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Una mirada no convencional al modelo económico, la globalización y las fallas del mercadoMarco Antonio Morenonoreply@blogger.comBlogger6738125
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Randall Wray: “Las economías de Grecia, Italia y España no se recuperarán nunca”

Mar, 28/03/2017 - 07:01

Álvaro Guzmán Bastida, CTXT

Randall Wray habla sobre política monetaria con la convicción y la urgencia del hereje que se sabe en posesión de una verdad poderosa. El economista es una de las figuras destacadas del movimiento de la teoría monetaria moderna, o modern money theory, que rompe con el análisis ortodoxo sobre la creación del dinero y propone políticas para el pleno empleo. Discípulo de Hyman Minsky, Wray (1953) recibe a CTXT en su despacho del instituto Levy, un reducto de economistas neokeynesianos en el idílico campus de Bard College, situado a dos horas al norte de Manhattan, el valle del río Hudson. Wray repasa los elementos clave de la teoría monetaria moderna, critica la renta básica, la unión monetaria europea y propone su alternativa: que el Estado garantice el empleo de todos los ciudadanos.

¿En qué consiste, brevemente, la teoría monetaria moderna?

La modern money theory (MMT) parte del reconocimiento de que un gobierno soberano en realidad no es como una familia o una empresa. A menudo, oímos a políticos, e incluso economistas, decir que si alguien gestionase el dinero de su familia como el gobierno gestiona los presupuestos del Estado, terminaría en bancarrota. Por supuesto, eso es cierto, pero la analogía es completamente falsa, porque implica que un Estado, como una familia, puede quebrar si gasta continuamente más de lo que ingresa. Desde ese punto de partida, analizamos el porqué de la diferencia y sus consecuencias. La principal diferencia es que los Estados emiten su propia moneda, mientras que si una familia emite, por ejemplo, dólares estadounidenses, los está falsificando, y sus miembros irán a la cárcel. Es una prerrogativa del Estado.

¿Qué consecuencias políticas tiene esa teoría, que va en contra del análisis económico ortodoxo?

En el momento más severo de la crisis, el Congreso de los Estados Unidos aprobó un estímulo fiscal de 800.000 millones de dólares en dos años. Esto amortiguó el declive económico, pero el país no se recuperó. El presidente Obama dijo, una y otra vez: “Nos gustaría hacer más, pero el Estado no tiene más dinero”. Eso es falso, lo supiera Obama o no. Si la opinión pública lo entendiera así, habría exigido al gobierno que hiciera más. Por fin, desde hace unos meses, estamos creando empleo a un ritmo razonable, en torno a 200.000 puestos de trabajo al mes. Pero no teníamos por qué haber pasado por un periodo tan largo de crecimiento escaso, sin apenas creación de empleo. Hemos perdido cientos de miles de millones de actividad productiva que no recuperaremos nunca. Las empresas no contrataban porque no vendían lo suficiente. Si el gobierno hubiera hecho más, si hubiera creado más demanda para la actividad productiva o incluso creado puestos de trabajo, nos habríamos recuperado mucho antes.

Habla de “hacer más” y de crear demanda y empleo, pero, ¿de qué manera?

Hay medidas convencionales como la inversión en infraestructura. No creo que nadie esté en desacuerdo con que necesitamos invertir mucho más en ese frente. Nuestros puentes se desmoronan, toda nuestra infraestructura se cae a pedazos. Y cualquiera que haya ido a China y haya visto los trenes de alta velocidad y la nueva infraestructura que tienen allí sabe que no es solo cuestión de reparar lo que ya tenemos. Nos estamos quedando rezagados. En cuanto a las estrategias menos convencionales, recuperaría el programa de creación de empleo del New Deal de los años 30. El Estado contrataría directamente a los parados, que se encargarían de actividades en beneficio de la comunidad y el interés público, o proveería los salarios para que otros, bien sean ayuntamientos, organizaciones sociales u ONG, contraten. Esto aportaría a los desempleados trabajo, experiencia y cualificación. En EEUU, tenemos un problema no ya por el desempleo, que sigue siendo demasiado alto, incluso en torno al 5% actual, sino también por un grupo enorme de la población, tres o cuatro veces el número de desempleados, que ha dejado de buscar trabajo o se ve obligado a trabajar a tiempo parcial.

Se entiende que la gente que reciba esos sueldos financiados por el Estado tendrá que estar trabajando. ¿Por qué prefiere esa solución a una renta básica, independiente de la situación laboral de cada ciudadano?

La renta básica no aporta todo lo que aporta un trabajo. Un empleo beneficia a la comunidad, por lo que es mucho más popular desde el punto de vista político. Además, estamos hablando de producir en el interés general, para resolver las necesidades ciudadanas.

Propone entonces que el Estado dirija esos recursos adonde estime más necesario para la sociedad en su conjunto.

Sí. El Estado tendría que planificar qué tipo de empleos incentiva o paga. Diría: “Necesitamos reparar estos puentes”, o: “Necesitamos más supervisión en los parques infantiles”, o más bien: “Necesitamos servicios de limpieza medioambiental”. El Estado haría una labor de planificación y contrataría a los trabajadores para esas actividades. O, si decide ceder la iniciativa a organizaciones de servicios comunitarios, haría falta un proceso de aprobación y evaluación.

Los partidarios de la renta básica señalan que muchos de los empleos que se generan con el sistema de empleo actual no son socialmente necesarios, mientras que gran parte del trabajo que se lleva a cabo en la sociedad no se considera empleo, ni está remunerado. ¿Cómo responde a esa doble crítica?

Bueno, podemos ampliar aquello que consideramos empleo que justifica un salario. Digamos que valoramos los cuidados y entendemos que las personas que los practican deben tener remuneración. Podría ser su empleo. El problema de la renta básica es que tal y como funciona la economía capitalista, que es la que tenemos, el sistema de producción necesita del trabajo remunerado, y la mayoría de la gente tiene que participar de él. Podríamos ponernos quisquillosos y debatir sobre si alguien que se dedica a freír hamburguesas tiene un trabajo beneficioso para la sociedad: no creo que comer hamburguesas sea bueno, no es saludable y es malo para las vacas. Podríamos incluso decidir que hay que prohibir las hamburguesas. Pero hemos decidido permitir una cierta libertad de elección, y hay gente a la que le gusta comer hamburguesas, y alguien tendrá que freírlas hasta que los robots puedan hacerlo. Quizá las condiciones de trabajo no son buenas y el salario es demasiado bajo. Entonces, mejoremos las condiciones laborales y los salarios. La mejor manera de hacerlo es ofrecer una alternativa en forma de garantía de empleo, con trabajos útiles para la sociedad que tengan mejores condiciones laborales y salarios más altos que los de los freidores de hamburguesas. Eso obligará a que mejoren las condiciones y el salario de los ‘freidores’, o esos empleos desaparecerán.

Los partidarios de la renta básica dirían que, para que los freidores de hamburguesas tengan la libertad de abandonar su trabajo, es necesario desligar el empleo del ingreso.

¿Abandonarlo en lugar de qué? Seguiremos necesitando comer, y que la gente construya casas, y sistemas de transporte. Tenemos un sistema en el que, para obtener un nivel de vida mínimo, la gente necesita trabajar. Su fuente de ingresos es la producción de lo que deseamos. Lo que dicen es que, por arte de magia, lo que deseamos va a seguir produciéndose, por mucho que desliguemos el ingreso del sistema productivo. No tiene ningún sentido. Creo que podemos permitirnos que cierta gente –los que no pueden trabajar o no deben hacerlo, porque tienen a menores a su cargo, por ejemplo— no participe en el sistema productivo y mantenga un buen nivel de vida. Pero la mayoría tiene que estar dentro del sistema productivo, o no tendremos nada que consumir. El otro problema es que no entienden lo importante que es el trabajo para la gente. He conocido a muchos defensores de la renta básica, y normalmente es gente que no es muy sociable, a la que no le gusta estar con los demás, ni trabajar. Se imaginan que todo el mundo es como ellos, pero la mayoría de la gente quiere contribuir a la sociedad. Les gusta poner de ejemplo trabajos que no parecen muy amenos, pero incluso esos llevan aparejados los beneficios de participar en la producción: la sensación de contribuir al bienestar social, las ventajas de formar parte de un grupo que te puede conectar con otras redes y ayudar a tener una vida exitosa y buena. La gente que trabaja vive mejor que la que no lo hace.

Ha hablado de la robotización. En 1930, Keynes predijo que la generación de sus nietos tendría jornadas de quince horas semanales. La productividad se ha disparado y las mujeres se han sumado, en masa, al mercado laboral. ¿Por qué no trabajamos quince horas a la semana?

Uno de los motivos es que los salarios son demasiado bajos, lo que obliga a la gente a trabajar más de lo que le gustaría, al tiempo que reduce el incentivo de reemplazar el trabajo humano por otras alternativas. Si los salarios fueran mucho más altos, veríamos ya robots freidores de hamburguesas. También creo que Keynes subestimó el poder de la publicidad. Pensaba que lo que la gente deseaba realmente sería socialmente deseable, pero la publicidad nos llevó en la dirección opuesta: nos hizo desear cosas que no son en absoluto deseables, que es la mayoría de lo que la gente compra. Como sociedad, hemos dejado ese asunto al mercado, y debiéramos hacer algo al respecto.

Por volver a las propuestas políticas de la teoría monetaria moderna. ¿Existe un riesgo de que fomenten la excesiva inflación?

No. Están diseñadas para no hacerlo. La garantía estatal de empleo es un ‘estabilizador automático’. Cuando el sector privado empieza a contratar, el Estado se retira paulatinamente, así que el gasto se reduce. Opera con un salario fijo, que no hace que suban los precios, sino que impide que bajen. El salario nunca podría bajar por debajo de lo que paga el Estado en ese programa, por lo que es un verdadero salario mínimo. Además, cuando decimos que el Estado no puede agotar su propio dinero, no queremos decir que el Estado siempre tenga que gastar más de lo que gasta. Lo único que decimos es, olviden la analogía con una familia; cuando el Estado necesite gastar más, siempre puede hacerlo.

¿Qué se les escapa a quienes advierten del riesgo de inflación cuando se reclaman políticas expansivas?

Que todo gasto estatal lleva consigo la creación de dinero, porque genera un crédito de reservas bancarias equivalente a lo que se gasta. Si recibes un cheque de la pensión estatal, cuando lo depositas en tu banco, el banco lo ingresa en tu cuenta y se lo manda al banco central, que también lo ingresa. Cuando pagas los impuestos, se produce el fenómeno contrario: el gasto estatal siempre conlleva un aumento de reservas. El pago de impuestos las reduce. El Estado crea dinero de la nada, y lo usamos para pagar impuestos, devolviéndoselo al Estado.

Entonces, cuando los Estados entran en lo que llamamos ‘crisis de deuda soberana’…

¿Como Japón?

O como los países del euro.

No, no, centrémonos por un momento en Japón. No tiene crisis de deuda. Su nivel de endeudamiento se acerca al 250% del PIB. Durante veinticinco años, ha rondado unos intereses del 0% y ha sufrido deflación, con los déficits presupuestarios más grandes del mundo. No hay crisis de deuda.

¿Existen las crisis de deuda soberana? ¿Son posibles?

¿En Japón? No. ¿En EEUU? No. ¿Reino Unido? ¿Turquía? Tampoco. ¿Qué tienen en común? Todos ellos emiten su propia moneda. ¿Qué pasa si uno abandona su moneda y adopta la de otro? Puede haber un problema de deuda, porque ya no tienes moneda propia. Hay países que ‘dolarizan’ su economía. Lo hizo Ecuador. Argentina tenía un régimen de convertibilidad en los años 90. Puede resultar muy problemático, porque la única manera de conseguir dólares, si no se puede exportar suficiente, es pedirlos prestados. Si se piden prestados, hay que devolverlos con intereses, y si no se consiguen más dólares, puede haber consecuencias desastrosas, incluido el impago de la deuda. ¿Cuál es el problema de Europa? Grecia o Italia tenían moneda propia. ¿Podía agotárseles? No. ¿Qué hicieron? Renunciaron a su propia moneda. Adoptaron el euro, que es una moneda extranjera. Ahora están en una situación para la que no hay solución de mercado. Esas economías –Grecia, Italia, España— no se recuperarán nunca.

¿Y si salieran del euro?

Bueno. Tendrían que salirse del euro, o habría que reformar todo el sistema. Una cosa o la otra terminará sucediendo.

¿A qué se refiere con reformar el sistema?

Las soluciones técnicas son muy fáciles. Una consiste en aumentar el presupuesto del Parlamento Europeo, que es de menos del 1% del PIB. En EEUU, la unión monetaria está bien hecha. El banco central –la Reserva Federal— se encarga de la política monetaria, y el Departamento del Tesoro de la fiscal. En la Unión Europea creyeron que se podría tener un banco central único, pero que cada Estado tuviera su política fiscal. Eso no puede funcionar. Pero sí existe un Parlamento Europeo. Si su presupuesto fuera más razonable, lo suficientemente grande como para estabilizar la demanda agregada en toda la economía, y distribuir más demanda a las economías que pierden empleo por sus déficits comerciales, podría haber una salida. ¿Cómo de grande tendría que ser? Diría que en torno a un 10%, la mitad del presupuesto de los EEUU, sería suficiente. Eso redistribuiría la demanda. Todo el mundo, incluso Alemania, tendría más demanda, pero se haría de manera progresiva, para que la periferia reciba relativamente más que el centro.

Habla de “distribuir demanda”. Pero, ¿cómo se haría eso?

El modo ideal es una garantía de empleo. Pongamos que la Unión Europea financia una garantía de empleo. Hoy en día podríamos estar hablando de un 5% del PIB, que quizá en Grecia sería más cercano al 10%, pero después de la recuperación se estabilizaría entre un 1% y un 3%.

¿Cree que eso resolvería tanto el problema del empleo como el de la estabilidad financiera?

Las crisis europea y estadounidense fueron idénticas. Pero la crisis financiera que fue igual para ambos se convirtió en crisis de deuda soberana en Europa, porque sus países no son soberanos. En EEUU, no fue así. Pudimos poner en marcha un estímulo fiscal, aunque fuera insuficiente. Salvamos el sistema financiero sin imponerle la deuda estatal a Nueva York o Dakota del Sur. Europa hizo eso, trasladando el peso a los Estados, no soberanos. España tenía superávits contables antes de la crisis. De pronto, llega la crisis financiera y la deuda estatal explota. El problema fue el sector financiero privado. La solución no es la austeridad, sino la regulación y supervisión bancaria, la ruptura de los oligopolios financieros y el encarcelamiento de los responsables de la situación. La garantía de empleo no es suficiente. Tiene que venir acompañada de las restricciones a los excesos financieros.

Ha dicho antes que los países que ceden su soberanía monetaria dejan de ser soberanos. Pero, ¿no está el resto de países subordinado a EEUU en materia monetaria, al ser el dólar la moneda de reserva mundial?

La medida en que se subordinan responde a decisiones políticas. Hay países que deciden tener un tipo de cambio fijo. Si quieres hacer eso, necesitas exportar, ¿y qué necesitas para exportar? Salarios bajos. Una demanda agregada baja. Mantener a tu población lo suficientemente pobre como para importar. Lo hacen voluntariamente. No tienen por qué hacerlo.

¿Cuál es la alternativa?

Dejar que la cotización de la moneda fluctúe. Eso te da más margen de maniobra en política fiscal. Si decides vincular tu moneda al dólar, mantendrás un tipo de interés alto, perdiendo control sobre la política monetaria. Tu tipo de interés tiene que estar por encima del de los EEUU, para mantener una moneda fuerte. Si la dejas fluctuar, puedes mantener los tipos más bajos y depreciar la moneda. Con la política fiscal sucede lo mismo: no es necesario tener a gran parte de la población desempleada. Puedes perseguir una política de pleno empleo. La consecuencia puede ser que tu tipo de cambio sea más bajo. ¿Y qué problema acarrea eso? A tus élites les sale más caro viajar a Disneylandia. No hablo en broma: para las élites de los países en desarrollo es muy importante poder mandar a sus hijos a Harvard e ir de vacaciones a Estados Unidos. Prefieren tener al 50% de la población en paro para poder hacerlo.

Tendemos a pensar en los impuestos como una estrategia recaudatoria del Estado, para construir carreteras y colegios, o pagar a profesores y a agentes de policía. Usted dice que los impuestos no sirven para eso.

Los gobiernos regionales y locales sí necesitan el dinero de los impuestos para funcionar, pero para el Estado tienen dos funciones principales: Por un lado, generar demanda para su propia moneda: si sé que tengo que pagar impuestos en billetes de la Virginia colonial, exigiré que se me pague en esos billetes. Por otro lado, los impuestos retiran dinero de la economía, poniendo coto a la inflación.

También dice que los impuestos no deben entenderse como una herramienta para disminuir la desigualdad. ¿Por qué?

No se les quita a los ricos para dárselo a los pobres. Eso lo hacía Robin Hood, pero los Estados no pueden hacerlo con su propia moneda. Cuando impones un impuesto, reduces la cantidad de moneda que hay en circulación. Antiguamente, los gobiernos coloniales quemaban los billetes que recibían como pago de impuestos. Hoy en día, si entregas al banco dinero en mal estado, la Reserva Federal lo hace trizas. Si haces una visita guiada a la Fed, te dan como souvenir una bolsita llena de jirones de billetes. La idea de que hacerles pagar impuestos a los ricos te da dinero para pagar a los pobres es errónea. Podemos pagar a los pobres sin cobrarles impuestos a los ricos. ¿Por qué cobrarles impuestos? Porque son demasiado ricos. Lo hacemos para reducir su riqueza. No debemos ligar ambas cosas, porque si por motivos políticos no podemos recaudar de los ricos, eso nos llevaría a no gastar en ayudas para los pobres. Son actos separados: podemos ayudar a los pobres y cobrarles impuestos a los ricos.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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El mismo banco alemán que transfirió por error millones de euros a Lehman Brothers el día que quebró, lo hace otra vez

Lun, 27/03/2017 - 07:31

El banco alemán de fomento KfW, que ganó notoriedad al transferir por equivocación cientos de millones de euros a Lehman Brothers Holdings Inc. el día que la empresa estadounidense se declaró en bancarrota, lo hizo de nuevo.

En febrero, KfW transfirió por error más de 5.000 millones de euros (US$5.400 millones) a cuatro bancos por una falla técnica que repitió varias veces algunos pagos únicos, según personas al tanto del tema que solicitaron el anonimato porque es un tema privado. KfW dijo que descubrió la falla y que recuperó el dinero sin sufrir pérdidas.

“KfW ha detectado el comportamiento incorrecto del sistema en una etapa muy inicial del proceso, mitigado inmediatamente la acción no deseada y comenzado el proceso necesario de análisis de las causas”, afirmó el banco en un comunicado enviado por correo electrónico. “Se identificó y eliminó rápidamente el error y se exigió con éxito la devolución de los montos pagados de más. Lamentamos que durante los trabajos en los sistemas pudiera ocurrir este error debido a fallas humanas por un error de configuración”.

El incidente sirve de recordatorio de un pago inoportuno de más de 300 millones de euros hecho por KfW a Lehman Brothers en septiembre de 2008, justo mientras el banco de inversión estadounidense entraba en quiebra. En aquel entonces, la entidad alemana no actualizó su verificación de contrapartes, lo que habría impedido que procesara la transacción regular. La transferencia se convirtió en un escándalo político en Alemania; el diario Bild tildó a KfW de “el banco más tonto de Alemania”.

KfW, que en su sitio web afirma haber recibido el título de banco más seguro del mundo por la revista Global Finance, no es la única entidad crediticia que sufre una falla técnica. En junio de 2015, la unidad cambiaria de Deutsche Bank AG envió por error US$6.000 millones a un fondo de cobertura cliente y recuperó la suma un día después, dijo una persona al tanto del tema en ese momento.

“KfW inició inmediatamente auditorías internas y externas integrales para aclarar las causas del incidente en detalle y sacar las conclusiones correspondientes”, informó el banco.

Estos errores exponen un riesgo de seguridad más general enfrentando por los bancos debido a la tecnología obsoleta, un problema destacado recientemente por el órgano de control financiero de Alemania, el BaFin. Este, que realizó una auditoría especial en KfW, aplicó un recargo de capital al banco tras concluir que sus sistemas de tecnología de la información eran inadecuados, según personas al tanto del tema.

Las deficiencias tecnológicas son especialmente alarmantes por un crecimiento en el número de ataques de hackers contra instituciones financieras. En enero, Lloyds Banking Group Plc fue víctima de un ataque cibernético que interrumpió los servicios en línea para los clientes. El año pasado, un grupo de hackers apodado “Anonymous” atacó a por lo menos ocho autoridades monetarias, entre ellas el Banco Central de Holanda, el Banco de Grecia y el Banco de México, dijeron personas al tanto del tema.
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Via Bloomberg

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Voto histórico en la ONU indica que las armas nucleares serán ilegales en 2017

Sáb, 25/03/2017 - 14:17
Tony Robinson, Pressenza

Hacia finales de octubre ocurrió algo histórico en las Naciones Unidas.

A pesar de la enorme presión de Estados Unidos, 123 naciones, todas con igual posición en la Asamblea General de la ONU, votaron por iniciar un proceso en 2017 para negociar la prohibición de las armas nucleares. ¿Por qué no circulan estas noticias como un reguero de pólvora? ¿Por qué no hay celebraciones en las calles?

Bueno, una razón es que ya nadie toma en serio la amenaza que son las armas nucleares contra la humanidad. Y cuando decimos “nadie” nos referimos a los principales medios de comunicación, los que dan al tema casi ningún espacio en sus periódicos, estaciones de radio, sitios web y estaciones de televisión. Por lo tanto, “nadie” en este caso significa los magnates de los medios de comunicación que están en alianza con los bancos, los políticos y el complejo militar-industrial para mantener el statu quo durante el mayor tiempo posible, independientemente de las consecuencias para la humanidad, dado que estas personas sólo son capaces de pensar en la cantidad de dinero que pueden hacer en el presente y tal vez en unos años en el futuro.

Otra razón (en realidad, una extensión de la primera) es que la mayoría de la gente seguramente piensa que las armas nucleares ya son ilegales. Si las armas químicas y biológicas son ilegales, si las minas terrestres y las bombas de racimo son ilegales, ¿no lo serán también desde hace años las armas nucleares, siendo éstas mucho más destructivas? ¿Acaso el mundo no eliminó las armas nucleares cuando cayó el Muro de Berlín?

Bueno, en realidad, no. A pesar de la oferta que Gorbachov ofreció a Reagan para erradicar las armas nucleares, nunca sucedió, aunque hubo reducciones en el número de bombas a través de varios tratados. Hoy en día, Estados Unidos y Rusia tienen alrededor de 14.000 bombas (dependiendo de a cuál de las estimaciones realizadas se crea), que es mucho menos de las 80.000 a las que se llegó durante la guerra fría, pero siendo aún un gran número, si se entiende que 100 bombas lanzadas sobre ciudades conducirían a un invierno nuclear que eliminaría al 25% de la población mundial, y quién sabe a cuántas otras especies, y esencialmente llevaría a cualquier superviviente al suicidio.

Pero, independientemente del silencio mediático y de la falta de celebraciones en las calles, ya se hizo historia, y de una manera extraordinaria.

Desde el final de la conferencia de revisión del TNP de 2010 -la conferencia quinquenal que examina los progresos del Tratado de No Proliferación Nuclear para ver cómo se está desarrollando el desarme y recomendar nuevas medidas- algunos gobiernos y la sociedad civil han reorientado el debate sobre el desarme alejándolo de las supuestas “preocupaciones de seguridad” del P5 y de las “preocupaciones humanitarias”: el hecho de que una guerra nuclear sacará a los seres humanos y probablemente a todas las formas de vida -excepto quizás unos cuantos insectos de vida corta y bacterias – de la faz de la tierra.

En otras palabras, de acuerdo con esta nueva estrategia, independientemente de las preocupaciones de seguridad, si una guerra nuclear estalla, todos perdemos. Einstein dijo: “No sé con qué armas se librará la III Guerra Mundial, pero la IV Guerra Mundial será combatida con palos y piedras”. Sin embargo, con los nuevos conocimientos disponibles gracias a los avances de la ciencia climática, Einstein puede haber sido demasiado optimista: no habrá una IV Guerra Mundial, nunca.

El TNP era un gran trato: los que no tienen armas nucleares, nunca las conseguirán; los que tienen armas nucleares se desharán de ellas, y todos tendremos el derecho a desarrollar energía nuclear. Fue una gran idea en ese momento (1968) porque nadie entendió completamente los peligros de la energía nuclear, algo que sólo impactó a la conciencia humana con los accidentes en Three Mile Island y los desastres posteriores en Chernobyl y, más recientemente, en Fukushima.

El problema con la gran negociación es que no se ha cumplido 47 años después, y los países que carecen de armas nucleares están hartos de ser mantenidos como rehenes por los estados con armas nucleares ante la amenaza de una enorme violencia nuclear. Y no importa que los P5 digan de ellos mismos que son países “responsables”; sus doctrinas de seguridad permiten el uso de estas armas y, como un ladrón de banco blandiendo una pistola alrededor, no importa si hay balas en ella o no, el hecho de que él o ella tenga una en la mano constituye el uso.

El proceso de aprobación de esta resolución ha sido difícil. A pesar de la supuesta igualdad de los Estados miembros en la ONU, hay claramente algunos estados que son más iguales que otros. Los P5 tienen un veto en el Consejo de Seguridad, y las diferencias económicas son tales que los países desarrollados son capaces de manipular a los países en desarrollo.

Sin embargo, para el deleite de todos en el movimiento antinuclear de la sociedad civil y entre los 57 gobiernos que patrocinaron la resolución, muy pocos países se sometieron a la presión y 123 países votaron por iniciar negociaciones el próximo año.

Y la posición de los Estados poseedores de armas nucleares y de los que existen en virtud de un acuerdo de defensa denominado “paraguas nuclear”, nunca ha estado más dividido. De los nueve países con armas nucleares, cinco (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia e Israel) votaron en contra de la resolución, tres (China, India y Pakistán) se abstuvieron y uno (Corea del Norte) votó a favor de la resolución.

De los estados paraguas nucleares, los Países Bajos se obligaron a abstenerse como resultado de una campaña de la sociedad civil cada vez más eficaz en el parlamento holandés, absteniéndose también Armenia, Bielorrusia y Kirguistán.

Japón votó en contra de una prohibición: algo que constantemente deja a los observadores sorprendidos dado que es el único país con conocimiento directo de lo que significa tener una bomba lanzada sobre sus ciudades.

Al final de la votación, los países usaron sus ya conocidos discursos para apoyar sus posiciones. Algunos países dijeron que temían que el nuevo proceso podría debilitar el TNP, a pesar de que los países de apoyo han expresado una y otra vez que esta resolución no hará más que fortalecer el artículo VI del TNP. Otros dicen que el nuevo proceso es divisivo, contentándose con el statu quo en el cual nada se ha movido en las conversaciones de desarme en 47 años: El Tratado de Prohibición de Pruebas no ha entrado en vigor, el Tratado de Material Fisible no ha sido escrito, EE.UU. se ha retirado del Tratado de Misiles Antibalísticos y todavía estamos esperando discusiones sobre una zona libre de todas las armas de destrucción masiva en el Medio Oriente. Además de esto, todos los países que poseen armas nucleares están elaborando planes para modernizar sus arsenales, o están en proceso de modernizarlos, a un costo astronómico para la economía mundial y los pobres del mundo.

El nuevo tratado ciertamente no pondrá un arma nuclear fuera de uso el día de su ratificación, pero hará que sean efectivamente ilegales ante los tribunales internacionales y las corporaciones multinacionales y los bancos que no desearán que el público en general sepa que están involucrados con algo ilegal, por lo que el tratado aumentará la presión para que vayan desprendiéndose. Las campañas de la sociedad civil para estigmatizar las armas nucleares serán enormemente impulsadas y ningún político podrá decir nunca que el TNP otorga a su país el derecho legal de mantener armas nucleares y, en última instancia, es por ello que los Estados Unidos (y sus amigos) estaban tan ansiosos por evitar que esta resolución sea presentada a la Asamblea General.

Y es por eso que su aprobación es tan histórica. Aquellos que por décadas han acusado a otros estados de ser naciones “irresponsables” y “parias”, ahora se encontrarán en el extremo receptor de esas acusaciones, y por una muy buena razón.

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Entrevista a Claudio Katz: América Latina, Trump y el Neoliberalismo

Ven, 24/03/2017 - 20:49

Javier Larraín, Correo del Alba

El año 2016 las fuerzas progresistas de la región vieron con estupor la emergencia de líderes derechistas como Macri en la Argentina y Temer en Brasil. El fortalecimiento de un bloque de países neoliberales alrededor de la Alianza Pacífico abrió el debate respecto al devenir socialista americano.

El carácter del neoliberalismo imperante y el reemergente, los límites del llamado “ciclo progresista”, los desafíos que se avecinan para los izquierdistas del continente así como la reflexión en torno a experiencias revolucionarias del último siglo, fueron algunos de los temas tratados en un diálogo sostenido, en exclusiva por Correo del Alba, con el economista e intelectual marxista argentino Claudio Katz.

¿Qué es el neoliberalismo? ¿Una ideología, una forma económica, una teoría política?

El neoliberalismo es una práctica reaccionaria o pensamiento conservador, un modelo de acumulación basado en agresiones a los trabajadores en una marco de mayor internacionalización del capital. Desde los años 80 ha sido básicamente definido como una ofensiva del capital sobre el trabajo para recomponer la tasa de ganancia.

En mi opinión el neoliberalismo se reforzó con la caída de la Unión Soviética, la anexión de Alemania y el amoldamiento de la Unión Europea a la globalización. El año 2008 había una discusión sobre si el neoliberalismo se iba a mantener o iba a diluirse, la experiencia ha demostrado que se mantuvo, se reforzó, se profundizó, al punto que la desigualdad alcanzó niveles sin precedentes y, claramente, es el modelo que continúa operando hasta la actualidad.

Es un modelo económico muy diferente al keynesianismo de posguerra y, en el plano geopolítico, ha tenido momentos de bipolaridad, unipolaridad y multipolaridad, aunque me parece que las clases dominantes procesan este nuevo modelo en un marco compartido de negocios globalizados.

¿Qué caras adoptará el neoliberalismo de la “era Trump”?

La gran duda que tenemos todos es cuál es el tipo de neoliberalismo a seguir por Trump en su presidencia. Ahora, de todos modos creo que la globalización, en los términos ya señalados, se mantendrá, al igual que la internacionalización productiva. Hay muchas dudas en cuanto al cómo Trump introducirá cambios en los tratados de libre comercio y en todo lo referente a la movilidad de la fuerza de trabajo y, en este nuevo escenario, me parece que con él marchamos a algún tipo de neoliberalismo económico en combinación con formas de nacionalismo reaccionario, lo que sería como otro periodo del neoliberalismo, pero eso está por verse.

¿Pudiéramos decir que el neoliberalismo tiene etapas definidas, una “historia”? En caso afirmativo, ¿cuáles serían, sobre todo en lo que respecta a nuestra América?

Personalmente interpreto al neoliberalismo como un modelo integral en el plano económico político, como una ideología del capital que retoma el pensamiento de las formas neoclásicas del razonamiento económico y, por supuesto, en América Latina ha tenido una variedad de etapas. Creo que incluso anticipó, a fines de los años 70, las tendencias de los países desarrollados; fue lo que hizo Pinochet el primer experimento de neoliberalismo y, sí, me parece que tuvo dos etapas: una primera en los años 80, en lo que se llamó “reformas de primera generación”, que era un modelo de ajuste inflacionario de las comunes tasas de interés. La segunda etapa, en la década posterior, estuvo caracterizada por lo que se llamó el “Consenso de Washington”, ya como un modelo de apertura comercial, privatizaciones, flexibilidad laboral, etc.

Ahora estamos ingresando a un nuevo periodo porque hubo una crisis del neoliberalismo en la década pasada; este nuevo periodo es el de la “restauración conservadora”, que es en sí una nueva etapa del neoliberalismo.

Tras las últimas derrotas electorales –y el golpe parlamentario en Brasil– de las fuerzas progresistas en la región quisiera preguntarle: ¿Hay o no propuestas en la nueva derecha regional? ¿Cuál es la peligrosidad de esta contraofensiva?

Lo que estamos viviendo es, como te comenté, una “restauración conservadora”, ese es el dato dominante desde hace un año en toda América Latina. Para entender esa restauración hay que mirar bien los modelos de neoliberalismo continuado, aquellos países donde no hubo ninguna interrupción del neoliberalismo en ningún momento: México, Perú, Colombia y Chile, países donde las tasas de desempleo, precarización laboral y desigualdad se mantuvieron en forma constante; hay que ver el modelo de terror y represivo de Honduras, México y Colombia, la agresión a los movimientos populares, en efecto, al neoliberalismo continuado que nunca desapareció en América Latina.

Como muy bien señalas, esta contraofensiva se extiende a dos partes de América Latina: Argentina, donde se produce el primer caso de la restauración neoliberal y cuyo primer año de neoliberalismo obtiene resultados económicos espeluznantes en materia de recesión, inflación, desplome de consumo y caída de la inversión, pero que persiste en tanto es un proyecto que tiene objetivos y no es una mera improvisación, que se propone demoler las conquistas obreras y recomponer una estructura de agresión permanente a las conquistas populares; ciertamente hasta ahora ha demostrado que tiene muchas intenciones de ajuste y capacidades limitadas para llevarlos a cabo.

El segundo caso, con algunas similitudes al anterior, es el de Temer en Brasil, porque tuvimos un modelo de restauración medio conservadora con parlamentarios corruptos que votaron en favor del impeachment invocando a Dios, a los familiares y militares corruptos, pero que en definitiva es un gobierno extremadamente ilegítimo y, por lo tanto, con capacidades bastante limitadas para estabilizar un modelo neoliberal.

Estrictamente el proyecto de estos restauradores es el de la Alianza del Pacífico, apostaban a un tratado de libre comercio general para toda la región y el problema es que ese proyecto sintonizaba bien con Hillary Clinton y tiene muchos problemas con Trump.

En ese marco, ¿cómo sortearán tal imprevisto?

La “restauración conservadora” ahora enfrenta el imprevisto de un presidente Trump que toma distancias con los tratados del pacifico y, por lo tanto, puede generar una gran crisis; hay una gran vacilación en los grupos dominantes sobre la política a seguir, no saben si desmantelar el MERCOSUR o reorientar el libre comercio hacia nuevos socios de Europa o China.

Este momento de crisis está dado porque si Trump va un conflicto con China América Latina puede ser la victima comercial de ese conflicto, afianzándose la primarización económica regional; también se puede agudizar la crisis si Washington sube la tasa de interés, si construye el muro en México, etc. En síntesis, estamos en una “restauración conservadora” con una crisis en esa restauración por el ascenso de Trump.

Cuando Ud. nos recomienda analizar los “neoconservadurismos” en comparación con países como México o Chile, ¿debemos concordar en que esa derecha restauradora viene a aplicar o a terminar medidas neoliberales que quedaron inconclusas?

Sí, ellos vienes a concluir lo pendiente del modelo neoliberal que quedó interrumpido en la década pasada por lo que se denomina el “ciclo progresista”, por el cambio de las relaciones de fuerza entre las clases dominantes y las clases populares, por los límites que hubo a la intervención del imperialismo norteamericano, por la educación popular, por la existencia de proyectos radicales en Bolivia y en Venezuela, por la subsistencia de la Revolución Cubana, por todo eso que limitó la agresión neoliberal; ahora vuelven para atrás, se lanzan a una escala redoblada de agresión contra los trabajadores.

En la misma perspectiva, ¿hay alguna relación en el fortalecimiento o debilitamiento del neoliberalismo el que haya sido impuesto en dictadura (Chile, Argentina, etc.) o en democracia (Bolivia, Venezuela, etc.)?

Una característica del neoliberalismo es que en todos los países de Sudamérica fue instaurado como modelo en la época de la dictadura y convalidado por los regímenes constitucionales de los 80 y por los gobiernos constitucionales neoliberales de los 90, regímenes políticos de civiles que estuvieron al servicio de las mismas clases dominantes dictatoriales y adscritos al mismo modelo de inserción laboral y a la mundialización neoliberal; esto fue interrumpido por las grandes rebeliones de los años 2000, 2003, 2004, y 2005, y ahora la restauración conservadora viene a revertir ese proceso. ¿Cuán acertada o no le parece la categoría de “acumulación por desposesión”, pregonada por David Harvey?

David Harvey retoma una idea de Rosa Luxemburgo que tiene que ver con el proceso de depredación de recursos naturales, de fuerza de trabajo, que se produce en las dinámicas de la acumulación primitiva, y que se da en forma combinada con proceso de acumulación de capital, especialmente en las economías periféricas.

Harvey retoma esa idea y utiliza el término “desposesión” para señalar el carácter contemporáneo de esa depredación, extendiéndolo a las economías metropolitanas, desarrolladas, incluyendo la especulación financiera, los fraudes y las privatizaciones.

Es un concepto que ha suscitado muchas discusiones, hay teóricos marxistas que han cuestionado el excesivo énfasis en el rol extraeconómico en desmedro de la lógica del capital en esa categoría, señalando que Marx estudió la lógica objetiva de la acumulación y los procesos de hurto, robo o pillaje del capitalismo, a diferencia de los modelos de los esquemas tributarios o esclavistas, se basan en normas especiales competencia, ganancia, explotación y la “desposesión” es un ingrediente más. En mi opinión, creo que en los periodos de acumulación corriente o acumulación normal la “desposesión” ocupa un lugar secundario mientras que en los momentos genéricos, por ejemplo, de entre guerra, o en otros de crisis, la “desposesión” ocupa un papel más relevante; en las economías periféricas, en relación a las economías centrales, la “desposesión” claramente tiene un papel más significativo.

En lo referido al Estado quisiera preguntarle algo bastante básico: ¿cuáles son sus elementos esenciales?

En el plano teórico ha habido una interesante recuperación de ideas marxistas sobre el Estado en los últimos años, las que superan esa visión más tradicional, simplificada, ortodoxa e instrumentalista de que es sólo un órgano de opresión de una clase dominante sobre otra clase oprimida.

Pensadores más contemporáneos han logrado comprender toda la dimensión del Estado retomando la idea de Marx de un proyecto de liberación de la sociedad de la opresión estatal, o las ideas de Lenin, quien tenía una expectativa de avanzar muy rápidamente en la emancipación social y, por lo tanto, de una disolución de las formas estatales opresivas; la historia demostró que esas expectativas eran extremadamente optimistas.

Pero, en el plano teórico, reitero, ha habido aportes muy interesantes de Gramsci, por ejemplo, demostrando que el Estado es un instrumento de cohesión y consentimiento tendiente a estabilizar la hegemonía de las clases dominantes. También están las ideas de Althusser acerca del Estado como articulación de las distintas distancias de dominación estatal. Asimismo, podemos leer los debates entre Poulantzas y Balibar del Estado como condensación de las relaciones sociales o el Estado como modelo asociativo de burocracias y grupos capitalistas.

En síntesis, el pensamiento marxista del Estado tiene mucho para aportar, especialmente en contraposición con ideas muy básicas y primitivas liberales, neoliberales, neoclásicas, frente a la idea del Estado mínimo, de las tesis heterodoxas del Estado como una institución neutral e indispensable y eterna. La revisión de la teoría del Estado, su ampliación y enriquecimiento, permite al mismo tiempo a los marxistas comenzar a pensar proyectos y estrategias socialistas que, una vez integrada esta complejidad, nos aproximan a las formas del Estado contemporáneo.

En la última década, en el campo de discusiones al interior de la izquierda, muchos han insistido en separar “lo social” de “lo político”. ¿Qué opinión le merece esa discusión?

La fuerte división entre lo social y lo político empezó con fuerza hace una o dos décadas posiblemente, en corrientes que en la Argentina denominamos “autonomistas” y que tenían una gran dificultad para captar la relación entre “lo social” y “lo político”, comprender una idea tradicional del marxismo de que la lucha social es la forma más inmediata en la cual los trabajadores y los oprimidos ganan las calles por sus reivindicaciones pero que la transformación de esa lucha económica básica en un proyecto político requiere conciencia, organización y acción política.

Había una gran ilusión y expectativas, una idealización de movimientos sociales y de su capacidad para actuar sin necesidad de una construcción política y organizaciones políticas, sin embargo, me parece que lo que ocurrió en la última década, la experiencia del denominado “ciclo progresista” y de los procesos políticos de centro izquierda en Argentina, Ecuador y Brasil, y los procesos político radicales en Venezuela y Bolivia, demostraron que esas ilusiones y expectativas, esa simplificación del análisis políticos, eran inconsistentes, que los trabajadores para emanciparse necesitan acción política y algo más importante: bregar por la conquista del poder político porque uno de los productos de esa teoría duramente centrada en los movimientos sociales, la idea de “cambiar el mundo sin toma de poder”, no puede prescindir de la transformación política regularizada en el ámbito del Estado.

Muchos de esos debates se han transformado en debates abstractos y han quedado atrás, hoy es muy evidente que la lucha social requiere una proyección en el plano político y esto implica construir organizaciones de tipo socialista para apuntalar un proyecto socialista.

¿Cuán insalvable es el aparente divorcio existente entre los “partidos políticos” y los “movimientos sociales” como instrumentos políticos? ¿Los segundos reemplazarán a los primeros o, finalmente, terminarán siendo como aquellos?

Eso es la continuación del tema anterior. Me resulta que es completamente abstracta y esquemática esa división de movimiento social, organización política. Hay un eslabón entre ambos que es la proyección de la lucha social al plano político y, en la última década, la lucha de la izquierda está manifiestamente centrada en el plano político, en los desafíos que tuvieron y tienen los gobiernos radicales para avanzar en un proyecto socialista o la incapacidad para desenvolver este proyecto y la frustración que ya se ha visto y ha caracterizado a los gobiernos de centro izquierda.

¿Cree que el acceso al aparato estatal de los movimientos progresistas latinoamericanos (Venezuela, Ecuador y Bolivia en particular) fue prematuro y pudiéramos estar pagando el costo de ello? (En el sentido de no contar con una fuerza social lo suficientemente constituida y organizada).

No creo que se pueda razonar en términos de “lo prematuro” porque no me dice las condiciones en las cuales se actúa; lo que existe son oportunidades para la conformación social, y cuando se dan los que acceden al gobierno –con un claro sello de izquierda– tienen el desafío de radicalizar esos procesos o frenarlos y conducirlos a una frustración de la transformación popular.

En el caso de Venezuela, lo evidente y concreto es que hay un gobierno que accedió al manejo de la entidad pública hace más de una década y media y que resiste conspiraciones golpistas, desestabilizaciones continuas, deterioro económico, presión internacional, acoso financiero, etc. Y, entonces, hay una disyuntiva, el gobierno ha podido resistir pero no ha sabido transformar esa resistencia en un modelo económico anticapitalista y por lo tanto superador del legado rentista de la economía venezolana; ha sido un periodo de grandes mejoras populares pero que no han transformado la estructura improductiva y el país continua viviendo una disputa por el control de la renta petrolera que genera tensiones cambiaras y presiones permanentes en los capitalistas para desestabilizar. La economía sigue siendo el factor clave de esta revolución.

La buena noticia es que el año pasado la clase dominante venezolana falló una y otra vez en todos los intentos desesperados que hizo para derrocar al gobierno; su última aventura fue un golpe improvisado que fracasó ya que hubo contramarchas populares importantes y el pueblo, a pesar de las penurias, no se sumó a las provocaciones de la derecha por la cuestión de Maduro, claro, éste no tuvo la actitud de Dilma Rousseff o la de Lugo de entregarse y ablandarse, se mantuvo firme, pero sigue abierto el dilema: perdió una oportunidad para profundizar el proceso y nacionalizar los bancos, controlar y nacionalizar el comercio exterior, poner fin a la especulación de los capitalistas en el manejo de los precios; eso requiere confrontar no sólo a la derecha sino también al ala burguesa que opera dentro del chavismo, ese es el gran desafío que tiene abierto el proceso bolivariano.

Lo cardinal es que Venezuela y Bolivia, a diferencia de Brasil y Argentina, son dos procesos abiertos que continúan, donde todo está por escribirse.

Intelectuales como Françoise Houtart o Frei Betto han destacado que en parte los límites del “ciclo progresista” están dados porque sus gobiernos han sido antineoliberales pero no anticapitalistas, ¿qué opinión tiene Ud. al respecto?

Efectivamente son gobiernos que han chocado con las clases dominantes, con el imperialismo, han recurrido a la movilización popular –lo que los distingue fuertemente de gobiernos como Dilma Rousseff o Cristina Kirchner– pero que han encontrado su límite en la decisión de medidas anticapitalistas; el aspecto positivo es que a pesar de no dar pasos anticapitalistas han reivindicado un proyecto socialista en el terreno por lo menos conceptual y eso atrajo gentes con proyectos anticapitalistas.

¿Cree que puede haber una revolución –en el sentido más profundo de la palabra– por la vía electoral?

El asunto es el contenido de la palabra revolución porque la revolución es un tema predominante en toda la historia del siglo XX de América Latina; después vino el neoliberalismo, las dictaduras y se transformó en una palabra proscrita. Con el proceso bolivariano se rehabilitó el concepto revolución y está ahí el caso de la Revolución Cubana que mantiene el concepto revolución.

Mientras vivamos en un régimen capitalista, con el tipo de explotación que caracteriza al capitalismo, los términos de una transformación radical denominada revolución siempre estarán presentes para los marxistas: revolución es el ingreso masivo de los explotados a la acción directa en tanto proceso que transforma el sistema capitalista. El problema es que las características específicas que tiene un proceso revolucionario presentan significativas diferencias con lo que fueron los procesos tradicionales del siglo XX; en general había una idea de simultaneidad en los procesos de transformación socialista entre la formación de un gobierno de los trabajadores, la captura del poder del Estado y la transformación de la sociedad, tres momentos de un proceso simultaneo o con reducidas diferencias temporales, pero, lo que la experiencia Venezuela u otra comienza a indicarnos es que esta combinación de tres procesos tiene temporalidades diferenciadas, es decir, llegar al gobierno, disputar el Estado y transformar la sociedad son tres flancos de un mismo proceso que tienen momentos de desenvolvimiento diferenciales, el problema entonces es si se avanza o no se avanza del gobierno de los trabajadores a la transformación de la sociedad y la anulación de sus cimientos capitalistas a la modificación y extinción de las formas estatales, eso es lo que está abierto y hay muchas experiencias para reflexionar; es como el gran tema abierto de nuestra década y de nuestra época.

Este año se cumple medio siglo del asesinato del Che Guevara en Bolivia, ¿qué opinión tiene de su pensamiento económico? ¿Es pertinente el rescate de esa parte de su legado –al que su compatriota Kohan decididamente ha llamado “la manzana prohibida del comunismo”–?

Si uno habla del Che, restando la frivolidad de la comercialización de un líder socialista y después una especie de absorción publicitaria, rescatando por lo tanto ese militante revolucionario y sobre todo su condición de luchador revolucionario que planteó ideas de radicalización socialista en cada uno de los planos que le tocó operar, puede dar cuenta que concebía claramente que un proceso que no avanza involuciona y, además, que un proceso si no se transforma en socialista no sólo se mantiene como capitalista sino como los peores.

Sus aportes son numerosos en muchos planos, por ejemplo, en el del internacionalismo socialista por comprender que la revolución será socialista o será una caricatura de revolución, y tendrá una escala global.

Che es el hombre de los valores morales, del pensamiento revolucionario que formuló la teoría de formar una ética del hombre nuevo: con solidaridad y hermandad como principios desde el inicio de la revolución, sin esperar a la aparición de condición de bienestar material.

En este contexto, su teoría hay que entenderla en esta visión general del Che, junto al luchador y administrador fue guerrillero, economista y tuvo una experiencia en el Ministerio de Industrias de Cuba. Reflexionaba sobre los mecanismos de participación y democratización y objetaba las relaciones mercantiles entre empresas –en esa época estaba en boga el modelo yugoslavo– sin adscribirse tampoco a la planificación compulsiva del modelo puramente ruso. Sin duda son importantes sus aportes referidos al modelo de cómo gestar una transición anticapitalista exitosa en el plano económico combinando democracia socialista con participación colectiva, enfrentando mecanismos agotados de mercado, cuestión con que se lucha en cada coyuntura y cada país. La del Che es una de las experiencias a tomar en cuenta para el quehacer del pensamiento económico socialista.

¿Qué opinión le merece y cuál es el aprendizaje que pudiéramos extraer del experimento histórico de la Unidad Popular en el Chile de Salvador Allende?

Ese tema es interesante e importante porque los dilemas que atravesó la Unidad Popular son muy semejantes a los que afronta, por ejemplo, Venezuela. Vemos dos procesos que accedieron por las urnas al gobierno con un proyecto declaradamente socialista pero que tienen condiciones distintas porque no estamos en la época de los golpes militares clásicos de los setenta sino más bien en una época de regímenes constitucionales y golpes blandos constitucionales tipo Honduras o Brasil.

Pero hay dos temas importantes en la comparación o en la reflexión en torno a Salvador Allende: la primera es la lucha contra las conspiraciones de la derecha, tanto Venezuela y, en menor medida, Bolivia afrontan el mismo tipo de complots derechistas que sufrió Allende, aunque el boicot económico ahora está más perfeccionado, tiene más instrumentos que en los setenta, pero está también el uso de los medios de comunicación como mecanismo reaccionario para crear una masa crítica, entre la clase media, a favor de golpes derechistas; en definitiva, este primer problema corresponde a la derecha y aquí hay que superar otro grave error de Allende, pues fue él quien designó a Pinochet comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Chávez no cometió ese error y tanto él como Maduro han sabido depurar las fuerzas armadas y evitar ese tipo de dominio derechista.

El segundo problema de Allende fueron las vacilaciones en la movilización popular contra el golpismo, aunque en general hay como dos visiones al respecto: una que piensa que a la Unidad Popular le fue mal porque aceleró mucho el proceso, su radicalización fue vertiginosa y se chocó con la democracia cristiana, o sea que no concilió con la burguesía y por lo tanto hay que ir más despacio; la otra señala que el problema es no haber aprovechado los momentos de vacilación del campo derechista para avanzar en medidas anticapitalistas y que Allende vaciló, no accionó, resultó preso en gran medida de sus ingenuidades constitucionalistas. De todas maneras la experiencia heroica y de sacrificio de Salvador Allende tiene que servir para superar esas limitaciones.

¿Cree que las nuevas generaciones de izquierda deben leer a Lenin? ¿Es extemporáneo o demasiado foráneo? ¿Cuál sería el valor de la obra del líder ruso para un joven latinoamericano hoy?

Es un tema muy importante ya que, como decís vos, este año va ser el centenario de la Revolución Bolchevique y va a haber muchos homenajes y debates.

Con relación a Lenin creo que hay que separar el plano teórico del plano político. En el plano teórico encontramos sus ideas claves, por ejemplo, el concepto de “desarrollo desigual” que nos permite comprender la dinámica del desenvolvimiento capitalista en contraposición a la metodología puramente evolucionista o el gradualismo que imperaba en la época de Kautsky y Bernstein; Lenin introdujo la idea del eslabón más débil para dimensionar cómo la crisis del capitalismo se comporta en ciertas coyunturas, en ciertos países y en ciertos momentos y la habilidad política de los revolucionarios es captarla.

Lenin es el primer pensador marxista que comprendió que el capitalismo está sujeto a estas etapas distintas, pues Marx veía el precapitalismo y el postcapitalismo en cambio el ruso introdujo la idea de que hay un periodo de librecomercio, una etapa de imperialismo, etc., de hecho en la actualidad podemos hablar del neoliberalismo.

Pero Lenin fue especialmente un político revolucionario que asignó e introdujo la dimensión política del pensamiento socialista en todas sus dimensiones y actuó con una gran flexibilidad, fue el autor de las estrategias políticas más perdurables del pensamiento marxista, con la idea de comprender la variedad de oportunidades de un contexto revolucionario y apostar al más adecuado.

Respecto a América Latina me centraría en una de sus ideas que dice relación con la distinción que estableció entre el nacionalismo revolucionario y el nacionalismo conservador. Lenin fue el que captó por primera vez, a principio del siglo XX, que las formas nacionalistas tienen contenidos y muy diferenciados y una cosa es el nacionalismo chauvinista fachistoide de Trump o de Le Pen, y otro muy distinto es el del nacionalismo radical revolucionario en la tradición de Torrijos o Chávez; distinguir esos nacionalismos y buscar convergencia al socialismo con esos nacionalismos es probablemente uno de los grandes aciertos de pensamiento leninista.

¿Qué piensa de la formación política para estos tiempos? ¿Qué formas debiera adoptar? ¿A qué autores se debiera recurrir y bajo qué metodologías?

Ahí nos metemos en un tema un poco complicado pues no me considero demasiado autorizado para sugerir guiones de cursos de formación. Hay muchos y muy interesantes cursos de formación de militantes en América Latina en estos momentos, estoy pensando en el Alba, en la Escuela Nacional Florestan Fernandes del MST, donde la formación es rigurosa pero no dogmática y ese es el gran aporte de la época actual en comparación a otros periodos y décadas pasadas.

Más que de autores querría plantear un tema que sí me parece importante incorporar a la formación y a la reflexión del marxismo latinoamericano actual, tema que estoy trabajando en la actualidad y que trata de la actualización de la teoría marxista de la dependencia, cuestión que me parece central para nuestra historia por el aporte que brindó y porque evidencia lo que el marxismo latinoamericano puede ofrecer al marxismo, además de las herramientas que ofrece para comprender problemas contemporáneos. A 40 años de su nacimiento, hay que revisar y trabajar esta teoría, primero en el plano de la herencia marxista de la teoría que aprendemos de Marx, de los clásicos como Lenin, Luxemburgo o Trotsky, de los teóricos de posguerra como Mandel, Samir Amin. El segundo aspecto clave es qué tipo de teoría marxista de la dependencia debemos reelaborar, retomar esa que emerge al calor de la revolución cubana, postulando una síntesis entre socialismo y antiimperialismo, la que se constituye alrededor de nombres como el de Ruy Mauro Marini, Vania Bambirra y Theotonio dos Santos. Igualmente debemos estudiarla en sus polémicas con la vertiente de Fernando Henrique Cardoso, en cómo absorbió ideas críticas como las planteadas por Agustín Cuevas, cómo encontró síntesis enriquecedoras con la teoría de sistema mundial de Wallerstein, qué puntos de contacto y de distanciamiento tuvo con la teoría de metrópoli-satélite de André Gunder Frank y que polémica llevó a cabo con lo que fueron los temas teóricos del antidependentismo.

Es muy importante retomar la teoría marxista de la dependencia y con ella estudiar las características del capitalismo neoliberal actual, las formas que tiene la reorganización imperialista, y con ese instrumental replantear los problemas de América Latina y del socialismo de nuestra etapa.

¿Qué lugar le otorga al tema de la despatriarcalización, el ecosocialismo y el humanismo?

Son temas que han querido incorporar en la agenda del marxismo contemporáneo y el socialismo actual y que han estado muy presentes en los distintos foros en los cuales se debaten ideas y proyectos alternativos. Se han vuelto muy importantes por la aparición de movimientos que han hecho valer la lucha social y la lucha de esas problemáticas, estoy pensando en el movimiento de la mujer, de los indígenas, en la lucha orientalista, etc., están en las calles y han penetrado sus ideas en las universidades y en el pensamiento.

Por último, hace día asumió Donald Trump y quisiera preguntarle acerca de los virtuales escenarios de un enfrentamiento abierto con Rusia.

Trump es el gran tema de hoy y te diría que será el de los próximos meses, vamos a estar hablando todo el tiempo de él, en el plano económico e internacional que señalas. Claramente intenta disputarse con China, procura hacer un rebalanceo, reducir el déficit comercial y el endeudamiento de Estados Unidos respecto al gigante asiático, quiere presionarles para que abran sus mercados al tiempo que prepara una discusión fuerte con éstos, por eso Pekín está reaccionando.

Sin embargo, no es un tema de reorganización mundial sino de una negociación de la globalización en otros términos lo que intenta lograr Trump, donde el peso de cada Estado en una negociación pase a ser más relevante. El presidente estadounidense busca utilizar a Rusia, concertar un acuerdo con Putin para aislar a China, cosa difícil porque la Rusia actual no es la de Yeltsin ni la que sucedió a la caída de la Unión Soviética, como se demostró en Siria y Georgia. Putin juega fuerte y China también ha creado una red de socios comerciales diversificados, ya ha dicho que va a disputar con Estados Unidos, reforzando el mensaje y las ideas políticas del libre comercio, asunto importante porque nos da una primera idea de cómo va ser esa pelea.

China ha enviado un mensaje globalizador y de promoción del libre comercio, lo que resulta interesante porque nos llama a tener cuidado con las idealizaciones que algunos hacen de Rusia o de China en esta confrontación.

Pero, a mi entender, lo central está en otro plano, en la gran ofensiva que prepara Trump contra la clase trabajadora, contra los latinos, contra los afroamericanos, contra las mujeres. Trump encarna un proyecto de supremacía blanca, racista, de ultra millonarios. Hay que tener cuidado con las miradas contemplativas que tienen algunos sobre su persona ya que es un reaccionario; lo positivo de todo es que en Estados Unidos están poniéndose en pie movimientos de resistencia importantes, en definitiva, puedo concluir la entrevista diciendo que se aproximan tiempos interesantes en Estados Unidos para ser vistos desde América Latina.
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Correo del Alba
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El agua, un factor estratégico olvidado en el desarrollo económico

Xov, 23/03/2017 - 13:11

La escasez de agua se plantea cada vez más como un tema acuciante para la humanidad, aunque "no se toma en cuenta en los modelos de desarrollo económico", dijo a Sputnik Blanca Jiménez Cisneros, directora de la división de Ciencias del Agua de la UNESCO.

Con motivo del Día Internacional del Agua, la experta en materia hídrica de la UNESCO dijo al programa 'Telescopio' de Sputnik que los países incentivan determinadas actividades económicas que requieren un mayor uso de este recurso natural, sin tener presente que es finito.

Según la especialista, la agricultura se lleva un 80% del agua que se extrae. Los cultivos requieren más volumen del que consumen efectivamente, por la evaporación y el lavado de sales en los suelos. Aunque las técnicas de producción se vuelvan más eficientes, por estas características, siempre demandará más agua que la industria, hecho que aumenta la brecha entre las naciones más desarrolladas y aquellas en vías de desarrollo. "Los países en vías de desarrollo, que basan su desarrollo económico en la agricultura, sufren mucho esa dualidad. Además de gastar más agua, están poniéndola donde es menos productiva económicamente. Habría que hacer una reflexión sobre el modelo de desarrollo, no solo basado la agricultura, y optar por otro tipo de bienes donde el agua vaya a ser utilizada más eficientemente", dijo la especialista. Jiménez Cisneros apuntó que en estos casos los especialistas hablan de "exportación virtual del agua". La ingeniera ambiental comentó que hay países desarrollados que importan bienes que requieren mucha agua en su producción, de modo de ahorrar este recurso dentro de fronteras y darle otros destinos. Al mismo tiempo, otras naciones incentivan sectores productivos que consumen notorios recursos hídricos, con el discurso de la búsqueda de inversiones y la generación de empleo, sin ver que el líquido vital "tiene un límite". "Falta ver el agua desde un punto de vista estratégico, de cómo emplearla en el modelo de desarrollo del país. El problema es más complejo: la agricultura está vinculada con problemas de agroquímicos y otro tipo de contaminaciones. El uso del agua siempre va a estar asociado con problemas de contaminación, que de una manera u otra cuando de alguna manera tienes que controlar", comentó Jiménez Cisneros, ex vicepresidenta de ONU-Agua. Sin embargo, mediante el ciclo hidrológico el agua "tiene la capacidad de renovar su calidad y de utilizarse varias veces". Para que esto suceda tiene que darse un uso ordenado: primero en las ciudades, luego en la agricultura y finalmente en la industria. Hasta el momento, no existe de manera sistemática una planificación, como sí existe en el caso del petróleo y los minerales. "Es un punto que habría que ver, no solo para saber cómo usarla mejor sino también cómo reutilizarla mucho más y de una manera eficiente, sin que tenga efectos colaterales. Tecnológicamente tenemos los medios para tratar el agua en cualquier nivel. Obviamente va a tener diferentes costos, la estrategia es ver cómo podemos utilizarla varias veces al menor costo", indicó la entrevistada. A futuro, el agua se plantea como un elemento de interés geopolítico, "no solo entre países, sino entre regiones y dentro de las mismas naciones". Aún así, relevamientos realizados por la ONU revelan que en zonas de guerra o inestabilidad política, "el único sector en el que se continúa cooperando es el agua", por ser "un medio de vida".

América Latina enfrenta varios desafíos: por un lado, hay sectores con abundancia de agua y otros con climas áridos o semiáridos donde el agua escasea. No solo afecta la cantidad, sino también la calidad del líquido vital. Los agroquímicos, la minería y otras actividades económicas impactan de manera negativa. Además, la alta urbanización de la región (82%) plantea un reto para acercar el agua a todos los habitantes que viven en ciudades.
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Mundo Sputnik

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Elecciones en el Ecuador: Por qué la soberanía nacional importa

Mér, 22/03/2017 - 19:22

Mark Weisbrot, Huffington Post

La soberanía nacional es un bien infravalorado en el mundo de hoy, especialmente en los medios internacionales, donde las perspectivas de Washington y sus aliados mayormente prevalecen. Esto es cierto respecto a temas tanto políticos como económicos, y las consecuencias pueden ser particularmente fuertes para una región como Latinoamérica, tradicionalmente considerada por los funcionarios estadounidenses como su “patio trasero”.

La próxima elección en Ecuador está siendo observada y disputada por fuerzas que tienen visiones opuestas en este asunto. A la izquierda se encuentra la apuesta presidencial del anterior vicepresidente Lenín Moreno y su partido — el cual ha ganado ya la mayoría en la Asamblea — Alianza PAIS (Patria Altiva i Soberana, AP). Al igual que los otros partidos de izquierda que llegaron al poder durante el giro hacia la izquierda que arrasó en la región a inicios del siglo XXI, AP valora la soberanía nacional y la autodeterminación. Sus líderes, así como sus activistas y la mayor parte de su base electoral, entienden que el progreso alcanzado durante la última década hubiese sido imposible si el gobierno del presidente Rafael Correa hubiese seguido las recetas económicas de Washington.

Dicho progreso incluyó la reducción de la pobreza en un 38%, y de la extrema pobreza en un 47%. La desigualdad se redujo también substancialmente: La ratio de los ingresos del 10% más rico con respecto al más pobre se redujo, de 36 en 2006 a 25 en 2012. El crecimiento anual de ingresos por persona se incrementó desde el 0.6% de los 26 años anteriores al 1.5%. También el acceso a salud y educación aumentó notablemente, con una inversión en educación superior ascendiendo de 0.7% a 2.1% del PIB — más de lo invertido incluso en muchos países de altos ingresos. En general, hubo el doble de inversión social, y la inversión púbica con respecto al PIB fue más que duplicada.

Para alcanzar estos objetivos, el gobierno tuvo que re-regular el sector financiero, gravar la fuga de capitales, exigir a los bancos la repatriación de la mayor parte de sus activos líquidos en el extranjero y hacer del Banco Central un integrante más del equipo económico del ejecutivo — entre otras reformas económicas. Sin el Estado actuando ahora por el interés público en lugar de en nombre de los banqueros ecuatorianos y los ciudadanos más ricos, Ecuador no hubiese alcanzado la mayor parte de los avances de la última década.

El retador, el ex-banquero Guillermo Lasso, propone el tradicional programa de derecha consistente en rebajas tributarias para los ricos y reducciones de gastos aun mayores, orientadas a disminuir el déficit presupuestario. Se compromete a reducir el rol del Estado en la economía, que fue en realidad muy importante para los avances de la última década, argumentando que el “libre mercado” es la clave para desencadenar el potencial económico del país. También ha prometido recuperar la autonomía del Banco Central, lo que lo convertiría más en un instrumento de los grandes banqueros, como el que el mismo Lasso fue en su momento de gloria hacia el final de los noventa (cuando la economía naufragó debido a un colapso bancario).

Lasso también admitió ser dueño de un banco en Panama dedicado principalmente a facilitar el fugo de capitales desde Ecuador. Se trata de un gran tema de soberanía nacional para Ecuador, ya que la mayoría de los votantes acaban de aprobar (en las elecciones del 19 de febrero) una propuesta de ley para prohibir que personas con cargos públicos tengan dinero en paraísos fiscales.

Todo esto sería un mal presagio bajo cualquier circunstancia, pero la falta de respeto por la soberanía nacional significa que si la economía se mete en problemas — lo cual es probable, dados los recortes presupuestales propuestos — Lasso probablemente recurriría al FMI en busca de un préstamo. Aquello significaría el fin de la duramente ganada soberanía del Ecuador en política económica, y una cantidad de “reformas estructurales” definidas en Estados Unidos que Lasso y sus aliados estarían ansiosos por implementar.

No es poco significativo que, de acuerdo a un documento filtrado de la Embajada de los Estados Unidos en Ecuador, Lasso informó a los funcionarios diplomáticos de sus esfuerzos por organizar una oposición empresarial al gobierno de Correa en 2007. Si hubiesen evidencias así de contundentes respecto a las relaciones entre Rusia y Donald Trump, esto significaría el fin de su presidencia.

Ya sabemos como fueron las décadas de reforma estructural promocionadas en el pasado por Washington: casi cero crecimiento en ingresos por persona en el Ecuador durante un total de dos décadas (1980–2000). Podemos ver también el desempeño de los nuevos gobiernos de derecha, apoyados por Washington, en Argentina y Brasil. Ha pasado casi un año desde que el corrupto de derecha Michel Temer tomó el poder mediante un “juicio político” — que muchos expertos han tildado de golpe debido a la ausencia de una verdadera causal de destitución. La depresión más larga de la historia del Brasil ha continuado agudizándose durante el último cuatrimestre de 2016, con niveles récord de desempleo y sin fin a la vista. La inversión continúa cayendo a pesar de — o mejor debido a — la austeridad y los recortes presupuestarios, que supuestamente habrían de entusiasmar a los inversores, incluso si al mismo tiempo hundieron la economía.

En Argentina, recesión y un 40% de inflación, así como devastadores incrementos de precios en los servicios públicos, han llevado a millones de argentinos a cambiar de opinión respecto al presidente de derecha que la mayoría eligió en diciembre de 2015. Como Lasso y Temer, el presidente argentino Mauricio Macri es un protegido de Washington. Cables diplomáticos filtrados de 2009 lo muestran pidiendo a funcionarios estadounidenses un tratamiento más duro contra el gobierno Kirchner en Argentina. Ahora esta gente tendrá como sus aliados más cercanos a Donald Trump y a extremistas republicanos en el Congreso de los Estados Unidos, gente como el senador Marco Rubio, quien con gusto destruiría Ecuador para salvarlo.

Sin duda este no será el mejor momento para que Ecuador devuelva a Washington su duramente ganada soberanía nacional.
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Traducción por Jorge Enrique Forero

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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¿Existió alguna vez la época dorada del capitalismo?

Mér, 22/03/2017 - 09:31
Alejandro Nadal, La Jornada

En muchos círculos de todo el espectro político se habla de una época dorada del capitalismo. La referencia es al periodo que arranca con el Nuevo Trato impulsado por la administración Roosevelt durante los años de la gran depresión y termina hacia finales de la década de los años 1970.

Entre 1945 y 1970 la economía estadounidense experimentó un incremento sostenido en el ingreso promedio de la población y una expansión casi sin precedentes de la clase media. Casi todos los observadores concuerdan en que durante esos años se consolidó una especie de paz social en la que capital y trabajo convivieron para generar un auge económico sin precedente. Hoy la nostalgia por la época dorada hace soñar a muchos a lo largo de todo el espectro político.

Pero, ¿realmente existió esa época dorada? Es una pregunta importante y compleja. Nuestra visión sobre la evolución del capitalismo en los tiempos que corren depende de la respuesta. Los objetivos estratégicos de la acción política de partidos, sindicatos y todo tipo de organizaciones también están condicionados por ella. Para simplificar el análisis podemos hacer referencia en primer lugar a la economía de Estados Unidos. No es casualidad que la referencia geográfica para ese periodo de auge sea ese país pues en él nunca existió otra cosa que el modo de producción capitalista.

Para empezar hay que reconocer que entre 1945-1970 la economía de Estados Unidos efectivamente mantuvo altas tasas de crecimiento de manera sostenida. Y durante esos años se alcanzó algo muy cercano al pleno empleo y el crecimiento de los salarios fue constante. Por esos resultados se considera que fueron los años dorados del capitalismo, tanto en círculos conservadores como en espacios más críticos y hasta radicales.

Son muchos los factores que explican este proceso de crecimiento. Uno de ellos tiene que ver con las nuevas oportunidades de rentabilidad que se abrieron para la inversión. Otro se relaciona con el mantenimiento de una demanda agregada apuntalada por salarios que acompañaron los aumentos en productividad. La reproducción de la fuerza de trabajo pudo realizarse gracias a ese crecimiento de los salarios.

Por otra parte, las élites en Washington fueron muy hábiles para explotar la hegemonía estadounidense en la posguerra. En especial, el sistema de Bretton Woods ofreció ventajas singulares a la economía estadounidense al mantener una demanda constante de dólares. No fue sino hasta la primera mitad de la década de 1970 que el régimen de Bretton Woods se desintegró y Estados Unidos tuvo que inventar otro sistema para asegurar la demanda artificial de dólares. Eso lo logró a través de un acuerdo con Arabia Saudita para que sus ventas de petróleo se hicieran en dólares, pero esa es otra historia.

En las narrativas que hablan sobre la época dorada aparece un común denominador. Se dice que el régimen económico estuvo basado en una tregua entre capitalistas y trabajadores. El respiro en la lucha entre clases habría nacido con el Nuevo Trato de Roosevelt diseñado para afrontar los efectos de la gran depresión. Pero un análisis más detallado revela que la supuesta tregua no fue sino una guerra de posiciones y de preparación para la ofensiva final del capitalismo.

Al inicio de la depresión el movimiento sindical en Estados Unidos era débil. Pero entre 1937-1947 la membresía sindical se multiplicó por un factor de cinco y alcanzó los 15 millones de trabajadores. Entre 1945-1970 estallaron más de cien huelgas importantes en sectores estratégicos: estibadores, trabajadores ferroviarios y obreros industriales en diversas ramas. Una de las huelgas más importantes fue estallada a escala nacional por trabajadores de General Electric en 1946. De ahí nació en la empresa un modelo para promover negociaciones directas con los trabajadores a nivel individual y así marginar a sindicatos y organizaciones obreras.

Las estructuras empresariales nunca vieron con buenos ojos las políticas del Nuevo Trato. Para 1945 sus objetivos pasaron a la destrucción de las bases de la contratación colectiva y a la recuperación del control sobre el proceso de trabajo en talleres y fábricas. La guerra ideológica se llevó a las universidades a través de organizaciones que financiaron todo tipo de proyectos sobre las virtudes del libre mercado y los peligros del autoritarismo y la corrupción sindical. Al arrancar la guerra fría el capital buscó recuperar la hegemonía ideológica, al acusar al sindicalismo y a la intervención estatal de acercarse al comunismo. Al final de la década de los setenta, el movimiento sindical había comenzado a fragmentarse y debilitarse.

En síntesis, las condiciones económicas que dieron lugar a la llamada época dorada del capitalismo fueron excepcionales y no volverán a repetirse. La supuesta tregua entre capitalistas y trabajadores corresponde a una mala interpretación de los hechos. Hoy que estamos en plena crisis del neoliberalismo no hay que hacerse ilusiones sobre un pretendido regreso a una mítica época dorada del capitalismo.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Christian Felber: "El sistema económico actual es perverso: beneficia los comportamientos no éticos​"​

Mar, 21/03/2017 - 22:01


El profesor universitario, escritor y divulgador austriaco Cristian Felber está empeñado en promover un cambio radical en la lógica del sistema económico actual. Pretende que las empresas no funcionen como hasta ahora: competiendo unas contra otras y buscando el máximo beneficio económico, pues esa lógica conlleva comportamientos contrarios al bien común. Y es que, sostiene, los sistemas económicos no son 'neutrales': favorecen o perjudican que salga lo mejor del ser humano. Para ello ha puesto en marcha la llamada Economía del Bien Común, un camino "moderado" e "intermedio" entre el sistema capitalista y la economía planificada del comunismo, y que se basa en los mismos valores que hacen florecer las relaciones: confianza, honestidad, responsabilidad, cooperación, compasión, cooperación, democracia o generosidad.

Y que se puede medir. No son palabras bonitas. Ha creado un baremo, llamado balance del Bien Común, con el que se puede calcular la contribución de cada compañía o institución al bien de la sociedad. Cuanto más social, ecológica, democrática y solidaria sea la actividad, mejores serán los resultados del balance del bien común alcanzados. ¿Conseguirá implantar un nuevo orden económico mundial? Este austriaco de 44 años estuvuvo en Chile a fines del año pasado y dictó la charla que muestra el clip. Recientemente respondió estas preguntas de europapress:

¿QUÉ ES LA ECONOMÍA DEL BIEN COMÚN?
Es un modelo económico alternativo, completo y consistente -pero al mismo tiempo abierto al desarrollo- que busca la reorientación de la totalidad de las acciones económicas hacia al bien común, algo que ya está recogido en las Constituciones de muchos países pero que no se está llevando a la práctica. La Economía del Bien Común busca cambiar las reglas del juego de afán de lucro y competencia por la cooperación y contribución hacia el bien común. Y quiere que las empresas con buenos balances del Bien Común disfruten de ventajas legales como rebajas fiscales, poder acceder a créditos baratos o ser privilegiados en la compra pública. La economía actual busca el crecimiento del PIB de una nación o maximizar el beneficio financiero de las empresas, lo que deja de lado si esa empresa crea empleo y de calidad, si hay igualdad de trato entre hombres y mujeres en las compañías, si cuida o destruye el medio ambiente, si produce armas o productos sostenibles...

¿QUÉ FALLA EN EL MODELO ECONÓMICO ACTUAL?
La economía actual convierte los medios en fines. El dinero -el beneficio financiero y el PIB- es el fin, y entonces los valores que servimos son el egoísmo, el crecimiento ilimitado, el ir unos contra otros, la desigualdad ilimitada...Estos valores no están en ninguna Constitución, filosofía o religión del mundo y es un sistema de valores que la sociedad no quiere. Los valores fundamentales que la inmensa mayoría quiere para la economía son justicia, solidaridad, sostenibilidad y democracia. Y el actual modelo beneficia a los actores económicos y empresarios no éticos, porque ellos tienen una ventaja competitiva (no pagan salarios justos o no tienen en cuenta el medio ambiente, por ejemplo) lo que hace sus bienes o servicios tengan un precio final menor para el consumidor. Y esto es perverso. Lo que pretendemos es invertir la dinámica del sistema actual y erradicar la causa pasando de un capitalismo a una economía del bien común.

¿CÓMO SE PUEDE LLEVAR A CABO A ESTE CAMBIO DE SISTEMA?
El sistema solo se puede transformar paulatinamente, con pasos pequeños, pero muchos pasos pequeños. La estrategia es colaborar con todos estos agentes sociales y contar con pioneros en cada área que reorienten sus actividades hacia el bien común. Se trata de generar una nueva dinámica: de la escasez a la satisfacción, de la competencia a la cooperación, del exceso al equilibrio.

¿CUÁNTAS EMPRESAS UTILIZAN YA ESTE BALANCE?
Más de 400 empresas, bancos, municipios, organizaciones o universidades en 10 países, más de 2.200 organismos que apoyan la Economía del Bien Común. Más de 100 universidades están colaborando en la enseñanza, investigación, aplicación y difusión pública. Y la Universidad de Barcelona es la primera en el mundo que realiza el balance del Bien Común.

¿ESTÁIS SATISFECHOS CON EL RITMO ACTUAL DE IMPLANTACIÓN?
Para un cambio radical estas cifras no son suficientes, para eso se necesitarían docenas de miles de agentes sociales que implanten sus balances sobre el Bien Común. Estos cambios son complejos y, al mismo tiempo, desafiantes. Pero hay que tener en cuenta que el balance financiero actual no se creó en unos años si no en siglos, y la Economía del Bien Común la hemos puesto en marcha hace 5 años. A principios de abril pondremos en marcha la herramienta Balance del Bien Común 5.0 para que de forma sencilla las empresas puedan hacer sus balances del Bien Común. Saldrá primero en alemán y lo previsible es que entorno a verano esté la herramienta en inglés y español. Con esta herramienta veremos si las cifras de las empresas con este tipo de balance aumentan considerablemente.

¿CUÁLES SON LOS PRINCIPALES IMPEDIMENTOS PARA QUE SE IMPLANTE LA EBC?
Los impedimentos son muchos y muy distintos. El primero es la ciencia económica clásica, que se ha confundido a sí misma con la crematística que criticaba Aristóteles (acumular riquezas) y con el capitalismo. Otro de los impedimentos es la creencia de que el ser humano es egoísta y competitivo por naturaleza, algo que no tiene ninguna base científica. En el sistema actual predomina la competencia de los unos contra los unos, la lógica de que alguien tiene que ser el ganador, el egoísmo, la desconsideración de los otros, la desconexión de la naturaleza. Se trata de traer valores como la cooperación, el cuidado, consideración, la empatía. Y el tercer impedimento es el poder político, mediático y financiero, que no apoya este cambio, al menos no en este momento.

ABOGAN POR UN LÍMITE DE GANANCIAS POR PERSONA, ¿CUÁL SERÍA EL MÁXIMO?
Éste es un punto muy controvertido, pero solo en las élites. Ellas creen que para la sociedad es mejor si no hay un límite a la desigualdad, pero la evidencia científica dice que está bien que haya una moderada diferencia en ingresos, en patrimonio, en herencia y en el tamaño de las empresas, pero si la desigualdad supera un cierto límite se convierte en un peligro para la estabilidad y el bienestar de la sociedad. El máximo de la ganancia por persona es algo que tienen que decidir los ciudadanos, que son soberanos. Nuestros experimentos empíricos en 25 países nos dicen que la población optaría por un ingreso máximo similar al salario mínimo multiplicado por 10 o 20.

¿PERO DEBE EL ESTADO LIMITAR LA CAPACIDAD DE LAS PERSONAS DE GANAR DINERO?
Es una limitación para salvaguardar una mayor libertad de otros o las mismas libertades de todos. Esta sería la justificación de esta limitación. En nuestra vida existen muchas limitaciones a nuestras libertades para salvaguardar las mismas libertades de todos.

TAMBIÉN CREEN QUE DEBE LIMITARSE LA PROPIEDAD PRIVADA, ¿CUÁL SERÍA ESE LÍMITE?
Si permitimos la libertad de la propiedad de forma ilimitada se acaba la libertad de todos para tener al menos cierta propiedad. Esa es la explicación. Mi propuesta personal sería que las personas pudieran tener en concepto de propiedad privada de entre 10 y 30 millones de euros como límite superior. En vez del dominio total de la propiedad pública -como quiere el comunismo- o del dominio total de la propiedad privada -como quiere el capitalismo-, la Economía del Bien Común defiende que haya propiedad privada pero limitada y condicionada al balance del bien común, y que puede haber propiedad pública, pero limitada a recursos estratégicos y bienes públicos. También puede y debe haber propiedad colectiva, como las cooperativas o empresas sociales.

¿CÓMO SE LLEVARÍA A LA PRÁCTICA ESTA LIMITACIÓN?
Esto se podría regular con el sistema de tributaciones. Pudiendo heredar como máximo entre 1 y 3 millones de euros, por lo que podrías ganar 27 millones de euros más (si el límite total estuviera en 30 millones). En una generación transitoria esto se implantaría poniendo tasas sobre el patrimonio ligeramente crecientes y limitando la herencia, pero sin necesidad de expropiaciones. Se trataría de limitar el derecho de apropiación. Así, el problema de la extrema desigualdad en los patrimonios de las personas se podría resolver en una generación y sin ninguna expropiación.

¿QUÉ PENSÁIS SOBRE LAS ACUSACIONES QUE DICEN QUE SOIS UNA FORMA COMUNISMO MODERNO?
Pues que entonces estas personas no saben qué es el comunismo. Nosotros nos oponemos igualmente al comunismo como al capitalismo, porque ambos son totalitarios, ya que tienden a la concentración de la riqueza y el poder. La Economía del Bien Común es un enfoque eminentemente democrático, porque no se va a implementar si no es decidido democráticamente por los ciudadanos soberanos. A diferencia de los extremismos que suponen el capitalismo y el comunismo, la Economía del Bien Común es un camino moderado, intermedio, que incluye ciertos elementos de ambos extremos, pero con límites y condiciones. Capitalismo y comunismo son mucho más semejantes de lo que la gente piensa: ambos confunden los fines con los medios, se enfocan en un solo tipo de propiedad y tienden a la concentración de poder, público o privado.

DICEN QUE LA EBD TIENE MUCHOS ELEMENTOS EN COMÚN CON EL PENSAMIENTO SOCIAL CRISTIANO. ¿ESTÁN DE ACUERDO?
Sí, empezando por Tomas de Aquino quien dijo 'Bonus comune melius bonus unus'. El bien común es más importante que el bien de solo uno." La doctrina social del cristianismo es responsable de que el bien común aparece como una estrella en muchas constituciones de países democráticos, unido con la dignidad de la persona. Sin embargo, el buen vivir, para mi significa exactamente lo mismo y es otra fuente de inspiración para la EBC. Lo mismo con "ubuntu" de África, el Dharma del budismo, la ecología profunda, la ecofilosofía, la Ilustración y, muy importante, Aristóteles quien nombraría nuestro patrono/patrocinador teórico. La EBC tiene un fundamento filosófico muy amplio, yo diría universal.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Wikileaks y las Guerras de Cuarta Generación

Mar, 21/03/2017 - 21:56
Enrique Amestoy, Alainet

Sin duda alguna los medios masivos de comunicación tradicionales como los nuevos, basados en las Tecnologías de la Información y la Comunicación, son herramientas claves e imprescindibles en las nuevas estrategias en la lucha por el control hegemónico y son la base de los nuevos modelos de guerras, basadas en desgastes, difusión de información falsa o generación de masa crítica tras la difusión de noticias falsas o tendenciosas más los ataques cibernéticos concretos.

Las guerras de cuarta generación requieren de la combinación de estrategias en las que el control de los medios de comunicación, las redes informáticas tanto físicas: fibra óptica, cables, computadores y dispositivos electrónicos para el tráfico y generación de información, como las redes sociales como nueva herramienta de difusión, son objetivos claves. Vimos surgir la llamada “Primavera Árabe” con la inmolación de Mohamed Bouazizi, informático desocupado, vendedor de frutas, en Túnez en diciembre de 2010. Allí se dispararon herramientas de información y contra información basadas casi en su totalidad en las nuevas Tecnologías de la Información (TIC). Varios gobiernos bloquearon el acceso a las redes debido al poder de convocatoria que tuvieron las redes sociales, llevando a millones de personas a la calle a manifestarse. También vimos a Microsoft apoyando el “lock-out” petrolero en Venezuela en 2012, dando acceso a los computadores vía sus sistemas operativos para bloquear la salida de hidrocarburos y poner al país al borde del Golpe de Estado.

La propiedad y el control de las fibras ópticas submarinas que comunican al mundo entero, está en manos de corporaciones que responden a los diferentes ejes de poder político centrales. Entre ellas Telefónica, Google, China Telecom, etc. Las mismas potencias centrales poseen, por ejemplo, submarinos no tripulados capaces de realizar ataques físicos (cortar los cables) en pocos minutos lo que incomunicaría parcial o totalmente a la humanidad entera: el equipamiento industrial o médico, por ejemplo, depende de computadores y conexión a internet, el sistema financiero va camino a abandonar el papel moneda y manejarse exclusivamente con “dinero electrónico” que no es otra cosa que millones de transacciones por redes informáticas, desde dispositivos electrónicos, dependiendo en forma exclusiva de las redes informáticas y software para ello.

El “no tengo nada que ocultar” que ha impuesto el sistema y que oímos decir todos los días tanto a amigos como a altos dirigentes políticos, ha llevado a que toda la información financiera, militar y civil esté almacenada en computadores centrales alojados ¿donde? en su mayoría, ¡oh casualidad! en EEUU, Alemania o China. Y todo está diseñado para que sea mas simple, de lindos colores, de tocar un botón y subir a “la nube” el documento de síntesis del Congreso del Partido, la contabilidad de todos y cada uno de nosotros o la foto del gato sentado al sol. Todo guardado en grandes computadoras sin NINGÚN CONTROL por parte de nosotros, los usuarios o los Estados!

El estado de bienestar basado en ese cúmulo de servicios “gratis” es aplaudido por la mayoría de los ciudadanos del mundo entero. Un par de clicks y todo parecería estar resuelto! ¿Acaso alguien se pregunta quién paga los millones de dólares que requiere Google, por ejemplo, para mantener sus mega centros de datos donde almacena en forma “gratuita” nuestra información? ¿Por qué nos aparecen “mágicamente” publicidad en redes y servicios de correo de las cosas sobre las que hemos estado buscando en la internet o incluso chateando o “whatsapeando”? ¿Por qué el WiFi gratis ofrecido en espacios públicos de Montevideo por la firma “UNO WiFi”, sugiere publicidad sensible al contexto y los intereses del usuario? ¿Quién hace esas magias? ¿Quien paga y quien gana, en tanto vivimos en capitalismo puro y duro? Los “filántropos” como George Soros o Mark Suckerberg se sacan fotos con Pepe Mujica y Dilma Rouseff y pocos se preguntan ¿para qué?

El sistema ha logrado centralizar la información de la población mundial. Y con la capacidad de cortar la conexión en muy pocas horas, lo que llevaría al caos mundial, o tal vez a cosas imprevisibles como que misiles se dispararan solos o si un ataque a sus propias computadoras lo haría. También hay información semi pública que da cuenta de los países centrales “juegan” a sacarse de órbita satélites de comunicación o espías o a controlar su equipamiento militar exclusivamente desde las redes. La Soberanía ha pasado a ser un concepto cada día mas abstracto: en lo particular el término recientemente acuñado: Soberanía Tecnológica.

El único país que venía “salvándose”, irónicamente gracias al bloqueo, era Cuba: no podía conectarse con los cables de fibra submarina que en su mayoría TODOS pasan a pocos kilómetros de la costa de la mayor de las Antillas. Sus computadoras, redes, software y demás estaban todos dentro y con una única salida “al mundo” vía satélite mas un cable de fibra que tendiera Venezuela gobernada por Chávez. En el pasado año se ha sabido de convenios Google-Cuba lo que no deja de preocupar y habla claramente de la intención, para nada velada, del gigante imperialista de conquistar ese gran mercado cuasi virgen pero fundamentalmente de entrar para poder agregar control a uno de los pocos puntos del mundo en donde aún no lo han logrado hacer.

Pero el mercado y el estado de bienestar nos hacen ver a cada instante de que somos dueños de nuestros dispositivos informáticos, al igual que el Estado lo es; que somos dueños de la tecnología y que la manejamos y utilizamos a nuestro total libre albedrío. La cruda realidad es que no somos mas que tristes dueños de un montón de fierritos, cables y chips, que por cierto nos los venden como si de oro en polvo se tratase. Pero en ningún caso somos dueños de la información y menos aún de los programas que corren “por debajo” de los que usamos a diario en nuestros dispositivos, que no los vemos ni sabemos que cosas hacen, no sabemos que existen, pero se ejecutan en nuestros computadores, consolas de juego o celulares para espiar, escuchar y controlar nuestro movimiento.

Gracias a las revelaciones, sobre vigilancia mundial de Edward Snowden en junio de 2013 se supo que, por ejemplo, la presidenta Dilma Rouseff así como la petrolera Petrobras, venían siendo espiadas por mucho tiempo. Objetivo político y económico en tanto Petrobras comenzaba las prospecciones petroleras que darían Soberanía Energética al “país continente”. Otros mandatarios han sido y son espiados todo el tiempo sin que tengan consciencia de ello. Pero también el “ciudadano común” en tanto el cruce de información analizado por imponentes sistemas informáticos hace que “cualquier monedita sirva” y que todos aportemos algo para ese gran sistema de control mundial. Se apunta a la agencia NSA como responsable de este espionaje.

Pero como indudablemente ha hecho mucho ruido mediático el pasado 7 de marzo de 2017 las filtraciones de WikiLeaks relacionadas a espionaje de la agencia norteamericana CIA, es bueno hacer una breve reseña de WikiLeaks, sus integrantes y el nivel de la información filtrada.

WikiLeaks (del inglés leak, «fuga», «goteo», «filtración [de información]») surge en el año 2006 es una organización mediática internacional sin ánimo de lucro, que publica a través de su sitio web informes anónimos y documentos filtrados con contenido sensible en materia de interés público, preservando el anonimato de sus fuentes. Se estima que su base de datos acumula 1,2 millones de documentos. Si bien no hay información pública de quienes son sus integrantes, se sabe que los hay periodistas, tecnólogos, científicos entre quienes aportan a la organización.

En términos técnicos es básicamente una Wiki, que utiliza el software de Wikipedia (Wikimedia) con algunas modificaciones y de acuerdo a los permisos de acceso que cada uno de los usuarios tiene, es el nivel de cosas que se pueden realizar, es decir: puede ser solamente un lector, un editor, corrector, manejador de las bases de datos, como habitualmente sucede con cualquier sistema informático, máxime cuando lo es colaborativo.

En el año 2010 surgen las primeras filtraciones de información que generaron impacto mundial. Entre ellas se destacan en el año 2007 cómo desde un helicóptero Apache se tirotea a un periodista de la agencia Reuters junto con otros civiles, ninguno de ellos en posición de ataque o amenaza contra la aeronave de guerra norteamericana. En relación con la Guerra de Afganistán iniciada en 2001, en julio de 2010 los periódicos The Guardian, The New York Times y Der Spiegel hicieron públicos un conjunto de unos 92.000 documentos sobre la Guerra de Afganistán entre los años 2004 y 2009. Estos les llegaron a través de WikiLeaks sin compensación económica a la página. Lo mismo ha sucedido con los casi 400.000 documentos filtrados de la guerra de Irak entre los años 2004 y 2009, revelados también en el año 2010.

Los mas de 250.000 cables o comunicaciones entre el Departamento de Estado estadounidense con sus embajadas por todo el mundo, conocido como "Cablegate" y como la filtración de información de documentos de la historia, fue develado a fines del año 2010. A comienzos del 2012 Wikileaks realiza la filtración de archivos de correos electrónicos de la empresa Stratfor en 2012 y refiere a la publicación y difusión de correos electrónicos de carácter interno entre personal de la agencia de inteligencia privada y espionaje estadounidense Stratfor así como del personal de la empresa con sus clientes.

El pasado 7 de marzo de 2017, el portal Wikileaks aseguró haber obtenido los detalles de un programa de hackeo de teléfonos, ordenadores y televisores por parte del espionaje de Estados Unidos, y comenzó a filtrar miles de documentos relacionados que atribuye a la CIA. Incluyendo un programa llamado "Año Cero", que incluiría toda una serie de armas informáticas para poder hackear teléfonos y dispositivos producidos por compañías estadounidenses, como los iPhone de Apple, el sistema Android de Google, el Windows de Microsoft o los televisores Samsung con conexión a Internet, que se convertían en micrófonos encubiertos a través de los cuales espiar a sus usuarios.

Recordemos además que la cabeza visible de Wikileaks, Julian Assange, se encuentra asilado en la embajada de Ecuador en Londres. Guillermo Lasso, candidato por la oposición que enfrentará a Lenin Moreno el próximo 2 de abril de 2017 en la segunda vuelta electoral, aseguró el pasado 17 de febrero y con motivos de la primer vuelta electoral que, de llegar al poder, le daría un mes al fundador de Wikileaks para salir de la embajada de su país en Londres.

Aparentemente de las nuevas filtraciones se desprendería, en forma primaria en tanto son miles los documentos revelados, que la agencia de inteligencia CIA maneja “agencias clandestinas” en su seno, igual o mas potente y aceitada que la NSA. Incluso se ha dicho que unos espían a otros.

En todos los casos, las revelaciones de los últimos siete años, dan cuenta de la importancia que le dan a los inmensos ejércitos informáticos en EEUU, China, Israel, Alemania, Irán, etc. Se recluta a la par soldados e informáticos, como Mamram o Unidad 8200 del ejército israelí.

Y hasta aquí usted podrá decir: Basta de relato!!, pese a notarse que habrían decenas de páginas para redactar respecto a filtraciones, espionaje, revelaciones,contraespionaje y pasar a preguntarnos: ¿Qué hacemos? Hemos escuchado a encumbradas figuras de nuestro gobierno decir “tenemos que hacer alianza con los EEUU” (y de allí, entre otras cosas, tal vez lo mas públicamente conocido ha sido el acuerdo del Plan Ceibal de Google, del que poco o nada se sabe hoy día).

Otros mas osados, fuera de los ejes de decisión, se preguntan “¿Y si hacemos alianza con China, comunista, potencia, que tiene buscadores y tecnología iguales o mas sofisticada que los EEUU?” y quizá los mas tozudos decimos: no queremos cambiar control norteamericano por control chino o de quien fuera; sencillamente NO QUEREMOS SER CONTROLADOS. Pero allí surge el nudo mas grande: para lograrlo, debemos tener nuestro propio hardware soberano, saber cómo se fabrica (computadores, celulares, tabletas, tomógrafos o cualquier dispositivo electrónico utilizado hoy día), fibra óptica soberana y la capacidad de desarrollar y analizar nuestro software: programas de computadora y celulares, por ejemplo. En el caso de los programas, la única forma de lograr saber a ciencia cierta que es lo que hacen es utilizar Software Libre. Hacemos la analogía del término para denominar Hardware Libre a aquel capaz de ser analizado, modificado, compartido, cumpliendo las mismas premisas que el Software Libre.

Imposible pensar en el perimido concepto de Estado-Nación para resolver tan complejo asunto. Se requiere de cifras millonarias pero sobre todo de conocimiento acumulado durante mas de 20 años que ningún país por sí solo tiene, a excepción de las potencias centrales.

En la región se han hecho interesantísimas propuestas. Anillo de Fibra Óptica UNASUR, Centro de Datos regional y distribuido, MERCOSUR, Grupo de Seguridad Informática MERCOSUR más los intentos individuales de cada uno de los países: en Brasil todo el correo electrónico del Estado alojado en servidores y con programas controlados 100% por Brasil, diferentes leyes como la Ley de Software Libre en Uruguay, de Infogobierno en Venezuela, etc. Todas estas propuestas, lamentablemente, han sido “saludos a la bandera” pese a que TODAS ELLAS fueran realizadas en momentos de gobiernos progresistas o de izquierda lo que hacía aún mas alentador animarse a pensar en que algo de eso funcionaría. No ha sido así: ninguno de los gobiernos progresistas parece haberle dado importancia o las potencias tienen mas fuerza. Con el actual retroceso en las correlaciones de fuerza en nuestro continente, parece aún mas impensable.

Quizá la propuesta pueda ser la reactivación de esos macro proyectos regionales, la posibilidad de reclutar a nuestros propios ejércitos informáticos, capacitarnos a la par de quienes hoy detentan el control, pero comenzando por poner estos temas en agenda, darles visibilidad. A no quedarnos en que “solo es un tuit, lo que importa es salir a la calle, como el 8 de marzo donde eramos como 300.000” (recordemos, sin ir mas lejos, el impacto que generó en las pasadas elecciones de EEUU, la filtración de correos electrónicos de Hillary Clinton, según dicen un “gesto” de Rusia para apoyar a Trump, algo que, quien escribe, no logra terminar de comprender a cabalidad), a poner pienso, recursos humanos y financieros para comenzar a armar redes regionales para pensar juntos en las mejores estrategias para salirnos de la lógica sistémica e ir camino a la Soberanía Tecnológica que se enmarca, sin duda alguna, en nuestras históricas luchas y compromiso por la Liberación.

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Crueldades del trumpismo

Lun, 20/03/2017 - 14:01
David Brooks, La Jornada

La crueldad de las políticas impulsadas por el nuevo gobierno trumpista se revela cada día, y la semana pasada, con la presentación de su propuesta para el presupuesto, la anulación de la reforma de salud y la promoción de medidas antimigrantes, quedó clara la guerra contra los más vulnerables y contra el planeta mismo (obviamente incluida la humanidad, entre otros seres vivientes).

La perversa narrativa que acompaña esto –recuperar la "grandeza" de Estados Unidos y la defensa contra las múltiples amenazas que provienen de extranjeros– tal vez sigue funcionando, pero pronto los efectos nocivos, tóxicos y hasta fatales de estas políticas no podrán ser ocultados o disfrazados. Entre los que sufrirán estarán amplios sectores de sus propias bases, sobre todo los trabajadores blancos y pobres.

Las noticias están llenas de las maniobras ineptas de Trump, sus acusaciones sin pruebas (la más dramática del momento, de que Obama ordena el espionaje de la oficina de Trump, que ha sido descalificada por su propio Departamento de Justicia, la FBI, los comités de inteligencia y el ex presidente, pero aun así insiste), denuncias de todo lo que no se subordine a su versión de las cosas, incluso dentro del propio gobierno, pero a veces el circo sirve de distracción respecto de las políticas para robarse el pan del pueblo.

Por ejemplo, el proyecto de ley para el desmantelamiento de la reforma de salud –prioridad para los republicanos– resultará en que 14 millones pierdan su seguro de salud el año entrante, y 24 millones para 2026, pero eso no es todo. Esa misma iniciativa de ley incluye –a cambio del sacrificio de los más necesitados– una gloriosa reducción de 600 mil millones de dólares en impuestos para los ricos, en un momento en el cual los mas prósperos ya concentran más riqueza que nunca.

En el presupuesto federal –el cual es una propuesta del Ejecutivo siempre modificada por el Poder Legislativo– se expresan los deseos concretos del nuevo gobierno. Un resumen relámpago: incremento histórico del gasto militar, ya de por sí el más alto del mundo, por 54 mil millones de dólares, y para el aparato de seguridad nacional internacional y doméstico, incluyendo medidas antimigrantes, mientras se reducen casi todos los rubros de asistencia social para los sectores más vulnerables (programas para vivienda pública, asistencia de alimentos para viejos y para nuevas madres, asistencia legal, y hasta fondos para calefacción), aniquilación del financiamiento federal para las artes, humanidades y medios públicos; reducción del financiamiento de investigaciones científicas y médicas (incluso sobre cáncer y sida), y anulación de todo lo que tiene que ver con el cambio climático.

El director de la oficina del presupuesto de la Casa Blanca, Mick Mulvaney, comentó ante medios que en torno al cambio climático, yo creo que el presidente fue bastante directo: ya no vamos a gastar dinero sobre eso. Consideramos que eso es un desperdicio de dinero... Por varias agencias del gobierno, lo relacionado al cambio climático está bajo ataque. La Agencia de Protección Ambiental, encabezada por un cuate del presidente que dice que no está de acuerdo con el consenso científico mundial sobre el cambio climático, enfrenta un recorte de casi un tercio de su presupuesto.

Dentro de ese presupuesto se asigna un primer gasto para la construcción del muro fronterizo, así como financiamiento para medidas antimigrantes, incluida la creación de más centros de detención. El clima de pánico que sigue creciendo entre las comunidades inmigrantes es festejado por Trump, al darse crédito por una reducción de 40 por ciento en las detenciones en la frontera. A la vez, propuestas como la de separar de inmediato a madres de sus hijos menores al capturarlos cruzando la frontera de manera ilegal son defendidas abiertamente.

Promover tanto sufrimiento y daño no es necesariamente un detalle nuevo en esta "democracia" donde la opinión mayoritaria suele ser ignorada por la cúpula (las últimas encuestas, por ejemplo, reafirman que la mayoría favorece la legalización de inmigrantes indocumentados y se opone al muro), pero sí el afán y el odio con que se está haciendo.

Vale recordar que las perspectivas derechistas, antimigrantes y racistas de estas políticas son construidas por algunos de sus asesores mas íntimos, sobre todo Steve Bannon –el Rasputín de la Casa Blanca–, quien es admirado por agrupaciones ultraderechistas nacionalistas y supremacistas, y Sebastian Gorka, quien supuestamente es asesor antiterrorista del presidente. El periódico judío The Forward reportó la semana pasada que funcionarios de Vitezi Rend, grupo neonazi húngaro, afirman que Gorka es uno de sus miembros. De hecho, si lo es, podrá poner en jaque su esencia migratoria en este país si resulta que mintió sobre esa asociación, ya que el Departamento de Estado clasifica esta organización como vinculada a los nazis.

La semana pasada Trump seleccionó como su contraparte histórico al presidente Andrew Jackson (1829-1837), afirmando que ese presidente se opuso a "la élite arrogante", igual que él. Fue figura complicada, con nociones parecidas al "populismo nacionalista" de Trump, y también un enamorado de su propia imagen machista. Pero más revelador es que fue defensor de la esclavitud y promotor de lo que se conoce como la "remoción indígena" –la expulsión de los pueblos indígenas de sus tierras–, que fue una especie de limpieza étnica. De hecho, sus políticas culminaron en el Camino de Lágrimas, donde 4 mil indígenas cheroquis, incluidos niños, murieron de hambre y frío durante su obligado éxodo al oeste.

"Trump está impulsando una orgía de crueldad... esto es moralmente repugnante. Viola todos los ideales más valorados de esta nación. Tenemos una responsabilidad moral para frenarlo", afirma Robert Reich, escritor que fue secretario de Trabajo del gobierno de Clinton.

La octava enmienda de la Constitución prohíbe los castigos "crueles e inusuales". Es la descripción precisa de las políticas contra los más vulnerables, los inmigrantes, los refugiados, los pobres, los niños y el planeta mismo que se anuncian con tanto gusto desde la Casa Blanca.

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¿Qué es la Productividad Marginal del Capital?

Dom, 19/03/2017 - 07:01
Francisco José Bustos Serrano, El Captor

La productividad marginal del capital es uno de los conceptos básicos en materia de economía. Mi intención es resaltar las posibles relaciones que existen entre dicho término y las burbujas financieras que hemos vivido recientemente. Para entender el concepto de productividad marginal del capital hay que referirse primero al de productividad marginal.

La productividad marginal es la variación en la cantidad producida de un bien al aumentar en una unidad adicional un factor de producción, permaneciendo constante la utilización de los restantes factores.

Por ejemplo, al contratar a un empleado, un empresario produce 500. Si contrata a otro empleado y produce 1.000, la productividad marginal será de 500, pues es lo que aumenta la producción al aumentar el factor de producción en un empleado.

La productividad marginal puede ser creciente o decreciente. Si al contratar a ese empleado adicional la producción aumenta en 600, la productividad marginal será creciente pues a un incremento de una unidad en el factor de producción se aumenta más proporcionalmente la producción. Si el incremento de la producción fuera de 400 la productividad marginal sería decreciente.

Este mismo concepto se puede aplicar al capital, en lo que se llama la productividad marginal del capital. Por ejemplo, una empresa toma prestado un millón de euros, el beneficio de la empresa es 10.000. Si toma prestado un millón más y el beneficio es de 21.000, la productividad marginal del capital será creciente. Sin embargo, si al aumentar en un millón el capital prestado, el beneficio es de 19.000, la productividad marginal del capital será decreciente.

En cualquier caso, la ley de los rendimientos decrecientes afirma que a medida que se aumenta un factor de productivo en la producción de un bien, se alcanza un punto en el que la producción total aumenta cada vez menos, por lo tanto en el medio y largo plazo lo habitual será la productividad marginal decreciente frente a la creciente.

¿Qué relación tiene todo esto con las burbujas financieras? Según el capital va teniendo una productividad marginal decreciente su rendimiento también disminuye. Volviendo al ejemplo del empresario, éste pagará menos por la unidad adicional del capital que toma prestada puesto que ésta produce menos.

En este sentido, el rendimiento del capital acumulado sería cada vez menor según su cantidad vaya aumentando. El capital buscará formas de rendimiento que le compensen por esta disminución en su rendimiento provocando inversiones especulativas.

Esto explicaría, por ejemplo, la burbuja de las puntocom y la inmobiliaria de antes del 2008. En ambos casos una gran cantidad de capital busca rendimientos en dos sectores, el tecnológico y el inmobiliario, no basado en sus retornos anuales (alquileres, dividendos) sino en los incrementos de precios de las acciones y de los inmuebles, lo que finalmente, al ser inversiones especulativas, lleva al estallido de las burbujas.

En definitiva, cuando existe una gran acumulación de capital, el rendimiento de éste baja, lo que le fuerza a buscar su rentabilidad en inversiones especulativas, que pueden generar burbujas financieras. Y todo por la productividad marginal del capital.

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Reserva Federal: el regreso de los espíritus animales

Xov, 16/03/2017 - 07:30

Alejandro Nadal, La Jornada

En sus reuniones de hoy y mañana es casi seguro que la Reserva Federal (Fed) decidirá incrementar la tasa de interés. Será un aumento modesto, pues no quiere cometer errores en aras de detener presiones inflacionarias, que siguen siendo débiles. El incremento esperado es de unos 25 puntos base para llevar la tasa líder de corto plazo al rango de 0.75-1.00 por ciento. Es un aumento moderado que va en la línea de la señora Janet Yellen, presidenta de la Fed, quien no quiere ser recordada como la persona que sofocó la recuperación de la economía de Estados Unidos.

La Fed ha dicho que 2017 vería otros dos incrementos en la tasa de interés de referencia, justificando dicha perspectiva con la idea de que es necesario regresar a una postura más normal de política monetaria. Rebosando confianza, el influyente presidente de la Reserva Federal de Nueva York, William Dudley, expresó recientemente que era evidente que los espíritus animales se habían desatado a partir de la elección de Trump. Se refería a que el sentimiento de mercados, inversionistas y consumidores ha mejorado notablemente, debido a los planes de reducción de impuestos de la nueva administración y los proyectos de inversiones en infraestructura. Según Dudley, los agentes económicos tienen confianza en que este paquete de medidas hará posible una mayor tasa de crecimiento.

El panorama internacional también es visto por la Fed como bien adaptado a un incremento de la tasa de interés. En Europa los temores de una desintegración de la unión monetaria parecen disiparse (por el momento). Y si bien todavía no se alcanza la meta de inflación de 2 por ciento, el Banco Central Europeo piensa que el riesgo de caer en una espiral deflacionaria se ha ido desvaneciendo. Todo este bonito panorama puede ser una ilusión, pero por el momento la Fed no tiene que preocuparse demasiado por el escenario de una unión monetaria en plena descomposición. Y hasta el panorama en Japón aparece más tranquilo, aunque las fuerzas del desendeudamiento siguen su curso y el letargo no desaparece.

Pero el efecto de un incremento de la tasa de interés sobre los llamados mercados emergentes no será positivo. Esa medida estará asociada con el fortalecimiento del dólar y hará más difícil enfrentar deudas denominadas en la divisa estadunidense. Además, puede detonar una fuga de capitales que tendrá que ser contrarrestada con mayores tasas de interés en esas economías, lo que desatará nuevas presiones sobre la inversión y el crecimiento. Pero los mercados emergentes es lo último que preocupa a la Fed en este momento.

Lo que hace titubear a la Reserva Federal es que las perspectivas de corto y mediano plazos sobre la economía estadunidense no son del todo favorables. Para empezar, hay mucha incertidumbre alrededor de los incentivos fiscales y los planes de inversión que la administración Trump ha prometido. Y es que si esas medidas llegan a tener un efecto favorable sobre el crecimiento, ese resultado no será observable, sino hasta el año que viene.

Además, los datos sobre empleo y remuneraciones no dan soporte a la idea de que los salarios pueden actuar como una nueva fuente de presiones inflacionarias. Aunque la Fed sigue teniendo fe en que se está cerca de la tasa de desempleo que contribuye al crecimiento de la inflación, la realidad es que los salarios permanecen estancados (o en franco retroceso en varios sectores clave) y no representan un peligro para el índice de precios. El aumento salarial real en 2015 fue un humilde 2 por ciento, pero incluso ese ritmo de incremento se redujo y hasta alcanzó una tasa negativa en los primeros meses de este año. Todo esto es consistente con el hecho de que los empleos que se han ido creando en años recientes son de mala calidad y, en muchos casos, de tiempo parcial.

Los mercados financieros ya han descontado el impacto de un incremento en la tasa de interés. Pero eso no debe interpretarse como un síntoma de buena salud económica. La inyección de 4 billones de dólares en el sistema bancario y financiero a través de la famosa flexibilidad cuantitativa ha servido para crear una nueva burbuja en los precios de activos financieros y por eso el índice de cotizaciones de Standard & Poor llegó a niveles históricos. Hoy el propio Robert Shiller, el economista que mejor analizó la inflación de precios en el sector inmobiliario, alerta sobre la burbuja que se ha gestado en el mercado de valores. Ni duda cabe: un mercado de valores boyante puede muy bien coexistir con una economía maltrecha.

La expresión espíritus animales se debe a Keynes y fue utilizada para denotar que en la formación de expectativas no bastan los fríos indicadores económicos. Pero así como se pueden inclinar estas fuerzas primales por el optimismo, también se pueden orientar por la desilusión. El aumento en la tasa de interés instrumentado por la Reserva Federal tendrá efectos múltiples, pero no cambiará la estructura y mediocridad del desempeño de la economía de Estados Unidos.

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Los desastres de la restauración neoliberal en Argentina y Brasil

Mér, 15/03/2017 - 13:02
Emir Sader, La Jornada

Una vez más el neoliberalismo quiso presentarse como panacea para resolver los problemas de países latinoamericanos. Y una vez más produce desastres y no soluciones.

Países que todavía se plantean ese dilema –como Ecuador ahora, en segunda vuelta– no necesitan mirar hacia su pasado y compararlo con su presente. Basta mirar hacia los desastres provocados por los gobiernos de Mauricio Macri y de Michel Temer para ver los riesgos que la restauración liberal presenta. Mirar hacia la peor crisis de la historia argentina a comienzos del siglo, cuando el modelo neoliberal explotó de manera espectacular, y la recuperación formidable del país promovida en contra de las políticas neoliberales por Néstor y Cristina Kirchner. Ver lo que era Brasil, el país más desigual del continente más desigual de mundo, antes de los gobiernos de Lula y de Dilma, y los gigantescos avances que tuvo el país con esos gobiernos.

Mientras, ni Argentina ni Brasil presentan un sólo índice económico positivo y, al contrario, viven inmensos retrocesos en el plano social también, con los gobiernos que prometían, de nuevo, al igual que en su primera aparición, resultados rápidos y totalmente positivos para sus países. Los dos países viven retrocesos enormes, paralelamente, porque tienen políticas económicas muy similares, centradas en duros ajustes fiscales.

Se valieron de los efectos recesivos internacionales sobre las economías de esos países para retomar su vieja cantilena de que el problema reside en los gastos –considerados excesivos por ellos– del Estado. De ese diagnóstico equivocado sólo podrían salir medidas equivocadas.

Tuvieron que diagnosticar una crisis económica profunda, que no era tal. Pero lo necesitaban para que ellos aparecieran de nuevo como los salvadores de una situación catastrófica provocada por los gastos excesivos del Estado. En Argentina Macri gobernó abiertamente para los ricos desde el comienzo de su gobierno. Las tarifas de agua, luz y gas aumentaron más de 400 por ciento, el transporte duplicó de precio. Si alegan que hay que bajar el gasto público, les quitan impuestos a los ricos, con el pretexto, nunca confirmado por la realidad, de que sería una forma de incentivar las inversiones, que nunca llegan.

En Brasil, de igual modo, se gobierna para los bancos, incrementando la recesión y el desempleo, congelando los recursos para las políticas sociales, pero manteniendo los reajustes a los pagos al capital financiero con la deuda pública.

En ambos países no hay ningún síntoma de recuperación del crecimiento económico, porque la única política de esos gobiernos es el ajuste fiscal, que en ninguna parte del mundo condujo a la recuperación de la expansión económica, al contrario.

Por ello los movimientos sociales latinoamericanos han publicado un manifiesto con el significativo titulo de ¡Pueblo de Ecuador: no elijas a un Macri o a un Temer ecuatoriano! Al contrario de uno que otro intelectual ecuatoriano o de otro país de América Latina o de Europa, esos movimientos no se muestran ajenos a las alternativas de la segunda vuelta en Ecuador.

De ahí que, después de analizar las consecuencias del cambio de gobierno en Argentina y en Brasil, dicen: Querido pueblo de Ecuador, no caigan en esa trampa de elegir un banquero, porque después no habrá tiempo para arrepentimientos, pagarán con su trabajo el error político. Se alinean sin dudas con la candidatura de Lenin Moreno en la segunda vuelta, para evitar que los desastres provocados por la restauración neoliberal en Argentina y en Brasil se reproduzcan en Ecuador, y se frene de una buena vez la ofensiva de derecha en la región.

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Restauración neoliberal en Argentina y Brasil

Mér, 15/03/2017 - 13:02
Emir Sader, La Jornada

Una vez más el neoliberalismo quiso presentarse como panacea para resolver los problemas de países latinoamericanos. Y una vez más produce desastres y no soluciones.

Países que todavía se plantean ese dilema –como Ecuador ahora, en segunda vuelta– no necesitan mirar hacia su pasado y compararlo con su presente. Basta mirar hacia los desastres provocados por los gobiernos de Mauricio Macri y de Michel Temer para ver los riesgos que la restauración liberal presenta. Mirar hacia la peor crisis de la historia argentina a comienzos del siglo, cuando el modelo neoliberal explotó de manera espectacular, y la recuperación formidable del país promovida en contra de las políticas neoliberales por Néstor y Cristina Kirchner. Ver lo que era Brasil, el país más desigual del continente más desigual de mundo, antes de los gobiernos de Lula y de Dilma, y los gigantescos avances que tuvo el país con esos gobiernos.

Mientras, ni Argentina ni Brasil presentan un sólo índice económico positivo y, al contrario, viven inmensos retrocesos en el plano social también, con los gobiernos que prometían, de nuevo, al igual que en su primera aparición, resultados rápidos y totalmente positivos para sus países. Los dos países viven retrocesos enormes, paralelamente, porque tienen políticas económicas muy similares, centradas en duros ajustes fiscales.

Se valieron de los efectos recesivos internacionales sobre las economías de esos países para retomar su vieja cantilena de que el problema reside en los gastos –considerados excesivos por ellos– del Estado. De ese diagnóstico equivocado sólo podrían salir medidas equivocadas.

Tuvieron que diagnosticar una crisis económica profunda, que no era tal. Pero lo necesitaban para que ellos aparecieran de nuevo como los salvadores de una situación catastrófica provocada por los gastos excesivos del Estado. En Argentina Macri gobernó abiertamente para los ricos desde el comienzo de su gobierno. Las tarifas de agua, luz y gas aumentaron más de 400 por ciento, el transporte duplicó de precio. Si alegan que hay que bajar el gasto público, les quitan impuestos a los ricos, con el pretexto, nunca confirmado por la realidad, de que sería una forma de incentivar las inversiones, que nunca llegan.

En Brasil, de igual modo, se gobierna para los bancos, incrementando la recesión y el desempleo, congelando los recursos para las políticas sociales, pero manteniendo los reajustes a los pagos al capital financiero con la deuda pública.

En ambos países no hay ningún síntoma de recuperación del crecimiento económico, porque la única política de esos gobiernos es el ajuste fiscal, que en ninguna parte del mundo condujo a la recuperación de la expansión económica, al contrario.

Por ello los movimientos sociales latinoamericanos han publicado un manifiesto con el significativo titulo de ¡Pueblo de Ecuador: no elijas a un Macri o a un Temer ecuatoriano! Al contrario de uno que otro intelectual ecuatoriano o de otro país de América Latina o de Europa, esos movimientos no se muestran ajenos a las alternativas de la segunda vuelta en Ecuador.

De ahí que, después de analizar las consecuencias del cambio de gobierno en Argentina y en Brasil, dicen: Querido pueblo de Ecuador, no caigan en esa trampa de elegir un banquero, porque después no habrá tiempo para arrepentimientos, pagarán con su trabajo el error político. Se alinean sin dudas con la candidatura de Lenin Moreno en la segunda vuelta, para evitar que los desastres provocados por la restauración neoliberal en Argentina y en Brasil se reproduzcan en Ecuador, y se frene de una buena vez la ofensiva de derecha en la región.

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¿Estarían los Rockefeller detrás de una nueva estafa económica?

Mar, 14/03/2017 - 11:11

El Fondo de la Familia Rockefeller (RFF, por sus siglas en inglés) anunció en marzo de 2016 que retiraría sus inversiones en combustibles fósiles "tan rápido como fuese posible", ya que la petrolera ExxonMobil Corporation mintió acerca de los riesgos del cambio climático. Pero... ¿que hay verdaderamente detrás de esta medida?

En aquella ocasión, el RFF publicó un comunicado en su sitio web que afirmaba que "no existe ninguna razón sensata que justifique que las compañías sigan explorando nuevas fuentes de hidrocarburos" teniendo en cuenta la amenaza que esta práctica supone para la supervivencia de los ecosistemas.

Según Politus, las declaraciones por parte de los Rockefeller demuestran que los intereses de la familia con el medio ambiente tienen únicamente el objetivo de generar beneficios para ellos mismos.

De acuerdo con el medio, muchos expertos renombrados ya han hablado acerca de la 'desvalorización' de la llamada "energía verde". Los costes de producción de paneles solares, generadores eólicos y otros dispositivos para generar electricidad de forma no convencional, del mantenimiento técnico y del reciclaje de las máquinas después del fin de su vida útil excede en gran medida el ingreso obtenido por la electricidad producida por ellos.

Politus afirma que, en los últimos años, las compañías petroleras disminuyeron la inversión en nuevos yacimientos de petróleo y gas en medio de la crisis de 2014-2016. Cuando las reservas existentes empiecen a agotarse, los precios del petróleo obviamente subirán. En tales circunstancias, los ingresos de la industria petrolera crecerán de manera proporcional. El medio afirma que es necesario "tener mucho cuidado y seguir cuidadosamente las manos del mago" para entender el engaño detrás de la decisión de los Rockefeller acerca de la venta de los activos de las empresas asociadas a los combustibles fósiles.

La publicación compara la medida del RFF con las acciones de Nathan Rothschild, quien hizo gran fortuna mediante la manipulación psicológica del mercado británico tras la Batalla de Waterloo.

En aquel momento, Nathan supo de manera privilegiada acerca de la victoria de Inglaterra en la batalla y utilizó esos conocimientos a su favor. En los días siguientes, el hombre decidió vender sus Bonos del Estado británico, lo que hizo suponer a otros bolsistas que él tenía malas noticias de la guerra. Todos empezaron a vender sus bonos también y las cotizaciones bajaron drásticamente. Mientras tanto, los agentes secretos de Rothschild compraban los bonos y cuando, finalmente llegó la noticia de que Inglaterra había ganado la batalla, Nathan Rothschild ya se había embolsado decenas de millones.
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ONU advierte que el mundo vive la peor crisis humanitaria desde 1945

Mar, 14/03/2017 - 07:30

El mundo sufre la peor crisis humanitaria desde el final de la Segunda Guerra Mundial, con el riesgo de que 20 millones de habitantes de cuatro países padezcan malnutrición y hambruna, manifestó el director de asuntos humanitarios de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Stephen O’Brien, quien hizo un llamado urgente a la movilización al reclamar 4 mil 400 millones de dólares a la comunidad internacional, de aquí a julio, para evitar una catástrofe.

Ante el Consejo de Seguridad de la ONU, exhortó la noche del viernes a que se realice una inyección inmediata de fondos para Yemen, Sudán del Sur, Somalia, Nigeria y todos los escenarios donde hay conflictos armados, y se permita el ingreso seguro y sin obstáculos de la ayuda humanitaria.

Para O’Brien, quien realizó una gira por esas cuatro naciones, si no hay apoyo “mucha gente morirá de hambre, perderá sus medios de subsistencia y se revertirán las conquistas políticas que tanto costó lograr. Sin esfuerzos globales, colectivos y coordinados la gente morirá de hambre y muchos más sufrirán y morirán por enfermedades. Los niños tendrán retrasos (de desarrollo) y faltarán a la escuela. Los medios de existencia, el futuro y las esperanzas se habrán perdido, agregó.

La ONU y las organizaciones alimentarias consideran que hay hambruna cuando más de 30 por ciento de niños menores de 5 años sufren desnutrición aguda y la tasa de mortalidad es de dos o más fallecimientos por cada 10 mil personas todos los días, entre otros criterios de evaluación.

A principios de año ya enfrentábamos la mayor crisis humanitaria desde la creación de Naciones Unidas, en 1945, afirmó. Ahora más de 20 millones de personas en cuatro países enfrentan inanición y hambruna. El funcionario dijo que la “peor y más apremiante crisis humanitaria en el mundo está en Yemen, donde dos terceras partes de la población –18.8 millones de personas– necesita ayuda y más de 7 millones de individuos tiene hambre y no saben de dónde vendrá su próximo alimento”.

Recordó que la crisis humanitaria es resultado de los desplazamientos masivos de la población, debido a los combates entre fuerzas gubernamentales y hutíes. El conflicto ha dejado más de 7 mil 400 muertos y 40 mil heridos desde marzo de 2015, según la ONU.

El responsable estimó que hacen falta 2 mil 100 millones de dólares para ayuda humanitaria, y anunció una conferencia ministerial el 25 de abril en Ginebra, en presencia del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, para recaudar los fondos.

En Sudán del Sur, O’Brien encontró la situación peor que nunca, debido a la guerra civil que azota el país desde diciembre de 2013. Consideró que las partes beligerantes son responsables de la hambruna en el país.

Más de 7.5 millones de personas necesitan ayuda humanitaria, es decir, 1.4 millones más que el año pasado en esta nación con 3.4 millones de desplazados.

En Somalia, que enfrenta desde hace casi tres décadas caos y violencia a causa de las milicias de clanes, bandas criminales y la insurrección de islamitas shebab, más de la mitad de sus 6.2 millones de habitantes requiere asistencia y protección, incluidos 2.9 millones amenazados por la hambruna. Cerca de un millón de menores de cinco años sufrirán este año malnutrición grave, aseguró.

En el noreste de Nigeria, foco de una insurrección de los islamitas de Boko Haram desde 2009, está golpeado por el calentamiento climático y es víctima del caos político. Más de 10 millones requieren ayuda humanitaria, de las cuales 7.1 millones enfrentan una precariedad alimentaria, señaló.

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El mundo pos-Wikileaks: los derechos civiles secuestrados por el ciberespionaje de la CIA

Lun, 13/03/2017 - 14:38
Alfredo Jalife-Rahme, La Jornada

Lo más aterrador de la explosiva filtración de solamente uno por ciento del ciberespionaje de la CIA por Wikileaks (https://goo.gl/CDUpF7) ha sido la censura despectiva de los multimedia de Estados Unidos (EEUU), con sus microscópicas excepciones en redes y portales alternativos.

Ni el Congreso de EEUU, con mayoría del Partido Republicano, se inmutó, mientras James Comey, polémico director de la FBI, sentenció que no existe tal cosa como la privacidad absoluta (sic) en EEUU. ¿Como definirán los 17 organismos orwellianos de ciberespionaje en EEUU a la anticonstitucional privacidad relativa?

El cada vez más deslactosado Trump, quien tiene pleito comprado con el Deep State (Estado profundo) –que controla supuestamente a la macabra CIA y el flujo noticioso de los poderosos multimedia que definen en forma unilateral lo correcto y lo incorrecto para los intereses sectarios de las dinastías Bush/Clinton, más Obama y Soros–, mantiene un estridente silencio, mientras su vicepresidente Mike Pence declaró que “el tráfico de la información de Seguridad Nacional, como alega Wikileaks, es un delito muy serio” y compromete la seguridad del pueblo estadounidense (https://goo.gl/7AEeUF).

Al riesgo de su defenestración legislativa/judicial (impeachment) y/o su asesinato, ¿se atreverá el deslactosado Trump a desmontar el letal centro de ciberespionaje de la CIA?

Un editorial del Washington Post (9/3/17), portavoz del establishment, arremetió contra “Wikileaks que hace un gran favor a los enemigos de EEUU”, lo cual delata una defensa a ultranza de la CIA, en lugar de defender los derechos civiles de los ciudadanos afectados en todo el mundo.

El editorial alega que los principales beneficiarios de la filtración serán los terroristas del Estado Islámico, los hacedores de bombas de Norcorea, los espías de Irán, China y Rusia y otros (sic) adversarios de EEUU, y fustiga a los zelotes de la privacidad, quienes abogan el desarme (sic) unilateral de EEUU en el ciberespacio.

Julian Assange, fundador de Wikileaks, reveló que los expertos antivirus alegan que el sofisticado malware atribuido a Irán, China o Rusia, proviene de la CIA (https://goo.gl/xIJiCc).

¿Resultó falsa bandera el presunto hackeo ruso de Hillary?

John Kiriakou, ex funcionario de la CIA entrevistado por Russia Today, comenta que la organización que dejó hace 13 años es irreconocible, ya que hoy se ha convertido en una organización parmilitar, una organización cibermilitar (https://goo.gl/qY425m). Kiriakou fustiga que la CIA se politizó en exceso desde la llegada de Barack Obama, quien colocó a sus partidarios en la cúpula del ciberespionaje. Ha quedado al descubierto la legendaria duplicidad maligna de Obama.

Paul Craig Roberts –ex subsecretario financiero de Reagan– fulminó que los métodos para censurar a los medios independientes provienen todos de la CIA y señaló que el jefe de Google está en un comité intergubernamental para ayudar a determinar cómo la CIA puede controlar la información. Cuestiona por qué otros países no crean alternativas a Google y desarrollan su propia Internet. Sugiere que ahora es el mejor momento para que Rusia, China, India y todos los países de Sudamérica (sic) consigan su propio sistema de Internet para que GAFAT (Google, Apple, Facebook, Amazon, Twitter) deje de ser cautivo de la CIA (https://goo.gl/TlYLH9).

El portal chino Global Times pregunta: ¿Vivimos en un panóptico en que nuestras vidas son observadas todo el tiempo, cuando nuestros datos no solamente son vigilados por el gobierno de EEUU, sino también por las empresas tecnológicas de EEUU con lo que han lucrado? Comenta que en las pasadas décadas EEUU ha perpetrado ataques a las redes de sus enemigos y ha paralizado los sistemas de información durante las guerras del Golfo, Kosovo e Irak, como reflejo de la hegemonía de la Internet por Washington.

El portal chino protesta que ningún país tiene el derecho de monopolizar la Internet y sugiere promover una revolución (sic) en la gobernación global de la red, por lo que China publicó la Cooperación Estratégica Internacional en el Ciberespacio que articula el principio de que toda soberanía cubre todos los aspectos de las relaciones de Estado a Estado, que también incluye el ciberespacio”, por lo que ningún país debe proseguir la ciberhegemonía que socava la seguridad nacional de otros países (https://goo.gl/viG0Yw).

El portavoz de la cancillería, Geng Shuang, externó la oposición de China a “todas formas de ciberataques y urgió a EEUU de cesar el espionaje y el monitoreo contra China y otros países” (https://goo.gl/mm1zh7).

El portal ruso Strategic Culture Foundation (SCF), que basa sus asertos en un artículo revelador del NYT (https://goo.gl/VLo4uB), acusa a Obama de haber ordenado el abuso del espionaje para sabotear las políticas de Trump, en particular su acercamiento con Rusia: Obama ordenó a las agencias de espionaje coleccionar y distribuir información de contactos entre la campaña de Trump y Rusia con el fin de prevenir cualquier cambio en la administración Trump a la política hostil contra Rusia que la administración Obama instituyó. Esta intención fue también para proporcionar material de chantaje (sic) a los servicios de espionaje contra el equipo de Trump para prevenir cualquier cambio indebido (sic) y su independencia anárquica.

El portal SCF señala que, basado en los movimientos ilegales de la administración Cheney, Obama instaló y dio poder a instrumentos de espionaje: desde los peores días de J. Edgar Hoover, EEUU no había visto tal asalto doméstico a los políticos y a sus políticas (https://goo.gl/97AIgZ).

Pero, ¿por qué no protestan y controlan los políticos a la CIA? ¿Tanto miedo tienen a la divulgación de sus fichajes extracurriculares?

El polémico ex asesor de Trump Roger Stone cree que la administración Obama sí interceptó las comunicaciones del actual mandatario antes de la elección presidencial y afirmó que no existen pruebas de la interferencia rusa en la supuesta intromisión. Asevera que Hillary Clinton había prometido al Pentágono y a la CIA la expansión de la guerra en Siria, lo cual ha rechazado Trump, quien prefiere la negociación a la guerra y cree (sic) que puede llegar a un acuerdo con el presidente Putin y tener la paz en Oriente Medio.

A juicio de Stone, Obama interceptaba las comunicaciones de Trump, lo cual representaría “un escándalo mucho mayor que el de Watergate, probablemente el mayor en la historia de EEUU”, y no descarta que Obama y algunos miembros de su gabinete comparezcan ante un gran jurado debido a “la peor forma de macartismo en 40 años (https://goo.gl/53XJf4)”.

Rusia, también hackeada por la CIA, ya empezó a levantar el tono de protesta y la portavoz de su cancillería, Maria Zakharova, comentó que si el ciberespionaje de la CIA es confirmado, ello representaría un grave peligro para el mundo y la seguridad internacional (https://goo.gl/HX6MDg).

El mundo impotente se encuentra en ascuas. ¿Cómo podrán los ciudadanos liberarse de la cárcel global del ciberespionaje de la CIA?

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Abandonar el euro puede ayudar a salvar Europa

Ven, 10/03/2017 - 14:23

Cédric Durand, Salir del euro

No hay soberanía europea sin un presupuesto real. Y sin presupuesto no hay una política económica viable. Mientras Europa no salga de este dilema, la zona del euro permanecerá atrapada en un círculo vicioso de estancamiento, resentimiento y de conflictos de competencias. Si el federalismo fiscal está fuera del alcance de Europa, entonces es crucial poder ajustar los tipos de cambio para impulsar el crecimiento y el empleo liquidando la unión monetaria.

En general dos dificultades se argumentan frente al abandono del euro. La primera se refiere a que en el corto plazo podría haber efectos perturbadores en el comercio y en los precios. Sin embargo hay muy pocas dudas de que las nuevas paridades podrían, rápidamente, eliminar los desequilibrios y estimular la actividad de los países que más han sufrido en los últimos años. Por otra parte, en el actual contexto de pre-deflación, los países que abandonen el euro podrán contener los efectos de una inflación importada.

La segunda objeción es una interpretación de carácter económico. El desmantelamiento del euro (o la salida de un solo país) tendría consecuencias catastróficas en los balances de los agentes económicos.

En un reciente estudio “hojas de balance después de la UEM: una evaluación del riesgo de redenominación”, Documento de trabajo, OFCE, 2016, se examina esta cuestión con detalle y concluye tres lecciones sustanciales:

- La primera es que la exposición de sectores económicos es mucho menor de lo que generalmente se cree. En primer lugar la mayor parte de las empresas están respaldados por contratos del derecho nacional, por tanto los compromisos financieros se convertirán fácilmente a las nuevas monedas nacionales sin afectar la solvencia de los agentes domésticos. - En segundo lugar los riesgos asociados a una devaluación como consecuencia del aumento del valor de los bonos bajo legislación extranjera (o contratados en moneda extranjera) pueden ser minimizados por el hecho que los activos extranjeros se tendrán que revalorizar. Ahora, no todos los agentes económicos están uniformemente tutelados por sus activos internacionales.

Por último los pasivos no constituyen un problema. El elemento crucial es la deuda internacional y en particular la deuda a corto plazo, que puede causar que determinados valores aumenten en caso de una devaluación.

Una vez que se toman en cuenta estos elementos la segunda lección de este estudio es que solo hay unos pocos países y sectores económicos que sean realmente vulnerables, a saber. la deuda pública griega y portuguesa, la deuda del sector financiero griego (que inevitablemente tendrá que ser reestructurada) que como es bien sabido tiene una sostenibilidad cuestionable.

En los otros casos el riesgo de "redenominación" de las monedas es una preocupación de aquellos países con economías cuyo sector financiero está muy desarrollado y altamente internacionalizado, fundamentalmente Luxemburgo, cuya posición externa representa más de 180 veces su producto interno bruto (PIB), así como Irlanda y los Países Bajos.

Por lo tanto los sectores no financieros de la mayoría los países de la zona euro tienen una exposición baja, lo que sugiere que una salida del euro o un desmantelamiento de la zona no tendrá consecuencias importantes en los balances de las empresas.

Tomemos como ejemplo el sector privado no financiero en Francia. A finales de 2015 la deuda vulnerable a una redenominación representaba el 33 % del PIB (17 % en el corto plazo), pero los activos internacionales representan el 74 % del PIB. Suponiendo una devaluación del 11 %, el peso de la deuda a corto plazo aumentaría un 2 % del PIB (3,7 % de la deuda total), que es grande pero muy limitado. Sobre todo porque, al mismo tiempo, el valor de los activos internacionales expresado en términos de la moneda nacional (+ 8,6 % del PIB), significará que, en última instancia, los agentes privados serían más ricos en moneda nacional en caso de una salida del euro (4,9 % del PIB).

Lo que hay que temer son las turbulencias en el sector financiero. Será necesaria una política monetaria que asegure la integridad del sistema de pagos, el establecimiento temporal de los controles de capital para contrarrestar la especulación y los bancos públicos tendrán que facilitar el acceso al crédito para las empresas más directamente expuestas garantizando el acceso a las divisas para importaciones esenciales.

Haciendo efectivas estas precauciones los estudios han demostrado que por encima del “efecto riqueza”, después de una redenominación seguida de una devaluación, se estimulará la actividad económica.

- La tercera lección de este estudio es que las consecuencias sobre el balance de situación en los países que tendrán que devaluar verán que sus pasivos internacionales expresados en moneda local aumentarán y los países cuya nueva moneda se valorará respecto del “antiguo euro” tendrán que aceptar que sus activos internacionales expresados en la nueva moneda nacional perderán valor.

Este punto es muy importante porque obligará a establecer una prima de cooperación entre diferentes países: en el pasivo o en el activo existirá el interés de ambas partes de cooperar para prevenir un sobreajuste de las divisas.

Para evitar las turbulencias financieras, las negociaciones deben centrarse también en la reestructuración de una deuda pública excesiva y en la reducción de sectores financieros hipertrofiados.

Por lo tanto hoy esta claro que en el frente económico un desmantelamiento total o parcial del euro crearía una nueva estructura de incentivos conducentes a una verdadera cooperación en Europa.

Mientras la arquitectura de la moneda única promueve políticas de competitividad que tienden a oponer a diferentes países y crea tendencias deflacionarias explosivas su reformulación restauraría el poder de negociación de los países deudores y promovería un nuevo equilibrio a favor del desarrollo del sector productivo y del empleo.

El análisis del ajuste de los balances confirma el diagnóstico de Joseph Stiglitz: abandonar el euro puede ayudar a salvar a Europa.

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¿Derrumbará EEUU el precio del petróleo?

Ven, 10/03/2017 - 07:11

En los últimos años, Estados Unidos —que alguna vez fue el mayor importador de petróleo del mundo— compraba cada vez menos hidrocarburos y se basaba cada vez más en sus propios recursos. El creciente volumen de exportaciones de petróleo estadounidense se ha convertido en un factor más que afecta los precios del petróleo en el mercado internacional.

Estados Unidos en febrero aumentó considerablemente sus exportaciones de 'oro negro'. Ahora el país norteamericano exporta más petróleo que algunos miembros de la OPEP, como Argelia, Ecuador o Catar: 1,2 millones de barriles al día, escribe Financial Times, citando datos de la Administración de Información de Energía de Estados Unidos (EIA).

En diciembre de 2015 EEUU abolió la prohibición de las exportaciones de petróleo a todo el mundo, excepto a Canadá y México. Esta había estado vigente por más de 40 años, en un intento de preservar las reservas naturales propias y garantizar su seguridad energética.

Los principales contribuidores al incremento de la producción han sido las compañías extractoras del denominado petróleo de esquisto. Hoy día este tipo de producción representa la mayor parte de la industria petrolera de EEUU. Sin embargo, el actual aumento de los precios del petróleo sólo acelera su desarrollo.

Cómo la OPEP ayudó al 'fracking' A finales de 2016, los países miembros de la OPEP y los principales productores de petróleo fuera del cártel acordaron reducir la producción con el fin de eliminar el exceso de oferta en el mercado. Desde entonces, los precios han subido de forma constante y no han caído por debajo de los 50 dólares por barril. Los analistas advirtieron entonces: con un precio de 55-60 dólares, la producción de petróleo de esquisto estadounidense aumentará considerablemente, desplazando a parte de los productores tradicionales.

Eso es lo que está sucediendo ahora. EEUU se ha beneficiado del aumento en el precio de los hidrocarburos. Y es que la mayoría de sus proyectos para la extracción de petróleo de esquisto se vuelven rentables a un precio por encima de los 50 dólares por barril.

Hasta ahora solo Arabia Saudí podía reducir el volumen de la oferta para equilibrar los precios. Hoy día también EEUU. No por un acuerdo, no por una orden de Donald Trump, sino debido a las circunstancias en las que ha caído el mercado.

Por lo tanto, a consideración de Ivanov, el futuro de los acuerdos de la OPEP se verá limitado —tanto en tiempo, como en volúmenes— por los niveles de rentabilidad promedio de los proyectos estadounidenses.

Un mercado conservador Por supuesto, incluso los productores de petróleo de esquisto tienen una serie de limitaciones u obstáculos objetivos que les impiden inundar el mercado internacional.

En primer lugar, no todas las refinerías están diseñadas para procesar el petróleo de esquisto. "Tecnológicamente, muchas fábricas se centran en ciertas variedades de hidrocarburos y su remodelación es un proceso bastante difícil", anota Nikolái Ivanov.

Además, Adamídov no ve causa alguna para una caída brusca de los precios del petróleo. La cuestión no radica únicamente en que la tecnología del 'fracking' es costosa, sino también en el hecho de que los depósitos de petróleo de esquisto tienen una vida útil cinco veces más corta que los depósitos tradicionales. "Los precios subieron, el 'fracking' recibió una oportunidad y, por supuesto, incrementó su producción. Pero no por mucho tiempo".

¿El último año de precios bajos? Los expertos coinciden en que aún es muy temprano para hacer predicciones sobre los futuros precios de los hidrocarburos. La extracción de esquisto es un caso especial debido a su novedad.

Según Dmitri Adamídov, el precio del barril en 2017 podría tocar los 40 dólares, pero no por mucho. Con el tiempo el precio se estabilizará en los 70 dólares. Pero lo que sí no veremos en los próximos años será un precio de 100 dólares por barril.

Nikolái Ivanov, por su parte, sugiere que el precio del barril oscilará entre los 40 y los 60 dólares. El factor del petróleo de esquisto, advierte, no puede descartase: a pesar de que toda la historia de esta industria cuenta con menos de 10 años, ya para este momento muestra unos niveles de eficiencia mayores que el promedio mundial.
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Vía Sputnik
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Los desequilibrios de la Unión Europea

Xov, 09/03/2017 - 07:01
Juan Francisco Martín Seco, CaffeReggio

La Comisión Europea acaba de presentar su informe anual sobre desequilibrios macroeconómicos. En realidad, este informe debería ser el más importante del Ejecutivo comunitario, ya que la Unión Europea se ha construido de forma asimétrica sobre la base de un cúmulo de desequilibrios, y son estos los que subyacen a todos los problemas de la Eurozona. Sin embargo, la realidad es otra, es un informe inútil, pues se encuentra lleno de contradicciones, reflejo de aquellas sobre las que se asienta la UE.

La Real Academia Española define equilibrio en una de sus acepciones como contrapeso, contrarresto o armonía entre cosas diversas, y eso es lo que ha faltado en Europa. No han existido los contrapesos. El Acta Única introdujo la libre circulación de capitales sin establecer al mismo tiempo la necesaria armonización en materia fiscal, social o laboral, con lo que en buena medida trasladaban la soberanía a los dueños del dinero que estarían así en condiciones de chantajear a los Estados imponiéndoles las mejores condiciones para sus intereses. El Tratado de Maastricht estableció la Unión Monetaria sin la imprescindible integración en materia presupuestaria y fiscal que compensase y contrarrestase los choques asimétricos, imposibles de corregir con la moneda única.

Por supuesto que el informe no indica nada de esto, y apenas toca el desequilibrio mayor de toda la Eurozona y causa de todos los demás: el gigantesco superávit exterior de Alemania, que alcanza ya más del 8% del PIB. La Comisión, por el contrario, se dedica señalar aquellos defectos de las economías de los otros países que por otra parte son evidentes.

De España resalta el cuantioso endeudamiento exterior tanto público como privado; la tasa de desempleo, la mayor de Europa, si exceptuamos Grecia; la temporalidad del mercado laboral; la pobreza y la exclusión social que afectan incluso a una parte de la población ocupada; la desigualdad, en cuyos índices nuestro país se sitúa a la cabeza de la UE; el déficit publico originado por una recaudación fiscal insuficiente; la ineficiencia de las prestaciones sociales; escasa inversión en I+D, etc. Como se puede apreciar, nada que no sea de sobra conocido, aunque tiene la virtud de servir de contrapunto al triunfalismo del Gobierno y de otros propagandistas de la política económica oficial, ya que deja patentes las debilidades e incertidumbres que anidan aún en la economía española y que pueden en cualquier momento invertir la actual tasa de crecimiento económico y devolvernos a la cruda realidad de una crisis no superada.

Hasta aquí todo sería correcto si no fuera porque, si se analizan las causas, encontramos que la mayor parte de las lacras que afectan a la economía española obedecen al diseño con el que se creó la UE o a la política económica impuesta por el BCE y la propia Comisión. El endeudamiento exterior, que ahora con razón señala el informe como uno de los mayores peligros de nuestra economía, no ha surgido ayer; tuvo un origen privado y solo en la recesión se ha trasladado al sector público. Se fue generando durante los años previos a la crisis, a partir de la creación de la moneda única, sin que la Comisión, muy ocupada con el déficit público, diese la menor señal de alarma. Nadie habló del endeudamiento privado. No se inquietaron cuando los banqueros alemanes y franceses prestaron sin rigor a los bancos españoles y tampoco cuando las entidades financieras españolas concedieron créditos a diestro y a siniestro con total irresponsabilidad y sin contrastar la solvencia de los clientes.

El incremento de la desigualdad a lo largo de la crisis, la pobreza y la exclusión social, el deterioro del mercado laboral, la insuficiencia de la protección social, el reducido gasto en I+D; todo ello en buena medida tiene su origen en la deflación interior a la que se ha sometido a la economía española, al no poder devaluar la moneda, y que fue impuesta por la Comisión y el BCE. Es la reforma laboral la que ha acentuado el deterioro del mercado de trabajo, ha hecho descender los salarios y permite que una parte de la población ocupada haya entrado en el círculo de la pobreza.

La preocupación por el déficit público lleva a la Comisión a recomendar al Gobierno que suba el IVA, y además en el tipo reducido. Estima que de esa manera se incrementaría la recaudación en un 1,4% del PIB. Creo que subir los impuestos indirectos no parece una receta muy adecuada para reducir la desigualdad que la propia Comisión denuncia. Es verdad que el informe se apresura a añadir que los efectos antisociales se podrían compensar con medidas de protección social. Pero, si se quiere que estas sean eficaces, es de suponer que el gasto aumentaría también aproximadamente el 1,4% del PIB, por lo que no se ve entonces donde se encuentra el efecto positivo sobre el déficit.

La mayor incongruencia del informe aparece a la hora de plantear las medidas para superar las amenazas y peligros que se ciernen sobre la economía española, puesto que en él se aconseja continuar e intensificar las reformas que han creado precisamente los desequilibrios. El problema con el que se encuentra la Comisión es el mismo que acecha a todo aquel que quiera trazar la política económica que debe seguir España. Es semejante a quien quiere corregir los rotos de una prenda vieja. Todo parche produce un nuevo agujero. Su pertenencia a la Unión Monetaria condena a nuestro país a una encrucijada de difícil salida.

No solo España se encuentra en esa ratonera. En realidad, la trampa afecta a todos los países de la Eurozona. El informe de la Comisión así lo recoge, y cita a Francia y a Italia como los dos mayores peligros para Europa. Hay que preguntarse si los desequilibrios de España, Italia y Francia, los tres mayores países de la Eurozona, no tienen todos igual origen: mantener el mismo tipo de cambio que Alemania y el empecinamiento de este país en mantener un superávit en su balanza por cuenta corriente desorbitado, por encima del 8%. La inestabilidad en la Eurozona continuará, hágase lo que se haga, mientras esta situación no cambie.

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