Jaque al neoliberalismo

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Una mirada no convencional al modelo económico, la globalización y las fallas del mercadoMarco Antonio Morenonoreply@blogger.comBlogger6126125
Actualizado: fai 7 horas 49 min

En las elecciones de EEUU van ganando las fuerzas contrarias al establishment

Dom, 21/02/2016 - 03:07

Robert Reich, Sin Permiso

Oirán ustedes a los expertos analizar las primarias de New Hampshire y concluir que los “extremos” políticos ganan enteros en la política norteamericana, que los demócratas se han movido a la izquierda y los republicanos se han ido a la derecha, y que el “centro” no aguantará.

Tonterías. La verdad es que el “centro” putativo – en el que encontró refugio el Democratic Leadership Council [Consejo Directivo del Partido Demócrata] y la triangulación de Bill Clinton de los años 90, que dominaron George W. Bush y sus compis de empresa y sus asesores neoconservadores, y en el que el Departamento del Tesoro de Barack Obama le otorgó a los bancos de Wall Street enormes rescates, pero sin rescatar a los propietarios de viviendas desesperados – hicieron su trabajo con el resto de Norteamérica y se enfrentan hoy a un ajuste de cuentas.

No están ganando terreno los “extremos”. Están ganándolo las fuerzas de tierra del pueblo norteamericano contrarias al establishment. Hay quienes están tan hartos que siguen a un intolerante autoritario. Otros, más sabiamente, se apuntan a una “revolución política” para recuperar a Norteamérica de los intereses adinerados.

Ese es el verdadero dilema que tenemos por delante.

Por qué tenemos que intentarlo En lugar del “Sí, podemos”, muchos demócratas han adoptado un nuevo lema en este año de elecciones: “No deberíamos ni intentarlo”. No deberíamos intentar un sistema de pagador único [en el sistema sanitario], dicen. Suerte tendremos si impedimos que los republicanos deroguen el Obamacare. No deberíamos intentar aspirar a un salario mínimo de 15 dólares la hora. Lo mejor que podemos conseguir son 12 dólares por hora. No deberíamos tratar de intentar recuperar la Ley Glass-Steagall, que solía separar la banca de inversion y la comercial, o romper los bancos más grandes. Suerte tendremos si impedimos que los republicanos no revoquen la Ley Dodd-Frank [que substituyó a la Glass-Steagall]. No deberíamos ni intentar conseguir una educación superior pública gratuita. Tal como están las cosas, los republicanos están dispuestos a recortar todo el gasto federal en educación. No deberíamos tratar de implantar impuestos al carbono o al comercio especulativo de Wall Street, o subirles los impuestos a los ricos. Ya tendremos suerte con poder mantener la fiscalidad que ahora tenemos. Más que nada, no deberíamos ni intentar sacar de la política el dinero a mansalva. Ya podemos considerarnos afortunados con reunir a bastante gente con posibles que respalde a los candidatos demócratas.

“No-deberíamos-ni-intentarlo”. Los demócratas creen insensato proponerse un cambio fundamental: castillos en el aire, irrealizable, estúpido, ingenuo, quijotesco. No aparece en las cartas. No podemos de ningún modo. Entiendo su derrotismo. Después de ocho años de intransigencia republicana y seis de un Congreso en punto muerto, muchos demócratas se encuentran desesperados sólo por conservar lo que tenemos. Y desde que la decision del Tribunal Supremo sobre “Citizens United” abrió las compuertas políticas a las grandes corporaciones, a Wall Street y a los multimillonarios de derechas, muchos demócratas han terminado por concluir que las ideas audaces son inalcanzables. Por añadidura, algunos demócratas del establishment – cabilderos de Washington, redactores de editoriales, agentes que están en el ajo, dirigentes del partido y grandes donantes – han crecido cómodos con la manera en que van las cosas. Preferirían no agitar el cotarro en el que se sienten seguros.

Lo entiendo, pero aquí está el problema. No hay modo de reformar el sistema sin agitar el cotarro. No hay manera de llegar hasta dónde Norteamérica debería estar sin apuntar alto. El cambio progresista nunca se ha producido sin que hubiera ideas audaces defendidas por audaces idealistas. Algunos pensaban que era quijotesco apostar por los derechos civiles y el derecho al voto. Hay quienes consideraban ingenuo pensar que podíamos terminar con la Guerra de Vietnam. Hay quienes afirmaban que era irreal impulsar la Ley de Protección Ambiental (Environmental Protection Act). Pero una y otra vez hemos aprendido que se pueden alcanzar importantes metas públicas si la opinión pública se moviliza tras ellas. Y una y otra vez dicha movilización ha dependido de las energías y el entusiasmo de los jóvenes combinado con la determinación y la tenacidad del resto. Si no apuntamos alto, no tenemos oportunidades de dar en el blanco ni esperanza alguna de movilizar ese entusiasmo y determinación.

La situación en que estamos hoy exige esa movilización. La riqueza y la renta están más concentradas en lo alto de lo que lo han estado en más de un siglo. Y esa opulencia se ha traducido en poder politico. El resultado consiste en una economía amañada a favor de los que están en lo más alto, lo cual combina aun más riqueza y poder en lo más alto, en un círculo vicioso que solo irá empeorando a menos que se invierta. Los norteamericanos pagan más por sus medicamentos que cualquier otra nación avanzada, por ejemplo. También pagamos más por el servicio de Internet. Y bastante más por la atención sanitaria. Pagamos precios elevados por billetes de avión, aunque los precios del combustible se hayan desplomado. Y eso es así debido a que las empresas descomunales han acumulado un ingente poder de mercado. Pero apenas sí se aplican las leyes anti-trust del país.

Mientras tanto, los mayores bancos de Wall Street tienen mayor número de activos bancarios del país de los que tenían en 2008, cuando se les creía demasiado grandes como para caer. Los socios de “hedge-fund” consiguen agujeros fiscales, las empresas petrolíferas reciben subvenciones fiscales y la gran agricultura consigue sobornos. Las leyes sobre bancarrota protegen las fortunas de multimillonarios como Donald Trump, pero no los hogares de los propietarios de viviendas que quedaron sumergidos o los ahorros de los licenciados abrumados por préstamos para sus estudios. Un bajo salario mínimo incrementa los beneficios de los minoristas de las grandes superficies, como Walmart, pero requiere que el resto de nosotros les proporcionemos a sus empleados y a las familias de estos con cupones de comida y Medicaid con el fin de evitar la pobreza: una subvención indirecta a Walmart. Los tratados de comercio protegen los activos y la propiedad intelectual de las grandes corporaciones, pero no los empleos y salarios de los trabajadores corrientes.

Al mismo tiempo, están desapareciendo los contrapoderes. La afiliación sindical ha caído en picado, de un tercio de todos los trabajadores del sector privado en la década de 1950 a menos del 7 % hoy en día. Los pequeños bancos han acabado absorbidos por los grandes leviatanes financieros. Las tiendas al por menor no tienen la menor oportunidad frente a Walmart y Amazon. Y los salarios de los altos ejecutivos empresariales siguen disparándose, aunque caigan los salarios reales de la mayoría de la gente y se desvanezca su seguridad en el empleo. Este sistema no es sostenible.

Hay que sacar de nuestra democracia el dinero a mansalva, acabar con el capitalismo de amiguetes, y hacer que nuestra economía y democracia trabajen para los más, no sólo para unos pocos. Pero un cambio de estas dimensiones require movilización política. No será fácil. Nunca ha sido fácil. Como antes, requerirá las energías y compromisos de gran números de norteamericanos. Razón por la cual no deberíamos escuchar a la brigada del “no-debemos-intentarlo”. Han perdido la fe en el resto de nosotros.

Tenemos que intentarlo. No nos queda otra opción.
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Ver: Bernie Sanders y la oportunidad para el cambio político en EEUU

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Umberto Eco sobre Harry Potter

Sáb, 20/02/2016 - 21:49
Se supone que las aventuras de Harry Potter son una versión moderna del Grial, un mito ilustre de la tradición occidental que legitimaría por sí solo su lectura y, por eso, no debería preocupar a nadie. Umberto Eco dedicó este artículo a los adultos, por lo tanto, a los padres. Fue publicado en La Jornada en 2002

Dos años atrás escribí acerca de Harry Potter, cuando ya habían aparecido las primeras tres historias y el mundo anglosajón se había empalagado por la discusión de si era o no educativo narrar esas historias de magia a los muchachos, pues podría llevarlos a tomar en serio muchos desvaríos ocultistas. Ahora que gracias al cine el fenómeno Harry Potter se volvió global, me topé por casualidad con un Porta a Porta (un programa de la televisión italiana), donde por un lado aparecía el mago Otelma, muy contento por esa propaganda a favor de señores como él (entre otras cosas, se presentaba vestido de manera tan "magosa" que ni Ed Wood se hubiera atrevido a hacerlo aparecer en uno de sus filmes de horror), y por otro, un insigne exorcista como el padre Amorth (nomen omen), según el cual las historias de Harry Potter transmiten ideas diabólicas.

Para entendernos, mientras que la mayoría de las otras personas sensatas presentes en la transmisión consideraba que magia blanca y magia negra eran patrañas (aun si hay que tomar en serio a quienes creen en ella), el padre exorcista tomaba en serio cualquier forma de magia (blanca, negra y quizá también en forma de bolitas), como obra del Maligno.

Si este es el clima, creo que tendré que regresar a romper lanzas a favor de Harry Potter. Estas historias son, sí, historias de magos y brujos, y es natural que logren éxito, porque a los niños siempre les han gustado las hadas, enanos, dragones y nigromantes, y nadie ha pensado que Blancanieves fuera efecto de un complot de Satanás; pero han alcanzado el éxito que continúan teniendo porque su autora (no sé si por una intención muy culta, o por un instinto prodigioso) supo poner en escena algunas situaciones narrativas verdaderamente arquetípicas.

Harry Potter es hijo de dos magos muy buenos que son asesinados por las fuerzas del mal, cosa que al inicio él ignoraba, y vivía como huerfanito mal soportado por dos tíos tiránicos y mezquinos. Después de que se le revelan su naturaleza y su vocación, va a estudiar a un colegio para jóvenes magos de los dos sexos, donde le suceden asombrosas aventuras. Este es el primer esquema, clásico: tome una joven y tierna criatura, hágala padecer sufrimientos de todo tipo, revélele que es el último vástago de una raza, destinado a un luminoso destino, y tendrán no sólo al Patito Feo y a Cenicienta, sino también a Oliver Twist y al Remy de Sin familia.

Además, el colegio de Hogwarts, donde Harry va a estudiar cómo preparar pociones mágicas, se parece a muchos otros colegios ingleses donde se juega uno de esos deportes anglosajones que fascinan a los lectores más allá de La Mancha porque intuyen sus reglas, y también a los del continente porque nunca las entenderán. Pero otra situación arquetípica es la de los muchachos de la calle Paal. Hay también algo del Giornalino di Gian Burrasca, con sus pequeños estudiantes que se reúnen en conventículos en contra de profesores excéntricos (algunos perversos). Añádase que los muchachos juegan cabalgando escobas voladoras, y tendrán también a Mary Poppins y a Peter Pan. En fin, Hogwarts se parece a uno de esos castillos misteriosos de la Biblioteca para muchachos de Salani (la misma editorial italiana de Harry Potter), donde un grupo de muchachos con pantalones cortos y muchachas de largos cabellos de oro, desenmascara las maniobras de un intendente deshonesto, de un tío corrupto, de una banda de truhanes, y al final descubre un tesoro, un documento perdido: una cripta llena de secretos.

Si en Harry Potter aparecen encantamientos escalofriantes y animales espantosos (aunque la historia se dirige a niños acostumbrados a los monstruos de Rambaldi y a las caricaturas animadas japonesas), esos muchachos luchan por causas buenas como los Tres boys scouts, y escuchan a educadores virtuosos, al punto de desflorar –dejando de a lado todas las taras históricas– la superbondad del Corazón, diario de un niño de De Amicis.

¿Pensamos verdaderamente que, leyendo historias de magia, los niños, cuando sean adultos, creerán en las brujas (como lo piensan, como si fueran un solo hombre, aunque con sentimientos encontrados, el mago Otelma y el padre Amorth)? Todos sentimos un terror saludable ante ogros y licántropos, pero ya adultos hemos aprendido a no tenerle miedo a las manzanas envenenadas, sino al agujero en la capa de ozono; desde niños creímos que a los niños los traía la cigüeña, pero esto no nos impidió, siendo adultos, adoptar un método más adecuado (y más agradable) para crearlos.

El verdadero problema no es el de los niños que crecen creyendo en el Gato y en el Zorro y que después aprenden a preocuparse de otros chapuceros menos fantásticos; el problema más preocupante es de los adultos, quizá de los que cuando eran niños no leían historias de magia, pero que ya crecidos a menudo se dejan influir inclusive por las transmisiones televisivas para acudir a los lectores del tarot y del café, a los oficiantes de misas negras, a los adivinos, a los curanderos, a las sesiones espiritistas, a los prestidigitadores del ectoplasma, a los reveladores del misterio de Tutankamen. Luego, a fuerza de creer en los magos, terminan confiando también en los Gatos y en los Zorros.
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Las bases sociales de las nuevas derechas

Sáb, 20/02/2016 - 12:54
Raúl Zibechi, La Jornada

Una nueva derecha está emergiendo en el mundo y también en América Latina, región donde presenta perfiles propios y una nueva e inédita base social. Para combatirla es necesario conocerla, rehuir los juicios simplistas y entender las diferencias con las viejas derechas.

Mauricio Macri es bien distinto de Carlos Menem. Éste introdujo el neoliberalismo, pero era hijo de la vieja clase política, al punto de que respetaba algunas normas legales y tiempos institucionales. Macri es hijo del modelo neoliberal y se comporta según el modelo extractivo, haciendo del despojo su argumento principal. No le tiembla el pulso a la hora de pasar por encima de los valores de la democracia y de los procedimientos que la caracterizan.

Algo similar puede decirse de la derecha venezolana. Se trata de alcanzar objetivos sin reparar en medios. El modo de operar de la nueva derecha brasileña se diferencia incluso del gobierno privatizador de Fernando Henrique Cardoso. Hoy los referentes son personajes como Donald Trump y Silvio Berlusconi, o el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, militarista y guerrero que no respeta ni al pueblo kurdo ni a la oposición legal, cuyos locales y mítines son sistemáticamente atacados.

Estas nuevas derechas se referencian en Washington, pero es de poca utilidad pensar que actúan de modo mecánico, siguiendo las órdenes emanadas de un centro imperial. Las derechas regionales, sobre todo las de los grandes países, tienen cierta autonomía de vuelo en la defensa de intereses propios, sobre todo aquellas que se apoyan en un empresariado local más o menos desarrollado.

Pero lo realmente novedoso son los amplios apoyos de masas que consiguen. Como se ha dicho, nunca antes la derecha argentina había llegado a la Casa Rosada por la vía electoral. Esta novedad merece alguna explicación que no se puede agotar en este breve espacio. Tampoco parece adecuado atribuir todos los avances de la derecha a los medios. ¿Qué razones hay para sostener que los votantes de la derecha son manipulados y los de la izquierda son votos conscientes y lúcidos?

Hay dos cuestiones que sería necesario desbrozar antes de entrarle a un análisis más amplio. La primera son los modos de hacer, el autoritarismo casi sin freno ni argumento. La segunda, las razones del apoyo de masas, que incluye no sólo a las clases medias, sino también a una parte de los sectores populares. Sobre las decisiones autoritarias de Macri, el escritor Martín Rodríguez sostiene: El macrismo actúa como un Estado Islámico: su ocupación del poder significa una suerte de profanación de los templos sagrados kirchneristas (Panamarevista.com, 28/01/16). Los despidos masivos decididos se apoyan en la firme creencia de las clases medias de que los trabajadores estatales son privilegiados que cobran sin trabajar. Porque el costo político de esas tremendas decisiones ha sido hasta ahora muy bajo.

La comparación con los modos del Estado Islámico suena exagerada, pero tiene un punto de contacto con la realidad: las nuevas derechas llegan arrasando, llevándose por delante todo aquello que se interpone en su camino, desde los derechos adquiridos por los trabajadores hasta las reglas de juego institucionales. Para ellos, ser democráticos es apenas contar las papeletas en las urnas cada cuatro o cinco años.

La segunda cuestión es comprender los apoyos de masas conseguidos. El antropólogo Andrés Ruggeri, investigador sobre las empresas recuperadas, destaca que la derecha pudo construir una base social reaccionaria capaz de movilizarse, basada en los sectores más retrógrados de la clase media, sectores que siempre existieron y que en los 70 apoyaron la dictadura (Diagonal, 13/02/15). Esa base social está anclada en un votante-consumidor que adquiere un voto como un producto de supermercado.

Considera que el gran error del gobierno de Cristina Fernández consistió, en vez de fomentar un sujeto popular organizado, en promover un conjunto social desmembrado, individualista y consumista, que además pensó que las conquistas de la lucha de 2001, y los beneficios sociales logrados en estos 12 años, eran derechos adquiridos que no estaban en riesgo. Convencerlos de esto último fue un gran logro de la campaña de la derecha, clave para su triunfo (Diagonal, 13/02/16).

Las clases medias son muy diferentes a las de los años 60. Ya no se referencian en las camadas de profesionales que se formaron en universidades estatales, que leían libros y seguían estudiando cuando finalizaban sus carreras; aspiraban a trabajar por sueldos medianos en reparticiones estatales y se socializaban en los espacios públicos donde confluían con los sectores populares. Las nuevas clases medias se referencian en los más ricos, aspiran a vivir en barrios privados, lejos de las clases populares y del entramado urbano, son profundamente consumistas y recelan del pensamiento libre.

Si una década atrás parte de esas clases medias golpearon cacerolas contra el corralito del ministro de Economía, Domingo Cavallo, y en ocasiones confluyeron con los desocupados (piquete y cacerola, la lucha es una sola, era el lema de 2001), ahora sólo les preocupa la propiedad y la seguridad, y creen que la libertad consiste en comprar dólares y vacacionar en hoteles de cinco estrellas.

Estas clases medias (y una parte de los sectores populares) están modeladas culturalmente por el extractivismo: por los valores consumistas que promueve el capital financiero, tan alejados de los valores del trabajo y el esfuerzo que promovía la sociedad industrial hace apenas cuatro décadas.

Los defensores del modelo neoliberal consiguen un piso de apoyos en torno a 35-40 por ciento del electorado, como muestran todos los procesos de la región. A menudo no sabemos cómo enfrentar esta nueva derecha. No es agitando contra el imperialismo como la derrotaremos, sino mostrando que se puede gozar de la vida sin caer en el consumismo, el endeudamiento y el individualismo.

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La banca se enfrenta a un largo y oscuro futuro

Ven, 19/02/2016 - 19:24
Neel Kashkari, el miembro más reciente de la Reserva Federal de EEUU, lanzó una bomba este martes: los bancos son demasiado grandes y deberían trocearse. El lobby bancario, como era de esperar, saltó, acusándole de "ciego". Pero aunque nadie quiere que las autoridades les fuercen a romperse o reducir su tamaño, muchos banqueros reconocen que les iría mejor si fueran más pequeños y más sencillos. El problema que les preocupa es que una reestructuración de gran calado podría ir mal, especialmente por las nuevas regulaciones post-crisis financieras. Seis altos ejecutivos bancarios distintos han asegurado a la agencia Reuters que están sufriendo con los costes y las restricciones de esas regulaciones, así como por la debilidad de la economía global y los problemas en los mercados financieros.

"El negocio tiene que cambiar fundamentalmente", reconoce un veterano banquero que hasta hace poco formaba parte del consejo de un gran banco europeo. Los equipos directivos de la banca a ambos lados del Atlántico están considerando giros dramáticos en su modelo de negocio, pero ninguna de las opciones les resulta particularmente atractiva. En primer lugar, las fusiones para reducir costes y mejorar los márgenes no están sobre la mesa dados los obstáculos que se encontrarían por parte de los reguladores, preocupados por nuevos megabancos que fueran demasiado grandes para caer. Dividir sus negocios es complicado por las exigencias de capital que harían inviables económicamente los negocios de inversión. Además, apenas hay compradores en el mercado para los activos que quiere colocar la banca.

Las palabras de Kashkari, sus primeras como gobernador de la Fed de Minneapolis, fueron una sorpresa dado que él es ex ejecutivo de Goldman Sachs, republicano y formó parte del Tesoro de EEUU durante el mandato de George W. Bush en el comienzo de la crisis financiera. Kashkari aseguró que la petición de que los bancos tengan un "testamento" de tal manera que pudieran desmantelarse ordenadamente en caso de crisis simplemente no funcionará y acabarán siendo rescatados de nuevo. En este sentido, pedía que se forzara a las grandes firmas financieras a incrementar "agresivamente" su ratio de capital a pesar de que los bancos luchen para evitar que ocurra. Los expertos de la industria aseguran que los bancos están en una posición comprometida porque los movimientos que hicieron en el pasado para mejorar su rentabilidad son ahora los que están siendo objetivo de la regulación. El resultado es que no han conseguido durante años un retorno sobre el capital (ROE) por encima de un dígito.

Son como una eléctrica mala "De alguna forma, los bancos se han convertido en malas utilities (empresas que dan un servicio público regulado, como las eléctricas o las energéticas)", explica Fred Cannon, analista de KBW. "Con las utilities tienes una regulación estricta sobre qué puedes y qué no puedes hacer, pero al final el inversor obtiene un retorno razonable. Con los bancos, ésta última parte ha desaparecido". Los ejecutivos argumentan que los problemas de beneficio son una cuestión 'cíclica' y que deberían desaparecer cuando los mercados se recuperen. Pero mientras la industria se acerca al octavo año desde que estalló la crisis financiera, las dudas sobre si sus problemas son estructurales más que cíclicos siguen creciendo.

Y muchos banqueros se preguntan cómo pueden hacer crecer los beneficios en un entorno regulatorio que limita lo que pueden hacer y que a veces incluso envía señales contradictorias. "Antes solíamos tener todas las flechas en la aljaba, ¿qué vamos a hacer ahora?", se preguntan los máximos responsables de las entidades. En este nuevo escenario, los bancos europeos van más retrasados que sus homólogos estadounidenses, pero parece que la única solución será que se hagan más pequeños, como explica Rob McDonough, asesor de gestión de riesgos de Angel Oak Consulting Group. "Es demasiado caro ser grande", concluye.
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El Economista

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Cómo Deutsche Bank se convirtió en la gran amenaza de la banca europea

Xov, 18/02/2016 - 19:49

La situación dentro del sector financiero europeo ha cambiado radicalmente desde que estallara la crisis en 2008. Los bancos que se señalaron como problemáticos durante los primeros años de la crisis ahora se muestran sólidos, sin embargo, otras entidades que no fueron señaladas han comenzado a dar problemas en la actualidad y podrían estar detrás de parte de las turbulencias financieras de las últimas semanas. El desplome de los bonos convertibles contingentes de Deutsche Bank refleja los posibles problemas de estas entidades, unos problemas que se podían haber limpiado hace tiempo.

Tal y como destacaba ayer de forma sorprendente Morgan Stanley en un informe que analizaba el estado del sector financiero, Bankia, Lloyds o Danske son hoy los bancos que presentan unos balances más fuertes y que "cuentan con fuertes colchones" para enfrentarse a escenarios adversos. Sin embargo, el mismo informe señala a Deutsche Bank, Santander o BNP como bancos a los que aún "les queda mucho por hacer para conseguir un estado estable".

Da la sensación de que los bancos que en el pasado fueron señalados como peligrosos hoy están mostrando sus fortalezas tras un duro trabajo de limpieza en sus balances y de ampliaciones de capital. Mientras que otras entidades, que quizá pasaron desapercibidas por diversos intereses, hoy son las están infundiendo estrés y volatilidad en los mercados financieros.

Santiago Carbó, director de Estudios Financieros en Funcas y profesor de Economía en la Bangor Business School, explica en el blog de Funcas que "cuando se rescató a Hypo Real State (entidad financiera alemana) en 2008, muchos vieron que, en realidad, se trataba de evitar un efecto contagio hacia otras entidades. El mercado sospechaba que a la banca teutona le llegaban los productos estructurados de las hipotecas subprime hasta las barbas".

¿Por qué esos bancos son ahora un problema? Carbó explica que "hoy, ocho años más tarde, aún no hemos conocido la verdadera magnitud de esos riesgos. También le pasa a las entidades financieras italianas, con una debilidad sempiterna ante la cual las autoridades europeas no muestran la capacidad de disciplina aplicada en otros países".

Pero lo que de verdad duele hoy es el posible trato desigual al que se sometieron los bancos de determinados países: "Lo que de verdad escuece desde el sur es que se presionara tanto a algunos países para desnudar los balances de sus entidades financieras (con la banca española siendo especialmente transparente) y obligando a reestructurar y asumir pérdidas a algunos bonistas, mientras que a otros países parece que se les exime. Se puede hablar claramente de un trato desigual, que ya existía antes de la crisis".

El experto español asegura que "alguna noticia apunta que Deutsche Bank tiene productos derivados por valor de unos 50 billones de euros, unas 17 veces el PIB alemán, con un elevado grado de apalancamiento financiero. Esto no quiere decir que ese necesariamente sea el riesgo total asumido por estos productos pero sí es indicativo de la magnitud de cuánto parece jugar a esa especie de Monopoly esta entidad".

El miedo paraliza los mercados Las agencias de rating han comenzado a castigar con fuerza la calificación de la deuda con más riesgo emitida por Deutsche Bank. Los bonos convertibles contingentes (cocos) de Deutsche Bank han sido degradados por la agencia de rating Standard & Poor's hasta B+ desde BB-, por lo que quedan calificados varios escalones por debajo de lo que convierte a un bono en basura.

La misma agencia de calificación ha explicado que las dudas sobre la solvencia del banco alemán si el escenario macroeconómico se complica han dejado congelado el mercado de este tipo de deuda. La agencia de calificación crediticia ha advertido de que los bancos europeos han intentado obtener 40.000 millones de euros mediante bonos contingentes convertibles pero el "temor" ante el alto riesgo que conllevan ha tenido como consecuencia la "congelación del mercado" de bonos desde principios del mes de febrero.

Otro buen ejemplo de las dudas el aumento del coste por emitir deuda senior (con mucho menos riesgo que los 'cocos'). El Banco Santander salió ayer en busca de 1.000 millones de euros con una emisión de deuda senior a 5 años por la que ofreció un cupón del 1,375%. La última operación de este tipo que llevó a cabo el banco que preside Ana Botín fue en diciembre pasado. En aquella ocasión lo hizo a un precio de 95 puntos básicos sobre el midswap frente a los 135 puntos básicos sobre esta referencia para las emisiones a tipo fijo pagado ayer, lo que deja claro que nos encontramos en un momento de mayor inestabilidad en los mercados.
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Clima de guerra fría

Xov, 18/02/2016 - 17:01
John Saxe-Fernández, La Jornada

Provocar a Rusia en sus fronteras para luego presentar sus respuestas defensivas como agresiones en papel de amenaza global aumenta la probabilidad de guerra nuclear accidental o intencional entre Estados Unidos y Moscú, irracionalidad mayor entre potencias que controlan 95 por ciento del armamento nuclear y balístico, con capacidad de reducir a cenizas ambas naciones (y al mundo). Así lo indica el aumento del presupuesto para que el Pentágono (DoD) despliegue más equipo y ejercicios bélicos en el vecindario de Rusia. El monto pasó de 789 millones de dólares (mdd) en 2016 a 3 mil 400 mdd en 2017 para disuadir a Rusia de más agresión en Europa, calificándola de principal amenaza a la seguridad de Estados Unidos (NYT 1/2/16). ¿Extraña entonces que ante tal campaña el primer ministro ruso Dimitry Medvedev preguntara en la Conferencia de Seguridad de Munich ¿estamos en 2016 o en 1962?, cuando estalló la crisis de los cohetes, uno de los peores episodios de la guerra fría?

Y no es para menos. Vivimos en una nueva guerra fría, más peligrosa que la anterior, con bases militares y el Sistema Nacional Anti-Balístico de Estados Unidos (SNA) desplegados en países vecinos rodeando a Rusia. Desde Europa en 2014, año del putsch de febrero en Ucrania contra el gobierno legítimo de Victor Yanukovich articulado por la CIA y la USAID, Obama dijo que la OTAN estaría en Estonia, Latvia y Lituania. Estados Unidos entró a Kiev con todo: DoD, FMI y Banco Mundial. El resultado fue la instauración de un régimen títere de corte nazi-fascista lanzado a una guerra de agresión contra sus propios ciudadanos en Donbass.

Stephen F. Cohen, profesor emérito de política y estudios rusos en Princeton y la Universidad de Nueva York, entre los más destacados estudiosos de Estados Unidos de la historia rusa, desde los años 90 advirtió sobre el tipo de crisis de guerra fría que finalmente estalló con el golpe contra Yanukovich. En entrevista con Patrick L Smith (Salon, 16/4/15) advirtió que lo ocurrido en Ucrania “claramente nos lanzó no sólo a una nueva o renovada guerra fría, sino a una situación que probablemente va a ser más peligrosa que lo ocurrido en el pasado”. Ello por tres razones de peso: primero, dice Cohen, porque el epicentro de la crisis no está en Berlín, sino en Ucrania, en la frontera con Rusia, dentro de su civilización: eso es peligroso. Segundo porque a lo largo de 40 años de guerra fría se establecieron reglas de comportamiento, reconociéndose de manera explícita o implícita límites (líneas rojas) y líneas telefónicas rojas (red hotline) en caso de emergencias nucleares. Ahora no hay reglas. Lo vemos a diario, no hay reglas en lado alguno. Y tercero, algo que irrita a Cohen: que esta vez en Estados Unidos “no existe una oposición significativa ante esta nueva guerra fría, mientras que en el pasado siempre existió; aún en la Casa Blanca uno siempre podía encontrar alguien con una opinión distinta, y ciertamente en el Departamento de Estado o en el Congreso”. “Los medios estaban abiertos al debate, el New York Times, el Washington Post. No más. Todos aplauden al unísono, toda la prensa, todas las cadenas” (Ibid).

Y eso es peligroso: en el clima de guerra una de las primeras víctimas es el ejercicio profesional del periodismo, cuando más se necesita: por ejemplo en momentos en que debe debatirse lo que Viktor Kremeniuk del Instituto sobre Estados Unidos y Canadá de la Academia de Ciencias de Rusia llama la revitalización del complejo militar-industrial de Estados Unidos, tratándose de una “restauración del modelo de desarrollo social, económico, político existente en Estados Unidos después de la segunda guerra mundial y a lo largo de la guerra fría”, un modelo afectado luego del colapso de la URSS por su falta de enemigo externo, a lo que es necesario agregar su enorme consumo de petróleo y del resto de recursos renovables y no-renovables.

Con las respuestas rusas al golpe en Ucrania, al despliegue del SNA, de bases y todavía de más equipo y tropa en su frontera, presentadas por la propaganda al público como agresiones que colocan a Moscú en papel de amenaza global, la OTAN realizará ejercicios bélicos que asumen una invasión rusa a Polonia o las naciones bálticas. ¿Cómo reaccionaría Estados Unidos si Rusia hiciera igual en Chihuahua o Alberta?

El Japan Times en su edición del 7 de febrero informa que el ministro de defensa de Lituania (J. Olekas) abiertamente describe a Rusia como una amenaza mientras muchos países de la OTAN se preocupan de no provocar a su principal fuente de energía. En todo caso, como dijo Putin al Corriere della Sera en julio pasado, un ataque ruso a la OTAN sería una locura: pienso que sólo una persona enferma y sólo en un sueño puede imaginar que de pronto Rusia atacaría a la OTAN. Algunos países sólo toman ventaja de temores sobre Rusia. Piensan en alguna ventaja militar, económica, financiera u otra ayuda. Agregó que Estados Unidos parece estar en busca de una amenaza externa hipotética para mantener su liderato en la comunidad de la OTAN.

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La OCDE rebaja tres décimas sus previsiones de crecimiento mundial para 2016 y 2017

Xov, 18/02/2016 - 13:11

El crecimiento de la economía mundial en 2016 se mantendrá a un nivel similar al 3% registrado en 2015, su menor ritmo de expansión en cinco años, mientras que en 2017 se acelerará al 3,3%, según las nuevas previsiones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que ha revisado tres décimas a la baja sus estimaciones de noviembre para este año y el siguiente.

La revisión a la baja de los pronósticos del pasado mes de noviembre refleja la ralentización de numerosas economías emergentes, así como la "modesta recuperación" observada en las economías avanzadas, mientras los precios de las materias primas han bajado significativamente, lastrando a los países exportadores, y el comercio y la inversión siguen débiles, provocando baja inflación y unos inadecuados aumentos de salarios y empleo.

De este modo, la OCDE ha recortado medio punto porcentual su previsión de crecimiento para EEUU, hasta el 2% en 2016, frente a la expansión del 2,4% de 2015, mientras que para 2017 la institución ha empeorado dos décimas su previsión del pasado mes de noviembre, hasta el 2,2%.

En el caso de la zona euro, la OCDE calcula que el PIB crecerá este año un 1,4%, frente al 1,5% de 2015, lo que supone cuatro décimas menos de lo previsto en noviembre, mientras que en 2017 la región crecerá un 1,7%, dos décima menos de lo anticipado con anterioridad.

Esta rebaja de previsiones para la eurozona se explica por el recorte de medio punto porcentual de la expectativa de crecimiento para Alemania en 2016, hasta el 1,3%, que en 2017 será del 1,7%, dos décimas menos de lo estimado en noviembre.

Asimismo, la OCDE ha revisado a la baja su pronóstico para Francia, hasta el 1,2% en 2016, frente al 1,3% de noviembre, y el 1,5% en 2017, una décima menos de la anterior estimación, mientras que en el caso de Italia, la organización prevé que su PIB crecerá este año un 1%, cuatro décimas menos de lo estimado en noviembre, y un 1,4% en 2017, en línea con la anterior previsión.

En el caso de Reino Unido, la OCDE ha recortado tres décimas su anterior previsión, hasta el 2,1% en 2016, mientras que en 2017 espera una expansión del 2%, tres décimas menos que en noviembre.

Por su parte, la OCDE estima que Japón crecerá en 2016 un 0,8%, dos décimas menos de lo estimado en noviembre, pero un 0,6% en 2017, una décima más de lo previsto anteriormente.

En cuanto a Canadá, la organización ha recortado seis décimas su anterior estimación de crecimiento para 2016, hasta el 1,4%, mientras que el próximo año espera una expansión del 2,2%, una décima menos.

En el caso de las economías emergentes, los nuevos pronósticos de la OCDE reflejan un sensible empeoramiento de la recesión en Brasil, con una previsión de caída del PIB en 2016 del 4%, frente a la estimación del -1,2% de noviembre, mientras que para 2017 ahora prevé un estancamiento de la economía, cuando en noviembre pronosticó un crecimiento del 1,8%.

"La recesión en Brasil probablemente será más profunda de lo anticipado previamente debido a la incertidumbre política y el alza de la inflación", señaló la OCDE.

Por el contrario, la institución internacional ha revisado una décima al alza su previsión de crecimiento para India, hasta el 7,4% en 2016, mientras que ha recortado una décima el pronóstico para el año que viene, hasta el 7,3%.

En el caso de China, la OCDE mantiene sin cambios sus previsiones del pasado mes de noviembre, que apostaban por una expansión del 6,5% este año y del 6,2% en 2017.
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Llaman a eliminar el billete de 100 dólares para terminar con la corrupción y el crimen

Xov, 18/02/2016 - 07:00

Hay que deshacerse del billete de 100 dólares y tal vez también del billete de 50 dólares para hacer la vida más dificil a los evasores de impuestos y a los criminales. La idea viene desde hace mucho dando vueltas y Francia la planteó el 2009, sin éxito. Esta vez es Larry Summers quien manifiesta la necesidad de aplicarla en forma decidida. El ex secretario del Tesoro de Estados Unidos, cita un estudio recientemente publicado por investigadores de la Escuela de Negocios de Harvard, argumentando que "la eliminación de billetes de elevado valor tendría poco inconveniente para el comercio legítimo, pero haría la vida mucho más difícil para los que infringen la ley".

El informe hace un llamamiento para el fin de no sólo del billete de 100 dólares, sino también del billete de 500 euros, el billete de 50 libras del Reino Unido y la nota de 1000 francos suizos. "En ciertos círculos el billete de 500 euros se conoce como el Bin Laden" escribe Summers en el Washington Post. Este billete ha sido siempre fuente de controversias. En las conversaciones sobre la introducción del euro en 1990 el gobierno de Estados Unidos sugirió a Europa no emitir un billete de tan alta denominación como el de 500 euros; incluso, Estados Unidos ofreció eliminar el billete de 100 dólares. Pero este plan fracasó por el veto de Deutsche Bank.

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Banco escocés RBS utilizó a Harry Potter para evadir impuestos

Mér, 17/02/2016 - 19:50

Una de las mayores entidades financieras del Reino Unido, Royal Bank of Scotland, eludía el pago de impuestos invirtiendo en la saga de películas sobre Harry Potter y otros éxitos de taquilla. Según informa la agencia Bloomberg, el banco Royal Bank of Scotland adquirió todos los derechos sobre más de una veintena de películas ya rodadas para aprovecharse de la exención fiscal que las leyes británicas conceden a las empresas que invierten en el sector audiovisual. La tercera y cuarta película sobre Harry Potter forman parte de este número, lo que dio pie a la agencia para catalogar el movimiento como "una especie de magia, digna de un graduado del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería".

A continuación los derechos de distribución se transferían a algún estudio que pagaba una renta fija de lo que iba a cobrar en las taquillas. De este modo, independientemente del éxito comercial que tuviese cada cinta, el banco sacaba su provecho de la distribuidora y también se llevaba los beneficios fiscales.
RBS ganó aproximadamente 1.450 millones de dólares por medio de este esquema entre los años 1998 y 2007. Dejó de aprovecharse del mismo solo cuando el Reino Unido endureció la legislación fiscal, dejando un resquicio para las compañías que realmente están involucradas en la producción cinematográfica. Un portavoz del banco dijo a Bloomberg que aquellas prácticas cumplían con la normativa vigente del momento y que cuando la ley cambió en 2007, el banco salió del negocio. Además, los responsables del banco "trabajaban con las autoridades" para asegurar que se pagaran los impuestos apropiados.

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Tasas de interés negativas: las nuevas guerras cambiarias

Mér, 17/02/2016 - 13:11
Alejandro Nadal, La Jornada

Un número importante de bancos centrales ha adoptado una política de tasas de interés negativas. Esto es algo casi sin precedentes en la historia del capitalismo y puede inaugurar cambios profundos en el funcionamiento de la política monetaria.

En la actualidad los bancos comerciales deben guardar cierto volumen de reservas en el banco central y éste les paga una cierta tasa de interés por tener esos depósitos. Con una tasa de interés negativa las cosas se invierten: los bancos comerciales deben pagar al banco central por el privilegio de estacionar sus reservas en dicho instituto. Se piensa que de esta forma los bancos se verán inclinados a prestar más dinero e incrementar sus operaciones.

En épocas de deflación los agentes económicos prefieren atesorar el dinero en lugar de gastarlo o de invertirlo. Eso provoca una caída en la demanda agregada y profundiza un círculo vicioso de deflación y desempleo. La tasa de interés puede llegar a niveles muy bajos, incluso cero, pero si las fuerzas deflacionarias son poderosas esa reducción en las tasas no será suficiente para estimular el gasto y la inversión.

Los bancos centrales que han introducido tasas de interés negativas son los de Dinamarca, Suecia, Suiza, Japón y (desde 2014) el Banco Central Europeo (BCE). Las tasas negativas en estos países van desde -0.75 por ciento en Suiza hasta -0.1 por ciento en Japón. En el caso del BCE la tasa es de -0.3 por ciento.

En realidad las tasas de interés negativas no sólo han sido introducidas para actuar como un estímulo económico. La evidencia es que este instrumento está más ligado a objetivos de política cambiaria que a otra cosa. Por ejemplo, en los casos de Suiza, Suecia y Dinamarca la TIN fue introducida para frenar la apreciación de la divisa local provocada por un aumento en los flujos de capital. Es decir, más que fomentar la demanda agregada el objetivo es mantener la paridad en niveles que se consideran menos desestabilizadores en un contexto de volatilidad internacional. Incluso en el caso de Japón las consideraciones sobre la paridad no estuvieron ausentes de su decisión sobre tasas de interés negativas. Ese país tiene ya casi dos décadas de estancamiento, pero la TIN está más relacionada con la evolución de la paridad cambiaria con el yuan chino y la competitividad de las exportaciones.

Finalmente, en el caso del BCE parece que se redujeron efectivamente la tasas de préstamos interbancarios, pero eso no se ve reflejado todavía en las operaciones al menudeo. En realidad, la TIN también cumple un objetivo de mantener el euro en un terreno favorable si se compara el tipo de cambio con el dólar estadunidense.

En el fondo las tasas de interés negativas no han sido el detonador del crédito y de la demanda agregada que se esperaba. Eso se debe a que al extraordinario nivel de endeudamiento que impulsó a las economías capitalistas desarrolladas en los últimos veinte años le ha seguido un proceso deflacionario que está lejos de concluir. Y como lo demuestra una serie de estudios publicados en el Quarterly Bulletin (2014 Q1) del Banco de Inglaterra, los bancos no son intermediarios entre ahorradores y demandantes de capitales. Los bancos comerciales realizan una operación de creación monetaria cuando otorgan un crédito. Todo esto significa que en un contexto deflacionario ni los agentes particulares, ni los bancos están dispuestos a iniciar nuevas operaciones de crédito. La tasa negativa tendrá repercusiones sobre la rentabilidad de los bancos, pero no necesariamente desembocará en una expansión del crédito.

¿Qué hará la Reserva Federal en este contexto? Hay que recordar que a raíz de la crisis de 2008 la Reserva federal puso en pie un programa de tasas de interés cero para tratar de reanimar la economía real. Cuando eso no fue suficiente, se introdujo un programa de compra de activos (flexibilidad cuantitativa) para inyectar dinero en la economía. Recientemente los signos de una aparente recuperación llevaron a la Reserva Federal a introducir un modesto incremento en la tasa de interés en diciembre del año pasado. Pero hoy que los mercados financieros son castigados por diversas fuerzas, se ha intensificado el debate sobre la oportunidad de esa decisión. Por más que la presidenta de la Reserva Federal insista en que el mercado laboral se fortalece y que las decisiones de consumidores e inversionistas anuncian una robusta recuperación, lo cierto es que el PIB estadunidense mantiene una tendencia hacia tasas de crecimiento cada vez más débiles desde mediados del año pasado.

Todavía estamos lejos de ver algo parecido a una tasa negativa en Estados Unidos, pero las cosas pueden cambiar si el fortalecimiento del dólar estadunidense se mantiene y si continúa afectando el desempeño y la rentabilidad del sector exportador de ese país. Sin duda el regreso a una tendencia hacia tasas de interés normales que tanto pregona la señora Yellen tendrá que posponerse.

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India se beneficia de bajos precios del petróleo y crece al mejor ritmo de los últimos 5 años

Mér, 17/02/2016 - 09:20

A pesar de los tiempos difíciles para la mayoría de los países emergentes, India continuó su expansión económica alcanzando una tasa de crecimiento de 7,5 por ciento en 2015 y superando a China que el año pasado creció 6,9 por ciento, su tasa más débil en los últimos 25 años. De acuerdo a la cifras del gobierno de Nueva Dehli, para el año fiscal que termina en marzo se espera un crecimiento de 7,6 por ciento, el más alto de los últimos cinco años. La economía de la India ya se ubica entre las diez más grandes del mundo y se prevé que alcance el tercer lugar, después de EEUU y China, en menos de 15 años.
Uno de los factores principales de este crecimiento sin precedentes para India ha sido la caída de los precios de petróleo. India es un importador neto de petróleo, y los precios más bajos ayudan a reducir la inflación. El petróleo ha sido el mayor impulsor del crecimiento al añadir más del uno por ciento al aumento del PIB tras incrementar el poder de compra de los individuos, compañías y el gobierno.

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India se benficia de bajos precios del petróleo y crece al mejor ritmo de los últimos 5 años

Mér, 17/02/2016 - 09:20

A pesar de los tiempos difíciles para la mayoría de los países emergentes, India continuó su expansión económica alcanzando una tasa de crecimiento de 7,5 por ciento en 2015 y superando a China que el año pasado creció 6,9 por ciento, su tasa más débil en los últimos 25 años. De acuerdo a la cifras del gobierno de Nueva Dehli, para el año fiscal que termina en marzo se espera un crecimiento de 7,6 por ciento, el más alto de los últimos cinco años. La economía de la India ya se ubica entre las diez más grandes del mundo y se prevé que alcance el tercer lugar, después de EEUU y China, en menos de 15 años.
Uno de los factores principales de este crecimiento sin precedentes para India ha sido la caída de los precios de petróleo. India es un importador neto de petróleo, y los precios más bajos ayudan a reducir la inflación. El petróleo ha sido el mayor impulsor del crecimiento al añadir más del uno por ciento al aumento del PIB tras incrementar el poder de compra de los individuos, compañías y el gobierno.

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Los bancos de inversión contratan a espías para vigilar a sus traders como si fuesen terroristas

Mar, 16/02/2016 - 22:58

Los bancos de inversión están tan desesperados por evitar nuevas multas de los reguladores del mercado de capitales que han recurrido a un método extremo: contratar a mercenarios que espíen a sus empleados. El objetivo es saberlo todo: con quién duermen, cuanto dura su pausa del cigarrillo, dónde cómen y qué páginas web visitan. El objetivo es evitar que los empleados de los grandes bancos aprovechen su posición para manipular el mercado en provecho propio.
"No sirve para nada lamentarse cuando las cosas ya han sucedido. Queremos ser capaces de identificar cualquier problema potencial antes de que se convierta en conflictivo", afirma Bryon Linnehan, antiguo miembro de la inteligencia militar de Estados Unidos, y que actualmente compagina su papel como reservista de la Guardia Nacional con su trabajo como analista en Barclays.

En este nuevo escenario, los métodos que usan los espías bancarios no difieren mucho de los que ya utilizaban en el campo de batalla: se espían todas las comunicaciones, y se analizan todos sus contenidos, ya sean éstos texto, conversaciones o imágenes. Aunque no suelen reconocerlo abiertamente, en los últimos 18 meses casi todo el sector al completo, incluyendo a Deutsche Bank, HSBC y JPMorgan Chase han contratado los servicios de docenas de antiguos espías de EEUU y Reino Unido. Aunque era habitual que los bancos contasen en sus filas con expertos en seguridad, hasta ahora el objetivo era protegerse de los ladrones. En la actualidad, la amenaza está dentro. Se trata, en definitiva, de evitar que la conducta de empleados aislados, que operan sin el consentimiento de la dirección, termine por ocasionar el pago de multas millonarias a cargo de la empresa. Claro que los métodos de espionaje también permiten detectar otra amenaza menos frecuente, pero no menos latente: la de 'arrepentidos' como Hervé Falciani.

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Arabia Saudí y Rusia acuerdan congelar la producción de petróleo para frenar el desplome de los precios

Mar, 16/02/2016 - 13:07

En un nuevo intento por frenar el desplome del precio del petróleo, dos de los mayores exportadores del mundo, Arabia Saudí y Rusia, han acordado congelar la producción de crudo en los niveles de enero (unos 43 millones de barriles diarios entre la OPEP y Moscú), según informa Bloomberg. Estos países junto a Qatar y Venezuela enfrentarán así el exceso de oferta.

Los barriles de Brent y de West Texas han llegado a avanzar esta mañana alrededor del 5%, pero poco a poco las subidas van a menos tras conocerse que esta decisión requiere el visto bueno del resto de grandes productores. Todo parece indicar que el mercado esperaba un acuerdo global, e incluso, un recorte de la producción. La mayoría de empresas del sector registra avances.

En este sentido, el ministro de Petróleo de Venezuela, Eulogio Del Pino, ha adelantado que mañana habrá un reunión para negociar con otros países clave como Irak e Irán. "Mañana tendremos un encuentro y espero que el ministro de Qatar me acompañe para discutir con ellos sobre la base de este acuerdo", añadió el ministro venezolano. Fuentes del mercado han asegurado que Irak estaría listo para congelar la producción.

Por su parte, su homólogo saudí, Ali al-Naimi, consideró que congelar la producción de crudo "es adecuado" para el mercado y apuntó que "en los próximos meses se evaluarán los siguientes pasos para estabilizar el mercado". Asimismo, el ministro de Energía de Qatar, Mohammed bin Saleh al-Sada, anunció el acuerdo para "congelar la producción en los niveles de enero", subrayando que la decisión fue tomada por Arabia Saudí, Qatar, Rusia y Venezuela.

Los precios cotizan en mínimos de una década Los precios del petróleo han caído a su nivel más bajo en más de una década en el último año debido al auge de los suministros de EEUU y a la decisión de la OPEP de elevar sus exportaciones.

En cuanto a los países, Arabia Saudí ya habría avanzado que recortaría la producción sólo si otros países no miembros de la OPEP se unen. Rusia, el mayor productor del mundo, se ha negado a cooperar bajo el argumento de que su industria es competitiva a cualquier precio y que técnicamente es problemático reducir la producción.

Esas posiciones comenzaron a suavizarse después de que en enero los precios del petróleo se derrumbasen hasta por debajo de los 30 dólares por barril, una fracción de lo que Rusia necesita para equilibrar su presupuesto en la cercanía de las elecciones parlamentarias de finales de este año. Las finanzas públicas de Arabia Saudí y de otros estados del Golfo Pérsico también están sufriendo por la caída de sus ingresos por exportación de crudo.

Muchos observadores de la OPEP han expresado que el mayor obstáculo para un acuerdo serían las posiciones de otros miembros del grupo, como Irán e Irak, que planean aumentar su producción este año.

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La crisis de la deuda soberana ha vuelto

Lun, 15/02/2016 - 20:21

Matthew Lynn, El Economista

¿Cuál será la próxima gran crisis financiera? ¿El estallido de la burbuja de las acciones tecnológicas que se ha ido hinchando en los dos últimos años? ¿El desplome generalizado del mercado bursátil, más allá de la liquidación que ha marcado el inicio de 2016? Podría ser, aunque cada vez más parece que serán las bancarrotas nacionales causadas por el declive de los precios del petróleo y las materias primas.

El FMI está negociando el rescate de Azerbaiyán, un país muy golpeado por la caída de los precios del petróleo. Venezuela está a punto de quebrar (otra vez) por la misma razón. Y Ecuador le sigue los pasos. Detrás podrían ir países más importantes (sobre todo Rusia y Arabia Saudí). Ninguno será solvente por mucho tiempo con los precios de las materias primas a unos niveles tan bajos.

Pronto podríamos volver a una crisis de deuda soberana hecha y derecha, aunque esta vez serán los exportadores de materias primas los que se verán inmersos en la vorágine, en vez de los países periféricos de la eurozona. Eso sí, como ocurrió con la crisis de la eurozona, las pérdidas pronto se extenderán hacia el sistema bancario y antes de que nos demos cuenta podría ser necesaria una serie de rescates de urgencia. La clave es si eso servirá para impulsar reformas porque no tiene mucho sentido limitarse a rescatar países que ya no pueden seguir dependiendo de las exportaciones energéticas.

El derrumbe del precio del petróleo y otras materias primas ya ha dominado los mercados en lo que va de año. En casi todo el mundo y en la mayoría de los mercados emergentes, el petróleo más barato impulsará el crecimiento económico. Para los exportadores de petróleo, sin embargo, es una catástrofe.

Ya se empiezan a ver las primeras grietas en Azerbaiyán, uno de los mayores exportadores de petróleo salidos de la antigua Unión Soviética. Ya ha empezado a hablar con el Fondo Monetario Internacional sobre un ayuda de urgencia mientras fulmina las reservas acumuladas durante los años en que el petróleo se vendía a 100 dólares/barril o más. Ya ha dado cuenta de más del 60% de sus reservas y está negociando una línea de crédito de más de 4.000 millones de dólares.

Pero Azerbaiyán no es el único país que va a tener problemas. Venezuela, un caso perdido para la economía durante años a pesar de su riqueza en recursos naturales, está peor de lo normal. Su presidente ya ha declarado el estado de emergencia económica, aunque a sus sufridos ciudadanos no les sonará distinto de la vida normal. Ecuador no está mucho mejor.

Y también Nigeria. Ya ha pedido 3.500 millones de dólares en préstamos al Banco Mundial y el Banco Africano para el Desarrollo, para superar la falta de efectivo causada por el declive del precio de sus exportaciones de petróleo. ¿Y qué hay de las dos grandes economías del petróleo, Arabia Saudí y Rusia? Las finanzas saudíes nunca han sido famosas por su transparencia y el país tiene unos de los costes de producción más baratos del mundo pero también enormes gastos y prácticamente ninguna otra fuente de ingresos.

Aun con los datos oficiales en mano, el país ha presentado un déficit presupuestario de 100.000 millones de dólares el año pasado y mientras siga cayendo el precio del petróleo y pese a los recortes, este año no parece que vaya a ser mejor. Supone el 15% del PIB y hace parecer a Grecia decididamente austera. Los saudíes tienen muchos activos en los que apoyarse pero cuando se gasta un 15% más de lo que se ingresa al año, se puede acabar con mucho dinero muy rápido.

El déficit presupuestario ruso no es tan alto. Las previsiones del ministerio de economía lo sitúan en 20.000 millones de dólares este año, cerca del 3% del PIB. Claro que eso se basa en el petróleo a 40 dólares/barril, que parece un lejano recuerdo. La economía se ha hundido en una recesión (las últimas cifras indican una contracción anual del 3,7%), el rublo cae en picado y el país agota sus reservas.

Con tanta injerencia militar, Vladimir Putin ha fracasado estrepitosamente en diversificar o modernizar la economía, y ha dejado el país a la merced de los mercados de energía (curiosamente, ya no se oye hablar de que Putin vaya a tomar de rehén a Europa occidental con el control del suministro de gas y petróleo). De ahí no puede salir nada bueno.

Aún está por ver qué países se arruinan y cuánto tiempo tardan en hacerlo, pero lo que hemos aprendido del derrumbe de 2008 y de la crisis del euro de 2011 es que las crisis de deuda soberana enseguida se metamorfosean en crisis bancarias. Cuando Grecia, Portugal e Irlanda se hundieron, las pérdidas se esparcieron por el sistema bancario. Volverá a ocurrir si los exportadores de petróleo se arruinan.

Los préstamos a petroleras nacionales y proyectos de construcción con respaldo del estado podrían agriarse muy pronto. Un motivo por el que los bancos se han llevado un mazazo en los últimos días, con la caída del 30% del índice principal de los bancos europeos, es la concienciación gradual de que el sector bancario podría acabar enfrentándose a grandes pérdidas por el declive de los precios del petróleo.

Solo esta semana Deutsche Bank ha tenido que difundir una declaración para tranquilizar a los inversores de que es "sólido como una roca". Curiosamente, los comunicados de ese tipo no tranquilizan sino todo lo contrario.

Los recursos mundiales y en especial los del FMI y el Banco Mundial ya se han estirado durante la última crisis de deuda soberana. Irlanda podría dejar de medicarse pero Grecia y Portugal siguen en cuidados intensivos. Grecia no parece que pueda sostenerse de pie por mucho tiempo. Otra ronda de rescates añadirá una suma importante a la cuenta.

Pero de algún sitio tendrá que salir el dinero. La clave será que a cambio se exijan reformas. Ningún país en 2016 debería depender de las exportaciones de petróleo exclusivamente; el que lo haga y se hunda por ello deberá buscar nuevas fuentes de crecimiento. Si no puede, al contrario que la eurozona periférica, ¿no será mejor dejar que se hunda?

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La crisis que vino para quedarse

Dom, 14/02/2016 - 16:55
Emir Sader, La Jornada

La crisis actual de la economía internacional, iniciada en 2008 en el centro del sistema capitalista, no tiene plazo para terminar. Genera desconcierto, agotamiento de argumentos y fórmulas, tasas de interés negativas y tasas de interés estratosféricas –nadie sabe ya cómo reaccionar, nada se resuelve. Es ya como si la crisis recesiva estuviera naturalizada.

Porque en verdad no se trata de una crisis coyuntural, aunque prolongada, en la que el mismo mercado, depurándose de los más frágiles, recomponga la economía para volver a un ciclo expansivo. Se trata de un ciclo recesivo largo, al que el capitalismo internacional ingresó cuando se agotó el ciclo expansivo largo de la segunda posguerra, alrededor de las décadas de 1970/1980, en el cual sigue.

Además de los ciclos cortos, caracterizados por Marx como típicos del proceso de acumulación de capital, el economista ruso Nicolás Kondratieff agrupó esos ciclos en conjuntos, algunos con tendencia expansiva, otros con recesiva, llamándolos de ciclos largos.

El ciclo largo de la segunda posguerra, hasta alrededor de los años 1970/1980 del siglo pasado, fue un ciclo largo expansivo, la edad de oro del capitalismo, según Eric Hobsbawm. Crecían virtuosamente todos los principales sectores de la economía mundial: EU, Alemania, Japón, América Latina (Argentina, México y Brasil, principalmente), el campo socialista. Fue un ciclo largo en el cual el sector hegemónico en la economía fue el de las grandes corporaciones industriales monopolistas internacionales, del que la industria automotriz fue el modelo más característico.

Cuando ese ciclo se agotó vino el debate sobre sus causas y cómo superarlas. Triunfó el diagnóstico neoliberal, con su propuesta de desregulación y libre comercio, menos Estado y más mercado, menos derechos y más mercantilización. Como resultado se desplazó el eje del proceso de acumulación hacia el capital financiero bajo su forma especulativa. Porque el capital busca realizarse donde tiene más ganancias, en plazos más cortos y con menor tributación.

El rol hegemónico del capital financiero explica que se trate de un ciclo largo recesivo porque la especulación no genera bienes ni empleos, sino vive de la compra y venta de papeles y del endeudamiento de gobiernos, empresas y personas.

La crisis recesiva pronunciada, iniciada en 2008, es apenas la expresión de esos factores. Desde que se inició el ciclo largo recesivo, cuando las economías centrales del capitalismo crecen, es a niveles incomparablemente más bajos que los del ciclo anterior. Las economías que están fuera de ese tono son las de China, India y países posneoliberales de América Latina, que aún así han pasado a sufrir los efectos de la recesión internacional generalizada.

Es una recesión estructural, característica de este ciclo histórico y del cual no hay plazos de salida. Al contrario de los otros ciclos largos, que agrupados tendían a durar más o menos 25 años. Este ya dura bastante más que eso, pero no se avizoran elementos de su superación. Una vez establecida la desregulación y la libre circulación de capitales, no hay forma de retornar a modalidades de regulación. Es como si el conjunto del sistema fuera arrastrado por la lógica de la especulación financiera, sin formas de contenerla.

En 2008, cuando irrumpió la profunda y prolongada recesión actual, Obama afirmó que habría que salvar a los bancos o el techo caería sobre la cabeza de todos. Los bancos fueron rescatados, están más fuertes que nunca, y son los países los que han quebrado –Grecia, Irlanda, Portugal, España e Italia.

Hay, por tanto, que convivir con ese ciclo recesivo largo, buscando, mediante mecanismos como los Brics y su banco de desarrollo, formas de resistir a las fuertes tendencias recesivas producidas y reproducidas en el centro del sistema. Al tiempo en que en Europa comienzan a surgir fuerzas que se opongan a las políticas de austeridad, forma que asume el ciclo recesivo largo en ese continente. De la alianza entre los Brics –incluyendo a los gobiernos progresistas de América Latina– y fuerzas nuevas de Europa puede surgir un horizonte político de superación del ciclo recesivo largo actual del capitalismo.

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Lo que la Comisión Europea ocultó, dañando enormemente a la población

Sáb, 13/02/2016 - 07:00
Vicenç Navarro, Público.es

El lector habrá leído que el gobierno federal de EEUU descubrió recientemente que la compañía Volkswagen había puesto en sus coches un instrumento que tenía como objetivo ocultar el grado de contaminación que generaban sus motores, que utilizaban diesel como combustible en lugar de gasolina. Tal instrumento se activaba en el mismo momento en el que se iniciaba la prueba en los lugares donde se analizaba el efecto contaminante del coche, estando éste parado y no en movimiento. El gobierno federal de EEUU descubrió que con la activación de dicho instrumento, la contaminación detectada era mucho menor (concretamente cuatro veces menor) que cuando no se activaba el instrumento y/o cuando tal medición se hacía en condiciones normales, en plena circulación en carretera. Las mediciones que se estaban haciendo no solo en EEUU, sino en la mayoría de países a los dos lados del Atlántico Norte (incluyendo España), no reflejaban el grado real de contaminación de los coches, contaminación muy perjudicial para la salud de la población, mucho más perjudicial, por cierto, en el caso de que se utilizara lo que la industria automovilística definió como “nuevo diesel”, que en el caso de que se utilizara el diesel anterior, al que este nuevo sustituyó. La industria, consciente de lo dañino que era el diesel, se sacó de la manga el llamado “nuevo diesel”, que promocionó y vendió como menos contaminante. En realidad, los estudios científicos han mostrado que es mucho peor. El nuevo diesel emite más óxidos de nitrógeno (Nitrogen Oxides) de los previstos, los cuales, a través de partículas minúsculas, entran en el aparato respiratorio y en el cardiovascular, y cuya acumulación produce la muerte. En realidad, se ha calculado que este producto mata a más gente de lo que lo hacen los accidentes de carretera (ver mis artículos Lo que usted, lector, no ha leído sobre Volkswagen, y Las instituciones profundamente antidemocráticas de la supuestamente democrática Unión Europea).

Pues bien, se acaba de conocer y publicar en el New York Times (Danny Hakim, Beyond Volkswagen, Europe’s Diesels Flunked a Pollution Test) que la Comisión Europea ya sabía todo lo que el gobierno federal de EEUU ha descubierto sobre la contaminación que causan los coches que utilizan el nuevo diesel, mucho antes de que se conociera en aquel país. Así, tal comisión conocía desde hacía tiempo que el impacto contaminante que se estaba midiendo de los coches Volkswagen era mucho menor que la contaminación real. Y nunca habían dicho nada. Según el artículo del New York Times, el Joint Research Center, una rama científica de la Comisión Europea, ha reconocido que ha estado realizando varios tipos de medición de los contaminantes producidos por los automóviles, y era consciente de que los niveles de contaminación reflejados en los test que se estaban haciendo en los lugares normales de medición eran muy inferiores a los que el coche produce en situación de movilidad, por ejemplo circulando por la carretera. De ahí que podía deducirse que algo estaba ocurriendo en la producción de óxidos de nitrógeno en los lugares donde se hacían regularmente los test de contaminación, los cuales disminuían los valores de esta, dando unas cifras muy menores a las que se daban en plena circulación.

En realidad, según el mismo rotativo, en el famoso modelo Golf de Volkswagen se vio que cuando se medía el grado de contaminación de este coche en la carretera versus en el lugar normal donde se hacían los test, dicho grado de contaminación era tres veces superior en la carretera que en aquel lugar de medición habitual. Es más, la Comisión Europea conocía que ello pasaba no solo con el Volkswagen Golf, sino también con el Renault Clío (cuyo nivel de emisiones en la carretera era nada menos que siete veces la cantidad que se había establecido como tolerable). Un tanto igual ocurría con el Fiat Bravo, con el Fiat Punto y con el BMW 120d (los cuales utilizan el nuevo diesel), cuyos niveles de contaminación eran de dos a cuatro veces superiores al nivel permitido por la normativa. Todos ellos eran mucho más contaminantes en la carretera que en el lugar donde se hacían las mediciones. Y, de nuevo, tal como muestra el New York Times, la Comisión Europea era plenamente consciente de ello.

La respuesta de la industria automovilística En septiembre del pasado año, tras descubrirse la subestimación de la contaminación de los coches Volkswagen, esta empresa admitió e informó que había instalado los famosos instrumentos que facilitaban la ocultación de los niveles de contaminación en medio millón de coches, cifra expandida días más tarde a once millones, la mayoría de ellos en la Unión Europea. El New York Times presenta el calendario de hechos en este proceso de ocultación y mentiras, realizadas por Volkswagen con la complicidad de la Comisión Europea. El 18 de septiembre, el gobierno federal de EEUU (la famosa EPA) exige a Volkswagen que retire el medio millón de coches en los que la compañía había reconocido haber instalado tal equipamiento. El 22 de septiembre, como resultado de la presión popular, la empresa admite que ha puesto tal instrumento en un número muy superior de coches –11 millones– al inicialmente declarado. Tres días más tarde, Volkswagen escoge al que era Presidente de su sección Porsche, el Sr. Matthias Müller, para sustituir al entonces Presidente de la central de Volkswagen, el Sr. Martin Winterkorn, que dimitió. Días más tarde, Volkswagen admitió que era consciente de la existencia del engaño –la utilización de aquellos instrumentos en los coches- desde hacía al menos una década. En enero de este año, el gobierno federal de EEUU ha llevado a Volkswagen a los tribunales. Los ciudadanos americanos que compraron aquellos coches van a recibir algún tipo de compensación que no estará disponible, sin embargo, para los propietarios de los coches comprados en la Unión Europea, cuyo gobierno, la Comisión Europea, sabía lo que el gobierno federal de EEUU ha descubierto, y, en cambio, se lo calló. Es más, sabía mucho más de lo que sabía el gobierno federal, y entre ello estaba el conocimiento de que tal desfase entre las mediciones en los lugares conocidos que hacen la revisión y las mediciones que se realizaron en la carretera aparecía también en muchos otros coches, incluyendo Nissan y Fiat Chrysler.

La Comisión Europea sabía todo esto, y no abrió el pico ni una sola vez. El gobierno europeo, en lugar de defender a la población europea, defendió a la industria automovilística radicada en este continente. El maridaje entre el regulador y el regulado en Europa ha alcanzado niveles nunca antes vistos. Sería de desear que la prensa crítica (en la que no incluyo a la española, conocida por su docilidad frente al poder económico y financiero) analizara las conexiones entre la Comisión Europea y los lobbies de tal industria, que están detrás de esta situación auténticamente escandalosa. Ningún mayor medio de información español ha informado sobre estos hechos.

Pero, lo que es incluso peor, es que la Comisión Europea ha intentado justificar su silencio argumentando que la mayoría de los casos citados no estaban quebrantando ninguna ley, pues los límites tolerados de contaminación son mucho más laxos en Europa que en EEUU. ¡Y el Parlamento Europeo acaba de confirmar estos niveles! Los grupos conservadores y liberales de tal Parlamento (a los cuales pertenecen el PP, Ciudadanos y Convergència) los han aprobado. Y, como he dicho en el párrafo anterior, los mayores medios de información españoles tampoco han dicho nada sobre este hecho. Como era previsible, han mantenido un silencio ensordecedor. Así estamos en España. En este país, la persona que no está indignada es porque no sabe lo que está ocurriendo. Así de claro.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Bernie Sanders y la oportunidad para el cambio político en EEUU

Ven, 12/02/2016 - 16:01
Dan La Botz, Viento Sur

En EEUU Estamos asistiendo a un movimiento importante y muy significativo.

Por primera vez desde los años 1930, asistimos a debates sobre el socialismo y el fascismo en los medios de comunicación de masas. Bernie Sanders se define, de forma franca, como un socialista democrático, al mismo tiempo que la candidatura de Donald Trump alimenta el debate sobre el fascismo.

Por primera vez desde los años 1980, es decir, de la campaña de Jesse Jackson, tenemos un candidato progresista en las filas del Partido Demócrata y empezamos a oír una nueva (o quizás deberíamos decir muy vieja) retórica que habla de la "clase de los multimillonarios" y de la necesidad de una "revolución política".

También está presente el debate sobre la inmigración mejicana y musulmana, a quienes Trump acusa de amenazar a la sociedad americana. Trump propone construir un enorme muro entre México y EEUU, así como la expulsión de la población musulmana.

Por último, asistimos a un intenso y rico debate entre Sanders y el movimiento Black Lives Matter (“Las vidas de los negros importan”).

Podemos decir que en EEUU asistimos a un nuevo discurso político, si bien creo que, en realidad, estamos asistiendo a una nueva política. Los discursos actuales representan una polarización política diferente y más profunda de la que hemos visto en el pasado. Y la nueva retórica, este vocabulario nuevo, simboliza profundas tensiones en el seno de la sociedad americana.

Crisis económica y crisis demográfica De 1938 a 1968 EEUU gozó de estabilidad económica, crecimiento e incremento de beneficios y salarios. Fueron "los 30 gloriosos". Desde 1968 EEUU ha sufrido un serie de altibajos económicos, en 1975 y 1981, en 1990-91, en 2001 y, el más importante para entender la situación actual, la crisis de 2008. Durante las crisis de 1975 y 1981, muchas compañías cerraron las viejas fábricas que ya no podían competir con las de Japón y Alemania. La clase trabajadora perdió decenas de miles de puestos de trabajo industriales y sindicalizados.

La crisis de 2008 resultó aún más devastadora. En 2008 el fraudulento mercado de las hipotecas llevó al colapso o casi a grandes instituciones financieras: AIG, Bear Stearns, Citigroup, Fannie Mae and Freddie Mac, IndyMac, Lehman Brothers, Merrill Lynch, Wachovia y Washington Mutual. La economía se estancó; 8 millones de personas perdieron su empleo y 3 millones perdieron sus hogares. El desempleo, según cifras oficiales, creció hasta cerca del 10%, pero en la realidad alcanzó probablemente el 16%; siendo un 30% para la población negra y el 50 % para la juventud negra.

Mucha gente perdió sus casas al no poder pagar su hipoteca. Y no se dieron más créditos. Durante un año la economía estuvo casi paralizada.

Esta crisis también representó un paso decisivo en el cambio de la estructura y de la dinámica del empleo. Creció la subcontratación, la externalización y el empleo temporal o a tiempo parcial, sin días festivos, sin bajas por enfermedad, primas… Hoy en día hablamos de precarización, es decir de gente que no tiene un empleo estable y con condiciones dignas como en el pasado. La situación económica tuvo graves repercusiones para el conjunto de la clase trabajadora: afectó a su empleo, a su jornada laboral y a sus salarios y primas. Ahora bien, el impacto fue mas devastador entre la gente negra, a la que le fueron arrebatados casi todos sus bienes y propiedades.

La crisis de 2008 afectó a los negocios de tamaño medio y pequeño que, por falta de crédito y clientes, perdieron mucho dinero. La pequeña burguesía, a la que pertenecían esos negocios, reaccionó contra los gobiernos de los republicanos y de los demócratas. A partir de ahí, y con el apoyo económico de sectores de la gran burguesía, como los hermanos Koch, y tomando como punto de partida el descontento de la clase media, se creó el nuevo movimiento político de la derecha dentro del partido republicano: el Tea Party. Éste tuvo éxito en las elecciones al Congreso y formó un grupo parlamentario con capacidad para paralizarlo e impedir la aprobación de leyes. Ese fue el primero paso hacia la creación de la nueva derecha del Partido Republicano dominada por Donald Trump y Ted Cruz.

Pero esa crisis también alumbró nuevos movimiento sociales: Occupy Wall Street en 2010 y Black Lives Matter en 2014. Estos movimientos, aunque distintos y diferenciados, representan reacciones en contra de la desigualdad económica, de la desigualdad racial, contra el papel de los bancos y empresas en la política, contra la política gubernamental y las políticas de austeridad, y contra la represión y el racismo que les acompañan. Aunque los activistas de Occupy Wall Street rechazaron los partidos políticos y programas de demandas, sin embargo su movimiento dio a luz la nueva política que vemos hoy. El movimiento Occupy Wall Street fue la cuna de la campaña de Bernie Sanders. Éste ha abanderado las reivindicaciones y los eslóganes de Occupy y les ha dado la forma política y programática que carecían. Por eso, cientos de miles de jóvenes en todo el país se han sumado a la campaña de Sanders. La gente joven, que no puede encontrar trabajos fijos con sueldos dignos, apoya a Bernie Sanders.

Además, aunque la mayoría de los líderes sindicales apoyan a Hillary Clinton, tres sindicatos: Trabajadores de la Comunicación de América (CWA), Enfermeras Unidas Nacionales (NUN) y el Sindicato de Trabajadores del Correo (APWU) junto a 10 000 sindicalistas, descontentos con sus líderes que apoyan mayoritariamente a Hillary Cinton, se han identificado con Labor por Bernie.

La otra crisis que, en este momento político afecta de forma fundamental a EEUU es la crisis demográfica. La población blanca, especialmente los hombres de más de 40 años, se siente amenazada por el crecimiento numérico de la población negra, latina y asiática. Siente una perdida de status. Es esta población blanca de la clase media y de la clase trabajadora la que se ha convertido en la base social del Partido Republicano y de la campaña de Trump y del resto de los candidatos de la derecha.

Es importante entender que EEUU se fundó como país con gente proveniente de Europa del noroeste, gente blanca, protestante, con una concepción de su supremacía racial sobre todos lo demás y con la idea de que la forma de gobierno representativo y el sistema capitalista debían expandirse a todo el mundo. Pero desde los años 50 la puesta en cuestión del racismo blanco ha cambiado profundamente la situación.

Entre 1956 y 1965, el movimiento negro a favor de los derechos civiles en el Sur de EEUU fue exitoso y puso el fin al sistema ilegal y extralegal de Jim Crow; es decir, a la segregación racial y la privación de derechos civiles y políticos a la población negra así como a la violencia de lynching (ejecuciones extra-judiciales). El movimiento obtuvo dos leyes importantes: la Ley de Derechos Civiles de 1964 y la Ley del derecho al voto de 1965 que cambiaron el panorama social y político del Sur.

Al movimiento a favor los derechos civiles le siguió el movimiento Black Power (Poder Negro). El movimiento Black Power, que reivindicaba poder político tanto en el Sur como en el Norte, así como el acceso al trabajo, la vivienda y a la educación sufrió un terrible represión (asesinato de Malcom X y de los líderes de los Panteras Negras…).

En los años 60 y 70 hubo tumultos y rebeliones urbanas en las comunidades negras de las grandes ciudades norteamericanas que se tradujeron en enormes incendios que destruyeron bloques de viviendas enteros, barrios y amplias áreas urbanas, con cientos de personas muertas y heridas en los conflictos.

Como resultado de estas luchas y rebeliones se produjeron dos reacciones por parte de la población blanca: huida de las ciudades, trasladándose a los suburbios y reacción contra las reivindicaciones de la población negra. Otra cosa que hay que recordar es que, en esa época, se aprobó una tercera ley: la Ley de Inmigración de 1965. Esta ley cambió completamente la política migratoria de EEUU que desde los años 20, por razones raciales y religiosas, había excluido no solo a africanos, asiáticos y latinos sino, también, a la gente procedente de Europa del sur y del este: griegos, italianos, polacos y rusos. Fueron excluidos no solo por no ser anglosajones y blancos, sino también por ser católicos, ortodoxos, judíos o musulmanes. La Ley de Inmigración de 1965 abrió la puerta a todo el mundo (a través de un método de cuotas nacionales) y dio como resultado en una amplia inmigración europea, africana, asiática y latina.

Pero en los años 80, como resultado de las políticas económicas, políticas y militares en Latinoamérica, se desarrolló una enorme inmigración no-documentada de mexicanos, centroamericanos y sudamericanos que se prolongó hasta 2008.

El resultado de todo eso ha sido un tremendo cambio en el equilibrio de la población, aumentando la población no-blanca y disminuyendo la población blanca.

La población masculina blanca actual, o su predecesora, que perdió sus trabajos industriales y sindicalizados en la gran desindustrialización, se encuentra ahora compitiendo por un puesto de trabajo con negros, latinos, asiáticos, inmigrantes y mujeres en el creciente sector de servicios.

Toda ello ha alimentado el resentimiento entre los hombres de clase media y clase trabajadora, resentimiento que les ha hecho bascular hacia la derecha del Partido Republicano, hacia Trump y el resto.

Por el contrario, la gente joven, mucha de la cual no comparte las ideas racistas de sus padres, va hacia Sanders.

La campaña Sanders y el desafío para la izquierda independiente Desde la crisis de 2008 el ala progresista del Partido Demócrata ha crecido, como lo muestra la elección de candidatas y candidatos como Elizabeth Warren, Senadora de Massachusetts desde 2012, y de Bill de Blasio, alcalde de Nueva York desde 2015. En el Partido Demócrata mucha gente había puesto su esperanza en la candidatura de Warren, muy popular entre los progresistas, para las primarias, pero ella decidió no competir.

También es notable y significativa la elección del socialista Kshama Sawant al consejo municipal de la cuidad de Seattle en 2013 y su reelección en 2015. Encuestas recientes indican que muchos jóvenes piensan que el socialismo puede ser un sistema mejor que el capitalismo.

Esas elecciones son muestra de que una parte importante del Partido Demócrata rechaza la política neoliberal, la austeridad y las estrategias represivas que le acompañan. La victoria de Sawant también mostraba que una parte del pueblo puede pensar en candidatos y partidos independientes y a la izquierda del Partido Demócrata.

Es este conjunto de situaciones las que crearon las condiciones para un candidato como Sanders en 2016. ¿Quién es Bernie Sanders?

Antes de hablar de Sanders, vamos a hablar sobre su contrincante: Hillary Clinton. Es importante señalar que si fuera elegida, Hillary Clinton seria la primera presidenta, la primera mujer a ocupar la silla presidencial. Así pues, ella tiene una base de apoyo entre mujeres de más de 30 años, especialmente mujeres profesionales y de clase media y alta. Además, los Clinton, Bill e Hillary, también tienen una vieja relación con líderes políticos, religiosos y comunitarios de la comunidad negra; eso a pesar de sus políticas tan destructivas para la comunidad negra, como la reforma del sistema de “bienestar social” que echó a decenas de miles de mujeres y niños a la calle.

Pero mucha gente rechaza a Hillary no solo por sus políticas del pasado, como las reformas bancarias que permitieron el crecimiento del sector financiero a base de prácticas dudosas y fraudulentas, sino también por su prepotencia. A muchos no les gusta la política dinástica pero además, tampoco confían en Hillary como persona. Por tanto, la desconfianza popular en Hillary forma parte del contexto que ha dado la oportunidad y el éxito actual a Sanders en su campaña.

Nacido y crecido en Brooklyn, hijo de judíos inmigrantes de Europa del este, participó en el movimiento a favor de los derechos civiles de los negros en los años 60 como joven estudiante. Después se mudó al pequeño estado de Vermont donde llegó a ser alcalde de Burlington y más tarde representante y senador en el Congreso de EEUU. Siempre como independiente; es decir, nunca fue miembro del Partido Demócrata, si bien trabajaba en su grupo parlamentario en el Congreso. Solo entró en el Partido Demócrata para participar en estas primarias, aunque ha anunciado que apoyará a quien las gane. Es muy probable que, si no gana él, lo haría Hillary Clinton.

En el Congreso, Sanders siempre promovió leyes progresistas en política interior, aunque generalmente apoyó la tradicional política exterior. En estas elecciones habla de poner en pie un programa de obras públicas para la reconstrucción de la infraestructura del país; de aumentar los salarios a $15 la hora; de educación superior, educación universitaria, gratis. Y de cambiar profundamente el sistema judicial y la cultura y la practica de la policía.

Lamentablemente ha apoyado al Estado de Israel, pero también cuenta a su favor que votó contra la guerra en Iraq. En la campaña, su enfoque está centrado en la política interior; y respecto a la política exterior dice que está contra la política intervencionista estadounidense en otros países. En la lucha contra el Estado Islamico y otras organizaciones terroristas prefiere organizar amplias coaliciones y que el papel central lo tomen los aliados árabes y musulmanes.

Por tanto, Sanders no es el candidato ideal. Fundamentalmente hay dos problemas: su política exterior y su nuevo compromiso con el Partido Demócrata que incluye su promesa de apoyar a quien gane en las primarias del partido.

Pero, para mí, lo fundamental de la campaña de Sanders ha sido el impacto de su programa progresista en el pueblo americano, especialmente en la juventud, entre los sindicalistas progresistas y, en general, en la clase trabajadora. Sanders habla en términos de una lucha entre la clase de los multimillonarios y el pueblo trabajador. Además, la campaña de Sanders ha legitimado y ha hecho aceptable el término socialista, promoviendo el debate sobre el socialismo en el conjunto de la sociedad.

Mucha gente de la izquierda socialista, que tienen amplia representación, no participan en la campaña de Sanders argumentando que es Demócrata y no independiente y que ha prometido apoyar a quien gane en las primarias, que probablemente será Clinton; por lo tanto, consideran que no merece el apoyo de los socialistas, especialmente debido a su política exterior. Es cierto lo que dicen, pero creo que es imprescindible encontrar una forma tanto para acercarse a la juventud y a los y a las sindicalistas que apoyan a Sanders como, también, de trabajar con esos sectores, al menos, hasta las elecciones generales. Aunque continúo con el carnet del Partido Verde, he trabajado en la campaña de Sanders en mi comunidad y he participado en sus mítines y marchas junto con compañeros de Socialistas Democráticas de América. Si Sanders apoya a Hillary Clinton, yo y muchos otros hemos dejado claro que no vamos a seguirlo, pero por el momento yo me asumo a su campaña.

Alternativa Socialista, el grupo de Kshama Sawant, está trabajando en la campaña de Sanders y promete continuar hasta las elecciones generales. Anima a quienes le secundan a implicarse en la campaña de la Doctora Jill Stein, candidata del Partido Verde, si Sanders pierde. Creo que es poco probable que la mayoría de los seguidores de Sanders, vayan a votar por ella.

Es importante luchar para ganar estos jóvenes y sindicalistas a una política clasista e independiente, pero creo que es una lucha principalmente ideológica y a largo plazo. Lo más seguro es que los jóvenes y sindicalistas que están apoyando a Sanders van a aprender de su experiencia y van a sacar sus propias conclusiones. Ellos van a formar la base de futuros movimientos sociales y políticos independientes y nosotros queremos estar con ellos cuando saquen sus conclusiones y desarrollen sus propias políticas.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Desaceleración económica aumenta la presión sobre el sistema financiero

Ven, 12/02/2016 - 12:59

Los temores de una desaceleración económica mundial, agravada tras el colapso de los precios del petróleo y las materias primas, se están extendiendo a todo el sector financiero. Las pérdidas continúan día a día y este jueves Deutsche Bank perdió otro 6 por ciento de su valor. Pero el principal banco privado de Europa no está solo en su caída: Societe Generale cedió -12,5 por ciento; UniCredit -7%, Credit Suisse -8,4%; Commerzbank -5,5 por ciento. Al otro lado del océano JP Morgan y Goldman Sachs perdieron 4 por ciento. Los principales bancos de Europa y Estados Unidos consolidan una tendencia negativa muy significativa. El Índice Stoxx Europe 600 Banks ha caído 30 por ciento en lo que va del año. El mercado de valores de Estados Unidos también está bajo fuere presión y dominado por el estado de ánimo pesimista. A Janet Yellen no le quedará otro alternativa que revertir la engañosa alza de los tipos de interés de diciembre y aplicar tipos de interés negativos para "estimular el gasto". Leer más>>Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Tiempos de estancamiento

Xov, 11/02/2016 - 19:35

Orlando Delgado Selley, La Jornada

El desempeño de la economía global está generado un debate sobre sus características de mediano plazo. Desde diversas perspectivas se analiza lo que ha ocurrido en los años recientes y, de manera cada vez más generalizada, se acepta que los próximos años veremos ritmos de crecimiento francamente menores de los que los millones de desempleados requerirían para recuperar sus puestos de trabajo. En este contexto, la ONU acaba de publicar un importante estudio sobre la situación actual y las perspectivas de la economía global, que sostiene que siete años después del inicio de la crisis financiera el mundo enfrenta dificultades fuertes para estimular la inversión y revitalizar el crecimiento. Se informa que el producto mundial bruto en 2015 terminó reduciendo su crecimiento esperado de 2.8 por ciento a un modesto 2.4, ya que sufrió un debilitamiento de la demanda global, reducciones de precios de los bienes exportables y una creciente volatilidad financiera en las economías más grandes. Lo que se espera en los años siguientes es que las economías emergentes pierdan fuerza y que las avanzadas ganen importancia, lo que dadas las anémicas tasas de crecimiento de estas últimas no es una buena noticia.

El debate se alimenta de lo que ha pasado en la economía global, así como en las economías emergentes y en transición y en las desarrolladas. En esta revisión de 2007 a la fecha, importa destacar que la economía global en 2010 logró recuperar el ritmo de crecimiento que tenía en 2007, pero desde entonces fue reduciéndolo a niveles menores a 2.5 por ciento. Este desempeño es explicado esencialmente porque en las economías avanzadas ha declinado más de 54 por ciento su tasa de crecimiento promedio, respecto a la que tenían antes de la crisis. A esto Christine Lagarde recientemente le llamó una nueva mediocridad de estas economías y Lawrence Summers la ha identificado como una posible era de estancamiento secular.

El dinamismo de la economía global durante estos años se explica fundamentalmente por el desempeño de las economías en desarrollo, que han significado en promedio el 70 por ciento de ese crecimiento. China ha sido la que mayormente ha impulsado a la economía global, por ser el país con un comercio mayor en el mundo que ha mantenido una enorme demanda de commodities y ha impulsado las exportaciones del resto del mundo. Un papel destacado han tenido, además, India, Brasil, Rusia y otras economías emergentes. Sin embargo el crecimiento observado en 2015 en estas economías es el menor desde el inicio de la crisis en 2007, lo que se explica por la caída de los precios de sus exportaciones, las salidas de capitales que han experimentado y la creciente volatilidad financiera.

En este desempeño mucho han tenido que ver los diseños de política para enfrentar la crisis y asegurar la recuperación del crecimiento y del empleo. Parece claro que las dos políticas dominantes en los países desarrollados, una ortodoxa y otra heterodoxa: la restricción fiscal y el relajamiento cuantitativo, no han servido para estimular el consumo privado, la inversión y, en consecuencia, el crecimiento. La primera era sabido que no era posible que resultara una herramienta capaz de estimular el dinamismo económico, pese a que se presentaron investigaciones que supuestamente probaban que la austeridad fiscal era capaz de provocar una expansión económica. La segunda, que inundó de liquidez a las empresas financieras no impulsó la economía porque esos recursos regresaron a los bancos centrales en la forma de exceso de reservas.

Para México es evidente que se presenta un panorama que da cuenta de que la economía global, es decir, tanto las economías avanzadas como las en desarrollo, difícilmente impulsarán nuestra economía. La posibilidad de que lográsemos revertir este entorno externo desfavorable supone una política que estimulara decididamente el mercado interno, para que se constituyera en el dínamo que requiere la economía, lo que no resulta siquiera planteable para el gobierno federal. Así que, como dice Roubini (Project syndicate, 9/2/2016), bienvenidos a la nueva anormalidad del crecimiento que estará con nosotros un buen tiempo.

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