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Una mirada no convencional al modelo económico, la globalización y las fallas del mercadoMarco Antonio Morenonoreply@blogger.comBlogger6824125
Actualizado: fai 1 hora 49 min

Cómo los conglomerados mediáticos siguen dominantes en la era digital

Mér, 12/07/2017 - 07:40
Dênis de Moraes, Alainet

Los conglomerados de medios se convierten en actores económicos de primera línea en la era digital. Acumulan diferenciales inaccesibles a organizaciones de menor porte: lastre financiero asegurado por bancos y fondos de inversión, altas tecnologías, know-how gerencial, investigación y desarrollo de productos de punta, capacidad industrial, innovaciones técnicas, esquemas globales de distribución y campañas publicitarias mundializadas. Es la interpenetración de aparatos tecnológicos, de modelos de planeamiento y de negocios que introduce circunstancias y factores sinérgicos entre los players, beneficiando la concentración y la oligopolización.

Ocupan posiciones destacadas sociedades, acuerdos estratégicos y joint ventures, que permiten a las empresas actuaciones conjugadas en partes distintas y complementarias de los procesos productivos y logísticos. Al optar por estrategias de colaboración y descentralización parcial con división de responsabilidades, las corporaciones buscan aumentar sus lucros, sea cortando gastos y repartiendo pérdidas, sea minimizando riesgos, en especial los derivados de la inestabilidad económica y del encogimiento de la vida útil de las mercaderías. Los proyectos exigen aportes financieros y buena logística para facilitar la circulación y las ganancias de escala en las plazas extranjeras, teniendo en cuenta adaptaciones a los costos y factores locales de producción, como también la necesidad imperiosa de equilibrar las relaciones entre trabajo, distribución de renta, poder adquisitivo, modelo tecnoprodutivo y sistemáticas de comercialización, de acuerdo con la estructura de cada mercado.

En ese marco, se reduce la participación de empresas de menor porte en los negocios de punta. Quedan para las pequeñas y medianas empresas nichos mercadológicos o la provisión de insumos y servicios especializados, siempre que sea más ventajoso para las grandes compañías tercerizar la producción o adquirir bienes cuya fabricación sea costosa. En ambos casos, gravitan en torno a la economía de escala de las corporaciones y precisan demostrar productividad, agilidad y creatividad para sobrevivir.

Para preservar el sistema monopólico y su lucro en permanente expansión, las corporaciones recurren a dos maniobras principales, según David Harvey. La primera de ellas es la amplia centralización del capital, ejerciendo el poder financiero en busca de economía de escala y liderazgo en el mercado. La segunda consiste en proteger, a cualquier precio, las ventajas tecnológicas por medio de patentes, leyes de licenciamiento y derechos de propiedad intelectual (1).

La concentración de los procesos productivos y de los esquemas globales de distribución y comercialización en torno a un puñado de grupos empresariales tiene por finalidad garantizar el mayor dominio posible sobre la cadena de fabricación, procesamiento, comercialización y distribución de los productos y servicios, ampliando considerablemente la rentabilidad y las condiciones monopólicas. La contracción de la competencia alcanza su máximo nivel cuando los protagonistas de un mismo sector optan por fusiones, para recuperar la rentabilidad perdida en coyunturas de crisis económica. Las sinergias empresariales trascienden los sectores originarios de cada grupo y se extienden a actividades potencialmente rentables, involucrando conocimiento innovador en tecnologías y técnicas avanzadas, planeamiento estratégico, poderío financiero y capacidad logística y distributiva.

Otras ventajas empresariales evidentes: aumenta el poder de negociación comercial con proveedores, disminuye gastos, reparte deudas y suma activos. Las ganancias son reinvertidas en actividades diversas con el objetivo de minar antiguas supremacías y, si fuera posible, en establecer nuevos monopolios.

El éxito del sistema corporativo de medios también se vincula a la expansión de tecnologías que favorezcan el comando a distancia y la velocidad circulatoria del capital. La productividad y la competitividad dependen de la capacidad de los agentes económicos de aplicar, con rapidez inaudita, los datos y conocimientos obtenidos, de forma sincronizada y en amplitud global. La información estratégica en los circuitos digitales se vuelve una mercadería como otra cualquiera, sujeta a la ley de la oferta y de la demanda, al mismo tiempo convertida en precioso insumo básico para la generación de dividendos competitivos.

Con el uso de herramientas tecnológicas, grandes empresas acumulan volumen de informaciones esenciales para decisiones estratégicas, como investigaciones, tablas, informes e históricos de compras que delinean perfiles de clientes, deseos de consumo e, incluso, los posibles riesgos de pérdida de consumidores. No es nada casual la lucratividad alcanzada por agencias de noticias transnacionales. Recolectan, seleccionan y proveen, a peso de oro, una cantidad ininterrumpida de informaciones especializadas, que sirven para la instrucción en intervenciones inmediatas de traders, corredores y analistas. Cuando más turbulencias hay en la economía globalizada, más recurren los especialistas a las terminales de cotizaciones y a los análisis de las agencias. La disminución de los plazos de respuesta de inversores y especuladores se vuelve norma de sobrevivencia frente a la volatilidad de los mercados financieros.

El desarrollo tecnológico facilitó el acompañamiento diario del mercado, ya que la divulgación instantánea de las cotizaciones favorece una rápida percepción de las tendencias. Además, los sistemas computarizados monitorean flujos financieros y tratan de evitar la distorsión de precios. De acuerdo con el consultor financiero Marcelo d’Agosto, la carrera tecnológica “terminó desencadenando la automatización de las negociaciones, con la necesidad de adoptar estrategias de ejecución de los negocios cada vez más complejas. El objetivo”, dice, es “tratar de identificar, en el menor tiempo posible, las tendencias del mercado y evitar que las estrategias de negociación sean detectadas por los demás participantes” (2).

Con la sofisticación de las infraestructuras de gestión, acompañamiento e intervención en tiempo real, ya no se exige proximidad entre los lugares de planeamiento, producción y consumo. Por el contrario, hay una íntima relación entre la desterritorialización de la producción y las instancias de control de todo el flujo empresarial, por medio digital.

Para ajustarse a mercados geográficamente dispersos, las organizaciones pasaron a comandar sus emprendimientos a partir de un centro de inteligencia –el holding– encargado de establecer prioridades, directrices, planes de innovación y parámetros de rentabilidad para subsidiarias y filiales. El holding se destaca como polo de planeación y de decisión al cual se remiten las estrategias locales, nacionales y regionales. Organiza y supervisa la institución de arriba a abajo, en fragmentos y nódulos de una red constituida por ejes estratégicos comunes y jerarquías intermediarias flexibles. Las tecnologías son insustituibles para el ejercicio del comando a distancia, pues posibilitan la coordinación y la descentralización de los procesos decisorios, así como la articulación entre los procedimientos operativos de filiales, subsidiarias, departamentos y áreas de planeamiento, ejecución, control e integración.

El sistema corporativo explota, con flexibilidad operacional y destreza tecno-productiva, una gama de emprendimientos y servicios tornados convergentes y sinérgicos por la digitalización. La ejecución de tal objetivo implica la reorganización de las relaciones entre los grupos globales y públicos regionales, nacionales y locales, por intermedio de acciones de marketing que favorecen una oferta más heterogénea de productos, en consonancia con dinámicas estratificadas y desterritorializadas de consumo. La exacerbada competitividad obliga a los gigantes empresariales a promover hibridaciones con trazos característicos de países y regiones, con el propósito de ajustarse a demandas de clientelas específicas. Pero es preciso insistir en que esas eventuales mezclas con peculiaridades locales, regionales y nacionales, cuando se incorporan a productos y programaciones, se hacen a partir de criterios exclusivos de los grupos mediáticos, generalmente basados en investigaciones cualitativas de mercado.

Tenemos, entonces, una concentración de poder sin centralización operativa. Sin embargo, no nos olvidemos de que esa flexibilidad es relativa, ya que filiales y subsidiarias permanecen en el radio de eventuales reorientaciones de la matriz. El holding avala una red corporativa formada por elementos complementarios, pero mantiene, gracias a la informatización, la ascendencia sobre el todo, recurriendo a mecanismos de acompañamiento de metas de producción, costos, comercialización e ingresos.

El escenario descripto subraya el dominio de los mercados por los conglomerados mediáticos y profundiza asimetrías entre los centros hegemónicos (en los cuales las megaempresas son exponentes) y las periferias, lo que realza desajustes típicos del desarrollo excluyente y desigual que caracterizan el modo de producción capitalista en el escenario tecnológico.

A medida que esa configuración se cristaliza, se reduce el campo de maniobra para un desarrollo equilibrado y estable de los sistemas de comunicación y se agravan desajustes estructurales en un área estratégica de la vida social. Por eso la urgencia de que reclamemos diversidad donde hoy está en vigor la extremada concentración mediática. Son fundamentales legislaciones antimonopólicas y políticas públicas que reconozcan la comunicación como derecho humano, lo que implica discutir y adoptar mecanismos democráticos de regulación, de fomento a la producción audiovisual independiente, de impulso a los medios sociales y comunitarios, de incremento de los usos sociales y comunitarios de las redes digitales y de universalización de accesos y usufructos de las tecnologías.
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Notas:
(1) David Harvey, O novo imperialismo, São Paulo, Loyola, 2004.
(2) Marcelo d’Agosto, “Conhecer o mercado para lucrar males”, Valor Econômico, São Paulo, 24 de outubro de 2012.
- Dênis de Moraes es doctor en Comunicación y Cultura por la Universidad Federal de Río de Janeiro e investigador del Consejo Nacional de Desarrolo Cientifico e Tecnológico (CNPq), de Brasil.
Este artículo se basa en cuestiones abordadas en el libro Medios, poder y contrapoder, cuyos autores son Denis de Moraes, Ignacio Ramonet y Pascual Serrano (Buenos Aires, Editorial Biblos).

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Los oligarcas se reúnen en Hamburgo

Mar, 11/07/2017 - 08:43
Alex Lantier, wsws

Los eventos de la cumbre del G-20 la semana pasada en Hamburgo, Alemania, pusieron al descubierto los dos conflictos fundamentales que están desgarrando a la sociedad capitalista contemporánea: la cada vez más enconada disputa entre camarillas nacionales de banqueros y multimillonarios y el combate de la clase obrera internacional contra todas ellas.

Mientras que los mandatarios de las veinte mayores economías se reunieron en Hamburgo para disputar la repartición del botín extraído de la clase obrera, todos demostraron estar unidos en apoyar la violencia para reprimir la oposición popular a sus ataques contra los niveles de vida y los derechos democráticos.

El jueves, cuando unas 100 000 personas empezaron a reunirse para las protestas denominadas “Acabemos con el capitalismo”, la policía atacó la marcha principal de 12 000 personas con múltiples detenciones, gases lacrimógenos, aerosol de pimienta, balas de goma y cañones de agua.

Al menos once manifestantes fueron hospitalizados con heridas graves, mientras que decenas de miles de policías convertían al centro de Hamburgo en una zona de guerra patrullada por equipos SWAT cargando armas automáticas. A los manifestantes que llegaban de Suiza, Países Bajos y Francia, las autoridades fronterizas los marcaron de “extremistas de izquierda” y los devolvieron.

La brutal represión escaló el viernes.

Los oficiales de la policía justificaron las operaciones propias de un Estado policial señalando a las acciones de los manifestantes. Sin embargo, tomando en cuenta la bien documentada infiltración de agentes de la policía alemana en organizaciones políticas, se puede asumir con certeza que los disturbios ocurridos contaron con la participación de provocadores policiales asignados a crear un pretexto para una masiva demostración de fuerza policial. La gran mayoría se manifestó pacíficamente.

Las autoridades alemanas y de toda la Unión Europea (UE) están aterradas ante el crecimiento de la ira social y del estado de ánimo revolucionario entre los jóvenes. Según una encuesta comisionada por la UE este año, más de la mitad de los jóvenes europeos respondió que se uniría a un “levantamiento a gran escala” contra el sistema político. Las autoridades alemanas no sólo pretenden intimidar a los manifestantes en Hamburgo, sino a las crecientes filas de personas en todo el mundo que se oponen al sistema capitalista.

La operación policial en Hamburgo expone el contenido de clase y político de la oposición de la UE, Berlín y París al gobierno de Trump. A pesar de sus pretensiones de ser defensores iluminados y anti-nacionalistas de la democracia y el ambiente, los líderes europeos pusieron en marcha un ataque vicioso contra manifestantes que protestaban contra la desigualdad social. Toda supresión de la oposición desde abajo es esencial para su agenda de desafiar la supremacía imperialista de Estados Unidos.

El hecho de que esta represión se haya llevado a cabo en Hamburgo, una ciudad gobernada por los socialdemócratas y los verdes subraya plenamente que no es sólo la política de una facción de la élite gobernante, sino de toda la clase capitalista y sus agentes políticos.

Los mandatarios del G-20 personifican a la oligarquía capitalista que está llevando al mundo al desastre. Todos ellos —incluyendo al exbanquero de Rothschild y ahora presidente francés, Emmanuel Macron, a los representantes de los oligarcas que aparecieron tras la restauración capitalista en Rusia y China, Vladimir Putin y Xi Jinping, a los jeques petroleros de Arabia Saudita y al presidente multimillonario de EEUU— son súbditos de Wall Street, la City de Londres y las bolsas de valores de Fráncfort y París.

La élite financiera se ha enriquecido enormemente desde la crisis de Wall Street del 2008, cuando sus prácticas criminales de especulación en el mercado inmobiliario estadounidense hundieron a la economía global en su peor crisis económica desde la Gran Depresión de los años treinta. Con un desprecio absoluto hacia el malestar social e ira que devinieron, canalizaron miles de millones de dólares y euros de las arcas públicas a los bancos, las bolsas de valores y sus propios bolsillos.

Las principales potencias del mundo convocaron por primera vez la cumbre del G-20 en el 2009 precisamente para mostrar su supuesta unidad y celebrar el supuesto éxito de los rescates bancarios en manejar la crisis. En el comunicado de la cumbre del 2009 en Pittsburgh, el G-20 aplaudió la transferencia de enormes sumas de dinero para los súper ricos, declarando: “Funcionó... Nuestra respuesta contundente ayudó a detener la peligrosa y dramática disminución en la actividad global y a estabilizar los mercados financieros”.

Frente al desenmascaramiento de la criminalidad corporativa que empobreció a miles de millones de personas en todo el mundo, los políticos burgueses reivindicaron los rescates a los bancos y la creación del G-20 como prueba de la viabilidad histórica del capitalismo. “La crisis del capitalismo financiero no es la crisis del capitalismo... La crisis del capitalismo exige su moralización, no su destrucción”, dijo el entonces presidente francés, Nicolas Sarkozy, mientras que el ex primer ministro del Partido Socialista, Michel Rocard, aclamó al capitalismo como el sistema social más “compatible con la democracia”.

Las guerras y las erupciones financieras de la última década han demostrado como mentiras todas estas apologías del capitalismo. Los rescates no detuvieron el colapso industrial ni previeron nuevas crisis financieras, sino robustecieron a una aristocracia internacional cuyos privilegios se basan en los garrafales niveles de desigualdad social. En el 2017, la riqueza de los ocho multimillonarios más ricos del mundo supera la de la mitad de la población mundial (3 800 millones de personas).

En el mismo período, la lucha entre las clases gobernantes por la distribución de la riqueza del mundo ha llegado al borde de un conflicto global total. Debido a conflictos políticos y geoestratégicos entre las principales potencias —ya sean enemigas o “aliadas”—, la cumbre de Hamburgo estuvo a punto de concluir sin llegar a un acuerdo sobre un comunicado final. La debacle actual puede significar que esta sea la última reunión de este tipo. En el período previo a la cumbre, Washington reiteró su rechazo al acuerdo climático de París ante las protestas de los funcionarios europeos y asiáticos, mientras que Trump y el presidente chino, Xi Jinping, realizaron un duelo de giras por Europa. Trump dio un discurso en Varsovia respaldando al régimen ultraderechista y anti-UE de Polonia, mientras que Xi sostuvo conversaciones en Berlín para consolidar las relaciones económicas entre la UE y China.

El viernes, Trump y el presidente ruso, Vladimir Putin, tuvieron una reunión inconclusa en la que acordaron otro frágil alto al fuego en el sur de Siria, donde las fuerzas de la OTAN y Rusia han estado cerca de enfrentarse varias veces. Sin embargo, no se alcanzó ningún acuerdo sobre el enfrentamiento de EEUU contra una Corea del Norte con armas nucleares y vecina de Rusia y China. Inmediatamente tras su reunión, la prensa estadounidense se llenó de comentarios sobre las acusaciones incendiarias de ciberataques rusos contra las elecciones norteamericanas.

Las potencias del G-20 tienen focos de conflicto en prácticamente todos los rincones del globo, incluyendo el actual enfrentamiento entre tropas indias y chinas en el Himalaya por un territorio reclamado por China y el Reino de Bután. Sin embargo, tal vez los más desestabilizantes conflictos son las crecientes amenazas de guerra comercial entre Estados imperialistas que componen el corazón del sistema financiero mundial.

Después de que Trump amenazara a la UE con aranceles a sus exportaciones de acero a EEUU, los funcionarios europeos respondieron que están preparando una lista de aranceles a productos estadounidenses como represalia. El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, comentó: “Estamos dispuestos a tomar las armas si es necesario”.

Experiencias amargas como las protestas de Hamburgo están conduciendo a la clase obrera europea e internacional a la revolución socialista mundial. La oligarquía financiera está más allá de poder ser reformada. La única manera de avanzar es una política auténticamente revolucionaria, movilizando a la clase obrera en lucha hacia un ataque directo contra la clase capitalista, con el fin de confiscar sus obscenas fortunas, tomar el control de los principales bancos y corporaciones y colocarlas bajo el control democrático de los trabajadores.

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La agricultura sostenible como alternativa a los efectos de los cataclismos

Lun, 10/07/2017 - 04:09
Sergio Ferrari, Rebelión

La realidad preocupante de un planeta cada día más marcado por el calentamiento global y los cataclismos derivados. Cada segundo, una persona debe desplazarse de su lugar de vida debido a los cataclismos climáticos. Ante esta situación preocupante la agricultura sostenible puede convertirse de más en más en la clave para contrarrestar el drama.

Así lo enfatiza como tesis principal, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Durante su 40ma Conferencia Anual que se realiza entre el 3 y el 8 de julio en Roma, Italia, la FAO reveló que, en promedio, 26 millones de personas son directamente afectadas anualmente por los cambios en el clima, tales como temperaturas superiores a las normales y sequías.

Los sectores agrícolas y ganaderos padecen más del 80% de los daños y pérdidas por sequía y lluvias crónicas.

Como alternativa a estos problemas, el organismo de la ONU puntualiza la importancia de las actividades económicas de las poblaciones rurales. El desarrollo agrícola y rural debe ser una parte integral de las soluciones a los cataclismos climáticos, que están a la base de un aumento de la migración, afirmó en la Conferencia anual el académico brasilero Jose Graziano da Silva, actual Director General de la FAO.

“Es necesario invertir en los medios de vida rurales, en oportunidades de empleo digno para los jóvenes y en planes de protección social para confrontar los riesgos de desastres naturales”, aseguró el también escritor sudamericano.

Por su parte, el director de la Organización Internacional para los Migraciones (OIM), William Lacy Swing, aseguró en el mismo cónclave, que aunque los cambios en las temperaturas son menos visibles que los fenómenos extremos como los huracanes, con el tiempo tienen un impacto mucho mayor.

“Necesitamos integrar sistemáticamente la migración y el cambio climático en los programas nacionales de desarrollo y reducción de la pobreza, la reducción del riesgo de desastres y la planificación de crisis, y desarrollar políticas y prácticas agrícolas que aumenten la resiliencia frente a la migración forzada inducida por el clima”, afirmó.

Si no se invierte en las áreas rurales de los países *en desarrollo*, se prevé que éstas áreas serán las que pagarán el precio más alto por los cambios en las temperaturas. Debido, principalmente, a su capacidad limitada para hacer frente a este flagelo, concluyó.

La FAO y la OIM fueron elegidas para copresidir en el 2018 el Grupo Mundial sobre Migración, entidad interinstitucional integrada por 22 organizaciones del sistema de Naciones Unidas. Uno de los objetivos comunes de amabas es confrontar las causas profundas de este fenómeno en explosión, de repercusiones cada vez más significativas para la comunidad internacional.

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Chomsky teme que se desate una guerra nuclear durante el mandato de Trump

Sáb, 08/07/2017 - 02:04

El lingüista estadounidense Noam Chomsky consideró en una conversación con el filósofo afroamericano George Yancey que, junto al cambio climático, la amenaza de una guerra nuclear como uno de los dos asuntos más importantes de la contemporaneidad, así lo informó ‘The New York Times’.

Chomsky coincidió con el exjefe del Pentágono William Perry, quien estimó en octubre pasado que “el peligro de un desastre real con armas nucleares es mayor que durante la Guerra Fría debido a la amenaza del terrorismo nuclear y a las guerras regionales”.

“Perry tiene razón al estar aterrorizado. Y todos deberíamos estarlo, sobre todo por la persona que tiene el dedo sobre el botón (nuclear) y sus socios surrealistas”, afirmó Chomsky en referencia a Donald Trump.

A su vez explicó que uno de los principales peligros proviene del programa de modernización de las fuerzas nucleares iniciado durante la presidencia anterior, la de Barack Obama.

Chomsky se refirió a una reciente estimación del Boletín de Científicos Atómicos que señala que la capacidad de exterminio total en EEUU se ha multiplicado por tres. Esa situación deja una sola opción a los enemigos declarados de Washington: recurrir a un preventivo “ataque sorpresa” para asegurarse una mínima supervivencia.

“Significa que en un momento de crisis, de los cuales hay demasiados, los estrategas militares rusos puedan concluir que sin una razón disuasoria, su única esperanza de supervivencia sea un primer ataque, lo cual significaría el final de todos nosotros”, explicó el filósofo.

Para el lingüista estadounidense, las acciones en Siria y cerca de las fronteras de Rusia son ejemplos de “amenazas de confrontación muy serias” que pueden derivar rápidamente en un conflicto nuclear.

Al igual que como había afirmado en una reciente entrevista con El Espectador, donde manifestó que para él son los ciudadanos comunes quienes pueden “cambiar este nuevo orden mundial y de manera significativa si quieren un futuro decente”, consideró que la “acción ciudadana” que invoca para dar marcha atrás en el programa armamentista de Estados Unidos es el único contrapeso a los crecientes peligros.

“También (la acción ciudadana) puede presionar a Washington para que explore opciones diplomáticas –que están disponibles– en vez de las reacciones casi reflejas del uso de la fuerza y la extorsión en otras áreas, como Corea del Norte e Irán”, consideró.

Para él sin ninguna respuesta del activismo social, hay temor de que el intercambio de ataques nucleares se produzca en un futuro muy cercano.
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Iniciativa DebateUna mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Las autoridades chinas inician una investigación sobre el sistema financiero temiendo un “momento Lehman”

Ven, 07/07/2017 - 02:11
Nick Beams, wsws

La agencia reguladora bancaria de China ordenó investigar a algunos de los mayores inversores del país en el extranjero, citando la posibilidad de un "riesgo sistémico" para toda la red financiera debido a las prácticas que los inversores han empleado en la adquisición de activos. La investigación que llevará a cabo la Comisión de Regulación Bancaria de China (CRBC) es descrita como una misión de "búsqueda de hechos", dirigida a esclarecer las conexiones de bancos chinos con cuatro empresas: el gigante inmobiliario y de entretenimiento, Dalian Wanda, los conglomerados empresariales Fosun International y el Grupo HNA, las cuales son empresas cotizadas, además de la aseguradora no cotizada, Anbang.

Según una estimación, las cuatro compañías han sido responsables de $56 000 millones en negocios en el extranjero durante los últimos cinco años. Sus adquisiciones incluyen la compra del Waldorf Astoria Hotel de Nueva York, la empresa estadounidense de cine AMC Entertainment, el grupo de producción teatral Cirque du Soleil y una participación del 10 por ciento en Deutsche Bank.

Las compañías cotizadas experimentaron una venta de sus acciones y bonos el viernes, aun cuando trataron de contrarrestar los efectos de la investigación al emitir garantías de que nada iba a cambiar. Los grandes bancos estatales también declararon que no tenían intención de cortar sus fondos a las empresas involucradas.

Un informe en el diario londinense Financial Times citó a "personas informadas sobre la investigación" que dijeron que el CRBC examinaría "cómo y si estas empresas utilizaron o no productos financieros de alto interés y préstamos en el extranjero para su conjunto de compras, que se llevaron a cabo en gran medida fuera del alcance de los reguladores chinos”.

La decisión de CRBC viene después de la detención a principios de este mes de Wu Xiaohui, el titular de Anbang, por inquietudes sobre sus compras de activos en el extranjero mientras los reguladores chinos intentan controlar la salida de capitales del país. Conversando con periodistas el jueves, Liu Zhiqing, subdirector del departamento de riesgo de la CRBC, dijo que la comisión estaba preocupada por, "el riesgo sistemático de algunas grandes empresas" y que este riesgo podría transmitirse al sistema financiero y a otras instituciones, incluyendo bancos chinos más pequeños”. Liu se negó a dar detalles específicos de las empresas que fueron el foco de la investigación, diciendo que los riesgos sólo aplican "en un sentido amplio”.

El gobernador del banco central, Zhou Xiaochuan, destacó las preocupaciones sobre la estabilidad del sistema financiero a principios de esta semana. "La experiencia de la crisis financiera global nos dice que la primera prioridad es mantener las instituciones financieras sanas para que se puedan evitar crisis financieras". "No podemos tolerar fenómenos como el fuerte apalancamiento, el bajo capital y los préstamos morosos".

La seriedad de la investigación CRBC fue subrayada por los comentarios al Financial Times, de Frederic Cho, fundador de una consultoría de inversiones especializada en China. "Esta es una investigación minuciosa de grandes grupos con una presencia de inversión en el extranjero a fin de evitar ‘un momento Lehman Brothers’ [como el que antecedió la crisis del 2008 en EEUU] en el sistema financiero chino", dijo.

Las autoridades financieras chinas temen que una crisis o incluso la quiebra de uno o más de los principales inversores en el extranjero causen un enorme daño a la reputación financiera del país y afecten gravemente la iniciativa del gobierno de integrar más a China en el sistema financiero mundial. El presidente de CBRC, Guo Shuqing, ha prometido limpiar el sistema bancario y financiero chino. Fue citado a principios de este año diciendo que renunciaría "si la industria bancaria se convierte en un desastre completo".

Sin embargo, una depuración financiera también presentaría problemas. Los intereses bancarios y financieros están estrechamente entrelazados con diferentes facciones y a veces rivales dentro del régimen del Partido Comunista Chino (PCCh) que ejercen una considerable influencia política y por lo tanto económica. También existe una preocupación generalizada por el crecimiento del grande y en gran parte no regulado sistema financiero paralelo o “en la sombra”. Las autoridades quisieran ponerlo bajo control, reconociendo los peligros que representa. Sin embargo, el régimen también depende de éste para financiar a las autoridades locales y mantener el crecimiento económico.

Todo el régimen del PCCh vive con el temor de una crisis económica mayor que conduzca a una desaceleración del crecimiento o una recesión porque su única fuente de legitimidad política descansa en su capacidad para sostener la expansión económica china. El gobierno de Beijing espera poder hacerlo haciendo que China sea reconocida como parte del sistema financiero mundial. Pero este objetivo depende de su capacidad para asegurar que China no sea considerada un "Oriente financiero salvaje".

Mientras que la mayoría de las compras chinas de activos en el extranjero se financian con préstamos de las reservas estatales o con fondos proporcionados por bancos chinos y extranjeros, y por lo tanto pueden ser supervisadas por reguladores, algunas empresas utilizan financiamientos y emiten productos financieros fuera del país para esquivar las regulaciones estatales.

El Grupo HNA, una de las empresas seleccionadas en la investigación, es un caso concreto. Ha comprado unos $40 000 millones en activos extranjeros en los últimos dos años, a menudo utilizando la empresa elegida como garantía para préstamos en el extranjero. Esto le permite hacer acuerdos fuera del alcance de los controles sobre flujos de capital y préstamos bancarios nacionales.

La atención internacional en el sistema financiero chino también aumentó la semana pasada con la decisión de MSCI, el indexador más influyente de las acciones de mercados emergentes, de incluir las acciones A-Share chinas en sus principales índices globales.

En agosto del 2018, las acciones chinas representarán el 0,7 por ciento del Índice MSCI para Mercados Emergentes. Si bien esta es sólo una pequeña parte del índice, se espera que este paso atraiga alrededor de $17 000 millones de capital extranjero a los mercados bursátiles chinos. Más adelante, este flujo podría aumentar ya que el mercado chino de acciones A-Share es ahora el segundo más grande del mundo por capitalización, sólo detrás de EEUU.

Goldman Sachs calcula que podrían ingresar unos $430.000 millones en los mercados chinos si se incorpora completamente a China. Para que esto suceda, sin embargo, el MSCI querrá ver cambios radicales en el sistema financiero chino, incluyendo tratar las preocupaciones sobre las suspensiones del comercio de acciones y de gobernanza corporativa, particularmente en las empresas estatales.

También hay preocupaciones sobre las conexiones, a menudo a oscuras, entre las principales empresas chinas e instituciones financieras y el mercado financiero paralelo, el cual ha triplicado su tamaño en los últimos cinco años a $9,4 billones, o 87 por ciento del producto interno bruto (PIB).

Otra cuestión es el nivel de la deuda. El sector corporativo de China es el más endeudado del mundo, con una cantidad equivalente al 170 por ciento del PIB. Algunas de las 222 empresas que se incluyen en el índice MSCI están entre las más endeudadas y hay preocupaciones de que algunas tengan problemas para pagar sus préstamos si la economía crece más lento.

Las autoridades chinas acogieron con satisfacción la decisión del MSCI, viéndola como otra palanca para mejorar el régimen regulador del sistema financiero. Pero, debido al peso que tienen las deudas y el sistema financiero paralelo en la economía china, los esfuerzos con base en "reformas" están plagados de contradicciones y conflictos.

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Rusia y Estados Unidos: la nueva guerra fría

Mér, 05/07/2017 - 16:35
Alejandro Nadal, La Jornada

Las relaciones entre Estados Unidos y Rusia se mantienen en una trayectoria peligrosa. Los vínculos personales de Trump y algunos de sus asociados (y miembros del gabinete) con compañías y oligarcas rusos son estrechas. Hay muchos intereses de por medio, desde astronómicas inversiones en el sector energético, hasta transacciones gigantescas en bienes raíces y otros sectores de la economía real y las finanzas. Eso explica el deseo del presidente estadunidense de mejorar las relaciones con Moscú.

Sin embargo, una buena parte del establishment en Washington está decidida a promover un clima de tensión y de antagonismo directo. Para muchos conservadores y liberales la animadversión a Rusia parece ser un terreno en el que pueden estar de acuerdo. El resultado es una lucha larvada entre la Casa Blanca y el Capitolio por el control de la política de Estados Unidos hacia Rusia.

El 15 de junio pasado el Senado estadounidense aprobó la ley S722, que lleva por título Ley para examinar y contrarrestar las agresiones de Irán y Rusia. La sección sobre Rusia fue añadida a una ley dirigida a endurecer las sanciones contra Irán. Pero el añadido resultó ser más grande e importante que el texto principal que se concentraba en las medidas contra Teherán. A pesar de lo que podría indicar su título, la mayor parte de este nuevo instrumento está dedicado a Rusia. Se trata de una nueva escalada en la aplicación de sanciones en contra de individuos y empresas en Rusia. Y algunas de las sanciones podrían aplicarse a empresas europeas interesadas en invertir en proyectos energéticos que Rusia considera prioritarios.

Lo más importante de la nueva ley es que codifica las sanciones existentes, lo que impide que el inquilino de la Casa Blanca pueda eliminar dichas sanciones de un plumazo a través de una simple orden ejecutiva. Esta medida es vista por Trump y sus asesores como una verdadera declaración de guerra en contra del Poder Ejecutivo. Lo cierto es que el presidente ya no podrá utilizar su poder discrecional sobre estas sanciones en las negociaciones que seguramente abrirá próximamente con Putin.

La parte más importante de la nueva ley expande las sanciones que ya se aplican contra Rusia en el sector energético. En la actualidad, las sanciones existentes prohíben a empresas en países occidentales proveer de bienes y servicios para el desarrollo de los llamados proyectos de siguiente generación en el sector energético ruso. Estos proyectos incluyen las inversiones en plataformas marinas en el Ártico, perforaciones de muy grandes profundidades, así como las inversiones en petróleo y gas de esquistos. La nueva ley aplica sanciones a las empresas rusas involucradas en este tipo de proyectos independientemente de su ubicación. Esto hace más difícil la adquisición y asimilación de nuevas tecnologías de perforación por parte de estas empresas rusas.

Más aún, la nueva ley aplica sanciones a empresas extranjeras que hagan inversiones significativas en los proyectos energéticos de siguiente generación. Éste es un caso de sanciones secundarias que tiene muchas implicaciones. La industria extractiva de petróleo de esquisto en Estados Unidos ha sufrido el colapso de los precios de crudo, pero se ha podido recuperar con un gran esfuerzo de reducción de costos de producción. Sin embargo, su temor de que algunos competidores pudieran arrebatarle parcelas del mercado es una fuerte motivación para imponer restricciones a las inversiones en este sector en Rusia.

El impacto de estas sanciones sobre el sector energético en Rusia es considerable. Lo más probable es que retrase el desarrollo de los nuevos proyectos durante muchos años. Para Moscú ese golpe es algo que no se puede perdonar. Pero eso ni siquiera es lo peor.

La nueva ley sancionaría a empresas que participen en el proyecto Nord Stream II, que conecta a Rusia con Alemania por medio de un gasoducto desde el Báltico. En los hechos, esta medida está dirigida a entorpecer las exportaciones de energéticos a través de ductos o por medio de buques tanques. Y aquí la ley también fortalece el régimen de sanciones existentes en materia de privatizaciones que otorguen beneficios exorbitantes a funcionarios de empresas cuyos activos sean vendidos al sector privado. Es decir, la ley se dirige a los oligarcas que controlan sectores estratégicos de la economía rusa. Son los mismos oligarcas que antes han sido útiles para todo tipo de negocios turbios con empresas estadounidenses. Hoy las prioridades han cambiado.

Las sanciones que Washington quiere imponer a Rusia están relacionadas con sus objetivos en Ucrania, Siria y con su afán de controlar el mercado mundial de energéticos. Trump podrá estar más interesado en los proyectos de sus empresas y las de sus amigos (como Tillerson, su secretario de Estado). Pero las prioridades de los imperios suelen ser más importantes que las del emperador en turno. Las sanciones impuestas a Rusia constituyen un acto hostil. Muchas guerras han comenzado con este tipo de medidas.

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Noam Chomsky: "El neoliberalismo sostiene que la libertad aumenta cada vez más, mientras que en la práctica aumenta la tiranía”

Lun, 03/07/2017 - 20:35
LaRed21

El reconocido lingüista estadounidense Noam Chomsky brindó una entrevista a RT donde cargó contra el neoliberalismo de EEUU y afirmó que en lugar de fomentar la libertad, promueve la tiranía.

“La ideología (del neoliberalismo) sostiene que la libertad aumenta cada vez más, mientras que en la práctica aumenta la tiranía”, resaltó Chomsky quien consideró directamente que el neoliberalismo es la tiranía y el Partido Republicano está “dedicado a destruir la vida humana”.

El filósofo resaltó que el neoliberalismo de EEUU se ha aupado el interés del capital por encima del interés del pueblo, y se ha evidenciado una “reducción democrática” y un “estancamiento o declive de los salarios para la mayoría”.

También criticó que el neoliberalismo estadounidense ha provocado la desigualdad y ha puesto en competencia a la mano de obra en todo el mundo, mientras que el capital y los capitalistas gozan de total libertad y protección.

“Aparte de EEUU, no conozco ningún otro país no totalitario y no autoritario, donde incluso exista el concepto. Es una idea muy llamativa. Si eres crítico con la política, eres antiestadounidense”, señaló.

El filósofo también se refirió a la salida de Washington del Acuerdo de París sobre el cambio climático y expresó “la posición del ala salvaje del capitalismo estadounidense, el Partido Republicano, es realmente sorprendente, en realidad están corriendo hacia un precipicio. ¿Ha habido realmente una organización en la historia que se haya dedicado a la destrucción de la vida humana?”, cuestionó Chomsky, al tiempo que consideró que “EEUU corre hacia el precipicio, mientras el mundo está tratando de hacer algo”.

En una reciente entrevista con “El Espectador”, Chomsky consideró que el miedo juega un papel muy importante en el mundo de hoy, y aseguró que gran parte de eso se debe al “impacto de 30 años de políticas neoliberales” que ha llevado al “empobrecimiento de la gran mayoría de la población, mientras que la riqueza se ha concentrado de forma impresionante en un pequeño grupo y la democracia ha decaído”.

De todas maneras, el lingüista estadounidense consideró que son los ciudadanos comunes quienes pueden “cambiar este nuevo orden mundial y de manera significativa si quieren un futuro decente”.

“Los ciudadanos tienen muchas oportunidades, seguramente en las sociedades más libres pueden educarse, organizarse para alcanzar fines comunes, unirse al activismo comprometido para abordar los problemas que les conciernen, etc.”, explicó.

En la entrevista Chomsky también se refirió a la campaña de Bernie Sanders en las últimas elecciones presidenciales de EEUU. “Se le ha dado una gran publicidad a la elección de Trump, pero mucho más notable es el éxito de la campaña de Bernie Sanders”, consideró y explicó que ese éxito “significó una ruptura muy aguda de la historia política de los EEUU”, debido a que “durante más de un siglo las elecciones se han comprado”.

“El éxito electoral y las estrategias se pueden predecir conociendo las fuentes de financiación de la campaña, ya sea si provienen de corporaciones o de financiación privada, como ha mostrado una extensa investigación”, dijo y recordó que “Sanders era escasamente conocido, no tenía financiación privada o corporativa, fue descartado por los medios de comunicación e incluso usó una palabra que para algunos produce miedo: ‘socialismo'”.

Para él “es muy probable que hubiera ganado la nominación del Partido Demócrata de no haber sido por la maniobra de los dirigentes del partido, Obama-Clinton, para impedir una elección democrática”, dijo en referencia al boicot, evidenciado por WikiLeaks, que el propio Partido Demócrata hizo contra Sanders para favorecer a la ex secretaria de Estado en las elecciones primarias.

Finalmente el filósofo se refirió al accionar del presidente de EE.UU. Donald Trump y su política hacia Latinoamérica y consideró que el magnate republicano mantendrá “la postura tradicional de hostilidad de Estados Unidos hacia los gobiernos independientes de base popular en América Latina”.

Chomsky recordó que esa postura se manifestó bajo el mandato de Barack Obama “quizás con mayor intensidad”, siendo Honduras un “ejemplo dramático”.

“Hasta ahora, poco se ha hablado sobre América Latina, aparte de agitar los puños en México. Pero esto es lo que sugeriría la orientación general de la política”, concluyó.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

El fraude económico de Macri en Argentina

Dom, 02/07/2017 - 10:30
Alfredo Serrano Mancilla, Público

Macri ha defraudado a la ciudadanía argentina. Y lo ha demostrado en un escaso lapso de tiempo. Sólo ha necesitado algo más de un año y medio para incumplir todo lo que había prometido. Si existiesen los contratos electorales, el de Macri ya hubiese sido rescindido por infracción múltiple.

A continuación veremos cómo Macri estafó al electorado en cada una de sus ofertas económicas durante su campaña.

Promesa 1. Reducir la inflación… y los precios subieron. La inflación llegó al 40% en 2016, la más alta desde 2002. Se han encarecido todos los servicios públicos particularmente gracias a los continuos tarifazos. Han subido los precios de los medicamentos, transporte, comida. Y además, en lo que llevamos de año, la inflación sigue en un nivel altísimo. Hasta el momento, lleva un acumulado de 10,5%; con un valor interanual del 24%, muy por encima de las previsiones del gobierno para este año (17%).

Promesa 2. Recuperar la economía… y el PIB se contrajo. El país cerró 2016 con una recesión del 2,3%, mientras que en el último año kirchnerista la economía creció un 2,1%. En la era Macri, el consumo lleva 17 meses consecutivos de caída. La producción industrial cae más del 10%. La OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico) ha bajado su estimación de crecimiento económico para Argentina en 2017 y 2018, a 2,5% y 3,1%, respectivamente.

Promesa 3. Pobreza cero… y los pobres y la indigencia aumentaron. En el primer año de gestión, Macri creó 1,5 millones de nuevos pobres y 600.000 nuevos indigentes. La propia Universidad Católica Argentina asegura que en el primer trimestre del 2017 ha habido un aumento de 5,5 puntos en el índice de pobreza. Y la desigualdad también creció: la diferencia de los ingresos entre el sector más rico y el más pobre pasó de 18,7 veces en 2015 a 23,2 en este 2016.

Promesa 4. Reducción del déficit fiscal… y las cuentas siguen empeorando. El propio gobierno informó que el déficit fiscal del año 2016 fue de 4,6%, esto considerando el ingreso extraordinario generado por la política permitida del blanqueo de capitales. El Banco Central emitió 96.500 millones de pesos en lo que va de año para financiar el desequilibrio fiscal.

Promesa 5. Generar más empleos… y aumenta el desempleo y el subempleo. El desempleo llegó al 9,2% en el primer trimestre de este año, su nivel más alto en una década. Y el subempleo ya ronda el 10%. Se registra un nivel de desempleo entre los menores de 25 años superior a la media regional (24,6% frente al 16%) y un porcentaje entre las mujeres también por encima del promedio regional (30,33% frente a 16%).

Promesa 6. No más devaluación… y el dólar subió. El peso argentino se ha devaluado en un 67% desde que comenzó a gobernar Macri. Y todo apunta a que la presión sojera hará que la devaluación sea mucho mayor en los próximos meses. La propia Bolsa de Cereales ya ha afirmado que para septiembre espera un valor del dólar a 17,5.

Promesa 7. Más inversiones extranjeras… y cada vez llegan menos. La inversión extranjera directa del año 2016 fue la mitad que la del año anterior. En términos comparativos, el valor de esta variable se redujo en 2016 el triple de lo que lo hizo en el resto de la región.

Prometa 8. Desendeudar al país… y la deuda es cada vez más grande y eterna. En lo que lleva de gobierno, Macri ha colocado deuda por casi 100.000 millones de dólares. En el primer cuatrimestre de 2017, los intereses de la deuda alcanzaron el 10,6% del presupuesto público, superando los dos dígitos por primera vez desde 2001.

Promesa 9. Bajar impuestos a los trabajadores… y lo que hizo fue que todos pagaran más. De hecho, en términos efectivos, el mínimo imponible se redujo a pesar de lo que había prometido en campaña. En total y en términos netos, casi 200.000 trabajadores adicionales van a incluirse en el pago de este impuesto.

Promesa 10. Volver al mundo… y sí que volvieron, pero a su manera. No lograron ni siquiera la categoría de “emergente”, recientemente rechazada por Morgan Stanley Capital International. Pero sí es verdad que recibieron el aplauso de los fondos buitres, del FMI (Fondo Monetario Internacional), de Merkel, Hollande y Rajoy. Todos felices con que Macri haya elegido una fórmula de insertarse en el mundo con más deuda y bajo términos de intercambio desigual en contra de Argentina. Suben las importaciones a un 12,4% en lo que va de año; que sería ideal si la economía estuviera creciendo al 5-6%. El déficit comercial es cada vez más acuciante: 1.217 millones de dólares para el primer cuatrimestre del año. Desde el primer día de Macri, aquel 10 de diciembre de 2015, el saldo por cuenta corriente acumula un déficit que supera los 21.200 millones de dólares. Este año se prevé que 12.000 millones de dólares vayan también a salir del país en concepto de ahorro de divisas de los particulares. Así es cómo Argentina vuelve al mundo…

Pero aquí no termina todo. Hay mucho más en este fraude económico de Cambiemos. Jamás dijeron que Argentina pasaría a ser un paraíso financiero ni tampoco fiscal. Macri ha hecho del país un lugar ideal para el carry-trade; ganar sin necesidad de producir solo colocando el dinero en instrumentos financieros (Lebac, letras del tesoro) bajo la garantía de una elevadísima tasa de rentabilidad, por encima del 25%. Y además, en lo que tiene que ver con lo fiscal, Argentina llevó a cabo un blanqueo de capitales que sumó 116.800 millones de dólares, sin que esto significara que este monto entrara al país. Solo el 20% regresó y el resto se quedo afuera.

En resumen, luego de tantas cifras, podemos afirmar que Macri engañó al electorado con premeditación y alevosía. Las promesas se esfumaron de la misma manera que lo hacían sus globos amarillos en cada mitin electoral. Las expectativas se desvanecen porque la realidad económica tan negativa comienza a imponerse al relato macrista. La subjetividad económica ya no es tan optimista como afirmaban al inicio de su mandato. Todo lo contrario. La evidencia no engaña.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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América Latina cada vez menos renovable

Ven, 30/06/2017 - 03:00
Gerardo Honty, Alainet

Diariamente vemos en los canales de noticias o leemos en los periódicos, acerca de los avances de las energías renovables en América Latina. Proyectos de energía eólica, solar, geotermia son presentados con cierta frecuencia lo que da la idea de que la región está rápidamente transformando su matriz energética. Pero ¿cómo es verdaderamente la realidad?

Si miramos la evolución de la participación de las fuentes renovables en la matriz energética latinoamericana vemos que esta no es tan acelerada como revelan las noticias en los periódicos. En verdad, si analizamos los datos fríos vemos más un retroceso que un avance.

En 1970 la participación de las renovables superaba el 30% de la oferta energética latinoamericana. Pero desde entonces hasta ahora, el porcentaje de renovables en la matriz regional ha caído hasta el 25%. Es decir, hoy utilizamos proporcionalmente menos fuentes renovables y más combustibles fósiles de lo que utilizábamos en el pasado. No es que no haya aumentado la oferta de generación hidráulica, solar o eólica, sino que el aumento del uso del petróleo y el gas natural ha sido mayor.

Sin embargo es de destacar que, a diferencia de lo que ocurre en otras regiones del mundo, América Latina ha tenido una fuerte presencia de hidroelectricidad en su canasta energética. Esto ha hecho que en términos globales, sea considerada una de las regiones más “renovables” del planeta. La gran cantidad de cursos fluviales que riegan el subcontinente llevó a una proliferación de represas en las décadas de 1970 y 1980 que marcaron esta trayectoria.

Pero los avances de las llamadas “modernas” fuentes renovables (solar, eólica, geotérmica) han sido y siguen siendo muy lentos en comparación con el aumento del uso de combustibles fósiles. La participación de estas fuentes aún no ha llegado al 4% del consumo energético regional.

Las perspectivas hacia el futuro no son muy alentadoras. Las prospectivas mayormente utilizadas prevén un fuerte aumento del consumo energético pero la proporción de renovables se mantiene prácticamente incambiada. La hidroelectricidad continuará siendo la renovable con mayor presencia por lejos, mientras que las otras seguirán con una escasa participación.

Sin embargo que una fuente sea “renovable” no quiere decir que sea “sustentable”. La renovabilidad es un atributo de la fuente: sol, viento y agua, son recursos que pueden considerarse permanentes. Sin embargo la sustentabilidad depende de los modos de apropiación de esas fuentes. Casos típicos de esta diferencia son por ejemplo la leña que se extrae de la selva o la producción de biocombustibles a partir de monocultivos intensivos: la naturaleza de la fuente es renovable, pero su explotación más allá de los límites ecológicos la hacen insustentable.

La hidroelectricidad es uno de los casos en los cuales renovabilidad no va necesariamente de la mano de la sustentabilidad. América Latina muestra muchos ejemplos de los impactos ambientales de las represas hidroeléctricas, así como de los conflictos sociales que provocan.

Pero mirando hacia adelante las perspectivas son aún más desoladoras ya que la mayor parte del crecimiento esperado de las fuentes renovables hacia el futuro proviene de la construcción de nuevas represas. Según los escenarios de la AIEi, por ejemplo, América Latina duplicará la generación hidráulica para 2040 lo que implica necesariamente la construcción de un gran número de represas en ríos que mayormente ya han sido intervenidos con este tipo de construcciones.

La revista Nature publicó recientemente un artículo sobre este tópico particularmente para la cuenca del Río Amazonasii. Según sus autores en la cuenca de este río ya hay 140 represas operando y se planean construir 428 más. El estudio publicado advierte que estas infraestructuras atraparían muchos nutrientes que son esenciales para los organismos que lo habitan y que el 60% de los sustratos que transportan los ríos de esta cuenca quedarán retenidos en las represas. Los autores han creado una “escala de vulnerabilidad” de 1 a 100 y concluyeron que algunos ríos de la franja andina, como el Marañon o el Madeira, tienen grados de riesgo de 70 a 80 puntos. Pero toda la cuenca amazónica se verá gravemente afectada por la interceptación de los flujos de nutrientes y sedimentos

Este estudio en particular se centra en los efectos de la interrupción del flujo de estos sustratos, pero esto es solo una parte de los impactos esperados que incluyen la deforestación, la detención de los flujos migratorios de los peces, los desplazamientos de las poblaciones de las zonas inundadas y las emisiones de gases de efecto invernadero, entre otros.

Entretanto las otras fuentes renovables diferentes a la hidráulica aún no superarán el 4% de la energía que se utilice en la región para el año 2040, mientras que los combustibles fósiles aumentarán en un 40% su consumo. Esta es la triste realidad que le espera a América Latina en el futuro más allá de los titulares de la prensa y el esfuerzo de los relacionistas públicos gubernamentales. Un futuro fósil, nada renovable y con ríos muertos o agonizantes.

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¿Renegociar o abandonar el TLCAN?

Xov, 29/06/2017 - 18:27
Alejandro Nadal, La Jornada

Durante su campaña electoral, Trump hizo múltiples referencias a la necesidad de renegociar o incluso abandonar el Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN). Ya instalado en la Casa Blanca, la retórica sufrió ajustes y pequeños cambios de forma, pero en el fondo se mantuvo el mismo mensaje.

El presidente de Estados Unidos usó la retórica en contra de éste y otros tratados comerciales como estrategia electoral demagógica basada en el tema de la pérdida de empleos estadounidenses. Lo que logró Trump fue construir chivos expiatorios con un fuerte ingrediente de racismo.

Más allá de algunas declaraciones de índole general, el gobierno mexicano no ha dado a conocer cuál sería la estrategia en caso de abrirse las negociaciones para revisar el tratado. Lo cierto es que el desplante demagógico de Trump tomó por sorpresa a los funcionarios mexicanos, tan acostumbrados a pensar que el TLCAN era el ancla que mantendría fijo el modelo neoliberal en México.

A los defensores del TLCAN les gusta señalar que la balanza comercial con Estados Unidos ha arrojado sistemáticamente un superávit para México. Sin embargo, este saldo positivo no ha sido suficiente para contrarrestar el saldo negativo de la balanza comercial con el resto del mundo. Al contrario, la torpe apertura comercial que sólo benefició a unos pocos conglomerados siempre se vio acompañada de un déficit comercial crónico.

El saldo positivo en la balanza con Estados Unidos ha estado basado en el desempeño de la industria maquiladora y en las exportaciones petroleras. Cuando se hace a un lado el saldo de las maquiladoras (que por definición es positivo) y el de las exportaciones petroleras, el superávit desaparece o se hace muy pequeño. O sea que el resultado positivo en la balanza comercial bilateral depende de exportaciones de mano de obra barata y de recursos naturales.

Al gobierno mexicano le gusta decir que ahora las manufacturas han tomado el lugar de las exportaciones petroleras. Éstas han ido decreciendo en años recientes (debido al desplome del precio internacional del crudo) mientras que las exportaciones de manufacturas han aumentado de manera notable. Pero mucho del crecimiento manufacturero se vincula con ramas que padecen el síndrome de las maquiladoras (importar componentes para ensamblarlos con mano de obra barata y exportarlos). El contenido nacional en el valor agregado total de las maquiladoras es muy pequeño pues esa industria se encuentra desconectada del resto de la economía.

A partir de 2006 las estadísticas oficiales ya no permiten identificar el desempeño exportador de las maquiladoras y separarlo del resto de las manufacturas. Ese año se unificó el régimen de fomento de las maquiladoras con el de los programas de importación temporal para producir artículos de exportación, de tal modo que en la actualidad ya no es posible distinguir el papel que juega la industria maquiladora.

El síndrome de la maquiladora prosperó al amparo del TLCAN e imprimió un sesgo patológico en el devenir de la industria manufacturera. A esto hay que añadir el absurdo enfoque sobre política industrial que tenían los funcionarios de la antigua Secretaría de Comercio y Fomento Industrial. Ese enfoque se sintetiza en su credo casi religioso de que la mejor política industrial es la que no existe. En otras palabras, el mercado se encargaría de identificar (y premiar) a los sectores ganadores.

Si hoy México es la séptima economía exportadora de automóviles en el mundo es porque la globalización lo integró en una cadena multinacional de valor de la industria automotriz. Pero los datos demuestran que las industria manufacturera mantiene un abultado saldo deficitario total desde antes de la crisis de 2008. Entre 2005 y 2016 el déficit acumulado de las manufacturas supera los 194 mil millones de dólares.

Además, el síndrome maquilador hace que la industria manufacturera no pueda ser fuente de dinamismo para la economía porque está desvinculada del resto de la matriz productiva. Y por si eso fuera poco, varios estudios muestran que el comercio exterior ligado a las cadenas multinacionales de valor es el que más ha sufrido por el colapso de los mercados a raíz de la crisis de 2008.

En su demagogia, Trump dice estar preocupado por la pérdida de empleos en Estados Unidos. Pero el gobierno mexicano no dijo ni media palabra por la pérdida de 2 millones de empleos en el sector agrícola, efecto directo del TLCAN. Y es que el mal gobierno en México sabe muy bien que ese tratado no es un convenio comercial cualquiera. Es un arreglo entre élites trasnacionales que subordinó a la economía mexicana al ciclo de negocios de Estados Unidos, redujo notablemente el grado de autonomía en materia de política económica y profundizó la reprimarización del espacio económico mexicano. El resultado es una situación de vasallaje en la que hoy México está supeditado a las directrices que marca su poderoso vecino norteño. Abandonar el TLCAN sería la mejor opción para reconstruir la maltrecha economía mexicana.

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Trump frena los viajes y el comercio entre Estados Unidos y Cuba

Xov, 29/06/2017 - 08:30
por Alexander Fangmann, wsws

El 16 de junio, el presidente Donald Trump pronunció un discurso en el barrio Little Havana en Miami, describiendo su plan de echar atrás la reducción de restricciones de los viajes y las relaciones comerciales, iniciadas bajo la administración de Obama. Repitiendo su absurdo argumento de que el acuerdo para reabrir las relaciones diplomáticas y permitir que las compañías estadounidenses operen en la isla fue “unilateral” y “terrible y equivocado”, el gobierno de Trump está hablando no sólo para los ricos exiliados cubanos de derecha que fueron parte de su base electoral. Las capas más voraces del imperialismo americano ven un hundimiento económico cubano en el horizonte y una oportunidad para recuperar su antigua propiedad sin tener que dar un corte a la dirección cubana y a sus asociados.

Pese a reclamar la cancelación del acuerdo “de inmediato”, Trump firmó una directiva presidencial para que los departamentos de Comercio y Tesorería comenzaran a elaborar los cambios de las regulaciones más recientes de la administración Obama, en un lapso de 30 días. Según los informes y funcionarios de la administración, los dos cambios más importantes impactarían principalmente el viaje individual a la isla por parte de ciudadanos estadounidenses, así como también aumentarían las limitaciones a los acuerdos comerciales con entidades propiedad de los militares cubanos.

El más grande cambio esperado con respecto a los viajes es la eliminación de la licencia individual de viaje educativo de “gente para la gente”. Debido al embargo cubano, a los estadounidenses no se les permite gastar dinero en Cuba sin una licencia de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro. La administración Obama, como parte de su acercamiento con el gobierno de Raúl Castro, creó más categorías de licencias “generales” bajo las cuales la gente podía “auto certificar”, esencialmente marcando una casilla en la puerta de salida de su aeropuerto.

Con altos funcionarios de la administración alegando que la licencia individual de viaje “persona a persona” estaba “madura para el abuso”, esencialmente permitiendo viajar a individuos, siempre y cuando declararan que era para fines educativos, la licencia volverá a estar disponible sólo para viajes en grupo. También es probable que haya una aplicación más estricta de los reglamentos de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC, por sus siglas en Inglés) sobre los viajeros que regresan —en particular de los que viajan individualmente— y las solicitudes de prueba de actividades y gastos.

Esto podría reducir drásticamente los viajes a la isla de los visitantes no cubano-americanos que fueron 285.000 sólo en los primeros cinco meses de 2017, aproximadamente el mismo número de visitantes en todo el año 2016. Esto representa aproximadamente el 7 por ciento de los viajes turísticos a Cuba. La mayoría de los visitantes son procedentes de Europa, Canadá y otros países de América Latina.

El otro gran cambio anunciado por Trump es la prohibición de las transacciones financieras que envuelvan a los militares cubanos. El ejército cubano controla partes significativas de la economía a través de su Grupo de Administración Empresarial, S.A. (GAESA), incluyendo el turismo, a través de sus filiales Gaviota y Habaguanex. No está del todo claro cuán amplias serán estas restricciones, ya que aparentemente los acuerdos actuales —como en el caso de la administración Marriot del hotel Four Points Sheraton de La Habana, propiedad de Gaviota— podrán continuar. Airbnb seguirá siendo capaz de operar, aunque no está claro cómo las nuevas políticas reducirán la demanda. Los cruceros y aerolíneas también estarán exentos.

Esencialmente, las compañías estadounidenses más grandes están siendo protegidas de la responsabilidad legal, con la carga colocada más directamente sobre los viajeros individuales, en un movimiento que sólo puede verse como un intento de enfriar el mercado de viajes individuales y desalentar a los que les gustaría visitar la isla que está a menos de 100 millas de la parte continental de Estados Unidos.

Si bien estos movimientos en sí mismos probablemente tendrán poco efecto significativo en la elite gobernante del gobierno cubano, van a afectar negativamente al creciente número de cubanos que dependen del turismo estadounidense, desde los propietarios de Airbnb hasta los trabajadores y propietarios de restaurantes, los taxistas y empleados hoteleros, entre otros. Oficialmente, 535.000 cubanos, alrededor del 10 por ciento de la población, son “autónomos” y ya no trabajan en empleos estatales, aunque posiblemente varios cientos de miles están en la misma categoría informalmente.

El discurso de Trump en el Teatro Manuel Artime —así llamado por un exiliado cubano que trabajó estrechamente con la CIA en los complots anti-Castro incluyendo la invasión de Bahía de Cochinos— fue un evento deliberadamente calculado para atraer a la extremadamente derechista capa de exiliados cubano-americanos. Trump elogió a ese grupo, que le proporcionó más de 300.000 votos en el condado de Miami-Dade. Aunque perdió allí ante Hillary Clinton, el margen de victoria de Trump en todo el estado fue de sólo 112.911 votos, convirtiendo a este grupo en una fuente extremadamente importante de apoyo para cualquier candidato republicano.

Prominentes políticos republicanos cubano-americanos, entre ellos el senador Marco Rubio y el congresista Mario Díaz-Balart, dejaron de lado cualquier prolongada diferencia con Trump para hacer el anuncio, que es ampliamente opuesto por la gran mayoría de la población estadounidense, así como también a una gran variedad de negocios, incluyendo la Cámara de Comercio de los Estados Unidos.

Las afirmaciones de Trump, resumidas en un memorándum presidencial, el cual dice que “el pueblo cubano ha sufrido durante mucho tiempo bajo un régimen comunista que suprime sus legítimas aspiraciones de libertad y prosperidad y no respeta su dignidad humana esencial”, es risible, viniendo de un gobierno estadounidense que rutinariamente se dedica a la tortura, el asesinato y el encarcelamiento de sus enemigos políticos, y el que ha construido la infraestructura de un estado policial más allá de los sueños del régimen en La Habana.

Sin embargo, sus políticas reflejan el punto de vista del proyecto de largo tiempo de desestabilización de Venezuela, que podría dar sus frutos y socavar su capacidad para subsidiar la economía cubana a través del suministro de petróleo barato. Cuba recibió anteriormente cerca del 4 por ciento de las exportaciones de petróleo de Venezuela, pero los envíos se detuvieron por un período de ocho meses que terminó en mayo, según reportes de Reuters que examinaron documentos de envío.

Hay preocupaciones significativas dentro del régimen cubano que un fin del apoyo venezolano significará el retorno del “período especial” de los años noventa, cuando el fin del apoyo soviético condujo al hambre y al colapso económico. Con los cubanos teniendo un mayor acceso a la información y a fuentes de entretenimiento de todo el mundo, así como más contacto con visitantes internacionales, existe la preocupación de que cualquier protesta o furia social generalizada rápidamente postraría los medios de control del régimen. Aunque la respuesta oficial del gobierno cubano al anuncio de Trump fue que “una estrategia destinada a cambiar los sistemas políticos, económicos y sociales de Cuba, ya sea por presión o coacción, o empleando métodos más sutiles, estará condenada al fracaso”, por ningún motivo excluye que el régimen esté dispuesto a hacer un trato.

Además de las demandas de liberar a los presos políticos y abrir Cuba a las libertades políticas y económicas, Trump también exigió el regreso de los fugitivos estadounidenses, nombrando específicamente a Joanne Chesimard, también conocida como Assata Shakur, que vive en Cuba desde 1984, después de obtener el asilo político en este país. Ex-miembro del Partido de la Pantera Negra y otros grupos nacionalistas negros, Shakur escapó de la prisión en 1979 tras una condena por un tiroteo de 1973 en el New Jersey Turnpike durante el cual murió un policía estatal.

El gobierno de La Habana siempre ha mostrado una política exterior pequeñoburguesa por excelencia —intentando maniobrar entre las grandes potencias— para asegurar la ayuda y la continuidad de su propio gobierno. Con su relación con Venezuela viéndose inestable, el gobierno de Castro ahora se enfrenta a la elección de aceptar las demandas de Estados Unidos o tal vez hacer girar su eje hacia Rusia o China, lo cual sólo lo pondría más directamente en la mira del imperialismo estadounidense.

En particular, Rusia envió su primer envío de petróleo a Cuba desde la década de 1990 en mayo de este año. También se ha informado que Rusia ha hablado con Cuba sobre la posibilidad de reabrir una base militar en la isla, abriendo la posibilidad de una repetición de eventos como la crisis de los misiles cubanos.

Contra el intento de separarlos artificialmente, el destino de los trabajadores cubanos y estadounidenses está indeleblemente ligado. La lucha para evitar el saqueo y la explotación de Cuba por parte de los bancos y corporaciones estadounidenses sólo puede darse a través del desarrollo del movimiento socialista internacional representado por el ICFI y la construcción de sus secciones nacionales en Cuba y en todo el mundo.

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Qatar, epicentro de dos guerras: petróleo vs. gas y renminbi vs. dólar

Mér, 28/06/2017 - 17:45

Alfredo Jalife-Rahme, La Jornada

Se manejan muchas causales –unas rocambolescas, otras muy peregrinas– sobre la ruptura dramática de la coalición de varios países árabes poderosos –encabezados por Arabia Saudita (AS), la mayor potencia económica de la región, y Egipto, todavía la mayor fuerza militar del mundo árabe hoy dislocado– con Qatar, diminuto país (con una superficie de 11 mil 581 kilómetros cuadrados) con el segundo mayor PIB per cápita del mundo (129 mil 700 dólares, detrás del paraíso fiscal europeo Liechtenstein) gracias a ostentar la principal exportación de gas natural licuado (LNG, por sus siglas en inglés) del planeta y a su ínfimo número de habitantes autóctonos (¡11.6 por ciento de la población total de 2 millones 258 mil!), encapsulados por la aplastante mayoría de trabajadores residentes primordialmente provenientes del subcontinente indio.

The Hill asevera que detrás la crisis de Qatar se encuentra la telenovela del pago de un rescate por mil millones de dólares de 26 personajes, con varios miembros de la familia real, que andaban de caza en Irak, secuestrados por Al Qaeda y cuya mitad fue pagada al gobierno de Bagdad (https://goo.gl/jsgnVs). Otros novelistas británicos con pretensiones geopolíticas, afirman que se trata de una venganza del otrora empresario Trump por el desprecio a sus inversiones inmobiliarias y de casinos mafiosos en Qatar.

Seré más estructural con la profundidad geopolítica de la crisis que ha fracturado al Golfo Pérsico –enfrentando a las cinco potencias regionales del Medio Oriente: por un lado, AS, Egipto (e Israel en forma subrepticia), y por otro, a Turquía e Irán que apoyan a Qatar– sin contar la división interna del Consejo de Cooperación del Golfo cuando Kuwait (con una notable población chiíta de 40 por ciento) y Omán se han inclinado por una plausible cuan elusiva salida diplomática– no se diga la neutralidad de Argelia y Marruecos en el mundo árabe y, sobre todo, en el mundo islámico no-árabe, la ecuanimidad, que no nimiedad, de Pakistán: único país musulmán dotado de 130 bombas nucleares que comparte una frontera de 959 kilómetros con Irán y cuenta con una pletórica población chiíta (20 por ciento) inmersa en sus 200 millones de habitantes de mayoría sunita.

Muchos factores han acercado a la potencia sunnita no-árabe de Turquía con la potencia chiíta persa de Irán cuando destacan su mutuo apoyo a Qatar y su común aversión a la creación de un estado independiente kurdo.

Todavía no redacto las causales estructurales, a mi juicio, cuando ya brilla en todo su resplandor la hipercomplejidad de la grave crisis que enfrentan AS y Qatar que ha puesto de cabeza tanto al mundo árabe como al mundo islámico para el schadenfreude –placer que provoca el mal ajeno– de Israel, cuyo anhelo es balcanizarlos con el fin de prevalecer sola con su máximo de 400 bombas nucleares clandestinas.

El gobierno alemán –usualmente parco y prudente en sus apreciaciones globales– teme la detonación de una guerra regional en el Golfo Pérsico.

No es un asunto menor, que tiene como epicentro a Qatar y coloca en relieve dos simultáneas guerras estructurales: 1. La del petróleo (encabezado por AS) contra el gas (el componente LNG de Qatar) y, 2. La del dólar de EU con el renminbi chino.

Entre las 13 exigencias perentorias, transmitidas por la loable intermediación de Kuwait, que han exigido cuatro países árabes –AS, Egipto, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin– para que cumpla Qatar en un plazo de 10 días, destaca el alineamiento militar, político, social y económico con los otros países del Golfo y el mundo árabe, en línea con el acuerdo logrado con AS en 2014. Más que alineamiento parece más bien la alienación y la capitulación de Qatar.

Pese a la asfixia en sus únicos 87 kilómetros de frontera terrestre con AS que encabeza un boicot por cielo, mar y tierra –sin contar la pérdida de 13 mil millones de dólares en sus activos bursátiles y la obligada importación de alimentos de Turquía, Irán y Omán–, Qatar cuenta con cartas nada desdeñables: desde sus prósperos Fondos Soberanos de Riqueza (https://goo.gl/Txfs57) –que le han permitido invertir en grandes empresas de Gran Bretaña y Alemania–, pasando por la principal base militar de EEUU en la zona, hasta la nueva base militar de Turquía.

Alá ha deseado que Qatar comparta geográficamente con Irán su mayor fuente de ingreso de su pletórico yacimiento gasero en el Golfo Pérsico (los contiguos Campo Norte de Doha y el Campo Pars Sur de Teherán) y cuyas transacciones son retribuidas con la divisa china renminbi debido a las sanciones cada vez más asfixiantes de Trump contra la antigua Persia al haber adoptado sin rubor la irredentista política exterior del primer israelí Netanyahu acoplado con el ultraortodoxo judío Jared Kushner, yerno del polémico empresario-presidente.

Tal como pintan las cosas al corte de caja de hoy, se ha gestado la competencia de dos estratégicos oleogasoductos para desembocar en el mar Mediterráneo con mira en el relevante mercado europeo: 1:El de AS-Jordania-Israel, y 2-El de Qatar-Irán-Siria-Turquía.

Ya habrá tiempo para detallar la guerra del petróleo de AS y del LNG de Qatar para centrarme en forma sucinta en el primer centro regional del renminbi en Doha.

Desde hace dos años opera en Qatar un Centro de Compensaciones & Liquidaciones con la divisa china renminbi, según Economist Intelligence Unit, propalado por HSBC (https://goo.gl/xq7jmR), lo cual, a mi juicio, no podía quedar sin respuesta disuasiva por EEUU que lleva en su conciencia a dos cadáveres conspicuos que intentaron fugarse de los grilletes globales del dólar-centrismo petrolero –el ahorcado iraquí Saddam Hussein, quien se atrevió a formular la permutación de petrodólares por petroeuros, y el libio sodomizado (literal) Muamar Kahadfi quien pretendió lanzar el dinar-oro en lugar de la chatarra del billete verde–, sin contar el extraño accidente aéreo en Rusia de Christophe de Margerie, jerarca de la petrolera gala Total, quien pensaba realizar sus transacciones en petro-rublos en lugar de dólares (https://goo.gl/ZLNH36).

El Centro Renminbi de Qatar es operado por el banco chino ICBC, el mayor del planeta que ayudará en teoría a facilitar los flujos comerciales de China con Qatar y la región. Hoy las petroleras estatales chinas CNOOC y PetroChina son recipiendarias de las cada vez más crecientes importaciones de LNG qatarí (con la estatal QatarGas, la mayor del mundo), detrás de Japón, Surcorea e India.

La Autoridad de Inversiones de Qatar diversifica sus Fondos Soberanos de Riqueza y ya empezó a invertir en empresas chinas: ICBC, Banco Agrícola de China, Citic Capital (22 por ciento) y Lifestyle International (20 por ciento), mientras la constructora China Harbour Engineering Company y Sinohydro participan en la infraestructura de Qatar que apoyó en forma entusiasta la creación del legendario banco AIIB de patrocinio chino (https://goo.gl/ASe5ho).

El Centro Renminbi de Qatar epitomiza el desplazamiento del dólar en su otrora feudo inexpugnable del Golfo Pérsico, hoy fracturado, cuando se vislumbra la muy riesgosa fase del advenimiento del petroyuan.

¿Dejarán celebrar la Copa Mundial de Futbol en 2022 en Qatar?

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Italia interviene los bancos vénetos, Popolare di Vicenza y Veneto Banca

Mar, 27/06/2017 - 16:43
El Gobierno italiano ha aprobado la "liquidación ordenada" de dos bancos de la rica región véneta (noreste del país), con un decreto ley que permite ceder sus activos sanos a Intesa Sanpaolo y que les facilitará continuar su actividad. Las sucursales de Banca Popolare di Vicenza y Veneto Banca han abierto este lunes tras la aprobación del decreto por vía de urgencia, en una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros, convocado para aplicar las instrucciones enviadas desde las instituciones europeas. La Junta Única de Resolución europea (JUR) ordenó el pasado viernes liquidar ambas entidades después de que el Banco Central Europeo (BCE) declarase que son inviables o están camino de serlo.

Intesa Sanpaolo, primer grupo bancario italiano, se hará con las dos entidades liquidadas administrativamente, confirmó el primer ministro, Paolo Gentiloni, quien destacó que de este modo se protegerá a los titulares de depósitos y a los poseedores de obligaciones sénior.

“Esta crisis ha alcanzado niveles que han hecho necesaria esta intervención”, reconoció Gentiloni en conferencia de prensa, en la que destacó el domingo que la decisión era “muy importante y muy urgente y necesaria”, y que de este modo se evita una “quiebra desordenada”.

“Esta intervención de salvamento se dirige sobre todo en primer lugar hacia los cuentacorrentistas y los accionistas”, destacó el primer ministro, quien valoró que el decreto aprobado va “a favor de la economía del territorio, que es importante para nuestro sistema país”, y mencionó las pequeñas y medianas empresas que dominan el paisaje económico del territorio véneto.

Para Gentiloni la decisión contribuirá a “la buena salud de nuestro sistema bancario, de su eficacia”, y relacionó la aprobación de este decreto con la intención de “no obstaculizar el camino de la recuperación económica”. Padoan confirmó que no habrá “ninguna interrupción de la actividad” de los dos bancos, facilitada por la intervención de Intesa Sanpaolo, que participará en la operación mediante la adquisición de los activos sanos de las dos entidades. Padoan dijo que Intesa recibirá del Estado 4.785 millones de euros en concepto de “anticipo de caja”, destinados a las “operaciones necesarias para mantener la capitalización y el reforzamiento patrimonial” de la entidad frente a la compra de los bancos vénetos.

Antes de la aprobación del decreto ley se conoció que el consejo de Administración de Intesa Sanpaolo autorizó la compra de los activos sanos de los bancos vénetos y delegó en su presidente, Carlo Messina, el mandato para el cierre de la operación.

La operación obligará a cerrar en torno a 600 sucursales (del total de algo más de seis mil que sumarán la red de los dos bancos vénetos más la de Intesa Sanpaolo) y a una reducción de hasta unos 4.000 empleos, del total de más de cien mil empleados que pasa a tener el conjunto de los tres bancos, según medios locales. Durante todo el fin de semana las críticas a la operación no faltaron tanto desde la oposición como desde asociaciones de defensa de los consumidores.

Stefano Fassina, diputado de Futuro a Sinistra (FS) y exmiembro del gubernamental Partido Demócrata (PD), calificó el procedimiento de “enorme regalo” al banco Intesa Sanpaolo y “daño a los contribuyentes”. También la Asociación por los Derechos de los Usuarios y Consumidores (ADUC) emitió un comunicado en el que también consideró que las dos entidades serán “regaladas” a Intesa Sanpaolo “por un euro”.

Aunque esa cantidad no fue mencionada por el mayor banco del país es cierto que Intesa Sanpaolo había manifestado su intención de participar en la operación de compra de “ciertos activos y pasivos” de los bancos vénetos a cambio de una “suma simbólica”.
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Fuente: EFE

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El Sistema de la deuda eterna: Argentina emite bonos a 100 años

Dom, 25/06/2017 - 19:39

Maria Elena Saludas, CADTM

El 19 de junio, del corriente año, nos enteramos a partir de un simple comunicado publicado en la página web del Ministerio de Finanzas, institución a cargo de Luis Caputo, ex CEO del Deutsche Bank y JP Morgan, que la “Argentina emitirá bonos en dólares a 100 años de plazo”, con una tasa de interés cercana al 8 por ciento anual (7,95%). Es decir, “más expansión de Deuda Pública”.

Y... ¡en qué condiciones! La tasa de interés es altísima, el plazo es extensísimo y la moneda de emisión del bono no es la propia. Es decir, las condiciones además de gravosas son sumamente, inciertas.

Es la primera vez, en la historia, que Argentina hará una emisión a tan largo plazo. Cinco generaciones de argentinos tendrán que hacerse cargo de ella durante la gestión de 26 presidentes.

Esta decisión se suma a la política de endeudamiento, del gobierno de Macri, que está superando al espiral de deuda iniciado durante la dictadura cívico-militar (1976), continuado durante los gobiernos posteriores y, que hoy se acerca a los 100 mil millones de dólares, en 20 meses de gestión de la Alianza Cambiemos.

El bono se convertirá en la operación financiera más rentable para los grandes fondos de inversión internacional. Aunque todavía no se tienen detalles de la operación, el Ministerio de Finanzas informó que el monto de la emisión es de 2.750 mil millones de dólares.

Si hacemos algunas comparaciones vemos que hay muy pocos casos registrados: México emitió bonos similares, consiguiendo una tasa de 5,75 por ciento anual. En Europa algunos países han emitido ese tipo de títulos a tasas que no superan el 3 por ciento anual: Francia, Bélgica, Irlanda, Suiza e Italia han salido al mercado financiero con bonos a 50 y 100 años. Irlanda y Bélgica se han comprometido a pagar una tasa de 2,35 por ciento anual en papeles a 100 años.

Según el Lic. Héctor Giuliano: “Los bonos a 100 años entran en la modalidad de bono perpetuo , esto es, endeudamiento sobre el que los acreedores no tienen necesidad ni interés en el recupero del capital o principal sino en gozar de una renta permanente, por tiempo virtualmente indefinido, dando así destino rentable (muy altamente rentable en el caso argentino) a sumas que, caso contrario, corren el riesgo de permanecer ociosas dado el primer problema del sistema financiero internacional que existe hoy, que es el exceso de liquidez mundial (sobrante de capitales financieros en el mundo)”

¿Quiénes son los grandes ganadores? En primer lugar los grandes bancos. En esta oportunidad, las operaciones, estarían comandadas por HSBC y Citibank mientras que Santander y Nomura se encargarían de la colocación.

Junto con JP Morgan, la mayoría de estos bancos estuvieron a cargo de las grandes colocaciones de deuda del país, como el blindaje, el megacanje de Domingo Cavallo o la reestructuración que realizaron Néstor Kirchner y Roberto Lavagna en 2005 y Amado Boudou en 2010.

Los fondos internacionales de inversión (en su mayoría fondos de pensión). Son las prometidas “inversiones”… que, sin embargo, no llegan para instalación de nuevas empresas o para ampliar la actividad productiva sino para aprovechar las altas tasas de interés que pagan los bonos de deuda pública.

El destino de este nuevo endeudamiento todavía no se conoce. En principio como toda la Deuda Pública que se viene contrayendo, desde el inicio del Gobierno de Macri, es para financiar gasto público corriente y para cubrir el déficit fiscal.

Es probable que la emisión de este bono a cien años haya estado, también, relacionada con el intento de dar “credibilidad” ya que, en simultáneo se realizaban las tratativas de re-categorización de la Argentina a País Emergente (en la actualidad “mercado de frontera”) por parte del banco internacional Morgan Stanley y de esta forma adecuar sus sobre-tasas de interés en la futuras operaciones de endeudamiento. Sin embargo, no fue incluido en esa categoría lo que dio lugar a salida de divisas especulativas, refugio en moneda fuerte y el retroceso de los precios en la bolsa.

¿Quiénes son los grandes perdedores? No hay duda que el pueblo. Las finanzas nacionales ya están comprometidas. En el Presupuesto 2017, sólo el pago de intereses de la deuda (sin contar el capital) comprende desembolsos por $ 247 mil millones. Esto equivale al 10,5 % de todos los recursos del corriente año. Mientras tanto, educación y salud apenas reciben $ 160 mil millones (6,8 %) y $ 87 mil millones (3,7 %), respectivamente.

Durante 100 años, o sea, hasta el 2117 esto se verá agudizado. Se pagarán intereses a una tasa, sumamente, onerosa. Son bonos que limitan la soberanía ya que están emitidos en dólares y con legislación extranjera, es decir, que remiten a tribunales de Nueva York o Londres para solución de controversia, como toda la Deuda Pública emitida.

Por eso hablamos de “Deuda eterna o perpetua” ya que el sistema de la deuda requiere que el deudor se vuelva a endeudar para pagar vieja deuda, y así en un espiral perpetuo. El deudor, cada vez más ahogado por una deuda creciente, se ve sometido, cada vez más, a las condiciones que le impone el capital trasnacional como requisito previo a autorizar nueva deuda. Estas condiciones son conocidas por nosotros: la aplicación de las políticas de ajuste estructural (PAE)

De esta manera, la deuda como sistema se transforma en el gran condicionante de nuestro desarrollo.

Por eso reafirmamos que el endeudamiento público se utiliza como un engranaje del sistema de acumulación capitalista.

Sólo el rompimiento de su lógica usuraria nos permitirá emprender un proyecto autónomo de desarrollo, que ponga el foco en la satisfacción de las necesidades populares y no en las del capital trasnacional. Y para ello, la herramienta es creación de una Auditoria, con participación ciudadana, de la Deuda Pública que investigue y determine la ilegalidad e ilegitimidad de la misma.

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Claves geoeconómicas para entender qué pasa en Oriente Medio y Eurasia

Sáb, 24/06/2017 - 07:03
Pepe Escobar, Salir del euro

Hace sólo unos días aconteció un cambio geopolítico tectónico en Astana, Kazajstán, y sin embargo la fuerte ondulación sísmica apenas ha sido registrada por los círculos atlantistas.

En la cumbre anual de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), fundada en 2001, India y Pakistán fueron admitidos como miembros de pleno derecho, junto con Rusia, China y cuatro naciones de Asia Central (Kazajstán, Uzbekistán, Kirguistán y Tayikistán).

Así que ahora la OCS no sólo es la organización política más grande –por área y población– en el mundo; también une a cuatro potencias nucleares. El G-7 es irrelevante, la última cumbre en Taormina lo dejó claro. La verdadera acción, aparte del G-20, estará en los movimientos de la OCS.

Permanentemente ridiculizada en Occidente desde hace una década y media como una mera tertulia, la OCS, poco a poco, sigue avanzando. Como lo señalara el presidente de China, Xi Jinping, de manera elegante; “La OCS es un nuevo tipo de relaciones internacionales que ofrece ganar a todos sus integrantes a través de la cooperación".

La marca registrada por la OCS es bastante sutil. Su énfasis inicial – en el mundo post- 11 de Septiembre- fue a luchar contra lo que los chinos califican como “los tres males”: el terrorismo, el separatismo y el extremismo. Pekín y Moscú, al principio estaban pensando en los talibanes de Afganistán (y sus conexiones con Asia Central, especialmente a través del Movimiento Islámico de Uzbekistán (IMU)) pero, ahora la OCS preocupada por el deterioro de la seguridad en Afganistán llama a sus miembros a apoyar un proceso de “paz y reconciliación”.

A partir de este momento la OCS se involucrará directamente en la búsqueda de una solución a la “cuestión afgana” con la India y Pakistán a bordo – que trascenderá a los fallidos “remedios” del Pentágono: más tropas.

Por cierto la OTAN, desgraciadamente perdió la guerra en Afganistán. Los talibanes controlan al menos el 60% del país. Y ahora se añade un supremo insulto predecible, el Estado Khorasan Islámica (ISK) (rama del Daesh en Afganistán) acaba de conquistar Tora Bora, el territorio que el Pentágono bombardeo cuando perseguía a Osama bin Laden y a Ayman al-Zawahiri.

No nos equivoquemos, habrá acción de la OCS en Afganistán. Y esta acción va a consistir en llevar a los talibanes a la mesa de negociación. China se ha hecho cargo de la presidencia de turno de la OCS y está dispuesta a mostrar resultados prácticos en la próxima cumbre en junio de 2018.

Pisar el acelerador, pagar en yuanes La OCS ha evolucionado de manera constante en términos de cooperación económica. El año pasado Gu Xueming, jefe de la Academia China de Cooperación Económica del Ministerio de Comercio, propuso crear un grupo de estudios que se encargara de establecer de zonas de libre comercio en los países de la OCS.

Su propósito: una mayor integración económica –ya en curso– para las pequeñas y medianas empresas. La tendencia a la convergencia es inevitable, irá en paralelo a las nuevas rutas de la seda –también conocida como el “cinturón” y el camino” (BRI)- y la organización liderada por Rusia llamada Unión Económica de Eurasia (UEE).

Así que no es de extrañar en la reunión bilateral (en Astana) de Xi y el presidente Putin se haya impulsado la fusión del BRI y la UEE. Y no estamos hablando sólo sobre el trío BRI, UEE y OCS, también nos referimos al Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIb), al Banco de Desarrollo de los BRICS (NDB), al Fondo de la Ruta de la Seda y a una amplia gama de mecanismos de cooperación político-económica.

Las cosas se mueven muy rápido y en todos los frentes. En una reciente conferencia “El futuro de Asia” en Tokio, el supuestamente fiero primer ministro antichino Shinzo Abe anunció –sujeto a condiciones– que Japón está dispuesto a cooperar con la BRI, por su “potencial para conectar este y el oeste, así como las diversas regiones que se encuentran en medio". Entonces, un posible acuerdo político entre China y Japón se sumaría el impulso del BRI, la EEU y la OSC.

Por otra parte, tanto de China como Rusia están de acuerdo en utilizar una vía rápida para admitir a Irán como miembro de pleno derecho de la OCS.

Habrá que comparar esta política inclusiva con las declaraciones del secretario de Estado “T.Rex” Tillerson pidiendo un cambio de régimen en Irán.

Mientras la integración de Eurasia se mueve inexorablemente a pasos agigantados, la proverbial arrogancia atlantista no podría ser más evidente.

Desde que Moscú decidió intervenir en la tragedia Siria el cambio en el tablero de juego ha sido fundamental. Ningún analista en Occidente, aparte de Alastair Crooke entendió que se trataba de una operación al estilo OCS; aunque Irán, Irak, Siria y Hezbollah no son parte de la OCS, la forma en que se coordinan con Rusia muestra con claridad que esta es una alternativa viable a las acciones unilaterales del imperialismo “humanitario” y las aventuras militares, estilo OTAN.

El dispositivo “4+1” –Rusia, Irán, Irak, Siria y Hezbollah– cuenta con el respaldo sotto voce de China, dispuesta a combatir luchar todas las formas de terrorismo yihadista salafista y al mismo tiempo evitar el cambio de régimen en Damasco.

Con una política exterior caótica, Donald Trump ha demostrado que es incapaz de coordinar cualquier política , aparte del acoso a Irán. Por tanto para Rusia y China la membresía de Irán en la OCS será clave.

Además Pekín entiende –por su relación con Catar (su mayor proveedor de gas natural)- los altos riesgos que se producirán, antes o después, que el emirato acepte el pago de la energía en yuanes.

El eje Catar–Irán es la razón principal que llevó a la Casa de Saud a negarse a una explotación común de los yacimientos de gas más grandes del mundo (North Dome/South Pars) que comparten en el Golfo Pérsico.

Doha se tomó su tiempo para darse cuenta que después del “4+1” que un gasoducto desde Catar a Turquía a través de Arabia Saudí y Siria (para el mercado europeo) no se podrá construir nunca. Ankara también lo sabe. Sin embargo podría construirse un oleoducto Irán-Irak-Siria -con una posible ampliación a Turquía– con el gas de Norte Dome/Sur de Pars.

Toda esta ecuación revolucionaría de la producción de energía en el sudoeste de Asia, con una considerable descenso de la hegemonía para los petrodólares de Arabia Saudí y los Estados Unidos

Imagínense que Catar/Irán vende su gas a Europa en euros y no en dólares estadounidenses y que los chinos paguen a Catar –y a Arabia Saudí– en yuanes por sus suministros de energía.

No nos equivoquemos, el futuro –inexorable– del comercio de la energía no será en petrodólares será en yuanes, porque son convertibles en oro.

Viva el nuevo Califato Nunca será suficiente destacar la importancia de la asociación estratégica entre Rusia y China para coordinar sus políticas en la integración de Eurasia.

Durante los primeros meses de 2017, en Moscú y en Pekín la hipótesis de trabajo fue que la administración Trump estaba dispuesta a comprometer a Rusia como un socio para nuevos proyectos de petróleo y gas en Eurasia. Era el modelo “kissingeriano” insinuado por Trump. Su objetivo era debilitar la asociación estratégica entre Rusia y China, mientras Washington aumentaría la presión sobre Pekín en múltiples frentes.

Bueno, eso no puede suceder por el momento teniendo en cuenta la maniática histeria anti-Rusia para el consumo interno en los Estados Unidos.

En consecuencia, lo que queda de la política exterior de Trump es la GWOT (la guerra global contra el terrorismo) y volver utilizar todos los medios necesarios para impedir el aumento de la influencia iraní en el sudoeste de Asia. Esto implica promover el poder geopolítico de la perniciosa Casa de Saud.

Eso explica el entusiasmo de Trump (en Twitter) por la “guerra relámpago” de la Casa de Saud contra Catar, que en realidad es un movimiento contra de Irán. Pekín por su parte observa de cerca y ha visto la acción contra Catar como lo que realmente pretende, un intento de perturbar el avance de las nuevas rutas de la seda.

Al mismo tiempo Pekín y Moscú se divierten por unas evidentes inconsistencias. El Pentágono no parece inclinado a anexar Catar. La base aérea Al Udeid y el HQ de Centcom son suficientes. El regente del Pentágono “Mad Dog” Mattis está más que encantado por la venta de 12.000 millones de dólares en los F-15 al “patrocinador del terrorismo”. Mientras Trump “apoya” a la Casa de Saud, Mattis “apoya” a Doha. Y Tillerson se niega a tomar partido.

La CCG (una embrionaria OTAN Árabe) podría estar muerta y enterrada a pesar de la patética danza de la espada de Trump en Riad. Sin embargo Moscú y Pekín –y Teherán– están plenamente conscientes de que estos contratiempos sólo exacerbarán el “excepcionalismo” estadounidense (también conocido como la política del lodazal del “Estado profundo”) que continuará para provocar estragos.

El Califato en “Siria” ahora está muerto, especialmente si Rusia confirma que ha muerto su creador. Es una pena, porque una Siria desestabilizada sería perfecta para desestabilizar a Rusia desde el Cáucaso hasta Asia Central. La inteligencia rusa nunca olvida que hay apenas 900 km de Alepo a Grozni.

Al igual que Terminator, el “Estado profundo” de Estados Unidos está de regreso. Su sueño húmedo sigue siendo crear las condiciones para la desestabilización de una vasta extensión desde Levante hasta el sur de Asia, con posibles futuras olas de terror hacia el norte y el este de Rusia y de China. El objetivo: impedir la coordinación del BRI, la EEU y la OCS.

Agravando el escenario el Pentágono se niega a abandonar Afganistán, una cabeza de puente que causa estragos en Asia Central. ¿Qué podría salir mal? Después de todo, ahora el Dáesh se posiciona en Asia Central, no muy lejos de Xinjiang y el corredor económico entre China y Pakistán (CPEC), un nodo clave para la ruta de la seda.

Aún así la guerra relámpago de Arabia anti-Catar se está desenredando y en el mediano plazo puede precipitar un cambio sísmico monumental, acelerando el ingreso de Irán y de Turquía en la OCS, provocando un entente de Doha con Rusia e Irán y anticipando un duro golpe a la hegemonía del petrodólar. Todo esto debe haber sido discutido en detalle en Astana, en la cumbre de la OCS, en la bilateral Putin-Xi.

El excepcionalismo actúa cada vez más errático, todas las decisiones estratégicas claves descansan en la relación Xi-Putin y lo saben. Por tanto lo indudable es que la OCS estará obligada a involucrarse cada vez más en la protección de su gran proyecto para el siglo XXI, la integración de Eurasia.

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El futuro del trabajo

Mér, 21/06/2017 - 17:01
Joaquin Nieto*, Público

¿Qué va a ser del trabajo a lo largo del siglo XXI? ¿Qué empleos van a desparecer? ¿Cuáles se van a crear? ¿Cómo serán? ¿Alcanzarán para todos? ¿Trabajaremos más o trabajaremos menos? ¿Las generaciones jóvenes emergentes y venideras vivirán mejor o peor que las precedentes? Estas y otras preguntas se las hace cada vez más gente y el interés por responderlas es creciente, pues el trabajo es un componente esencial en las vidas de las personas y es fundamental en la organización de la sociedad, y se percibe que el mundo está cambiando.

La globalización ha abierto una nueva era para la economía, el trabajo y la sociedad; una época de turbulencias y de rápidas transformaciones que generan desafíos sin precedentes. El mundo enfrenta dificultades económicas, ambientales y sociales muy severas, la pobreza y la desigualdad parecen difíciles de eliminar, y hay un recrudecimiento de las tensiones geopolíticas y una exacerbación de los conflictos. La sensación de inseguridad es palpable. Todo ello en un contexto de crisis del empleo y de una situación climática y medioambiental que de no resolverse puede llevar al planeta un colapso socio-ambiental de proporciones inimaginables.

La solución requiere un enfoque multidimensional y una agenda global, los problemas del trabajo no se resolverán sin cambios en las políticas económicas, sociales y medioambientales. Requiere también una perspectiva de medio y largo plazo para definir el futuro del trabajo que queremos.

Todos los países del mundo se han comprometido a dar una respuesta a los desafíos de nuestro tiempo en el marco de Naciones Unidas con una Agenda común para 2030: los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que buscan la paz y la prosperidad para las personas en un planeta sostenible. Son 17 objetivos y 169 metas que incluyen compromisos para afrontar la pobreza y las desigualdades de todo tipo, promoviendo la igualdad de género, el trabajo decente, la protección de los ecosistemas terrestres y marítimos… conformando el programa más transformador que jamás haya adoptado en común la humanidad a lo largo de su historia. Pero es una agenda que – ¡ay! – sólo se cumplirá si la sociedad civil es lo suficientemente exigente como para conseguir que los gobiernos cumplan con esos compromisos.

El trabajo está en una encrucijada. Persisten los efectos de crisis recientes que han dejado un rastro de desempleo con 200 millones de desempleados y empleo vulnerable con un 60% de trabajo informal; mientras perviven situaciones intolerables, como los 168 millones de niñas y niños atrapados en el trabajo infantil o las 21 millones de personas sometidas a la esclavitud moderna del trabajo forzoso. Algunas de estas situaciones, como el trabajo infantil, vienen remitiendo; otras, como el desempleo, parecen haber llegado para quedarse y se están dando cambios en el empleo que generan incertidumbre.

En este mundo con 200 millones de desempleados en el que 74 millones de jóvenes buscan un empleo y no lo encuentran, cada año se incorporan al mercado de trabajo 40 millones de jóvenes. Se necesitarán crear unos 400 millones de empleos en los próximos diez años para atender esa demanda. No es fácil pero es posible.

El impacto de la veloz extensión de las nuevas tecnologías, que incorporan nuevos materiales y procesos, la digitalización, el big data y el internet de las cosas, la inteligencia artificial y la robotización en un contexto de globalización; el crecimiento de la población joven en unos países y del envejecimiento en otros; los crecientes flujos migratorios por razones económicas, ambientales o de seguridad, en un contexto de desigualdad; los efectos de la transición energética para frenar el cambio climático; la fragmentación de los procesos productivos, globalmente interconectados en cadenas mundiales de suministro, que empelan ya a 600 millones de trabajadores; la proliferación de nuevas formas atípicas de empleo relacionadas con plataformas digitales, que responden a nuevas demandas de mercado a la vez que expanden la gig economy el crowdworking y otras formas de informalidad laboral; y los cambios en las relaciones de trabajo que todo eso conlleva… son factores a considerar.

Algunos de estos procesos –como la robotización y la transición energética– destruirán empleos; otros –como la misma robotización y la transición energética, pero también la atención a las nuevas necesidades formativas o los cuidados derivados del envejecimiento de la población– crearán nuevas demandas y nuevos empleos; la mayoría de los procesos, en fin, transformarán los empleos existentes.

Es muy probable que, al igual que ha sucedido en las revoluciones industriales anteriores, el balance cuantitativo sea positivo y los empleos creados sean más numerosos que los empleos que se destruyan. Hoy hay en el mundo 3.300 millones de trabajadores, muchos más que nunca antes en la historia, aunque también haya más habitantes que nunca en el planeta.

La cuestión es que los cambios no provoquen una polarización social, en la que algunos sectores salgan beneficiados, pero otros muchos queden perjudicados y aumenten las bolsas de exclusión social. Porque aunque se creen más empleos que los que se destruyen, los que se crean no lo hacen en el mismo momento ni en el mismo lugar ni con las mismas condiciones que los que se destruyen, y los que se transforman no lo hacen con la misma intensidad en unos sectores y países que en otros. Por ello la clave está en cómo se gestiona la transición para que se maximicen las oportunidades y se limiten los riesgos, para que nadie quede sin protección social y para que todos los empleos y sociedades que los sustentan tengan la oportunidad de formación y adaptación necesaria, de forma que la transición sea justa e inclusiva.

Las trasformaciones tecnológicas, incluida la robotización, abren también las posibilidades para fomentar otro modelo de desarrollo. Un modelo no basado en un imposible crecimiento continuo del uso de los recursos ambientales y energéticos, sino en el ahorro y la eficiencia, las energías renovables, los empleos verdes, la economía del conocimiento, la formación y la atención a las personas,… actividades que necesitan mucho más empleo. Todo dependerá de si se redistribuyen o no los beneficios derivados del aumento de productividad de los avances tecnológicos, y de si se organiza o no una transición justa a través del diálogo social.

La OIT ha lanzado un debate mundial sobre el futuro del trabajo, en el que están involucrados más de 160 países, que no pretende quedarse en un diagnóstico de la situación y sus tendencias, sino comprender la dinámica de los cambios para configurar el futuro del trabajo que queremos.

España no es ajena a las incertidumbres sobre el futuro del trabajo. Tras años de crisis, la economía española lleva catorce trimestres consecutivos de recuperación económica, está reduciendo el desempleo trimestre tras trimestre y en breve alcanzará las cifras de PIB anteriores a la crisis. Pero se observa todavía una recuperación económica sin recuperación social: falta mucho para llegar a los niveles de empleo y de ingresos previos a la crisis, la calidad de los empleos disminuye y la pobreza se cronifica, trabajadores pobres incluidos. Mucha gente se pregunta dónde van los beneficios de la recuperación. El debate sobre el trabajo y su futuro es parte de las conversaciones diarias y preocupaciones de muchas personas; según el CIS la más importante.

En este contexto, el debate abierto también en España con la Conferencia nacional tripartita sobre el Futuro del Trabajo celebrada el pasado 28 de marzo –debate que ahora se extenderá por territorios y sectores y en ámbitos académicos– podría ser una oportunidad para redefinir en un marco de diálogo social el futuro del modelo productivo, de las relaciones laborales y de la protección social, en España y en el mundo, de los que depende el futuro del trabajo.
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*Director de la Oficina de la OIT para España

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Tasas de interés: ¿regreso a la normalidad?

Mér, 21/06/2017 - 10:30
Alejandro Nadal, La Jornada

La Reserva Federal quiere regresar a tasas de interés más cercanas a lo normal. Hace una semana incrementó la tasa de referencia para situarla en el rango de 1 y 1.25 por ciento. Según la Fed esta medida ayudará a mantener firme la recuperación económica y dará mayor estabilidad al mercado de trabajo.

La justificación está rodeada de una fuerte polémica sobre las señales que emanan de la economía estadounidense. Muchos analistas consideran que la muy celebrada recuperación sigue siendo débil. Otros piensan que los indicadores de la evolución del mercado de trabajo no son tan sólidos como lo quieren hacer creer las autoridades económicas. Sin embargo, la Reserva Federal insiste en que las señales económicas son positivas y prepara más incrementos en la tasa de interés para los próximos meses. Es más, la Fed prepara ya la venta de la gigantesca masa de activos que compró a través de sus programas de estímulo vía la flexibilidad monetaria.

La política monetaria en Estados Unidos no llegó a recurrir a tasas nominales negativas, pero sí ha mantenido tasas reales negativas. Y hay otros bancos centrales del mundo capitalista desarrollado que persisten en una postura de tasas nominales negativas. Sobresale el ejemplo del Banco Central Europeo que mantiene una tasa de depósito de menos 0.3 por ciento. El Banco Central de Japón sigue sosteniendo una tasa negativa de 0.1 por ciento sobre reservas excedentes y la tasa de los bonos a 10 años sigue en cero por ciento. Los bancos centrales de Suiza y Suecia mantienen tasas negativas: menos 0.75 y menos 0.35 por ciento, respectivamente. Esas tasas negativas significan que si un agente deposita una cantidad en el banco, al llegar el vencimiento de dicha inversión recibirá menos de lo que originalmente depositó.

Al adoptar esta herramienta de política monetaria los bancos centrales buscaron incentivar el crecimiento económico y aumentar la inflación como instrumento para reducir los gigantescos niveles de endeudamiento heredados del periodo anterior a la crisis. (La inflación permite a los deudores deshacerse de la deuda más rápidamente). Pero las tasas negativas fueron insuficientes para generar crecimiento económico y tampoco han servido mucho para crear presiones inflacionarias. Quizás lo más importante es que esa política monetaria fue insuficiente para fomentar el crédito, en buena medida porque la brecha entre la tasa líder y las tasas que cobran los bancos comerciales sigue siendo enorme. La desregulación del sector bancario que marca esta etapa neoliberal del capitalismo hace imposible reducir ese margen de ganancias de los bancos. En cambio, lo que sí produjo el régimen de tasas negativas fue un entorno de distorsiones e inestabilidad financiera que han pesado mucho sobre la economía mundial.

En efecto, los mercados financieros se han visto marcados por una fuerte volatilidad desde que la política monetaria se internó en el sendero de las tasas negativas. En el mercado bursátil global esta política de tasas negativas fue un acicate para que los inversionistas buscaran mayores rendimientos en operaciones de alto riesgo. La demanda de activos de alto riesgo se incrementó, provocando aumentos artificiales en los precios de estos activos.

El objetivo de la política de tasas cero o negativas en el mercado mundial de divisas era el de revertir los flujos de capital hacia espacios con mayores rendimientos. Se suponía que ese movimiento de salida de capitales afectaría el tipo de cambio, contribuyendo a depreciar la moneda y a promover las exportaciones (y el crecimiento). En los hechos, ese efecto fue muy débil o incluso nulo, como lo demuestra el hecho de que el franco suizo y el yen japonés se han apreciado frente al dólar incluso debido a los anuncios de que las tasas negativas se iban a mantener. La razón es que los flujos de capital y la especulación en los mercados cambiarios se rigen por factores que los modelos simplistas de los bancos centrales no son capaces de tomar en cuenta.

Otra de las consecuencias de esta postura de política monetaria tiene que ver con la demanda agregada que se buscaba promover. En Estados Unidos la tasa nominal llegó a situarse en cero por ciento, y aunque la inflación era muy baja, la tasa real (es decir, descontando la inflación) se hizo negativa. Y eso sirvió para que los ahorradores dejaran de percibir unos 475 mil millones de dólares (mmdd) anuales sobre sus ahorros. Esto significa que una parte de la demanda agregada se vio perjudicada por la política monetaria que pretendía incentivarla. Es claro que este último efecto de las tasas de interés negativas equivale a confiscar recursos de los ahorradores para entregárselos a los dueños de bancos y a agravar la desigualdad.

Salir del pantano de las tasas negativas puede parecerle positivo a la Reserva Federal. Pero el regreso al crecimiento estable no será posible mientras la política fiscal siga atrapada en la ciénega de la austeridad.

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El petróleo hacinado en buques cisterna en el mar alcanza máximos de 2017

Mar, 20/06/2017 - 15:47

Los operadores de petróleo están almacenando cada vez más crudo en el mar ante el constante crecimiento de la oferta en la región del Atlántico. Esto, sin duda, es una señal de que el mercado aún se encuentra lejos de encontrar el reequilibrio entre oferta y demanda que esperaba la OPEP el año pasado, cuando la organización se propuso reducir las reservas de oro negro a nivel mundial. El petróleo se hunde hasta mínimos de los últimos siete meses: el Brent pierde los 46 dólares.

La cantidad de petróleo almacenada en buques cisterna alcanzó 111,9 millones de barriles este mes, una cifra récord para 2017, según Kpler, una empresa que analiza este tipo de operaciones. Los volúmenes más grandes de petróleo almacenado están en el Mar del Norte, Singapur e Irán. Estas regiones representan la mayor parte del aumento, según los datos recogidos por Bloomberg.

La acumulación de crudo en el mar se está produciendo a pesar de que la Organización de Países Exportadores de Petróleo y otras 11 naciones, encabezadas por Rusia, rebajaron su producción. Desde que comenzó el año, esos países trataron de recortar casi 1,8 millones de barriles por día del mercado, pero el mayor bombeo de crudo en EEUU y África, junto a un crecimiento de la demanda lento en Asia han ayudado a hacer casi inapreciables los esfuerzos del cártel.

Como resultado de este superávit persistente en el mercado, los precios del petróleo al contado están bajando más que el crudo que se negocia para entregas a futuro. Este tipo de estructura, llamada contango, puede también incentivar a los operadores a almacenar el petróleo en busques cisterna para su posterior entrega. No obstante, los datos recopilados por Bloomberg y E.A. Gibson Shipbrokers señalan que todavía no se ha llegado a esa situación. Por ahora, los operadores están intentando colocar el petróleo en cuanto surge la ocasión, pero el problema es que hay demasiado crudo dando vueltas.

Este mes, Royal Dutch Shell está volviendo a vender crudo de la zona de Forcados, en Nigeria, que ha estado fuera de servicio durante más de un año tras un ataque de guerrilleros contra un oleoducto submarino. Ahora se anticipa que las exportaciones de Forcados promediarán unos 285.000 barriles por día en agosto, lo que podría disparar la producción de Nigeria.

Además, el campo petrolífero más grande de Libia, Sharara, retomó la producción tras varias interrupciones, y hoy ya se extraen de ahí unos 270.000 barriles por día, el nivel previo a las interrupciones, según la estatal National Oil. La producción libia es la más fuerte desde 2013 y se prevé que aumente algo más en los próximos meses.

En EEUU, la extracción de crudo se encuentra en una tendencia ascendente desde octubre de 2016: el mes pasado alcanzó los 9,34 millones de barriles por día, el nivel más alto desde agosto de 2015.

Dentro de EEUU cabe destacar la fortaleza del shale, que en julio alcanzará los 5,475 millones de barriles diarios, de los que 2,470 saldrán de la famosa Cuenca Pérmica, que es con diferencia la región que más barriles suma cada mes al cómputo total, según el informe de junio de la EIA que analiza el rendimiento de las regiones más importantes en la producción de shale en EEUU.

Por otro lado, el número de plataformas de perforación activas ha crecido durante 22 semanas consecutivas, un récord, que podría prolongarse a medida que los productores de shale cumplan con sus planes de expansión, según datos de Baker Hughes. Además, las exportaciones estadounidenses de crudo rompieron otro récord con 1,1 millones de barriles exportados por día en febrero.

Las reservas de crudo en el Mar del Norte probablemente no se consumirán a corto plazo si no se imponen fuertes descuentos para los clientes de Asia. "Los informes sobre el comercio en la zona señalan que las compras de las refinerías asiáticas han estado 'dormitando' en las últimas semanas, aunque podrían comenzar a despertar en próximas semanas", según comenta en una nota de investigación David Martin, analista de JPMorgan Chase.

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Las tres veces que EEUU intentó descarrilar la nueva ruta de la seda

Lun, 19/06/2017 - 08:01
Alfredo Jalife-Rahme, La Jornada

No hay que subestimar la gira triunfal del atribulado Trump a Israel (su aliado predilecto, emocional y familiar) y a Arabia Saudita: su financiero que realizó la mayor compra de armas de la historia por 110 mil millones de dólares, afianzó su alianza militar y petrolera con EEUU, y encabezó dos relevantes cumbres con el polémico Trump: 1) la de las seis petromonarquías del Consejo de Cooperación del Golfo, y 2) la Árabe-Islámico-Estadounidense de 55 países de carácter sunnita que puso en jaque a la teocracia chiíta excluida de las dos cumbres.

La santa alianza de Trump con Israel y Arabia Saudita pretende horadar el flanco sur de la nueva ruta de la seda (B&R) del binomio China/Rusia (http://goo.gl/RHPZLc). Sería grave error de juicio geoestratégico cesar de vislumbrar el cronograma competitivo de la cumbre B&R en Pekín, el 14 de mayo, con el inicio de la gira acrobática de Trump a Arabia Saudita e Israel, seis días después. No es la primera vez que Estados Unidos (EEUU), antes y después de Trump, intenta descarrilar el B&R. Ya el politólogo ruso Rostislav Ishenko había advertido que B&R representa “una amenaza directa al bienestar de EEUU, que tratará de frenarla a todo coste (http://goo.gl/8iaw5T)”.

Ishenko arguye que los proyectos de binomio China/Rusia y el de EEUU chocarán (sic) en Europa, la región que lo decidirá todo, ya que “todos los escenarios del comercio euroasiático suponen la presencia de un socio grande: la Unión Eu­ropea (UE). Es un enorme mercado para Rusia y China y también propietaria de altas tecnologías. El tránsito euroasiático de las mercancías sólo tiene sentido si las compra y las vende Europa. A EEUU le queda todavía la posibilidad de eliminar a la UE como socio del proyecto ruso-chino.

El descuartizamiento de Europa, escenario de las rutas comerciales terminales de Rusia y China, harían más fuerte a Washington, según Ishenko, ya que la posibilidad de una comunidad euroasiática con la alianza ruso-china en su núcleo atemoriza enormemente a EEUU y, en caso de formarse, Washington perdería el control de las rutas comerciales mundiales, que se trasladarán de las vías oceánicas a las estepas de Eurasia. Así, “EEUU se encontraría en la periferia del comercio mundial […], y su capacidad de dar un impulso a su propia economía disminuiría considerablemente”.

Que ni duda quepa que EEUU, antes o después de Trump –porque se trata de un asunto geoestratégico de vida y muerte para EEUU– intentará descarrilar a la Unión Económica Euroasiática apadrinada por el zar Vlady Putin, quien busca crear desde hace siete años un espacio económico compartido desde Lisboa hasta Vladivostok que se empata con el esquema B&R que lanzó el mandarín Xi 3 años más tarde”.

Ishenko devela el plan desestabilizador de EEUU que alrededor de 2015 realizó tres intentos coordinados de perjudicar el proyecto de una Eurasia integrada. Evoca los tres intentos fallidos de EEUU con Obama: 1) la Primavera Árabe; 2) la crisis ucraniana, y 3) los tratados mercantilistas globales de EEUU: TPP y TTIP. Le faltó agregar el más pernicioso de todos: TISA (http://goo.gl/2H94DS).

La Primavera Árabe –que la prensa saudita acusa a Obama y Hillary Clinton de haber fomentado mediante la carta de los Hermanos Musulmanes–, según Ishenko, tuvo como objetivo desestabilizar Oriente Próximo por décadas, con islamitas radicales que desatan guerras contra cualquier manifestación de civilización. Y “el desmantelamiento del norte africano –de Túnez a Egipto–, de Siria y, finalmente, de Turquía, bloquearía por completo el flanco sureño (sic) de la nueva ruta de la seda”.

La crisis ucraniana tenía el propósito de empantanar a Rusia y paralizar sus recursos, limitando la capacidad de Moscú de operar en las regiones de importancia para EEUU. Además, busca(ba) enemistar a Rusia y a la UE, bajando la rentabilidad del enorme proyecto logístico euroasiático.

Como tercer esquema del torpedeo a Eurasia, EEUU buscó operar “los tratados comerciales globales –TTIP y TPP–”, mediante los cuales “EEUU planeaba ofrecer una ‘alternativa real’ a las rutas comerciales euroasiáticas destrozadas y asegurar su dominio económico y político a largo plazo”. Pero, en los tres intentos de descarrilamiento del B&R por la dupla Obama/Hillary Clinton, EEUU no contó con la astucia y la réplica de sus dos adversarios geoestratégicos: Rusia y China.

El idílico plan de la dupla Obama/Hillary se desmoronó cuando Rusia no cayó en la trampa ucraniana, según RI quien aduce que la nueva Ucrania fue diseñada como un agujero negro para recursos. Ucrania ha sido despojada de sus recursos primarios y de sus reservas internacionales que ya no le pertenecen y que ahora han sido prácticamente embargadas por el FMI, cuando su divisa, grivna, ha perdido sustancialmente su valor (http://goo.gl/ytuZPk).

La trampa era doblemente económica y financiera en Ucrania, destrozada deliberadamente por sus socios occidentales. Cuando Rusia no acudió al rescate de Ucrania, diseñado como trampa, entonces EEUU y la UE perdieron su interés hacia Kiev. La astucia rusa le permitió llevar una política exterior activa en Oriente Próximo y, con un esfuerzo mínimo, Moscú cambió por completo la situación en Siria donde la guerra civil continúa todavía, pero los islamitas radicales ya no pueden ganarla.

Además, en 2013 Egipto rechazó la Primavera Árabe y ahora goza de estrechas relaciones con Rusia, mientras Turquía, a pesar de un periodo político turbulento, se encuentra estable”. Desde Siria pasando por Egipto hasta Turquía, y a partir de haber eludido la trampa ucraniana, las acciones de Rusia protegieron el flanco sureño (sic) de la nueva ruta de la seda que la hicieron garante de la estabilidad de la región.

Ishenko juzga que EEUU todavía tiene su último as bajo la manga y nunca aceptará una derrota estratégica que lo ponga en la periferia del comercio mundial cuando aún tiene opciones para detenerla, menos sofisticadas y confortables, pero eficaces. ¿La triunfal gira de Trump a Arabia Saudita e Israel constituye su último as bajo la manga? Una de las medidas de EEUU consiste en contraponer a Rusia y a China, ofreciendo ventajas y trueques a cada uno para que rompan su alianza, pero las dos potencias se dan cuenta de que tras derrotar a uno de los oponentes, Occidente se alzará inmediatamente contra el segundo. Una de las fortalezas de EEUU consiste en exacerbar la presión mediática para amarrar navajas entre Rusia y China.

A juicio de Ishenko, “al integrar a los países de Oriente Próximo en los grandes proyectos logísticos –el gasoducto Turk Stream con Turquía y el fortalecimiento de la presencia de Egipto en el mar Rojo–, Rusia controla directa o indirectamente todas las rutas comerciales del Ártico al golfo Pérsico, mientras sus socios voluntariamente abogan por la cooperación con el Kremlin”. Suena impactante el concepto marítimo que conecta el océano Ártico al golfo Pérsico y al mar Rojo. Trump todavía no expone su política sobre el océano Ártico. Sea cual fuere su causal, el cambio climático deshielará el océano Ártico que conectará China y Rusia con los mercados de la UE, si es que EEUU no la despedaza antes.

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¿Por qué Trump decidió acusar a Qatar de financiar el terrorismo?

Dom, 18/06/2017 - 07:13
Robert Fisk, La Jornada

El diminuto emirato sabe quiénes son sus verdaderos amigos después de haber sido abandonado por el presidente estadounidense. Pero en los círculos qataríes existen temores de que esto no fue, después de todo, una casualidad. ¿Qué rayos hizo que el presidente Donald Trump identificara a Qatar, con una larga relación con Estados Unidos y que hospeda a 10 mil elementos del ejército en su más grande base militar en Medio Oriente, como un financiador del terrorismo? ¿Alguien le informó erróneamente sobre la región? ¿O está el señor Trump resentido, como se preguntan algunos empresarios qataríes, porque un trato de bienes raíces que perseguía el entonces futuro presidente estadounidense con los gobernantes del emirato fracasó en 2010?

Clayton Swisher, el periodista de investigación que descubrió los Papeles de Palestina en 2011 –que detallan las pláticas secretas entre israelíes y la Autoridad Nacional Palestina con la entonces secretaria de Estado estadounidense, Condoleeza Rice–, dice que Trump y su hija Ivanka visitaron Qatar hace siete años. Ahí, señala, se acercaron a dos altos funcionarios qataríes encargados de inversiones y buscaron su ayuda. Uno era Husein Al Abudllah, miembro del consejo ejecutivo de la Autoridad de Inversiones de Qatar (QIA, por sus siglas en inglés). El otro era el jeque Hamid bin Jaseem al Thani, miembro de la familia real, quien entonces fungía como primer ministro.

En un reportaje publicado en The Huffington Post, Swisher afirma que las pláticas fracasaron y que Al Abdullah quedó asombrado por la forma en que Trump presentó su propuesta para un fondo de bienes raíces que estaba en dificultades: ni Hamid, ni Al Abudllah le dieron dinero qatarí.

El QIA es el segundo fondo soberano de riqueza con activos por 338 mil millones de dólares.

Swisher agregó que, con todo, Ivanka Trump regresó a Qatar con su esposo, Jared Kushner, en busca de un trato diferente que involucraba la propiedad de Kushner, ubicada en el 666 de la Quinta Avenida. Las pláticas sobre este asunto continuaron hasta 2016. Swisher también cree –y afirma haber descubierto esto– que el padre de Kushner, Charles, estaba en discusiones con Hamid, quien ya era un empresario independiente pues había dejado ya el puesto de primer ministro, y le solicitó 500 millones de dólares, pero Qatar le dijo a Charles Kushner que tendría que encontrar mil 200 millones en algún otro lado. Estás pláticas, según Swisher, continuaron hasta hace unos meses.

Si Trump se ha vuelto contra Qatar –y nadie ha explicado hasta ahora por qué sucedió esto– el pequeño emirato ha descubierto amigos regionales que no sabía que tenía. Omán ha enviado una flotilla de barcos mercantes con alimentos a Doha. Lo mismo hizo Marruecos. En este último caso, el rey Mohammed VI buscaba neutralizar, de manera muy suave, como es él, numerosas manifestaciones públicas en Hoceima, en la región de Rif, y sus alrededores.

Estas protestas surgieron después de que un pescador fue asesinado (no se sabe si con ayuda de la policía local) y fue arrestado un político muy popular. La muerte del hombre parece un espeluznante paralelismo con otras muertes de individuos que catalizaron revoluciones en Túnez y Egipto. Como sugirió un cínico qatarí hace unas horas, el gesto del rey hacia Qatar puede ayudar a mantener su popularidad política en casa. Es Ramadán y el gesto (del rey) Mohammed será juzgado con agrado por su pueblo. Agregó: Él sabía lo que estaba haciendo cuando decidió enviarnos alimentos.

Otro qatarí menos irónico también señaló que las importaciones turcas de alimentos están ayudando a que haya menos escasez en Doha. “Solíamos importar de Arabia Saudita… pero la comida turca es mucho mejor”, afirmó; y podría tener razón.

Irán también intentó, de manera por demás sagaz, ayudar a Qatar al ofrecer abrirle su espacio aéreo a la aerolínea Qatar Airways, que ya no puede sobrevolar Arabia Saudita o los Emiratos Árabes Unidos.

Kuwait, que ayudó a fundar el Consejo de Cooperación del Golfo, no quiere que la alianza por la que luchó tanto colapse y por ello los kuwaitíes intentan mediar en el conflicto.

Lo que más intriga, sin embargo, es la reacción de Vladimir Putin a la crisis de Qatar. Rápidamente expresó su apoyo a Qatar, aunque evitó hacer cualquier crítica a Arabia Saudita. Y no es de extrañar. Sólo unos días antes de que casi todos los países del golfo Pérsico rompieran relaciones con Qatar, el segundo heredero de la corona y ministro de Defensa, Mohammed bin Salman –quien además es héroe de la desastrosa guerra con Yemen–, visitó el Kremlin para charlar con Putin.

Evidentemente, estas conversaciones se centraron sobre Siria y los precios del petróleo. Pero ahora los qataríes y sin duda los sauditas se preguntan si el segundo príncipe heredero no le dijo a Putin sobre la crisis que se avecinaba, y si Putin advirtió a Arabia Saudita no invadir Qatar.

Después de todo, si de algo se puede acusar a Putin es de la violenta represión de los rebeldes en Siria. Otra cosa es si él se puede erigir como un pacificador en el Golfo Pérsico.

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