Jaque al neoliberalismo

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Una mirada no convencional al modelo económico, la globalización y las fallas del mercadoMarco Antonio Morenonoreply@blogger.comBlogger6735125
Actualizado: fai 1 día 43 min

Entrevista a Claudio Katz: América Latina, Trump y el Neoliberalismo

Ven, 24/03/2017 - 20:49

Javier Larraín, Correo del Alba

El año 2016 las fuerzas progresistas de la región vieron con estupor la emergencia de líderes derechistas como Macri en la Argentina y Temer en Brasil. El fortalecimiento de un bloque de países neoliberales alrededor de la Alianza Pacífico abrió el debate respecto al devenir socialista americano.

El carácter del neoliberalismo imperante y el reemergente, los límites del llamado “ciclo progresista”, los desafíos que se avecinan para los izquierdistas del continente así como la reflexión en torno a experiencias revolucionarias del último siglo, fueron algunos de los temas tratados en un diálogo sostenido, en exclusiva por Correo del Alba, con el economista e intelectual marxista argentino Claudio Katz.

¿Qué es el neoliberalismo? ¿Una ideología, una forma económica, una teoría política?

El neoliberalismo es una práctica reaccionaria o pensamiento conservador, un modelo de acumulación basado en agresiones a los trabajadores en una marco de mayor internacionalización del capital. Desde los años 80 ha sido básicamente definido como una ofensiva del capital sobre el trabajo para recomponer la tasa de ganancia.

En mi opinión el neoliberalismo se reforzó con la caída de la Unión Soviética, la anexión de Alemania y el amoldamiento de la Unión Europea a la globalización. El año 2008 había una discusión sobre si el neoliberalismo se iba a mantener o iba a diluirse, la experiencia ha demostrado que se mantuvo, se reforzó, se profundizó, al punto que la desigualdad alcanzó niveles sin precedentes y, claramente, es el modelo que continúa operando hasta la actualidad.

Es un modelo económico muy diferente al keynesianismo de posguerra y, en el plano geopolítico, ha tenido momentos de bipolaridad, unipolaridad y multipolaridad, aunque me parece que las clases dominantes procesan este nuevo modelo en un marco compartido de negocios globalizados.

¿Qué caras adoptará el neoliberalismo de la “era Trump”?

La gran duda que tenemos todos es cuál es el tipo de neoliberalismo a seguir por Trump en su presidencia. Ahora, de todos modos creo que la globalización, en los términos ya señalados, se mantendrá, al igual que la internacionalización productiva. Hay muchas dudas en cuanto al cómo Trump introducirá cambios en los tratados de libre comercio y en todo lo referente a la movilidad de la fuerza de trabajo y, en este nuevo escenario, me parece que con él marchamos a algún tipo de neoliberalismo económico en combinación con formas de nacionalismo reaccionario, lo que sería como otro periodo del neoliberalismo, pero eso está por verse.

¿Pudiéramos decir que el neoliberalismo tiene etapas definidas, una “historia”? En caso afirmativo, ¿cuáles serían, sobre todo en lo que respecta a nuestra América?

Personalmente interpreto al neoliberalismo como un modelo integral en el plano económico político, como una ideología del capital que retoma el pensamiento de las formas neoclásicas del razonamiento económico y, por supuesto, en América Latina ha tenido una variedad de etapas. Creo que incluso anticipó, a fines de los años 70, las tendencias de los países desarrollados; fue lo que hizo Pinochet el primer experimento de neoliberalismo y, sí, me parece que tuvo dos etapas: una primera en los años 80, en lo que se llamó “reformas de primera generación”, que era un modelo de ajuste inflacionario de las comunes tasas de interés. La segunda etapa, en la década posterior, estuvo caracterizada por lo que se llamó el “Consenso de Washington”, ya como un modelo de apertura comercial, privatizaciones, flexibilidad laboral, etc.

Ahora estamos ingresando a un nuevo periodo porque hubo una crisis del neoliberalismo en la década pasada; este nuevo periodo es el de la “restauración conservadora”, que es en sí una nueva etapa del neoliberalismo.

Tras las últimas derrotas electorales –y el golpe parlamentario en Brasil– de las fuerzas progresistas en la región quisiera preguntarle: ¿Hay o no propuestas en la nueva derecha regional? ¿Cuál es la peligrosidad de esta contraofensiva?

Lo que estamos viviendo es, como te comenté, una “restauración conservadora”, ese es el dato dominante desde hace un año en toda América Latina. Para entender esa restauración hay que mirar bien los modelos de neoliberalismo continuado, aquellos países donde no hubo ninguna interrupción del neoliberalismo en ningún momento: México, Perú, Colombia y Chile, países donde las tasas de desempleo, precarización laboral y desigualdad se mantuvieron en forma constante; hay que ver el modelo de terror y represivo de Honduras, México y Colombia, la agresión a los movimientos populares, en efecto, al neoliberalismo continuado que nunca desapareció en América Latina.

Como muy bien señalas, esta contraofensiva se extiende a dos partes de América Latina: Argentina, donde se produce el primer caso de la restauración neoliberal y cuyo primer año de neoliberalismo obtiene resultados económicos espeluznantes en materia de recesión, inflación, desplome de consumo y caída de la inversión, pero que persiste en tanto es un proyecto que tiene objetivos y no es una mera improvisación, que se propone demoler las conquistas obreras y recomponer una estructura de agresión permanente a las conquistas populares; ciertamente hasta ahora ha demostrado que tiene muchas intenciones de ajuste y capacidades limitadas para llevarlos a cabo.

El segundo caso, con algunas similitudes al anterior, es el de Temer en Brasil, porque tuvimos un modelo de restauración medio conservadora con parlamentarios corruptos que votaron en favor del impeachment invocando a Dios, a los familiares y militares corruptos, pero que en definitiva es un gobierno extremadamente ilegítimo y, por lo tanto, con capacidades bastante limitadas para estabilizar un modelo neoliberal.

Estrictamente el proyecto de estos restauradores es el de la Alianza del Pacífico, apostaban a un tratado de libre comercio general para toda la región y el problema es que ese proyecto sintonizaba bien con Hillary Clinton y tiene muchos problemas con Trump.

En ese marco, ¿cómo sortearán tal imprevisto?

La “restauración conservadora” ahora enfrenta el imprevisto de un presidente Trump que toma distancias con los tratados del pacifico y, por lo tanto, puede generar una gran crisis; hay una gran vacilación en los grupos dominantes sobre la política a seguir, no saben si desmantelar el MERCOSUR o reorientar el libre comercio hacia nuevos socios de Europa o China.

Este momento de crisis está dado porque si Trump va un conflicto con China América Latina puede ser la victima comercial de ese conflicto, afianzándose la primarización económica regional; también se puede agudizar la crisis si Washington sube la tasa de interés, si construye el muro en México, etc. En síntesis, estamos en una “restauración conservadora” con una crisis en esa restauración por el ascenso de Trump.

Cuando Ud. nos recomienda analizar los “neoconservadurismos” en comparación con países como México o Chile, ¿debemos concordar en que esa derecha restauradora viene a aplicar o a terminar medidas neoliberales que quedaron inconclusas?

Sí, ellos vienes a concluir lo pendiente del modelo neoliberal que quedó interrumpido en la década pasada por lo que se denomina el “ciclo progresista”, por el cambio de las relaciones de fuerza entre las clases dominantes y las clases populares, por los límites que hubo a la intervención del imperialismo norteamericano, por la educación popular, por la existencia de proyectos radicales en Bolivia y en Venezuela, por la subsistencia de la Revolución Cubana, por todo eso que limitó la agresión neoliberal; ahora vuelven para atrás, se lanzan a una escala redoblada de agresión contra los trabajadores.

En la misma perspectiva, ¿hay alguna relación en el fortalecimiento o debilitamiento del neoliberalismo el que haya sido impuesto en dictadura (Chile, Argentina, etc.) o en democracia (Bolivia, Venezuela, etc.)?

Una característica del neoliberalismo es que en todos los países de Sudamérica fue instaurado como modelo en la época de la dictadura y convalidado por los regímenes constitucionales de los 80 y por los gobiernos constitucionales neoliberales de los 90, regímenes políticos de civiles que estuvieron al servicio de las mismas clases dominantes dictatoriales y adscritos al mismo modelo de inserción laboral y a la mundialización neoliberal; esto fue interrumpido por las grandes rebeliones de los años 2000, 2003, 2004, y 2005, y ahora la restauración conservadora viene a revertir ese proceso. ¿Cuán acertada o no le parece la categoría de “acumulación por desposesión”, pregonada por David Harvey?

David Harvey retoma una idea de Rosa Luxemburgo que tiene que ver con el proceso de depredación de recursos naturales, de fuerza de trabajo, que se produce en las dinámicas de la acumulación primitiva, y que se da en forma combinada con proceso de acumulación de capital, especialmente en las economías periféricas.

Harvey retoma esa idea y utiliza el término “desposesión” para señalar el carácter contemporáneo de esa depredación, extendiéndolo a las economías metropolitanas, desarrolladas, incluyendo la especulación financiera, los fraudes y las privatizaciones.

Es un concepto que ha suscitado muchas discusiones, hay teóricos marxistas que han cuestionado el excesivo énfasis en el rol extraeconómico en desmedro de la lógica del capital en esa categoría, señalando que Marx estudió la lógica objetiva de la acumulación y los procesos de hurto, robo o pillaje del capitalismo, a diferencia de los modelos de los esquemas tributarios o esclavistas, se basan en normas especiales competencia, ganancia, explotación y la “desposesión” es un ingrediente más. En mi opinión, creo que en los periodos de acumulación corriente o acumulación normal la “desposesión” ocupa un lugar secundario mientras que en los momentos genéricos, por ejemplo, de entre guerra, o en otros de crisis, la “desposesión” ocupa un papel más relevante; en las economías periféricas, en relación a las economías centrales, la “desposesión” claramente tiene un papel más significativo.

En lo referido al Estado quisiera preguntarle algo bastante básico: ¿cuáles son sus elementos esenciales?

En el plano teórico ha habido una interesante recuperación de ideas marxistas sobre el Estado en los últimos años, las que superan esa visión más tradicional, simplificada, ortodoxa e instrumentalista de que es sólo un órgano de opresión de una clase dominante sobre otra clase oprimida.

Pensadores más contemporáneos han logrado comprender toda la dimensión del Estado retomando la idea de Marx de un proyecto de liberación de la sociedad de la opresión estatal, o las ideas de Lenin, quien tenía una expectativa de avanzar muy rápidamente en la emancipación social y, por lo tanto, de una disolución de las formas estatales opresivas; la historia demostró que esas expectativas eran extremadamente optimistas.

Pero, en el plano teórico, reitero, ha habido aportes muy interesantes de Gramsci, por ejemplo, demostrando que el Estado es un instrumento de cohesión y consentimiento tendiente a estabilizar la hegemonía de las clases dominantes. También están las ideas de Althusser acerca del Estado como articulación de las distintas distancias de dominación estatal. Asimismo, podemos leer los debates entre Poulantzas y Balibar del Estado como condensación de las relaciones sociales o el Estado como modelo asociativo de burocracias y grupos capitalistas.

En síntesis, el pensamiento marxista del Estado tiene mucho para aportar, especialmente en contraposición con ideas muy básicas y primitivas liberales, neoliberales, neoclásicas, frente a la idea del Estado mínimo, de las tesis heterodoxas del Estado como una institución neutral e indispensable y eterna. La revisión de la teoría del Estado, su ampliación y enriquecimiento, permite al mismo tiempo a los marxistas comenzar a pensar proyectos y estrategias socialistas que, una vez integrada esta complejidad, nos aproximan a las formas del Estado contemporáneo.

En la última década, en el campo de discusiones al interior de la izquierda, muchos han insistido en separar “lo social” de “lo político”. ¿Qué opinión le merece esa discusión?

La fuerte división entre lo social y lo político empezó con fuerza hace una o dos décadas posiblemente, en corrientes que en la Argentina denominamos “autonomistas” y que tenían una gran dificultad para captar la relación entre “lo social” y “lo político”, comprender una idea tradicional del marxismo de que la lucha social es la forma más inmediata en la cual los trabajadores y los oprimidos ganan las calles por sus reivindicaciones pero que la transformación de esa lucha económica básica en un proyecto político requiere conciencia, organización y acción política.

Había una gran ilusión y expectativas, una idealización de movimientos sociales y de su capacidad para actuar sin necesidad de una construcción política y organizaciones políticas, sin embargo, me parece que lo que ocurrió en la última década, la experiencia del denominado “ciclo progresista” y de los procesos políticos de centro izquierda en Argentina, Ecuador y Brasil, y los procesos político radicales en Venezuela y Bolivia, demostraron que esas ilusiones y expectativas, esa simplificación del análisis políticos, eran inconsistentes, que los trabajadores para emanciparse necesitan acción política y algo más importante: bregar por la conquista del poder político porque uno de los productos de esa teoría duramente centrada en los movimientos sociales, la idea de “cambiar el mundo sin toma de poder”, no puede prescindir de la transformación política regularizada en el ámbito del Estado.

Muchos de esos debates se han transformado en debates abstractos y han quedado atrás, hoy es muy evidente que la lucha social requiere una proyección en el plano político y esto implica construir organizaciones de tipo socialista para apuntalar un proyecto socialista.

¿Cuán insalvable es el aparente divorcio existente entre los “partidos políticos” y los “movimientos sociales” como instrumentos políticos? ¿Los segundos reemplazarán a los primeros o, finalmente, terminarán siendo como aquellos?

Eso es la continuación del tema anterior. Me resulta que es completamente abstracta y esquemática esa división de movimiento social, organización política. Hay un eslabón entre ambos que es la proyección de la lucha social al plano político y, en la última década, la lucha de la izquierda está manifiestamente centrada en el plano político, en los desafíos que tuvieron y tienen los gobiernos radicales para avanzar en un proyecto socialista o la incapacidad para desenvolver este proyecto y la frustración que ya se ha visto y ha caracterizado a los gobiernos de centro izquierda.

¿Cree que el acceso al aparato estatal de los movimientos progresistas latinoamericanos (Venezuela, Ecuador y Bolivia en particular) fue prematuro y pudiéramos estar pagando el costo de ello? (En el sentido de no contar con una fuerza social lo suficientemente constituida y organizada).

No creo que se pueda razonar en términos de “lo prematuro” porque no me dice las condiciones en las cuales se actúa; lo que existe son oportunidades para la conformación social, y cuando se dan los que acceden al gobierno –con un claro sello de izquierda– tienen el desafío de radicalizar esos procesos o frenarlos y conducirlos a una frustración de la transformación popular.

En el caso de Venezuela, lo evidente y concreto es que hay un gobierno que accedió al manejo de la entidad pública hace más de una década y media y que resiste conspiraciones golpistas, desestabilizaciones continuas, deterioro económico, presión internacional, acoso financiero, etc. Y, entonces, hay una disyuntiva, el gobierno ha podido resistir pero no ha sabido transformar esa resistencia en un modelo económico anticapitalista y por lo tanto superador del legado rentista de la economía venezolana; ha sido un periodo de grandes mejoras populares pero que no han transformado la estructura improductiva y el país continua viviendo una disputa por el control de la renta petrolera que genera tensiones cambiaras y presiones permanentes en los capitalistas para desestabilizar. La economía sigue siendo el factor clave de esta revolución.

La buena noticia es que el año pasado la clase dominante venezolana falló una y otra vez en todos los intentos desesperados que hizo para derrocar al gobierno; su última aventura fue un golpe improvisado que fracasó ya que hubo contramarchas populares importantes y el pueblo, a pesar de las penurias, no se sumó a las provocaciones de la derecha por la cuestión de Maduro, claro, éste no tuvo la actitud de Dilma Rousseff o la de Lugo de entregarse y ablandarse, se mantuvo firme, pero sigue abierto el dilema: perdió una oportunidad para profundizar el proceso y nacionalizar los bancos, controlar y nacionalizar el comercio exterior, poner fin a la especulación de los capitalistas en el manejo de los precios; eso requiere confrontar no sólo a la derecha sino también al ala burguesa que opera dentro del chavismo, ese es el gran desafío que tiene abierto el proceso bolivariano.

Lo cardinal es que Venezuela y Bolivia, a diferencia de Brasil y Argentina, son dos procesos abiertos que continúan, donde todo está por escribirse.

Intelectuales como Françoise Houtart o Frei Betto han destacado que en parte los límites del “ciclo progresista” están dados porque sus gobiernos han sido antineoliberales pero no anticapitalistas, ¿qué opinión tiene Ud. al respecto?

Efectivamente son gobiernos que han chocado con las clases dominantes, con el imperialismo, han recurrido a la movilización popular –lo que los distingue fuertemente de gobiernos como Dilma Rousseff o Cristina Kirchner– pero que han encontrado su límite en la decisión de medidas anticapitalistas; el aspecto positivo es que a pesar de no dar pasos anticapitalistas han reivindicado un proyecto socialista en el terreno por lo menos conceptual y eso atrajo gentes con proyectos anticapitalistas.

¿Cree que puede haber una revolución –en el sentido más profundo de la palabra– por la vía electoral?

El asunto es el contenido de la palabra revolución porque la revolución es un tema predominante en toda la historia del siglo XX de América Latina; después vino el neoliberalismo, las dictaduras y se transformó en una palabra proscrita. Con el proceso bolivariano se rehabilitó el concepto revolución y está ahí el caso de la Revolución Cubana que mantiene el concepto revolución.

Mientras vivamos en un régimen capitalista, con el tipo de explotación que caracteriza al capitalismo, los términos de una transformación radical denominada revolución siempre estarán presentes para los marxistas: revolución es el ingreso masivo de los explotados a la acción directa en tanto proceso que transforma el sistema capitalista. El problema es que las características específicas que tiene un proceso revolucionario presentan significativas diferencias con lo que fueron los procesos tradicionales del siglo XX; en general había una idea de simultaneidad en los procesos de transformación socialista entre la formación de un gobierno de los trabajadores, la captura del poder del Estado y la transformación de la sociedad, tres momentos de un proceso simultaneo o con reducidas diferencias temporales, pero, lo que la experiencia Venezuela u otra comienza a indicarnos es que esta combinación de tres procesos tiene temporalidades diferenciadas, es decir, llegar al gobierno, disputar el Estado y transformar la sociedad son tres flancos de un mismo proceso que tienen momentos de desenvolvimiento diferenciales, el problema entonces es si se avanza o no se avanza del gobierno de los trabajadores a la transformación de la sociedad y la anulación de sus cimientos capitalistas a la modificación y extinción de las formas estatales, eso es lo que está abierto y hay muchas experiencias para reflexionar; es como el gran tema abierto de nuestra década y de nuestra época.

Este año se cumple medio siglo del asesinato del Che Guevara en Bolivia, ¿qué opinión tiene de su pensamiento económico? ¿Es pertinente el rescate de esa parte de su legado –al que su compatriota Kohan decididamente ha llamado “la manzana prohibida del comunismo”–?

Si uno habla del Che, restando la frivolidad de la comercialización de un líder socialista y después una especie de absorción publicitaria, rescatando por lo tanto ese militante revolucionario y sobre todo su condición de luchador revolucionario que planteó ideas de radicalización socialista en cada uno de los planos que le tocó operar, puede dar cuenta que concebía claramente que un proceso que no avanza involuciona y, además, que un proceso si no se transforma en socialista no sólo se mantiene como capitalista sino como los peores.

Sus aportes son numerosos en muchos planos, por ejemplo, en el del internacionalismo socialista por comprender que la revolución será socialista o será una caricatura de revolución, y tendrá una escala global.

Che es el hombre de los valores morales, del pensamiento revolucionario que formuló la teoría de formar una ética del hombre nuevo: con solidaridad y hermandad como principios desde el inicio de la revolución, sin esperar a la aparición de condición de bienestar material.

En este contexto, su teoría hay que entenderla en esta visión general del Che, junto al luchador y administrador fue guerrillero, economista y tuvo una experiencia en el Ministerio de Industrias de Cuba. Reflexionaba sobre los mecanismos de participación y democratización y objetaba las relaciones mercantiles entre empresas –en esa época estaba en boga el modelo yugoslavo– sin adscribirse tampoco a la planificación compulsiva del modelo puramente ruso. Sin duda son importantes sus aportes referidos al modelo de cómo gestar una transición anticapitalista exitosa en el plano económico combinando democracia socialista con participación colectiva, enfrentando mecanismos agotados de mercado, cuestión con que se lucha en cada coyuntura y cada país. La del Che es una de las experiencias a tomar en cuenta para el quehacer del pensamiento económico socialista.

¿Qué opinión le merece y cuál es el aprendizaje que pudiéramos extraer del experimento histórico de la Unidad Popular en el Chile de Salvador Allende?

Ese tema es interesante e importante porque los dilemas que atravesó la Unidad Popular son muy semejantes a los que afronta, por ejemplo, Venezuela. Vemos dos procesos que accedieron por las urnas al gobierno con un proyecto declaradamente socialista pero que tienen condiciones distintas porque no estamos en la época de los golpes militares clásicos de los setenta sino más bien en una época de regímenes constitucionales y golpes blandos constitucionales tipo Honduras o Brasil.

Pero hay dos temas importantes en la comparación o en la reflexión en torno a Salvador Allende: la primera es la lucha contra las conspiraciones de la derecha, tanto Venezuela y, en menor medida, Bolivia afrontan el mismo tipo de complots derechistas que sufrió Allende, aunque el boicot económico ahora está más perfeccionado, tiene más instrumentos que en los setenta, pero está también el uso de los medios de comunicación como mecanismo reaccionario para crear una masa crítica, entre la clase media, a favor de golpes derechistas; en definitiva, este primer problema corresponde a la derecha y aquí hay que superar otro grave error de Allende, pues fue él quien designó a Pinochet comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Chávez no cometió ese error y tanto él como Maduro han sabido depurar las fuerzas armadas y evitar ese tipo de dominio derechista.

El segundo problema de Allende fueron las vacilaciones en la movilización popular contra el golpismo, aunque en general hay como dos visiones al respecto: una que piensa que a la Unidad Popular le fue mal porque aceleró mucho el proceso, su radicalización fue vertiginosa y se chocó con la democracia cristiana, o sea que no concilió con la burguesía y por lo tanto hay que ir más despacio; la otra señala que el problema es no haber aprovechado los momentos de vacilación del campo derechista para avanzar en medidas anticapitalistas y que Allende vaciló, no accionó, resultó preso en gran medida de sus ingenuidades constitucionalistas. De todas maneras la experiencia heroica y de sacrificio de Salvador Allende tiene que servir para superar esas limitaciones.

¿Cree que las nuevas generaciones de izquierda deben leer a Lenin? ¿Es extemporáneo o demasiado foráneo? ¿Cuál sería el valor de la obra del líder ruso para un joven latinoamericano hoy?

Es un tema muy importante ya que, como decís vos, este año va ser el centenario de la Revolución Bolchevique y va a haber muchos homenajes y debates.

Con relación a Lenin creo que hay que separar el plano teórico del plano político. En el plano teórico encontramos sus ideas claves, por ejemplo, el concepto de “desarrollo desigual” que nos permite comprender la dinámica del desenvolvimiento capitalista en contraposición a la metodología puramente evolucionista o el gradualismo que imperaba en la época de Kautsky y Bernstein; Lenin introdujo la idea del eslabón más débil para dimensionar cómo la crisis del capitalismo se comporta en ciertas coyunturas, en ciertos países y en ciertos momentos y la habilidad política de los revolucionarios es captarla.

Lenin es el primer pensador marxista que comprendió que el capitalismo está sujeto a estas etapas distintas, pues Marx veía el precapitalismo y el postcapitalismo en cambio el ruso introdujo la idea de que hay un periodo de librecomercio, una etapa de imperialismo, etc., de hecho en la actualidad podemos hablar del neoliberalismo.

Pero Lenin fue especialmente un político revolucionario que asignó e introdujo la dimensión política del pensamiento socialista en todas sus dimensiones y actuó con una gran flexibilidad, fue el autor de las estrategias políticas más perdurables del pensamiento marxista, con la idea de comprender la variedad de oportunidades de un contexto revolucionario y apostar al más adecuado.

Respecto a América Latina me centraría en una de sus ideas que dice relación con la distinción que estableció entre el nacionalismo revolucionario y el nacionalismo conservador. Lenin fue el que captó por primera vez, a principio del siglo XX, que las formas nacionalistas tienen contenidos y muy diferenciados y una cosa es el nacionalismo chauvinista fachistoide de Trump o de Le Pen, y otro muy distinto es el del nacionalismo radical revolucionario en la tradición de Torrijos o Chávez; distinguir esos nacionalismos y buscar convergencia al socialismo con esos nacionalismos es probablemente uno de los grandes aciertos de pensamiento leninista.

¿Qué piensa de la formación política para estos tiempos? ¿Qué formas debiera adoptar? ¿A qué autores se debiera recurrir y bajo qué metodologías?

Ahí nos metemos en un tema un poco complicado pues no me considero demasiado autorizado para sugerir guiones de cursos de formación. Hay muchos y muy interesantes cursos de formación de militantes en América Latina en estos momentos, estoy pensando en el Alba, en la Escuela Nacional Florestan Fernandes del MST, donde la formación es rigurosa pero no dogmática y ese es el gran aporte de la época actual en comparación a otros periodos y décadas pasadas.

Más que de autores querría plantear un tema que sí me parece importante incorporar a la formación y a la reflexión del marxismo latinoamericano actual, tema que estoy trabajando en la actualidad y que trata de la actualización de la teoría marxista de la dependencia, cuestión que me parece central para nuestra historia por el aporte que brindó y porque evidencia lo que el marxismo latinoamericano puede ofrecer al marxismo, además de las herramientas que ofrece para comprender problemas contemporáneos. A 40 años de su nacimiento, hay que revisar y trabajar esta teoría, primero en el plano de la herencia marxista de la teoría que aprendemos de Marx, de los clásicos como Lenin, Luxemburgo o Trotsky, de los teóricos de posguerra como Mandel, Samir Amin. El segundo aspecto clave es qué tipo de teoría marxista de la dependencia debemos reelaborar, retomar esa que emerge al calor de la revolución cubana, postulando una síntesis entre socialismo y antiimperialismo, la que se constituye alrededor de nombres como el de Ruy Mauro Marini, Vania Bambirra y Theotonio dos Santos. Igualmente debemos estudiarla en sus polémicas con la vertiente de Fernando Henrique Cardoso, en cómo absorbió ideas críticas como las planteadas por Agustín Cuevas, cómo encontró síntesis enriquecedoras con la teoría de sistema mundial de Wallerstein, qué puntos de contacto y de distanciamiento tuvo con la teoría de metrópoli-satélite de André Gunder Frank y que polémica llevó a cabo con lo que fueron los temas teóricos del antidependentismo.

Es muy importante retomar la teoría marxista de la dependencia y con ella estudiar las características del capitalismo neoliberal actual, las formas que tiene la reorganización imperialista, y con ese instrumental replantear los problemas de América Latina y del socialismo de nuestra etapa.

¿Qué lugar le otorga al tema de la despatriarcalización, el ecosocialismo y el humanismo?

Son temas que han querido incorporar en la agenda del marxismo contemporáneo y el socialismo actual y que han estado muy presentes en los distintos foros en los cuales se debaten ideas y proyectos alternativos. Se han vuelto muy importantes por la aparición de movimientos que han hecho valer la lucha social y la lucha de esas problemáticas, estoy pensando en el movimiento de la mujer, de los indígenas, en la lucha orientalista, etc., están en las calles y han penetrado sus ideas en las universidades y en el pensamiento.

Por último, hace día asumió Donald Trump y quisiera preguntarle acerca de los virtuales escenarios de un enfrentamiento abierto con Rusia.

Trump es el gran tema de hoy y te diría que será el de los próximos meses, vamos a estar hablando todo el tiempo de él, en el plano económico e internacional que señalas. Claramente intenta disputarse con China, procura hacer un rebalanceo, reducir el déficit comercial y el endeudamiento de Estados Unidos respecto al gigante asiático, quiere presionarles para que abran sus mercados al tiempo que prepara una discusión fuerte con éstos, por eso Pekín está reaccionando.

Sin embargo, no es un tema de reorganización mundial sino de una negociación de la globalización en otros términos lo que intenta lograr Trump, donde el peso de cada Estado en una negociación pase a ser más relevante. El presidente estadounidense busca utilizar a Rusia, concertar un acuerdo con Putin para aislar a China, cosa difícil porque la Rusia actual no es la de Yeltsin ni la que sucedió a la caída de la Unión Soviética, como se demostró en Siria y Georgia. Putin juega fuerte y China también ha creado una red de socios comerciales diversificados, ya ha dicho que va a disputar con Estados Unidos, reforzando el mensaje y las ideas políticas del libre comercio, asunto importante porque nos da una primera idea de cómo va ser esa pelea.

China ha enviado un mensaje globalizador y de promoción del libre comercio, lo que resulta interesante porque nos llama a tener cuidado con las idealizaciones que algunos hacen de Rusia o de China en esta confrontación.

Pero, a mi entender, lo central está en otro plano, en la gran ofensiva que prepara Trump contra la clase trabajadora, contra los latinos, contra los afroamericanos, contra las mujeres. Trump encarna un proyecto de supremacía blanca, racista, de ultra millonarios. Hay que tener cuidado con las miradas contemplativas que tienen algunos sobre su persona ya que es un reaccionario; lo positivo de todo es que en Estados Unidos están poniéndose en pie movimientos de resistencia importantes, en definitiva, puedo concluir la entrevista diciendo que se aproximan tiempos interesantes en Estados Unidos para ser vistos desde América Latina.
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Correo del Alba
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El agua, un factor estratégico olvidado en el desarrollo económico

Xov, 23/03/2017 - 13:11

La escasez de agua se plantea cada vez más como un tema acuciante para la humanidad, aunque "no se toma en cuenta en los modelos de desarrollo económico", dijo a Sputnik Blanca Jiménez Cisneros, directora de la división de Ciencias del Agua de la UNESCO.

Con motivo del Día Internacional del Agua, la experta en materia hídrica de la UNESCO dijo al programa 'Telescopio' de Sputnik que los países incentivan determinadas actividades económicas que requieren un mayor uso de este recurso natural, sin tener presente que es finito.

Según la especialista, la agricultura se lleva un 80% del agua que se extrae. Los cultivos requieren más volumen del que consumen efectivamente, por la evaporación y el lavado de sales en los suelos. Aunque las técnicas de producción se vuelvan más eficientes, por estas características, siempre demandará más agua que la industria, hecho que aumenta la brecha entre las naciones más desarrolladas y aquellas en vías de desarrollo. "Los países en vías de desarrollo, que basan su desarrollo económico en la agricultura, sufren mucho esa dualidad. Además de gastar más agua, están poniéndola donde es menos productiva económicamente. Habría que hacer una reflexión sobre el modelo de desarrollo, no solo basado la agricultura, y optar por otro tipo de bienes donde el agua vaya a ser utilizada más eficientemente", dijo la especialista. Jiménez Cisneros apuntó que en estos casos los especialistas hablan de "exportación virtual del agua". La ingeniera ambiental comentó que hay países desarrollados que importan bienes que requieren mucha agua en su producción, de modo de ahorrar este recurso dentro de fronteras y darle otros destinos. Al mismo tiempo, otras naciones incentivan sectores productivos que consumen notorios recursos hídricos, con el discurso de la búsqueda de inversiones y la generación de empleo, sin ver que el líquido vital "tiene un límite". "Falta ver el agua desde un punto de vista estratégico, de cómo emplearla en el modelo de desarrollo del país. El problema es más complejo: la agricultura está vinculada con problemas de agroquímicos y otro tipo de contaminaciones. El uso del agua siempre va a estar asociado con problemas de contaminación, que de una manera u otra cuando de alguna manera tienes que controlar", comentó Jiménez Cisneros, ex vicepresidenta de ONU-Agua. Sin embargo, mediante el ciclo hidrológico el agua "tiene la capacidad de renovar su calidad y de utilizarse varias veces". Para que esto suceda tiene que darse un uso ordenado: primero en las ciudades, luego en la agricultura y finalmente en la industria. Hasta el momento, no existe de manera sistemática una planificación, como sí existe en el caso del petróleo y los minerales. "Es un punto que habría que ver, no solo para saber cómo usarla mejor sino también cómo reutilizarla mucho más y de una manera eficiente, sin que tenga efectos colaterales. Tecnológicamente tenemos los medios para tratar el agua en cualquier nivel. Obviamente va a tener diferentes costos, la estrategia es ver cómo podemos utilizarla varias veces al menor costo", indicó la entrevistada. A futuro, el agua se plantea como un elemento de interés geopolítico, "no solo entre países, sino entre regiones y dentro de las mismas naciones". Aún así, relevamientos realizados por la ONU revelan que en zonas de guerra o inestabilidad política, "el único sector en el que se continúa cooperando es el agua", por ser "un medio de vida".

América Latina enfrenta varios desafíos: por un lado, hay sectores con abundancia de agua y otros con climas áridos o semiáridos donde el agua escasea. No solo afecta la cantidad, sino también la calidad del líquido vital. Los agroquímicos, la minería y otras actividades económicas impactan de manera negativa. Además, la alta urbanización de la región (82%) plantea un reto para acercar el agua a todos los habitantes que viven en ciudades.
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Mundo Sputnik

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Elecciones en el Ecuador: Por qué la soberanía nacional importa

Mér, 22/03/2017 - 19:22

Mark Weisbrot, Huffington Post

La soberanía nacional es un bien infravalorado en el mundo de hoy, especialmente en los medios internacionales, donde las perspectivas de Washington y sus aliados mayormente prevalecen. Esto es cierto respecto a temas tanto políticos como económicos, y las consecuencias pueden ser particularmente fuertes para una región como Latinoamérica, tradicionalmente considerada por los funcionarios estadounidenses como su “patio trasero”.

La próxima elección en Ecuador está siendo observada y disputada por fuerzas que tienen visiones opuestas en este asunto. A la izquierda se encuentra la apuesta presidencial del anterior vicepresidente Lenín Moreno y su partido — el cual ha ganado ya la mayoría en la Asamblea — Alianza PAIS (Patria Altiva i Soberana, AP). Al igual que los otros partidos de izquierda que llegaron al poder durante el giro hacia la izquierda que arrasó en la región a inicios del siglo XXI, AP valora la soberanía nacional y la autodeterminación. Sus líderes, así como sus activistas y la mayor parte de su base electoral, entienden que el progreso alcanzado durante la última década hubiese sido imposible si el gobierno del presidente Rafael Correa hubiese seguido las recetas económicas de Washington.

Dicho progreso incluyó la reducción de la pobreza en un 38%, y de la extrema pobreza en un 47%. La desigualdad se redujo también substancialmente: La ratio de los ingresos del 10% más rico con respecto al más pobre se redujo, de 36 en 2006 a 25 en 2012. El crecimiento anual de ingresos por persona se incrementó desde el 0.6% de los 26 años anteriores al 1.5%. También el acceso a salud y educación aumentó notablemente, con una inversión en educación superior ascendiendo de 0.7% a 2.1% del PIB — más de lo invertido incluso en muchos países de altos ingresos. En general, hubo el doble de inversión social, y la inversión púbica con respecto al PIB fue más que duplicada.

Para alcanzar estos objetivos, el gobierno tuvo que re-regular el sector financiero, gravar la fuga de capitales, exigir a los bancos la repatriación de la mayor parte de sus activos líquidos en el extranjero y hacer del Banco Central un integrante más del equipo económico del ejecutivo — entre otras reformas económicas. Sin el Estado actuando ahora por el interés público en lugar de en nombre de los banqueros ecuatorianos y los ciudadanos más ricos, Ecuador no hubiese alcanzado la mayor parte de los avances de la última década.

El retador, el ex-banquero Guillermo Lasso, propone el tradicional programa de derecha consistente en rebajas tributarias para los ricos y reducciones de gastos aun mayores, orientadas a disminuir el déficit presupuestario. Se compromete a reducir el rol del Estado en la economía, que fue en realidad muy importante para los avances de la última década, argumentando que el “libre mercado” es la clave para desencadenar el potencial económico del país. También ha prometido recuperar la autonomía del Banco Central, lo que lo convertiría más en un instrumento de los grandes banqueros, como el que el mismo Lasso fue en su momento de gloria hacia el final de los noventa (cuando la economía naufragó debido a un colapso bancario).

Lasso también admitió ser dueño de un banco en Panama dedicado principalmente a facilitar el fugo de capitales desde Ecuador. Se trata de un gran tema de soberanía nacional para Ecuador, ya que la mayoría de los votantes acaban de aprobar (en las elecciones del 19 de febrero) una propuesta de ley para prohibir que personas con cargos públicos tengan dinero en paraísos fiscales.

Todo esto sería un mal presagio bajo cualquier circunstancia, pero la falta de respeto por la soberanía nacional significa que si la economía se mete en problemas — lo cual es probable, dados los recortes presupuestales propuestos — Lasso probablemente recurriría al FMI en busca de un préstamo. Aquello significaría el fin de la duramente ganada soberanía del Ecuador en política económica, y una cantidad de “reformas estructurales” definidas en Estados Unidos que Lasso y sus aliados estarían ansiosos por implementar.

No es poco significativo que, de acuerdo a un documento filtrado de la Embajada de los Estados Unidos en Ecuador, Lasso informó a los funcionarios diplomáticos de sus esfuerzos por organizar una oposición empresarial al gobierno de Correa en 2007. Si hubiesen evidencias así de contundentes respecto a las relaciones entre Rusia y Donald Trump, esto significaría el fin de su presidencia.

Ya sabemos como fueron las décadas de reforma estructural promocionadas en el pasado por Washington: casi cero crecimiento en ingresos por persona en el Ecuador durante un total de dos décadas (1980–2000). Podemos ver también el desempeño de los nuevos gobiernos de derecha, apoyados por Washington, en Argentina y Brasil. Ha pasado casi un año desde que el corrupto de derecha Michel Temer tomó el poder mediante un “juicio político” — que muchos expertos han tildado de golpe debido a la ausencia de una verdadera causal de destitución. La depresión más larga de la historia del Brasil ha continuado agudizándose durante el último cuatrimestre de 2016, con niveles récord de desempleo y sin fin a la vista. La inversión continúa cayendo a pesar de — o mejor debido a — la austeridad y los recortes presupuestarios, que supuestamente habrían de entusiasmar a los inversores, incluso si al mismo tiempo hundieron la economía.

En Argentina, recesión y un 40% de inflación, así como devastadores incrementos de precios en los servicios públicos, han llevado a millones de argentinos a cambiar de opinión respecto al presidente de derecha que la mayoría eligió en diciembre de 2015. Como Lasso y Temer, el presidente argentino Mauricio Macri es un protegido de Washington. Cables diplomáticos filtrados de 2009 lo muestran pidiendo a funcionarios estadounidenses un tratamiento más duro contra el gobierno Kirchner en Argentina. Ahora esta gente tendrá como sus aliados más cercanos a Donald Trump y a extremistas republicanos en el Congreso de los Estados Unidos, gente como el senador Marco Rubio, quien con gusto destruiría Ecuador para salvarlo.

Sin duda este no será el mejor momento para que Ecuador devuelva a Washington su duramente ganada soberanía nacional.
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Traducción por Jorge Enrique Forero

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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¿Existió alguna vez la época dorada del capitalismo?

Mér, 22/03/2017 - 09:31
Alejandro Nadal, La Jornada

En muchos círculos de todo el espectro político se habla de una época dorada del capitalismo. La referencia es al periodo que arranca con el Nuevo Trato impulsado por la administración Roosevelt durante los años de la gran depresión y termina hacia finales de la década de los años 1970.

Entre 1945 y 1970 la economía estadounidense experimentó un incremento sostenido en el ingreso promedio de la población y una expansión casi sin precedentes de la clase media. Casi todos los observadores concuerdan en que durante esos años se consolidó una especie de paz social en la que capital y trabajo convivieron para generar un auge económico sin precedente. Hoy la nostalgia por la época dorada hace soñar a muchos a lo largo de todo el espectro político.

Pero, ¿realmente existió esa época dorada? Es una pregunta importante y compleja. Nuestra visión sobre la evolución del capitalismo en los tiempos que corren depende de la respuesta. Los objetivos estratégicos de la acción política de partidos, sindicatos y todo tipo de organizaciones también están condicionados por ella. Para simplificar el análisis podemos hacer referencia en primer lugar a la economía de Estados Unidos. No es casualidad que la referencia geográfica para ese periodo de auge sea ese país pues en él nunca existió otra cosa que el modo de producción capitalista.

Para empezar hay que reconocer que entre 1945-1970 la economía de Estados Unidos efectivamente mantuvo altas tasas de crecimiento de manera sostenida. Y durante esos años se alcanzó algo muy cercano al pleno empleo y el crecimiento de los salarios fue constante. Por esos resultados se considera que fueron los años dorados del capitalismo, tanto en círculos conservadores como en espacios más críticos y hasta radicales.

Son muchos los factores que explican este proceso de crecimiento. Uno de ellos tiene que ver con las nuevas oportunidades de rentabilidad que se abrieron para la inversión. Otro se relaciona con el mantenimiento de una demanda agregada apuntalada por salarios que acompañaron los aumentos en productividad. La reproducción de la fuerza de trabajo pudo realizarse gracias a ese crecimiento de los salarios.

Por otra parte, las élites en Washington fueron muy hábiles para explotar la hegemonía estadounidense en la posguerra. En especial, el sistema de Bretton Woods ofreció ventajas singulares a la economía estadounidense al mantener una demanda constante de dólares. No fue sino hasta la primera mitad de la década de 1970 que el régimen de Bretton Woods se desintegró y Estados Unidos tuvo que inventar otro sistema para asegurar la demanda artificial de dólares. Eso lo logró a través de un acuerdo con Arabia Saudita para que sus ventas de petróleo se hicieran en dólares, pero esa es otra historia.

En las narrativas que hablan sobre la época dorada aparece un común denominador. Se dice que el régimen económico estuvo basado en una tregua entre capitalistas y trabajadores. El respiro en la lucha entre clases habría nacido con el Nuevo Trato de Roosevelt diseñado para afrontar los efectos de la gran depresión. Pero un análisis más detallado revela que la supuesta tregua no fue sino una guerra de posiciones y de preparación para la ofensiva final del capitalismo.

Al inicio de la depresión el movimiento sindical en Estados Unidos era débil. Pero entre 1937-1947 la membresía sindical se multiplicó por un factor de cinco y alcanzó los 15 millones de trabajadores. Entre 1945-1970 estallaron más de cien huelgas importantes en sectores estratégicos: estibadores, trabajadores ferroviarios y obreros industriales en diversas ramas. Una de las huelgas más importantes fue estallada a escala nacional por trabajadores de General Electric en 1946. De ahí nació en la empresa un modelo para promover negociaciones directas con los trabajadores a nivel individual y así marginar a sindicatos y organizaciones obreras.

Las estructuras empresariales nunca vieron con buenos ojos las políticas del Nuevo Trato. Para 1945 sus objetivos pasaron a la destrucción de las bases de la contratación colectiva y a la recuperación del control sobre el proceso de trabajo en talleres y fábricas. La guerra ideológica se llevó a las universidades a través de organizaciones que financiaron todo tipo de proyectos sobre las virtudes del libre mercado y los peligros del autoritarismo y la corrupción sindical. Al arrancar la guerra fría el capital buscó recuperar la hegemonía ideológica, al acusar al sindicalismo y a la intervención estatal de acercarse al comunismo. Al final de la década de los setenta, el movimiento sindical había comenzado a fragmentarse y debilitarse.

En síntesis, las condiciones económicas que dieron lugar a la llamada época dorada del capitalismo fueron excepcionales y no volverán a repetirse. La supuesta tregua entre capitalistas y trabajadores corresponde a una mala interpretación de los hechos. Hoy que estamos en plena crisis del neoliberalismo no hay que hacerse ilusiones sobre un pretendido regreso a una mítica época dorada del capitalismo.

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Christian Felber: "El sistema económico actual es perverso: beneficia los comportamientos no éticos​"​

Mar, 21/03/2017 - 22:01


El profesor universitario, escritor y divulgador austriaco Cristian Felber está empeñado en promover un cambio radical en la lógica del sistema económico actual. Pretende que las empresas no funcionen como hasta ahora: competiendo unas contra otras y buscando el máximo beneficio económico, pues esa lógica conlleva comportamientos contrarios al bien común. Y es que, sostiene, los sistemas económicos no son 'neutrales': favorecen o perjudican que salga lo mejor del ser humano. Para ello ha puesto en marcha la llamada Economía del Bien Común, un camino "moderado" e "intermedio" entre el sistema capitalista y la economía planificada del comunismo, y que se basa en los mismos valores que hacen florecer las relaciones: confianza, honestidad, responsabilidad, cooperación, compasión, cooperación, democracia o generosidad.

Y que se puede medir. No son palabras bonitas. Ha creado un baremo, llamado balance del Bien Común, con el que se puede calcular la contribución de cada compañía o institución al bien de la sociedad. Cuanto más social, ecológica, democrática y solidaria sea la actividad, mejores serán los resultados del balance del bien común alcanzados. ¿Conseguirá implantar un nuevo orden económico mundial? Este austriaco de 44 años estuvuvo en Chile a fines del año pasado y dictó la charla que muestra el clip. Recientemente respondió estas preguntas de europapress:

¿QUÉ ES LA ECONOMÍA DEL BIEN COMÚN?
Es un modelo económico alternativo, completo y consistente -pero al mismo tiempo abierto al desarrollo- que busca la reorientación de la totalidad de las acciones económicas hacia al bien común, algo que ya está recogido en las Constituciones de muchos países pero que no se está llevando a la práctica. La Economía del Bien Común busca cambiar las reglas del juego de afán de lucro y competencia por la cooperación y contribución hacia el bien común. Y quiere que las empresas con buenos balances del Bien Común disfruten de ventajas legales como rebajas fiscales, poder acceder a créditos baratos o ser privilegiados en la compra pública. La economía actual busca el crecimiento del PIB de una nación o maximizar el beneficio financiero de las empresas, lo que deja de lado si esa empresa crea empleo y de calidad, si hay igualdad de trato entre hombres y mujeres en las compañías, si cuida o destruye el medio ambiente, si produce armas o productos sostenibles...

¿QUÉ FALLA EN EL MODELO ECONÓMICO ACTUAL?
La economía actual convierte los medios en fines. El dinero -el beneficio financiero y el PIB- es el fin, y entonces los valores que servimos son el egoísmo, el crecimiento ilimitado, el ir unos contra otros, la desigualdad ilimitada...Estos valores no están en ninguna Constitución, filosofía o religión del mundo y es un sistema de valores que la sociedad no quiere. Los valores fundamentales que la inmensa mayoría quiere para la economía son justicia, solidaridad, sostenibilidad y democracia. Y el actual modelo beneficia a los actores económicos y empresarios no éticos, porque ellos tienen una ventaja competitiva (no pagan salarios justos o no tienen en cuenta el medio ambiente, por ejemplo) lo que hace sus bienes o servicios tengan un precio final menor para el consumidor. Y esto es perverso. Lo que pretendemos es invertir la dinámica del sistema actual y erradicar la causa pasando de un capitalismo a una economía del bien común.

¿CÓMO SE PUEDE LLEVAR A CABO A ESTE CAMBIO DE SISTEMA?
El sistema solo se puede transformar paulatinamente, con pasos pequeños, pero muchos pasos pequeños. La estrategia es colaborar con todos estos agentes sociales y contar con pioneros en cada área que reorienten sus actividades hacia el bien común. Se trata de generar una nueva dinámica: de la escasez a la satisfacción, de la competencia a la cooperación, del exceso al equilibrio.

¿CUÁNTAS EMPRESAS UTILIZAN YA ESTE BALANCE?
Más de 400 empresas, bancos, municipios, organizaciones o universidades en 10 países, más de 2.200 organismos que apoyan la Economía del Bien Común. Más de 100 universidades están colaborando en la enseñanza, investigación, aplicación y difusión pública. Y la Universidad de Barcelona es la primera en el mundo que realiza el balance del Bien Común.

¿ESTÁIS SATISFECHOS CON EL RITMO ACTUAL DE IMPLANTACIÓN?
Para un cambio radical estas cifras no son suficientes, para eso se necesitarían docenas de miles de agentes sociales que implanten sus balances sobre el Bien Común. Estos cambios son complejos y, al mismo tiempo, desafiantes. Pero hay que tener en cuenta que el balance financiero actual no se creó en unos años si no en siglos, y la Economía del Bien Común la hemos puesto en marcha hace 5 años. A principios de abril pondremos en marcha la herramienta Balance del Bien Común 5.0 para que de forma sencilla las empresas puedan hacer sus balances del Bien Común. Saldrá primero en alemán y lo previsible es que entorno a verano esté la herramienta en inglés y español. Con esta herramienta veremos si las cifras de las empresas con este tipo de balance aumentan considerablemente.

¿CUÁLES SON LOS PRINCIPALES IMPEDIMENTOS PARA QUE SE IMPLANTE LA EBC?
Los impedimentos son muchos y muy distintos. El primero es la ciencia económica clásica, que se ha confundido a sí misma con la crematística que criticaba Aristóteles (acumular riquezas) y con el capitalismo. Otro de los impedimentos es la creencia de que el ser humano es egoísta y competitivo por naturaleza, algo que no tiene ninguna base científica. En el sistema actual predomina la competencia de los unos contra los unos, la lógica de que alguien tiene que ser el ganador, el egoísmo, la desconsideración de los otros, la desconexión de la naturaleza. Se trata de traer valores como la cooperación, el cuidado, consideración, la empatía. Y el tercer impedimento es el poder político, mediático y financiero, que no apoya este cambio, al menos no en este momento.

ABOGAN POR UN LÍMITE DE GANANCIAS POR PERSONA, ¿CUÁL SERÍA EL MÁXIMO?
Éste es un punto muy controvertido, pero solo en las élites. Ellas creen que para la sociedad es mejor si no hay un límite a la desigualdad, pero la evidencia científica dice que está bien que haya una moderada diferencia en ingresos, en patrimonio, en herencia y en el tamaño de las empresas, pero si la desigualdad supera un cierto límite se convierte en un peligro para la estabilidad y el bienestar de la sociedad. El máximo de la ganancia por persona es algo que tienen que decidir los ciudadanos, que son soberanos. Nuestros experimentos empíricos en 25 países nos dicen que la población optaría por un ingreso máximo similar al salario mínimo multiplicado por 10 o 20.

¿PERO DEBE EL ESTADO LIMITAR LA CAPACIDAD DE LAS PERSONAS DE GANAR DINERO?
Es una limitación para salvaguardar una mayor libertad de otros o las mismas libertades de todos. Esta sería la justificación de esta limitación. En nuestra vida existen muchas limitaciones a nuestras libertades para salvaguardar las mismas libertades de todos.

TAMBIÉN CREEN QUE DEBE LIMITARSE LA PROPIEDAD PRIVADA, ¿CUÁL SERÍA ESE LÍMITE?
Si permitimos la libertad de la propiedad de forma ilimitada se acaba la libertad de todos para tener al menos cierta propiedad. Esa es la explicación. Mi propuesta personal sería que las personas pudieran tener en concepto de propiedad privada de entre 10 y 30 millones de euros como límite superior. En vez del dominio total de la propiedad pública -como quiere el comunismo- o del dominio total de la propiedad privada -como quiere el capitalismo-, la Economía del Bien Común defiende que haya propiedad privada pero limitada y condicionada al balance del bien común, y que puede haber propiedad pública, pero limitada a recursos estratégicos y bienes públicos. También puede y debe haber propiedad colectiva, como las cooperativas o empresas sociales.

¿CÓMO SE LLEVARÍA A LA PRÁCTICA ESTA LIMITACIÓN?
Esto se podría regular con el sistema de tributaciones. Pudiendo heredar como máximo entre 1 y 3 millones de euros, por lo que podrías ganar 27 millones de euros más (si el límite total estuviera en 30 millones). En una generación transitoria esto se implantaría poniendo tasas sobre el patrimonio ligeramente crecientes y limitando la herencia, pero sin necesidad de expropiaciones. Se trataría de limitar el derecho de apropiación. Así, el problema de la extrema desigualdad en los patrimonios de las personas se podría resolver en una generación y sin ninguna expropiación.

¿QUÉ PENSÁIS SOBRE LAS ACUSACIONES QUE DICEN QUE SOIS UNA FORMA COMUNISMO MODERNO?
Pues que entonces estas personas no saben qué es el comunismo. Nosotros nos oponemos igualmente al comunismo como al capitalismo, porque ambos son totalitarios, ya que tienden a la concentración de la riqueza y el poder. La Economía del Bien Común es un enfoque eminentemente democrático, porque no se va a implementar si no es decidido democráticamente por los ciudadanos soberanos. A diferencia de los extremismos que suponen el capitalismo y el comunismo, la Economía del Bien Común es un camino moderado, intermedio, que incluye ciertos elementos de ambos extremos, pero con límites y condiciones. Capitalismo y comunismo son mucho más semejantes de lo que la gente piensa: ambos confunden los fines con los medios, se enfocan en un solo tipo de propiedad y tienden a la concentración de poder, público o privado.

DICEN QUE LA EBD TIENE MUCHOS ELEMENTOS EN COMÚN CON EL PENSAMIENTO SOCIAL CRISTIANO. ¿ESTÁN DE ACUERDO?
Sí, empezando por Tomas de Aquino quien dijo 'Bonus comune melius bonus unus'. El bien común es más importante que el bien de solo uno." La doctrina social del cristianismo es responsable de que el bien común aparece como una estrella en muchas constituciones de países democráticos, unido con la dignidad de la persona. Sin embargo, el buen vivir, para mi significa exactamente lo mismo y es otra fuente de inspiración para la EBC. Lo mismo con "ubuntu" de África, el Dharma del budismo, la ecología profunda, la ecofilosofía, la Ilustración y, muy importante, Aristóteles quien nombraría nuestro patrono/patrocinador teórico. La EBC tiene un fundamento filosófico muy amplio, yo diría universal.

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Wikileaks y las Guerras de Cuarta Generación

Mar, 21/03/2017 - 21:56
Enrique Amestoy, Alainet

Sin duda alguna los medios masivos de comunicación tradicionales como los nuevos, basados en las Tecnologías de la Información y la Comunicación, son herramientas claves e imprescindibles en las nuevas estrategias en la lucha por el control hegemónico y son la base de los nuevos modelos de guerras, basadas en desgastes, difusión de información falsa o generación de masa crítica tras la difusión de noticias falsas o tendenciosas más los ataques cibernéticos concretos.

Las guerras de cuarta generación requieren de la combinación de estrategias en las que el control de los medios de comunicación, las redes informáticas tanto físicas: fibra óptica, cables, computadores y dispositivos electrónicos para el tráfico y generación de información, como las redes sociales como nueva herramienta de difusión, son objetivos claves. Vimos surgir la llamada “Primavera Árabe” con la inmolación de Mohamed Bouazizi, informático desocupado, vendedor de frutas, en Túnez en diciembre de 2010. Allí se dispararon herramientas de información y contra información basadas casi en su totalidad en las nuevas Tecnologías de la Información (TIC). Varios gobiernos bloquearon el acceso a las redes debido al poder de convocatoria que tuvieron las redes sociales, llevando a millones de personas a la calle a manifestarse. También vimos a Microsoft apoyando el “lock-out” petrolero en Venezuela en 2012, dando acceso a los computadores vía sus sistemas operativos para bloquear la salida de hidrocarburos y poner al país al borde del Golpe de Estado.

La propiedad y el control de las fibras ópticas submarinas que comunican al mundo entero, está en manos de corporaciones que responden a los diferentes ejes de poder político centrales. Entre ellas Telefónica, Google, China Telecom, etc. Las mismas potencias centrales poseen, por ejemplo, submarinos no tripulados capaces de realizar ataques físicos (cortar los cables) en pocos minutos lo que incomunicaría parcial o totalmente a la humanidad entera: el equipamiento industrial o médico, por ejemplo, depende de computadores y conexión a internet, el sistema financiero va camino a abandonar el papel moneda y manejarse exclusivamente con “dinero electrónico” que no es otra cosa que millones de transacciones por redes informáticas, desde dispositivos electrónicos, dependiendo en forma exclusiva de las redes informáticas y software para ello.

El “no tengo nada que ocultar” que ha impuesto el sistema y que oímos decir todos los días tanto a amigos como a altos dirigentes políticos, ha llevado a que toda la información financiera, militar y civil esté almacenada en computadores centrales alojados ¿donde? en su mayoría, ¡oh casualidad! en EEUU, Alemania o China. Y todo está diseñado para que sea mas simple, de lindos colores, de tocar un botón y subir a “la nube” el documento de síntesis del Congreso del Partido, la contabilidad de todos y cada uno de nosotros o la foto del gato sentado al sol. Todo guardado en grandes computadoras sin NINGÚN CONTROL por parte de nosotros, los usuarios o los Estados!

El estado de bienestar basado en ese cúmulo de servicios “gratis” es aplaudido por la mayoría de los ciudadanos del mundo entero. Un par de clicks y todo parecería estar resuelto! ¿Acaso alguien se pregunta quién paga los millones de dólares que requiere Google, por ejemplo, para mantener sus mega centros de datos donde almacena en forma “gratuita” nuestra información? ¿Por qué nos aparecen “mágicamente” publicidad en redes y servicios de correo de las cosas sobre las que hemos estado buscando en la internet o incluso chateando o “whatsapeando”? ¿Por qué el WiFi gratis ofrecido en espacios públicos de Montevideo por la firma “UNO WiFi”, sugiere publicidad sensible al contexto y los intereses del usuario? ¿Quién hace esas magias? ¿Quien paga y quien gana, en tanto vivimos en capitalismo puro y duro? Los “filántropos” como George Soros o Mark Suckerberg se sacan fotos con Pepe Mujica y Dilma Rouseff y pocos se preguntan ¿para qué?

El sistema ha logrado centralizar la información de la población mundial. Y con la capacidad de cortar la conexión en muy pocas horas, lo que llevaría al caos mundial, o tal vez a cosas imprevisibles como que misiles se dispararan solos o si un ataque a sus propias computadoras lo haría. También hay información semi pública que da cuenta de los países centrales “juegan” a sacarse de órbita satélites de comunicación o espías o a controlar su equipamiento militar exclusivamente desde las redes. La Soberanía ha pasado a ser un concepto cada día mas abstracto: en lo particular el término recientemente acuñado: Soberanía Tecnológica.

El único país que venía “salvándose”, irónicamente gracias al bloqueo, era Cuba: no podía conectarse con los cables de fibra submarina que en su mayoría TODOS pasan a pocos kilómetros de la costa de la mayor de las Antillas. Sus computadoras, redes, software y demás estaban todos dentro y con una única salida “al mundo” vía satélite mas un cable de fibra que tendiera Venezuela gobernada por Chávez. En el pasado año se ha sabido de convenios Google-Cuba lo que no deja de preocupar y habla claramente de la intención, para nada velada, del gigante imperialista de conquistar ese gran mercado cuasi virgen pero fundamentalmente de entrar para poder agregar control a uno de los pocos puntos del mundo en donde aún no lo han logrado hacer.

Pero el mercado y el estado de bienestar nos hacen ver a cada instante de que somos dueños de nuestros dispositivos informáticos, al igual que el Estado lo es; que somos dueños de la tecnología y que la manejamos y utilizamos a nuestro total libre albedrío. La cruda realidad es que no somos mas que tristes dueños de un montón de fierritos, cables y chips, que por cierto nos los venden como si de oro en polvo se tratase. Pero en ningún caso somos dueños de la información y menos aún de los programas que corren “por debajo” de los que usamos a diario en nuestros dispositivos, que no los vemos ni sabemos que cosas hacen, no sabemos que existen, pero se ejecutan en nuestros computadores, consolas de juego o celulares para espiar, escuchar y controlar nuestro movimiento.

Gracias a las revelaciones, sobre vigilancia mundial de Edward Snowden en junio de 2013 se supo que, por ejemplo, la presidenta Dilma Rouseff así como la petrolera Petrobras, venían siendo espiadas por mucho tiempo. Objetivo político y económico en tanto Petrobras comenzaba las prospecciones petroleras que darían Soberanía Energética al “país continente”. Otros mandatarios han sido y son espiados todo el tiempo sin que tengan consciencia de ello. Pero también el “ciudadano común” en tanto el cruce de información analizado por imponentes sistemas informáticos hace que “cualquier monedita sirva” y que todos aportemos algo para ese gran sistema de control mundial. Se apunta a la agencia NSA como responsable de este espionaje.

Pero como indudablemente ha hecho mucho ruido mediático el pasado 7 de marzo de 2017 las filtraciones de WikiLeaks relacionadas a espionaje de la agencia norteamericana CIA, es bueno hacer una breve reseña de WikiLeaks, sus integrantes y el nivel de la información filtrada.

WikiLeaks (del inglés leak, «fuga», «goteo», «filtración [de información]») surge en el año 2006 es una organización mediática internacional sin ánimo de lucro, que publica a través de su sitio web informes anónimos y documentos filtrados con contenido sensible en materia de interés público, preservando el anonimato de sus fuentes. Se estima que su base de datos acumula 1,2 millones de documentos. Si bien no hay información pública de quienes son sus integrantes, se sabe que los hay periodistas, tecnólogos, científicos entre quienes aportan a la organización.

En términos técnicos es básicamente una Wiki, que utiliza el software de Wikipedia (Wikimedia) con algunas modificaciones y de acuerdo a los permisos de acceso que cada uno de los usuarios tiene, es el nivel de cosas que se pueden realizar, es decir: puede ser solamente un lector, un editor, corrector, manejador de las bases de datos, como habitualmente sucede con cualquier sistema informático, máxime cuando lo es colaborativo.

En el año 2010 surgen las primeras filtraciones de información que generaron impacto mundial. Entre ellas se destacan en el año 2007 cómo desde un helicóptero Apache se tirotea a un periodista de la agencia Reuters junto con otros civiles, ninguno de ellos en posición de ataque o amenaza contra la aeronave de guerra norteamericana. En relación con la Guerra de Afganistán iniciada en 2001, en julio de 2010 los periódicos The Guardian, The New York Times y Der Spiegel hicieron públicos un conjunto de unos 92.000 documentos sobre la Guerra de Afganistán entre los años 2004 y 2009. Estos les llegaron a través de WikiLeaks sin compensación económica a la página. Lo mismo ha sucedido con los casi 400.000 documentos filtrados de la guerra de Irak entre los años 2004 y 2009, revelados también en el año 2010.

Los mas de 250.000 cables o comunicaciones entre el Departamento de Estado estadounidense con sus embajadas por todo el mundo, conocido como "Cablegate" y como la filtración de información de documentos de la historia, fue develado a fines del año 2010. A comienzos del 2012 Wikileaks realiza la filtración de archivos de correos electrónicos de la empresa Stratfor en 2012 y refiere a la publicación y difusión de correos electrónicos de carácter interno entre personal de la agencia de inteligencia privada y espionaje estadounidense Stratfor así como del personal de la empresa con sus clientes.

El pasado 7 de marzo de 2017, el portal Wikileaks aseguró haber obtenido los detalles de un programa de hackeo de teléfonos, ordenadores y televisores por parte del espionaje de Estados Unidos, y comenzó a filtrar miles de documentos relacionados que atribuye a la CIA. Incluyendo un programa llamado "Año Cero", que incluiría toda una serie de armas informáticas para poder hackear teléfonos y dispositivos producidos por compañías estadounidenses, como los iPhone de Apple, el sistema Android de Google, el Windows de Microsoft o los televisores Samsung con conexión a Internet, que se convertían en micrófonos encubiertos a través de los cuales espiar a sus usuarios.

Recordemos además que la cabeza visible de Wikileaks, Julian Assange, se encuentra asilado en la embajada de Ecuador en Londres. Guillermo Lasso, candidato por la oposición que enfrentará a Lenin Moreno el próximo 2 de abril de 2017 en la segunda vuelta electoral, aseguró el pasado 17 de febrero y con motivos de la primer vuelta electoral que, de llegar al poder, le daría un mes al fundador de Wikileaks para salir de la embajada de su país en Londres.

Aparentemente de las nuevas filtraciones se desprendería, en forma primaria en tanto son miles los documentos revelados, que la agencia de inteligencia CIA maneja “agencias clandestinas” en su seno, igual o mas potente y aceitada que la NSA. Incluso se ha dicho que unos espían a otros.

En todos los casos, las revelaciones de los últimos siete años, dan cuenta de la importancia que le dan a los inmensos ejércitos informáticos en EEUU, China, Israel, Alemania, Irán, etc. Se recluta a la par soldados e informáticos, como Mamram o Unidad 8200 del ejército israelí.

Y hasta aquí usted podrá decir: Basta de relato!!, pese a notarse que habrían decenas de páginas para redactar respecto a filtraciones, espionaje, revelaciones,contraespionaje y pasar a preguntarnos: ¿Qué hacemos? Hemos escuchado a encumbradas figuras de nuestro gobierno decir “tenemos que hacer alianza con los EEUU” (y de allí, entre otras cosas, tal vez lo mas públicamente conocido ha sido el acuerdo del Plan Ceibal de Google, del que poco o nada se sabe hoy día).

Otros mas osados, fuera de los ejes de decisión, se preguntan “¿Y si hacemos alianza con China, comunista, potencia, que tiene buscadores y tecnología iguales o mas sofisticada que los EEUU?” y quizá los mas tozudos decimos: no queremos cambiar control norteamericano por control chino o de quien fuera; sencillamente NO QUEREMOS SER CONTROLADOS. Pero allí surge el nudo mas grande: para lograrlo, debemos tener nuestro propio hardware soberano, saber cómo se fabrica (computadores, celulares, tabletas, tomógrafos o cualquier dispositivo electrónico utilizado hoy día), fibra óptica soberana y la capacidad de desarrollar y analizar nuestro software: programas de computadora y celulares, por ejemplo. En el caso de los programas, la única forma de lograr saber a ciencia cierta que es lo que hacen es utilizar Software Libre. Hacemos la analogía del término para denominar Hardware Libre a aquel capaz de ser analizado, modificado, compartido, cumpliendo las mismas premisas que el Software Libre.

Imposible pensar en el perimido concepto de Estado-Nación para resolver tan complejo asunto. Se requiere de cifras millonarias pero sobre todo de conocimiento acumulado durante mas de 20 años que ningún país por sí solo tiene, a excepción de las potencias centrales.

En la región se han hecho interesantísimas propuestas. Anillo de Fibra Óptica UNASUR, Centro de Datos regional y distribuido, MERCOSUR, Grupo de Seguridad Informática MERCOSUR más los intentos individuales de cada uno de los países: en Brasil todo el correo electrónico del Estado alojado en servidores y con programas controlados 100% por Brasil, diferentes leyes como la Ley de Software Libre en Uruguay, de Infogobierno en Venezuela, etc. Todas estas propuestas, lamentablemente, han sido “saludos a la bandera” pese a que TODAS ELLAS fueran realizadas en momentos de gobiernos progresistas o de izquierda lo que hacía aún mas alentador animarse a pensar en que algo de eso funcionaría. No ha sido así: ninguno de los gobiernos progresistas parece haberle dado importancia o las potencias tienen mas fuerza. Con el actual retroceso en las correlaciones de fuerza en nuestro continente, parece aún mas impensable.

Quizá la propuesta pueda ser la reactivación de esos macro proyectos regionales, la posibilidad de reclutar a nuestros propios ejércitos informáticos, capacitarnos a la par de quienes hoy detentan el control, pero comenzando por poner estos temas en agenda, darles visibilidad. A no quedarnos en que “solo es un tuit, lo que importa es salir a la calle, como el 8 de marzo donde eramos como 300.000” (recordemos, sin ir mas lejos, el impacto que generó en las pasadas elecciones de EEUU, la filtración de correos electrónicos de Hillary Clinton, según dicen un “gesto” de Rusia para apoyar a Trump, algo que, quien escribe, no logra terminar de comprender a cabalidad), a poner pienso, recursos humanos y financieros para comenzar a armar redes regionales para pensar juntos en las mejores estrategias para salirnos de la lógica sistémica e ir camino a la Soberanía Tecnológica que se enmarca, sin duda alguna, en nuestras históricas luchas y compromiso por la Liberación.

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Crueldades del trumpismo

Lun, 20/03/2017 - 14:01
David Brooks, La Jornada

La crueldad de las políticas impulsadas por el nuevo gobierno trumpista se revela cada día, y la semana pasada, con la presentación de su propuesta para el presupuesto, la anulación de la reforma de salud y la promoción de medidas antimigrantes, quedó clara la guerra contra los más vulnerables y contra el planeta mismo (obviamente incluida la humanidad, entre otros seres vivientes).

La perversa narrativa que acompaña esto –recuperar la "grandeza" de Estados Unidos y la defensa contra las múltiples amenazas que provienen de extranjeros– tal vez sigue funcionando, pero pronto los efectos nocivos, tóxicos y hasta fatales de estas políticas no podrán ser ocultados o disfrazados. Entre los que sufrirán estarán amplios sectores de sus propias bases, sobre todo los trabajadores blancos y pobres.

Las noticias están llenas de las maniobras ineptas de Trump, sus acusaciones sin pruebas (la más dramática del momento, de que Obama ordena el espionaje de la oficina de Trump, que ha sido descalificada por su propio Departamento de Justicia, la FBI, los comités de inteligencia y el ex presidente, pero aun así insiste), denuncias de todo lo que no se subordine a su versión de las cosas, incluso dentro del propio gobierno, pero a veces el circo sirve de distracción respecto de las políticas para robarse el pan del pueblo.

Por ejemplo, el proyecto de ley para el desmantelamiento de la reforma de salud –prioridad para los republicanos– resultará en que 14 millones pierdan su seguro de salud el año entrante, y 24 millones para 2026, pero eso no es todo. Esa misma iniciativa de ley incluye –a cambio del sacrificio de los más necesitados– una gloriosa reducción de 600 mil millones de dólares en impuestos para los ricos, en un momento en el cual los mas prósperos ya concentran más riqueza que nunca.

En el presupuesto federal –el cual es una propuesta del Ejecutivo siempre modificada por el Poder Legislativo– se expresan los deseos concretos del nuevo gobierno. Un resumen relámpago: incremento histórico del gasto militar, ya de por sí el más alto del mundo, por 54 mil millones de dólares, y para el aparato de seguridad nacional internacional y doméstico, incluyendo medidas antimigrantes, mientras se reducen casi todos los rubros de asistencia social para los sectores más vulnerables (programas para vivienda pública, asistencia de alimentos para viejos y para nuevas madres, asistencia legal, y hasta fondos para calefacción), aniquilación del financiamiento federal para las artes, humanidades y medios públicos; reducción del financiamiento de investigaciones científicas y médicas (incluso sobre cáncer y sida), y anulación de todo lo que tiene que ver con el cambio climático.

El director de la oficina del presupuesto de la Casa Blanca, Mick Mulvaney, comentó ante medios que en torno al cambio climático, yo creo que el presidente fue bastante directo: ya no vamos a gastar dinero sobre eso. Consideramos que eso es un desperdicio de dinero... Por varias agencias del gobierno, lo relacionado al cambio climático está bajo ataque. La Agencia de Protección Ambiental, encabezada por un cuate del presidente que dice que no está de acuerdo con el consenso científico mundial sobre el cambio climático, enfrenta un recorte de casi un tercio de su presupuesto.

Dentro de ese presupuesto se asigna un primer gasto para la construcción del muro fronterizo, así como financiamiento para medidas antimigrantes, incluida la creación de más centros de detención. El clima de pánico que sigue creciendo entre las comunidades inmigrantes es festejado por Trump, al darse crédito por una reducción de 40 por ciento en las detenciones en la frontera. A la vez, propuestas como la de separar de inmediato a madres de sus hijos menores al capturarlos cruzando la frontera de manera ilegal son defendidas abiertamente.

Promover tanto sufrimiento y daño no es necesariamente un detalle nuevo en esta "democracia" donde la opinión mayoritaria suele ser ignorada por la cúpula (las últimas encuestas, por ejemplo, reafirman que la mayoría favorece la legalización de inmigrantes indocumentados y se opone al muro), pero sí el afán y el odio con que se está haciendo.

Vale recordar que las perspectivas derechistas, antimigrantes y racistas de estas políticas son construidas por algunos de sus asesores mas íntimos, sobre todo Steve Bannon –el Rasputín de la Casa Blanca–, quien es admirado por agrupaciones ultraderechistas nacionalistas y supremacistas, y Sebastian Gorka, quien supuestamente es asesor antiterrorista del presidente. El periódico judío The Forward reportó la semana pasada que funcionarios de Vitezi Rend, grupo neonazi húngaro, afirman que Gorka es uno de sus miembros. De hecho, si lo es, podrá poner en jaque su esencia migratoria en este país si resulta que mintió sobre esa asociación, ya que el Departamento de Estado clasifica esta organización como vinculada a los nazis.

La semana pasada Trump seleccionó como su contraparte histórico al presidente Andrew Jackson (1829-1837), afirmando que ese presidente se opuso a "la élite arrogante", igual que él. Fue figura complicada, con nociones parecidas al "populismo nacionalista" de Trump, y también un enamorado de su propia imagen machista. Pero más revelador es que fue defensor de la esclavitud y promotor de lo que se conoce como la "remoción indígena" –la expulsión de los pueblos indígenas de sus tierras–, que fue una especie de limpieza étnica. De hecho, sus políticas culminaron en el Camino de Lágrimas, donde 4 mil indígenas cheroquis, incluidos niños, murieron de hambre y frío durante su obligado éxodo al oeste.

"Trump está impulsando una orgía de crueldad... esto es moralmente repugnante. Viola todos los ideales más valorados de esta nación. Tenemos una responsabilidad moral para frenarlo", afirma Robert Reich, escritor que fue secretario de Trabajo del gobierno de Clinton.

La octava enmienda de la Constitución prohíbe los castigos "crueles e inusuales". Es la descripción precisa de las políticas contra los más vulnerables, los inmigrantes, los refugiados, los pobres, los niños y el planeta mismo que se anuncian con tanto gusto desde la Casa Blanca.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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¿Qué es la Productividad Marginal del Capital?

Dom, 19/03/2017 - 07:01
Francisco José Bustos Serrano, El Captor

La productividad marginal del capital es uno de los conceptos básicos en materia de economía. Mi intención es resaltar las posibles relaciones que existen entre dicho término y las burbujas financieras que hemos vivido recientemente. Para entender el concepto de productividad marginal del capital hay que referirse primero al de productividad marginal.

La productividad marginal es la variación en la cantidad producida de un bien al aumentar en una unidad adicional un factor de producción, permaneciendo constante la utilización de los restantes factores.

Por ejemplo, al contratar a un empleado, un empresario produce 500. Si contrata a otro empleado y produce 1.000, la productividad marginal será de 500, pues es lo que aumenta la producción al aumentar el factor de producción en un empleado.

La productividad marginal puede ser creciente o decreciente. Si al contratar a ese empleado adicional la producción aumenta en 600, la productividad marginal será creciente pues a un incremento de una unidad en el factor de producción se aumenta más proporcionalmente la producción. Si el incremento de la producción fuera de 400 la productividad marginal sería decreciente.

Este mismo concepto se puede aplicar al capital, en lo que se llama la productividad marginal del capital. Por ejemplo, una empresa toma prestado un millón de euros, el beneficio de la empresa es 10.000. Si toma prestado un millón más y el beneficio es de 21.000, la productividad marginal del capital será creciente. Sin embargo, si al aumentar en un millón el capital prestado, el beneficio es de 19.000, la productividad marginal del capital será decreciente.

En cualquier caso, la ley de los rendimientos decrecientes afirma que a medida que se aumenta un factor de productivo en la producción de un bien, se alcanza un punto en el que la producción total aumenta cada vez menos, por lo tanto en el medio y largo plazo lo habitual será la productividad marginal decreciente frente a la creciente.

¿Qué relación tiene todo esto con las burbujas financieras? Según el capital va teniendo una productividad marginal decreciente su rendimiento también disminuye. Volviendo al ejemplo del empresario, éste pagará menos por la unidad adicional del capital que toma prestada puesto que ésta produce menos.

En este sentido, el rendimiento del capital acumulado sería cada vez menor según su cantidad vaya aumentando. El capital buscará formas de rendimiento que le compensen por esta disminución en su rendimiento provocando inversiones especulativas.

Esto explicaría, por ejemplo, la burbuja de las puntocom y la inmobiliaria de antes del 2008. En ambos casos una gran cantidad de capital busca rendimientos en dos sectores, el tecnológico y el inmobiliario, no basado en sus retornos anuales (alquileres, dividendos) sino en los incrementos de precios de las acciones y de los inmuebles, lo que finalmente, al ser inversiones especulativas, lleva al estallido de las burbujas.

En definitiva, cuando existe una gran acumulación de capital, el rendimiento de éste baja, lo que le fuerza a buscar su rentabilidad en inversiones especulativas, que pueden generar burbujas financieras. Y todo por la productividad marginal del capital.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Reserva Federal: el regreso de los espíritus animales

Xov, 16/03/2017 - 07:30

Alejandro Nadal, La Jornada

En sus reuniones de hoy y mañana es casi seguro que la Reserva Federal (Fed) decidirá incrementar la tasa de interés. Será un aumento modesto, pues no quiere cometer errores en aras de detener presiones inflacionarias, que siguen siendo débiles. El incremento esperado es de unos 25 puntos base para llevar la tasa líder de corto plazo al rango de 0.75-1.00 por ciento. Es un aumento moderado que va en la línea de la señora Janet Yellen, presidenta de la Fed, quien no quiere ser recordada como la persona que sofocó la recuperación de la economía de Estados Unidos.

La Fed ha dicho que 2017 vería otros dos incrementos en la tasa de interés de referencia, justificando dicha perspectiva con la idea de que es necesario regresar a una postura más normal de política monetaria. Rebosando confianza, el influyente presidente de la Reserva Federal de Nueva York, William Dudley, expresó recientemente que era evidente que los espíritus animales se habían desatado a partir de la elección de Trump. Se refería a que el sentimiento de mercados, inversionistas y consumidores ha mejorado notablemente, debido a los planes de reducción de impuestos de la nueva administración y los proyectos de inversiones en infraestructura. Según Dudley, los agentes económicos tienen confianza en que este paquete de medidas hará posible una mayor tasa de crecimiento.

El panorama internacional también es visto por la Fed como bien adaptado a un incremento de la tasa de interés. En Europa los temores de una desintegración de la unión monetaria parecen disiparse (por el momento). Y si bien todavía no se alcanza la meta de inflación de 2 por ciento, el Banco Central Europeo piensa que el riesgo de caer en una espiral deflacionaria se ha ido desvaneciendo. Todo este bonito panorama puede ser una ilusión, pero por el momento la Fed no tiene que preocuparse demasiado por el escenario de una unión monetaria en plena descomposición. Y hasta el panorama en Japón aparece más tranquilo, aunque las fuerzas del desendeudamiento siguen su curso y el letargo no desaparece.

Pero el efecto de un incremento de la tasa de interés sobre los llamados mercados emergentes no será positivo. Esa medida estará asociada con el fortalecimiento del dólar y hará más difícil enfrentar deudas denominadas en la divisa estadunidense. Además, puede detonar una fuga de capitales que tendrá que ser contrarrestada con mayores tasas de interés en esas economías, lo que desatará nuevas presiones sobre la inversión y el crecimiento. Pero los mercados emergentes es lo último que preocupa a la Fed en este momento.

Lo que hace titubear a la Reserva Federal es que las perspectivas de corto y mediano plazos sobre la economía estadunidense no son del todo favorables. Para empezar, hay mucha incertidumbre alrededor de los incentivos fiscales y los planes de inversión que la administración Trump ha prometido. Y es que si esas medidas llegan a tener un efecto favorable sobre el crecimiento, ese resultado no será observable, sino hasta el año que viene.

Además, los datos sobre empleo y remuneraciones no dan soporte a la idea de que los salarios pueden actuar como una nueva fuente de presiones inflacionarias. Aunque la Fed sigue teniendo fe en que se está cerca de la tasa de desempleo que contribuye al crecimiento de la inflación, la realidad es que los salarios permanecen estancados (o en franco retroceso en varios sectores clave) y no representan un peligro para el índice de precios. El aumento salarial real en 2015 fue un humilde 2 por ciento, pero incluso ese ritmo de incremento se redujo y hasta alcanzó una tasa negativa en los primeros meses de este año. Todo esto es consistente con el hecho de que los empleos que se han ido creando en años recientes son de mala calidad y, en muchos casos, de tiempo parcial.

Los mercados financieros ya han descontado el impacto de un incremento en la tasa de interés. Pero eso no debe interpretarse como un síntoma de buena salud económica. La inyección de 4 billones de dólares en el sistema bancario y financiero a través de la famosa flexibilidad cuantitativa ha servido para crear una nueva burbuja en los precios de activos financieros y por eso el índice de cotizaciones de Standard & Poor llegó a niveles históricos. Hoy el propio Robert Shiller, el economista que mejor analizó la inflación de precios en el sector inmobiliario, alerta sobre la burbuja que se ha gestado en el mercado de valores. Ni duda cabe: un mercado de valores boyante puede muy bien coexistir con una economía maltrecha.

La expresión espíritus animales se debe a Keynes y fue utilizada para denotar que en la formación de expectativas no bastan los fríos indicadores económicos. Pero así como se pueden inclinar estas fuerzas primales por el optimismo, también se pueden orientar por la desilusión. El aumento en la tasa de interés instrumentado por la Reserva Federal tendrá efectos múltiples, pero no cambiará la estructura y mediocridad del desempeño de la economía de Estados Unidos.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Los desastres de la restauración neoliberal en Argentina y Brasil

Mér, 15/03/2017 - 13:02
Emir Sader, La Jornada

Una vez más el neoliberalismo quiso presentarse como panacea para resolver los problemas de países latinoamericanos. Y una vez más produce desastres y no soluciones.

Países que todavía se plantean ese dilema –como Ecuador ahora, en segunda vuelta– no necesitan mirar hacia su pasado y compararlo con su presente. Basta mirar hacia los desastres provocados por los gobiernos de Mauricio Macri y de Michel Temer para ver los riesgos que la restauración liberal presenta. Mirar hacia la peor crisis de la historia argentina a comienzos del siglo, cuando el modelo neoliberal explotó de manera espectacular, y la recuperación formidable del país promovida en contra de las políticas neoliberales por Néstor y Cristina Kirchner. Ver lo que era Brasil, el país más desigual del continente más desigual de mundo, antes de los gobiernos de Lula y de Dilma, y los gigantescos avances que tuvo el país con esos gobiernos.

Mientras, ni Argentina ni Brasil presentan un sólo índice económico positivo y, al contrario, viven inmensos retrocesos en el plano social también, con los gobiernos que prometían, de nuevo, al igual que en su primera aparición, resultados rápidos y totalmente positivos para sus países. Los dos países viven retrocesos enormes, paralelamente, porque tienen políticas económicas muy similares, centradas en duros ajustes fiscales.

Se valieron de los efectos recesivos internacionales sobre las economías de esos países para retomar su vieja cantilena de que el problema reside en los gastos –considerados excesivos por ellos– del Estado. De ese diagnóstico equivocado sólo podrían salir medidas equivocadas.

Tuvieron que diagnosticar una crisis económica profunda, que no era tal. Pero lo necesitaban para que ellos aparecieran de nuevo como los salvadores de una situación catastrófica provocada por los gastos excesivos del Estado. En Argentina Macri gobernó abiertamente para los ricos desde el comienzo de su gobierno. Las tarifas de agua, luz y gas aumentaron más de 400 por ciento, el transporte duplicó de precio. Si alegan que hay que bajar el gasto público, les quitan impuestos a los ricos, con el pretexto, nunca confirmado por la realidad, de que sería una forma de incentivar las inversiones, que nunca llegan.

En Brasil, de igual modo, se gobierna para los bancos, incrementando la recesión y el desempleo, congelando los recursos para las políticas sociales, pero manteniendo los reajustes a los pagos al capital financiero con la deuda pública.

En ambos países no hay ningún síntoma de recuperación del crecimiento económico, porque la única política de esos gobiernos es el ajuste fiscal, que en ninguna parte del mundo condujo a la recuperación de la expansión económica, al contrario.

Por ello los movimientos sociales latinoamericanos han publicado un manifiesto con el significativo titulo de ¡Pueblo de Ecuador: no elijas a un Macri o a un Temer ecuatoriano! Al contrario de uno que otro intelectual ecuatoriano o de otro país de América Latina o de Europa, esos movimientos no se muestran ajenos a las alternativas de la segunda vuelta en Ecuador.

De ahí que, después de analizar las consecuencias del cambio de gobierno en Argentina y en Brasil, dicen: Querido pueblo de Ecuador, no caigan en esa trampa de elegir un banquero, porque después no habrá tiempo para arrepentimientos, pagarán con su trabajo el error político. Se alinean sin dudas con la candidatura de Lenin Moreno en la segunda vuelta, para evitar que los desastres provocados por la restauración neoliberal en Argentina y en Brasil se reproduzcan en Ecuador, y se frene de una buena vez la ofensiva de derecha en la región.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Restauración neoliberal en Argentina y Brasil

Mér, 15/03/2017 - 13:02
Emir Sader, La Jornada

Una vez más el neoliberalismo quiso presentarse como panacea para resolver los problemas de países latinoamericanos. Y una vez más produce desastres y no soluciones.

Países que todavía se plantean ese dilema –como Ecuador ahora, en segunda vuelta– no necesitan mirar hacia su pasado y compararlo con su presente. Basta mirar hacia los desastres provocados por los gobiernos de Mauricio Macri y de Michel Temer para ver los riesgos que la restauración liberal presenta. Mirar hacia la peor crisis de la historia argentina a comienzos del siglo, cuando el modelo neoliberal explotó de manera espectacular, y la recuperación formidable del país promovida en contra de las políticas neoliberales por Néstor y Cristina Kirchner. Ver lo que era Brasil, el país más desigual del continente más desigual de mundo, antes de los gobiernos de Lula y de Dilma, y los gigantescos avances que tuvo el país con esos gobiernos.

Mientras, ni Argentina ni Brasil presentan un sólo índice económico positivo y, al contrario, viven inmensos retrocesos en el plano social también, con los gobiernos que prometían, de nuevo, al igual que en su primera aparición, resultados rápidos y totalmente positivos para sus países. Los dos países viven retrocesos enormes, paralelamente, porque tienen políticas económicas muy similares, centradas en duros ajustes fiscales.

Se valieron de los efectos recesivos internacionales sobre las economías de esos países para retomar su vieja cantilena de que el problema reside en los gastos –considerados excesivos por ellos– del Estado. De ese diagnóstico equivocado sólo podrían salir medidas equivocadas.

Tuvieron que diagnosticar una crisis económica profunda, que no era tal. Pero lo necesitaban para que ellos aparecieran de nuevo como los salvadores de una situación catastrófica provocada por los gastos excesivos del Estado. En Argentina Macri gobernó abiertamente para los ricos desde el comienzo de su gobierno. Las tarifas de agua, luz y gas aumentaron más de 400 por ciento, el transporte duplicó de precio. Si alegan que hay que bajar el gasto público, les quitan impuestos a los ricos, con el pretexto, nunca confirmado por la realidad, de que sería una forma de incentivar las inversiones, que nunca llegan.

En Brasil, de igual modo, se gobierna para los bancos, incrementando la recesión y el desempleo, congelando los recursos para las políticas sociales, pero manteniendo los reajustes a los pagos al capital financiero con la deuda pública.

En ambos países no hay ningún síntoma de recuperación del crecimiento económico, porque la única política de esos gobiernos es el ajuste fiscal, que en ninguna parte del mundo condujo a la recuperación de la expansión económica, al contrario.

Por ello los movimientos sociales latinoamericanos han publicado un manifiesto con el significativo titulo de ¡Pueblo de Ecuador: no elijas a un Macri o a un Temer ecuatoriano! Al contrario de uno que otro intelectual ecuatoriano o de otro país de América Latina o de Europa, esos movimientos no se muestran ajenos a las alternativas de la segunda vuelta en Ecuador.

De ahí que, después de analizar las consecuencias del cambio de gobierno en Argentina y en Brasil, dicen: Querido pueblo de Ecuador, no caigan en esa trampa de elegir un banquero, porque después no habrá tiempo para arrepentimientos, pagarán con su trabajo el error político. Se alinean sin dudas con la candidatura de Lenin Moreno en la segunda vuelta, para evitar que los desastres provocados por la restauración neoliberal en Argentina y en Brasil se reproduzcan en Ecuador, y se frene de una buena vez la ofensiva de derecha en la región.

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¿Estarían los Rockefeller detrás de una nueva estafa económica?

Mar, 14/03/2017 - 11:11

El Fondo de la Familia Rockefeller (RFF, por sus siglas en inglés) anunció en marzo de 2016 que retiraría sus inversiones en combustibles fósiles "tan rápido como fuese posible", ya que la petrolera ExxonMobil Corporation mintió acerca de los riesgos del cambio climático. Pero... ¿que hay verdaderamente detrás de esta medida?

En aquella ocasión, el RFF publicó un comunicado en su sitio web que afirmaba que "no existe ninguna razón sensata que justifique que las compañías sigan explorando nuevas fuentes de hidrocarburos" teniendo en cuenta la amenaza que esta práctica supone para la supervivencia de los ecosistemas.

Según Politus, las declaraciones por parte de los Rockefeller demuestran que los intereses de la familia con el medio ambiente tienen únicamente el objetivo de generar beneficios para ellos mismos.

De acuerdo con el medio, muchos expertos renombrados ya han hablado acerca de la 'desvalorización' de la llamada "energía verde". Los costes de producción de paneles solares, generadores eólicos y otros dispositivos para generar electricidad de forma no convencional, del mantenimiento técnico y del reciclaje de las máquinas después del fin de su vida útil excede en gran medida el ingreso obtenido por la electricidad producida por ellos.

Politus afirma que, en los últimos años, las compañías petroleras disminuyeron la inversión en nuevos yacimientos de petróleo y gas en medio de la crisis de 2014-2016. Cuando las reservas existentes empiecen a agotarse, los precios del petróleo obviamente subirán. En tales circunstancias, los ingresos de la industria petrolera crecerán de manera proporcional. El medio afirma que es necesario "tener mucho cuidado y seguir cuidadosamente las manos del mago" para entender el engaño detrás de la decisión de los Rockefeller acerca de la venta de los activos de las empresas asociadas a los combustibles fósiles.

La publicación compara la medida del RFF con las acciones de Nathan Rothschild, quien hizo gran fortuna mediante la manipulación psicológica del mercado británico tras la Batalla de Waterloo.

En aquel momento, Nathan supo de manera privilegiada acerca de la victoria de Inglaterra en la batalla y utilizó esos conocimientos a su favor. En los días siguientes, el hombre decidió vender sus Bonos del Estado británico, lo que hizo suponer a otros bolsistas que él tenía malas noticias de la guerra. Todos empezaron a vender sus bonos también y las cotizaciones bajaron drásticamente. Mientras tanto, los agentes secretos de Rothschild compraban los bonos y cuando, finalmente llegó la noticia de que Inglaterra había ganado la batalla, Nathan Rothschild ya se había embolsado decenas de millones.
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ONU advierte que el mundo vive la peor crisis humanitaria desde 1945

Mar, 14/03/2017 - 07:30

El mundo sufre la peor crisis humanitaria desde el final de la Segunda Guerra Mundial, con el riesgo de que 20 millones de habitantes de cuatro países padezcan malnutrición y hambruna, manifestó el director de asuntos humanitarios de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Stephen O’Brien, quien hizo un llamado urgente a la movilización al reclamar 4 mil 400 millones de dólares a la comunidad internacional, de aquí a julio, para evitar una catástrofe.

Ante el Consejo de Seguridad de la ONU, exhortó la noche del viernes a que se realice una inyección inmediata de fondos para Yemen, Sudán del Sur, Somalia, Nigeria y todos los escenarios donde hay conflictos armados, y se permita el ingreso seguro y sin obstáculos de la ayuda humanitaria.

Para O’Brien, quien realizó una gira por esas cuatro naciones, si no hay apoyo “mucha gente morirá de hambre, perderá sus medios de subsistencia y se revertirán las conquistas políticas que tanto costó lograr. Sin esfuerzos globales, colectivos y coordinados la gente morirá de hambre y muchos más sufrirán y morirán por enfermedades. Los niños tendrán retrasos (de desarrollo) y faltarán a la escuela. Los medios de existencia, el futuro y las esperanzas se habrán perdido, agregó.

La ONU y las organizaciones alimentarias consideran que hay hambruna cuando más de 30 por ciento de niños menores de 5 años sufren desnutrición aguda y la tasa de mortalidad es de dos o más fallecimientos por cada 10 mil personas todos los días, entre otros criterios de evaluación.

A principios de año ya enfrentábamos la mayor crisis humanitaria desde la creación de Naciones Unidas, en 1945, afirmó. Ahora más de 20 millones de personas en cuatro países enfrentan inanición y hambruna. El funcionario dijo que la “peor y más apremiante crisis humanitaria en el mundo está en Yemen, donde dos terceras partes de la población –18.8 millones de personas– necesita ayuda y más de 7 millones de individuos tiene hambre y no saben de dónde vendrá su próximo alimento”.

Recordó que la crisis humanitaria es resultado de los desplazamientos masivos de la población, debido a los combates entre fuerzas gubernamentales y hutíes. El conflicto ha dejado más de 7 mil 400 muertos y 40 mil heridos desde marzo de 2015, según la ONU.

El responsable estimó que hacen falta 2 mil 100 millones de dólares para ayuda humanitaria, y anunció una conferencia ministerial el 25 de abril en Ginebra, en presencia del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, para recaudar los fondos.

En Sudán del Sur, O’Brien encontró la situación peor que nunca, debido a la guerra civil que azota el país desde diciembre de 2013. Consideró que las partes beligerantes son responsables de la hambruna en el país.

Más de 7.5 millones de personas necesitan ayuda humanitaria, es decir, 1.4 millones más que el año pasado en esta nación con 3.4 millones de desplazados.

En Somalia, que enfrenta desde hace casi tres décadas caos y violencia a causa de las milicias de clanes, bandas criminales y la insurrección de islamitas shebab, más de la mitad de sus 6.2 millones de habitantes requiere asistencia y protección, incluidos 2.9 millones amenazados por la hambruna. Cerca de un millón de menores de cinco años sufrirán este año malnutrición grave, aseguró.

En el noreste de Nigeria, foco de una insurrección de los islamitas de Boko Haram desde 2009, está golpeado por el calentamiento climático y es víctima del caos político. Más de 10 millones requieren ayuda humanitaria, de las cuales 7.1 millones enfrentan una precariedad alimentaria, señaló.

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El mundo pos-Wikileaks: los derechos civiles secuestrados por el ciberespionaje de la CIA

Lun, 13/03/2017 - 14:38
Alfredo Jalife-Rahme, La Jornada

Lo más aterrador de la explosiva filtración de solamente uno por ciento del ciberespionaje de la CIA por Wikileaks (https://goo.gl/CDUpF7) ha sido la censura despectiva de los multimedia de Estados Unidos (EEUU), con sus microscópicas excepciones en redes y portales alternativos.

Ni el Congreso de EEUU, con mayoría del Partido Republicano, se inmutó, mientras James Comey, polémico director de la FBI, sentenció que no existe tal cosa como la privacidad absoluta (sic) en EEUU. ¿Como definirán los 17 organismos orwellianos de ciberespionaje en EEUU a la anticonstitucional privacidad relativa?

El cada vez más deslactosado Trump, quien tiene pleito comprado con el Deep State (Estado profundo) –que controla supuestamente a la macabra CIA y el flujo noticioso de los poderosos multimedia que definen en forma unilateral lo correcto y lo incorrecto para los intereses sectarios de las dinastías Bush/Clinton, más Obama y Soros–, mantiene un estridente silencio, mientras su vicepresidente Mike Pence declaró que “el tráfico de la información de Seguridad Nacional, como alega Wikileaks, es un delito muy serio” y compromete la seguridad del pueblo estadounidense (https://goo.gl/7AEeUF).

Al riesgo de su defenestración legislativa/judicial (impeachment) y/o su asesinato, ¿se atreverá el deslactosado Trump a desmontar el letal centro de ciberespionaje de la CIA?

Un editorial del Washington Post (9/3/17), portavoz del establishment, arremetió contra “Wikileaks que hace un gran favor a los enemigos de EEUU”, lo cual delata una defensa a ultranza de la CIA, en lugar de defender los derechos civiles de los ciudadanos afectados en todo el mundo.

El editorial alega que los principales beneficiarios de la filtración serán los terroristas del Estado Islámico, los hacedores de bombas de Norcorea, los espías de Irán, China y Rusia y otros (sic) adversarios de EEUU, y fustiga a los zelotes de la privacidad, quienes abogan el desarme (sic) unilateral de EEUU en el ciberespacio.

Julian Assange, fundador de Wikileaks, reveló que los expertos antivirus alegan que el sofisticado malware atribuido a Irán, China o Rusia, proviene de la CIA (https://goo.gl/xIJiCc).

¿Resultó falsa bandera el presunto hackeo ruso de Hillary?

John Kiriakou, ex funcionario de la CIA entrevistado por Russia Today, comenta que la organización que dejó hace 13 años es irreconocible, ya que hoy se ha convertido en una organización parmilitar, una organización cibermilitar (https://goo.gl/qY425m). Kiriakou fustiga que la CIA se politizó en exceso desde la llegada de Barack Obama, quien colocó a sus partidarios en la cúpula del ciberespionaje. Ha quedado al descubierto la legendaria duplicidad maligna de Obama.

Paul Craig Roberts –ex subsecretario financiero de Reagan– fulminó que los métodos para censurar a los medios independientes provienen todos de la CIA y señaló que el jefe de Google está en un comité intergubernamental para ayudar a determinar cómo la CIA puede controlar la información. Cuestiona por qué otros países no crean alternativas a Google y desarrollan su propia Internet. Sugiere que ahora es el mejor momento para que Rusia, China, India y todos los países de Sudamérica (sic) consigan su propio sistema de Internet para que GAFAT (Google, Apple, Facebook, Amazon, Twitter) deje de ser cautivo de la CIA (https://goo.gl/TlYLH9).

El portal chino Global Times pregunta: ¿Vivimos en un panóptico en que nuestras vidas son observadas todo el tiempo, cuando nuestros datos no solamente son vigilados por el gobierno de EEUU, sino también por las empresas tecnológicas de EEUU con lo que han lucrado? Comenta que en las pasadas décadas EEUU ha perpetrado ataques a las redes de sus enemigos y ha paralizado los sistemas de información durante las guerras del Golfo, Kosovo e Irak, como reflejo de la hegemonía de la Internet por Washington.

El portal chino protesta que ningún país tiene el derecho de monopolizar la Internet y sugiere promover una revolución (sic) en la gobernación global de la red, por lo que China publicó la Cooperación Estratégica Internacional en el Ciberespacio que articula el principio de que toda soberanía cubre todos los aspectos de las relaciones de Estado a Estado, que también incluye el ciberespacio”, por lo que ningún país debe proseguir la ciberhegemonía que socava la seguridad nacional de otros países (https://goo.gl/viG0Yw).

El portavoz de la cancillería, Geng Shuang, externó la oposición de China a “todas formas de ciberataques y urgió a EEUU de cesar el espionaje y el monitoreo contra China y otros países” (https://goo.gl/mm1zh7).

El portal ruso Strategic Culture Foundation (SCF), que basa sus asertos en un artículo revelador del NYT (https://goo.gl/VLo4uB), acusa a Obama de haber ordenado el abuso del espionaje para sabotear las políticas de Trump, en particular su acercamiento con Rusia: Obama ordenó a las agencias de espionaje coleccionar y distribuir información de contactos entre la campaña de Trump y Rusia con el fin de prevenir cualquier cambio en la administración Trump a la política hostil contra Rusia que la administración Obama instituyó. Esta intención fue también para proporcionar material de chantaje (sic) a los servicios de espionaje contra el equipo de Trump para prevenir cualquier cambio indebido (sic) y su independencia anárquica.

El portal SCF señala que, basado en los movimientos ilegales de la administración Cheney, Obama instaló y dio poder a instrumentos de espionaje: desde los peores días de J. Edgar Hoover, EEUU no había visto tal asalto doméstico a los políticos y a sus políticas (https://goo.gl/97AIgZ).

Pero, ¿por qué no protestan y controlan los políticos a la CIA? ¿Tanto miedo tienen a la divulgación de sus fichajes extracurriculares?

El polémico ex asesor de Trump Roger Stone cree que la administración Obama sí interceptó las comunicaciones del actual mandatario antes de la elección presidencial y afirmó que no existen pruebas de la interferencia rusa en la supuesta intromisión. Asevera que Hillary Clinton había prometido al Pentágono y a la CIA la expansión de la guerra en Siria, lo cual ha rechazado Trump, quien prefiere la negociación a la guerra y cree (sic) que puede llegar a un acuerdo con el presidente Putin y tener la paz en Oriente Medio.

A juicio de Stone, Obama interceptaba las comunicaciones de Trump, lo cual representaría “un escándalo mucho mayor que el de Watergate, probablemente el mayor en la historia de EEUU”, y no descarta que Obama y algunos miembros de su gabinete comparezcan ante un gran jurado debido a “la peor forma de macartismo en 40 años (https://goo.gl/53XJf4)”.

Rusia, también hackeada por la CIA, ya empezó a levantar el tono de protesta y la portavoz de su cancillería, Maria Zakharova, comentó que si el ciberespionaje de la CIA es confirmado, ello representaría un grave peligro para el mundo y la seguridad internacional (https://goo.gl/HX6MDg).

El mundo impotente se encuentra en ascuas. ¿Cómo podrán los ciudadanos liberarse de la cárcel global del ciberespionaje de la CIA?

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Abandonar el euro puede ayudar a salvar Europa

Ven, 10/03/2017 - 14:23

Cédric Durand, Salir del euro

No hay soberanía europea sin un presupuesto real. Y sin presupuesto no hay una política económica viable. Mientras Europa no salga de este dilema, la zona del euro permanecerá atrapada en un círculo vicioso de estancamiento, resentimiento y de conflictos de competencias. Si el federalismo fiscal está fuera del alcance de Europa, entonces es crucial poder ajustar los tipos de cambio para impulsar el crecimiento y el empleo liquidando la unión monetaria.

En general dos dificultades se argumentan frente al abandono del euro. La primera se refiere a que en el corto plazo podría haber efectos perturbadores en el comercio y en los precios. Sin embargo hay muy pocas dudas de que las nuevas paridades podrían, rápidamente, eliminar los desequilibrios y estimular la actividad de los países que más han sufrido en los últimos años. Por otra parte, en el actual contexto de pre-deflación, los países que abandonen el euro podrán contener los efectos de una inflación importada.

La segunda objeción es una interpretación de carácter económico. El desmantelamiento del euro (o la salida de un solo país) tendría consecuencias catastróficas en los balances de los agentes económicos.

En un reciente estudio “hojas de balance después de la UEM: una evaluación del riesgo de redenominación”, Documento de trabajo, OFCE, 2016, se examina esta cuestión con detalle y concluye tres lecciones sustanciales:

- La primera es que la exposición de sectores económicos es mucho menor de lo que generalmente se cree. En primer lugar la mayor parte de las empresas están respaldados por contratos del derecho nacional, por tanto los compromisos financieros se convertirán fácilmente a las nuevas monedas nacionales sin afectar la solvencia de los agentes domésticos. - En segundo lugar los riesgos asociados a una devaluación como consecuencia del aumento del valor de los bonos bajo legislación extranjera (o contratados en moneda extranjera) pueden ser minimizados por el hecho que los activos extranjeros se tendrán que revalorizar. Ahora, no todos los agentes económicos están uniformemente tutelados por sus activos internacionales.

Por último los pasivos no constituyen un problema. El elemento crucial es la deuda internacional y en particular la deuda a corto plazo, que puede causar que determinados valores aumenten en caso de una devaluación.

Una vez que se toman en cuenta estos elementos la segunda lección de este estudio es que solo hay unos pocos países y sectores económicos que sean realmente vulnerables, a saber. la deuda pública griega y portuguesa, la deuda del sector financiero griego (que inevitablemente tendrá que ser reestructurada) que como es bien sabido tiene una sostenibilidad cuestionable.

En los otros casos el riesgo de "redenominación" de las monedas es una preocupación de aquellos países con economías cuyo sector financiero está muy desarrollado y altamente internacionalizado, fundamentalmente Luxemburgo, cuya posición externa representa más de 180 veces su producto interno bruto (PIB), así como Irlanda y los Países Bajos.

Por lo tanto los sectores no financieros de la mayoría los países de la zona euro tienen una exposición baja, lo que sugiere que una salida del euro o un desmantelamiento de la zona no tendrá consecuencias importantes en los balances de las empresas.

Tomemos como ejemplo el sector privado no financiero en Francia. A finales de 2015 la deuda vulnerable a una redenominación representaba el 33 % del PIB (17 % en el corto plazo), pero los activos internacionales representan el 74 % del PIB. Suponiendo una devaluación del 11 %, el peso de la deuda a corto plazo aumentaría un 2 % del PIB (3,7 % de la deuda total), que es grande pero muy limitado. Sobre todo porque, al mismo tiempo, el valor de los activos internacionales expresado en términos de la moneda nacional (+ 8,6 % del PIB), significará que, en última instancia, los agentes privados serían más ricos en moneda nacional en caso de una salida del euro (4,9 % del PIB).

Lo que hay que temer son las turbulencias en el sector financiero. Será necesaria una política monetaria que asegure la integridad del sistema de pagos, el establecimiento temporal de los controles de capital para contrarrestar la especulación y los bancos públicos tendrán que facilitar el acceso al crédito para las empresas más directamente expuestas garantizando el acceso a las divisas para importaciones esenciales.

Haciendo efectivas estas precauciones los estudios han demostrado que por encima del “efecto riqueza”, después de una redenominación seguida de una devaluación, se estimulará la actividad económica.

- La tercera lección de este estudio es que las consecuencias sobre el balance de situación en los países que tendrán que devaluar verán que sus pasivos internacionales expresados en moneda local aumentarán y los países cuya nueva moneda se valorará respecto del “antiguo euro” tendrán que aceptar que sus activos internacionales expresados en la nueva moneda nacional perderán valor.

Este punto es muy importante porque obligará a establecer una prima de cooperación entre diferentes países: en el pasivo o en el activo existirá el interés de ambas partes de cooperar para prevenir un sobreajuste de las divisas.

Para evitar las turbulencias financieras, las negociaciones deben centrarse también en la reestructuración de una deuda pública excesiva y en la reducción de sectores financieros hipertrofiados.

Por lo tanto hoy esta claro que en el frente económico un desmantelamiento total o parcial del euro crearía una nueva estructura de incentivos conducentes a una verdadera cooperación en Europa.

Mientras la arquitectura de la moneda única promueve políticas de competitividad que tienden a oponer a diferentes países y crea tendencias deflacionarias explosivas su reformulación restauraría el poder de negociación de los países deudores y promovería un nuevo equilibrio a favor del desarrollo del sector productivo y del empleo.

El análisis del ajuste de los balances confirma el diagnóstico de Joseph Stiglitz: abandonar el euro puede ayudar a salvar a Europa.

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¿Derrumbará EEUU el precio del petróleo?

Ven, 10/03/2017 - 07:11

En los últimos años, Estados Unidos —que alguna vez fue el mayor importador de petróleo del mundo— compraba cada vez menos hidrocarburos y se basaba cada vez más en sus propios recursos. El creciente volumen de exportaciones de petróleo estadounidense se ha convertido en un factor más que afecta los precios del petróleo en el mercado internacional.

Estados Unidos en febrero aumentó considerablemente sus exportaciones de 'oro negro'. Ahora el país norteamericano exporta más petróleo que algunos miembros de la OPEP, como Argelia, Ecuador o Catar: 1,2 millones de barriles al día, escribe Financial Times, citando datos de la Administración de Información de Energía de Estados Unidos (EIA).

En diciembre de 2015 EEUU abolió la prohibición de las exportaciones de petróleo a todo el mundo, excepto a Canadá y México. Esta había estado vigente por más de 40 años, en un intento de preservar las reservas naturales propias y garantizar su seguridad energética.

Los principales contribuidores al incremento de la producción han sido las compañías extractoras del denominado petróleo de esquisto. Hoy día este tipo de producción representa la mayor parte de la industria petrolera de EEUU. Sin embargo, el actual aumento de los precios del petróleo sólo acelera su desarrollo.

Cómo la OPEP ayudó al 'fracking' A finales de 2016, los países miembros de la OPEP y los principales productores de petróleo fuera del cártel acordaron reducir la producción con el fin de eliminar el exceso de oferta en el mercado. Desde entonces, los precios han subido de forma constante y no han caído por debajo de los 50 dólares por barril. Los analistas advirtieron entonces: con un precio de 55-60 dólares, la producción de petróleo de esquisto estadounidense aumentará considerablemente, desplazando a parte de los productores tradicionales.

Eso es lo que está sucediendo ahora. EEUU se ha beneficiado del aumento en el precio de los hidrocarburos. Y es que la mayoría de sus proyectos para la extracción de petróleo de esquisto se vuelven rentables a un precio por encima de los 50 dólares por barril.

Hasta ahora solo Arabia Saudí podía reducir el volumen de la oferta para equilibrar los precios. Hoy día también EEUU. No por un acuerdo, no por una orden de Donald Trump, sino debido a las circunstancias en las que ha caído el mercado.

Por lo tanto, a consideración de Ivanov, el futuro de los acuerdos de la OPEP se verá limitado —tanto en tiempo, como en volúmenes— por los niveles de rentabilidad promedio de los proyectos estadounidenses.

Un mercado conservador Por supuesto, incluso los productores de petróleo de esquisto tienen una serie de limitaciones u obstáculos objetivos que les impiden inundar el mercado internacional.

En primer lugar, no todas las refinerías están diseñadas para procesar el petróleo de esquisto. "Tecnológicamente, muchas fábricas se centran en ciertas variedades de hidrocarburos y su remodelación es un proceso bastante difícil", anota Nikolái Ivanov.

Además, Adamídov no ve causa alguna para una caída brusca de los precios del petróleo. La cuestión no radica únicamente en que la tecnología del 'fracking' es costosa, sino también en el hecho de que los depósitos de petróleo de esquisto tienen una vida útil cinco veces más corta que los depósitos tradicionales. "Los precios subieron, el 'fracking' recibió una oportunidad y, por supuesto, incrementó su producción. Pero no por mucho tiempo".

¿El último año de precios bajos? Los expertos coinciden en que aún es muy temprano para hacer predicciones sobre los futuros precios de los hidrocarburos. La extracción de esquisto es un caso especial debido a su novedad.

Según Dmitri Adamídov, el precio del barril en 2017 podría tocar los 40 dólares, pero no por mucho. Con el tiempo el precio se estabilizará en los 70 dólares. Pero lo que sí no veremos en los próximos años será un precio de 100 dólares por barril.

Nikolái Ivanov, por su parte, sugiere que el precio del barril oscilará entre los 40 y los 60 dólares. El factor del petróleo de esquisto, advierte, no puede descartase: a pesar de que toda la historia de esta industria cuenta con menos de 10 años, ya para este momento muestra unos niveles de eficiencia mayores que el promedio mundial.
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Vía Sputnik
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Los desequilibrios de la Unión Europea

Xov, 09/03/2017 - 07:01
Juan Francisco Martín Seco, CaffeReggio

La Comisión Europea acaba de presentar su informe anual sobre desequilibrios macroeconómicos. En realidad, este informe debería ser el más importante del Ejecutivo comunitario, ya que la Unión Europea se ha construido de forma asimétrica sobre la base de un cúmulo de desequilibrios, y son estos los que subyacen a todos los problemas de la Eurozona. Sin embargo, la realidad es otra, es un informe inútil, pues se encuentra lleno de contradicciones, reflejo de aquellas sobre las que se asienta la UE.

La Real Academia Española define equilibrio en una de sus acepciones como contrapeso, contrarresto o armonía entre cosas diversas, y eso es lo que ha faltado en Europa. No han existido los contrapesos. El Acta Única introdujo la libre circulación de capitales sin establecer al mismo tiempo la necesaria armonización en materia fiscal, social o laboral, con lo que en buena medida trasladaban la soberanía a los dueños del dinero que estarían así en condiciones de chantajear a los Estados imponiéndoles las mejores condiciones para sus intereses. El Tratado de Maastricht estableció la Unión Monetaria sin la imprescindible integración en materia presupuestaria y fiscal que compensase y contrarrestase los choques asimétricos, imposibles de corregir con la moneda única.

Por supuesto que el informe no indica nada de esto, y apenas toca el desequilibrio mayor de toda la Eurozona y causa de todos los demás: el gigantesco superávit exterior de Alemania, que alcanza ya más del 8% del PIB. La Comisión, por el contrario, se dedica señalar aquellos defectos de las economías de los otros países que por otra parte son evidentes.

De España resalta el cuantioso endeudamiento exterior tanto público como privado; la tasa de desempleo, la mayor de Europa, si exceptuamos Grecia; la temporalidad del mercado laboral; la pobreza y la exclusión social que afectan incluso a una parte de la población ocupada; la desigualdad, en cuyos índices nuestro país se sitúa a la cabeza de la UE; el déficit publico originado por una recaudación fiscal insuficiente; la ineficiencia de las prestaciones sociales; escasa inversión en I+D, etc. Como se puede apreciar, nada que no sea de sobra conocido, aunque tiene la virtud de servir de contrapunto al triunfalismo del Gobierno y de otros propagandistas de la política económica oficial, ya que deja patentes las debilidades e incertidumbres que anidan aún en la economía española y que pueden en cualquier momento invertir la actual tasa de crecimiento económico y devolvernos a la cruda realidad de una crisis no superada.

Hasta aquí todo sería correcto si no fuera porque, si se analizan las causas, encontramos que la mayor parte de las lacras que afectan a la economía española obedecen al diseño con el que se creó la UE o a la política económica impuesta por el BCE y la propia Comisión. El endeudamiento exterior, que ahora con razón señala el informe como uno de los mayores peligros de nuestra economía, no ha surgido ayer; tuvo un origen privado y solo en la recesión se ha trasladado al sector público. Se fue generando durante los años previos a la crisis, a partir de la creación de la moneda única, sin que la Comisión, muy ocupada con el déficit público, diese la menor señal de alarma. Nadie habló del endeudamiento privado. No se inquietaron cuando los banqueros alemanes y franceses prestaron sin rigor a los bancos españoles y tampoco cuando las entidades financieras españolas concedieron créditos a diestro y a siniestro con total irresponsabilidad y sin contrastar la solvencia de los clientes.

El incremento de la desigualdad a lo largo de la crisis, la pobreza y la exclusión social, el deterioro del mercado laboral, la insuficiencia de la protección social, el reducido gasto en I+D; todo ello en buena medida tiene su origen en la deflación interior a la que se ha sometido a la economía española, al no poder devaluar la moneda, y que fue impuesta por la Comisión y el BCE. Es la reforma laboral la que ha acentuado el deterioro del mercado de trabajo, ha hecho descender los salarios y permite que una parte de la población ocupada haya entrado en el círculo de la pobreza.

La preocupación por el déficit público lleva a la Comisión a recomendar al Gobierno que suba el IVA, y además en el tipo reducido. Estima que de esa manera se incrementaría la recaudación en un 1,4% del PIB. Creo que subir los impuestos indirectos no parece una receta muy adecuada para reducir la desigualdad que la propia Comisión denuncia. Es verdad que el informe se apresura a añadir que los efectos antisociales se podrían compensar con medidas de protección social. Pero, si se quiere que estas sean eficaces, es de suponer que el gasto aumentaría también aproximadamente el 1,4% del PIB, por lo que no se ve entonces donde se encuentra el efecto positivo sobre el déficit.

La mayor incongruencia del informe aparece a la hora de plantear las medidas para superar las amenazas y peligros que se ciernen sobre la economía española, puesto que en él se aconseja continuar e intensificar las reformas que han creado precisamente los desequilibrios. El problema con el que se encuentra la Comisión es el mismo que acecha a todo aquel que quiera trazar la política económica que debe seguir España. Es semejante a quien quiere corregir los rotos de una prenda vieja. Todo parche produce un nuevo agujero. Su pertenencia a la Unión Monetaria condena a nuestro país a una encrucijada de difícil salida.

No solo España se encuentra en esa ratonera. En realidad, la trampa afecta a todos los países de la Eurozona. El informe de la Comisión así lo recoge, y cita a Francia y a Italia como los dos mayores peligros para Europa. Hay que preguntarse si los desequilibrios de España, Italia y Francia, los tres mayores países de la Eurozona, no tienen todos igual origen: mantener el mismo tipo de cambio que Alemania y el empecinamiento de este país en mantener un superávit en su balanza por cuenta corriente desorbitado, por encima del 8%. La inestabilidad en la Eurozona continuará, hágase lo que se haga, mientras esta situación no cambie.

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La NAIRU se resiste a morir

Mér, 08/03/2017 - 14:16
Alejandro Nadal, La Jornada

En 1958 el economista William Phillips pensó haber descubierto una estrecha relación entre la inflación y el desempleo. Examinando los datos de la economía inglesa para el periodo 1861-1957, encontró que en los periodos de alta inflación, el desempleo era bajo y que en los años en los que los precios se reducían, el desempleo aumentaba. En una gráfica con los datos ingleses la relación trazaba una curva con pendiente negativa: había nacido la famosa ‘curva de Phillips’. Esta relación inversa tuvo enormes repercusiones en la forma de concebir la política y la teoría macroeconómica.

Para los economistas que por esos años se reclamaban la herencia de John Maynard Keynes la curva de Phillips se presentó como un resultado interesante. La política macroeconómica podía reducir el desempleo, pero a costa de aumentar la inflación. O a la inversa: se podía contrarrestar la inflación pero sólo si se aumentaba el desempleo. Para estos autores keynesianos la conclusión era inmediata: una política macroeconómica activa era importante, si bien los gobiernos tendrían que escoger de manera cuidadosa sus objetivos.

La explicación de la relación inversa entre desempleo e inflación parece sencilla. Al reducirse el desempleo los trabajadores gozan de mayor poder en las negociaciones salariales y tienen más opciones para buscar empleos alternativos. Los empresarios trasladarían a los consumidores el incremento del costo laboral, con lo cual aumentaría la inflación.

Pero para la corriente monetarista la curva de Phillips era una mala noticia porque mostraba que la inflación no siempre era un fenómeno monetario. Así que en ese mismo 1957 Milton Friedman se dio a la tarea de reformular la teoría monetarista sosteniendo que en el largo plazo existía un nivel de desempleo a partir del cual sería imposible reducir la desocupación sin incrementar la inflación. A ese nivel de desempleo lo denominó la tasa de desempleo natural. Cualquier intento por reducir el desempleo por debajo de ese nivel, por ejemplo incrementando el gasto público, sólo generaría más inflación. Luego vinieron otros economistas que sostuvieron que la tasa de desempleo natural también era válida en el corto plazo. Y así nació la NAIRU, acrónimo en inglés que significa tasa de desempleo que no acelera la inflación. Una política expansiva podía reducir el desempleo pero generaría inflación siempre y cuando no se hubiese alcanzado el nivel de la tasa de desempleo natural. A partir de ese nivel, la política macroeconómica sería inútil pues sólo generaría más inflación.

Ya se cumplen cuarenta años desde el nacimiento de la NAIRU y la polémica sigue su curso a todo vapor. En lenguaje llano, la NAIRU significa que a partir de cierta tasa de desempleo es necesario mantener a millones de personas en la desocupación para poder contener la inflación. Sale sobrando señalar el absurdo de esta idea; lo cierto es que durante unas cuatro décadas la NAIRU ha sido un cruel concepto en cuyo altar se han sacrificado millones de empleos en el mundo entero.

Una de las dificultades que tiene la NAIRU es el de la medición de la tasa de desempleo natural. En Estados Unidos resulta que la NAIRU ha ido cambiando en el tiempo. En la actualidad, la Oficina del presupuesto del Congreso calcula que la NAIRU es de 5.7 por ciento. Pero hoy la tasa real de desempleo abierto es inferior a la natural y el gran problema que afronta la economía estadounidense no es la inflación, sino la deflación.

Estas dificultades no atemorizan a los genios de la cocina en econometría. Uno de los supuestos clave de esta noción es que no existe el desempleo involuntario, así que en un esquema en el que todo está en equilibrio, resulta sencillo calcular la tasa de desempleo natural: casi lo único que se necesita es seguir de cerca la tasa de desempleo real y la tarea está terminada. Por ejemplo, en España la tasa de desempleo natural ha sido estimada por la Comisión Europea (para 2015) en 20.7 por ciento. Esto significa que según la CE la economía española necesita mantener cerca de 4.24 millones de personas en el desempleo para detener la inflación. Todo esto en un contexto en el que los precios no están creciendo.

Hoy la NAIRU se encuentra (nuevamente) en dificultades. La tasa de desempleo en Estados Unidos, Inglaterra y Alemania se encuentra muy por debajo de los niveles estimados de la NAIRU y, sin embargo la tasa de inflación permanece estática. Es más, los bancos centrales han creado billones (castellanos) de dólares (o euros en su caso) para apuntalar la economía y la temida inflación no aparece.

Nada de esto le infunde temor a muchos economistas que no titubean en abrazar el concepto de la NAIRU. A pesar de todos los problemas teóricos y empíricos que enfrenta la NAIRU, se trata de un concepto que se resiste a morir. Y es que en el fondo, la idea de que existe un límite a la intervención del gobierno es muy importante como componente ideológico del neoliberalismo.
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Ver mi artículo de 2008:¿Quien ganó con el control de la inflación?Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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La troika desembarca otra vez en Grecia con la tijera

Mar, 07/03/2017 - 20:58
Los nuevos recortes que debe aplicar Atenas ascienden a 3.600 millones de euros. No tendrán que ser en 2017, podrán introducirse a lo largo de los próximos años y, principalmente, a partir de 2019 Alexandre Mato, CTXT

Atenas y sus acreedores internacionales discuten de nuevo importantes reformas para el país, ajustes de hasta el 2% de su PIB para los próximos años, según lo acordado en el Eurogrupo del pasado 20 de febrero. Es la negociación de la segunda revisión del programa de rescate del país que ha comenzado este martes en Atenas para desbloquear una etapa atascada desde antes de Navidad.

Los acreedores de Grecia --la conocida anteriormente como troika y que ahora es una cuadriga porque también está el MEDE, Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera -- estaban enfrentados hasta hace unos días por la deuda helena, el superávit presupuestario del país y las medidas que debía aplicar el gobierno. Los nubarrones entre ellos han desaparecido.

En agosto de 2015, cuando se pactó el tercer rescate de Grecia, el FMI decidió quedarse al margen hasta cobrar los préstamos que todavía le adeudaba Atenas del segundo rescate, y con el objetivo de analizar una proyección realista de la deuda griega. Su conclusión es que es “insostenible” y por eso pide reestructurar una montaña que roza el 180% del PIB del país. Los otros acreedores de la troika, la Comisión Europea, el BCE y el MEDE, rechazan esta petición tajantemente. Alemania, principal economía europea, impone su no.

Tsipras cede para recibir dinero internacional Los nuevos recortes que debe aplicar Grecia ascienden a 3.600 millones de euros. No tendrán que ser en 2017, podrán introducirse a lo largo de los próximos años y, principalmente, a partir de 2019, una vez finalizado el programa del rescate actual. Sobre el terreno se va a estudiar una reforma de las pensiones, cambios en el mercado laboral y los objetivos fiscales del presupuesto de este año y de los próximos.

La reforma de las pensiones es una novedad no prevista y rechazada por Atenas hasta hace unos días, pero Grecia no recibe dinero de sus acreedores internacionales desde el 25 de octubre, cuando el MEDE desembolsó 2.800 millones de euros para pagar intereses de la deuda y préstamos internacionales. Una parte de estos fondos vuelve a salir hacia el extranjero para pagar los dos rescates anteriores del país. Mero juego de monopoly como decía en 2015 el exministro de Finanzas heleno, Yanis Varoufakis, durante los meses de negociaciones con la UE y el FMI que terminaron con su salida del gobierno, la convocatoria de un referéndum, la aceptación del tercer rescate internacional por el primer ministro, Alexis Tsipras, y la convocatoria de elecciones anticipadas.

Ahora, a punto de comenzar la primavera de 2017, las premuras de Grecia son menores aunque aumentan conforme pasan las semanas. En julio tiene que devolver 7.000 millones de euros de varios préstamos internacionales y el objetivo es no agotar sus exhaustas reservas en medio de la difícil primavera electoral europea, con partidos de ultraderecha liderando las encuestas de las legislativas holandesas de marzo y las presidenciales francesas de abril. El miedo en Bruselas es que una victoria de estos populismos empantane totalmente el trabajo del Eurogrupo y, por tanto, las negociaciones entre Atenas y sus acreedores internacionales.

Recientemente, en una visita a Bruselas, el viceministro de Asuntos Exteriores de Grecia, George Katrougalos, aseguró en un encuentro privado con periodistas al que estuvo invitado CTXT que su país “no se estaba quedando sin dinero” y que podían “sobrevivir sin un acuerdo” sobre la segunda revisión hasta el verano. Un día después, el Ministro de Finanzas, Euclides Tsakalotos, viajaba de urgencia a Bruselas para negociar con la Comisión, el BCE y el FMI.

Katrougalos negaba tajantemente una reforma de las pensiones, “demandas irracionales” del FMI según el político, no incluidas en el calendario del rescate. Una semana después, en el Eurogrupo, su gobierno volvió a tragar y la incorporó para que regresase la troika. Todo se había cocido en la visita previa de Tsakalotos, “un viernes negro”, según un miembro del gobierno griego en Bruselas.

El ejecutivo de Tsipras, a cambio, recuperará la negociación colectiva, desmantelada en los rescates del país. Una concesión obtenida por Tsakalotos en su viaje exprés. Las sucesivas reformas laborales aplicadas en Grecia han provocado una caída del 22% del salario mínimo y la aparición de un millón de asalariados que cobran menos de 1.000 euros mensuales, según datos de su gobierno. Sólo en ocho sectores profesionales se mantienen los acuerdos colectivos, “una jungla laboral”, según Katrougalos.

El FMI también cede ante los europeos El cuarto acreedor en discordia, el FMI, no quería recuperar la negociación colectiva: “sería erróneo volver a un marco laboral previo, menos flexible”, dice en sus análisis. Pero, según un funcionario griego presente en Bruselas y conocedor de lo discutido las últimas semanas, la inclusión de la reforma de las pensiones supone cierto tipo de intercambio para retomar la negociación colectiva.

Una reflexión que coincide con el mandato emanado del Eurogrupo sobre el impacto neutro en términos presupuestarios de cualquier reforma. Es decir, que no suponga más gasto o que sea compensada por otra en sentido contrario. El FMI ha cedido en la cuestión laboral a cambio de meter mano en las pensiones, un sistema con un agujero del 10% del PIB, cuatro veces más alto que la media de la eurozona.

Para cerrar estos detalles, un día después del Eurogrupo, la directora gerente del Fondo, Christine Lagarde, se reunió con la canciller Ángela Merkel. Los europeos prefirieron callar sobre el encuentro; hasta Berlín también se desplazó el presidente de la Comisión, Jean Claude Juncker, pero su portavoz jefe, Margaritis Schinas, antiguo eurodiputado del partido conservador griego Nueva Democracia, aseguró que no entraría en cuestiones específicas porque “era una reunión en confianza y se llama precisamente así porque permite discutir un amplio abanico de temas” de manera discreta.

Desde Washington, el portavoz del FMI, Gerry Rice, sí explicó que en el encuentro se abordó su “enfoque de dos patas” para Grecia con “reformas y alivio de la deuda”. “No hay un cambio de nuestra posición”, según Rice, la deuda helena es insostenible a largo plazo en los términos que fija el tercer rescate del país. Para que el FMI entre en el programa actual, se “necesita un compromiso creíble por adelantado sobre medidas específicas para aliviar la deuda” griega.

Sin embargo, alivio no es lo mismo que reestructuración. El primero supone aplicar medidas para reducir la carga de los pagos, como un vencimiento más largo de los préstamos o menores intereses a desembolsar. Reestructurar una deuda suele asociarse a una quita, condonar parte del importe total a pagar, el anatema para Alemania.

“La impresión”, asegura la fuente del gobierno griego, “es que el FMI ha rebajado sus demandas sobre la reestructuración de la deuda. Es cierto que se está jugando con las palabras pero sí, ahora sólo hablan de quita”. Liderados por las posturas del gobierno alemán, los europeos han impuesto su visión contraria a la reestructuración. Parece que la “entrada del FMI en el programa tras la segunda revisión sí es más plausible”, cree este funcionario.

Alemania se enroca con Grecia Para la canciller Ángela Merkel, la entrada del FMI con estas premisas supondría asegurar la viabilidad del tercer rescate, eliminar los crecientes temores de que Grecia necesite un cuarto y garantizarse ante sus electores la imagen de que Berlín no ha cedido con una Atenas que aplica reformas mientras el bolsillo del contribuyente alemán no sufre.

Dentro del Eurogrupo, incluso hay aliados tradicionales de Alemania, como Luis de Guindos, que plantean dudas con respecto a las exigencias de Berlín. Tras el último Eurogrupo el ministro de Economía español afirmó que “mantener durante diez años un superávit primario --el que no incluye el coste de los intereses de la deuda del Estado-- del 3,5% del PIB es algo que no ha ocurrido nunca en la historia económica reciente”, explicó el ministro, para quien en este momento “hay que compatibilizar elementos que no son compatibles”.

Una crítica compartida por el Fondo. Cuando se diseñó en 2015, europeos y griegos pactaron ese objetivo del 3,5% a partir del 2019. El FMI nunca rechazó la cifra pero no le salían las cuentas. La institución dirigida por Lagarde prevé un 1,5% a medio y largo plazo sin que Grecia necesite “incurrir en un superávit más elevado”. Si los europeos quieren uno mayor y Atenas lo acepta, “en ese caso son necesarias reformas estructurales adicionales”, que podrían frenar el crecimiento e imposibilitar la reducción de la deuda. De ahí su posición, hasta ahora, a favor de una quita.

Merkel y su ministro de finanzas, Wolfgang Schauble, no quieren ni en pintura esa reestructuración y mantienen que Grecia puede conseguir durante años el superávit primario del 3,5%. Incluso un economista ortodoxo como Guindos duda de la viabilidad de esta proyección y apuesta por “premisas razonables y realistas”. Pese a la incompatibilidad para cuadrar estos elementos, el español y sus otros colegas en el Eurogrupo no cuestionan, sin embargo, la sostenibilidad de la deuda helena y, por tanto, también excluyen una quita.

El FMI parece haber cedido, la troika está de nuevo en Atenas y el gobierno de Alexis Tsipras aplicará los ajustes y reformas exigidas. Aunque el primer ministro griego calificó el acuerdo como un “éxito excepcional que permitirá dejar atrás la senda de la austeridad”, las que siguen intactas son las cuentas de Merkel y Schauble.

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No culpemos a Corbyn de los pecados de Blair, Brown y el Nuevo Laborismo

Mar, 07/03/2017 - 02:27
Ken Loach, Sin Permiso

El aluvión de peticiones para que dimita Jeremy Corbyn desde las elecciones parciales de Stoke y Copeland ha sido tan previsible como premeditado. Lo dice todo de la agenda política de los medios y nada acerca de las verdaderas necesidades y experiencias de la gente.

Estuve en Stoke y Whitehaven, en Cumbria, pocos días antes de la jornada electoral. Momentum [movimiento favorable a Corbyn dentro del laborismo] había organizado proyecciones de I, Daniel Blake. Fuimos a clubes laboristas en zonas abandonadas, en viejas fincas alejadas del centro. En uno de los clubes me preguntaron: “¿Por qué ha venido usted? No viene nadie por aquí”.

Los organizadores, Joe Bradley y Georgie Robertson, eran un modelo de cómo tendrían que trabajar los organizadores laboristas: plenos de energía, de los que trabajan duro y son intensamente eficaces. Tenían para todo el mundo un saludo cordial, comprobaban las instalaciones para la proyección, dejaban espacio a los colaboradores locales, de modo que la gente de esa comunidad tuviera la impresión de que el acto era suyo y que se les escuchaba. Así es cómo puede el laborismo recuperar el contacto.

Las dos proyecciones estuvieron a rebosar. Los debates fueron apasionados, informados y estimulantes, a un millón de años de los fatigosos clisés del discurso público. No se trataba de un ejercicio de mercadotecnia sino de un compromiso real con la gente y sus preocupaciones.

El fracaso de los gobiernos laboristas – y lo que es importante, de los concejales laboristas – era tema corriente. No es difícil ver el abandono en torno a Stoke. Sólidamente laborista, desde luego, pero ¿qué bien les ha hecho? Un informe de 2015 descubrió que 60.000 personas viven en la pobreza, 3.000 hogares dependen de la caridad para comer y deben 25 millones de libras en impuestos municipales atrasados. La presencia del BNP, hoy reemplazado por el UKIP, demuestra de qué modo el fracaso del laborismo abrió espacios a la extrema derecha.

La historia era parecida en Copeland. Se han perdido industrias – acero, minas, una factoría química – sin plan alguno para substituirlas. Al laborismo se le juzga tan culpable como a los tories. Alguien dijo que el de Copeland fue un voto contra el establishment, y el laborismo es el establishment local. Fue un voto contra Tony Blair y Gordon Brown, contra Jack Cunningham y Jamie Reed, anteriores diputados.

En ambos distritos los candidatos laboristas, ninguno de la izquierda del Partido, recibieron invitaciones a mítines que ambos ignoraron. Con la cobertura de la television, la radio y la prensa, esto resulta estrambótico. ¿Puede que fuese porque el organizador era Momentum? Estábamos allí para apoyar al laborismo. Ni siquiera hubo la cortesía de una respuesta.

Y ahora hagámonos las preguntas de verdad. ¿Cuáles son los grandes problemas a los que se enfrenta la gente? ¿Cuál es el análisis y el programa del liderazgo laborista? ¿Por qué es el laborismo aparentemente impopular? ¿Quién es responsable de las divisiones del Partido?

Los problemas son de sobra conocidos, pero rara vez se ligan a la cuestión del liderazgo. Una clase trabajadora vulnerable que conoce la inseguridad en el empleo, los bajos salarios, el espurio “autoempleo”, la pobreza para muchos, contando a los que tienen empleo, regiones enteras que se han dejado pudrir: estas son las consecuencias de de la economía de libre mercado tanto de los tories como del Nuevo Laborismo. La “flexibilidad” de los patronos es explotación de los trabajadores. Se desmiembran, se deslocalizan, se clausuran servicios públicos, fuente de beneficios para unos pocos y de una sociedad empobrecida para los más. El hecho esencial resulta cegadoramente obvio: los años de Blair, Brown y Peter Mandelson fueron centrales en esta degeneración. Esa es la razón por la que los afiliados laboristas votaron por Jeremy Corbyn.

Corbyn y su canciller [de Economía] en la sombra, John McDonnell, tienen un análisis diferente y están proponiendo medidas políticas diferentes. El mercado no proporcionará jamás una existencia segura y digna para la inmensa mayoría. Si existe una necesidad, pero sin que rinda beneficios, la necesidad no se satisface. Colectivamente, podemos planificar un futuro seguro, utilizar nueva tecnología en beneficio de todos, garantizar que se regeneren todas las regiones con industrias de verdad, y reconstruir nuestros servicios públicos y la calidad de nuestra vida cívica. Se trata de una visión de un mundo transformado y un rechazo de la sociedad amarga, dividida y empobrecida que vemos a nuestro alrededor.

Las medidas políticas de Corbyn supondrían un comienzo. En primer lugar, inversiones públicas en las regiones abandonadas para proporcionar empleos adecuadamente pagados; una sanidad pública con financiación plena, en el que todo el mundo, de las limpiadoras a los consultores, esté empleado directamente y del que se expulse los contratistas privados; resolver el desastre del PFI,[Private Finance Initiative, plan de incentivos y potenciación de la iniciativa privada en el sector público] tan caro al Nuevo Laborismo; vivienda municipal para resolver la crisis de la gente sin hogar, en comunidades planificadas y sostenibles; y el transporte devuelto a la propiedad pública para acabar con el caos de la privatización. Hay una comprensión de cuáles son los problemas y las ideas para empezar la reconstrucción. ¿Cómo pagarlo? Corrigiendo la desigualdad a través de los impuestos a las grandes fortunas y beneficios. Yo añadiría también que la economía precisa de cambios fundamentales para que todos “reciban los frutos plenos de su trabajo”, como dice mi viejo carnet del Partido Laborista.

La ironía es que estas medidas políticas son populares. En un sondeo reciente llevado a cabo por la Media Reform Coalition, el 58% se opone a la implicación privada en el NHS [la Sanidad pública], el 51% apoya la propiedad pública de los ferrocarriles, y el 45% está a favor de un mayor gasto público y de aumentar los impuestos a los más ricos. ¿Por qué no oímos a los diputados laboristas proponer este programa? ¿A qué viene el silencio de los capitostes que se niegan a estar en el gabinete en la sombra? ¿Rechazan las medidas políticas, prefiriendo la política del Nuevo Laborismo de privatización y austeridad, o permanecen en silencio para aislar a Corbyn y a suss partidarios?

Corbyn y su pequeño grupo luchan contra los tories de frente y se las arreglan con un motín silencioso a sus espaldas. Pero los diputados, poco representativos de los afiliados, están causando un daño inmenso. ¿Cómo es que los medios no los llaman a capítulo? Son ellos y quienes les respaldan dentro de la burocracia los que han sido rechazados.

Fue su Partido Laborista, no el de Corbyn, el que perdió Escocia, fue derrotado en dos elecciones generales y ha visto menguar inexorablemente el voto laborista. Pero conservan el sentido de su derecho a liderar. Han tolerado o respaldado la erosión del Estado del Bienestar, el abandono de las viejas zonas industriales, los servicios públicos recortados y privatizados, y una guerra ilegal que provocó un millón o más de muertos y aterrorizó y desestabilizó Irak y los países vecinos. Si se puede eliminar a Corbyn, volveremos a lo de siempre, con escasa diferencia entre el laborismo y los conservadores. Si ha de transformar la sociedad, el Partido mismo ha de transformarse.

Y ¿qué pasa con la prensa? El maltrato de la derechista es tan tosco como podría esperarse. Pero los diarios que se presentan como radicales han dejado ver que nada tienen de eso. El Guardian y el Mirror se han convertido en corifeos del Viejo estamento de poder laborista. Una columna tras otra exige que se vaya Corbyn. Volcanes extintos aparecen citados con alborozo. Gran titular para Mandelson: “Trabajo todos los días para echar a Corbyn”. Mandelson tuvo que dimitir dos veces del gobierno, desacreditado. ¿Por qué darle esa importancia, salvo por añadirlo a la música del sentimiento contrario a Corbyn?

Los locutores siguen las pistas de la prensa. Un informe descubrió que durante la campaña para la reelección de Corbyn, la BBC escogió el doble de entrevistados hostiles a Corbyn que de partidarios. La crítica es personal y tan feroz como la empleada en contra de Arthur Scargill [líder minero de las huelgas de los años 80 contra el cierre de los pozos ordenado por el gobierno de Thatcher]. Si hicieran falta pruebas de la fortaleza de Corbyn, está su habilidad de aguantar esta acometida.

¿Por qué este ataque? ¿Por qué se exonera a los abstencionistas de su partido y se le juzga personalmente responsable del prolongado declive del laborismo? ¿Podría ser por temor a que Corbyn y McDonnell quieran hacer lo que dicen? Si tuvieran un movimiento poderoso que les apoyara, bajo su liderazgo el laborismo comenzaría a restringir el poder del capital, sacar a las multinacionales de los servicios públicos, devolver derechos a los trabajadores y comenzar el proceso de crear una sociedad segura y sostenible que todos podríamos compartir. Es un premio por el que vale la pena luchar. Sería un comienzo, sólo el comienzo, de un largo viaje.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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