Jaque al neoliberalismo

Distribuir contido
Una mirada no convencional al modelo económico, la globalización y las fallas del mercadoMarco Antonio Morenonoreply@blogger.comBlogger6289125
Actualizado: fai 10 min 5 seg

Los tipos negativos son un impuesto escondido

Lun, 23/05/2016 - 15:57

Matthew Lynn, El Economista

Los bancos centrales han recortado los tipos de interés a casi nada. Han impreso dinero a gran escala. Donde no ha funcionado del todo (para ser sinceros, en casi ningún sitio lo ha hecho), disponen de una nueva herramienta: los tipos de interés negativos. En una tercera parte de la economía global, el dinero que ingresamos en el banco no solo no genera ningún beneficio, sino que encima nos cobran por tenerlo ahí.

Eso está causando una economía extraña de Alicia en el país de las maravillas, donde nada es exactamente lo que parece. Los gobiernos quieren que retrasemos el pago de impuestos todo lo posible, la compañía hipotecaria quiere que sigamos viviendo en la misma casa y el efectivo está tan solicitado que hasta se habla de abolirlo.

El verdadero problema de los tipos negativos podría ser muy distinto. Como argumenta un nuevo y fascinante informe del Fed de Saint Louis, en realidad son una clase de impuesto. Imponen un gravamen sobre el sistema bancario que alguien tiene que pagar?, y ese alguien probablemente seamos nosotros. Eso quizás explique por qué gustan tanto a los bancos centrales y a los gobiernos. Unos gobiernos endeudados hasta las cejas siempre estarán dispuestos a instaurar un nuevo tipo de impuesto, sobre todo si sus votantes no se van a dar cuenta. Y eso también explica por qué no funcionan: gran parte de la economía con problemas, en especial en Europa, ya está asfixiada bajo una carga tributaria imposiblemente alta.

Los tipos de interés negativos se propagan cual virus de mutación rápida por el mundo. Los suizos los probaron primero allá por los años setenta. En junio de 1972 fijaron una tasa de penalización del 2% de una cuarta parte a los extranjeros que aparcaran dinero en francos suizos, en pleno desorden de principios de década, en un experimento que apenas duró unos años.

En la era moderna, el Banco Central Europeo arrancó la tendencia, en junio de 2014, con un tipo negativo a depósitos selectos. Desde entonces, se han extendido a Suecia, Dinamarca, Suiza (otra vez) y más recientemente a Japón, mientras el BCE se adentraba todavía más en territorio negativo. Ya abarcan una tercera parte de la economía global, y no hay motivo por el que no puedan alcanzar más. La Fed puede que suba los tipos este año, pero es el único gran banco central en hacerlo, y si (o cuando) haya otra gran recesión tal vez no tenga más remedio que fijar tipos negativos también.

Para los bancos centrales es una forma de luchar contra la deflación, aunque no está demostrado que unos precios ligeramente en descenso hagan mucho daño (a algunos hasta nos gusta que se abaraten las cosas), pero podría haber una agenda oculta.

De hecho, los tipos negativos son una forma de impuesto escondido. La Fed de Saint Louis ha publicado este mes un informe en el que argumenta que los tipos negativos son una clase de impuesto.

Y es que imponen un gravamen a las reservas bancarias, ya que en vez de aparcar las reservas en el banco central a coste cero o por un tipo de interés modesto, ahora deben pagar por ese privilegio (conviene recordar también que los bancos no tienen muchas opciones, porque las leyes les obligan a mantener un nivel alto de reservas).

Y como cualquier impuesto gravado a las empresas, tiene que trasladarse de alguna manera (en tarifas más altas para los clientes, sueldos más bajos o menos dividendos). Sea donde sea, la factura la tiene que pagar alguien. "Al final, los tipos de interés negativos son impuestos con piel de cordero", concluye el informe.

Muy cierto. La factura puede tomar varias formas. Si los bancos la repercuten en los beneficios, los precios de las acciones caerán y los inversores tendrán menos dinero. Si la trasladan a los gastos de los depositantes (algunos bancos suizos han empezado a cobrar a sus clientes por depositar dinero con ellos) tendrán menos dinero para gastar por ahí.

Alternativamente, si la transfieren a los prestatarios en forma de tasas más altas de préstamos, se deprimirá el crédito y afectará también a la economía. El banco central, propiedad del gobierno, acabará teniendo más dinero y la población menos. Y cuanto más se adentre en territorio negativo, mayores serán los efectos.

Ya se observan las repercusiones en Europa. A medida que los tipos se han vuelto negativos, los precios de las acciones bancarias se agrietan. Pongamos un gigante como Deutsche Bank, antiguamente la entidad financiera más poderosa del continente. Sus acciones han descendido de 40 euros en 2013 a menos de 15 euros ahora; las acciones se han convertido en un refugio tan débil que el banco ha tenido que emitir comunicados de que no está a punto de quebrar. El índice financiero Eurostoxx perdió un tercio de su valor el año pasado. Todos están sufriendo de gravedad, como es lógico cuando se grava un impuesto.

El problema es que un impuesto más es lo último que necesita la economía de la eurozona. Casi todos los países ya están sufriendo bajo un Estado descontrolado (en Francia y Bélgica, por ejemplo, el Gobierno ya ingresa más de la mitad del PIB al año). Más que subir los impuestos, lo que puede estimular el crecimiento es bajarlos.

Desde luego, se puede debatir que la flexibilización cuantitativa, la primera de las medidas extraordinarias usadas para luchar contra la crisis de 2008, ha sido otra clase de impuesto. Ha supuesto una carga enorme para los ahorradores y casi imposibilitado el funcionamiento de los fondos de pensiones, con un gasto oculto tremendo, mientras reducía drásticamente el coste de cumplir con amplios niveles de deuda estatal.

Aun así, los tipos negativos van un paso más allá. Las medidas de emergencia tomadas por los bancos centrales desde la crisis de 2008 podrían haber sido un intento de rescatar la economía global, al borde del colapso, pero cada vez más parecen también una forma de subir los impuestos, lo que podría explicar también por qué no han funcionado bien.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Fuerte aumento de la pobreza en Argentina

Lun, 23/05/2016 - 14:00
Javier González, Nueva Tribuna

De los 43 millones de habitantes que tiene Argentina, 13 millones son pobres y 2,5 millones indigentes. De ellos, 1,4 millones cayeron en esta situación en el primer trimestre del año, según datos del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA (Universidad Católica Argentina). Este repunte de la pobreza coincide con los primeros pasos del gobierno de Mauricio Macri, que asumió el pasado 10 de diciembre.

Otros datos recientes de UNICEF Argentina también son demoledores: a diciembre de 2015, el 30 % de los niños y jóvenes argentinos de entre 0 y 17 años eran pobres, y el 8,4 % extremadamente pobres.

La inflación, que se encuentra en el nivel más alto en los últimos 14 años y podría llegar este año al 40%; el tarifazo en los servicios básicos –luz, gas, agua, transporte-; los despido en el sector público; y la devaluación del 30 % en diciembre, fueron elementos que echaron leña al fuego. Es en esta coyuntura que la oposición presentó en el parlamento una ley anti-despidos, que tendría una vigencia de seis meses y llevaría aparejada la doble indemnización para el despido sin causa. Aprobada la semana pasada, el gobierno anunció su veto.

Una prerrogativa constitucional que, sin embargo, desató la furia de la oposición, sobre todo del núcleo duro del kirchnerismo. Es el primer veto de Macri a una ley aprobada en el parlamento, donde tiene minoría. Néstor Kirchner y Cristina Fernández también vetaron leyes: lo hicieron en 54 casos, teniendo mayoría parlamentaria.

El presidente Macri argumentó que una ley de esa naturaleza no serviría más que para espantar la inversión. El mismo argumento que usó en 2010 la ex presidente, Cristina Fernández, cuando se lo pidieron los sindicatos. En ese momento, la ex presidente dijo que una ley de ese tipo iba a tener efectos totalmente opuestos a los objetivos perseguidos: “¿Qué dije entonces? No, no voy a sacar ninguna norma, que lo único que va a hacer es asustar al capital, que es lo más asustadizo que hay”.

Gobierno y oposición discuten también si hay una verdadera crisis ocupacional. Entre diciembre y febrero pasados se habrían perdido 19.938 puestos de trabajo en el sector privado, según datos oficiales. La devaluación de enero de 2014 habría provocado más desempleados que la actual. En cuanto a los despidos en el sector público, el ejecutivo argumenta que son consecuencia de la política del gobierno anterior de llenar de militantes la administración pública. Durante los 12 años de gobiernos kirchneristas entraron a trabajar para el Estado 1,4 millones de personas, que compensaron la falta de creación de empleo en el sector privado, que se había estancado en el 2008.

Las caras de la crisis se ven por todas partes. Aumentó de manera importante la cantidad de gente que acude a comedores populares, donde diversas organizaciones dan de comer gratis y que se están viendo desbordados. Para Cáritas, que tiene 1.500 comedores en todo el país, la situación de crisis comenzó hace dos años. Y es evidente para cualquiera que recorra las calles de Buenos Aires cómo aumentó el número de personas en situación de calle. Aunque las clases más desfavorecidas son las más golpeadas, también la clase media se está ajustando el cinturón a la hora de todo tipo de gastos, incluyendo el cambio de comportamiento en las compras del supermercado. De las cinco centrales sindicales existentes, algunas anuncian próximas medidas de fuerza.

En la provincia de Buenos Aires, la más poblada del país, la gobernadora, María Eugenia Vidal, aumentó las ayudas sociales y entrega 400.000 toneladas de alimentos para comedores sociales. Los piquetes por protestas en las calles aumentaron y solo en la capital hubo un promedio de 2,5 por día, lo que representa un aumento del 8% respecto al año anterior.

El delicado panorama social de la Argentina es interpretado desde el gobierno como la consecuencia del sinceramiento de la economía y la pesada herencia del gobierno anterior. En 2015, los subsidios al gas y la electricidad fueron más de 15.000 millones de dólares, mientras que los destinados al transporte fueron de otros 5.000 millones. Sumando ambas cifras se llega a casi el 50 % del déficit del PIB en el 2015.

A esto hay que sumar el fin del viento de cola en la economía, con el precio de la soja a mitad de su récord histórico, que llegó a 600 dólares la tonelada. A esto hay que sumar la crisis en Brasil y el desaceleramiento de la economía en China, dos de los principales socios comerciales de Argentina.

El gobierno anunció algunas medidas sociales para evitar el estallido. Aumentó el salario mínimo y el seguro de desempleo, anunció obras públicas millonarias y subió los montos de las principales ayudas sociales. Habrá una devolución del 15 % del IVA de la canasta básica a los sectores más postergados, que además pueden acogerse a tarifas sociales para pagar los servicios básicos. En el caso de la Asignación Universal por Hijo, además, se amplió el número de beneficiarios, incluyendo a los autónomos, los trabajadores en negro y los temporeros.

Todavía no hay datos estadísticos oficiales sobre pobreza, inflación y otras variables, ya que el INDEC (Instituto de Estadísticas y Censo) está siendo reestructurado después de que el gobierno anterior destruyese su credibilidad. A partir de enero de 2007 comenzó a divulgar informes inverosímiles. Especialmente los de inflación, que según estudios privados era el doble de lo publicado. Las estadísticas de pobreza se dejaron de publicar a principios de 2013, con el argumento de que era estigmatizante. El último informe oficial conocido, durante el gobierno de Cristina Fernández, decía que Argentina tenía un 4,7 % de pobres, menos que Alemania.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Rusia abrirá su bolsa petrolera en rublos

Dom, 22/05/2016 - 17:25
Alfredo Jalife-Rahme, La Jornada

Antecedentes: los intentos aislados, desordenados y descoordinados por cesar la dependencia global al control hegemónico comercial del crudo en las plazas de Nueva York y Londres, así como su unilateral cotización concomitante en dólares, han sido sofocados hasta ahora en forma exitosa por EEUU y su apéndice británico.

Por ahora quedó en el olvido –quizá como parte del arreglo exitoso entre EEUU e Irán– el proyectado lanzamiento de una bolsa iraní en la isla de Kish en el golfo Pérsico (http://goo.gl/8BhHmV) que se quedó en una inexplicable primera fase inoperante (http://goo.gl/jk6wVN).

La rebelión en la granja de las entidades medio orientales que osaron intentar desprenderse de la dependencia energética del control de EEUU ha sido sofocada con fuego y sangre, lo cual llevó al ahorcamiento del mandatario iraquí Saddam Hussein, quien tuvo la osadía de desear la cotización del petróleo en euros en lugar de dólares, y la sodomización (literal) del mandatario libio Muamar Khadafi, quien se atrevió a proyectar el lanzamiento del dinar-oro, sin contar el estruendoso fracaso del fallido lanzamiento del gulfo, la divisa común de las petromonarquías árabes (http://goo.gl/UZ6XUc).

Con un alto riesgo a su seguridad, Irán y Venezuela, miembros de la agónica OPEP, reclaman desde hace buen tiempo –en forma temeraria al confrontar el supremacismo energético anglosajón– cotizar la comercialización del petróleo en otras divisas ajenas al control del dólar estadounidense.

Hechos: desde hace 10 años ya había advertido que Rusia cocinaba la idea de lanzar su bolsa petrolera que ahora cobra un inusitado vigor mediante el San Petersburg International Mercantile Exchange (Spimex).

La novedad radica en que su sede será nada menos que San Petersburgo, la mirífica ciudad más occidental de Rusia y sitio natal del grupo que gobierna hoy el Kremlin (Putin, Medvedev, Patrushev, Sechin, etcétera).

En forma interesante, el mandamás de Spimex es nada menos que Igor Sechin (http://goo.gl/NwFVIh), quien ha sentenciado la muerte de la OPEP, víctima sobre todo de la viciosa confrontación entre Irán y Arabia Saudita (http://goo.gl/VlT7EZ).

En su ya célebre entrevista a la agencia británica Reuters, Sechin, muy cercano al zar Vlady Putin, arguye el fin de la influencia de la OPEP en el mercado petrolero y exhorta que Rusia debe abandonar la esperanza que los precios puedan ser fijados por fuerzas diferentes al requilibrio del mercado, cuando “ahora los factores cruciales que influyen el mercado son las finanzas, la tecnología y la regulación. Podemos ver esto con el ejemplo del petróleo de esquisto (shale oil) que se volvió una poderosa herramienta de influencia en el mercado global (http://goo.gl/7SLozE)”.

Hoy, mediante la bolsa petrolera Spimex, Rusia pretende competir con el duopolio anglosajón del Nymex y el IPE, con sedes en Nueva York y Londres respectivamente: ambas sedes propiedades catastrales del binomio energético-bancario de las trasnacionales estadOunidenses y británicas.

Eduard Gismatullin, de Bloomberg, comenta que Putin implementa su sueño de hace una década con la cotización del propio petróleo de Rusia que tiene la esperanza de acabar con la dependencia de la evaluación de las agencias occidentales cuando le será otorgado a los mercaderes foráneos acceso directo a Spimex. El objetivo consiste cesar la cotización del oro negro en dólares estadOunidenses, que se realzará en rublos, además de “incrementar los ingresos del crudo en la variedad de los Urales al desconectar el mecanismo de fijación de precios mediante el “punto de referencia (benchmark)” del petróleo de la variedad Brent del mar del Norte, el más usado del mundo.

Por cierto, el petróleo del mar del Norte se encuentra en franco declive frente a la pletórica variedad de los Urales.

Gismatullin rememora los esfuerzos previos de China –que con Rusia intenta cambiar la cotización global del crudo– quien compite con EEUU como el mayor importador de petróleo y quien ha dilapidado dos décadas intentando introducir sus propios contratos futuros de petróleo, esperados para este año.

La cotización de los contratos de futuros de petróleo de China en la plaza de Shanghái sería en su ascendente divisa, el renminbi/yuan que se internacionaliza en forma gradual.

Rusia –que conste, una superpotencia nuclear– se queja del exagerado descuento que le asestan los mercados anglosajones a la variedad del crudo ruso de los Urales frente a los mejores precios que descuelga la variedad del mar del Norte evaluada por la agencia Platts, con sede en Londres y filial de Mc-Graw Hill Financial, dueña de la sesgada calificadora Standard and Poor’s: ¡Todo queda en famiglia!

Los tentáculos de Platts/Mc-Graw Hill Financial/Standard and Poor’s son perturbadores: desde el griego-británico-estadOunidense John Negroponte, zar del espionaje de EEUU, hasta el itamita Pedro Aspe, arquitecto de la entrega del petróleo mexicano. Mejor aquí me detengo.

Gismatullin aduce que la bolsa Spimex mejoraría la cotización del crudo ruso y ayudaría a las empresas domésticas a generar ingresos adicionales en su comercialización.

Conclusión: no faltan analistas interesados, muy dependientes de los mercados anglosajones competidores en Nymex y el IPE (Londres), como Eugene Lindell, de JBC Energy Gmbh (con sede en Viena), quienes expresan su temor sobre el alto grado de involucramiento del gobierno ruso en el sector petrolero, lo cual pondría en tela de juicio los alcances de Spimex para un mejor marco de referencia comercial de parte de algunos mercaderes bursátiles.

Hace 10 años, el Nymex ya había intentado colocar los contratos a futuros del crudo ruso, lo cual resultó infructuoso debido a su impopularidad entre los mercaderes bursátiles adiestrados operativa e ideológicamente en la plaza de Nueva York.

Con la poderosa cobertura militar y de su élite gubernamental, hoy el Kremlin intenta ponderar su suerte mercantil de su crudo (la variedad de los Urales) en la plaza de San Petersburgo para abrir una temeraria bolsa petrolera, que al parecer cuenta con la subrepticia bendición china de la plaza de Shanghái, y así competir con el mercado discrecional de Nueva York y Londres que cotizan el petróleo ajeno a su antojo geopolítico y geofinanciero, más que libremente comercial.

Su efecto, en caso de ser positivo, tendría profundas repercusiones también en las cotizaciones tanto del dólar estadounidense –que cesaría su legendaria cuan perniciosa hegemonía sobre el control mercantil/financiero del mercado petrolero global a los dos lados del Atlántico norte desde Nueva York hasta la City (Londres)– como del rublo, la alicaída divisa rusa tan vapuleada desde el reciente desplome artificial y anómalo del oro negro, que detendría su caída libre para empezar a gozar de mayor aceptación en los mercados.

La suerte del rublo está impregnada en el crudo ruso que también está correlativa y proporcionalmente vinculado a la fortaleza de la divisa rusa: ambos se retroalimentan en forma positiva y bidireccional frente a la asfixiante hegemonía del superdólar estadounidense.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

La caza de brujas macartista de los años cuarenta en EEUU y ahora en España

Dom, 22/05/2016 - 09:30
Vicenç Navarro, Público

El pasado domingo 8 de mayo, día lluvioso, fuimos mi esposa y yo al cine a ver la película Trumbo, que es la historia de la caza de brujas en Hollywood (centro de la industria cinematográfica de EEUU), centrándose en la figura de unos de los afectados más directamente por aquella página oscura de la historia de EEUU, cuando, bajo la dirección del comité del Congreso llamado House Un-American Activities Committee y del Permanent Subcommittee on Investigations del Government Operations Committee del Senado presidido por el tristemente famoso Joseph McCarthy, se intentó exitosamente suprimir las voces críticas con el capitalismo estadounidense, presentándolas como agentes de la Unión Soviética, país que había pasado de ser aliado de EEUU en la lucha contra el nazismo a ser su enemigo número 1 con la aparición de la Guerra Fría a mediados de los años cuarenta. En todo el país, incluyendo en Hollywood, personas de militancia o simpatías comunistas (como fueron la mayoría de voluntarios en las Brigadas Internacionales que lucharon en España defendiendo la democracia española frente al fascismo) fueron encarceladas y expulsadas de su trabajo, pasando a ser brutalmente silenciadas y marginadas en su propia sociedad.

La película narra la vida de una de ellas, el guionista Dalton Trumbo, que de ser uno de los guionistas más conocidos y mejor pagados en Hollywood, pasó a perderlo todo, a ser encarcelado y a tener que trabajar de manera clandestina, bajo otro nombre. Es probable que al espectador español la película basada en este personaje le diga poco. Pero es importante que se sepa lo que fue el macartismo y lo que supuso la Guerra Fría, que algunos están intentando reavivar ahora, tanto en EEUU como en España.

Trumbo es una buena película y aconsejo al lector que vaya a verla. Pero es una lástima que no cubra el período en el que Dalton Trumbo (que nació el 9 de diciembre de 1905 y murió el 10 de septiembre de 1976) vivió exiliado en México, porque allí trabajó también con Luis Buñuel en sus películas “The Young One” y “Robinson Crusoe”, y fue allí también donde conoció, además de a Buñuel, a Bertolt Brecht, Miguel Covarrubias, B. Traven, Marilyn Monroe, Frida Kahlo, Diego Rivera y Nieves Orozco, además de interactuar con republicanos españoles exilados en México. Esta dimensión habría hecho más interesante para el público español la vida de Trumbo.

La represión contra los miembros de las Brigadas Internacionales que lucharon en contra del fascismo en España Que la película se centre en un personaje famoso tiene la desventaja de que no informa sobre la represión masiva que sufrieron miles de personas desconocidas, es decir, la represión de gente normal y corriente, que no tenían la prominencia de los directores y guionistas de Hollywood. Entre estas personas la represión fue brutal. Yo lo pude ver en EEUU el año 1965, cuando, invitado por la Johns Hopkins University, llegué a aquel país para integrarme a aquel centro académico. Me explicaré.

Mi padre, que luchó para defender la República Española y perdió la guerra, nos había pedido a nosotros, sus hijos, que si a lo largo de nuestra vida y viajes encontrábamos a alguien que hubiera luchado en las Brigadas Internacionales, le invitáramos siempre a nuestra casa, ofreciéndole siempre el agradecimiento por su lucha contra el fascismo y en defensa de la República democrática. De ahí que, cuando llegué a EEUU en 1965, intenté ver y saludar a alguien que hubiera sido miembro de las Brigadas Internacionales. Y no fue nada fácil. En realidad me costó muchísimo. Y cuando, por fin, encontré a uno, un hombre que distribuía la leche a las siete de la mañana cada día a los hogares de un barrio de Baltimore, este desconfió mucho de mí. ¿Por qué quería yo verle? Cuando le expliqué que para mí él era un héroe, que quería saludarle y agradecerle su defensa de la República Española, comenzó a relajarse y a contarme su vida. Y así pude saber de una represión horrible. Un indicador de ello es que todavía entonces no quería que diera a conocer su nombre.

Había sido miembro del Partido Comunista, y como miles de ellos, fue a ayudar a la República Española en las Brigadas Internacionales. Más tarde, al volver a EEUU, los miembros de la Brigadas Internacionales fueron marginados y más tarde, perseguidos, en una represión que incluyó la cárcel en muchos casos, y la imposibilidad de encontrar trabajo. Fueron personas vetadas, además de marginadas, y muchas de ellas cambiaron su nombre. La Guerra Fría, que más que fría fue caliente dentro de EEUU, supuso una persecución brutal hacia cualquier voz crítica con un sistema capitalista sin guantes, de una dureza que en muchas dimensiones, por cierto, continúa ahora. El capitalismo de EEUU continúa sin guantes. Un dato poco conocido es que en aquel país, el 42% de las personas con enfermedades terminales están preocupadas, además de tener que enfrentarse a la muerte, por cómo ellos o sus familiares pagarán sus facturas médicas.

Los miembros de las Brigadas Internacionales fueron prematuros antinazis Fue a partir de este contacto que fui conociendo a miembros del Partido Comunista de EEUU, personas que mostraban un extraordinario compromiso político y que, en condiciones de casi clandestinidad, estaban siempre participando en cualquier lucha por los derechos laborales, sociales y civiles en aquel país. Los reconocí cuando estuve asesorando al reverendo Jesse Jackson (discípulo predilecto de Martin Luther King) en los años ochenta, cuando este estableció el movimiento Rainbow Coalition (la Coalición Arcoíris), que reunió en un movimiento a todas las fuerzas progresistas del país, desde los sindicatos hasta los movimientos pro derechos civiles de las minorías, incluyendo también el movimiento feminista Now y el movimiento ecologista. Tuve así la oportunidad de conocer a la persona que pensé era la más discriminada en EEUU, la Sra. Meredith Mercer, discriminada por ser negra, por ser mujer, por ser anciana (tenía 78 años), por vivir en Mississippi (el sur conservador y racista profundo) y por ser miembro del Partido Comunista. Era difícil reunir más condiciones discriminatorias.

Fueron personas como ella, gente de gran compromiso y de gran dedicación a mejorar su país, las que consiguieron, con otras fuerzas políticas, conquistar un gran número de derechos laborales y sociales en EEUU. De ahí que, aun cuando fui crítico con la dirección de tal partido (sobre todo por su gran apoyo acrítico a la Unión Soviética -donde mis libros críticos con aquel régimen fueron prohibidos-), siempre saludé el nivel de compromiso y dedicación al bienestar de la clase trabajadora de su país que sus miembros expresaron, compromiso digno de elogio. Fue precisamente Martin Luther King quien, una semana antes de ser asesinado, les homenajeó indirectamente, indicando que la lucha central en EEUU era la lucha de clases, rindiendo tributo a todos aquellos que en este conflicto estaban al lado del mundo del trabajo frente al mundo del capital, siendo los comunistas estadounidenses los que se distinguieron en esta lucha. Y fue en la inauguración de la Presidencia del Sr. Obama, un afroamericano, cuando por primera vez, y en su presencia, Pete Seeger (que había sido miembro del Partido Comunista) y Bruce Springsteen (que fue su alumno) cantaron por primera vez la canción completa, incluidas las partes que en su momento habían sido prohibidas del himno de las izquierdas estadounidenses, This Land is Your Land, escrito por Woody Guthrie de puño y letra, el cantante del Partido Comunista de los años treinta. La película Trumbo es un homenaje a todos ellos.

El nuevo macartismo ahora en España Lo cual me lleva a hablar de España, donde hay una avalancha en contra de la alianza de Podemos con IU, presentando a IU como comunistas peligrosos y/o anticuados, siempre utilizando el término comunista como un insulto, intentando reavivar la narrativa utilizada por la dictadura fascista que asfixió España durante casi cuarenta años. No deja de ser paradójico que las derechas en este país, herederas en su mayoría de las derechas que establecieron una dictadura, apoyada por Hitler y Mussolini, tengan la desfachatez, hoy, en el año 2016, de utilizar el término “comunista” como un término derogatorio, pues tal partido lideró la resistencia antifascista en contra de la dictadura. Es más, siempre que ha habido una movilización en defensa de la gente que se gana el pan con el sudor de su frente, he visto que había comunistas entre los que organizaban y ayudaban a estas movilizaciones, acciones que cualquier demócrata debería aplaudir. En cambio, en sentido opuesto, siempre veo que detrás de las políticas neoliberales que han hecho tanto daño hay los mismos grupos e intereses fácticos que también en su día trajeron la dictadura, y que más tarde han ido defendiendo políticas que han hecho un daño tremendo a las clases populares. Independientemente del mérito o demérito de la ideología que sustentan, los comunistas merecen un agradecimiento, pues no hay duda de que sin ellos y ellas España estaría hoy peor, una observación que lamento no poder hacer sobre las derechas con escasísima conciencia democrática en este país, tanto en el pasado como hoy. Los que deben avergonzarse de su pasado e historia son las derechas, no las izquierdas, incluyendo las enraizadas en la tradición comunista. Ni que decir tiene que tal tradición hizo errores que deben criticarse, labor a la que he contribuido. Pero los elementos positivos son mucho mayores que los negativos, lo cual es precisamente opuesto en el caso de las derechas. Y si no se lo creen, lean la historia real de España (incluyendo Cataluña) y lo verán.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

La lucha contra la siguiente crisis financiera global

Dom, 22/05/2016 - 07:15
Robert Shiller, Project Syndicate

¿Qué es lo que las personas quieren decir cuando critican a los generales por “pelear la guerra anterior y no la actual”? No se dice esto porque, alguna vez, los generales piensen que ellos van a enfrentar los mismos sistemas de armas y los mismos campos de batalla que la vez anterior. Ciertamente, sus conocimientos no permitirían un razonamiento de este tipo. El error, en la medida en la que los generales lo cometen, debe darse en un nivel más sutil. Los generales a veces son lentos en cuanto a empezar a elaborar planes y artillería para esos nuevos sistemas de armas y campos de batalla. Y lo que es también de igual importancia, en algunas ocasiones los generales suponen que la situación psicológica pública, así como las narrativas que influyen el estado de ánimo que es tan importante en el logro de la victoria, son iguales a las que se tenían durante la guerra inmediatamente previa.

Esto también es cierto para los reguladores cuyo trabajo es prevenir las crisis financieras. Por las mismas razones, puede que sean lentos cuando se trata de cambiar en respuesta a las nuevas situaciones. Ellos tienden a ser lentos para adaptarse a la evolución de la situación psicológica pública. La necesidad de una regulación depende de la percepción pública de la última crisis, y, tal como George Akerlof y mi persona sostenemos en nuestro libro Animal Spirits, estas percepciones dependen en gran medida de narrativas populares cambiantes.

Los últimos informes de avance del Consejo de Estabilidad Financiera (FSB, siglas en inglés) en Basilea describen mejoras definitivas en los reglamentos financieros que refuerzan la estabilidad en 24 de las economías más grandes del mundo. Su “Tablero de instrumentos” tabula el progreso en 14 áreas regulatorias distintas. Por ejemplo, el FSB otorga altas puntuaciones a todos los 24 países en la implementación de los requerimientos de capital basados ​​en el riesgo de Basilea III.

Pero la situación no es del todo tranquilizadora. Puede que estos requerimientos de capital basados ​​en el riesgo no sean lo suficientemente altos, tal como Anat Admati y Martin Hellwig razonan en su influyente libro The Bankers New Clothes. Y, se ha tenido un avance mucho menor en una docena de otras áreas regulatorias tabuladas por el FSB.

Considere, por ejemplo, las normas relativas a los fondos de mercado de dinero, fondos que, de acuerdo con el FSB, sólo unos pocos países han desarrollado desde el año 2008. Los fondos con dinero de mercado son una alternativa a los bancos para guardar el dinero propio, y ofrecen tasas de interés algo más altas, pero sin el seguro que protege los depósitos bancarios en muchos países. Al igual que con los depósitos bancarios, los inversores pueden sacar su dinero en cualquier momento. Y, al igual que en el caso de los depósitos bancarios, los fondos podrían estar sujetos a una corrida si un gran número de personas tratan de retirar su dinero al mismo tiempo.

El 16 de septiembre de 2008, unos días después de que comenzara la corrida del banco estadounidense Washington Mutual y el día después de que se anuncie la quiebra de Lehman Brothers, un importante fondo de mercado de dinero de Estados Unidos, Reserve Primary Fund, que había invertido en la deuda de Lehman, se encontró en serios problemas. Con activos por un total menor a aquel que debía a los inversores, el fondo parecía estar al borde de una corrida. A medida que aumentó el pánico entre el público, el gobierno federal, por temor a una gran corrida en otros fondos de mercado de dinero, garantizó todos estos fondos por el período de un año, a partir del 19 septiembre de 2008.

La razón por la que esta corrida era tan alarmante como para necesitar de apoyo gubernamental sin precedentes se deriva de las narrativas subyacentes. De hecho, el Reserve Primary Fund no perdió todo. Se limitó a “fraccionar el dólar”, lo que significa que no pudo pagar un dólar por un dólar en libros; pero aún pudo pagar $ 0,97 por cada dólar. Entonces, ¿por qué una crisis? Después de todo, los depositantes bancarios regularmente pierden más cuando la inflación inesperada erosiona el poder adquisitivo real de sus ahorros (sólo el valor nominal de los depósitos está asegurado). Pero, las narrativas no se centran en eso. La pérdida de valor real debido a la inflación no ha sido un tema importante de la narrativa pública en EEUU durante décadas, debido a que la sostenida estabilidad de precios hizo que las personas se olvidaran de dicha pérdida de valor real.

Pero, las personas no se han olvidado de la Gran Depresión de la década de 1930, a pesar de que la mayoría de las personas que están vivan hoy no habían nacido aún en aquel entonces. En el año 2008, se recicló la narrativa de la Gran Depresión en todas partes, con todas sus coloridas historias de pánico financiero y multitudes enardecidas que se reunían en los alrededores de bancos cerrados. Además, autoridades que son dignas de confianza parecían decir, una y otra vez, que tales hechos eran históricamente remotos y no podía volver a ocurrir. En el enojado espíritu del período 2008, la reacción del público ante un evento relativamente menor tomó proporciones impresionantes.

La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos tardó casi seis años tras la crisis para reducir la vulnerabilidad de los fondos de mercado, mediante la exigencia en el año 2014 de un “NAV flotante” (valor neto de los activos) (NAV, siglas en inglés), lo que significa que los principales fondos de mercado de dinero ya no prometen pagar un dólar por el valor nominal de un dólar. Ellos le pagan cualquiera fuese la participación del depositante en las cuentas. Esto no ofrece garantías a los inversores de fondos frente a pérdidas. Sin embargo, esta forma plausible ayudará a evitar una corrida, porque esto significa que la retirada repentina de algunos depósitos no dañará las cuentas de otras personas quienes no retiraron sus dineros.

El marco normativo internacional desde el año 2008 ha cambiado y ha mejorado, pero ninguno de esos cambios puede anticipar todos los tipos de cambios en las narrativas que subyacen a los espíritus animales públicos. Los reguladores pudieron haber impuesto un NAV flotante décadas atrás; no lo hicieron porque no previeron una narrativa que iría a desestabilizar a los fondos de mercado de dinero. No se podía haber esperado que las autoridades regulatorias pronostiquen la atención pública repentina al riesgo recién descubierto de corridas en empresas financieras no bancarias.

Mientras que tengamos un sistema económico que produce crecimiento mediante la retribución a participantes e inversores inspirados, vamos a enfrentar el riesgo de que las opiniones e historias adversas puedan abrumar repentina y temporalmente la inspiración. Los reguladores deben contrarrestar los riesgos implícitos dentro de estructuras intrínsecamente desestabilizadoras, tal como ocurrió en los fondos de mercado de dinero. Sin embargo, las regulaciones más urgentes siempre serán aquellas específicas al tiempo y contexto, debido a que cambian las narrativas. Y, la forma cómo estas narrativas resuenan con el público puede revelar, una vez más, grietas en la armadura financiera.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

La nueva crisis financiera tendrá serias consecuencias en los países avanzados

Sáb, 21/05/2016 - 20:09

La próxima crisis financiera global ya ha empezado y conllevará graves consecuencias a los países desarrollados, sostiene el experto inversor Jim Rogers, quien ha predicho cada una de las grandes crisis financieras que se han producido en las últimas décadas. Rogers auguró que se vaporizarán cientos de billones de dólares de riqueza, y declinarán o desaparecerán muchas viejas instituciones, partidos políticos, gobiernos y costumbres.

Estados Unidos, el país más endeudado del mundo, pagará un alto precio por ello junto con el resto de los países desarrollados occidentales, señaló el financista, citado por 'Wall Street Daily'. Los indicadores económicos clave que aportan a la inevitabilidad del colapso son la acumulación masiva de la deuda y la inyección de dinero a los mercados. Rogers señaló que la impresión de dinero sin cesar "corrompe la moneda". Otro factor que se añade a esta perspectiva lúgubre es la expansión de derivados ―desde 500 billones de dólares en 2008 hasta 1.200 billones este año, según el FMI.

"Vamos a tener un periodo en el que la gente, los países y las sociedades que producen bienes reales, van a heredar la Tierra". En este contexto, según su opinión, prosperarán "las naciones que valoran el trabajo y el ahorro", como las asiáticas. Jim Rogers, de 73 años, es uno de los inversores más conocidos del mundo, junto con Warren Buffet y George Soros. En la década de 1970 fundó el Quantum Fund con Soros. Actualmente vive en Singapur y es el presidente de Rogers Holdings y Beeland Intereses, Inc.Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Brasil: ¿golpe de Estado o fiasco?

Sáb, 21/05/2016 - 16:51

Immanuel Wallerstein, La Jornada

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, estará suspendida de su cargo mientras esté sometida a juicio por parte del Senado. Si se le encuentra culpable será retirada del cargo, que es lo que se entiende en Brasil por enjuiciamiento. Todos los que han estado intentado seguir los últimos meses de maniobras políticas, incluso los brasileños, pueden tener excusa de estar algo confundidos por las tantas vueltas que ha dado el proceso.

¿Cuál es el punto aquí? ¿Es éste un golpe de Estado constitucional, como le ha llamado en repetidas ocasiones la presidenta? ¿O es un acto legítimo que apela a la responsabilidad de la presidencia por las graves fechorías de ella y de miembros de su gabinete y asesores, como alega la oposición? Si es esto último, ¿por qué ocurre esto apenas ahora y no, digamos, durante el primer periodo de Rousseff en la presidencia, antes de que fuera electa con tanta facilidad en 2015 con un margen significativo?

Rousseff es parte del Partido dos Trabalhadores (PT), que ha sido encabezado durante mucho tiempo por su predecesor en el cargo, Luiz Inácio Lula da Silva (Lula). Un modo de ver estos eventos es como parte de la historia del PT –su llegada al poder y ahora su salida del poder (algo que es bastante probable).

¿Qué es el PT y qué ha representado en la política brasileña? El PT se fundó en 1980 como un partido opuesto a la dictadura que había gobernado Brasil desde el golpe de 1964. Era un partido socialista y anti-imperialista, que reunía a grupos marxistas, asociaciones civiles, como la Central Única dos Trabalhadores (CUT), el Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra (Los Sin Tierra o MST) y movimientos católicos persuadidos de la teología de la liberación.

Desde el punto de vista tanto de los militares como de los tradicionales partidos del establishment en Brasil, el PT era un peligroso partido revolucionario, que amenazaba las estructuras conservadoras económicas y sociales del país. Estados Unidos consideró su anti-imperialismo como algo dirigido primordialmente a contrarrestar el papel dominante de Estados Unidos en la política de América Latina, lo que en realidad era así.

No obstante, el PT no buscó el poder a través de una insurrección guerrillera, sino más bien mediante elecciones parlamentarias sostenidas y respaldadas por manifestaciones extra parlamentarias. Le llevó cuatro elecciones presidenciales el llevar finalmente a un candidato del PT (Lula) al cargo, lo que ocurrió en 2003. El establishment brasileño nunca esperó que esto ocurriera y nunca aceptó que posiblemente pudiera continuar. Y tal vez han empeñado todos sus esfuerzos desde entonces a derrocar al PT. Abrieron una brecha grande en 2016. Los historiadores del futuro podrán muy bien ver el periodo 2003-2016 como los 15 años de interludio del PT.

¿Qué ocurrió, de hecho, en este interludio? El PT en el cargo fue bastante menos radical de lo que sus oponentes temían, pero lo suficiente radical como para hacerlos desear, implacables, su destrucción, no sólo como los detentadores del cargo presidencial, sino como un movimiento con un lugar legítimo en la política brasileña.

Si el PT fue capaz de llegar al poder electoral en 2003, fue debido a la combinación del creciente atractivo de su programa y su retórica, y de la caída de la fuerza geopolítica de Estados Unidos. ¿Y qué hizo el PT con su periodo en el cargo? Por un lado buscó socorrer a los estratos más pobres de Brasil mediante un programa redistributivo conocido como Fome zero (Hambre cero), que incluía la Bolsa familia (estipendio familiar), que de hecho mejoró el nivel del ingreso y redujo las enormes inequidades que sufría Brasil.

Además, la política exterior brasileña bajo el PT marcó un viraje significativo de la histórica subordinación de Brasil a los imperativos geopolíticos de Estados Unidos. Brasil asumió el liderazgo en la creación de estructuras autónomas latinoamericanas que incluían a Cuba y excluyeron a Estados Unidos y Canadá.

Por otra parte, las políticas macroeconómicas permanecieron bastante ortodoxas desde el punto de vista del énfasis neoliberal en las orientaciones de mercado de las políticas gubernamentales. Y las múltiples promesas del PT relativas a la prevención de la destrucción ambiental nunca se implementaron seriamente. El PT tampoco llevó a cabo sus promesas de una reforma agraria.

En resumen, su desempeño como movimiento de izquierda fue una bolsa mezclada. El resultado es que la deserción de grupos dentro del partido y en las más amplias alianzas políticas fue constante. Esto debilitó su posición e hizo posible que en 2015 los enemigos del PT instrumentaran un plan para destruirlo.

El escenario fue simple. Se centró en cargos de corrupción. La corrupción ha sido masiva y endémica de la política brasileña, y las figuras importantes del propio PT no estuvieron exentas, en modo alguno, de estas prácticas. La única persona que no estuvo sujeta a tales cargos fue Dilma Rousseff. ¿Qué había que hacer? La persona que tomó a su cargo la conducción del proceso de enjuiciamiento, el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha (un cristiano evangélico), fue también retirado de su cargo al ser acusado de corrupción. ¡No importa! El proceso continuó sobre la base de que Dilma Rousseff faltó a su responsabilidad de contener la corrupción. Esto hizo que Boaventura dos Santos Sousa resumiera la situación diciendo que una política honesta era sacada del cargo por los más corruptos.

Rousseff ha sido suspendida del cargo y su vicepresidente, Michel Temer, asumió el cargo como presidente interino, y de inmediato designó un gabinete de extrema derecha. Lo más probable es que Rousseff sea sometida a juicio político y se le retire permanentemente del cargo. Ella no es el objetivo real. El objetivo es Lula. Bajo la ley brasileña, ningún presidente puede seguir en el cargo por más de dos periodos sucesivos. Ha sido la expectativa de todo el mundo que Lula sea de nuevo el candidato del PT en 2019.

Lula ha sido el político más popular de Brasil en mucho tiempo. Y aunque su popularidad se haya empañado en alguna medida por el escándalo de corrupción, parece mantenerse con la suficiente popularidad como para ganar las elecciones. Así que las fuerzas de la derecha, de hecho, intentarán acusarlo de corrupción y, por tanto, tornarlo inelegible para competir.

¿Qué pasará entonces? Nadie lo sabe de cierto. Los políticos de la derecha lucharán entre ellos por la presidencia. El ejército puede decidir una vez más tomar el poder. Lo que es seguro es que el PT está acabado. El PT buscó ejercer su poder como un gobierno centrista, balanceando su programa. Pero el serio déficit presupuestal y la caída de los precios mundiales del crudo y de otras exportaciones brasileñas ha desilusionado a un amplio espectro de sus votantes. Y como en muchos otros países de la actualidad, el descontento masivo conduce al rechazo de la política centrista normal.

Lo que podría hacer un movimiento sucesor del PT es retornar a sus raíces como un movimiento anti-imperialista consistente. Esto no será más fácil de lo que le fue al PT en 1980. La diferencia entre 1980 y ahora es el grado en que el sistema-mundo está en crisis estructural. La lucha es mundial y la izquierda brasileña puede jugar un papel central en él o deslizarse a la irrelevancia y la miseria nacional.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

La crisis de los refugiados

Sáb, 21/05/2016 - 02:01
Noam Chomsky, Alainet

En algunos países existe una verdadera crisis de refugiados. En Líbano, por ejemplo, donde al menos un cuarto de la población consiste en refugiados de Siria,​han recibido ​​esta ola de gente desesperada después de otra que les había llegado desde Palestina y desde​Irak. Otros países de la región, pobres y golpeados por los conflictos, también han debido dar refugio a inmensas cantidades de personas. Entre ellos Jordania y la misma Siria, antes de que se hundiese en un suicidio colectivo.

Sin embargo, los países que han sobrevivido a la crisis de los refugiados no son aquellos que han tenido alguna responsabilidad en la creación de la crisis. El actual fenómeno de los refugiados es, en gran medida, consecuencia de las acciones de los países ricos y poderosos, esos mismos que ahora llorisquean por el terrible peso que les producen unas pocas víctimas de la miseria, a los que fácilmente podrían echar una mano abriéndole las puertas.

La conocida invasión de Irak por parte de Estados Unidos y Gran Bretaña produjo el desplazamiento de cuatro millones de seres humanos, de los cuales la mitad huyó a los países vecinos. Los iraquíes continúan huyendo de su propio país, un país que ahora es uno de los más miserables sobre la Tierra después de una década de sanciones criminales seguidas de la masacre de los ricos y poderosos que devastaron y arruinaron el país y, por si fuese poco, iniciaron un conflicto sectario que ahora está destrozando el país y la región en mil pedazos.

No hay necesidad de volver a revisar el conocido rol que jugó Europa en África, que es de donde provienen las otras olas de refugiados, los que ahora deben pasar por el embudo creado por los bombardeos de Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos sobre Libia, acciones que no solo destruyeron el país sino que además lo dejó en las manos de milicias que ahora se combaten unas a otras.

Tampoco es necesario volver a recordar el historial de Estados Unidos en América Central, el que produjo terroríficas cámaras de exterminación de las cuales la gente ha intentado escapar desesperada, uniéndose ahora también a las victimas mexicanas del Tratado de Libre Comercio que virtualmente destruyó la agricultura en ese país, haciéndola inviable en una abierta competencia con la producción de los conglomerados agrícolas estadounidenses, fuertemente subsidiados por el gobierno federal.

La reacción de uno de los ricos y poderosos, Estados Unidos, es presionar a México para mantener alejadas de su frontera a sus propias víctimas, enviándolas de regreso sin misericordia, en aquellos casos en que la víctimas logran evadir los controles. La reacción del otro rico y poderoso, la Unión Europea, consiste en chantajear y presionar a Turquía para que mantenga a los sobrevivientes lejos de su fronteras y arree como ganado aquellos que logren escapar del horror hacia campamentos donde son tratados con brutalidad.

Entre los ciudadanos hay honrosas excepciones. Sin embargo, la reacción de los gobiernos es una desgracia inmoral, aun dejando de lado sus responsabilidades en la creación de las circunstancias que han llevado a toda esa gente a huir de sus tierras para salvar sus vidas.

Toda esta vergüenza no es algo nuevo. Basta con considerar solo el caso de Estados Unidos, el país más poderoso y privilegiado de la tierra, rodeado de ventajas incomparables. A lo largo de su historia les dio la bienvenida a los refugiados europeos para que se asentaran en sus tierras, aquellas tierras que antes habían sido tomadas con brutalidad, eliminando a las naciones nativas que antes las ocupaban. Todo eso cambió con la ley de inmigración de 1924, diseñada para excluir a judíos e italianos. No es necesario entrar en detalles. Aún después de la guerra, se les negó la entrada a aquellos sobrevivientes que todavía permanecían en campos de concentración. Ahora los gitanos están siendo expulsados de Francia hacia condiciones desesperantes en la Europa del Este, es decir, están expulsando a los descendientes de las víctimas del holocausto, si es que a alguien le importa.

La vergüenza persiste y no tiene límites. Sin duda, el tiempo para ponerle un punto final a todo eso ha llegado, sin el cual no podremos nunca alcanzar un mínimo de decencia y de civilización.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

La calculada conversión al neoliberalismo de Henrique Cardoso y su ambición de poder

Ven, 20/05/2016 - 19:05

Atilio Boron, Página12

La escena en un aula de la Flacso, Santiago de Chile, agosto de 1967. Los alumnos de las dos maestrías que se dictaban en aquel momento, una en Sociología y otra en Ciencia Política, esperan con entusiasmo la llegada de un nuevo profesor de economía: un joven exiliado brasileño, con impecables antecedentes de izquierda, que por primera vez dictaría un curso a nivel de posgrado. El director de la institución hace la presentación de rigor y poco después el profesor pasa a explicar su programa, cosa que hace en un buen “portuñol” y con marcado acento brasileño que servía para matizar la aridez de su discurso. El contenido y la bibliografía son rigurosamente marxistas, sin la menor fisura por la cual pudiera deslizarse alguna otra vertiente de pensamiento económico.

Cuando terminó su exposición un pesado silencio descendió sobre la sala. Yo era uno de los estudiantes y me llamó la atención el hermetismo teórico del programa. Había ya hecho un curso de Economía Política en la Argentina, en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, con la inolvidable Rosa Cusminsky, que luego del golpe de 1976 logró exiliarse en México y continuar con su labor docente en la UNAM. En el curso dictado por Rosa, una marxista “convicta y confesa”, como se declarara José Carlos Mariátegui, estudiamos por supuesto a Marx (algunos pasajes de El Capital, leímos con fruición Salario, Precio y Ganancia, ojeamos el Anti-Duhring) pero también vimos a John M. Keynes, Joseph Schumpeter, Joan Robinson, Arthur Pigou y John K. Galbraith. Rompí el silencio y, con mucho tacto, le pregunté al novel profesor si no iríamos a estudiar también la obra de algunos de estos autores que la buena de Rosa nos había hecho leer, en mi caso cuando aún no había cumplido 18 años. La respuesta me dejó helado, pues indignado, se volvió hacia mí y me dijo, con un tono amenazante y agitando con fuerza su dedo índice de la mano derecha: “Mire jovencito: si usted quiere perder el tiempo estudiando esa basura burguesa no tiene nada que hacer en mi curso”. Intimidados por la violencia verbal del profesor nadie tuvo la osadía de abrir la boca. Este comenzó a dictar su materia y yo ni siquiera me molesté en tomar notas, cosa que hago habitualmente.

Al terminar la clase me marché y nunca más regresé a su curso. Tuve suerte, porque en aquellos años Chile era la Atenas latinoamericana y completé mi formación económica de la mano de dos formidables maestros: Celso Furtado y Osvaldo Sunkel que dictaban sendos cursos en el Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile que, como era previsible, fueron muy superiores al que dictara mi censor. Este inició una notable carrera académica y política y debo reconocer que durante el gobierno de Salvador Allende fue un estrecho colaborador de su ministro de Economía, Pedro Vúskovic. Sé también que la pasó muy mal con el golpe de Pinochet y que a duras penas logró salir de Chile. Al igual que yo fue a Estados Unidos y obtuvo un doctorado en Economía en la prestigiosa Universidad de Cornell. Luego de eso pasó un tiempo en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton y tras catorce años de exilio regresó a Brasil, donde de la mano de su mentor y protector en Chile, Fernando Henrique Cardoso, llegó a ser diputado federal, senador, alcalde y gobernador de San Pablo y dos veces candidato a presidente, siendo derrotado una vez por Lula en el 2002 y otra vez por Dilma en el 2010. En su campaña presidencial del 2002 sus diatribas e infamias en contra de Hugo Chávez Frías adquirieron una lamentable notoriedad, y su inquina en contra de todo lo que tenga que ver con el chavismo, con el bolivarianismo y la revolución, persiste hasta el día de hoy, alimentada por su visceral odio al PT y a todo lo que se le parezca, culpable de su frustración política.

Su adhesión a la derechizada socialdemocracia brasileña y su calculada conversión al neoliberalismo como una ruta de ascenso para llegar, a como diere lugar, a la presidencia del Brasil acentuó aún más los rasgos de extrema intolerancia y dogmatismo que exhibiera en su juventud.

Hoy representa la versión más radical y tal vez más sofisticada –porque es una persona inteligente y dueña de una sólida formación intelectual–de la derecha brasileña. Su insaciable ambición de poder, esa que según Hobbes sólo cesa con la muerte, no sólo lo hizo arrojar por la borda aquello en lo que creía con fanático celo a finales de los sesentas sino que lo llevó a convalidar el escandaloso asalto al gobierno de Brasil de la mano de una pandilla de corruptos que merecerían estar en la cárcel de por vida. Pero con el ardor propio de los conversos a él no le importa nada y aceptó desempeñar un muy importante cargo en el gobierno de Michel Temer, posicionándose para intentar, por tercera vez, llegar a la presidencia del Brasil y así saciar su irreprimible obsesión. Este es el personaje que en la nota que publica el diario La Nación (Buenos Aires) prometió “limpiar de ideología la política exterior” del Brasil. Les presento a José Serra, mi profesor que no fue y hoy Canciller del gobierno golpista de Brasil.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Nuit Debout, el capitalismo y la ideología

Ven, 20/05/2016 - 12:57
Maciek Wisniewsk, La Jornada

Quizá lo más notable del movimiento Nuit Debout (noche de pie) es su esfuerzo de volver a hablar de los conflictos a partir de sus (verdaderas) causas económicas, sociales y políticas –al contrario de las explicaciones dominantes que parten de lo cultural, racial o religioso–, algo que ya estuvo presente en Europa al inicio de la crisis, pero que quedó desplazado por la contraofensiva ideológica de la reacción que valiéndose de algunos acontecimientos (atentados terroristas, crisis de los refugiados) y fomentando los discursos de islamofobia y terror, pretendía traer al sistema de vuelta a las tierras seguras.

2) Este esfuerzo es aún más notable en la medida en que se da durante el aún vigente estado de excepción instaurado tras los atentados yihadistas en París (13/11/15), algo que no le impidió desafiar las narrativas de guerra y miedo, desplazar al islam radical como el enemigo principal –un combustible para la xenofobia y la extrema derecha y un afán sistémico de estabilizarse mediante el fascismo– y poner en su lugar al capitalismo, provocando nerviosismo en la burguesía francesa.

3) En este sentido, la presentación de la neoliberal reforma laboral –el catalizador del movimiento– en un clima de choque, militarización y vigilancia masiva confirma tanto la clásica fórmula de Naomi Klein sobre la diseminación del neoliberalismo, como el grado de penetración del socialismo francés por esta ideología que bordea la orwellización (cuando las palabras llegan a significar su opuesto): trabajar el domingo es más libertad (¡sic!) y la izquierda debe apoyar más libertad (E. Macron, ministro de economía); el país necesita más flexibilidad y competividad y yo apoyo esta ley porque soy persona de izquierda (¡sic!) (M. El Khomri, ministra de Trabajo). 4) Frédéric Lordon: “en el sistema de ‘compartimientos’ la sociedad oculta la continuidad entre futuros y actuales trabajadores; los estudiantes –de los que muchos serán sólo precarios– son ‘formateados’ para entrar al mercado laboral, tomar sus créditos y jamás conocer a un obrero” (asamblea en Tolbiac, 30/3/16). Si bien la unión también es necesaria para su funcionamiento, lo único que el sistema es capaz de ofrecer son espectáculos reaccionarios, como el llamado de Hollande a la unión nacional tras los ataques terroristas ( El País, 18/11/15); la unión verdadera –convergencia de jóvenes, obreros y habitantes de banlieues, un postulado de Nuit Debout– es su pesadilla. 5) Desde sus inicios, el movimiento fue víctima de un apagón informativo: algunos de los grandes medios no le dieron ninguna cobertura, otros seguían el guión de tres pasos: “ignorar/desprestigiar (por ‘incoherente’, ‘disperso’, ‘violento’)/volver a ignorar” ( Counterpunch, 6/5/16); pero tiene razón Lordon: no se puede mantener por siempre a la sociedad con policía, medicamentos recetados y BFM tv (un popular canal derechista de información). Llegará el momento en que la gente levantará cabeza... (asamblea en Place de la République, 9/4/16). 6) El contrataque ideológico no se hizo esperar: Alain Finkielkraut, principal moralista de derecha, uno de los nuevos filósofos –después de que fue abucheado y expulsado de una de sus reuniones (16/4/16)– acusó a Nuit Debout de “querer matar el espíritu del ‘11 de enero’” (fecha de la gran marcha encabezada por Hollande tras los ataques a Charlie Hebdo): “en 2015 Francia descubrió un terrible enemigo: el islam radical. Una brecha se abrió en la antigua visión progresista de la historia. Y Nuit Debout tapa esta brecha: el islam desaparece y el enemigo vuelve a ser la dominación, la burguesía, el capitalismo y el estado policial” ( Europe 1, 4/5/16). ¡Esta justamente era la idea!

7) Mientras para algunos la inclusividad y rechazo a definirse ideológicamente son ventajas de Nuit Debout, esta vaguedad es también su limitación; más allá de los efectos prácticos para su funcionamiento, surgen dudas (E. Sader, Counterpunch, 22/4/16): ¿en qué medida un movimiento con fuertes corrientes liberales-culturalistas y keynesistas-reformistas podrá significar una diferencia frente a la demás (desacreditada) izquierda? La respuesta puede estar en los hechos y en su “‘potencialidad’ de ir más allá de las luchas puramente defensivas” (F. Lordon, The Jacobin, 4/5/16).

8) Si bien la unión nacional fue un intento de resucitar la lógica de union sacrée –tregua política durante la Primera Guerra, en que la izquierda (con excepciones como la de Jean Jaurès) cerró filas con el gobierno en nombre del patriotismo– el asalto a Code du Travail (aparte de sus fines explícitos) fue una reacción a su fracaso, evidenciado por nuevos focos de descontento de abajo –acciones de solidaridad con los refugiados en Calais, ocupación de terrenos para el aeropuerto en Notre-Dame-des-Landes– y una ofensiva para sofocar las alternativas y la esperanza.

9) Jacques Rancière: “Los gobernantes no sólo quieren que el trabajo sea más barato. Quieren que deje de ser lo que fue por casi dos siglos: espacio de lucha y poder común. Quieren que no haya nada más frente al poder dominante que individuos con su ‘capital humano’. De una ley a otra no sólo producen ‘instrumentos de poder’, sino también ‘de resignación’, haciéndonoscreer que luchar no sirve y el mundo en que vivimos es elque merecemos. Hoy mis pensamientos están con los que decidieron demostrar que merecen otro mundo” (carta a los ocupantes de Tolbiac, Verso blog, 1/4/16).

10) Para Lordon –que en su Willing slaves of capital (2014) rescatando a Spinoza trata de responder a una ingenua (al parecer) pregunta: ¿por qué una gente trabaja para la otra?–este otro mundo empieza con: a) darnos cuenta de que el trabajo asalariado –“raíz de la ‘desigualdad política’ en el capitalismo”– es “una relación de ‘chantaje’, en que uno es forzado a doblegarse”, y que aprender a llamarlo así, más allá de las fachadas ideológicas del neoliberalismo, es el camino a la liberación (reunión en la Bolsa de Trabajo, 20/4/16); y b) contestar a otra pregunta (el “criterio fundamental que ayuda a ‘decidirse’”): entre los dueños del capital y los trabajadores, ¡¿quién necesita más a quién?! (Tolbiac, 30/3/16).

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Las reformas laborales del Gobierno de Zapatero y del Gobierno de Rajoy matan

Ven, 20/05/2016 - 07:01
Vicenç Navarro, Público

Cada año los sindicatos publican los datos anuales del número de muertes y accidentes graves que ocurren en los lugares de trabajo en España y en sus comunidades autónomas. Son datos desoladores que raramente aparecen en las primeras páginas de los grandes rotativos del país. En realidad, no aparecen ni en la última página. No son noticia. Y lo que es escandaloso (y creo que es justo utilizar este término a fin de denunciar tal silencio ensordecedor) es que la gran mayoría de tales muertes son evitables y previsibles.

En España cada día mueren 2 trabajadores en el lugar de trabajo, 12 sufren un accidente grave y 53 son diagnosticados de enfermedades laborales (de las cuales muchas pueden causarles la muerte). Y lo que es incluso más preocupante es que habiendo mejorado las cifras a principios de siglo, se han deteriorado de una manera muy espectacular (en realidad en porcentajes no vistos desde hace tiempo) durante los años de las reformas laborales, que han dejado al mundo del trabajo debilitado y desprotegido frente a la avalancha del mundo empresarial, consecuencia del impacto muy negativo que tales reformas (tanto las del gobierno PSOE como las del gobierno PP, ambas reformas aplaudidas, por cierto, por el partido neoliberal Ciudadanos) han tenido en la protección y seguridad de los trabajadores como resultado del gran debilitamiento de los sindicatos.

En la lucha de clases (de la cual nunca se habla en los mayores medios de información y persuasión por considerarla “inexistente” o “anticuada”) que ocurre diariamente entre el mundo empresarial y el mundo del trabajo, el número de accidentes mortales ha ido aumentando significativamente. En el año 2015, último año de recogida de datos, el incremento fue de un 4,8%, una cifra que, junto con el incremento del año anterior, 2014 (3,9%), no se había alcanzado nunca desde principios de siglo. Estos y otros datos proceden del detallado y riguroso estudio publicado por la Unión General de Trabajadores, UGT, titulado Informe Accidentes de Trabajo. Enero-Diciembre 2015. La información es estremecedora y, como era predecible, ha sido ignorada por los grandes medios. En Catalunya, una de las CCAA con más fallecidos durante la jornada laboral, ningún medio escrito, oral o televisivo ha informado de tal situación.

La brutal realidad ignorada por los medios En 2015, 608 trabajadores perdieron la vida en su lugar de trabajo, 28 más que el año anterior. El número total de accidentes fue de 1.233.918, un 3,8% superior al año anterior. Este aumento ocurrió en todos los sectores de la economía (servicios, industria, construcción y sector agrario). Y tal mortalidad ocurre entre los asalariados peor pagados, entre los más jóvenes, y también, por cierto, entre los trabajadores por encima de los cincuenta años. Catalunya, Andalucía y Madrid son las comunidades autónomas peores en cuanto a siniestralidad laboral. Y los más vulnerables son los peones de la agricultura, de la pesca, de la construcción, de las industrias manufactureras y del transporte.

El grupo que tiene menos accidentes es el de los directores y gerentes de las empresas, cuyos salarios han crecido en relación con los de menores salarios, siendo los que han sufrido mayor mortalidad los trabajadores de salarios más bajos (y muy en especial conductores y operadores de maquinarias móviles). Por otra parte, los trabajadores con menor estabilidad y mayor precariedad son los que tienen mayores accidentes graves. Son causas de accidentes el sobreesfuerzo físico, el trauma psíquico, las radiaciones, el ruido, la luz y la presión laboral. Y los diagnósticos de muerte son por infartos, derrames cerebrales y otras patologías no traumáticas.

Esta es la realidad ocultada por los establishments político-mediáticos del país, pues no quieren que se conozca el enorme coste humano de sus políticas de austeridad y reformas laborales, impuestas (y digo impuestas, pues no estaban en sus programas electorales) a la población por los gobiernos del PP y del PSOE, y aplaudidas por Ciudadanos, bajo el nombre de “reformas estructurales”, necesarias según ellos para salir de la crisis. Como el Sr. Rosell, presidente de la patronal del país, dijo recientemente, estas medidas son “dolorosas y necesarias para que la economía se recupere”.

Teniendo en cuenta que los datos muestran que las rentas del trabajo en este país han ido bajando (como porcentaje de la renta nacional) durante los años de crisis económica y las del capital han ido aumentado, es justo que se pregunte al Sr. Rosell: ¿de qué economía está usted hablando? Seguro que ningún periodista le preguntará tal obviedad.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

La política económica de la desigualdad

Xov, 19/05/2016 - 17:12
Napoleón Gómez Urrutia, La Jornada

Una política económica y social que no se traduce en mayor bienestar para la mayoría de la población es una política conservadora e ignorante que sólo conduce a mayor desigualdad y al riesgo permanente de crisis laborales, sociales y políticas que eventualmente desestabilizan a un país. En México, la distribución del ingreso se ha deteriorado en contra de la equidad, pues el empleo y los salarios disminuyen constantemente, en contraste con las ganancias de las grandes empresas, que crecen exponencialmente todos los días.

Esa estrategia ha estado acompañada de la pérdida de las libertades y la democracia, así como de la paulatina desaparición de la clase media. Los frutos del crecimiento económico se han perdido a lo largo de los pasados 30 años y la inestabilidad ha crecido enormemente para los mexicanos. La ignorancia y la ambición de los empresarios y los políticos más corruptos han agudizado esta situación, además de que la consolidación corporativa de las empresas, los cambios tecnológicos y la incorporación al mercado y la economía global de millones de trabajadores de China y de otros países asiáticos ha complicado el mundo del trabajo productivo en México, al venir a competir con productos más bajos en precios y de sólo aceptable calidad.

Los problemas para México se han incrementado por el bajo ritmo de crecimiento de la economía, la pérdida de oportunidades, el desempleo creciente, la caída dramática al nivel de estancamiento de los salarios, el aumento de la pobreza y la creciente inseguridad. Todo ello ha repercutido en una caída terrible de la imagen de México en el exterior y en el descrédito del gobierno, pues ya ni siquiera los cambios y las reformas generan confianza o expectativas de un cambio serio en la sociedad.

Hoy el mercado del trabajo ha perdido el poder y la capacidad para generar un salario digno y justo. Más de 30 por ciento de los mexicanos en edad de trabajar están en el desempleo o generan ingresos de sobrevivencia. La pobreza cubre a más de la mitad de la población y en algunos estados, como Oaxaca, Chiapas y Guerrero, alcanza ya las dos terceras partes, el doble de lo que existía hace tres décadas. Los salarios reales se han estancado e incluso reducido a un nivel más bajo que los incrementos en la productividad que se mantenían cercanos hasta antes de la década de los 80. Por tanto, la brecha en la distribución del ingreso se ha agravado aceleradamente en contra de los asalariados y la población, convirtiendo a México en un país con los ingresos promedio más bajos de América Latina, lo cual además de inmoral es totalmente injusto.

En esta etapa es necesario incrementar los niveles de salarios, el mínimo y el general, mantener el crecimiento de la productividad, pero no sobre la base de la explotación, sino de la educación y la capacitación, y abrir más y mejores oportunidades de empleo a las mujeres y a los jóvenes, así como cambiar hacia una nueva estrategia de responsabilidad y prosperidad compartidas. No es posible continuar con el modelo insensible de crecimiento al costo de la desigualdad, porque las consecuencias pueden ser de una verdadera crisis económica, política y social.

El sistema de gobierno en México no ha hecho lo suficiente durante los pasados 30 años para construir un aparato de seguridad social, de tranquilidad y estabilidad que permita a los trabajadores y a sus familias, así como a la sociedad, consolidar una vida de progreso y mantener una próspera actividad que haya permitido avanzar en su bienestar, y no retroceder como sucede actualmente. Esta es la naturaleza real del problema que mucha gente percibe, excepto los que tienen la capacidad de decidir y tomar acciones para cambiar el rumbo y el destino del desarrollo económico.

Probablemente no es un tema de falta de ideas o estrategias para elevar la calidad de vida de las personas y de la clase trabajadora. Más bien es producto de la insensibilidad y la carencia de un auténtico compromiso político para poner en práctica los cambios que la actividad y la estructura productiva necesitan. En la mayoría de los casos cuando se introducen reformas, son de maquillaje para mantener los privilegios de quienes se están beneficiando con la desigualdad. O son medidas que se anuncian para dar una imagen de democracia que no existe en la práctica. También a veces se aplican acciones que sólo sirven para satisfacer la presión nacional e internacional, pero que en el fondo no se piensan cumplir.

Un caso lo tenemos en la reforma laboral que se propuso recientemente, en la que queda claro que el Estado no quiere perder el control de la clase trabajadora por medio de mantener el decadente y fascista sistema de la toma de nota o registro oficial ante la Secretaría del Trabajo, que los sindicatos son obligados a mantener, a pesar de ser obsoleto y contradictorio con la libertad sindical. Otra más es mantener el Poder Ejecutivo el control del nuevo organismo del Poder Judicial que supuestamente sustituirá a la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, y dejará a las juntas locales bajo el dominio de los gobernadores y caciques regionales.

En fin, hay avances, pero de cuestionable procedencia y con fines todavía menos transparentes. Porque si verdaderamente se trata de democratizar la política laboral del país, debería comenzarse con respetar el derecho de huelga y la contratación colectiva, así como la libertad de asociación en las elecciones y en los recuentos que solicitan los trabajadores, incrementar los salarios y prestaciones, proteger la vida y la salud de la mano de obra mediante inspecciones frecuentes y obligar a las empresas a que cumplan con las normas y reglamentos en la materia. Eso no es un modelo idealista, es un esquema de estrategia comprometida con el futuro de la población de México, que se puede poner de inmediato en la práctica con voluntad política.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

La deuda pública española supera el 100% del PIB: cada español debe 23.500 euros

Mér, 18/05/2016 - 23:28

La deuda del conjunto de las administraciones públicas españolas subió en marzo pasado en 14.031 millones, el mayor repunte mensual desde mayo de 2014, hasta superar el volumen del PIB, según los últimos datos del Banco de España. Concretamente, el endeudamiento se situó en 1.095 billones de euros, lo que supone alrededor del 101% del PIB, calculado con el PIB de 2015 (.,081 billones), y supera el objetivo de deuda del Gobierno para todo el año, situado en el 99,1% del PIB, de acuerdo con la última revisión del Programa de Estabilidad; si el ratio de deuda pública se calcula con el dato previsto para este año (1.142 billones de euros) el dato se sitúa en el 95,88% del PIB.

Si se repartirera la deuda por la población española (unos 46,4 milones de habitantes, según el último dato del INE), cada habitante tendría que pagar 23.595 euros. Son unos 7.600 euros más que cuando Mariano Rajoy llegó al poder: en diciembre de 2011, el endeudamiento se situaba en los 743.530 millones, lo que correspondía a una deuda per cápita (la población era de 46,6 millones de habitantes) de unos 15.933 euros; esto es, con el Gobierno del PP ha subido un 48,1%. El aumento de la deuda en marzo, del 4,1%, es superior al ritmo de crecimiento observado el mes precedente, del 3,4%, mientras que con respecto al cierre del pasado año, creció cerca del 2,1%. Así, el saldo deudor de España no ha frenado su crecimiento en 2016. Antes del comienzo de la crisis, en 2007, la deuda pública española ascendía a 384.000 millones de euros, equivalente al 35,5% del PIB.

​ ​Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Crisis y mutaciones del capitalismo

Mér, 18/05/2016 - 13:11

Alejandro Nadal, La Jornada

La crisis global que explota en 2007 no es un pequeño tropiezo en la historia del capital. Es un terremoto de magnitud inusitada que alterará las formas de organizar la producción y el consumo para siempre. Las transformaciones que le están asociadas tocan las estructuras del Estado y de la plataforma de acumulación de riqueza que han caracterizado el movimiento del capital desde hace más de 200 años.

El anterior podría parecer un enunciado aventurado. Después de todo, la historia que nos cuentan los economistas tradicionales, en sus diversos colores, desde los más conservadores hasta los que visten el ropaje del llamado keynesiano, la crisis no es más que el resultado de una desafortunada combinación de eventos, casi un accidente. Para los conservadores la crisis se genera por errores en el manejo de la política económica. Por ejemplo, en Estados Unidos este grupo sostiene que fueron las hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac (patrocinadas por el gobierno) las que precipitaron la crisis de las hipotecas sub-prime. Y aunque los datos desmienten esta tesis, el dogma del mal gobierno se perpetua. El corolario es que no hay nada malo con el capitalismo.

Para los keynesianos y acompañantes, la raíz de la crisis se encuentra en una deficiente demanda agregada. Por ejemplo, economistas como Brad Delong y Joseph Stiglitz sostienen de manera explícita desde 2009 que la débil demanda agregada global es la causa fundamental de la crisis.

Los argumentos en contra de la austeridad fiscal van en la misma dirección. Las ganancias de los capitalistas dependen entonces de que los trabajadores gasten más. El estancamiento de los salarios es nocivo para el proceso de inversiones y cuando eso sucede el Estado debe entrar al quite estimulando la demanda. En la parte baja del ciclo económico, cuando las familias ahorran más y gastan menos, los keynesianos sostienen que el gobierno debe gastar más. La austeridad agrava el problema de la deficiente demanda agregada.

Pero la falta de confianza es otro problema: con la incertidumbre los agentes prefieren no despegarse de su dinero. Por eso se necesitó una postura heterodoxa en materia de política monetaria. Pero como no ha dado el resultado esperado, la interpretación keynesiana es que esa postura no ha restaurado el crecimiento porque se llegó al límite de tasas de interés cero.

Olvidan que el mismo keynes manifestó serias dudas sobre la efectividad de una política monetaria no convencional. La incertidumbre sobre el futuro devenir de la economía, señaló en su Teoría general en 1936, será el factor determinante y no habrá política monetaria que la pueda cambiar. De todos modos los economistas keynesianos y algunos neoclásicos que les acompañan en una parte del razonamiento insisten en la necesidad de mantener una política de flexibilidad monetaria no convencional.

Muchos llegan hasta el grado de proponer que se autorice el despegue del helicóptero monetario. Esta es una vieja idea que implica inyectar el influjo de dinero directamente al público, como manera de incentivar la demanda agregada. Por ejemplo, en una versión extrema esto implicaría acreditarle directamente en sus cuentas a la población una cierta cantidad de dinero. Pero después del festín de sobrendeudamiento que acompañó a la crisis, lo más probable es que los agentes busquen usar ese dinero extra para pagar deudas y no para irse de compras.

Frente a la narrativa de la deficiencia de la demanda agregada comienza a surgir una interpretación distinta basada en los datos sobre el desempeño de las economías capitalistas en los últimos 50 años. Varios investigadores han demostrado que en los casos de las fuertes recesiones de 1974-75 y 1980-82 en Estados Unidos, la relación salarios reales/tasa de ganancia se mantuvo en niveles altos. Es decir, la recesión no habría sido provocada por una caída de los salarios con respecto a la tasa de ganancia, sino al contrario. El trabajo de referencia es de Guglielmo Carchedi y Michael Roberts, y su conclusión choca de frente con la interpretación sobre las raíces de la crisis que ya se ha convertido en una especie de narrativa dominante.

Lo anterior no significa que la demanda agregada no ha sido deficiente. Es un hecho que el crecimiento de los salarios reales se estancó desde principios de la década de los años 1970. Pero hay una pregunta que el análisis convencional prefiere ignorar: ¿por qué dejaron de crecer los salarios a partir de esos años? La hipótesis más fuerte es que la caída en la tasa de ganancia que experimentó el capital desde los años 60 llevó a una ofensiva en contra del trabajo. Eso se tradujo en una acometida en contra de sindicatos y en un endurecimiento anti salarial.

Pero todavía queda otra pregunta fundamental. ¿Por qué cayó la tasa de ganancia? Esta es la interrogante más importante, la Robert Heilbroner consideraría esencial para abordar una reflexión sobre la lógica del capitalismo y las mutaciones que vendrán en el futuro cercano. Regresaremos sobre este tema.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

El TTIP es incluso peor de lo que aparenta

Mér, 18/05/2016 - 07:01

Vicenç Navarro, Público

El pensamiento neoliberal hoy es el dominante a ambos lados del Atlántico Norte. Tanto las ramas ejecutivas como las legislativas del Estado federal de EEUU, así como la rama ejecutiva (el Consejo Europeo), administrativa (la Comisión Europea) y legislativa (el Parlamento Europeo) del establishment europeo y también del Estado federal alemán (que domina en general el gobierno de la Eurozona) están controladas por partidos políticos, llámense conservadores, liberales, o incluso socialdemócratas (en realidad, socioliberales), que están todos ellos imbuidos de la ideología liberal. Y un elemento clave de tal ideología es que para salir de la crisis en la que todavía estamos (tanto en EEUU como en Europa) los países tienen que ser más competitivos, siguiendo la huella del modelo alemán, basado en las exportaciones, siendo estas el eje del estímulo de la economía alemana. Esta visión ha alcanzado los niveles de dogma, y como tal se reproduce a base de fe en lugar de evidencia científica.

Esta fe ha llevado a que se hayan firmado gran número de contratos bilaterales entre la UE y otros países, así como entre EEUU y otros tantos países. En este mensaje, el estímulo del comercio es la solución a la crisis económica que tenemos. Y ahora el reto mayor –según el pensamiento neoliberal- es aprobar la joya de la corona, la Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión (el TTIP en sus siglas en inglés). Tal tratado se promueve como elemento clave de la recuperación económica, pues facilitaría la recuperación de las tasas de crecimiento económico que Europa solía tener, con la consiguiente creación de empleo. Según la Comisión de Comercio del Parlamento Europeo, “el TTIP podría impulsar la contribución de la industria al PIB europeo, pasando de un 15% a un 20% del PIB en el año 2020, al facilitar la entrada en el mercado estadounidense de pequeñas y medianas empresas, pudiendo tener acceso a un mercado potencial (entre la UE y EEUU) de 850 millones de consumidores”. Es así como se presenta tal tratado por parte del pensamiento hegemónico neoliberal que domina los establishments político-mediáticos a ambos lados del Atlántico Norte.

El elemento central del TTIP (como lo ha sido en tratados anteriores, como NAFTA –entre Canadá, EEUU y México-) es no solo la reducción de aranceles (ya de por sí muy bajos) entre los dos continentes, sino también la homogeneización a ambos lados del Atlántico Norte de las regulaciones en las áreas de actividad económica, que incluyen agricultura, seguridad alimentaria, productos manufacturados y técnicos, servicios (incluyendo servicios financieros), protección de la propiedad intelectual e intervenciones públicas (entre otras), que afectan a la actividad económica privada de cada país.

El secreto como característica del proceso de elaboración de tal tratado Una característica de la preparación de este tratado es el secretismo que envuelve el proceso, secretismo que, paradójicamente, es defendido por el equipo que prepara tal tratado por la necesidad de proteger a ese equipo de la influencia de los lobbies de las empresas afectadas por dicho tratado. Utilizo la expresión “paradójicamente” porque la evidencia muestra claramente que es precisamente al revés. El secreto favorece a los lobbies, que sí que saben lo que se está tramando, habiendo redactado gran parte de los tratados. Los que no saben su contenido son los ciudadanos y sus representantes de cada uno de los países.

Ello ha quedado claro a partir del último 1º de mayo, cuando Greenpeace de Holanda publicó 248 páginas de los documentos secretos que muestran que la realidad sobre tal tratado es incluso peor que lo que los grupos escépticos habían señalado. Greenpeace Netherlands hizo un gran servicio a las poblaciones a los dos lados del Atlántico Norte al recibir y publicar tales papeles, que contienen los elementos más importantes de los borradores de tal tratado. Lo que esas páginas muestran es el ataque frontal a las medidas de protección del ciudadano que los gobiernos y los movimientos sociales (desde las asociaciones ecologistas a los sindicatos) habían ido consiguiendo a lo largo de estos años en los países de la UE. En breves palabras, lo que estos papeles muestran es que:

1. Las reglas aprobadas para proteger el medioambiente han desaparecido en tal tratado. Reglas tan sencillas (y a la vez tan importantes) como el derecho de los países a proteger la vida humana, la vida animal y la vida vegetal, han desaparecido. El bien conocido Principio de Precaución vigente en la legislación europea permite a los Estados prohibir o limitar la distribución de productos o la introducción de sustancias que pudieran causar daño a la salud humana o a la vida animal y vegetal, incluso en el caso de que la comunidad científica no haya dictaminado de una manera definitiva su efecto nocivo. Este principio es distinto (en realidad, opuesto) al vigente en EEUU, donde el Estado no puede intervenir hasta que no se haya probado definitivamente la nocividad de la sustancia o de los productos. El TTIP adopta el principio vigente en EEUU, desprotegiendo al ciudadano consumidor, trabajador o residente en un territorio. Dejaría de ser práctica común en la UE, entre otras cosas, que se escribiera el etiquetado en los productos alimenticios, por ejemplo, notificando al consumidor que se trata de productos transgénicos. Y así, un largo etcétera.

2. Las reglas aprobadas para proteger a la población frente al cambio climático (como la necesidad de mantener un incremento de la temperatura por debajo de 1,5 grados, tal como se aprobó en la Conferencia de París sobre el clima) no aparecen por ninguna parte en el TTIP. Y sí, en cambio, aparecen normas para eliminar las reglas que obstaculizan y/o frenan la importación de fuentes de energía altamente productoras de CO2.

El debilitamiento del poder público en su potestad de proteger al ciudadano 3. El tratado debilita el papel de los Estados para regular nuevas sustancias que puedan tener consecuencias desconocidas pero preocupantes, como, por ejemplo, la introducción de productos químicos que puedan afectar la producción hormonal en seres vivos.

4. Da gran protagonismo al mundo empresarial privado para que participe en la elaboración de cualquier nueva norma o regla que se establezca, señalando (en los papeles que no estaban destinados a conocerse) el rol que muchas empresas ya han tenido en la elaboración de tales normas. La persona que dirige el área de comercio de la Comisión Europea ha respondido, cínica y antidemocráticamente, a las protestas de asociaciones cívicas diciendo que “la Comisión no recibe su mandato de la población europea” (ver el artículo de Thomas Fazi “TTIP: We Were Right All Along”, Social Europe Journal, 06.05.16).

5. Abre la puerta a un proceso constantemente litigioso, en el que cualquier empresa que considere que las regulaciones existentes en un país afectan negativamente sus intereses, puede llevar al Estado en el que existen tales regulaciones a los tribunales, controlados por agentes próximos al mundo empresarial, que paga a tales agentes. Frente a la enorme crítica sobre la composición y financiación de estos tribunales, estas han variado algo, pero no lo suficiente, porque el tribunal estará todavía sesgado a favor de que las empresas inicien el litigio, pues a mayores litigios, mayores los ingresos de tales tribunales. De ahí que el nuevo cambio en la composición de dichos tribunales, que estarán formados por jueces en lugar de árbitros legales, no resuelva el problema del sesgo de tales tribunales a favor de las empresas, estimulando que favorezcan la actitud litigiosa, en la cual el Estado puede perder muchos millones de euros.

La necesaria defensa de la democracia En resumidas cuentas, este tratado es un intento descarado de las grandes transnacionales de controlar las economías y las sociedades. Ello explica la enorme oposición que está generando tal tratado. El porcentaje que se opone a él ha pasado de ser en Alemania del 25% en 2014 al 45% en 2015. Un tanto igual en otros países. En Francia, el 54% de la población vive en localidades que se han declarado “TTIP free”, es decir, que no quieren que el TTIP se aplique en su territorio. Y el gobierno francés ha señalado su oposición a tal tratado. Lo que es lamentable es que en el Parlamento Europeo, donde los conservadores y liberales tienen mayoría, la oposición al TTIP sea muy débil. Y lo que es todavía peor es que los socialdemócratas, como síntoma de su neoliberalización, apoyan también tal tratado.

En EEUU la oposición de las clases populares explica el gran éxito del candidato republicano Trump y del demócrata Sanders, y el cambio de actitud de la candidata demócrata Clinton que, de apoyarlo, ha pasado a oponerse al TTIP. En España, el PP, el PSOE, C’s y Convergència lo apoyan, mostrando una vez más que las fuerzas políticas que hacen gala de su nacionalismo y amor a la soberanía nacional son las primeras en apoyar tratados que eliminarían tal soberanía. Es necesario que se recuperen las soberanías populares que frenen una globalización que beneficia única y exclusivamente a las empresas transnacionales cuyos beneficios están basados en la pérdida de derechos laborales y sociales que la población había adquirido.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

El FMI sugiere que Grecia no pague nada por su rescate hasta el 2040

Mar, 17/05/2016 - 16:54


El Fondo Monetario Internacional ha sacado de su chistera una nueva propuesta que, previsiblemente, se encontrará pronto con la oposición pública de Alemania. La idea del organismo que preside Christine Lagarde es que Grecia no pague nada de lo que debe por sus rescates internacionales hasta 2040. Ni principal, ni intereses. Un país totalmente asfixiado seis años después.

Conforme publica hoy el diario The Wall Street Journal, la propuesta consistiría en aplazar los sucesivos vencimientos (algunos de ellos llegarían al año 2080)... y con ellos el pago de intereses, que no se materializaría hasta que cada uno de los préstamos llegase a término. Por si la propuesta pareciese poco ventajosa para Grecia, el FMI añade una cláusula destinada a fijar las condiciones de los préstamos de la eurozona en el nivel medio actual del 1,5% durante los próximos 30 o 40 años. Siempre según el citado diario, esta propuesta permitiría a Atenas afrontar una carga financiera por debajo del 15% anual. Y eso en el escenario de crecimiento a largo plazo más pesimista.

La oferta es favorable para Grecia que de hecho mejora los parámetros que su Gobierno había trazado como líneas rojas para llegar a un acuerdo, y un representante de un país de la eurozonala ha calificado como "realmente fuerte". Pese a ello se espera que muchos gobiernos europeos, y Alemania especialmente, permitan unas concesiones tan amplias y tan perjudiciales para sus propios intereses, puesto que el crédito vivo que tienen con Atenas supera ya los 200.000 millones de euros (y serán 60.000 más bajo el más reciente de los sucesivos planes de "rescate" a Grecia).

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

La indignación lleva cinco años en España

Mar, 17/05/2016 - 08:01

En Madrid y en medio centenar de ciudades españolas se recordó el estallido de la gran movilización de 2011 contra las políticas de ajuste y los partidos tradicionales. En otros 25 países del mundo también hubo marchas.

Las manifestaciones populares que estallaron hace cinco años en España fueron recordadas este domingo en la capital ibérica y en otras ciudades europeas. Al grito de “¡Sí se puede!”, miles de indignados volvieron ayer a la Puerta del Sol de Madrid, epicentro del nacimiento del 15-M, para celebrar el quinto aniversario de la gran movilización ciudadana que agitó España en 2011 en protesta contra los políticos y el sistema. La manifestación de Madrid fue la protesta principal de las que tuvieron lugar en medio centenar de ciudades españolas, arropadas por otro medio millar convocadas en otros 25 países del mundo, entre ellas la de la “Nuit Debout” en París.

El quinto aniversario del 15-M estuvo marcado por la proximidad de la campaña para las elecciones generales del 26 de junio en España, cita en las urnas que se repite tras las elecciones de diciembre, luego de que no se lograra formar gobierno, y con acusaciones lanzadas esta vez contra Podemos por tratar de apropiarse de la huella del movimiento con fines electorales. La de ayer fue una manifestación numerosa, con una participación mayor, incluso, que la registrada en los aniversarios anteriores pero con espacios vacíos en el kilómetro cero de la capital española que mostraron que la movilización ciudadana quedó lejos de la de aquellos días de mayo de 2011.

Desde su nacimiento en 2014, propiciado por las protestas del 15-M, Podemos supo canalizar la indignación que mantuvo álgida durante meses la movilización contra el sistema económico y político, en reclamo de profundizar la democracia y denunciar la corrupción en España. “De norte a sur, de este a oeste, la lucha sigue, cueste lo que cueste”, volvieron a gritar ayer los indignados en Madrid. Es que, cinco años después, el descontento de los españoles con la política no sólo no se redujo, sino que parece haber aumentado.

Según el estatal Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), del 67 por ciento que en mayo de 2011 consideraba mala o muy mala la situación política española, se pasó a un 82 por ciento en la actualidad. A este descontento social se suma un escenario de bloqueo político sin precedentes: el gobierno de Mariano Rajoy sigue en funciones desde las elecciones del 20 de diciembre porque no se logró formar nuevo Ejecutivo.

Bajo el ritmo de la batucada, la manifestación festiva arrancó en la conocida Plaza de Cibeles, junto al ayuntamiento madrileño en el que, desde hace un año, gobierna la ex jueza Manuela Carmena, quien llegó a ocupar ese cargo gracias al acuerdo alcanzado entre la fuerza que la llevó como candidata, Ahora Madrid, y el partido encabezado por Pablo Iglesias. “El 15-M fue un movimiento maravilloso”, manifestó ayer la alcaldesa. Jorge Fernández Díaz, ministro del Interior en funciones, fue su contrapunto: “El 15-M –dijo el funcionario– tenía iniciativas que no son propias de una sociedad democrática”.

Una hora y media después de iniciada, la cabecera de la marcha entró en la Puerta del Sol al grito de “¡Sí se puede!”, una de las consignas que luego sería asumida por Podemos. Volvió a escucharse también “¡Que no nos representan!” contra los políticos. “Nadie puede representar un movimiento y, sin embargo, el 15M representó un nuevo país. Feliz cumpleaños”, escribió en Twitter el líder de Podemos. Aunque la formación no participó orgánicamente en la marcha, sí hubo líderes conocidos.

Como un gesto hacia el legado de Puerta del Sol, Iglesias y el líder de Izquierda Unida (IU), Alberto Garzón, anunciaron allí la semana pasada el acuerdo alcanzado para presentarse juntos en los próximos comicios. Dos de los colectivos ciudadanos que siguen trabajando en la estela del 15-M exigieron que no utilicen el movimiento con fines electorales. IU y Podemos buscan desplazar al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) como referente de la izquierda, con el objetivo mayor de formar un gobierno que expulse de La Moncloa al Partido Popular (PP) de Rajoy. Según una encuesta realizada por la consultora Jaime Miquel y Asociados publicada el viernes por el diario español Público, el gobernante PP alcanzaría el primer puesto, con 27,8 por ciento de los votos, seguido por Unidos Podemos, con el 24,5 por ciento, y el PSOE, con 20,3 por ciento.

En Francia, en tanto, el aniversario encontró a los indignados galos, agrupados en la Nuit Debout (Noche en pie), reunidos en la Plaza de la República en París, cuartel general de la iniciativa francesa desde hace mes y medio. La manifestación fue acompañada con conciertos, asambleas y una conexión virtual con el resto de las protestas globales.

El 15-M también llegó a Bruselas, corazón político de Europa. “Nos sentaremos en el Monte de las Artes (una explanada cercana a la Grand Place de Bruselas) para reivindicar que se escuchen las voces de la gente que tiene mucho que decir”, señaló una de las integrantes de la Asamblea 15M, Lidia Brun. La estudiante española, que terminó su doctorado en Economía en la Universidad Libre de Bruselas, explicó que el objetivo de la protesta fue congregar al mayor número de personas posibles en el máximo de plazas de ciudades de todo el mundo para hacer hincapié en la idea de que hay que reformar el espacio público.
_______
Tomado de Página 12

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Chile: Crisis en Chiloé, la pesca artesanal en su laberinto

Mar, 17/05/2016 - 07:01
Gonzalo Saavedra y Claudia Torrijos, The Clinic

El movimiento social que han impulsado los pescadores en Chiloé tiende a reproducir, en una escala mayor, respuestas que ya se han dado en conflictos similares en la zona sur-austral.

Los gobiernos de la posdictadura, todos sin excepción, han equivocado las políticas de desarrollo de la pesca artesanal. Han aplicado soluciones estandarizadas sin siquiera entender la lógica social y cultural de los problemas, incluso creando problemas donde no los había. En una especie de obsesión liberal, vieron emprendedores por todas partes, potenciales microempresarios que algún día competirían exitosamente en los mercados nacionales e internacionales. Con ello han negado la condición heterogénea, diversa y diferenciada de las comunidades de pesca artesanal, en nombre de una idealización basada en una visión estrecha y dogmática de la economía.

Los pescadores artesanales son productores asociados a sistemas de vida tradicional, inmersos en instituciones y organizaciones locales que combinan lo individual y lo colectivo, como los buzos que trabajan en el erizo en faenas colectivas y se resguardan unos a otros en las adversas condiciones del clima sur-austral, o como las señoras que desconchan centollas en Calbuco y las venden a intermediarios que luego distribuyen en restaurantes de Santiago. Ellas trabajan en sus casas, piden ayuda a sus vecinas o van donde su comadre y devuelven el favor (le llaman vuelta de mano). En esas tardes de trabajo se conversa, se matea, se idean soluciones a problemas comunes o se acuerda cómo mejorar algunos asuntos que a todos importan.

El supuesto del individuo racional, que trabaja solo y para sí mismo, que irá a competir a esos mercados y será tan próspero que sus vecinos lo imitarán, es el punto de partida que explica 25 años de fracaso en materia de desarrollo del sector. Un ejército de profesionales, frecuentemente formados en ciencias del mar o en disciplinas empresariales, ha diagnosticado, diseñado y ejecutado la política de intervención en pesca artesanal, pero sin vislumbrar su complejidad. El problema es que una cosa es la dimensión hidrobiológica o financiera de los contextos locales y otra muy distinta es su dimensión social. Es hora, primero, de escuchar (pero de escuchar en serio) a la gente de las comunidades; y, segundo, es hora de incorporar a otros profesionales, con otras perspectivas y mejor preparados para entender la lógica socio-institucional y cultural de las comunidades de pescadores. La quimera del agente competitivo, explorador de mercados remotos, tiene además un serio problema por la lógica de la exportación, pues gran parte de las capturas tienen ese propósito. Así, cuando los japoneses comen erizos o los ingleses choritos –rebautizados como mejillones- en el mejor de los casos leerán un etiquetado que dice Chiloé island o Chilean Patagonia, entonces los pescadores habrán desaparecido hace rato de la cadena de valor, pues la rentabilidad potencial que reporta el origen habrá sido apropiado por otros. Por supuesto que no todo se ha hecho mal, hay importantes contribuciones y casos ejemplares de prosperidad local; sin embargo, ello no quita que haga falta dejar de lado la soberbia para reconocer que los escenarios son más complejos de lo que recomienda la ortodoxia y se requieren intervenciones socialmente más pertinentes. La pesca artesanal es una forma de vida y no simplemente un negocio al que se le inyecta dinero o tecnología, como pregonan los rifleros del desarrollo. En esas formas de vida hay mucho más que capturas de peces o mariscos que se transan con los intermediarios -o coyotes- a precio de huevo.

Fuera de las áreas de manejo, que son soluciones estándar y espacialmente limitadas, las políticas del desarrollo pesquero artesanal han subsidiado el extractivismo. ¿Por qué razón no existe una política de apoyo a las iniciativas de procesamiento de pesquerías por parte de los pescadores y de sus familias? ¿Acaso, en esa concepción estrecha y miope de los expertos, la industrialización está reservada sólo a los empresarios? Esto no es antojadizo, como en el ejemplo que citábamos, en las caletas de Calbuco, Chiloé y Aysén abundan las iniciativas de micro-proceso, plantas familiares o vecinales, pero prácticamente ninguna está autorizada. Desde la intervención experta se promueven protocolos y mecanismos que aseguran la inocuidad de los alimentos que Chile exporta, pero tales exigencias son inalcanzables para los productores locales. Parece necesario crear estándares de calidad acordes a los sistemas artesanales. Un mínimo conocimiento de economía es suficiente para saber que una de las bases de la prosperidad es la producción con valor agregado. Es esperable entonces la vulnerabilidad de las economías de los pescadores, si tenemos en cuenta que no existe como política de Estado apoyarlos en la agregación de ese valor.

En otra arista de la crisis actual, ¿qué se puede esperar de las empresas del salmón? Pues esto y otras cosas peores. Los gobiernos chilenos, continuando la obra de la dictadura, han favorecido y permitido el mínimo de regulaciones de tal manera que las empresas salmoneras han basado su esplendor en un sistema de producción extensivo, ambientalmente fragmentario y laboralmente precario. Estos empresarios han contribuido más que nadie al empobrecimiento de los fondos marinos y a la eutrofización de las aguas (exceso de materia orgánica) en el mar interior de Chiloé y Aysén. Es una industria que además de producir salmones produce esquizofrenia social: te doy trabajo, pero poco a poco destruyo tu hogar y el futuro de tu pueblo. La historia de la salmonicultura en Chiloé es una crónica del subdesarrollo. La decencia y el sentido ético son más urgentes que nunca.

Por último, ¿y los pescadores artesanales? El movimiento social que han impulsado los pescadores en Chiloé tiende a reproducir, en una escala mayor, respuestas que ya se han dado en conflictos similares en la zona sur-austral. Más bien parece un movimiento de reacción frente a la coyuntura que adolece de un relato social transformador. Deviene entre una y otra cosa, se basa en petitorios pero no expresa un proyecto político claro. En el fondo es tibio y circunstancial, pareciera ser que su gran estrategia es pedir: bonos, motores, lanchas y por supuesto cuotas, más cuotas de captura. Poco hay sobre la problemática territorial, las alusiones a lo ambiental son coyunturales, prácticamente no hay nada respecto de las estructuras de poder que aniquilan al pescador en el mercado, tampoco es enfático sobre la privatización del borde costero y de las aguas comunes, que justamente es lo que ha permitido la expansión de la salmonicultura. El petitorio interminable es inocuo porque se diluye en detalles. La estrategia es perfecta para los empresarios y para el Gobierno, pues sustancialmente nada cambia, todo puede seguir igual. La cuestión, finalmente, se trata de dinero, bonos, subsidios y materiales. Ninguna de las peticiones -justas y ciertamente necesarias- tocan estructuralmente al modelo.

Se requiere algo más que un petitorio. La pesca artesanal, como el actor político más visible de las comunidades bordemarinas de todo el sur-austral (y no solo de Chiloé), necesitan avanzar hacia la formulación de un proyecto político consistente y de largo plazo, basado en el respeto, en la persistencia y en la prosperidad de esa forma de vida. Cuatro elementos subrayamos en ese sentido: 1) el control sobre los territorios y los espacios marino-costeros por parte de las comunidades, más allá de las áreas de manejo; 2) la activación de cadenas cortas de comercialización; 3) el apoyo a iniciativas locales de micro-industria pesquero-artesanal; y 4) control y límites a la industria del salmón o a otras igualmente destructivas. Las ideas sobran, pero ya no basta con pedir, es tiempo de construir.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Caída de la demanda será el próximo cisne negro de la economía mundial

Lun, 16/05/2016 - 15:41
El próximo 'cisne negro' para la economía mundial puede ser el bajo nivel de consumo, señala a CNBC el economista principal de la empresa analítica Prevedere, Andrew Duguay. En lenguaje económico se llama 'cisne negro' a eventos que es poco probable que ocurran pero que de todas formas influyen en los consumidores.

Según sus previsiones, en un futuro próximo se incrementará el número de señales de que la recesión global está cerca, pero la "debilidad de los consumidores" será la principal razón para el inicio de una crisis económica a gran escala.

Duguay detalla que el nivel de consumo está influenciado por tres factores: los salarios, la inflación y la confianza del consumidor. El último informe sobre el mercado de trabajo en EE.UU. mostró un estancamiento de los salarios. Esta falta de crecimiento de los sueldos puede afectar el comportamiento de los consumidores y su forma de pensar, empujándolos a ahorrar más que comprar.

Los consumidores están, por una parte, más protegidos por el hecho de que el nivel general de inflación de los precios está disminuyendo, indica Duguay. Por otra parte, advierte, la inflación puede aumentar de nuevo.

El analista constata que actualmente los consumidores están empezando a reducir su gasto en bienes y servicios al sentir los efectos de la caída en el comercio mundial, lo que puede al final derrumbar la economía global.

¿Qué es el cisne negro en la economía? El cisne negro es un evento o factor poco probable que, sin embargo, puede desencadenar consecuencias sumamente perjudiciales y de gran envergadura. El cisne negro suele ser racionalizado por retrospección, es decir solo después de que ocurra el hecho los analistas encuentran el factor o evento clave que lo activó. Esta teoría (también llamada 'teoría de los eventos del cisne negro') fue desarrollada por el investigador y financiero Nassim Nicholas Taleb en su libro 'El Cisne Negro: el impacto de lo altamente improbable'.
_______
Ver La manada de cisnes negros

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Brasil: un zarpazo más del imperio

Lun, 16/05/2016 - 10:00
Cuauhtémoc Cárdenas, La Jornada

En Brasil el neoliberalismo, el imperio, la potencia hegemónica de nuestro continente ha dado un zarpazo más: ha logrado separar de su cargo a la presidenta Dilma Rousseff mediante un golpe orquestado con la complicidad de mayorías legislativas, un buen número de partidos políticos, consorcios financieros y de medios informativos, así como las fuerzas externas de la dependencia y sus aliados internos, encabezados en este caso, ¡qué ironía!, por Fernando Henrique Cardoso.

Ningún delito cometido, argumentos legaloides, acusadores y operadores del golpe evasores de la justicia, autores acusados ellos sí con razón, de delitos comprobados de corrupción, acogidos a la impunidad que brinda un sistema judicial igualmente herido en áreas fundamentales por la corrupción.

A la separación temporal de Rousseff, las fuerzas de la reacción y el entreguismo habrán de continuar su labor, buscando, como paso siguiente, la destrucción de las fuerzas políticas populares y democráticas del Brasil, que sin duda encabeza el Partido de los Trabajadores, y de sus personalidades representativas: Dilma y Lula, entre otros. A éste, sin duda el que ha encabezado la edificación de un Brasil independiente e igualitario, el dirigente político progresista y democrático más popular y destacado de su país y de Latinoamérica, se le quiere cerrar el paso para que no vuelva a conducir a su pueblo por sendas de progreso y democracia.

Lo que hoy sucede en Brasil es la continuación de un proceso de sometimiento de los países de nuestra región, que puede observarse ya en el reciente caso de Argentina, donde con el ascenso al poder de Mauricio Macri se ha impuesto una violenta política contra los sectores populares y por la anulación de los derechos sociales.

Recuérdese a Eric Hobsbawm, quien al hablar en 2004 de este nuestro siglo XXI, señalaba que “Estados Unidos no es sólo un Estado, sino un Estado que se impuso el objetivo de transformar el mundo en una determinada dirección. La hegemonía cultural americana tiene, así, una dimensión política…”, la ambición de establecer su modelo en una dimensión global, bajo su hegemonía y con la prevalencia de sus intereses, aquellos que dominan la vida política y económica del propio Estados Unidos.

Esta absorción es la que se está viviendo en nuestra región. El imperio había descuidado el sur del continente por estar ocupado en otros frentes económicos y geopolíticos: China, Rusia y Oriente Medio, principalmente, y ha comprendido que por ahora es preferible dejar en aquellos territorios más lejanos las cosas como están, en algunos sitios más revueltas, menos en otros, sin necesariamente sacar las manos de los conflictos que de modo principal ha provocado, y volver la vista a sus vecindades del sur. De ahí que se haya intensificado, por un lado, la imposición de gobiernos afines por procedimientos suaves o no tan suaves, de oligarquías locales entreguistas y asociadas, dispuestas a que se acentúe la acumulación de la riqueza en minorías, a hacer retroceder y disminuir los derechos sociales, a ceder los mercados internos a productores de fuera; y, por otro, que se hayan intensificado también los ataques contra aquellos que se resisten a someterse.

Dilma Rousseff, la presidenta legítima y legal de Brasil, ha declarado que defenderá no sólo su derecho, que deriva de una elección democrática, respaldada por más de 50 millones de votos, sino la democracia y el régimen de derecho en su país. Sabe y tiene la confianza de que cuenta en esa lucha con el apoyo de todos aquellos que en Brasil quieren democracia, respeto a sus derechos de gente y la liberación de los derechos de su nación para ejercitar sin trabas su soberanía, y que junto con ella lucharán por la erradicación de la corrupción y contra las fuerza del entreguismo.

Y conviene también poner la vista en nuestro país: México. Aquí el golpe ha sido en un sentido suave: el neoliberalismo ha impuesto a nuestro país el modelo que satisface a la hegemonía, a los intereses financieros y políticos que mandan en Estados Unidos. Se ha apropiado de nuestros mercados internos, destruyendo capacidades productivas del campo, desmantelando ramas industriales e inhibiendo que se integren cadenas productivas, desapareciendo instituciones, anulando principios constitucionales básicos para el ejercicio de la soberanía nacional y abriendo a intereses ajenos las áreas y los recursos estratégicos del desarrollo económico. Por otro lado, el golpe que gradualmente se ha dado en México ha sido duro: ha provocado el empobrecimiento creciente de la población, desmedida concentración de la riqueza, un continuo flujo migratorio que deprecia el valor del trabajo en el norte, aquí un crecimiento del desempleo y la informalidad, violencia y delincuencia sin control, con alto costo en vidas, al tiempo que corrupción e impunidad.

Así como en Brasil, las fuerzas patrióticas están y estarán oponiéndose al golpe y organizándose para recuperar la vigencia plena del estado de derecho y el derecho del pueblo a determinar democráticamente el rumbo del desarrollo de la nación, en México y los países del continente en los que se ha venido consolidando la dependencia política y económica que ejerce nuestro vecino del norte, se hace cada vez más fuerte el compromiso para las fuerzas patrióticas de hacer todo lo que a su alcance esté, para lograr una auténtica emancipación económica, condición indispensable de la independencia política.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización