Jaque al neoliberalismo

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Una mirada no convencional al modelo económico, la globalización y las fallas del mercadoMarco Antonio Morenohttps://plus.google.com/109915989698098076984noreply@blogger.comBlogger5125125
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El FMI proyecta para América Latina el menor crecimiento desde el año 2009

Mér, 08/10/2014 - 00:00

El Fondo Monetario Internacional ha presentado sus Perspectivas de Crecimiento Mundial (WEO, por sus siglas en inglés) en Washington, donde las economías latinoamericanas han sufrido importantes revisiones a la baja. De acuerdo a estas proyecciones, el crecimiento para América Latina y el Caribe caerá hasta el 1,3% en 2014, con una recuperación tenue el año que viene cuando alcanzará una expansión del 2,2%. Las proyecciones del FMI se han rebajado en un 0,7% para 2014 y en cuatro décimas para 2015, reflejando "factores externos" como una debilidad en las exportaciones y el deterioro en las divisas así como una variedad de restricciones generadas por las distintas políticas económicas internas.

Ante ese panorama, el FMI desaconsejó cualquier modificación en la política monetaria a largo plazo y advirtió de que no hay espacio para un mayor estímulo fiscal, "especialmente en los países con finanzas públicas débiles". Como en sus anteriores informes, el Fondo abogó por emprender "reformas estructurales centradas en crear las condiciones para una mayor productividad y gasto de capital" y afrontar "deficiencias en la educación, en la provisión de infraestructuras y en el entorno de negocios". "Sin reformas de ese tipo, el crecimiento podría seguir siendo decepcionante respecto a las altas expectativas que creó la pasada década, así como poner en riesgo los importantes avances sociales que ha logrado la región", alertó el organismo.

Las dos principales economías de la región, México y Brasil, siguen creciendo a velocidades dispares: la primera avanzará hasta el 2,4% en 2014 y hasta el 3,5% en 2015; mientras que el gigante sudamericano solo crecerá un 0,3% este año, y repuntará hasta el 1,4% el año siguiente. El escenario en Brasil se debe, según el FMI, a que "el aumento de crédito sigue ralentizándose", sumado a "la débil competitividad, la poca confianza empresarial y unas condiciones financieras más restringidas, con tasas de interés crecientes hasta abril de 2014".

Respecto a México, el FMI considera que está "recuperando el ritmo", pero "no lo suficientemente rápido como para compensar la debilidad que lo marcó al principio de 2014 y que estuvo motivada por una menor demanda externa y una actividad más lenta de lo esperado en el sector de la construcción". Sin embargo, cree que la economía se acelerará en 2015 gracias a "una recuperación más firme en Estados Unidos, un repunte en la actividad de la construcción a nivel nacional y los dividendos graduales de la reforma energética y de las telecomunicaciones que están en curso".

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El comercio de oro en China podría marcar el reinicio del sistema monetario internacional

Mar, 07/10/2014 - 01:00
El desarrollo del comercio del oro por China tiene el potencial de acercar e iniciar una reforma completa del sistema monetario internacional que acabaría con el dominio de las monedas tradicionales, de acuerdo al economista Jim Willie. La creación de la bolsa de oro de Shanghái –que es alternativa a la bolsa estadounidense Comex, usada para el comercio internacional de oro– representa el intento de China de obtener el control sobre el mercado del oro y acabar con la práctica de manipular el precio del metal a fin de proteger el dólar.

El control podría ser obtenido gracias a la creación de la infraestructura, que es una bolsa, y a poner el acento en la venta del oro físico en vez de instrumentos especulativos que no tienen que ver con las reservas físicas de oro. Desde 2012, la bolsa Comex permite finalizar las transacciones sin que el oro tenga que transportarse físicamente al nuevo propietario. Una vez que el nuevo propietario demandara ese oro y la entrega fallara se generaría una situación de miedo y los participantes del mercado huirían a una bolsa más segura, como la de Shanghái, que garantiza entregas físicas, indica Willie

Como consecuencia, todos los mecanismos especulativos utilizados en Comex para influir en el precio del oro desaparecerían, lo que llevaría al aumento del precio del oro hasta el doble del actual, o "precio real", según el citado experto. El efecto dominó provocaría la reevaluación de las monedas de reserva tradicionales y el caos financiero posterior exigiría un reinicio completo del sistema monetario del mundo, que podría volver al modelo del patrón oro. Varios expertos como Paul Craig Roberts ya advirtieron de esta posibilidad. Ciertos países como Rusia y China ya dedicaron esfuerzos a fortalecer sus posiciones ante una posible inestabilidad mientras EE.UU. apostó por atrasar el cambio por medio de guerras e intervenciones destinadas a debilitar a posibles rivales y proteger el modelo del petrodólar.

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Joseph Stiglitz: Los zombis de la austeridad europea

Dom, 05/10/2014 - 17:13
Si los hechos no encajan en la teoría, cambia la teoría”, dice el viejo adagio. Pero muy a menudo, es más fácil mantener la teoría y cambiar los hechos, o eso es lo que parece creer la canciller alemana Angela Merkel y otros líderes europeos partidarios de la austeridad. Aunque los hechos siguen mirándoles a la cara, ellos continúan negando la realidad.

La austeridad ha fracasado. Pero sus defensores están dispuestos a cantar victoria sobre la base de la evidencia más débil posible: la economía ya no se está hundiendo; por tanto, ¡la austeridad debe estar funcionando! Pero si ese es el punto de referencia, podríamos decir que saltar desde un acantilado es la mejor manera de bajar de una montaña; al fin y al cabo, ya se ha dejado de caer.

Sin embargo, todas las crisis llegan a su fin. El éxito o el fracaso, en consecuencia, no se debe medir por el hecho de que la recuperación se haya producido, sino por la rapidez con la que dicha recuperación se afiance y cuán extensos han sido los daños causados por la caída.

Visto en estos términos, la austeridad ha sido un desastre total y absoluto, desastre que se ha hecho cada vez más evidente a medida que las economías de la Unión Europea se enfrentan una vez más al estancamiento, —si es que no se enfrentan ya a la tercera recesión en siete años— con un desempleo que persiste en niveles récord y, en muchos países, con un PIB real per capita (ajustado según la inflación) en niveles que permanecen por debajo de los niveles anteriores a la crisis. Incluso en las economías que han funcionado mejor, como la de Alemania, el crecimiento desde la crisis de 2008 ha sido tan lento que en cualquier otra circunstancia sería clasificado como pobre.

Los países más afectados están en depresión. No hay otra palabra para describir economías como la española o la griega, donde casi una de cada cuatro personas —y más del 50% de los jóvenes— no puede encontrar trabajo. Decir que la medicina está funcionando porque la tasa de paro se ha reducido en un par de puntos porcentuales, o porque uno puede ver un atisbo de magro crecimiento, es similar a que un barbero medieval diga que una sangría está funcionando porque el paciente todavía no ha muerto.

Extrapolando el modesto crecimiento de Europa a partir del año 1980 en adelante, mis cálculos indican que en la actualidad los niveles de producción en la eurozona están más del 15% por debajo de donde hubiesen tenido que estar en caso de que no se hubiese producido la crisis financiera del año 2008. Eso implica una pérdida de aproximadamente 1,6 billones de dólares (1,3 billones de euros) solamente este año, y una pérdida acumulada de más de 6,5 billones de dólares (5,1 billones de euros). Aún más preocupante es el hecho de que la brecha se está ampliando, en vez de cerrarse (como sería de esperar después de una crisis, cuando el crecimiento suele típicamente ser más rápido de lo normal ya que la economía trata de ganar el terreno perdido).

En pocas palabras, la larga recesión está reduciendo el crecimiento potencial de Europa. Los jóvenes, que deberían estar acumulando habilidades, no lo están haciendo. Hay pruebas abrumadoras de que dichos jóvenes se enfrentan a la perspectiva de que los ingresos que alcancen durante su vida profesional serán significativamente menores a los que habrían obtenido si hubieran entrado en el mercado de trabajo en un periodo de pleno empleo.

Mientras tanto, Alemania está obligando a otros países a seguir políticas que debilitan sus economías —y sus democracias—. Cuando los ciudadanos votan en reiteradas ocasiones por un cambio de políticas —y pocas políticas les importan más a dichos ciudadanos que aquellas que afectan a su nivel de vida—, pero se les dice que estos asuntos se deciden en otra parte o que no tienen otra opción, tanto la democracia como la fe en el proyecto europeo se deterioran.

Francia votó a favor de un cambio de rumbo hace tres años. A pesar de ello, a los votantes se les ha dado otra dosis de austeridad proempresarial. Una de las propuestas más antiguas en economía es el multiplicador del presupuesto equilibrado: aumentar en sucesión los impuestos y el gasto público sirve para estimular la economía. Y cuando los impuestos se dirigen a gravar a los ricos y los gastos se dirigen a beneficiar a los pobres, ese multiplicador puede ser especialmente alto. Sin embargo, el llamado Gobierno socialista de Francia está bajando los impuestos de sociedades y reduciendo el gasto público, una receta que con casi toda seguridad va a debilitar la economía, pero que recibirá los parabienes de Alemania.

La esperanza es que los impuestos más bajos a las empresas estimularán la inversión. Esta idea es un auténtico disparate. Lo que está frenando la inversión (tanto en Estados Unidos como en Europa) es la falta de demanda, no los altos impuestos. En efecto, teniendo en cuenta que la mayor parte de la inversión se financia con deuda, y que los pagos de intereses son fiscalmente deducibles, el nivel de impuestos corporativos tiene poco efecto sobre la inversión.

Del mismo modo, se está alentando a que Italia acelere su proceso de privatizaciones. Pero el primer ministro Matteo Renzi tiene el sentido común de reconocer que la venta de los bienes nacionales a precio de saldo no tiene mucha razón de ser. Son las consideraciones a largo plazo, no las exigencias financieras a corto plazo, las que deberían determinar qué actividades se producen en el sector privado. La decisión debería basarse sobre de qué forma las actividades se llevan a cabo de manera más eficiente, sirviendo de la mejor manera a los intereses de la mayoría de los ciudadanos.

La privatización de las pensiones, por ejemplo, ha demostrado su alto coste en los países que han intentado el experimento. El sistema de atención sanitaria estadounidense, en su mayoría privado, es el menos eficiente del mundo. Estas son preguntas difíciles, pero es fácil demostrar que la venta de activos públicos a precios bajos no es una buena manera de mejorar la solidez financiera a largo plazo.

Todo el sufrimiento en Europa —infligido al servicio de un artificio hecho por el hombre, el euro— es aún más trágico por ser innecesario. A pesar de que se acumulan las pruebas de que la austeridad no funciona, Alemania y los otros halcones han redoblado su respaldo a dicha austeridad, apostando el futuro de Europa por una teoría desacreditada desde hace ya mucho tiempo. ¿Para qué seguir dándoles más pruebas de ese hecho a los economistas?
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Tomado de El PaísUna mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Cómo piensa la clase dominante

Ven, 03/10/2014 - 13:38
Raúl Zibechi, La Jornada

La crisis sigue develando todo aquello que permanecía oculto en los periodos de normalidad. Esto incluye los proyectos estratégicos de la clase dominante, su forma de ver el mundo, la apuesta principal que hacen para seguir siendo clase dominante. Este es, a grandes rasgos, su objetivo central, al que subordinan todo lo demás, incluyendo los modos capitalistas de reproducción de la economía.

Puede pensarse que la crisis es apenas un paréntesis luego del cual todo seguiría, más o menos, como funcionaba antes. No es así. La crisis no es sólo un revelador, sino el modo en que los de arriba están remodelando el mundo. Porque la crisis es, en gran medida, provocada por ellos para mover de lugar o hacer desaparecer lo que limita sus poderes. Básicamente, los sectores populares, indígenas, negros y mestizos en nuestro continente.

Por otro lado, una crisis de esta envergadura (se trata de un conjunto de crisis que incluyen crisis/caos climático, ambiental, sanitario y, lo que atraviesa todo, crisis de la civilización occidental) significa mutaciones más o menos profundas de las sociedades, de las relaciones de fuerzas y de los polos de poder en el mundo, en cada una de las regiones y países. Me parece necesario abordar tres aspectos, que no agotan todas las novedades que aporta la crisis pero son, a mi modo de ver, los que más pueden influir en las estrategias de los movimientos antisistémicos.

En primer lugar, lo que llamamos economía ha sufrido cambios de fondo. Un cuadro elaborado por la economista Pavlina Tcherneva, con base en los estudios sobre la desigualdad de Thomas Piketty, revela cómo está funcionando el sistema desde la década de 1970, agravado por la crisis de 2008 (www.vox.com/xpress/2014/9/25/6843509/income-distribution-recoveries-pavlina-tcherneva).

El cuadro abarca 60 años de la economía estadunidense, desde 1949 hasta la actualidad. Describe qué parte del crecimiento de los ingresos es apropiada por el 10 por ciento más rico, y cuánto le corresponde al 90 por ciento restante. En la década de 1950, por ejemplo, el 10 por ciento rico se apropiaba de entre el 20 y el 25 por ciento de los nuevos ingresos anuales. Así funciona una economía capitalista normal, que consiste en una apropiación mayor por los empresarios del fruto del trabajo humano, que Marx denominó plusvalor. Es la acumulación de capital por reproducción ampliada.

A partir de 1970 se produce un cambio importante que es bien visible en la década de 1980: el 10 por ciento rico empieza a apropiarse del 80 por ciento de la riqueza y el 90 por ciento se queda apenas con 20 por ciento de lo que se genera cada año. Este periodo corresponde a la hegemonía del capital financiero, lo que David Harvey ha llamado acumulación por desposesión o despojo.

Pero algo extraordinario se produce desde 2001. Los ricos se quedan con todos los nuevos ingresos y, desde 2008, arrebañan además una parte de lo que tenía el 90 por ciento, como ahorros o bienes. ¿Cómo denominamos a este modo de acumulación? Es un sistema que ya no es capaz de reproducir las relaciones capitalistas porque consiste en el robo. El capitalismo extrae plusvalor y acumula riqueza (aún por desposesión), pero expandiendo las relaciones capitalistas, por eso se asienta en el trabajo asalariado y no en el trabajo esclavo (debo estas reflexiones a Gustavo Esteva, quien las formuló en los días de la escuelita zapatista y en posteriores intercambios).

Es probable que estemos ingresando en un sistema peor aún que el capitalismo, una suerte de economía de robo, más parecida a la forma como funcionan las mafias del narcotráfico que a los modos empresariales que conocimos en la mayor parte del siglo XX. Es probable, también, que esto no haya sido planificado por la clase dominante, sino sea el fruto de la búsqueda desmesurada de lucros en el periodo financiero y de acumulación por desposesión, que ha engendrado una generación de buitres/lobos incapaces de producir otra cosa que no sea destrucción y muerte a su alrededor.

En segundo lugar, que el sistema funcione de este modo implica que los de arriba han decidido salvarse a costa de la entera humanidad. En algún momento hicieron una ruptura afectiva con los demás seres humanos y están dispuestos a producir una hecatombe demográfica, como sugiere el cuadro mencionado. Lo quieren todo.

Por lo mismo, el modo en que está funcionando el sistema es más apropiado denominarlo cuarta guerra mundial (como el subcomandante insurgente Marcos) que acumulación por desposesión, porque el objetivo es la humanidad entera. Parece que la clase dominante decidió que con el actual grado de desarrollo tecnológico puede prescindir del trabajo asalariado que genera riquezas, y ya no depende de consumidores pobres para sus productos. Más allá de que esto sea un delirio inducido por la soberbia, parece evidente que los de arriba no pretenden ordenar el mundo según sus viejos intereses, sino generar regiones enteras (y a veces continentes) donde reine el caos absoluto (como tiende a suceder en Medio Oriente) y otras de seguridad absoluta (como partes de Estados Unidos y Europa, y los barrios ricos de cada país).

En suma, han renunciado a la idea de una sociedad, idea que es sustituida por la imagen del campo de concentración.

En tercer lugar, esto tiene enormes repercusiones para la política de los de abajo. La democracia es apenas un arma arrojadiza contra los enemigos geopolíticos (empezando por Rusia y China), que no se aplica a los regímenes amigos (Arabia Saudita), pero ya no es aquel sistema al que alguna vez otorgaron alguna credibilidad. Lo mismo debe decirse del Estado-nación, apenas un obstáculo a superar como lo demuestran los ataques en Siria violando la soberanía nacional.

No nos cabe otro camino que organizar nuestro mundo, en nuestros espacios/territorios, con nuestra salud, nuestra educación y nuestra autonomía alimentaria. Con nuestros poderes para tomar decisiones y hacerlas cumplir. O sea, con nuestras propias instituciones de autodefensa. Sin depender de las instituciones estatales.

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FMI: la banca en la sombra es una maldición para el sistema financiero

Ven, 03/10/2014 - 12:56
El sistema bancario en la sombra maneja más de 70 billones de dólares en activos y plantea enormes riegos a la estabilidad financiera global. La desregulación financiera de los años 90 tiene hoy al mundo al borde de abismo y, como expresa el propio Fondo Monetario Internacional, se ha convertido en una verdadera "maldición" que puede hacer sucumbir a toda la economía. Al igual que el búho de Minerva, que emprende el vuelo cuando los hechos están consumados, el FMI ve la zona iluminada y reconoce "el peligroso crecimiento de la banca en la sombra". Una vez más, tarde y mal, y olvidando que en los años 90 se sumó al festín de las desregulaciones que proliferaron en todos los sectores.
Si bien la banca en la sombra actúa del mismo modo que la banca tradicional, hay que señalar que ésta no tiene ningún tipo de supervisión pese a operar con todo tipo de instrumentos legales: fondos mutuos del mercado monetario, fondos de cobertura, fondos de gestión de riqueza y negocios financieros de todo tipo. La banca en la sombra es un enorme sistema de banca paralela que no rinde cuentas a nadie pese a alcanzar en alguno países un tamaño mayor al de la banca tradicional.

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Hacia el estancamiento económico mundial

Ven, 03/10/2014 - 03:50
Germán Gorraiz López, Attac

El fenómeno de la globalización económica ha conseguido que todos los elementos racionales de la economía estén interrelacionados entre sí debido a la consolidación de los oligopolios, la convergencia tecnológica y los acuerdos tácitos corporativos, por lo que la irrupción de la crisis económica en la aldea global ha provocado la aparición de nuevos retos para gobiernos e instituciones sumidas en el desconcierto y en la incredulidad.

Así, la política suicida de las principales entidades bancarias mundiales en la concesión de créditos e hipotecas de alto riesgo aparece como detonante de la crisis de las subprime de EEUU, seguida de la aparición de los activos tóxicos, un goteo incesante de insolvencias bancarias, una severa contracción de los préstamos bancarios y una alarmante falta de liquidez monetaria y de confianza en las instituciones financieras ( costo estimado de 4,5 Billones de para países como EEUU, Reino Unido y Japón y 2,5 Billones para la UE), aunado con el estallido de la burbuja inmobiliaria que ha provocado el hundimiento del castillo de naipes económico de Estados como Florida, California y New York y de los países periféricos europeos ( Irlanda, Italia, Grecia, Portugal y España) pues su economía se ha basado en el último decenio en la conocida “dieta mediterránea”cuyos ingredientes principales eran el “boom” urbanístico, el turismo y el consumo interno y que creaba excelentes platos minimalistas, de apariencia altamente sugestiva y precio desorbitado pero vacíos de contenido culinario y con fecha de caducidad impresa (2008), lo que ha originado la desestabilización económica global y el estancamiento o entrada en recesión de las principales potencias económicas mundiales.

Riesgo de estancamiento económico mundialLa entrada en escenarios de RD ( Recesión + Deflación) de varios países de la eurozona, la crisis de Ucrania y ciertos indicadores macroeconómicos recientes de países como China o EEUU han alertado del riesgo de que el estancamiento económico se adueñe de la economía mundial en el 2015 tal como ha advertido el FMI y la Reserva Federal (Fed) , quien ha rebajado sus previsiones de crecimiento para el 2015 en EEUU ( horquilla del 2,6 % al 3%) y ha mantenido intacta la previsión sobre la tasa de paro (6%).

Además, la total retirada por la Fed en el 2015 de sus medidas de estímulo a la economía estadounidense aunado con una posible subida de tipos de interés , hará que los inversionistas se distancien de los activos de renta variable y que los bajistas se alcen con el timón de la nave bursátil mundial, derivando en una psicosis vendedora que provocará que el Dow Jones de Industriales (situado por encima de la barrera ionosférica de los 17.000 puntos), salte por los aires y termine por desencadenar el estallido de la actual burbuja bursátil que sería hija de la euforia de Wall Street (y por extrapolación del resto de bolsas mundiales) tras las políticas monetarias de los grandes bancos centrales mundiales que han inundado los mercados con centenares de miles de millones de dólares y euros con la esperanza de relanzar la economía, más aún cuando las colocaciones sin riesgo ( deuda de EEUU o de Alemania), no retribuyen nada a los inversionistas lo que aunado con un posible repunte del precio del crudo debido a factores geopolíticos desestabilizantes (Ucrania e Irak), podría producir un nuevo crash bursátil en el escenario del 2015.

Dicho estallido tendría como efectos benéficos el obligar a las compañías a redefinir estrategias, ajustar estructuras, restaurar sus finanzas y restablecer su crédito ante el mercado (como ocurrió en la crisis bursátil del 2000-2002) y como daños colaterales la ruina de millones de pequeños inversores todavía deslumbrados por las luces de la estratosfera, la inanición financiera de las empresas y el consecuente efecto dominó en la declaración de quiebras , frecuentes estallidos de conflictividad laboral e incrementos de la tasa de paro hasta niveles desconocidos desde la época de la II Guerra mundial aunado con incrementos espectaculares del déficit Público y de la Deuda Externa.

¿Hacia el proteccionismo económico?El retorno al endemismo recurrente de la Guerra Fría entre EEUU-Rusia tras la crisis de Ucrania y la mutua imposición de sanciones entre UE-Japón-EEUU por un lado y Rusia por el otro, marcarían el inicio del ocaso de la economía global y del libre comercio, máxime al haberse demostrado inoperante la Ronda Doha (organismo que tenía como objetivo principal de liberalizar el comercio mundial por medio de una gran negociación entre los 153 países miembros de la Organización Mundial de Comercio (OMC) y haber fracasado en todos sus intentos desde su creación en el 2011.

Así, no sería descartable la implementación por las economías del Primer Mundo de medidas proteccionistas frente a los países emergentes (Fomento del Consumo de Productos nacionales) en forma de ayudas para evitar la deslocalización de empresas, subvenciones a la industria agroalimentaria para la Instauración de la etiqueta BIO a todos sus productos manufacturados, Elevación de los Parámetros de calidad exigidos a los productos manufacturados del exterior y la imposición de medidas fitosanitarias adicionales a los productos de países emergentes, lo que obligará a China, México, Brasil e India a realizar costosísimas inversiones para reducir sus niveles de contaminación y mejorar los parámetros de calidad, dibujándose un escenario a cinco años en el que se pasaría de las guerras comerciales al proteccionismo económico, con la subsiguiente contracción del comercio mundial, posterior finiquito a la globalización económica y ulterior regreso a los compartimentos estancos en la economía mundial.

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¿Se acerca otro momento Lehman?

Mér, 01/10/2014 - 16:29
Alejandro Nadal, La Jornada

Francia ha logrado colocar deuda en el mercado internacional a tasas muy bajas y todo mundo se pregunta por qué. La tasa de rendimiento de sus bonos a 10 años ha caído a un nivel récord de 1.24 por ciento, a pesar de una crisis ministerial que se saldó con la renuncia del ministro de economía, de que la economía francesa permanece estancada y el déficit fiscal se sitúa por arriba del nivel fijado en el tratado de Maastricht. La deuda externa total de Francia rebasa por primera vez los 2 billones (castellanos) de euros, el equivalente a 95 por ciento del PIB (por arriba del umbral de 60 por ciento fijado en Maastricht). ¿Cómo explicar las bajas tasas a las que Francia está colocando su deuda soberana?

En realidad, Francia no está sola. La tasa de rendimiento sobre bonos alemanes a 10 años alcanzó hace una semana el nivel récord de 0.91 por ciento. Hasta los países más golpeados por la deuda han podido colocar bonos a menor costo, por ejemplo, la tasa de interés para bonos españoles a 10 años pasó de 2.17 a 2.09 por ciento, mientras que la de bonos italianos del mismo tipo se redujo de 2.4 a 2.3 por ciento.

El costo de fondeo para los países de la eurozona se redujo desde que Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE), anunció el compromiso de evitar la deflación a cualquier precio. El discurso de Draghi en el simposio de Jackson Hole no deja lugar a dudas. Destacan dos puntos clave. Primero, la crisis de deuda soberana en la eurozona (que arranca en plena forma a partir de 2011) desarticuló los mecanismos de estabilización macroeconómica. En especial, el ajuste fiscal que se llevó a cabo en la mayor parte de los países de la eurozona para conservar la confianza de los inversionistas condujo a un aumento significativo del desempleo.

Además, a pesar de que las tasas de interés se mantenían bajas, el costo del capital se incrementó. La transmisión de la política monetaria se interrumpió y la doble contracción, monetaria y fiscal, profundizó la recesión. Hoy la deflación sigue siendo tema de preocupación para Draghi. La inflación se mantenía en un modesto 2.5 por ciento en el verano de 2012 y hoy alcanza el 0.4 por ciento. Preservar la estabilidad de precios sigue siendo el mandato principal del BCE y Draghi considera que se necesita reactivar la demanda agregada.

El segundo punto es el más importante: Draghi anuncia que la política monetaria debe desempeñar un papel importante para salir de la recesión. Esta retórica confirma los anuncios de mediados de junio sobre las medidas del BCE en materia de adquisición de activos.

Las expectativas de los inversionistas consideran que el BCE procederá a inyectar cantidades masivas de liquidez en la economía de la eurozona en octubre, lo que provocaría una caída todavía más sensible de las tasas de interés de mercado. Es decir, el BCE estaría iniciando una política de flexibilidad cuantitativa, postura que le permitiría adquirir un abanico más amplio de títulos y así asegurar la inserción efectiva de flujos monetarios hacia la economía real vía crédito bancario. De hecho, esta política conduciría a devaluar el euro y promover el retorno a una inflación moderada. La recuperación en Europa se traducirá, según las tesis del BCE, en la salida de capitales del mercado de bonos para acudir al mercado accionario. Pero mientras tanto, con el despliegue de las presiones deflacionarias en la eurozona, los mercados prefieren los bonos soberanos a pesar de sus magros rendimientos.

Pero quizás hay otras razones que explican el comportamiento del mercado de deuda soberana de los países de la eurozona. Uno de ellos es lo que se ha llamado el vuelo o la fuga hacia espacios que ofrecen mayor seguridad. Y por supuesto, el euro no es el único refugio. Después de un periodo de varios años de debilidad, el dólar ha vuelto a resurgir como la moneda más preferida por los inversionistas a escala global.

La fuga hacia un lugar seguro tiene varias causas. La reducción en la actividad económica en China y su impacto global en el ciclo de precios de productos básicos que sostuvo el crecimiento de los mercados emergentes, es un factor clave del desajuste global y anuncia que la recuperación será lenta. Además, los desequilibrios globales (entre países con superávit y deficitarios) siguen siendo un motivo de preocupación y fuente de inestabilidad monetaria y cambiaria. Finalmente, el mismo Draghi destaca la importancia de los riesgos geopolíticos del momento: el conflicto en Ucrania y los desplantes terroristas de ISIL y sus victorias militares no ayudan a calmar los ánimos. Las conexiones con el mundo financiero y la economía real son más fuertes de lo que se piensa.

Todo esto puede ser presagio de que la economía mundial está cerca de otro momento Lehman. La referencia es, por supuesto, al colapso del banco de inversión Lehman Brothers que sacudió al sistema financiero global. Antes del derrumbe parecía que había presiones pero que todo estaba bajo control. Y de pronto, todo cambió.

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Alemania y el desmantelamiento del "capitalismo social"

Mér, 01/10/2014 - 13:32
[La fundación Rosa Luxemburgo de Alemania ha publicado un estudio sobre el “Milagro del empleo alemán” realizado por el profesor de la Universidad de Jena, Klaus Dörre, del que Terrains de Luttes va a publicar un extracto en dos partes. Esta que presentamos hoy es la primera de ellas.]

Comencemos por citar las características de lo que se denomina el "modelo alemán". ¿Qué se esconde tras esta etiqueta?, ¿cómo ha evolucionado esta variante de capitalismo desde inicios de los años 1990? y, en fin, ¿en qué medida se puede seguir hablando hoy de un "modelo alemán"?

El viejo capitalismo social Inicialmente, el término "modelo alemán" designaba un sistema social capitalista que había logrado conciliar la búsqueda del beneficio de la economía privada y el interés colectivo de la gente asalariada y sus familias en torno a la Seguridad Social y el bienestar. Durante el período de prosperidad del capitalismo renano, del capitalismo cooperativo o -como nosotros le denominamos aquí- del capitalismo social, se lograron y preservaron compromisos sociales basados en sólidas redes institucionales, organismos y actores.

En Alemania del Oeste, este modelo comprendía:

a) Una producción diversificada de calidad en determinados sectores de mercado que permitía producir productos especializados para salarios relativamente altos;

b) Un sistema financiero dependiente del Banco Central que integraba instituciones de crédito estrechamente imbricadas con las grandes empresas industriales, bien como bancos de esas empresas, bien a través de la participación en su capital.

c) Un sistema de formación profesional dual, en el que invertían tanto el Estado como las empresas; y

d) Una regulación de las relaciones entre el capital y el trabajo que combinaba los convenios colectivos (que determinan los salarios a nivel de rama a escala regional) con su adaptación al nivel de las empresas. (…)

La aportación particular del capitalismo social consistía en encuadrar el trabajo asalariado en el marco del Estado del Bienestar. De ahí resultaba lo que a posteriori se ha calificado como una relación de trabajo "normal" o "estándar", socialmente protegida. Para la gran mayoría de la gente asalariada, sobre todo masculina, el trabajo asalariado en el marco del Estado del Bienestar implicaba una disociación relativa de las rentas y de la situación del empleo en relación a los riesgos del mercado. El capitalismo social ha reposado siempre sobre desigualdades propias de las categorías sociales y, particularmente en Alemania del Oeste, en una inserción asimétrica en el mercado de trabajo de hombres y mujeres. Generaba una discriminación en relación a la mano de obra inmigrante o poco cualificada. El pleno empleo de los hombres no se podía concebir sin los trabajos de cuidados, que eran realizados fundamentalmente por las mujeres y de forma gratuita. Los empleos poco atractivos, mal pagados y poco valorados, eran realizados por las y los inmigrantes que llegaban de la periferia sur de Europa y de Turquía hacia los países del centro ("los trabajadores inmigrados" - "Gastarbeiter"). En cualquier caso, para la mayoría de las y los obreros, empleados y de sus familias, este cambio fue sinónimo de transición hacia un estatus integrador de "ciudadanía social" plena. La gente asalariada disponía, por fin, de una "propiedad social”/1. La pobreza y la precariedad estuvieron siempre bien presentes, pero se encontraban relegadas a los márgenes de la sociedad del pleno empleo y de su protegido mercado interno de trabajo; se encontraban prácticamente invisibles y relegadas a la esfera privada, marginalizadas. (…)

El nuevo y competitivo capitalismo financiero Desde ese punto de vista parece lógico que, con el cambio del milenio, el capitalismo social alemán haya sufrido una reforma fundamental.Durante los años de la coalición rojo-verde [Alianza del SPD con los Verdes), se dieron una serie de reformas en los sistemas sociales que introdujeron elementos de competencia, privatizaron una parte de la prevención en torno a los riesgos sociales, liberalizaron el acceso a los mercados financieros, flexibilizaron el mercado de trabajo y alentaron la expansión de formas de empleo atípicas y, a menudo, precarias. A diferencia de los EE UU, bajo Reagan, por ejemplo, o de la Inglaterra de la era Thatcher, no se dieron agresiones generalizadas contra el Estado del Bienestar, contra los sindicatos o el sistema de negociación colectiva y la cogestión. La erosión del capitalismo social se dio de forma sibilina. Sin embargo, no hay duda de que, a menudo, bajo el barniz de instituciones aparentemente intactas del viejo capitalismo social, se realizaron modificaciones que equivalen en definitiva a un cambio de modelo. A modo de ejemplo, señalamos algunas de las más importantes que se dieron antes de la crisis 2008.

1) La estrategia de internacionalización de las empresas orientadas a la exportación y el mercado para el control de empresas se instauró a partir de 1998 después de que la nueva legislación sobre los mercados financieros destruyera de forma irreversible la vieja red de lo que se denominó la "Deuschland AG" en el que las instituciones de crédito y las empresas líderes en los mercados se apoyan mutuamente en materia de política industrial. A diferencia de los años 1990, en los que la internacionalización significaba fundamentalmente exportación de capital, actualmente Alemania se ha convertido en un mercado privilegiado para las inversiones extranjeras directas ("FDI"). (…)

2) La modificación de las relaciones de propiedad y la internacionalización de las empresas han facilitado el paso a formas de gestión basadas en el mercado de capitales, la financiarización interna de la empresas, así como a la subordinación del conjunto del proceso a una gestión rigurosamente basada en torno a los beneficios. (…)

Si la gestión descentralizada no alcanza sus fines a pesar de todos los medios que se han puesto a su disposición, entonces, la única solución consiste en alcanzar los objetivos de producción recurriendo a la subcontratación, al trabajo temporal, a los contratos de servicios u otras formas de empleo flexible que parcialmente puedan ser contabilizadas como gastos de material. A consecuencia de ello se llega a una división estructural en las distintas categorías del personal. Por ejemplo, en el caso de la BMW de Leipzig, a los empleados fijos se les añade trabajadores temporales empleados por la propia empresa. Además también existen, de facto, los trabajadores y trabajadoras temporales provenientes de empresas sub-contratadas, en la que tienen un contrato indefinido y cuyas prestaciones se establecen por medio de un contrato de empresa que les diferencia de los contratados temporales de la empresa matriz. Así se da nacimiento a una curiosa estabilidad del empleo inestable. Alrededor del núcleo de empleados del fabricante final se agrupan, como círculos concéntricos, diferentes categorías de empleos precarios, cuyos salarios y garantías en términos de seguridad y de calidad del trabajo son cada vez menores a medida que el círculo se aleja del núcleo central/2.

3) Esta evolución viene determinada por las profundas modificaciones de las relaciones laborales. Antes de nada es necesario señalar el retroceso dramático del poder de las organizaciones sindicales. Si, en la antigua Alemania Federal, la tasa de afiliación era en torno al 35% en los años ochenta, esta tasa ha caído a cerca del 18% en 2013 para el conjunto de Alemania. Debido a ello, también han perdido capacidad de atracción las organizaciones patronales. En reacción a su propia pérdida de efectivos o al rechazo de las empresas a afiliarse, numerosas federaciones patronales han puesto en pie la posibilidad de afiliarse sin pagar cuota. Consecuentemente, en determinadas ramas, los sindicatos se encuentran sin contraparte en la negociación colectiva. La obligación de pagar cuota de las empresas está globalmente en retroceso. Entre 1995/96 y 2010, la proporción de empresas vinculadas por convenios colectivos en Alemania del Oeste retrocedió del 54 al 34%; en el Este, el retroceso fue del 28 al 17%,

(…) Le erosión del sistema de convenios colectivos favorece la competencia bien sobrepujando o sub-pujando. Pequeños sindicatos que representan categorías profesionales con gran poder (pilotos, médicos, conductores de trenes, controladores aéreos, etc.) logran imponer parcialmente reivindicaciones que no pueden ser logradas por las grandes federaciones sindicales (ver.di, IG Metall, IG BCE). A la inversa, a lo largo de estos últimos años, en los sectores débilmente organizados de las y los trabajadores temporales, los pequeños y dispersos sindicatos han acordado convenios colectivos que entran en el ámbito del dumping y estimulan salarios/hora inferiores a cinco y, a veces, seis euros. (…) Todo ello no sólo ha contribuido a la erosión del poder de las organizaciones sindicales, sino también al poder institucional de las y los asalariados/3.

4/ Ahora bien, todo ello no hubiera sido posible sin las reformas políticas basadas en el mercado. Las "reformas Hartz"/4, ya mencionadas, forman parte de las principales de ellas. Mediante estas reformas, el gobierno reaccionaba ante el hecho de que, desde mediados de los años 1970, el número de gente en paro en Alemania se duplicaba en cada ciclo coyuntural. Con el fin de remediar este problema, había que dejar de considerar el paro como fenómeno estructural, social, y tratarlo como un problema personal. Desde el punto de vista de los reformadores, las y los parados de larga duración constituyen una categoría pasiva formada de indigentes carentes de espíritu de iniciativa y de voluntad para salir del bache. Con el objetivo de modificar esta "mentalidad pasiva", era necesario modificar el estatus de los inactivos de larga duración y convertir el estatus de parado/parada en lo más inconfortable posible. (…)

Esta puesta en "competencia" de la sociedad, que nosotros calificamos como apropiación capitalista del campo social, consiste en un desposeimiento selectivo de la "propiedad social", dirigido hacia las instituciones, las formas de organización social así como a las normas sociales que limitan los efectos perversos del "mercado". Esta apropiación significa, en este caso, que se desmantela progresivamente, capa tras capa, el carácter protector del Estado del Bienestar, que dotaba al trabajo asalariado un estatus social y lo había convertido en un útil fundamental de inserción social. En Alemania, las reformas del mercado de trabajo dieron un fuerte impulso a este proceso. En general, reformas que al principio parecían progresivas y graduales han conducido a un cambio de paradigma. El viejo capitalismo social ha perecido y quien se obstine en afirmar su vitalidad y su capacidad de adaptación se agarra a un mito. (…)
_______
Artículo original en http://terrainsdeluttes.ouvaton.org/?p=4068
Traducción: VIENTO SUR

Notas:
1/ "La propiedad social podría definirse como la producción de servicios que contribuyen a una seguridad social equivalente a la que en otros momentos sólo estaba garantizada por la propiedad privada" Robert Castel, L’insécurité sociale: qu’est-ce qu’être protégé? , Paris:
Éditions du Seuil et La République des Idées], p. 41 et suivantes
2/ Hajo Holst, Oliver Nachtwey, Klaus Dörre (2009): Funktionswandel von Leiharbeit. Neue Nutzungsstrategien und ihre arbeits- und mitbestimmungspolitischen Folgen. Eine Studie im Auftrag der Otto-Brenner-Stiftung, OBS-Arbeitsheft 61, Francfort-sur-le-Main: Otto-Brenner-Stiftung.
3/ A propósito de las modificaciones en las relaciones laborales, ver Stefan Schmalz, Klaus Dörre (Éd.) (2013): Comeback der Gewerkschaften. Machtressourcen, innovative Praktiken, internationale Perspektiven, Francfort-sur-le-Main/New York: Campus.
4/ Hartz es el nombre otorgado a las contrarreformas laborales emprendidas por el Gobierno Alemán a partir de 2002, a partir de las propuestas de la comisión parlamentaria encabezada por Peter Hartz.

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La verdad sobre la economía: la crisis empeora

Mar, 30/09/2014 - 17:32
Nikos Loudos, En Lucha

Rajoy y su gobierno se han pasado todo el 2014 diciendo mentiras acerca de la recuperación de la economía. Se suponía que la crisis a nivel europeo e internacional llegaba a su fin y que en este ámbito la economía del Estado español estaba en primera linea de “la salida del túnel”. Pero, ahora, hasta Luis de Guindos tiene que reconocer que las cosas no van como él mismo decía. Guindos, la semana pasada, estuvo en Australia participando en la reunión del G20. Allí dijo que “La economía española no es absolutamente inmune a lo que ocurre en Europa”. Dos semanas antes, había dicho lo mismo, en una versión más ridícula: “Los riesgos para la economía española no son domésticos, sino que vienen de fuera”. O, según la página economiadigital.es: “De Guindos asegura que la amenaza para la economía española es Europa”. De todos modos, se necesita mucha cara dura para ver la economía española, con más de siete millones de personas fuera del mercado laboral, como un ejemplo de recuperación. Pero lo que es verdad es que las estimaciones sobre la economía europea y global fueron revisadas a peor en los últimos meses. Y así, de Guindos y Rajoy tienen menos recursos para seguir con sus mentiras.

La OCDE acaba la publicación de sus nuevas estimaciones declarando: “la perspectiva se ha puesto más oscura para 2014 y 2015 en referencia a casi todas las economías grandes del mundo”.

En 2014 se está esperando un crecimiento del 2,1% en los EEUU, 0,8% en la Eurozona y 0,9% en Japón. Estas cifras no implican recuperación después de una crisis como la que estamos viviendo los últimos seis años. Y además son 0,3% – 0,5% más bajas que las estimaciones que la OCDE misma publicó hace un trimestre.

Hablando de la euzona en concreto, la OCDE dice que “la confianza vuelve a debilitarse y el estado anémico de la demanda se refleja en la caída de la inflación, la cual está cerca del cero en la eurozona en general y negativa en varios paises”.

Lo que describe la OCDE es que esto no es la salida de la crisis, sino la continuación de la crisis. Salida de la crisis significaría un crecimiento no sólo en los niveles anteriores a la crisis, sino mayor para cubrir las pérdidas. Ahora mismo, los ritmos son peores que antes de 2007. El resultado es que hay riesgo de un nuevo derrumbe. Por ejemplo, dice la OCDE que “una inflación cerca del cero sube claramente el riesgo de caer a deflación, algo que perpetuaría el estancamiento y agravaría el peso de la deuda”.

Es interesante que nos recuerden el problema de la deuda, un problema que parece que está escondido bajo la alfombra en el último año, sólo porque ha caído el coste de los nuevos préstamos.

Pero esta es una imagen falsa e inestable. Veamos, por ejemplo, la preocupación que expresa el diario Financial Times el 21 de septiembre respecto a Italia: “Se necesita una política extrema y coordinanada para que sea posible que Italia se quede en la Eurozona [...] La posición económica de Italia es insostenible y resultará en una mora, salvo que haya un cambio repentino y durable en el crecimiento. En este momento [de la mora] el futuro de Italia en la eurozona estará en duda –de hecho estará en duda el futuro del euro mismo”.

¿Cómo? ¿Después de todas las afirmaciones de que ni siquiera hay problema griego, ahora Financial Times se angustia sobre si Italia se quedará en la eurozona?

El primer problema fue la recuperación de la economía real. Pero ahora mismo Alemania presenta un retroceso de su economía, y Francia está en el cero absoluto. Y la situación se extiende en el resto del mundo. El reporte de la OCDE, por ejemplo, subraya también la situación en Brasil, con un “crecimiento” del 0,3%. Y China no está fuera de esta dinámica.

El segundo fue la eficacia del dinero barato. El archibanquero europeo Mario Draghi volvió a bajar los intereses –prácticamente están en nivel cero. Hay propuestas como que el banco central europeo tenga que seguir el modelo de los EEUU: la flexibilización cuantitativa, o sea imprimir dinero. Pero ¿qué ha producido todo este dinero barato? ¿Recuperación económica? No. La respuesta es: nuevas burbujas. El ejemplo bueno de recuperación en Europa ahora mismo es el Reino Unido (con un crecimiento sólo un poco mayor del 3%) ¡y están celebrando que en Londres los precios de las vivendas han subido a niveles de 600,000 o un millón de euros! ¡En julio, los precios de las viviendas en Londres estaba subiendo con un ritmo anual del 19%! ¿Todo esto no recuerda a algo aquí en el Estado español? Para nosotros sí. Para los buitres parece que no. La agencia Fitch la semana pasada estaba muy feliz porque dice que los precios de las viviendas en el Estado español han bajado bastante para que empiecen a subir otra vez.

La salida del túnel es un nuevo túnel con nuevas burbujas, más inestables y más peligrosas. Contra las mentiras de Rajoy y de los banqueros, no tenemos nada que esperar, tenemos que organizar nuestras luchas para recuperar todo lo que nos han robado.

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El comienzo del nuevo orden mundial: Asiacentrismo

Lun, 29/09/2014 - 14:54
Raul Zibechi, Alainet

Aunque las crisis en Medio Oriente y Ucrania se roban los titulares mediáticos, son apenas los emergentes de un movimiento telúrico mucho mayor: el nacimiento de un nuevo orden mundial pos-estadounidense, centrado en Asia, en base a la triple alianza China-Rusia-India.

Uno de los núcleos del colonialismo y del imperialismo, consiste en prohibirle hacer a los países periféricos lo que acostumbran hacer los países del centro. Cuando eso ya no funciona, es porque el viejo orden centrado en la relación centro-periferia está dando paso a nuevas relaciones internacionales.

Las mismas potencias occidentales que ponen el grito en el cielo por la intervención de Rusia en Ucrania, bombardean Siria sin la autorización de su gobierno, con la excusa de combatir a una organización terrorista, el Estado Islámico, en cuya creación esas mismas potencias jugaron un papel relevante.

Que China y Rusia rechacen este tipo de acciones bélicas, que otrora se cubrían por lo menos con la aprobación del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, no es ya novedad alguna. Que el primer ministro de India, Narendra Modi, haya dicho a la cadena CNN, horas antes de su visita a Estados Unidos, que Rusia tiene “intereses legítimos en Ucrania”, es ya cosa más seria. No sólo se negó a criticar la anexión de Crimea por Rusia, sino que mostró “confianza” en cómo Pekín está manejando las disputas territoriales en los mares del sur de China (The Brics Post, 22 de setiembre de 2014).

Es como si un nuevo aire de Bandung (la conferencia que en 1955 alentó la descolonización) estuviera barriendo el planeta. “Si usted mira en detalle los últimos cinco o diez siglos, verá que China e India han crecido a ritmos similares. Sus contribuciones al PIB mundial han aumentado en paralelo y han caído en paralelo. La era actual pertenece a Asia”, dijo Modi. Estaba haciendo un discurso anticolonial con una mirada de larga duración, en los mismos días en que se produjo la visita del presidente chino Xi Jinping a India, quienes consolidaron una potente alianza entre los dos mayores países de la región.

Política, o la OCS El gran cambio es que India pidió la integración plena a la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), durante la reciente cumbre realizada el 11 y 12 de setiembre en Dushanbe, capital de Tayikistán. Hasta ese momento era sólo observadora.

La OCS fue creada en 2001 por Rusia, China, Kazajstán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán con el objetivo de garantizar la seguridad regional y combatir el terrorismo, el separatismo y el extremismo, definidos como las “tres fuerzas malignas”. En el futuro podrán sumarse Irán y Pakistán, aunque esos pasos serán complejos en vista de la disputa que mantienen India y Pakistán en sus respectivas fronteras.

En los hechos, la OCS es un desafío al liderazgo estadounidense en una región donde la superpotencia tiene cada vez menos influencia. La organización orbita en torno a China, como su nombre lo indica. La solidificación de la alianza Rusia-China con su vertiente geopolítica y geoenergética (que incluye el ya iniciado gasoducto para proveer gas ruso a Pekín), es motivo de honda preocupación en Washington, según lo vienen analizando algunos medios como The Washington Post.

Pero la reciente visita de Xi a la India supone un paso decisivo en el diseño de un nuevo orden global. Los doce acuerdos firmados en Ahmedabad entre Modi y Xi, que abarcan desde las inversiones y el comercio hasta la cooperación en energía nuclear, forman parte del “proceso histórico de revitalización nacional” en ambas naciones emergentes, según afirmó el ministro chino de Relaciones Exteriores Wang Yi (Xinhua, 19 de setiembre de 2014).

La potencia de la alianza entre India y China, desafía los supuestos alineamientos ideológicos y se afinca en las necesidades geopolíticas de potencias que enfrentan problemas, y enemigos, comunes. En mayo de este año asumió el poder Narendra Modi en representación del Bharatiya Janata Party (BJP), que venciera en las elecciones generales al Congreso Nacional Indio (CNI) liderado por el ex primer ministro Manmohan Singh. En los papeles, el CNI funge como una fuerza progresista, heredera de la familia Gandhi y de Jawaharlal Nehru, aliada con socialdemócratas y comunistas, mientras el BJP es considerado nacionalista y conservador.

Sin embargo, en los alineamientos geopolíticos las ideologías tienen poco que decir. Modi está mostrando una profunda comprensión de las tendencias históricas en este período de viraje del sistema-mundo y, de modo muy particular, del papel que le toca jugar al continente asiático. La cooperación en la OCS llegó incluso al terreno militar. A fines de agosto se realizó “un ejercicio antiterrorista internacional” en Mogolia interior, China, en el que participaron siete mil soldados de China, Rusia, Kazajistán, Kirguizistán y Tayikistán (Diario del Pueblo, 24 de agosto de 2014).

Economía o la ruta de la seda Si la OCS es la respuesta asiática a la presencia desestabilizadora de Estados Unidos en la región, la Ruta de la Seda es la respuesta económica al cerco que pretende imponer sobre China, denominado “pivote hacia Asia” por la administración de Barack Obama. Pero es mucho más: significa la alianza de Rusia y China con Europa, en concreto con Alemania.

La nueva Ruta de la Seda une dos potentes centros industriales: Chongqing en China con Duisburgo en Alemania, atravesando Kazajstán, Rusia y Bielorrusia, eludiendo de ese modo las zonas más conflictivas al sur del mar Caspio como Afganistán, Irán y Turquía. Está destinada a ser la mayor ruta comercial del mundo, cuya línea férrea ya recorta el tiempo de transporte marítimo de cinco semanas a sólo quince días. Se prevé que China se convertirá en el primer socio comercial de Alemania, lo que supone un dislocamiento geopolítico de gran trascendencia.

Se está trazando además la Ruta de la Seda Marítima, que atraviesa el océano Índico, y el Cinturón Económico de la ruta terrestre. La ruta marítima es, de algún modo, la reactivación del “collar de perlas”, un sistema de puertos que rodeaba a la India y aseguraba el comercio chino hacia Europa.

Pero es también la respuesta a la Asociación Transpacífico (TPP por sus siglas en inglés), iniciativa de los Estados Unidos que excluye a China e incluye a Japón, Australia, Nueva Zelanda, más cuatro miembros de la AEAN (Brunei, Malasia, Singapur y Vietnam) y los países de la Alianza del Pacifico (Perú, México, Chile y probablemente Colombia). La estrategia de Washington consiste en aislar a China generando conflictos a su alrededor (con Japón y Vietnam principalmente), excusa para militarizar los mares de China, cerrando así el cerco comercial, político y militar en torno a una potencia que en 2012 se convirtió en la principal importadora de petróleo del mundo, superando a Estados Unidos.

Esto explica el acuerdo energético con Rusia, que es el único modo como China puede asegurarse un abastecimiento seguro. Pero también explica el trazado de la nueva Ruta de la Seda, tanto la terrestre como la marítima. El 80 por ciento del petróleo que importa China pasa a través del Estrecho de Malaca (un angosto corredor de 800 kilómetros que une los océanos Pacífico e Índico entre Indonesia y Malasia), fácilmente obstruible en caso de guerra.

Para eso China va construyendo una red portuaria, que incluye puertos, bases y estaciones de observación en Sri Lanka, Bangladesh y Birmania. Entre ellas un puerto estratégico en Pakistán, Gwadar, la “garganta” del Golfo Pérsico, a 72 kilómetros de la frontera con Irán y a unos 400 kilómetros del más importante corredor de transporte de petróleo, muy cerca del estratégico estrecho de Ormuz. El puerto fue construido y financiado por China y es operado por la empresa estatal China Overseas Port Holding Company (COPHC).

“El puerto es visto por los observadores como el primer punto de apoyo de China en Oriente Medio”, estimaba la prensa occidental el día de la inauguración (BBC News, 20 de marzo de 2007). La región circundante al puerto de Gwadar, contiene dos tercios de las reservas mundiales de petróleo. Por allí pasa el 30 por ciento del petróleo del mundo (pero el 80 por ciento del que recibe China) y está en la ruta más corta hacia Asia.

China gana espacios, también, en el corazón de Occidente. El gobierno británico ha dado pasos para reforzar a Londres como centro de comercio mundial y de inversiones en yuanes, la moneda china. Más aún, “el gobierno británico se convertirá en el primer país occidental en emitir un bono soberano en la moneda china” en lo que debe interpretarse como “el apoyo a las ambiciones de China a utilizar su moneda a escala global” (Market Watch, 15 de setiembre de 2014).

Potencia militar “Las sanciones a Rusia son un acto de guerra”, razona redactor jefe de la revista Executive Intelligence Review, Jeff Steinberg (EIR, 19 de setiembre de 2014). En tanto, The Economist considera a la OCS como “una especie de OTAN liderada por China”.

Es evidente que la guerra entre las grandes potencias ya no es visualizada como una posibilidad remota. Cada uno hace, por tanto su juego. China e Irán realizan sus primeros ejercicios navales conjuntos en el Golfo Pérsico, donde participan “buques de la Armada china involucrados en la protección de la navegación en el golfo de Adén” (Russia Today, 22 de setiembre de 2014). China es ahora el primer comprador de crudo saudí y no va a permitir que las rutas que la abastecen queden en manos de fuerzas enemigas.

A fines de agosto trascendió que Rusia y China están negociando un “acuerdo militar histórico” que incluye la compra por el país asiático de submarinos diesel furtivos con “intercambio de tecnologías”, a la vez que siguen negociando la venta de cazas Sukhoi-35 y sistemas de defensa antiaérea S-400, considerados los más avanzados del mundo (Russia Today, 19 de agosto de 2014). Hasta ahora los rusos se han mostrado reticentes a vender ciertas armas a China porque ésta las clona y termina fabricando sus propios prototipos. A su vez, India y Rusia, que mantienen una extensa cooperación militar que incluye submarinos nucleares y portaaviones, se disponen a fabricar conjuntamente un caza de quinta generación.

Estamos ante un punto muy sensible, en el que Washington tiene algunas dificultades. Aunque sigue teniendo el mayor presupuesto de defensa del mundo (unos 600 mil millones de dólares anuales, frente poco más de cien mil de China y algo menos de cien mil de Rusia), ese presupuesto es declinante mientras el de sus adversarios crece. China pasó de poco más de 5 mil millones de dólares anuales de inversión militar en 1990 a 110 mil millones en 2012.

“Pero lo importante no es cuánto se gasta sino cómo se gasta”, sostiene un periódico estadounidense (The Fiscal Times, 16 de setiembre de 2014). Según la publicación, los enormes gastos militares del Pentágono se destinan a mantener su costosa flota de once portaaviones, a la modernización de antiguos sistemas y a proyectos fallidos como el caza F-35. En tanto, China y Rusia invierten en modernos submarinos nucleares y en guerra cibernética. Las armas antibuque chinas son mucho más baratas que un portaaviones, pero pueden hundirlo o inutilizarlo aunque el Pentágono los considere inexpugnables.

Contrastes Múltiples denuncias aquejan a las autoridades de defensa de los Estados Unidos de malversación de los presupuestos. En julio pasado la flota de F-35 no pudo volar por fallas en un motor, luego de varios percances en los sistemas de software, armas y aviónica. Tras dos décadas de concepción y desarrollo, el coste del proyecto se ha disparado a 400.000 millones de dólares, el proyecto armamentístico más caro de la historia del Pentágono, pese a lo cual ha sido cancelado el debut del caza en dos exhibiciones aéreas en el Reino Unido (El Periódico, 11 de julio de 2014).

La otrora poderosa Boeing es una buena muestra de los problemas defensivos del Pentágono. La apuesta a que el F-35 lo desarrollara Lockheed Martin, está drenando los fondos del Pentágono fuera de la Boeing, que era la empresa insignia de la fuerza aérea. De hecho, la franja de defensa de la Boeing se estrechó del 56 por ciento de su producción total en 2003, a apenas el 38 por ciento en 2013 y se estima que en pocos años ya no producirá aviones de combate, al haber fracasado en su búsqueda de mercados alternativos en Brasil, India y Corea del Sur (Wall Street Journal, 20 de setiembre de 2014). Boeing cerrará su fábrica de cargueros C-17 en Long Beach y puede cerrar la de F-18 en Saint Louis en 2017 si no consigue más encomiendas.

Finalmente, la política exterior de la Casa Blanca es errática, mientras la de sus competidores tiene un horizonte definido. El periodista Robert Parry analiza cómo los neoconservadores lograron bloquear la “estrategia realista” de Obama, consistente en colaborar con Vladimir Putin para desenredar el caos geopolítico en Oriente Medio. Los neocon siguen apostando a la caída de Bachar al Assad y se inclinan por crear situaciones caóticas, como la que vive Libia, antes que tolerar la existencia de regímenes adversos (Consortiumnews.com, 19 de setiembre de 2014).

Diversos analistas sostienen que la fabricación de crisis es lo que mejor sabe hacer la superpotencia y que puede ser el único modo de contener su decadencia. El conflicto en Ucrania, donde forzaron la caída de un presidente electo, apunta a aislar a Rusia de Europa. El ataque al Estado Islámico, busca empujarlo cada vez más hacia el norte. Ambas operaciones atentan contra el trazado de la Ruta de la Seda, considerada una de las vigas maestras del nuevo orden mundial.

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El misterio de la desigualdad lo es solamente para las elites

Dom, 28/09/2014 - 16:46
Dean Baker, Sin Permiso

En las últimas tres décadas las explicaciones desarrolladas sobre el crecimiento de la desigualdad han constituido un enorme negocio en los círculos económicos y políticos. Muchos economistas han hecho su carrera con una innovadora explicación de como el natural desarrollo de la tecnología y los mercados han concentrado los ingresos y la riqueza en el 1 % más rico de la población. Aún mejor si se puede demostrar que la desigualdad no ha crecido. Mientras que las explicaciones que echan la culpa de la desigualdad a la tecnología pueden ser complicadas, hay tres noticias que en las últimas semanas pintaron la cuestión muy claramente para el resto de nosotros.

Primero, obtuvimos nuevos datos de la Oficina de la Reserva Federal (FED) y de la Oficina del Censo, los cuales muestran que las familias típicas todavía están viendo muy poco beneficio de la recuperación a fecha de hoy. La FED lanzó su Encuesta de las finanzas del consumidor (2013 Survey of Consumer Finance) la cual muestra que la riqueza de la familia media, estaba aún por debajo del nivel del 2010, a pesar de la subida de la bolsa.

La Oficina del Censo publicó su anuario sobre renta, pobreza y cobertura del seguro de salud. Mientras hubo alguna buena noticia sobre las últimas dos, la renta media permaneció plana. La historia en ambos análisis de la FED y del Censo muestran lo mismo; aquellos que están en la cima continúan llevándose la mayor parte de los beneficios del crecimiento económico.

Las otras dos noticias nos dicen por qué esto no es una sorpresa. Primero, hubo una reunión de la FED en la cual discutieron cuándo deberían comenzar a subir los tipos de interés. Había alguna buena noticia para los trabajadores de la nación, ya que Janet Yellen, la presidenta de la FED continúa influyendo en el mantenimiento de la política del interés cero por parte de la FED.

Sin embargo, la mala noticia es que muchos miembros del Comité del Mercado Abierto de la FED (FOMC, en sus siglas en inglés) ya están presionando para que la misma FED apriete el gatillo y comience a subir las tasas de interés. Además, otros han indicado que están preparados para unirse al feliz grupo de “tiradores” tan pronto como haya una evidencia de crecimiento de salarios. Yellen, como presidenta, tiene la voz más importante, pero si ella pierde el apoyo del resto de la FOMC, las tasas de interés subirán.

No debería dudarse de lo que esto significa. La propuesta de la FED de subir las tasas de interés es para frenar la economía, y disminuir la posibilidad de conseguir trabajo. Conservando la tasa de desempleo alta, el FOMC quiere reducir el poder de negociación de los trabajadores y evitar incrementos salariales. Esto afecta desproporcionadamente a los que menos renta tienen y aumenta la presión en los salarios de numerosos trabajadores.

En otras palabras, tenemos el banco central de los Estados Unidos actuando deliberadamente para asegurar que los trabajadores no consigan incrementos salariales. Justifican su acción con consideraciones acerca de la inflación, pero no hay que tomarlas en serio. Nadie sabe lo que creen, pero el riesgo real de una peligrosa espiral inflacionaria es casi igual al riesgo de un ataque de marcianos. No va a ocurrir y seguramente lo saben.

Por supuesto el alto desempleo no es la única política que ha mantenido bajos los salarios durante tres décadas. La política comercial también fue diseñada para este propósito. Nuestros trabajadores industriales tienen que competir con trabajadores mal pagados en el mundo subdesarrollado; nuestros médicos están protegidos de esta competición. El aumento de la presión en los salarios de los trabajadores no cualificados, empeora por nuestra política de un dólar alto, lo cual pone a los trabajadores de EEUU en una desventaja aún más grave.

La política gubernamental, ha hecho también casi imposible que los trabajadores organicen sindicatos. Y por supuesto ha dejado que el salario mínimo caiga mucho por detrás del costo de la vida e incluso bastante más por detrás que la productividad.

La otra noticia de la última semana fue el aniversario del colapso de Lehman y el comienzo del rescate financiero. Esta es la otra parte esencial del cuadro. Mientras el gobierno está dispuesto a actuar para evitar que los salarios no aumenten, cuando los bancos de Wall Street efectivamente entraron en bancarrota, el gobierno fue muy rápido para venir al rescate. La FED y el Departamento del Tesoro, ambos, hicieron de ello su misión central, para mantener en pie a los de Wall Street. Como dijo repetidamente en su autobiografía Timothy Geithner, ex secretario del Tesoro, no habría más Lehmans.

Así, esta es básicamente la historia en los términos más simples. El gobierno actúa abiertamente para asegurarse que los salarios no suben y también para proteger a los ambiciosos personajes de Wall Street que desplumaron a sus bancos con sus malas apuestas. Podría ser que un economista ganara el premio Nobel averiguando porqué va creciendo la desigualdad.

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Las contradicciones del capital (según David Harvey)

Sáb, 27/09/2014 - 03:01
Maciek Wisniewski, La Jornada

Tal vez lo que más perturbaba –y ocupaba– a Carlos Marx en su trabajo era la contradicción entre la realidad y la manera en que las cosas aparecían en la economía burguesa. Su propósito: trascender el fetichismo y revelar la verdadera cara de la circulación y acumulación del capital.

Desde hace unos años David Harvey, el reconocido geógrafo y marxista inglés, trata de hacer lo mismo en el contexto de la crisis: ir más allá del fetichismo reproducido por la mayoría de sus explicaciones, entender los modos y las limitaciones del capital y pensar en cómo liberarse de él.

En The enigma of capital (2010), analizando el misterio de como éste logra superar diferentes barreras y seguir reproduciéndose, argumentaba –contrariamente a muchos marxistas– que no hay una sola teoría de las crisis (LTRPF, etcétera) –es una cuestión dinámica–, que éstas son esenciales para que el capitalismo regrese al equilibrio y que la burguesía no resuelve sus crisis, sino las desplaza.

En su nuevo libro Seventeen contradictions and the end of capitalism (2014) desarrolla este argumento y tomando como central la idea de Marx que las crisis son manifestaciones de las contradicciones internas del capital intenta revelar el meollo de problemas que enfrentamos.

Su objetivo: identificar y analizar estas contradicciones (en un sentido dialéctico: tensión entre fuerzas adversas) para formular una respuesta política al capitalismo. “En todo eso quise ser un poco más fino, no sólo, como a veces hacemos los marxistas, tachar de ‘contradicción’ a todo lo que no alcanzamos a entender”, dice ( LSE, 2/4/14).

Y presenta 17 contradicciones, divididas en tres bloques: 1-7 fundacionales (se aplican al capital sin importar la época); 8-14 dinámicas (cambiantes a lo largo del tiempo); 15-17 peligrosas (que amenazan su reproducción).

#1. Valor de uso y valor de cambio (con el crash de la vivienda en Estados Unidos, millones de personas fueron desposeídas de sus casas –valor de uso– por la especulación, o sea el elevado valor de cambio).

#2. Valor social del trabajo y su representación en dinero (el dinero es un necesario mediador, pero oscurece la relación social detrás de la producción del valor).

#3. Propiedad privada y el Estado capitalista (el Estado es un agente del capital, escribía Marx, pero también es capaz de proteger intereses comunes).

#4. Apropiación privada y el bien común (la acaparación del valor social también es producto del mercado normal, no solo por ejemplo de acumulación por desposesión).

#5. Capital y trabajo (la explotación y la extracción de plusvalía son fundamentales, pero ocurren no sólo en el lugar de trabajo, sino también, por ejemplo, en la vida urbana).

#6. El capital: ¿un proceso o una cosa? (definitivamente un proceso social, pero el capital es igualmente capaz de materializarse en cosas).

#7. La unidad contradictoria producción/realización (el campo predilecto de disputas marxistas sobre el origen de las crisis: No es uno u otro, sino la relación entre ambos, vide: Grundrisse).

#8. Tecnología, el trabajo y la desechabilidad humana (la innovación apunta a la disminución de empleos y aumento de la importancia de rentas que asfixia a la producción y... al capital).

#9. Divisiones del trabajo (el objetivo del capital en su uso no es técnico, sino político-social: la alienación).

#10. Monopolio y la competencia-la centralización y la descentralización (el monopolio no es una aberración, sino el ideal del capital que se mueve en varios niveles).

#11. Desarrollo geográfico desigual y la producción del espacio (el capital moldea el espacio –y tiempo– según sus necesidades, pero es un proceso muy inestable).

#12. Disparidades del ingreso y la riqueza (la desigualdad es fundamental para el capital: deriva de su dominación clasista sobre el trabajo; la distribución y el capital son incompatibles).

#13. Reproducción social (la comodificación corrompió también la vida cotidiana, pero la abrió a la vez a la lucha anticapitalista).

#14. Libertad y dominación (entre la retórica de la libertad y la realidad de la dominación hay una brecha importante...).

#15. El crecimiento compuesto infinito (ya es estructuralmente imposible seguir con la actual tasa de crecimiento anual compuesto: hay que abrazar el decrecimiento y “ zero growth economy”).

#16. Relación capital/naturaleza (una contradicción central, pero quizás no fatal para el capital –¡sic!– capaz de ajustar su relación metabólica y nutrirse del desastre).

#17. La revuelta de la naturaleza humana: la alienación universal (presente en todos los aspectos –producción, consumo, vida cotidiana, naturaleza– llama por el ¡humanismo revolucionario!).

Una de las conclusiones de Harvey es que todas estas contradicciones interactúan y se apoyan mutuamente (“esto es lo que Marx llama la ‘totalidad’”); del mismo modo, si una se vuelve absoluta, contagia a otras y dispara una crisis.

“Marx es conocido supuestamente por decir que el capital caerá bajo el peso de sus contradicciones internas. Pero yo no puedo encontrar dónde él dijera eso y de hecho dudo que lo hiciera. Eso presupondría un colapso mecánico (…)”, anota.

Y en realidad, según Marx, sólo una respuesta organizada acabará con el sistema y las crisis son apenas momentos de oportunidad. El capitalismo no caerá por sí solo, tendrá que ser empujado, añade Harvey.

Aquí es donde entran las contradicciones, en las cuales, como anotaba Brecht, late la esperanza. Ofrecen un espacio desde donde se puede empujar y resultan cruciales para la praxis política. Para animarla Harvey ofrece 17 mandamientos para el cambio, derivados de cada una de las contradicciones (véase aquí).

La abolición del valor de cambio fue la premisa anticapitalista central de Marx. Un lugar desde donde edificar una sociedad nueva. También según Harvey allí comienza la confrontación con el capital y sus mitos, como aquel de que el mercado es el más eficiente en proporcionar el valor de uso (allí están los millones sin techo, muertos de hambre, enfermedades curables, etcétera). Todo vuelve y parte de la fundamental contradicción #1.

Todo lo viejo acaba allí. Todo lo nuevo empieza.

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La ONU investigará a los fondos buitres

Ven, 26/09/2014 - 21:00
Por 33 votos a favor, 5 en contra y 9 abstenciones, el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas aprobó una resolución que condena el accionar de los fondos especulativos y "ordena una investigación sobre sus actividades y las consecuencias de sus acciones en todo el mundo". La medida se suma a la histórica resolución que llamó a la creación de un marco jurídico para los procesos de reestructuración de deudas. "Esto no es un enfrentamiento entre naciones ni una crítica al sistema político económico", subrayó el canciller argentino Héctor Timerman.

Luego de la votación en la sede que el organismo tiene en la ciudad suiza de Ginebra, el titular del Palacio San Martín remarcó la importancia de esta resolución tanto por la cantidad de votos a favor como por su trasfondo: "Esta resolución no es solo como una condena a los fondos buitre sino como un respaldo a la Argentina en su lucha por los derechos humanos", remarcó Timerman.

Además, destacó que "por primera vez en la historia" de las Naciones Unidas se votó una medida en la que "la ONU ordena a su Consejo de DDHH a realizar una investigación sobre las actividades de los fondos buitre y las consecuencias que tienen sus acciones en todo el mundo".

"Se investigará su accionar y si se encuentra algún motivo se los condenará. Esto no se trata de una medida contra un país, sino contra un grupo de especuladores internacionales, verdaderos piratas del siglo XXI que asolan a pueblos y países."

Timerman dejó claro que Argentina fue allí a "denunciar a los fondos buitre, que son también los herederos de aquella dictadura militar y a quienes representan sus intereses". En su opinión, "la estrategia buitre atenta contra la reestructuración de una deuda exitosa como lo hizo la Argentina".

La resolución es otro importante paso contra los fondos buitre tras la histórica medida recientemente aprobada en la Asamblea General de la ONU en Nueva York, también promovida por Argentina e impulsada por el G77+China.

"Es un orgullo saber que se tiene el respaldo de la mayoría de los países del mundo", destacó el funcionario durante una entrevista en la que también calificó al tratamiento del problema de la especulación financiera y de los fondos buitre por la ONU como "hito histórico" que "tendrá consecuencias muy positivas para todo el mundo".

Además, agradeció a todos los países que brindaron su apoyo y sostuvo: "Creemos en el multilateralismo, por eso queremos llevar este debate al más democrático de los foros internacionales que es el de las Naciones Unidas". Luego se refirió a las críticas de quienes votaron en contra por considerar que el Comité de DDHH de la ONU no era el foro para tratar ese tema: "Esto no es sólo un problema económico, por eso no es cierto que éste no es el foro para tratarlo. Esto es un problema político y social que afecta la vida de todos los ciudadanos. Va mucho más allá de lo que quieren hacernos creer algunos países. Y Argentina va a luchar en todos los lugares donde tenga que dar batalla", concluyó.

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¿Nueva crisis alimentaria mundial?

Xov, 25/09/2014 - 14:20
Germán Gorraiz López, Alainet

Dado que las energías alternativas todavía necesitan enormes subsidios como para ser viables en los países en vías de desarrollo, la práctica del fracking ( especie de panacea universal que resolverá los problemas energéticos de la humanidad) es todavía incipiente y suscita recelos medioambientales y la inercia de los activos petroleros no permitirá que las grandes compañías abandonen sus equipos e infraestructura actuales, se deduce que la economía mundial seguirá gravitando sobre la dependencia del petróleo en la próxima década.

El gas natural se presenta como el único sustituto ante una presunta escasez de petróleo, pero este recurso también sigue el mismo camino de inestabilidad, por lo que los principales países desarrollados cuentan con reservas estratégicas de petróleo que destinan exclusivamente para uso en situaciones críticas para garantizar el consumo interno durante un par de meses además de implementar medidas cosméticas de ahorro de energía. Así, el presidente estadounidense, Barack Obama, anunció que el Gobierno norteamericano reducirá sus emisiones de gases con efecto invernadero un 28% para 2020 (de alcanzarse el objetivo fijado, supondría ahorrar 250 millones de barriles de petróleo para 2020) y en China, se habría fijado el Plan Energético Quinquenal 2010-2015 con el objetivo de reducir la dependencia del carbón y del petróleo en el 2016, aunque según Greenpeace con un “insuficiente incremento de las energías renovables del 1%”, en un país donde el carbón cubre el 70% de las necesidades energéticas y de continuar la tendencia actual, la combustión actual de carbón se duplicará en 15 años.

Por su parte, la Agencia Internacional de la Energía (AIE), en un reciente informe titulado “Perspectivas mundiales de inversión en energía”, advierte que será necesario invertir 48 billones $ hasta el 2035 para cubrir las crecientes necesidades energéticas mundiales, pero el estancamiento del precio del crudo en el bienio 2008-2010 (80 $), ha imposibilitado a los países productores conseguir precios competitivos que permitirían la necesaria inversión en infraestructuras energéticas y búsqueda de nuevas explotaciones, por lo que no sería descartable un posible estrangulamiento de la producción mundial del crudo en el horizonte del 2.018, al concatenarse la recuperación económica de EEUU y la UE con factores geopolíticos desestabilizadores.

Así, el cambio de patrones de consumo de los países emergentes debido al aumento espectacular de la clases medias y su poder adquisitivo ha provocado un brutal incremento del consumo de materias primas y productos elaborados por parte de dichos países (especialmente China e India con espectaculares crecimientos de dos dígitos de los PIB anuales en el último decenio). Si a ello le sumamos la intervención de los brokers especulativos en el mercado de futuros de las commodities agrícolas, el resultado sería una espiral de aumentos de precios en las materias primas y el finiquito de los Objetivos del Tercer Milenio de reducir el hambre en el mundo (según la FAO, desde el 2005 el índice de precios de cereales habría aumentado al doble y el número de desnutridos crónicos en el mundo rozaría en la actualidad los 925 millones de personas).

Por su parte, el economista de la FAO Abdolreza Abbassian, en declaraciones a The Associated Press, ha señalado que para alimentar la población mundial, (que llegará a 9.000 millones de personas en el 2050), se necesitará un incremento de 70% de la producción global de alimentos en los próximos 40 años, tarea que se antoja titánica pues mientras la población mundial crece un 1,55% anual, los rendimientos del trigo (la mayor fuente de proteína en países pobres), habrían sufrido un descenso del 1%. Mención especial merece Egipto, país en el que un tercio de sus 80 millones de habitantes vivirían en el umbral de la pobreza y que se ve obligado a destinar ocho millones de toneladas de trigo anuales ( de los que 6 millones serían importadas), para producir el pan subsidiado, imprescindible para evitar las revueltas sociales del 2007 además de estar lastrado por el desarrollo económico suicida de la pasada década, caracterizado por el crecimiento desmesurado de macrourbes y megacomplejos turísticos y la consiguiente reducción de la superficie destinada al cultivo agrícola, por lo que es urgente que revise sus políticas agrícolas y retorne a la arcana costumbre de disponer de reservas propias de granos para situaciones de emergencia.

Así pues, el estrangulamiento de la producción de crudo aunado con factores geopolíticos desestabilizadores (Ucrania, Siria e Irak) originará presumiblemente una psicosis de desabastecimiento y el incremento espectacular del precio del crudo hasta niveles del 2008 (rondando los 150 $) que tendrá su reflejo en un salvaje encarecimiento de los fletes de transporte y de los fertilizantes agrícolas y aunado con inusuales sequías e inundaciones en los tradicionales graneros mundiales y la consecuente aplicación de restricciones a la exportación de commodities agrícolas de dichos países para asegurar su autoabastecimiento, terminará por producir el desabastecimiento de los mercados mundiales, el incremento de los precios hasta niveles estratosféricos y la consecuente crisis alimentaria mundial que afectaría especialmente a las Antillas, México, América Central, Colombia, Venezuela, Bolivia, Egipto, Mongolia, Corea del Norte, India, China, Bangladesh y Sudeste Asiático, ensañándose con especial virulencia con el África Subsahariana y pudiendo pasar la población atrapada en la inanición de los cerca de 1.000 millones actuales a los 2.000 millones estimados por los analistas.

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Leonardo Di Caprio y el cambio climático: No es un debate entre partidos, sino de la humanidad

Xov, 25/09/2014 - 04:01
Gracias, señor secretario general, excelencias, señoras y señores, y distinguidos invitados(*). Tengo el honor de estar aquí hoy ante ustedes, no como un experto, sino como un ciudadano preocupado; una de las 400 mil personas que marcharon en las calles de Nueva York el domingo, y de los miles de millones en todo el mundo que quieren resolver nuestra crisis del clima.

Como actor, simulo para ganarme la vida. Represento personajes ficticios que a menudo resuelven problemas ficticios.

Creo que la humanidad ha mirado el cambio climático en la misma forma: como si fuera una ficción que ocurre en el planeta de otra gente, como si fingir que el cambio climático no es real de algún modo lo hiciera desaparecer.

Pero creo que sabemos que no es así. Cada semana vemos nuevos e innegables eventos del clima, evidencias de que el cambio climático acelerado está aquí ahora. Sabemos que las sequías se intensifican, que nuestros océanos se calientan y acidifican, con vapores de metano que ascienden desde el lecho del océano. Contemplamos eventos climáticos extremos, temperaturas cada vez más altas y que las capas de hielo de Antártida Occidental y Groenlandia se derriten a tasas sin precedente, décadas delante de las proyecciones de científicos.

Nada de esto es retórica, y nada es histeria. Son hechos. La comunidad científica lo sabe, la industria y el gobierno lo saben, hasta la clase militar de Estados Unidos lo sabe. El jefe del Comando del Pacífico de la Armada, el almirante Samuel Locklear, dijo en fecha reciente que el cambio climático es la mayor amenaza a nuestra seguridad.

Amigos míos, este organismo –quizá más que cualquier otra sociedad en la historia humana– enfrenta ahora esa difícil tarea. Ustedes pueden hacer historia… o ser vilipendiados por ella.

Para hablar claro, no se trata sólo de decir a la gente que cambie sus focos o compre un automóvil híbrido. El desastre ha ido más allá de las elecciones que hacen los individuos. Ahora se trata de nuestras industrias, y de que los gobiernos en todo el mundo adopten acciones decisivas en gran escala.

No soy científico, pero no necesito serlo. Porque la comunidad científica del mundo ha hablado, y nos ha dado su pronóstico: si no actuamos juntos, sin duda pereceremos.

Ahora es el momento de actuar

Necesitamos poner precio a las emisiones de carbono y eliminar los subsidios gubernamentales a las compañías productoras de carbón, gas y petróleo. Necesitamos poner fin al paseo gratuito que los contaminadores industriales han recibido en nombre de la economía de libre mercado; no merecen nuestros dólares de impuestos: merecen nuestro escrutinio. Porque la economía misma morirá si nuestros ecosistemas se derrumban.

La buena noticia es que la energía renovable no sólo es alcanzable, sino que es buena política económica. Nuevas investigaciones muestran que hacia 2050 la energía limpia y renovable puede satisfacer ciento por ciento de las necesidades energéticas del mundo usando tecnologías existentes, y crearía millones de empleos.

No es este un debate entre partidos, sino un debate humano. Aire y agua limpios, y un clima favorable a la vida son derechos humanos inalienables. Y resolver la crisis no es cuestión de política. Es nuestra obligación moral, aunque, lo reconocemos, abrumadora…

Sólo tenemos un planeta. La humanidad debe hacerse responsable en escala masiva por la insensata destrucción de nuestro hogar colectivo. Proteger nuestro futuro en este planeta depende de la evolución consciente de nuestra especie.

Es el más urgente de los tiempos, y el más urgente de los mensajes.

Honorables delegados, líderes del mundo: yo simulo para vivir, pero ustedes no. La gente hizo sentir su voz el domingo en todo el mundo y el impulso no cesará. Ahora es el turno de ustedes; el momento de responder al mayor desafío de nuestra existencia en este planeta… es ahora.

Les suplico enfrentarlo con valor. Y honestidad. Gracias.
________
* Discurso pronunciado en la inauguración de la Cumbre sobre el Clima, en la sede de Naciones Unidas, donde Leonardo Di Caprio fue nombrado mensajero de paz de la ONU para asuntos de cambio climático

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Escocia: anatomía de la derrota

Xov, 25/09/2014 - 01:24
Alejandro Nadal, La Jornada

Antes de que desaparezca en la bruma de la historia el referendo sobre la independencia de Escocia, conviene analizar los resultados finales. Las lecciones para todos (no sólo Europa) son demasiado importantes como para dejar a la industria trasnacional de los medios de comunicación la tarea de digerir los datos.

Más de un millón 600 mil escoceses votaron en favor de la independencia. Los resultados indican que en su mayoría los jóvenes votaron en favor de la independencia. Por edades, los porcentajes de la votación son reveladores. El grupo entre 16 y 17 años de edad votó de manera aplastante por la independencia (78 por ciento). El segmento de 25 a 34 años votó 59 por ciento votó con el sí. En cambio, la población mayor a los 65 años votó de manera abrumadora en contra (73 por ciento por el no).

En los distritos en los que el desempleo es más elevado que el promedio nacional (12.8 por ciento), el voto por la independencia fue más alto. Por ejemplo, en los distritos de Dundee y Glasgow (con tasas de desempleo de 17 y 19 por ciento, respectivamente) el voto favorable a la separación fue claramente superior (57 y 53 por ciento, respectivamente).

Los distritos con mayores porcentajes de hogares de bajos ingresos también acabaron votando mayoritariamente por la emancipación. Un análisis independiente utilizando información a nivel distrital encontró una relación fuerte entre el nivel de ingreso disponible y la proporción de votos en sentido negativo. (Los detalles del modelo pueden consultarse en la cuenta de twitter @SuseJohnston.)

En términos llanos, los más ricos votaron por permanecer en el Reino Unido mientras los más desfavorecidos votaron por la independencia. El contraste entre Glasgow y Edimburgo es notable. La primera ciudad votó 53 por ciento en favor de la vida autónoma, mientras Edimburgo, la urbe con el ingreso personal disponible más alto en Escocia, prefirió permanecer en el Reino Unido con 61 por ciento votando por el no.

El movimiento en favor de la independencia en Escocia fue derrotado. Pero la tendencia nacionalista era más que un asunto de gaitas, whisky y faldones escoceses. Los jóvenes y los más desfavorecidos aspiraban a una sociedad menos desigual y más democrática.

En las últimas semanas antes del 18 de septiembre, las encuestas mostraron un fuerte ascenso de las intenciones de voto en favor de la independencia. Las élites en Londres percibieron el peligro y de inmediato pusieron en movimiento la maquinaria para revertir esa tendencia.

Primero comenzaron las declaraciones de personajes importantes en la industria, las telecomunicaciones y la banca. Después siguieron los rumores: que si los precios se van a disparar, que si habría fuga de capitales, que si ya no se podrán usar los teléfonos celulares, etcétera. El miedo se agudizó con los rumores sobre la pérdida de pensiones de retiro y el creciente desempleo, etcétera.

La culminación de la campaña fue el ruego (con esa palabra) que el primer ministro inglés, Cameron, dirigió a los escoceses para que votaran en contra de la independencia. El 15 de septiembre advirtió que Escocia quedaría para siempre jamás fuera de la Unión de triunfar el voto independentista. Y la amenaza tenía el signo del dinero: Londres negaría el uso de la libra esterlina. Por supuesto, el complejo esquema de pensiones de jubilación que comparte Escocia con el Reino Unido quedaría en el aire. El chantaje puso a temblar a más de un votante en Escocia, cuando en realidad había múltiples herramientas de negociación (pasando por los yacimientos del Mar del Norte).

La verdad es que el tipo de independencia pregonado por el Partido Nacionalista Escocés (PNE) facilitó la tarea del Proyecto Miedo. Para el PNE la independencia implicaba dejar a la reina Isabel II como reina de Escocia, mantener la base de submarinos nucleares Trident y, por supuesto, conservar la libra esterlina como la divisa nacional. La negativa de Londres a compartir su moneda fue el anuncio de un conflicto sin solución y Cameron pudo articular su amenaza final: si en Escocia ganan los independentistas, será el comienzo de un divorcio doloroso.

El discurso político del movimiento nacionalista fue equivocado. El peor error fue abrir el flanco para el ataque por el lado monetario: lo lúcido hubiera sido plantear claramente la opción de una moneda propia, con plena autonomía para regular la oferta monetaria. El gran miedo monetario no afectó a los desempleados y tampoco quitó el sueño a los jóvenes. Pero la clase media y los ricos, atemorizados, inclinaron la balanza.

Hoy la mayor devolución de poderes (devo-max) se antoja como la solución del gatopardismo. ¿Podrá Europa salir de su cárcel neoliberal y dirigirse a un proyecto social y económico con mayor solidaridad y democracia? En otras regiones en Europa habrá que adaptarse a una demografía y una distribución regional del ingreso distintas. Pero una cosa es clara: sin metas claras y un camino bien trazado en materia de política económica, el camino será cuesta arriba. Salir del neoliberalismo a medias es como meter vino agrio en nuevas botellas. Es una mala combinación.

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El problema de la eurozona

Mar, 23/09/2014 - 13:40
Juan Francisco Matín Seco, Attac

La Eurozona vuelve de nuevo al estancamiento. La recesión de Italia, el escaso crecimiento de Alemania y la parálisis de Francia, la han precipitado a la zona cero. En realidad, hace mucho que no sale de ella. Desde 2008 ha sufrido dos recesiones y son contados los trimestres en los que su crecimiento ha sido positivo. De poco vale el triunfalismo de instituciones y políticos, tales como los del Gobierno español, anunciando a bombo y platillo una recuperación que aún está muy lejos, o trucando las estadísticas de paro mediante puestos de trabajo a tiempo parcial o la de figuras como la de los autónomos inscritos en la SS con tarifa plana, que en gran medida es paro encubierto. La realidad se termina imponiendo, y en España la realidad se llama balanza de pagos. Hace aproximadamente un mes que lo anunciaba desde estas páginas bajo el título ‘La levedad de la recuperación’.

Conviene recordar que esta crisis comenzó en EEUU con las hipotecas subprime y que, sin embargo, el país americano hace ya bastante tiempo que salió de ella o al menos lleva una temporada larga con tasas positivas de crecimiento y generando empleo, mientras la Eurozona se encuentra estancada y sin que se vislumbre la escapatoria. ¿No es hora ya de que los economistas, los gobiernos y las instituciones europeas se pregunten seriamente cuál es la verdadera causa de esta parálisis? ¿Acaso no ha llegado el momento de que dejemos de marear la perdiz con explicaciones banas y de poner de una vez los puntos sobre las íes? La razón de que la Eurozona -y con ella, no nos engañemos, España- no termine de salir de la crisis no puede ser otra distinta que la que nos abocó a ella: la Unión Monetaria (UM).

Hay analistas económicos que ven el problema, pero se niegan a aceptar la conclusión, les da vértigo reconocer que el cáncer se encuentra en el euro. De ahí que se esfuercen en señalar como causa la diferente política practicada por el Gobierno norteamericano con respecto a la que se ha seguido en la Eurozona. Tienen razón, pero deberían ir más allá y preguntarse el porqué. Obama recapitalizó el sistema bancario, reestructuró parte de la deuda privada, instrumentó un ambicioso plan de expansión fiscal e hizo que la Reserva Federal lo monetizase, evitó la deflación y consiguió la depreciación del dólar, con lo que se reactivó el crecimiento. Pero EEUU es una nación y la Eurozona no, ya que se trata más bien de un haz de países heterogéneos sin vinculación fiscal y presupuestaria y con intereses muy diferentes. Unos son deudores, otros acreedores. Es impensable, por tanto, que la UM practique la misma política que EEUU, eso sin contar con que carece de los mecanismos de ajuste interregional que cualquier Estado y, por tanto, también EEUU, tiene.

Se da por hecho que detrás de la crisis española se encuentra el excesivo endeudamiento de la empresas y de las familias, la avaricia, incompetencia y frivolidad de los bancos españoles, que concedieron créditos de manera imprudente y de los bancos extranjeros, sobre todo alemanes y franceses, que prestaron a los españoles para formar la burbuja inmobiliaria, y la negligencia de los gobiernos y del Banco de España que permitieron con total pasividad, cuando no con triunfalismo, que tales situaciones se produjeran. Todo ello es cierto, pero no es menos cierto que nada de esto habría podido ocurrir sin pertenecer a la moneda única. Ante la existencia del riesgo de tipo de cambio, los bancos extranjeros no hubiesen prestado a los españoles esas enormes cantidades, y en todo caso los mercados habrían atacado a la peseta, y forzado la devaluación, como ya ocurrió a principios de los noventa, mucho antes de que el déficit de la balanza por cuenta corriente llegase al 10%.

Nadie culpa a Merkel de la crisis económica, pero sí de que su política está haciendo imposible la salida. Su gestión, se dice, ha sido nefasta desde 2009 y es la principal responsable de la segunda recesión que han sufrido España y Europa en 2012, así como del estancamiento actual. Merkel, en su papel de defensora de los acreedores y ahorradores alemanes, ha forzado que todo el ajuste se haga en los países deudores con cargo a los contribuyentes. El resultado ha sido desastroso para los países del Sur, que tienen ahora un porcentaje de deuda pública y privada sobre el PIB mayor que en 2007. La canciller alemana ha vetado cualquier política fiscal expansiva y ha impuesto a los deudores medidas brutales encaminadas a garantizar el cobro a los acreedores. Así mismo, ha impedido que el Banco Central Europeo realice una política más agresiva, con lo que ha evitado la depreciación del euro.

Todo esto es verdad, nadie puede negar la responsabilidad del Gobierno alemán obstaculizando la salida de la crisis, pero tampoco se puede negar la culpabilidad del resto de los gobiernos europeos, especialmente de los del Sur, al firmar el Tratado de Maastricht y dar su aquiescencia a una unión contra natura que iba a introducir a las economías de sus países en una trampa de difícil solución. Fueron incapaces de requerir entonces -habría sido el momento- contrapartidas presupuestarias y fiscales (exceptuando los fondos de cohesión, totalmente insuficientes), que compensasen los desequilibrios que antes o después se presentarían. Y ni siquiera tuvieron la precaución de exigir que en caso de ajuste su coste no corriese únicamente a cargo de los países deudores, sino también de los acreedores, máxime cuando ya habían sido testigos de los problemas ocasionados en el Sistema Monetario Europeo y de cómo la obligación del ajuste recayó en exclusiva sobre los países deficitarios en la balanza por cuenta corriente. Tampoco se opusieron a que el BCE naciese con un estatuto que lo configuraba como un engendro y que dejaba a los gobiernos nacionales en completa indefensión frente a los mercados. Ahora no vale quejarse de lo perversa que es la canciller alemana. Si actúa así es porque no hay nada en los Tratados que la obligue a comportarse de manera distinta.

El problema de la Eurozona se encuentra, sí, en la política impuesta por Merkel, en el comportamiento del BCE y en la pasividad e indolencia de los mandatarios del resto de los países, más preocupados por situar en los puestos clave de las instituciones europeas a sus paniaguados que de la política que se va a seguir; pero sobre todo radica en la contradicción intrínseca en el proyecto de Unión Monetaria. En realidad, al no haberse acompasado con una integración fiscal, presupuestaria y política, no hay un solo euro sino diecisiete distintos, uno por cada país, y cada uno de ellos debería tener un tipo de cambio diferente de acuerdo con sus circunstancias económicas.

Desde luego, el BCE ha sido un ejemplo de sectarismo y de incompetencia en sus actuaciones, pero me temo que, aun cuando hubiese sido dechado de sabiduría y buen hacer, su misión no hubiese resultado sencilla, y desde luego no lo va a ser en el futuro con diecisiete países que precisan de diecisiete políticas distintas y de otros tantos tipos de cambio diferentes.

Algunos comentaristas insisten en que la devaluación no es la panacea y en que el tipo de cambio no arregla todo. Sin duda, pero desde luego no parece que haya solución posible mientras el tipo de cambio real no coincida con el nominal. La forma lógica de hacerlos converger es depreciando o apreciando la moneda. Hay quien pretende conseguirlo moviendo los cientos de miles de costes y de precios internos, incluyendo los salarios y el tipo de interés, lo cual es bastante difícil, por no decir imposible. ¿Qué pensaríamos de aquellos que estando en una casa instalados en una habitación distinta de la que deberían ocupar, en lugar de trasladarse ellos a la correcta pretendieran que fuese la casa toda la que se moviera?

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El triunfo cultural del neoliberalismo

Lun, 22/09/2014 - 13:41
Marcos Roitman, Attac

El neoliberalismo echa raíces. Durante los años setenta del siglo pasado, las tendencias del capitalismo dieron un vuelco de 180 grados. Los principios que regían las relaciones entre las clases sociales, los mecanismos de consenso y las maneras de enfrentar los conflictos y crisis entre capital y trabajo se fueron al traste. De la noche a la mañana, la propuesta keynesiana de posguerra -que unía democracia, desarrollo e integración social- fue cuestionada. La movilidad social ascendente se transformó en un nuevo proceso de pauperización. Las desigualdades -otrora combatidas como lacras del subdesarrollo- fueron reivindicadas, en los países de capitalismo central, como motor de la competitividad. Una nueva teoría de la justicia, fundada en la competencia y anclada en la igualdad de oportunidades para fracasar o triunfar, sirvió como pretexto para declarar la supremacía del liberalismo político y reivindicar una reforma del Estado del bienestar que pusiese las bases de un orden social despolitizado, descentralizado y desregulado.

Los principios de la desigualdad “natural” se consideraron un aliciente para el advenimiento de una sociedad ordenada, equitativa y justa asentada en la economía de mercado. En ella, los emprendedores serían recompensados con el triunfo y los timoratos, acostumbrados a vivir de las ayudas de “papá Estado”, penalizados con el fracaso y la marginación. La economía de mercado pondría a cada quien en su sitio, sin otro baremo que las habilidades, imaginación y capacidades de cada cual para forjarse un futuro. Eficiencia, racionalidad y gobernabilidad. El tópico “enseñarles a pescar y no darles el pescado” se extendió como la peste. Los colegios cambian las asignaturas de ética y filosofía. Las prioridades las marca la economía de mercado. Los estudiantes deben conocer las prácticas bursátiles, las dinámicas de la inversión financiera y las leyes de “la oferta y la demanda” en la empresa. Alumnos de bachillerato con edades entre 15 y 17 años son sometidos a un reciclaje. Entre sus deberes está comprar acciones, realizar transacciones bancarias, simular inversiones, buscar dinero semilla y ser competitivos. Una nueva mentalidad capitalista se impone lentamente. Sálvese el que pueda, pero yo el primero.

El Estado del bienestar, uno de los éxitos del capitalismo con rostro humano, creado para frenar el desarrollo del socialismo-marxista en Europa occidental, ha cumplido su función: desactivar las luchas sociales. Los trabajadores vivían felices y se conformaban con una parte proporcional a su aporte a la creación de la riqueza social. En otros términos, sus salarios los consideraban justos en relación a los beneficios del capital. Además, disfrutaban de un contrato laboral indefinido que les brindaba acceso al crédito, la vivienda, la educación superior, ascenso social y sobre todo al consumo. No querían más. Vacaciones pagadas, seguros sociales y una pensión de jubilación. La lucha de clases, la alienación política y la enajenación económica se convertía en un mito atizado por partidos de izquierda para generar odio, violencia y desestabilizar el sistema democrático. No querían aceptar su derrota a manos de un capitalismo con rostro humano.

Los cambios afectaron de manera diferente a los sectores medios y al proletariado industrial de post-guerra. Sin embargo, ambos verían esfumarse sus expectativas y sus sueños se transformaron en pesadillas. A los sectores medios, educados en la meritocracia, la ideología del progreso y el consumo, el neoliberalismo les aguó la fiesta. Las políticas de austeridad dieron en la diana, afectando al bolsillo y restringiendo el consumo suntuario. Los sectores medios se empobrecen. Mientras tanto, a las clases trabajadoras, sobre todo al proletariado industrial, se les condena a la pauperización, exclusión y marginalidad. Del trabajo estable y duradero al mercado laboral flexible y de mala calidad. Se impone el contrato a tiempo parcial y los llamados trabajos basura o “minijobs”. La economía del bienestar muta en economía del malestar. La cultura del capitalismo, su lenguaje, sus formas de explotación, dominio y hegemonía se reciclan. A decir de Richard Sennett, la necesidad de amoldarse a un trabajo inestable, sin residencia fija, intercambiable, ni formación específica, da lugar al carácter flexible. Una personalidad gelatinosa, con principios mutables, dispuesta a todo para obtener sus objetivos.

Una visión apocalíptica se adueña del discurso político de los hacedores del capital. Se acabó lo que se daba. El popular “café para todos” es sustituido por un “ajustarse el cinturón”. El Estado es considerado culpable, ineficiente, corrupto y un lastre para la competitividad del mercado y sus leyes de la oferta y demanda. Nuevos valores entran en liza. Cambian los referentes, los imaginarios y las palabras. El capitalismo se reinventa. Todo se modifica para dar cabida a un ser despolitizado, social-conformista. Un perfecto idiota social. Las viejas estructuras ceden paso a un orden social cuyas reformas exacerban los valores individualistas, el yo por encima del nosotros y el otro es considerado un obstáculo, un competidor al cual destruir. La crisis de los países del Este aceleró el proceso.

La revolución tecnológica apuntaló los cambios, al entrar de lleno en los hogares, como anteriormente lo hizo la radio y el televisor. Los video-juegos, los ordenadores personales o el uso “masivo” de internet provocan un vuelco en las relaciones sociales. Para los más optimistas era el nacimiento de la “sociedad de la información”. Las redes, los nodos, los chats y la realidad virtual sustituyen a las charlas entre amigos. Se puede estar en mil sitios a la vez y en ninguno al mismo tiempo. Las tecnociencias facilitan el control y el dominio social bajo fórmulas que provocan un autismo social. Hoy, jóvenes y no tan jóvenes están inmersos -por no decir absortos- en el mundo de WhatsApp, Twitter, Facebook. No hay espacio público donde se rompa la comunicación dialogal, especificas del ser humano y el proyecto de vida democrático. En restaurantes, aulas de clase, cines, autobuses, metro, tertulias, etc. se dan a la tarea de vivir su propio mundo. No se hablan, abducidos por sus aparatos electrónicos, mientras una comunicación virtual esfuma la sociabilidad que hace de la vida en común un espacio relacional.

Hasta la democracia se torna en democracia 2.0, confundiendo un proyecto político fundado en el diálogo, la mediación y la negociación cara a cara, con un mensaje de texto que los pone en línea. Permite votar y sentirse partícipes de la nada. El éxito cultural del neoliberalismo consiste en desvirtuar los proyectos sociales democráticos, emancipadores y de izquierda en una opción dependiente del mercado, los medios de disuasión y desinformación social y la telefonía móvil. Un mundo despolitizado y desideologizado es la mejor garantía para el gobierno de la derecha, que hace posible que proyectos considerados transformadores puedan declamar, como un dogma de fe, no ser ni de derecha ni de izquierda. Todo un éxito del neoliberalismo cultural.

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Buitres recargados: Madelein Albright entra en escena

Lun, 22/09/2014 - 05:00
Atilio Borón, Alainet

Con su respuesta dejó estupefacta a su entrevistadora. Le había preguntado si el medio millón de niños que habían muerto a causa del bloqueo decidido por los Estados Unidos contra Irak desde 1990 (y convalidado, a su pedido, por el Consejo de Seguridad de la ONU) había sido un precio justo a pagar, si este terrible genocidio infantil había “valido la pena.” La pregunta que en 1996 le hiciera Leslie Stahl, conductora del Programa “60 Minutos” a la por entonces embajadora de Estados Unidos ante la ONU durante el primer turno de la Administración Clinton, decía textualmente: “Hemos oído que medio millón de niños han muerto. Quiero decir: esto es más que los niños que murieron en Hiroshima. … ¿Valía la pena pagar este precio?” Sí, dijo Madelein Albright sin hesitar, pues de ella se trataba: “nosotros creemos que valió la pena”. El “nosotros” aludía a su jefe, Bill Clinton, su gabinete, los congresistas que apoyaron la agresión y, por supuesto, ella misma. Lo dijo sin inmutarse, sin que ese perverso holocausto dibujara siquiera fugazmente una huella de compasión o arrepentimiento en las duras facciones de su rostro. Un atroz crimen de guerra había “valido la pena” para este siniestro personaje. Y muchos más crímenes se perpetrarían en los siete años siguientes, durante el segundo mandato de Bill Clinton –y con ella como Secretaria de Estado- y por George W. Bush hasta la invasión y destrucción producida en 2003 del país que muchos historiadores, arqueólogos y antropólogos no vacilan en caracterizar como una de las fuentes de nuestra civilización.

Albright es una arquetípica representante del imperialismo norteamericano, de su desprecio por la legalidad internacional y del racismo genocida que informa su vida política tanto al interior de Estados Unidos (recordar lo ocurrido en Ferguson hace unas pocas semanas) como en el exterior. Si ahora nos ocupamos de ella es porque días atrás la firma consultora que preside anunció que había sido contratada por los fondos buitre para buscar “una solución satisfactoria” al litigio desatado por el fallo del juez Thomas Griesa. Obviamente, Paul Singer y sus compinches buscaron a alguien con enorme experiencia política y fluidos contactos con los grupos dominantes del imperio (amén de su espeluznante orfandad de criterios morales) para colaborar con la gavilla de tahúres financieros empeñados en poner de rodillas a la Argentina y concretar así un fabuloso negocio. Una persona cuya inescrupulosidad fue templada durante los ocho años de la Administración Clinton, cuando siendo Secretaria de Estado defendió los bombardeos indiscriminados sobre Afganistán y Sudán en 1998 y, al año siguiente, justificó la intervención de Estados Unidos para destruir a la antigua Yugoslavia propiciando el bombardeo que durante dos meses devastó a ese país. Esta decisión, instrumentada por la OTAN bajo el liderazgo de Washington fue llevada a cabo en flagrante violación de la Carta de las Naciones Unidas y sin contar con la imprescindible aprobación del Consejo de Seguridad de esa organización, cuestiones estas que fueron desdeñosamente ignoradas por la Sra. Albright. La intrusión de los Estados Unidos junto a sus lacayos europeos en los Balcanes desencadenó –tal como luego ocurriría en Libia y ahora en Siria- una de las guerras civiles más sangrientas que se tenga memoria, en ocasión de la cual se produjo “por error” el bombardeo de la embajada de la República Popular China en Belgrado. Súmesele a todo lo anterior el protagonismo de Albright en el mantenimiento del bloqueo y los periódicos bombardeos sobre Irak; el velado apoyo del gobierno norteamericano a la operación “Hermanos al Rescate”, una provocación montada por la mafia anticastrista de Miami y que culminó con el endurecimiento del bloqueo contra Cuba y la sanción de la infame Ley Helms-Burton; y, por último, el golpe de estado en Haití y la imposición de un gobierno, el de Jean-Bertrand Aristide, con la condición de que ejecutara el programa económico dictado por la Casa Blanca para aventar cualquier esperanza de que algo bueno para la Argentina podría provenir de la mediación de un personaje que fue artífice o apologista de todas estas tropelías.

Dos consideraciones finales en torno a esta noticia. Primero, para destacar la inmoralidad de una persona que finaliza su carrera política y administrativa y que pese a gozar por el resto de su vida de una espléndida jubilación vuelca sus energías para acrecentar su fortuna traficando influencias para favorecer a ricos y poderosos, porque esto es lo que hacen consultoras como las de Albright o la más famosa de Henry Kissinger. Podría utilizar su tiempo libre y su generosa pensión para el logro de fines más elevados, pero este razonamiento no encuentra eco en esta clase de personajes. Segundo, es un dato bien significativo (y que los retrata de cuerpo entero) que los fondos buitre hayan solicitado los servicios de alguien con la catadura moral de la ex Secretaria de Estado para que “solucione” el diferendo que enfrenta a la Argentina con la fracción más predatoria y repugnante del capital financiero internacional. Fiel a sus profundas convicciones es de esperar que Albright proponga una “solución” en línea con su defensa del genocidio infantil practicado en Irak: un ajuste salvaje en la Argentina donde mueran los que deban morir, se enfermen los que deban enfermarse, se excluya y oprima a los que deben ser excluidos y oprimidos, y caigan en la miseria y la pobreza más abyecta quienes deban necesariamente caer para cumplir con el insanablemente injusto, ilegal e inmoral fallo de Griesa y que los buitres se apropien de la carroña que los alimenta en todo el mundo. Si llegara a consumarse esa tragedia, cosa que no creo, seguramente que en una futura entrevista Albright también diría que todo este sufrimiento que gracias a sus buenos oficios le infligió al pueblo argentino “valió la pena.”

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Escocia: Postmortem de un referéndum histórico

Dom, 21/09/2014 - 18:30
Andy Robinson, Sin Permiso

El no ha ganado al sí por el 55% al 45%. La unión entre el Reino Unido y Escocia sobrevive tras pasar por el momento más precario desde hace más de tres siglos. Pero el postmortem del resultado del histórico referéndum no será muy favorable a la campaña unionista.

Primero, porque hasta sus propios líderes reconocen que la estrategia unionista se ha basado fundamentalmente en el miedo a las consecuencias de romper con Inglaterra. Una vez más, en la política de la post crisis, se ha resaltado el peligro de incordiar a los mercados financieros, dispuestos a tumbar cualquier proyecto nuevo mediante una fulminante fuga de capitales. Resultó revelador cómo los líderes de los tres partidos británicos -conservadores, laboristas y liberal demócratas- cerraron filas con los grandes bancos, con el Banco de Inglaterra y los consejeros delegados de multinacionales como la BP, para vaticinar la catástrofe en caso de que ganase el sí. Asímismo, la consigna de los últimos carteles electorales de la campaña unionista -“If you don’t know, vote no” (si no sabes qué votar, vota no)- resumió una actitud cínica que caracterizaba gran parte de la campaña del no complaciente al inicio y desesperado al final.

Los grandes medios de comunicación tampoco han salido muy bien parados de la campaña. El único periódico que apoyó la independencia era el dominical Herald en Sunday dejando casi la mitad del electorado escocés sin representación en los medios. La BBC se alineó de forma clara con la campaña del no provocando protestas delante de la sede escocesa de la televisión pública británica. Mientras los directores de la Corporación arremetieron contra los manifestantes por no aceptar una supuesta libertad de los medios, Paul Mason, excorresponsal de la BBC, que hizo un excelente trabajo en su cobertura del referéndum para Channel Four, dio la razon a la protesta: “No había visto desde Iraq un trabajo de propaganda como este en la BBC; estoy encantado de haberse marchado”, dijo en twitter ayer.

El pragmatismo, por un lado, y el miedo, por el otro, han triunfado sobre una visión utópica, inspiradora a la vez que ingenua, que caracterizaba la campaña del si. Pero, tras uno de los sustos más grandes para el establishment británico desde la independencia de Irlanda en 1922, nada volverá a ser igual en el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

Se palpó el orgullo de perder con honor en los comentarios, ayer, sobre la campaña del independentismo, que entrará seguramente en el fecundo folclore escocés de resistencia vencida y luchas por continuar. Esto, sin duda, volverá a motivar otros retos al estado británico en el futuro. “Armados con poco más que los medios sociales, blogs y creatividad casera, intentamos enfrentarnos al poder y riqueza inmensos del estabishment británico”, se resaltó en el blog independentista Bella Caledonia. “Y durante, unas semanas estaban atemorizados.”

En muchos sentidos, la victoria es del sí. Al inicio de la campaña hace un año, pocos se habrían imaginado que el 45% de los escoceses desafiarían a todos los poderes fácticos del estado británico, los dos grandes partidos políticos, instituciones como el Banco de Inglaterra y la monarquía, la gran mayoría de los medios y casi todos los líderes empresariales y economistas. Cualquier conato de triunfalismo en los tres partidos oficiales -laboristas, conservadores y liberal demócratas- recibió un jarro de agua fría al ver el extraordinario resultado de Glasgow, la ciudad más grande de Escocia, donde el sí ganó al no por el 53% al 47%. El independentismo ganó también en Dundee.

Al inicio de la campaña el feudo obrero y laborista en los barrios del este de Glasgow parecía garantizar la mayoría para los unionistas frente a un Edimburgo más burgués nacionalista. Pero el resultado final ha sido justo el revés. Edimburgo votó que no. Glasgow que sí. Es la prueba, quizás, de que la campaña independentista -tachado en otros momentos de una operacion del nacionalismo conservador- acabó por convertirse en un vehículo de la izquierda movilizada contra las políticas conservadoras legisladas en Londres.

En general, estos resultados son otro indicio de que una nueva política de insumisión populista está naciendo en Europa tras la gran crisis económica. “Lo que ha sido asombroso en esta referéndum es el número de personas que jamás estaban interesadas activamente en la política que jamás han sido activos en una campaña y que se han involucrado”, dijo Nicola Sturgeon, la viceprimera ministra escocesa. “Hemos llegado a secciones la comunidad a las que la política jamás había llegado”, dijo Salmon en su discurso el viernes.

Todos saben que Westminster deberá elaborar lo antes posible una acelerada transferencia de poderes a Escocia que, con toda probabilidad, supondría autonomía fiscal. Michael Grove, portavoz parlamentario del Gobierno conservador, reconoce que la derrota del sí no quiere decir que el statu quo sea compatible con el futuro del Reino Unido: “Si hay un voto a favor del No, lo cual ya parece probable, el primer ministro dirá más no sólo sobre la necesidad de atender a los intereses de Escocia sino también como mantener intacto el Reino Unido y qué requiere para Irlanda del Norte y Gales”.

Es decir, que el Reino Unido debe redefinirse para sobrevivir. Todos los diarios en Escocia que pidieron un voto a favor de la unión condicionaban esta posición a una rápida transferencia de poderes a Escocia. Pero David Cameron se enfrenta a una rebelión de muchos diputados tory por lo que perciben como una rendición precipitada ante las reivindicaciones del llamado devo-max, la devolución de más competencias a Edimburgo. Cameron intentó aplacar estas criticas ayer al anunciar que tras el traspaso de más competencia, “los diputados escoceses no podrán votar sobre temas fiscales en Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte de la misma manera que los diputados ingleses no podrán votar sobre estos asuntos en Escocia”. Pero el referéndum escocés seguramente habrá intensificado el peligro de fragmentación del partido conservador. Asimismo, aunque el resultado resucitará al ex primer ministro laborista Gordon Brown -cuya irrupción en la campaña la semana pasada puede haber frenado la hemorragia de votos hacia la independencia-, el referéndum en general y sobre todo el resultado en Glasgow, ha demostrado la debilidad del laborismo en Escocia.

La lección principal de esta histórica consulta es que aún es posible motivar a la gente para que participe activamente en la política. Si se ofrecen verdaderas alternativas al electorado, como ha sido el caso en este referéndum, la gente votará masivamente. La participación alcanzó un extraordinario 84%. La campaña del Sí ha movilizado a miles de personas, la mayoría jóvenes, en una regeneración de la cultura política que muchos creían imposible en Europa en el siglo XXI. Estos nuevos activistas difícilmente se quedarán callados tras el resultado. No se descarta la creación de nuevas formaciones políticas en Escocia y en Inglaterra tras el éxito movilizador de la campaña por el sí, el nacimiento de una nueva política de grassroots. ”Cualquiera que sea el resultado, no nos pueden ganar: Ya somos la mitad de Escocia y seguiremos creciendo”, dijo Robin McAlpine, fundador de la campaña Commonwealth que ha participado en la campaña del Sí.
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