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Una mirada no convencional al modelo económico, la globalización y las fallas del mercadoMarco Antonio Morenonoreply@blogger.comBlogger5483125
Actualizado: fai 12 horas 46 min

El extractivismo se tambalea

Ven, 29/05/2015 - 22:00
Raúl Zibechi, La Jornada

La resistencia al extractivismo está barriendo el continente latinoamericano, de norte a sur, del Atlántico al Pacífico, involucrando a todos los países, forzando a los gobiernos a sacar a sus uniformados a las calles y decretar estados de emergencia para atemorizar a poblaciones que ya no se dejan, porque están sufriendo las consecuencias del modelo.

La megaminería a cielo abierto, las grandes obras como las represas hidroeléctricas, los monocultivos fumigados con glifosato y la especulación inmobiliaria, están siendo respondidos como nunca antes en intensidad, extensión y duración. Los pueblos están consiguiendo en los últimos años importantes victorias: paralización de la planta de semillas de Monsanto en Malvinas Argentinas; detención del proyecto binacional de Barrick Gold, Pascua Lama; aplazamiento de la construcción de decenas de represas, como sucedió con La Parota, en México.

En las últimas semanas ha sido la población de Arequipa, sur del Perú, la que está forzando al gobierno de Ollanta Humala a decretar un nuevo estado de emergencia, luego de la cuarta víctima mortal por la represión policial en el marco de un paro indefinido que ya lleva más de 60 días contra el proyecto cuprífero Tía María, de la empresa Southern Copper.

Es probable que Perú sea el epicentro de las resistencias a la minería, con un promedio de 200 conflictos socioambientales desde 2008. En Brasil no sólo se resiste a la minería sino a los grandes proyectos hidroeléctricos como Belo Monte, además de las múltiples resistencias a la especulación inmobiliaria (extractivismo urbano), que avanza febrilmente en Río de Janeiro de cara a los Juegos Olímpicos de 2016.

La pampa argentina es el epicentro de la resistencia al modelo soyero, donde destacan las Madres de Ituzaingó, la Asamblea de Malvinas Argentinas, la campaña Paren de Fumigarnos y los médicos comprometidos, que del 15 al 18 de junio organizan la Semana de Formación Docente para la Ciencia Digna y la Salud Socio Ambiental, en Rosario.

Hasta ahora no existe una resistencia unificada ni centralizada, ni a escala regional ni en cada uno de los países, pero la multiplicidad de luchas se coordina en las calles, sin necesidad de aparatos unificados. Como señala el último informe del Observatorio de Conflictos Mineros de América Latina (OCMAL), todo este esfuerzo por sostener el extractivismo minero es cada vez más criticado y deslegitimado por amplios sectores de la sociedad, y es que la minería no logra convencer a la población de sus ventajas (OCMAL, abril de 2015, p. 101).

Existe cierta similitud entre la actual resistencia al modelo extractivo y la resistencia obrera al fordismo en la década de 1960. Los obreros fabriles consiguieron desarticular la producción en base a una resistencia directa en cada sección y en cada taller, en base a la acción directa sin depender de las burocracias sindicales, hasta que la disciplina y la división del trabajo fueron derrotadas. Parece necesario insistir en que fue una lucha no institucional, ni siquiera declarada abiertamente, pero tan efectiva que doblegó al capital en sus propios feudos, las fábricas, forzándolo a una completa restructuración del aparato productivo.

Algo que podemos aprender de esa oleada de luchas obreras es que para derrotar un modelo de dominación lo central es lo que sucede sobre el terreno donde ese modelo se aplica, siendo completamente intrascendentes los gobiernos y las administraciones estatales. La lucha y la resistencia directas son insustituibles, como enseñan las crónicas recopiladas en infinidad de trabajos y relatos.

En este punto es necesario destacar que no hay un momento de derrota o lucha final, como dice la estrofa de La Internacional, porque lo decisivo es el largo proceso de acciones directas que consiguen trabar el mecanismo de dominación. Desde que se implementaron el fordismo y el taylorismo hasta que fueron desbordados y neutralizados transcurrió más de medio siglo; dos o tres generaciones de trabajadores fueron necesarias para encontrar los puntos débiles del engranaje patronal.

Lo que está sucediendo frente al extractivismo debe ser fuente de múltiples aprendizajes; con un ojo puesto en la historia de las resistencias y otro en el presente, podemos sacar algunas conclusiones.

La primera es que la resistencia la protagonizan pueblos indígenas, negros y mestizos en las áreas donde se despliegan la minería, los monocultivos y las megaobras de infraestructura. Se trata de un amplio y heterogéneo entramado de campesinos, trabajadores rurales y habitantes de poblados, donde destaca el papel de las mujeres y sus familias. Es una lucha cara a cara frente a empresas y gobiernos, casi siempre sin apoyo de las instituciones, que sólo se hacen presentes cuando la mayor parte de la población ocupa las calles.

La segunda es la importancia de la defensa del agua, el principal bien común afectado por el extractivismo. En algunos países, como en Uruguay, la población urbana comenzó a reaccionar contra el modelo al comprobar el deterioro de la calidad del agua que consume. De ese modo se pudieron articular alianzas de hecho entre rurales y urbanos, entre colectivos de base y sindicatos, entre trabajadores y científicos.

La tercera es la variedad de formas de lucha que, en algún momento, ganan en masividad provocando estallidos sociales que no son espontáneos sino fruto de una prolongada labor de difusión y de organización. Algo de esto sucede estos días en Arequipa, cuando la mayor parte de la población de aldeas y pueblos, primero, y de la gran ciudad, después, se vuelca contra la minera.

La cuarta es la importancia de los pequeños grupos locales y territoriales, integrados por militantes y vecinos, en general jóvenes. Este tipo de grupos son decisivos porque de ellos parte la información inicial que habilita el debate entre sectores más amplios de las poblaciones afectadas.

El extractivismo está lejos aún de ser derribado. Pero ya vemos cómo se tambalea.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Claroscuros del “milagro económico español”

Ven, 29/05/2015 - 16:38
Germán Gorraiz López, Alainet

La economía española se ha basado en el último decenio en la conocida “dieta mediterránea”, (cuyos ingredientes principales eran el “boom” urbanístico, la exportación, el turismo y el consumo interno), fórmula que creaba excelentes platos minimalistas, de apariencia altamente sugestiva y precio desorbitado pero vacíos de contenido culinario y con fecha de caducidad impresa (2008), debido al estallido de la burbuja inmobiliaria y el hundimiento del castillo de naipes de la economía española, pero a lo largo del 2015, la economía española ofrece signos de un cambio de tendencia (el llamado milagro Rajoy), amanecer económico pintado con los trazos rosáceos de las vísperas electorales pero teñido de los siguientes claroscuros:

La Gran Banca, Cuarta Rama del Poder Según la agencia EFE, la gran Banca española (Santander, BBVA, CaixaBank, Bankia, Popular y Sabadell) obtuvo en el primer trimestre del 2015 un beneficio neto de 4.138 millones de € (un 67,5 % más que en el mismo período del 2014) mientras se reducían drásticamente los presupuestos para obras sociales, (un 60% menos desde el 2008). Además, según una encuesta del Grupo ICSA y EADA Business School, el sueldo de los directivos subió un 7% en el 2013 mientras que el de los empleados habría caído un 0,5%, lo que repercute en un descenso de los ingresos de la renta de los hogares de un 0.8%. En consecuencia, la gran Banca (verdadero mini-estado dentro del Estado), se habría transmutado en parásito hematófago (chinche doméstico), organismos chupópteros que no viven permanentemente sobre su hospedador o víctima sino que sólo se acercan a él para alimentarse y tras succionar hasta la última gota de sangre los abandonan exangües y desahuciados (según el FROB, cerca de 167.000 afectados por la venta irregular de preferentes de Bankia, NCG Banco o Catalunya Banc no podrán recuperar ni tan siquiera un pequeño porcentaje de su inversión al tiempo que se producirían 220 desahucios diarios y del parque de viviendas viviendas vacías que podrían destinarse al alquiler social, un mínimo de 600.000 serían propiedad de entidades financieras o del Banco malo según un informe de la PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca).

Agudización de la fractura social Según el índice de Gini (indicador utilizado para medir si la distribución de ingresos o de gastos entre individuos u hogares de una economía se aleja o acerca a una distribución perfectamente equitativa), España sería el segundo país más desigual de la UE, sólo superado por Letonia. Así, la cruda realidad nos recuerda que el número de hogares con todos sus miembros en paro se ha elevado hasta niveles insoportables y cada vez son más los parados de larga duración que pierden todo tipo de subsidio, pues aunque el Gobierno del PP ha prorrogado la ayuda del Plan Prepara debido a la presión social, incluirá modificaciones sustanciales que limitarán el acceso de los parados a dichas ayudas en función de su colchón familiar. Así, la renta de todo el núcleo familiar (padres inclusive), servirá para determinar si se tiene derecho a recibir una ayuda que sube a 450 € para los parados de larga duración que tengan al menos tres familiares a su cargo, estableciéndose el listón en los 481 euros mensuales por cada miembro de la unidad familiar y quedando descartado todo solicitante que sobrepase dicha cifra.

Por otra parte, según el Consejo Económico y Social, 422.600 hogares vivían gracias a la pensión de los abuelos con ingresos medios de 840 € y que a pesar de su exigüidad, constituía hasta hoy el último salvavidas de los restos del naufragio económico español, pero teniendo en cuenta que se ha establecido por Ley un mínimo incremento de las pensiones de un 0,25 %, el colchón familiar verá reducido su grosor y se elevará el riesgo de pobreza y fractura social. Así, según el último informe de Intermon Oxfam sobre “Crisis, desigualdad y pobreza”, se advierte que de continuar los recortes sociales, la pobreza en España podría llegar a afectar al 40 % de la población en el horizonte de la próxima década. En la actualidad, según dicha ONG, la tasa de pobreza se situaría en el 27% de la población y afectaría ya a casi 13 millones de personas) y según Cáritas tres millones de personas vivirían ya en situación de "pobreza severa" (menos de 307 euros al mes) mientras el número de millonarios en España habría aumentado un 13% en el último año según datos de Eurostat, con lo que se está agudizando de forma vertiginosa una fractura social de resultados impredecibles.

Así, las grandes fortunas invertirían su dinero en las llamadas SICAV, con un patrimonio que rondaría en el 2014 los 33.000 millones €, 450.000 accionistas y una rentabilidad media del 8,1 %. Según explica Ricardo Sánchez-Seco Tomás en invertia.com, una Sicav sería “un sofisticado producto de ingeniería financiera, híbrido de sociedad anónima y fondo de inversión que exige un capital mínimo de 2,4 millones de euros y 100 partícipes o accionistas, con la particularidad de que tributa al 1% en el Impuesto de Sociedades en lugar de al 30% siempre que el capital permanezca en la SICAV. La ventaja frente a los fondos de inversión radica en las reducciones de capital, ya que los dueños de la SICAV pueden sacar dinero sin tributar hasta que no supere la cantidad inicialmente invertida”, de lo que se deduce que se trataría de un instrumento para evitar la fuga de capitales pues en el supuesto de que se les exigiera más impuestos a las SICAVS se irán a otros países donde sea más fácil obtener más rentabilidad, trasladando su patrimonio a una sociedad europea bajo legislación menos restrictiva.

Desempleo endémico A pesar del milagro Rajoy, el Centro de Predicción Económica (CEPREDE) prevé en su último informe que la tasa de paro se mantendrá por encima del 20% hasta el 2018, por lo que el FMI receta “un drástico recorte de los salarios nominales (brutos) del 10% y una rebaja de las cotizaciones sociales en 1,75 puntos para crear 1,2 millones de empleos en los tres próximos años”, lo que contribuirá a la generalización de la precariedad laboral, (según la última Encuesta de Población Activa (EPA), el trabajo precario en España alcanzaría ya la friolera de 5 millones de personas),a la desaparición del mito del puesto de trabajo vitalicio ( según los datos de la EPA, tendríamos ya una escalofriante tasa del 90% de contratación parcial ) y a la pérdida del poder adquisitivo (-0,2 en el 2014 según el INE). Además, el Instituto Nacional de Estadística (INE) prevé que el país pierda un millón de habitantes en la próxima década, una tendencia que va a empeorar a medida que la generación del baby-boom comience a fallecer, dibujándose un escenario insostenible para el 2021 en que la "tasa de dependencia" según el INE, crecerá en un 57% , lo que supone que habrá seis personas inactivas ya sea jubilados , parados o estudiantes por cada persona activa lo que podría conllevar el colapso de la Seguridad Social en el horizonte del 2.021, por lo que la OCDE recomendó "retrasar la edad de jubilación más allá de los 67 años e incentivar las pensiones privadas, incluso con carácter obligatorio, porque prevé que en el futuro se reducirán los beneficios de los sistemas públicos".

Déficit de Inteligencia En el último decenio, España habría sido pionera en los campos de energía renovable (fotovoltaica, biomasa y eólica), medicina, nanotecnología, telecomunicaciones, biofarmacéutica, biotecnología, oceanografía , ecoindustria, infraestructuras públicas, construcción naval, automotriz, máquina herramienta, sector turístico y sector financiero (según el ranking publicado por la revista Scientific American, en el 2009 España ocuparía el décimo puesto mundial tanto en publicaciones científicas como en gasto total en I+D+i ,ocupando además el número nueve en cantidad de doctorados). Sin embargo, desde el 2009 los recortes en I+D+I ascienden al 40 % con una inversión del 1,33% del PIB y cada vez más lejos del 2% de media de la UE ,lo que tendrá como efectos colaterales la drástica reducción de becas para investigadores y la asfixia por inanición económica de múltiples proyectos científicos y tecnológicos. Así, la inversión en I+D en las Universidades Públicas (de donde salen dos tercios de las investigaciones científicas) vio recortado su presupuesto en el 2013 en un 80% y el Centro Superior de Investigaciones Científicas (organismo con 130 sedes y más de 13.000 trabajadores, entre investigadores y técnicos), habría sufrido en los últimos cuatro años una merma del 30% de financiación pública (un 9% menos en el 2013).

Por otra parte, según un estudio elaborado por FENAC (Federación Nacional de Asociaciones de Consultoría), desde 2.008 se habrían marchado de España más de 300.000 jóvenes (la mayoría jóvenes universitarios en busca de un primer empleo), con lo que se conjuga el fiasco inversor de un Estado que tras haber gastado en la formación de cada titulado unos 5.000 € (el alumnado sólo paga el 20% del coste real de la matrícula), asiste impotente a la sangría imparable de la fuga de cerebros. De seguir obviando la inversión en inteligencia, España podría convertirse en la próxima década en un país tercermundista a nivel de investigación e innovación, condenado a comprar patentes extranjeras y producir productos de bajo perfil tecnológico que requieran mano de obra de escasa o nula cualificación y fácilmente explotable, pues aunque España sigue compitiendo en gran número de sectores con las economías de referencia al tener costes laborales competitivos, tendría como Talón de Aquiles de sus exportaciones el reto de la calidad de sus productos y el no estar bien posicionada en los mercados emergentes.

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Las claves del escándalo de corrupción de la FIFA

Xov, 28/05/2015 - 22:34

Este 27 de mayo las autoridades suizas detuvieron en Zúrich a varios altos cargos de la FIFA por corrupción. Entre los delitos de los que se les acusa figuran fraude, blanqueo de dinero y extorsión. El monto estimado de los sobornos supera los 10.000 millones de dólares en 19 años. La Fiscalía estadounidense indicó que el organismo del fútbol empezó a realizar pagos en comisiones a los medios y compañías de promoción de eventos deportivos a principios de los años noventa del siglo pasado y ha continuado haciéndolo de manera sistemática hasta la actualidad. Es decir, los altos cargos "pagaron y acordaron pagar sobornos y comisiones ilegales para obtener medios lucrativos y derechos de 'marketing' para los torneos internacionales de fútbol".

La investigación del caso se inició en Estados Unidos debido a que gran parte de las transacciones relacionadas con los sobornos de los miembros de la FIFA tuvieron lugar en ese territorio y a través de bancos estadounidenses. Las detenciones se realizaron a petición del Departamento de Justicia de EE.UU., que presentó cargos en el Distrito Este de Nueva York, con sede en Brooklyn. Los detenidos podrían ser extraditados al país norteamericano. Desde EE.UU. se tramitaron las órdenes pertinentes, después de lo cual varios agentes suizos vestidos de paisano acudieron la madrugada de este 27 de mayo al hotel Baur au Lac ubicado en los Alpes y lograron detener a varios miembros de la FIFA.

Dos vicepresidentes de la FIFA, el uruguayo Eugenio Figueredo y Jeffrey Webb, de las islas Caimán, así como el expresidente de la Conmebol, el paraguayo Nicolás Leoz, figuran entre los acusados ante el tribunal de Nueva York por "organización mafiosa, fraude masivo y blanqueo de dinero, entre otros". El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, "no se encuentra entre los detenidos ni está implicado en absoluto", afirmó Walter de Gregorio, director del organismo para relaciones públicas. Uno de los acusados, Jose Hawilla, ejecutivo de la empresa brasileña de mercadotecnia deportiva Traffic Sports accedió a devolver más de 151 millones de dólares que recibió ilícitamente. Entre los acusados que se declararon culpables se encuentran también Daryan Warner y Daryll Warner, hijos de Jack Warner, ex alto cargo de la FIFA de Trinidad y Tobago.

Varios líderes mundiales y personas destacadas del mundo deportivo no tardaron en pronunciarse sobre lo sucedido. El astro argentino Diego Armando Maradona, uno de los principales denunciantes de las irregularidades de la FIFA desde su época de futbolista, celebró la denuncia que este miércoles puso en jaque al organismo mundial y señaló que la FIFA es el principal enemigo del fútbol. El propio Joseph Blatter tachó el escándalo de "un momento difícil para el fútbol, para los aficionados y para la FIFA como organización" y afirmó que en la industria moderna del fútbol no hay lugar para la corrupción. Además, Blatter afirmó que los últimos acontecimientos han llevado "la vergüenza y la humillación" al mundo futbolístico.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, declaró que "todos los Mundiales deben ser investigados". Por su parte, el mandatario ruso, Vladímir Putin, no excluye la posibilidad de que el escándalo de la FIFA sea "otro intento de extender la jurisdicción de EE.UU. a otros países" para lograr "sus objetivos egoístas", ya que ve extraño que las detenciones de los funcionarios de la FIFA se produjeran a petición de la justicia de ese país.
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Ver La FIFA al nivel de la mafia, acusada de corrupción y lavado de dinero Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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La FIFA acusada de corrupción y lavado de dinero

Xov, 28/05/2015 - 08:01

El escándalo que envuelve a la FIFA tras el arresto este miércoles en Suiza de siete de sus más altos cargos acusados de corrupción, es la primera investigación seria y de rigor que se hace en torno a la corrupción en el fútbol. Esta vez la intervención del FBI y de la Justicia de Estados Unidos amenaza con dar un duro castigo a la federación mundial de fútbol. La Fiscal General de Estados Unidos, Loretta Lynch, declaró que el Departamento de Justicia norteamericano "está decidido a acabar con la corrupción en el mundo del fútbol" en una conferencia en la que cargó contra los dirigentes de la FIFA acusados de corrupción, como informa The New york Times

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Las islas artificiales que podrían provocar una guerra entre China y Estados Unidos

Xov, 28/05/2015 - 08:00
Pekín y Washington están en desacuerdo sobre si Estados Unidos tiene el derecho de enviar aviones militares y barcos cerca de las islas Spratly, donde China se encuentra en proceso de construcción de un conjunto de islas artificiales. China, dice que tiene la soberanía sobre prácticamente todas las islas del Mar del Sur de China y sus aguas adyacentes. No ha definido esas aguas, pero emitió un mapa con una línea segmentada entre Vietnam, Filipinas e Indonesia, que abarca parte importante del Mar del Sur de China. China dice que su reclamo no obstaculizará el paso de buques comerciales dado que esta es una de las rutas de navegación más importantes, pero advierte que las naves militares extranjeras no deben realizar operaciones en esas aguas.

Estados Unidos se arroga el derecho de que sus buques de guerra y aviones lleven a cabo operaciones militares en esa zona, dado que lo ve como aguas internacionales. Sus fuerzas llevan regularmente a cabo la vigilancia y otras misiones cercanas a la costa de China. China ha advertido a Estados Unidos de los riesgos que implicaría cruzar esa línea si envía buques de guerra demasiado cerca de las islas Spratly. Dado que China no ha sido muy clara en sus pretensiones, los funcionarios estadounidenses dicen que Pekín podría, en teoría, tratar de restringir el acceso a algunos barcos comerciales extranjeros. Estados Unidos, que tiene a Filipinas como aliado, y además la obligación, por Ley, de ayudar a Taiwán, está tensionando la situación en la zona y muchos anticipan que este podría ser el inicio de una guerra de envergadura entre Estados Unidos y China.

El derecho marítimo internacional señala que todos los países tienen el derecho de controlar las aguas territoriales extendiendo 12 millas náuticas de sus costas. También pueden reclamar una zona económica exclusiva que se extiende hasta 200 millas náuticas, en donde pueden regular la actividad económica como la pesca y la minería. Los buques de guerra extranjeros pueden pasar a través de esas aguas territoriales pero no pueden realizar operaciones militares.

Estados Unidos y los vecinos de China temen que Pekín pueda utilizar las islas artificiales que está construyendo para reforzar sus pretensiones a la zona, y hacer valer las reclamaciones por la fuerza. La Convención de la ONU dice que los estados pueden construir islas artificiales en sus zonas económicas exclusivas, pero dice que los países pueden basar sus reclamaciones a los derechos marítimos sólo cuando se trata de formaciones naturales. Con estas islas, China podría extender su zona económica exclusiva y también su zona militar, pese a estar a más de mil kilómetros de la más cercana costa china. Además, las islas podrían proporcionar una pista de aterrizaje de respaldo para los portaaviones chinos.

Estados Unidos ha señalado que intensificará su vigilancia en la zona, enviando buques de guerra incluso al interior de las 12 millas náuticas de las islas artificiales. Esto puede significar un abierto reto militar al gobierno chino quien podría coger el guante y dar una contundente respuesta militar a la intromisión de Estados Unidos en la zona. Si se desata un conflicto, éste podría dar paso a una guerra de gran envergadura a la cual se sumarían otros países vecinos como Filipinas, Vietnam y Japón.

A continuación, una infografía con el armamento militar de China que muestra que en materia de armamentos el gigante asiático no anda con pequeñeces:

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Cacería enlatada: de tigres y leones en el panteón neoliberal

Mér, 27/05/2015 - 13:21
Alejandro Nadal, La Jornada

La economía neoliberal se encuentra en mal estado. Su aspecto recuerda el soneto de Percy Bysshe Shelley, Ozymandias. En él un viajero que ha recorrido tierras remotas relata su encuentro con unas ruinas: dos piernas de granito, sin tronco, yacen en un desierto. Cerca en la arena, rotas, las facciones de un rostro duermen, el labio contraído por el desdén. En lo que queda del pedestal, estas palabras: Me llamo Ozymandias, rey de reyes. ¡Aprende en mi obra, oh poderoso, y al verla desespera! Nada más permanece. Y en torno a la ruina del colosal naufragio, sin límites, se extiende la arena lisa y sola que en el principio era. (La traducción es del poeta español Leopoldo Panero).

El imperio efímero del rey de reyes es un recordatorio a todos los poderosos. La invocación en el pedestal exhorta a los que se han creído omnipotentes para que reconozcan que no sobrevivirán el embate del tiempo. Es un llamado a los ricos y arrogantes de siempre.

Frente al espectáculo desolador de estas ruinas del neoliberalismo, algún viajero futuro recordará la destrucción del mundo natural que acompañó la insolencia y altanería de un mundo en el que todo es una mercancía. Entre estos recuerdos su mente viajará obligadamente a los espacios de la mega fauna de África y Asia.

La vida silvestre se ha convertido en un lucrativo negocio en África. Búfalos, hipopótamos, rinocerontes, leones, antílopes, elefantes, cebras y docenas de otras especies son cazados cada año en esquemas de una nueva industria llamada cacería enlatada. Es una industria que ofrece satisfacción inmediata a los deseos de matar.

Si usted piensa que la cacería de leones en África es cosa del pasado, se sorprenderá cuando sepa que cada año son cazados alrededor de mil 500 ejemplares adultos. El 60 por ciento de los trofeos va para Estados Unidos (un buen porcentaje corresponde a cazadores mexicanos).

La mayoría de estos leones son cazados en terrenos cerrados que pertenecen a una empresa vendedora de lo que hoy se conoce como cacería enlatada. Los leones provienen de granjas en las que cada etapa de su crecimiento es una oportunidad de lucro. Se calcula existen unas 160 granjas de leones para cacería de trofeos, con un total de 5 mil ejemplares en cautiverio, listos para satisfacer la fantasía de algún cazador rico. La cacería propiamente dicha se lleva a cabo en terrenos cercados y frecuentemente los animales son atraídos con carnada mientras el cazador espera con su rifle de alto poder.

De cachorros los leones son usados en zoológicos infantiles para que los niños puedan acariciarlos y sacarse unas fotos. Más tarde, los jóvenes leones sirven para que los turistas paguen para salir a caminar acompañados de uno de estos grandes felinos. Ya en la vida adulta, el derecho a matarlos y obtener su cabeza como trofeo es vendido directamente (usted puede ver los precios en los anuncios en Internet). La tarifa puede alcanzar hasta 60 mil dólares, dependiendo de la edad y la melena en el caso de un león macho (ese monto no incluye guías, ayudantes y cargadores). Hasta muertos los leones sirven en aras de la rentabilidad: el polvo de huesos es vendido a intermediarios que lo colocan con minoristas que venden remedios de medicina tradicional en varios países de Asia.

Se ha dicho que la cacería de trofeos realiza una importante contribución para la conservación. Algunos funcionarios del gobierno en Sudáfrica han afirmado que esta actividad produjo más de 110 millones de dólares en 2013. Eso es equivalente a una milésima parte del valor total de las exportaciones de Sudáfrica y es una cantidad irrisoria si se le compara con las necesidades de conservación en ese país.

Los que apoyan la cacería de trofeos (y la cacería enlatada) sostienen que los recursos generados sirven a las comunidades que están cerca de las propiedades y fincas en las que se ubican las granjas de leones. Pero el Consejo internacional de cacería y conservación de vida silvestre calcula que apenas 3 por ciento de los recursos gastados por ricos buscadores de trofeos llega efectivamente a las comunidades.

Las granjas para surtir la industria de cacería enlatada no tienen nada que ver con la conservación. A la larga la cacería enlatada va a contribuir al empobrecimiento del acervo genético de estas especies. El resultado es que en unos cuantos años estaremos enfrentando la extinción de esta especie emblemática. Los leones no son los únicos afectados: la introducción de tigres en la cacería enlatada ya comenzó y se encuentra en aumento. Por supuesto, esta orgía de sangre disfraza y esconde la cacería ilegal.

Hoy la destrucción de fauna africana se lleva a cabo a un ritmo desenfrenado. Por ejemplo, cada año son asesinados ilegalmente entre 22 mil y 35 mil elefantes para quitarles los colmillos y vender el marfil en los mercados legales e ilegales de todo el mundo. ¡Unos cien elefantes diarios para alimentar el mercado mundial de marfil! Los ricos y arrogantes tendrán que ver su imagen en las ruinas del rey Ozymandias y perder su esperanza. Su altanería camina sobre pies de barro.

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Niall Ferguson culpa a Keynes

Mér, 27/05/2015 - 07:30
Simon Wren-Lewis, Mainly Macro

Una cuantas personas me han pedido que responda al artículo de Niall Ferguson en el Financial Times ["El Partido Laborista debería culpar a Keynes de su derrota electoral", del 10 de mayo]. Yo me he mostrado remiso, pues no es más que una pizca de tonterías conservadoras. Que cosas así lleguen a publicarse en el Financial Times es una desgracia, pero me temo que en este caso no resultan sorprendentes. Sin embargo, quiero escribir luego acerca de otra cosa que hacía referencia a ello, así que podría resultar de utilidad decir aquí unas cuantas cosas primero.

La cuestión más importante se refiere al estilo. No es el tipo de cosa que desearía escribir un especialista académico. No hace ningún intento por ser veraz respecto a las evidencias, y escoge simplemente de modo selectivo cifras que apoyen su argumentación. Conozco a un pequeño número de especialistas académicos que creen que pueden rebajar sus baremos cuando se trata de escribir propaganda política, pero creo que se equivocan. Veamos este párrafo, destinado a mostrar qué tan bueno ha sido el rendimiento macro del Reino Unido comparado con las terribles advertencias de los keynesianos: "El Reino Unido tuvo el mejor rendimiento de las economías del G7 el año pasado, con un crecimiento real del producto interior bruto del 2,6 %. En 2009, el último año completo de gobierno laborista, la cifra fue del menos 4,3 %. Además, lejos de encontrarse en una depresión, la economía del Reino Unido ha generado más de 1.9 millones de empleos desde mayo de 2010. El desempleo del Reino Unido es hoy de un 5,6 %, aproximadamente la mitad de la tasa de Italia y Francia. Los salarios semanales han subido más del 8%; en el sector privado, la cifra está por encima del 10%. La inflación está por debajo del 2 % y sigue cayendo". La primera frase es correcta. Pero ¿por qué comparar eso con 2009, que, aparte de ser el "último año completo de gobierno laborista", también resulta que fue el año de la recesión que siguió a la crisis financiera global? Tal como antes he mencionado, el crecimiento del PIB per cápita tuvo con el laborismo una media del 1,5%, aun cuando incluyera esta recesión, pero el crecimiento medio de 2010 a 2014 fue sólo del 1% cuando deberíamos haber asistido a una rápida recuperación. Se mencionan cifras de empleo, pero el horrible rendimiento de productividad que entraña, no. Se menciona el crecimiento de las ganancias de todo el periodo (aunque sin decir que se trata de crecimiento nominal), pero ¡únicamente la inflación del año pasado! Esto se hace supuestamente para dar la impresión de un crecimiento de los salarios reales, cuando en realidad en este periodo hemos asistido a una caída sin precedentes de los salarios reales.

Un párrafo así podría conseguirle a Ferguson un puesto de redactor de discursos con algún político conservador, pero si un estudiante universitario de primer año lo escribiera como parte de un trabajo, se lo llenaría de garabatos en tinta roja lo mismo un economista que un historiador. Por lo que respecta a la idea de que los resultados electorales representaron un desastre para el modelo keynesiano, me pregunto si Ferguson se da cuenta de que todos o la mayoría de los bancos centrales basan la política monetaria en la economía keynesiana? Si la idea es que adoptar una línea contraria a la austeridad hace perder votos, ¿por qué no hacer notar que el Partido Nacionalista Escocés adoptó una retórica claramente contraria a la austeridad? (La carta de Sam Wills en respuesta al artículo de Ferguson tiene mucho más sentido).

Alguien podría intentar apuntalar una tesis académica seria en defensa del historial macroecnonómico del gobierno de coalición, pero este no es el caso. Este género de polémica sin sentido no es por supuesto exclusivo de la derecha antikeynesiana. Pero lo que ilustra esta clase de cosa es lo problemático que resulta el debate público sobre política macroeconómica. Resulta difícil pensar en muchos otros asuntos académicos en los que gente que parece tener poca idea de lo que está hablando pueda escribir sandeces tan evidentes en un periódico de prestigio.
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Nota: las políticas keynesiansas terminaron en el Reino Unido en 1976 cuando el Primer Ministro James Callaghan firmó un acuerdo con el FMI por un préstamo por 7.900 millones de dólares, el más grande que se le concedía a un país miembro. Este préstamo fue a cambio de recortar el gasto público, adoptar políticas antiinflacionarias e iniciar las privatizaciones. Con Margareth Thatcher, desde 1979, se aceleró el proceso de privatizaciones y se abandonaron las políticas pro-empleo del keynesianismo. Ver este postUna mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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China escoge a Chile como su plataforma financiera para América Latina

Mér, 27/05/2015 - 01:30

China escogió a Chile como su plataforma financiera para expandir su moneda en América Latina, en su búsqueda por incrementar su cooperación e inversiones en toda la región. El anuncio fue realizado este lunes durante una visita oficial a Santiago del primer ministro de China, Li Keqiang, al cierre de una gira latinoamericana que incluyó un paso previo por Brasil, Colombia y Perú, destinada a aumentar la presencia del gigante asiático en la región. El anuncio fue oficializado tras el acuerdo bilateral alcanzado previamente por los Bancos Centrales de ambos países sobre el 'swap' de sus monedas nacionales, vigente desde este lunes 25 de mayo.

El acuerdo considera la apertura de una línea por un monto máximo de 22.000 millones de yuanes (3.600 millones de dólares), según el comunicado del Banco Central de Chile.

El acuerdo será válido por tres años y renovable tras el consentimiento de ambos Bancos Centrales. Adicionalmente, China aportará a Chile 50.000 millones de yuanes (8.000 millones de dólares) para que inversionistas institucionales extranjeros inviertan directamente en el mercado de valores de ese país. Efectuar pagos en renminbis (RMB) o yuanes directamente en Chile permitirá reducir los costos de transacción de las operaciones de financiamiento y pagos de comercio exterior, y servicios financieros en general, potenciando el uso de la moneda china en el comercio.

"Esperamos que nuestra cooperación Chile-China en materia financiera pueda contribuir a la cooperación industrial y de inversiones entre China y toda América Latina", afirmó el primer ministro chino Li Keqiang, tras reunirse con la presidenta chilena Michelle Bachelet. El canciller chileno, Heraldo Muñoz, dijo que "Chile se va a transformar en un centro financiero para China para la liquidación de sus monedas con otros países de la región".

China es el segundo principal origen de las importaciones de la región (16% del total) y el tercer principal destino de sus exportaciones (9% del total), según cifras difundidas este lunes por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). No obstante, la Cepal prevé que producto del abaratamiento de las materias primas y la moderación de la expansión de la economía china "el comercio bilateral no seguirá expandiéndose a tasas tan elevadas como las observadas en la última década y media".

En este proceso se enmarcan los anuncios que el premier chino realizó en su visita a Brasil, donde comunicó iniciativas de inversión por unos 53.000 millones de dólares, entre ellos un corredor hacia el Pacífico, que atravesaría parte de la Amazonia.

China es el principal destino de las exportaciones chilenas (con un 24% del total, en su mayoría cobre), con un comercio bilateral que alcanza los 34.000 millones de dólares.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Ettiene Balibar: "La socialdemocracia se alineó con la economía neoliberal"

Mar, 26/05/2015 - 02:01
Ettiene Balilbar, filósofo francés, asegura que la socialdemocracia no ha logrado inventar un modelo social que pueda competir con el curso actual de la globalización y sustituir y renovar el viejo orden del Estado de Bienestar. “Ahora tenemos el resultado a la vista”, subraya

Patricio Porta, Página12

Decenas de personas hacen fila para verlo. Algunos quedarán afuera. Las entradas para escucharlo se agotaron en tiempo record. No se trata de una estrella de rock, pero casi. Es que la visita a Buenos Aires de Etienne Balibar, que coincide con el 50º aniversario de la publicación de Para leer El Capital, el célebre libro que coescribió junto a su maestro Louis Althusser, despierta mucho interés entre quienes buscan respuestas a la crisis de representación y al auge del racismo en Europa. Y no son pocos.

En la conferencia que dio en la sala Solidaridad del Centro Cultural de la Cooperación, con su capacidad colmada, el filósofo francés se sinceró: “Soy un federalista europeo. Y la razón de mi pesimismo es que este federalismo está fracasando y tiene menos justificaciones y posibilidades de realización. Hay fuerzas de diversos tipos, invenciones a la hora de hacer política en parte de la población europea. Existen buenas razones para pensar eso en las iniciativas del tipo de Podemos, en España, aunque están muy localizadas en estos momentos. O en la victoria de Syriza”, se ilusiona. Balibar alertó sobre los estragos que está causando la desigualdad en Europa, que amenaza con dividir virtualmente al continente. El filósofo francés habló con Página/12 sobre el crecimiento de la ultraderecha en Francia, el terrorismo islamista, la islamofobia, la crisis de la socialdemocracia europea y los desafíos del gobierno de Alexis Tsipras en Grecia.

¿Cómo explica el ataque a la redacción de Charlie Hebdo? ¿Es producto de las tensiones étnicas al interior de Francia o más bien una consecuencia del terrorismo internacional?

–No se puede separar ambas cuestiones. Este tipo de acontecimiento tiene generalmente un conjunto muy complejo, para no decir confuso, de orígenes, muy viejos algunos y muy recientes otros, algunos internos y otros externos. Lo importante y preocupante, en cierto sentido, es que el gobierno y la población tienen dificultad en aceptar que la frontera entre el interior y el exterior ya no marca una diferencia absoluta. Hay jóvenes ingleses y franceses de origen no musulmán que han ingresado en la red del Estado Islámico (EI). Pero en Francia específicamente se reclutan, en su mayoría, jóvenes de origen árabe o de Africa del norte que no soportan la condición de marginación y de discriminación social y étnica en la que viven. El crecimiento de la desigualdad en término de recursos, de posibilidades de empleo y de acceso a los bienes culturales más esenciales ha alcanzado niveles sin precedentes. Y eso trae consecuencias catastróficas para todos. Es una explicación, no una justificación. Por otro lado, está claro que la guerra que existe hace decenas de años en Medio Oriente está tomando progresivamente una dimensión global. Algunos hablan de guerra civil mundial, es decir, no es ya una guerra entre un campo y otro, Occidente y Oriente, sino un conflicto multilateral entre fuerzas religiosas, fuerzas militares, regímenes dictatoriales con intervenciones exteriores que, como vemos, es una de las mayores catástrofes históricas. En esta situación han aparecido elementos fundamentalistas que adquieren una capacidad de organización y de atracción importante. Para comprender lo que pasó hay que tener en cuenta estos dos elementos: la situación interna en Europa y Africa del Norte y la conversión gradual de la guerra en Medio Oriente en un fenómeno de terrorismo global.

¿Cree que el Frente Nacional de la familia Le Pen es una amenaza real para la democracia francesa?

–Sí, es una amenaza real y muy preocupante. Para gente como yo, que entramos en la política de manera activa y con fuerte compromiso en la época de la guerra de Argelia, cuando el pueblo argelino luchaba por la liberación del colonialismo francés, el hecho de que un grupo político cuyos líderes y cuya inspiración están directamente vinculados con una especie de revancha poscolonialista, contra la independencia de Argelia, es una cosa terrible. Ahora se presenta como una fuerza cada vez más influyente. No es interesante hacer predicciones. Está claro que el Frente Nacional se ha ido implantando progresivamente en la población francesa en los últimos años como consecuencia de la crisis, de la desestabilización y de la falta de perspectiva para gran parte de la sociedad, incluso para parte de la clase obrera. La deslegitimación creciente de la clase política francesa y del sistema europeo contribuye a esta situación. La ley electoral que tenemos en Francia es muy poco democrática, es una ley de mayorías, y eso va a producir obviamente un efecto de golpe en la cara. El Frente había logrado crecer sin haber construido alianzas con otros partidos. Fue más o menos excluido del juego político y si bien contaba con los votos, no tenía ningún representante en el Parlamento. Ahora la situación va a cambiar en una dirección totalmente opuesta, porque con los progresos que han hecho van a ganar más representantes.

El presidente François Hollande no puede revertir los bajos índices de popularidad de su gestión. Nicolas Sarkozy, en tanto, manifestó su intención de volver a la presidencia, pero está salpicado por distintos escándalos de corrupción. ¿Piensa entonces que Marine Le Pen y su partido tienen posibilidades de ganar las elecciones generales en 2017?

–Saber si van a llegar al poder es otra cuestión. Mi respuesta personal es probablemente que no por una serie de razones. Pero aunque no accedan al poder se convertirán en una fuerza con capacidad de presión notable, con mayor influencia en los programas de los otros partidos. No sólo en el partido de Nicolas Sarkozy, la Unión por un Movimiento Popular, sino también en el Partido Socialista con el primer ministro Manuel Valls. El modo en que nuestro propio gobierno está aplicando ya medidas de discriminación que son parte del programa del Frente Nacional, con la idea de que si lo hacen los socialistas a su modo, de una forma menos sucia, podrán contener la influencia de Le Pen, es un completo absurdo y una muestra del poder del Frente Nacional.

En los últimos años han aumentado considerablemente los actos de antisemitismo e islamofobia en Francia. El primer ministro Valls presentó esta semana un plan para combatir el racismo y las expresiones antisemitas. Según declaró, va a involucrar a maestros, profesores, asistentes sociales, asociaciones civiles e instituciones judiciales en colegios, barrios vulnerables y hasta en Internet. Esto demuestra la gravedad del problema. ¿Por qué cree que se ha llegado a esta situación en un país con una tradición republicana, pluralista y multiconfesional?

–Republicana, sí. Multiconfesional, no. La tradición republicana no tiene las capacidades internas de resistencia a ciertos prejuicios racistas. De por sí no es suficiente. Pero quiero decir que es muy importante mencionar al antisemitismo y a la islamofobia, porque incluso los discursos oficiales en este momento no lo hacen. El gobierno francés acaba de proponer una serie de medidas sobre educación y represión de actos de violencia relacionados con el racismo y el antisemitismo. Naturalmente, hay que mencionar el antisemitismo. No soy de los que no toman en serio el crecimiento del antisemitismo en Francia. Pero racismo y antisemitismo no son una fórmula honesta. Se usa una terminología que evita nombrar la islamofobia. Hay toda una polémica en los círculos políticos e intelectuales, una presión muy fuerte de republicanos que argumentan que el término islamofobia no es aceptable. Según dicen estos señores y estas señoras, la expresión confunde las cosas. Por un lado, los ataques contra árabes y musulmanes, y por otro lado, la cuestión de saber si uno puede criticar al Islam como religión. Y como sería muy importante mantener la posibilidad de esa crítica, la noción de islamofobia no debe ser aceptada.

¿Ese argumento ganó más adeptos tras el atentado a Charlie Hebdo?

–Sí, pero es una vergüenza. Es una tontería impedir que se mencionen juntos al antisemitismo y a la islamofobia. Porque introduce una discriminación al interior de la lucha contra las discriminaciones. No mencionar a la islamofobia, que es el fenómeno más preocupante en este momento, es una vergüenza. La llamada concepción republicana francesa de la laicidad siempre tuvo divergencias y diversas orientaciones internas. Algunos me reprocharon como marxista defender una concepción liberal, pero en este caso estoy a favor de esa concepción, para la cual la noción de laicidad significa que todas las religiones tienen el mismo derecho de existir, manifestarse y desarrollarse no sólo en la esfera privada sino también abiertamente en la sociedad y que el Estado no tendría que intervenir. Esa concepción está en los orígenes de las famosas leyes laicas de finales del siglo XIX, y está siendo cada vez más suprimida a causa de una concepción intolerante y represiva que sostiene que el papel del Estado es eliminar las manifestaciones de pertenencia a comunidades religiosas. El velo completo es una cosa discutible en la esfera pública por una cantidad de razones. Pero el velo normal, quiero decir, en la cabeza de las mujeres musulmanas, como decisión personal de señalar su pertenencia al Islam es una cosa que, según mi pensamiento, una laicidad liberal no puede suprimir. El gobierno francés y parte de la sociedad han ingresado a un camino de represión continua que hace que el multiconfesionalismo no exista realmente.

La crisis económica que atraviesa Europa ha golpeado a la socialdemocracia, que a lo largo de todo el continente encuentra dificultades para legitimarse en el poder, como el caso del Partido Socialista francés. ¿Considera que la socialdemocracia podrá encontrar una alternativa a las políticas de austeridad que predominan en Europa?

–Sería un milagro. Hay aspectos coyunturales. Uno puede especular por qué Hollande después de su elección no esperó dos o tres años, como el gobierno de François Mitterrand, para convertir su programa inicial en otro de compromiso con las fuerzas dominantes del neoliberalismo. Porque lo hizo inmediatamente el día después de su elección. Después de una visita a la canciller alemana Angela Merkel, había hecho creer al pueblo francés que quería impulsar un cambio de orientación en las políticas europeas y volvió en realidad alineado completamente con las posiciones alemanas. Está bien, los dirigentes alemanes defienden e imponen su orientación política. Habría que conocer entonces algunos elementos secretos. Pienso que la presión por parte de los inversores fue enorme desde el primer momento. Amenazaron con cortar el flujo de inversiones extranjeras en la industria francesa. Hubo una correlación de fuerzas. Pero eso no basta como explicación. El fondo es que la socialdemocracia, como sabemos todos, se ha alineado con la concepción neoliberal de la economía actual. Hace tres semanas, Martin Schulz, líder de la socialdemocracia en el Parlamento europeo, explicaba que Europa tenía la posibilidad de convertirse en una gran potencia en el mercado mundial. Y es claro que desde este punto de vista los problemas sociales no son menores. Es decir, la socialdemocracia no ha logrado inventar un modelo social que pueda competir con el curso actual de la globalización y sustituir y renovar el viejo orden del Estado de Bienestar. Ahora tenemos el resultado a la vista. Uno de los aspectos culturales de la crisis en Europa es la falta de perspectiva sobre la globalización. Europa es incapaz de actuar como una fuerza alternativa mundial en el proceso de globalización.

El triunfo de Tsipras en Grecia parece delinear un nuevo rumbo en Europa, o al menos el esbozo de una alternativa a las políticas de endeudamiento y a los partidos tradicionales. Podemos, una fuerza surgida tras la crisis, podría dar una sorpresa en las próximas elecciones generales en España. ¿Cómo evalúa estas experiencias?

–Tsipras es un tipo bravo. Pero son procesos diferentes. El problema para Podemos es llegar al poder ya sea solo o más probablemente con otros partidos. Si ocurriera, sería para mí una señal interesante e importante de que verdaderamente hay un conflicto político en Europa y hay fuerzas renovadoras. Pero no es algo que se da por hecho. Está claro que una de las metas de las estructuras de poder actuales en Europa, que el filósofo alemán Jürgen Habermas llama de modo extraordinario “federalismo ejecutivo posdemocrático”, que es la troika, es aplastar a la experiencia griega antes de que las elecciones tengan lugar en España.

Para aleccionar a los españoles

–Para no correr el riesgo. El caso de Syriza es distinto, porque está en el poder nacional y se encuentra en este momento en una pulseada con la estructura de poder europea. Más allá de su electorado inicial, tiene un gran apoyo del pueblo griego. Deben llegar a compromisos, que son criticados por la extrema izquierda, una cosa que me parece absurda y muy negativa. Porque ya son tratados de traidores por esos compromisos, algo que es fundamental. Hay una tendencia en la extrema izquierda que quiere aprovechar el caso griego para lograr una disolución del sistema europeo posnacional, que sería una catástrofe para los mismos griegos. No digo que haya que apoyar al gobierno de Tsipras sin ningún espíritu crítico, pero hay que considerar las dificultades de crear una alternativa en Europa.

Si nos ponemos reduccionistas, las alternativas a conservadores y socialdemócratas son Syriza o el Frente Nacional de Le Pen.

–Es un poco simplificador, pero es cierto si se considera a Europa como un todo. Si la alternativa no surge en la izquierda, entonces lo va a hacer en la derecha.

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¿Es viable el programa económico de Podemos?

Lun, 25/05/2015 - 13:58

Juan Torres López, Público.es

Desde que Podemos salió a la escena política una de las mayores críticas que ha recibido es que sus propuestas económicas son inviables y muy negativas para la economía española. Si se aplicaran, dicen sus críticos, se produciría un desastre, aumentaría el paro y se generalizaría la ruina económica.

Aunque las propuestas económicas de Podemos se basan en análisis sobre la crisis que vienen haciendo economistas muy reputados, premios Nobel y catedráticos de las mejores universidades del mundo, además de organismos internacionales como Naciones Unidas o la Organización Internacional de Trabajo, lo cierto es que ha pasado muy poco tiempo y que apenas se han podido realizar estudios concretos para cuantificar sus efectos.

Pero, poco a poco, esa carencia se va superando y se comienza a demostrar, también aquí en España, que muchas de las críticas a las propuestas de política económica alternativa no tienen fundamento científico sino que simplemente responden a prejuicios ideológicos o al intento de defender privilegios de grupos muy minoritarios pero de mucho poder.

Un ejemplo de esto que digo es un estudio independiente que acaba de realizarse en el Centre of Economic Scenario Analysis and Research bajo la dirección de Kurt Kratena, experto en modelización económica, catedrático de Economía de la universidad austriaca de Klagenfurt e investigador del Austrian Institute of Economic Research WIFO (El informe lleva por título ¿Se puede salir de la crisis sin renunciar al bienestar? Un análisis cuantitativo de los efectos de las políticas de crecimiento frente a las de bienestar).

El estudio plantea dos escenarios futuros. Uno (que denomina “Crecimiento) se basa en la continuidad de las políticas económicas actuales que persiguen el crecimiento del PIB con austeridad presupuestaria y la búsqueda de la competitividad a través de la flexibilidad del mercado laboral y las privatizaciones. Otro, (denominado “Bienestar”) está basado en la aplicación de medidas contempladas en el documento que Vicenç Navarro y yo presentamos a Podemos como documento de bases para elaborar su programa económico titulado Democratizar la economía para salir de la crisis mejorando la equidad, el bienestar y la calidad de vida. Una propuesta de debate para solucionar los problemas de la economía española.

Los dos escenarios modelizados respetan las restricciones de déficit público establecidos en el Programa de estabilidad impuesto a España para lo cual (en el escenario Bienestar) se incluyen medidas restrictivas como el aumento en las cotizaciones a la seguridad social, un plan general de ahorro en la administración, aumento del impuesto de sociedades o una revisión de la política actual de grandes infraestructuras, entre otras.

En el escenario de Bienestar se incluyen medidas como subsidios a la creación de empleo verde, el aumento de la inversión empresarial en I+D financiado con aumento en el Impuesto de Sociedades, la subida del salario mínimo a 950 €/mes compensada con la reducción de los salarios más altos, la disminución de la jornada laboral a 35 horas, la mejora de los servicios sociales, la extensión del permiso de paternidad y la disminución de la deuda de los hogares a los bancos en una cantidad equivalente a las ayudas públicas recibidas por el sector financiero desde 2008.

Pues bien, la aplicación del modelo proporciona resultados muy significativos.

En términos generales, indica que las propuestas de Podemos que se incluyen en el escenario Bienestar reducen el desempleo, estimulan la economía, mejoran la situación de los hogares con menos renta y evitan los problemas de incremento en desigualdad generados por la crisis y la austeridad de la política actual. Unos resultados que a medio plazo son mejores que los que proporciona el escenario Crecimiento: la tasa de crecimiento sería un punto superior cada año, la tasa de paro se reduciría casi en cuatro puntos más, se crearían un millón de puestos más y disminuiría la desigualdad.

En términos sectoriales, el impacto más positivo lo producirían las medidas que impulsan la Economía sostenible y la competitividad, mientras que las de disminución de la deuda de los hogares tienen un efecto similar a ellas a medio plazo pero negativo a corto, por el coste que lógicamente suponen para el sector bancario. Según el modelo, también es muy positiva la contribución de las medidas ligadas al fortalecimiento del Estado de bienestar en educación, sanidad y cuidados que supondrían un incremento de 370.000 empleos.

El modelo señala que con las políticas actuales del escenario Crecimiento ni el PIB ni el empleo alcanzarían en 2020 el nivel anterior a la crisis, mientras que con las medidas de Podemos en el escenario Bienestar el nivel previo del PIB se recuperaría en 2018 y el empleo no quedaría en 2020 un 10% por debajo del existente antes de la crisis sino solo un 5%.

Finalmente, el modelo indica que en un escenario de Bienestar, con medidas como las que propone Podemos, la renta per cápita de los españoles estaría 5,7 puntos por encima de la alcanzada en el escenario de “Crecimiento”. Con ellas, todos los hogares españoles mejorarían, aunque el 20% más pobre vería aumentar sus rentas en un 30%.

Los autores denominan a la estrategia de Bienestar que modelizan como de “austeridad responsable” puesto que, como he dicho, implica respetar incluso criterios muy restrictivos y discutibles de déficit público pero con políticas que luchan contra el desempleo, la pobreza y la desigualdad promoviendo actividades que garanticen el cuidado de las personas y del medio ambiente, y recortando los gastos que sean socialmente innecesarios.

Naturalmente, este modelo del centro de investigación austriaco no tiene la última palabra sobre la viabilidad de las propuestas económicas de Podemos, entre otras cosas, porque ésta no depende solo de factores económicos: los poderes ocultos pueden hacerlas fracasar por muy viables que sean económicamente hablando si no las defiende con acierto una gran mayoría social . Pero creo que el estudio demuestra que las críticas más destructivas que se han hecho a Podemos en materia económica no tienen fundamento científico. Lo que ha ocurrido es que se ha tratado de destruir a Podemos como alternativa política descalificando de cualquier modo sus propuestas económicas a base de exageraciones, de mentiras y de burdas manipulaciones para hacer creer que son inviables y negativas cuando en realidad pueden proporcionar mejores resultados para todos, incluso respetando las draconianas reglas de juego que nos han impuesto.

Ese tipo de críticas no son las que necesitamos en España. Es imprescindible que aprendamos a respetarnos y a debatir con rigor en lugar de atacar de entrada a todo aquello que no encaja con nuestras preferencias, con nuestros intereses o con nuestra ideología. España no es propiedad de nadie y mucho menos de quienes han provocado los problemas que tenemos y ahora solo buscan eternizar sus privilegios.

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Emir Sader: La izquierda en siglo XXI

Lun, 25/05/2015 - 07:30
A lo largo de muchos años, la izquierda –en sus múltiples variantes– resistió a la avalancha aparentemente imparable del neoliberalismo. Defendió los derechos de las personas, denunció su expropiación por los gobiernos y movilizó a los afectados. Cumplió, a fin de cuentas, con el rol histórico de la resistencia popular como función clásica de la izquierda.

Hasta que los fracasos del modelo económico neoliberal situó a la izquierda ante el dilema de atreverse a ganar o tener miedo a hacerlo. El rol de la izquierda testimonial es más cómodo: garante de los argumentos y de la coherencia, se duerme en los laureles. Se pierde, pero se mantiene en las posiciones históricas de la izquierda. Otra vez será. O nunca.

El miedo a la victoria es el miedo a enfrentar la realidad como ella es y no como nos gustaría que fuera o como un día fue. Es encarar las herencias dejadas por los gobiernos tradicionales —especialmente las más crueles, las de los gobiernos neoliberales—. Es no poder entregarse a la construcción inmediata de los sueños, sino rescatar a los sectores más olvidados, recomponer estructuras de gobiernos desechas y negociar acuerdos que permitan ser mayoría parlamentaria. En resumen, tener el coraje de agarrar la realidad por los pelos, manipularla para que derive en una sociedad menos injusta, más solidaria, democrática y pluralista.

Partir de esa herencia maldita y transformar los ejes que la articulan y que dieron lugar a la precarización de las relaciones de trabajo, el consumismo, el egoísmo, la lógica de los centros comerciales, la violencia, el narcotráfico y la intolerancia.

Los gobiernos posneoliberales en América Latina han tenido ese coraje de priorizar la atención a los olvidados socialmente, opción más que justa en el continente más desigual del mundo, en el continente que tuvo más gobiernos posneoliberales y los más radicales. Opción que probablemente tenga que ser hecha por todos los gobiernos que triunfen después de la devastación de derechos llevada a cabo por el neoliberalismo.

En Europa, continente que ha tenido el más generoso Estado de bienestar social y que sufre su final en manos de los gobiernos de la austeridad, las fuerzas —como ha sucedido en Grecia— que triunfen electoralmente, van a tener, además, que enfrentarse a toda la correlación europea de fuerzas, centradas en las políticas de ajuste, dispuestas a impedir cualquier alternativa. Van a tener que generar la correlación de fuerzas que cree sus espacios de maniobra para poder adquirir soberanía sobre sus destinos.

Se trata, como se ha hecho en América Latina, de establecer alianzas para producir mayorías institucionales que hagan posibles políticas sociales y no de ajuste fiscal; políticas que prioricen los tratados de integración regional frente a los de libre comercio con los EEUU y que antepongan el rescate del Estado frente a la centralidad del mercado; políticas que sean capaces de quebrar la hegemonía del capital especulativo, que democraticen los medios de comunicación y que pongan en marcha reformas tributarias socialmente justas.

Hay que tener el coraje de correr los riesgos de hacer la travesía entre la herencia neoliberal y los gobiernos antineoliberales. Para ello es necesario saber construir la hegemonía posneoliberal, produciendo nuevos equilibrios, inestables bajo ciertos aspectos, pero con la predominancia de la ruptura de los preceptos fundamentales del neoliberalismo.

Esos son los desafíos de las izquierdas del siglo XXI. Ganar para transformar democraticamente a nuestras sociedades.
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Tomado de Público.esUna mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Un mundo sin estrategias de inversión y de cooperación

Sáb, 23/05/2015 - 08:01
Michael Spence, Project Syndicate

Cuando la Segunda Guerra Mundial terminó hace 70 años, gran parte del mundo –incluida la Europa industrializada, Japón y otros países que habían estado ocupados- quedó geopolíticamente escindido y aquejado por una deuda soberana importante. Muchas de las economías principales incluso quedaron en ruinas. Uno podría haber esperado un período prolongado de cooperación internacional limitada, crecimiento lento, alto desempleo y privación extrema, debido a la capacidad limitada de los países para financiar sus inmensas necesidades de inversión. Pero eso no es lo que sucedió.

Por el contrario, los líderes mundiales adoptaron una perspectiva de largo plazo. Reconocieron que las perspectivas de reducción de deuda de sus países dependían del crecimiento económico nominal, y que sus perspectivas de crecimiento económico –para no mencionar una paz continuada- dependían de una recuperación a nivel mundial. De modo que utilizaron –y hasta tensaron- sus balances para inversión, abriéndose al mismo tiempo al comercio internacional, ayudando así a restablecer la demanda. Estados Unidos –que enfrentaba una considerable deuda pública, pero que había perdido poco en términos de activos físicos- naturalmente asumió un papel de liderazgo en este proceso.

Dos características de la recuperación económica de posguerra son sorprendentes. En primer lugar, los países no veían sus deudas soberanas como una limitación coercitiva, y en cambio persiguieron la inversión y el potencial crecimiento. En segundo lugar, cooperaron entre sí en múltiples frentes, y los países con los balances más sólidos impulsaron la inversión en otras partes, engrosando la inversión privada. El estallido de la Guerra Fría puede haber fomentado esta estrategia. En cualquier caso, los países no actuaron por cuenta propia.

La economía global de hoy tiene similitudes asombrosas con el período inmediato de posguerra: el alto desempleo, los niveles de deuda elevados y en aumento y una escasez global de demanda agregada están limitando el crecimiento y generando presiones deflacionarias. Y ahora, como entonces, el nivel y calidad de la inversión han sido inadecuados de manera consistente. El gasto público en capital tangible e intangible –un factor crítico en el crecimiento a largo plazo- ha estado muy por debajo de los niveles óptimos desde hace algún tiempo.

Por supuesto, también existen nuevos desafíos. La dinámica de la distribución de ingresos ha cambiado de manera adversa en las últimas décadas, impidiendo un consenso en materia de políticas económicas. Y las poblaciones que envejecen –resultado de una creciente longevidad y de una caída de la fertilidad- están poniendo presión sobre las finanzas públicas.

De todas maneras, los ingredientes de una estrategia efectiva para impulsar el crecimiento económico y el empleo son similares: se deberían utilizar los balances disponibles (soberanos y privados) para generar demanda adicional y fomentar la inversión pública, inclusive si esto resulta en un mayor apalancamiento. Una investigación reciente del FMI sugiere que, dado el exceso de capacidad, los gobiernos probablemente se beneficiarían de los multiplicadores sustanciales de corto plazo. Más importante aún, el foco en la inversión mejoraría las perspectivas de un crecimiento sostenible a largo plazo, que les permitiría a los gobiernos y a los hogares emprender un desapalancamiento responsable.

Del mismo modo, la cooperación internacional es tan crítica para el éxito hoy como hace 70 años. Como los balances (públicos, cuasi públicos y privados) con capacidad para invertir no están distribuidos de manera uniforme en el mundo, hace falta un esfuerzo global determinado –que incluya un papel importante para las instituciones financieras multilaterales- para destrabar los canales de intermediación congestionados.

Existen muchos incentivos para que los países colaboren, en lugar de utilizar el comercio, las finanzas, la política monetaria, las compras del sector público, las políticas tributarias u otros factores para debilitarse mutuamente. Después de todo, dada la conectividad que caracteriza a los sistemas financieros y económicos globalizados de hoy, una plena recuperación en alguna parte es prácticamente imposible sin una recuperación abarcativa prácticamente en todas partes.

Sin embargo, en su mayoría, la cooperación limitada ha sido la elección del mundo en los últimos años. Los países creen no solamente que deben arreglárselas por sí solos, sino también que sus niveles de deuda imponen una limitación dura a la inversión que genera crecimiento. La desinversión y la depreciación resultantes de la base de activos de la economía global están moderando el crecimiento de la productividad y así minando las recuperaciones sustanciales.

A falta de un programa de reinversión internacional vigoroso, se utiliza la política monetaria para respaldar el crecimiento. Pero la política monetaria normalmente se centra en la recuperación doméstica. Y, aunque medidas no convencionales redujeron la inestabilidad financiera, su efectividad a la hora de contrarrestar las presiones deflacionarias generalizadas o restablecer el crecimiento sigue siendo dudosa.

Mientras tanto, los ahorristas se ven limitados, los precios de los activos están distorsionados y los incentivos para mantener o inclusive aumentar el apalancamiento mejoraron. Las devaluaciones competitivas, inclusive si no son objetivos manifiestos de los responsables de las políticas, se están volviendo cada vez más tentadoras –aunque no solucionarán el problema de la demanda agregada.

Esto no quiere decir que una repentina “normalización” de la política monetaria sea una buena idea. Pero, si se iniciaran programas de inversión y reforma en gran escala como complementos de medidas de políticas monetarias no convencionales, la economía podría encaminarse en un sendero de crecimiento más resiliente.

A pesar de sus beneficios obvios, este tipo de estrategia internacional coordinada sigue siendo esquiva. Aunque se están negociando acuerdos de comercio e inversión, son cada vez más regionales en cuanto a su alcance. Mientras tanto, el sistema de comercio multilateral se está fragmentando, junto con el consenso que lo creó.

Dado el nivel de interconexión e interdependencia que caracteriza a la economía global de hoy, la reticencia a cooperar es difícil de entender. Un problema parece ser la condicionalidad según la cual los países no están dispuestos a comprometerse a implementar reformas fiscales y estructurales complementarias. Esto es particularmente evidente en Europa, donde se sostiene, con cierta justificación, que sin este tipo de reformas el crecimiento seguirá siendo anémico, lo que sustenta o incluso exacerba las limitaciones fiscales.

Pero si la condicionalidad es tan importante, ¿por qué no impidió la cooperación hace 70 años? Quizá la idea de que las economías seriamente afectadas, con perspectivas limitadas para recuperaciones independientes, desaprovecharían la oportunidad que presentaba la cooperación internacional fuera improbable. Tal vez siga siéndolo. Si es así, crear una oportunidad similar hoy podría cambiar los incentivos, disparar las reformas complementarias necesarias y poner a la economía global en un camino hacia una recuperación de largo plazo más sólida.
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Michael Spence recibió el Premio Nobel de Economía el año 2001 junto a George Akerloff y Joseph Stiglitz por su investigación sobre los mercados imperfectos y la información asimétrica, iniciada en 1970Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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La guerra de precios por el petróleo no ha hecho más que comenzar

Ven, 22/05/2015 - 14:34
Varios países productores de petróleo han emprendido una carrera para erigirse en el mayor productor de barriles de crudo y en el ostentador de la principal cuota de mercado. Un hecho que apunta a que la batalla por el precio del oro negro se encuentra solo en su inicio.

Una carrera que no ha hecho más que comenzar. Por un lado, la OPEP, liderada por Arabia Saudita, ha impulsado su producción con el objetivo de hundir los precios del oro negro tratando de expulsar del mercado al 'fracking' impulsado por EE.UU., el cual tiene un coste más elevado. Según un alto cargo del país árabe, la estrategia ha dado sus frutos ya que EE.UU. no ha tenido más remedio que cerrar el 60% de sus plataformas, informa Business Insider.

No obstante, los 'perforadores' estadounidenses advierten de que están preparados para reactivarlas en cuanto el margen lo permita y aseguran que cada vez son más eficientes en cuanto a costes. En este sentido, Harold Hamme, presidente ejecutivo de Continental Resources, afirma que un precio de 70 dólares en el West Texas sería suficiente para impulsar un incremento de la producción con la nueva técnica de facturación.

Otro gran protagonista del 'fracking', Statoil, también está probando nuevas técnicas de fracturación hidráulica en el campo de esquisto de Eagle Ford de Texas: asegura que su técnica ha reducido el costo de la extracción en un promedio entre 4,5 millones y 3,5 millones de dólares como promedio, en parte porque ha sido capaz de disminuir el tiempo de perforación de 21 días a 17 de media.

Asimismo, la Agencia Internacional de la Energía, que vigila las tendencias del mercado energético de los países más ricos, advierte que sería "prematuro" sugerir que la OPEP ha ganado la batalla por la participación de mercado. "La batalla más bien acaba de empezar", concluye la agencia apuntando que otros países, entre ellos, Rusia y Brasil, desafiaron la presión sobre los precios e intensificaron la producción en abril.
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Cinco de los bancos más grandes del mundo pagarán multas a EEUU por manipular el mercado de divisas

Xov, 21/05/2015 - 23:05

Cinco de los mayores bancos del mundo tendrán que pagar multas por 5 mil 700 millones de dólares al alguacil mundial no elegido que es Estados Unidos, que gana cuando sus empresas engañan y también gana con los fraudes del resto del mundo. Cuatro de estos bancos se declararon culpables de cargos criminales en Estados Unidos por la manipulación del mercado de divisas. Los estadounidenses JPMorgan Chase y Citigroup, y los británicos Barclays y The Royal Bank of Scotland se asociaron para manipular las tasas de dólares y euros intercambiados en el mercado global de divisas, según un acuerdo divulgado el miércoles entre los bancos y el Departamento de Justicia de Estados Unidos. El quinto banco, el suizo UBS AG, reconocerá su culpabilidad en la manipulación para fijar las tasas de interés de referencia, según el Departamento de Justicia de EEUU. La resolución es compleja e involucra múltiples entes reguladores en Estados Unidos y el extranjero.

A diferencia de los mercados de acciones, las divisas se intercambian las 24 horas del día y los siete días de la semana. El mercado hace pausa dos veces al día, lo que se conoce como el arreglo. Se supone que los operadores compartían las órdenes de los clientes con sus rivales antes de que llegara la pausa, lo que elevaba el precio de las divisas y les permitía obtener ganancias. Los operadores de divisas supuestamente compartían pedidos de clientes por medio de salas de chat y utilizaban esa información para lucrar antes que sus clientes.

JPMorgan Chase y Citigroup pagarán 550 millones de dólares y 925 millones de dólares en multas penales, respectivamente, como parte del reconocimiento de su culpabilidad. El británico Barclays pagará 650 millones de dólares y el Royal Bank of Scotland 395 millones. En tanto, en Zurich, UBS comunicó que resolvió extrajudicialmente la investigación sobre la supuesta manipulación de los mercados de divisas y aceptó pagar 545 millones de dólares en multas combinadas. Cada uno de ellos se declara culpable de un cargo de conspirar en la fijación de precios y en la manipulación de las ofertas de dólares estadunidenses y euros en los mercados de divisas.

En las multas de 5 mil 700 millones de dólares están incluidos mil 600 millones de dólares impuestos por separado por la Reserva Federal de Estados Unidos a los cinco bancos. Barclays también pagará de forma adicional mil 300 millones de dólares para alcanzar un acuerdo con el Departamento de Servicios Financieros del Estado de Nueva York, con la Comisión de Operaciones de Futuros de Materias Primas y con la autoridad británica de conducta financiera. Como parte del acuerdo con el regulador bancario de Nueva York, Barclays despedirá a ocho empleados involucrados en la manipulación de los tipos de cambios de divisas.

Se preveía que las partes llegarían a ese acuerdo. La Comisión de Negociación de Futuros de Productos Básicos de Estados Unidos ya había multado el año pasado a esos bancos con mil 400 millones de dólares por su participación en la manipulación de tasas. Los grandes bancos han recibido multas de millones de dólares por su papel en la burbuja inmobiliaria y la crisis financiera que desató. No obstante, las penas impuestas son importantes. Si se incluye un acuerdo alcanzado por separado con la Reserva Federal anunciado el miércoles, los bancos pagarán casi 9 mil millones de dólares en multas y castigos por una manipulación del mercado de divisas que alcanzó 5.20 billones.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Por qué el TPP expandirá la hegemonía de Estados Unidos

Xov, 21/05/2015 - 12:00
Sean Starrs, Jacobin Mag

Después de cinco años de intensas negociaciones el (TPP) Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica, podría cristalizar a fines de este año. Se ha escrito mucho (y con razón) sobre las consecuencias negativas del TPP para los trabajadores estadounidenses. ¿Pero cuáles son las implicaciones internacionales del TPP, y en un mundo inundado de tratados bilaterales y multilaterales de comercio e inversión (hay más de 3.200 tratados internacionales solo de inversión), en qué medida éste es diferente?

Y como el futuro del capitalismo global parece depender de las relaciones entre China y EE.UU., ¿por qué no permite EE.UU. que el mayor exportador del mundo, China, (que ha mostrado interés) no se sume a las negociaciones del TPP?

Con el fenomenal crecimiento de muchos antiguos países del Tercer Mundo (o “mercados emergentes”), incluyendo China, que condujo a la expansión y aumento de la integración del capitalismo global, el mundo ideal previsto por los planificadores estatales estadounidenses en los años 40 y 50 –un mundo abierto y amigo de los negocios estadounidenses en particular y del capitalismo occidental en general– está siendo finalmente establecido más allá de sus sueños más descabellados. Virtualmente cada estado (aunque desigualmente) considera ahora igual el desarrollo nacional con la creciente competitividad internacional y hace que su nación sea segura para el capital global (lo que frecuentemente significa el capital estadounidense).

Geopolíticamente la destrucción de Afganistán, Irak, Libia, la actual guerra en Siria y la aparente mejora de las relaciones de EE.UU. con Cuba e Irán han reducido la lista de rivales regionales estridentemente “antiestadounidenses” (en otras palabras geopolíticamente independientes de EE.UU.), incluso si recientemente se ha vuelto a poner a Rusia en la lista.

Pero hay un inconveniente en estas siete décadas de expansión y consolidación del capitalismo global bajo la hegemonía de EE.UU.: China está mitad adentro, mitad afuera.

Por un lado la transformación de China de una de las principales naciones anticapitalistas y contrarias al imperialismo occidental del siglo XX a una de las naciones más ansiosas de integrarse al capitalismo global, en el siglo XXI, ha sido sorprendente, para decir lo menos, y ciertamente un beneficio para el capital estadounidense.

Por otra parte China, un bastión paradójico del capitalismo de Estado antiliberal/liberal, sigue siendo relativamente independiente geopolíticamente de EE.UU. De todas las grandes economías China es al mismo tiempo una de las más abiertas y cerradas al capital extranjero en el mundo. Muchos sectores relacionados con los escalones más elevados -como la banca, la energía, las telecomunicaciones y los servicios públicos– están totalmente cerrados al capital extranjero. Muchos otros sectores, sin embargo, están relativamente abiertos y la inversión extranjera ha penetrado China con mayor profundidad que en la mayoría de las demás grandes economías (como Japón). Especialmente aquellas con niveles de desarrollo similares.

No obstante, a pesar del papel central de la inversión directa extranjera en el crecimiento de China durante las últimas tres décadas, el Estado sigue manteniendo muchas más restricciones de la inversión extranjera que la mayoría de los países. En el Catálogo de Industrias para la Guía de Inversión Extranjera de 2015, China estipula 36 industrias en las cuales la inversión extranjera está totalmente prohibida y 38 en las que está restringida (las empresas extranjeras frecuentemente son obligadas a formar sociedades conjuntas con firmas chinas). Aunque había muchos más sectores restringidos cuando se publicó el primer Catálogo en 1995, el capital estadounidense quiere evidentemente que la liberalización de las industrias chinas vaya más lejos, más rápido.

El capital estadounidense también enfrenta problemas con la laxa protección de la propiedad intelectual (PI) extranjera en China. El Estado chino alienta a veces la copia de PI occidental mediante requerimientos de transferencia de tecnología y abundan los copiones e imitadores. Trenes de alta velocidad y bienes de consumo como los farmacéuticos, vestimenta y productos electrónicos son todos blancos legítimos. Los consumidores chinos incluso usaban “relojes Apple” producidos ilegalmente meses antes de que Apple ofreciera su propia versión.

China ya no es solo el “taller del mundo” y una plataforma extraexplotable de exportación para capital extranjero, ya es uno de los mercados de consumo más importantes para una variedad de sectores, incluyendo automóviles, smartphones, artículos de lujo y comida rápida. La creciente importancia del mercado de consumo chino hace que la protección de la PI y el arbitraje entre inversionistas sea una prioridad para grandes compañías globales. Pero los inversionistas han descubierto hace tiempo que el estado intransigente y nacionalista chino, con su antojadizo sistema legal, es un protector poco fiable de sus intereses en China.

Por lo tanto, aunque ciertamente China ha abandonado su visión del mundo anticapitalista, e incluso es acusada de neocolonialismo al estilo europeo por algunas dirigentes africanos por sus prácticas de inversión (una acusación particularmente irónica ya que China apoyó muchas luchas anticoloniales en África en los años 50 y 60, la clase gobernante de China –tal como se manifiesta en el Partido Comunista Chino (PCC)– no prioriza los intereses del capital extranjero ni la hegemonía estadounidense.

En su lugar, el PCC prioriza el mantenimiento de su propio poder. Algunas veces esto involucra la apertura al capital extranjero en ciertos sectores para impulsar la acumulación y la modernización tecnológica, pero en general la economía china es de propiedad estatal y dirigida por el Estado, y las empresas de propiedad estatal (EPE) todavía ocupan un lugar de honor en la mayoría de los altos escalones. El capital extranjero se queja amargamente por el trato preferencial dado a las EPE, especialmente a través del financiamiento y el sistema legal.

El éxito económico de China durante las últimas tres décadas también ha convertido su versión del capitalismo de Estado en un fanal para otros países. Brasil la aprecia cada vez más, Rusia –bajo Putin– la ha reforzado y se puede decir que India, para no mencionar a Francia, nunca la ha abandonado. Por supuesto EE.UU. también nacionalizó partes del “sector privado”: AIG, Chrysler, Citigroup, Fannie Mae y Freddie Mac o General Motors (para nombrar algunos de los ejemplos destacados) después del crash de Wall Street en 2008, pero estas medidas fueron vistas en gran parte como temporarias y una desviación de la norma liberal de separación de lo público y lo privado, una norma que no existe en China.

China ciertamente no ofrece una alternativa al capitalismo global, ni siquiera a la hegemonía de EE.UU. en su interior. China no tiene la capacidad (ni la voluntad) de crear un orden alternativo a la hegemonía de EE.UU., simplemente quiere aumentar su parte de la torta y ser tratada como un socio igual en lugar de un subordinado del Tercer Mundo (o un vasallo del Primer Mundo, como Japón).

El Banco Asiático de Inversión en la Infraestructura, el Banco de los BRICS, el Fondo de la Ruta de la Seda y otras iniciativas chinas no se proponen desafiar las instituciones dominadas por EE.UU. como el FMI y el Banco Mundial, que las siguen apoyando, financiando y en las cuales participan plenamente.

Se proponen, más bien, asegurar más influencia para China y aumentar su campo de maniobra en la economía política global, en particular en el este de Asia. Similares renegociaciones de la gobernanza global ocurrieron en los años 70 cuando el renacimiento de Europa Occidental y de Japón aumentó la presión para la creación del G7 y la Comisión Bilateral, por ejemplo. Pero todos estos permanecieron bajo el manto de la hegemonía estadounidense.

El deseo de China de conseguir más influencia global es conformado por las particularidades de su sistema económico, capitalismo de Estado bajo el control de un partido autoritario. Aunque las elites chinas han sido los principales beneficiarios de la integración de China en el capitalismo global, a diferencia de Japón o Corea del Sur, no es probable que acojan pronto la democracia liberal y tienen que evitar que aparezcan demasiado subordinadas a EE.UU.

Esto es porque la legitimidad del PCC depende no solo del continuo crecimiento económico sino también de la rectificación del “Siglo de Humillación” de China de 1939 hasta 1949, cuando China fue continuamente invadida por las potencias occidentales y Japón. Con la reducción progresiva de la lucha anticapitalista como ideología legitimadora (aunque todos los estudiantes universitarios todavía deben pasar exámenes de “marxismo”) el PCC ahora quiere posicionarse como la fuerza legítima para devolver China a su sitio histórico bajo el sol como “Reino del Medio”.


En esto reside la incertidumbre para el orden económico liberal en el este de Asia, apuntalado por la hegemonía estadounidense. Las élites chinas se han beneficiado masivamente de su integración con este orden, pero la continuación de su legitimidad dentro de China depende de un proyecto nacionalista etnocéntrico que corre el peligro de convertirse en “demasiado antiliberal” desde el punto de vista de Occidente. La rápida modernización militar china y las crecientes disputas territoriales en los mares del este y del sur de China son aspectos de esta situación.

Entonces aparece el TPP El secretario de defensa de EE.UU. Ashton Carter lo comprendió bien cuando declaró que la firma del TPP es más importante que enviar otro portaaviones al este de Asia. Un factor esencial tras la longevidad del poder estadounidense en la era posterior a la Segunda Guerra Mundial es su capacidad de permear otras economías de una manera que alinea estructuralmente los intereses de sus clases dominantes con los intereses de la hegemonía estadounidense. Las élites japonesas apoyan firmemente la hegemonía de EE.UU. no porque se sientan forzadas a hacerlo, sino porque lo hacen en función de sus propios intereses.

Las élites chinas ya dependen del capitalismo global, pero para asegurar que siga siendo así en el futuro previsible, EE.UU. necesita su mayor liberalización e integración con el capital global –y por tanto la dependencia de este- (esencialmente corporaciones estadounidenses), finanzas globales (centradas en Wall Street y la Reserva Federal de EE.UU.) y de exportaciones a consumidores occidentales (especialmente estadounidenses).

Por cierto, no todo tiene que ver con China. EE.UU. ha estado presionando a Japón para que liberalice su economía desde los años 70 y el TPP continúa esta búsqueda presionando a agricultores y fabricantes de automóviles japoneses. Malasia, México y Vietnam son importantes plataformas de exportación que compiten con China por capital extranjero. Australia, Canadá y Nueva Zelanda son importantes aliados de EE.UU. En términos generales, mientras más países liberalizan, más abiertos se hacen a la influencia estadounidense. Pero todos, incluyendo a los chinos, saben que el TPP tiene que ver sobre todo con China, convirtiéndolo en uno de los acuerdos comerciales más geopolíticamente orientados de todos los tiempos.

El TPP tiene que ver con el establecimiento de las normas y reglas del futuro, encerrando a las regiones más dinámicas del globo –Asia oriental, y especialmente China– en el capitalismo global centrado en Estados Unidos. Si EE.UU. puede forjar estándares comunes en la protección de la PI y el arbitraje de inversionistas con Japón y Europa Occidental mediante el TTIP [Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones], Occidente puede seguir fijando las reglas de intercambio para el resto del mundo.

Por lo tanto, si China quiere continuar su integración con el capitalismo global (lo que tiene que hacer, porque una aguda disminución en el crecimiento económico debilitaría la autoridad del PCC), entonces China se verá presionada a seguir liberalizando y armonizando sus reglas y regulaciones según los “estándares internacionales” establecidos por Occidente. El ajuste a la creciente liberalización también reducirá la prominencia de cualquier modelo alternativo coherente de “capitalismo de Estado” para que sea adoptado por otros.

Esto es lo que algunos llaman “poder estructural”, la capacidad de fijar las reglas y normas del sistema de modo que otros tengan pocas alternativas aparte de ajustarse. El poder estructural es frecuentemente más efectivo que el “poder relacional” o simplemente tratar de obligar a otros a hacer algo. Y explica por qué China, a pesar de expresar un interés en participar, está siendo excluida de las negociaciones del TPP, para que no pueda alterar las reglas.

Los artífices del TPP están estructurando el acuerdo para que sirva a sus propios intereses: protección de los derechos de propiedad intelectual y arbitraje de inversionistas facilitan la continuación de la dominación de las mayores corporaciones del mundo, que siguen siendo europeas, japonesas y sobre todo estadounidenses.

La protección de la propiedad intelectual asegura que los sectores de conocimiento avanzado, como la industria farmacéutica, mantengan sus saludables márgenes de beneficios (y que a los pobres se les nieguen medicamentos que salvan la vida). La agroindustria estadounidense se beneficiará de la apertura del sector agrícola de Japón, y Nike se beneficiará de la mayor liberalización de Vietnam (donde fabrica la mayor parte de sus zapatos).

Para comprender qué intereses se están sirviendo simplemente hay que notar que los representantes comerciales de EE.UU. van acompañados de más de seiscientos “asesores corporativos” a las negociaciones, que están envueltas en el secreto. ¿Asesores laborales? Ninguno.

El TPP también facilitará que las corporaciones transnacionales demanden a los Gobiernos regulaciones laborales, ecológicas, sanitarias, de seguridad y otras, a fin de obtener compensación con dineros públicos por “pérdida de ganancias futuras” debidas a la “expropiación”. Los mecanismos de resolución de disputas entre inversionistas y estados -que ya existen en numerosos tratados internacionales de inversión– serán consolidados y fortalecidos en el TPP para asegurar un solo estándar, más predecible, para la cantidad récord de nuevos casos.

Un caso semejante en 2011 involucró a Philip Morris, que invocó el tratado de inversión de 1993 entre Hong Kong y Australia por la “expropiación” de su propiedad intelectual. Australia aprobó algunas de las leyes de envase de cigarrillos más estrictas del mundo, cubriendo los paquetes con espantosas fotografías de tumores y eliminó el logo de marca de Philip Morris del frente. El TPP facilitará que las corporaciones cuestionen las políticas de salud pública y otras políticas en tribunales supranacionales, evadiendo las instituciones legales interiores.

El TPP está bajo presión en EE.UU., especialmente por parte de grandes sindicatos que argumentan que décadas de acuerdos comerciales y de inversión han aumentado el poder del capital sobre los trabajadores, llevando a la subcontratación en el extranjero de puestos de trabajo en la manufactura, aumentando vertiginosamente los niveles de desigualdad.

(Muchos en la UE se oponen al, todavía mayor, TTIP por razones semejantes, pero con más énfasis en arbitraje entre estados e inversionistas).

Si se aprobase, el TPP sería el más expansivo tratado comercial y de inversión en la historia, abarcando un 40% del PIB mundial, un tercio de sus exportaciones y casi la mitad de la inversión extranjera directa del mundo.

Probablemente daría un nuevo impulso a las negociaciones del TTIP, que se han atascado debido a las protestas masivas, incluyendo una petición con más de un millón de firmas. Presionaría a China a liberalizar aún más y a alinearse con los intereses del capital estadounidense, mientras el TPP se convierte en el modelo para futuros acuerdos megarregionales y de comercio e inversión. Sobre todo reforzaría aún más el poder del capital sobre los trabajadores en EE.UU. y en el exterior, asegurando que las regulaciones corporativas, laborales, y ecológicas se mantengan permisivas.

Por estos motivos es obvio que debemos oponernos al TPP, para no hablar de cualquier acuerdo internacional que realce el poder del capital. En lugar de acuerdos de “libre comercio” que protegen a inversionistas y corporaciones, la izquierda debería luchar por acuerdos internacionales que fortalezcan los estándares laborales y ecológicos (fijando medidas que se puedan hacer cumplir más allá de la simple retórica), proteger y nutrir el poder independiente de los sindicatos e imponer mayores regulaciones y controles del capital, incluyendo su movilidad.

Pero esto tiene que ocurrir en el contexto del cambio del equilibrio de las fuerzas sociales contra el capital en cada nación. Con los antiguos Segundo y Tercer Mundo (especialmente China) integrados ahora más profundamente que nunca en el capitalismo global, esta lucha es particularmente urgente en el centro del capitalismo global, EE.UU.
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Tomado de Rebelión, traducción de German Leyens

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Rinocerontes y elefantes en la fábula del mercado

Mér, 20/05/2015 - 12:00
Alejandro Nadal, La Jornada

La extracción de colmillos de elefante y cuernos de rinoceronte se lleva a cabo a un ritmo acelerado: alrededor de 25 mil elefantes son asesinados cada año en África y el número de rinocerontes que son cazados ilegalmente cada año supera los mil 300. El costo de proteger estos animales y de asegurar su supervivencia ha estado creciendo. Esto es especialmente cierto en el caso de las grandes sabanas de África oriental o de los densos bosques tropicales de países como Gabón o la República Democrática de Congo (RDC). Sacar esta mercancía de África es relativamente fácil y su traslado hasta los mercados finales en China o Vietnam (en el caso del cuerno de rinoceronte) tampoco representa grandes dificultades.

El marfil es demandado por su valor ornamental, aunque hay que recordarles a los admiradores de este material que proviene de animales inteligentes y sensibles que han sido cruelmente asesinados. El cuerno de rinoceronte es demandado por supuestas cualidades medicinales y para contrarrestar el efecto de una borrachera. La verdad es que el cuerno de rinoceronte está hecho de keratina pura. Si usted quiere curarse la presión o una fiebre, ya podría comenzar a comerse las uñas.

La idea de construir mercados en los que se puedan vender productos y partes de animales que se encuentran en peligro de extinción es promocionada como instrumento de una buena política de conservación. Lástima que los animadores de este tipo de proyectos ignoren todo sobre cómo funciona un mercado. Sus propuestas pueden agravar el proceso de extinción de especies amenazadas, especialmente de los grandes herbívoros como rinocerontes y elefantes.

El razonamiento de los promotores del libre mercado de animales es el siguiente. La prohibición de comercializar productos como marfil o cuernos de rinoceronte genera incentivos perversos para cazar estos animales y vender sus partes en el mercado negro. El argumento es que la prohibición de comercializar los productos de estos animales genera una escasez artificial y eso incrementa su precio. Al crearse un mercado ilegal se genera un incentivo para mantener la cacería ilegal. En vista de que la probabilidad de que un cazador (traficante) sea aprehendido es muy baja, el mercado ilegal se nutre de ejemplares de esos animales que se buscaba proteger con la prohibición de comercializarlos.

Algunos grupos interesados en ciertos países de África insisten en recomendar que es necesario legalizar el mercado de los productos de estos animales. Estos personajes aseguran que una oferta estable de marfil o de cuerno de rinoceronte hará que los precios bajen hasta que deje de ser rentable y se elimine el incentivo para la cacería furtiva de elefantes y rinocerontes.

Esta lógica se basa en supuestos erróneos y en esos modelos de los economistas que sólo habitan en las páginas de los peores libros de texto de economía o en los cuentos de hadas. Es importante examinar todos estos argumentos por partes.

La presunción de que la oferta estable hará que los precios se reduzcan es una conjetura sin fundamentos. Si usted tiene un comercio de cualquier mercancía y por casualidad se reducen sus costos de producción ¿transmitirá a sus consumidores las ventajas de ese acontecimiento o preferirá quedarse con las ganancias extras? La respuesta depende de muchos factores, entre ellos de la estructura del mercado. Si usted quiere desplazar a un competidor haciéndole la guerra, quizás proceda a reducir los precios. Pero también es posible que usted prefiera guardarse esta rentabilidad adicional. Todo dependería de la estructura del mercado. Nada garantiza entonces que la oferta estable y legal conduzca a reducciones de precios y a la eliminación de los comerciantes ilegales.

Es innegable que existe un mercado ilegal de marfil y de cuerno de rinoceronte. El mercado final de marfil más importante está en China, pero también hay mercados legales en otros países del mundo. Tailandia es un país de consumo y de tránsito de marfil, pero el destino final no solamente está en China. En cuanto al cuerno de rinoceronte, el mercado más importante en la actualidad es Vietnam. Desgraciadamente, la estructura de los mercados de marfil y de cuerno de rinoceronte nunca ha sido bien estudiada. No se sabe si se trata de mercados altamente concentrados y no se conocen los canales a través de los cuales compiten las empresas en dichos espacios económicos. Tampoco se conoce la estructura de costos de los comerciantes, su forma de financiamiento y su integración vertical (muchos piensan se trata de cárteles criminales bien organizados, pero aún eso es una hipótesis). En otras palabras, se ignora todo sobre la estructura y dinámica de los mercados de marfil y de cuerno de rinoceronte.

Nadando en estos mares de ignorancia, es sumamente arriesgado proponer la liberalización de los mercados de marfil y de cuerno de rinoceronte. Poner en marcha una política de conservación basada en la legalización de estos mercados constituye una aventura peligrosa que puede sellar fatalmente el futuro de estas especies.

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Si el capitalismo se acerca a su fin, ¿qué sistema lo reemplazará?

Mér, 20/05/2015 - 08:00

En 1867, en su libro 'El Capital', Karl Marx hizo su famosa predicción de la 'muerte' inminente del capitalismo. Pasados casi 150 años, el sistema está vivo y el debate sobre su futuro continúa con mayor o menor intensidad. La crisis que durante los últimos años sufren varios países desarrollados hace que cada vez más expertos hablen de grandes cambios que pronto tendrán lugar en el actual sistema social y económico a nivel mundial.

Tras la desintegración de la Unión Soviética, gran parte de la población creyó que el capitalismo había triunfado por completo. Sin embargo, en los últimos años el sistema económico afronta numerosas conmociones económicas y sociales. En Occidente se reduce la clase media, aumenta de forma alarmante el paro, y el 'estado de bienestar', considerado como el mayor logro del capitalismo de postguerra, se convierte en algo del pasado. Por otra parte, en Oriente la explotación de trabajadores adquirió los niveles del cruel siglo XIX.

En el nuevo libro '¿Tiene futuro el capitalismo?', (Does Capitalism have a Future?) obra conjunta de varios economistas y sociólogos reconocidos a nivel internacional, los expertos coinciden en que el mundo está a punto de entrar en una crisis estructural del sistema capitalista, como revela la revista Expert. De este modo, el sociólogo estadounidense Immanuel Wallerstein escribe que el crecimiento del capitalismo alcanzó su tope en los años 70, mientras que todas las décadas siguientes el sistema sólo superó las numerosas crisis, sin resolver ningún problema.

"El sistema mundial moderno no puede seguir de la misma manera, ya que el capitalismo no puede acumular las ganancias sin parar", concluye el experto. Por su parte, el doctor Randall Collins destaca que el fin del capitalismo será en 2040, año en que según él, más de un 50% de la población activa perderá su trabajo por los procesos de sustitución tecnológica.

La mayor interrogación para Collins es qué sistema ocupará su lugar: ¿una dictadura fascista o un sistema democrático no capitalista? Pero lo más probable según el experto es que "en los próximos siglos tendrá lugar un constante cambio entre dos sistemas: del capitalismo al socialismo, y a lo mejor, otra vez al capitalismo".

Por otra parte, algunos expertos consideran que no ocurrirá un cambio radical sino que el capitalismo tendrá que realizar una serie de reformas para poder responder a los nuevos desafíos. "Se establecerá a nivel mundial un capitalismo reformado con mayor igualdad y derechos sociales para todos. No será el fin del capitalismo, sino la aparición de un capitalismo mejor", asegura el profesor de la Universidad de California, EE.UU., Michael Mann.

A su vez, para el sociólogo Craig Calhoun, el capitalismo se salvará sólo en caso de superar tres amenazas pendientes: el desequilibrio del sector financiero en relación a otros ámbitos de la economía que provocan enormes deudas y especulaciones irresponsables; los problemas sociales y ecológicos creados por las políticas neoliberales, y por último, las posibles guerras y cambios climáticos.

Sin embargo, la conclusión conjunta de los expertos del libro consiste en que "la gran crisis, sea cual sea el escenario, no significa el fin del mundo", ya que "el fin del capitalismo inspira la esperanza" de su transformación en formas nuevas "más humanas" o su transición en el renovado socialismo democrático.
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Tomado de RT. Ver John Gray: Karl Marx tenía razón

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Nueva huelga de Ferrocarriles en Alemania por bajos salarios

Mér, 20/05/2015 - 02:01
Manuel Kellner, Viento Sur

Como Manuel Kellner informaba en un artículo anterior, la huelga ferroviaria impulsada por la GDL -sindicatos de maquinistas - a principios de mayo tenía un doble significado: responder al deterioro permanente de las condiciones laborales y hacer una experiencia práctica del valor de la movilización impulsada por los sindicatos minoritarios en un contexto en el que se quiere impedir por Ley su derecho a convocar huelgas. La finalización de la primera huelga el 10 de mayo hizo que los media alemanes e internacionales lanzaran a los cuatro vientos la imagen del "fracaso" de la iniciativa. Sin embargo, la partida no ha hecho más que empezar

El 10 de mayo, cuando finalizó la huelga ferroviaria convocada por el sindicato de maquinistas GDL, la prensa internacional echó las campanas al vuelo. Los grandes media alemanes hicieron creer que el GDL, con "solo" 6000 maquinistas y otro sectores del personal ferroviario movilizados el último día de la última huelga -de seis días, la más larga en la historia de la Deutsche Bahn AG [equivalente a la Renfe en Alemania]- estaba acabado. Sin embargo, como las negociaciones con la Deutsche Bahn AG no han dado resultados, la movilización vuelve a la carga.

El 19 de mayo, martes, a partir de las 15h, comienza una nueva huelga en el sector del transporte de mercancías. El miércoles, a partir de las 14 h, a esta huelga se le suma la de los trenes de viajeros. La GDL no habla de huelga indefinida, pero anuncia que la finalización de la misma no se comunicará más que con 48 horas de antelación. El presidente de la GDL, Claus Weselsky, ha declarado que de todas formas, la huelga tendrá una duración superior a la última. Por lo tanto afectará a los días festivos de Pentecostés.

Las negociaciones se interrumpieron el sábado pasado, dado que la dirección de la Deutsche Bahn AG no estaba dispuesta a realizar concesiones, sobre todo en lo que respecta a las condiciones de trabajo y a la reducción de la jornada laboral. Así pues, en esas condiciones la GDL no podía aceptar someterse a un procedimiento de arbitraje ("Schlichtung"). La GDL acusa a la dirección de la Deutsche Bahn AG de estar pendiente de la decisión legislativa que se adoptará el viernes próximo en torno a la Tarifeinheitsgesetz [Ley que sólo reconoce a un sindicato mayoritario en cada centro de trabajo] cuyo objetivo es anular la capacidad de acción de los sindicatos minoritarios en las empresas. Si se aprueba la ley, los sindicatos minoritarios combativos como la GDL perderán la capacidad para firmar acuerdos colectivos y, con ello, la base material para su existencia y su capacidad de acción.

La Bundesvereinigung der Deutschen Arbeitgeberverbände (BDA, una de las dos asociaciones patronales más influyentes en Alemania) denuncia a la GDL por actuar de forma irresponsable con el objetivo de incrementar su poder en detrimento de su sindicato rival, la mayoritaria EVG (federada en la DGB, la Confederación General de sindicatos alemanes), así como de perjudicar a la economía alemana con su acción egoísta e irresponsable. Ni que decir que las organizaciones patronales están activamente a favor del Tarifeinheitsgesetz.

Pero aún si la Tarifeinheitsgesetz pasa el trámite parlamentario, estará sujeto a varios recursos al Tribunal Constitucional Federal (Bundesverfassungsgericht) que determinará si este proyecto de ley no contradice la Constitución alemana (Grundgesetz). Por su parte, el partido verde (Die Grünen) acaba de manifestar -de forma similar a las declaraciones de la izquierda política y sindical- que este proyecto de ley constituye, de hecho, un atentado al derecho de huelga tal y como está recogido en la Constitución. Así pues, nada es definitivo. Incluso, la acción de la GDL podría hacer que la EVG se movilizara, ya que hasta el presente tampoco ha logrado imponer su reivindicación de incrementar los salarios en un 6%.

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Paul Krugman: EEUU no tenía ninguna prueba contra Irak y lo que hizo fue un crimen

Mar, 19/05/2015 - 02:11
Paul Krugman en este artículo de New York Times y a raíz de los traspiés de Jeb Bush, el candidato republicano para las próximas elecciones -el tercero de la "dinastía Bush"- revela que George W. Bush no tenía ninguna prueba contra Irak, y simplemente quiso una guerra. Ahora que Irak está destruído y que la biblioteca y los museos de una de las civilizaciones más antiguas del mundo ha sido diezmada, comienza a saberse la verdad. Este es un extracto del artículo de Krugman en NYT

¡Sorpresa!.. Gracias a Jeb Bush , podemos finalmente tener la discusión sobre la invasión a Irak que deberíamos haber tenido hace una década... Aunque muchas personas influyentes preferirían que no tengamos esa discusión. Hay una sensación palpable de que la élite política y los medios de comunicación tratan de acallar el tema. Ahora sabemos que la invasión a Irak fue un terrible error, y es hora de que todo el mundo lo admita. Todo el mundo que estuvo involucrado en el debate sobre la guerra sabe que fue falso. La guerra de Irak no fue un error inocente. Estados Unidos invadió Irak porque la administración Bush quería una guerra. Las justificaciones públicas para la invasión a Irak no fueron más que pretextos, y pretextos falsificados. Nos mintieron sobre la guerra.

Así fueron los juegos de palabras sobre las armas de destrucción masiva y las armas químicas que a muchas personas hicieron pensar que Saddam tenía armas nucleares, con las insinuaciones constantes de que Irak estaba de alguna manera detrás de 9/11... Y en este punto tenemos un montón de pruebas que confirman todo lo que los opositores de la guerra estaban diciendo. Ahora sabemos, por ejemplo, que tras el 9/11 en sí, y antes de que el polvo se asentara, Donald Rumsfeld, el secretario de defensa, ya estaba planeando una guerra contra un régimen que no tenía nada que ver con el ataque terrorista. Esta fue, en definitiva, una guerra que la Casa Blanca quería, y todos los supuestos errores que, como Jeb Bush dice, "se hicieron" por alguien sin nombre en realidad fluía de este deseo subyacente. ¿Las agencias de inteligencia concluyeron que Irak tenía armas químicas y un programa nuclear? Eso es porque estaban bajo intensa presión para justificar la guerra. ¿Acaso las evaluaciones de preguerra subestimaron enormemente la dificultad y el costo de la ocupación? Eso es debido a que el partido de la guerra no quería oír nada que pudiera poner en duda la prisa para invadir. El jefe de personal del Ejército fue despedido por cuestionar efectivamente las afirmaciones de que la fase de ocupación sería barata y fácil.

¿Por qué querían una guerra? Esa es una pregunta difícil de responder. Algunos de los belicistas creían que el despliegue de conmoción y pavor en Irak reforzaría el poder estadounidense y su influencia en todo el mundo. Algunos vieron a Irak como una especie de proyecto piloto, la preparación de una serie de cambios de régimen. Y es difícil evitar la sospecha de que había un fuerte elemento de la utilización de un triunfo militar para fortalecer la marca republicana en casa.

Cualesquiera que sean los motivos precisos, el resultado fue un capítulo muy oscuro en la historia estadounidense. Una vez más: mentimos para la guerra. Ahora, se puede entender por qué muchas figuras políticas y de los medios de comunicación prefieren no hablar de nada de esto. Algunos de ellos, supongo, pueden haber sido engañados: pueden haber caído por las mentiras obvias, lo que no dice mucho acerca de su juicio. Sospecho que eran cómplices: se dieron cuenta de que el caso oficial para la guerra era un pretexto, pero tenía sus propias razones para querer una guerra, o, alternativamente, se dejaron intimidar para hacerla. Porque había un clima definido de miedo entre los políticos y expertos en 2002 y 2003, en el cual quien criticaba el empuje para la guerra se parecía mucho a un asesino profesional.

Además de estos motivos personales, nuestros medios de comunicación en general tienen dificultades para hacer frente a la falta de honradez política. Los reporteros se resisten a encarar a los políticos en sus mentiras, incluso cuando éstos implican asuntos mundanos como los números del presupuesto, por temor de parecer partidista. De hecho, cuanto más grande es la mentira, más claro es que las principales figuras políticas están involucradas en el fraude descarado. Y no hay nada más grande o criminal, que la mentira de Estados Unidos sobre la guerra.

Pero la verdad importa, y no sólo porque quienes se niegan a aprender de la historia están condenados a repetir los errores. La campaña de mentiras que nos llevaron a Irak es bastante reciente y sigue siendo importante para que los culpables rindan cuentas. No importan los traspiés verbales de Jeb Bush. Pienso, en cambio, acerca de su equipo de política exterior, dirigido por personas que estuvieron directamente involucrados en inventar un caso falso para la guerra.

Así que vamos a la historia correcta de Irak. Sí, desde un punto de vista nacional, la invasión fue un error. Pero (con perdón de Talleyrand) fue peor que un error, fue un crimen.

Tomado y extraído de New York Times
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Emir Sader: No hay para todos

Dom, 17/05/2015 - 04:45
Emir Sader, La Jornada

El lema de una campaña electoral de hace poco tiempo del PP, el partido de derecha español, en Cataluña, resume la esencia de la filosofía del neoliberalismo.

En primer lugar, somos demasiados. ¿Respecto a qué? Respecto a lo que hay. Es como decir: hay demasiadas cabezas para pocos sombreros. Pero el neoliberalismo no se dispone a producir más sombreros para superar esa inecuación, sino a cortar cabezas. Podría dividir mejor lo que hay, hacer rotación con los sombreros que hay por varias cabezas. Pero no. Hay que reducir la demanda de sombreros por las excesivas cabezas.

¿Y quién decide que hay que cortar cabezas y qué cabezas deben ser cortadas? ¿La población, reunida democráticamente en asambleas o en carnicerías gigantes? No. Es el mercado, ese gran carnicero.

Al parecer, las cabezas han vivido por encima de sus posibilidades de tener sombreros para todas, uno para cada una. Ahora hay que hacer los deberes, cortar, austeramente, las cabezas sobrantes.

¿Cómo decide el mercado cuáles son las cabezas sobrevivientes para los insuficientes sombreros? Por la acción mágica, sabihonda y equilibrada de su mano invisible.

Así, sobrevivirán las cabezas mejor calificadas por la inevitable ley de la oferta y la demanda. Malthusianamente. Para la gloria de los sacrosantos equilibrios macroeconómicos. ¿Y si, violando esas normas, se produjeran más sombreros para atender a la demanda de todas las cabezas?

¡No, no y no! Por Dios, ni pensar en los disturbios macroeconómicos que se producirán con la tenebrosa venganza del mercado, que enviaría rayos sobre las cabezas de todos como castigo por no haber obedecido las leyes de la oferta y la demanda. Todo, menos eso.

La inflación se dispararía a cifras de no se cuantos dígitos. Los capitales huirían a cualquier agencia del HSBC todavía abierta o buscarían refugio, atraídos por la ley de atracción universal que los lleva, si no hay ningún obstáculo que los desvíe, hacia el dulce y justo reposo de los paraísos fiscales. El Fondo Monetario Internacional encenderá todas sus luces rojas y nos considerará un caso execrable, infradotado de los criterios mínimos de confianza para recibir un céntimo siquiera de préstamos o de capitales.

¿Vale la pena todo eso simplemente para satisfacer algunas cabezas cuya insistencia en sobrevivir nos puede exponer a todas los fuegos del infierno? ¿A ser declarados países no confiables frente a los confiables organismos internacionales de la finanza y del poder?

Quedarán menos cabezas, pero mejores, porque saben que tienen que meter sus cabezas en los pocos sombreros que van quedando. Que de eso se trata para países, gobiernos, partidos serios: si no hay para todos, tiene que haber para algunos, que sean los que el mercado dice que son los que merecen tener sus cabezas cubiertas.

Esa es la filosofía del neoliberalismo y de la austeridad: No hay para todos.

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