Jaque al neoliberalismo

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Una mirada no convencional al modelo económico, la globalización y las fallas del mercadoMarco Antonio Morenonoreply@blogger.comBlogger6634125
Actualizado: fai 6 horas 38 min

Sentido y justicia de la Renta Básica

Ven, 03/03/2017 - 07:01
Alejandro Nadal - Daniel Raventós, Sin Permiso

La crisis financiera desatada en el año 2008 señaló el fracaso del proyecto de globalización neoliberal, evidenciando la necesidad de contar con nuevas herramientas analíticas para comprender las dinámicas propias de esta etapa del capitalismo global, así como con nuevas políticas que corrijan las nocivas consecuencias del desenfreno de los mercados y la desregulación financiera. Una de estas nuevas políticas es la Renta Básica universal e incondicional (RB), una asignación monetaria para cada individuo de una economía dada, diseñada para sostener un nivel de vida decente sin necesidad de mostrar disposición a trabajar en una actividad remunerada. Trabajo remunerado puesto que existen otros dos tipos de trabajo: el voluntario y el trabajo doméstico.

Las turbulencias causadas por la crisis financiera y su impacto sobre la economía real han puesto de manifiesto varios desafíos a los que hoy en día se enfrenta el capitalismo global. Ha llegado el momento de repensar la matriz social y económica del capitalismo.

Las abruptas desigualdades puestas a la luz por Oxfam[1], que señala que ocho personas poseen la misma cantidad de riqueza que 3.600 millones de personas, suponen un problema presente y real para la libertad y la democracia. La automatización amenaza el empleo en todos los sectores de la economía, incluido el de los servicios, tal como muestra el creciente corpus científico dedicado a la materia. La consigna del “estancamiento secular” resume de la mejor manera posible la coyuntura crítica que afecta a la economía capitalista global, atrapada en tasas de crecimiento reducidas, inestabilidad e incertitud. La RB es una herramienta política original, capaz de combatir los peligros de estos desafíos, incluido el estancamiento de los salarios, la creciente desigualdad y la insuficiencia crónica de la demanda agregada.

La relativa novedad de la RB no ha evitado que atraiga cada vez más aceleradamente la atención de analistas, políticos y medios de comunicación. El respaldo mostrado por personalidades de relieve, como el milmillonario Bill Gross, antiguo director general de PIMCO y fundador de Janus Capital (ambas, compañías de inversión), ha contribuido a enriquecer el debate, pero el rechazo de analistas y críticos en ambos lados del espectro político a menudo descansa sobre malas interpretaciones de la naturaleza y objetivos reales de la RB.

Uno de los aspectos que más confusión suscita es la relación entre la RB y el Estado del bienestar. Algunos analistas conservadores conciben la RB como una forma de deshacerse de lo poco que queda del Estado del bienestar y, de esta forma, proponen desplazar los recursos asignados a sanidad, educación básica o subsidios por desempleo hacia la financiación de la RB[2]. No obstante, un importante estudio realizado en el Reino de España en relación a este aspecto concluyó con una propuesta que se basaba en una profunda reforma fiscal. Debido al hecho de que la imposición fiscal sobre las rentas es un instrumento cuyo uso es extendido, los resultados del estudio podrían extrapolarse a otras economías. Si partimos de la base de que la RB implicaría otorgar una renta anual de 7.471 euros a cada persona (y 1.494 euros en el caso de la población menor de edad), el estudio mostró que más del 80 % de la población se beneficiaría de la RB mientras que el 20 % más rico saldría perdiendo. Como consecuencia de este proceso redistributivo, el coeficiente de Gini descendería hasta 0,2502. Para aquellos que se encuentran en el 20 % de la población con mayor renta, este modelo impositivo supondría una reducción neta de sus ingresos, mientras que aquellos que se encuentran en la parte más baja de la escala recibirían 7.471 euros sin el deber de tributar por su renta. Este proceso de redistribución no comportaría una reducción del gasto público en sanidad y educación y, según el estudio, ni tan sólo se recortaban los recursos dedicados actualmente al gasto militar o policial (algo que perfectamente podría realizarse por motivaciones muy justificables). De esta forma, la financiación de la RB no es un problema insalvable, sino que es posible mediante una reforma fiscal progresiva y correctamente diseñada.

Un buen ejemplo de la confusión (además del hecho de que se denomina "renta básica", sea por ignorancia o por deseo de apuntarse a una propuesta de prestigio y de "moda", a lo que propiamente son subsidios condicionados llamados de garantía de rentas o de pobreza, pero para nada una asignación incondicional a toda la población) que rodea el debate proviene de críticos de la izquierda. Por ejemplo, Michael Roberts, un conocido economista marxista incomparablemente más competente que los economistas y sociólogos críticos tradicionales con la Renta Básica en el Reino de España, ha escrito recientemente que la RB es demasiado básica, pero no suficientemente radical. Parece sospechar del hecho de que la RB también goza de cierta popularidad entre economistas y políticos de derecha y concluye que “bajo el socialismo, [la RB] sería redundante”.

Roberts persiste y ahonda en su confusión al opinar que la RB universal posee atractivo para ciertos economistas y políticos conservadores porque “pagar a cada persona una renta ‘básica’ en lugar de salarios o subsidios sociales se vincula con un ‘ahorro’ de dinero, al reducir el tamaño del Estado y los servicios públicos (en otras palabras, disminuir el valor de la fuerza de trabajo y elevar la tasa de plusvalía)”. De acuerdo con Roberts, en los EE. UU., una RB de 10.000 dólares anuales para cada adulto sustituiría “a todo el Estado del bienestar, incluidas las pensiones de vejez”.

La propuesta de una RB no va acompañada de una reducción de las prestaciones sociales. Lo que más sorprende del comentario de Roberts, algo muy común a otros críticos de la RB de izquierda de muy diferentes zonas geográficas[3], es la concepción errada de la RB como un subsidio salarial o como un sustituto de los salarios. Roberts olvida que la RB podría proporcionar a los trabajadores una herramienta poderosa para afrontar los “efectos disciplinarios” de las recesiones y crisis económicas. De acuerdo con Kalecki, cuanto más se distancia la economía del pleno empleo, más duros son los efectos de este factor disciplinario sobre la fuerza de trabajo. La razón de ello es que, al enfrentarse a mayores probabilidades de perder el empleo, los trabajadores se sentirán más vulnerables y aceptarán salarios más bajos o incluso peores condiciones de trabajo. La RB podría mitigar este efecto disciplinario, ya que fortalecería el poder de negociación de la clase trabajadora. De hecho, los trabajadores estarían en mejor posición para rechazar empleos con condiciones degradadas y ambiente de trabajo adverso. El exministro griego de Finanzas Varufakis argumenta que, en lugar de provocar una distorsión masiva del mercado de trabajo, la RB favorecería un mejor funcionamiento del mismo, ya que daría a los trabajadores el derecho a rechazar empleos cuando el salario y las condiciones de trabajo sean demasiado desfavorables. Esta es la razón por la que muchos libertarios y críticos derechistas opinan que la RB es una política subversiva. De hecho, la RB también serviría de caja de resistencia para soportar huelgas más largas. Un empresario catalán comprendió con claridad este aspecto de la RB y explicó así su oposición a la medida: el problema de la RB no es su financiación, sino que da a los trabajadores un poder de negociación que hoy en día no tienen. ¿Para qué dárselo, entonces? Una conclusión, la del aumento del poder de negociación de los trabajadores, a la que sería muy aconsejable que llegaran algunas personas situadas en la izquierda política. Aunque sabemos que esto es mucho pedir dada la realidad de la izquierda realmente existente.

Roberts también opina que “el peligro es que la demanda de una renta básica reemplazaría la demanda del pleno empleo o la de salarios dignos”. Este es, sin embargo, un argumento sorprendente si proviene de alguien como Roberts, quien lleva tiempo insistiendo en la imposibilidad de este objetivo macroeconómico dado el hecho de que la rentabilidad del capital no ha sido restituida a los niveles previos a la Gran Recesión. De hecho, Roberts ha documentado de manera contundente la tendencia decreciente de la tasa de beneficio desde los años de la llamada Edad de Oro del capitalismo de posguerra (1948-1965). Roberts ha argumentado de manera sistemática que esta evolución desfavorable de la tasa de rentabilidad ha afectado al nivel de inversión, y esto explicaría la continua tendencia a la baja de la tasa de crecimiento económico.

Por estas razones, Roberts ha defendido la idea de que ni las políticas neo-keynesianas ni las propuestas nuevas como la de “dinero de helicóptero” podrán restablecer tasas de crecimiento rápido y pleno empleo. Resulta extraño, por lo tanto, que ahora se preocupe por el hecho de que un sistema de RB pudiera obstaculizar la consecución de este objetivo macroeconómico. De hecho, la RB podría ir acompañada de una buena gama de políticas de reparto del empleo, así como planes para la reducción de la jornada laboral.

Es propio de la derecha argüir que la RB ayudaría a crear una población reacia a trabajar remuneradamente y fomentaría comportamientos parasitarios. En nuestra opinión, la opción de una RB no tiene por qué producir estos efectos negativos. Se han realizado diversos estudios y experimentos con respecto a este asunto concreto que muestran que una RB puede dar como resultado una mayor cooperación y mejor trabajo en equipo. Además, también se debe apoyar la RB desde el punto de vista de la defensa de la libertad, ya que fortalecería indudablemente la libertad del individuo frente al riguroso mecanismo del mercado laboral. Este no es un aspecto menor de la RB ya que, tal como dice el desilusionado abogado de Easy Rider interpretado por Jack Nicholson: “es muy difícil ser libre cuando te compran y te venden en el mercado”. Marx y su maestro Aristóteles lo dijeron con palabras quizás más conocidas: el trabajo asalariado es esclavismo a tiempo parcial.

La propuesta de la RB está consiguiendo mayores apoyos debido al creciente deterioro de las condiciones de trabajo y la degradación de los niveles de vida que sufren millones de personas. Quizás, el destino de la RB termine siendo similar al del sufragio universal. Aquel ideal de conceder a todos y a todas el derecho de votar, independientemente de la renta, la educación o el género, tuvo muchos ilustres y respetables opositores, tanto de la derecha como de la izquierda. Pero aquel rechazo fue gradualmente desechado a la papelera de la historia, porque el sufragio universal era un ideal ético ineludible sin el cual la democracia y la libertad no se pueden concebir. Del mismo modo, estos valores esenciales seguirán siendo impensables sin el derecho políticamente garantizado de la plena existencia social y económica de toda la ciudadanía.
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Notas:
[1] Algunos economistas, con preferencia de las escuelas austríaca y neoclásica, han puesto en cuestión estos cálculos. Si en vez de 8 personas se tratara de 800, nos preguntamos: ¿cambiaría mucho la situación descrita por Oxfam?
[2] Y críticos de izquierda de la RB se abonan a esta tesis de los defensores de derechas para “demostrar lo neoliberal” que es la propuesta de la RB. Un ardid poco inteligente, pero que puede contentar a algunos. Una caricatura pobre, que además defiende el llamado trabajo garantizado, es este reciente artículo de Scott Ferguson. Para una crítica del trabajo garantizado, especialmente en una zona geográfica que es campeona mundial en el desempleo, el Reino de España, véase este artículo.
[3] No incluimos entre los críticos de izquierda (aunque sea crítico de la RB) a personajes como José Carlos Díez, el encargado de preparar la ponencia económica del próximo congreso del PSOE que en un programa de televisión a finales de enero lanzó tan pimpantemente: “Si tu pones una renta básica aquí vas a dejar total libertad de entrada de personas porque supongo que los de Marruecos, los del Congo y los de Uganda van a venir todos aquí a tener una renta básica. Si pones una renta básica ni el muro de Trump, tendrás que poner francotiradores, porque llega un momento…” Creemos que no hace faltar discutir estos exabruptos de ínfima calidad moral y extrema incompetencia intelectual.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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¿Puede Grecia recuperar su independencia de la zona euro y de Europa?

Xov, 02/03/2017 - 22:22
Dimitris Kazakis, Socialismo 21

Los rumores sobre la transición hacia una moneda nacional en Grecia están en máximos. Hablamos de rumores porque de ninguna manera se trata de un diálogo político serio. Ninguno de los actuales partidos parlamentarios desea tal diálogo. Algunos hablan del dracma pero entienden moneda doble, que es en realidad una propuesta del alemán Schöble. Dicha propuesta, es decir la introducción de una moneda doble, implica que Grecia seguirá bajo ocupación y bajo un régimen de excepción dentro de la UE. Todo mientras se condona una parte de la deuda, es la posición del partido del Amanecer Dorado (extrema derecha) que tiene la esperanza de que los alemanes permitan la sustitución del gobierno de Syryza por un nuevo gobierno de Amanecer Dorado.

Otros hablan de vuelta al viejo dracma bajo un régimen de constantes devaluaciones para que el precio de la mano de obra en Grecia caiga cerca del cero en nombre de la «competitividad» y del «desarrollo» (propuesta de Lapavitsas). El señor Lapavitsas se imagina un régimen de excepción dentro de la UE –más o menos como lo ha definido la propuesta Schöble. De este modo, se legítima de facto el régimen de ocupación y los acreedores estarán libres para chantajear sin limites y sin que Grecia pueda recurrir al derecho nacional, al derecho internacional o al derecho europeo.

Otros proponen la adopción de un nuevo dracma con el objetivo de devolver una parte de la deuda pública y nacionalizar las enormes pérdidas de los bancos sistémicos (propuesta de Lafazanis). Por supuesto ninguno de los autores de esta última propuesta nos ilumina sobre cuánta más austeridad y cuántos más impuestos soportará el hogar griego, aunque se trate de devolver solo un 10 % de la deuda. Nadie nos explica por qué razon se tienen que “nacionalizar” (y cargar sobre la espalda del pueblo) las enormes pérdidas de bancos usureros y quebrados. ¿ Sirven de algo estos bancos a la economía griega y a su pueblo ?

Por estas razones ninguno de todos estos señores quiere abrir el diálogo sobre la cuestión y mucho menos un diálogo público. Cada uno prefiere su monólogo y se indignan cuándo se les critica. Sin embargo una cosa queda clara: la mayoría de los que hablan del dracma en realidad preparan el terreno para la imposición de la propuesta de Schöble.

Algunos de ellos también buscan atraer votos en caso de elecciones. Buscan algo que decir para ganarse la simpatía de una mayoría que rechaza las políticas identificadas con la permanencia en el euro.

Es cierto que la opinión pública griega está cada vez más crítica y negativa hacia el euro. Y los medios, corruptos e implicados en los juegos del poder tanto en el interior como en el exterior del país, tratan de mantener un estado de opacidad. El ciudadano griego común ha de mantenerse en la absoluta ignorancia y confusión acerca de la cuestión de la moneda nacional. Solo así caerá en la trampa que le están preparando. Cuando la temperatura social haya subido de manera peligrosa y la gran mayoría del pueblo haya maldecido haber entrado en el euro, entonces será el momento para que ataquen la mafias del dracma. Entonces las mismas fuerzas políticas que llevaron al pueblo griego al referéndum de julio del 2015 y que traicionaron al pueblo en nombre de una supuesta «unidad» del partido y del «gobierno de izquiedra», esas mismas fuerzas, realizarán un segundo referéndum. En ese momento Bruselas y Berlin dirán que no hay otra alternativa.

El segundo referéndum estará montado de tal modo para que gane el NO con un alto porcentaje y al día siguiente introducirán un sistema de moneda doble (paralela o «alternativa» o como sea que la llamen) que nombrarán «dracma». De hecho este mismo nombre «dracma» fue el nombre dado a la moneda por el régimen de ocupacion nazi, que la imprimió en su momento, junto al marco alemán, la lira italiana y el leva búlgaro.

Sea como fuere, lo que importa a la oligarquía dominante es mantener a toda costa la relación de dependencia y sometimiento de Grecia y el medio es la perpetuación de una deuda ilegal e impagable. Esta deuda se seguirá pagando bajo un régimen de excepción siempre dentro de la UE. El único derecho en vigor será entonces el que surja de las supuestas «negociaciones» de un país en quiebra y los super poderosos acreedores, mientras que al pueblo se le contará el cuento de «la busqueda de una solución de conveniencia mutua».

Εs necesario estar muy atentos para no volver a caer en la trampa. La adopción de una moneda nacional no es de por sí una solución a nuestros problemas. Es una condición indispensable, pero no es suficiente, para que el país pueda salvarse de la catástrofe a la que se está acercando. Sin embargo no se trata de adoptar un dracma cualquiera sino una moneda nueva y nacional, esto quiere decir una moneda exclusivamente emitida por el Estado. Una moneda que no esté atada a ninguna deuda, que sea el único medio de transacción de la economía interior y que funcione exclusivamente sobre la base de las prioridades y de las necesidades de la economía nacional.

En otras palabras, la introducción de un dracma que conviva con el euro sería una catástrofe doble. Mientras no se haya denunciado y no se haya suprimido la deuda en su totalidad, mientras no se salga de la zona euro y de la UE, mientras sigan validas las leyes, los tratados y los actos del régimen de ocupación, mientras no se haya llevado ante la justicia por abuso de poder y tracción de la patria a todos los que firmaron la condena de este país y de su pueblo, mientras sus firmas no se declaren invalidas, lo único que se logrará con la adopción del dracma será la continuación de la misma política que hemos visto hasta ahora bajo nuevas modalidades aún peores que las actuales.
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Traducción de Christina KomiUna mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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La guerra contra el dinero

Mér, 01/03/2017 - 16:04

Alejandro Nadal, La Jornada

El 8 de noviembre del año pasado el gobierno de la India anunció una medida extraordinaria. Los billetes de 500 y de 1000 rupias fueron declarados inválidos, con efecto inmediato. Cualquier persona que tuviera en posesión billetes de esas denominaciones tendría hasta el 30 de diciembre para canjearlos por nuevos billetes en cualquier banco.

El gobierno neoliberal de Narendra Modi anunció tres objetivos para justificar esta medida: frenar la falsificación de dinero, combatir la corrupción y, finalmente, colocar al sector informal de la economía bajo control para reducir la evasión fiscal.

El caos que reinó en la India en los días siguientes a este anuncio fue mayúsculo. Los billetes retirados de la circulación representan 86 por ciento del circulante en efectivo. La gran mayoría de las transacciones en la India se llevan a cabo directamente en efectivo, ya sea para comprar una tela en el mercado, para transportarse en una moto-taxi o simplemente para comprar algunos alimentos en un puesto en la calle. Para la población que no tiene acceso a un sistema de pagos con tarjeta o por teléfono móvil, las transacciones en efectivo son, literalmente, el pan de todos los días.

La decisión del gobierno generó pánico, tanto en el medio rural como en las grandes urbes como Chennai o Mumbai. Los bancos no estaban preparados para realizar el canje de billetes y los cajeros automáticos tuvieron que cerrar algunos días debido a la falta de abastecimiento de nuevos billetes. En muchos lugares el comercio se paralizó por la falta de circulante. Se calcula que la economía de la India ha sufrido pérdidas equivalentes a una caída de un punto porcentual en el PIB.

En vista del desorden que reinó después del anuncio del gobierno, las autoridades quisieron dar un giro positivo. Se habló entonces de inclusión financiera y de cómo la India estaría entrando en el mundo moderno, transitando a la economía sin dinero. En este nuevo universo las transacciones se harían de manera eficaz, sin falsificadores y sin riesgos para los agentes económicos. Los nuevos sistemas de identificación garantizarían un servicio rápido en cualquier parte del territorio. Se dijo que este tipo de beneficios abarcaría incluso los servicios de salud y apoyo social de diversos programas oficiales.

Pero la lucha contra la corrupción y la falsificación de dinero puede llevarse a cabo a través de medidas de seguridad y técnicas de impresión que los bancos centrales conocen bien. La carrera contra los falsificadores siempre va a continuar, pero no cualquiera tiene acceso a una tecnología basada en la inserción de bandas metálicas o tiras magnéticas combinadas con diseños industriales altamente sofisticados.

De cualquier manera, la eliminación del dinero tiene un costo enorme para la población de bajos ingresos que utiliza este medio de pago para todas sus transacciones. Reemplazar el dinero con sistemas de pago por telefonía móvil y tarjetas de débito no es la mejor manera de combatir la corrupción o la falsificación de billetes. Y hay que señalar que en la India falta mucho por hacer para asegurar una cobertura amplia y confiable en telefonía móvil en todo el territorio.

Y en cuanto a la recaudación, la gran mayoría de la gente que trabaja en el sector informal no paga impuestos no porque sean evasores sistemáticos, sino por la simple y sencilla razón de que sus entradas están por debajo del umbral mínimo de ingresos gravables. Claro, los gobiernos neoliberales siempre han estado obsesionados por cobrar el impuesto al valor agregado y desde esa perspectiva, controlar al sector informal es un objetivo importante. Pero el efecto regresivo de ese gravamen no desaparece por cambiar el sistema de pagos.

Cuando un agente económico paga directamente con dinero en efectivo, esa operación no tiene un costo. En cambio, en una economía sin dinero y dominada por sistemas de pago electrónicos o de telefonía móvil, surgen de todos lados proveedores de servicios para realizar las transacciones: operadores de telefonía, grandes y pequeños agentes financieros, así como bancos y dueños de establecimientos en los que se ofrece el servicio de transferencia de dinero, etc. Toda esa cadena de intermediarios estará cobrando pequeñas comisiones y cargos por la prestación del servicio. Además, las bases de datos con información sobre preferencias, contactos y hábitos de consumo son una mina de oro que muchos están interesados en convertir en flujos de rentabilidad.

La famosa inclusión financiera es parte del esfuerzo por adueñarse del espacio universal de las transacciones monetarias con el fin de obtener una rentabilidad para todo tipo de intermediarios en el sector financiero y bancario, así como en el de telecomunicaciones. Ya no son sólo las clases medias las que tendrán acceso a estos servicios. Los más pobres también estarán integrados, pero sufrirán en esta guerra contra el dinero. De hoy en adelante pagarán por sus transacciones mientras se adaptan a esta nueva forma de servidumbre con máscara de modernidad.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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El problema de la macroeconomía

Mar, 28/02/2017 - 13:35
Los modelos macroeconómicos actuales emplean hipótesis de identidad increíbles para llegar a conclusiones desconcertantesPortada de la revista Time dedicada a Marx, febrero 1948
Paul Romer, CTXT

Desde hace más de tres décadas, la macroeconomía está yendo marcha atrás. Su actual tratamiento no es más creíble que el que existía en la década de los setenta, aunque nadie lo pone en duda porque es más opaco. Los teóricos de la macroeconomía rechazan hechos probados fingiendo una ignorancia obtusa sobre afirmaciones tan simples como "las políticas monetarias estrictas pueden provocar una recesión". Sus modelos atribuyen las fluctuaciones de los valores a fuerzas causales imaginarias sobre las que no influye la acción de ninguna persona.

Lee Smolin comienza Las dudas de la física en el siglo XXI señalando que su carrera abarcó el último cuarto de siglo en la historia de la física, periodo en el que este campo no realizó ningún progreso en cuanto a la resolución de sus problemas fundamentales. El problema de la macroeconomía es todavía peor, puesto que yo he sido testigo de más de tres décadas de regresión intelectual.

Los modelos macroeconómicos actuales emplean hipótesis increíbles para llegar a conclusiones desconcertantes. Los macroeconomistas se acomodaron a la idea de que las fluctuaciones de los agregados económicos estaban causadas por una conmoción imaginaria, en lugar de por acciones de las personas.

Si alguien se hubiera tomado los fundamentos en serio nos habríamos evitado las teorizaciones perezosas. Supongamos que un economista cree que un atasco de tráfico es una metáfora de las fluctuaciones económicas o una causa literal de esas fluctuaciones. Evidentemente, lo que habría que hacer después sería reconocer que los conductores toman decisiones sobre cuándo y cómo conducir, y que de la interacción de estas decisiones emergerían fluctuaciones aparentemente aleatorias en el agregado del tráfico. Esta sería una manera razonable de considerar una fluctuación, pero lo que resulta absolutamente contradictorio es suponer que existen conmociones imaginarias de tráfico que no están provocadas por nadie. Como respuesta a esta reflexión. que afirma que las conmociones son imaginarias, la defensa estándar evoca la afirmación metodológica de Milton Friedman (1953) extraída de una fuente anónima que dice: "Cuanto más importante es la teoría, más irreales son sus supuestos". Más recientemente parece que "todos los modelos son falsos" se ha convertido en la frase universal para desestimar cualquier factor que no se ajuste al modelo favorito del momento.

Existen paralelismos sorprendentes entre las características de la teoría de cuerdas establecida en la física de partículas, y la macroeconomía. Reproduciré aquí una lista que Smolin presenta con siete características distintivas de los teóricos de las cuerdas:
  1. Una enorme confianza en sí mismos.
  2. Una comunidad extraordinariamente monolítica.
  3. Un sentido de identificación con el grupo similar a la identificación con una fe religiosa o una plataforma política.
  4. Un sentido muy marcado de la frontera entre el grupo y otros expertos.
  5. Una falta de interés y hacer caso omiso de las ideas, opiniones y trabajo de los expertos que no forman parte del grupo.
  6. Una tendencia a interpretar las pruebas de manera optimista, de creer afirmaciones exageradas o incompletas sobre resultados, y desestimar la posibilidad de que la teoría sea errónea.
  7. Una falta de comprensión sobre el grado en que un programa de investigación debe incluir el riesgo.
La conjetura que sugiere este paralelismo es que los avances que se producen tanto en la teoría de cuerdas como en la macroeconomía ilustran un fallo general de un campo científico que depende de la teoría matemática. Las condiciones para el fallo se dan cuando unos pocos investigadores con talento consiguen ser respetados por sus legítimas contribuciones para elaborar modelos matemáticos de vanguardia. La admiración se convierte en deferencia hacia esos líderes y la deferencia causa que otras personas remen en la misma dirección que recomiendan los líderes. La conformidad con los hechos ya no es necesaria como elemento coordinador porque la supervisión de una autoridad puede coordinar los esfuerzos de muchos investigadores. Como resultado, si los hechos se disocian de la visión teórica sancionada oficialmente, se subordinan a ella. Y antes o después las pruebas dejan de ser relevantes. El progreso en este campo se juzga por la pureza de las teorías matemáticas que las autoridades aprueban.

En la distribución de opiniones sobre el estado de la macroeconomía, la evaluación que hago de su regresión hacia la pseudociencia se sitúa en el extremo inferior. Una pregunta natural es por qué hay tan pocas voces que afirman lo mismo que yo, y si mi observación es tan extraña que no merece ser tenida en cuenta.

Parece razonable asumir que todos los economistas tienen las mismas preferencias: a todos nos gusta hacer bien nuestro trabajo. Hacer bien nuestro trabajo significa discrepar abiertamente cuando alguien afirma algo que parece incorrecto. Cuando la persona que afirma algo que parece incorrecto es el líder reverenciado de un grupo con las características de la lista de Smolin, se paga un precio por discrepar abiertamente. Este precio es menor para mí porque ya no soy un académico sino un practicante, y con esto quiero decir que pretendo que el conocimiento de utilidad sirva para algo. Me importa muy poco si vuelvo a publicar en las prestigiosas revistas económicas o si me rinden homenajes profesionales, porque ninguno me ayudará a conseguir mis objetivos profesionales. Por eso, las típicas amenazas que hacen los miembros de un grupo con las características de Smolin no son pertinentes en mi caso.

Algunos economistas que están de acuerdo conmigo con el estado de la macroeconomía, en conversaciones privadas, nunca lo admitirán en público. Aun así, algunos de ellos quieren disuadirme de discrepar abiertamente y esto requiere otra explicación. Puede que piensen que también ellos pagarán el precio si tienen que ser testigos de la desagradable reacción que las críticas a un líder reverenciado pueden provocar. No hay duda de que las emociones están a flor de piel. Algunos economistas amigos míos parecen haber asimilado una norma propuesta de manera activa por los macroeconomistas posrealistas (que criticar abiertamente a una autoridad reverenciada es una gravísima violación de un cierto código de honor), y que ni los hechos son falsos, ni las predicciones son incorrectas, ni los modelos que no tienen sentido son lo suficientemente importantes como para preocuparse. Una norma que sitúa la autoridad por encima de la crítica ayuda a que las personas cooperen como miembros de un campo de fe que persigue objetivos políticos, morales o religiosos.

La ciencia, y todos los demás campos de investigación surgidos de la Ilustración, sobreviven gracias a que "ponemos el indicador a cero" cuando se trata de estos sentidos morales innatos. Sus miembros están convencidos de que nada es sagrado y que siempre se debe cuestionar la autoridad. En este sentido, Voltaire es más importante para la fundación intelectual de los campos de investigación durante la Ilustración que Descartes o Newton. Al rechazar cualquier dependencia de la autoridad central, los miembros de un campo de investigación sólo pueden coordinar sus esfuerzos independientes si mantienen un compromiso inquebrantable por continuar buscando la verdad, definida de manera imperfecta como el consenso aproximado que surge de la evaluación independiente de los hechos y la lógica difundidos públicamente; evaluaciones que realizan personas que honran las discrepancias bien elaboradas, que aceptan su propia falibilidad y que aprovechan cualquier oportunidad de subvertir toda reivindicación de autoridad, por no decir toda reivindicación de infalibilidad. Incluso cuando funciona bien, la ciencia no es perfecta. Nada que tenga que ver con las personas puede serlo. Los científicos se comprometen a buscar la verdad incluso cuando son conscientes de que la verdad absoluta nunca será revelada. Lo único a lo que pueden aspirar es a llegar a un consenso que establezca la verdad de una afirmación de la misma manera aproximada en que el mercado establece el valor de una empresa.

El problema no es tanto que los macroeconomistas digan cosas que son inconsistentes con los hechos. El problema de verdad es que a otros economistas les dé igual que a los macroeconomistas los hechos les den igual. Una tolerancia indiferente hacia el error evidente es algo todavía más destructivo para la ciencia que consagrarse a hacer apología del error. Es triste reconocer que los economistas que hicieron contribuciones tan importantes al inicio de sus carreras siguieron una trayectoria que los alejó de la ciencia.

La ciencia y el espíritu de ilustración son los logros humanos más importantes. Son más importantes que cualquiera de nuestros sentimientos. Puede que no compartan mi compromiso con la ciencia: ¿les gustaría que a su hijo lo tratara un médico que favoreciera a un amigo partidario de las antivacunas y a su otro amigo homeópata, antes que a la ciencia médica? Si no es así, ¿por qué debería esperar que la gente que busca respuestas siga prestando atención a los economistas cuando se den cuenta de que estamos más preocupados por nuestros amigos que por los hechos?

Parece que mucha gente admira lo que dijo M. E. Foster sobre que sus amigos eran más importantes para él que su país. En mi opinión, habría sido más admirable si hubiera dicho: "Si tengo que elegir entre traicionar a la ciencia y traicionar a un amigo, espero tener el valor suficiente de traicionar a mi amigo".
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Este artículo en un extracto, editado por Joaquín Estefanía, del ensayo The trouble wich macroeconomics, de Paul Romer.
Paul Romer es economista jefe del Banco Mundial desde el pasado mes de octubre.
Traducción de Álvaro San José.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Rusia y su nuevo orden democrático post-occidental

Mar, 28/02/2017 - 07:01
Alfredo Jalife-Rahme, La Jornada

¿Asistimos a la muerte de los insulsos Foros Económicos de Davos y su misántropo globalismo financierista –que colisiona con la anhelada universalidad–, mientras regresamos al modelo del orden de Westfalia de 1648, donde se asientan las soberanías y sus nacionalismos? La relevante Conferencia de Seguridad de Múnich (CSM), en vísperas de su reunión anual, publicó el Reporte 2017, ¿post-verdad, post-occidente, post-orden? (https://goo.gl/9ecVde).

Deutsche Welle comenta el reporte de la era post-occidental que exhibe un “frágil orden mundial (https://goo.gl/IzrBxi)” debido a que el ascenso del populismo (sic) amenaza el orden internacional que vive un momento antineoliberal a escala global cuando el repliegue de EEUU en el escenario mundial puede permitir que otros tomen ventaja del vacío de poder. En efecto: Rusia ya resucitó entre los muertos, China se consolida imperturbablemente, mientras se desfonda la Unión Europea (UE) y EEUU padece su decadencia doblemente implosiva y explosiva.

Wolfgang Ischenger, anterior embajador alemán en EEUU y presidente de la CSM, afirmó que existe mayor inestabilidad global desde el fin de la Segunda Guerra Mundial cuando algunos de los pilares más fundamentales de Occidente y del orden internacional liberal (sic) se han debilitado.

Ischenger alega que el mundo se encuentra al borde de una era post-occidental, en la que los actores no-occidentales configuran los asuntos internacionales, en paralelo o aun en detrimento del andamiaje multilateral que ha formado el fundamento del orden liberal internacional desde 1945. Y pregunta: ¿Estamos entrando en un post-orden mundial?

Ischenger fue más explícito durante sus entrevistas y declaró al cotidiano berlinés Tagesspiegel que desgraciadamente EEUU no tiene ningún valor como ninguna personalidad simbólica de la moral (sic) política de Occidente. Europa debe llenar el vacío que se derive y asumir más responsabilidades de liderazgo.

Alemania se queda huérfana cuando falta ver el resultado de tres elecciones en Holanda, Francia y Alemania que decidirán el destino de la UE, donde Nigel Farage –promotor del Brexit y aliado de Donald Trump– predice que imitarán el populismo anglosajón nor-atlántico.

El reporte 2017 de la CSM señala que Trump en su toma de posesión no mencionó democracia, libertad o derechos humanos y, en contrapunto, ha promovido un trascendental requilibrio del orden global mediante una miríada de maniobras (sic) políticas, incluyendo esquivar tradiciones diplomáticas arraigadas, con su crítica insidiosa (sic) de los aliados tradicionales de EEUU y la prohibición al visado de ciudadanos de siete países islámicos.

El reporte aborda la característica de un ambiente político de post-verdad (sic) creado por una base interconectada de votantes que refleja la desinformación (sic) y su habilidad para influir en las estructuras políticas y socavar las narrativas de los medios tradicionales, lo que en su conjunto tiene repercusiones consecuentes en seguridad. Desde hace mucho que Occidente (whatever that means) vive de sus fake news para promover sus guerras (v.gr inexistentes armas de destrucción masiva en Irak), las cuales se han acentuado en su ambiente de caos doméstico/global.

El reporte aduce que, más allá de la existencia de la OTAN en su presente formato o del renegar de las alianzas tradicionales por unas nuevas, el presente estado de los asuntos ha movido la dinámica global y regional entre los países. Ulrich Rippert, del portal WSWS, interpreta que la CSM se caracterizó por su atmósfera bélica y de propaganda a favor del rearme, lo cual ilustra con la opinión militarista de varios medios alemanes (https://goo.gl/gecJjv).

Die Zeit pregunta si ¿la UE requiere la bomba (nuclear)? y lamenta que la Bundeswehr (el ejército alemán) no pueda disponer libremente de las armas nucleares de EEUU estacionadas en Alemania, por lo que algunos países europeos podrían optar por su propia disuasión nuclear, independiente de EEUU.

Cuando la UE ya perdió el paraguas nuclear de Gran Bretaña, lo cual puede ser imitado por Francia –las únicas dos potencias europeas nucleares–, Die Zeit critica que los alemanes olvidaron cómo pensar en términos nucleares.

Jan Techau, director del Foro Richard C. Holbrooke de la Academia Estadounidense de Berlín, comenta que los asuntos militares constituyen la disciplina suprema (sic) de la política extranjera por lo que Alemania, carente de armamento nuclear, será confrontada a una política extranjera de desafíos en seguridad que el país no se atreve a imaginar hoy en sus peores pesadillas y agrega que el periodo de una nueva incertidumbre estratégica en Europa obliga a implicarse militarmente.

En la CSM, el vicepresidente Mike Pence, evangelista más acendrado que el mismo Trump, intentó calmar la angustia de los europeos y afirmó el compromiso de EEUU con la OTAN en su confrontación con una Rusia más asertiva. Se permea que la brutal defenestración de Michael Flynn, asesor de Seguridad Nacional, ha enfriado las relaciones entre EEUU y Rusia (https://goo.gl/0NQiYo).

El canciller ruso Sergei Lavrov replicó a Pence: exhortó finiquitar el orden mundial dominado por Occidente y señaló que Moscú deseaba establecer una relación pragmática con respeto mutuo y el conocimiento de las responsabilidades para la responsabilidad global con EEUU (https://goo.gl/YzhWvj).

Lavrov desechó a la OTAN como reliquia de la guerra fría y expresó su esperanza de que el mundo “escogerá un orden mundial democrático (sic) –un orden post-occidental– en el que cada país sea definido por su soberanía”. Agregó que EEUU y Rusia nunca han estado en conflicto directo (¡supersic!), haciendo notar que eran cercanos vecinos a lo largo del estrecho de Bering. ¿Habrá insinuado el canciller ruso que EEUU se encuentra a muy corta distancia de los letales misiles interbalísticos nucleares de Rusia?

Ahora que escaló la tensión entre EEUU y China, antes de que un Trump deslactosado regresara a la realidad geopolítica y optara por la política de “una sola China (https://goo.gl/gTxCZQ)”, Pekín colocó sus misiles en la frontera con Rusia situada en la parte más cercana a EEUU.

Lavrov afirmó que deseaba vislumbrar un espacio común de relaciones de buena vecindad de Vancouver a Vladivostok.

A propósito, Sergei Shoigú, ministro de Defensa ruso, afirmó que “los intentos de Occidente por frenar el nuevo orden mundial conducen hacia la anarquía (https://goo.gl/VhZNrM)” y alertó que tales acciones podrían desencadenar el uso de fuerza militar (sic) como instrumento principal para la solución de problemas cuando las relaciones entre los países se vuelven más tensas en medio del incremento de la lucha por los recursos y el control de las rutas de transporte.

El mundo se encuentra en una clásica fase de transición que proviene del viejo orden Occidental anglosajón, que no fenece completamente, y se encamina al nuevo orden post-occidental que es ya tripolar entre EEUU/Rusia/China, lo cual admite a regañadientes el geoestratega más rusófobo del mundo: Brzezinski (https://goo.gl/JDSJ1s).

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Peligra el futuro de la alimentación humana

Lun, 27/02/2017 - 07:01

Será difícil acabar con el hambre para 2030 porque está en peligro la capacidad de la humanidad para alimentarse debido a las crecientes presiones sobre los recursos naturales, la mayor desigualdad y las consecuencias del cambio climático, alerta el último informe de la FAO. En los últimos 30 años, se lograron grandes avances significativos en la reducción del hambre, aunque la “expansión de la producción alimentaria y del crecimiento económico vino con un costo muy alto para el ambiente”, señala la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura en el documento divulgado este miércoles 22.

“Casi la mitad de los bosques que antaño cubrían el planeta han desaparecido y las aguas subterráneas se agotan con rapidez”, señala el documento “El futuro de la Alimentación y la Agricultura: Tendencias y desafíos”. “Las fuentes de agua subterránea se agotan rápidamente. La biodiversidad se ha visto gravemente erosionada”. Eso hace que “de continuar las tendencias actuales, podrían superarse los límites planetarios”, alerta el director general de la FAO, José Graziano da Silva, en la introducción al informe.

En 2050, se estima que el planeta tendrá 10.000 millones de habitantes. En un contexto de moderado crecimiento económico, el aumento de población elevará la demanda mundial de productos agrícolas en 50 por ciento respecto de la actual, lo que incrementará la presión sobre los recursos naturales ya muy exigidos.

Asimismo, un mayor número de personas comerán menos cereales y más carne, frutas, verduras y alimentos procesados, como resultado de la actual transición que experimenta la dieta global y que se suma a las presiones ya existentes, generando más deforestación, mayor degradación del suelo y un aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero.

A eso se suman las dificultades derivadas del cambio climático, lo que “afectará cada aspecto de la producción alimentaria”, señala el informe, como una mayor variabilidad en las precipitaciones, mayor frecuencia de sequías e inundaciones.

¿Hambre cero? La cuestión central que plantea la FAO en su informe es si los sistemas alimentarios y agrícolas serán capaces de cubrir de forma sostenible las necesidades futuras de la creciente población mundial.

Según la la agencia, sí podrán hacer frente a esas necesidades crecientes y de forma sostenible, pero para lograrlo y asegurarse de que los beneficios lleguen a toda la humanidad, se necesitarán “grandes transformaciones”.

Pero sin un impulso a las inversiones y un reequipamiento de los sistemas alimentarios, muchas personas todavía seguirán hambrientas en 2030, cuando vence el plazo para cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, en especial el de erradicar la inseguridad alimentaria crónica y la malnutrición, alerta el documento.

“Sin un esfuerzo adicional para promover un desarrollo que tenga en cuenta a los más pobres, reduzca las desigualdades y proteja a los más vulnerables, más de 600 millones de personas estarán subalimentadas en 2030”, precisa. “De hecho, los avances actuales no serán suficientes para erradicar el hambre para 2050”, acota.

¿De dónde vendrá nuestra comida? Dada las pocas posibilidades de aumentar las tierras dedicadas a la agricultura y el agua empleada, el aumento de la producción para cubrir la mayor demanda tendrá que lograrse principalmente mejorando la productividad y la eficiencia en el uso de los recursos, recomienda la FAO.

Pero es preocupante la tendencia a la estabilización del crecimiento de la producción de cultivos importantes. Desde la década de los años 90, las cosechas de maíz, arroz y trigo aumentaron en promedio uno por ciento al año, advierte el informe.

Para hacer frente a los desafíos señalados en el documento, entre otros, no es posible seguir haciendo lo mismo como hasta ahora.

“Se necesitarán grandes transformaciones en los sistemas agrícolas, en las economías rurales y en la gestión de los recursos naturales si queremos hacer frente a los múltiples desafíos que tenemos por delante, así como si queremos explotar todo el potencial de la alimentación y la agricultura para garantizar un futuro saludable para todas las personas y todo el planeta”, subraya.

“Los sistemas agrícolas intensivos que utilizan muchos insumos, causantes de la masiva deforestación, de la escasez de agua, del agotamiento del suelo y de las grandes emisiones de gases invernadero, no pueden ofrecer una producción agrícola y alimentaria sostenible”, asegura la FAO.

Más con menos El mayor desafío es producir más con menos, al tiempo que se protegen y se mejoran las distintas formas de sustento de los pequeños agricultores familiares y se garantiza la alimentación de las personas más vulnerables.

“Para ello se precisa un enfoque de doble vía que combine las inversiones en protección social con inversiones en actividades favorables a los pobres. De esta manera, se abordará la subalimentación al mismo tiempo que se incrementarán las oportunidades para la generación de ingresos de las personas pobres”, recomienda la FAO.

Según esa agencia de la ONU, el mundo debe cambiar a sistemas de alimentación más sostenibles, que logren un uso más eficiente del suelo, del agua y de otros insumos y reduzcan de forma sensible el uso de combustibles fósiles, para reducir drásticamente las emisiones contaminantes, lograr una mayor conservación de la biodiversidad y reducir el volumen de los desperdicios.

Para se necesita una mayor inversión en los sistemas agrícolas y agroalimentarios, así como más fondos para la investigación y el desarrollo, recomienda el informe, así se podrá promover la innovación, impulsar la producción sostenible y encontrar mejores formas de hacer frente a los problemas de escasez de agua y de cambio climático, precisa.

Además de impulsar la producción y la resiliencia, es también fundamental crear cadenas para el suministro de alimentos que mejoren la relación entre productores y mercados en las ciudades de los países de bajos y medianos ingresos, además de medidas para mejorar el acceso de los consumidores a alimentos seguros y nutritivos y a un precio accesible, como políticas de precios y programas de protección social, añade el informe.

El director adjunto de la FAO para economía y desarrollo social, Kostas Stamoulis, subrayó que el mayor desafío para la agricultura y la alimentación en el futuro será el recalentamiento planetario. “Requiere cambios en las prácticas agrícolas y en el desarrollo de una agricultura que se adapte mejor al cambio climático”, subrayó.

Stamoulis, y los otros dos autores del informe, Rob Vos, director de la División de Desarrollo de Economía Agrícola, y Lorenzo Bellu, jefe del equipo de Estudios de Perspectiva Mundial, organizaron el martes 21 una conferencia de prensa para profundizar sobre los asuntos más importante de este nuevo informe de la FAO.
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Fuente: IPSUna mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Los compinches de Trump

Sáb, 25/02/2017 - 20:48
Naomi Klein, La Jornada

Alejémonos para tener una visión más amplia de lo que ahorita ocurre en Washington. Las personas que ya poseen una porción absolutamente obscena de la riqueza del planeta, cuya parte crece año tras año –según el último conteo, ocho hombres son dueños de la mitad del mundo–, están empeñados en obtener más. Las figuras centrales en el gabinete de Donald Trump no sólo son ultrarricos, también obtuvieron su dinero causando daño a los más vulnerables del planeta y al planeta mismo, a sabiendas de que lo hacían. Parece que ese es un requisito para trabajar ahí.

Está el banquero-chatarra Steve Mnuchin, el elegido de Trump para ser secretario del Tesoro, cuya máquina de ejecuciones hipotecarias sin ley echó de sus hogares a decenas de miles de personas.

Y pasando de hipotecas chatarra a alimentos chatarra llegamos a quien Trump eligió para ser secretario del Trabajo, Andrew Puzder. Como ejecutivo en jefe de su imperio de comida chatarra, no le era suficiente pagar a los trabajadores un salario abusivo, con el cual no podían vivir. Varias demandas también acusan a su compañía de robarles salarios a sus trabajadores, al dejar de pagarles por su trabajo y horas extra.

(N de la T: Después de la publicación original de este artículo, Puzder se retiró porque no reunía los votos suficientes en el Senado para ser ratificado como secretario del Trabajo.)

Y pasando de la comida chatarra a la ciencia chatarra, ahí está la elección de Trump para secretario de Estado, Rex Tillerson. Como ejecutivo en jefe de Exxon, su compañía financió y expandió la ciencia chatarra y cabildeó ferozmente, tras bambalinas, contra acciones internacionales para combatir el cambio climático. En parte debido a estos esfuerzos el mundo perdió décadas, durante las cuales deberíamos de haber estado dejando nuestro hábito de consumo de combustibles fósiles; en vez, aceleramos enormemente la crisis climática. Debido a estas decisiones, innumerables personas en este planeta ya están perdiendo sus hogares, por las tormentas y los crecientes niveles del mar; ya hay quienes mueren a causa de las olas de calor y las sequías, y millones verán desaparecer sus tierras debajo de las olas. Como siempre, los más pobres, mayoritariamente negros y morenos, son los primeros y más afectados.

Hogares robados. Sueldos robados. Culturas y países robados. Todo inmoral. Todo con altas ganancias.

Pero la reacción popular era cada vez mayor. Y por eso esta pandilla de ejecutivos en jefe –y los sectores de los cuales provienen– estaban justificadamente preocupados de que la fiesta llegaba a su fin. Estaban asustados. Banqueros como Mnuchin recuerdan el colapso financiero de 2008 y las discusiones acerca de la nacionalización de la banca. Presenciaron el levantamiento del movimiento Ocupa y luego la resonancia del mensaje antibanquero de Bernie Sanders durante su campaña.

Jefes del sector servicios, como Andrew Puzder, están espantados con el creciente poder de la Lucha por 15 dólares (N de la T: movimiento por el pago de 15 dólares la hora), la cual ha ido obteniendo victorias en ciudades y estados en todo el país. Y si Bernie hubiera ganado en la sorprendentemente cerrada primaria, la campaña podría haber tenido un defensor en la Casa Blanca. Imagine qué tan aterrador es eso para un sector que depende de la explotación laboral para mantener los precios bajos y las ganancias altas.

Y nadie tiene más motivos para temer el ascenso de los movimientos sociales que Tillerson. Debido al creciente poder del movimiento global contra el cambio climático, Exxon está bajo fuego en todos los frentes. Los oleoductos que transportan su petróleo son bloqueados no sólo en Estados Unidos, sino en todo el mundo. Las campañas de desinversión se esparcen como fuego, provocando incertidumbre en los mercados. Y en este último año la Comisión de Bolsa y Valores y varios fiscales generales estatales investigaron engaños cometidos por Exxon. Que no quede duda: las acciones contra el cambio climático representan una amenaza existencial para Exxon. Las metas de temperatura en el acuerdo climático de París son incompatibles con quemar el carbono que compañías como Exxon tienen en sus reservas, y que es fuente de su valor en el mercado. Por eso los accionistas de Exxon plantean preguntas cada vez más duras acerca de si están a punto de quedarse con un montón de acciones inútiles.

Este es el telón de fondo del ascenso de Trump al poder: nuestros movimientos comenzaban a ganar. No estoy diciendo que eran suficientemente fuertes. No lo eran. No estoy diciendo que estaban suficientemente unidos. No lo estaban. Pero definitivamente algo estaba cambiando. Y en vez de arriesgarse a la posibilidad de un mayor progreso, esta pandilla de portavoces de los combustibles fósiles, comerciantes de comida chatarra y prestamistas depredadores se unieron para asumir el control del gobierno y proteger su mal habida riqueza.

Seamos claros: esta no es una transición pacífica del poder. Es una toma empresarial del poder. Los intereses que desde hace mucho le han pagado a ambos partidos para que acaten sus órdenes, se cansaron de jugar el juego. Al parecer, todas esas cenas con políticos, todo ese adular y esos chantajes legales insultaban su sensación de ser poseedores de un derecho divino.

Así que ahora quitaron al intermediario e hicieron lo que todo mandamás hace cuando quiere que algo se realice bien: lo lleva a cabo él mismo. Exxon para la Secretaría de Estado. Hardee’s para la Secretaría del Trabajo. General Dynamics para la Secretaría de la Defensa. Y los tipos de Goldman básicamente para el resto. Tras décadas de privatizar a cachos el Estado decidieron ir por el gobierno. La última frontera final del neoliberalismo. Por eso Trump y sus nominados se ríen de las débiles objeciones a los conflictos de interés: todo es un conflicto de interés, ese es el punto.

¿Qué hacemos al respecto? Primero, siempre recordemos sus debilidades, hasta cuando ponen en práctica su crudo poder. La razón por la cual cayó su máscara, y ahora presenciamos un mandato empresarial sin disfraces, no es porque las empresas se sintieron todopoderosas; es porque les entró pánico.

Es más, la mayoría de los estadunidenses no votó por Trump. Cuarenta por ciento se quedó en sus hogares, y entre quienes votaron una clara mayoría lo hizo por Hillary Clinton. Él ganó dentro de un sistema muy amañado. Aún dentro de este sistema, él no ganó. Clinton y el establishment del Partido Demócrata perdieron. Trump no ganó con abrumador entusiasmo y grandes cifras. Ganó porque Hillary tenía números reducidos y falta de entusiasmo. El establishment del Partido Demócrata no creyó que fuera importante hacer campaña ofreciendo mejoras tangibles para las vidas de las personas. Prácticamente no tenían nada que ofrecer a la gente cuya vida ha sido diezmada por los ataques neoliberales. Pensaron que podían hacer campaña sólo con el miedo a Trump, y no funcionó.

Estas son las buenas noticias: Todo esto hace que Trump sea increíblemente vulnerable. Este es el tipo que llegó al poder diciendo la más atrevida y descarada mentira, vendiéndose como defensor del hombre trabajador, que finalmente iba a enfrentarse al poder e influencia empresariales en Washington. Una parte de su base ya tiene el remordimiento del comprador, y cada vez van a ser más.

¿Algo más a nuestro favor? Esta administración va contra todos a la vez. Hay reportes de un presupuesto de choque y temor: será recortado en 10 billones de dólares a lo largo de 10 años, reducirán todo, desde programas contra la violencia de género, para las artes, apoyos a la energía renovable, a la colaboración comunitaria en la seguridad. Queda claro que esta estrategia de guerra relámpago nos abrumará. Pero podrían terminar sorprendidos: podría unirnos bajo una causa común. Y si la escala de las marchas de las mujeres es un indicador, fue un buen comienzo.

Construir coaliciones robustas en tiempos de una política aislada es un trabajo duro. Hay dolorosas historias que deben ser enfrentadas antes de poder progresar. Además, buscar fondos y el activismo de celebridades suelen confrontar a la gente y los movimientos en vez de promover la colaboración. Sin embargo, las dificultades no pueden ceder el paso a la desesperanza. Cito un dicho popular de la izquierda francesa: Los tiempos exigen optimismo; guardemos el pesimismo para mejores tiempos. (“L’heure est à l’optimisme, laissons le pessimisme pour des temps meilleurs.”)

Personalmente, no puedo armarme de optimismo. Pero en este momento, cuando todo está en riesgo, podemos y debemos localizar nuestra más firme determinación.>
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Este artículo se publicó en The Nation.
Traducción: Tania Molina Ramírez

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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¿Quien se ha beneficiado de los rescates bancarios en la UE?

Ven, 24/02/2017 - 15:40

Entre 2008 y 2015, los Estados miembros de la UE han perdido 213.000 millones de euros en distintos tipos de paquetes y rescates bancarios. Los rescates en la UE conllevan un coste oculto para los contribuyentes. Contratos por valor de cientos de millones de euros a empresas de auditora y asesoría financiera. Las Cuatro Grandes empresas de auditoría: (EY, Deloitte, KPMG y PWC), junto a un pequeño grupo de empresas de consultoría financiera, operan como un oligopolio en el negocio del rescate bancario.

El negocio del rescate es la última investigación del Transnational Institute (TNI) que se ha publicado hoy y en la que se revelan detalles de cómo los rescates bancarios en la UE se han convertido en negocios que benefician a un pequeño grupo de empresas auditoras y asesoría financiera. De acuerdo a datos de la UE, los rescates bancarios han generado hasta 2017 una pérdida de más de 200.000 millones de euros. Este es el estudio más exhaustivo que se ha hecho a nivel europeo después de la crisis del 2008 sobre quiénes se han encargado de diseñar e implementar los programas de rescate en la UE.

¿Quién se beneficia de los rescates bancarios? Las Cuatro Grandes empresas de auditoría: EY, Deloitte, KPMG y PWC han diseñado los paquetes de rescate más importantes de la UE y, junto a un pequeño grupo de empresas de consultoría financiera, operan como un oligopolio. A estas empresas se las ha recompensado con más contratos, a pesar del hecho que prestaron un pobre asesoramiento a los bancos antes de la crisis y de que no dieran la voz de alarma sobre la incoherencia de los modelos de negocio y el riesgo de las prácticas que estaban desplegando.

Según Sol Trumbo Vila, co-autora y coordinadora de esta publicación, el fenómeno de las “puertas giratorias”, por el que antiguos altos ejecutivos de las finanzas pasan a ocupar cargos directivos en las instituciones de la UE y viceversa, podría encontrarse en el origen de esta situación. “Otra posibilidad, es que la creciente complejidad de las finanzas en las últimas décadas y la externalización de la gestión de los asuntos financieros al sector privado ha dejado a los gobiernos y las instituciones de la UE sin alternativas”, concluye.

“Los europeos tienen el deber de conocer que un pequeño grupo de empresas ha hecho negocios de cientos de millones de euros en diferentes países asesorando a los bancos, y que a pesar de haber otorgado pobres recomendaciones, vuelven a ganar millonarios contratos asesorando a gobiernos sobre cómo rescatar a sus antiguos clientes en bancarrota”. Además, agrega Sol Trumbo, “esto sucede en toda la UE, lo que confirma el carácter sistémico de esta realidad”.

El coste oculto del rescate para los contribuyentes “La ciudadanía europea se ha ido acostumbrando cada vez más a la idea de que se pueden utilizar fondos públicos para salvar de la quiebra a las instituciones financieras, y sin embargo, sabe muy poco de los detalles de cómo se salvan los bancos y quienes se benefician en el proceso”. Para Susan George, Presidenta del TNI, “este informe ayudará a entender quién es quién y cómo funciona el negocio del rescate”.

A pesar de que nueva legislación de la UE contiene medidas positivas para atajar los peores conflictos de interés, la influencia del grupo de empresas que constituyen el negocio del rescate, no deja de crecer.

“Es necesario abordar la dependencia de un sector financiero dominado por empresas e intereses privados, así como crear alternativas públicas y democráticas que sustituyan al oligopolio privado de las empresas de auditoría, o al menos que operen en paralelo” opina Susan George, y recomienda que “la banca pública puede ser un primer paso para fortalecer las instituciones públicas de forma que éstas puedan administrar mejor los asuntos financieros y bancarios y responder ante nuevas crisis”.

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Cuba responde a la hija del golpista

Xov, 23/02/2017 - 20:31

Frente a los airados reclamos de Mariana Aylwin respecto de la prohibición de ingresar a Cuba para recibir el homenaje a su padre Patricio Aylwin, el gobierno cubano se ha permitido recordar que:

|1.- Por el inmenso cariño y reconocimiento que, día a día, recibe, en la Isla de Martí, el Presidente mártir Salvador Allende, rendirle honores en su territorio a quien promovió y justificó el golpe de Estado en Chile, de 1973, resulta una ofensa palmaria a la conciencia recta de muchas generaciones de cubanos.

Si alguien tiene dudas, las imágenes son elocuentes:
https://www.youtube.com/watch?v=SnECpGlTUdI

2.- Tampoco es procedente permitir el reconocimiento en la patria de Juan Almeida Bosque, a quien pactó y convivió en el poder, con el dictador Augusto Pinochet, especialmente entre los años 1990 – 1994. 3.- No es comprensible ni consecuente que se busque homenajear en Cuba a quién, en 1971, se opuso al ingreso a Chile de Fidel Castro Ruz, líder de la revolución de la dignidad latinoamericana.

4.- Sorprende, además, que personajes como el derechista y millonario Sebastián Piñera, afirmen que la decisión soberana de Cuba es un agravio contra Chile, cuando la mayor ofensa para los chilenos es que mantenga su fortuna, de más de dos mil millones de dólares, en paraísos fiscales, libre de los impuestos que pagan hasta los más pobres, como el IVA a los alimentos.

5.- La Sra. Mariana Aylwin, quien ha sido parte activa de campañas desestabilizadoras de los procesos transformadores de Venezuela y Cuba, debería tener el pudor de no pretender burlarse de los pueblos en el mismo suelo de los injuriados.

Debería, en cambio, comenzar a poner el acento de sus preocupaciones en las injusticias sufridas por el pueblo mapuche; en las privatizaciones efectuadas por Pinochet en favor de sus amigos mientras masacraban al pueblo chileno; en la recuperación del cobre para Chile; en una educación y salud gratuita y de calidad para los más humildes de su país; de la miserable previsión de los adultos mayores despojados por los negociantes de las AFP, nacidas del Plan Laboral de la Dictadura Militar; de la usura de los bancos con los deudores habitacionales; y de las relaciones corruptas entre la política y el dinero mal habido de los depredadores corporativos.

6.- Esa misma recomendación se la damos al canciller Heraldo Muñoz quien, además, tendría que ocuparse del maltrato y vejamen recibido por la senadora colombiana Piedad Córdoba, en su ingreso a Chile el 2016, por parte de la policía chilena, por su condición de afro – descendiente, progresista y comprometida con el proceso de paz en Colombia.
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Ver: La muerte de Patricio Aylwin, golpista en 1973 y heredero de la dictadura en 1990Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Tras siete años de rescate los griegos se hunden aún más en la pobreza

Xov, 23/02/2017 - 16:04
Karolina Tagaris, Reuters

La pensionista griega Dimitra dice que nunca imaginó que su vida se reduciría a recibir alimentos donados: algo de arroz, dos bolsas de pasta, un paquete de garbanzos, algunos dátiles y un envase de leche para todo el mes.

A sus 73 años, Dimitra -que en otros tiempos ayudó ella misma a los más necesitados como repartidora de comida en Cruz Roja- está entre el creciente número de griegos que a duras penas se las apañan para sobrevivir.

Tras siete años de rescates en los que han fluido hacia el país miles de millones de euros, la pobreza no se reduce, sino que crece como en ninguna otra parte de la Unión Europea.

"Nunca se me pasó siquiera por la cabeza", dijo, negándose a dar su apellido por el estigma de aceptar donaciones de comida que todavía pervive en Grecia. "Viví austeramente. Nunca me fui de vacaciones. Nada, nada, nada", dijo.

Ahora tiene que destinar más de la mitad de sus 332 euros de ingresos mensuales a pagar el alquiler de un diminuto apartamento ateniense. El resto: facturas.

La crisis financiera global y sus consecuencias obligaron a cuatro países de la zona euro a acudir a los acreedores internacionales. Irlanda, Portugal y Chipre tuvieron que pasar por rescates, de los cuales ya han salido los tres, y sus economías han vuelto a crecer. Pero Grecia, el primer país en ser rescatado en 2010, ha necesitado tres rescates.

Los fondos de rescate de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional salvaron a Grecia de la bancarrota, pero las políticas de austeridad y las reformas que los acreedores impusieron como condición han contribuido a convertir la recesión en una depresión.

El primer ministro, Alexis Tsipras, cuyo Ejecutivo de izquierdas está perdiendo apoyos en las encuestas de opinión, ha intentado hacer del sufrimiento de los griegos un grito de guerra en la última ronda de las prolongadas negociaciones con los acreedores que bloquean la entrega de más desembolsos.

"Tenemos que tener cuidado con un país que ha sufrido el saqueo y cuya gente ha hecho y sigue haciendo tantos esfuerzos en nombre de Europa", dijo este mes.

Gran parte de las enormes sumas de ayuda financiera ha llegado en forma de nueva deuda utilizada para pagar antiguos préstamos. Pero, independientemente de quién tenga la culpa del empeoramiento de las condiciones de vida, las cifras de pobreza de la agencia estadística comunitaria son alarmantes.

Grecia no es el miembro más pobre de la UE; la tasa de pobreza es más alta en Bulgaria y Rumanía. Sin embargo, Grecia no está lejos ocupando el tercer puesto, pues las cifras de Eurostat muestran que el 22,2 por ciento de su población sufría "privación material severa" en 2015.

Además, mientras que estas cifras se han reducido enormemente en los países balcánicos poscomunistas -casi en un tercio, en el caso de Rumanía-, el porcentaje griego casi se ha doblado desde 2008, el año en que arrancó la crisis financiera global. En general, la tasa de la UE bajó del 8,5 al 8,1 por ciento durante ese período.

Diferentes organizaciones internacionales, incluida la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), han instado al Ejecutivo ateniense a priorizar la búsqueda de una solución para paliar la pobreza y la desigualdad.

El desempleo ha caído de un pico del 28 por ciento del total de la fuerza laboral al 23 por ciento, pero el porcentaje sigue siendo el más alto del club comunitario. Desde que empezó la crisis, la economía se ha contraído en una cuarta parte y miles de empresas han cerrado para siempre.

Las esperanzas de que la economía repunte este año son altas, pero los datos publicados la semana pasada mostraron que volvió a contraerse entre octubre y diciembre tras dos trimestres consecutivos de crecimiento.

"Todo el mundo está pasando por malos momentos - toda Grecia está así", dijo Eva Agkisalaki, una exprofesora de 61 años que colabora como voluntaria en un comedor de beneficiencia dirigido por la Iglesia ortodoxa.

Agkisalaki no pudo acceder a una pensión porque su contrato acabó cuando se elevó la edad de jubilación a los 67 años bajo el programa de rescate y no pudo encontrar otro trabajo. Parte de la pensión de su marido, reducida de 980 a 600 euros también como consecuencia de las reformas exigidas por los acreedores internacionales, va a las familias de su hijo y de su hija.

A cambio de su voluntariado, Agkisalaki recibe alimentos del comedor de beneficiencia, los cuales comparte con su hija desempleada y su hijo.

"Estamos vegetando", dijo mientras preparaba una larga mesa de madera para el próximo almuerzo, consistente en sopa de habas, pan, un huevo, un trozo de pizza y una manzana. "Simplemente existimos. La mayoría de Grecia se limita a existir".

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Grecia regresa al escenario

Mér, 22/02/2017 - 19:01
Alejandro Nadal, La Jornada

Los tiempos no podían ser más desafortunados para recibir noticias negativas sobre la crisis en Grecia. Después de algunos meses en el congelador, el tema de la moratoria y de una posible salida griega de la esfera del euro vuelve a sembrar la alarma en Europa. Pero ahora esto se combina con los exabruptos de las primeras semanas de Trump en la Casa Blanca, así como con las peripecias sobre las negociaciones del Brexit y las perspectivas de las elecciones en Francia, Holanda y Alemania en los próximos meses. Este torbellino de acontecimientos corre el riesgo de entorpecer el desenlace de las negociaciones sobre el rescate en Grecia y sus consecuencias.

La gravedad del problema que afronta la economía griega no debe sorprender a nadie. Para quien ha seguido de cerca la crisis en la eurozona no es nada nuevo ver el tsunami de vencimientos que se perfila este verano y que no podrá ser contenido fácilmente. Desde hace tiempo hemos observado cómo las decisiones tomadas por la Comisión Europea y los acreedores simplemente han consistido en, como se dice vulgarmente, ir pateando el bote para ganar tiempo. Bueno, pues parece que el tiempo se acabó y ha llegado el momento de tomar decisiones.

La primera constatación es que los programas de rescate de la economía griega no han funcionado. La economía sigue sin poder regresar a algo que se parezca a un sendero de crecimiento. El año pasado el PIB acusó una tasa de crecimiento positiva, pero todavía en un rango muy mediocre (0.6 por ciento). Y los reclamos triunfalistas sobre la salida de la recesión (por parte del ministro de economía, Giorgos Stathakis) son más propaganda que el resultado de una evaluación rigurosa sobre el desempeño económico de su país.

Lo cierto es que el desplome económico que duró de 2008 hasta 2015 equivale a una pérdida real en el nivel del PIB superior a 25 por ciento. Y el nivel de desempleo se mantiene en 28 por ciento, una cota comparable a la de la gran depresión. El estándar de vida de la población ha sufrido en todos los renglones, desde servicios de salud, hasta consumo de alimentos. A nivel macroeconómico, los tecnócratas amigos de la austeridad fiscal siempre justificaron sus paquetes draconianos con el argumento de que el nivel de endeudamiento de la economía griega iría reduciéndose paulatinamente. Pero hoy se observa que ese resultado no sólo no se ha alcanzado, sino que no se podrá lograr en el marco de las políticas actuales. Cuando arrancaron los programas de rescate en 2010 se esperaba que la razón deuda/PIB pasaría de 115 por ciento a un nivel cercano a 150 por ciento en 2015 debido al peso que tendrían las metas de austeridad (superávit primario) sobre la economía helénica. Sin embargo, hoy el coeficiente deuda/PIB supera la marca de 176 por ciento. Claramente el programa de ajuste que la troika impuso en Grecia ha desembocado en un círculo vicioso que engendra menos crecimiento y mayor endeudamiento. Ese programa se encuentra fuera de control.

Este verano Atenas afronta vencimientos por más de 10 mil 500 millones de euros y no tiene capacidad de pago. En un informe técnico preparado por funcionarios del Fondo Monetario Internacional se concluye que bajo las condiciones actuales, la economía griega no podrá alcanzar las metas de crecimiento que permitirían afrontar el servicio de la deuda. El Fondo no cree que Atenas pueda alcanzar un superávit primario de 3.5 por ciento del PIB y al mismo tiempo crecer en 2017. Y bajo tales circunstancias, los protocolos del FMI le obligarán a no participar en un nuevo paquete de rescate al lado de las instituciones europeas.

En la última ronda de negociaciones el FMI argumentó que Grecia solamente podría volver a crecer y a reducir su coeficiente de endeudamiento si se realizara una quita significativa en el monto de su deuda. Pero el FMI sabe que la Comisión Europea no aprobará una quita y seguirá presionando a Atenas, casi hasta el punto de orillarla a la salida de la esfera euro. En los últimos meses el gobierno griego dio marcha atrás en algunas promesas a sus acreedores, lo que contaminó más el tenso ambiente de las negociaciones. Para Alemania, Holanda y Finlandia, la situación es propicia para expulsar a Atenas de la unión monetaria. Sus cálculos pueden desembocar en muy mal resultado para el euro y para todo el proyecto europeo.

Después de siete años de una implacable austeridad fiscal y de un programa de privatizaciones y ‘reformas estructurales’, Grecia sigue sufriendo la peor crisis experimentada por una economía desarrollada. Y la debacle no hace más que profundizarse y extenderse. Pareciera que esta tragedia ya la hemos visto muchas veces. Pero esta vez las cosas pueden ser diferentes. Tsipras y su partido pueden llegar al límite y a romper el delgado hilo del que está colgando la permanencia de Grecia en el euro. Después del golpe del Brexit, el Grexit podría ser fatal para el euro. Pero después de ocho años de castigo, quizás es la mejor salida para Grecia.

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Países de la OCDE ralentizan su crecimiento al 1,7%

Lun, 20/02/2017 - 15:19

El crecimiento del PIB de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) se ralentizó en 2016 al 1,7%, sensiblemente por debajo de la expansión del 2,4% registrada un año antes, según los datos provisionales publicados esta mañana por la institución con sede en París. En el cuarto trimestre, el crecimiento de los países de la OCDE se moderó al 0,4% respecto a los tres meses anteriores, cuando su expansión había alcanzado el 0,5%, mientras que en comparación con el mismo periodo de 2015 el crecimiento interanual fue del 1,7%. Esta ralentización se explica en gran medida por la evolución de Estados Unidos cuyo PIB progresó un 0,5 % en el cuarto trimestre, muy inferior al 0,9 % constatado entre julio y septiembre. También se constató una ralentización en otras dos de las grandes economías de la organización, Japón e Italia, donde el incremento en los últimos tres meses del pasado año fue del 0,2 %, frente al 0,3 % en el trimestre precedente. Por el contrario, Alemania y Francia registraron un incremento del 0,4 %, mientras entre julio y septiembre el incremento de ambos países fue del 0,1 y 0,2 %, respectivamente. En el Reino Unido, la tasa de ascenso se mantuvo en el 0,6 % por tercer trimestre consecutivo entre octubre y diciembre. De acuerdo a los datos de la OCDE, el mayor crecimiento en el cuarto trimestre correspondió a Polonia (+1,7%), por delante de Israel (+1,5%) y Noruega (+1,1%), mientras los países miembros con peor evolución fueron Finlandia (-0,5%) y Grecia (-0,4%). Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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¿Por qué los déspotas árabes no critican a Trump?

Dom, 19/02/2017 - 18:12
Robert Fisk, The Independent

Uno pensaría, dada la dureza antimusulmana del gobierno de Trump en Washington, que los reyes y dictadores árabes se estarían uniendo para condenar las despiadadas leyes sectarias elaboradas por un presidente estadunidense que está en favor de la tortura. Todas esas fanfarronadas sobre los tipos malos y el terror islámico. Frases bastante siniestras.

Nada de eso. Los potentados han estado abrumando el conmutador de la Casa Blanca con llamadas, tanto el egipcio Al Sissi como los árabes del Golfo. Emiratos Árabes de hecho expresó aprobación a las políticas de Trump. El monarca jordano, que desde luego fue el primero en llegar a Washington, fue seguido en rápida sucesión al salón del trono de Trump por Benjamin Netanyahu.

Es todo un galimatías. Los europeos levantan las cejas, chasquean la lengua y hasta condenan tibiamente al nuevo gobierno estadunidense, mientras las principales víctimas del nuevo régimen –¿acaso no lo estaremos llamando régimen dentro de poco?– guardan un silencio servil o asienten con aprobación a sus diabluras antimusulmanas. Tal vez haya sido mejor que el pobre Mahmoud Abbas de Palestina no haya recibido contestación a sus tres llamadas telefónicas.

Como todos predijimos, el Isis reaccionó condenando a Trump justo a tiempo. Lo mismo hizo Al Qaeda, cuya referencia al tonto en la Casa Blanca debió haber sido la primera vez en la historia moderna en que la reacción de quienes cometieron los crímenes de lesa humanidad del 11-S fue exactamente la misma que la de la mitad de los estadunidenses. Por cierto, los argelinos también felicitaron a Trump, no mucho después de hacer lo propio con Bashar al Assad por su tremenda (en sus palabras) victoria contra el terrorismo en Alepo oriental. Pero aquí hay más de lo que parece.

Claro, el Isis puede regodearse con que Trump en realidad es antimusulmán y que los dictadores árabes son tan indiferentes como él a sus pueblos. Pero la respuesta de los regímenes árabes al nuevo régimen estadunidense –sí, llamémoslo así– también es indicativa de lo cercanos que están unos de otros. La mayoría de potentados árabes llevan años alimentando a sus poblaciones con noticias falsas y hechos alternativos. También prometen siempre la victoria final contra la entidad sionista mientras esparcen su furia contra sus aliados. Los sauditas han atacado repetidas veces a Irak y a Siria; Emiratos y Egipto han bombardeado Libia, los sauditas y Emiratos han asaltado a Yemen.

Es un hecho extraño que tanto los árabes como Trump usan clichés. Si no es el mantra de tipo malo/terrorismo islámico del régimen de Trump, es la tontería de sólo-nosotros-combatimos-al-terrorismo-islámico de los regímenes árabes. Los dictadores y los gobiernos violentos de Medio Oriente han estado intercambiando esa basura durante años. Hemos tenido a los Sadat, los Mubarak, los Al Sissi, los Al Assad y los Saddam y a los reyes del Golfo endilgando fantasías a sus pueblos y amenazando a cualquiera que difiera de ellos.

De hecho, la cobarde prensa pro gubernamental de gran parte de Medio Oriente se parece mucho al periodismo complaciente en el que cree Trump. Busquen el equivalente a la televisión estatal egipcia o la televisión siria mirando Fox News. Los agentes árabes de seguridad tienen los poderes que el gobierno estadunidense envidia y que quisiera que su propia policía tuviera. En Medio Oriente, las minorías son reprimidas, los jueces son intimidados, los políticos son amenazados… y sus gobernantes creen en la tortura. ¿Les recuerdan a alguien? ¡Bienvenidos al Mundo Trump!

Recuerdo que el viejo Mubarak de Egipto regalaba a su pueblo constantes elecciones falsas –tema favorito de Trump– y recibía felicitaciones de los presidentes estadunidenses, republicanos y demócratas por igual, después de ganar en las urnas por más de 90 por ciento. Sean Spicer, el extremadamente raro amanuense de Trump, y sus infortunados asistentes, tienen contrapartes en todo ministerio de información árabe, templos de la verdad cuyos Spicers se ven obligados a repetir las fantasías y berrinches de sus amos. El paralelo es completo, puesto que los ministerios de información árabes no contienen ninguna información en absoluto.

Tendría que decir que, puesto que Trump y el Mundo Trump son casi intercambiables, hay algo en lo que se desvían con claridad. A menudo se acusa a los árabes de ser antisemitas, porque son anti israelíes. Pero los árabes también son semitas. Dada la negativa de Trump a mencionar a los judíos en el Día del Holocausto y su evidente disgusto por seis naciones musulmanas árabes, el régimen estadunidense podría ser acusado de antisemitismo tanto a causa de los judíos como de los árabes.

Pero seamos justos. Si Trump hiciera una gira por las dictaduras árabes que por el momento no están en guerra, se sentiría bastante en casa. Gran seguridad, policía fantástica, montones de tortura, elecciones extremadamente corruptas y enormes proyectos económicos que dañan el medio ambiente pero resultan por completo inútiles. Y si se une a sus hijos Eric y Donald júnior en la apertura del Torneo Internacional Trump de Golf en Dubai, entonces en verdad estará en el Mundo Trump.

Los potentados, reyes y crueles autócratas árabes deberían reunirse en Washington en su próxima cumbre. Encontrarían una atmósfera muy familiar. Para no hablar del presidente.
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La izquierda alemana sueña con dar por acabada la era Merkel

Ven, 17/02/2017 - 00:16
Philip Oltermann, ElDiario

Si todo va como desea Johanna Uekermann, el 25 de septiembre se despertará con la noticia de que Angela Merkel ha perdido las elecciones alemanas. "La era de las medidas de austeridad 'a la Merkel' (y a la Wolfgang Schäuble, el ministro de Hacienda del país) puede finalmente ser cosa del pasado", indica esta joven de 29 años, líder de la JuSos, la organización juvenil del Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD).

"Y si en Francia también ganara un socialista", dice, "eso supondría que dos presidentes de izquierdas y proeuropeos estarían al frente de dos de las grandes potencias económicas de la UE y mandarían un potente mensaje en contra de las tendencias nacionalistas que vemos en el Reino Unido y en otros países de la Unión Europea, así como en Estados Unidos".

Incluso los progresistas más convencidos podrían pensar que este escenario es bastante utópico, epecialmente si tenemos en cuenta que la única esperanza realista de la izquierda francesa es un candidato ( Emmanuel Macron) que asegura que no es ni de derechas ni de izquierdas y que se ha desmarcado del Partido Socialista.

Sin embargo, desde la semana pasada, políticos, activistas y miembros del Partido Socialdemócrata vuelven a soñar con una posible victoria. Desde que en enero se anunció que Martin Schultz, el expresidente del Parlamento Europeo, sería el candidato del partido en las elecciones presidenciales, el SPD no ha hecho más que subir en las encuestas.

Por segunda semana consecutiva, una encuesta publicada este miércoles por el Instituto Forsa da al SPD los mejores resultados de los últimos cinco años, con el 31% de los votos, solo tres puntos por detrás del Partido Democratacristiano (CDU) de Merkel.


Otra encuesta, también de Forsa, indica que en el supuesto, teórico, de que el voto fuera directo, Schultz obtendría el 37% de los votos y Merkel el 38%. Otra encuesta publicada la semana pasada prevé que el partido de Schultz se convertirá en el partido más importante del país, por delante de los conservadores.

"Estamos viendo muestras de un optimismo increíble en reuniones y en los actos de campaña", indica Uekermann. "Para algunos, Martin Schulz representa la vanguardia federalista, pero para nuestra generación sus puntos de vista son normales".

Bajo el predecesor de Schultz, Sigmar Gabriel, los socialdemócratas entraron en el Gobierno a través de una gran coalición pero a menudo les costó atribuirse el mérito de las iniciativas que impulsaron, como la introducción del salario mínimo en 2015.

Para muchos, Schulz no es casta Schulz no ha participado en la política nacional desde que fue elegido europarlamentario y el hecho de no ser considerado un miembro del establishment político de Berlín juega a su favor.

Ex-alcalde de Würselen, una localidad situada cerca de la frontera con Holanda, Schultz parece un tipo con los pies en la tierra. El periódico Bild no ha dudado en compararlo con el responsable de un supermercado de pueblo.

Muchos expertos creen que su historia de superación personal –dejó los estudios por un problema con el alcohol y el sueño roto de convertirse en futbolista profesional, que luego se recuperó para terminar trabajando como librero– puede atraer a los votantes de clase trabajadora que se desilusionaron con su viejo partido.

"Lo que podemos afirmar con bastante seguridad es que el Partido Socialdemócrata ha dejado atrás una era en la que presentaban a un candidato sabiendo de antemano, antes de que la campaña empezara, que iba a perder ante Merkel", indica Werner Patzelt, profesor de ciencias políticas de la Universidad Politécnica de Dresde. Después de 12 años de Merkel, muchos se han cansado de su estilo prudente y reactivo, y Schulz parece una alternativa real".

La entrada en escena de un presidente de Estados Unidos que critica abiertamente las políticas económicas y sociales de Alemania ha hecho que muchos quieran que el gobierno muestre una actitud mucho más firme frente al gobierno de Trump. Hasta la fecha, Merkel ha optado por mantener una actitud distante pero no lo ha criticado abiertamente. En una entrevista en el último número de Der Spiegel, Schultz afirmó que Trump representa una "profunda" amenaza a los valores democráticos y que "ha estado jugando con la seguridad de Occidente".

Schulz contra Trump Cuando le preguntaron sobre qué relación tendría con Trump si es nombrado canciller de Alemania, Schultz elogió la Constitución liberal de Alemania: "Como líder del país, debo mostrar una actitud combativa hacia todo aquel que cuestione nuestro modelo social libre, abierto y tolerante".

Sin embargo, muchos, incluso en la izquierda alemana, creen que los resultados de las encuestas deben ser examinados con cautela. La amplia mayoría de izquierdas de las elecciones de 2013, que dio al Partido Socialdemócrata, a Los Verdes y al partido de Die Linke (La Izquierda) un 42,7% de los votos se ha desmoronado.

Las encuestas más recientes muestran que los verdes y Die Linke han caído al 8% cada uno, lo que significa que la llamada coalición R2G (roja, roja y verde) no obtendría el 50% necesario para formar un gobierno con mayoría.

Tampoco está claro que Schulz pueda lograr que las bases de clase trabajadora del SPD perdonen al partido por haber impulsado la Agenda 2010, una reforma del mercado laboral impulsada por el gobierno de Gerhardt Schröder a principios de la década de 2000.

Si bien en declaraciones a Der Spiegel reconoció que había sido un error no vincular la liberalización del mercado laboral al salario mínimo y a una subida de impuestos para los más ricos, no concretó si crearía un impuesto sobre el patrimonio o si subiría el salario mínimo.

Tras pasar más de 20 años en Bruselas y Estrasburgo, al político de 61 años se le cuestiona si tiene suficientes conocimientos de política nacional, ya que deberá lidiar con un amplio abanico de cuestiones, desde las políticas de asilo a la videovigilancia.

Su apoyo a los eurobonos, títulos de deuda pública emitidos por todos los países de la zona euro, lo aisló, incluso dentro de su propio partido. Si la crisis de la deuda soberana griega vuelve a ocupar titulares antes de las elecciones, podría convertirse en su talón de Aquiles.

En lo relativo a las percepciones en torno a la competencia de los partidos políticos alemanes, el Partido Socialdemócrata se sitúa por detrás del Partido Democristiano de Merkel. "Este punto es clave", indica el encuestador Manfred Güllner a la revista Stern: "Esto tendrá que cambiar en las próximas semanas si quieren propiciar el estado de animo necesario para un cambio".

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El otro muro

Mér, 15/02/2017 - 14:41
Alejandro Nadal, La Jornada

Es un hecho incontrovertible que la mayoría de los mexicanos siente una gran lejanía frente a su gobierno y la mayoría de las instituciones del Estado. Son muchos años los que han pasado para forjar esta percepción del pueblo de México. Las injusticias, la impunidad y la corrupción, aunados a un persistente mal manejo de la economía mexicana han profundizado la desconfianza. Y el recelo no sólo se manifiesta frente a la esfera de la administración pública. El desgano ha terminado por invadir la vida cívica.

Hoy el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pretende construir una ofensiva muralla entre su país y el nuestro. La sociedad mexicana ha reaccionado de muchas maneras. Se han hecho llamados a la unidad nacional para mostrar al nuevo ocupante de la Casa Blanca el repudio generalizado a su absurda iniciativa. Pero la verdad de las cosas es que el primer muro que habría que echar por tierra es el que separa a los mexicanos de un gobierno que sólo representa los intereses de una minoría.

Uno de los mejores ejemplos de esta forma de actuar del gobierno está plasmado en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte. En su momento, el gobierno en turno presentó al TLCAN como una herramienta que permitiría transitar a la estabilidad y a la prosperidad económica. Pero la realidad no tardó en desmentir esa fantasía y mostrar que el modelo económico que entronizaba dicho tratado no garantizaba ni el desarrollo económico ni la estabilidad. El primer llamado de atención vino con la crisis de diciembre de 1994, un estallido que se quiso presentar como una simple debacle cambiaria, pero que en realidad mostraba al mundo entero la bancarrota del modelo neoliberal que el TLCAN buscó consolidar. La crisis de diciembre 1994 fue resultado de una debacle macroeconómica que llevaba años gestándose y cuyos efectos todavía padecemos hoy.

A muchos les podría parecer exagerado decir que el TLCAN se negoció a espaldas del pueblo mexicano. Pero si uno examina el capítulo del sector agropecuario, en especial todo lo que concierne a la producción del sector maicero mexicano, los hechos son elocuentes. Bajo la presión social que reclamaba ser cuidadosos frente a la vulnerabilidad del sector maicero, el TLCAN introdujo un sistema de protección a los pequeños productores para permitirles ajustarse frente a la competencia de las importaciones de maíz producido con una fuerte dosis de subsidios. Ese plazo de protección debía durar 14 años y contemplaba aplicar un sistema de arancel cuota que iría gradualmente eliminándose. Este sistema consistía en una cuota libre de arancel (fijada inicialmente en 3 millones de toneladas) que iría reduciéndose 3 por ciento cada año y un fuerte arancel a las importaciones por arriba de esta cuota. Se suponía que en 1994 el arancel para esas importaciones sería superior al 200 por ciento ad valorem y que para el año 2008 se habría reducido a cero. Insisto, la transición al libre comercio de maíz debía durar 14 años.

Pero el gobierno mexicano no cobró el arancel previsto y la fase de transición para el sector maicero se desdibujó desde el primer año de vida del TLCAN. Las autoridades argumentaron que hacer efectivo el arancel haría aumentar el precio de la tortilla y desencadenaría presiones inflacionarias. De hecho, el precio de la tortilla se disparó de todos modos. El monto de los impuestos que el gobierno mexicano no cobró superó 2 mil millones de dólares (de 1994) y los productores mexicanos quedaron al descubierto desde el primer año de vigencia del TLCAN. Durante los años siguientes el apoyo real al campo a través de programas como Procampo se desplomó, mientras que las inversiones en infraestructura para la irrigación nunca llegaron. El resultado final: a lo largo de la vigencia del TLCAN se han perdido alrededor de 2 millones de empleos en el campo. Y habría que contabilizar también el efecto negativo sobre la biodiversidad del maíz mexicano, ya que son esos pequeños productores los que año con año cuidan y desarrollan la variabilidad genética de este grano básico.

Hoy que Trump habla de renegociar el TLCAN habría que aprovechar para rediseñar no sólo el capítulo agropecuario, sino toda la política económica para ese sector. Este esfuerzo debiera estar articulado con una política de conservación de empleos productivos en el campo con el fin de combatir la pobreza de manera sustentable. Cabe señalar que hoy los esquemas para apuntalar el campo podrían aumentar sensiblemente y aun así México estaría cumpliendo con las condiciones estipuladas en el seno de la Organización Mundial de Comercio.

La negociación del capítulo agropecuario siempre estuvo marcada por la controversia. Pero lo que ilustra el ejemplo anterior es una obstinada cerrazón por parte del gobierno y de grupos allegados al poder que se niegan a cuidar el interés colectivo. Mientras no se derribe este muro que separa al pueblo mexicano de sus gobernantes, es algo ilusorio el llamado a la unidad nacional frente al agresivo temperamento del nuevo inquilino de la Casa Blanca.

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Bitcoin: el oro digital que hará desaparecer el dinero

Mér, 15/02/2017 - 05:30

En el transporte público de Italia y Suiza ya no se usa dinero, sino un método de pago revolucionario: los Bitcoins, una moneda virtual que solo existe a través de internet. Además en ciudades como Londres, Nueva York, Toronto, Varsovia, Hong Kong y Kiev también se puede pagar con esta moneda virtual. El sistema de Bitcoins es una red descentralizada impulsada por sus usuarios sin intermediarios. También sirve para invertir, al igual que las monedas o las acciones en bolsa, su cotización es variable y hay quienes especulan con su valor.

"El Bitcoin es la primera forma de dinero 100% digital. No tiene forma física ni la tendrá. Fue creado para vivir en la web. Más de un 50% de la población mundial tiene acceso a este moneda. En el mundo digital no existe una manera de interactuar económicamente como sí la tenemos en el mundo físico. Con Bitcoins eso es posible. Las transacciones en línea son instantáneas y muy seguras. El Bitcoin es más que dinero, es un protocolo de pago que permite que el dinero circule de manera perfecta", dijo a Sputnik Guillermo Torrealba, ingeniero comercial y cofundador de SURBTC, la agencia de Bitcoins más importante de Chile.

El especialista explicó además que este sistema de pagos virtual no es una moneda porque ellas son emitidas por bancos centrales que toman decisiones que afectan su valor. En cambio,el Bitcoin es un commodity, como el oro. "Hay un número limitado de Bitcoins en circulación (17 millones) y va aumentando a una tasa de 12,5 cada 10 minutos. Va a llegar a un límite de 21 millones y jamás va a haber más que eso. Nadie puede hacer nada para cambiarlo. Esto lo que permite es que su precio se valorice a medida que aumenta la demanda", señaló.

El mayor potencial del Bitcoin radica en la transferencia de dinero hacia el extranjero. Torrealba aseguró que un gran porcentaje de sus clientes usan esta herramienta para enviar o recibir dinero de sus familiares en distintas partes del mundo. "Hoy enviar dinero con Bitcoins es más barato y la gente lo está notando. Es por eso que aparecen servicios que ofrecen esta solución de manera sencilla", indicó.

Su otro atractivo es la inversión. "El Bitcoin es escaso, por lo tanto un aumento en demanda no va a ser acompañado por uno en oferta. La única forma de que el mercado alcance un equilibrio es que aumente el precio. Por eso la gente lo está comprando. Las oportunidades de ganar dinero, si bien más riesgosas, son mayores que con otros activos más antiguos".
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El hombre más rico de China baraja comprar una participación en Deutsche Bank

Lun, 13/02/2017 - 21:54

Wanda Group, el conglomerado del ocio y la promoción inmobiliaria controlado por Wang Jianlin, el hombre más rico de China y accionista del Atlético de Madrid, ha fijado su atención en el sector financiero europeo en el marco de sus esfuerzos para diversificar su cartera de inversiones, según informa el diario Financial Times.

Según tres fuentes conocedoras de la situación consultadas por el rotativo británico, Wanda Group estaría examinando activamente la situación de varias entidades financieras del Viejo Continente, entre las que citaban al alemán Postbank, puesto a la venta por Deutsche Bank, aunque subrayaron que "esta búsqueda se encontraba en una fase preliminar y hasta ahora no se habían producido contactos oficiales con Deutsche".

La adquisición de algún banco por Wanda supondría el desembarco del grupo liderado por Wang Jianlin en el sector financiero, después de haber realizado en los últimos años adquisiciones de salas de cine y estudios de producción en EEUU, fabricantes de yates en Italia y derechos deportivos en Suiza, además de comprar el Edificio España de Madrid, que posteriormente vendió a la sociedad Baraka Global Invest, presidida por el empresario Trinitario Casanova.

De concretarse la adquisición de alguna entidad financiera, Wanda se uniría al reducido grupo de firmas chinas que han puesto un pie en el sector financiero europeo, incluyendo Fosun International, que en noviembre de 2016 se convirtió en accionista del banco portugués Millennium BCP. Según datos de la firma Dealogic, desde 2014 Wanda Group ha invertido unos 11.800 millones de dólares (algo más de 11.000 millones de euros) en la adquisición de activos fuera de China.

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Grecia: el colapso silenciado de todo un país

Lun, 13/02/2017 - 07:11
La crisis griega sigue ahí. Los líderes europeos y el FMI han lanzado un nuevo ultimátum a Alexis Tsipras. Tiene tres semanas para presentar nuevas medidas de austeridad. Agotado, el país está al borde del colapso financiero, económico y moral. Los dirigentes de Syriza hablan de salir del euro.Martine Orange, Sin Permiso

Después de rechazar la idea durante más de dos años, Syriza parece estar dispuesta a pensar lo impensable: abandonar la zona euro. Mientras que los funcionarios del gobierno no hablan de ello abiertamente, figuras prominentes del partido de izquierdas evocan públicamente la hipótesis. Para el ex ministro de Asuntos Europeos de Syriza, Nikos Xydakis, el tema de la salida del euro, en cualquier caso, no debe ser considerado "tabú". "No debería ser un tabú cuando hablamos del destino de la nación. Hemos llegado al punto en que las personas están al límite de su resistencia. Creo que necesitamos una discusión política nacional en profundidad. Y esta discusión, por supuesto, tiene que empezar en el Parlamento", ha declarado el martes 31 de enero.

Los observadores se pierden en conjeturas. ¿Es un globo sonda personal del ex ministro? ¿Esta intervención pretende disminuir la presión sobre el gobierno de Syriza, cuando se encuentra, una vez más, en un callejón sin salida frente a sus acreedores? ¿O la asunción de una salida del euro es realmente un escenario que discute el gobierno, agotado de no encontrar ningún apoyo y soluciones?

La crisis griega ha desaparecido de las pantallas de radar desde el tercer rescate, impuesto después de la capitulación de Syriza en julio de 2015. Se han tomado todas las medidas incluso para enterrar el tema con cuidado, para que no vuelva a abrir divisiones europeas, en espera de que el tiempo acabase por hacer olvidar Grecia. Los líderes europeos ciertamente no quieren que el tema vuelva a su agenda, a la espera de las elecciones este año en los Países Bajos, Francia y Alemania.

Este intento de silenciar Grecia casi ha funcionado. Pero la crisis griega sigue ahí. Ahora más que nunca: el tercer rescate, como se temía, no aportó ninguna solución, ni respiro para Atenas. Y el caso griego podría volver muy rápidamente al debate europeo, si los acontecimientos siguen a este ritmo.

Con cada desembolso de fondos adicionales en el plan, los acreedores se vuelven más exigentes. La última reunión del Eurogrupo, celebrada el 26 de enero, en presencia de funcionarios del FMI, solo confirmó la regla. Mientras Atenas espera la liberación de los fondos europeos para ayudar a refinanciar alrededor de 6 mil millones de deuda en julio, la discusión repitió los mantras habituales, que tanto gustan a los responsables como expresión de su neolengua: "mantener los compromisos, aplicar las reformas, reducir el déficit, recuperar el crecimiento sostenible, etc.". Es decir, una nueva humillación para Grecia.

Un nuevo ultimátum a Atenas El primer ministro griego Alexis Tsipras tiene tres semanas para llegar a un acuerdo con los acreedores. En la reunión europea de 22 de febrero, todo debe estar cerrado. Para entonces, un proyecto completo del plan propuesto por Atenas debe ser presentado en Bruselas. "Digamos que la ventana de oportunidad es una ventana que todavía está abierta, pero que pronto se cerrará porque hay elecciones" en los Países Bajos, Francia y Alemania, dijo el ministro de Finanzas de Francia Michel Sapin, después de la reunión de los ministros de finanzas europeos. Además de recordar a Grecia que no debe convertirse en un tema de debate en las elecciones europeas, y que después se puede encontrar con "socios europeos" menos predispuestos hacia ella.

La discusión gira, como de costumbre, alrededor de esos famosos ratios financieros que sirven de política a las autoridades europeas y el FMI. Mientras que el gobierno griego ha logrado, con un esfuerzo fiscal sobrehumano, alcanzar un superávit presupuestario (antes del pago de la deuda y gastos financieros) de 1,5% en el año 2016, las autoridades europeas han condicionado su nueva ayuda a partir de julio a un superávit primario del 3,5% a partir de 2018 y durante al menos ¡veinte años!

Hasta el FMI argumentó que este nivel de superávit era irreal, incluso contra-productivo. Pero en las últimas semanas, el FMI ha cambiado totalmente su posición. No sólo apoya ahora el objetivo del 3,5% de superávit presupuestario sino que exige más garantías. Y condiciona su apoyo al plan de rescate a la adopción preventiva por parte del gobierno griego de medidas de austeridad adicionales, que se sumen a las ya previstas en el plan de rescate. Todas ellas deberían ejecutarse automáticamente a la menor superación del techo de gasto presupuestario.

Aunque el gobierno de Syriza ya ha subido el IVA al 24%, recortado en un 40% las pensiones, aumentado los impuestos, incluido sobre la tierra, creado nuevos impuestos sobre los automóviles, las telecomunicaciones, los televisores, la gasolina, los cigarrillos, el café, la cerveza, anunciado nuevos recortes de 5.600 millones en salarios públicos, se niega a adoptar estas leyes preventivas que imponen nuevos recortes en los salarios y las pensiones públicas y nuevos aumentos de impuestos. En nombre de los últimos restos de la soberanía nacional de Grecia, "exigir estas medidas, mientras que los ingresos del Estado son mejores de lo esperado no sólo es extremista, es absurdo. Ninguna nación puede dar su consentimiento a este tipo de dispositivos", dijo el ministro de Finanzas griego Euclides Tsakalotos, destacando el carácter antidemocrático de las medidas exigidas.

No encontró apoyo entre sus homólogos europeos. Alemania hace de la presencia del FMI en el plan de rescate a Grecia condición de su propia participación y Berlín está dispuesto a aceptar las condiciones impuestas por la institución internacional. Sobre todo porque no le parecen exorbitantes. Todos los europeos están alineados con la posición alemana.

Esto no impide que haya diferencias entre el FMI y los europeos. Este fin de semana, la institución internacional ha publicado nuevos documentos sobre la situación financiera de Grecia. Como ya había dicho en 2013, 2014, 2015, 2016, ha reafirmado que la deuda griega es "explosiva". De acuerdo con sus cálculos más recientes, ascendería a 260% del PIB en 2060. "Grecia no puede resolver su problema de endeudamiento. Atenas necesita un alivio sustancial de la deuda por parte de sus socios europeos para encontrar un nivel aceptable de servicio de la deuda", según los documentos.

¿Era realmente necesario esperar los cálculos del FMI hasta 2060 para afirmar que la deuda griega es insostenible? Hace mucho tiempo que lo es. Mientras que el nivel de deuda de Grecia era del 120% del PIB en 2010, ahora ha alcanzado el 180% del PIB. Es casi el doble de la producción anual de la riqueza nacional. Durante años, muchos economistas, cualquiera que fuese su orientación, han pedido una reestructuración radical o la cancelación total de la deuda de Grecia. Condición imprescindible, a sus ojos, para encarrilar económicamente al país.

Esto no impide que las autoridades europeas hagan oídos sordos. En la reunión de 26 de enero, han negado el problema de nuevo ante los funcionarios del FMI. "No hay ninguna razón para tales alarmas acerca de la situación de la deuda griega", dice en un comunicado el Mecanismo Europeo de Estabilidad, encargado de la gestión de los fondos europeos en Grecia. Teniendo en cuenta las tasas más bajas y los plazos más largos concedidos a Grecia, la preocupación, de acuerdo con los funcionarios de la UE, no es disminuir la presión o conceder ningún alivio a Atenas. La única cosa que el gobierno griego debe hacer, repiten, es "aplicar las dos terceras partes de las reformas" que aún no ha implementado.

Un país agotado La inoperancia de toda esta política de austeridad determinada por ciertos ratios financieros salta a los ojos. Los funcionarios europeos defienden su plan de rescate, se felicitan de la recuperación en Grecia y de los excedentes presupuestarios conseguidos. Pero la situación es diferente: estamos viendo, pasivos, el colapso silenciado de todo un país.

Mientras que las previsiones esperan un repunte de la economía griega en 2016, con un crecimiento del 2,6% por lo menos, es probable que una vez más no sea así. La pequeña mejora a principios de año se está revirtiendo. En los últimos meses, parece incluso haberse estancado. Según cifras de Markit publicadas el 1 de febrero, la actividad manufacturera registró en enero su mayor caída en 15 meses. "La caída está relacionada tanto con la disminución de la producción como de los nuevos pedidos. Mientras que el aumento de los precios de importación creció a su mayor nivel en 70 meses, sin embargo, las empresas reducen su precio de venta" , explica el instituto económico y financiero, señalando la caída del consumo y la ausencia de oportunidades fuera del país.

En siete años, el PIB de Grecia se ha reducido en un tercio. El desempleo afecta al 25% de la población y al 40% de los jóvenes entre 15 y 25 años. Un tercio de las empresas han desaparecido en cinco años. Los sucesivos recortes impuestos en nombre de la austeridad alcanzan a todas las regiones. No hay ni trenes ni autobuses en zonas enteras del país. Ni tampoco más escuelas. Muchas escuelas secundarias han tenido que cerrar en los rincones más remotos por la falta de fondos. El gasto per cápita en sanidad disminuyó un tercio desde 2009, según la OCDE. Más de 25.000 médicos han sido despedidos. Los hospitales carecen de personal, medicamentos, de todo.

El coste humano y social de la austeridad no aparece en las tablas de Excel del Eurogrupo. Lo paga en efectivo la población. Una quinta parte de la población vive sin calefacción o teléfono. El 15% de la población ha caído en la pobreza extrema desde un 2% en 2009.

El Banco de Grecia, que no es sospechoso de complacencia, hizo una evaluación de la salud de la población griega, en un informe publicado en junio de 2016. Las cifras son contundentes: el 13% de la población está excluida de cualquier tipo de atención médica; el 11.5% no puede comprar las medicinas prescritas; un 24% tiene problemas de salud crónicos. Los suicidios, las depresiones, las enfermedades mentales registraron incrementos exponenciales. Peor aún, mientras que la tasa de natalidad ha disminuido un 22% desde el inicio de la crisis, la tasa de mortalidad infantil casi se ha duplicado en pocos años, hasta alcanzar el 3,75% en 2014.

Después de siete años de crisis, de austeridad, de planes europeos, el país está agotado, financiera, económica, físicamente. "La situación sigue empeorando. Lo que más necesitamos ahora es comida. Esto muestra que los problemas se refieren a la esencial y no a la calidad de vida. Esto es pura sobrevivencia", dice Ekavi Valleras, director de la ONG Desmos. Y es a este país al que Europa exige asumir prácticamente solo a los refugiados que vienen a Europa.

Inicialmente, los observadores analizaron la intransigencia de los funcionarios europeos como un golpe político contra Syriza. Después de dos años de gobierno, después del giro de 180 grados sobre el referéndum de julio de 2015 y el nuevo plan de rescate, el gobierno de Alexis Tsipras está por los suelos ante la opinión pública. Exigirle nuevas medidas de austeridad, ponerlo de nuevo contra la pared y forzar nuevas elecciones es la maniobra final para derrotarlo políticamente, hacerle pagar de una vez por todas la afrenta de 2015 y sustituirlo por un gobierno mucho más aceptable.

Este escenario político no les parece realista a otros economistas. Creen que se está llegando al final de la gestión europea de la crisis griega. El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, que nunca ha ocultado su deseo de que Grecia salga del euro, pero que vio derrotada su línea en julio de 2015, está ganando ahora, señalan estos analistas. Poco a poco, los líderes europeos, cansados de un problema para el que no tienen solución, se suman a su tesis. El FMI también está tratando de salir de la ciénaga griega y también aboga por una salida de Grecia del euro, única medida que podría dar oxígeno monetario al país.

El problema es que nadie quiere aceptar la responsabilidad histórica de este fracaso y sus consecuencias. Excluir a un país de la eurozona significa que la moneda única no es irreversible, como se afirmó en sus inicios. Otros, voluntariamente o no, podrían seguir el ejemplo. Los financieros se preparan para hacer su agosto. La deuda griega es de nuevo objeto de intensas especulaciones, empujando las tasas de interés por encima del 7%. Además, todo el mercado europeo de bonos se ve afectado, empujando hacia arriba las tasas italiana, española, francesa a pesar de la intervención del BCE.

La actitud de los dirigentes europeos y del FMI en las últimas semanas es asombrosa, por que se inscribe en un retroceso histórico. Empujar a Grecia fuera del euro sin que quiera en lugar de la necesaria reestructuración de su deuda, cuando las tensiones geopolíticas nunca han sido mayores, cuando Donald Trump ataca explícitamente la construcción europea y apuesta por su descomposición, parece incomprensible. La historia llama a la puerta, pero estos burócratas y tenderos no tienen respuesta. Como siempre desde el inicio de la crisis griega.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Fitch Ratings advierte que Trump es un gran riesgo para la economía mundial

Dom, 12/02/2017 - 08:01
Roberto González Amador, La Jornada

Las primeras semanas de la administración de Donald Trump han sido más que de retórica. El presidente estadounidense representa un riesgo de escala global para las condiciones económicas y la solvencia de los gobiernos. Y, en ese entorno, México es uno de los cinco países que más problemas afronta: por la relación comercial, el flujo de capitales desde esa nación, los límites a la migración y las remesas, consideró Fitch Ratings.

Los principales riesgos para la calificación a la solvencia de los países incluyen la posibilidad de cambios perjudiciales en las relaciones comerciales, la disminución de los flujos internacionales de capital, los límites de la migración que afectan las remesas y la confrontación entre dirigentes políticos y funcionarios estadounidenses que contribuyen a la volatilidad de los mercados financieros, apuntó la firma este viernes.

La materialización de esos riesgos afectaría el crecimiento económico y añadiría presión a las finanzas públicas de los países, comentó.

El riesgo económico y financiero de la retórica y las medidas anunciadas por el nuevo gobierno estadounidense es global, como mencionó Fitch. Pero, por ahora, cinco países los que más han quedado expuestos a la forma de conducir el gobierno del empresario inmobiliario y presentador de televisión.

Los países que corren mayor riesgo de sufrir cambios adversos en los fundamentos de la calificación de solvencia son aquellos con estrechos vínculos económicos y financieros con Estados Unidos que están bajo escrutinio debido a desequilibrios financieros existentes o a percepciones de prácticas injustas en sus relaciones bilaterales, añadió.

Canadá, China, Alemania, Japón y México han sido identificados explícitamente por la administración estadounidense como naciones que han tenido arreglos comerciales o políticas cambiarias que merecen atención, pero es poco probable que la lista termine allí, agregó.

De hecho, recordó que el cambio de estable a negativa en la perspectiva de calificación de la deuda de México, en diciembre pasado, reflejó en parte una mayor incertidumbre económica y la volatilidad de los precios de los activos financieros tras la elección estadounidense del 8 de noviembre.

El gobierno de Washington ha abandonado el Acuerdo Transpacífico, confirmado una renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (que incluye a Estados Unidos, Canadá y México), reprendido y amenazando con sanciones a compañías estadounidenses que invierten en el extranjero y acusado a algunos países de manipular el tipo de cambio para sacar ventaja comercial, enumeró Fitch.

El impacto total de esas iniciativas no se conocerá por algún tiempo y dependerá de las negociaciones entre múltiples partes y acontecimientos imprevistos. En pocas palabras, mucho puede cambiar, pero el tono agresivo de la retórica de la administración estadounidense no presagia un fácil periodo de negociación ni sugiere que haya mucho margen para el compromiso, aseguró.

La forma en que hoy están integradas las cadenas de suministro globales, en particular en la producción de bienes manufacturados, implica que acciones tomadas en Estados Unidos (por ejemplo, para llevar a ese país plantas automotrices) limitarán los flujos comerciales de algunos países, con efecto en cascada sobre otros, planteó.

En tanto, los controles de inmigración más estrictos y las posibles deportaciones podrían tener efectos significativos en los flujos de remesas, dado que Estados Unidos tiene la población de inmigrantes más grande del mundo, expuso Fitch. Datos del Banco Mundial confirman que Estados Unidos y México comparten el mayor corredor global de migración y cuentan con los mayores flujos bilaterales de remesas.

A la vez, los países que reciben inversión directa de Estados Unidos corren el riesgo de ser objeto de medidas comerciales punitivas. La lista de éstos es larga, debido a que las compañías estadounidenses representan casi un cuarto del inventario de inversión extranjera directa mundial. Las naciones con el mayor volumen de inversión estadounidense en manufactura son Canadá, Reino Unido, Países Bajos, México, Alemania, China y Brasil, mencionó Fitch.

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Alemania completa retiro de 300 toneladas de oro de EEUU

Sáb, 11/02/2017 - 19:29

Alemania ha recobrado 300 toneladas del oro guardado en Estados Unidos, como parte de un plan para repatriar las barras del dorado metal mantenidas en el extranjero durante la Guerra Fría. El banco central alemán comunicó haber sacado 111 toneladas de oro de la reserva federal en Nueva York en el 2016. Esta fue la última parte de las 300 toneladas que debía recobrar, informa Bloomberg.

El banco también repatrió 105 toneladas de oro de París el año pasado. En el 2013, Alemania había puesto en marcha la transferencia a Fráncfort de 300 toneladas de oro desde Nueva York y 374 toneladas, desde París. Todavía tiene otras 91 toneladas para recobrar de París, y el 2017 será el año para hacerlo. Una vez que las transferencias se hayan completado, Fráncfort tendrá la mitad de las 3.378 toneladas de oro de la reserva completa alemana, con el resto en Nueva York y Londres. Los representantes del Bundesbank anunciaron que no habrá más transferencias y la presidencia de Donald Trump no cambiará la situación ya que "existe una relación de confianza con la Reserva Federal de EEUU".

Para el 31 de diciembre, quedaban 1.236 toneladas del oro alemán en Nueva York: un 36,6 % del total. El banco de Inglaterra en Londres guarda 432 toneladas del metal. Durante la Guerra Fría, Alemania Occidental conservaba la mayor parte de su oro en el extranjero por temor a que pudiera caer en manos de la Unión Soviética si el país fuera invadido. También se trataba de mantener el metal precioso cerca de los mercados de moneda extranjera en Londres, París y Nueva York, donde el oro se negocia.

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