Jaque al neoliberalismo

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Una mirada no convencional al modelo económico, la globalización y las fallas del mercadoMarco Antonio Morenonoreply@blogger.comBlogger6302125
Actualizado: fai 18 horas 14 min

La crisis de los refugiados

Sáb, 21/05/2016 - 02:01
Noam Chomsky, Alainet

En algunos países existe una verdadera crisis de refugiados. En Líbano, por ejemplo, donde al menos un cuarto de la población consiste en refugiados de Siria,​han recibido ​​esta ola de gente desesperada después de otra que les había llegado desde Palestina y desde​Irak. Otros países de la región, pobres y golpeados por los conflictos, también han debido dar refugio a inmensas cantidades de personas. Entre ellos Jordania y la misma Siria, antes de que se hundiese en un suicidio colectivo.

Sin embargo, los países que han sobrevivido a la crisis de los refugiados no son aquellos que han tenido alguna responsabilidad en la creación de la crisis. El actual fenómeno de los refugiados es, en gran medida, consecuencia de las acciones de los países ricos y poderosos, esos mismos que ahora llorisquean por el terrible peso que les producen unas pocas víctimas de la miseria, a los que fácilmente podrían echar una mano abriéndole las puertas.

La conocida invasión de Irak por parte de Estados Unidos y Gran Bretaña produjo el desplazamiento de cuatro millones de seres humanos, de los cuales la mitad huyó a los países vecinos. Los iraquíes continúan huyendo de su propio país, un país que ahora es uno de los más miserables sobre la Tierra después de una década de sanciones criminales seguidas de la masacre de los ricos y poderosos que devastaron y arruinaron el país y, por si fuese poco, iniciaron un conflicto sectario que ahora está destrozando el país y la región en mil pedazos.

No hay necesidad de volver a revisar el conocido rol que jugó Europa en África, que es de donde provienen las otras olas de refugiados, los que ahora deben pasar por el embudo creado por los bombardeos de Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos sobre Libia, acciones que no solo destruyeron el país sino que además lo dejó en las manos de milicias que ahora se combaten unas a otras.

Tampoco es necesario volver a recordar el historial de Estados Unidos en América Central, el que produjo terroríficas cámaras de exterminación de las cuales la gente ha intentado escapar desesperada, uniéndose ahora también a las victimas mexicanas del Tratado de Libre Comercio que virtualmente destruyó la agricultura en ese país, haciéndola inviable en una abierta competencia con la producción de los conglomerados agrícolas estadounidenses, fuertemente subsidiados por el gobierno federal.

La reacción de uno de los ricos y poderosos, Estados Unidos, es presionar a México para mantener alejadas de su frontera a sus propias víctimas, enviándolas de regreso sin misericordia, en aquellos casos en que la víctimas logran evadir los controles. La reacción del otro rico y poderoso, la Unión Europea, consiste en chantajear y presionar a Turquía para que mantenga a los sobrevivientes lejos de su fronteras y arree como ganado aquellos que logren escapar del horror hacia campamentos donde son tratados con brutalidad.

Entre los ciudadanos hay honrosas excepciones. Sin embargo, la reacción de los gobiernos es una desgracia inmoral, aun dejando de lado sus responsabilidades en la creación de las circunstancias que han llevado a toda esa gente a huir de sus tierras para salvar sus vidas.

Toda esta vergüenza no es algo nuevo. Basta con considerar solo el caso de Estados Unidos, el país más poderoso y privilegiado de la tierra, rodeado de ventajas incomparables. A lo largo de su historia les dio la bienvenida a los refugiados europeos para que se asentaran en sus tierras, aquellas tierras que antes habían sido tomadas con brutalidad, eliminando a las naciones nativas que antes las ocupaban. Todo eso cambió con la ley de inmigración de 1924, diseñada para excluir a judíos e italianos. No es necesario entrar en detalles. Aún después de la guerra, se les negó la entrada a aquellos sobrevivientes que todavía permanecían en campos de concentración. Ahora los gitanos están siendo expulsados de Francia hacia condiciones desesperantes en la Europa del Este, es decir, están expulsando a los descendientes de las víctimas del holocausto, si es que a alguien le importa.

La vergüenza persiste y no tiene límites. Sin duda, el tiempo para ponerle un punto final a todo eso ha llegado, sin el cual no podremos nunca alcanzar un mínimo de decencia y de civilización.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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La calculada conversión al neoliberalismo de Henrique Cardoso y su ambición de poder

Ven, 20/05/2016 - 19:05

Atilio Boron, Página12

La escena en un aula de la Flacso, Santiago de Chile, agosto de 1967. Los alumnos de las dos maestrías que se dictaban en aquel momento, una en Sociología y otra en Ciencia Política, esperan con entusiasmo la llegada de un nuevo profesor de economía: un joven exiliado brasileño, con impecables antecedentes de izquierda, que por primera vez dictaría un curso a nivel de posgrado. El director de la institución hace la presentación de rigor y poco después el profesor pasa a explicar su programa, cosa que hace en un buen “portuñol” y con marcado acento brasileño que servía para matizar la aridez de su discurso. El contenido y la bibliografía son rigurosamente marxistas, sin la menor fisura por la cual pudiera deslizarse alguna otra vertiente de pensamiento económico.

Cuando terminó su exposición un pesado silencio descendió sobre la sala. Yo era uno de los estudiantes y me llamó la atención el hermetismo teórico del programa. Había ya hecho un curso de Economía Política en la Argentina, en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, con la inolvidable Rosa Cusminsky, que luego del golpe de 1976 logró exiliarse en México y continuar con su labor docente en la UNAM. En el curso dictado por Rosa, una marxista “convicta y confesa”, como se declarara José Carlos Mariátegui, estudiamos por supuesto a Marx (algunos pasajes de El Capital, leímos con fruición Salario, Precio y Ganancia, ojeamos el Anti-Duhring) pero también vimos a John M. Keynes, Joseph Schumpeter, Joan Robinson, Arthur Pigou y John K. Galbraith. Rompí el silencio y, con mucho tacto, le pregunté al novel profesor si no iríamos a estudiar también la obra de algunos de estos autores que la buena de Rosa nos había hecho leer, en mi caso cuando aún no había cumplido 18 años. La respuesta me dejó helado, pues indignado, se volvió hacia mí y me dijo, con un tono amenazante y agitando con fuerza su dedo índice de la mano derecha: “Mire jovencito: si usted quiere perder el tiempo estudiando esa basura burguesa no tiene nada que hacer en mi curso”. Intimidados por la violencia verbal del profesor nadie tuvo la osadía de abrir la boca. Este comenzó a dictar su materia y yo ni siquiera me molesté en tomar notas, cosa que hago habitualmente.

Al terminar la clase me marché y nunca más regresé a su curso. Tuve suerte, porque en aquellos años Chile era la Atenas latinoamericana y completé mi formación económica de la mano de dos formidables maestros: Celso Furtado y Osvaldo Sunkel que dictaban sendos cursos en el Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile que, como era previsible, fueron muy superiores al que dictara mi censor. Este inició una notable carrera académica y política y debo reconocer que durante el gobierno de Salvador Allende fue un estrecho colaborador de su ministro de Economía, Pedro Vúskovic. Sé también que la pasó muy mal con el golpe de Pinochet y que a duras penas logró salir de Chile. Al igual que yo fue a Estados Unidos y obtuvo un doctorado en Economía en la prestigiosa Universidad de Cornell. Luego de eso pasó un tiempo en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton y tras catorce años de exilio regresó a Brasil, donde de la mano de su mentor y protector en Chile, Fernando Henrique Cardoso, llegó a ser diputado federal, senador, alcalde y gobernador de San Pablo y dos veces candidato a presidente, siendo derrotado una vez por Lula en el 2002 y otra vez por Dilma en el 2010. En su campaña presidencial del 2002 sus diatribas e infamias en contra de Hugo Chávez Frías adquirieron una lamentable notoriedad, y su inquina en contra de todo lo que tenga que ver con el chavismo, con el bolivarianismo y la revolución, persiste hasta el día de hoy, alimentada por su visceral odio al PT y a todo lo que se le parezca, culpable de su frustración política.

Su adhesión a la derechizada socialdemocracia brasileña y su calculada conversión al neoliberalismo como una ruta de ascenso para llegar, a como diere lugar, a la presidencia del Brasil acentuó aún más los rasgos de extrema intolerancia y dogmatismo que exhibiera en su juventud.

Hoy representa la versión más radical y tal vez más sofisticada –porque es una persona inteligente y dueña de una sólida formación intelectual–de la derecha brasileña. Su insaciable ambición de poder, esa que según Hobbes sólo cesa con la muerte, no sólo lo hizo arrojar por la borda aquello en lo que creía con fanático celo a finales de los sesentas sino que lo llevó a convalidar el escandaloso asalto al gobierno de Brasil de la mano de una pandilla de corruptos que merecerían estar en la cárcel de por vida. Pero con el ardor propio de los conversos a él no le importa nada y aceptó desempeñar un muy importante cargo en el gobierno de Michel Temer, posicionándose para intentar, por tercera vez, llegar a la presidencia del Brasil y así saciar su irreprimible obsesión. Este es el personaje que en la nota que publica el diario La Nación (Buenos Aires) prometió “limpiar de ideología la política exterior” del Brasil. Les presento a José Serra, mi profesor que no fue y hoy Canciller del gobierno golpista de Brasil.

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Nuit Debout, el capitalismo y la ideología

Ven, 20/05/2016 - 12:57
Maciek Wisniewsk, La Jornada

Quizá lo más notable del movimiento Nuit Debout (noche de pie) es su esfuerzo de volver a hablar de los conflictos a partir de sus (verdaderas) causas económicas, sociales y políticas –al contrario de las explicaciones dominantes que parten de lo cultural, racial o religioso–, algo que ya estuvo presente en Europa al inicio de la crisis, pero que quedó desplazado por la contraofensiva ideológica de la reacción que valiéndose de algunos acontecimientos (atentados terroristas, crisis de los refugiados) y fomentando los discursos de islamofobia y terror, pretendía traer al sistema de vuelta a las tierras seguras.

2) Este esfuerzo es aún más notable en la medida en que se da durante el aún vigente estado de excepción instaurado tras los atentados yihadistas en París (13/11/15), algo que no le impidió desafiar las narrativas de guerra y miedo, desplazar al islam radical como el enemigo principal –un combustible para la xenofobia y la extrema derecha y un afán sistémico de estabilizarse mediante el fascismo– y poner en su lugar al capitalismo, provocando nerviosismo en la burguesía francesa.

3) En este sentido, la presentación de la neoliberal reforma laboral –el catalizador del movimiento– en un clima de choque, militarización y vigilancia masiva confirma tanto la clásica fórmula de Naomi Klein sobre la diseminación del neoliberalismo, como el grado de penetración del socialismo francés por esta ideología que bordea la orwellización (cuando las palabras llegan a significar su opuesto): trabajar el domingo es más libertad (¡sic!) y la izquierda debe apoyar más libertad (E. Macron, ministro de economía); el país necesita más flexibilidad y competividad y yo apoyo esta ley porque soy persona de izquierda (¡sic!) (M. El Khomri, ministra de Trabajo). 4) Frédéric Lordon: “en el sistema de ‘compartimientos’ la sociedad oculta la continuidad entre futuros y actuales trabajadores; los estudiantes –de los que muchos serán sólo precarios– son ‘formateados’ para entrar al mercado laboral, tomar sus créditos y jamás conocer a un obrero” (asamblea en Tolbiac, 30/3/16). Si bien la unión también es necesaria para su funcionamiento, lo único que el sistema es capaz de ofrecer son espectáculos reaccionarios, como el llamado de Hollande a la unión nacional tras los ataques terroristas ( El País, 18/11/15); la unión verdadera –convergencia de jóvenes, obreros y habitantes de banlieues, un postulado de Nuit Debout– es su pesadilla. 5) Desde sus inicios, el movimiento fue víctima de un apagón informativo: algunos de los grandes medios no le dieron ninguna cobertura, otros seguían el guión de tres pasos: “ignorar/desprestigiar (por ‘incoherente’, ‘disperso’, ‘violento’)/volver a ignorar” ( Counterpunch, 6/5/16); pero tiene razón Lordon: no se puede mantener por siempre a la sociedad con policía, medicamentos recetados y BFM tv (un popular canal derechista de información). Llegará el momento en que la gente levantará cabeza... (asamblea en Place de la République, 9/4/16). 6) El contrataque ideológico no se hizo esperar: Alain Finkielkraut, principal moralista de derecha, uno de los nuevos filósofos –después de que fue abucheado y expulsado de una de sus reuniones (16/4/16)– acusó a Nuit Debout de “querer matar el espíritu del ‘11 de enero’” (fecha de la gran marcha encabezada por Hollande tras los ataques a Charlie Hebdo): “en 2015 Francia descubrió un terrible enemigo: el islam radical. Una brecha se abrió en la antigua visión progresista de la historia. Y Nuit Debout tapa esta brecha: el islam desaparece y el enemigo vuelve a ser la dominación, la burguesía, el capitalismo y el estado policial” ( Europe 1, 4/5/16). ¡Esta justamente era la idea!

7) Mientras para algunos la inclusividad y rechazo a definirse ideológicamente son ventajas de Nuit Debout, esta vaguedad es también su limitación; más allá de los efectos prácticos para su funcionamiento, surgen dudas (E. Sader, Counterpunch, 22/4/16): ¿en qué medida un movimiento con fuertes corrientes liberales-culturalistas y keynesistas-reformistas podrá significar una diferencia frente a la demás (desacreditada) izquierda? La respuesta puede estar en los hechos y en su “‘potencialidad’ de ir más allá de las luchas puramente defensivas” (F. Lordon, The Jacobin, 4/5/16).

8) Si bien la unión nacional fue un intento de resucitar la lógica de union sacrée –tregua política durante la Primera Guerra, en que la izquierda (con excepciones como la de Jean Jaurès) cerró filas con el gobierno en nombre del patriotismo– el asalto a Code du Travail (aparte de sus fines explícitos) fue una reacción a su fracaso, evidenciado por nuevos focos de descontento de abajo –acciones de solidaridad con los refugiados en Calais, ocupación de terrenos para el aeropuerto en Notre-Dame-des-Landes– y una ofensiva para sofocar las alternativas y la esperanza.

9) Jacques Rancière: “Los gobernantes no sólo quieren que el trabajo sea más barato. Quieren que deje de ser lo que fue por casi dos siglos: espacio de lucha y poder común. Quieren que no haya nada más frente al poder dominante que individuos con su ‘capital humano’. De una ley a otra no sólo producen ‘instrumentos de poder’, sino también ‘de resignación’, haciéndonoscreer que luchar no sirve y el mundo en que vivimos es elque merecemos. Hoy mis pensamientos están con los que decidieron demostrar que merecen otro mundo” (carta a los ocupantes de Tolbiac, Verso blog, 1/4/16).

10) Para Lordon –que en su Willing slaves of capital (2014) rescatando a Spinoza trata de responder a una ingenua (al parecer) pregunta: ¿por qué una gente trabaja para la otra?–este otro mundo empieza con: a) darnos cuenta de que el trabajo asalariado –“raíz de la ‘desigualdad política’ en el capitalismo”– es “una relación de ‘chantaje’, en que uno es forzado a doblegarse”, y que aprender a llamarlo así, más allá de las fachadas ideológicas del neoliberalismo, es el camino a la liberación (reunión en la Bolsa de Trabajo, 20/4/16); y b) contestar a otra pregunta (el “criterio fundamental que ayuda a ‘decidirse’”): entre los dueños del capital y los trabajadores, ¡¿quién necesita más a quién?! (Tolbiac, 30/3/16).

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Las reformas laborales del Gobierno de Zapatero y del Gobierno de Rajoy matan

Ven, 20/05/2016 - 07:01
Vicenç Navarro, Público

Cada año los sindicatos publican los datos anuales del número de muertes y accidentes graves que ocurren en los lugares de trabajo en España y en sus comunidades autónomas. Son datos desoladores que raramente aparecen en las primeras páginas de los grandes rotativos del país. En realidad, no aparecen ni en la última página. No son noticia. Y lo que es escandaloso (y creo que es justo utilizar este término a fin de denunciar tal silencio ensordecedor) es que la gran mayoría de tales muertes son evitables y previsibles.

En España cada día mueren 2 trabajadores en el lugar de trabajo, 12 sufren un accidente grave y 53 son diagnosticados de enfermedades laborales (de las cuales muchas pueden causarles la muerte). Y lo que es incluso más preocupante es que habiendo mejorado las cifras a principios de siglo, se han deteriorado de una manera muy espectacular (en realidad en porcentajes no vistos desde hace tiempo) durante los años de las reformas laborales, que han dejado al mundo del trabajo debilitado y desprotegido frente a la avalancha del mundo empresarial, consecuencia del impacto muy negativo que tales reformas (tanto las del gobierno PSOE como las del gobierno PP, ambas reformas aplaudidas, por cierto, por el partido neoliberal Ciudadanos) han tenido en la protección y seguridad de los trabajadores como resultado del gran debilitamiento de los sindicatos.

En la lucha de clases (de la cual nunca se habla en los mayores medios de información y persuasión por considerarla “inexistente” o “anticuada”) que ocurre diariamente entre el mundo empresarial y el mundo del trabajo, el número de accidentes mortales ha ido aumentando significativamente. En el año 2015, último año de recogida de datos, el incremento fue de un 4,8%, una cifra que, junto con el incremento del año anterior, 2014 (3,9%), no se había alcanzado nunca desde principios de siglo. Estos y otros datos proceden del detallado y riguroso estudio publicado por la Unión General de Trabajadores, UGT, titulado Informe Accidentes de Trabajo. Enero-Diciembre 2015. La información es estremecedora y, como era predecible, ha sido ignorada por los grandes medios. En Catalunya, una de las CCAA con más fallecidos durante la jornada laboral, ningún medio escrito, oral o televisivo ha informado de tal situación.

La brutal realidad ignorada por los medios En 2015, 608 trabajadores perdieron la vida en su lugar de trabajo, 28 más que el año anterior. El número total de accidentes fue de 1.233.918, un 3,8% superior al año anterior. Este aumento ocurrió en todos los sectores de la economía (servicios, industria, construcción y sector agrario). Y tal mortalidad ocurre entre los asalariados peor pagados, entre los más jóvenes, y también, por cierto, entre los trabajadores por encima de los cincuenta años. Catalunya, Andalucía y Madrid son las comunidades autónomas peores en cuanto a siniestralidad laboral. Y los más vulnerables son los peones de la agricultura, de la pesca, de la construcción, de las industrias manufactureras y del transporte.

El grupo que tiene menos accidentes es el de los directores y gerentes de las empresas, cuyos salarios han crecido en relación con los de menores salarios, siendo los que han sufrido mayor mortalidad los trabajadores de salarios más bajos (y muy en especial conductores y operadores de maquinarias móviles). Por otra parte, los trabajadores con menor estabilidad y mayor precariedad son los que tienen mayores accidentes graves. Son causas de accidentes el sobreesfuerzo físico, el trauma psíquico, las radiaciones, el ruido, la luz y la presión laboral. Y los diagnósticos de muerte son por infartos, derrames cerebrales y otras patologías no traumáticas.

Esta es la realidad ocultada por los establishments político-mediáticos del país, pues no quieren que se conozca el enorme coste humano de sus políticas de austeridad y reformas laborales, impuestas (y digo impuestas, pues no estaban en sus programas electorales) a la población por los gobiernos del PP y del PSOE, y aplaudidas por Ciudadanos, bajo el nombre de “reformas estructurales”, necesarias según ellos para salir de la crisis. Como el Sr. Rosell, presidente de la patronal del país, dijo recientemente, estas medidas son “dolorosas y necesarias para que la economía se recupere”.

Teniendo en cuenta que los datos muestran que las rentas del trabajo en este país han ido bajando (como porcentaje de la renta nacional) durante los años de crisis económica y las del capital han ido aumentado, es justo que se pregunte al Sr. Rosell: ¿de qué economía está usted hablando? Seguro que ningún periodista le preguntará tal obviedad.

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La política económica de la desigualdad

Xov, 19/05/2016 - 17:12
Napoleón Gómez Urrutia, La Jornada

Una política económica y social que no se traduce en mayor bienestar para la mayoría de la población es una política conservadora e ignorante que sólo conduce a mayor desigualdad y al riesgo permanente de crisis laborales, sociales y políticas que eventualmente desestabilizan a un país. En México, la distribución del ingreso se ha deteriorado en contra de la equidad, pues el empleo y los salarios disminuyen constantemente, en contraste con las ganancias de las grandes empresas, que crecen exponencialmente todos los días.

Esa estrategia ha estado acompañada de la pérdida de las libertades y la democracia, así como de la paulatina desaparición de la clase media. Los frutos del crecimiento económico se han perdido a lo largo de los pasados 30 años y la inestabilidad ha crecido enormemente para los mexicanos. La ignorancia y la ambición de los empresarios y los políticos más corruptos han agudizado esta situación, además de que la consolidación corporativa de las empresas, los cambios tecnológicos y la incorporación al mercado y la economía global de millones de trabajadores de China y de otros países asiáticos ha complicado el mundo del trabajo productivo en México, al venir a competir con productos más bajos en precios y de sólo aceptable calidad.

Los problemas para México se han incrementado por el bajo ritmo de crecimiento de la economía, la pérdida de oportunidades, el desempleo creciente, la caída dramática al nivel de estancamiento de los salarios, el aumento de la pobreza y la creciente inseguridad. Todo ello ha repercutido en una caída terrible de la imagen de México en el exterior y en el descrédito del gobierno, pues ya ni siquiera los cambios y las reformas generan confianza o expectativas de un cambio serio en la sociedad.

Hoy el mercado del trabajo ha perdido el poder y la capacidad para generar un salario digno y justo. Más de 30 por ciento de los mexicanos en edad de trabajar están en el desempleo o generan ingresos de sobrevivencia. La pobreza cubre a más de la mitad de la población y en algunos estados, como Oaxaca, Chiapas y Guerrero, alcanza ya las dos terceras partes, el doble de lo que existía hace tres décadas. Los salarios reales se han estancado e incluso reducido a un nivel más bajo que los incrementos en la productividad que se mantenían cercanos hasta antes de la década de los 80. Por tanto, la brecha en la distribución del ingreso se ha agravado aceleradamente en contra de los asalariados y la población, convirtiendo a México en un país con los ingresos promedio más bajos de América Latina, lo cual además de inmoral es totalmente injusto.

En esta etapa es necesario incrementar los niveles de salarios, el mínimo y el general, mantener el crecimiento de la productividad, pero no sobre la base de la explotación, sino de la educación y la capacitación, y abrir más y mejores oportunidades de empleo a las mujeres y a los jóvenes, así como cambiar hacia una nueva estrategia de responsabilidad y prosperidad compartidas. No es posible continuar con el modelo insensible de crecimiento al costo de la desigualdad, porque las consecuencias pueden ser de una verdadera crisis económica, política y social.

El sistema de gobierno en México no ha hecho lo suficiente durante los pasados 30 años para construir un aparato de seguridad social, de tranquilidad y estabilidad que permita a los trabajadores y a sus familias, así como a la sociedad, consolidar una vida de progreso y mantener una próspera actividad que haya permitido avanzar en su bienestar, y no retroceder como sucede actualmente. Esta es la naturaleza real del problema que mucha gente percibe, excepto los que tienen la capacidad de decidir y tomar acciones para cambiar el rumbo y el destino del desarrollo económico.

Probablemente no es un tema de falta de ideas o estrategias para elevar la calidad de vida de las personas y de la clase trabajadora. Más bien es producto de la insensibilidad y la carencia de un auténtico compromiso político para poner en práctica los cambios que la actividad y la estructura productiva necesitan. En la mayoría de los casos cuando se introducen reformas, son de maquillaje para mantener los privilegios de quienes se están beneficiando con la desigualdad. O son medidas que se anuncian para dar una imagen de democracia que no existe en la práctica. También a veces se aplican acciones que sólo sirven para satisfacer la presión nacional e internacional, pero que en el fondo no se piensan cumplir.

Un caso lo tenemos en la reforma laboral que se propuso recientemente, en la que queda claro que el Estado no quiere perder el control de la clase trabajadora por medio de mantener el decadente y fascista sistema de la toma de nota o registro oficial ante la Secretaría del Trabajo, que los sindicatos son obligados a mantener, a pesar de ser obsoleto y contradictorio con la libertad sindical. Otra más es mantener el Poder Ejecutivo el control del nuevo organismo del Poder Judicial que supuestamente sustituirá a la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, y dejará a las juntas locales bajo el dominio de los gobernadores y caciques regionales.

En fin, hay avances, pero de cuestionable procedencia y con fines todavía menos transparentes. Porque si verdaderamente se trata de democratizar la política laboral del país, debería comenzarse con respetar el derecho de huelga y la contratación colectiva, así como la libertad de asociación en las elecciones y en los recuentos que solicitan los trabajadores, incrementar los salarios y prestaciones, proteger la vida y la salud de la mano de obra mediante inspecciones frecuentes y obligar a las empresas a que cumplan con las normas y reglamentos en la materia. Eso no es un modelo idealista, es un esquema de estrategia comprometida con el futuro de la población de México, que se puede poner de inmediato en la práctica con voluntad política.

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La deuda pública española supera el 100% del PIB: cada español debe 23.500 euros

Mér, 18/05/2016 - 23:28

La deuda del conjunto de las administraciones públicas españolas subió en marzo pasado en 14.031 millones, el mayor repunte mensual desde mayo de 2014, hasta superar el volumen del PIB, según los últimos datos del Banco de España. Concretamente, el endeudamiento se situó en 1.095 billones de euros, lo que supone alrededor del 101% del PIB, calculado con el PIB de 2015 (.,081 billones), y supera el objetivo de deuda del Gobierno para todo el año, situado en el 99,1% del PIB, de acuerdo con la última revisión del Programa de Estabilidad; si el ratio de deuda pública se calcula con el dato previsto para este año (1.142 billones de euros) el dato se sitúa en el 95,88% del PIB.

Si se repartirera la deuda por la población española (unos 46,4 milones de habitantes, según el último dato del INE), cada habitante tendría que pagar 23.595 euros. Son unos 7.600 euros más que cuando Mariano Rajoy llegó al poder: en diciembre de 2011, el endeudamiento se situaba en los 743.530 millones, lo que correspondía a una deuda per cápita (la población era de 46,6 millones de habitantes) de unos 15.933 euros; esto es, con el Gobierno del PP ha subido un 48,1%. El aumento de la deuda en marzo, del 4,1%, es superior al ritmo de crecimiento observado el mes precedente, del 3,4%, mientras que con respecto al cierre del pasado año, creció cerca del 2,1%. Así, el saldo deudor de España no ha frenado su crecimiento en 2016. Antes del comienzo de la crisis, en 2007, la deuda pública española ascendía a 384.000 millones de euros, equivalente al 35,5% del PIB.

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Crisis y mutaciones del capitalismo

Mér, 18/05/2016 - 13:11

Alejandro Nadal, La Jornada

La crisis global que explota en 2007 no es un pequeño tropiezo en la historia del capital. Es un terremoto de magnitud inusitada que alterará las formas de organizar la producción y el consumo para siempre. Las transformaciones que le están asociadas tocan las estructuras del Estado y de la plataforma de acumulación de riqueza que han caracterizado el movimiento del capital desde hace más de 200 años.

El anterior podría parecer un enunciado aventurado. Después de todo, la historia que nos cuentan los economistas tradicionales, en sus diversos colores, desde los más conservadores hasta los que visten el ropaje del llamado keynesiano, la crisis no es más que el resultado de una desafortunada combinación de eventos, casi un accidente. Para los conservadores la crisis se genera por errores en el manejo de la política económica. Por ejemplo, en Estados Unidos este grupo sostiene que fueron las hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac (patrocinadas por el gobierno) las que precipitaron la crisis de las hipotecas sub-prime. Y aunque los datos desmienten esta tesis, el dogma del mal gobierno se perpetua. El corolario es que no hay nada malo con el capitalismo.

Para los keynesianos y acompañantes, la raíz de la crisis se encuentra en una deficiente demanda agregada. Por ejemplo, economistas como Brad Delong y Joseph Stiglitz sostienen de manera explícita desde 2009 que la débil demanda agregada global es la causa fundamental de la crisis.

Los argumentos en contra de la austeridad fiscal van en la misma dirección. Las ganancias de los capitalistas dependen entonces de que los trabajadores gasten más. El estancamiento de los salarios es nocivo para el proceso de inversiones y cuando eso sucede el Estado debe entrar al quite estimulando la demanda. En la parte baja del ciclo económico, cuando las familias ahorran más y gastan menos, los keynesianos sostienen que el gobierno debe gastar más. La austeridad agrava el problema de la deficiente demanda agregada.

Pero la falta de confianza es otro problema: con la incertidumbre los agentes prefieren no despegarse de su dinero. Por eso se necesitó una postura heterodoxa en materia de política monetaria. Pero como no ha dado el resultado esperado, la interpretación keynesiana es que esa postura no ha restaurado el crecimiento porque se llegó al límite de tasas de interés cero.

Olvidan que el mismo keynes manifestó serias dudas sobre la efectividad de una política monetaria no convencional. La incertidumbre sobre el futuro devenir de la economía, señaló en su Teoría general en 1936, será el factor determinante y no habrá política monetaria que la pueda cambiar. De todos modos los economistas keynesianos y algunos neoclásicos que les acompañan en una parte del razonamiento insisten en la necesidad de mantener una política de flexibilidad monetaria no convencional.

Muchos llegan hasta el grado de proponer que se autorice el despegue del helicóptero monetario. Esta es una vieja idea que implica inyectar el influjo de dinero directamente al público, como manera de incentivar la demanda agregada. Por ejemplo, en una versión extrema esto implicaría acreditarle directamente en sus cuentas a la población una cierta cantidad de dinero. Pero después del festín de sobrendeudamiento que acompañó a la crisis, lo más probable es que los agentes busquen usar ese dinero extra para pagar deudas y no para irse de compras.

Frente a la narrativa de la deficiencia de la demanda agregada comienza a surgir una interpretación distinta basada en los datos sobre el desempeño de las economías capitalistas en los últimos 50 años. Varios investigadores han demostrado que en los casos de las fuertes recesiones de 1974-75 y 1980-82 en Estados Unidos, la relación salarios reales/tasa de ganancia se mantuvo en niveles altos. Es decir, la recesión no habría sido provocada por una caída de los salarios con respecto a la tasa de ganancia, sino al contrario. El trabajo de referencia es de Guglielmo Carchedi y Michael Roberts, y su conclusión choca de frente con la interpretación sobre las raíces de la crisis que ya se ha convertido en una especie de narrativa dominante.

Lo anterior no significa que la demanda agregada no ha sido deficiente. Es un hecho que el crecimiento de los salarios reales se estancó desde principios de la década de los años 1970. Pero hay una pregunta que el análisis convencional prefiere ignorar: ¿por qué dejaron de crecer los salarios a partir de esos años? La hipótesis más fuerte es que la caída en la tasa de ganancia que experimentó el capital desde los años 60 llevó a una ofensiva en contra del trabajo. Eso se tradujo en una acometida en contra de sindicatos y en un endurecimiento anti salarial.

Pero todavía queda otra pregunta fundamental. ¿Por qué cayó la tasa de ganancia? Esta es la interrogante más importante, la Robert Heilbroner consideraría esencial para abordar una reflexión sobre la lógica del capitalismo y las mutaciones que vendrán en el futuro cercano. Regresaremos sobre este tema.

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El TTIP es incluso peor de lo que aparenta

Mér, 18/05/2016 - 07:01

Vicenç Navarro, Público

El pensamiento neoliberal hoy es el dominante a ambos lados del Atlántico Norte. Tanto las ramas ejecutivas como las legislativas del Estado federal de EEUU, así como la rama ejecutiva (el Consejo Europeo), administrativa (la Comisión Europea) y legislativa (el Parlamento Europeo) del establishment europeo y también del Estado federal alemán (que domina en general el gobierno de la Eurozona) están controladas por partidos políticos, llámense conservadores, liberales, o incluso socialdemócratas (en realidad, socioliberales), que están todos ellos imbuidos de la ideología liberal. Y un elemento clave de tal ideología es que para salir de la crisis en la que todavía estamos (tanto en EEUU como en Europa) los países tienen que ser más competitivos, siguiendo la huella del modelo alemán, basado en las exportaciones, siendo estas el eje del estímulo de la economía alemana. Esta visión ha alcanzado los niveles de dogma, y como tal se reproduce a base de fe en lugar de evidencia científica.

Esta fe ha llevado a que se hayan firmado gran número de contratos bilaterales entre la UE y otros países, así como entre EEUU y otros tantos países. En este mensaje, el estímulo del comercio es la solución a la crisis económica que tenemos. Y ahora el reto mayor –según el pensamiento neoliberal- es aprobar la joya de la corona, la Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión (el TTIP en sus siglas en inglés). Tal tratado se promueve como elemento clave de la recuperación económica, pues facilitaría la recuperación de las tasas de crecimiento económico que Europa solía tener, con la consiguiente creación de empleo. Según la Comisión de Comercio del Parlamento Europeo, “el TTIP podría impulsar la contribución de la industria al PIB europeo, pasando de un 15% a un 20% del PIB en el año 2020, al facilitar la entrada en el mercado estadounidense de pequeñas y medianas empresas, pudiendo tener acceso a un mercado potencial (entre la UE y EEUU) de 850 millones de consumidores”. Es así como se presenta tal tratado por parte del pensamiento hegemónico neoliberal que domina los establishments político-mediáticos a ambos lados del Atlántico Norte.

El elemento central del TTIP (como lo ha sido en tratados anteriores, como NAFTA –entre Canadá, EEUU y México-) es no solo la reducción de aranceles (ya de por sí muy bajos) entre los dos continentes, sino también la homogeneización a ambos lados del Atlántico Norte de las regulaciones en las áreas de actividad económica, que incluyen agricultura, seguridad alimentaria, productos manufacturados y técnicos, servicios (incluyendo servicios financieros), protección de la propiedad intelectual e intervenciones públicas (entre otras), que afectan a la actividad económica privada de cada país.

El secreto como característica del proceso de elaboración de tal tratado Una característica de la preparación de este tratado es el secretismo que envuelve el proceso, secretismo que, paradójicamente, es defendido por el equipo que prepara tal tratado por la necesidad de proteger a ese equipo de la influencia de los lobbies de las empresas afectadas por dicho tratado. Utilizo la expresión “paradójicamente” porque la evidencia muestra claramente que es precisamente al revés. El secreto favorece a los lobbies, que sí que saben lo que se está tramando, habiendo redactado gran parte de los tratados. Los que no saben su contenido son los ciudadanos y sus representantes de cada uno de los países.

Ello ha quedado claro a partir del último 1º de mayo, cuando Greenpeace de Holanda publicó 248 páginas de los documentos secretos que muestran que la realidad sobre tal tratado es incluso peor que lo que los grupos escépticos habían señalado. Greenpeace Netherlands hizo un gran servicio a las poblaciones a los dos lados del Atlántico Norte al recibir y publicar tales papeles, que contienen los elementos más importantes de los borradores de tal tratado. Lo que esas páginas muestran es el ataque frontal a las medidas de protección del ciudadano que los gobiernos y los movimientos sociales (desde las asociaciones ecologistas a los sindicatos) habían ido consiguiendo a lo largo de estos años en los países de la UE. En breves palabras, lo que estos papeles muestran es que:

1. Las reglas aprobadas para proteger el medioambiente han desaparecido en tal tratado. Reglas tan sencillas (y a la vez tan importantes) como el derecho de los países a proteger la vida humana, la vida animal y la vida vegetal, han desaparecido. El bien conocido Principio de Precaución vigente en la legislación europea permite a los Estados prohibir o limitar la distribución de productos o la introducción de sustancias que pudieran causar daño a la salud humana o a la vida animal y vegetal, incluso en el caso de que la comunidad científica no haya dictaminado de una manera definitiva su efecto nocivo. Este principio es distinto (en realidad, opuesto) al vigente en EEUU, donde el Estado no puede intervenir hasta que no se haya probado definitivamente la nocividad de la sustancia o de los productos. El TTIP adopta el principio vigente en EEUU, desprotegiendo al ciudadano consumidor, trabajador o residente en un territorio. Dejaría de ser práctica común en la UE, entre otras cosas, que se escribiera el etiquetado en los productos alimenticios, por ejemplo, notificando al consumidor que se trata de productos transgénicos. Y así, un largo etcétera.

2. Las reglas aprobadas para proteger a la población frente al cambio climático (como la necesidad de mantener un incremento de la temperatura por debajo de 1,5 grados, tal como se aprobó en la Conferencia de París sobre el clima) no aparecen por ninguna parte en el TTIP. Y sí, en cambio, aparecen normas para eliminar las reglas que obstaculizan y/o frenan la importación de fuentes de energía altamente productoras de CO2.

El debilitamiento del poder público en su potestad de proteger al ciudadano 3. El tratado debilita el papel de los Estados para regular nuevas sustancias que puedan tener consecuencias desconocidas pero preocupantes, como, por ejemplo, la introducción de productos químicos que puedan afectar la producción hormonal en seres vivos.

4. Da gran protagonismo al mundo empresarial privado para que participe en la elaboración de cualquier nueva norma o regla que se establezca, señalando (en los papeles que no estaban destinados a conocerse) el rol que muchas empresas ya han tenido en la elaboración de tales normas. La persona que dirige el área de comercio de la Comisión Europea ha respondido, cínica y antidemocráticamente, a las protestas de asociaciones cívicas diciendo que “la Comisión no recibe su mandato de la población europea” (ver el artículo de Thomas Fazi “TTIP: We Were Right All Along”, Social Europe Journal, 06.05.16).

5. Abre la puerta a un proceso constantemente litigioso, en el que cualquier empresa que considere que las regulaciones existentes en un país afectan negativamente sus intereses, puede llevar al Estado en el que existen tales regulaciones a los tribunales, controlados por agentes próximos al mundo empresarial, que paga a tales agentes. Frente a la enorme crítica sobre la composición y financiación de estos tribunales, estas han variado algo, pero no lo suficiente, porque el tribunal estará todavía sesgado a favor de que las empresas inicien el litigio, pues a mayores litigios, mayores los ingresos de tales tribunales. De ahí que el nuevo cambio en la composición de dichos tribunales, que estarán formados por jueces en lugar de árbitros legales, no resuelva el problema del sesgo de tales tribunales a favor de las empresas, estimulando que favorezcan la actitud litigiosa, en la cual el Estado puede perder muchos millones de euros.

La necesaria defensa de la democracia En resumidas cuentas, este tratado es un intento descarado de las grandes transnacionales de controlar las economías y las sociedades. Ello explica la enorme oposición que está generando tal tratado. El porcentaje que se opone a él ha pasado de ser en Alemania del 25% en 2014 al 45% en 2015. Un tanto igual en otros países. En Francia, el 54% de la población vive en localidades que se han declarado “TTIP free”, es decir, que no quieren que el TTIP se aplique en su territorio. Y el gobierno francés ha señalado su oposición a tal tratado. Lo que es lamentable es que en el Parlamento Europeo, donde los conservadores y liberales tienen mayoría, la oposición al TTIP sea muy débil. Y lo que es todavía peor es que los socialdemócratas, como síntoma de su neoliberalización, apoyan también tal tratado.

En EEUU la oposición de las clases populares explica el gran éxito del candidato republicano Trump y del demócrata Sanders, y el cambio de actitud de la candidata demócrata Clinton que, de apoyarlo, ha pasado a oponerse al TTIP. En España, el PP, el PSOE, C’s y Convergència lo apoyan, mostrando una vez más que las fuerzas políticas que hacen gala de su nacionalismo y amor a la soberanía nacional son las primeras en apoyar tratados que eliminarían tal soberanía. Es necesario que se recuperen las soberanías populares que frenen una globalización que beneficia única y exclusivamente a las empresas transnacionales cuyos beneficios están basados en la pérdida de derechos laborales y sociales que la población había adquirido.

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El FMI sugiere que Grecia no pague nada por su rescate hasta el 2040

Mar, 17/05/2016 - 16:54


El Fondo Monetario Internacional ha sacado de su chistera una nueva propuesta que, previsiblemente, se encontrará pronto con la oposición pública de Alemania. La idea del organismo que preside Christine Lagarde es que Grecia no pague nada de lo que debe por sus rescates internacionales hasta 2040. Ni principal, ni intereses. Un país totalmente asfixiado seis años después.

Conforme publica hoy el diario The Wall Street Journal, la propuesta consistiría en aplazar los sucesivos vencimientos (algunos de ellos llegarían al año 2080)... y con ellos el pago de intereses, que no se materializaría hasta que cada uno de los préstamos llegase a término. Por si la propuesta pareciese poco ventajosa para Grecia, el FMI añade una cláusula destinada a fijar las condiciones de los préstamos de la eurozona en el nivel medio actual del 1,5% durante los próximos 30 o 40 años. Siempre según el citado diario, esta propuesta permitiría a Atenas afrontar una carga financiera por debajo del 15% anual. Y eso en el escenario de crecimiento a largo plazo más pesimista.

La oferta es favorable para Grecia que de hecho mejora los parámetros que su Gobierno había trazado como líneas rojas para llegar a un acuerdo, y un representante de un país de la eurozonala ha calificado como "realmente fuerte". Pese a ello se espera que muchos gobiernos europeos, y Alemania especialmente, permitan unas concesiones tan amplias y tan perjudiciales para sus propios intereses, puesto que el crédito vivo que tienen con Atenas supera ya los 200.000 millones de euros (y serán 60.000 más bajo el más reciente de los sucesivos planes de "rescate" a Grecia).

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La indignación lleva cinco años en España

Mar, 17/05/2016 - 08:01

En Madrid y en medio centenar de ciudades españolas se recordó el estallido de la gran movilización de 2011 contra las políticas de ajuste y los partidos tradicionales. En otros 25 países del mundo también hubo marchas.

Las manifestaciones populares que estallaron hace cinco años en España fueron recordadas este domingo en la capital ibérica y en otras ciudades europeas. Al grito de “¡Sí se puede!”, miles de indignados volvieron ayer a la Puerta del Sol de Madrid, epicentro del nacimiento del 15-M, para celebrar el quinto aniversario de la gran movilización ciudadana que agitó España en 2011 en protesta contra los políticos y el sistema. La manifestación de Madrid fue la protesta principal de las que tuvieron lugar en medio centenar de ciudades españolas, arropadas por otro medio millar convocadas en otros 25 países del mundo, entre ellas la de la “Nuit Debout” en París.

El quinto aniversario del 15-M estuvo marcado por la proximidad de la campaña para las elecciones generales del 26 de junio en España, cita en las urnas que se repite tras las elecciones de diciembre, luego de que no se lograra formar gobierno, y con acusaciones lanzadas esta vez contra Podemos por tratar de apropiarse de la huella del movimiento con fines electorales. La de ayer fue una manifestación numerosa, con una participación mayor, incluso, que la registrada en los aniversarios anteriores pero con espacios vacíos en el kilómetro cero de la capital española que mostraron que la movilización ciudadana quedó lejos de la de aquellos días de mayo de 2011.

Desde su nacimiento en 2014, propiciado por las protestas del 15-M, Podemos supo canalizar la indignación que mantuvo álgida durante meses la movilización contra el sistema económico y político, en reclamo de profundizar la democracia y denunciar la corrupción en España. “De norte a sur, de este a oeste, la lucha sigue, cueste lo que cueste”, volvieron a gritar ayer los indignados en Madrid. Es que, cinco años después, el descontento de los españoles con la política no sólo no se redujo, sino que parece haber aumentado.

Según el estatal Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), del 67 por ciento que en mayo de 2011 consideraba mala o muy mala la situación política española, se pasó a un 82 por ciento en la actualidad. A este descontento social se suma un escenario de bloqueo político sin precedentes: el gobierno de Mariano Rajoy sigue en funciones desde las elecciones del 20 de diciembre porque no se logró formar nuevo Ejecutivo.

Bajo el ritmo de la batucada, la manifestación festiva arrancó en la conocida Plaza de Cibeles, junto al ayuntamiento madrileño en el que, desde hace un año, gobierna la ex jueza Manuela Carmena, quien llegó a ocupar ese cargo gracias al acuerdo alcanzado entre la fuerza que la llevó como candidata, Ahora Madrid, y el partido encabezado por Pablo Iglesias. “El 15-M fue un movimiento maravilloso”, manifestó ayer la alcaldesa. Jorge Fernández Díaz, ministro del Interior en funciones, fue su contrapunto: “El 15-M –dijo el funcionario– tenía iniciativas que no son propias de una sociedad democrática”.

Una hora y media después de iniciada, la cabecera de la marcha entró en la Puerta del Sol al grito de “¡Sí se puede!”, una de las consignas que luego sería asumida por Podemos. Volvió a escucharse también “¡Que no nos representan!” contra los políticos. “Nadie puede representar un movimiento y, sin embargo, el 15M representó un nuevo país. Feliz cumpleaños”, escribió en Twitter el líder de Podemos. Aunque la formación no participó orgánicamente en la marcha, sí hubo líderes conocidos.

Como un gesto hacia el legado de Puerta del Sol, Iglesias y el líder de Izquierda Unida (IU), Alberto Garzón, anunciaron allí la semana pasada el acuerdo alcanzado para presentarse juntos en los próximos comicios. Dos de los colectivos ciudadanos que siguen trabajando en la estela del 15-M exigieron que no utilicen el movimiento con fines electorales. IU y Podemos buscan desplazar al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) como referente de la izquierda, con el objetivo mayor de formar un gobierno que expulse de La Moncloa al Partido Popular (PP) de Rajoy. Según una encuesta realizada por la consultora Jaime Miquel y Asociados publicada el viernes por el diario español Público, el gobernante PP alcanzaría el primer puesto, con 27,8 por ciento de los votos, seguido por Unidos Podemos, con el 24,5 por ciento, y el PSOE, con 20,3 por ciento.

En Francia, en tanto, el aniversario encontró a los indignados galos, agrupados en la Nuit Debout (Noche en pie), reunidos en la Plaza de la República en París, cuartel general de la iniciativa francesa desde hace mes y medio. La manifestación fue acompañada con conciertos, asambleas y una conexión virtual con el resto de las protestas globales.

El 15-M también llegó a Bruselas, corazón político de Europa. “Nos sentaremos en el Monte de las Artes (una explanada cercana a la Grand Place de Bruselas) para reivindicar que se escuchen las voces de la gente que tiene mucho que decir”, señaló una de las integrantes de la Asamblea 15M, Lidia Brun. La estudiante española, que terminó su doctorado en Economía en la Universidad Libre de Bruselas, explicó que el objetivo de la protesta fue congregar al mayor número de personas posibles en el máximo de plazas de ciudades de todo el mundo para hacer hincapié en la idea de que hay que reformar el espacio público.
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Tomado de Página 12

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Chile: Crisis en Chiloé, la pesca artesanal en su laberinto

Mar, 17/05/2016 - 07:01
Gonzalo Saavedra y Claudia Torrijos, The Clinic

El movimiento social que han impulsado los pescadores en Chiloé tiende a reproducir, en una escala mayor, respuestas que ya se han dado en conflictos similares en la zona sur-austral.

Los gobiernos de la posdictadura, todos sin excepción, han equivocado las políticas de desarrollo de la pesca artesanal. Han aplicado soluciones estandarizadas sin siquiera entender la lógica social y cultural de los problemas, incluso creando problemas donde no los había. En una especie de obsesión liberal, vieron emprendedores por todas partes, potenciales microempresarios que algún día competirían exitosamente en los mercados nacionales e internacionales. Con ello han negado la condición heterogénea, diversa y diferenciada de las comunidades de pesca artesanal, en nombre de una idealización basada en una visión estrecha y dogmática de la economía.

Los pescadores artesanales son productores asociados a sistemas de vida tradicional, inmersos en instituciones y organizaciones locales que combinan lo individual y lo colectivo, como los buzos que trabajan en el erizo en faenas colectivas y se resguardan unos a otros en las adversas condiciones del clima sur-austral, o como las señoras que desconchan centollas en Calbuco y las venden a intermediarios que luego distribuyen en restaurantes de Santiago. Ellas trabajan en sus casas, piden ayuda a sus vecinas o van donde su comadre y devuelven el favor (le llaman vuelta de mano). En esas tardes de trabajo se conversa, se matea, se idean soluciones a problemas comunes o se acuerda cómo mejorar algunos asuntos que a todos importan.

El supuesto del individuo racional, que trabaja solo y para sí mismo, que irá a competir a esos mercados y será tan próspero que sus vecinos lo imitarán, es el punto de partida que explica 25 años de fracaso en materia de desarrollo del sector. Un ejército de profesionales, frecuentemente formados en ciencias del mar o en disciplinas empresariales, ha diagnosticado, diseñado y ejecutado la política de intervención en pesca artesanal, pero sin vislumbrar su complejidad. El problema es que una cosa es la dimensión hidrobiológica o financiera de los contextos locales y otra muy distinta es su dimensión social. Es hora, primero, de escuchar (pero de escuchar en serio) a la gente de las comunidades; y, segundo, es hora de incorporar a otros profesionales, con otras perspectivas y mejor preparados para entender la lógica socio-institucional y cultural de las comunidades de pescadores. La quimera del agente competitivo, explorador de mercados remotos, tiene además un serio problema por la lógica de la exportación, pues gran parte de las capturas tienen ese propósito. Así, cuando los japoneses comen erizos o los ingleses choritos –rebautizados como mejillones- en el mejor de los casos leerán un etiquetado que dice Chiloé island o Chilean Patagonia, entonces los pescadores habrán desaparecido hace rato de la cadena de valor, pues la rentabilidad potencial que reporta el origen habrá sido apropiado por otros. Por supuesto que no todo se ha hecho mal, hay importantes contribuciones y casos ejemplares de prosperidad local; sin embargo, ello no quita que haga falta dejar de lado la soberbia para reconocer que los escenarios son más complejos de lo que recomienda la ortodoxia y se requieren intervenciones socialmente más pertinentes. La pesca artesanal es una forma de vida y no simplemente un negocio al que se le inyecta dinero o tecnología, como pregonan los rifleros del desarrollo. En esas formas de vida hay mucho más que capturas de peces o mariscos que se transan con los intermediarios -o coyotes- a precio de huevo.

Fuera de las áreas de manejo, que son soluciones estándar y espacialmente limitadas, las políticas del desarrollo pesquero artesanal han subsidiado el extractivismo. ¿Por qué razón no existe una política de apoyo a las iniciativas de procesamiento de pesquerías por parte de los pescadores y de sus familias? ¿Acaso, en esa concepción estrecha y miope de los expertos, la industrialización está reservada sólo a los empresarios? Esto no es antojadizo, como en el ejemplo que citábamos, en las caletas de Calbuco, Chiloé y Aysén abundan las iniciativas de micro-proceso, plantas familiares o vecinales, pero prácticamente ninguna está autorizada. Desde la intervención experta se promueven protocolos y mecanismos que aseguran la inocuidad de los alimentos que Chile exporta, pero tales exigencias son inalcanzables para los productores locales. Parece necesario crear estándares de calidad acordes a los sistemas artesanales. Un mínimo conocimiento de economía es suficiente para saber que una de las bases de la prosperidad es la producción con valor agregado. Es esperable entonces la vulnerabilidad de las economías de los pescadores, si tenemos en cuenta que no existe como política de Estado apoyarlos en la agregación de ese valor.

En otra arista de la crisis actual, ¿qué se puede esperar de las empresas del salmón? Pues esto y otras cosas peores. Los gobiernos chilenos, continuando la obra de la dictadura, han favorecido y permitido el mínimo de regulaciones de tal manera que las empresas salmoneras han basado su esplendor en un sistema de producción extensivo, ambientalmente fragmentario y laboralmente precario. Estos empresarios han contribuido más que nadie al empobrecimiento de los fondos marinos y a la eutrofización de las aguas (exceso de materia orgánica) en el mar interior de Chiloé y Aysén. Es una industria que además de producir salmones produce esquizofrenia social: te doy trabajo, pero poco a poco destruyo tu hogar y el futuro de tu pueblo. La historia de la salmonicultura en Chiloé es una crónica del subdesarrollo. La decencia y el sentido ético son más urgentes que nunca.

Por último, ¿y los pescadores artesanales? El movimiento social que han impulsado los pescadores en Chiloé tiende a reproducir, en una escala mayor, respuestas que ya se han dado en conflictos similares en la zona sur-austral. Más bien parece un movimiento de reacción frente a la coyuntura que adolece de un relato social transformador. Deviene entre una y otra cosa, se basa en petitorios pero no expresa un proyecto político claro. En el fondo es tibio y circunstancial, pareciera ser que su gran estrategia es pedir: bonos, motores, lanchas y por supuesto cuotas, más cuotas de captura. Poco hay sobre la problemática territorial, las alusiones a lo ambiental son coyunturales, prácticamente no hay nada respecto de las estructuras de poder que aniquilan al pescador en el mercado, tampoco es enfático sobre la privatización del borde costero y de las aguas comunes, que justamente es lo que ha permitido la expansión de la salmonicultura. El petitorio interminable es inocuo porque se diluye en detalles. La estrategia es perfecta para los empresarios y para el Gobierno, pues sustancialmente nada cambia, todo puede seguir igual. La cuestión, finalmente, se trata de dinero, bonos, subsidios y materiales. Ninguna de las peticiones -justas y ciertamente necesarias- tocan estructuralmente al modelo.

Se requiere algo más que un petitorio. La pesca artesanal, como el actor político más visible de las comunidades bordemarinas de todo el sur-austral (y no solo de Chiloé), necesitan avanzar hacia la formulación de un proyecto político consistente y de largo plazo, basado en el respeto, en la persistencia y en la prosperidad de esa forma de vida. Cuatro elementos subrayamos en ese sentido: 1) el control sobre los territorios y los espacios marino-costeros por parte de las comunidades, más allá de las áreas de manejo; 2) la activación de cadenas cortas de comercialización; 3) el apoyo a iniciativas locales de micro-industria pesquero-artesanal; y 4) control y límites a la industria del salmón o a otras igualmente destructivas. Las ideas sobran, pero ya no basta con pedir, es tiempo de construir.

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Caída de la demanda será el próximo cisne negro de la economía mundial

Lun, 16/05/2016 - 15:41
El próximo 'cisne negro' para la economía mundial puede ser el bajo nivel de consumo, señala a CNBC el economista principal de la empresa analítica Prevedere, Andrew Duguay. En lenguaje económico se llama 'cisne negro' a eventos que es poco probable que ocurran pero que de todas formas influyen en los consumidores.

Según sus previsiones, en un futuro próximo se incrementará el número de señales de que la recesión global está cerca, pero la "debilidad de los consumidores" será la principal razón para el inicio de una crisis económica a gran escala.

Duguay detalla que el nivel de consumo está influenciado por tres factores: los salarios, la inflación y la confianza del consumidor. El último informe sobre el mercado de trabajo en EE.UU. mostró un estancamiento de los salarios. Esta falta de crecimiento de los sueldos puede afectar el comportamiento de los consumidores y su forma de pensar, empujándolos a ahorrar más que comprar.

Los consumidores están, por una parte, más protegidos por el hecho de que el nivel general de inflación de los precios está disminuyendo, indica Duguay. Por otra parte, advierte, la inflación puede aumentar de nuevo.

El analista constata que actualmente los consumidores están empezando a reducir su gasto en bienes y servicios al sentir los efectos de la caída en el comercio mundial, lo que puede al final derrumbar la economía global.

¿Qué es el cisne negro en la economía? El cisne negro es un evento o factor poco probable que, sin embargo, puede desencadenar consecuencias sumamente perjudiciales y de gran envergadura. El cisne negro suele ser racionalizado por retrospección, es decir solo después de que ocurra el hecho los analistas encuentran el factor o evento clave que lo activó. Esta teoría (también llamada 'teoría de los eventos del cisne negro') fue desarrollada por el investigador y financiero Nassim Nicholas Taleb en su libro 'El Cisne Negro: el impacto de lo altamente improbable'.
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Ver La manada de cisnes negros

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Brasil: un zarpazo más del imperio

Lun, 16/05/2016 - 10:00
Cuauhtémoc Cárdenas, La Jornada

En Brasil el neoliberalismo, el imperio, la potencia hegemónica de nuestro continente ha dado un zarpazo más: ha logrado separar de su cargo a la presidenta Dilma Rousseff mediante un golpe orquestado con la complicidad de mayorías legislativas, un buen número de partidos políticos, consorcios financieros y de medios informativos, así como las fuerzas externas de la dependencia y sus aliados internos, encabezados en este caso, ¡qué ironía!, por Fernando Henrique Cardoso.

Ningún delito cometido, argumentos legaloides, acusadores y operadores del golpe evasores de la justicia, autores acusados ellos sí con razón, de delitos comprobados de corrupción, acogidos a la impunidad que brinda un sistema judicial igualmente herido en áreas fundamentales por la corrupción.

A la separación temporal de Rousseff, las fuerzas de la reacción y el entreguismo habrán de continuar su labor, buscando, como paso siguiente, la destrucción de las fuerzas políticas populares y democráticas del Brasil, que sin duda encabeza el Partido de los Trabajadores, y de sus personalidades representativas: Dilma y Lula, entre otros. A éste, sin duda el que ha encabezado la edificación de un Brasil independiente e igualitario, el dirigente político progresista y democrático más popular y destacado de su país y de Latinoamérica, se le quiere cerrar el paso para que no vuelva a conducir a su pueblo por sendas de progreso y democracia.

Lo que hoy sucede en Brasil es la continuación de un proceso de sometimiento de los países de nuestra región, que puede observarse ya en el reciente caso de Argentina, donde con el ascenso al poder de Mauricio Macri se ha impuesto una violenta política contra los sectores populares y por la anulación de los derechos sociales.

Recuérdese a Eric Hobsbawm, quien al hablar en 2004 de este nuestro siglo XXI, señalaba que “Estados Unidos no es sólo un Estado, sino un Estado que se impuso el objetivo de transformar el mundo en una determinada dirección. La hegemonía cultural americana tiene, así, una dimensión política…”, la ambición de establecer su modelo en una dimensión global, bajo su hegemonía y con la prevalencia de sus intereses, aquellos que dominan la vida política y económica del propio Estados Unidos.

Esta absorción es la que se está viviendo en nuestra región. El imperio había descuidado el sur del continente por estar ocupado en otros frentes económicos y geopolíticos: China, Rusia y Oriente Medio, principalmente, y ha comprendido que por ahora es preferible dejar en aquellos territorios más lejanos las cosas como están, en algunos sitios más revueltas, menos en otros, sin necesariamente sacar las manos de los conflictos que de modo principal ha provocado, y volver la vista a sus vecindades del sur. De ahí que se haya intensificado, por un lado, la imposición de gobiernos afines por procedimientos suaves o no tan suaves, de oligarquías locales entreguistas y asociadas, dispuestas a que se acentúe la acumulación de la riqueza en minorías, a hacer retroceder y disminuir los derechos sociales, a ceder los mercados internos a productores de fuera; y, por otro, que se hayan intensificado también los ataques contra aquellos que se resisten a someterse.

Dilma Rousseff, la presidenta legítima y legal de Brasil, ha declarado que defenderá no sólo su derecho, que deriva de una elección democrática, respaldada por más de 50 millones de votos, sino la democracia y el régimen de derecho en su país. Sabe y tiene la confianza de que cuenta en esa lucha con el apoyo de todos aquellos que en Brasil quieren democracia, respeto a sus derechos de gente y la liberación de los derechos de su nación para ejercitar sin trabas su soberanía, y que junto con ella lucharán por la erradicación de la corrupción y contra las fuerza del entreguismo.

Y conviene también poner la vista en nuestro país: México. Aquí el golpe ha sido en un sentido suave: el neoliberalismo ha impuesto a nuestro país el modelo que satisface a la hegemonía, a los intereses financieros y políticos que mandan en Estados Unidos. Se ha apropiado de nuestros mercados internos, destruyendo capacidades productivas del campo, desmantelando ramas industriales e inhibiendo que se integren cadenas productivas, desapareciendo instituciones, anulando principios constitucionales básicos para el ejercicio de la soberanía nacional y abriendo a intereses ajenos las áreas y los recursos estratégicos del desarrollo económico. Por otro lado, el golpe que gradualmente se ha dado en México ha sido duro: ha provocado el empobrecimiento creciente de la población, desmedida concentración de la riqueza, un continuo flujo migratorio que deprecia el valor del trabajo en el norte, aquí un crecimiento del desempleo y la informalidad, violencia y delincuencia sin control, con alto costo en vidas, al tiempo que corrupción e impunidad.

Así como en Brasil, las fuerzas patrióticas están y estarán oponiéndose al golpe y organizándose para recuperar la vigencia plena del estado de derecho y el derecho del pueblo a determinar democráticamente el rumbo del desarrollo de la nación, en México y los países del continente en los que se ha venido consolidando la dependencia política y económica que ejerce nuestro vecino del norte, se hace cada vez más fuerte el compromiso para las fuerzas patrióticas de hacer todo lo que a su alcance esté, para lograr una auténtica emancipación económica, condición indispensable de la independencia política.

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TTIP: el "libre comercio" tiene que negociarse en secreto

Lun, 16/05/2016 - 07:00

Trevor Timm, Sin Permiso

Es asombroso cómo, sólo con obligar a un poco de transparencia en los acuerdos de libre comercio que la administración Obama ha estado negociando en secreto, la opinión pública se vuelve en su contra.

Después de que hace unos días se filtrara y se publicase, gracias a Greenpeace, el contenido propuesto para el TTIP (Transatlantic Trade and Investment Partnership - Acuerdo Transatlántico de Comercio e Inversiones - ATCI) entre los EEUU y la Unión Europea, las negociaciones – ya turbulentas – arrojan mayores dudas ahora que la opinión pública ha podido ver lo que se ofrece por ambas partes.

Como suele ser habitual en el caso de los acuerdos de comercio negociados con los EEUU, el contenido se mantuvo completamente en secreto, tanto para los europeos como para los norteamericanos del común, pero resultaba fácil acceder a ello si se trata de una empresa gigantesca. De manera que, de forma natural, las condiciones se inclinan gravosamente hacia las grandes empresas a expensas de la normativa sobre medio ambiente, salud y seguridad.

The Guardian informó el 1º de mayo acerca de un montón de controvertidas disposiciones, pero The Independent lo resumió bien: “Los documentos muestran que a las grandes empresas norteamericanas se les otorgarán poderes sin precedentes respecto a cualquier nueva regulación de salud o seguridad públicas que se introduzcan en el futuro. Si algún gobierno europeo se atreve a presentar leyes que incrementen la normativa social o medioambiental, el TTIP otorgará a los inversores norteamericanos el derecho a entablar un pleito por el lucro cesante”. Pese al empujón conjunto de la administración de Obama para concluir tanto el TTIP como su equivalente, el TPP (Trans Pacific Partnership – Acuerdo Transpacífico), antes de las elecciones presidenciales de noviembre, el apoyo a los acuerdos comerciales está cayendo en picado en los EEUU. Un sondeo reciente mostraba que sólo el 18% de la opinión pública apoya el TTIP, comparado con el 53% en 2014.

Sólo se puede suponer que la carrera presidencial ha alterado drásticamente el número de gente con una opinión negativa de los acuerdos de libre comercio. Los dos candidatos potenciales de ambos partidos están haciendo activamente campaña contra ellos, al fin y al cabo. El candidato republicano Donald Trump se ha mostrado vociferante en su oposición al TPP desde el inicio de su candidatura, y el aspirante demócrata Bernie Sanders atacó tan duramente a la favorita, Hillary Clinton, por su apoyo a pasados acuerdos que le han costado a los EEUU puestos de trabajo industriales y la merma de su normativa ambiental, que Clinton se manifestó a su vez en contra del TPP, pese a haberlo apoyado cuando se encontraba al frente del Departamento de Estado.

Pero lo que ha tenido más importancia es sencillamente la posibilidad de que la opinión pública viera lo que hay en estos acuerdos. Si bien había muchos grupos de la sociedad civil protestando desde un principio por los acuerdos, hasta que WikiLeaks publicó las versiones de los borradores del TPP no se volvió en su contra el sentimiento de la opinión pública. El representante comercial de los EEUU llegó a reconocer en ese momento que la administración sabía que si la opinión pública descubría lo que contienen estos acuerdos comerciales, la oposición pública sería significativa.

Lo que entonces declaró Elizabeth Warren, senadora y líder progresista, es hoy todavía más cierto: “Si la transparencia llevara a una amplia oposición pública, entonces ese acuerdo de comercio no debería ser política de los EEUU”.

Pero esa no parece ser la postura de la “administración más transparente que ha existido”. Mientras a los cabilderos se les dejan las manos libres para redactar los acuerdos, hasta los miembros de los órganos legislativos tienen que saltar absurdos obstáculos sólo para ponerle la vista encima al documento. Se han aplicado restricciones draconianas a los miembros del Congreso norteamericano si querían echarle un vistazo al TPP mientras se estaba negociando, tantas que se les llegó a amenazar con acciones legales si hablaban acerca de ello. Y la revista Time acaba de informar acerca de lo que hubo de hacer Katja Kipping, miembro del Parlamento alemán, para ver la última versión del TTIP. Tuvo incluso que avenirse a un tiempo de lectura restringido a sólo dos horas, sintiendo todo ese tiempo el aliento de un guardia en la nuca y sin poder compartir los contenidos del acuerdo con nadie.

Si la administración Obama quiere impulsar públicamente los acuerdos el libre comercio, pese a la creciente oposición pública a los mismos, eso es prerrogativa suya. Pero el Congreso debería tener acceso pleno a su contenido mientras se está negociando y la administración de Obama debería dejar de tratar las decisiones que afectan a los empleos de millones de norteamericanos como si fueran una especie de secreto de seguridad nacional. Sólo que, puesto que se han negado a ser transparentes, esos acuerdos deberían rechazarse en su totalidad.

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La pesadilla de Bolívar en Brasil

Dom, 15/05/2016 - 21:47

Alfredo Serrano Mancilla, La Jornada

Lo que llevamos de segunda década del siglo XXI poco o nada se le parece a la anterior. El consenso bolivariano está diluyéndose. Seguramente son muchas las razones para que esto ocurra. La muerte de Chávez, su gran creador, es una variable fundamental. También la de Kirchner, otro de los grandes valedores de esta propuesta integracional. Pero, además de estos desgraciados acontecimientos, también hay que tener en cuenta que la región no es la misma que hace años por otros muchos factores.

En clave electoral, han cambiado las cosas. No se ha perdido todo, pero tampoco se ha continuado con la racha de victorias del pasado. La derrota de Argentina a manos de Mauricio Macri supone un punto de inflexión en la correlación de fuerzas políticas en Sudamérica. En Venezuela la derrota del 6D, del año pasado, también tuvo consecuencias políticas. En Bolivia, el No a la repostulación de Evo Morales aún continúa en digestión. Todo ello ha supuesto que, junto con el cambio de fichas en Uruguay (Tabaré Vázquez por Pepe Mujica) y en el mismo Brasil (Rousseff por Lula), el continente latinoamericano tenga otro rostro y otros dilemas. A ello hay que sumar los cambios producidos en Paraguay y en Honduras a costa de sendos golpes de Estado que hicieron sustituir a otras dos piezas importantes (Lugo y Zelaya) en el tablero progresista regional.

Este mejunje de nombres, además, está notablemente aderezado de otra realidad social, con nuevas estructuras de clases, con nuevas subjetividades y, también, con un frente económico externo que asfixia. Cada quien baila a su propio son. El ensimismamiento nacional, justificadísimo en esta fase de preocupaciones internas, roba protagonismo a la visión supranacional, a lo regional. Y se nota cada vez que sucede un conflicto en un país. El resto mira hacia otro lado o, en el mejor de los casos, hace una declaración de condena sin ninguna acción concreta.

Pero lo realmente alarmante no es eso, sino más bien que haya organismos regionales que practiquen con complacencia el silencio administrativo o una suerte de condena pasiva. En Brasil se está produciendo un aberrante e injustificado golpe de Estado contra Rousseff y no pasa nada. Se está derrocando a Rousseff únicamente por una cuestión de irregularidad contable, llamada en Brasil pedaleo fiscal. No es por corrupción, como mienten muchos medios. El error del gobierno de Rousseff es haber usado fondos de bancos públicos para cubrir programas de responsabilidad fiscal de 2014 (y parte de 2015). Un hecho, dicho sea de paso, que ha venido siendo practicado por todos los presidentes en Brasil en las últimas décadas. Incluso lo practican actualmente la mayoría de los gobernadores que también se suman al golpe. Se puede discutir si esto es correcto o no, pero lo que queda fuera de cualquier discusión es que esto pueda ser usado como excusa para destituir a la presidenta elegida democráticamente. Además, lo paradójico de esta maniobra es que son los mismos diputados que acumulan mil 131 acusaciones, hasta el momento, los que están llevando a cabo este proceso golpista. La institucionalidad corrupta en defensa del institucionalismo. Al menos extravagante para que la prensa internacional dominante ni lo mencione. Esa vía, la institucionalidad constituida en Brasil, es un callejón sin salida. Habrá que escuchar afuera, a la calle, al pueblo, a los que votaron por Rousseff para que fuera su mandataria.

Por su parte, es de esperar que de la Unión Europea, Estados Unidos y la Organización de Estados Americanos (OEA) no exista ningún pronunciamiento al respecto. Estamos habituados a su doble rasero en materia de relaciones internacionales. Sin embargo, lo sorprendente del caso es que la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) apenas hayan asomado la cabeza frente a este golpe de Estado, a cámara lenta, con buenas formas y en formato parlamentario. Queda lejos aquella época en la que la Unasur fue determinante para evitar golpes de Estado, tanto en Bolivia en el caso de la masacre de Pando en 2008 como en aquel intento golpista en Ecuador contra Correa en 2010. La Unasur sacó un comunicado en el momento de la votación del Congreso (hace unas semanas), en el cual decía que este hecho se convertía en un motivo de seria preocupación para la seguridad jurídica de Brasil y la región. Únicamente, preocupación. No más. Por su parte, en la actualidad, el secretario general, Ernesto Samper, ha declarado que lo que pasa en Brasil debe ser calificado como un golpe de Estado pasivo. Es un paso adelante, pero no suficiente en materia de diplomacia proactiva. La Unasur tiene la obligación democrática de actuar frente a este hecho: buscar mecanismos efectivos para impedir este golpe. Ha de convocar de manera urgente a los presidentes de la región para evitar que esto se produzca. No sólo es injusto en clave democrática para Brasil, sino crearía un precedente nefasto para la estabilidad democrática en América Latina.

La Celac no ha abierto la boca por ahora. Es muy dudoso que lo vaya a hacer, porque apenas ha venido pronunciándose en los momentos de alta tensión en la región. Lo único esperable sería que algún país, por su cuenta, se salte los protocolos y convoque a una reunión de urgencia. Lo que está sucediendo va más allá de un hecho puntual, que ya escuece muchísimo por sí solo. Se trata realmente de que estamos ante un estado avanzado de evaporación de lo que supuso el sentido común bolivariano de una época. Cada país hace la suya. Vuelve la fragmentación de las naciones. Si esto ocurriera no sólo se habrá perdido Brasil, sino que existirá un antes y un después. Volveríamos a la era de los satélites, todos girando en torno a los poderes económicos del sistema central. La geopolítica actual dejaría de ser la misma. Si prospera este tercer golpe de Estado parlamentario en América Latina, entonces sí podremos afirmar que el marco analítico común regional será muy limitado para entender lo que sucede en cada país. La pesadilla de Bolívar ha vuelto.

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Se termina la edad de oro de los 'hedge funds'

Dom, 15/05/2016 - 18:44

El modelo de los 'hedge funds' está amenazado, según Leon G. Cooperman, presidente de Omega Advisors, uno de los 'hedge funds' más importantes del mundo, que planteó directamente si merece la pena seguir en el negocio en la conferencia anual del sector SALT (SkyBridge Alternatives Conference), celebrada la semana pasada en Las Vegas. El ambiente de funeral se respiró en todo el evento, debido a las fuertes salidas de patrimonio de estos vehículos y a su pobre rentabilidad, que ha sido ridiculizada por gestores de fondos de inversión tradicionales tan importantes como Steven Cohen o Warren Buffett.

Los 'hedge funds' son vehículos de inversión no sometidos a la regulación ordinaria (y habitualmente domiciliados en paraísos fiscales) para gozar de una libertad total a la hora de invertir sin someterse a los límites y cortapisas de los fondos tradicionales. Estos vehículos buscan obtener una rentabilidad superior a la del mercado con una menor volatilidad de forma consistente en el tiempo, que es lo que les había convertido en el producto favorito de las grandes fortunas y de los inversores institucionales (fondos de pensiones, seguros, fondos soberanos, etc.). A cambio de esta piedra filosofal de la inversión, lo que técnicamente se conoce como alfa, estos fondos cobran unas comisiones más altas que cualquier otro gestor de patrimonio: típicamente, el 2/20, es decir, el 2% del patrimonio gestionado y el 20% de la rentabilidad obtenida en un año.

El problema es que, en los últimos ejercicios, los 'hedge funds' han sido incapaces de lograr rentabilidades superiores al mercado, con lo que cada vez más inversores se plantean si merece la pena seguir pagando sus grandes comisiones. Y muchos de ellos han llegado a la conclusión de que no merece la pena, por lo que han empezado a retirar su dinero de estos productos. El caso más llamativo es el del fondo soberano chino, China Investment Corp., el segundo mayor inversor del mundo en 'hedge funds' con 30.000 millones de dólares, que ha empezado a reducir sus posiciones por su decepción con las rentabilidades. A juicio del brazo inversor del Gobierno chino, el 90% de los gestores de 'hedge funds' no están capacitados para navegar en este mercado.
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Boris Johnson siembra la polémica al comparar la Unión Europea con la dictadura de Hitler

Dom, 15/05/2016 - 17:23

El exalcalde de Londres Boris Johnson ha provocado una gran polémica en el Reino Unido al comparar la Unión Europea (UE) y las instituciones comunitarias con un intento de dominar el continente similar al del dictador alemán Adolf Hitler. El político conservador, que se ha erigido como líder "de facto" de la campaña por abandonar la UE de cara al referéndum del 23 de junio, argumentó en una entrevista con el diario The Sunday Telegraph que los últimos 2.000 años de la historia europea se caracterizan por los intentos de recuperar la "época dorada" del Imperio Romano con un gobierno único.

"Napoleón, Hitler y otros lo han intentado, y acaba de manera trágica. La Unión Europea es un intento de hacer eso con distintos métodos", afirmó Johnson, visto en el Reino Unido como uno de los aspirantes a suceder al primer ministro, David Cameron, al frente del Partido Conservador. Una encuesta publicada en The Independent sugiere que los británicos confían más en la opinión del exalcalde de Londres en cuanto a temas europeos que en la de Cameron.

El 45% se fía de que Johnson dice la verdad sobre Europa, mientras que tan solo un 21% confía más en el primer ministro. A falta de poco más de un mes para la consulta de junio, los sondeos continúan pronosticando un resultado ajustado. Un estudio de ICM publicado el 8 de mayo apunta a que el 46% está a favor de romper los lazos con Bruselas y un 44% a favor de mantenerlos, mientras que un trabajo de YouGov del 6 de mayo señala que el 42% apuesta por la permanencia y el 40% por la salida del bloque comunitario.
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Venezuela al borde de un colapso quizá violento dice Washington

Dom, 15/05/2016 - 13:11

David Brooks, La Jornada

El casi silencio público durante semanas del gobierno de Barack Obama sobre Venezuela se rompió de manera curiosa cuando altos funcionarios de inteligencia informaron a un grupo de importantes medios estadunidenses que Venezuela está al borde de un colapso posiblemente violento.

De repente la inteligencia estadounidense decidió expresar su alarma sobre la evolución de la crisis en el país sudamericano subrayando que Washington tiene poca influencia o poder para incidir en el asunto.

Uno puede escuchar el hielo triturándose. Sabes que se aproxima una crisis, comentó un alto funcionario de inteligencia, mientras otros indicaron que Venezuela podría estar encarrilada hacia una posible implosión política generada por el deterioro de las condiciones económicas, reportaron el Washington Post y Los Angeles Times, cuyos reporteros fueron parte de un pequeño grupo de comunicadores con quienes hablaron los altos oficiales de inteligencia bajo la condición del anonimato.

Según ellos, el enfoque de Washington ya no es el fin de los gobiernos chavistas, pues ahora lo que más inquieta es una detonación de violencia política. Tendrías que estar loco para no preocuparte, comentó uno al Post. La meta es ahora mitigar la crisis que se está desarrollando, agregó otro, o tal vez el mismo, citado por el Times.

Los análisis de la inteligencia estadounidense, según esos medios, indican que los severos problemas económicos podrían llevar a una sublevación aun antes de que se definan las pugnas políticas entre el gobierno de Nicolás Maduro y sus opositores legislativos. El desplome de 69 por ciento del precio del petróleo venezolano, la tasa de inflación –alrededor de 700 por ciento– (la más alta del mundo), la sequía severa y la carencia de productos básicos de consumo, incluyendo alimentos, están nutriendo la inestabilidad.

Los funcionarios de inteligencia expresaron que Washington está decepcionado por la falta de cohesión y capacidad de la oposición para crear una estrategia conjunta.

Los oficiales de inteligencia describieron tres posibles escenarios para un cambio de gobierno: un nuevo referendo para destituir a las autoridades actuales; un golpe de palacio, en el que algunos integrantes del gobierno de Maduro intentarían expulsarlo del poder, tal vez con la ayuda de algún sector militar, y, tercero, un movimiento militar, quizá encabezado por oficiales de bajo rango y otros, para remover completamente al gobierno.

“Es difícil ver cómo acabará esto…. sin una crisis aún más profunda”, concluyó uno de los altos funcionarios de inteligencia.

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Maduro ordena tomar fábricas que paren labores en VenezuelaEl presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ordenó ayer tomar las fábricas que hayan paralizado su producción y recluir a los empresarios que suspendieron las actividades de la industria. De igual forma realizar ejercicios militares el próximo sábado, como parte del estado de excepción y emergencia económica que prolongó la noche del viernes para enfrentar las amenazas externas.

La oposición, a su vez, alertó sobre un estallido social en caso de que el gobierno o el Consejo Nacional Electoral (CNE) bloqueen la consulta que abriría el camino a nuevos comicios.

"En el contexto de ese decreto vigente tomemos todas las acciones para recuperar el aparato productivo que está siendo paralizado por la burguesía. Quien quiera sabotear el país, que se vaya. Quien lo haga, lo mandamos preso", advirtió. "Planta parada, planta entregada al pueblo", sostuvo ante miles de seguidores, quienes se concentraron en el centro de Caracas.

Aunque no mencionó a ninguna en particular, aludió a Polar, la mayor productora de alimentos y bebidas del país, paralizada desde el 30 de abril por la falta de acceso a divisas para importar insumos –según la compañía–, dentro del severo control de cambios impuesto en 2003.

Con la firma del decreto, Maduro amplió así la noche del viernes –tres meses– los alcances de la emergencia económica, vigente desde enero y que expiraba hoy, mientras "el estado de excepción", dijo, le dará poderes suficientes "para enfrentar el golpe de Estado y una guerra económica que está en marcha en contra del gobierno".

Por eso ordenó realizar el sábado entrante ejercicios militares. Argumentó: "Se están activando medidas desde Washington, pedidas y promovidas por factores de la derecha fascista venezolana, envalentonada por el golpe de Estado de Brasil contra la presidenta Dilma Rousseff", quien fue suspendida por el Senado de su país para ser sometida a un juicio político acusada de maquillar las cuentas públicas.

A juicio de Maduro, Estados Unidos urde esas maniobras para acabar con las corrientes progresistas en América Latina.

Denunció que el ex mandatario colombiano Álvaro Uribe pidió la intervención de un ejército extranjero en Venezuela, durante una reunión de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Miami, lo que, dijo, “constituye un delito internacional".

Por ello llamo al Ministerio Público y al Poder Judicial a activar todas las acciones, nacionales e internacionales, para enjuiciar a Álvaro Uribe y solicitarlo a escala internacional.

En la misma reunión de la OEA el secretario general del organismo, Luis Almagro, dijo el viernes que el referendo revocatorio empujado por la oposición venezolana debe realizarse en el plazo señalado, es decir, antes de diciembre.

Nos expresamos contra un golpe de Estado contra Nicolás Maduro, pero hay una responsabilidad del gobierno de llevar adelante el revocatorio antes de diciembre o de lo contrario se estaría afectando la posibilidad de que el pueblo se exprese. Almagro sostiene que no llevar a cabo la consulta este año constituiría el peor acto de corrupción política.

Adelantó que la OEA concluirá a finales de mayo un informe sobre la crisis en Venezuela y en junio su consejo permanente analizará si es necesario invocar la Carta Democrática Interamericana para debatir en el seno del organismo el estado de la democracia en el país.

En otra concentración convocada por la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD), el dirigente Henrique Capriles advirtió que el país es una bomba que puede estallar en cualquier momento. Planteó que un referendo en favor de un cambio de gobierno puede desactivarla.

La oposición denunció que el estado de excepción viola la Constitución, porque no fue aprobado por el Parlamento, de mayoría opositora, y exigió que el CNE cumpla los plazos legales y efectúe el referendo este año, que decidirá si se anticipa el fin del mandato de Maduro.

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Wikileaks revela que el sustituto de Rousseff al frente de Brasil fue informante de EEUU

Sáb, 14/05/2016 - 21:30
El presidente interino de Brasil, Michel Temer, fue informante de la inteligencia de EEUU, según informa Wikileaks. En las filtraciones hechas por el portal se afirma que el diputado Federal Michel Temer, presidente nacional del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), creía que la desilusión pública hacia el presidente Lula y el Partido de los Trabajadores (PT) representaba una oportunidad para que el PMDB presente su propio candidato a las elecciones presidenciales de 2006. Sin embargo, las propias divisiones del partido y la falta de un candidato propio forzaron una alianza con el PT de Lula hace diez años.

La elección de Lula, según las palabras de Temer citadas por Wikileaks, "representó una gran esperanza para la población de Brasil, pero su actuación ha sido decepcionante". Además Temer dijo de Lula que era “corto de miras” y criticó "su enfoque en los programas de seguridad social que no promueven el crecimiento económico".

En este sentido, aunque Temer no quiso valorar el resultado de las elecciones, dio por seguro que partido tendría el mayor número de participantes tanto en la Cámara de los Diputados como en el Senado de Brasil: "Quien sea que gane la elección presidencial tendrá que venir a nosotros para hacer cualquier cosa".

​Resulta igualmente revelador que la embajadora de Estados Unidos en Brasilia desde 2013, Liliana Ayalde, fue la misma que dirigió la misión diplomática norteamericana en Asunción, Paraguay, hasta unos meses antes del golpe parlamentario sobre el expresidente Fernando Lugo el 22 de junio de 2012.

​Preguntado sobre el programa del partido, Temer indicó que el PMDB apoya las políticas que favorecen el crecimiento económico y que no tiene ninguna objeción al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) —expansión del Tratado de Libre Comercio de América del Norte al resto de los estados del continente americano excluyendo a Cuba— y preferiría ver al Mercosur fortalecido para negociar con el ALCA en bloque.

El PMDB asumió el jueves la Presidencia interina de la República de Brasil por tercera vez sin ganar unas elecciones presidenciales como ocurrió con los gobiernos de José Sarney en 1985, quien asumió tras el fallecimiento prematura de Tancredo Neves, e Itamar Franco quien asumió en mayo de 1992 tras el 'impeachment' a Fernando Collor de Mello.

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¿Por qué Rusia y China están comprando toneladas de oro?

Sáb, 14/05/2016 - 13:11

F. William Engdahl, Nodo50.org

El oro es uno de los más fascinantes metales escasos. A lo largo de toda la historia se le ha dado un valor especial, a veces sagrado o espiritual: desde que hace 6.000 años las tumbas de los faraones egipcios se llenaban con oro para acompañar a los muertos en su viaje. En épocas de crisis financieras mundiales como en la década de 1930, el oro es el preferido de los bancos centrales y de los ciudadanos ordinarios como reserva de valor, cuando el papel moneda lo pierde. Nos estamos acercando a otro de esos momentos en que la deuda acumulada del sistema del dólar está sobrepasando el valor del papel moneda en dólares. En este sentido es muy significativo es que los bancos centrales estén comprando todo el oro que pueden conseguir.

El dólar hoy ya no está respaldado por el oro. Es así desde que en agosto de 1971 Nixon, de forma unilateral, abrogó en Tratado de Bretton Woods de 1944 y sacó al dólar de su obligatorio respaldo en oro para que flotara de forma libre. Lo hizo ante la insistencia del entonces subsecretario del Tesoro Paul Volcker y del patrón de Volcker, David Rockefeller, en el Chase Manhattan Bank. Nixon adoptó esta medida desesperada debido a que las reservas de oro del la Reserva Federal estaban desapareciendo, a medida que Francia, Alemania y otros socios comerciales de los Estados Unidos pedían oro a cambio de sus dólares acumulados durante el comercio, como estaba permitido bajo las normas de Bretton Woods.

Desde 1971, sin el respaldo del oro que, aparte de la ficción cuidadosamente mantenida por la Reserva Federal de que aún tiene los mayores stocks de oro en sus profundas bóvedas, que la FED evalúa en más de 8.000 toneladas, los dólares fiduciarios en circulación se han expandido sin límite. Esta es la fuente de la Gran Inflación experimentada en el mundo durante los pasados 45 años, en que los dólares en circulación han tenido una expansión exponencial de un 2.500% desde 1970. La confianza en la posesión de dólares, que aún es la principal divisa de reserva mundial, se ha mantenido por Washington mediante varios trucos y engaños.

Después de la crisis del petróleo de octubre de 1973, el secretario de Estado Henry Kissinger habló de un “petrodólar”. El valor del dólar estaba respaldado no por el oro, sino por el petróleo. El precio de éste fue manipulado por Kissinger y otros en 1973, como detallo en mi libro “Dioses del dinero”, consiguiendo un incremento de un 400% en cuestión de meses, y obligando a Alemania, a Francia, a Latinoamérica y a gran parte del mundo a comprar dólares. Washington se aseguró también en 1975, cuando Alemania, Japón y otras naciones intentaron comprar petróleo de la OPEP en sus propias divisas, que Arabia Saudí y los países de la OPEP solamente aceptarían dólares a cambio de su oro negro, el petróleo.

Desde septiembre de 2014 el precio mundial en dólares del petróleo se ha hundido. Ha ido desde los 103 dólares barril hasta acercarse hoy a los 30 dólares. Es un hundimiento de un 70% en la demanda de dólares para la principal mercancía mundial que se valora en dólares.

En este contexto político y financiero, los bancos centrales de Rusia y China están comprando oro para sus reservas a un ritmo frenético. No solo esto, sino que el Banco Popular de China anunció recientemente que abandona su sujeción al dólar y que diversificará una bolsa de divisas encabezada por el euro. Sin embargo, los movimientos de China y de Rusia hacia el oro son mucho más estratégicos.

Rusia compra mucho oro Mientras todos los ojos están puestos en el precio del petróleo y en la tasa de cambio rublo/dólar, el Banco Central de Rusia ha estado comprando silenciosamente altas cantidades de oro durante el último año. En enero de 2016, los últimos datos disponibles, el Banco Central de Rusia compró de nuevo 22 toneladas de oro, alrededor de 800 millones dólares al cambio actual, y esto entre las sanciones financieras de Estados Unidos y la Unión Europea y bajos precios de petróleo. Era el undécimo mes consecutivo que compraba grandes volúmenes de oro. En 2015 Rusia añadió 208 toneladas de oro a sus reservas, en comparación con las 172 toneladas que compró en 2014. Rusia tiene ahora 1.437 toneladas de oro en sus reservas, la sexta mayor del mundo según el Consejo Mundial del Oro de Londres. Sólo Estados Unidos, Alemania, Italia Francia y China tienen un mayor número de toneladas en sus reservas de oro.

Cabes destacar también que el Banco Central ruso ha vendido sus tenencias de deuda del Tesoro estadounidense para comprar el oro, desdolarizándose de facto, un movimiento sensible en tanto que el dólar está en guerra de divisas contra el rublo. En diciembre de 2015, Rusia mantenía 92.000 millones de dólares en bonos del Tesoro de Estados Unidos, contra 132.000 millones en enero de 2014.

Más significativamente, después de que la gobernadora del Banco Central ruso, Elvira Nabiullina, declaró en mayo de 2015 que no veían ninguna necesidad de comprar toda la producción nacional de oro al poder satisfacer fácilmente sus necesidades en el mercado abierto internacional, algo que disminuiría las reservas de rublos, se ha dado un aparente giro de 180º. El Banco central de Rusia está comprando ahora toda la producción doméstica de oro. Sólo cuando los objetivos mensuales están cumplidos proceden a importar. Nabiullina afirmó recientemente que “creemos que es necesario en términos de un colchón financiero para el Estado ante incertidumbres externas”.

Es muy significativo porque Rusia, cuyas reservas de oro del Banco Central fueron robadas durante la época del Yeltsin a principios de la década de 1990, ha crecido hasta convertirse en la segunda potencia extractora después de China. Es un apoyo fundamental a su industria minera aurífera y al rublo.

China y Kazajstán también Sólo unas cantidades ligeramente menores de oro ha comprado China en pasados los últimos meses, Y lo mismo está realizando Kazajstán. En los últimos 40 meses, Kazajstán ha estado aumentado sus reservas de oro. Kazajstán es miembro de la Unión Económica Euroasiática, junto a Rusia, Bielorrusia, Armenia y Kirguizistán. Bielorrusia también ha incrementado sus reservas de lingotes.

China compró otras 17 toneladas de oro en enero y comprará un total de 215 toneladas este año, aproximadamente igual que Rusia. De agosto a enero de 2016 China añadió 101 toneladas de oro a sus reservas. Las compras anuales de más de 200 toneladas por el Banco Popular de China superarían las tenencias totales de oro de todos los países del mundo, exceptuando 20 de ellos según el Consejo Mundial del Oro. Sus reservas han crecido un 57% desde 2009, según datos revelados en julio de 2015. Los analistas de mercados creen incluso que esta cantidad de oro está siendo políticamente disminuida para que no se disparen las alarmas demasiado fuerte en Washington y Londres.

Kirguizistán, Rusia y China son también miembros de la Organización para la Cooperación de Shangai. Estos países euroasiáticos forman parte también del gigantesco proyecto chino “Un cinturón, un camino” que a veces se denomina la Nueva Ruta de la Seda Económica, un proyecto para tejer toda Eurasia con redes de ferrocarriles de alta velocidad y desarrollar nuevos y grandes puertos grandes a fin de cambiar el mapa económica euroasiático. El año pasado China anunció que estaba diseñando las líneas ferroviarias de la Ruta de la Seda para permitir a las reservas de oro rusas y de Asia central, ahora carentes de infraestructura para desarrollo, llegar a ser económicamente atractivas para estos países.

Las divisas de Rusia, China y los países euroasiáticos se están moviendo para llegar a ser “tan buenas como el oro”, un término que se aplicaba al dólar estadounidense hace seis décadas. El hecho de que Rusia también tiene un extremadamente bajo índice deuda/Producto Interior Bruto, un 18% comparado con el 103% de los Estados Unidos EUU, el 94% de los países de la zona euro de la UE y el más de 200% de Japón es un hecho que las agencias occidentales de calificación comprometidas en la guerra financiera del Tesoro estadounidense contra la Federación Rusa ignoran convenientemente. Rusia tiene una economía mucho más saludable que la mayoría de los países occidentales, que declaran que Rusia es un Estado fallido.

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