Jaque al neoliberalismo

Distribuir contido
Una mirada no convencional al modelo económico, la globalización y las fallas del mercadoMarco Antonio Morenonoreply@blogger.comBlogger7055125
Actualizado: fai 10 horas 50 min

Los gigantes de la tecnología necesitan aprender a manejar, y rápido, una crisis

Lun, 09/04/2018 - 13:32
Matthew Lynn, El Economista

En palabras de un consultor de imagen, Mark Zuckerberg tuvo 15 minutos para lidiar con la crisis de Cambridge Analytica, que ha borrado miles de millones del valor de su empresa. Le tomó cinco días, e incluso entonces su respuesta simplista hizo poco para arreglar el problema. De hecho, las acciones de Facebook siguieron cayendo. Ha sido una actuación lamentable, de la que debería ser una de las empresas más conocedoras de los medios de comunicación del mundo.

Pero atención, no es ni mucho menos el único. De hecho, todos los gigantes de la tecnología son terribles en la comunicación. Encubiertos con una burbuja de arrogancia y dominados por empresarios que son los fundadores, reaccionan a una crisis con una mezcla de bravuconería y arrogancia frente a una mala situación, y la empeoran varias veces. Tarde o temprano, van a tener que encontrar una forma de arreglarlo, o de lo contrario se encontrarán constantemente golpeados por una crisis u otra.

Si hay algo de lo que se podría pensar que estarían al tanto en las oficinas centrales de Facebook en Menlo Park es que en Internet la información viaja muy, muy rápidamente. Sin embargo, a medida que el escándalo por el uso de la información por parte de Cambridge Analytica fue creciendo, la empresa actuó como si tuviera todo el tiempo del mundo para pensar en una respuesta.

Tardó en decir algo, e incluso entonces todo lo que se le ocurrió fue un largo post técnico en su propia site, seguido de una incoherente media disculpa en la televisión por parte del propio Zuckerberg. Para la octava empresa más grande del mundo, una actuación catastrófica. Lo que debería haber sido un pequeño contratiempo, se convirtió repentinamente en una potencial causa de extinción.

Sin embargo, no es la primera vez que ocurre. Amazon, con toda su brillantez en tecnología y marketing, tiene las mismas habilidades de relaciones públicas del norcoreano Kim Jong Un. La compañía se ha visto envuelta en un escándalo tras otro, desde el trabajo de su personal de almacén hasta la muerte, pasando por la venta de material nazi y la evasión de impuestos.

Su típica respuesta es con la misma empatía y la inteligencia de un funcionario a cargo del estacionamiento del ayuntamiento local en un mal día. En la mayoría de los casos, permanece inescrutablemente silencioso. Cuando dice algo, usualmente lo empeora. Del mismo modo, Apple ha sido objeto de críticas por las condiciones casi esclavas en las fábricas de sus subcontratistas en China y por la obsolescencia incorporada en sus teléfonos. Google ha tenido problemas con su programa de diversidad y con las acusaciones de sexismo. Una vez más, ambas compañías han estado desafortunadas en sus respuestas.

No es difícil entender cuál es el problema. Estas son todas empresas que han crecido hasta un gran tamaño muy rápidamente. Apple es la mayor empresa del mundo, medida por el valor de mercado, mientras que Amazon, Alphabet y Facebook se encuentran entre las diez primeras. La más antigua de ellas tiene poco más de cuatro décadas de existencia. No han tenido tiempo de madurar, ni de acumular experiencia, sobre cómo hacer frente a los reveses y al éxito.

Además, todas ellas están dominadas por sus empresarios fundadores, que suelen estar convencidos de su invulnerabilidad. No tiene mucho sentido que alguien le diga a Jeff Bezos en Amazon o a Mark Zuckerberg en Facebook que están siendo un desastre en esa situación. Esa mezcla de arrogancia y confianza en sí mismo es genial para construir una nueva empresa y hacer de ella un éxito. En cierto punto, se convierte en arrogancia. Y es entonces cuando empieza a atraparte.

Finalmente, todos los grandes gigantes de la tecnología operan dentro de una cultura de autojustificación que les hace imposible creer que están equivocados. Cuando haces de No seas malvado uno de tus lemas corporativos, como hizo Google (aunque lo dejó caer silenciosamente hace un par de años) estás tentando a los dioses a vengarse.

Del mismo modo, cuando te identificas estrechamente con la política liberal antes de una posible candidatura presidencial, como Zuckerberg, y luego te conviertes en un blanco. Las compañías con miles de millones de ingresos y operaciones en todo el mundo probablemente no son perfectas todo el tiempo. Ayudaría si sus CEO reconocieran eso, y se concentraran en arreglar problemas, en lugar de insistir en hacerlo todo bien.

Muy pocas grandes empresas son buenas respondiendo a los escándalos. Volkswagen no manejó bien el escándalo del diésel. Ninguna de las compañías atrapadas en el caso de la carne de caballo en 2013 salió bien parada. La mayoría, sin embargo, al menos se las arregla para presentar una disculpa con bastante rapidez, y han aprendido que necesitan empezar a arreglar los problemas lo más rápido posible.

Los gigantes de la tecnología todavía tienen que entender eso. Ahora tendrán que aprender a responder rápida y eficazmente a cualquier cosa que se les presente. Facebook ya ha perdido 50.000 millones de dólares en valor de mercado desde que se publicó la historia. Las principales acciones tecnológicas han perdido 200.000 millones de dólares. Pero si no saben cómo lidiar con una crisis, esto puede ser solo el comienzo de las pérdidas.
Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Los gigantes de la tecnología necesitan aprender a manejar, y rápido, una crisis

Lun, 09/04/2018 - 13:32
Matthew Lynn, El Economista

En palabras de un consultor de imagen, Mark Zuckerberg tuvo 15 minutos para lidiar con la crisis de Cambridge Analytica, que ha borrado miles de millones del valor de su empresa. Le tomó cinco días, e incluso entonces su respuesta simplista hizo poco para arreglar el problema. De hecho, las acciones de Facebook siguieron cayendo. Ha sido una actuación lamentable, de la que debería ser una de las empresas más conocedoras de los medios de comunicación del mundo.

Pero atención, no es ni mucho menos el único. De hecho, todos los gigantes de la tecnología son terribles en la comunicación. Encubiertos con una burbuja de arrogancia y dominados por empresarios que son los fundadores, reaccionan a una crisis con una mezcla de bravuconería y arrogancia frente a una mala situación, y la empeoran varias veces. Tarde o temprano, van a tener que encontrar una forma de arreglarlo, o de lo contrario se encontrarán constantemente golpeados por una crisis u otra.

Si hay algo de lo que se podría pensar que estarían al tanto en las oficinas centrales de Facebook en Menlo Park es que en Internet la información viaja muy, muy rápidamente. Sin embargo, a medida que el escándalo por el uso de la información por parte de Cambridge Analytica fue creciendo, la empresa actuó como si tuviera todo el tiempo del mundo para pensar en una respuesta.

Tardó en decir algo, e incluso entonces todo lo que se le ocurrió fue un largo post técnico en su propia site, seguido de una incoherente media disculpa en la televisión por parte del propio Zuckerberg. Para la octava empresa más grande del mundo, una actuación catastrófica. Lo que debería haber sido un pequeño contratiempo, se convirtió repentinamente en una potencial causa de extinción.

Sin embargo, no es la primera vez que ocurre. Amazon, con toda su brillantez en tecnología y marketing, tiene las mismas habilidades de relaciones públicas del norcoreano Kim Jong Un. La compañía se ha visto envuelta en un escándalo tras otro, desde el trabajo de su personal de almacén hasta la muerte, pasando por la venta de material nazi y la evasión de impuestos.

Su típica respuesta es con la misma empatía y la inteligencia de un funcionario a cargo del estacionamiento del ayuntamiento local en un mal día. En la mayoría de los casos, permanece inescrutablemente silencioso. Cuando dice algo, usualmente lo empeora. Del mismo modo, Apple ha sido objeto de críticas por las condiciones casi esclavas en las fábricas de sus subcontratistas en China y por la obsolescencia incorporada en sus teléfonos. Google ha tenido problemas con su programa de diversidad y con las acusaciones de sexismo. Una vez más, ambas compañías han estado desafortunadas en sus respuestas.

No es difícil entender cuál es el problema. Estas son todas empresas que han crecido hasta un gran tamaño muy rápidamente. Apple es la mayor empresa del mundo, medida por el valor de mercado, mientras que Amazon, Alphabet y Facebook se encuentran entre las diez primeras. La más antigua de ellas tiene poco más de cuatro décadas de existencia. No han tenido tiempo de madurar, ni de acumular experiencia, sobre cómo hacer frente a los reveses y al éxito.

Además, todas ellas están dominadas por sus empresarios fundadores, que suelen estar convencidos de su invulnerabilidad. No tiene mucho sentido que alguien le diga a Jeff Bezos en Amazon o a Mark Zuckerberg en Facebook que están siendo un desastre en esa situación. Esa mezcla de arrogancia y confianza en sí mismo es genial para construir una nueva empresa y hacer de ella un éxito. En cierto punto, se convierte en arrogancia. Y es entonces cuando empieza a atraparte.

Finalmente, todos los grandes gigantes de la tecnología operan dentro de una cultura de autojustificación que les hace imposible creer que están equivocados. Cuando haces de No seas malvado uno de tus lemas corporativos, como hizo Google (aunque lo dejó caer silenciosamente hace un par de años) estás tentando a los dioses a vengarse.

Del mismo modo, cuando te identificas estrechamente con la política liberal antes de una posible candidatura presidencial, como Zuckerberg, y luego te conviertes en un blanco. Las compañías con miles de millones de ingresos y operaciones en todo el mundo probablemente no son perfectas todo el tiempo. Ayudaría si sus CEO reconocieran eso, y se concentraran en arreglar problemas, en lugar de insistir en hacerlo todo bien.

Muy pocas grandes empresas son buenas respondiendo a los escándalos. Volkswagen no manejó bien el escándalo del diésel. Ninguna de las compañías atrapadas en el caso de la carne de caballo en 2013 salió bien parada. La mayoría, sin embargo, al menos se las arregla para presentar una disculpa con bastante rapidez, y han aprendido que necesitan empezar a arreglar los problemas lo más rápido posible.

Los gigantes de la tecnología todavía tienen que entender eso. Ahora tendrán que aprender a responder rápida y eficazmente a cualquier cosa que se les presente. Facebook ya ha perdido 50.000 millones de dólares en valor de mercado desde que se publicó la historia. Las principales acciones tecnológicas han perdido 200.000 millones de dólares. Pero si no saben cómo lidiar con una crisis, esto puede ser solo el comienzo de las pérdidas.
Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Lula y la lucha contra las injusticias sociales

Dom, 08/04/2018 - 21:30
Emir Sader, La Jornada

La vida de Lula es la vida de las luchas en contra de las injusticias. Ahora él es víctima de la más grande, cometida en contra de un líder político en Brasil.

Desde que nació, Lula peleó contra las injusticias que lo han victimizado como nordestino y niño nordestino. Luchó contra ese atropello y los que sufrió su madre, mujer nordestina.

Después, Lula siguió siendo víctima de las injusticias siendo lustrabotas y office boy, entre otros empleos, como niño nordestino discriminado en Sao Paulo.

Tomó un curso y se graduó como tornero mecánico. Pasó a ser víctima de la explotación laboral, situación que lo hizo perder un dedo en una máquina.

El camino para volverse líder sindical fue para dejar de pelear solamente en contra de los abusos de los que él era víctima. También contra los que afectaban a todos los trabajadores.

Cuando fundó el Partido de los Trabajadores y lanzó su candidatura a la presidencia de Brasil se comprometió a pelear contra todas las injusticias de que son víctimas todos los brasileños. Cuando se volvió mandatario del país pasó a combatir esos abusos y lanzó ideas para luchar contra los atropellos en todo el mundo.

Ahora Lula se ha vuelto víctima de la más grande injusticia contra un líder político en Brasil, de un proceso fallido, sin crímenes y sin pruebas, basado en la convicción de un juez partidario, apoyado en un power point ridículo, condenado por jueces que actúan, en su conjunto, para forjar una persecución con claro carácter político en contra de Lula.

Las personas fueron entrando en minucias, pensando en nombres insignificantes, como Carmen Lucía, Rosa Weber, Barroso, mirando a los árboles, dejando a un lado las dimensiones gigantescas de la injusticia que se comete en contra de Lula, resultado de la más odiosa persecución política.

Todo, en contraste con la grandeza moral y política de Lula, además del apoyo de masas, en su caso de amor correspondido con el pueblo brasileño. La forma en que él encara los abusos de que es víctima, las mentiras contadas sobre él, las campañas de difamación, revelan de cuerpo entero su carácter. En ningún momento, ni en los días de la decisión negativa de su habeas corpus por el Supremo Tribunal Federal (STF) al día en que decidió presentarse, su estado de ánimo ha cambiado. Siempre animó a las personas difundiendo la convicción de que va a superar ese obstáculo para que el desánimo y la desesperanza no se abatieran sobre las personas.

Lula no se quería presentar ante la justicia. La extraodinaria movilización popular frente al sindicato de los metalúrgicos, en la región del ABC, ha fortalecido esa posición. El factor decisivo para que los planes se alteraran fue la posibilidad de que el juez Sergio Moro decretara la prisión preventiva de Lula, a partir de la fecha y hora definidos para su presentación.

En ese caso, Lula perdería la posibibilidad de solicitar habeas corpus. El mismo STF perdería cualquiera posibilidad de intervenir, dejando a Lula absolutamente indefenso frente a Moro.

Fue a partir de esa situación que empezaron las negociaciones para la presentación de Lula. Él ya se había negado a presentarse en el día, hora y lugar definidos por Moro, apelando a la gran movilización frente al sindicato. Asimismo, los efectos de la decisión arbitraria del STF han fortalecido la versión de que Lula efectivamente es víctima de persecución política, de que las acusación en su contra no tiene fundamento, de que él se volverá preso político. Además, de que con la decisión apresurada de Moro queda plenamentre configurado que los riesgos de prisión alegados en el pedido del HC eran plenamente justificados, aumentando las posibilidades de que Lula logre un habeas corpus. Además, la posibilidad de una decisión favorable al restablecimiento del derecho constitucional a la presunción de inocencia, discusión en la agenda del STF la semana próxima.

Así, existe la expectativa positiva de que Lula pueda recuperar su libertad en un plazo relativamente corto. En ese caso su imagen, que ya cataliza hoy el desgaste de un sistema podrido, sin legitimidad, se fortalezca aún más. Además, de que durante el tiempo que esté preso habrá muchas movilizaciones de apoyo, visitas de grandes personalidades brasileñas y de otros países, haciendo de la detención de Lula un problema mucho más grande para los que lo han arrestado.

Ningún líder político ha captado los espacios nacionales e internacionales más importantes como Lula, ni puede volver a su sindicato y ser acogido de la forma tan extraordinaria, revelando cómo Lula siguió fiel a sus orígenes. Nunca antes la imagen de Lula se ha proyectado de manera tan formidable para todo el país. Nunca el brillo de un líder político fue tan alto, como la luz que proyecta Lula en estos días. En su discurso de despedida, antes de entregarse, retomó su historia política, recordó que fue en aquel sindicato donde se inició en la política y se construyó como dirigente. Concluyó recordando que las ideas no pueden ser aprisionadas.

El destino de Brasil sigue dependiendo de Lula. Ahora el desafío es superar la monstruosa injusticia contra él para volver a combatir los abusos que se cometen contra todos los brasileños.
Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Lula y la lucha contra las injusticias sociales

Dom, 08/04/2018 - 21:30
Emir Sader, La Jornada

La vida de Lula es la vida de las luchas en contra de las injusticias. Ahora él es víctima de la más grande, cometida en contra de un líder político en Brasil.

Desde que nació, Lula peleó contra las injusticias que lo han victimizado como nordestino y niño nordestino. Luchó contra ese atropello y los que sufrió su madre, mujer nordestina.

Después, Lula siguió siendo víctima de las injusticias siendo lustrabotas y office boy, entre otros empleos, como niño nordestino discriminado en Sao Paulo.

Tomó un curso y se graduó como tornero mecánico. Pasó a ser víctima de la explotación laboral, situación que lo hizo perder un dedo en una máquina.

El camino para volverse líder sindical fue para dejar de pelear solamente en contra de los abusos de los que él era víctima. También contra los que afectaban a todos los trabajadores.

Cuando fundó el Partido de los Trabajadores y lanzó su candidatura a la presidencia de Brasil se comprometió a pelear contra todas las injusticias de que son víctimas todos los brasileños. Cuando se volvió mandatario del país pasó a combatir esos abusos y lanzó ideas para luchar contra los atropellos en todo el mundo.

Ahora Lula se ha vuelto víctima de la más grande injusticia contra un líder político en Brasil, de un proceso fallido, sin crímenes y sin pruebas, basado en la convicción de un juez partidario, apoyado en un power point ridículo, condenado por jueces que actúan, en su conjunto, para forjar una persecución con claro carácter político en contra de Lula.

Las personas fueron entrando en minucias, pensando en nombres insignificantes, como Carmen Lucía, Rosa Weber, Barroso, mirando a los árboles, dejando a un lado las dimensiones gigantescas de la injusticia que se comete en contra de Lula, resultado de la más odiosa persecución política.

Todo, en contraste con la grandeza moral y política de Lula, además del apoyo de masas, en su caso de amor correspondido con el pueblo brasileño. La forma en que él encara los abusos de que es víctima, las mentiras contadas sobre él, las campañas de difamación, revelan de cuerpo entero su carácter. En ningún momento, ni en los días de la decisión negativa de su habeas corpus por el Supremo Tribunal Federal (STF) al día en que decidió presentarse, su estado de ánimo ha cambiado. Siempre animó a las personas difundiendo la convicción de que va a superar ese obstáculo para que el desánimo y la desesperanza no se abatieran sobre las personas.

Lula no se quería presentar ante la justicia. La extraodinaria movilización popular frente al sindicato de los metalúrgicos, en la región del ABC, ha fortalecido esa posición. El factor decisivo para que los planes se alteraran fue la posibilidad de que el juez Sergio Moro decretara la prisión preventiva de Lula, a partir de la fecha y hora definidos para su presentación.

En ese caso, Lula perdería la posibibilidad de solicitar habeas corpus. El mismo STF perdería cualquiera posibilidad de intervenir, dejando a Lula absolutamente indefenso frente a Moro.

Fue a partir de esa situación que empezaron las negociaciones para la presentación de Lula. Él ya se había negado a presentarse en el día, hora y lugar definidos por Moro, apelando a la gran movilización frente al sindicato. Asimismo, los efectos de la decisión arbitraria del STF han fortalecido la versión de que Lula efectivamente es víctima de persecución política, de que las acusación en su contra no tiene fundamento, de que él se volverá preso político. Además, de que con la decisión apresurada de Moro queda plenamentre configurado que los riesgos de prisión alegados en el pedido del HC eran plenamente justificados, aumentando las posibilidades de que Lula logre un habeas corpus. Además, la posibilidad de una decisión favorable al restablecimiento del derecho constitucional a la presunción de inocencia, discusión en la agenda del STF la semana próxima.

Así, existe la expectativa positiva de que Lula pueda recuperar su libertad en un plazo relativamente corto. En ese caso su imagen, que ya cataliza hoy el desgaste de un sistema podrido, sin legitimidad, se fortalezca aún más. Además, de que durante el tiempo que esté preso habrá muchas movilizaciones de apoyo, visitas de grandes personalidades brasileñas y de otros países, haciendo de la detención de Lula un problema mucho más grande para los que lo han arrestado.

Ningún líder político ha captado los espacios nacionales e internacionales más importantes como Lula, ni puede volver a su sindicato y ser acogido de la forma tan extraordinaria, revelando cómo Lula siguió fiel a sus orígenes. Nunca antes la imagen de Lula se ha proyectado de manera tan formidable para todo el país. Nunca el brillo de un líder político fue tan alto, como la luz que proyecta Lula en estos días. En su discurso de despedida, antes de entregarse, retomó su historia política, recordó que fue en aquel sindicato donde se inició en la política y se construyó como dirigente. Concluyó recordando que las ideas no pueden ser aprisionadas.

El destino de Brasil sigue dependiendo de Lula. Ahora el desafío es superar la monstruosa injusticia contra él para volver a combatir los abusos que se cometen contra todos los brasileños.
Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Lula y la lucha contra las injusticias

Dom, 08/04/2018 - 21:30
Emir Sader, La Jornada

La vida de Lula es la vida de las luchas en contra de las injusticias. Ahora él es víctima de la más grande, cometida en contra de un líder político en Brasil.

Desde que nació, Lula peleó contra las injusticias que lo han victimizado como nordestino y niño nordestino. Luchó contra ese atropello y los que sufrió su madre, mujer nordestina.

Después, Lula siguió siendo víctima de las injusticias siendo lustrabotas y office boy, entre otros empleos, como niño nordestino discriminado en Sao Paulo.

Tomó un curso y se graduó como tornero mecánico. Pasó a ser víctima de la explotación laboral, situación que lo hizo perder un dedo en una máquina.

El camino para volverse líder sindical fue para dejar de pelear solamente en contra de los abusos de los que él era víctima. También contra los que afectaban a todos los trabajadores.

Cuando fundó el Partido de los Trabajadores y lanzó su candidatura a la presidencia de Brasil se comprometió a pelear contra todas las injusticias de que son víctimas todos los brasileños. Cuando se volvió mandatario del país pasó a combatir esos abusos y lanzó ideas para luchar contra los atropellos en todo el mundo.

Ahora Lula se ha vuelto víctima de la más grande injusticia contra un líder político en Brasil, de un proceso fallido, sin crímenes y sin pruebas, basado en la convicción de un juez partidario, apoyado en un power point ridículo, condenado por jueces que actúan, en su conjunto, para forjar una persecución con claro carácter político en contra de Lula.

Las personas fueron entrando en minucias, pensando en nombres insignificantes, como Carmen Lucía, Rosa Weber, Barroso, mirando a los árboles, dejando a un lado las dimensiones gigantescas de la injusticia que se comete en contra de Lula, resultado de la más odiosa persecución política.

Todo, en contraste con la grandeza moral y política de Lula, además del apoyo de masas, en su caso de amor correspondido con el pueblo brasileño. La forma en que él encara los abusos de que es víctima, las mentiras contadas sobre él, las campañas de difamación, revelan de cuerpo entero su carácter. En ningún momento, ni en los días de la decisión negativa de su habeas corpus por el Supremo Tribunal Federal (STF) al día en que decidió presentarse, su estado de ánimo ha cambiado. Siempre animó a las personas difundiendo la convicción de que va a superar ese obstáculo para que el desánimo y la desesperanza no se abatieran sobre las personas.

Lula no se quería presentar ante la justicia. La extraodinaria movilización popular frente al sindicato de los metalúrgicos, en la región del ABC, ha fortalecido esa posición. El factor decisivo para que los planes se alteraran fue la posibilidad de que el juez Sergio Moro decretara la prisión preventiva de Lula, a partir de la fecha y hora definidos para su presentación.

En ese caso, Lula perdería la posibibilidad de solicitar habeas corpus. El mismo STF perdería cualquiera posibilidad de intervenir, dejando a Lula absolutamente indefenso frente a Moro.

Fue a partir de esa situación que empezaron las negociaciones para la presentación de Lula. Él ya se había negado a presentarse en el día, hora y lugar definidos por Moro, apelando a la gran movilización frente al sindicato. Asimismo, los efectos de la decisión arbitraria del STF han fortalecido la versión de que Lula efectivamente es víctima de persecución política, de que las acusación en su contra no tiene fundamento, de que él se volverá preso político. Además, de que con la decisión apresurada de Moro queda plenamentre configurado que los riesgos de prisión alegados en el pedido del HC eran plenamente justificados, aumentando las posibilidades de que Lula logre un habeas corpus. Además, la posibilidad de una decisión favorable al restablecimiento del derecho constitucional a la presunción de inocencia, discusión en la agenda del STF la semana próxima.

Así, existe la expectativa positiva de que Lula pueda recuperar su libertad en un plazo relativamente corto. En ese caso su imagen, que ya cataliza hoy el desgaste de un sistema podrido, sin legitimidad, se fortalezca aún más. Además, de que durante el tiempo que esté preso habrá muchas movilizaciones de apoyo, visitas de grandes personalidades brasileñas y de otros países, haciendo de la detención de Lula un problema mucho más grande para los que lo han arrestado.

Ningún líder político ha captado los espacios nacionales e internacionales más importantes como Lula, ni puede volver a su sindicato y ser acogido de la forma tan extraordinaria, revelando cómo Lula siguió fiel a sus orígenes. Nunca antes la imagen de Lula se ha proyectado de manera tan formidable para todo el país. Nunca el brillo de un líder político fue tan alto, como la luz que proyecta Lula en estos días. En su discurso de despedida, antes de entregarse, retomó su historia política, recordó que fue en aquel sindicato donde se inició en la política y se construyó como dirigente. Concluyó recordando que las ideas no pueden ser aprisionadas.

El destino de Brasil sigue dependiendo de Lula. Ahora el desafío es superar la monstruosa injusticia contra él para volver a combatir los abusos que se cometen contra todos los brasileños.
Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Lula en prisión: "soy una idea, y no se encierran las ideas"

Dom, 08/04/2018 - 12:00
Eric Nepomuceno, La Jornada

Ayer por la noche el ex presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva se entregó a la Policía Federal para cumplir con la orden de detención emitida por el juez Sérgio Moro. Poco antes, en un discurso ante sus seguidores, confesó que su crimen fue "colocar pobres en la universidad, negros en la universidad, que los pobres coman carne, compren autos, viajen en avión, hagan su pequeña agricultura, sean microemprendedores, tengan casa propia. Si ese es el crimen que cometí, quiero decir que voy a continuar siendo criminal en este país, porque voy a hacer mucho más".

En Sao Bernardo do Campo, donde se ubica el Sindicato de Metalúrgicos, su cuna política, reivindicó su inocencia y recordó que "hace muchos años soñé que era posible gobernar este país involucrando a millones y millones de personas pobres en la economía, llevando millones de personas a las universidades, creando millones de empleos en este país".

Tras recordar la larga lucha sindical que lo llevó a encabezar una de las huelgas más exitosas de Brasil en 1979 y a construir el Partido de los Trabajadores, que lo llevó al poder, Lula agradeció el apoyo del pueblo que se ha mantenido junto a él y aseguró que "no voy a parar, porque no soy sólo un ser humano, soy una idea, una idea mezclada con las de ustedes".

En referencia al aparato judicial que lo condenó a 12 años de prisión, afirmó: "Ellos tienen que saber que la muerte de un combatiente no detiene la revolución. Tras rechazar que fuera un fugitivo o que tuviera miedo, agregó que entre más días pase en la cárcel más Lulas nacerán en este país y más gente va a pelear por este país, porque en una democracia no hay límites, no hay hora cierta para pelear, y rememoró una frase que, dijo, escuchó a una niña en 1982: "los poderosos pueden matar una, dos o tres rosas, pero nunca podrán detener la primavera".

A las 20:36 horas llegó al aeropuerto de Congonhas, en la zona urbana de Sao Paulo y a las 20:46 un avión monomotor despegó rumbo a Curitiba. Ahí, Lula fue conducido a una sala especialmente reservada en la sede local de la Policía Federal. En una celda quedó detenido, aislado de los demás presos y con algunos derechos especiales, como salir al aire libre dos horas al día y recibir a amigos y familiares en días distintos a los de los otros detenidos.

Terminó así una larga y tensa espera. La gran cuestión ahora es cuánto tiempo quedará preso.

Sus seguidores más optimistas dicen que serán pocos días. Sin embargo, abogados y analistas creen que lo más probable es que permanezca preso al menos hasta septiembre, a pesar de todos los recursos que presente a las instancias superiores, como forma clara de impedir que dispute las elecciones presidenciales de octubre.

Pese al claro boicot de los grandes medios de comunicación brasileños, cadenas internacionales reportaron la movilización surgida a raíz de la orden de detención emitida por el juez Sérgio Moro.

Miles de personas cercaron el Sindicato de Metalúrgicos desde las 20 horas del jueves pasado a la noche de ayer, en una vigilia iracunda e indignada que estuvo a punto de impedir que Lula saliera para presentarse ante la Policía Federal.

En su mensaje, Lula insistió en que es víctima de una trama que fue armada por los medios de comunicación, el Ministerio Público, el juez Moro y hasta la Corte Suprema de Justicia.

Reiteró que no hay una sola prueba de lo que lo acusan, y una vez más desafió al juez Moro a un debate público.

El ex presidente enfatizó: "yo no estoy por encima de la justicia. Si no creyera en la justicia no habría hecho un partido político. Yo habría propuesto una revolución en este país, pero yo creo en la justicia".

Subrayó que el objetivo final del golpe institucional que destituyó a la presidente Dilma Rousseff en 2016 llegaba a su auge exactamente ayer, con su encarcelamiento.

“Ellos no saben que el problema de este país no se llama Lula. El problema de este país son ustedes (…) No vale la pena parar mi sueño, porque cuando yo deje de soñar, lo haré a través de ustedes, a través de sus sueños”.

Después de un largo mensaje, luego de una tensa jornada, hizo finalmente lo que había prometido: presentarse ante la Policía Federal.
Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Lula en prisión: "soy una idea, y no se encierran las ideas"

Dom, 08/04/2018 - 12:00
Eric Nepomuceno, La Jornada

Ayer por la noche el ex presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva se entregó a la Policía Federal para cumplir con la orden de detención emitida por el juez Sérgio Moro. Poco antes, en un discurso ante sus seguidores, confesó que su crimen fue "colocar pobres en la universidad, negros en la universidad, que los pobres coman carne, compren autos, viajen en avión, hagan su pequeña agricultura, sean microemprendedores, tengan casa propia. Si ese es el crimen que cometí, quiero decir que voy a continuar siendo criminal en este país, porque voy a hacer mucho más".

En Sao Bernardo do Campo, donde se ubica el Sindicato de Metalúrgicos, su cuna política, reivindicó su inocencia y recordó que "hace muchos años soñé que era posible gobernar este país involucrando a millones y millones de personas pobres en la economía, llevando millones de personas a las universidades, creando millones de empleos en este país".

Tras recordar la larga lucha sindical que lo llevó a encabezar una de las huelgas más exitosas de Brasil en 1979 y a construir el Partido de los Trabajadores, que lo llevó al poder, Lula agradeció el apoyo del pueblo que se ha mantenido junto a él y aseguró que "no voy a parar, porque no soy sólo un ser humano, soy una idea, una idea mezclada con las de ustedes".

En referencia al aparato judicial que lo condenó a 12 años de prisión, afirmó: "Ellos tienen que saber que la muerte de un combatiente no detiene la revolución. Tras rechazar que fuera un fugitivo o que tuviera miedo, agregó que entre más días pase en la cárcel más Lulas nacerán en este país y más gente va a pelear por este país, porque en una democracia no hay límites, no hay hora cierta para pelear, y rememoró una frase que, dijo, escuchó a una niña en 1982: "los poderosos pueden matar una, dos o tres rosas, pero nunca podrán detener la primavera".

A las 20:36 horas llegó al aeropuerto de Congonhas, en la zona urbana de Sao Paulo y a las 20:46 un avión monomotor despegó rumbo a Curitiba. Ahí, Lula fue conducido a una sala especialmente reservada en la sede local de la Policía Federal. En una celda quedó detenido, aislado de los demás presos y con algunos derechos especiales, como salir al aire libre dos horas al día y recibir a amigos y familiares en días distintos a los de los otros detenidos.

Terminó así una larga y tensa espera. La gran cuestión ahora es cuánto tiempo quedará preso.

Sus seguidores más optimistas dicen que serán pocos días. Sin embargo, abogados y analistas creen que lo más probable es que permanezca preso al menos hasta septiembre, a pesar de todos los recursos que presente a las instancias superiores, como forma clara de impedir que dispute las elecciones presidenciales de octubre.

Pese al claro boicot de los grandes medios de comunicación brasileños, cadenas internacionales reportaron la movilización surgida a raíz de la orden de detención emitida por el juez Sérgio Moro.

Miles de personas cercaron el Sindicato de Metalúrgicos desde las 20 horas del jueves pasado a la noche de ayer, en una vigilia iracunda e indignada que estuvo a punto de impedir que Lula saliera para presentarse ante la Policía Federal.

En su mensaje, Lula insistió en que es víctima de una trama que fue armada por los medios de comunicación, el Ministerio Público, el juez Moro y hasta la Corte Suprema de Justicia.

Reiteró que no hay una sola prueba de lo que lo acusan, y una vez más desafió al juez Moro a un debate público.

El ex presidente enfatizó: "yo no estoy por encima de la justicia. Si no creyera en la justicia no habría hecho un partido político. Yo habría propuesto una revolución en este país, pero yo creo en la justicia".

Subrayó que el objetivo final del golpe institucional que destituyó a la presidente Dilma Rousseff en 2016 llegaba a su auge exactamente ayer, con su encarcelamiento.

“Ellos no saben que el problema de este país no se llama Lula. El problema de este país son ustedes (…) No vale la pena parar mi sueño, porque cuando yo deje de soñar, lo haré a través de ustedes, a través de sus sueños”.

Después de un largo mensaje, luego de una tensa jornada, hizo finalmente lo que había prometido: presentarse ante la Policía Federal.
Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

China responde a Trump sus nuevas amenazas comerciales

Dom, 08/04/2018 - 04:00

El nuevo estallido de furia contra China declarado por Donald Trump este jueves ha tenido una rápida respuesta del país asiático. A las amenazas de nuevos aranceles por un valor de 100 mil millones de dólares, China respondió que "está dispuesta a ir hasta las últimas consecuencias, y al precio que sea, ante las medidas arancelarias de Estados Unidos". China aseguró que está preparada para pagar el precio de una guerra comercial que no desea, pero a la cual no tiene miedo. "Si Estados Unidos persiste en su comportamiento de unilateralismo y proteccionismo comercial, ignorando la oposición de la comunidad internacional, China va a seguir hasta el final a cualquier precio y contraatacará contundentemente", aseguró el Ministerio de Comercio chino en un comunicado.

El secretario del Tesoro estadounidense, Steve Mnuchin, reconoció que una guerra comercial entre Estados Unidos y China es posible, no obstante, destacó la voluntad estadounidense para negociar. "Por una parte estamos dispuestos a negociar y a no entrar en guerras comerciales, pero, por otra parte, el presidente está determinado a defender nuestros intereses", declaró a la cadena CNBC.

El asesor económico del presidente Donald Trump, Larry Kudlow, aseguró que los aranceles a productos chinos no constituyen una carta de negociación. Trump no está usando los aranceles como una carta de negociación, él mismo me lo ha dicho. Algo tiene que cambiar, dijo Kudlow a periodistas en la Casa Blanca.

Las amenazas entre Pekín y Washington han sido casi diarias esta semana, el martes el gobierno estadounidense anunció que impondrá aranceles a productos chinos por un monto de entre 50 y 60 mil millones de dólares. El miércoles Pekín respondió que gravará con 25 por ciento el ingreso de productos emblemáticos estadounidenses también por un monto de 60 mil millones de dólares.

El jueves Trump afirmó haber pedido al departamento de Comercio que examine si 100 mil millones de dólares suplementarios serían acordes con la aplicación del artículo 301 (sobre la propiedad intelectual) y, en ese caso, identificar los productos sobre los que podría imponerse.

Estas nuevas cifras se sumarían a las tasas que abarcan unos 60 mil millones de dólares ya mencionadas por Washington. Este viernes el ministerio chino de Comercio reaccionó de inmediato a las declaraciones de Trump, pese a ser día feriado en China.

No digo que no vaya a haber ningún daño, reconoció al respecto Donald Trump en una radio local de Nueva York, determinado a reducir el déficit comercial de Estados Unidos con el gigante asiático (375 mil 200 millones de dólares en 2017), que imputa a las prácticas desleales de Pekín.

La escalada de tensión en estas primeras escaramuzas de la guerra comercial entre las dos mayores economías del planeta golpeó a todos los mercados bursátiles, y arrastró al Dow Jones a un descenso de 2,34%. Si esta escalada continúa la economía mundial puede sufrir un serio revés.Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

China responde a Trump sus nuevas amenazas comerciales

Dom, 08/04/2018 - 04:00

El nuevo estallido de furia contra China declarado por Donald Trump este jueves ha tenido una rápida respuesta del país asiático. A las amenazas de nuevos aranceles por un valor de 100 mil millones de dólares, China respondió que "está dispuesta a ir hasta las últimas consecuencias, y al precio que sea, ante las medidas arancelarias de Estados Unidos". China aseguró que está preparada para pagar el precio de una guerra comercial que no desea, pero a la cual no tiene miedo. "Si Estados Unidos persiste en su comportamiento de unilateralismo y proteccionismo comercial, ignorando la oposición de la comunidad internacional, China va a seguir hasta el final a cualquier precio y contraatacará contundentemente", aseguró el Ministerio de Comercio chino en un comunicado.

El secretario del Tesoro estadounidense, Steve Mnuchin, reconoció que una guerra comercial entre Estados Unidos y China es posible, no obstante, destacó la voluntad estadounidense para negociar. "Por una parte estamos dispuestos a negociar y a no entrar en guerras comerciales, pero, por otra parte, el presidente está determinado a defender nuestros intereses", declaró a la cadena CNBC.

El asesor económico del presidente Donald Trump, Larry Kudlow, aseguró que los aranceles a productos chinos no constituyen una carta de negociación. Trump no está usando los aranceles como una carta de negociación, él mismo me lo ha dicho. Algo tiene que cambiar, dijo Kudlow a periodistas en la Casa Blanca.

Las amenazas entre Pekín y Washington han sido casi diarias esta semana, el martes el gobierno estadounidense anunció que impondrá aranceles a productos chinos por un monto de entre 50 y 60 mil millones de dólares. El miércoles Pekín respondió que gravará con 25 por ciento el ingreso de productos emblemáticos estadounidenses también por un monto de 60 mil millones de dólares.

El jueves Trump afirmó haber pedido al departamento de Comercio que examine si 100 mil millones de dólares suplementarios serían acordes con la aplicación del artículo 301 (sobre la propiedad intelectual) y, en ese caso, identificar los productos sobre los que podría imponerse.

Estas nuevas cifras se sumarían a las tasas que abarcan unos 60 mil millones de dólares ya mencionadas por Washington. Este viernes el ministerio chino de Comercio reaccionó de inmediato a las declaraciones de Trump, pese a ser día feriado en China.

No digo que no vaya a haber ningún daño, reconoció al respecto Donald Trump en una radio local de Nueva York, determinado a reducir el déficit comercial de Estados Unidos con el gigante asiático (375 mil 200 millones de dólares en 2017), que imputa a las prácticas desleales de Pekín.

La escalada de tensión en estas primeras escaramuzas de la guerra comercial entre las dos mayores economías del planeta golpeó a todos los mercados bursátiles, y arrastró al Dow Jones a un descenso de 2,34%. Si esta escalada continúa la economía mundial puede sufrir un serio revés.Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Condena a Lula: ¿Estado de derecho o ‘lawfare’?

Sáb, 07/04/2018 - 21:01
Para lograr el rechazo del habeas corpus a Lula, medios de comunicación, poderosos ministros del gobierno, movilizaciones en la calle y el ejército presionaron al Tribunal Supremo en una defensa contradictoria del Estado de derecho y la independencia judicialAndy Robinson, La Vanguardia

Una de las cosas que llamaron la atención durante una visita al resort playero de Guarujá donde se encuentra el apartamento triplex que ha tumbado al ex presidente de Brasil, Luis Inázio Lula da Silva, era la convicción inquebrantable de todos los vecinos del inmueble de que Lula era culpable de recibir el inmueble como soborno. “El apartamento es suyo. ¡Seguro! Ellos venían por aquí”, dijo el marido de una pareja de vecinos que salían del bloque de pisos en el que Lula supuestamente se había beneficiado de una obra realizada por la constructora OAS a cambio de contratos de obras públicas. Por “ellos” el vecino se refería al expresidente y su ya difunta mujer Marisa. “¿Cómo saben?, ¿Los habéis visto?”, preguntamos. “No. Pero la Rede Globo da muchas pruebas en televisión”, respondieron en referencia al poderosísimo grupo mediático que ha sido un portavoz leal de los jueces de la investigación Lava Jato (lava coches) en su investigación anticorrupción.

Lo cierto es que es casi imposible saber si Lula era el verdadero propietario del triplex. Los jueces han fallado que sí lo era en dos juicios distintos. Los once jueces del Tribunal Supremo Federal de Brasil defendieron esa decisión el miércoles al negar por una diferencia de solo un voto el habeas corpus a Lula. Pero los abogados de Lula responden : “¡Enséñenos las pruebas!”. Sostienen que los intrépidos jueces de la investigación Lava Jato (Lava coches) encabezados por Sergio Moro -el Elliot Ness brasileño (al menos según los medios conservadores)-, en realidad son guerreros de una campaña de lawfare. Es el término en ingles que ya se usa cada vez más para denominar una supuesta politización del poder judicial, bien sea en España, en relación con la inculpación de los lideres independentistas en Catalunya, bien sea en Brasil, en relación con los ex gobernantes de la izquierda y los lideres del Partido del Trabajo.

En un Estado de derecho que funcionase habría que apoyar la decisión de los jueces. Ellos son los encargados de investigar asuntos opacos como la verdadera propiedad del triplex de Guaruja que nadie más está en condiciones de saber. Pero es muy discutible afirmar que Brasil, en estos momentos, sea un estado de derecho funcional. El golpe parlamentario contra Dilma Rousseff fue claramente diseñado para quitar el poder a un Gobierno heterodoxo en tiempos de crisis económica que requería, según los poderes empresariales y bancarios y los inversores globales, medidas ortodoxas. La acusación de que Rousseff, uno de los pocos políticos que no se ha visto involucrado en la investigación Lava Jato, había ocultado un déficit fiscal, era claramente un pretexto. “Fue un golpe; así de simple; Dilma es una de las personas mas honestas que he conocido”, dijo Luiz Carles Bresser, el ex ministro del gobierno de Fernando Henrique Cardoso en una entrevista a La Vanguardia en Sao Paulo.

Asimismo, aunque la investigación de Moro y los otros jueces de Lava Jato hayan implicado a otros peces gordos de la política brasileña concretamente Michel Temer, el Congreso en Brasilia ha hecho lo necesario para evitar que sean inculpados.

Es difícil no llegar a la conclusión, tras cuatro años de juicios, encarcelamientos y destituciones, que la defensa del Estado de derecho es muy selectiva en Brasil. Las grandes manifestaciones en favor del encarcelamiento de Lula en Brasilia el martes fueron un buen ejemplo. Los manifestantes, cuya composición sociológico (blancos de clase media) era muy parecida a la de las protestas que había llenado la avenida paulista en el 2014 y el 2015 para pedir la cabeza de Rousseff, reivindicaban apasionadamente que a los jueces del Tribunal Supremo no les temblara la mano ante el encarcelamiento del presidente más popular de la historia de Brasil y que lidera en estos momentos los sondeos para las presidenciales de octubre. Hacía falta demostrar que nadie, ni el expresidente, es impune ante la ley, repetían los entrevistados y los columnistas. Diversos ministros y poderosos políticos como el ex fiscal general Rodrigo Janot anunciaron públicamente que apoyaban las movilizaciones de defensa del Estado de derecho.

Pero, obviamente, el simple hecho de presionar desde la calle para intimidar a los jueces fue un atentado contra este mismo Estado de derecho. Pasaba lo mismo con los grandes medios de comunicación, que se emplearon a fondo para apoyar las concentraciones en favor de una decisión contra Lula en el Tribunal. Gilmar Mendes Franco, uno de los jueces que defendió el habeas corpus de Lula denunció que se había sentido “chantajeado”. “Si tenemos que decidir causas como estas porque los medios quieren ese o aquel resultado es mejor despedirnos e ir a casa”, dijo. El habeas corpus, a fin de cuentas, ha sido concedida en el pasado en circunstancias similares sentando precedentes que era lógico tener en cuenta.

Pero quizás el mejor ejemplo del esperpento que se esconde en las manifestaciones contra Lula y las defensas exaltadas de la democracia, el Estado de derecho y la independencia judicial en Brasil ocurrió cuando el ejército decidió intervenir. El general Eduardo Villas Boas, máximo responsable del ejército federal ya desplegado en las favelas de Río tras la decisión de Michel Temer de ocupar militarmente la ciudad, anunció en la víspera de la decisión del Tribunal: “El ejército brasileño comparte el ansia de todos los buenos ciudadanos de repudiar la impunidad”. El mensaje, en un país en el cual uno de cada tres ciudadanos dice ser favorable a un golpe militar, estaba claro: “Si los jueces no defienden la democracia contra el ex presidente de izquierdas, el ejército sí lo hará…”

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Lula irá a prisión: "Me entregaré porque no les tengo miedo. Demostraré que soy inocente"

Sáb, 07/04/2018 - 18:46

El expresidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, ha anunciado este sábado que cumplirá el mandato de prisión durante un discurso ante simpatizantes que le acompañan en el sindicato metalúrgico de Sao Bernado do Campo. Dirigentes del Partido de los Trabajadores, fundado por el líder brasileño, habían declarado que el expresidente podría entregarse a las autoridades tras la misa que se celebra en memoria de su esposa, fallecida el año pasado, y para la cual el exdirigente ha salido por primera vez del Sindictao Metalúrgico desde que se resguardara allí este jueves para evitar la cárcel. "Me entregaré porque no les tengo miedo. Demostraré que soy inocente", ha afirmado Lula.

"El no se va a entregar, no. Va a ser preso", dijo a medios locales el senador Humberto Costa, del PT, que apuntó que el expresidente ingresará en prisión en las próximas horas. Orlando Silva, del Partido Comunista de Brasil y exministro de Deportes en el Gobierno de Lula, también dijo que "la decisión judicial será cumplida" tras la ceremonia.

Lula ha salido este sábado por primera vez en varios días de la sede del Sindicato Metalúrgico de Sao Bernardo do Campo. Allí se acuarteló el jueves para dilatar su ingreso en prisión, después de que el juez Sergio Moro dictara un auto de prisión inmediata y le conminara a entregarse antes de las 22.00 GMT del viernes por delitos de corrupción.

Tras afirmar ese día que no se entregaría ante la Policía Federal, y finalmente no hacerlo en el tiempo otorgado por el juez Moro, Lula ha salido de la sede del sindicato para participar en una ceremonia en memoria de su esposa. El exmandatario se ha dirigido a una tarima improvisada en un camión instalado frente al recinto sindical, donde se oficiará una misa en memoria de su esposa Marisa Leticia, fallecida el pasado año, que en este día cumpliría 68 años.

El expresidente se ha mostrado tranquilo y ha estado, de nuevo, acompañado por la ex jefa del Estado, Dilma Rousseff, la cúpula del Partido de los Trabajadores (PT) y algunos de quienes fueron ministros en su gestión, como el excanciller Celson Amorim.

Miles de simpatizantes, que ya han realizado diversos actos de apoyo hacia Lula, como una vigilia en la noche del jueves —durante la que Rousseff hizo pública su intención de presentar su candidatura al Senado brasileño— saludaron al exmandatario al grito de "Lula, guerrero del pueblo brasilero".

Según informaba también el diario brasileño Folha de Sao Paulo, el exlíder político preveería la entrega voluntaria este sábado en la misma sede del Sindicato Metalúrgico, después del acto religioso, tras haber alcanzado un acuerdo con la Policía Federal, con la que había intentado negociar para que la orden de prisión se materializara el lunes.

Sin embargo, esta primera propuesta habría sido rechazada por los agentes. Finalmente, con el objetivo de evitar enfrentamientos entre los cientos de militantes, simpatizantes y sindicalistas concentrados en la sede y los agentes que sean enviados para realizar la detención, Lula se entregaría de forma voluntaria. El acuerdo incluiría que la Policía Federal envíe un coche sin insignias para recoger al exmandatario, según los abogados del expresidente, citados por Folha.
_______
Público
Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Lula, sin crimen ni pruebas ni ‘habeas corpus’

Sáb, 07/04/2018 - 17:13

Emir Sader, Alainet

En los últimos días la derecha brasileña había entrado en un estado de desesperación. Después de imponer en la agenda política la posibilidad de la prisión de Lula, descontando una decisión que creían segura del Supremo Tribunal Federal de Brasil, sus sueños habían empezado a debilitarse. Un conteo preliminar de los votos del tribunal parecía favorecer a Lula, sugiriendo una quiebra del consenso de Curitiba que se había impuesto hasta ese momento. Un consenso jurídicamente absurdo por una condena sin crimen ni pruebas. Configura claramente una persecución política, basada en el lawfare –el uso unilateral de leyes para la perseguir a adversarios políticos–. Nadie tiene dudas de que el juez Sergio Moro es un adversario político feroz de Lula, que le ha negado todo tipo de recursos, que lo trata de forma racista y discriminatoria, que frecuenta, de forma amigable, fiestas con dirigentes de los partidos de derecha, ninguno de los cuales ha sido tan siquiera acusado por el juez y sus colegas.

El clima era de gran expectativa. Una revista semanal de la derecha advertía que si Lula recibía el hábeas corpus se terminaba el caso Lava Jato, confesando que ese operativo anticorrupción dependía de la violación de la Constitución que dice expresamente que la prisión de un acusado solo se daría una vez concluidos todos los recursos. Pasa que el mismo STF, involucrado en el clima de arbitrariedades que la Lava Jato había impuesto al país, había decidido, en varios casos, por la prisión antes que se agotaran todos los recursos. Pero, rompiendo con esa práctica, había anticipado que, en el caso de Lula, volvería a hacer valer el precepto constitucional, concediendo el hábeas corpus.

En los días previos a la sesión de ayer los medios habían usado todos sus recursos para intentar crear un clima de presión sobre el STF, desde el anuncio de movilizaciones de docenas de personas como si fueran miles, hasta publicar editoriales exigiendo la prisión de Lula. Quedó claro que solo por la vía judicial pueden impedir que Lula vuelva a ser presidente de Brasil.

Como elemento nuevo, oficiales de las FF.AA. pasaron a manifestarse abiertamente en favor de la prisión de Lula. Hasta el mismo comandante en jefe del Ejército se sumó al coro, diciendo que la institución no aceptaría que la Justicia sea tolerante con la corrupción. Esto representa la repolitización de las FF.AA., que se han otorgado una amnistía, al final de la dictadura, que representa precisamente la tolerancia total con todos los crímenes que los militares han cometido en los 20 años de dictadura. “Intolerancia con la corrupción” debería significar la anulación de esa amnistía y el pasar a juzgar a todos los crímenes de la dictadura. Pero ahora es solo una frase que se suma a la persecución política de Lula y nada más.

Las reacciones negativas han venido de varios lados, incluso de la red Globo. En una editorial, ese medio criticó al comandante en jefe de la Fuerza Aérea y de otros sectores de la opinión pública por aceptar la impunidad respecto a políticos de derecha, como Michel Temer y Aecio Neves, entre otros, mientras que, súbitamente, muestran preocupación por el caso de Lula.

El clima ha vuelto a ser tenso en Brasil y en todo el país, fomentado por los medios, en particular por la red Globo, que actuó como si se estuviera en las vísperas del golpe de 1964. Cerró su principal noticiero con la amenaza del golpista del comandante en jefe del Ejército – antes de decir lo contrario al día siguiente.

En ese clima el STF se ha vuelto a reunir. El voto de Edson Fachin -que fue abogado del MST- recibió el apoyo del movimiento para su nombramiento -en contra del habeas corpus y el de Gilmar Mendes, a favor-. Todo trascurrió con normalidad hasta el voto decisivo de la jueza Rosa Weber, sobre quien habían recaído más fuertemente las presiones de la derecha. Incluso del mismo Sergio Moro, que no contento en hablar todo el tiempo fuera – lo cual prohibido por ley – estuvo en un largo programa de entrevistas en una TV de derecha y centró su discurso en contra de esa jueza.

El efecto terminó siendo decisivo. Ella cambió la posición que había tenido en la sesión anterior. Votó en contra del habeas corpus, lo cual permitió que la votación terminara en empate. Con ello la presidenta del STF, Carmen Lucia, militante en contra de Lula, desempató y así fue rechazado el habeas corpus a Lula.

Caben todavía recursos y, aun siendo rechazados, como se espera, queda la decisión política en manos de Sergio Moro, de definir si decreta la prisión de Lula. Lo cual produciría una inmensa conmoción, por ser el único líder político nacional en Brasil, por tener 40 por ciento de apoyo en las encuestas con la perspectiva de triunfar en primera vuelta y el enorme apoyo popular, como lo han confirmado sus Caravanas por todo el país.

Una fantástica farsa jurídica alrededor de un departamento que nunca fue de Lula, que acaba de ir a subasta, con lo recaudado para la empresa que es la real propietaria del inmueble. Con ello se generó un proceso absurdo, sin pruebas, con una condena en base a las “convicciones” de quienes lo acusan como enemigo político.

Se entraría en un período todavía más turbulento de la vida política brasileña si Lula fuese preso. De ahí que, a lo mejor, no se atrevan, pero mantengan lo que más le importa a la derecha brasileña: tratar de impedir que Lula sea candidato a la presidencia del país.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Wall Street pierde 2,3% tras las amenazas comerciales de Trump

Ven, 06/04/2018 - 22:00

Los principales índices de Wall Street cerraron este viernes con caídas superiores al 2%. El Dow Jones terminó en los 23.932 puntos, el Nasdaq perdió 7.000 puntos y el S&P 500 cerró en 6.915 enteros. Los futuros de Wall Street ya cotizaban con pronunciadas caídas tras el nuevo estallido de furia de Trump que anunció nuevos aranceles para China por valor de 100.000 millones de dólares, tras publicarse ayer el déficit comercial del país y la respuesta china a las anteriores tasas. Pekín ya ha dicho que contestará con la misma medicina. No obstante, a medida que la sesión avanzaba, y se conocían los malos datos de empleo en EEUU, los índices intensificaron sus caídas. Al final, el Dow Jones se deslizó un -2,34%%, el S&P 500 un -2,19%% y el Nasdaq un -2,28%. La volatilidad se aceleró además después de que el presidente de la Fed, Jerome Powell, anticipara más alzas graduales de los tipos de interés en lo que queda de año para mantener la inflación bajo control.

Todos los sectores de la Bolsa de Nueva York cerraron en rojo, con el de tecnología cediendo un -2,53%, seguido por finanzas -2,44% y salud -2,40%. También el rojo tiñó los treinta títulos del Dow Jones, en los que Caterpillar (-3,47%), Intel (-3,16%) y Boieng (-3,06%) -consideradas las firmas estadounidenses que podrían resultar más afectadas en una guerra comercial con China-, estaban a la cabeza de las pérdidas. Las principales tecnológicas también terminaron con descensos: Facebook (-1,34%), Amazon (-3,20%), Netflix (-1,74%) y Alphabet, la matriz de Google (-2,26%)... En otros mercados, el petróleo de Texas retrocedió a 62,06 dólares el barril, y al cierre de Wall Street el oro subía a 1.337,10 dólares la onza, la rentabilidad del bono del Tesoro a diez años caía al 2,775% y el dólar cedía terreno ante el euro, que se cambiaba a 1,2282 dólares.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Cristina Kirchner a Rafael Correa: "El neoliberalismo está condenado al fracaso"

Ven, 06/04/2018 - 13:00


En esta nueva edición de 'Conversando con Correa', el expresidente de Ecuador dialoga con Cristina Fernández de Kirchner, expresidenta y actual senadora de Argentina. En su diálogo abordan las características del neoliberalismo en América Latina y analizan que fue lo que devolvió estas ideas a la región.Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

A 10 años de Bear Stearns

Xov, 05/04/2018 - 08:01
Alejandro Nadal, La Jornada

En marzo de 2008 el banco de inversión Bear Stearns cayó en quiebra. Sus niveles de apalancamiento y exposición en vehículos de alto rendimiento (que no eran otra cosa que créditos hipotecarios incobrables) lo habían llevado a la bancarrota. La Reserva Federal (Fed) presionó a JP Morgan y le prestó 30 mil millones de dólares (mmdd) para que adquiriera Bear Stearns pagando dos dólares por acción (cuando se habían cotizado en 133 un año antes). El objetivo era evitar la quiebra de otros bancos de inversión, como Merryll Lynch y Lehman Brothers, que también estaban fuertemente comprometidos.

En este mundo, en el que prevalece lo efímero, se podría pensar que la historia de Bear Stearns ya no tiene interés. Pero la realidad es que no es un aniversario cualquiera. Se trata de un hecho cargado de mensajes sobre la naturaleza cambiante del capitalismo y las crisis que parecen su rúbrica. Es también algo que debe provocar el análisis sobre las relaciones entre mercados en general y mercados financieros en especial. Esta reflexión no debe ser un mero ejercicio de contemplación académica, sino una búsqueda de caminos para evitar una debacle de mayor amplitud que la de 2008.

El rescate de Bear Stearns iba contra todo lo que preconiza el evangelio del neoliberalismo: en lugar de dejar que se aplicara la disciplina del mercado, la Reserva Federal intervino para mitigar los daños de la caída. Al final, el rescate no pudo detener la debacle. Seis meses después de la adquisición por JP Morgan, el banco Lehman Brothers también tuvo que declararse en quiebra, pero esta vez la Fed decidió que no habría rescate. El derrumbe de Lehman provocó un terremoto en el sistema financiero mundial.

El mercado y el Estado son presentados comúnmente como entidades separadas e incluso antagónicas. Los ignorantes portavoces del neoliberalismo quieren hacer creer que el mercado surge espontáneamente en un proceso de evolución natural. Al mismo tiempo, popularizan la visión de que el Estado es un ogro invasivo capaz de distorsionar el funcionamiento eficiente de los mercados. En esta visión del mundo, se supone que las leyes imponen un marco de certidumbre al evitar la arbitrariedad. Pero cuando la crisis amenaza la estabilidad de todo el sistema, el Estado y entidades como la Reserva Federal intervienen con gran arbitrariedad. Todo esto ha erosionado el estado de derecho, la legitimidad del Estado y ha consagrado el engaño como esencial en las operaciones mercantiles.

Ahora tenemos un coctel explosivo. Después del colapso financiero, el sistema de préstamos interbancarios se congeló (2008-2012). El rescate de bancos y grupos corporativos mediante la política fiscal no fue suficiente para dar confianza al sistema financiero. La Fed inauguró entonces su postura de flexibilidad cuantitativa, que intensificó la compra de activos en poder de los bancos. Como bien había analizado Hyman Minsky años atrás, al estallar la crisis los bancos buscaron liquidar los activos que tenían en garantía de los préstamos otorgados y eso provocó el colapso del valor de esos activos: la intervención de la Reserva Federal estaba dirigida a contener esa caída de precios. Todo eso contribuyó a calmar los ánimos en los mercados financieros, pero a un costo que entraña nuevos peligros. La composición de los activos de la Fed así lo demuestra. En 2009, la Reserva Federal no tenía entre sus activos ni un título respaldado por hipotecas. Hoy, 40 por ciento de éstos se compone de ese tipo de activos (y no se sabe cuántas de esas hipotecas son de mala calidad).

Por otra parte, el volumen astronómico de liquidez inyectado por la Fed en el sistema bancario ha servido para promover la creación de una nueva burbuja especulativa. En efecto, la flexibilidad cuantitativa inyectó más de 4.4 billones (castellanos) de dólares en el sistema financiero. Esos recursos debían servir para reactivar la economía real, pero el banco central sólo opera mediante el mundo financiero, y es ahí donde se quedó estacionada la liquidez creada por la flexibilidad cuantitativa. El testigo de este fenómeno es el crecimiento de los índices bursátiles más importantes. La especulación y los grandes vicios del proceso de financiarización de la economía real siguen como antes de la crisis de 2007-2008.

Los esfuerzos por establecer una regulación robusta para el sistema bancario y financiero mediante la ley Dodd-Frank (2010) fueron demasiado tibios. Pero hoy, hasta los demócratas contribuyen con la agenda de desregulación y debilitamiento de esa ley. Y con los efectos de la superburbuja en los mercados financieros estamos en presencia de una mezcla tóxica.

La suerte del capitalismo se juega estos años. Cuarenta años de neoliberalismo a escala planetaria han dejado una cicatriz que no desaparece fácilmente. Son décadas de creciente dominio del sector financiero sobre la economía, de un fuerte castigo al gasto social y una represión de los salarios. El décimo aniversario de Bear Stearns nos recuerda que quizás estamos frente a un cambio de esencia en el capitalismo.Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Un analista financiero considera el euro "condenado al fracaso"

Mér, 04/04/2018 - 21:34

La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, reclamó la creación de un fondo anticrisis en la zona euro. Sin embargo, un experto en finanzas alemán consultado por Sputnik considera que ni los recientes planes anunciados por el FMI podrán salvar a la divisa común europea. En una entrevista con Sputnik, Marc Friedrich, director de la consultora Friedrich & Weik, consideró que Lagarde se comporta de manera similar a su compatriota y presidente de Francia, Emmanuel Macron, es decir, también desea salvar la Unión Europea (UE) y la zona euro.
"Por supuesto, actúan juntos. Ambos son exbanqueros y se conocen bien. Alemania se convertirá en el 'campeón de los pagos', claro está. Este es un juego acordado previamente. Además de la unión bancaria y la introducción de un sistema unificado de seguro de depósitos, este es solo el siguiente paso hacia la dictadura de la UE", apuntó Friedrich.
"[Lagarde y Macron] están desesperados por salvar al euro. Pero el euro no puede ser salvado. Uno solo puede esperar que los círculos políticos alemanes se opongan a esto: la esperanza es lo último que se pierde, pero al final puede acabar muriendo", apuntó el especialista.

De acuerdo con el plan de Lagarde, cada país debería pagar anualmente al fondo anticrisis el equivalente al 0,35% de su PIB anual. Para Alemania, por ejemplo, el montante ascendería a 11.400 millones de euros —más de 14.000 millones de dólares—.

La idea es que, en el futuro, si surge una crisis económica en algún país de la eurozona, esta nación recibiría automáticamente una ayuda por la suma de 1.000 millones de euros —más de 1.200 millones de dólares—. "Para evitar una recaída dolorosa de la crisis, la eurozona necesita un recurso fiscal centralizado", dijo Lagarde en Berlín.
Según Friedrich, independientemente de si los planes del FMI se implementan o no, esto no alteraría el hecho de que es necesario poner fin al sistema de divisa única conocido como euro.

Friedrich cree que los propios indicadores económicos son evidencias de que el euro no funciona: la divisa sigue siendo demasiado débil para Alemania y demasiado fuerte para los países de la eurozona del sur de Europa.

"Esta situación no cambiará en el futuro. Por supuesto, se están haciendo intentos para salvar al euro. Tal vez uno u otro intento del BCE [Banco Central Europeo] o del Banco Central de cualquier país en particular podrá tener éxito, pero al fin y al cabo, el euro está condenado al fracaso", consideró el experto.

Medidas como la propuesta por Lagarde "no cambiarán nada" y solo sirven para "ganar tiempo", toda vez que no es posible "resolver los problemas fundamentales de una estructura fallida", según Friedrich.

Lagarde aspira, por supuesto, a evitar la impresión de que el fondo propuesto conducirá, en última instancia, a la creación de una "unión de transferencias" —estructura en que los países más ricos financian a los más pobres—. En su discurso, Lagarde subrayó que cada país tendrá que seguir asumiendo una "responsabilidad personal". Además, el fondo contará con mecanismos claros para evitar que uno u otro país "se relaje en una hamaca" mientras que otros pagan por ellos.

Sin embargo, de acuerdo con Friedrich, la "unión de transferencias" ya existe hace mucho en Europa. El analista consideró que, pese a que en el Tratado de Lisboa —firmado en 2007 con el objetivo de mejorar el funcionamiento de la UE— no había nada acerca de eso, posteriormente un artículo fue incluido "por la puerta de atrás". El BCE, de acuerdo con Friedrich, está involucrado en financiaciones prohibidas a través de la compra de bonos de los Gobiernos. "Tenemos una unión de transferencia del norte al sur", subrayó el economista.

"Unimos las deudas. Algún día llegaremos a los eurobonos. Sin embargo se llamarán de otra manera y serán "empaquetados" de manera diferente. Pero, en general, ya tenemos todo lo que originalmente fue excluido. Eso es un escándalo sin precedentes", destacó Friedrich.

Según Friedrich, todo camina hacia una "gran dictadura de la Unión Europea" con "un ministro de Finanzas general, su propio presupuesto, su propio Ejército", entre otras cosas. El analista apuntó que eso todavía es un sueño, pero "tratarán de llevar a cabo esta idea con todas sus fuerzas".

"En Alemania ya hemos perdido una parte de los derechos. Las leyes de la UE siempre están por encima de las nacionales. Lo que ahora está pasando es antidemocrático y debería asustar a los ciudadanos. Ahora intentan crear un superestado por la puerta de atrás, el cual no tiene legitimidad en absoluto", concluyó.

Fuente: SputnikUna mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Martin Luther King, legado que resurge

Mér, 04/04/2018 - 13:35

David Brooks, La Jornada

El reverendo Martin Luther King Jr., al morir el 4 de abril de 1968, se había convertido en un hombre mucho más peligroso del que dio su histórico discurso Tengo un sueño, en 1963: se había atrevido a cuestionar los fundamentos del sistema político y económico del país y llamó a una "revolución moral" contra "los trillizos gigantescos del racismo, el materialismo extremo y el militarismo".

En su último año de vida, King Jr. declaró que el movimiento de derechos civiles que había encabezado necesitaba transformarse en un movimiento de derechos humanos y condenó no sólo la violencia y explotación dentro del país, sino también la política imperial. Se proclamó contra la guerra en Vietnam y la explotación del tercer mundo, afirmando que, como campeón de la no violencia –expresada en el histórico (y casi nunca citado por las élites) discurso en la iglesia Riverside, de Nueva York, que ofreció justo un año antes de su asesinato–, "sabía que nunca más podría elevar mi voz contra la violencia de los oprimidos en los guetos sin antes haber hablado claramente sobre el más grande proveedor de la violencia en el mundo actual: mi propio gobierno".

Fue repudiado no sólo por opositores, sino por muchos de sus colegas que le aconsejaban no salirse del guion de los derechos civiles, y enfrentó la reprobación de la opinión pública, con dos tercios expresando desacuerdo con sus nuevas posiciones y una mayoría de los afroestadounidenses. Medios que lo habían elogiado, como el New York Times, el Washington Post o la revista Time, criticaron su nueva posición. La Oficina Federal de Investigaciones (FBI), que lo había espiado por considerarlo un peligro para la nación, ahora buscaba cómo destruirlo políticamente por órdenes personales de su director, J. Edgar Hoover. El presidente Lyndon Johnson jamás lo perdonó. A la vez, se intensificaron las amenazas de muerte ya comunes durante muchos años y varios políticos y hasta colegas de lucha que lo habían elogiado cuando su mensaje se había limitado sólo al tema del racismo lo abandonaron.

Él había anunciado una nueva Campaña de los Pobres (Poor people’s campaign) enfocada en la desigualdad económica y la explotación de los trabajadores. Viajó a Memphis, Tenesí, para brindar su apoyo a una huelga de trabajadores municipales de limpieza, y mientras se preparaba para ir a cenar, al salir al balcón del motel Lorraine una bala segó su vida.

La noticia sacudió al país, y estallaron furiosos disturbios en decenas de ciudades alrededor del país, y en la capital –donde había ofrecido un discurso cinco días antes– se contaron más de 800 incendios y 13 muertes en los cuatro días de explosiones de ira.

Su imagen oficial post mortem fue cuidadosamente maquillada para que se quedara en 1963, con el sueño de igualdad racial, y hasta la fecha, en todo festejo oficial en escuelas o en los pasillos del poder en Washington, está congelado ahí, y casi nunca hay referencia al King del último año, uno que convocaba una transformación radical de su país.

"Lo amaban como un mártir después de que fue asesinado, pero lo rechazaron como manifestante cuando estaba vivo", comentó recientemente a The Guardian Jesse Jackson, quien estaba con él ese día trágico.

Su último discurso –en un acto en Memphis donde no estaba programado– pareció pronosticar su muerte, declarando que Dios "me permitió subir la montaña. Y vi al otro lado, y he visto la tierra prometida. Yo podría no llegar ahí con ustedes, pero quiero que sepan esta noche que nosotros, como un pueblo, llegaremos a la tierra prometida".

Los ecos de sus mensajes, entregados con esa inconfundible voz sonora, retumban por este país medio siglo después. Sus críticas y condenas al sistema estadounidense al enlazar el tema del racismo con el de la injusticia económica y el militarismo se podrían aplicar a la coyuntura actual. A la vez, sus ecos están en las movilizaciones por un salario digno en estos momentos expresado por decenas de miles de maestros de educación pública en West Virginia, Kentucky, Oklahoma y Arizona; están en el nuevo movimiento estudiantil contra la violencia de las armas, donde en la masiva Marcha por nuestras vidas, hace unos días, apareció entre los cientos de miles de jóvenes Yolanda Renee, de nueve años de edad, nieta de King; está en el movimiento de Black Lives Matter, y también con el de los jóvenes inmigrantes dreamers, está en luchas en los campos y en los centros urbanos.

Esta primavera, King estará presente en el renacimiento de su último proyecto, La campaña de los pobres: un llamado nacional por la renovación moral, convocada por el reverendo William Barber (quien algunos consideran potencialmente como un nuevo King) organizado desde abajo con la idea de detonar seis semanas de desobediencia civil no violenta con el objetivo de "salvar el alma de Estados Unidos" [https://poorpeoplescampaign.org].

Barber, como también Jesse Jackson y el representante John Lewis, entre otros veteranos del movimiento encabezado por King, estará en Memphis junto con otros en una serie de actos ahí, como otros en Atlanta donde está el monumento y centro de King (dirigido por su hija, Bernice King), para marcar los 50 años de su muerte –y habrá todo tipo de eventos en todo el país para conmemorar al gran líder moral. Pero la disputa sigue sobre a cuál King se recuerda, si sólo el del mensaje de amor y reconciliación, festejado por políticos, iglesias, empresarios y funcionarios, o el hombre de las palabras peligrosas que permanecen más vigentes que nunca en este país.

"Cuando nuestros días se vuelven grises con las nubes bajas de la desesperanza, y cuando nuestra noches se vuelven más oscuras que mil medianoches, recordemos que hay una fuerza creativa en este universo trabajando para bajar las gigantescas montañas del mal, un poder que es capaz de hacer un camino donde no existe camino y transformar los ayeres oscuros en brillantes mañanas. Que nos demos cuenta de que el arco del universo moral es largo, pero que se inclina hacia la justicia", declaró Martin Luther King Jr. en 1967 al animar a sus seguidores a confrontar la injusticia fundamental del sistema estadounidense.Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

El mal menor para el eurozona

Mar, 03/04/2018 - 15:24
Jean Pisani-Ferry, Project Syndicate

Se suponía que no iba a pasar así. La formación de un nuevo Gobierno alemán se demoró tanto que, poco después de que las elecciones generales italianas del 4 de marzo provocaran un terremoto político, Francia y Alemania empezaron a trabajar en la reforma de la eurozona. La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Emmanuel Macron, ahora han resuelto allanar sus diferencias y ofrecer en julio un plan de ruta conjunto para una reforma. Pero no pueden ignorar los cambios generados por la victoria arrolladora de los partidos antisistema de Italia. Hasta entonces, el populismo parecía contenido. Ahora forma parte de la corriente principal.

Para quienes tengan que delinear el plan franco-alemán, el mensaje de Italia es que el marco político que ha dominado Europa desde mediados de los años ochenta ya no cuenta con un amplio respaldo. Durante tres décadas, el consenso sobre la necesidad de reformas de mercado y finanzas públicas sólidas ha sido lo suficientemente fuerte como para superar la oposición en países pequeños (Grecia) y sobrevivir a la dilación en países grandes (Francia). Sin embargo, en los próximos años, el campo de juego de la eurozona puede convertirse verdaderamente en un campo de batalla.

La primera víctima seguramente sea el Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la UE, con su plétora de reglas fiscales, procedimientos de control y eventuales sanciones por déficits excesivos. El Vademecum de 224 páginas sobre la implementación de la disciplina fiscal en la UE es absolutamente complejo, hasta tal punto que ningún ministro de Finanzas, y mucho menos un parlamentario, entiende plenamente a qué debe atenerse su país.

Para los populistas, sin embargo, las reglas indescifrables redactadas en Bruselas son un blanco político simple y directo. En Baron Noir, una popular serie de televisión francesa, un presidente involucrado en un escándalo financiero casi escapa de la humillación pública montando una coalición contra las multas por déficit de la UE. En un momento en que el populismo crece en casi todas partes en Europa, la realidad pronto puede superar a la ficción. Para los países grandes, la amenaza de sanciones siempre ha sido un tigre de papel. La diferencia ahora es que se le puede pedir a la UE que revele sus verdaderas intenciones.

A falta de sanciones, ¿qué garantizará que los participantes en la eurozona se comporten? Esto es lo que preocupa a Alemania, y con razón. Más allá de las reservas que se puedan tener sobre la obsesión fiscal de Alemania, hacen falta reglas del juego para lidiar con la acumulación insostenible de deuda pública en una unión monetaria. No se puede depender de la ambigüedad en materia de políticas, en un sistema privado de un centro de poder fuerte. Si nadie sabe qué sucederá si un país no se comporta, la expectativa tal vez termine siendo que las deudas se monetizarán a un costo inflacionario alto.

En una conferencia reciente en Berlín, los economistas debatieron sobre qué hacer si el euro resulta insostenible. Prominentes académicos alemanes expresaron la visión de que, a falta de sanciones creíbles, sólo la amenaza de una salida forzada podría disciplinar a los miembros díscolos de la eurozona. En otras palabras, los gobiernos deberían enfrentar una opción clara: o se comportan o se van.

Técnicamente, esto no sería difícil de implementar. Para forzar la salida de un país moroso, el BCE simplemente podría desconectar su sistema bancario de la liquidez del euro. Eso estuvo a punto de suceder en 2015, cuando Grecia estaba al borde de la salida, y Wolfgang Schäuble, el ministro de Finanzas de Alemania en ese momento, consideró expulsar a Grecia. Hizo falta una larga y dramática noche de conversaciones para que los líderes de la eurozona acordaran no hacerlo.

Expulsar a un país, sin embargo, tendría consecuencias nefastas. La irreversibilidad del euro puede ser un mito -nada es irreversible- pero es un mito útil. Si las empresas y los ahorradores empezaran a especular sobre la próxima salida, la confianza en la moneda común pronto se desvanecería. La gente trasladaría sus ahorros para protegerlos de un riesgo de redenominación. 1 euro alemán valdría más que 1 euro francés, que a su vez valdría más que 1 euro italiano. Es por eso que Mario Draghi, presidente del BCE, dijo en 2012 que haría "lo que fuera necesario" para preservar la integridad del euro.

Ahora bien, ¿qué pasa si las sanciones no funcionan y la amenaza de una salida es una bomba de racimo que afectaría a todos? En un documento reciente en el que trabajé con colegas franceses y alemanes, defendemos la idea de hacer que una reestructuración de la deuda dentro de la eurozona sea una posibilidad creíble. No pensamos que una reestructuración de la deuda sea benigna, muchos menos deseable, y no defendemos que sea automática o impulsada por gatillos numéricos. Pero, en un sistema sin sanciones, la responsabilidad fiscal se puede implementar sólo si se cumplen dos condiciones.

Primero, los gobiernos y quienes los financian deben enfrentar las consecuencias de la irresponsabilidad -es decir, en definitiva, la reestructuración de la deuda-. Segundo, la subsiguiente disrupción financiera debe ser limitada, de manera que los responsables de las políticas no quieran evitar la reestructuración a cualquier precio. Esto, a su vez, exige una cantidad de reformas que detallamos en nuestro documento.

Esta idea provoca fuertes reservas, no sólo en Italia, donde el establishment político está obsesionado con el endeudamiento sin precedentes del país, sino también en Francia, donde el pago de la deuda es considerado como la línea divisoria entre los países avanzados y los países en desarrollo. Los recuerdos de la cumbre de Deauville -un régimen mal concebido para ocuparse de la deuda pública excesiva elaborado por Merkel y el entonces presidente francés, Nicolas Sarkozy- siguen vivos. La visión francesa es que no debería contemplarse una reestructuración de la deuda, inclusive como un resultado posible.

Pero los franceses deben enfrentar la nueva realidad. Si bien el euro sobrevivió a la disrupción financiera de 2010-2012, ahora se ve confrontado por una disrupción política que, potencialmente, implica un reto mayor. Hay que enfrentar esta amenaza.

A falta de un consenso compartido sobre la inviolabilidad de las reglas, no hay muchas posibilidades. Una es un euro sin un anclaje, algo a lo que el norte de Europa no querría seguir perteneciendo por mucho tiempo. Otra es un euro con una puerta de salida bien abierta, algo que rápidamente conduciría a otra crisis financiera. Y otra es un euro con mecanismos internos, definidos y predecibles, de resolución de deuda. Hay que reconocer que la última opción conlleva riesgos, pero efectivamente es más segura que la amenaza de la salida. Francia y Europa deberían elegir el mal menor.
Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

China impone aranceles a 128 productos de Estados Unidos

Lun, 02/04/2018 - 03:20

China anunció este lunes la imposición de aranceles comerciales a un conjunto de 128 productos estadounidenses, en respuesta a las tarifas que Washington anunció el mes pasado sobre las importaciones de acero y aluminio chinos. Un conjunto de 120 productos, entre ellos frutas y otros bienes relacionados, tendrán un arancel del 15%, mientras que productos porcinos y relacionados tendrán un arancel del 25%, según anunció el Ministerio de Comercio. La medida, que entra en vigor este mismo lunes, es una respuesta a los aranceles que impuso unilateralmente Estados Unidos sobre el 25% en las importaciones de acero y del 15% en las de aluminio de los países asiáticos, especialmente China. Pese a las objeciones mundiales, Donald Trump puso su firma a esta guerra comercial que empieza su escalada que amenaza con no detenerse.

Los peligros que involucra una guerra comercial de la que nadie sale ganando son evidentes. Por eso, en un comunicado separado, el Ministerio de Comercio chino urgió a Estados Unidos a dar marcha atrás en sus medidas contra el acero y aluminio chinos, que según Pekín violan las normas de la Organización Mundial de Comercio (OMC) y a devolver los intercambios bilaterales a la senda de la normalidad. China ya había anunciado el pasado 23 de marzo que impondría estos aranceles si EEUU seguía adelante con sus planes de gravar las importaciones de acero y aluminio procedentes del gigante asiático. Pese a la medida unilateral del gobierno de Donald Trump, Pekín siempre insistió en que quería evitar una guerra comercial y advirtió a la Casa Blanca de que no abriese "una caja de Pandora". Trump abrió esta caja de pandora cuando inició la Guerra Comercial contra el mundo.Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Trump acusa a Amazon ‘‘de no pagar suficientes impuestos’’

Sáb, 31/03/2018 - 17:06

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó este jueves al gigante minorista Amazon de no pagar suficientes impuestos, de aprovecharse del sistema de correos del país y de provocar la quiebra de minoristas más pequeños, pero sin ofrecer evidencias que respalden sus críticas ni sugerir acciones específicas que pueda adoptar. Trump atacó a Amazon y a su presidente ejecutivo, Jeff Bezos, varias veces y su más reciente comentario en Twitter fue publicado un día después de que el sitio de noticias Axios dijo que el mandatario está obsesionado con la minorista online más grande del mundo y que quiere contener su creciente poder, posiblemente con leyes federales antimonopolio o de competencia.

Expresé mis preocupaciones sobre Amazon mucho antes de la elección. A diferencia de otros, ¡pagan pocos o ningún impuesto a gobiernos estatales y locales, usan nuestro Sistema Postal como su chico de los mandados (causando tremendas pérdidas a Estados Unidos) y están dejando sin trabajo a miles de minoristas!, tuiteó Trump. Amazon declinó comentar sobre la publicación de Trump en Twitter, pero sus acciones llegaron a caer 4.5 por ciento durante la sesión del jueves. , pero se recuperaron y cerraron con un avance de poco más de uno por ciento. Los títulos bajaron 5 por ciento el pasado miércoles, tras la publicación de Axios.

Los ataques de Trump contra Amazon reflejan un debate más amplio sobre su efecto en la economía de Estados Unidos. Amazon emplea a muchos de sus 566 mil empleados a tiempo completo y a medio tiempo en Estados Unidos y ha permitido a algunos pequeños vendedores aumentar sus actividades con su servicio, pero también ha sido culpada de provocar la quiebra de tiendas físicas debido a que más personas compran por Internet. La empresa con sede en Seattle ha prometido crear otros 50 mil nuevos empleos con la inversión de 5 mil millones de dólares en una segunda sede en América del Norte, cuya localización ha provocado una feroz competencia entre gobiernos estatales y locales.

Bezos es también dueño de The Washington Post, que ganó un premio Pulitzer el año pasado por una investigación de las donaciones de Trump a obras benéficas. El subsecretario de prensa de la Casa Blanca, Raj Shah, rechazó la idea de que las críticas de Trump formen parte de un rencor personal. Muchas personas han hecho críticas, respecto de Amazon, sobre personalidades y del presidente ejecutivo de Amazon. Estamos hablando de Jeff Bezos, dijo el jueves en el canal Fox News. Tiene que ver sobre política, aseguró.


Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización