tecnología se estará utilizando una plusvalía relativa mucho más marginal que la que es utilizada en una producción y una distribución menos sofisticada. Con lo cual será preciso utilizar una menor cuantía de mano de obra. Y esto por razones que, adicionales a la que ha sido mencionada son a cual igualmente importantes.

La primera, la que se deriva del hecho de que el incremento del capital de las empresas (con independencia de que una parte de este acrecentamiento se haya utilizado en una acumulación no productiva), no es determinante en lo que se refiere a la demanda de mano de obra que éste supuestamente tendría que requerir. Según expone Ricardo en el capítulo 31 “On Machinery” de su “ Principles of Political Economy and Taxation”, al aumentar el capital, la demanda de trabajo se desarrolla en sentido decreciente. Páginas 282 y siguientes. Y esto queda demostrado observando que entre la tasa de desempleo y el crecimiento de la economía, existe una correlación que conocemos como ley de Okun. Es decir, en función de lo que ha sido asumido como empírico, para mantener los niveles de empleo se necesita que el PIB crezca cada año entre un 2,6% y un 3%.

La segunda, la malhadada circunstancia de que como consecuencia de esa no correspondencia entre el incremento del capital y el que supuestamente habría de corresponderla a un aumento de la demanda de mano de obra, en la conformación de grandes empresas se produce un incremento del ejercito de desocupados que acostumbra a ser utilizado en los condicionamientos que el capitalista ejerce sobre las fuerzas del trabajo. Hecho que entre otros podemos observar al constatar la soterrada prolongación de una jornada laboral que a la vista de lo que está ocurriendo con los contratos a tiempo parcial nos está llevando a que los obreros trabajen jornadas completas y los empleadores cotices por dedicaciones restringidas.

La tercera es la que se refiere al incremento de la productividad y lo que ésta representa tanto en el desempleo como en el de los salarios.

En lo que se refiere al primero de estos temas podemos observar que mientras que en los últimos años la producción de acero en EE.UU pasó de 72 millones de toneladas a 105 millones, el número de empleados descendió de 289.000 a 74.000. En lo que se refiere al segundo, es decir, a los salarios, advertimos que si asumimos que en el mejor de los casos las jornadas laborales y los sueldo han permanecido constantes, al haber concurrido una mayor productividad y una no incrementada capacidad adquisitiva (como ha quedado demostrado al conocer que en los últimos doce años en las economías más desarrolladas, la productividad ha sido más de dos veces superior al de los salarios), lo que el trabajador marginalmente haya producido no puede consumirlo. Es preciso quitarse el problema de encima, exportándolo; es decir, o bien intercambiándolo por materias con un nulo valor añadido, o bien endeudándolos.

¿En este contexto es compatible lo que habrá de ser una realidad con lo que nos están vendiendo como una creación de puestos de trabajo estos usuarios del toco-mocho? ¿No es esta la razón por la que ocultando sus manejos pretenden sea estatutariamente formalizado como un refrendo consumado? Ya van más de un millón de firmas impugnado este “Tratado” ¿Qué más será preciso hacer para que los delincuentes que lo han amasado den con sus gordos traseros en la cárcel? ¿Hasta cuando van a estar condicionando los cabildeos de los conseguidores el bienestar y la seguridad del 99 por ciento de nuestra población? ¿Hasta cuando vamos a permitir que estos impresentables que están malgobernándonos se siga plegando a las requisitorias que a través de estos correveidiles insertos en las funciones del Poder planteen las multinacionales? Si como es cierto, una tecnología que produciendo más y más barato habrá de convertir en obsoletas a empresas con una mayor cantidad de mano de obra relativa, ¿no será necesario que los efectos de esta tecnología sean gravados, no sólo para que las que emplean a más personas puedan sobrevivir, sino además, para que les sea dable subsistir aquéllos que como consecuencia de la técnica y la concentración de las riquezas se encuentren sin trabajo? ¿Estaríamos poniendo en peligro la competitividad de las empresas? ¿Y que es lo que le estaría ocurriendo a la competitividad que todo ser humano debe de defender para seguir siendo considerado como tal? ¿Tendremos que seguir tropezándonos una vez más con la (naturaleza de la) misma piedra con la que nos topamos con nuestra integración en la Unión Europea?

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Colapso del petróleo y del sistema financiero amenaza con expropiar los fondos de pensiones

Mar, 09/12/2014 - 19:47
Los precios del petróleo han caído un 40 por ciento desde junio al unísono del desplome de los bonos basura del sector energético de Estados Unidos, que apostó desmedidamente al auge del costoso fracking. Desde que el petróleo alcanzara en julio de 2008 los 145 dólares el barril, la industria del fracking estadounidense se disparó y la producción de petróleo pasó de 4 millones de barriles diarios (mbd) a 9 mbd compitiendo, en volumen de producción, con Arabia Saudita y Rusia (10 y 9 mbd, respectivamente). Esto se hizo por la vía de la especulación financiera que ahora será cubierta con la confiscación de los fondos de pensiones.
Como afirmamos en julio del año pasado la manipulación del precio del petróleo llevó al oro negro a un nivel artificialmente alto y ahí apuntábamos que debía sincerarse en torno a los 80-60 dólares el barril. El precio del petróleo fue claramente manipulado por los intereses financieros que buscaban impulsar la industria del fracking. El exceso de oferta de la industria petrolera está llevando ahora a liquidar en 80 centavos de dólar las apalancadas posiciones de estas compañías, instalando nuevamente el epicentro de la crisis en el sistema financiero por sus facilidades para especular con los precios. Esta vez, sin embargo, y gracias a Jean Claude Juncker, será el dinero de los contribuyente el que salvará a estas compañías.

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A propósito de Hobbes

Mar, 09/12/2014 - 04:17
Leopoldo de Gregorio, Crónica Popular

Cuando el insigne creador de la obra Leviatán inmortalizó la frase “homo homini lupus” no abundó en demasía en los rasgos que caracterizan al sujeto objeto de esta definición. El hombre puede ser un lobo para el hombre, como nos reafirmó Freud al sostener que en su desarrollo darwinista éste desciende de una especie menos evolucionada; pero en lo que con ella aquél propaló no se encontraba el hecho de que en este desarrollo surgió un rasgo que al permitir contemplarnos como algo diferente de los que nos rodea, nos ha permitido ser, a través del intelecto, tan especializadamente animales, como inesperadamente anímicos. Lo que como raíz nos llevó a disputar frente a otros nuestra propia y puntual subsistencia, en función de nuestra capacitación de trascender sobre lo que puntualmente nos está condicionando, por una parte nos ha llevado a la conformación de un subjetivísmo que conlleva una caracterización identitaria; una caracterización que al contemplar a los demás como un lobo en disputa, nos impide encontrarnos identitariamente con lo que racionalmente tendría que haber sido un objeto de identificación.

La identidad del individuo se forja. En su conformación es una potestad del individuo que, en cierta forma, debería encontrarse por encima de la identidad adquirida por el grupo en el que aquél hubo de desenvolverse. Sin embargo, debido a su necesidad de integrarse en el mismo, es éste el que condiciona la identidad con la que aquél haya de manifestarse. En este contexto han de ser tenido en cuenta los condicionamientos con los que nos determina el sexo, así como las valoraciones con las que nos fija la existencia de las razas, las etnias, las riquezas, las culturas, las religiones y el lenguaje.

A tenor de lo expuesto y refiriéndonos a estas tres últimas; es decir, las que por su naturaleza sociológica están más directamente relacionadas con lo que conocemos como civilización, podemos constatar que en la identidad individual nos encontramos determinados por una serie de factores que adquirimos tanto racional como empíricamente; mientras que en la identidad colectiva concurre la razón que el individuo halla en el grupo a través de una inducción de las emociones por medio de la reacción simpática primitiva que hace de esa subjetividad sublimada con la que contemplamos lo que no nos atañe de una forma directa, en una subjetividad privativamente compartida con el grupo en el cual el individuo se halla inmerso. Se produce una relación de identificación entre lo que el individuo asume como identidad y lo que se arroga como miembro del grupo. A pesar de que, como sujeto, biológica y racionalmente tiende a identificarse con aquello que al conformar su propia identidad ha tenido que ser establecido independientemente de lo que como grupo pudiera estar condicionándole, debido a sus carencias, ese mismo individuo se ve obligado a tener que refugiarse en la supuesta racionalidad que en su busca de seguridad y afirmamiento cree hallar en lo colectivo.

Desublimación de la RazónEn este contexto y a pesar de que racionalmente tendríamos que contemplar como incongruentes la existencia de unas fronteras, de unas banderas, de unos himnos, de una historia y de una patria que representan la materialización de un posicionamiento frente a otros, pretendemos encontrar en el establecimiento de líneas divisorias la solución a las disociaciones que tratamos superar como individuos. Concurre una desublimación de la Razón; como nos mostraron unas manifestaciones tan orquestadas y tan vergonzosas como las que se produjeron en la España franquista; como las que visceralmente motivadas se siguen produciendo en esta España de las autonomías; como las que tuvieron lugar en la Alemania nazi, en la Liga del Norte, en su Padania y en su Roma nos roba; y, a lo largo de la Historia, como las que se han venido repitiendo impenitentemente en un etcétera que por su extensión y por ser suficientemente conocido no necesita ser relacionado en detalle.

Las culturas no deben ser un elemento de confrontación. Lo mismo que tampoco deben serlo las lenguas y las religiones. Si lo son es porque existen intereses subjetivos que, a través de una identidad prefabricada, pretenden obtener unas ventajas con respecto a aquéllos que no comparten esto perfiles culturales. Siempre ha habido interesados en justificar la procedencia de estas confrontaciones, y siempre las hemos asumido, sin entender que aquello que sus promotores han tratado de modificar, invariablemente se ha convertido en un más de lo mismo que decían querían enmendar.

¿Existe una genética que verdaderamente nos esté diferenciando? Cuando recuerdo al desnortado que nos ilustró sobre las excelencias diferenciadoras que concurren en el RH me maravillé ante el hecho de que hubiera gente que colectivamente asumiera esta afirmación como algo real. Sin entender que la Razón tiene que ponderar el contenido de una expresión que necesariamente ha tenido que ser el producto de quien no es más que un estúpido prepotente.

Las diferencias en las que se tienen que desenvolver los individuos son en su mayor parte producto de circunstancias exógenas. Las hemos erigido con nuestra pretensión de considerarnos diferentes: que es una forma de contemplarnos como superiores. Son derivadas de nuestro comportamiento subjetivo. Lo cual, en lo económico nos lleva a actuar como lobos. El que nos convirtamos en manada no es más que un intento de ampararnos en lo colectivo, al objeto de, en lo plural, encubrir lo que individualizadamente estuviéramos dispuestos a hacer.

Una estructura social excluyente e irreponsableAcabo de ver en Internet El Debate de La 1; un video con fecha 8.10.2014, en el que he podido constatar cómo, a través de un adoctrinamiento con el que se trata de forjar una identidad diferenciada (acompañado por el uso de una lengua utilizada para enraizarlo), se ha forjado una estructura social que si en lo cultural es excluyente, en lo económico (que es una de las principales fuentes en la que se generan los enfrentamientos), es tan irresponsable como interesada.

Todos sabemos que Cataluña, conjuntamente con Madrid, son las comunidades más ricas de España. Lo digo a tenor del déficit fiscal y de aquel video vergonzoso con el que se pretendió reforzar la campaña mediática organizada por ciertos medios de comunicación. Esta preponderancia no es porque sus habitantes sean más trabajadores y más inteligentes que los que viven en el resto de esta piel de toro. Concurren circunstancias que determinan la existencia de estas disparidades económicas. Ocurre que, al igual que en Tartessos (el Dorado del pueblo fenicio, según Herodoto), en la Roma de los emperadores o en la Venecia medieval, confluyeron una serie de factores que fueron utilizados inteligentemente por unos gestores que con su labor contribuyeron al bienestar y al desarrollo de la sociedad. Fijaos que no he dicho de “su” sociedad, puesto que estos factores en gran medida provenían y engrandecieron a “la” sociedad como conjunto. Y es que no podemos olvidar que tanto los capitales como la población de los lugares carentes de estos administradores se vieron obligados a, emigrando hacia aquellos enclaves, participar en el enriquecimiento de dichos emporios.

La cultura (entendida en su manifestación subjetiva), y el lenguaje han sido inveteradamente complementos con los que fundamentar una identidad excluyente. En esto ocurre lo mismo que ocurrió (y en ciertas partes de este mundo continúa ocurriendo), con la culturización que se supone tenemos que adscribirle a las religiones. Tanto aquéllas como éstas las ha venido utilizando el lobo; es decir, el comportamiento instintivamente subjetivo, para con ellas marcar el territorio. La cultura es algo que trasciende a la subjetividad. Constituye un elemento que para poder ser considerado como cultura no podemos apropiárnoslo. La cultura es la formación del conocimiento a través de una apreciación de valor; una evaluación que al no tener que ser necesariamente compartida, como tasación, trasciende al individuo que la haya formulado.

A tenor de las tácticas con las que pretendemos regular las conductas derivadas de nuestras diferencias económicas, culturales y lingüísticas; es decir, a tenor de lo que ha de ser la política a seguir, considero oportuno sacar a colación el debate que mantuvieron Tania Sánchez y Arcadi Espada en El Programa de Ana Rosa el pasado 19.09.2014.

Tania aseveró que “la política no puede hacerse siempre en palacio, hay que hacerla en las plazas” Algo que, a mi entender, siendo profundamente democrático no tiene en cuenta dos componentes que desvirtúan su validez. El primero es que las manifestaciones colectivas pueden ser el producto de una manipulación; el segundo, que en ellas, al concurrir un componente de visceralidad, la racionalidad está condicionada por la prevalencia que indefectiblemente ejerce el grupo.

Arcadi Espada le arguyó: “O sea que para ti el peluquero, el señor que estaba leyendo y el del bar, son representantes de la soberanía popular”. Algo que, a pesar de haber sido utilizado como un argumento disuasorio, a mi entender trata de desautorizar una postura totalmente legítima. Tanto el peluquero, el lector, el que administraba su precioso tiempo en el bar, como el que lo hace intentando justificar lo que muchos considerarán inoportuno, tenemos el derecho no solo a ser representantes, sino a ser parte de la soberanía popular.

Lo que ocurre es que, a mi entender, la materialización de este derecho debe ser ejercido por el pueblo a través de unos cauces en los que se contrasten lo que racionalmente haya de positivo en las demandas, sugerencias e ideas que esas individualidades (entre las cuales yo me incluyo) hayan de presentar. Las manifestaciones colectivas han de ser defendidas como expresión coactiva de lo que haya sido imposible alcanzar en el ejercicio de ponderaciones racionalizadas; pero jamás constituir una coral mil veces ensayadas tras haber sido elaborada y orquestada por unos conductores que, habiendo demostrado su total incompetencia, se proclaman como valedores en la consecución de unos objetivos intelectivamente diseñados en la utilización de la existencia del homo homini lupus.

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El estancamiento de los salarios aumenta la brecha entre ricos y pobres según la OIT

Dom, 07/12/2014 - 16:50
El estancamiento de los salarios en los países desarrollados pese al continuo aumento de la productividad confirma que una parte cada vez mayor del ingreso es recaudada por la clase capitalista mientras el porcentaje que reciben los trabajadores sigue disminuyendo. Esto es resultado de la competencia corporativa cicatera y no de la mano de obra barata de China, asegura la Organización Internacional del Trabajo en este informe publicado el viernes.

Los salarios medios de los países desarrollados han crecido sólo un 0,4 por ciento desde el año 2009 a pesar de un aumento del 5,3 por ciento en la productividad de los trabajadores. A nivel mundial, los salarios están convergiendo lentamente hacia la baja, cerrando la brecha con los países pobres. El crecimiento de los salarios en las economías desarrolladas fue un 0,1 por ciento en 2012 y 0,2 por ciento en 2013, mientras que las economías en desarrollo registraron aumentos de 6,7 por ciento y 5,9 por ciento respectivamente.

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TTIP Europa-Estados Unidos: tropezando con la misma piedra II

Ven, 05/12/2014 - 13:43
Leopoldo de Gregorio

No logro entender cuales son las razones por las cuales el ser humano tiende a tropezar una y mil veces...

El siguiente texto lo he entresacado de un artículo de Lucía Villa: En la madrugada del 2 al 3 de diciembre de 1984, un escape de gas en la fábrica de pesticidas de Union Carbide en la región de Bhopal, en India, provocó uno de los más graves desastres humanitarios y medioambientales de la historia. 24 toneladas de isocianato de metilo (MIC), un compuesto altamente tóxico y mortal, arrasaron todo resquicio de vida y recursos que quedaba en varios kilómetros a la redonda. Se calcula que entre 22.000 y 25.000 personas murieron a consecuencia de la fuga química y que más de 57.000 se vieron expuestas a niveles nocivos de este compuesto, que causó malformaciones y secuelas que en algunos casos han pasado de generación en generación. 30 años después, la empresa estadounidense propietaria de aquella fábrica, Union Carbide Corporation, ha eludido responder ante la justicia india mientras miles de personas siguen bebiendo el agua contaminada o padeciendo “enfermedades ginecológicas” e “infertilidad”.
Warren Anderson, director de Union Carbide en aquellos años, viajó a India días después de la catástrofe y fue arrestado, pero al ser puesto en libertad hasta que se celebrara el juicio huyó de India adonde nunca más regresó para enfrentar los cargos por homicidio. Aunque estaba considerado prófugo de la justicia en aquel país, murió el pasado septiembre con 92 años en una tranquila residencia de ancianos en Florida. Mientras tanto nos quieren vender que unos tribunales de arbitraje internacional nos van a proteger de los desafueros que en este TTIP puedan cometer las grandes empresas trasnacionales. Tanto europeas como norteamericanas.

En Europa también hay luchadores de sumo, pero lo que se avecina es que a los enanos sólo podremos encontrarlos en los cuentos.

Una vez establecidas las normas, ¿no nos hemos enterado (a pesar de las frases hechas de John Kerry), que EEUU no reconoce 70 convenios de la OIT? ¿Podemos creer a Ignacio García-Bercero, jefe negociador de la UE con EEUU cuando dice “No acordaremos nada que rebaje los estándares europeos”

Supongo que a tenor del millón de parados que originó el Acuerdo NAFTA entre México, Canadá y EEUU no se estará refiriendo a estos estándares. ¿Estaría involuntariamente queriendo exorcisar con la desinformación los estándares alcanzados en Perú como consecuencia de la globalización, al denunciar este país que uno de los resultados más complejos y críticos de este tipo de liberalización ha consistido en haber acentuado las diferencias entre los incluidos y los excluidos? ¿En que en la práctica se ha producido una concentración de la riqueza no conocida anteriormente? ¿El hecho de que Washington no haya reconocido los convenios anteriormente mencionados no nos está mostrando que a tenor de los intereses de las grandes empresas, la libertad sindical, la negociación colectiva, la formación profesional y entre otras, la seguridad en el trabajo son totalmente incompatibles con los objetivos que tan celosamente se están persiguiendo con el TTPI? ¿No conocemos que ando lo que ocurrió en el NAFTA, EEUU sólo firmó dos de los ocho convenios de la OIT? ¿En lo que se refiere al TTIP se comprometerá a firmarlos? Y si llegara a hacerlo (que lo dudo) ¿al conculcarse en este “Tratado” la soberanía e independencia de los Tribunales de los países implicados, una vez firmado, qué entidad nos habrá de asegurar que no haya una revisión permanente de sus cláusulas? Porque este supuesto ha sido tácitamente aceptado por las partes. ¿Conociendo que como consecuencia de las formalidades adscritas a este Tratado será materialmente imposible impugnarlo en su totalidad ¿con qué recursos contará la ciudadanía para hacer valer sus derechos? ¿En la entrevista que le hicieron al anteriormente mencionado García-Bercero, no nos es dable observar la transparencia con la que dejar de clarificar lo que en sí mismo encierra el TTIP?

A la pregunta, Qué avances concretos se han registrado en la negociación?
contestó Ya hemos concluido una primera fase, en la que ambas partes han expuesto sus objetivos. Se están discutiendo más de 20 asuntos. En todos hemos avanzado. Lo más difícil es lo que tenemos aún por delante: reconciliar posiciones y llegar a un acuerdo ambicioso y equilibrado. Aún queda bastante por hacer. Se trata, por ejemplo, de revisar la duplicación innecesaria en temas reglamentarios. La octava ronda se celebrará en febrero en Bruselas, pero antes habrá una reunión [la próxima semana] para asegurar que el nivel político está implicado.A la formulada, ¿Habrá cambios con esta Comisión? El presidente Juncker y la comisaria de Comercio, Cecilia Malmström, han discrepado sobre el mecanismo de resolución de conflictos entre inversores y Estados.
Nos ilustró con la siguiente respuesta No, ambos han dicho que ningún tribunal de arbitraje puede interferir con los procesos de jurisdicción nacional. El mandato de negociación que los Estados miembros entregaron a la Comisión deja claro que la inclusión o no de este instrumento en el acuerdo solo puede decidirse en una fase más avanzada de la negociación. ¿No están tratando de vendernos algo que nos presentan como un logro, pero que en función de su naturaleza sólo podemos concebirlo como tal a tenor de una esperanza y una fe que, como virtudes teologales, han de ser asumidas sin contestar lo que en sí mismas encierran?

Según Joaquín Estefanía este TTIP ha adquirido los rasgos que caracterizaron a Drácula; un vampiro que no podía soportar la luz del sol.

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El crecimiento de las desigualdades como causa de la crisis

Xov, 04/12/2014 - 13:24
Vicenç Navarro, Público

Europa está ya entrando en la tercera recesión en el corto periodo que va desde 2007 hasta ahora, periodo definido como la Gran Recesión. Y en EEUU, aunque el número y la intensidad de las recesiones han sido menores (debido a unas políticas públicas más intervencionistas que en la Unión Europea), la economía ha crecido mucho menos que en periodos anteriores. Las causas de tales recesiones se han ido acumulando desde finales de la década de los setenta en Europa y principios de los años ochenta en EEUU. Un elemento común en ambos lados del Atlántico Norte ha sido el enorme crecimiento de las desigualdades de riqueza y de rentas en cada una de estas zonas como resultado de un enorme desequilibrio de fuerzas entre el mundo del capital (es decir, de los propietarios y gestores de los mayores medios de producción, distribución y financiación –PG MPDF-, que ahora coloquialmente se llaman “el 1%”) y el mundo del trabajo (la gran mayoría de la población, que trabaja y que obtiene sus rentas a través de los salarios, MT). Este hecho, apenas visible en los principales medios de información, es consecuencia directa de las políticas públicas llevadas a cabo por la mayoría de los gobiernos en Norteamérica y en Europa a partir de la elección del Presidente Reagan en EEUU y de la Sra. Thatcher en el Reino Unido, iniciándose la época definida como “neoliberal”, terminando con ello el periodo 1945-1980, que fue conocido como el periodo dorado del capitalismo, donde la mayoría de gobiernos seguían políticas keynesianas.

Durante este periodo (1945-1980) había existido un Pacto Social entre el mundo del capital (PG MPDF) y el mundo del Trabajo (MT), en el cual este último aceptaba la propiedad de los medios de producción, por un lado, y los primeros aceptaban el aumento de los salarios y el establecimiento del Estado del Bienestar, por el otro. Este Pacto, que incluía un pacto en la distribución de la riqueza y de las rentas, fue roto, sin embargo, por los PG MPDF con la elección de aquellos gobernantes que en su nombre impusieron toda una serie de políticas encaminadas a debilitar al mundo del trabajo, a fin de bajar los salarios y reducir el Estado del Bienestar. Estas políticas se generalizaron bajo el argumento de que la globalización de la economía no permitía hacer otras políticas económicas y sociales. Fue así como las rentas del trabajo, como porcentaje de la renta nacional, disminuyeron considerablemente a partir de los años ochenta. Las rentas del trabajo bajaron de un 72,9% del PIB (promedio en el periodo de los años setenta) al 66,2% en el año 2012 en el conjunto de los países de la UE-15 (el grupo de países de semejante nivel económico al español). España fue el país donde las rentas del trabajo bajaron más, pasando del 72,4% al 59,4% durante el mismo periodo.

El descenso de la demanda y la escasa rentabilidad de la economía productiva Este descenso salarial creó un problema grave, pues tales rentas son, en cualquier país, las mayores fuentes del consumo, y, por lo tanto, del motor económico. De ahí que el crecimiento económico en la mayoría de países fuera, como promedio, más bajo en el periodo 1980-2012 que en el anterior 1945-1980. En realidad, este descenso del crecimiento en Europa Occidental hubiera sido incluso mayor si no hubiese sido por dos hechos que ralentizaron este descenso. Uno fue la reunificación alemana, que se financió a base de un gran crecimiento de su déficit público y que estimuló de una manera muy marcada a toda la economía europea (ver el artículo “Capital-Trabajo: el origen de la crisis actual”, Le Monde Diplomatique, julio 2013). Y el otro hecho fue el enorme endeudamiento de la población. Al bajar los salarios, las familias tuvieron que endeudarse para poder mantener su nivel de vida. Este endeudamiento generó un enorme crecimiento de la banca y de lo que se llama el capital financiero (CF).

Estos dos hechos –la reunificación alemana y el endeudamiento de la población- ralentizaron el descenso de la actividad económica, pero no lo pararon. La demanda de bienes y servicios fue descendiendo y con ello la actividad económica. Ello significó que la rentabilidad de la economía productiva (es decir, los beneficios de las grandes empresas que producen bienes y servicios) no era tan elevada como en la época anterior y, lo que es incluso más importante, no era tan elevada, en términos comparativos, como la rentabilidad de las inversiones especulativas. De ahí que el capital financiero (es decir, la banca) invirtiera más y más en tales actividades, creando más y más burbujas, siendo la inmobiliaria la más reciente. Esta última burbuja, por cierto, era fácil de detectar, pues los salarios estaban estancados o incluso bajaban, mientras que los precios de la vivienda subían astronómicamente. Pero los reguladores de la banca –por regla general, muy próximos a ella- no la vieron, o mejor dicho, no la quisieron ver. Y así pasó. Cuando las burbujas explotaron el sistema financiero casi colapsó, y hubiera colapsado si no hubiera sido por el rescate público, que fue el mayor caso de “beneficencia” que cualquier Estado haya proporcionado a una institución. Y lo que alcanza ya niveles escandalosos es que, a pesar de los rescates públicos a la banca privada, esta continúe especulando, sin que el crédito esté o se le espere en las áreas que más se necesitan: familias y pequeñas y medianas empresas. La banca española ha recibido unos 130.000 millones de euros (sin contar con la financiación prácticamente gratuita del Banco Central Europeo). Y, a pesar de ello, el crédito ha ido descendiendo (más de 336.000 millones de euros menos que a finales de 2007).

El lector se preguntará por qué continúan las políticas públicas de recortes y de reformas laborales orientadas a reducir los salarios que se están imponiendo (y digo imponiendo porque no estaban en los programas electorales de los partidos gobernantes en España). Y la respuesta a esta pregunta no es económica, sino política. Es decir, la continuación de tales políticas se debe al enorme poder que tienen los establishments financieros y económicos del país, y los establishments políticos y mediáticos a los que influencian, poder que se ha conseguido a costa del debilitamiento del mundo del trabajo, que constituye la mayoría de la población. Es lo que el movimiento Occupy Wall Street en EEUU llama “el conflicto del 1% en contra de la mayoría de la población”. Las rentas de los PG MPDF han aumentado enormemente a costa del descenso de las del MT.

Ahora bien, la situación ha llegado a una inestabilidad económica y política tal que comienza a verse –incluso por parte de organismos muy próximos a los PG MPDF, como el Fondo Monetario Internacional, la OCDE y el Banco Central Europeo- que algo tiene que hacerse, como por ejemplo, estimular la economía mediante inversiones y aumentar la disponibilidad de crédito. Pero la manera como lo están haciendo tampoco lo resolverá, pues el eje de la solución es, precisamente, revertir las rentas aumentando las del MT a costa de las de los PG MPDF, al revés de lo que está ocurriendo.

¿Qué debería hacerse? Desde el punto de vista económico, la solución es muy fácil de ver: aumentar la demanda a base de aumentar los salarios (que en España son de los más bajos de la UE-15); aumentar el gasto público en la infraestructura del país, y muy en especial en la infraestructura social (España es el país con uno de los gastos públicos sociales por habitante más bajos de la UE-15); y aumentar el crédito (hoy España es uno de los países donde es más difícil encontrar crédito), esto último a base de expandir el sector de la banca pública (siendo el español uno de los sectores bancarios públicos más reducidos de la UE-15). Hoy España tiene un Estado pobre (el porcentaje de la población adulta trabajando en el sector público –incluyendo los servicios públicos del Estado del Bienestar, como sanidad, educación, escuelas de infancia, servicios domiciliarios, servicios sociales, entre otros-, es uno de los más bajos de la UE-15), con escaso desarrollo social, poco redistributivo y con menor desarrollo del sector financiero público. No puede salirse de la crisis sin revertir estos hechos.

Estas son las líneas generales de las propuestas hechas por el Profesor Juan Torres y yo en el documento Democratizar la economía para salir de la crisis mejorando la equidad, el bienestar y la calidad de vida. Una propuesta de debate para solucionar los problemas de la economía española, el cual, preparado a petición de Podemos, ha creado mucho revuelo (Podemos lo ha distribuido bajo el título Un proyecto económico para la gente, y ha creado una gran hostilidad). Es predecible que, cuando se hacen propuestas en este sentido, los medios y los portavoces de los partidos liberales y socioliberales que representan a los PG MPDF (las grandes empresas del IBEX-35) se alboroten y acusen a los que las proponen que van a destruir el país, identificando sus intereses particulares con los intereses generales, una identificación que es más que cuestionable.

Hoy España es uno de los países más desiguales de la UE-15. Y esta situación no es solo consecuencia, sino que es sobre todo la causa, de sus crisis económicas y financieras, como he señalado en este texto. El 1% de las personas más ricas tienen tanto como el 70% de toda la población. Las 20 mayores fortunas poseen tanta riqueza como el 30% más pobre de la población y la de tan solo 3 individuos duplica la del 20% más pobre de la población española. Y según el Profesor Castroviejo, al inicio de la crisis 1.400 personas controlaban recursos que equivalen al 80,5% de PIB, una situación que ahora posiblemente haya empeorado. Mientras, el total de la remuneración que perciben las personas asalariadas es hoy de 16.951 millones de euros menos que lo percibido a finales del 2007; la renta disponible de los hogares españoles es ahora 14.949 millones de euros más baja que la de finales del 2007; la deuda familiar se duplicó de 1997 a 2007; y la tasa de pobreza infantil en España es ya del 36,3% (la más alta de la OCDE después de México y EEUU).

Y, como si ello no fuera poco, varias instituciones internacionales como el FMI y la OCDE alertan que España está en situación de riesgo de sufrir de 15 a 20 años de desempleo masivo, de deuda impagable, y de recortes del gasto público y de salarios que nos llevarán a una extraordinaria precariedad. Estos son los resultados de las políticas públicas neoliberales, que continúan todavía hoy hegemonizando el pensamiento económico dominante promovido por las grandes compañías del IBEX-35, que son el centro de los PG MPDF españoles, y que se han beneficiado más de la crisis. Esta es la realidad ocultada en los mayores medios de información y persuasión existentes en España.

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Ayotzinapa y la respuesta de Peña Nieto

Mér, 03/12/2014 - 13:23
Alejandro Nadal, La Jornada

La declinación del imperio romano comienza después de la muerte de Marco Aurelio y estuvo marcada por el predomino de lo que los historiadores llaman el despotismo militar. Pero la fuerza armada y la represión no pudieron detener el deterioro institucional, político y moral. La caída de Roma era inevitable. Habiendo desaparecido la justicia de la lista de prioridades del cuerpo político, el proceso culminaría con la disolución, por más que una casta privilegiada pretendiera apoyarse en la violencia para dominar y sojuzgar.

En México el desgaste del gobierno acelera el proceso de disolución del Estado. Los signos están por doquier y, sobre todo, en el discurso del poder público. Cada vez que hablan los funcionarios públicos se observa su incapacidad para descifrar las señales que le envía la sociedad civil. El mejor ejemplo es el anuncio que hizo Peña Nieto de sus 10 medidas para mejorar la seguridad, la justicia y el estado de derecho. El contenido de cada una estas medidas es revelador de su falta de contacto con el mundo real.

En su conferencia en Palacio Nacional el 27 de noviembre el señor Peña Nieto anunció el envío de una iniciativa de reforma constitucional al Congreso para aprobar una ley contra la infiltración del crimen organizado en las autoridades municipales. Esta nueva legislación entregaría al gobierno federal la facultad de tomar el control de la seguridad en los municipios donde hubiere indicios de colusión entre la autoridad municipal y el crimen organizado. Por supuesto, esa reforma quita todo sentido al artículo 115 constitucional y destruye el régimen del municipio libre, uno de los pilares de la vida civil y política en México.

Además, esta medida descansa en un diagnóstico equivocado pues adjudica los abusos de autoridad y violación de los derechos humanos exclusivamente a las fuerzas de policía municipal. El corolario es claro: las fuerzas federales sí acatan la ley, están por arriba de la corrupción y se comportan dentro del estado de derecho. Tal pareciera que los abusos que han cometido policías federales y el propio Ejército no cuentan.

Las medidas de Peña Nieto incluyen una iniciativa para redefinir la competencia de cada autoridad en el combate a la delincuencia. Es decir, el gobierno confiesa que hasta el día de hoy la administración pública ha sido incapaz de organizarse para que cada órgano de gobierno pueda asumir la responsabilidad que le corresponde. La pregunta es obvia: ¿pues que ha estado haciendo la clase política mexicana todos estos años?

Además de sus 10 medidas, el señor Peña Nieto habló de una estrategia de desarrollo integral para reducir pobreza, marginación y desigualdad en Chiapas, Guerrero y Oaxaca. El vocabulario desgastado revela el mar de ignorancia en el que se sumerge el Poder Ejecutivo. Entre los principales elementos de esa estrategia se encuentra la creación de Zonas Económicas Especiales, terminología que reenvía a los esquemas adoptados en China e India para crear enclaves que permiten a grandes corporaciones intensificar la explotación de mano de obra. Vaya manera de abordar el problema de la marginación y la pobreza.

Entre esas zonas económicas se encuentra un corredor industrial interoceánico en el Istmo de Tehuantepec, pero nadie le dijo a Peña Nieto que ésa es una vieja estrofa del canto de las sirenas de hace varios sexenios. Y por supuesto, nadie le alertó que con el déficit fiscal que marca las finanzas públicas no hay ni cuatro pesos para asignarle a su gran estrategia de desarrollo integral regional.

La falta de contacto del gobierno con el mundo real es evidente en todas las medidas anunciadas. Pero es más clara en lo que Peña Nieto denomina justicia cotidiana. Entre los ejemplos de falta de justicia de todos los días mencionó al propietario al que no le pagan la renta y al consumidor que no recibe el producto por el que pagó.

Los ejemplos empleados por Peña Nieto son los del proyecto neoliberal. La justicia del casero es el mejor ejemplo de la mentalidad de estado censitario que impera en el gobierno: el Estado no es de todos, sino de los propietarios que aparecen en el censo como tales y no se tolerarán los abusos de los no inquilinos que no paguen la renta.

La justicia de todos los días se ejemplifica con el consumidor que no recibe la mercancía por la que ha pagado, poco importa que su vecino sea torturado o su hijo secuestrado y desaparecido. Mejor consumidores y agentes económicos que ciudadanos, es lo que nos dice el régimen todos los días. Para el gobierno los derechos del consumidor son preferibles a los del ciudadano (no que los ciudadanos tengan mucho poder de compra en estos tiempos). Vaya, tenemos una emergencia nacional y una seudoinvestigación con cero resultados. ¡En qué cabeza cabe poner de ejemplo los derechos del consumidor cuando hay 43 estudiantes desaparecidos!

Como dice Marco Aurelio en sus Meditaciones: el pueblo puede tener confianza porque su mejor venganza es no ser como los miembros de la clase política.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Nouriel Roubini: El retorno de la guerra de divisas

Mér, 03/12/2014 - 02:10
La reciente decisión del Banco de Japón de extender la flexibilización cuantitativa marca el posible inicio de otra guerra de divisas. El intento japonés de debilitar el yen es una política de competencia desleal que ya alienta reacciones en Asia y el mundo.

Los bancos centrales de China, Corea del Sur, Taiwán, Singapur y Tailandia, temerosos de perder competitividad respecto de Japón, están flexibilizando sus propias políticas monetarias (o lo harán pronto). Es probable que el Banco Central Europeo y sus homólogos de Suiza, Suecia, Noruega y unos pocos países centroeuropeos adopten la flexibilización cuantitativa u otras políticas no convencionales para evitar la apreciación de sus monedas.

Con la mejora del crecimiento en Estados Unidos y las señales de la Reserva Federal de que comenzará a subir los tipos de interés el próximo año, todo esto llevará a un fortalecimiento del dólar estadounidense. Pero si el crecimiento global no despega y el dólar se fortalece demasiado, puede ocurrir que la Reserva Federal decida demorar la suba de tasas y aplicarla más lentamente, para evitar una apreciación excesiva del dólar.

La causa de la reciente agitación monetaria es clara: el fuerte desapalancamiento público y privado deja la política monetaria como única herramienta para impulsar la demanda y el crecimiento. Al desapalancamiento se suma la austeridad fiscal, que frena el crecimiento en forma directa e indirecta. La caída del gasto público reduce la demanda agregada, mientras que la reducción de transferencias y el aumento de impuestos disminuyen la renta disponible y, por consiguiente, el consumo privado.

En la eurozona, el abrupto corte del flujo de capitales a la periferia y la imposición (apoyada por Alemania) de restricciones fiscales por parte de la Unión Europea, el FMI y el BCE puso una barrera enorme al crecimiento. En Japón, un aumento apresurado del impuesto al consumo suprimió la recuperación lograda este año. Estados Unidos padeció un intenso freno fiscal entre 2012 y 2014 por la activación de recortes automáticos del gasto y otras políticas impositivas y fiscales. Y en el Reino Unido, la consolidación fiscal autoimpuesta debilitó el crecimiento hasta este año.

A escala global, esta espiral recesiva y deflacionaria se agravó por el ajuste asimétrico de las economías deudoras y acreedoras. Los países con exceso de gasto, poco ahorro y déficit de cuenta corriente fueron obligados por los mercados a gastar menos y ahorrar más; obviamente, redujeron el déficit comercial. Pero la mayoría de los países en la otra situación (demasiado ahorro y poco gasto) no empezaron a ahorrar menos y gastar más, sino que sus superávits de cuenta corriente siguieron creciendo; esto debilitó aún más la demanda global y, por consiguiente, el crecimiento.

Mientras la austeridad fiscal y el ajuste asimétrico dañaban las cifras económicas, hubo que apelar a la política monetaria para sostener el endeble crecimiento debilitando las divisas y aumentando las exportaciones netas. Pero las guerras de divisas que siguen son, en parte, un juego de suma cero: si una divisa se debilita, otra tiene que fortalecerse, y si mejora la balanza comercial de un país, tiene que empeorar la de otro.

Claro que la flexibilización monetaria no es exactamente un juego de suma cero, ya que puede impulsar el crecimiento al elevar el precio de los activos (títulos y viviendas), reducir el costo financiero público y privado, y limitar el riesgo de caída de la inflación real y esperada. Dados el freno fiscal y el desapalancamiento privado, si estos últimos años no hubiera habido suficiente flexibilización monetaria, se hubieran producido recaídas recesivas a repetición (como ocurrió, por ejemplo, en la eurozona).

Pero la mezcla general de políticas ha sido subóptima: demasiada consolidación fiscal anticipada y demasiada política fiscal heterodoxa (que con el tiempo fue perdiendo eficacia). En las economías avanzadas, hubiera sido mejor reducir la consolidación fiscal en el corto plazo y aumentar la inversión en infraestructuras productivas, con un compromiso más creíble con hacer un ajuste fiscal en el medio y largo plazo, y menos flexibilización monetaria.

Uno puede llevar el caballo a la fuente de la liquidez, pero no obligarlo a beber. Cuando la demanda agregada privada está débil y la política monetaria heterodoxa termina pareciéndose a empujar una cuerda, hay buenos motivos para retardar la consolidación fiscal e invertir en infraestructuras públicas productivas.

Esta inversión ofrece rendimientos ciertamente mejores que los bajos tipos de interés que vemos en la mayoría de las economías avanzadas; y tanto estas como las emergentes tienen enorme necesidad de infraestructuras (excepto China, que ya invirtió demasiado). Además, la inversión pública funciona tanto por la demanda cuanto por la oferta. No solo impulsa la demanda agregada directamente, sino que también expande el potencial de producción, al aumentar el stock de capital productivo.

Por desgracia, la economía política de la austeridad llevó a resultados subóptimos. En tiempos de contracción fiscal, la primera víctima del recorte es la inversión pública productiva, porque los gobiernos prefieren proteger el gasto (a menudo ineficiente) en empleos públicos y transferencias al sector privado. Esto explica la lentitud de la recuperación global, en la mayoría de las economías avanzadas (salvo en parte Estados Unidos y el Reino Unido) y ahora también en los principales países emergentes (donde el crecimiento se desaceleró abruptamente los últimos dos años).

Las políticas correctas (menos austeridad fiscal en lo inmediato, más inversión pública y menos dependencia de la flexibilización monetaria) son exactamente lo opuesto de lo que hicieron las principales economías del mundo. No es de extrañar que el crecimiento global siga por debajo de las expectativas. En cierto sentido, hoy somos todos japoneses.
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Tomado de Project SyndicateUna mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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TTIP Europa-EE.UU.: tropezando con la misma piedra

Mar, 02/12/2014 - 08:01
Leopoldo De Gregorio

No logro entender cuales son las razones por las cuales el ser humano tiende a tropezar una y mil veces... Si con independencia de los problemas que nos ha ocasionado nuestras ataduras con la moneda única observamos los que se han generado como consecuencia de la existencia de una diferencias en la estructura empresarial de esta mal llamada Unión Europea en la que priman los conseguidores, no hace falta, a mi modo de entender lo que habrá de ocurrir, si como están siendo cocinados los acuerdos con EE.UU., se aliña con vinagre de un mal vino nuestra integración en el TTIP.

Según la Organización Mundial del Comercio (OMC), lo que se persigue con la instauración del TTIP es la progresiva liberación del comercio mundial (en este caso, entre la UE y EEUU), lo cual es falso de toda falsedad. Y es que el comercio, a tenor de los insignificantes aranceles que concurren entre estos dos sectores de la economía está lo suficientemente liberalizado para que sea preciso incrementarlo con las cláusulas que pudieran ser establecidas en un tratado con el que eliminar barreras.

Lo que verdaderamente se pretende conseguir con este engendro es reducir a cero la voz y el voto de la ciudadanía (que como nos muestra nuestra dependencia a los mandatos que pasan y proviene de Bruselas) han entregado los que dicen están representándonos. Con independencia de la unificación de un poder militar con el que controlar los destinos del mundo, comandado y al servicio de quien se encuentre en la cúspide el mando, lo que se busca racionalizar en este proceso, es una integración que le haga frente al avance de las economías emergentes.

Lograr con la conformación de un bloque sumiso y concienciado, el supuesto peligro que pudiera amenazar al Imperio en función de la emergencia de los BRICS. Y esto no se puede conseguir con unas estructuras económicas al servicio de la sociedad. Han de estar al servicio del Poder a través de las grandes empresas. De aquéllas cuyos tentáculos están extendidos por todas las partes del mundo.

Se requiere hacer entrega de nuestros derechos a estas hidras que han brotado en las testas de los que deberían gobernarnos para que el Imperio no sea puesto en peligro. Se esta tratando de eliminar las regulaciones que protegen a los trabajadores, a los consumidores, al medio ambiente y al pequeño empresario para conseguir incrementar los beneficios de las grandes empresas. ¿Por qué si no, se están guisando en los fogones reservados de estos cocineros los nuevos estándares que habrían de regir en las políticas europeas medioambientales? ¿Por qué si no promueven que las corporaciones de la información tengan un mayor acceso a las relaciones personales que se puedan producir entre los ciudadanos controlando y en su caso suprimiendo lo que hubiera de ser la libertad de expresión? ¿No resulta vomitivo que esta cresa que nos está vendiendo al capital y que por tanto deberíamos colocar detrás de unas rejas después de tratar de restringir nuestros derechos propongan una eliminación de las regulaciones que se interpongan en el sector de los servicios financieros?

¿Sois conscientes de lo que ocurrirá de ser aprobado el Mecanismo de Resolución de Disputas entre Inversores y Estados? Pues si no lo sabíais, sabed que con este mecanismo las corporaciones estarían garantizando sus derechos a llevar a los Estados ante unos tribunales de derecho mercantil (saltándose la jurisprudencia de los Estados), cuyos miembros se encontrarían bajo las directrices de las propias corporaciones que hubieran planteado los litigios. ¿Conocéis de la demanda interpuesta ante Argentina por uno de los buitres de la especulación como consecuencia de haber aceptado ésta las condiciones interpoladas por EE.UU. en lo que se refería al repudio de su Deuda? ¿Sabéis de la demanda que le hizo un tal Doe Run al Estado peruano por un importe de 800 millones de dólares con el argumento de que su empresa había recibido un trato injusto al exigirle el cumplimiento de las normativas medioambientales de este país?

Según expone José Anastasio Urra, de Comisión Justicia Fiscal y Financiera Global de Attac España en su artículo “Acuerdo Trasatlántico de Comercio e Inversión "El texto del TPP incluye 29 capítulos, sólo cinco de los cuales tratan del comercio. Los capítulos restantes se centran en los cambios que las empresas multinacionales no han sido capaces de aprobar en el Congreso, como las restricciones a la privacidad en Internet, el aumento de la protección de patentes, un mayor acceso a los litigios y una mayor desregulación financiera"

Como ejemplo de lo que se habría de derivar de los 24 capítulos restantes lo que se habrá de producir es que las multinacionales de la farmacopea, en nombre de la propiedad intelectual de sus productos estarían adquiriendo la posibilidad de ampliar la duración de sus patentes, imposibilitando a millones de personas la capacidad de acceder a medicamentos genéricos.

Esta es una muestra más de la libertad de mercado que este Tratado patrocina

Nos habla de “la entrada en la UE de los alimentos modificados genéticamente (OGM), la carne de ternera y el cerdo tratados hormonalmente con químicos nocivos para la salud humana e incluso cancerígenos, como la Somatotropina Bovina Recombinante o el Clorhidrato de Ractopamina, o el pollo esterilizado con cloro.” Unas disposiciones que explican el por qué este Tratado se está llevando a cabo entre bambalinas.

Y mientras tanto el PSOE argumenta: “no permitiremos que se toquen los derechos de los trabajadores. A pesar de que según el economista Marco Antonio Moreno nos informa (basándose en un estudio independiente del departamento de la Universidad de Massachussets) que la implantación de esta tratado conllevará la destrucción de 600.000 puestos de trabajo en Europa.

Para seguir argumentando que en cualquier caso, la aprobación de este tratado tendría que ser aprobado Por las Cortes. Por unas Cortes que en función de la disposición tanto del PP como del PSOE a sancionarlo lo que verdaderamente ratifica es que nos siguen tomando por idiotas.

Sabíais que las multinacionales se gastan cada año decenas de millones en “asesorar” a los indecentes que tuvieran que acceder a las demandas solicitadas por aquéllas?

¿Y qué pensáis de la fiscalidad con la que los Estados hubieran de obligar a estas multinacionales? ¿Cómo ha ocurrido con la banca, no serían demasiado grandes para imponerle una sanción que pudiera impedir sus desmanes? Como dice el mencionado Sr. Urra, “desde el nivel más ínfimo, en los ayuntamientos, hasta el nivel más elevado, en los organismos supranacionales, la clase política está vinculada estrechamente con la clase empresarial. En este contexto, el ciudadano medio está vendido de antemano ante una situación que no controla en absoluto.

Y mientras tanto seguimos durmiendo el sueño de los que esperan que el sistema onírico se lo pinten de colores.

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¿Por qué la UE quiere disolver Google?

Mar, 02/12/2014 - 00:05
Matthew Lynn, El Economista

El continente se hunde en la deflación, el paro aumenta sin descanso, la crisis de la deuda amenaza con hacer saltar por los aires a países como Italia y España, los jóvenes con talento se marchan en bandada de sus países en busca de trabajo, los partidos de extrema derecha suben en las encuestas tras años de depresión que han hecho estragos... No cuesta precisamente enumerar los desafíos económicos que apremian a la Unión Europea ahora mismo.

Y, sin embargo, la UE se ha propuesto solucionarlo todo... disolviendo Google. El Parlamento Europeo está entrando en calor para una pelea con el gigante de las búsquedas y ha atacado a su dominio de Internet. Sostiene que asfixia injustamente el crecimiento de las nuevas empresas tecnológicas autóctonas.

Menudo despropósito. No hay ningún indicio serio que sugiera que el poder de Google está sofocando de ninguna forma la economía europea y desde luego nada que ver con el peso insoportable de la burocracia y la presión fiscal. Peor aún, es una distracción. La UE debería dejar de preocuparse por un par de gigantes americanos y ponerse a pensar en cómo solucionar sus problemas.

El ataque europeo a Google lleva un tiempo cobrando fuerza. La UE investiga desde hace años la posición de mercado de la empresa, si se ha vuelto demasiado poderosa, si discrimina a sus rivales y, en ese caso, qué puede hacerse al respecto. Ahora el parlamento europeo parece dispuesto a llevarlo un paso más allá y se ha programado una votación sobre si se debe permitir a un motor de búsqueda participar en otras actividades comerciales.

Si se aprueba, Google tendrá que disolverse. Y si se disuelve en Europa, no sólo se vería perjudicada la empresa en sí (al fin y al cabo, la UE, con todos sus problemas, sigue siendo el mayor bloque económico del mundo) sino que sentaría un precedente preocupante para el resto del mundo. El Google que conocemos estaría acabado.

Primeros impactosNo sorprende que sus acciones hayan empezado a sufrir. De unos 600 dólares la acción allá por agosto, ahora no llega a los 540. Hay muchos motivos pero los ataques europeos son uno de ellos. Sería un error descartar la amenaza de la UE. La experiencia no le falta. En los noventa, lideró los ataques a Microsoft, que entonces consideraba la empresa informática dominante.

Al final, se ordenó a la empresa el pago de unas multas astronómicas y la oferta de versiones de Windows sin el reproductor de medios integrado. La cantidad de tiempo que dedicó Microsoft a luchar contra los desafíos reglamentarios en Europa podría haber contribuido a su eclipse gradual.

Desde luego, nadie puede negar que Google domina el mercado de las búsquedas. Posee más del 90% de ese mercado en muchos países. Los pingües beneficios que ha cosechado le han permitido adentrarse en decenas de sectores más, como los mapas, los sistemas operativos móviles y próximamente, tal vez, los coches sin conductor. Según los políticos que luchan en su contra, vulnera el funcionamiento de la competencia autóctona y podría estar usando su predominio para deshacerse de la competencia. Pero esta línea de ataque presenta dos problemas.

Uno es que aunque Google puede que domine las búsquedas y ha perfeccionado el ingreso en mercados nuevos, hay pocos indicios serios de que esté abusando de ese poder o incluso que pudiese hacerlo si quisiera. Lo único que está claro sobre Internet en los quince años que han pasado desde que se hizo de masas es que es el mercado más brutalmente competitivo jamás creado.

A las empresas les cuesta mucho abusar de su posición dada la increíble facilidad para los clientes de pasarse a la competencia. Por eso, la idea de que Europa no sea capaz de competir en Internet por culpa de que Google (o Amazon, Facebook, Apple, etc.) aplasta a la competencia es ridícula. No cabe duda de que a Europa se le ha dado muy mal crear nuevas empresas en la red. Londres ahora posee un foco tecnológico formidable, y Suecia y Finlandia han tenido algunos éxitos pero a la mayoría de los países europeos les ha ido mal. Alemania, un país que lideró el camino hacia la creación en el sector automovilístico, químico y eléctrico, ha defraudado especialmente.

¿Dónde están las pruebas que demuestren que la razón sea la discriminación de Google? Uber, Airbnb y decenas de nuevas empresas parecen estar triunfando. Si lo consiguen ellas, las empresas alemanas también podrían, le guste a Google o no. Lo segundo y más grave es que el problema que tiene la economía de la eurozona, sea cual sea, no es Google. Esta semana supimos que las ventas minoristas en Italia han vuelto a caer este mes y empujan al país más hacia la pobreza.

La economía francesa se congela e incluso la antaño poderosa locomotora alemana se está quedando sin gas. El paro juvenil supera el 50 por ciento en países como España y Grecia, y la cantidad de personas en todo el continente sin trabajo alcanza máximos históricos. Disolver Google no va a solucionar nada. Sería intrascendente.

Las dificultades de la UESi los legisladores comunitarios quieren entender por qué no surge ningún gigante tecnológico en Europa deberían centrarse en dos cosas. Para empezar, los niveles impositivos son demasiado altos, sobre todo para los empresarios. En Francia, François Hollande impuso brevemente un tipo del 75% al que fuera lo bastante incauto como para querer montar una empresa en ese país. Y en el resto del continente no es mucho mejor. Aunque los empresarios no se opongan, la burocracia y los impuestos salariales que acompañan a la fundación de una empresa les disuadirán.

Lo siguiente es que la demanda la está succionando de la economía una moneda que, por muy bien intencionada que sea, funciona con la misma eficiencia que Windows 95.

Cuesta mucho montar un negocio tecnológico en una economía que se encoge sin cesar todos los años. Si la UE quiere hacer algo, podría empezar a plantearse cómo abordar cualquiera de esos asuntos. Atacar a Google es una irrelevancia y, lo que es peor, da la impresión de estar haciendo algo cuando en realidad la economía se hunde en una depresión a gran escala.

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Amartya Sen: La elección social y el bienestar social

Lun, 01/12/2014 - 08:00
Los seres humanos siempre han vivido en grupos, y la vida del individuo ha dependido, invariablemente, de decisiones grupales. Pero estas plantean serios desafíos, habida cuenta de que los intereses y las inquietudes de los miembros del grupo son dispares. ¿Cómo deberían tomarse las decisiones colectivas? Un dictador podría tratar de controlar cada aspecto de las vidas de la gente, ignorando las preferencias de todos excepto él mismo. Pero lograr semejante poder no es fácil. Y sobre todo, cualquier forma de dictadura se revela enseguida como un modo terrible de gobernar una sociedad.

Así que por razones tanto éticas como prácticas, las ciencias sociales llevan mucho tiempo investigando la forma en que las decisiones colectivas pueden reflejar los intereses de los miembros de una sociedad, incluso en aquellas que no son totalmente democráticas. Por ejemplo, en el siglo IV A.C., Aristóteles en Grecia y Kautilia en la India exploraron diversas posibilidades de la elección social, en sendos clásicos, la Política y la Economía (el título en sánscrito de la obra de Kautilia, Arthashastra, significa literalmente “la ciencia del bienestar material”).

El estudio de la elección social adquirió estatus de disciplina formal a fines del siglo XVIII, con los primeros trabajos de matemáticos franceses, en particular J. C. Borda y el Marqués de Condorcet. El clima intelectual de la época tenía una fuerte influencia de la Ilustración Europea, con su interés en la construcción razonada de un orden social y su compromiso con la creación de una sociedad atenta a las preferencias de la gente.

Pero muchas veces, las investigaciones teóricas de Borda, Condorcet y otros autores dieron resultados bastante pesimistas. Por ejemplo, Condorcet planteó la denominada “paradoja de la votación”, que muestra que hay situaciones donde la regla de la mayoría no sirve, porque cada una de las alternativas pierde en una votación frente a otra, de modo que ninguna vence a todas las demás.

La teoría de la elección social, en su forma sistemática moderna, debe sus rigurosos fundamentos al trabajo de Kenneth J. Arrow, expuesto en la disertación doctoral que dio en 1950 en la Universidad de Columbia. La tesis de Arrow contenía el famoso “teorema de imposibilidad”, un resultado analítico que asombra por su elegancia y alcance.

El teorema de Arrow demuestra que si se aplican ciertos criterios de razonabilidad mínimos al problema de derivar una elección social a partir de ordenamientos sencillos de las preferencias de los individuos, no habrá ningún procedimiento capaz de satisfacerlos a todos. En 1951 Arrow publicó un libro basado en su tesis, Elección social y valores individuales, que se convirtió de inmediato en un clásico.

Economistas, politólogos, filósofos de la ética y la política, sociólogos e incluso el público general advirtieron enseguida lo que parecía (y de hecho era) un resultado devastador. De pronto, el proyecto de racionalidad social concebido dos siglos antes por el pensamiento iluminista pareció condenado sin remedio, al menos a primera vista.

Es importante comprender por qué y cómo se llega al resultado de imposibilidad de Arrow. El análisis del razonamiento formal del teorema señala que cuando solo se tienen en cuenta los ordenamientos de preferencias de los individuos, problemas de elección social muy distintos pueden ser muy difíciles de diferenciar. Para colmo, una combinación de efectos de principios aparentemente inocuos, que en el discurso informal son habituales, reduce todavía más la utilidad de la información disponible.

De modo que resulta esencial, sobre todo para formular juicios sobre el bienestar social, comparar las ganancias y pérdidas de diferentes individuos y tomar nota de la riqueza relativa de cada uno, que no es inmediatamente deducible de sus preferencias respecto de las alternativas sociales. También es importante examinar qué tipos de conglomerados de preferencias plantearán problemas según el procedimiento de votación aplicado.

Sin embargo, el teorema de imposibilidad de Arrow terminó siendo un aporte muy valioso a la investigación de las condiciones que definen la democracia, que no se agotan en el mero recuento de votos (por más que es importante). Enriquecer la base informativa de la democracia y ampliar el uso del debate público racional puede contribuir significativamente a una democracia más viable, además de permitir una evaluación razonada del bienestar social.

La teoría de la elección social es hoy una disciplina muy amplia que abarca una variedad de cuestiones diferentes. ¿En qué circunstancias la regla de la mayoría producirá decisiones inequívocas y coherentes? ¿Cuán satisfactorios serán los resultados de distintos procedimientos de votación? ¿Cómo juzgar el bienestar general de una sociedad a partir de la diversidad de intereses de sus miembros?

Además, ¿cómo compatibilizar los derechos y las libertades de los individuos con el reconocimiento de sus preferencias generales? ¿Cómo medir la pobreza agregada de una sociedad a partir de la variedad de problemáticas y penurias de las personas que la forman? ¿Cómo obtener una valoración social de bienes públicos como el medio ambiente?

Más allá de estas preguntas, las intuiciones y los resultados analíticos que surgen de la teoría de la elección social pueden ser muy útiles para una teoría de la justicia (como expuse en mi libro de 2009 La idea de la justicia). Además, los hallazgos de la teoría de la elección social han servido en otras áreas no directamente relacionadas con ella, por ejemplo, el estudio de las formas y consecuencias de la desigualdad de género, o las causas y la prevención de las hambrunas.

La teoría de la elección social es amplia en alcance y relevancia. Más que desalentar la búsqueda de una racionalidad social, los profundos desafíos del teorema de imposibilidad de Arrow y las investigaciones que suscitó fortalecieron en gran medida nuestra capacidad de pensar racionalmente la toma de decisiones colectivas de la que dependen nuestra supervivencia y nuestra felicidad.
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México duele

Dom, 30/11/2014 - 04:55
Emir Sader, Público

México fue el primer país en firmar un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (y en consecuencia, también con Canadá). Lo hizo en 1994, el mismo año en que explotaban la primera crisis neoliberal en el continente y la rebelión de Chiapas.

Eran señales de las consecuencias del camino que México escogía. Pero nada impidió que el país siguiera adelante —con fraudes electorales de por medio— en esa alianza subordinada con EEUU que, a la vez, distanciaba aún más a México de los otros países de América Latina.

El balance de los 20 años del Tratado de Libre Comercio de América del Norte no podría ser más negativo para México, favoreciendo ampliamente, a su vez, a los EEUU. El haber dedicado más del 90% de su comercio exterior a EEUU ha hecho que el estancamiento de la economía norteamericana frenara cualquier posibilidad de que México creciera. Y, principalmente, la adopción del modelo neoliberal ha hecho de México un país peor que antes, más desigual y con más pobreza y miseria.

No son sólo los efectos socialmente devastadores del modelo neoliberal, agudizados por la crisis recesiva internacional iniciada en 2008. México también es la puerta de entrada del narcotráfico al mayor mercado consumidor en el mundo, EEUU. Además de los graves daños que ese fenómeno produce en los países de Centroamérica —en particular Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala—, la articulación entre narcotráfico, corrupción y violencia en México produce un resultado de descomposición social y política del país.

A la fracasada “guerra contra el narcotráfico” del expresidente Felipe Calderón, le sigue la impotencia del Gobierno de Peña Nieto para enfrentar con un mínimo de eficacia la comunicación de esos fenómenos explosivos. Cuando se buscaban los cuerpos de los 43 estudiantes desaparecidos en el Estado de Guerrero, se han encontrado varias fosas de otros cadáveres, demostrando cómo ese macabro fenómeno se ha multiplicado a lo largo de los últimos años.

Mientras tanto, la izquierda mexicana se ha dividido todavía más que antes, con la salida del grupo de López Obrador del PRD (Partido de la Revolución Democrática) para fundar un nuevo grupo, con el nombre Morena (Movimiento de Regeneración Nacional). Movimiento que se suma al PRD y a los zapatistas como tres ejes diferenciados y con menos oportunidades todavía de volver a salir victoriosos en las elecciones presidenciales del país.

A todos los que amamos México nos duele profundamente ver la situación del país y su pueblo. En lugar de acercarse a los países latinoamericanos que combaten el neoliberalismo, que logran disminuir la desigualdad, aun en medio de la crisis recesiva mundial y del aumento de la desigualdad en el mundo, México sigue estrechando sus vínculos con EEUU, dando la espalda al continente con el que tiene tantos lazos esenciales.

México desangra por todos los poros, sin esperanza, con padres desesperados, sin aceptar la versión oficial sobre sus hijos, con profesores que no retoman sus clases sin sus 43 alumnos, con estudiantes que no se resignan a la desaparición de sus colegas. Un episodio que revela, todavía más que todos los anteriores, la relación promiscua entre las élites políticas de México, los narcotraficantes y los grupos armados que los protegen. Ojalá esta vez el pueblo mexicano tenga fuerzas para acabar con la situación que el neoliberalismo, la alianza con EEUU y el narcotráfico han llevado al país de Zapata, de Pancho Villa y de Lázaro Cárdenas.

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