Jaque al neoliberalismo

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Una mirada no convencional al modelo económico, la globalización y las fallas del mercadoMarco Antonio Morenonoreply@blogger.comBlogger5337125
Actualizado: fai 2 horas 21 min

Por miedo a "evento" en Nueva York trasladan oficina de la Fed a Chicago

Lun, 20/04/2015 - 15:37

La Reserva Federal de Estados Unidos ha tomado una sorprendente decisión para alimentar múltiples derivadas especulativas: Ha comenzado a hacer el traslado de sus oficinas desde Nueva York a Chicago. La decisión parece ser una medida preventiva frente a posibles desastres naturales que tienen el potencial de paralizar todo el trabajo de la Fed. Sin embargo, la Agencia Reuters no vacila en concatenar este hecho a la inminente alza de tasas de interés que endurecerán aún más la política económica mundial en los próximos meses.

La medida había sido planificada discretamente desde hace más dos años. Aunque muchos no ven aún la relación entre el cambio climático y los fenómenos ambientales, el daño provocado en octubre de 2012 por el Huracán Sandy fue devastador. El huracán golpeó la costa este de Estados Unidos a una velocidad de 130 millas por hora, causando serios estragos en Nueva Jersey y Nueva York. Millones de personas se quedaron sin agua y electricidad en la costa este, y el fenómeno levantó un tsunami de cuatro metros en Manhattan, inundando los pozos subterráneos y los túneles del Metro de la ciudad. El New York Times informó sobre la destrucción que ahogó a la ciudad de Nueva York, donde se encuentra la sede de la Reserva Federal. Muchas otras ciudades compartieron la misma suerte.

Pero el miedo de la Fed no sólo es fruto de los huracanes devastadores. Michael Snyder considera que el miedo también se debe al terrorismo informático y a los millones de ciudadanos que empiezan a mirar a la Fed como la institución privada que es y que solo favorece a sus dueños, es decir a los banqueros. Snyder, en su blog aventura algunas hipótesis y adelanta la masiva compra de armas y equipamiento tecnológico por parte del Departamento de Seguridad para contrarrestar los disturbios civiles. El equipo técnico es tan sofisticado que permite detectar los movimientos de cada neoyorquino y evaluarlos, en tiempo real, y proyectarlos en grandes pantallas con gran nitidez. Hace dos años, una portavoz del centro de monitoreo, dijo en el programa "60 Minutes" que se podía aislar "con un chasquido de los dedos" el movimiento de cada ciudadano e individualizarlo. La Fed no solo quiere irse a un lado seguro en caso de que un tsunami llegue a Nueva York, sino que también quiere estar lejos en el caso de que la inestabilidad política siga recrudeciendo en Estados Unidos.
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Ver Reuters, Michael Snyder Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Cómo Europa abdica de su historia

Dom, 19/04/2015 - 21:29
Ángel Ferrero, Sin Permiso

La Rada Suprema de Ucrania aprobó el pasado 9 de abril una ley que prohíbe los símbolos comunistas y nazis en el país, equiparando así a ambos. La iniciativa legislativa fue aprobada por 254 votos a favor y establece que el incumplimiento de la ley conlleva el cierre de partidos políticos y medios de comunicación. El Partido Comunista de Ucrania queda de facto ilegalizado, y dentro de un mes, cuando se celebre la conmemoración del 70 aniversario del Día de la Victoria sobre el fascismo, todo aquel que decida salir a la calle con una bandera roja en Ucrania será acusado de “separatismo”. Todas las estatuas soviéticas serán asimismo desmanteladas. A mayor abundamiento, ese mismo día se aprobó otra ley que reconoce a la Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN) y su brazo militar, el Ejército Insurgente Ucraniano (UPA), como “luchadores por la independencia de Ucrania” y otorga a sus miembros determinadas garantías sociales.

"Este proyecto de ley eliminará la amenaza a la soberanía, integridad territorial y seguridad nacional de Ucrania, fomentará el espíritu y la moral de la nación ucraniana", declararon los autores de la propuesta, entre los cuales se encuentra Yuri Shujévich, diputado por el Partido Radical de Oleh Lyashko y uno de los fundadores de la Asamblea Nacional Ucraniana–Autodefensa de Ucrania (UNA-UNSO), una formación de extrema derecha que el 22 de mayo de 2014 se fusionó con Pravy Sektor. Shujévich es hijo de Roman Shujévich, uno de los dirigentes militares del UPA. Roman Shujévich estuvo al mando de la Legión ucraniana financiada por el Abwehr, el servicio de inteligencia militar alemán, y fue capitán del batallón Schutzmannschaft 201, igualmente bajo mando nazi. Como tal, fue responsable de numerosos crímenes de guerra y contra la humanidad en Bielorrusia y el asesinato de decenas de miles de rusos, judíos y polacos en Volhynia y Galicia oriental.

Todo esto, por desgracia, sorprende más bien poco. El 22 de enero de 2010, el entonces presidente de Ucrania, Víktor Yúshenko, ganador de las elecciones tras la Revolución Naranja, entregó a título póstumo a Stepan Bandera, el fundador de la OUN y el UPA, el título de Héroe de Ucrania. Aunque el gesto fue condenado por el Parlamento europeo, lo cierto es que la Unión Europea ha hecho la vista gorda en su propio territorio, y en varias ocasiones. Así, Bruselas ha tolerado durante años el desfile anual de veteranos de las Waffen-SS en Letonia, país que sigue sin conceder la nacionalidad a 262.622 ciudadanos de su país, casi dos tercios de los cuales son rusos étnicos que se niegan a reconocer que el país fue ocupado por la Unión Soviética, condición necesaria para acceder al pasaporte letón. Como toleró antes, a pesar de las fuertes protestas de la población rusófona, la decisión del gobierno estonio de retirar en 2007 en Tallin la estatua al soldado soviético.

Incluso el gobierno alemán trata desde hace años de reducir el papel de la URSS en su historia, no solamente minimizando, en plena lógica de Guerra fría, el papel de la URSS en la victoria sobre el fascismo en favor del de EEUU, sino en el proceso de reunificación, en la que la política exterior de Mijaíl Gorbachov jugó un papel clave, facilitándola. En la última Conferencia de Seguridad de Múnich, Angela Merkel expresó el agradecimiento alemán al “valor de los pueblos de Europa central y oriental” en su lucha contra el comunismo y que hizo posible la reunificación de Alemania, y en los actos del 25 aniversario de la caída del Muro de Berlín el año pasado la televisión alemana destacó, por encima de Gorbachov –relegado a un segundo plano– la influencia en la disidencia germano-oriental del sindicato polaco Solidarno?.

En un reciente artículo, Taric Cyril Amar y Per Anders Rudling, profesores de historia de la Universidad de Columbia (Estados Unidos) y Lund (Suecia) respectivamente, han alertado de la peligrosa manipulación histórica que suponen este tipo de medidas en Ucrania, recordando que, de hecho, hubo más ucranianos combatiendo con el Ejército Rojo que contra él. “En algunos casos –escriben– han circulado falsificaciones deliberadas de la OUN como pruebas auténticas para rechazar su carácter antisemita. Una de ellas consiste en una ficticia autobiografía de una mujer judía, Stella Krentsbakh o Kreutzbach, titulada 'Estoy viva gracias al Ejército Insurgente Ucraniano', presentada como 'prueba' para 'refutar' a cualquier testimonio genuino del antisemitismo de los nacionalistas”. Recientemente, los servicios secretos ucranianos (SBU) presentaron lo que los autores del artículo califican de “absurda lista” con 19 personas responsables de la hambruna de 1932-33 en Ucrania, dos quintas partes de los cuales se presentaron, siguiendo el estilo habitual de la propaganda antisemita, con el nombre “real” (es decir, hebreo) entre paréntesis.

Cyril Amar y Anders Rudling destacan el caso de Serhiy Kvit, actual ministro ucraniano de Educación y Ciencia. Kvit, que se presentó en las pasadas elecciones como independiente en el Bloque de Petró Poroshenko –el partido del presidente ucraniano–, fue antes rector de la Universidad Nacional de Kyiv-Mohyla (NaUKMA), uno de los cuarteles generales de la Revolución Naranja. También ha sido miembro de la organización paramilitar “Tryzub” (Tridente), de cuyo dirigente, el hoy líder de Pravy Sektor Dmytro Yarosh, es amigo.

Kvit, según explican ambos historiadores, “es el autor de una biografía laudatoria sobre Dmytro Dontsov, uno de los teóricos clave del nacionalismo etnicista ucraniano. [Kvit] niega y racionaliza el antisemitismo de Dontsov, y margina su entusiasmo por la Alemania nazi y la Italia fascista”. (Dontsov, por cierto, se trasladó en 1941, cuando la Alemania nazi inició su invasión de la URSS, a Berlín, donde sus libros antirrusos y anticomunistas habían sido ya antes traducidos.)

El ministro de Educación y Ciencia de “la Ucrania con valores europeos”, que ha insistido en varias ocasiones que los nacionalistas ucranianos de la Segunda Guerra Mundial constituyen un ejemplo a seguir, obligó como rector de la NaUKMA a clausurar la exposición “El cuerpo ucraniano”, organizada por el Centro de Investigación de la Cultura Visual y, poco después, cerró el propio centro. La exposición estaba enfocada en las minorías sexuales en Ucrania y trataba de reivindicar los derechos de los homosexuales en el país.

Cyril Amar y Anders Rudling denuncian que todos estos hechos son ignorados por los medios de comunicación occidentales como “propaganda rusa” a partir de una lógica “demasiado simple: si lo medios rusos dicen que hay un problema, entonces es que no hay ninguno”. Esta polarización, concluyen, “es intelectual y políticamente infructuosa”.

La UE trata de crear su propio relato fundacional y, como ha señalado Rafael Poch-de-Feliu, expulsar a Rusia de la historia europea. En la historia como en la economía: con una terapia de shock.

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¿Se está recuperando la economía europea?

Ven, 17/04/2015 - 13:26
Vicenç Navarro, Rebelión

Los establishments políticos y mediáticos europeos han lanzado las campanas al vuelo indicando que, por fin, y como consecuencia de las políticas de austeridad que los gobiernos de la Unión Europea (y muy en particular, de los gobiernos de la Eurozona) han impuesto (en ninguno de estos países las políticas de austeridad estaban en su oferta electoral), la economía se ha recuperado. La única diferencia entre unos y otros es que mientras algunos dicen que “ya se ha recuperado” (Mariano Rajoy, Presidente del gobierno español), otros sostienen que “se está recuperando” (Mario Draghi, Presidente del Banco Central Europeo)

En esta euforia se olvidan u ocultan varios hechos,. Uno es que el crecimiento económico (que se toma como indicador de recuperación económica) es sumamente limitado. La economía europea está creciendo a una tasa de crecimiento de solo un 1,6% como promedio, habiendo sido una tasa más baja, el 0,9% en el último cuarto del 2014. La economía europea continúa siendo mucho más pobre que lo fue en el año en que se inició la crisis, 2007. Pero el hecho más importante es que este ligerísimo crecimiento no se debe en absoluto a las medidas de austeridad (bajada de salarios y recortes de gasto público), sino a otras causas, todas ellas provisionales, cuyo impacto puede desaparecer, y pronto.

Estas causas son: la bajada del precio del petróleo (más de un 50% desde final del 2014 a Enero de 2015), bajada que ya se está revirtiendo, con el precio subiendo de nuevo. Añádase a ello que la reciente devaluación del euro ha hecho que el precio del petróleo haya subido, al ser un producto importado en la mayoría de países de la Eurozona. La devaluación del euro, conseguida con las medidas del Banco Central Europeo (masivas impresiones de dinero, prestado a intereses bajísimos) ha facilitado las exportaciones, pero encarecido las importaciones, como el petróleo. Es más, la devaluación del euro (un 10% de su valor en lo que va de año), aunque ayuda al crecimiento de las exportaciones de los países de la Eurozona, su impacto estimulante es relativamente menor, pues el sector exportador representa solo un 20% de toda la economía europea, hecho que se olvida frecuentemente. Este bajo porcentaje es la mayor limitación de todas las políticas de recuperación basadas en facilitar y expandir las exportaciones (ver Philippe Legrain, “The Eurozone’s False Recovery”, 09.04.15). Ni que decir tiene que cualquier mejora en cualquier actividad económica es probable que repercuta en un incremento del crecimiento económico. Pero, en el caso del sector exportador, este será limitado.

Y la tercera causa del crecimiento, además de la bajada del precio del petróleo y la devaluación del euro, es la política del Banco Central Europeo que, por fin, ha hecho lo que tenía que haber hecho ya hace casi siete años. Es decir, ha hecho lo que un Banco Central tendría que haber hecho en un período de crisis tan profundo como ha habido en la Eurozona durante casi siete años. El BCE ha impreso dinero y comprado deuda privada y deuda pública, ayudando a proteger a los Estados de la Eurozona, disminuyendo sus intereses. Pero esta política monetaria –que ha sido la causa mayor de la recuperación, como algunos habíamos vaticinado hacía tiempo– es todavía dramáticamente insuficiente, pues el punto clave para la recuperación económica es el estímulo económico que exige un cambio de 180º en las políticas de austeridad (que hoy continúan siendo las mayores causas del nulo o escaso crecimiento) y que consisten en bajar salarios y recortar gasto público.

Lo que se necesita es un aumento de gasto público en infraestructuras que creen buen empleo, y subir los salarios, todo ello con el objetivo de estimular la demanda doméstica, el punto clave para salir de la crisis. Sin que ello ocurra, no habrá una recuperación estable y duradera. Continuar con estas políticas de austericidio –bajada de salarios y reducción del déficit a base de recortes y más recortes– es condenar a los países de la Eurozona a la continuación de una situación de elevado desempleo, precariedad y bajos salarios, que es lo que los gobiernos españoles han conseguido desde 2007.

Muestra hasta qué punto los establishments –las estructuras de poder- europeos han llegado en su dogma neoliberal a ignorar que el objetivo principal de cualquier intervención pública debería ser la mejora del bienestar y calidad de vida de las poblaciones, que España se presente hoy (como lo ha hecho la canciller Angela Merkel) como el modelo ejemplar que otros países deberían emular. España es hoy uno de los países de la UE-15 con la tasa de desempleo más alta de la UE-15 (junto con Grecia), con mayor nivel de precariedad, con menor protección social, con mayor pobreza infantil, mayor pobreza adulta y mayor pobreza entre los ancianos, mayor número de desempleados sin ninguna cobertura de seguro de desempleo, con mayor número de trabajos mal pagados e interinos, con salarios más bajos, con menor tasa de ocupación, con menor gasto público social en sanidad, en educación, en servicios sociales, en escuelas de infancia, en servicios domiciliarios, en transferencias públicas de ayudas a la familia. Y a todo ello, la estructura de poder financiero, económico, político y mediático, lo consideran ¡modélico!. Y luego se extrañan que la Europa que están construyendo esté creando una enorme insatisfacción y rechazo.

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China en aterrizaje forzoso

Xov, 16/04/2015 - 07:00

China creció a su ritmo más lento en seis años en el primer trimestre de 2015 y la debilidad en los sectores clave indica que la segunda mayor economía del planeta sigue perdiendo impulso. Sus exportaciones cayeron fuertemente en marzo al igual que sus importaciones, confirmando que el gigante asiático ha sido fuertemente golpeado por la debilidad de la economía mundial, como apuntábamos en marzo. Las exportaciones chinas se deslizaron 15% respecto a los últimos 12 meses, mientras que las importaciones cayeron un 12,7 por ciento, producto de la debilidad del comercio mundial, que está marcando el fin del modelo basado en las exportaciones.

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Libertad, igualdad, fragilidad: el diálogo Stiglitz-Varoufakis

Mér, 15/04/2015 - 13:27
Alejandro Nadal, La Jornada

El 16 de septiembre de 1992 los especuladores forzaron la devaluación de la libra esterlina. Inglaterra buscaba mantener la paridad en 2.7 marcos por libra esterlina. Pero ese objetivo era insostenible porque su tasa de inflación era superior a la de Alemania. Los especuladores no perdieron tiempo. A pesar del incremento de las tasas de interés en Londres, George Soros y otros pasaron a la ofensiva. El Banco de Inglaterra perdió la batalla y Soros se embolsó más de mil millones de dólares, convirtiéndose en campeón de la especulación en los mercados de divisas.

En 2009 Soros donó 50 millones de dólares para crear el Instituto de Nuevo Pensamiento Económico (INET, por sus siglas en inglés) y permitir a una nueva generación de economistas afrontar los desafíos del siglo XXI. El balance de los primeros años de vida del INET es desigual y está lejos de haber generado grandes cambios en el pensamiento económico. La semana pasada organizó una conferencia en París con el curioso título Libertad, igualdad y fragilidad (ineteconomics.org).

El acto estelar de la conferencia fue el diálogo entre Joseph Stiglitz y Yanis Varoufakis, ministro de Finanzas de Grecia. Durante más de una hora Stiglitz hizo preguntas más o menos apacibles sobre el futuro de Grecia en la eurozona (véase la entrevista).

Entre los temas examinados destacan la austeridad y las metas de superávit primario que la troika impuso a Grecia, en especial la meta equivalente a 4.5 por ciento del PIB. En un momento de la conversación (minuto 32) Stiglitz comenta que ningún país ha generado un superávit primario tan importante y pregunta (escandalizado): ¿cómo es posible que el gobierno anterior a Syriza hubiera aceptado semejante compromiso y cómo es posible que la troika lo hubiera impuesto?

Parece que ni Stiglitz ni Varoufakis conocen la historia reciente de América Latina y su experiencia en materia de programas de ajuste. Uno de los rasgos distintivos de la región es que la mayoría de los países mantuvo un superávit primario durante la mayor parte del periodo 1990-2007. En el caso de México, la base de datos del economista mexicano Marcos Chávez, revela que entre 1983 y 2008 el superávit primario promedió 3.6 por ciento. En el periodo 1988-1992 el superávit primario alcanzó un promedio de ¡7.6 por ciento!

Cabe recordar que el superávit primario se genera cuando el gasto público (sin contar cargas financieras) es inferior a los ingresos. La prioridad es el servicio de la deuda y los objetivos de desarrollo y bienestar de la población pasan a segundo plano.

Los datos revelan que durante 25 años las finanzas públicas en México estuvieron orientadas a generar un superávit primario para cubrir cargas financieras, manteniéndose estancada (o declinando) la inversión en salud, educación, vivienda, transporte e infraestructura, agricultura, industria, medio ambiente e investigación científica. Si a Stiglitz le escandaliza el 4.5 por ciento impuesto por la troika, ¿qué diría de la experiencia mexicana? Los resultados están a la vista: el Estado mexicano se desintegra como resultado de perseverar en el experimento neoliberal.

La respuesta a la segunda parte de la pregunta es evidente, pero por diplomacia Varoufakis prefirió no responder. La austeridad no es una medida de técnica económica. Es un instrumento de guerra social que busca destruir las bases del estado de bienestar y del desarrollo.

Otro tema de la conversación fue la salud de los bancos en Grecia. El Fondo Helénico de estabilización fue el conducto del rescate (37 mil millones de euros) que la troika quiere ahora que sea pagado con recursos del superávit primario, pero los niveles de cartera vencida (e incobrable) de los bancos griegos siguen siendo muy elevados. Aquí entra en escena José Ángel Gurría, secretario general de la OCDE.

Varoufakis menciona que la OCDE colabora en el diseño de las reformas que el gobierno de Syriza quiere aplicar y agradece tal ayuda bajo los auspicios de José Ángel Gurría. Claro que hay fórmulas de diplomacia, pero me pregunto si los ministros de Syriza conocen la trayectoria de Gurría, especialmente como secretario de Hacienda. Se trata de uno de los arquitectos del neoliberalismo en México y de un defensor del superávit primario. Cuatro años después de que el sistema bancario quebrara a raíz de la crisis de 1994, Gurría propuso la conversión a deuda pública de la montaña de pagarés que el gobierno había entregado a los bancos para remplazar la cartera vencida con títulos rentables. A la fecha, este rescate bancario (fraudulento y anticonstitucional) sigue manteniendo una fuerte hipoteca sobre las finanzas públicas en México.

La peor metáfora utilizada en la conferencia es la de Rob Johnson, director ejecutivo de INET. Señalando que a nadie le gusta un emperador desnudo, afirmó que nuestro objetivo aquí en el INET es confeccionar el nuevo vestuario del emperador. Yo hubiera preferido escuchar que el objetivo era deshacerse del emperador.

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Eduardo Galeano, original y profundo

Mar, 14/04/2015 - 11:40
Atilio Borón, Rebelión

Pensaba ahondar sobre algunos asuntos pendientes de la nota sobre la Cumbre de las Américas que publicara hoy Página/12. Pero a poco de regresar desde Colombia -donde tuve el honor de participar en las diversas actividades de la Cumbre Mundial de Arte y Cultura para la Paz de Colombia- me abrumó la noticia de la muerte de Eduardo Galeano. Y la verdad es que lo único que tuve ganas de hacer fue buscar sus libros en mi biblioteca y sentirme una vez más en su compañía deleitándome con su lectura. Eduardo fue no sólo un crítico incisivo y mordaz del capitalismo y un hombre comprometido con la revolución latinoamericana sino también un pensador a la vez original y profundo, lo que no se da tan a menudo como se supone.

Más de una vez charlábamos sobre la tragedia de muchos intelectuales que se jactan de su originalidad pero cuyo pensamiento se mueve en la superficie, en las zonas de la apariencia. Son originales pero en la producción de banalidades, maestros en el arte de la prestidigitación de la palabra. Cumplen una importante función conservadora (a veces sin ellos saberlo) en la generación de la resignación política y el conformismo, hijos de la confusión ideológica y de la imposibilidad de ir a la raíz de las cosas, como aconsejaba Marx.

Otros son profundos, pero no originales. Sus ideas medulares abrevan en algunas de las más grandes cabezas de la historia de las ideas políticas y sociales. El precio de esa profundidad tomada de prestado -y sin que siempre se reconozca la deuda con el verdadero creador- es lo que Gramsci llamaba "el doctrinarismo pedante": el reemplazo del análisis concreto de la realidad concreta por audaces plumazos que nada explican y que mucho menos sirven para cambiar el mundo.

Galeano era una notable excepción ante esas trampas y además tenía muchas otras virtudes, como si las anteriores no bastasen: era una persona excepcional y también un historiador erudito, conocedor de primera mano del drama histórico de Latinoamérica, dotado de una notable capacidad para comunicar sus ideas, que siempre referían a una realidad histórica o contemporánea que retrataba con minuciosa precisión y que las expresaba con un lenguaje accesible a cualquiera. No escribía para la capilla sino que su objetivo era llegar con su voz a todos los inconformes, a los oprimidos y explotados que encontraban en su lenguaje -llano, terso, sin rebusques culteranos- un valioso instrumento para comprender y explicarse la realidad que los agobia, las causas de las desdichas y atrocidades que campean en la escena contemporánea y un poderoso estímulo para movilizarse y luchar. Esto requería de una paciencia infinita, y una vocación artesanal que lo llevaba en ciertas ocasiones a pasarse una noche en vela -durante gran parte de su vida con la compañía de unos atados de cigarrillos- bregando por encontrar la frase justa o la palabra exacta que rematase eficazmente su argumento, que dijera lo que quería decir y que fuese capaz de suscitar en quien la leyera la conciencia de su propia situación y la rebeldía para cambiarla.

Ahora Eduardo se nos fue, pero nos dejó un legado precioso que acompañará para siempre las luchas emancipatorias de los pueblos nuestroamericanos. Tanto es así que podríamos aplicarle a Eduardo la frase con que a menudo se refería a la siembra del Comandante Hugo Chávez: "Me han dicho que Chávez murió, pero yo no me lo creo", porque las ideas y los sueños de Chávez, como las de Galeano, vivirán para siempre. Es casi una inevitable obviedad decir que con su muerte se va uno de esos imprescindibles que una vez señalara Bertolt Brecht. Tal vez el más imprescindible de todos en la batalla de ideas en que estamos empeñados. ¡Hasta la victoria siempre, Eduardo!

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¿Tienen los bancos centrales el control de la oferta monetaria?

Lun, 13/04/2015 - 12:18
Uno de los grandes mitos de la economía neoclásica es la creencia de que los bancos centrales son los que tienen el control de la oferta monetaria. Se piensa que con la exigencia de un mínimo nivel de reservas a los bancos comerciales se conoce el valor del multiplicador monetario y ello, por añadidura, determina el volumen real de dinero. Sin embargo, desde el proceso de desregulación financiera llevado a cabo en Estados Unidos a partir de 1980, replicado durante esa década en todo el mundo, el sistema financiero ha desarrollado múltiples maneras de crear dinero elaborando su propia legalidad y levantando una cortina de humo que hoy se conoce como "banca en la sombra".

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El neocolonialismo intelectual

Dom, 12/04/2015 - 16:08
Emir Sader, La Jornada

La izquierda occidental tuvo siempre un fuerte acento eurocentrista. Las mismas definiciones de izquierda y de derecha de Europa se han difundido por todo el mundo.

La izquierda europea fue básicamente socialista –o socialdemócrata– y comunista. Tenía como componentes esenciales sindicatos y partidos políticos –con representación parlamentaria, disputando elecciones, aliados entre sí. Y grupos más radicales, en general trotskistas, que eran parte del mismo escenario político e ideológico.

Como uno de sus componentes –que se volvería un problema–, el nacionalismo fue clasificado como una ideología de derecha, por su modalidad chovinista en Europa. La responsabilidad atribuida a los nacionalismos en las dos guerras mundiales ha consolidado esa clasificación.

En otros continentes, especialmente en América Latina, esa clasificación aparecía como esquemática, mecánica. La inadecuación de ese esquema se fue volviendo cada vez más clara, conforme surgían fuerzas y liderazgos nacionalistas.

Ocurre que en Europa la ideología de la burguesía ascendente fue el liberalismo, oponiéndose a las trabas feudales para la libre circulación del capital y de la mano de obra. El nacionalismo se ubicó a la derecha del espectro político e ideológico, exaltando los valores nacionales de cada país en oposición a los de otros países y, más recientemente, oponiéndose a la unificación europea, porque debilita a los Estados nacionales. Mientras que en la periferia del capitalismo el nacionalismo y el liberalismo tienen rasgos distintos, hasta opuestos a los que tienen en Europa. El liberalismo fue la ideología de los sectores primario exportadores, que vivían del libre comercio, expresando los intereses de las oligarquías tradicionales, del conjunto de la derecha. El nacionalismo, al contrario de Europa, siempre tuvo un componente antimperialista.

La izquierda europea tuvo grandes dificultades con el nacionalismo y el liberalismo en regiones como América Latina. Como uno de los errores provenientes de la visión eurocéntrica, líderes como Perón y Vargas alcanzaron a ser comparados por PCs de América Latina con dirigentes fascistas europeos –como Hitler y Mussolini– por su componente nacionalista y antiliberal. A la vez, varias fuerzas liberales latinoamericanas fueron aceptadas en la Internacional Socialista porque estarían defendiendo sistemas políticos democráticos (en realidad, liberales) en contra de dictaduras, que serían protagonizadas por líderes nacionalistas con sus carismas y su supuesta ideología populista y autoritaria.

Procesos como las revoluciones mexicana, cubana, sandinista, y liderazgos nacionalistas como los mencionados, fueron difícilmente asimilables por la izquierda tradicional, por las improntas eurocéntricas de ésta. Lo mismo ocurre, de cierta forma, con las características de la izquierda latinoamericana del siglo XXI, con la cual la izquierda tradicional europea tiene dificultades para comprender su carácter y luchas.

Esas mismas limitaciones afectan a la intelectualidad de izquierda europea, que ha heredado el eurocentrismo y lo ha adaptado a sus visiones de América Latina. Por una parte, están los intelectuales socialdemócratas que, en tanto esta corriente ha asumido el neoliberalismo, han perdido cualquier posibilidad de comprender a América Latina y la izquierda posneoliberal de nuestra región.

Pero hay también los intelectuales francotiradores o vinculados a corrientes de ultraizquierda europea que lanzan sus análisis críticos sobre los gobiernos progresistas latinoamericanos con gran desenvoltura, diciendo lo que esos gobiernos harían de equivocado, lo que debieran hacer, lo que no deberían hacer, etcétera, etcétera. Hablan como si sus tesis hubieran sido confirmadas en algún lugar, sin poder presentar ningún ejemplo concreto de que sus ideas hayan cuajado y demostrando así que se adecuarían mejor a la realidad que los caminos que esos gobiernos siguen.

Se preocupan de las tendencias caudillistas y populistas de líderes latinoamericanos, juzgan esos procesos a partir de lo que dicen que serían los intereses de tal o cual movimiento social o de una u otra temática. Tienen dificultad para comprender el carácter nacionalista, antimperialista, popular, de los gobiernos posneoliberales, sus procesos concretos de construcción de una hegemonía alternativa en un mundo todavía muy conservador. Sobrevuelan las realidades como pájaros, elogian algo, luego critican, sin identificarse profundamente con el conjunto de esos movimientos, que son la izquierda del siglo XXI. Pasa el tiempo y esas visiones eurocéntricas no resultan en construcción concreta alguna, porque son impotentes para captar los nervios contradictorios de la realidad para, a partir de ella, proponer alternativas que puedan ser asumidas por el pueblo.

Se comportan como si fueran consciencias críticas de la izquierda latinoamericana y como si necesitáramos de ellas, como si no tuviéramos consciencia de las razones de nuestros avances, de los obstáculos que tenemos por delante y de las dificultades para superarlos. Mientras que sus voces no sólo no pueden presentar resultados de sus análisis ni en sus propios países –que pueden ser Francia, Portugal, Inglaterra u otra nación– en los que se supone sus ideas debieran tener resultados, como tampoco logran explicar –ni siquiera abordar– las razones por las cuales, en sus propios países, la situación de la izquierda es incomparablemente peor que en los países latinoamericanos que ellos critican.

Son actitudes que cargan todavía el paternalismo del eurocentrismo y que se dirigen hacia América Latina no para aprender, sino con una postura de profesor, como si fueran portadores de un conjunto de conocimientos y de experiencias victoriosas a partir de las cuales dictarían cátedra sobre nuestros procesos. Representan, de hecho, a pesar de las apariencias, formas de la vieja izquierda, que no ha hecho la autocrítica sobre sus errores, derrotas y retrocesos. Que no están abiertos a aprender de las nuevas experiencias latinoamericanas.

El aura académica no logra esconder las dificultades que tienen para comprometerse con los procesos concretos y, a partir de ellos, participar de la construcción de las alternativas.

Cada vez presentan menos interés, análisis que no desembocan en propuestas concretas de trasformación de la realidad. Las posturas críticas permanecen en el plano de teorías intranscendentes, sin ninguna capacidad de apropiarse de la realidad concreta, menos todavía de transformarla. Para retomar el viejo y siempre actual esquema: sus ideas jamás se transforman en fuerza material, porque nunca penetran en las masas.

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La falsa recuperación de la zona euro

Sáb, 11/04/2015 - 12:53

Philippe Legrain, Project Syndicate

A primera vista, parece que la economía de la zona del euro podría estar empezando por fin a recuperarse. Los mercados de valores están subiendo. La confianza de los consumidores está mejorando. Se espera que unos precios del petróleo más bajos, un euro más barato y la relajación cuantitativa aplicada por el Banco Central Europeo impulsen el crecimiento. El Presidente del BCE, Mario Draghi, afirma que “está afianzándose una recuperación sostenida”, mientras que las autoridades de Berlín y Bruselas se aferran a ciertas señales de vida en España e Irlanda como prueba de que su severa prescripción de una consolidación fiscal y reformas estructurales han dado resultado, como se había anunciado.

Sin embargo, con una inspección más detenida resulta claro que la mejora es modesta, probablemente temporal, y no resultante de las políticas promovidas por Alemania. Es cierto que, según algunos cálculos, la economía de la zona del euro puede estar creciendo ahora a una tasa anual del 1,6 por ciento, frente al 0,9 por ciento en el año que concluyó en el cuarto trimestre de 2014, pero eso es mucho más lento que en los Estados Unidos y Gran Bretaña. Con una economía de la zona del euro un dos por ciento menor que hace siete años, la de “recuperación” no parece la palabra apropiada, sobre todo porque no es probable que dure.

Para empezar, el impulso extraordinario de unos precios del petróleo más bajos ya se está agotando. Después de bajar más de la mitad entre mediados del pasado mes de junio y mediados del pasado mes de enero, los precios del petróleo en euros se han recuperarse desde entonces en un tercio, en parte por la profunda depreciación del euro, que está encareciendo en general las exportaciones. Su efecto en los presupuestos de los hogares y en los costos de las empresas no es precisamente un motivo de celebración.

Las autoridades están contando con una divisa más competitiva para estimular el crecimiento, pero es probable que resulten decepcionadas. Como las exportaciones de la zona del euro dependen cada vez más de las cadenas mundiales de suministro, una divisa más barata entraña un impulso menor que antes. Los exportadores también pueden optar por embolsarse las pocas ganancias que puedan, en lugar de procurar aumentar su participación en el mercado.

En 2014, las exportaciones procedentes de la zona del euro ascendieron a casi dos billones de euros (2,6 billones de dólares de entonces): más que las de China. En vista de la irregularidad de la demanda mundial, será difícil lograr un rápido aumento de las exportaciones. En cualquier caso, como las exportaciones representan sólo una quinta parte de los diez billones de euros de la economía de la zona del euro, no es probable que espoleen una fuerte recuperación, mientras la demanda interna siga siendo débil. Según el modelo del BCE, la depreciación del euro en un diez por ciento (en términos reales ponderados en función del comercio) durante el pasado año puede elevar el crecimiento este año tan sólo en un 0,2 por ciento.

También es probable que los beneficios de la relajación cuantitativa resulten efímeros. No es probable que la reducción de los costos del endeudamiento de los Estados impulse demasiado el comercio, pues la normas de la Unión Europa excluyen la expansión fiscal. En conjunto, la situación fiscal de la zona del euro ha de ser en gran medida neutra este año, según la Comisión Europea, aunque con más apreturas en Irlanda, Francia e Italia.

La relajación cuantitativa sí que mejora las condiciones de financiación de las empresas de la zona del euro lo suficientemente grandes para recurrir a los mercados de capitales, pero incluso en los EE.UU. y en Gran Bretaña, donde los mercados de capitales desempeñan un papel mucho mayor en la financiación empresarial, la inflación de los precios de los activos contribuyó poco a alentar a los consumidores a gastar o a las empresas a invertir. Al contrario, la inversión en una economía real débil ha sido mucho menos atractiva que la perspectiva de ganar dinero fácil con la ingeniería financiera. La mayoría de las empresas de la zona del euro dependen de la financiación bancaria y, si bien las condiciones crediticias han mejorado un poco, el préstamo está flojo (y sigue reduciéndose en la Europa meridional). Mientras los bancos zombis estén abrumados por sus créditos fallidos, no es probable que haya demasiados cambios al respecto.

Tampoco se puede atribuir el pequeño aumento del crecimiento de la zona del euro y menos aún la expansión relativamente rápida de España e Irlanda a la receta alemana de consolidación fiscal y medidas encaminadas a aumentar la competitividad de las exportaciones. De hecho, nada podría estar más alejado de la verdad.

España no es precisamente un ejemplo de ajuste fiscal logrado; al contrario, su recuperación coincidió con la relajación de la austeridad extrema impuesta en el período 2011-2013, que ha animado a los hogares a gastar más, pese al estancamiento de los salarios. Aun así, su economía sigue siendo un 5,7 por ciento menor que hace siete años. Un descomunal 23,7 por ciento de los españoles –y uno de cada dos jóvenes– están desempleados, mientras que muchos otros han abandonado totalmente el mercado laboral.

Entretanto, el déficit presupuestario de España ascendió al 5,7 por ciento en el año pasado, el mayor de la UE. El rápido aumento de su deuda pública va a llegar al 100 por ciento del PIB este año. Cuando el país se dirige a unas elecciones en fecha posterior de este año, la Comisión Europea ha autorizado la amplitud de su déficit estructural. En lugar de prosperar gracias a la austeridad, España en muchos sentidos está obteniendo carta blanca.

Tampoco Irlanda, la economía de la UE que más creció el año pasado, confirma la idoneidad de las prescripciones de Alemania. Al fin y al cabo, Irlanda es una economía diminuta y muy abierta, cuyo sector exportador en auge está beneficiándose de las ventajas existentes –incluidos unos impuestos bajos para las empresas, una fuerza laboral competente y una economía flexible– y de las condiciones exteriores favorables, sobre todo la fuerte recuperación habida en sus mercados principales, los EE.UU. y Gran Bretaña. Aun así, la economía es menor que antes de la crisis, la tasa de desempleo es de dos cifras, la demanda interna sigue deprimida y el rescate bancario de 64.000 millones de euros injustamente impuesto a los 2,2 millones de contribuyentes irlandeses sigue pesando sobre ella.

La economía de la zona del euro va a tener unos resultados un poco mejores en 2015, pero no por las políticas exigidas por Alemania, y es probable que se trate de una recuperación temporal, no del comienzo de una recuperación sostenida. Para superar su recesión en materia de balances, la zona del euro debe sanear sus bancos, reducir el aplastante endeudamiento, la mayor parte de él privado, reparar la enorme escasez de inversión, eliminar los obstáculos para las empresas y abordar el lastre deflacionario del mercantilismo alemán. Y ésa es la razón por la que la zona del euro no se librará próximamente de sus problemas.

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Los Siete fraudes capitales de la política económica

Xov, 09/04/2015 - 13:27
Alejandro Nadal, Attac

Las falsificaciones históricas son un instrumento indispensable para mantener el poder y asegurar la explotación de los oprimidos. Cuando una parte importante de la población piensa que el orden social es resultado de una evolución natural, aún cuando dicho orden social sea a todas luces injusto, el resultado será la resignación y la sumisión a los dictados de los poderes establecidos. Es posible que las falsificaciones históricas sean el mejor aliado de las clases dominantes.

Pero las falsificaciones históricas adoptan muchas formas. Una de ellas se encuentra en la evolución de la teoría económica. Y aquí es donde se inserta el tema central de la obra de Warren Mosler. Los Siete fraudes inocentes capitales de la política económica que analiza Mosler con gran rigor y no sin sentido del humor constituyen falsificaciones de dimensiones históricas que juegan un papel fundamental a favor de las clases dominantes. Estos fraudes inocentes están basados en sendos errores de teoría macroeconómica. Cubren un territorio muy amplio que va desde una visión equivocada sobre la naturaleza, estructura y dinámica de las finanzas públicas, hasta las distorsiones provocadas por la desatinada visión que se tiene sobre el funcionamiento del sistema bancario y la política monetaria. De la aguda mirada de Mosler no escapa la percepción dominante sobre las causas y la lucha contra la inflación, ni las distorsiones existentes sobre los distintos componentes de la balanza de pagos. Su examen cubre todos los campos de la teoría y la política macroeconómica y contribuye a desmitificar siete de los mitos más destructores que marcan la política fiscal, monetaria, crediticia y cambiaria en la economía contemporánea.

La terminología es muy importante. ¿Por qué se denominan fraudes inocentes? Mosler nos dice que la respuesta se encuentra en el libro de John Kenneth Galbraith La economía del fraude inocente, publicado en 2004. En esa obra, Galbraith aclara que la presunción de inocencia proviene del hecho de que los académicos, tecnócratas y políticos que sostienen estas ideas no conocen su error y, por el contrario, están convencidos de tener la razón y de contar con un análisis certero. Para Galbraith, los que así piensan ni siquiera aceptarían su error porque eso los llevaría ipso facto a incriminarse, cosa que nadie en su sano juicio haría. Por eso califica a estos fraudes de inocentes. Los fraudes inocentes en macroeconomía permiten construir una imagen distorsionada de la economía de un país, de sus relaciones sistémicas fundamentales y, sobre todo, hacen posible manipular la opinión y las creencias de la población sobre la conducción de los asuntos públicos.

Especialmente importante es la manipulación que permiten los fraudes inocentes en el ámbito del análisis de los orígenes de las crisis y las recetas políticas para enfrentarlas. El terreno de la política macroeconómica es particularmente fértil para que surjan estas falsificaciones y las recetas basadas en fraudes inocentes. Quizás la razón reside en el hecho de que la teoría macroeconómica se encuentra en un estado “de flujo”, como dijeran en 1989 Blanchard y Fisher en la introducción a sus Lecciones de macroeconomía. Para estos autores la teoría macroeconómica es un espacio activo y dinámico en el que los conceptos fundamentales siguen siendo sometidos a un examen riguroso, como en toda ciencia que se respeta a sí misma. Esa publicación tiene ya más de veinte años, pero la mayor parte de los académicos que se dedican a la macroeconomía piensan lo mismo al día de hoy. Me temo que yo tengo otra interpretación.

El campo de la teoría macroeconómica ha sido, desde que John Maynard Keynes publicara su Teoría general, el terreno de una batalla en la que las principales armas han sido, precisamente, el fraude inocente y la falsificación teórica. Más que encontrarse en “estado de flujo”, la teoría macroeconómica es un espacio en el que las clases dominantes y sus corifeos en la academia han desplegado su talento para distorsionar, manipular y engañar al público en general sobre la estructura y dinámica de las economías capitalistas.

Y es que los atisbos e intuiciones fundamentales de Keynes llevan a una conclusión central: las economías capitalistas son esencialmente inestables. Ésta es la conclusión que el establishment académico no le podía perdonar. Más allá de la irritación que pudo provocar la crítica de Keynes a la ley de Say, la importancia otorgada a la incertidumbre, su teoría de la demanda efectiva o su visión sobre la no neutralidad del dinero y la creación monetaria (tema que abordó en su Tratado sobre la moneda), la conclusión sobre la inestabilidad intrínseca de las economías capitalistas fue el detonador de la ofensiva en contra del pensamiento keynesiano.

El significado profundo de esta característica inherente al capitalismo tiene tres componentes. El primero es que la inestabilidad implica el desperdicio de recursos y, en especial, el desempleo, la gran preocupación de Keynes. El segundo es la propensión a las crisis periódicas, tanto en el ámbito de los mercados financieros, como en la economía real (no financiera). Y el tercero, finalmente, es el más importante: la inestabilidad requiere de la intervención de agentes extra-económicos para evitar el colapso no sólo de ‘la economía’, sino de toda la sociedad. En un contexto de inestabilidad intrínseca del aparato económico, la intervención sólo puede provenir de agentes extra-económicos. Y eso vulnera el principio de la autonomía del ‘lo económico’ frente a la esfera de la política. De pronto, el análisis de Keynes implica el rechazo a la idea de que el mecanismo de lo económico puede analizarse sin referencias a la política y la ética.

La necesidad de una intervención externa es, por supuesto, el corolario de los dos primeros componentes mencionados en el párrafo anterior. Si lo que Polanyi llamara el ‘mercado autorregulado’ no puede asegurar por sí solo las condiciones de producción y distribución que requiere la sociedad, las bases mismas de la noción de economía de mercado se destruyen. Es más, los fundamentos de la teoría económica misma se desvanecen. Es obvio que la academia tenía que reaccionar. Las órdenes de marchar contra el enemigo incluyeron todas las argucias y embustes del manual de doctrina militar.

Como el ataque frontal no era fácil debido a la popularidad que alcanzaba el análisis de Keynes (sobre todo en los años que siguieron a la crisis de 1929), la estratagema preferida fue la distorsión y ‘recuperación’ del pensamiento de Keynes. El objetivo fue extirpar los elementos juzgados como los más subversivos en su obra. El resultado fue la síntesis neoclásica que abrió las puertas a la crítica que vendría vestida de neo-monetarismo y de expectativas racionales. La teoría macroeconómica se convirtió en un baile de máscaras en el que los enemigos de Keynes se disfrazaron de keynesianos y neo-keynesianos para abrirle el espacio central en la pista de baile a la nueva macroeconomía clásica en cuyos postulados se encuentra la negación absoluta de toda la obra de Keynes. En este ballo in maschera, la música la proporciona la orquesta de fraudes inocentes.

Por fortuna subsistieron los pensadores y académicos que han sido agrupados bajo el nombre de post-keynesianos, comenzando con Joan Robinson y los colegas y colaboradores originales de Keynes, hasta llegar a los trabajos de Wynne Godley, Hyman Minsky, Victoria Chick y Paul Davidson, entre otros. Para estos pensadores, pensar en la inestabilidad intrínseca del capitalismo no quita el sueño, lo que permite por la mañana, cuando sale el sol y las sombras del oscurantismo se retiran, pensar en soluciones para problemas como prevenir la crisis o, si ésta ya ha estallado, superarla sin causar más daños al cuerpo social. Mosler hace referencia a este cuerpo de pensamiento y destaca la importancia de las alternativas de política macroeconómica que se desprenden de este análisis.

Cabe hacer un pequeño paréntesis para traer al frente del escenario uno de los fraudes inocentes más importantes de todos los tiempos. La idea de que en alguna parte del universo existe una teoría que demuestra que las fuerzas competitivas en el mercado conducen a la formación de precios de equilibrio es quizás la falsificación más extendida. Aunque hoy sabemos que la teoría neoclásica del mercado en su versión más desarrollada, la teoría de equilibrio general, nunca pudo ni podrá demostrar que los precios de equilibrio se forman por las fuerzas del mercado, este secreto se conoce en un reducido círculo en la academia. La falacia persiste y cabalga por todos los paisajes, desde los planes de estudio que insisten en engañar al estudiante de Economía, hasta el imaginario popular y, por supuesto, los corredores de los ministerios de economía en todas partes. Este otro fraude inocente es parte de los siete fraudes a los que se refiere Mosler. Es parte, a fin de cuentas, del esfuerzo por destruir el pensamiento macroeconómico y reducir todo a la “microeconomía”. Es algo así como el regreso al dictado de la señora Thatcher, “la sociedad no existe, sólo existen individuos”. La teoría de equilibrio general se ha convertido, a través del proyecto de darle ‘micro-fundamentos’ a la teoría macroeconómica, en uno de los fraudes inocentes más importantes.

Éste no es un libro reservado para tecnócratas o para políticos. Es un libro para todos. El quehacer ciudadano necesita este tipo de referencias para rebasar el muro de las falsificaciones históricas y los fraudes inocentes. Polanyi ha demostrado cómo, en una economía de mercado, todas las relaciones sociales se encuentran subordinadas a las relaciones mercantiles. Este libro es un instrumento para comprender cómo podemos comenzar a reorganizar el espacio social y recuperar el tiempo de la fraternidad y la solidaridad.
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El libro se puede descargar en esta página de AttacUna mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Reflexiones sobre el caviar de Lufthansa

Mér, 08/04/2015 - 14:02
Alejandro Nadal, La Jornada

Se piensa que la competitividad de la economía alemana se debe a sus múltiples proezas tecnológicas y ejemplos de eficiencia. Pero en realidad su ‘alta competitividad’ está más relacionada con la restricción salarial que se consolida a partir de 2000. Desde entonces los salarios en casi toda Europa se estancaron e iniciaron una tendencia negativa en la mayoría de los países. Pero en Alemania se impulsó la estrategia más radical en materia de restricción salarial.

Las reformas que frenaron las reivindicaciones salariales en los primeros años del siglo veintiuno no están desvinculadas del impacto de la reunificación alemana sobre el llamado mercado laboral. La abundancia de fuerza de trabajo permitió presionar para restringir el poder de negociación de sindicatos y organizaciones de trabajadores. El resultado fue un aumento espectacular de la ‘competitividad’ de la economía alemana mientras los desequilibrios internacionales se intensificaban en Europa. Estos son los desequilibrios directamente relacionados con la crisis mientras se define si se consolida la Europa alemana o si se podrá llegar algún día a una Alemania europea.

La restricción salarial alcanzó todos los rincones de la economía alemana. La compañía aérea Lufthansa no fue una excepción. Hoy los salarios de los pilotos y copilotos de la aerolínea alemana están por debajo de casi todas las aerolíneas internacionales. Las compañías en las que los salarios superan a los de Lufthansa (por orden ascendente) son Air France, KLM, Iberia, British Airways, United, Delta y, en el nivel más alto, Cathay Pacific. De una muestra de 12 aerolíneas internacionales, sólo SAS (la línea escandinava) tiene salarios inferiores a los de la compañía alemana (algo explicable por otras prestaciones del personal de SAS).

La lucha sindical para revertir esta situación nunca desapareció. Los sindicatos Ver.di y Vereinigung Cockpit han mantenido una resistencia constante frente a los planes para reducir costos laborales, recortar plazas, extender jornadas de trabajo y afectar planes de retiro. En los últimos 10 años, las huelgas de pilotos y sobrecargos, así como de personal de tierra de Lufthansa han sido frecuentes.

Las tendencias a la restricción salarial y la resistencia de los sindicatos no se limitaron a Lufthansa. La empresa subsidiaria de vuelos de bajo costo Germanwings también fue escenario de una disputa larvada entre patrones y sindicatos desde su creación. En febrero de 2015 las operaciones de Germanwings también se vieron afectadas por un conflicto laboral sobre condiciones de trabajo y planes de retiro.

La semana anterior a la tragedia del vuelo 9525 de Germanwings en el sur de Francia el 24 de marzo el personal de Lufthansa mantuvo una huelga importante. Como en ocasiones anteriores, la interrupción de labores afectó cientos de vuelos y a miles de pasajeros. El tono de la disputa se tornó más áspero a medida que las negociaciones se hicieron más difíciles.

Días antes de la catástrofe del vuelo 9525 el gerente general del grupo Lufthansa Carsten Spohr se vanaglorió de la seguridad y del récord de eficiencia de la compañía. Vale señalar que Spohr ha sido uno de los funcionarios claves sobre los cuales descansó la última ofensiva para mantener la presión sobre los sindicatos y trabajadores de Lufthansa y Germanwings.

Es obvio que el tema de los salarios de las compañías aéreas, y en especial de Lufthansa y Germanwings, no son la causa directa de la terrible tragedia del vuelo 9525. Los trastornos y neurosis del copiloto Lubitz, que lo llevaron al terrible asesinato de las 149 personas a bordo del vuelo 9525 deben tener múltiples causas. Nada exculpa su incalificable acto. Pero sí es importante destacar que en el momento en que se supo que Lubitz había informado sobre su episodio de depresión severa durante sus cursos de vuelo en 2009 se abrió un nuevo capítulo en esta tragedia, no sólo en relación a indemnizaciones, sino también a posibles responsabilidades penales por negligencia de ejecutivos de Lufthansa/Germanwings. Por lo pronto una pregunta: ¿tendrían prioridad las políticas de restricción salarial sobre las prácticas de escrutinio y supervisión de los pilotos de la compañía?

No sería la primera vez que los esfuerzos por reducir costos, laborales o de otro tipo, provocan una tragedia. Los ejemplos de Bhopal y de la plataforma Deepwater Horizon deben bastar para reflexionar.

En 2013 Carsten Spohr describió algunos de los rasgos distintivos del desempeño de Lufthansa. Señaló que entre más alta la clase de servicio, más es la inversión por pasajero. Con orgullo comentó que el 5 por ciento de la producción mundial de caviar es adquirido por Lufthansa para sus servicios de primera clase. Servicios reservados, por supuesto, a los estratos superiores.

A todo esto, ¿qué hacían Rajoy, Merkel y Hollande en el sitio de la catástrofe del vuelo 9525? Los escuché hablar de la necesidad de permanecer unidos. Pero, ¿unidos frente a qué peligro? ¿Unidos para aplicar más medidas de austeridad en Europa?

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La pirámide invertida del dinero

Mér, 08/04/2015 - 08:00
El sistema de crédito del dinero comienza con la base monetaria suministrada por los bancos centrales y las pirámides hacia arriba a través de los bancos comerciales, bancos de inversión, bancos offshore, entidades no bancarias, cajas, y otras entidades creadoras de crédito. Este enjambre de dinero creado artificialmente vía préstamos hipotecarios o tarjetas de crédito reproduce la base monetaria de dinero real (billetes y monedas). Los bancos no crean billetes y monedas, sino papeles. Estos papeles son un activo para el banco y un pasivo para el cliente. Por eso los principales activos de los bancos son las deudas de sus clientes. Esto permite comprender por qué los bancos quiebran: si han creado dinero (papeles) más allá de los limites del riesgo, o han prestado a clientes insolventes que no pueden devolver el dinero, el banco quiebra. Sólo en Estados Unidos han quebrado más de 500 bancos desde el estallido de la crisis en 2008 con la quiebra de uno de sus principales bancos de inversión, Lehman Brothers, un banco con más de 150 años de historia que había sobrevivido a la guerra civil y a las dos guerras mundiales.

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El cataclismo financiero

Mar, 07/04/2015 - 12:42
José Blanco, La Jornada

Es difícil saber cuántos cientos de miles o de millones de personas, en el siglo XXI, continúan creyendo en lo que bien podría ser leído como una broma: la multiplicación de los panes y los peces. Es uno de los milagros que se atribuyen a Jesús. Según la Wiki, el suceso está contado seis veces en los Evangelios: “los cuatro evangelistas describen la primera, en que 5 mil hombres son saciados con cinco panes y dos peces; Mateo el apóstol y Marcos, además, relatan la segunda, en que 4 mil hombres se alimentan de siete panes y ‘unos pocos pescados’”. ¿De la nada fueron creados panes y peces? Falso.

Pero lo que sí que es contundentemente cierto, es que de la nada los banqueros privados multiplican el dinero: lo crean, se han enriquecido por más de dos siglos sin freno posible, y han provocado con ello múltiples crisis financieras en la historia del capitalismo; esquilman sin cesar y la gran mayoría de la población no se da cuenta cómo lo hacen.

La multiplicación del dinero es una práctica común y corriente de los banqueros privados. El dinero bancario que, repitamos, esquilma, ha llegado a funcionar como algo que ya parece pertenecer al orden natural. Nadie necesita preguntarse cómo es posible que con papeles de valor intrínseco insignificante (billetes) pueda adquirirse todo.

Hablamos del dinero fiduciario, es decir, dinero basado –para ventura de los banqueros– en una confianza que conlleva un atroz engaño. La confianza referida la otorga el Estado, que mantendrá la validez inscrita en un papel sin valor intrínseco. Nadie se negará a recibir los billetes del país con los que paga cualquier cosa un connacional, o los billetes reconocidos como divisas internacionales.

Simplifiquemos: A deposita, digamos, 100 mil pesos en el banco Z. Lo mismo hacen los miles de clientes que tiene el Banco Z aunque con cifras muy diversas. Las autoridades financieras exigen que los bancos creen reservas cuyo monto depende del riesgo que conlleven los créditos que otorgan. Supóngase que los clientes de Z han depositado 200 millones de pesos y que esas autoridades han exigido a Z crear una reserva promedio de 10 por ciento (20 millones). Z puede prestar entonces hasta 180 millones con intereses estratosféricos, como son los que se cobran en México y ganar millones con dinero que no es de Z. ¿Le parece normal?

Quienes pidieron prestados 180 millones a Z, los depositan en los bancos X y W (no importa en cuántos bancos). X y W crearán una reserva de 10 por ciento (18 millones) y podrán prestar hasta 162 millones; ahora son X y W los que ganan millones con dinero ajeno. Pero no ha ocurrido sólo eso. A ha puesto en circulación 180 millones, y X y W, 162 millones, es decir, 342 millones; y el proceso sigue porque los prestatarios de X y W depositarán sus préstamos en J y K, que repetirán a su vez los procesos anotados, y así sucesivamente. Si continuamos el proceso en esos términos, al final los bancos habrán puesto en circulación 2 mil millones, habrán creado una reserva de 200 millones y habrán ganado un mundo de dinero. Esa es una forma de creación de dinero que, justamente, se llama dinero bancario.

Siguiendo el ejemplo descrito, es lo que sucede con el curso de un conjunto de depósitos de origen de 200 millones. Lo mismo que inicialmente ocurrió con A, ocurre en todos los bancos, con todos sus clientes, todos los días, de modo que los montos de dinero creados por los bancos son cifras astronómicas sin control posible.

La globalización neoliberal abrió las compuertas a la creación de dinero, como nunca en el pasado, con otra práctica común y cotidiana de los bancos: no requieren los depósitos de nadie, para otorgar créditos a diestra y siniestra, creando así dinero en montos inimaginables a partir de nada, de absolutamente de nada, y con eso ganan cifras indescriptibles. Desde 2008 ese proceso ha sido brutalmente reforzado con las inyecciones billonarias o trillonarias de dinero efectuadas por los bancos centrales, especialmente de EU, UE, y Japón. El capitalismo ha cruzado una línea de no retorno, y vive en el riesgo de ahogarse en un océano insondable de dinero que no podrá absorber de manera alguna. Tiene que ocurrir un cataclismo ciclópeo para salir de esa, y no sabemos que quedará, aunque en el curso del derrumbe pudo haber surgido un alza en el movimiento de masas en el mundo que podría haber creado un buen número de salidas.

Agregue a nuestra descripción simplificada de lo que hoy ocurre en el mundo financiero las trampas, como los esquemas Ponzi, la creación de burbujas con la manipulación del crédito, la venta interbancaria de paquetes de créditos llamados tóxicos (incobrables): así tenemos una pálida aproximación al caos financiero internacional del presente.

Islandia ha tomado en serio la realidad espeluznante de esta rapiña y está en proceso de quitar a los bancos el poder de crear dinero a partir de nada. La función de crear el dinero necesario para la intermediación comercial y la inversión necesaria, la cumplirá la banca central pública. Haciendo a un lado todas las chapuzas que cotidianamente cometen los banqueros, y quedándonos exclusivamente con las funciones de intermediación que requieren los mercados, debe ser creado un servicio público que cubra esa necesidad en todo el mundo.

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El fracking provoca magnos sismos en Oklahoma, según NYT

Dom, 05/04/2015 - 17:30
Alfredo Jalife-Rahme, La Jornada

Que el fracking provoque sismos ha sido evidenciado por un diluvio de reportes de publicaciones científicas de Estados Unidos (http://goo.gl/TD8tXD). Ahora toca el turno al agua de desperdicio del fracking de ser colocada en la picota ciudadana. The New York Times (NYT), muy cercano a los Clinton, consagra un extenso reportaje a los sismos de Oklahoma vinculados al fracking y su agua de desperdicio de la poderosa cuan inimputable industria gasera/petrolera de Estados Unidos (http://goo.gl/PUeKSS).

El rotativo reseña los tres fuertes sismos –uno de los cuales alcanzó 5.7 grados en la escala de Richter– de noviembre de 2011 con el concomitante costo de reparación de casas modestas de los ciudadanos que ni siquiera son indemnizados y, menos, inmunizados frente a futuros terremotos.

Los funcionarios de Oklahoma –que suelen proteger a la industria gasera/petrolera, más que a los ciudadanos– catalogaron el magno sismo como un acto de la naturaleza, que no fue la culpa de nadie.

Muchos científicos no están de acuerdo y aducen que “tales sismos (…) son principalmente causados por los humanos (sic), debido a los pozos de desecho utilizados para inyectar extensas cantidades de agua de desperdicio de la exploración de gas y el petróleo en la profundidad de la tierra cercana a las placas tectónicas”.

¿Por qué no participan los geólogos, sismólogos y expertos hidráulicos en el diagrama colaborativo de explotación del salvaje fracking y su tóxica agua de desperdicio?

Los científicos –como Arthur F. McGarr, jefe del proyecto de inducción sísmica en el Centro Científico de Terremotos de Menlo Park, California (http://goo.gl/VIDxaW )– advierten que en caso de persistir la inyección de inmensas cantidades de agua de desperdicio se corre el riesgo de más temblores peligrosos (sic), si no en Oklahoma, en otros pozos esparcidos en estados colindantes: Texas (máxima potencia gasera/petrolera de Estados Unidos), Colorado, Nuevo México, Arkansas, Misuri y Kansas.

NYT considera que en un estado donde el petróleo y el gas constituyen sus pilares económicos, los líderes elegidos (sic) han sido lentos (sic) en enfrentar el problema, mientras los reguladores –aunque hayan tomado algunas medidas protectoras– carecen de autoridad legal, fuerza laboral y dinero.

¿Para que sirve un parasitario órgano regulador que no regula?

Después del “incremento abrupto y continuo de los sismos desde hace cinco años (http://goo.gl/iPdbuA)”, la mayor acción de la gobernadora Mary Fallin –de la Iglesia de Dios y del Partido Republicano, muy amigable a la industria de petróleo y gas– ha sido un estéril consejo de 12 apóstoles sin poderes de intercambio de información sobre temblores, que se reúne en secreto (sic) y carece de mandato para emitir recomendaciones.

No deseo ver la escena fantasmagórica de un lastimoso gobernador en el “México neoliberal itamita” humillado en público por una omnipotente gasera/petrolera de Estados Unidos cuando comience la depredación del fracking en el seco noreste mexicano. La legislatura de Oklahoma se parece mucho al Congreso mexicano por su disfuncionalidad, su entreguismo a la plutocracia gasera/petrolera y su desprecio por la suerte metabólica de los ciudadanos. Después de Alaska, Oklahoma es el estado donde más tiembla y que ha arrasado la quinta parte (¡supersic!) de su territorio, donde domina en forma sustancial la industria gasera/petrolera.

Debido a las seudofilantrópicas lubricaciones pecuniarias de la industria gasera/petrolera, tanto republicanos como demócratas –quienes no desean acabar con la gallina de los huevos de oro del espejismo financierista de la alucinógena revolución energética del siglo XXI del gas shale y que rumian, en el “México neoliberal itamita” sin sindéresis, los entreguistas antimexicanos de IMCO (http://goo.gl/DGj0Kg )– han optado por la confortable política del avestruz.

El agua de desecho (tóxica y salada), proveniente del fracking o de pozos convencionales, que luego es reinyectada en cuantiosos pozos de desperdicio (disposal wells), es inculpada por los sismólogos de provocar la epidemia de terremotos en Oklahoma. El estado de Kansas acaba de empezar a tomar medidas –muy tímidas– para limitar los pozos de desperdicio que se encuentran detrás del incremento de los terremotos (http://goo.gl/YYtTd8).

Oklahoma, con casi 4 millones de habitantes –de mayoría blanca (70 por ciento), con 10 por ciento de latinos y 9 por ciento de negros–, es un estado sumamente conservador y religioso (70 por ciento protestantes y 16 por ciento católicos) que forma parte del cinturón bíblico (Bible Belt), donde predominan los bautistas sureños.

En Oklahoma City (la capital) –sede de las principales gaseras/petroleras de Estados Unidos: Devon Energy, Chesapeake Energy, SandRidge Energy y Oklahoma Gas & Electric–, los ciudadanos viven bajo la espada de Damocles de un inminente magno sismo de 7 grados debido a la inyección masiva de agua de desperdicio, como advirtió un grupo de investigadores (http://goo.gl/ajvMQl).

En paralelo a la inducción de sismos, la producción de petróleo en Oklahoma se disparó 75 por ciento de 2010 a 2013, lo cual procura uno de cada cinco empleos, al unísono de una derrama pecuniaria: desde regalías a granjeros y propietarios, pasando por impuestos a estados y municipios, hasta donativos a las universidades y el equipo de basquetbol estatal.

Gracias a la burbuja del fracking –prohibido en el estado de Nueva York (http://goo.gl/LoaCGb )–, el PIB de Oklahoma aumentó a más de 164 mil millones de dólares (http://goo.gl/GfiZIA ). Eso era en la mirífica etapa artificial del gas shale antes de su desplome. Ahora los ciudadanos de Oklahoma se encuentran ante una fatídica disyuntiva.

¿Por qué los ignaros políticos anticientíficos de Estados Unidos –no quiero imaginar a los legisladores financieristas del “México neoliberal itamita”, iletrados en ciencias básicas, exigidos a responder a lo que no saben– no toman medidas preventivas ante tanta advertencia de acreditados geólogos, sismólogos y geofísicos?

Los políticos de Oklahoma juegan a la ruleta rusa y serán enjuiciados cuando ocurra un magno sismo que cobre vidas humanas que pudieron haber sido salvadas. Casandra no tuvo razón hasta que Troya fue destruida. Los sismólogos han empezado a perturbar la inconsciencia de la fauna de petroleros, gaseros, financieristas, gobernadores y legisladores.

En correlación con la epidemia sísmica de Oklahoma, las demandas judiciales de los ciudadanos van viento en popa, donde los jurados, también afectados en su salud y patrimonio, pueden infligir enorme daño financiero a la depredadora industria gasera/petrolera, que pretende contrarrestar los hallazgos científicos con una vigorosa campaña desinformativa, como Continental Resources, que aduce que el planeta vive una inusual época de actividad sísmica. Sólo falta que echen la culpa de los sismos al terrorismo islámico.

Pese a las ominosas advertencias de los científicos, el “México neoliberal itamita” –el basurero trasero de EU– se prepara a propinar a sus ciudadanos los flagelos del fracking con agua y sismos doblemente privatizados por las trasnacionales israelí-anglosajonas.

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El multiplicador monetario y la oferta de dinero

Dom, 05/04/2015 - 14:40
Uno de los malentendidos más frecuentes de la economía contemporánea es la respuesta a las preguntas ¿de donde viene el dinero? y ¿quien crea el dinero?. Se piensa que la oferta monetaria es creada por los bancos centrales. Pero los bancos centrales sólo crean la Base Monetaria (M0), mientras la oferta sería más bien la suma de todos los agregados monetarios: M0 + M1 + M2 + M3. Sin embargo, desde noviembre de 2005 la Reserva Federal de Estados Unidos dejó de llevar la estadística sobre M3, que compilaba desde 1959 y que es el indicador más amplio de la oferta de dinero. El abandono de este indicador, que ofrecía la mejor señal de la actividad económica y la inflación, puede estar directamente relacionado con la incapacidad de la Reserva Federal para prever el colapso del sistema financiero de 2008.

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La obsolescencia programada y el consumo responsable

Dom, 05/04/2015 - 13:00
A finales de este año está prevista la publicación de un estudio realizado por la Universidad de Berlín y el Öko-Institut relativo a la obsolescencia programada. Los investigadores han comprobado que los consumidores cambian frigoríficos, televisiones y ordenadores cada vez más a menudo y se preguntan si la obsolescencia programada es el desencadenante.

Cada vez se renuevan con más frecuencia aparatos eléctricos o electrónicos que todavía funcionan. A menudo se cambian por avances en la tecnología y por el deseo insaciable de los consumidores de disfrutar de esa tecnología punta en cuanto aparece en el mercado. Sin embargo, los investigadores ponen de relieve que una porción cada vez más importante de grandes electrodomésticos como frigoríficos, lavadoras o secadoras, se reemplazan en los cinco años siguientes a su compra a causa de fallos técnicos. En la investigación se recogen estadísticas de diferentes tipos de electrodomésticos, bienes de equipo eléctricos e informáticos entre 2004 y 2012. La pregunta que se hacen es si la industria reduce intencionadamente la duración de vida de sus productos.

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Cómo los bancos crean dinero de la nada

Xov, 02/04/2015 - 14:08
A raíz de la iniciativa de Islandia de eliminar el poder de la banca privada para crear dinero, ha surgido nuevamente el tema de la creación de dinero por parte de la banca sobre el cual, a la luz de los comentarios, se desconocen algunos puntos claves que intentaré despejar en este post.
En la mayoría de los textos de economía y finanzas existe la noción de que la banca es un simple intermediario entre depositantes y prestatarios. Esta noción está tan arraigada en el adn financiero y económico que se considera que el dinero es completamente neutral en la economía. Sin embargo, la realidad es muy diferente y en este post intentaremos una primera aproximación a un tema que es ampliamente minimizado pero que tiene grandes consecuencias en el desarrollos de los ciclos de auge y caída del sistema financiero.

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Un nuevo Estado, meta del neoliberalismo

Mér, 01/04/2015 - 14:15
Alejandro Nadal, La Jornada

¿Por qué el neoliberalismo surge más fuerte que nunca después de siete años de crisis? Buena pregunta. Y no existe hoy una respuesta satisfactoria por una razón fundamental. Es que la crítica al neoliberalismo descansa en un postulado equivocado: es la idea de que el capital busca reducir el ámbito de influencia del Estado, de quitarlo del camino y hasta de eliminarlo. Muchos encuentran prueba de lo anterior en la ola de privatizaciones y en la eliminación de controles regulatorios para todo tipo de actividades.

Ese postulado proviene de la idea de que el mercado y el Estado son antitéticos. Pero desde hace mucho la historia y la antropología revelaron que las economías de mercado nacieron a través de una fuerte intervención del Estado y sus agencias. Sólo la mitología de los economistas sigue afirmando que primero fue el trueque y después, espontáneamente, nació el mercado.

Es necesario criticar esta premisa y reemplazarla con una nueva perspectiva: el capital financiero no está destruyendo el Estado, sino que lo está reconfigurando y reorganizando para que responda a sus necesidades e intereses. Esta idea proporciona una matriz analítica más rica y se acerca más a lo que está aconteciendo en el mundo.

Hoy tenemos muchas señales indicando cómo el neoliberalismo está construyendo un nuevo Estado. La primera, quizás la más obvia, es la degradación de la vida política. Aquí el síntoma más claro es el predominio del dinero sobre los votos. Las campañas electorales están sometidas a una circulación monetaria que va de los intereses corporativos más descarados a las grandes cadenas de los medios masivos, pasando por la compraventa de candidatos. Las instancias encargadas de organizar y supervisar elecciones están desbordadas o simplemente forman parte de este gran teatro. El ‘mercado electoral’ dejó de ser, hace mucho, una simple metáfora.

Lo anterior marca el deterioro del llamado ‘poder’ legislativo. Los congresos y parlamentos han dejado de funcionar con la meta de defender y cultivar el interés público. Pero eso no quiere decir que han dejado de funcionar. Al contrario, de manera activa los miembros del poder legislativo desempeñan una función de agencias del capital financiero y del neoliberalismo: votan sus leyes contrarias al interés público, erigen nuevas barreras regulatorias en contra de competidores no deseados y, sobre todo, bloquean cualquier iniciativa que pudiera acrecentar el poder ciudadano.

La segunda señal es la concentración de poder económico y la desigualdad. Las grandes corporaciones, nacionales e internacionales, tienen hoy una capacidad nunca antes vista para organizar espacios económicos alrededor de sus intereses y estrategias de expansión. Su tamaño, grado de diversificación y de integración les da acceso a muy fuertes economías de escala y de alcance. Eso les permite adoptar todo tipo de comportamientos estratégicos, desde la segmentación de mercados hasta la manipulación de precios para transferir rentabilidad a lo largo de la cadena de valor. Todo eso conduce a la enorme concentración de poder en todas las ramas de la producción a escala mundial.

Frente a las grandes corporaciones las comisiones regulatorias de los gobiernos no desaparecen. Simplemente se refuncionalizan y adoptan la misión de servir a estas gigantescas empresas para legitimizarlas. El síndrome de las puertas revolventes es una expresión de todo esto. Y cualquiera que se haya escandalizado frente a los abusos del sector financiero o que haya participado en la lucha contra los organismos genéticamente modificados puede dar testimonio de lo anterior.

La desigualdad económica y la concentración del ingreso son el telón de fondo de la acumulación bajo el neoliberalismo. Y eso necesita una nueva y más potente capacidad represora. Por eso tenemos la tercera señal: el extraordinario crecimiento del aparato de seguridad del Estado. Las funciones de represión directa y de espionaje se han reorganizado y hoy se encuentran en el corazón de múltiples agencias a nivel nacional o regional, muchas veces con fuertes vínculos con la delincuencia organizada.

Todo lo anterior se acompaña de un hecho fundamental: la desmovilización de la ciudadanía. Si el voto no es respetado y si el parlamento es corrompido, carece de sentido ir a las urnas el día de las elecciones. Por eso el abstencionismo es el partido mayoritario en todo el mundo y parece confirmar la idea de que es inútil tratar de recuperar el control sobre la vida política. Los abusos de los bancos o de los fabricantes de comida chatarra se convierten en una fatalidad que hay que sufrir cotidianamente. Al final del camino los ciudadanos se transforman en consumidores (de todo tamaño) o en átomos de una materia prima llamada fuerza de trabajo.

El bloqueo y ataque en contra de la democracia no debe ser confundido con la reducción del tamaño del Estado. La izquierda debe tomar nota: estamos frente a un esfuerzo concertado para erigir un nuevo sistema en el que la democracia no tiene cabida.

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Islandia arremete contra el poder exclusivo de los bancos privados en la creación de dinero

Mér, 01/04/2015 - 08:01
El Gobierno de Islandia está considerando eliminar el poder de los bancos privados para crear dinero y dejar esta atribución exclusivamente al banco central. La propuesta es revolucionaria y toca un aspecto altamente sensible cual es la responsabilidad de la banca privada en la creación de dinero. Como hemos explicado en varios post no son los bancos centrales los responsables de la expansión masiva de dinero. En las finanzas modernas, los bancos centrales son los creadores de la base monetaria, pero son los bancos privados, a través del multiplicador monetario, quienes tienen la atribución de crear dinero, a través de los préstamos y las líneas de crédito. De ahí que incluso un informe del FMI sugiera eliminar la banca privada por su rol en la creación de dinero de la nada

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China juega al ajedrez

Mar, 31/03/2015 - 15:36

Eduardo Montes de Oca, Rebelión

Al parecer China no tiene previsto vivir más allá de un puñado de años en un orbe dominado por el dólar. Y es lógico. La dimensión de su economía sobrepasa la de la estadounidense, y ahora en la ecuación tocaría el momento del golpe a la hegemonía del llamado billete verde, según se duelen los propios medios norteamericanos, traídos a colación por colegas como Reuters. Agencia que se gasta esta analogía: “Con la economía y las finanzas, Pekín has estado jugando al ajedrez y Occidente a las damas”. Y se hace agorera en grado sumo: “Según opina Michael Snyder en su blog del portal The Economic Collapse, lamentablemente para Washington hemos llegado al punto en el que el jaque mate está ya en el horizonte”.

Sí, jaque mate, porque los cambios transcurren tan raudos que para diversos observadores la divisa por antonomasia tiene sus días contados, y será reemplazada por el yuan como principal moneda global. Aseveración que se basa en señales como el hecho de que el medio de pago del “dragón” ya representa uno de los cinco principales.

Aunque muchos coinciden en que la sustitución no ocurrirá de la noche a la mañana, el gigante asiático se ha estado preparando escrupulosa, prolijamente. Como apunta Reuters, si bien China se niega a revelar con exactitud el monto de sus reservas de oro, lo cierto es que resultan ciclópeas, y, por si no bastara, ha comprado una enorme porción de deuda de EE.UU. “Esto les da suficiente poder sobre nuestra moneda y nuestro sistema financiero”, dice Snyder… desconsoladamente.

De ahí que, señala Global Research News –en traducción de Germán Leyens para la digital Rebelión-, tras la reciente firma de un memórandum de entendimiento con el Banco Popular de la potencia emergente, el Bundesbank explicitara de epigramática manera: “El volumen de transacciones que pueden realizarse en la moneda china en centros financieros internacionales y alemanes está en proporción con la importancia de China en la economía global”.

Con la presencia reveladora del presidente Xi Jingping y la canciller Angela Merkel, fue confirmada la intención de que ambos bancos centrales cooperen en el clearing –“conjunto de acciones relacionadas con las transacciones entre ellos”- y de “apartarse de la hegemonía del dólar como moneda de pago y de reserva.” Algo de suma relevancia, porque aquí se trata de un acuerdo entre dos de los mayores exportadores del orbe, con un comercio bilateral de casi 200 mil millones de dólares en 2013.

Por qué el gigante asiático quiere desprenderse de la coyunda del dinero gringo, se preguntaría un desavisado. Global Research News se gasta la respuesta. A la altura de 2009, “la crisis financiera en EE.UU. causaba escalofríos en la espina dorsal del Gobierno chino, que hasta entonces había estado acumulando despreocupadamente montañas de papel estadounidense que repentinamente amenazó con evaporarse, como los valores de hipotecas respaldadas por Fannie Mae y Freddie Mac, que China había pensado que tenían algún valor cuando en realidad no lo tenían, por lo menos no hasta que China aplicó suficiente presión sobre la administración de Bush para que los garantizara y para que la Reserva Federal los comprara para inflar su valor”.

En aquel entonces, “China fue rescatada por el contribuyente estadounidense y la Reserva Federal, pero el episodio dio una lección al Gobierno: deshaceos del dólar. Y por lo tanto se ocupó del asunto, cuidadosa y sistemáticamente, paso a paso, pero de modo implacable, como dijo Xinhua, en una estrategia ‘por diversos flancos’ que incluía amplios acuerdos monetarios bilaterales país por país”.

Pero no solo la República Federal se acoge a la nueva sombrilla protectora. Rusia ha llegado a la salomónica conclusión de que, ante situaciones críticas, como las que se despliegan a causa de las sanciones que le han impuesto últimamente, ningún mejor garante que tratos con la segunda economía del planeta, en función de la estabilidad financiera y la liquidez adicional.

Ni cortos ni perezosos, Moscú y Beijing han convenido realizar pagos en sus divisas, por intermedio del VTB, segundo grupo de la Federación, que cuenta con el Estado en calidad de dueño de las más de las acciones, y con activos ascendentes a 270 mil millones, y el Banco de China, uno de los 20 señeros del planeta y el segundo prestamista de la potencia emergente, con más de dos billones de dólares y operaciones en una treintena de naciones de todo el orbe. En ese contexto, grandes corporaciones rusas han declarado que asumirán el yuan y otras monedas. Actualmente, el 75 por ciento de los negocios entre los socios se efectúa con el billete en decadencia.

El asunto no finiquita ahí. Con el colega Hedelberto López, anotemos que, “como una cadena que se va concatenando eslabón a eslabón, cada vez se suman más países y agrupaciones a la tendencia de efectuar sus negociaciones y comercio sin la utilización del dólar. Relevante ha sido la proposición del ministro de Economía turco, Nihat Zeibekci, a su par ruso, Alexei Uliukáyev, de usar las divisas nacionales para los pagos bilaterales, en momentos en que existe una fuerte escalada de sanciones económicas occidentales contra Moscú”.

Además, “los Gobiernos integrantes del BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) crearon un Banco de Desarrollo y una Reserva de Divisas que prevé la entrega de empréstitos y de capital para inversiones con la utilización de sus monedas nacionales. Se estima que las empresas públicas y privadas del BRICS, al alejarse del dólar, tendrán un ahorro del cuatro por ciento en cada una de sus actividades comerciales”.

Para mayor inri del Imperio, “importantes economías mundiales que disponen de un elevado Producto Interno Bruto (PIB) han firmado con Beijing convenios de intercambios sin el uso del dólar; entre estas, Japón, Rusia, Irán, Brasil, Corea del Sur, Australia, Argentina, Venezuela, Chile, Belarús, Pakistán. A esas también se unen Tailandia, Albania, Ecuador, Bolivia, Cuba y otras. La tercera economía del mundo, Japón, aparece como el quinto destino de las exportaciones chinas y en general es el tercer socio comercial del gigante asiático, con un intercambio anual de 400 mil millones de dólares”.

Y la lista se expande. “Brasilia y Beijing ya intercambian mercancías y servicios por 50 mil millones con la utilización de otras divisas”, no obstante el que aún todas las monedas se vinculan con el dólar estadounidense y se calculan sobre la base de su valor de mercado. “Chile y China mantienen intercambio por más de 30 mil millones; el comercio en monedas nacionales entre Beijing y los países integrantes de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) se cifra en 250 mil millones, y con Irán suma varios miles de millones a través de un sistema de trueque. En total, unas 30 naciones de diferentes regiones han suscrito acuerdos de intercambio con Beijing por alrededor de 2,5 billones de yuanes. En esta especie de estampida para alejarse del dólar, Nueva Delhi y Teherán comenzaron a recurrir a las rupias y al dinar en sus saldos recíprocos. Las naciones de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (ALBA) realizan gran parte de sus intercambios a través del Sucre, una moneda virtual”.

Tomando en cuenta que en 2014 China sobrepasaba a Estados Unidos como principal importador de crudo, lo cual cambia la red general de suministro de hidrocarburos, y que en 2013 se erigió en el principal comprador de combustible a Arabia Saudita, “¿se dejará de hablar dentro de poco de petrodólares? Solo nos queda esperar”.

Eso sí: mientras esperamos, habrá que dejar sentado que, a todas luces, está ocurriendo una yuanización de la economía universal. Con una proporcional desdolarización. Los datos que lo prueban desbordarían con creces el espacio editorial. A vuelapluma acotemos que hasta el momento, y según la agencia EFE , “23 bancos han confirmado tener parte de sus reservas en yuanes, la mayoría de ellos de países que tienen fuertes relaciones comerciales con el gigante asiático (Australia, Japón, Corea del Sur o Malasia), pero también europeos (Austria, Noruega o Francia), latinoamericanos (Bolivia, Chile) y africanos (Kenia, Nigeria o Sudáfrica)”.

Salta a la vista que, a medida que el “dragón” avanza en unas reformas que, conforme a una multitud de analistas, lo entronizarán en breve como primera economía, su moneda gana terreno, adquiere más y más peso planetario. Algo harto necesario, porque, en el criterio de no pocos, su actual estatus de quinta continúa siendo insignificante para la primera potencia comercial, que aglutina el 12,4 por ciento del producto interno bruto (PIB) de la Tierra.

Mucho más cuando –insistamos-, conforme al último informe del FMI, China sobrepuja ya a EE.UU. en PIB en paridades de poder adquisitivo (PPA): 17,6 billones de dólares frente a 14, 4 billones. Cifras nada frías, que nos remiten a una proporcionalidad inocultable: más yuanización es igual a más desdolarización. ¿El pronosticado reemplazo? De cumplirse la tendencia, hoy no; pero tampoco pasado mañana.

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