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Una mirada no convencional al modelo económico, la globalización y las fallas del mercadoMarco Antonio Morenonoreply@blogger.comBlogger7055125
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Entre muros y aranceles

Xov, 15/03/2018 - 07:01
Alejandro Nadal, La Jornada

Rex Tillerson se opuso en su momento a los aranceles sobre acero y aluminio aprobados por Donald Trump. Hoy el ex secretario de Estado ha sido defenestrado, mientras los halcones del proteccionismo dominan la política comercial en la Casa Blanca. La ignorancia y la demagogia fortalecen sus posiciones.

Tillerson no fue el único opositor a las medidas proteccionistas. El secretario de Defensa, James Mattis, también lo hizo al señalar que dichas acciones sólo alejarían a países que han sido aliados tradicionales de Estados Unidos. Eso no deja de ser irónico: Trump basó su decisión para imponer los aranceles en consideraciones de seguridad nacional al invocar la sección 232 de la Ley de Expansión Comercial.

La realidad es que nadie cree que las importaciones de acero y aluminio sean una amenaza para la seguridad de Estados Unidos. Además, al condicionar la imposición de los aranceles en los casos de México y Canadá a los resultados de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), Trump ha socavado su propia argumentación sobre seguridad nacional. O los aranceles son para proteger una industria que es vital para la seguridad o son una simple pieza de negociación: no pueden ser ambas cosas a la vez.

Trump ha recurrido a ese subterfugio porque le facilita la tarea legal y hasta le da cierta protección en el seno de la Organización Mundial de Comercio. Y digo cierta, porque si bien las consideraciones de seguridad nacional están contempladas en las secciones pertinentes de los tratados fundamentales de la OMC (Marrakech 1995 y GATT 1947), es indiscutible que los socios comerciales también podrán imponer medidas compensatorias.

De todos modos, los aranceles no servirán para rescatar a esas industrias. En el caso particular del aluminio, difícilmente van a resucitar esa industria que está moribunda desde hace años. Entre 2012 y 2017 el volumen de la producción primaria (a partir de bauxita) se ha desplomado, pasando de poco más de 2 millones de toneladas a sólo 740 mil. En ese mismo lapso la producción, con el uso de chatarra y desperdicio reciclado, se ha mantenido estable, pasando de 1.6 a 1.4 millones de toneladas. En cambio, las importaciones de aluminio se dispararon de 3.7 a 6.2 millones de toneladas en ese periodo. Por cierto, a pesar de que mantiene altísimos niveles de capacidad instalada, China no es de los principales exportadores hacia Estados Unidos.

Así que la pregunta es: ¿quién está matando a la industria del aluminio en Estados Unidos? Y la respuesta no apunta hacia el exterior. Las causas de la destrucción de la industria de aluminio en Estados Unidos se encuentran en ese mismo país.

En 1998 había 23 plantas de aluminio en Estados Unidos y hoy tiene solamente cinco (una sexta planta entrará en operación a finales de este año). Un factor clave que explica el colapso en capacidad instalada se encuentra en la crisis de energía que sufrió el oeste de Estados Unidos en 2000 y 2001. Como es bien sabido (menos por Trump), la producción de aluminio es altamente intensiva en energía y dicho insumo tiene un perfil crítico en la estructura de costos unitarios de esa industria. En 2001 una intensa onda de calor afectó el oeste de Estados Unidos y provocó un fuerte incremento en la demanda de energía. Al mismo tiempo, la oferta de fluido eléctrico se vio comprometida por los bajos niveles de agua en las presas de la cuenca del río Columbia. Eso causó un fuerte aumento de precios en el sector eléctrico que afectó negativamente a los productores de aluminio.

Por si fuera poco, las cosas se complicaron todavía más debido a la desregulación en los esquemas de precios que los proveedores de energía podían utilizar. Los abusos no se hicieron esperar: en medio de la oleada de apagones en la región, la empresa Enron hasta retiró de la red el suministro de una de sus plantas en California, provocando escasez artificial y mayor alza de precios. Al final de esos dos años, la mayor parte de los fundidores de aluminio en la región había cerrado y la capacidad productora de Estados Unidos se había reducido en 43 por ciento. Por cierto, Enron Corporation fue el protagonista memorable en 2002 de uno de los peores escándalos de fraude corporativo en la historia de Estados Unidos.

El otro golpe a la industria productora de aluminio en Estados Unidos se lo propinó la gran crisis financiera de 2008. Cuando se derrumbó la industria automotriz en Estados Unidos, el precio de la tonelada de aluminio se colapsó. Después de mantener una tendencia al alza entre 2003 y 2009, el precio de la tonelada de aluminio cayó de 3 mil 291 a mil 262 dólares entre julio de 2008 y febrero de 2009. La producción se hizo incosteable y otras cinco plantas cerraron entre 2009 y 2012.

El fraude corporativo y la rapacidad de los banqueros rompieron la espina dorsal de la industria del aluminio en Estados Unidos. Los aranceles no la van a reparar.

El martes Trump se trasladó a San Diego para inspeccionar diseños y prototipos del muro que pretende construir en la frontera con México. Se hubiera ahorrado el viaje. El único muro que está construyendo es alrededor de su fallida administración.

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Por qué es tan importante Stephen Hawking

Mér, 14/03/2018 - 20:01
Josep Corbella, La Vanguardia

Stephen Hawking ha sido más que un científico. Ha sido un icono.

No ha sido por sus contribuciones a la comprensión del Universo, aunque han sido importantes, que se ha convertido en el científico más famoso de su generación. Ha sido también por sus obras de divulgación de la cosmología, que le sitúan como el autor de ciencia más vendido del mundo. Y sobre todo por cómo decidió vivir su vida al máximo pese a tener una enfermedad neurológica degenerativa que le hurtó primero la capacidad de caminar y después la de hablar, pero nunca la de pensar, de maravillarse ante la grandeza del Universo y de indignarse por las injusticias en la Tierra.

En un mundo lleno de adversidades, Hawking ha sido un referente: un ejemplo de superación que, pese a sus predicciones apocalípticas sobre el futuro de la humanidad, transmite un mensaje de esperanza.

Empecemos por sus contribuciones científicas. “Mi objetivo es sencillo. Es una comprensión completa del Universo, por qué es cómo es y por qué existe”, declaró Hawking. Su primer gran avance llegó a finales de los años 60 cuando llegó a la conclusión, a partir de las ecuaciones de la teoría de la relatividad general de Einstein, de que el Universo se inició con una singularidad, es decir, una región de curvatura infinita en el espacio-tiempo.

A partir de 1973, aplicó la física cuántica al estudio de los agujeros negros. En contra de la opinión dominante en la época, demostró que los agujeros negros no eran pozos de los que nada pueden escapar sino que deben emitir un tipo de radiación que ha sido llamada radiación de Hawking.

El estudio de los agujeros negros permitió a Hawking explorar un terreno desconocido de condiciones extremas en el que confluyen la teoría de la relatividad y la física cuántica, las dos grandes teorías de la física del siglo XX que, pese a los esfuerzos por reconciliarlas, permanecen separadas como agua y aceite. Por estas contribuciones Hawking fue reconocido como uno de los cosmólogos más importantes de su tiempo, por lo que ha recibido –entre otros- el premio Albert Einstein en 1978, el Wolf en 1988, el de Física Fundamental en 2013 o el Fronteras BBVA en 2015.

Pero la fama le llegó, no por sus trabajos de cosmología, sino a partir de la publicación de su libro Breve historia del tiempo en 1988. La obra ha vendido más de 10 millones de ejemplares en el mundo y se ha traducido a 35 idiomas. Permaneció durante 237 semanas –más de cuatro años y medio- en la lista de libros más vendidos del Sunday Times, lo que le valió entrar en el libro Guinness de los Récords.

Tras aquel éxito editorial sin precedentes, Hawking ha publicado una interesante lista de libros de cosmología para el público general en la que destacan El Universo en una cáscara de nuez (2001), la colección de ensayos Agujeros negros y pequeños universos (1992) y la autobiografía Breve historia de mi vida (2014).

Breve historia del tiempo convirtió a Hawking en un personaje enormemente popular. Ciudadanos de todo el mundo se sintieron fascinados por aquella mente brillante que no se había rendido ante la adversidad y que les hablaba de la grandeza del Universo desde una silla de ruedas y a través de un ordenador. Nunca presentó su enfermedad como una limitación sino como una circunstancia a la que se había ido adaptando.

Aunque su actividad científica había menguado en las últimas décadas, y nunca recuperó el nivel de los descubrimientos que hizo entre finales de los 60 y principios de los 80, su trascendencia como personaje público ha ido aumentando con el tiempo. Sus apariciones en episodios de las series Star Trek, The Big Bang Theory y como personaje en Los Simpson, así como el biopic La teoría de todo que fue nominado a cinco oscars en 2014, no han hecho más que aumentar su leyenda.

Sobre la muerte, dijo que “veo el cerebro como un ordenador que dejará de trabajar cuando sus componentes fallen. No hay paraíso ni vida después de la muerte para ordenadores estropeados. Eso es un cuento de hadas para personas que temen a la oscuridad”. Tras la muerte de la persona, sin embargo, el icono sigue vivo como fuente de inspiración.
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Todos contra el neoliberalismo

Mér, 14/03/2018 - 13:04
Emir Sader, La Jornada

Los recientes reveses de la izquierda latinoamericana han llevado a cuestionamientos respecto de las políticas de alianza que han vuelto posibles los gobiernos antineoliberales. Esos gobiernos sólo han conseguido imponer su hegemonía porque han logrado con sus propuestas de gobierno obtener consensos ampliamente mayoritarios en la sociedad. Cuando han perdido su capacidad hegemónica, los frentes que habían constituido fueron resquebrajados y las alianzas desechas.

Pasó algo similar cuando el frente del gobierno kirchnerista se fracturó, cuando el frente del gobierno del Partido de los Trabajadores en Brasil igualmente se deshizo, ahora pasa algo parecido en Ecuador. Pero las alianzas no son la causa, sino el efecto de propuestas de gobierno que, si funcionan, no tienen por qué debilitar el frente social y político del gobierno. Si éstos se debilitan, es porque las políticas de gobierno están perdiendo en la sociedad su capacidad de convencimiento, de consenso.

Pero, antes que todo, queda la enseñanza de que las alianzas no son tema de elecciones subjetivas –con quiénes sí, con quiénes no–, sino de agrupar fuerzas alrededor de un programa de trasfomaciones de caracter nacional. El criterio de las políticas de alianzas es objetivo, político. Primero se plantean las propuestas de gobierno, habrá alianzas con quienes estén de acuerdo con esas propuestas.

Ahora, cuando por lo menos en Argentina y Brasil se discute el tema de las alianzas –asunto también presente en Ecuador, Bolivia e incluso en México y Colombia–, es hora de volver a reflexionar sobre los criterios de las mismas. Alianza con quién, significa acuerdo para qué. Conforme hacia dónde se quiere ir, se definen las coaliciones.

Hay sectores que proponen alianzas solamente dentro del campo de la izquierda, sólo con quienes tienen trayectorias y propuestas similares. Sería condenar a la izquierda al aislamiento y a la derrota, porque las contraofensivas de la derecha han aislado a la izquierda, le han quitado aliados, le han puesto en situacion de minoría en la sociedad. Para romper ese cerco, hay que ganar a sectores con los cuales no hay trayectoria común en el pasado con los que no se comparten todas las posiciones programáticas. Para ello hay que definir los criterios objetivos de las alianzas.

La línea de separación de los enfrentamientos estratégicos en el periodo histórico actual se da alrededor del neoliberalismo, el modelo hegemónico asumido por el capitalismo ya hace algunas décadas. El campo popular agrupa a todas las fuerzas, sociales, políticas, económicas, que se contraponen al neoliberalismo y buscan su superación. El campo de la derecha, sea en sus expresiones más tradicionales de derecha o en otras aparentemente más moderadas, se reúnen alrededor del modelo neoliberal.

En América Latina hoy más que nunca el bloque popular debe agrupar a todos los que se oponen al modelo neoliberal y se disponen a poner en práctica un gobierno que supere ese modelo. Un bloque que se oponga a las privatizaciones del patrimonio público, al debilitamiento de los sindicatos, a la concentración todavía más grande de los medios, a la contracción de las políticas sociales, a políticas externas de subordinación a Estados Unidos.

No importa la trayectoria pasada de las personas y fuerzas, su naturaleza ideológica. Importa la posición que tienen respecto del neoliberalismo y al gobierno que pone en práctica esa política.

El desafío más grande para la izquierda no está en reunir a todas esas fuerzas, sino en organizar el programa antineoliberal, que destaque los elementos estratégicos de ese programa para definir, a partir de ahí, los elementos fundamentales de la reconstrucción del bloque popular antineoliberal. La agrupación de fuerzas es una consecuencia del programa antineoliberal.Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Pesar por muerte de Stephen Hawking

Mér, 14/03/2018 - 02:34

Ha muerto el notable cosmólogo y astrofísico Stephen Hawking a la edad de 76 años en su casa de Cambridge. Sus tres hijos han lamentado la muerte de su padre en una declaración. "Estamos profundamente entristecidos porque nuestro querido padre haya fallecido hoy", declararon Lucy, Robert y Tim, en un comunicado. "Fue un gran científico y un hombre extraordinario cuyo trabajo y legado perdurarán muchos años". Hawking falleció este 14 de marzo, justo a 139 años del nacimiento de Albert Einstein, otro gran genio de la ciencia.

Nacido el 8 de enero de 1942 en Oxford, en Reino Unido, Hawking fue, hasta hace unos años, un importante divulgador científico, quien desafió las predicciones de los médicos, que apuntaban que solo viviría unos años después de que le diagnosticaran una forma atípica de esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad que ataca a las neuronas motoras encargadas de controlar los movimientos voluntarios y que lo dejó en silla de ruedas.

En 1979, fue nombrado titular de la prestigiosa Cátedra Lucasiana de la Universidad de Cambridge, centro al que llegó procedente de la Universidad de Oxford para estudiar astronomía teórica y cosmología. La cátedra, a la que tuvo que renunciar al cumplir la edad límite de 67 años, fue ocupada tres siglos antes por el 'padre' de la gravedad Isaac Newton. Hawking puso a prueba las teorías de Newton en 2007, cuando a los 65 años de edad realizó un vuelo de gravedad cero en Estados Unidos, en lo que esperaba fuera sólo un primer paso antes del vuelo suborbital espacial que esperaba llegar a realizar.

"Pienso que la raza humana no tiene futuro si no va al espacio", insistió en los últimos años de su vida. Su libro 'Breve historia del tiempo' se convirtió en un best seller, llegando a un amplio espectro de lectores por la forma amena en describir complejos paradigmas del espacio-tiempo y el big-bang, el origen de nuestro universo conocido.

Desde el punto de vista científico destacó por aplicar junto a su colega de Cambridge, Roger Penrose, un nuevo modelo matemático creado a partir de la teoría de la relatividad general de Albert Einstein. Fue miembro de la Real Sociedad de Londres, de la Academia Pontificia de las Ciencias y de la Academia Nacional de Ciencias de EEUU, además de titular de la Cátedra Luasiana de Matemáticas de la Universidad de Cambridge. En vida mereció doce doctorados honoris causa y la Orden del Imperio Británico, el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia, la Medalla Copley, la Medalla de la Libertad y el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento.
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Trump veta una de las mayores compras de la historia por “amenazas” a la seguridad nacional

Mar, 13/03/2018 - 18:47

El presidente de EEUU, Donald Trump, ha bloqueado por “razones de seguridad nacional” la adquisición del fabricante estadounidense de microprocesadores Qualcomm por su rival Broadcom, domiciliada en Singapur, en una operación valorada en 94.970 millones de euros que hubiera representado la mayor fusión del sector tecnológico.

La decisión del inquilino de la Casa Blanca se ha hecho pública este lunes mediante una orden ejecutiva emitida al cierre de los mercados en EEUU en la que además de impedir la compra de Qualcomm, la compañía asiática deberá abandonar cualquier plan de compra futuro y también deberá abstenerse de proponer consejeros a los órganos de administración de Qualcomm.

“Existen evidencias creíbles que me llevan a creer que Broadcom Limited, empresa organizada bajo las leyes de Singapur, junto a sus socios, filiales o afiliados, incluyendo Broadcom Corporation, una empresa de California, y Broadcom Cayman, domiciliada en Islas Caimán, adquiriendo el control de Qualcomm Incorporated, empresa de Delaware, podrían llevar a cabo acciones que amenazarían la seguridad nacional de EEUU”, declaró el presidente para justificar el veto a la operación.

Asimismo, en el marco de esta decisión, prohíbe “cualquier otra fusión equivalente, que se llevara a cabo directa o indirectamente” instando a Qualcomm y a Broadcom a renunciar inmediatamente “y de manera permanente” a la transacción, para lo que deberán certificar ante el Comité de Inversiones Extranjeras de EEUU (CFIUS por su sigla en inglés) que han finalizado la operación en consonancia con esta orden ejecutiva.

Además, los 15 potenciales candidatos propuestos por Broadcom ante la Comisión de Valores de EEUU (SEC) quedan “descalificados” como posibles miembros del consejo de Qualcomm, que además tiene prohibido a partir de ahora aceptar la nominación o los votos de ninguno de los candidatos. Por su parte, Broadcom ha emitido un comunicado tras conocer la decisión de la Casa Blanca señalando que “está revisando la orden” y subrayando su “total desacuerdo” con la afirmación de que la transacción planteada represente problema alguna para la seguridad nacional de EEUU.

Broadcom tenía previsto trasladar su sede desde Singapur a EEUU el próximo 3 de abril, un mes antes de la fecha que previamente había anunciado como parte del acuerdo para comprar Qualcomm, después de que CFIUS obligara a la empresa singapurense a aplazar la celebración de su junta general de accionistas, prevista para el pasado 6 de marzo, con el objeto de iniciar una investigación sobre la transacción.
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Theotonio dos Santos y la moda en los intelectuales

Mar, 13/03/2018 - 02:53
Enrique Dussel, La Haine

Se nos ha ido un gran intelectual latinoamericano, que con otros críticos en la década de 1960 lanzó uno de los grandes hallazgos de la cultura latinoamericana, que se expandió globalmente, junto al boom literario y la teología de la liberación, la denominada teoría de la dependencia. Theotonio dos Santos, quien hace todavía unos meses nos visitó en la universidad en Toluca, siguiendo los pasos, entre otros, de Rui Mauro Marini, definió los términos de esa teoría que estuvo de moda hasta 1975 aproximadamente, cuando en el importante congreso de Quito de sociología fue declarada no marxista, por no tener espacio teórico en el pensamiento marxista, opinión, por ejemplo, de Agustín Cueva.

Lo cierto es que en 2000 Theotonio volvió a exponer la teoría de la dependencia, mostrando su vigencia y el error de los que la descartaron de la interpretación de una de las causas de la pobreza latinoamericana, por la transferencia de plusvalor de los capitales globales nacionales de los países subdesarrollados hacia los más desarrollados (cuestión que hemos tratado largamente en nuestra obra 16 tesis de economía política, Siglo XXI, 2015). Theotonio no se manejaba por las modas, las creaba, las imponía, y por ello la teoría de la dependencia permanece debajo del tema de la globalización y la descolonización necesaria de la economía latinoamericana.

En efecto, los creadores, los innovadores no se atienen a las modas pasajeras, porque las modas desaparecen pronto. Los creadores no siguen las modas, sino que las imponen al descubrir nuevos aspectos esenciales de la realidad presente, que, de paso, se encuentra debajo de las modas futuras.

De la misma manera hay intelectuales que opinan que la descolonización epistemológica (que Nelson Maldonado-Torres llama giro descolonizador) es una moda que esperamos pase pronto. Aunque sean colegas amigos y críticos, queremos expresarles que ni la teoría de la dependencia ha pasado, ni tampoco la descolonización epistemológica es una moda pasajera. Los que así opinan son los que pueden o no adoptar una moda, pero no son los que descubren creadoramente hipótesis de trabajo que responden a aspectos reales de profundidad, debajo de las apariencias, y por ello no son modas y menos pasajeras, sino supuestos epistemológicos de largo plazo.

La teoría de la dependencia y la descolonización epistemológica, que están modificando las preguntas, el cuestionamiento, la currícula de las ciencias sociales y los campos de estudios de las universidades en todo el mundo, organizándose aun como secretarias o ministerios en los estados del sur global, que ponen en crisis el concepto de modernidad, de eurocentrismo, de capitalismo, lejos de ser una moda están recién dando sus primeros frutos crítico-teóricos. Quizá desde Europa el panorama es diferente, pero no desde América Latina. Y ambos presupuestos teóricos se ar­ticulan ­recíprocamente.

He dicho que la teoría de la dependencia estudió la transferencia de plusvalor de los capitales globales nacionales de los países subdesarrollados (es decir, en la terminología de Karl Marx: con composición orgánica inferior) hacia capitales nacionales de los países más desarrollados. El concepto de desarrollo es estrictamente de Marx (inspirándose en Hegel) y no se trata de algo extraño al pensamiento de Marx de inspiración burguesa. Si la explotación vertical del capital sobre el trabajo fue expuesto largamente por Marx en el tema de la acumulación del plusvalor como capital, la explotación horizontal de un capital (más desarrollado) sobre otro (menos desarrollado) en la competencia del mercado mundial fue igualmente sugerida por Marx. Hoy México sufre una transferencia gigantesca del sur global al norte más desarrollado en las mal llamadas reformas estructurales. La teoría de la dependencia y la descolonización práctica y epistemológica muestran esa transferencia y están justificando gobiernos que se opongan al neoliberalismo que empobrece nuestras naciones. Pensar que son modas pasajeras es escuchar el canto de las sirenas que propalan los medios de comunicación, la mediocracia.

Hoy es necesario conocer y justificar teóricamente las explicaciones más coherentes que muestran las causas estructurales de la pobreza en México y América Latina, y no opinar que son meramente modas pasajeras que es bueno que desaparezcan en el corto plazo, por un falso prurito de no estar con las masas que siguen modas, y mantenerse en la caja de cristal con las manos limpias (que tanto criticaba J. P. Sartre de la izquierda de su tiempo). Y es ese miedo a las manos sucias el que paraliza a los intelectuales que intentan por todos los medios que no se piense que colaboran con proyectos ambiguos populistas (llamados bonapartistas por el partido de izquierda del pasado, confundiendo con Ernesto Laclau lo popular con el populismo). Ellos están en proyectos de largo alcance, limpios de ambigüedades, aunque también lejanos a la historia empírica cotidiana y protegidos por la lejanía de situarse en los cielos puros de las ideologías revolucionarias imposibles fácticamente.

Theotonio perteneció a la izquierda que se ensuciaba las manos junto al pueblo brasileño, después del largo exilio en Chile y en México. Fue un auténtico intelectual orgánico en las luchas populares del gran país de América del Sur, que no le tocará ya ver nuevamente a Lula como presidente, para dar dos pasos adelante nuevamente, después del paso atrás que se está dado en la historia reciente de nuestra América.


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El dinero en efectivo está lejos de morir

Lun, 12/03/2018 - 13:30

Aunque más personas usan tarjetas, teléfonos móviles o incluso tecnología de reconocimiento facial para el pago, el efectivo sigue siendo un importante medio de pago de acuerdo a un reciente informe del Banco de Pagos Internacionales (BPI). Si bien algunas informaciones dan la impresión de que el efectivo en forma de billetes y monedas tradicionales está pasando rápidamente de moda, el uso del dinero en efectivo sigue creciendo en la mayoría de los países. El BPI constata que el volumen de efectivo en circulación ha aumentado en los últimos años: del 7% del PIB en 2000 al 9% en 2016, aunque disminuyó en Suecia y en otros países.

La estabilidad del efectivo como institución social nos recuerda la importancia de comprender las funciones económicas del dinero, además de las innovaciones en tecnología. Sin embargo, los pagos en tarjetas de débito y crédito también aumentaron: del 13% del PIB en 2000 al 25% en 2016. Las personas tienen más tarjetas y las usan para transacciones más pequeñas. Según lo informado por el BPI, Suecia es el primer país donde el efectivo está casi fuera de circulación. La tendencia de no aceptar dinero en efectivo en Suecia está aumentando, el pago con tarjeta o móvil ahora se realiza en casi todas partes, pero este proceso está comenzando a preocupar a las autoridades locales. La mayoría de las sucursales bancarias en Suecia ya han dejado de trabajar con efectivo, y los restaurantes y museos ahora aceptan solo tarjetas de plástico y pagos a través de sistemas de teléfonos inteligentes. El problema es que muchas personas aún no tienen acceso a las tecnologías digitales, y esto se refiere principalmente a la población de edad avanzada. El año pasado, el volumen de efectivo y monedas en circulación en Suecia cayó a un mínimo desde 1990. En comparación con el pico de 2007, disminuyó en un 40%, mientras que la disminución en 2016 y 2017. fue la más alto en la historia.

La popularidad de los pagos no monetarios también está creciendo en Alemania, según los resultados del estudio del Bundesbank, publicado en febrero. Una encuesta de alrededor de 2 mil personas mostró que las tarjetas están ganando impulso gradualmente en el país, incluso si el efectivo sigue siendo la forma de pago preferida. El Bundesbank fue un partidario incondicional del efectivo en el contexto de una transición global hacia las formas electrónicas de pago, como las tarjetas de débito, y una discusión internacional sobre la idea del dinero digital emitido por los bancos centrales. El año pasado, el 47,6% de las transacciones en Alemania se realizaron con ayuda de efectivo en comparación con el 53,2% de tres años antes, según el estudio.
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Militarización del comercio por Trump: nacionalismo económico y seguridad nacional

Lun, 12/03/2018 - 03:00
Alfredo Jalife-Rahme, La Jornada

La verdadera guerra comercial con que ha amenazado Trump al mundo será conocida en toda su magnitud el martes 13 de marzo en la noche, cuando se conozca al triunfador de la elección en un distrito electoral a 48 kilómetros al sur de Pittsburgh, “rincón de la parte occidental de Pensilvania que le dio a Trump su victoria en 2016 (Financial Times, 9/3/18)”.

Según el rotativo neoliberal y librecambista FT, el distrito en lucha que ganó Trump por 20 por ciento muestra una contienda inesperadamente reñida entre Rick Saccone, republicano de 60 años y veterano de la Fuerza Aérea, quien se jacta de que fue Trump antes de que Trump fuera Trump, y el demócrata católico Conor Lamb, marine de 33 años y fiscal federal que aparece seguido con el anterior vicepresidente Joe Biden.

Pensilvania es el estado del acero y constituirá el laboratorio de experimentación para las cruciales elecciones intermedias de noviembre, cuando Trump se juega su destino que oscila entre la ignominia y su relección.

Desde que Donald Trump lanzó su amenaza de asestar una tarifa de 25 por ciento al acero y otra de 10 por ciento al aluminio a las importaciones de EEUU, han sucedido muchas cosas en forma secuencial que han llevado a la delimitación de su cruzada electorera/nacionalista, que ha fracturado a su equipo en la Casa Blanca entre globalistas y nacionalistas –con la renuncia anunciada de su jefe de economistas Gary Cohn y el ascenso tanto del superhalcón y sinófobo Peter Navarro, consejero comercial, y Wilbur Ross, secretario de Comercio–, la rebelión de la mayoría de los congénitos librecambistas del Partido Republicano, encabezados por su líder camaral, Paul Ryan, quien pintó su raya, hasta la exención de sus dos supuestos aliados comerciales en el TLCAN que sufren la afilada espada de Damocles de Trump para otorgar aún mayores concesiones al límite del oprobio.

Para FT, la pregunta crucial ahora es qué tan agresivamente Trump empujará su agenda comercial con la inminente decisión de tomar medidas sobre el hurto de la propiedad intelectual de China que marcará una línea divisoria, y marcará el rumbo a la identidad del sustituto del saliente Cohn (FT, 7/3/18).

Para el economista Eswar Prasad, experto de China en la Universidad Cornell, la escalada de las hostilidades comerciales entre EEUU y China ahora parecen inminentes e inevitables.

Las proyectadas amenazas de guerra comercial de Trump han orillado a que la Unión Europea –cada vez más alejada de la costa oriental del Atlántico norte– y China afirmen optar por la represalia.

Nick Beams arguye en forma persuasiva que el hecho de que Trump haya invocado la seguridad nacional como principio rector para la aplicación de las tarifas del acero y el aluminio “apunta a que la dinámica de la guerra comercial en curso por EEUU está vinculada inextricablemente al ascenso del militarismo (sic) y al creciente peligro de guerra (https://goo.gl/QGMuej)”.

El mismo Beams cuatro días antes dijo que Trump ponía en tela de juicio el sistema de comercio internacional que el propio EEUU había instaurado (https://goo.gl/i4RL1N). Se trata de un conflicto incompatible entre la economía nacionalista y la economía global.

Según Beams, el orden de la posguerra [la Segunda Guerra Mundial] se basó primordialmente en la supremacía económica mundial de EEUU. Sin embargo, el periodo sucesivo se caracterizó por dos procesos interconectados: la mayor integración de la economía mundial mediante la globalización de virtualmente la producción de todos los procesos y el presente declive de EEUU frente a sus rivales históricos y los emergentes, sobre todo China.

Beams rememora que las medidas tarifarias Smoot-Hawley de junio de 1930 desencadenaron una guerra comercial a plena escala que jugó un papel inmenso en la creación de las condiciones de la irrupción de la Segunda Guerra Mundial.

Daniel McCarthy –editor de la revista conservadora Modern Age– aboga por el nacionalismo económico de EEUU primero de Trump que considera será benéfico para EEUU y difiere de la ideología librecambista con tres distintos objetivos: 1) Mantener las industrias necesarias para prevalecer en una guerra de gran escala; 2) La necesidad de preservar una capa media en el orden económico nacional cuando una clase media segura es esencial para el bienestar de una república constitucional, y 3) “fomentar la prosperidad (https://goo.gl/P44g1Y)”.

Según McCarthy, para los librecambistas, el nacionalismo económico es simplemente contranatural, un esfuerzo para controlar en forma artificial las industrias vetustas y se olvidan de que la tecnología elimina más empleos que el comercio.

Un editorial del rotativo chino Global Times denunció que “Trump construye la gran muralla económica del siglo XXI (https://goo.gl/TDWXfJ)”.

Detrás de su muralla económica, EEUU resucita una serie de empresas más caras que el promedio mundial, amén de que los precios de las materias primas de EEUU se incrementarán con el consecuente sufrimiento de sus exportaciones, lo que harán de la superpotencia un país extraño, sin contar el alza del costo de la infraestructura que tanto necesita EEUU.

El rotativo chino juzga que Trump puede recibir más apoyo que oposición en el corto plazo con tales políticas que le ayudarán a su relección.

El problema es que la euforia de las tarifas contrarresta los previos recortes impositivos domésticos, cuando el gobierno de EEUU está corto de capitales después de tales recortes, por lo que las tarifas incrementadas, por pequeñas que sean, contribuirán a los cofres del gobierno.

Otro problema consiste en la taxonomía tarifaria de Trump de acuerdo con el principio matricial de la seguridad nacional y al rubro de países amigos cuando EEUU importa cuatro veces más acero de lo que exporta y que depende del acero de más de 100 países y regiones, de acuerdo con la BBC.

Una cosa es que China sea el mayor exportador de acero del mundo, y otra es que se ubique en el undécimo lugar como el mayor exportador de EEUU que tiene a varios de sus supuestos aliados entre sus 10 primeras fuentes de abasto como Canadá, Japón, Corea del Sur, México, etcétera.

En un tuit, Trump proclama: EEUU tiene 800 mil millones de dólares de déficit comercial debido a nuestros muy estúpidos tratos comerciales y políticas. Nuestros trabajos y riqueza han sido dados a otros pases que han sacado ventaja de nosotros durante años, se burlan de lo tontos que nuestros líderes han sido. ¡Nunca más!

Uno de los objetivos multivariables de la agenda tarifaria de Trump consiste en obligar a China a negociar con EEUU un déficit anual de 100 mil millones de dólares mediante la ecuación simplona de Trump que impone tarifas a los países con los que EEUU ostenta déficits y que servirán para equilibrar el comercio.

En la fase del colapso liberal, ¿habrá todavía alguien que profese ilusamente el libre comercio, cuando Trump se encamina a una nueva carrera armamentista frente a Rusia y China, como se desprende de su nuevo presupuesto militar que afecta el gasto médico y social?

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Trump dinamita la OMC y culmina su política económica aislacionista

Dom, 11/03/2018 - 15:11

Piergiorgiom Sandri, La Vanguardia

“Quieren ir en plan vaquero solitario”. La expresión es de Pascal Lamy, excomisario europeo y director de la OMC. En su opinión, Estados Unidos tiene una concepción medieval del comercio, en la que uno gana sólo si el otro pierde. “En una guerra militar mueren los soldados. Pero en una guerra comercial mueren los empleos”, lamenta un exfuncionario internacional y profesor de escuelas de negocios.

El clima en la OMC es sombrío. La decisión de Donald Trump de elevar los aranceles sobre el acero y el aluminio y la consecuente respuesta de la UE de subir las tarifas sobre otros bienes de EEUU se vive como una ruptura de las reglas internacionales. El sistema multilateral del comercio establece que en caso de desencuentro las partes deberían sentarse a solucionar sus diferencias y recurrir a los tribunales comerciales de la OMC. No es lo que ocurre y, en todo caso, cualquier fallo puede tardar dos años antes de llegar, con lo que los aranceles tienen el tiempo de producir sus efectos distorsionantes.

El problema se ha agravado porque EEUU está bloqueando el nombramiento de los jueces de la OMC. De los siete jueces ahora sólo quedan cuatro. En dos años, quedarán dos y el órgano de apelación no podrá funcionar. “EEUU quiere matar la OMC. Ha encontrado la excusa perfecta del acero y del aluminio para hacerlo”, comentan en Ginebra. Para justificar un aumento de los aranceles, se deberían alegar razones de peso, como salvar una industria de la extinción. Pero no es el caso: EEUU consume el 70% del acero que produce.

La Casa Blanca amenaza entonces con argumentar su decisión por motivos de “seguridad nacional”. Y aquí ningún organismo internacional tiene competencias para decidir en la materia. En las próximas semanas, desembarcará en Ginebra el nuevo embajador de EEUU ante la OMC. La Administración estadounidense ha tardado un año en nombrar al nuevo embajador ante la organización: una señal política explícita. “Los norteamericanos han dejado de ser los impulsores, y se nota la falta de liderazgo”, comentan en los pasillos de la OMC.

“Los aranceles son utilizados como supuesta medida protectora de la economía local, pero la experiencia nos dice que suelen tener un efecto contradictorio. Los efectos positivos, si los hay, también suelen ser cortoplacistas y tienden a desaparecer a medio plazo. Una medida de ese tipo es más política que eficaz”, dice José Antonio Morilla, responsable de transacciones financieras globales de Deutsche Bank. Una decisión que tiene lugar, en su opinión, “porque la globalización puede dar la sensación de pérdida de control local”.

Los aranceles excluyen a México y Canadá, los principales socios comerciales del acero de EEUU. Es pues un ataque a la UE y China. Pero, “si Pekín se sintiera perjudicado, podría dejar de comprar la soja estadounidense o encargar aviones a Airbus en lugar de a Boeing”, razonan varias fuentes. Es la guerra. En abril, cuando se revisen las previsiones para el comercio mundial de cara a este año, los economistas de la OMC ya están trabajando en un escenario de revisión a la baja.

“China vende los excedentes de acero a precios por debajo de su coste con el apoyo de subvenciones públicas. Pero en lugar de aranceles hubiera sido mejor presionar a Pe­kín para retirar estas ayudas”, reflexiona un experto. Pero son tiempos de vaqueros solitarios.

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Diplomacia olímpica: ganadores y perdedores en Pyeongchang

Dom, 11/03/2018 - 11:11

Immanuel Wallerstein, La Jornada

La idea de celebrar los Juegos Olímpicos de Invierno en Corea del Sur parecía destinada al fracaso. Los intereses de tres actores clave –Estados Unidos, Corea del Sur y Corea del Norte– eran tan diferentes que parecía imposible hallar compromisos de trabajo entre ellos.

Y no obstante, hubo un éxito relativo. La diplomacia les ganó. Esto ocurrió en gran medida por las insospechadas y notables habilidades diplomáticas de una persona: el presidente Moon Jae-in, de Corea del Sur. Revisemos algunos puntos en torno a los que había profundos desacuerdos, y expresar las posturas de los tres gobiernos al inicio de este 2018.

El presidente estadounidense, Donald Trump, no quería que Corea del Norte siquiera asistiera a las olimpiadas. Tenía la intención de hallar formas de castigar a Corea del Norte por desafiar varias resoluciones de Naciones Unidas. Insistía en que Corea del Norte renunciara al uso de armas nucleares y destruyera aquellas que ya tenía. Buscaba implicarse en maniobras militares que impresionaran al régimen norcoreano, loco al resistirse a las demandas estadounidenses. Se opuso a cualquier discusión diplomática con el régimen norcoreano hasta que accediera en principio a estas demandas.

El líder norcoreano, Kim Jong-un, rechazó con firmeza cualquier idea de desnuclearización. Dijo que estaría dispuesto a reunirse con el presidente Trump, sólo si las reuniones estaban despojadas de precondiciones y si Estados Unidos cesaba sus acciones agresivas hacia Corea del Norte, como las maniobras militares. También dijo que estos asuntos podrían discutirse sólo en una reunión uno a uno entre Corea del Norte y Estados Unidos. Específicamente, rechazó cualquier grupo alternativo como miembro de la reunión, tal como el llamado Grupo de los Seis (los cinco miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas más Alemania). También se rehusó a la presencia de Corea del Sur en la reunión.

En esta peligrosa situación de bloqueo total, el presidente Moon buscó espacio para una tercera vía. Quería tranquilizar a Estados Unidos en torno a que Corea de Sur aún valoraba, por sobre todo, su alianza con Estados Unidos. También quería persuadir a Corea del Norte de que redujera las tensiones en la península coreana.

El primer logro del presidente de Corea del Sur fue obtener el consentimiento de Corea del Norte de participar en las olimpiadas. También obtuvo el respaldo norcoreano para tener una presencia conjunta bajo una sola bandera. En un deporte se creó un equipo conjunto para participar.

El presidente Moon buscó garantizar a Estados Unidos que deseaba mantener el mismo alto nivel de alianza que había estado funcionando por mucho tiempo. Sin embargo, sugirió posponer las maniobras hasta después de las olimpiadas. Con renuencia, Estados Unidos accedió.

El presidente Moon buscó entonces hacer que Corea del Norte impusiera una tregua temporal en los lanzamientos de misiles hasta después de las olimpiadas. Corea del Norte aceptó tácitamente. Se supuso que esto abría la puerta para participantes de alto nivel de ambas partes. Cada país asistió a las sesiones inaugurales con un funcionario del más alto nivel, más una mujer cercana al líder.

En el caso de Corea del Norte, fue la cabeza de Estado nominal, Kim Yong-chol, como presidente de la delegación norcoreana, más Kim Yo-ong, hermana y confidente del líder norcoreano. Ella arribó con una invitación para que el presidente Moon visitara Corea del Norte. En el caso estadounidense, fueron el vicepresidente Pence e Ivanka Trump, hija y confidente del presidente Trump.

Pese a que Estados Unidos estaba contra las reuniones con Corea del Norte, se utilizó un canal privado para arreglar un encuentro entre el vicepresidente Pence y los norcoreanos. Sin embargo, con el fin de apaciguar a los simpatizantes estadounidenses del presidente Trump, el vicepresidente Pence expresó una denuncia pública del régimen norcoreano. La respuesta norcoreana a esta bofetada pública fue cancelar la reunión con Pence en el último minuto.

No obstante, tanto los norcoreanos como los representantes estadounidenses asistieron a la sesión de clausura. Estudiaron cómo evitar contacto unos con otros, pero evitaron también las denuncias recíprocas.

¿Cómo podemos entender lo ocurrido? El régimen norcoreano hizo algunas concesiones calladas, que en realidad fueron temporales. Pero las hicieron. Trump hizo concesiones mayores, que también son, en realidad, temporales. El presidente Moon obtuvo el crédito, tanto en Corea del Sur como en otras partes, creando esta tregua de paz. Aun algunos conservadores en Corea del Sur le concedieron valor a lo que se logró.

En la sesión de clausura, los norcoreanos expresaron que las relaciones entre Corea del Norte y Corea del Sur deberían mejorar conjuntamente. ¿Lo harán ahora? ¿Y habrá ahora otra reunión oficial entre Estados Unidos-Corea del Norte? Nada es menos seguro. Pero el viento de popa está con el presidente Moon, quien por tanto es quien salió vencedor incuestionable de las negociaciones olímpicas. Logró suavizar al régimen norcoreano y con su ingenio logró burlar al régimen estadounidense. Nada mal, por cualquier definición.Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Theotônio Dos Santos y el carácter desigual y superexplorador del neoliberalismo

Dom, 11/03/2018 - 03:02

Carlos Eduardo Martins, La Haine

El pasado 27 de febrero, en la ciudad de Rio de Janeiro Brasil, falleció de cáncer de páncreas el intelectual marxista Theotônio dos Santos. Pensador latinoamericano destacado quien junto con Ruy Mauro Marini y Vania Bambirra, es considero también como fundador de la teoría marxista de la dependencia. Theotônio luchó incansablemente por la soberanía de nuestros pueblos, por la democracia y por el socialismo. Fue, además, uno de los más importantes referentes del enfoque del sistema-mundo.

Cuadro dirigente de la POLOP, Theotonio fue profesor en la Universidad Nacional de Brasilia (UnB), de la que fue sumariamente despedido con el golpe de 1964, por Zeferino Vaz, entonces interventor nombrado por el mariscal Humberto Castelo Branco. Sólo se reincorporó a esta universidad en 1987 cuando, tras la amnistía política, recuperó sus derechos laborales. Sentenciado a prisión por la dictadura militar del gran capital, Theotônio salió de Brasil después de dos años de vivir en la clandestinidad, siendo contratado por el Centro de Estudios Socioeconomicos (CESO) de Santiago de Chile, por recomendación de Florestan Fernandes, donde asumió la dirección de investigaciones en 1968 y la dirección general en 1972. El CESO se transformó en uno de los principales centros de elaboración de la izquierda mundial en los años 1970 reuniendo, entre otros militantes e intelectuales, a Ruy Mauro Marini, Vania Bambirra, Orlando Caputo, André Gunder Frank, Martha Harnecker, Emir Sader, Marco Aurelio Garcia, Cristóbal Kay, Tomás Vasconi e Ines Recca.

En Chile, Theotonio participó activamente en apoyo al gobierno de Allende y de la Unidad Popular, por lo que sufrió un segundo exilio, siendo intimado a presentarse inmediatamente al gobierno de la Junta Militar, bajo pena de fusilamiento. Él se refugió inicialmente en la Embajada de Panamá que, debido a sus pequeñas dimensiones, fue trasladada a la casa que recientemente él había comprado y que posteriormente le fue expropiada para ser transformada en centro de tortura de la DINA. Después de meses de negociación consiguió salvoconducto para dejar el país, estableciéndose en México, en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde continuó con sus estudios. Allí se convirtió en profesor titular de las Facultades de Economía y de Filosofía; coordinó el doctorado en economía y dirigió el Departamento del Seminario Permanente sobre la Economía (SEPLA). De regreso a Brasil, fundó el PDT (Partido Democrático Trabalhista) tras participar del encuentro de Lisboa. Se postuló como candidato a gobernador en 1982 y como Diputado Constituyente en 1986, ambos por Minas Gerais.

Después de retirarse de la UnB dictó clases en la Universidad de París VIII en 1991 y en la Universidad de Ritsumeikan, Kyoto, en 1992. En 1994 se convirtió en Profesor Titular del Departamento de Economía de la UFF (Universidad Federal Fluminense) y posteriormente fue nombrado Profesor Emérito. Dirigió la Cátedra sobre Globalización y Desarrollo Sostenible de la UNESCO-ONU realizando dos grandes encuentros internacionales en Río de Janeiro, entre los años 2003 y 2005 que reunieron, en cada oportunidad, cerca de 70 de los mayores intelectuales de la izquierda contemporánea con amplia cobertura en la prensa nacional e internacional.

Theotônio fue quien más internacionalizó la teoría marxista de la dependencia, concibiéndola como la primera etapa de la construcción de un enfoque global que partiera de la periferia y rompiera con el eurocentrismo. Él entendía el marxismo como un pensamiento de vocación universalista que estaba, en cierta medida, en contradicción con los propios marxistas, ya que necesitaba dialectizar la inmensa suma de conocimiento crítico fuera de este campo, no pudiendo reducirse a una secta o a una doctrina. De ahí viene su apertura crítica a autores como Braudel, Schumpeter y Polanyi y su proyecto de constituir una teoría marxista del sistema mundo, acercándose con convergencias y diferencias a autores como Immanuel Wallerstein, Giovanni Arrighi, Samir Amin y André Gunder Frank.

En el pensamiento latinoamericano introdujo conceptos claves para analizar las contradicciones del capitalismo contemporáneo como los de revolución científico-técnica y ciclos de Kondratiev, destacando las tendencias de larga duración que afirmaban la crisis de la hegemonía estadounidense, pero que hacían su imperialismo cada vez más peligroso, mientras que no fuera contenido por fuerzas sociales avanzadas. Sin embargo, se entusiasmaba con las perspectivas de una nueva geopolítica global, articulada por las fuerzas del Sur que retomarían el espíritu de Bandung bajo nuevas bases. En esta geopolítica tendrían papel destacado China y las nuevas potencias de dimensión continental, como Rusia, India, Brasil y Sudáfrica que, impulsadas por fuerzas de izquierda, centroizquierda y por el capitalismo de Estado, podrían hacer prevalecer el 'hinterland' sobre las potencias atlánticas anglosajonas y europeas, diseñando las bases de una civilización planetaria mucho más inclusiva, democrática, pacífica y plural. Los golpes de Estado en América del Sur, desencadenados para desmontar esta alternativa, constituyen sólo una etapa más de la lucha abierta entre geopolíticas en confrontación que no se ha cerrado puesto que está en curso y probablemente dure décadas.

Sus libros anticipan y analizan estas tendencias constituyéndose en una referencia estratégica para la interpretación de la larga duración del capitalismo y su dinámica prospectiva. La crisis de la hegemonía estadounidense, del liberalismo político, la emergencia de una nueva geopolítica global desafiante del poder anglosajón; todo esto ya estaba presente en las obras de Theotonio a principios de los años 1970. De particular importancia es Imperialismo y dependencia (1978), reeditado por la Biblioteca Ayacucho en 2011, acompañado de un prólogo que escribí a petición del autor, donde sistematiza sus análisis de los años 1960-70, profundizados posteriormente en Revolução científico-técnica e capitalismo contemporâneo (1984), Revolução científico-técnica e acumulação de capital (1987), Economia mundial, integração regional e desenvolvimento sustentável (1993), Teoria da dependencia: balanço e perspectivas (2000), Do Terror à esperança: auge e declínio do neoliberalismo (2004) y en su último libro, Desenvolvimento e civilização: homenagem a Celso Furtado (2016).

Contrariamente a las posturas de Fernando Henrique Cardoso (FHC), la obra de Theotônio denuncia la mediocridad del capitalismo dependiente. Mientras FHC se impresionaba con los índices provisionales de crecimiento y desarrollo, expresados en el "milagro económico" de la dictadura militar, con la capacidad de inclusión que proporcionaría, y con su potencialidad democrática, una vez minimizados los "anillos burocráticos" en la lenta re-democratización y transfiriendo el poder político de la "burguesía estatal" para las transnacionales y el empresariado asociado.

Theotônio destacó el carácter desigual y superexplotador, las limitaciones democráticas y la fuerte propensión al subdesarrollo de una burguesía que abandonó cada vez más la industria y las pretensiones de soberanía tecnológica para dedicarse a la financiarización y al agronegocio. Enfatizó que el neoliberalismo implicaba una fuerte intervención estatal y su control por una oligarquía burguesa rentista que está ampliando las amenazas a la democracia en América Latina y en el mundo.

Cardoso hizo lo que pudo para derribarlo y anularlo, pero no lo logró. Adepto del desarrollo dependiente y asociado, le imputó un estancamiento que jamás estuvo presente en sus trabajos. Pero mientras FHC se involucró en las tramas contra los pueblos latinoamericanos en el piso superior de las formaciones sociales, constituido por las transacciones entre el Estado y los lobbies empresariales, la vida pública de Theotonio siempre estuvo vinculada a las luchas por la democracia y contra el poder hegemónico del imperialismo y del capital en el mundo. Hoy, a pesar del gran poder de articulación que disfruta, de jactarse de poseer uno de los mayores think thanks de América Latina y dirigirlo para derribar a gobiernos populares electos democráticamente, FHC tiene un prestigio muy inferior al de Theotônio en los medios académicos brasileños, latinoamericanos y, quizás, mundiales, y no sólo debido a razones políticas.

El golpe de 2016 en Brasil y la dinámica de un Estado de excepción en curso evidenciaron las propensiones fascistas en condiciones de dependencia que Theotônio tanto denunció en sus trabajos. De gran importancia será la pronta publicación en Brasil de "Socialismo o fascismo: el nuevo carácter de la dependencia y el dilema latinoamericano", clásico donde Theotonio renueva la teoría del fascismo, mostrando el núcleo duro de este fenómeno, sus variaciones históricas y las compatibilidades posibles con el liberalismo. Theotonio, Vania y Ruy no tuvieron tiempo para vivir lo que más querían: la época en que la teoría de la dependencia fuese pieza de museo. Pero si Theotonio se va físicamente de este mundo, el sueño de un socialismo democrático y la continuidad de su obra, vasta y compleja, permanecen como desafío abierto para las nuevas generaciones y para los muchos que directa o indirectamente ha influenciado.

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Theotonio Dos Santos, los chilenos no te olvidaremos

Sáb, 10/03/2018 - 12:00
Roberto Pizarro, Alai

El fallecimiento de Theotonio Dos Santos es doloroso para los chilenos. Perseguido por la dictadura militar brasileña que derrocó a Joao Goulard, se asiló en nuestro país en 1966, gracias a las gestiones de Eduardo Hamuy, en esos años Director del Centro de Estudios Socio-Económicos (CESO), de la Universidad de Chile. El sociólogo brasileño fue figura señera en el desarrollo de las ciencias sociales y los estudiantes de Economía tuvieron la suerte de recibir sus enseñanzas. En mayo del año 1967, Theotonio conforma el equipo de Estudios de la Dependencia. Recluta a jóvenes economistas, recién egresados, a los que se incorpora su esposa, Vania Bambirra. Se inicia así un trabajo que sería paradigmático.

Aprendimos con Theotonio que el subdesarrollo como ausencia de desarrollo es una barbaridad teórica. En efecto, es imposible imitar el crecimiento y modernización de los países hoy desarrollados. Según la Teoría de la Dependencia, en el capitalismo mundial el centro hegemónico es el que organiza el proceso productivo internacional en favor de su propia acumulación. Ello genera contradicciones con los intereses de la periferia y con las posibilidades de desarrollo de ésta. Esta concepción adquirió prestigio intelectual dominante no sólo en Chile, sino en toda América Latina e incluso en los países desarrollados.

Theotonio no era sólo un intelectual. Luchó contra la dictadura de Brasil y militó en organizaciones revolucionarias de ese país; y, en Chile se comprometió con el Partido Socialista. Tenía en alta estima al presidente Allende y a su gobierno. Fue fundador y animador de la revista Chile Hoy, junto a Rui Mauro Marini, Alberto Martínez, Marta Harnecker y Faride Zerán, entre otros, en un esfuerzo de convergencia de todas las fuerzas de izquierda. Con el golpe de Pinochet debió eludir la represión militar ya que apareció en la primera lista de los buscados por la dictadura. Estuvo varios meses refugiado en la embajada de Panamá y luego debió radicarse en México, también como asilado político.

Theotonio valoraba inmensamente el desarrollo orgánico e ideológico de los partidos de la izquierda chilena y la fuerza del movimiento sindical. Sin embargo, se sorprendería hoy día al constatar que ese poderoso movimiento sindical, que adquirió su máxima expresión en los Cordones Industriales, fue completamente desmantelado por la represión militar y por un Código Laboral que ha impedido la organización de los trabajadores.

Por otra parte, los partidos políticos de la izquierda histórica han sufrido un manifiesto deterioro e incluso han caído en la corrupción. Su confusión ideológica, complacencia con el neoliberalismo y subordinación a los grupos económicos, les ha impedido combatir el régimen político excluyente y el sistema económico promotor de injusticias. Una tragedia histórica, ya que gran parte de sus dirigentes, algunos amigos de Theotonio, participaron en el proceso de transformaciones que impulsara Salvador Allende. Theotonio consideraba fundamental el cobre nacionalizado y las empresas monopólicas del área social para avanzar al socialismo.

Con la dictadura, las empresas estatales, componentes del área social de la economía durante el gobierno de la Unidad Popular, fueron privatizadas y entregadas, a precio vil, a los allegados a Pinochet y a algunos de sus amigos empresarios. Por su parte, el cobre nacionalizado por Salvador Allende, enteramente de propiedad del Estado, ha pasado en gran parte a manos del gran capital chileno y extranjero. Hoy día dos tercios de las exportaciones de cobre las efectúan empresas privadas.

La economía chilena nuevamente se ha concentrado, y mucho más que en los años sesenta. Los monopolios son el rasgo dominante de nuestro país. La colusión de precios en variados artículos de primera necesidad es permanente y la clase política y el Estado no tienen ni la voluntad ni los instrumentos regulatorios para controlar las arbitrariedades que se cometen contra los consumidores.

Así las cosas, la restauración capitalista ha sido brutal y con acentuación de la dependencia. Sin embargo, hay una diferencia en lo que discutíamos con Theotonio a fines de los sesenta. Los monopolios y la inversión extranjera, que antes estaban localizados en el sector industrial, ahora se han trasladado al comercio y a la banca. Al mismo tiempo, ha aumentado el peso económico de los recursos naturales. Junto a la nula voluntad política en favor de la industrialización de nuestro país, está la emergencia manufacturera de China, determinante en nuestra realidad económica y exportadora.

A Theo le llamaba la atención que en Chile no existieran los contrastes sociales tan brutales como los de Brasil. Sin embargo, se sorprendería al constatar que la salud y la educación, que eran derechos universales durante su permanencia en Chile, se convirtieron en negocios que acumulan inmensas ganancias en el 1% más rico. Por su parte, el sistema de pensiones ha empobrecido a los ancianos, gracias a un cruel invento de la dictadura para enriquecer a las AFP, empresas que administran el dinero de las cotizaciones de los trabajadores. Así las cosas, la distribución del ingreso en Chile es una de las peores de América Latina.

Theotonio exigía diversidad en la formación de los estudiantes. Los estudiantes no olvidan las sugerencias de Theotonio en favor de una reforma universitaria para democratizar la gestión y modificar los métodos y contenidos de la enseñanza. Después de la reforma, se constituyó nuestra Facultad y la formación en economía política. Porque entendíamos la economía como ciencia social y no como una técnica para hacer eficiente el sistema capitalista. Concebíamos la economía, muy ligada a la filosofía y a la sociología. Aprendimos que la economía no se basaba en el paradigma de Robinson Crusoe; el hombre aislado que se relaciona con las cosas, como se les hace creer a los jóvenes estudiantes. Por el contrario, entendimos que la economía debía comprender las relaciones que establecen los individuos en los procesos de producción y distribución.

Esa apertura a una enseñanza diversa de la economía se terminó con la dictadura y, lamentablemente, no se recuperó con el retorno a la democracia. Con el golpe militar del 1973 se intervinieron las universidades y a su cabeza colocaron rectores uniformados. Fue clausurada nuestra Facultad de Economía Política, de la Universidad de Chile, la que se había constituido un año antes, en el marco de la reforma universitaria. Nos expulsaron a todos: profesores, personal administrativo y estudiantes, con un decreto que subrayaba el “imperativo de lograr una docencia objetiva y pluralista” (¡vaya ironía! cuando revisamos los actuales programas docentes de la facultades de economía hoy día: monocordes hasta el aburrimiento). Varios de nuestros compañeros fueron detenidos y 17 de ellos asesinados. Fue un golpe a la inteligencia, que agrego la perversidad de instalar las oficinas centrales de la DINA-CNI en los locales de la calle República. ¡Nuestra Alma Mater!

A diferencia de otros países en América Latina con dictaduras militares y que conquistaron la democracia, en Chile no se reconstituyó la Facultad de Economía Política. Las nuevas autoridades universitarias se olvidaron de su existencia. Se olvidaron también de restituir en sus cargos a los profesores y administrativos, que habían sido expulsados por razones políticas. Las autoridades de la actual Facultad de Economía y Negocios (FEN) no tuvieron la decencia de recuperar las instalaciones históricas, cuyas aulas se habían convertido en lugares de tortura. No podía ser de otro modo. Porque la FEN se ha convertido en una rigurosa continuidad de la Facultad de Ciencias Económicas, que permaneció abierta después del golpe militar.

En la FEN se entrega hoy día una enseñanza unilateral, con predominio de la teoría neoclásica, y con escaso interés en Keynes y los clásicos, como Marx y Ricardo. Prácticamente se ha renunciado a las teorías del desarrollo (CEPAL, Dependencia, Economía Mundo). Es triste constatar que hoy día los economistas y administradores, formados en la FEN, han sido los principales sostenedores del sistema de desigualdades y abusos que vive el país con el modelo neoliberal que instaló Pinochet y los Chicago Boys.

Los directivos y académicos de la FEN, con contadas excepciones, se sienten cómodos con el actual sistema económico. Son sus servidores, sus ideólogos y técnicos. Respaldan el modelo productivo que se ha impuesto en el país, que entrega cuantiosas rentas a unas pocas familias, generando empleo de escasa calidad, con bajos salarios, y sobreexplotación de la naturaleza. No por casualidad la biblioteca de la FEN tiene una placa con el nombre de Andrónico Luksic y el salón principal tiene el nombre de Corbanca, de Álvaro Saieh. Estos nombres están asociados a dos familias que controlan los grupos económicos más poderosos existentes en nuestro país.

Estamos viviendo tiempos difíciles, Theotonio querido. Ahora nos haces más falta que nunca. Necesitamos tu consecuencia de hombre digno y tus valiosas enseñanzas. Como me dijo el embajador dominicano en Chile, Rubén Silie: Theotonio nos enseñó a los latinoamericanos a mirarnos desde nosotros mismos. Los chilenos no te olvidaremos.
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Draghi, sobre los aranceles de Trump: "¿Quién quiere enemigos con estos amigos?"

Sáb, 10/03/2018 - 08:30

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, expresó ayer su preocupación por el «creciente proteccionismo» que puede lastrar el crecimiento de la economía, al tiempo que no dudó en señalar la desregulación financiera «en algunas jurisdicciones» como uno de los mayores riesgos para el resto. De esta manera, el máximo responsable de la política monetaria de la Eurozona mantuvo la firmeza del tono que ya empleó su anterior reunión, en el mes de enero, respecto a las últimas decisiones de Estados Unidos. En relación con la amenaza de imposición de aranceles por parte de EEUU, el banquero italiano indicó que el contagio inmediato de estas medidas comerciales «no va a ser tan grande», subrayando su convencimiento de que «las disputas comerciales deberían discutirse y resolverse en un marco multilateral».«Si impones aranceles a tus aliados, ¿quién son entonces tus enemigos?», se preguntó Draghi en referencia a la deriva proteccionista de la Administración de Donald Trump.

«Las decisiones unilaterales son peligrosas», advirtió en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno del BCE, tal y como informa Europa Press. En esa misma reunión estará presente a partir del próximo 1 de junio Luis de Guindos, a quien Draghi quiso felicitar por su designación como vicepresidente del organismo. «Déjenme felicitar a Luis de Guindos», respondió el banquero italiano ante las numerosas preguntas de los periodistas sobre si el perfil del ya ex ministro de Economía español era del adecuado, así como el del futuro reemplazo del propio Draghi. «Confío en que [Luis de Guindos] será un buen compañero para todos», afirmó el banquero italiano. Por otro lado, el BCE revisó al alza su pronóstico de crecimiento para la Eurozona en 2018, que refleja una expansión anual del 2,4%, frente al 2,3% anticipado en diciembre, lo que representaría la mejor tasa de crecimiento del bloque del euro desde 2007. De cara a 2019 y 2020, el BCE mantiene sus anteriores pronósticos en el 1,9% para el próximo año y en el 1,7% al año siguiente. En cuanto a los precios, los nuevos pronósticos del BCE contemplan una tasa de inflación para 2018 del 1,4%, en línea con las previsiones de diciembre, mientras que ha revisado una décima a la baja su proyección para 2019, hasta el 1,4%, manteniendo sin cambios el pronóstico de 2020, cuando los precios subirán un 1,7%.
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Crean una célula solar que puede obtener energía del sol y de la lluvia

Ven, 09/03/2018 - 19:00

Aunque los paneles solares que se están usando son cada vez más avanzados y eficientes, lógicamente tienen la debilidad de no recolectar energía cuando está nublado. Pronto esto podría cambiar gracias a una célula solar híbrida que puede cosechar energía tanto de la luz solar como de las gotas de lluvia.

La clave del sistema es un nanogenerador triboeléctrico (TENG); un dispositivo que crea carga eléctrica a partir de la fricción de dos materiales que se frotan entre sí, como ocurre con la electricidad estática. Todo depende del desplazamiento de electrones.

Un TENG puede obtener energía, por ejemplo, de las ruedas de los automóviles en la carretera, de los materiales de la ropa que se frotan entre sí o, como en este caso, del movimiento ondulante de las gotas de lluvia a través de un panel solar. El resultado final, revelado por científicos de la Universidad de Soochow, en China, es una célula que funciona con sol y lluvia.

“Nuestros estudios demuestran un nuevo concepto en utilización de energía durante diversas condiciones climáticas”, escriben los investigadores en su artículo, publicado en ACS Nano.

Si bien la idea de usar TENGs no es completamente nueva, el desafío ha sido desarrollar un sistema que no sea demasiado complejo ni voluminoso. Aquí se usaron dos capas de polímero para formar un TENG en la superficie de una célula fotovoltaica.

Usando las impresiones de los DVDs (los discos para ver videos), los investigadores agregaron ranuras a un polímero, mejorando su eficiencia en la recolección de energía. En las pruebas, las capas de polímero texturado actuaron como un electrodo mutuo, tanto para el TENG como para el panel solar subyacente, conduciendo energía entre los dos dispositivos y poniendo a las capas en contacto. Como las capas adicionales eran transparentes, aún se podía capturar la luz del sol, aunque no a un ritmo tan eficiente como es posible sin las capas adicionales en la parte superior.

Para hacer a los panales comercialmente viables, el próximo desafío es aumentar la cantidad de electricidad que se puede generar. Sin embargo el concepto ya está sido probado, lo que es un importante primer paso: obtener una pequeña cantidad de electricidad durante una lluvia, ciertamente es mejor que no obtener nada. Los científicos llevaban un tiempo trabajando en esta idea. En 2016, un equipo de la Universidad Oceánica de China logró generar electricidad a partir de gotas de lluvia que caen sobre un panel solar, mediante la adición de una capa extra de grafeno.

El principal inconveniente, como en la nueva investigación, fue poder generar suficiente electricidad para hacerlo funcionar fuera del laboratorio. Aún así, los paneles solares ultra eficientes parecen estar a la vuelta de la esquina. Como en la noche también llueve, un día podríamos tener no solo casas, sino también granjas e invernaderos solares ultra eficientes.

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Trump pone su firma a la guerra comercial

Ven, 09/03/2018 - 15:34

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó los decretos para imponer aranceles de 25 por ciento a las importaciones de acero y 10 por ciento a las de aluminio, en los que eximió por ahora a México y Canadá, pese a que había prometido gravar a todos los países. Los aranceles, anunciados la semana pasada y confirmados ayer, entrarán en vigor en 15 días, entre el temor mundial por el estallido de una guerra comercial.

Trump insistió en que la producción nacional es necesaria por razones de seguridad nacional y se refirió a las prácticas comerciales en los mercados del acero y aluminio como un asalto a nuestro país. Si no quieren pagar impuestos traigan su planta a Estados Unidos, enfatizó. El mandatario estuvo acompañado de trabajadores de las industrias de acero y aluminio mientras explicaba su decisión en una ceremonia en la Casa Blanca. Firmó dos edictos, uno para cada importación, en los que ordenó los aranceles. Estos metales son absolutamente vitales para la infraestructura y la base de la industria de defensa, señaló el mandatario, quien se basó en una legislación que autoriza acción presidencial contra importaciones que socavan la seguridad nacional.

Las importaciones estadunidenses de acero en 2017 representaron 33 mil 460 millones de dólares contra 24 mil 280 millones en 2016, un aumento de 37.8 por ciento. En tanto, las importaciones de aluminio alcanzaron un valor de 17 mil 310 millones en 2017, frente a los 13 mil 140 el año anterior, un incremento de 31.7 por ciento. El dumping de las importaciones baratas afecta la supervivencia de los fabricantes estadunidenses, argumentó Trump al ignorar las advertencias de legisladores de su partido y socios comerciales, como la Unión Europea.

El mandatario ofreció exenciones de los aranceles a los países que nos traten con justicia al comerciar, un gesto que pone presión sobre Canadá y México con los que renegocia el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), un proceso que parece haberse estancado. "Creo que vamos alcanzar un pacto por el Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Ya lo he dicho por largo tiempo. Si tenemos un acuerdo no habrá aranceles para Canadá y México", reiteró. "En caso de que no sea posible alcanzar un acuerdo, vamos a retirarnos del TLCAN y empezaremos todo de nuevo".

Una cláusula permitirá a todos los países negociar mejores condiciones en determinados casos. Para ello, deberán demostrar que por conducto de medios alternativos podrán equiparar los efectos negativos para la seguridad nacional de Estados Unidos que generan sus ventas de acero. El representante comercial Robert Lighthizer será el responsable de dirigir estas negociaciones.

La medida, anticipada por Trump la semana pasada, recibió múltiples críticas dentro y fuera de Estados Unidos. Los empresarios y políticos temen que un aumento de los precios del acero y el aluminio, así como las medidas en represalia que se adopten en el exterior, provoquen mayores daños a la economía estadounidense que los beneficios que pueden traer los aranceles. Ayer, 107 legisladores republicanos enviaron una carta al mandatario en la que expresaron una profunda preocupación.

Tras la firma de proclamación, el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, criticó la decisión del gobierno de Trump por temor a las consecuencias. Planteó que la medida sea modificada para concentrarse solamente en aquellos países y prácticas que violan la ley de comercio. Existen incuestionablemente malas prácticas de comercio entre naciones como China, y el mejor abordaje sería aplicar la ley contra esas prácticas.

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Trump lleva a la guerra comercial

Xov, 08/03/2018 - 18:01
Alejandro Nadal, La Jornada

Una mañana de junio de 1930 el presidente Herbert C. Hoover recibió en la Casa Blanca al banquero Thomas Lamont, socio del banco J. P. Morgan. Lamont relató poco después lo que sucedió en la entrevista: Casi me arrodillé para rogarle al presidente que ejerciera su poder de veto contra la estúpida ley Hawley-Smoot. Esa norma contemplaba aumentar los aranceles de cientos de artículos importados por Estados Unidos a fin de proteger empresas y fuentes de empleo.

La ley había sido aprobada en mayo por ambas cámaras, pero Hoover todavía podía vetarla y regresarla al Legislativo. Aunque el banquero tenía toda la confianza del presidente, éste decidió firmar el decreto dando plena vigencia a ese instrumento legal e incrementando los aranceles de 890 artículos, desde bienes manufacturados hasta productos agrícolas. De golpe se desató una feroz guerra comercial, justo cuando el mundo se hundía en la Gran Depresión.

La ley Hawley-Smoot no provocó esa gran crisis, pero sí contribuyó a hacerla más profunda y larga. La guerra comercial que ayudó a desatar sirvió para que la depresión cruzara todas las fronteras. Y el mensaje de proteccionismo tóxico acentuó los efectos de la crisis: entre 1929 y 1933, los flujos del comercio internacional se desplomaron de 5.3 a 1.8 mil millones de dólares (mmdd).

Es importante recordar este triste episodio a la luz de las amenazadoras medidas recién adoptadas por Donald Trump. Los aranceles de 25 y 10 por ciento impuestos por la Casa Blanca a las importaciones de acero y aluminio, respectivamente, serán contraproducentes por dos razones importantes.

Primero, porque estas medidas desatarán una guerra comercial generalizada cuando los países afectados apliquen medidas compensatorias. La UE, por ejemplo, ha declarado que podría imponer aranceles a las importaciones de motocicletas Harley Davidson, a los jeans y hasta al whisky bourbon. Pero las guerras comerciales reducen el crecimiento y la generación de empleos. No es lo que necesita la economía global que sigue doliéndose de la gran crisis financiera de 2008.

Segundo, los efectos en cascada dentro de la economía estadounidense afectarán en forma negativa a las empresas y trabajadores de las industrias usuarias del acero y aluminio importados. Sectores como el automotriz, el de electrodomésticos y el de la construcción serán afectados por el incremento del costo de sus insumos. Y si los asesores de Trump creen que estos aranceles conducirán a una expansión de la industria de acero y aluminio, deberían pensar dos veces, pues construir una nueva planta en esas industrias no se hace de la noche a la mañana. Los aranceles no frenarán la declinación industrial en Estados Unidos.

La Casa Blanca afirma querer recuperar la grandeza de la industria de acero y aluminio. Pero la historia demuestra que la declinación de esas ramas de la producción en Estados Unidos se debe más a sus propios errores que a otra cosa. En el caso del acero, después de la segunda guerra, el dominio de la industria estadunidense era total, y por esa razón se mantuvo fiel a la tecnología tradicional con hornos tipo Bessemer. Pero desde los años 50 los europeos comenzaron a experimentar con tecnologías más eficientes (inyección directa de oxígeno) que pronto comenzaron a dominar en esa rama. Para los años 70, los hornos de arco eléctrico también se habían difundido, mientras los gigantes de la industria en Estados Unidos se mantenían aferrados a la vieja y rígida tecnología. En conclusión, la falta de competitividad de la industria acerera estadounidense se debe a su complacencia. Pero para esa enfermedad, la medicina correcta no es una mayor dosis de proteccionismo.

Los aranceles anunciados por Trump son una advertencia ominosa. Ya en enero gravó las importaciones de lavadoras y paneles solares y las nuevas medidas confirman su bravuconería en el ámbito de la rivalidad comercial. Hoy las probabilidades de que Trump reviente las negociaciones sobre el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se han incrementado significativamente. Sus principales asesores en materia comercial, comenzando con el secretario de Comercio, Will Ross; el representante de Comercio, Robert Lightizer, y el presuntuoso e ignorante asesor especial, Peter Navarro, han desplegado abiertamente una postura antiTLCAN. Hoy ese instrumento entreguista del que tanto se enorgullecen los tecnócratas neoliberales está pendiendo de un hilo.

Si algo nos enseña la historia económica es que las guerras comerciales no sirven para cambiar el curso de las profundas restructuraciones económicas que sufren las economías capitalistas. Esas modificaciones tectónicas no se pueden revertir con aranceles o cuotas de importaciones. Además, la historia revela que con frecuencia las guerras comerciales han estado estrechamente vinculadas a rivalidades por mantener una hegemonía monetaria. Es casi normal que por sus efectos económicos negativos, los conflictos comerciales también terminen por conducir a guerras armadas. El contexto actual mundial tiene todos esos ingredientes de un coctel explosivo. La conflagración tendrá repercusiones aterradoras.
Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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El Donald lleva a la guerra comercial

Xov, 08/03/2018 - 18:01
Alejandro Nadal, La Jornada

Una mañana de junio de 1930 el presidente Herbert C. Hoover recibió en la Casa Blanca al banquero Thomas Lamont, socio del banco J. P. Morgan. Lamont relató poco después lo que sucedió en la entrevista: Casi me arrodillé para rogarle al presidente que ejerciera su poder de veto contra la estúpida ley Hawley-Smoot. Esa norma contemplaba aumentar los aranceles de cientos de artículos importados por Estados Unidos a fin de proteger empresas y fuentes de empleo.

La ley había sido aprobada en mayo por ambas cámaras, pero Hoover todavía podía vetarla y regresarla al Legislativo. Aunque el banquero tenía toda la confianza del presidente, éste decidió firmar el decreto dando plena vigencia a ese instrumento legal e incrementando los aranceles de 890 artículos, desde bienes manufacturados hasta productos agrícolas. De golpe se desató una feroz guerra comercial, justo cuando el mundo se hundía en la Gran Depresión.

La ley Hawley-Smoot no provocó esa gran crisis, pero sí contribuyó a hacerla más profunda y larga. La guerra comercial que ayudó a desatar sirvió para que la depresión cruzara todas las fronteras. Y el mensaje de proteccionismo tóxico acentuó los efectos de la crisis: entre 1929 y 1933, los flujos del comercio internacional se desplomaron de 5.3 a 1.8 mil millones de dólares (mmdd).

Es importante recordar este triste episodio a la luz de las amenazadoras medidas recién adoptadas por Donald Trump. Los aranceles de 25 y 10 por ciento impuestos por la Casa Blanca a las importaciones de acero y aluminio, respectivamente, serán contraproducentes por dos razones importantes.

Primero, porque estas medidas desatarán una guerra comercial generalizada cuando los países afectados apliquen medidas compensatorias. La UE, por ejemplo, ha declarado que podría imponer aranceles a las importaciones de motocicletas Harley Davidson, a los jeans y hasta al whisky bourbon. Pero las guerras comerciales reducen el crecimiento y la generación de empleos. No es lo que necesita la economía global que sigue doliéndose de la gran crisis financiera de 2008.

Segundo, los efectos en cascada dentro de la economía estadounidense afectarán en forma negativa a las empresas y trabajadores de las industrias usuarias del acero y aluminio importados. Sectores como el automotriz, el de electrodomésticos y el de la construcción serán afectados por el incremento del costo de sus insumos. Y si los asesores de Trump creen que estos aranceles conducirán a una expansión de la industria de acero y aluminio, deberían pensar dos veces, pues construir una nueva planta en esas industrias no se hace de la noche a la mañana. Los aranceles no frenarán la declinación industrial en Estados Unidos.

La Casa Blanca afirma querer recuperar la grandeza de la industria de acero y aluminio. Pero la historia demuestra que la declinación de esas ramas de la producción en Estados Unidos se debe más a sus propios errores que a otra cosa. En el caso del acero, después de la segunda guerra, el dominio de la industria estadunidense era total, y por esa razón se mantuvo fiel a la tecnología tradicional con hornos tipo Bessemer. Pero desde los años 50 los europeos comenzaron a experimentar con tecnologías más eficientes (inyección directa de oxígeno) que pronto comenzaron a dominar en esa rama. Para los años 70, los hornos de arco eléctrico también se habían difundido, mientras los gigantes de la industria en Estados Unidos se mantenían aferrados a la vieja y rígida tecnología. En conclusión, la falta de competitividad de la industria acerera estadounidense se debe a su complacencia. Pero para esa enfermedad, la medicina correcta no es una mayor dosis de proteccionismo.

Los aranceles anunciados por Trump son una advertencia ominosa. Ya en enero gravó las importaciones de lavadoras y paneles solares y las nuevas medidas confirman su bravuconería en el ámbito de la rivalidad comercial. Hoy las probabilidades de que Trump reviente las negociaciones sobre el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se han incrementado significativamente. Sus principales asesores en materia comercial, comenzando con el secretario de Comercio, Will Ross; el representante de Comercio, Robert Lightizer, y el presuntuoso e ignorante asesor especial, Peter Navarro, han desplegado abiertamente una postura antiTLCAN. Hoy ese instrumento entreguista del que tanto se enorgullecen los tecnócratas neoliberales está pendiendo de un hilo.

Si algo nos enseña la historia económica es que las guerras comerciales no sirven para cambiar el curso de las profundas restructuraciones económicas que sufren las economías capitalistas. Esas modificaciones tectónicas no se pueden revertir con aranceles o cuotas de importaciones. Además, la historia revela que con frecuencia las guerras comerciales han estado estrechamente vinculadas a rivalidades por mantener una hegemonía monetaria. Es casi normal que por sus efectos económicos negativos, los conflictos comerciales también terminen por conducir a guerras armadas. El contexto actual mundial tiene todos esos ingredientes de un coctel explosivo. La conflagración tendrá repercusiones aterradoras.
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La banca en la sombra sigue expandiéndose en todo el mundo

Mér, 07/03/2018 - 07:01

El crecimiento de los fondos mundiales de bonos, bienes raíces y mercado monetario continuó aumentando en la llamada "banca en la sombra" según un organismo de control que coordina la regulación financiera para las grandes economías del G20. Financial Times informó que este raudo crecimiento en las transacciones crediticias y financieras está siendo manejado por una banca no regulada y lejos del mundo bancario tradicional. Un informe de la Junta de Estabilidad Financiera (FSB) publicado el lunes, señaló que los llamados bancos en la sombra están moviendo un volumen de activos en rápido crecimiento que podría representar una amenaza para la estabilidad económica

En general, en 2016, el sector bancario en la sombra creció en un 7,6 por ciento alcanzando un valor estimado de 45,2 billones de dólares. Eso es aproximadamente el 13 por ciento de los activos financieros totales en los 29 países y regiones que la Junta de Estabilidad Financiera estima en alrededor de 340 billones de dolares. Por primera vez, los analistas del FSB también evaluaron datos de China y Luxemburgo.

Los bancos en la sombra son, por lo tanto, particularmente activos en las áreas de fondos de cobertura y del mercado monetario, fondos de inversión alternativos y acuerdos bursátiles especiales. Esta banca paralela, sin regulación, ha expandido su participación en el sector global después de la crisis financiera de 2008. Se consideran riesgosos para el resto del sistema financiero cuando recolectan dinero y prestan dinero como los bancos tradicionales.

A fines de 2016, alrededor de 14.1 billones de dólares en activos se atribuyeron a los bancos paralelos en los Estados Unidos. Con una participación del 31 por ciento, este país era el líder de la llamada "banca en la sombra". China recibió alrededor de 7 billones de dólares, o un 15.5 por ciento del total de los activos del sector. El liderazgo en Beijing está tratando de controlar cada vez más a la banca en la sombra dado que teme que una bancarrota importante o el fracaso de numerosos préstamos podría generar distorsiones en la economía. El paraíso fiscal de las Islas Caimán se situó en $ 4,7 billones, o alrededor del diez por ciento del sector bancario en la sombra cubierto. Luxemburgo representó alrededor de $ 3.2 billones, poco más del 7 por ciento del sector bancario mundial no regulado.

El financiamiento no bancario ofrece una alternativa valiosa al financiamiento bancario y ayuda a respaldar la actividad económica real. Sin embargo, una mayor dependencia de la financiación no bancaria podría dar lugar a nuevos riesgos. La llamaba "banca en la sombra" está compuesta por compañías que no son bancos pero brindan servicios financieros y ha sido tratada con recelo desde la crisis financiera de hace una década.

Además de los fondos de inversión de deuda, la medida de la banca en la sombra también incluye los mercados de recompra y de titulización de deuda, así como los fondos de cobertura involucrados en el crédito. En el pasado, con pocas reglas, los subsectores como la titulización ahora están regulados y se considera que suponen menos riesgo para la estabilidad. Los fondos de bonos abiertos, los fondos de cobertura que ofrecen fondos de crédito y del mercado monetario representan el 72 por ciento de la medida limitada, y crecieron un 11 por ciento en 2016.

Una medida más amplia, que incluye a todas las firmas financieras que no son bancos centrales, bancos, fondos de pensiones o aseguradoras, aumentó un 8 por ciento a 99 billones de dólares para representar el 30 por ciento de los activos financieros mundiales, su nivel más alto desde al menos 2002.
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Resurgen los signos de desaceleración en la economía mundial

Mar, 06/03/2018 - 08:01
Las tarifas de protección planificadas de los EEUU sobre las importaciones de acero y aluminio disuaden a los inversores. Los anuncios del presidente Donald Trump y la llamada Guerra Comercial fueron un balde de agua fría y dan cuenta que una importante desaceleración económica está en marcha. El índice Sentix para la zona del euro cayó casi ocho puntos a 24 puntos en marzo, el nivel más bajo desde abril de 2017. Las expectativas disminuyeron en todas las regiones del mundo. Esto también se aplica a la economía más grande de Europa. El motor económico alemán comienza a tartamudear significativamente. Los anuncios proteccionistas del presidente Trump ha hecho caer el barómetro de las expectativas al nivel más bajo en más de dos años.

Pero el medio ambiente también se está deteriorando internacionalmente, por ejemplo en los Estados Unidos. Trump permanece fiel y consistentemente trabajando en su agenda "América primero". Después de la reforma fiscal, que fue bien recibida por los inversores, los anuncios de tarifas punitivas parecen una lluvia fría.

Mientras tanto, la economía de la eurozona perdió impulso en febrero, el Instituto Markit informó en su encuesta mensual de 5.000 empresas. El índice PMI para el sector privado -industria y proveedores de servicios combinados- cayó 1,8 puntos a 56,2 puntos. El barómetro, sin embargo, estaba muy por encima de la marca de 50, lo que indicaba crecimiento. "Después de un brillante comienzo de año, la zona del euro aparentemente sufrió una caída en el crecimiento en febrero", dijo el economista jefe de Markit, Chris Williamson. Los cuellos de botella de frío y capacidad pueden haber ralentizado el crecimiento. Sin embargo, la recuperación sigue siendo fuerte y se lleva a cabo en una base amplia. En Alemania, el barómetro se redujo en 1.4 puntos a 57.6 puntos.

Además, los minoristas de la zona euro comenzaron el año inesperadamente mal. Su facturación se redujo, a diferencia de los economistas, en enero, un 0,1 por ciento respecto al mes anterior, según anunció la oficina de estadísticas Eurostat. Esta fue la segunda disminución consecutiva, dando cuenta de los aciagos tiempos que vienen.Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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La guerra comercial de EEUU contra el mundo, es para perderla

Mar, 06/03/2018 - 03:50
Oscar Ugarteche, Armando Negrete. Alai

Un nuevo anuncio unilateral arancelario estadounidense ha vuelto a sacudir las bases del orden comercial internacional. El presidente de EEUU, Donald Trump, declaró el último día de febrero, la imposición de tarifas arancelarias a la importación estadounidense de acero en 24% y de aluminio en 10%. La decisión, acompañada de la consigna “queremos un mercado libre, justo e inteligente”, confirma la postura del mandatario sobre la protección arbitraria y sin cálculo económico de sectores, ramas y empresas estadounidenses frente al orden comercial multilateral.

El funcionamiento comercial internacional bajo las normas de la OMC no permite aumentos arancelarios unilaterales y puede ser llevado a juicio. No obstante, bajo la Ley de Expansión Comercial de 1962 estadounidense, el presidente puede decretar, sin apelación del Congreso, medidas arancelarias que resguarden la seguridad nacional. Fuera de EEUU la respuesta natural, bajo los principios elementales de relaciones internacionales, son actos de reciprocidad. Trump puede ordenar las acciones que tomará internamente su país, pero no puede controlar las represalias que tendrán sus políticas fuera de EEUU.

Hay un solo problema, EEUU es un productor de aceros muy pequeño y un consumidor de aceros diminuto. Los grandes productores de acero son China (46.3%), y muy por debajo Japón, India; y de aluminio, con una proporción similar, son China, Rusia, Canadá e India. Así, frente a la medida tomada por EEUU, estos países pueden hacer una de dos:
  • Abrir un caso en la OMC, aplicar represalias, levantar aranceles a los productos estadounidenses de importación y restringir las franquicias con impuestos específicos a las franquicias.
  • Reproducir la postura Coreana frente a las refrigeradoras: “¡si quieren pagar más por su acero y su aluminio, allá ellos!”.

La ventaja china sobre la producción del acero frente a EEUU es de 8 veces; sobre la demanda es de 7 veces. Lo que exporta china de acero al mundo es igual a la producción anual de EEUU. China importa materia prima barata con los mercados deprimidos de los últimos años y transforma el acero, con salarios bajos y tecnología de punta, porque ha llegado tarde a la industria. EEUU transforma el hierro en acero con salarios altos y tecnología intermedia, porque llegó temprano. Cabe recordar que de esta industria desaparecieron Gran Bretaña, Suecia y Alemania, los que llegaron más temprano.

El poder político y económico que actualmente poseen las trasnacionales en este rubro es inconmensurable. Con la medida, podrían ser afectadas las acereras: ArcelorMittal, Rizhao Steel, China Baowu Group, Fangda Steel, y aluminieras: UC Rusal, Aluminum Corp. of China, China Power Investment Corp., Rio Tinto Alcan Inc., Norsk Hydro ASA. Éstas serán un frente que difícilmente podrán detener cuando tomen represalias, recíprocas, contra la medida proteccionista estadounidense. La exportación de autos y aviones americanos va a bajar porque sus costos subirán. Un pequeño arancel sobre estos los termina de sacar del mercado automotriz que les queda en el mundo, que ya no es muy importante frente a la industria automotriz china, india, alemana y japonesa. O la industria aeronáutica.

Una vez más, esta decisión se presenta anti-teórica frente a los problemas económicos que enfrenta EEUU y el estancamiento donde está empantanado hace una década. El aumento de aranceles a las importaciones de acero y aluminio genera, necesariamente, un aumento de costos de las industrias consumidoras de estos vitales insumos. Generará un alza de precios en: refrescos, alimentos enlatados, maquinaria y equipo, aviones, autos, refrigeradores, lavadoras (por decreto presidencial), etc. Otra vez serán los consumidores estadounidenses que terminen pagando el alza del precio final derivado de estos aranceles, mientras el mundo los mira asombrados ante la inutilidad de las medidas.

La cuestión es: ¿a quién beneficia el aumento de costos de producción siderúrgica y en las derivadas producciones automotriz y metal-mecánica? Si bien es cierto que United States Steel Corp. (fundada por Andrew Carnegie a fines del siglo XIX) y A.K. Steel Corp., entre otros, habían buscado medidas de protección, sin embargo, la medida no les ofrecerá condiciones de desarrollo, producción, comercio y empleo nacionales frente al mercado mundial. Esta medida puede tener consecuencias contraproducentes en el crecimiento de la economía de EEUU y la pérdida de la poca competitividad internacional que le queda.

La agenda proteccionista americana continúa acumulando descontento comercial alrededor del mundo. Las repetidas advertencias de las consecuencias que tendría el avance unilateral de las políticas proteccionistas estadounidenses han sido ignoradas por la Casa Blanca. Mientras tanto la embajadora americana en México renunció el mismo día de este anuncio así como la más reciente portavoz de la Casa Blanca.

Para rematar la medida anunciada, Trump publicó en su cuenta de Twitter: “las guerras comerciales son buenas y fáciles de ganar”. Con esto, además de hacer una muestra pública de su ignorancia, olvida que en las guerras comerciales todos los concurrentes pierden y, casi todas, acaban militarmente.


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