Jaque al neoliberalismo

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Una mirada no convencional al modelo económico, la globalización y las fallas del mercadoMarco Antonio Morenonoreply@blogger.comBlogger7115125
Actualizado: fai 10 horas 37 min

El fin del Imperio del dólar

Xov, 19/04/2018 - 13:34
El petroyuán-oro es una moneda mundial respaldada por el petróleo y el oro, algo que Estados Unidos ya no puede hacer
Wim Dierckxsens y Walter Formento, Krítica

“Todos los exportadores de petróleo a China tendrán que aceptar en primer lugar la moneda china, el yuan a cambio de petróleo. Como incentivo, los chinos ofrecen cambiar los yuanes convertibles en oro”

El imperio del dólar está llegando a su fin. El dólar está a punto de dar un importante paso hacia atrás. En 1944-1945 el dólar-oro se impone luego que Estados Unidos (EUA) se ubicará como uno de los ganadores la Segunda Guerra Mundial y lograra imponer su moneda al Reino Unido, desplazando a la libra esterlina de su lugar de moneda de referencia mundial.

A principios de los años setenta se produce la crisis del dólar-oro (que venía arrastrándose desde 1967) y el dólar dejó de tener respaldo en oro, sin embargo el acuerdo obtenido por el exsecretario de Estado de EUA Henry Kissinger y la Casa de los Saud en Arabia Saudita permitió el nacimiento del llamado petrodólar.

El petrodólar fue la moneda que vino a expresar los intereses de las corporaciones multinacionales estadounidenses ya expandidas a Europa y Japón. En realidad el petrodólar no es la moneda nacional del conjunto de los capitales industriales estadounidenses porque son las corporaciones multinacionales estadounidenses las que dominaban la producción, el comercio mundial y el consumo mundial de energía basada en el petróleo. Por esta razón económica pudieron pactar e imponer esta nueva moneda de referencia mundial, el petrodólar, que en la práctica es una herramienta de extorsión que obliga a todos los países a cambiar producción y trabajo real por una moneda creada a pura deuda, sin respaldo.

Hoy existen cada vez más países que ven el dominio del dólar como un obstáculo para su soberanía y su buen desenvolvimiento dentro de la economía global, lo cual muestra su actual crisis de hegemonía. En el pasado reciente países relativamente pequeños como Irak y Libia fueron invadidos al pretender negociar el petróleo por fuera del ámbito del dólar, y hoy existe una amenaza real de invasión sobre Venezuela porque ha establecido su derecho a negociar su petróleo por fuera del ámbito del dólar.

Es preciso saber que en esta misma coyuntura los países multipolares BRICS con China a la cabeza, el eje con mayor crecimiento económico en los años recientes, se plantearon seriamente lanzar el petroyuán-oro como moneda de referencia mundial. Con el ascenso de este rival –con suficiente fortaleza en diversos planos– por primera vez desde 1944, se podrá hablar con propiedad de un próximo desplazamiento del dólar como moneda dominante, pues ya ha perdido su hegemonía.

El petroyuán-oro es un esquema de moneda mundial que no solo está respaldada por la materia prima más importante, el petróleo, sino también está anclada en el oro, algo que EUA ya no puede hacer. Su ventaja radica en ser un esquema monetario de las economías más dinámicas, que además son grandes productoras y compradoras de oro y que han conformado gigantescas reservas en oro para respaldar al yuan, que por sí sólo no podría avanzar e imponerse.

El 26 de marzo de 2018, después de haberlo pospuesto varias veces, China finalmente tomó la decisión de lanzar en la Bolsa Internacional de Energía el esquema de cambio petroyuán-oro, hecho que producida un cambio de fondo del sistema monetario internacional.

Todos los exportadores de petróleo a China tendrán que aceptar en primer lugar la moneda china, el yuan, a cambio de petróleo. Como incentivo, los chinos ofrecen cambiar los yuanes convertibles en oro. También la Bolsa de Valores de Hong Kong emitirá contratos a futuro en yuanes –en el comercio de petróleo– que serán igualmente convertibles en oro. Los exportadores de petróleo incluso podrán retirar dichos certificados de oro fuera de China, es decir, el petroyuán estará disponible para pagarse hasta en los llamados “Bullion Banks” en Londres. Con la introducción del petroyuán se nos presenta el mayor desafío directo para el dólar, hasta hoy la moneda dominante a nivel mundial en los contratos de petróleo.

La estrategia de China multipolar será no atacar frontalmente al sistema del petrodólar, sino minarlo progresivamente para hacer que el yuan y otras monedas como el euro, el yen, etc., lleguen a ser tan imprescindibles como el dólar, es decir, construir un mundo multipolar de monedas. Hay acuerdos entre el Banco Central de China (PBoC) y el Banco Central de la Unión Europea (BCE) para permitir intercambios directos entre el yuan y el euro. Han firmado estos acuerdos para hacer posible que, finalmente, ambas monedas se fortalezcan mutuamente de manera autónoma y fomenten la interpenetración de los sistemas financieros de ambas regiones. Lo anterior es una clara señal que la Unión Europea mantiene la puerta abierta para integrarse al mundo multipolar.

No solamente hay una amenaza externa para el dólar, el mayor peligro, en nuestra opinión, se encuentra al interior mismo de los EUA. El capital financiero globalista está haciendo todo lo posible para generar un colapso bursátil y atribuírselo a las "fuerzas del mercado", utilizando para ello a sus propios conglomerados de comunicación para esta operación de golpe de Estado del soft power de la manipulación.

El globalismo financiero puede llevarnos a una gran crisis económica financiera no vista desde 1930. Es la crisis de la gran burbuja armada desde los tiempos de Alan Greenspan, quien asumió la presidencia de la Reserva Federal (Fed) en 1987 y la dejó en febrero de 2006, crisis que hoy intentan atribuírsela, por todos los medios, a la “mala” administración del Gobierno de Trump.

El partido demócrata de EUA, verdadero representante político del establishment del capital financiero globalizado, encontraría allí el momento oportuno para forzar el impeachment (destitución) del presidente Trump. De esta manera el globalismo financiero no solo podría sacar fuera de juego a Trump y a los funcionarios que expresan el interés del continentalismo financiero estadounidense y de los capitales nacionales marginados por los globalistas, sino que retomaría el control del Gobierno en EUA, para imponer una moneda global a disposición desde el Banco de Basilea, el banco central de todos los bancos centrales del mundo, bajo pleno control del capital financiero globalizado y más en concreto, bajo la hegemonía del imperio de la globalista Rothschild House.Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

FMI advierte que la escalada de la deuda pone en riesgos a toda la economía

Xov, 19/04/2018 - 08:21

El Fondo Monetario Internacional (FMI) alertó que la deuda global se encuentra en máximos históricos, al alcanzar el 225% del PIB mundial, superando incluso el pico registrado en 2009, por culpa en gran parte del creciente endeudamiento de China.

“La mayoría de la deuda pertenece a economías avanzadas, pero China por sí sola ha contribuido al 43% del incremento desde 2007”, apuntó el director de Asuntos Fiscales del Fondo, el portugués Vitor Gaspar, en la presentación del informe fiscal en el marco del encuentro de primavera del organismo. China, Japón y Estados Unidos son responsables de más de la mitad de la deuda global, un dato significativamente mayor que su participación en la productividad global, según el informe divulgado este miércoles.

Comparado con el pico anterior en 2009, el mundo está ahora un 12% del PIB más endeudado, hasta los 164 billones de dólares, un incremento ocasionado por culpa de un repunte de la deuda pública y de la del sector privado no financiero. En este sentido, el FMI destacó en su análisis que la deuda pública se encuentra en máximos en economías avanzadas y emergentes, a un nivel “no visto desde la Segunda Guerra Mundial”, dijo Gaspar para poner en contexto el dato.

La deuda pública juega un papel importante en este aumento global, lo que refleja el colapso económico durante la crisis financiera mundial y la respuesta política, así como los efectos de la caída de 2014 en los precios de las materias primas y el rápido crecimiento del gasto en el caso de los mercados emergentes y los países en desarrollo de bajos ingresos. La media de deuda respecto al PIB de los países avanzados se sitúa en el 105%, mientras que en las economías emergentes, el pasivo está al 50% de su producto.

“En el pasado, estos datos se han asociado con crisis fiscales. El endeudamiento de los emergentes sólo era superior en la década de los ochenta, un periodo que se ganó el apodo de década perdida en Latinoamérica”, agregó el funcionario del Fondo. En general, los pronósticos del FMI indican que la relación entre la deuda pública y el PIB descenderá en los próximos cinco años en aproximadamente dos tercios de los países, una bajada condicionada a que los países cumplan sus compromisos.

No obstante, Gaspar señaló que la reforma fiscal aprobada en diciembre por el Congreso estadounidense significará un incremento del déficit público de un billón de dólares para la economía de EEUU, es decir, más del 5% de su PIB. Según sus perspectivas, la deuda de EEUU crecerá del 108% del PIB registrado en 2017 al 117% en el año 2023.
Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Facebook en el capitalismo crepuscular

Mér, 18/04/2018 - 13:13
Alejandro Nadal, La Jornada

En junio de 1999 un estudiante universitario llamado Shawn Fanning puso en operación una plataforma para compartir música. La innovación permitía a los usuarios acceder a la música almacenada en sus computadoras en condiciones de reciprocidad. Fanning bautizó su plataforma como Napster, apodo que usaba para burlarse de los hackers.

Napster no era una red centralizada y permitía a los participantes tener acceso a una vasta discoteca a un costo marginal: en su apogeo llegó a contar con más de 70 millones de usuarios. Y luego, las cosas se pusieron feas.

Fanning fue demandado por las compañías disqueras y en 2001 perdió el juicio por promover la descarga ilegal de material protegido por las leyes de derechos de autor que amparaban a las disqueras. Así se impusieron los esquemas centralizados y de paga. Los nostálgicos de los años en que se pensaba que el capitalismo desaparecería porque las redes sociales hacían obsoletos los viejos esquemas de concentración de poder deben reconsiderar su análisis.

La comparecencia de Mark Zuckerberg ante el Congreso estadounidense hace unos días fue una farsa y un episodio más de la campaña de "pido perdón" del creador de Facebook. También mostró que la mayoría de los legisladores no sabía nada sobre el funcionamiento de la plataforma. Cada legislador tuvo cinco minutos para hacer preguntas, así que el interrogatorio fue superficial y sólo sirvió como operación de relaciones públicas del jefe de Facebook. También reveló que Zuckerberg no sabe nada de historia, economía ni ética.

No es la primera vez que un escándalo marca las operaciones de Facebook. En 2010, el Wall Street Journal descubrió que esa aplicación estaba vendiendo información privada sin el consentimiento de los usuarios a compañías rastreadoras de Internet y agencias de publicidad. Peor aún: en 2014, Facebook llevó a cabo experimentos sobre las cuentas de 689 mil usuarios (sin su conocimiento) y mostró que era posible hacerlos sentir más optimistas o pesimistas mediante la manipulación de las informaciones que supuestamente les enviaban sus amigos en un proceso denominado contagio emocional. El experimento mostró que la formación de opiniones podía condicionarse por el consumo dirigido de noticias y que esto podía tener graves repercusiones sobre preferencias electorales.

Hay sabemos que entre 2015 y 2016, Facebook vendió más de 100 mil dólares de espacio publicitario a “granjas de trolls” en Rusia y que 126 millones de cuentas de usuarios estadounidenses estuvieron expuestas a noticias enviadas por estos perfiles falsos de supuestos ciudadanos concernidos. No estoy implicando que la elección de Trump se decidió de este modo, eso nunca lo sabremos (las corruptelas y el entreguismo del Partido Demócrata fueron más importantes). Lo que quiero destacar es que hoy que se destapa la cloaca con los tratos con la empresa Cambridge Analytica se abren nuevas perspectivas sobre las relaciones entre la agregación de datos individuales y el modus operandi del capitalismo contemporáneo.

Las palabras big data denotan un acervo gigantesco de información personalizada que sólo un poderoso algoritmo puede procesar para elaborar un perfil preciso de cada usuario con fines comerciales. Lo importante es no sólo el uso comercial de estas bases de datos, sino el hecho de que colosos como Amazon, Google o Facebook pueden ahora incursionar en la manipulación política y hasta en funciones propias de un gobierno. El modelo de capitalismo financiero que hoy domina la economía mundial tolera y parece promover estas nuevas incursiones en el mundo del big data.

Y es que la acumulación y procesamiento de datos personales permite profundizar la apropiación de nuevos espacios de rentabilidad para un capitalismo que sufre una caída crónica en la tasa media de ganancia desde hace cuatro décadas. El neoliberalismo se ha basado en la supresión salarial y la destrucción del poder social y político de la clase trabajadora. Aun así no ha podido contrarrestar su crisis de rentabilidad ni evitar la concentración de la riqueza y tampoco ha podido evitar el semiestancamiento en el que se encuentra la economía mundial. En ese contexto, agregar y cosechar datos es una oportunidad que el capitalismo no quiere desperdiciar. Y para aprovecharla se ha llevado a un nuevo estándar la mercantilización de las relaciones sociales. El gigantismo y la concentración de poder se han intensificado para convertir la esfera de la vida privada en mercancía.

Por cierto, en México el consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE) anunció hace poco que se había firmado un convenio con Facebook para evitar que las noticias falsas desorientaran a los votantes y afectaran el proceso de las próximas elecciones. El momento escogido para suscribir tal convenio no pudo ser más desafortunado. En medio del peor escándalo en la historia de Facebook, poco faltó para que el INE lo elevara a rango de autoridad electoral. ¿Quién decidirá lo que es noticia falsa? ¿El INE? El atraso e incompetencia de los funcionarios del instituto electoral son ejemplares.
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Facebook en el capitalismo crepuscular

Mér, 18/04/2018 - 13:13
Alejandro Nadal, La Jornada

En junio de 1999 un estudiante universitario llamado Shawn Fanning puso en operación una plataforma para compartir música. La innovación permitía a los usuarios acceder a la música almacenada en sus computadoras en condiciones de reciprocidad. Fanning bautizó su plataforma como Napster, apodo que usaba para burlarse de los hackers.

Napster no era una red centralizada y permitía a los participantes tener acceso a una vasta discoteca a un costo marginal: en su apogeo llegó a contar con más de 70 millones de usuarios. Y luego, las cosas se pusieron feas.

Fanning fue demandado por las compañías disqueras y en 2001 perdió el juicio por promover la descarga ilegal de material protegido por las leyes de derechos de autor que amparaban a las disqueras. Así se impusieron los esquemas centralizados y de paga. Los nostálgicos de los años en que se pensaba que el capitalismo desaparecería porque las redes sociales hacían obsoletos los viejos esquemas de concentración de poder deben reconsiderar su análisis.

La comparecencia de Mark Zuckerberg ante el Congreso estadounidense hace unos días fue una farsa y un episodio más de la campaña de "pido perdón" del creador de Facebook. También mostró que la mayoría de los legisladores no sabía nada sobre el funcionamiento de la plataforma. Cada legislador tuvo cinco minutos para hacer preguntas, así que el interrogatorio fue superficial y sólo sirvió como operación de relaciones públicas del jefe de Facebook. También reveló que Zuckerberg no sabe nada de historia, economía ni ética.

No es la primera vez que un escándalo marca las operaciones de Facebook. En 2010, el Wall Street Journal descubrió que esa aplicación estaba vendiendo información privada sin el consentimiento de los usuarios a compañías rastreadoras de Internet y agencias de publicidad. Peor aún: en 2014, Facebook llevó a cabo experimentos sobre las cuentas de 689 mil usuarios (sin su conocimiento) y mostró que era posible hacerlos sentir más optimistas o pesimistas mediante la manipulación de las informaciones que supuestamente les enviaban sus amigos en un proceso denominado contagio emocional. El experimento mostró que la formación de opiniones podía condicionarse por el consumo dirigido de noticias y que esto podía tener graves repercusiones sobre preferencias electorales.

Hay sabemos que entre 2015 y 2016, Facebook vendió más de 100 mil dólares de espacio publicitario a “granjas de trolls” en Rusia y que 126 millones de cuentas de usuarios estadounidenses estuvieron expuestas a noticias enviadas por estos perfiles falsos de supuestos ciudadanos concernidos. No estoy implicando que la elección de Trump se decidió de este modo, eso nunca lo sabremos (las corruptelas y el entreguismo del Partido Demócrata fueron más importantes). Lo que quiero destacar es que hoy que se destapa la cloaca con los tratos con la empresa Cambridge Analytica se abren nuevas perspectivas sobre las relaciones entre la agregación de datos individuales y el modus operandi del capitalismo contemporáneo.

Las palabras big data denotan un acervo gigantesco de información personalizada que sólo un poderoso algoritmo puede procesar para elaborar un perfil preciso de cada usuario con fines comerciales. Lo importante es no sólo el uso comercial de estas bases de datos, sino el hecho de que colosos como Amazon, Google o Facebook pueden ahora incursionar en la manipulación política y hasta en funciones propias de un gobierno. El modelo de capitalismo financiero que hoy domina la economía mundial tolera y parece promover estas nuevas incursiones en el mundo del big data.

Y es que la acumulación y procesamiento de datos personales permite profundizar la apropiación de nuevos espacios de rentabilidad para un capitalismo que sufre una caída crónica en la tasa media de ganancia desde hace cuatro décadas. El neoliberalismo se ha basado en la supresión salarial y la destrucción del poder social y político de la clase trabajadora. Aun así no ha podido contrarrestar su crisis de rentabilidad ni evitar la concentración de la riqueza y tampoco ha podido evitar el semiestancamiento en el que se encuentra la economía mundial. En ese contexto, agregar y cosechar datos es una oportunidad que el capitalismo no quiere desperdiciar. Y para aprovecharla se ha llevado a un nuevo estándar la mercantilización de las relaciones sociales. El gigantismo y la concentración de poder se han intensificado para convertir la esfera de la vida privada en mercancía.

Por cierto, en México el consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE) anunció hace poco que se había firmado un convenio con Facebook para evitar que las noticias falsas desorientaran a los votantes y afectaran el proceso de las próximas elecciones. El momento escogido para suscribir tal convenio no pudo ser más desafortunado. En medio del peor escándalo en la historia de Facebook, poco faltó para que el INE lo elevara a rango de autoridad electoral. ¿Quién decidirá lo que es noticia falsa? ¿El INE? El atraso e incompetencia de los funcionarios del instituto electoral son ejemplares.
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China se prepara para lo peor y acumula grandes cantidades de petróleo

Mar, 17/04/2018 - 21:26

China está incrementando sus reservas estratégicas de petróleo a un ritmo superior al de los años pasados. El gigante asiático busca pertrecharse ante posibles conflictos internacionales que conviertan a esta materia prima en un bien más preciado todavía. Pekín también está ejecutando esta operación porque teme que el conflicto comercial con EEUU gane fuerza en los próximos meses y se reduzca el comercio bilateral entre ambos países, según la Agencia Internacional de Energía (IEA por la sigla en inglés).

El mayor comprador de petróleo del mundo está incrementando este año sus Reservas Estratégicas de Petróleo a un ritmo de 95.000 barriles por día, casi un 30% más rápido que el año pasado, según destacaron el pasado viernes los expertos de la organización de energía, con sede en París, en su informe mensual.
Según ha declarado la propia AIE, China se ha pasado los últimos 15 años creando "el programa de reservas estratégicas de crudo más ambicioso del mundo desde la década de 1970. El ritmo se había desacelerado en los últimos años debido a los retos técnicos de las instalaciones subterráneas y a una menor urgencia en "una era de abundante oferta", aseguran los expertos de la agencia.

El comercio de crudo ha quedado hasta ahora al margen de las recíprocas medidas arancelarias de los dos países y, como pronosticaron algunos analistas, es improbable que la disputa lo afecte dado que los gobernantes de ambos países han bajado el tono de su retórica. Otros observadores del mercado, sin embargo, han advertido que una imposición de gravámenes a las importaciones chinas de petróleo de EEUU podría generar tensiones en los mercados de crudo.

"Si las tensiones comerciales actuales entre EEUU y China aumentaran, y dado que Estados Unidos es un proveedor cada vez más importante para las refinerías chinas, es posible que el programa de SPR (Reserva Estratégica de Petróleo) gane fuerza", asegura la AIE. China podría acelerar las compras de crudo antes de que las tensiones comerciales y geopolíticas lleven al crudo hacia cotas más altas.

El país asiático está incrementando con fuerza las importaciones de crudo estadounidense después de que en 2015 terminase la prohibición vigente durante 40 años en EEUU de exportar crudo extraído en dentro del país. Las importaciones de petróleo estadounidense se multiplicaron y llegaron hasta los 7,65 millones de toneladas en 2017, más de 1.400% por encima del nivel del año anterior, según datos aduaneros chinos.

El ritmo de acumulación de las Reservas Estratégicas de Petróleo de China ha sido objeto de muchas especulaciones por su secretismo. La importancia de la demanda para los mercados globales y a su "naturaleza reservada" han hecho de China una de las principales incógnitas dentro del mercado petrolero.

Las reservas estratégicas de petróleo chinas llegaron hasta los 287 millones de barriles a finales de 2017, lo que indica que el gobierno chino ha completado el 57% de la meta de 500 millones de barriles fijada hace años. No obstante, según la AIE esta podría ser sólo una de las primeras etapas de acumulación de crudo del gigante asiático.

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China se prepara para lo peor y acumula grandes cantidades de petróleo

Mar, 17/04/2018 - 21:26

China está incrementando sus reservas estratégicas de petróleo a un ritmo superior al de los años pasados. El gigante asiático busca pertrecharse ante posibles conflictos internacionales que conviertan a esta materia prima en un bien más preciado todavía. Pekín también está ejecutando esta operación porque teme que el conflicto comercial con EEUU gane fuerza en los próximos meses y se reduzca el comercio bilateral entre ambos países, según la Agencia Internacional de Energía (IEA por la sigla en inglés).

El mayor comprador de petróleo del mundo está incrementando este año sus Reservas Estratégicas de Petróleo a un ritmo de 95.000 barriles por día, casi un 30% más rápido que el año pasado, según destacaron el pasado viernes los expertos de la organización de energía, con sede en París, en su informe mensual.
Según ha declarado la propia AIE, China se ha pasado los últimos 15 años creando "el programa de reservas estratégicas de crudo más ambicioso del mundo desde la década de 1970. El ritmo se había desacelerado en los últimos años debido a los retos técnicos de las instalaciones subterráneas y a una menor urgencia en "una era de abundante oferta", aseguran los expertos de la agencia.

El comercio de crudo ha quedado hasta ahora al margen de las recíprocas medidas arancelarias de los dos países y, como pronosticaron algunos analistas, es improbable que la disputa lo afecte dado que los gobernantes de ambos países han bajado el tono de su retórica. Otros observadores del mercado, sin embargo, han advertido que una imposición de gravámenes a las importaciones chinas de petróleo de EEUU podría generar tensiones en los mercados de crudo.

"Si las tensiones comerciales actuales entre EEUU y China aumentaran, y dado que Estados Unidos es un proveedor cada vez más importante para las refinerías chinas, es posible que el programa de SPR (Reserva Estratégica de Petróleo) gane fuerza", asegura la AIE. China podría acelerar las compras de crudo antes de que las tensiones comerciales y geopolíticas lleven al crudo hacia cotas más altas.

El país asiático está incrementando con fuerza las importaciones de crudo estadounidense después de que en 2015 terminase la prohibición vigente durante 40 años en EEUU de exportar crudo extraído en dentro del país. Las importaciones de petróleo estadounidense se multiplicaron y llegaron hasta los 7,65 millones de toneladas en 2017, más de 1.400% por encima del nivel del año anterior, según datos aduaneros chinos.

El ritmo de acumulación de las Reservas Estratégicas de Petróleo de China ha sido objeto de muchas especulaciones por su secretismo. La importancia de la demanda para los mercados globales y a su "naturaleza reservada" han hecho de China una de las principales incógnitas dentro del mercado petrolero.

Las reservas estratégicas de petróleo chinas llegaron hasta los 287 millones de barriles a finales de 2017, lo que indica que el gobierno chino ha completado el 57% de la meta de 500 millones de barriles fijada hace años. No obstante, según la AIE esta podría ser sólo una de las primeras etapas de acumulación de crudo del gigante asiático.

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¿Por qué Siria?

Mar, 17/04/2018 - 02:01


Interesante este video... pero no dice que Siria tiene mas de 5 mil años de antigüedad, que ahi las matemáticas se inventaron hace más de 4 mil años, que los sistemas de agua, alcantarillado y alumbrado emergieron mil años antes que los europeos supieran que hacer con lo residuos fisiológicos (hace 200 años en europa corría la mierda por las calles...), que en Aleppo está la mejor comida del mundo, y que el Estado Islámico (ISIS) es una creación de la Casa Blanca financiado por Wall Street.Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

¿Por qué Siria?

Mar, 17/04/2018 - 02:01


Interesante este video... pero no dice que Siria tiene mas de 5 mil años de antigüedad, que ahi las matemáticas se inventaron hace más de 4 mil años, que los sistemas de agua, alcantarillado y alumbrado emergieron mil años antes que los europeos supieran que hacer con lo residuos fisiológicos (hace 200 años en europa corría la mierda por las calles...), que en Aleppo está la mejor comida del mundo, y que el Estado Islámico (ISIS) es una creación de la Casa Blanca financiado por Wall Street.Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Ahora Trump acusa a Rusia y China de manipulación monetaria

Lun, 16/04/2018 - 18:54

Sin duda que para esquivar la avalancha de problemas internos, Donald Trump ha vuelto a alzar la voz contra Rusia y China y esta vez para declarar que ambos países estan manipulando sus monedas. Tras la declaración de Trump, el dólar retrocedió frente al euro, libra, yen y yuan. La caída de la divisa estadounidense provocó una cascada de pérdidas en las bolsas europeas... "Rusia y China están jugando el juego de la devaluación de divisas mientras que EEUU sigue subiendo los tipos de interés", dijo Trump en su cuenta de Twitter. "¡No es aceptable!", agregó Trump, quien no ofreció más detalles al respecto.

La Reserva Federal (Fed), el banco central de EEUU, elevó los tipos de interés en marzo al rango de entre el 1,5% y el 1,75% motivada por el comportamiento de ciertos indicadores, y espera dos alzas adicionales a lo largo de 2018. Curiosamente, la semana pasada el Departamento del Tesoro emitió su informe semestral en el que evitó calificar a China de manipulador de divisas. Trump lo hace ahora, tras anunciar diversas medidas proteccionistas en las últimas semanas, entre ellas la aplicación de aranceles a las importaciones de acero y aluminio y ha propuesto una tarifas especiales para numerosos productos procedentes de China. Trump asegura que el objetivo de estas medidas es reducir el abultado déficit comercial con el gigante asiático. Pekín, por su parte, respondió elevando los gravámenes a algunas importaciones estadounidenses, lo que ha provocado un aumento de las tensiones en la escalada de esta guerra comercial entre ambas potencias.Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Ahora Trump acusa a Rusia y China de manipulación monetaria

Lun, 16/04/2018 - 18:54

Sin duda que para esquivar la avalancha de problemas internos, Donald Trump ha vuelto a alzar la voz contra Rusia y China y esta vez para declarar que ambos países estan manipulando sus monedas. Tras la declaración de Trump, el dólar retrocedió frente al euro, libra, yen y yuan. La caída de la divisa estadounidense provocó una cascada de pérdidas en las bolsas europeas... "Rusia y China están jugando el juego de la devaluación de divisas mientras que EEUU sigue subiendo los tipos de interés", dijo Trump en su cuenta de Twitter. "¡No es aceptable!", agregó Trump, quien no ofreció más detalles al respecto.

La Reserva Federal (Fed), el banco central de EEUU, elevó los tipos de interés en marzo al rango de entre el 1,5% y el 1,75% motivada por el comportamiento de ciertos indicadores, y espera dos alzas adicionales a lo largo de 2018. Curiosamente, la semana pasada el Departamento del Tesoro emitió su informe semestral en el que evitó calificar a China de manipulador de divisas. Trump lo hace ahora, tras anunciar diversas medidas proteccionistas en las últimas semanas, entre ellas la aplicación de aranceles a las importaciones de acero y aluminio y ha propuesto una tarifas especiales para numerosos productos procedentes de China. Trump asegura que el objetivo de estas medidas es reducir el abultado déficit comercial con el gigante asiático. Pekín, por su parte, respondió elevando los gravámenes a algunas importaciones estadounidenses, lo que ha provocado un aumento de las tensiones en la escalada de esta guerra comercial entre ambas potencias.Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Los coreográficos misiles de Donald Trump en Siria

Lun, 16/04/2018 - 04:09
Alfredo Jalife-Rahme

Quizá este teorema lo sopesan los estrategas de Rusia e Irán, quienes optaron por una actitud prudente frente a la andanada de misiles fallidos que no tocaron a rusos e iraníes en Siria.

Los 109 (sic) misiles coreográficos de Trump fracasaron acertar en 65 por ciento de sus blancos, según el ministerio de la defensa de Rusia que fue alertado por Francia (https://goo.gl/w8qu24), mientras los edificios bombardeados estaban vacíos (https://goo.gl/sXqHzh). Existe discrepancia sobre el conteo de los misiles: de 103 a 109. ¿Dónde quedaron los seis faltantes?

Es hilarante la participación de los 12 misiles de Francia y cuatro de Gran Bretaña (GB), lo que vale serias dudas de Le Figaro que, un día después, expone su “incierto resultado (https://goo.gl/Vno7g2)”, mientras en GB el líder de la oposición laborista, y casi próximo primer ministro, Jeremy Corbyn, arremetió contra la aventura de Theresa May: GB “no debe tomar instrucciones de Washington y colocar al personal militar británico en peligro (https://goo.gl/RuFZDX)”.

Esquivo el crapuloso montaje del rusiagate por el espía británico del MI6, Christopher Steele, sicofante de los Clinton.

También soslayo el dictamen del laboratorio suizo que inculpa a los servicios de EEUU y GB de haber fabricado la BZ toxina usada en Salisbury para envenenar al desertor doble espía ruso Sergei Skripal y su hija Julia (https://goo.gl/5WEW7J).

Omito las dubitaciones del rotativo francés Le Monde, muy cercano a la cancillería sobre las numerosas incógnitas en torno del ataque químico en los suburbios de Damasco (https://goo.gl/vRs29g). Curiosamente, el misterioso centro químico bombardeado en Damasco “tuvo la colaboración en su creación por Francia en la década de los setenta (https://goo.gl/Ye4xd5)”.

No haré leña del árbol caído de los falsificadores cascos blancos, dirigidos por el militar británico James Le Mesurier –agente de la inteligencia militar británica y anterior coordinador de la OTAN en Kosovo–, a quienes Rusia acusa de haber perpetrado el montaje hollywoodense de las armas químicas lanzadas supuestamente por el gobierno sirio (https://goo.gl/2LXTYG).

¿Por qué alienta GB la tercera guerra mundial nuclear entre EEUU y Rusia alucinando que se puede salvar de su apocalipsis? Los misiles coreográficos de Trump parecían mas bien lanzados contra sus feroces enemigos internos.

El peligro para Trump no es ni Bashar ni el ayatola Ali Jamenei ni la guerrilla chiita libanesa Hezbolá; su máximo riesgo proviene de su frente doméstico cuando han arreciado sus aquelarres pornográficos, mediados por su atribulado abogado Michael Cohen y su pleito sin cuartel contra el ex director del FBI James Comey (JC), quien, con su nuevo libro (https://goo.gl/2cPRVE), ha declarado atrocidades espeluznantes de la vida privada y depravada de Trump, sobre quien pende la espada de Damocles del implacable fiscal especial Robert Mueller (https://goo.gl/BNZUYX).

Horas antes de ordenar el lanzamiento de los misiles fallidos, Trump había otorgado su perdón a uno de los peores criminales de la guerra de Irak: Scooter Libby, jefe de gabinete del vicepresidente Dick Cheney, y quien fuera investigado por el mismo JC del FBI (https://goo.gl/NgDqTH). ¿Se cura Trump en su salud judicial?

El barómetro del acorralamiento de Trump se mide por la frecuencia delirante de sus tuits, que se han intensificado contra su propio Departamento de Justicia y su segundo de a bordo, Rod Rosenstein, quien sin ningún miramiento a la investidura de su patrón ordenó la redada por el FBI (la némesis de Trump) al abogado personal del encajonado presidente.

No se necesita ser sicólogo o siquiatra para percatarse del lenguaje corporal de los nada triunfalistas militares de EEUU, a la hora de sus bombardeos quirúrgicos de alta precisión: ni de parte del secretario del Pentágono, general Mattis, ni del jefe de las fuerzas conjuntas, general John Dunford, cuyo objetivo era más bien evitar a toda costa golpear los intereses de Rusia e Irán.

Doce horas más tarde, la cara del teniente general Kenneth McKenzie, director de las Fuerzas Conjuntas del Pentágono, era más que lúgubre y diaforética.

El portal The Saker, muy cercano a Rusia y que había adoptado una actitud casi apocalíptica de tercera guerra mundial nuclear, se burla con seis puntos de la misión cumplida y perfectamente ejecutada de Trump: 1- 71 de 103 (sic) misiles fueron interceptados; 2- No existieron fatalidades sirias ni iraníes ni rusas; 3- Ningun aeródromo fue alcanzado; 4- Los edificios destruidos estaban vacíos; 5- Solamente funcionaron las defensas aéreas de Siria; y 6- “Las defensas aéreas de Rusia fueron totalmente evitadas (https://goo.gl/AX9C5D)”. Le faltó un punto: la fallida decapitación del presidente sirio y el cambio de régimen.

New York Times también satiriza la misión cumplida de Trump, quien repite las mismas palabras de las que otro presidente luego se arrepintió, en referencia al desastre en Irak de Baby Bush (https://goo.gl/yrCk8f).

La misión cumplida por Baby Bush contra la guerra de Irak no contó con la anuencia de la ONU ni la aprobación de Francia. Quince años más tarde, la misión cumplida de Trump no contó con la aprobación de Alemania ni la bendición de la ONU.

Los buenos, nuevos e inteligentes misiles de los que se jactó Trump para retar al zar Vlady Putin son motivo del sarcasmo del senador ruso Alexéi Pushkov quien alardeó el desempeño de los desempolvados misiles soviéticos, que no rusos, usados por Siria (https://goo.gl/bxWfov). Pushkov consideró que por ahora se ha podido evitar una gran guerra, lo cual ha sido la mejor noticia.

Christian F. Trippe, en Deutsche Welle, evalúa la hermenéutica geopolítica de los bombardeos: “las potencias occidentales no quieren abandonar sin pena ni gloria el campo de batalla geopolítico, aunque tengan tras de sí años de políticas fallidas, poco claras o vacilantes. El Medio Oriente se encuentra a las puertas de un nuevo orden, que no ha de ser definido sólo en Moscú y Teherán (https://goo.gl/JvLmJ2)”.

Llama la atención la insistencia del bombardeo tripartita en Homs, después del ataque unilateral de Israel que cobró la vida de siete iraníes (https://goo.gl/NaiNHY).

¿Se debe a la cercanía de Homs con la parte libanesa donde reina Hezbolá?

Cabe señalar la dureza del rotativo chino Global Times contra de la aventura trumpiana (https://goo.gl/QNhoFj).

En mi entrevista con Russia Today, minutos después al coreográfico bombardeo tripartita, comenté con la exigua fluidez de los reportes en ese momento que no alteraría en nada la correlación de fuerzas en Siria y que había que rezar para que no existiese una sola víctima rusa.

Mi diagnóstico fue exponer la fractura global por los dos polos de la nueva bipolaridad regional: uno de EEUU/GB/Francia y otro de China/Rusia, paradójicamente cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (https://goo.gl/hpRrWJ).

¿Qué sigue?

¿Golpeó Trump a Siria como coartada para después mejor huir hacia adelante?

¿Optarán Rusia e Irán por represalias después del mundial de futbol?

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Los coreográficos misiles de Donald Trump en Siria

Lun, 16/04/2018 - 04:09
Alfredo Jalife-Rahme

Quizá este teorema lo sopesan los estrategas de Rusia e Irán, quienes optaron por una actitud prudente frente a la andanada de misiles fallidos que no tocaron a rusos e iraníes en Siria.

Los 109 (sic) misiles coreográficos de Trump fracasaron acertar en 65 por ciento de sus blancos, según el ministerio de la defensa de Rusia que fue alertado por Francia (https://goo.gl/w8qu24), mientras los edificios bombardeados estaban vacíos (https://goo.gl/sXqHzh). Existe discrepancia sobre el conteo de los misiles: de 103 a 109. ¿Dónde quedaron los seis faltantes?

Es hilarante la participación de los 12 misiles de Francia y cuatro de Gran Bretaña (GB), lo que vale serias dudas de Le Figaro que, un día después, expone su “incierto resultado (https://goo.gl/Vno7g2)”, mientras en GB el líder de la oposición laborista, y casi próximo primer ministro, Jeremy Corbyn, arremetió contra la aventura de Theresa May: GB “no debe tomar instrucciones de Washington y colocar al personal militar británico en peligro (https://goo.gl/RuFZDX)”.

Esquivo el crapuloso montaje del rusiagate por el espía británico del MI6, Christopher Steele, sicofante de los Clinton.

También soslayo el dictamen del laboratorio suizo que inculpa a los servicios de EEUU y GB de haber fabricado la BZ toxina usada en Salisbury para envenenar al desertor doble espía ruso Sergei Skripal y su hija Julia (https://goo.gl/5WEW7J).

Omito las dubitaciones del rotativo francés Le Monde, muy cercano a la cancillería sobre las numerosas incógnitas en torno del ataque químico en los suburbios de Damasco (https://goo.gl/vRs29g). Curiosamente, el misterioso centro químico bombardeado en Damasco “tuvo la colaboración en su creación por Francia en la década de los setenta (https://goo.gl/Ye4xd5)”.

No haré leña del árbol caído de los falsificadores cascos blancos, dirigidos por el militar británico James Le Mesurier –agente de la inteligencia militar británica y anterior coordinador de la OTAN en Kosovo–, a quienes Rusia acusa de haber perpetrado el montaje hollywoodense de las armas químicas lanzadas supuestamente por el gobierno sirio (https://goo.gl/2LXTYG).

¿Por qué alienta GB la tercera guerra mundial nuclear entre EEUU y Rusia alucinando que se puede salvar de su apocalipsis? Los misiles coreográficos de Trump parecían mas bien lanzados contra sus feroces enemigos internos.

El peligro para Trump no es ni Bashar ni el ayatola Ali Jamenei ni la guerrilla chiita libanesa Hezbolá; su máximo riesgo proviene de su frente doméstico cuando han arreciado sus aquelarres pornográficos, mediados por su atribulado abogado Michael Cohen y su pleito sin cuartel contra el ex director del FBI James Comey (JC), quien, con su nuevo libro (https://goo.gl/2cPRVE), ha declarado atrocidades espeluznantes de la vida privada y depravada de Trump, sobre quien pende la espada de Damocles del implacable fiscal especial Robert Mueller (https://goo.gl/BNZUYX).

Horas antes de ordenar el lanzamiento de los misiles fallidos, Trump había otorgado su perdón a uno de los peores criminales de la guerra de Irak: Scooter Libby, jefe de gabinete del vicepresidente Dick Cheney, y quien fuera investigado por el mismo JC del FBI (https://goo.gl/NgDqTH). ¿Se cura Trump en su salud judicial?

El barómetro del acorralamiento de Trump se mide por la frecuencia delirante de sus tuits, que se han intensificado contra su propio Departamento de Justicia y su segundo de a bordo, Rod Rosenstein, quien sin ningún miramiento a la investidura de su patrón ordenó la redada por el FBI (la némesis de Trump) al abogado personal del encajonado presidente.

No se necesita ser sicólogo o siquiatra para percatarse del lenguaje corporal de los nada triunfalistas militares de EEUU, a la hora de sus bombardeos quirúrgicos de alta precisión: ni de parte del secretario del Pentágono, general Mattis, ni del jefe de las fuerzas conjuntas, general John Dunford, cuyo objetivo era más bien evitar a toda costa golpear los intereses de Rusia e Irán.

Doce horas más tarde, la cara del teniente general Kenneth McKenzie, director de las Fuerzas Conjuntas del Pentágono, era más que lúgubre y diaforética.

El portal The Saker, muy cercano a Rusia y que había adoptado una actitud casi apocalíptica de tercera guerra mundial nuclear, se burla con seis puntos de la misión cumplida y perfectamente ejecutada de Trump: 1- 71 de 103 (sic) misiles fueron interceptados; 2- No existieron fatalidades sirias ni iraníes ni rusas; 3- Ningun aeródromo fue alcanzado; 4- Los edificios destruidos estaban vacíos; 5- Solamente funcionaron las defensas aéreas de Siria; y 6- “Las defensas aéreas de Rusia fueron totalmente evitadas (https://goo.gl/AX9C5D)”. Le faltó un punto: la fallida decapitación del presidente sirio y el cambio de régimen.

New York Times también satiriza la misión cumplida de Trump, quien repite las mismas palabras de las que otro presidente luego se arrepintió, en referencia al desastre en Irak de Baby Bush (https://goo.gl/yrCk8f).

La misión cumplida por Baby Bush contra la guerra de Irak no contó con la anuencia de la ONU ni la aprobación de Francia. Quince años más tarde, la misión cumplida de Trump no contó con la aprobación de Alemania ni la bendición de la ONU.

Los buenos, nuevos e inteligentes misiles de los que se jactó Trump para retar al zar Vlady Putin son motivo del sarcasmo del senador ruso Alexéi Pushkov quien alardeó el desempeño de los desempolvados misiles soviéticos, que no rusos, usados por Siria (https://goo.gl/bxWfov). Pushkov consideró que por ahora se ha podido evitar una gran guerra, lo cual ha sido la mejor noticia.

Christian F. Trippe, en Deutsche Welle, evalúa la hermenéutica geopolítica de los bombardeos: “las potencias occidentales no quieren abandonar sin pena ni gloria el campo de batalla geopolítico, aunque tengan tras de sí años de políticas fallidas, poco claras o vacilantes. El Medio Oriente se encuentra a las puertas de un nuevo orden, que no ha de ser definido sólo en Moscú y Teherán (https://goo.gl/JvLmJ2)”.

Llama la atención la insistencia del bombardeo tripartita en Homs, después del ataque unilateral de Israel que cobró la vida de siete iraníes (https://goo.gl/NaiNHY).

¿Se debe a la cercanía de Homs con la parte libanesa donde reina Hezbolá?

Cabe señalar la dureza del rotativo chino Global Times contra de la aventura trumpiana (https://goo.gl/QNhoFj).

En mi entrevista con Russia Today, minutos después al coreográfico bombardeo tripartita, comenté con la exigua fluidez de los reportes en ese momento que no alteraría en nada la correlación de fuerzas en Siria y que había que rezar para que no existiese una sola víctima rusa.

Mi diagnóstico fue exponer la fractura global por los dos polos de la nueva bipolaridad regional: uno de EEUU/GB/Francia y otro de China/Rusia, paradójicamente cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (https://goo.gl/hpRrWJ).

¿Qué sigue?

¿Golpeó Trump a Siria como coartada para después mejor huir hacia adelante?

¿Optarán Rusia e Irán por represalias después del mundial de futbol?

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Trump perderá la guerra con China

Sáb, 14/04/2018 - 13:11
Eduardo Olier, El Economista

Donald Trump lanzó en su campaña electoral imponer unos aranceles que llegarían al 45% a ciertos productos chinos. Se trataba de forzar a China a negociar mejoras en la balanza comercial bilateral, muy negativa para los americanos: superior en 2017 a los 375.000 millones de dólares a favor de China. Lo primero que hizo en esta dirección fue cortar con el Tratado Transpacífico. Tanto el presidente, como su equipo, demostraron más rapidez que conocimiento de cómo se mueven las aguas por el Mar de la China y quién domina económicamente esa zona. De manera que un primer resultado de separar China de Estados Unidos fue impulsarla para convertirse, antes de lo esperado, en la economía líder del espacio global. Con la paciencia acumulada durante siglos, China esperó nuevos movimientos de su oponente que, con la celeridad de un tweet, siguió su estrategia de tratar de frenar el desarrollo chino con nuevos aranceles, sin darse cuenta que resulta ser China quien realmente domina el espacio económico en el Sudeste Asiático; donde tiene, entre otras ventajas, inversiones superiores a los 175.000 millones de dólares distribuidas entre sus socios comerciales, a lo que se podrían añadir otros 100.000 millones en los países del Golfo, y los 150.000 millones en África. Una imponente cifra.

El error de Donald Trump, aparte de servir a los intereses de quienes le llevaron a la Presidencia, ha sido pensar que seguimos en los años ochenta del siglo XX, cuando China despertaba y tenía una economía de bajo nivel añadido basada en bajos salarios, además de poco avanzada tecnológicamente, cuyas fuentes de tecnología y sus mercados dependían principalmente de Estados Unidos.

Hoy, sin embargo, China exportó por encima de los 2,2 billones de dólares en 2017, con una balanza comercial positiva superior a los 400.000 millones de dólares. Cifra un 8% superior a la de 2016. Con la circunstancia de que Estados Unidos, exportando aproximadamente la misma cantidad, tuvo ese año un déficit comercial cercano a los 600.000 millones de dólares. Su balanza comercial sólo es positiva del lado de los servicios.

A lo anterior hay que añadir el hecho de que los mercados en mayor crecimiento se encuentran precisamente en las regiones donde el poder de China es muy superior: véase África, Latinoamérica o Asia, donde China tiene un enorme mercado en ordenadores personales y teléfonos móviles, por poner dos ejemplos. Productos que comienzan también a competir seriamente con sus homónimos americanos en Europa. Por no hablar de la capacidad de compra de China que, entre otros, tiene el objetivo de comprar unos 7.000 aviones comerciales en los próximos 15 años. Un mercado que podría alcanzar el billón de dólares y que podría beneficiar a Airbus en contra de Boeing.

Salir ahora con aranceles al acero y otros productos para tratar de resolver la tercera parte del déficit comercial que mantiene Estados Unidos con China, y amenazar con nuevas restricciones, no tiene en cuenta la reacción de los asiáticos, no sólo de China, sino de otros, como puede ser la República de Corea. Quizás el presidente Trump olvida los miles de millones de dólares que una empresa como Walmart compra en productos de muy poco valor añadido en China. Como también parece olvidar que cerrar los mercados a la competencia, en lugar de buscar mecanismos para ser más competitivo, tiene el resultado de encarecer los precios en el mercado local; y hablando del acero, tendrá repercusiones en el precio de los automóviles americanos que, por otro lado, verán dificultades en los mercados asiáticos en beneficio de las firmas europeas. Una circunstancia que, para protegerse, llevará a Estados Unidos a cerrarse aún más y bloquear la entrada de productos europeos, aumentando un proteccionismo que no hará sino perjudicarles. Todo ello sin contar las posibles multas que podría imponer la Organización Mundial del Comercio, donde China no es un jugador de segunda clase; situación que, en límite, podría poner a esta organización en crisis y, al final, llevar a incrementar los aranceles en Estados Unidos en un círculo vicioso muy comprometido.

Con todo lo anterior queda lo más obvio y no por ello menos peligroso para la economía americana, como son las reservas en dólares que mantiene China, que suman más de 3 billones de dólares. Nada que ver con los 150.000 millones que tiene Estados Unidos en sus arcas. Ni qué decir tiene que China podría jugar esa baza y, en el límite, hundir la divisa americana en el mercado.

Pero eso no es todo. Habrá que añadir los 1,17 billones de dólares que tenía China en enero de este año en deuda emitida por la Reserva Federal; lo que supone el 19% de los 6,26 billones que residen fuera de Estados Unidos. Cantidad nada desdeñable. Todo un panorama que dejaría a China relativamente indemne y a Estados Unidos con gran deterioro. Las guerras se sabe como comienzan, pero no como acaban.Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Trump perderá la guerra con China

Sáb, 14/04/2018 - 13:11
Eduardo Olier, El Economista

Donald Trump lanzó en su campaña electoral imponer unos aranceles que llegarían al 45% a ciertos productos chinos. Se trataba de forzar a China a negociar mejoras en la balanza comercial bilateral, muy negativa para los americanos: superior en 2017 a los 375.000 millones de dólares a favor de China. Lo primero que hizo en esta dirección fue cortar con el Tratado Transpacífico. Tanto el presidente, como su equipo, demostraron más rapidez que conocimiento de cómo se mueven las aguas por el Mar de la China y quién domina económicamente esa zona. De manera que un primer resultado de separar China de Estados Unidos fue impulsarla para convertirse, antes de lo esperado, en la economía líder del espacio global. Con la paciencia acumulada durante siglos, China esperó nuevos movimientos de su oponente que, con la celeridad de un tweet, siguió su estrategia de tratar de frenar el desarrollo chino con nuevos aranceles, sin darse cuenta que resulta ser China quien realmente domina el espacio económico en el Sudeste Asiático; donde tiene, entre otras ventajas, inversiones superiores a los 175.000 millones de dólares distribuidas entre sus socios comerciales, a lo que se podrían añadir otros 100.000 millones en los países del Golfo, y los 150.000 millones en África. Una imponente cifra.

El error de Donald Trump, aparte de servir a los intereses de quienes le llevaron a la Presidencia, ha sido pensar que seguimos en los años ochenta del siglo XX, cuando China despertaba y tenía una economía de bajo nivel añadido basada en bajos salarios, además de poco avanzada tecnológicamente, cuyas fuentes de tecnología y sus mercados dependían principalmente de Estados Unidos.

Hoy, sin embargo, China exportó por encima de los 2,2 billones de dólares en 2017, con una balanza comercial positiva superior a los 400.000 millones de dólares. Cifra un 8% superior a la de 2016. Con la circunstancia de que Estados Unidos, exportando aproximadamente la misma cantidad, tuvo ese año un déficit comercial cercano a los 600.000 millones de dólares. Su balanza comercial sólo es positiva del lado de los servicios.

A lo anterior hay que añadir el hecho de que los mercados en mayor crecimiento se encuentran precisamente en las regiones donde el poder de China es muy superior: véase África, Latinoamérica o Asia, donde China tiene un enorme mercado en ordenadores personales y teléfonos móviles, por poner dos ejemplos. Productos que comienzan también a competir seriamente con sus homónimos americanos en Europa. Por no hablar de la capacidad de compra de China que, entre otros, tiene el objetivo de comprar unos 7.000 aviones comerciales en los próximos 15 años. Un mercado que podría alcanzar el billón de dólares y que podría beneficiar a Airbus en contra de Boeing.

Salir ahora con aranceles al acero y otros productos para tratar de resolver la tercera parte del déficit comercial que mantiene Estados Unidos con China, y amenazar con nuevas restricciones, no tiene en cuenta la reacción de los asiáticos, no sólo de China, sino de otros, como puede ser la República de Corea. Quizás el presidente Trump olvida los miles de millones de dólares que una empresa como Walmart compra en productos de muy poco valor añadido en China. Como también parece olvidar que cerrar los mercados a la competencia, en lugar de buscar mecanismos para ser más competitivo, tiene el resultado de encarecer los precios en el mercado local; y hablando del acero, tendrá repercusiones en el precio de los automóviles americanos que, por otro lado, verán dificultades en los mercados asiáticos en beneficio de las firmas europeas. Una circunstancia que, para protegerse, llevará a Estados Unidos a cerrarse aún más y bloquear la entrada de productos europeos, aumentando un proteccionismo que no hará sino perjudicarles. Todo ello sin contar las posibles multas que podría imponer la Organización Mundial del Comercio, donde China no es un jugador de segunda clase; situación que, en límite, podría poner a esta organización en crisis y, al final, llevar a incrementar los aranceles en Estados Unidos en un círculo vicioso muy comprometido.

Con todo lo anterior queda lo más obvio y no por ello menos peligroso para la economía americana, como son las reservas en dólares que mantiene China, que suman más de 3 billones de dólares. Nada que ver con los 150.000 millones que tiene Estados Unidos en sus arcas. Ni qué decir tiene que China podría jugar esa baza y, en el límite, hundir la divisa americana en el mercado.

Pero eso no es todo. Habrá que añadir los 1,17 billones de dólares que tenía China en enero de este año en deuda emitida por la Reserva Federal; lo que supone el 19% de los 6,26 billones que residen fuera de Estados Unidos. Cantidad nada desdeñable. Todo un panorama que dejaría a China relativamente indemne y a Estados Unidos con gran deterioro. Las guerras se sabe como comienzan, pero no como acaban.Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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La Trampa global, cómo nos han engañado

Sáb, 14/04/2018 - 03:11
En estas horas aciagas y complejas, de gran tensión a nivel global, invito a ver este valioso documental de Adam Curtis realizado para la BBC y presentado durante tres domingos en horario prime, en marzo de 2007







Este documental en tres capitulos, de casi una hora cada uno, fue realizado el año 2007 para la BBC por Adam Curtis y aborda temas cruciales del siglo XX que nos ayudan a comprender el origen de los problemas actuales. Con entrevistas a John Nash y un análisis de la Teoría de Juegos aplicado al mundo de la guerra fría, es casi profético y se anticipa en un año al estallido de la crisis financiera que puso en jaque el modelo hegemónico de la libertad individual. Un modelo patrocinado por Friedrich von Hayek y validado por las teorías del comportamiento, se convirtió en el sueño de nuestra época sin ver que caía en la trampa de toda la ideología que hay tras la libre elección y el libre mercado.

Para hacer posible esa idea de libertad, los políticos prometieron erradicar la burocracia y crear un sistema basado en la gestión social, impulsada por objetivos y números. Sin embargo, todos los regímenes que se comprometieron con la idea de la libre elección y el libre mercado han sufrido un brutal aumento de la desigualdad y un colapso dramático en la movilidad social. Adam Curtis aborda las crisis que ha provocado el exceso de "liberalismo" de los años 80 y 90, que facilitó la desregulación financiera, las privatizaciones y la reducción del aparato público. Y muestra que lejos de llegar al resultado esperado, las medidas propuestas por el neoconservadurismo y el neoliberalismo potenciaron la desigualdad y la brecha social a niveles críticos. Es una serie que ayuda a comprender la crisis actual, al presentar la confusa y estrecha idea de libertad que coexiste en el simplista modelo de los seres humanos regulados por el propio egoismo, que condujo a la humanidad a ser prisionera de la hegemonía financiera y la manipulación de los medios informativos.Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

La Trampa global, cómo nos han engañado

Sáb, 14/04/2018 - 03:11
En estas horas aciagas y complejas, de gran tensión a nivel global, invito a ver este valioso documental de Adam Curtis realizado para la BBC y presentado durante tres domingos en horario prime, en marzo de 2007







Este documental en tres capitulos, de casi una hora cada uno, fue realizado el año 2007 para la BBC por Adam Curtis y aborda temas cruciales del siglo XX que nos ayudan a comprender el origen de los problemas actuales. Con entrevistas a John Nash y un análisis de la Teoría de Juegos aplicado al mundo de la guerra fría, es casi profético y se anticipa en un año al estallido de la crisis financiera que puso en jaque el modelo hegemónico de la libertad individual. Un modelo patrocinado por Friedrich von Hayek y validado por las teorías del comportamiento, se convirtió en el sueño de nuestra época sin ver que caía en la trampa de toda la ideología que hay tras la libre elección y el libre mercado.

Para hacer posible esa idea de libertad, los políticos prometieron erradicar la burocracia y crear un sistema basado en la gestión social, impulsada por objetivos y números. Sin embargo, todos los regímenes que se comprometieron con la idea de la libre elección y el libre mercado han sufrido un brutal aumento de la desigualdad y un colapso dramático en la movilidad social. Adam Curtis aborda las crisis que ha provocado el exceso de "liberalismo" de los años 80 y 90, que facilitó la desregulación financiera, las privatizaciones y la reducción del aparato público. Y muestra que lejos de llegar al resultado esperado, las medidas propuestas por el neoconservadurismo y el neoliberalismo potenciaron la desigualdad y la brecha social a niveles críticos. Es una serie que ayuda a comprender la crisis actual, al presentar la confusa y estrecha idea de libertad que coexiste en el simplista modelo de los seres humanos regulados por el propio egoismo, que condujo a la humanidad a ser prisionera de la hegemonía financiera y la manipulación de los medios informativos.Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Big Data, negocios y pérdida de confidencialidad

Sáb, 14/04/2018 - 02:30
Asa Cristina Laurell, La Jornada

El escándalo de Cambridge Analytica y su manipulación de la información de Facebook para ayudar a la campaña de Donald Trump a construir fake news han puesto el tema de Big Data en el foco de la atención. Debería llevar a una discusión mucho más amplia sobre los usos y abusos de las grandes bases de datos. Lo que está en juego va más allá de la manipulación electoral y tiene en el centro la privacidad y la protección de la información personal de cada uno de nosotros.

Una primera cuestión a aclarar es que los usuarios de las redes o buscadores como Facebook, Whatsapp, Google, Explorer, etcétera, no son los clientes de estas empresas. Lo son otras empresas que usan los datos, por ejemplo, para promover cierto consumo o influir en la visión del mundo de decenas de millones de personas. El negocio es vender los datos de los usuarios de las redes gratuitas a estos verdaderos clientes. Recomiendo el artículo de Dylan Curran en The Guardian sobre este tema, que demuestra fehacientemente que nuestros datos no son confidenciales y que quien los tiene nos conoce mejor que nosotros mismos.

El gran valor de estas bases de datos ha llevado a prácticas monopólicas. Por ejemplo, Facebook ha comprado Instagram y Whatsapp para evitar la competencia. Otras grandes bases de datos, hackeados o vendidos clandestinamente, como el padrón electoral mexicano, también pueden ser aprovechadas para distintos fines de lucro.

Estos usos comerciales han sido bastante documentados en el ámbito de salud, en el que generalmente se parte de las historias clínicas electrónicas (HCE) con datos de millones de personas o alternativamente de los registros de farmacias sobre la prescripción de medicamentos. (Ver Paul Taylor: Whose property; Big Medical Data). Se suele argumentar que las HCE son invaluables para hacer investigación epidemiológica o para establecer el costo-beneficio de distintos tratamientos. Se sostiene, además, que como son anónimas la información no pertenece a los pacientes ni al médico que recopiló los datos. Por tanto, no pueden ser utilizadas en perjuicio de los pacientes. Sin embargo, se ha demostrado que el anonimato no existe, ya que los registros contienen suficiente información para poder identificar a las personas.

El uso comercial de Big Data en salud se ha extendido a varias áreas interrelacionadas. Una es la venta de la información independientemente de su uso. Esto se hace, por ejemplo, para la investigación a un costo tan alto que tiende a excluir a las universidades públicas. Los compradores son principalmente las compañías que hacen investigación bajo contrato (CRO, por sus iniciales inglés). Ejemplo de ellas es la IMS Health, presente en México, que se promueve sosteniendo que tiene datos de 500 millones de personas.

Las compañías farmacéuticas también explotan esa información para elaborar argumentos a sus visitadores médicos con el propósito de reforzar pautas de prescripción o cambiarlas. Las aseguradoras usan los datos con el fin de construir perfiles de riesgo de enfermar de padecimientos de alto costo y fijar primas diferenciadas de sus seguros o de plano negarse a vender uno.

Las bases de datos se explotan, además, para controlar el trabajo del médico, fijando normas sobre qué puede hacer y qué no, generalmente con un enfoque estrictamente de costo-beneficio. Por último, sirven, además, para desarrollar la inteligencia artificial con la finalidad de sustituir a los médicos por aplicaciones basadas en algoritmos.

A raíz de estos sucesos se ha abierto una intensa discusión pública en varios países sobre cuáles son usos legítimos de Big Data y sobre la privacidad de los datos que la componen. Varios países han creado una agencia reguladora para vigilar y regular su uso, pero sin resultados significativos, y existen propuestas antimonopólicas valiosas. En cuanto a la privacidad de los datos se han dado batallas importantes con distintos argumentos, incluyendo el derecho a la información de las empresas (sic). Sólo Dinamarca ha logrado protegerlos contra la explotación comercial.

Es básico entender que el negocio de Big Data constituye uno de los campos más importantes del llamado infocapitalismo. La conciencia al respecto debe llevar a una discusión a fondo sobre cómo proteger los datos personales para que no sean violados sistemáticamente. También es necesario discutir a fondo qué usos dar a estas bases de datos para que sirvan al interés común y no a los intereses comerciales de las grandes empresas.Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Big Data, negocios y pérdida de confidencialidad

Sáb, 14/04/2018 - 02:30
Asa Cristina Laurell, La Jornada

El escándalo de Cambridge Analytica y su manipulación de la información de Facebook para ayudar a la campaña de Donald Trump a construir fake news han puesto el tema de Big Data en el foco de la atención. Debería llevar a una discusión mucho más amplia sobre los usos y abusos de las grandes bases de datos. Lo que está en juego va más allá de la manipulación electoral y tiene en el centro la privacidad y la protección de la información personal de cada uno de nosotros.

Una primera cuestión a aclarar es que los usuarios de las redes o buscadores como Facebook, Whatsapp, Google, Explorer, etcétera, no son los clientes de estas empresas. Lo son otras empresas que usan los datos, por ejemplo, para promover cierto consumo o influir en la visión del mundo de decenas de millones de personas. El negocio es vender los datos de los usuarios de las redes gratuitas a estos verdaderos clientes. Recomiendo el artículo de Dylan Curran en The Guardian sobre este tema, que demuestra fehacientemente que nuestros datos no son confidenciales y que quien los tiene nos conoce mejor que nosotros mismos.

El gran valor de estas bases de datos ha llevado a prácticas monopólicas. Por ejemplo, Facebook ha comprado Instagram y Whatsapp para evitar la competencia. Otras grandes bases de datos, hackeados o vendidos clandestinamente, como el padrón electoral mexicano, también pueden ser aprovechadas para distintos fines de lucro.

Estos usos comerciales han sido bastante documentados en el ámbito de salud, en el que generalmente se parte de las historias clínicas electrónicas (HCE) con datos de millones de personas o alternativamente de los registros de farmacias sobre la prescripción de medicamentos. (Ver Paul Taylor: Whose property; Big Medical Data). Se suele argumentar que las HCE son invaluables para hacer investigación epidemiológica o para establecer el costo-beneficio de distintos tratamientos. Se sostiene, además, que como son anónimas la información no pertenece a los pacientes ni al médico que recopiló los datos. Por tanto, no pueden ser utilizadas en perjuicio de los pacientes. Sin embargo, se ha demostrado que el anonimato no existe, ya que los registros contienen suficiente información para poder identificar a las personas.

El uso comercial de Big Data en salud se ha extendido a varias áreas interrelacionadas. Una es la venta de la información independientemente de su uso. Esto se hace, por ejemplo, para la investigación a un costo tan alto que tiende a excluir a las universidades públicas. Los compradores son principalmente las compañías que hacen investigación bajo contrato (CRO, por sus iniciales inglés). Ejemplo de ellas es la IMS Health, presente en México, que se promueve sosteniendo que tiene datos de 500 millones de personas.

Las compañías farmacéuticas también explotan esa información para elaborar argumentos a sus visitadores médicos con el propósito de reforzar pautas de prescripción o cambiarlas. Las aseguradoras usan los datos con el fin de construir perfiles de riesgo de enfermar de padecimientos de alto costo y fijar primas diferenciadas de sus seguros o de plano negarse a vender uno.

Las bases de datos se explotan, además, para controlar el trabajo del médico, fijando normas sobre qué puede hacer y qué no, generalmente con un enfoque estrictamente de costo-beneficio. Por último, sirven, además, para desarrollar la inteligencia artificial con la finalidad de sustituir a los médicos por aplicaciones basadas en algoritmos.

A raíz de estos sucesos se ha abierto una intensa discusión pública en varios países sobre cuáles son usos legítimos de Big Data y sobre la privacidad de los datos que la componen. Varios países han creado una agencia reguladora para vigilar y regular su uso, pero sin resultados significativos, y existen propuestas antimonopólicas valiosas. En cuanto a la privacidad de los datos se han dado batallas importantes con distintos argumentos, incluyendo el derecho a la información de las empresas (sic). Sólo Dinamarca ha logrado protegerlos contra la explotación comercial.

Es básico entender que el negocio de Big Data constituye uno de los campos más importantes del llamado infocapitalismo. La conciencia al respecto debe llevar a una discusión a fondo sobre cómo proteger los datos personales para que no sean violados sistemáticamente. También es necesario discutir a fondo qué usos dar a estas bases de datos para que sirvan al interés común y no a los intereses comerciales de las grandes empresas.Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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La hipocresía del alto a la guerra química

Ven, 13/04/2018 - 13:11
Robert Fisk, Independent

Oh, la hipocresía de todo. Los innobles objetivos. La distracción. Las escandalosas mentiras y excusas.

No hablo del presidente estadounidense, dado a tuitear como si disparara un revólver, y su deseo de escapar a la incursión de la policía en la oficina de su abogado; claro que hay una conexión rusa. Y tampoco hablo de su desaseo más reciente. Tal vez la vida con Melania no sea estupenda en este momento. Es más distractor sentarse con los generales y ex generales y hablar de Rusia y Siria.

No hablo de Theresa May, que quiere salir de la zanja del Brexit con cualquier distracción propia: los ataques en Salisbury, Duma… incluso Trump. ¿Así que Trump telefoneó a Macron cuando la pobre dama creía que había ganado su mano? ¿Qué tonterías son esas?

Macron ha atado ahora su propia carreta a los sauditas contra el expansionismo israelí, y sin duda las ventas de armas al reino tienen algo que ver con eso. Pero qué triste que el deseo de los jóvenes presidentes franceses de actuar como Napoleón (puedo pensar en algunos otros) signifique unirse a una guerra en vez de negociar contra ella.

Ahora tenemos a nuestros voceros y ministros despotricando sobre la necesidad de prevenir la normalización de la guerra química, evitar que se convierta en parte de la guerra normal, en un retorno a los terribles días de la Primera Guerra Mundial.

Esto no significa ninguna excusa para el gobierno sirio, aunque sospecho, luego de ver con mis propios ojos el involucramiento ruso en Siria, que tal vez Putin se impacientó con terminar la guerra y quiso erradicar a los que quedan en los últimos túneles de Duma para no esperar que pasaran más semanas de combates. Recuérdese la crueldad de Grozny.

Pero todos conocemos los problemas de obtener pruebas cuando se trata de armas químicas y gas. Al igual que el uranio empobrecido –que solíamos usar en nuestras municiones–, no dejan un revelador trozo de metal con una dirección grabada, como un fragmento de proyectil o un recubrimiento de bomba. Cuando empezó todo esto con el primer ataque con gas en Damasco, los rusos lo identificaron como municiones de gas manufacturadas en la Unión Soviética, pero enviadas a Libia, no a Siria.

Pero hoy recuerdo una guerra diferente: la de Irán-Irak entre 1980 y 1988, cuando Saddam Hussein invadió Irán. Cuando los iraníes volvieron a cruzar su frontera e irrumpieron en Irak, años después, Saddam usó gas contra miles de soldados iraníes… todos civiles, porque había enfermeros y médicos en el frente de guerra. Curioso que hoy olvidemos eso. No hablamos del tema. Hemos olvidado todo lo referente a él. Hablando de normalización de la guerra química… ¡aquello lo fue!

Pero en nuestro deseo de concentrar las mentes en Siria, no mencionamos los gaseos en Irán –ese país es otro de nuestros enemigos actuales, claro–, y tal vez sea por nuestra falta de memoria oficial.

Más probablemente es por lo que ocurrió: la institucionalización de la guerra química, el uso de químicos por Saddam, que entonces era aliado de Occidente y de todos los estados sunitas del Golfo, nuestro héroe sunita en el frente. La radio iraquí se refirió a los millares de soldados iraníes que iban a morir después de cruzar la frontera. Anunció que los insectos persas habían cruzado la frontera. Y así los trataron.

Los precursores del gas iraquí provinieron en gran parte de Estados Unidos –uno de Nueva Jersey– y más tarde personal militar estadounidense visitó el frente sin hacer comentario alguno sobre los químicos que fueron vendidos al régimen iraquí, desde luego, para fines agrícolas. Así es como se trata a los insectos, ¿o no?

Nadie menciona ahora aquella guerra terrible, librada con nuestro total consentimiento. Es casi una exclusiva mencionar ese conflicto, así de religiosamente lo hemos olvidado. Esa fue la verdadera normalización, y nosotros permitimos que ocurriera. Religiosa, sin duda, porque fue la primera gran batalla de la guerra sunita-chiíta de nuestros tiempos. Pero fue real.

De los miles de iraníes que fueron asfixiados, unos cuantos sobrevivientes fueron enviados a hospitales británicos para recibir tratamiento. Yo viajé con otros en un tren militar a través del desierto a Teherán; los vagones estaban atestados de jóvenes sin sonrisa, que tosían moco y sangre en vendajes blancos mientras leían Coranes en miniatura.

Tenían ampollas en la piel y algo horrible: más ampollas sobre las ampollas. Escribí una serie de artículos sobre esa obscenidad para el Times, en el que trabajaba entonces. Más tarde la Oficina del Exterior dijo a mis editores que mis artículos no ayudaban.

No hay tal discreción hoy día. No había temor entonces de que salieran a capturar a Saddam porque en esos días, por supuesto, los chicos buenos usaban los químicos. ¿No recordamos a los kurdos de Halabja, que fueron gaseados por Saddam con gas que la CIA ordenó a sus oficiales afirmar que fue usado por los iraníes?

Saddam debió ser juzgado por ese crimen de guerra. De hecho fue un animal que mata con gas. Pero fue colgado por una masacre mucho menor con armas convencionales… porque, como siempre sospeché, no queríamos que expusiera a sus socios en la guerra química en un tribunal abierto.

En eso estamos, pues. May realiza un gabinete de guerra, por todos los santos, como si nuestras bajas crecieran en el Somme en 1916, o estuvieran despegando Dorniers de la Francia ocupada para arrasar Londres en 1940.

¿Qué hace esta pueril primera ministra? Conservadores más viejos y sabios han identificado la calidad juvenil de esta tontería, y quieren un debate en el Parlamento. ¿Cómo podría May seguir a un presidente estadounidense a quien el mundo tiene por un demente, crónicamente inestable, pero cuyos mensajes infantiloides –sobre misiles “nuevos, bonitos e ‘inteligentes’”– son tomados en serio por muchos de mis colegas en Estados Unidos? Tal vez debería preocuparnos más lo que ocurriría si se aparta del tratado nuclear con Irán.

Este es un momento muy malo de la historia de Medio Oriente. Y, como de costumbre, serán los palestinos quienes sufrirán, con su tragedia totalmente olvidada en medio de esta locura. Entonces, ¿iremos a la guerra? ¿Y cómo saldremos de esa guerra una vez iniciada? ¿Alguien tiene planes? ¿Qué tal si ocurre un caos gigantesco, como el que las guerras por lo regular producen? ¿Qué ocurrirá entonces?

Bueno, supongo que Rusia vendrá al rescate, como lo hizo con Obama cuando por primera vez se usó gas en la guerra en Siria.


Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

La hipocresía del alto a la guerra química

Ven, 13/04/2018 - 13:11
Robert Fisk, Independent

Oh, la hipocresía de todo. Los innobles objetivos. La distracción. Las escandalosas mentiras y excusas.

No hablo del presidente estadounidense, dado a tuitear como si disparara un revólver, y su deseo de escapar a la incursión de la policía en la oficina de su abogado; claro que hay una conexión rusa. Y tampoco hablo de su desaseo más reciente. Tal vez la vida con Melania no sea estupenda en este momento. Es más distractor sentarse con los generales y ex generales y hablar de Rusia y Siria.

No hablo de Theresa May, que quiere salir de la zanja del Brexit con cualquier distracción propia: los ataques en Salisbury, Duma… incluso Trump. ¿Así que Trump telefoneó a Macron cuando la pobre dama creía que había ganado su mano? ¿Qué tonterías son esas?

Macron ha atado ahora su propia carreta a los sauditas contra el expansionismo israelí, y sin duda las ventas de armas al reino tienen algo que ver con eso. Pero qué triste que el deseo de los jóvenes presidentes franceses de actuar como Napoleón (puedo pensar en algunos otros) signifique unirse a una guerra en vez de negociar contra ella.

Ahora tenemos a nuestros voceros y ministros despotricando sobre la necesidad de prevenir la normalización de la guerra química, evitar que se convierta en parte de la guerra normal, en un retorno a los terribles días de la Primera Guerra Mundial.

Esto no significa ninguna excusa para el gobierno sirio, aunque sospecho, luego de ver con mis propios ojos el involucramiento ruso en Siria, que tal vez Putin se impacientó con terminar la guerra y quiso erradicar a los que quedan en los últimos túneles de Duma para no esperar que pasaran más semanas de combates. Recuérdese la crueldad de Grozny.

Pero todos conocemos los problemas de obtener pruebas cuando se trata de armas químicas y gas. Al igual que el uranio empobrecido –que solíamos usar en nuestras municiones–, no dejan un revelador trozo de metal con una dirección grabada, como un fragmento de proyectil o un recubrimiento de bomba. Cuando empezó todo esto con el primer ataque con gas en Damasco, los rusos lo identificaron como municiones de gas manufacturadas en la Unión Soviética, pero enviadas a Libia, no a Siria.

Pero hoy recuerdo una guerra diferente: la de Irán-Irak entre 1980 y 1988, cuando Saddam Hussein invadió Irán. Cuando los iraníes volvieron a cruzar su frontera e irrumpieron en Irak, años después, Saddam usó gas contra miles de soldados iraníes… todos civiles, porque había enfermeros y médicos en el frente de guerra. Curioso que hoy olvidemos eso. No hablamos del tema. Hemos olvidado todo lo referente a él. Hablando de normalización de la guerra química… ¡aquello lo fue!

Pero en nuestro deseo de concentrar las mentes en Siria, no mencionamos los gaseos en Irán –ese país es otro de nuestros enemigos actuales, claro–, y tal vez sea por nuestra falta de memoria oficial.

Más probablemente es por lo que ocurrió: la institucionalización de la guerra química, el uso de químicos por Saddam, que entonces era aliado de Occidente y de todos los estados sunitas del Golfo, nuestro héroe sunita en el frente. La radio iraquí se refirió a los millares de soldados iraníes que iban a morir después de cruzar la frontera. Anunció que los insectos persas habían cruzado la frontera. Y así los trataron.

Los precursores del gas iraquí provinieron en gran parte de Estados Unidos –uno de Nueva Jersey– y más tarde personal militar estadounidense visitó el frente sin hacer comentario alguno sobre los químicos que fueron vendidos al régimen iraquí, desde luego, para fines agrícolas. Así es como se trata a los insectos, ¿o no?

Nadie menciona ahora aquella guerra terrible, librada con nuestro total consentimiento. Es casi una exclusiva mencionar ese conflicto, así de religiosamente lo hemos olvidado. Esa fue la verdadera normalización, y nosotros permitimos que ocurriera. Religiosa, sin duda, porque fue la primera gran batalla de la guerra sunita-chiíta de nuestros tiempos. Pero fue real.

De los miles de iraníes que fueron asfixiados, unos cuantos sobrevivientes fueron enviados a hospitales británicos para recibir tratamiento. Yo viajé con otros en un tren militar a través del desierto a Teherán; los vagones estaban atestados de jóvenes sin sonrisa, que tosían moco y sangre en vendajes blancos mientras leían Coranes en miniatura.

Tenían ampollas en la piel y algo horrible: más ampollas sobre las ampollas. Escribí una serie de artículos sobre esa obscenidad para el Times, en el que trabajaba entonces. Más tarde la Oficina del Exterior dijo a mis editores que mis artículos no ayudaban.

No hay tal discreción hoy día. No había temor entonces de que salieran a capturar a Saddam porque en esos días, por supuesto, los chicos buenos usaban los químicos. ¿No recordamos a los kurdos de Halabja, que fueron gaseados por Saddam con gas que la CIA ordenó a sus oficiales afirmar que fue usado por los iraníes?

Saddam debió ser juzgado por ese crimen de guerra. De hecho fue un animal que mata con gas. Pero fue colgado por una masacre mucho menor con armas convencionales… porque, como siempre sospeché, no queríamos que expusiera a sus socios en la guerra química en un tribunal abierto.

En eso estamos, pues. May realiza un gabinete de guerra, por todos los santos, como si nuestras bajas crecieran en el Somme en 1916, o estuvieran despegando Dorniers de la Francia ocupada para arrasar Londres en 1940.

¿Qué hace esta pueril primera ministra? Conservadores más viejos y sabios han identificado la calidad juvenil de esta tontería, y quieren un debate en el Parlamento. ¿Cómo podría May seguir a un presidente estadounidense a quien el mundo tiene por un demente, crónicamente inestable, pero cuyos mensajes infantiloides –sobre misiles “nuevos, bonitos e ‘inteligentes’”– son tomados en serio por muchos de mis colegas en Estados Unidos? Tal vez debería preocuparnos más lo que ocurriría si se aparta del tratado nuclear con Irán.

Este es un momento muy malo de la historia de Medio Oriente. Y, como de costumbre, serán los palestinos quienes sufrirán, con su tragedia totalmente olvidada en medio de esta locura. Entonces, ¿iremos a la guerra? ¿Y cómo saldremos de esa guerra una vez iniciada? ¿Alguien tiene planes? ¿Qué tal si ocurre un caos gigantesco, como el que las guerras por lo regular producen? ¿Qué ocurrirá entonces?

Bueno, supongo que Rusia vendrá al rescate, como lo hizo con Obama cuando por primera vez se usó gas en la guerra en Siria.


Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización