Jaque al neoliberalismo

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Una mirada no convencional al modelo económico, la globalización y las fallas del mercadoMarco Antonio Morenonoreply@blogger.comBlogger6575125
Actualizado: fai 10 horas 20 min

La crisis de los partidos socialdemócratas europeos

Xov, 29/09/2016 - 08:30

Vicenç Navarro, Público

En la gran mayoría de los países europeos, los partidos socialdemócratas han ido perdiendo no solo apoyo electoral, sino también militancia. El caso más conocido ha sido el experimentado por el Partido Socialdemócrata de Alemania (el SPD), que pasó de ser de los que contaba con más militantes en los años sesenta y setenta, a ser un partido claramente en vías de ser minoritario. Las famosas reformas llevadas a cabo por el Canciller Shcröder (la Agenda 2010) causaron un gran bajón en el apoyo electoral y número de la militancia. En realidad, en todos los países europeos, incluyendo en España, el voto y la militancia de estos partidos han ido descendiendo.

El Partido Laborista del Reino Unido, sin embargo, se presentaba como una excepción. La adaptación del laborismo al liberalismo, abandonando principios básicos de la socialdemocracia, había sido la supuesta causa de que fuera –así se decía- el único partido de esta familia política que había permanecido en el poder durante mucho tiempo (1997-2010). De ahí que la Tercera Vía, iniciada por el Tony Blair, el cual se inspiró en el cambio en EEUU dentro del Partido Demócrata, ocurrido durante la Administración del Presidente Clinton, como mostré en un artículo anterior (“La crisis de la socialdemocracia en Europa”, 18.06.10), se presentara como el ejemplo a seguir. Sus políticas incluían los elementos esenciales del liberalismo (heredados de Margareth Thatcher, que definió a Blair como uno de sus mejores alumnos), yendo incluso más allá que la administración del Partido Conservador, como en el caso del otorgamiento de plena independencia al Banco de Inglaterra, desregulando el capital financiero y convirtiendo la City en el mayor centro de capital especulativo en el mundo. El tamaño de tal sector como porcentaje del PIB se disparó, llegando a alcanzar un 20%, y ello acompañado de un gran descenso del sector industrial y una gran desregulación del mercado de trabajo, con un considerable descenso de los salarios.

La Tercera Vía fue un fracaso electoral Estas políticas fueron muy impopulares, lo que explica el gran descenso electoral del Partido Laborista. Pasó de conseguir el 33% del electorado en 1997, a un 25% en 2001 y a un 22% en 2005. Si el sistema electoral británico hubiese sido proporcional, el Partido Laborista hubiera perdido la mayoría que tenía en el Parlamento ya en la segunda convocatoria electoral (desde que ganó la primera vez en 1997). El hecho de que mantuviera su mayoría parlamentaria no se debió a su éxito, acierto o popularidad (inexistente), sino a un sistema electoral escasamente proporcional y a la gran crisis del Partido Conservador. Si no hubiera sido por estos factores, el fracaso de la Tercera Vía hubiera aparecido con toda intensidad. Este deterioro continuó cuando los gobiernos Blair y Brown fueron sucedidos por una nueva dirección del Partido Laborista que, ya en la oposición, no cambió su rumbo.

¿Qué está pasando hoy en el Partido Laborista en el Reino Unido? Esta situación está cambiando como resultado de la inesperada elección de Jeremy Corbyn como dirigente del partido, en contra de la oposición del aparato y del grupo parlamentario del partido, pero con el apoyo de las bases y de la militancia, cuyo número ha aumentado enormemente, convirtiéndose en el partido socialdemócrata más grande de Europa. Y hace solo unos días, el intento del aparato y del grupo parlamentario de deshacerse de él ha fracasado, abriéndose una nueva etapa en el laborismo británico, cuyas propuestas de cambio están movilizando a grandes sectores de la población (sobre todo entre la juventud).

¿Qué pasa en el PSOE en España? Ni que decir tiene que la situación en España es muy diferente a la del Reino Unido. Y Pedro Sánchez no es Jeremy Corbyn. Pero, habiendo dicho esto, el caso es que estamos viendo un conflicto entre el Secretario General del PSOE, Pedro Sánchez, y las bases y militancia de tal partido, por un lado, y el aparato del partido y gran parte de los barones que lo controlan, por el otro. La resolución de este conflicto tendrá un impacto muy notable en el panorama político del país y en la posibilidad de establecer una alternativa al gobierno del PP dirigido por Mariano Rajoy. Era predecible (como he estado indicando en mis artículos recientes) que habría una gran animosidad del aparato del PSOE hacia el establecimiento de una alianza con Unidos Podemos, considerado por tal aparato como el adversario (algunos dirían enemigo) nº 1 del PSOE. La coalición Unidos Podemos representa una amenaza al bipartidismo y a los establishments financieros, económicos y mediáticos que rigen y gobiernan España, y de los cuales tal aparato del PSOE pasó a formar parte.

En realidad, la complicidad y maridaje entre el poder financiero y económico por un lado, y el aparato del PSOE por el otro (maridaje que se da también en la gran mayoría de los partidos socialdemócratas europeos) es la causa de su gran descenso electoral y pérdida de militancia. Este descenso se acentúa incluso más a partir del inicio de la Gran Recesión, cuando la respuesta del gobierno Zapatero a dicha crisis fue semejante a la que dieron también los partidos liberales y conservadores; sus políticas de austeridad y reformas laborales que determinaron un descenso salarial, fueron determinantes para la reculada tan marcada del PSOE. Esta reculada fue incluso mayor en el norte y en la periferia de España (y muy en particular en Catalunya, el País Vasco y Galicia), debido al estancamiento del PSOE en una visión uninacional de esta, hostil al reconocimiento de su plurinacionalidad. De ahí su agresividad hacia Unidos Podemos y sus confluencias, así como hacia los partidos nacionalistas catalanes y vascos, que debido a las intolerancias y rigideces del Estado central se han ido convirtiendo en secesionistas.

La ausencia de autocrítica en el PSOE Lo que encuentro sorprendente es la falta de autocrítica que ha tenido el aparato del PSOE. Es fácil de ver las causas de su descenso electoral, y a pesar de ello, este aparato no ha hecho un análisis público que incluya una crítica de sus políticas económicas y sociales. En realidad, ha censurado y vetado tal análisis, como tuve la oportunidad de experimentar en mi colaboración con la revista Sistema, que en teoría estaba abierta a todas las sensibilidades de izquierdas, pero que cuando intenté publicar un artículo criticando la falta de sensibilidad del PSOE hacia la visión plurinacional de España y otro resaltando la falta de autocrítica del PSOE, me fueron vetados dichos artículos, causando el fin de mi colaboración con esta revista.

Las causas del impasse político en la presente situación La imposibilidad de resolver el impasse político de la vida política española se basa precisamente en la oposición de la estructura del poder que domina el Estado español a romper con el neoliberalismo (caracterizado por recortes en los derechos sociales, laborales y políticos, y por la reformas que han deteriorado el mercado laboral), y a redefinir dicho Estado como un Estado plurinacional. Hay que ser conscientes de que el Estado democrático iniciado con la transición, no representó una ruptura con el Estado anterior, pues continuó reproduciéndose en amplios sectores de este Estado la cultura franquista, que incluye un nacionalismo españolista muy exacerbado en el que, bajo el lema de salvar “la unidad de España”, se defienden los beneficios originados por la perpetuación del maridaje entre el poder financiero y económico, y el poder político.

Es este temor al cambio lo que origina este impasse. Lo dijo claramente el Ministro del Interior, el Sr. Fernández Díaz, cuando se quejó de que lo que ocurre en España es que ellos –sus adversarios- no quieren aceptar que perdieron la Guerra Civil. No podía decirse con mayor claridad. La novedad es que a esta alianza de poderes heredados de la dictadura se le suman ahora sectores del aparato del PSOE. Es un signo esperanzador que las bases y los militantes de tal partido (a los cuales se les quiere negar el derecho a decidir sobre su futuro) se estén rebelando y que deseen una alianza con fuerzas emergentes auténticamente transformadoras que deseen recuperar la España que la actual derrotó. Es urgente e importante que todas las fuerzas progresistas apoyen esta rebelión, pues su derrota, dentro del PSOE, facilitará la continuidad de Rajoy y los ahora sus aliados, el PSOE socioliberal y Ciudadanos.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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Trump regala Jerusalén a Netanyahu por asesoría para el “muro apartheid” con México

Xov, 29/09/2016 - 08:01

Alfredo Jalife-Rahme, La Jornada

Más allá del epílogo presidencial en Estados Unidos (EEUU) –cuando, según el barómetro de la cotización del peso mexicano, Hillary descolgó el primer debate a su contrincante Trump–, llamó la atención que en la víspera el polémico premier israelí, Bibi Netanyahu, se haya reunido con ambos contendientes.

La reunión privada, sin la participación de los multimedia, con la excepción de una radiante foto entre Trump y Netanyahu –almas gemelas en cuanto a racismo/mexicanofobia /arabofobia/islamofobia se refiere–, atrajo más la atención debido al apoyo del empresario Donald por reconocer a Jerusalén como capital indivisa del Estado racista/apartheid/paria de Israel, a cambio de la asesoría de Netanyahu para concluir las dos terceras partes que faltan del muro transfronterizo con México que fue construido en su primera tercera parte por Baby Bush, que fue aprobado por la entonces senadora Hillary ante las narices fariseas de los panistas Fox y Calderón, quienes engañan de no haberse dado cuenta de tamaña afrenta (https://goo.gl/RU0WHW).

El portal Breitbart, portavoz de Trump, publicitó sin tapujos que el candidato presidencial charló con el primer ministro Netanyahu sobre la erección del muro transfronterizo con México, con base en el éxito de Israel en el levantamiento de sus murallas en los territorios ocupados de Gaza y Cisjordania (https://goo.gl/8vOXcm).

El racismo/mexicanofobia/arabofobia/ islamofobia de Netanyahu ha sido congruente desde que profirió hace 23 años, en su misántropa publicación Un lugar entre las naciones: Israel y el mundo (http://goo.gl/uOB3rk), su execrable principio palestino, cuando lo equiparó al peligro (sic) mexicano para los estadounidenses, lo cual reiteró en Dallas (Texas) hace 14 años, cuando expectoró que los palestinos son para los israelíes lo que los mexicanos son para los estadounidenses (https://goo.gl/yvgOLP). No comments!

Ya había indicado que la conclusión del nuevo “muro apartheid” de Trump con México sería erigido por la empresa Magal Security Systems de Israel, que fue la constructora de su equivalente en Gaza. La estatal Israel Aerospace Industries posee 26 por ciento de Magal, constructora de los muros globales del Estado racista/ apartheid/paria de Israel. Asistimos a la israelización de los muros.

En 2016 se agudizó la erección de varios muros globales donde destacan los de Israel con sus vecinos –además de los territorios ocupados palestinos–, el de EEUU con México, y los intraeuropeos, para contener el flujo masivo de inmigrantes (https://goo.gl/oQEMdF). Lo más impactante radica en que Israel se ha convertido en su principal constructor global.

Ya había inquirido en un artículo previo: ¿existe diferencia entre las perturbadoras cosmogonías racistas de Trump y Netanyahu y sus respectivos muros mexicanófobos y arabófobos de los mismos mercaderes israelíes de Magal? La respuesta es evidente: ¡ninguna!

A juicio del periodista israelí Chemi Shalev, la reunión de Netanyahu con Trump benefició al candidato del Partido Republicano después de que el israelí-estadounidense Sheldon Adelson, de 83 años, con una fortuna de 30 mil millones de dólares –magnate de casinos en Las Vegas, implicado en tratativas mafiosas globales (https://goo.gl/KcuVlN) y acusado de lazos con el crimen organizado (https://goo.gl/PUqulo)–, se volcó en favor del multimillonario candidato Donald Trump.

Más allá de la justificación de que el premier israelí también se reunió con la candidata Hillary Clinton, Netanyahu está dispuesto a intervenir, una vez más, en las elecciones presidenciales de EEUU y está listo a ayudar, una vez más, al Partido Republicano, cuando solamente Donald Trump se beneficiará con la visita de Netanyahu, según Shalev, quien arremete contra Netanyahu por ser el hombre que le dio un barniz de respetabilidad a un candidato que muchos estadounidenses ven como un bandido (¡supersic!) y un racista que es incompetente para dirigir a EEUU.

En su cuenta de Facebook, Trump promete transferir la embajada de EEUU a Jerusalén que considera, en forma arbitraria, unilateral y errónea como la “capital eterna del pueblo judío por más de 3 mil años (https://goo.gl/pgo5vg)”.

Saeb Erekat, secretario general de la OLP, fustigó la irreverencia de Trump por las leyes internacionales en referencia al estatus de Jerusalén, que incluye la ocupación e ilegal anexión de la parte oriental ocupada de Jerusalén.

A juicio de Erekat, las declaraciones del asesor de Trump en asuntos israelíes, “el abogado judío-estadunidense David Friedman, muestran el total abandono de la solución de dos estados, la ley internacional y las resoluciones de la ONU (https://goo.gl/2wUrjo)”. En forma perturbadora, el asesor de Trump, Friedman, había proclamado que “Israel puede anexar (¡supersic!) Cisjordania y permanecer judío (https://goo.gl/UWJtSL)”.

No todo fue color rosa para Netanyahu en Nueva York, donde fue increpado por sus vínculos con Rusia debido a su “gran interés en la tecnología de Israel (https://goo.gl/0sTQAq)”. ¡Vaya duplicidad!

Netanyahu, zelote de las 400 bombas nucleares clandestinas de Israel, recibió en forma insólita el Premio Herman Kahn del Hudson Institute.

Kahn, estratega de la Rand, abogó en 1960 por “la guerra termonuclear (https://goo.gl/goe7Ze)”, donde alucinó una estrategia para una guerra atómica victoriosa contra la Unión Soviética.

Juan Cole, uno de los máximos arabistas de EEUU, condena la erección del “muro apartheid de Israel (https://goo.gl/KvOFcV)”, que constituye la musa para el muro de Trump con México.

Cole menciona que gran parte del diálogo entre Trump y Netanyahu, en el “penthouse aurífero” de Nueva York del empresario estadounidense, versó sobre el “muro apartheid de Israel” de 708 kilometros, calificado de necesario por razones de seguridad, que penetra en la profundidad de Cisjornadia y aisla en guetos y zonas militares en la región a los palestinos. Además de su larga extensión, el “muro apartheid de Israel” está engalanado con muros eléctricos, trincheras, cámaras, censores, alambre de púas y patrullas militares”.

Los seguidores de Trump abrieron una oficina de apoyo electoral en el territorio ocupado de Cisjordania para los colonos con doble nacionalidad israelí-estadounidense (https://goo.gl/REuKPi).

Llamó la atención que la vociferante secta del megaespeculador George Soros en México, que se arropó en forma grotesca con la bandera mexicana, no haya protestado por la reunión entre Netanyahu y Trump.

Todavía más incongruente e inconsistente es la protocandidata del PAN, Margarita Zavala (esposa del vilipendiado Calderón, a quien calificó de su estigma), quien protestó ruidosamente la visita de Trump a México cuando se había exhibido antes como fanática de Hillary, quien apadrinó la entrega del petróleo mexicano (https://goo.gl/XW8EWa).

La misma esposa de Calderón fue invitada a Israel, donde apoyó en forma implícita el infanticidio palestino y no protestó por el encuentro entre Netanyahu, su aliado, y Trump, su enemigo, cuando Bibi y Donald son almas gemelas del racismo y la mexicanofobia. ¿A quién engañan?

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El tiempo se detiene en Johannesburgo

Mér, 28/09/2016 - 15:04

Alejandro Nadal, La Jornada

Los elefantes tienen un oído extraordinario y pueden escuchar los sonidos que emiten a varios kilómetros de distancia. Además, tienen en la planta de los pies unos biosensores que registran todo tipo de vibraciones. Esto les permite escuchar a través de la base de sus poderosas patas. En un fuerte contraste con esta capacidad para escuchar de los elefantes, los humanos parece que no podemos o no queremos escuchar.

Hoy el tráfico y comercio (legal e ilegal) de especies amenazadas es una de las más poderosas fuerzas detrás de la extinción de especies y la pérdida de biodiversidad. La Convención sobre comercio internacional de especies amenazadas (CITES, por sus siglas en inglés) es un instrumento legal para hacer frente a esta amenaza. En estos días se lleva a cabo la decimoséptima conferencia de las partes en Johannesburgo, Sudáfrica. ¿Qué es lo que está en juego aquí? La suerte de miles de especies que son objeto de explotación comercial, legal e ilegal, depende de las resoluciones que adopte esta Conferencia de las Partes (CoP17).

La convención CITES busca controlar y regular los flujos comerciales de flora y fauna silvestre de especies amenazadas. Sin embargo, en muchos casos la misma convención se ha convertido en una organización disfuncional que promueve la liberalización comercial y socava sus objetivos sobre conservación. El ejemplo más sobresaliente es el de los elefantes y el mercado mundial de marfil.

En 1989 la CITES impuso una prohibición sobre el comercio internacional de marfil. Los niveles de cacería furtiva descendieron y durante una década las poblaciones de elefantes pudieron experimentar cierta recuperación. Pero en 1999 la presión para abrir el comercio internacional de marfil logró que la CITES autorizara una primera venta experimental y supuestamente única, de marfil. Así se autorizó la venta de 50 toneladas de Botswana, Namibia y Zimbabwe a Japón. Diez años más tarde se autorizó una segunda venta única y se dio luz verde a la venta de otras 108 toneladas a China.

O sea que la famosa interdicción de comercio internacional no ha sido tan estricta como mucha gente piensa. El renacimiento del mercado de marfil no se hizo esperar y el efecto sobre las cotizaciones fue inmediato: el precio de marfil subió de 200 a más de mil 400 dólares estadounidenses por kilogramo entre 2002 y 2011.

Al mismo tiempo la cacería de elefantes aumentó vertiginosamente hasta superar los 30 mil elefantes cada año. En promedio cada elefante muerto contribuye con 10 kilos de marfil y eso significa que la masacre de estos animales inyecta unas 300 toneladas de marfil al mercado mundial. De ese total unas 30 toneladas anuales son objeto de decomisos aduanales en los países por donde transita el marfil. Las restantes 270 toneladas anuales llegan efectivamente al mercado ilegal de marfil, sobre todo en Asia.

El vínculo entre el mercado legal y el flujo de marfil obtenido de la cacería ilegal de elefantes es inmediato. Y si alguien no lo cree, que considere los siguientes elementos. El suministro de materia prima (marfil crudo) para los procesadores legales del mercado chino se integra por lo que queda de la venta única de 2008. Pero es un débil riachuelo comparado con el torrente que alimenta hoy en día el comercio rozagante y vigoroso de marfil. Esas 270 toneladas de marfil ilegal están siendo lavadas y comercializadas por los conductos que sirven al mercado legal.

Este punto es crucial: la división entre el mercado legal y el tráfico ilegal es una construcción artificial que no corresponde a la realidad. El marfil ilegal que encuentra su camino hasta las tiendas al menudeo utiliza los canales de transporte, almacenamiento y comercialización del comercio legal. Por eso se necesita abolir todos los mercados de marfil, tanto en el plano doméstico como en la dimensión internacional.

En 1935 George Orwell escribió un pequeño cuento intitulado Matar a un elefante. Los acontecimientos se desarrollan en Birmania. Es el relato en primera persona de un policía colonial que es llamado a matar un elefante que se ha rebelado y está destruyendo casas y plantíos. Este policía es el único que tiene un rifle capaz de matar al paquidermo y cuando por fin lo tiene en la mira, todo el mundo y el tiempo parecen detenerse. La muchedumbre que ya se ha reunido espera ansiosamente el disparo fatal. Cuando el policía por fin oprime el gatillo, y aún antes de que la bala llegue a su destino, el animal sufre una misteriosa y terrible transformación: es como si hubiera recibido un golpe y ahora fuera inmensamente viejo, como si le hubiera afectado una indescriptible senilidad. Arrugado y enjuto, el animal se pone de rodillas antes de comenzar una lenta agonía.

Aquí en Johannesburgo el tiempo también parece detenerse mientras se discute la suerte de los elefantes. Si no se logra abolir el mercado mundial de marfil, muy pronto los veremos más avejentados y marcados por el signo de la extinción.
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Ver: El gran censo de los elefantes

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El timo de la deuda soberana

Mér, 28/09/2016 - 07:01
"El neoliberalismo es la respuesta a un gran fracaso de dimensiones históricas, a saber, la incapacidad del capital para mantener tasas de ganancia adecuadas"
Alejandro Nadal “El crédito, que es un ingreso consumido antes de haberse realizado, puede posponer el momento en el que el capitalismo alcance sus límites sistémicos, pero no puede abolirlo. Incluso el mejor de los encarnizamientos terapéuticos debe concluir algún día”
Anselm Jappe
Alfredo Apilánez, Trampantojos y Embelecos

Deudocracia“La misión de estas instituciones es transferir, bajo las más diversas formas, masas colosales de riqueza al sector financiero”. El lapidario diagnóstico del economista brasileño Theotonio dos Santos describe la esencia de la función de los bancos centrales “independientes” como puntales de la aguda expropiación financiera característica del neoliberalismo contemporáneo. El relativamente saneado -hasta la virulenta crisis actual- Estado brasileño emite bonos del tesoro no porque tenga deudas (desde hace 20 años Brasil, un país fuertemente exportador, tiene superávit fiscal primario antes del pago de intereses), sino para otorgar jugosos réditos a los fondos de inversión y a la gran banca privada internacional.

¿Por qué un país con superávit en las cuentas públicas tiene que aumentar su deuda con los mercados financieros, extrayendo el flujo de pagos de intereses de los impuestos de los inermes ciudadanos? Tampoco la ortodoxia viene al rescate del chanchullo: “Al definir la función del Estado, no hay ningún teórico de la corriente neoliberal que incluya entre sus deberes lanzar títulos de deuda con altas tasas de interés sin tener ninguna deuda derivada de los llamados ‘fines’ del Estado”. La surrealista coyuntura muestra el quid de la cuestión, más cercano al flagrante latrocinio que a la aséptica microeconomía friedmaniana, acerca del papel real del sanedrín de las finanzas brasileñas: “Se trata de una expropiación de los recursos obtenidos por los distintos tipos de ingresos fiscales para transferirlos al sistema financiero bajo los pretextos más increíbles y las maneras más inventivas”.

La perversidad del proceso se aprecia en que los intereses del pago de esa deuda “odiosa” generada por “la dinámica de los mercados” empujaron a Brasil, en las amargas palabras de Dos Santos “a un falso déficit fiscal, que debe ser cubierto con ajustes, reduciendo el gasto público destinado a satisfacer las necesidades de nuestra población”. Bajo la consabida excusa, típica de la vulgata neoliberal, de contener la inflación y atraer capitales foráneos el banco central “neocon” mantuvo elevadísimas tasas de interés para alborozo de los bancos privados y de los hombres de “trajes caros de Wall Street”, que recibían jugosos réditos del generoso regalo de su “troyano” en la sometida economía del gigante sudamericano: “Ningún razonamiento económico razonable, ningún estudio empírico serio, ningún estudio de caso capaz de probar la relación absurda entre los aumentos desproporcionados en las tasas de interés y contención de la inflación (…) se presentó para el debate con el pueblo brasileño que justifique la transferencia de alrededor de 1 billón de reales en pago de intereses al privilegiadísimo 1% del pueblo brasileño”. Esta “institución monstruosa”, en los lúgubres términos de Dos Santos, funge pues como venal mamporrero del gran capital transnacional, estrechamente confabulado con ese 1% de élites extractivas autóctonas para dejar expedita la vía de la confiscación masiva de riqueza de los trabajadores brasileños.

A tenor de lo anterior, no cabría pues sorprenderse de que el nuevo gobierno neoliberal de Brasil surgido del pseudogolpe contra Rousseff –quizás haya sido éste uno de los “inconfesables” motivos de su taimada defenestración- tenga entre sus prioridades “dar completa independencia al Banco Central” para alejarlo de deletéreas “interferencias políticas”: business as usual. Sin embargo, el banco central de Brasil no es más que un clon desvaído y subalterno de sus todopoderosos “hermanos mayores”.

Todo el armazón superestructural del capitalismo contemporáneo –el FMI, el BIP y la furibunda embestida de las huestes neoliberales surgida del inveterado Consenso de Washington y esparcida a los cuatro vientos por la miríada de cabilderos y think tanks que difunden profusamente el evangelio- se fundamenta, cual dogma de fe de la ortodoxia y máxima primordial de la gestión responsable, en el principio de independencia de la banca central.

Costas Lapavitsas resume, muy didácticamente, el fondo del asunto: “Los bancos centrales han cobrado más prominencia, reforzados por una independencia tanto legal como práctica. Miran con benevolencia el exceso especulativo financiero, mientras movilizan recursos sociales para rescatar a los financistas de la crisis”.

En una iluminadora entrevista, con la suficiencia y el cuajo del que no rinde cuentas ante nadie, Alan Greenspan, gobernador de la Reserva Federal de Estados Unidos hasta poco antes del crack de 2007 –el mismo que, cumpliendo su papel de fiel escudero de Wall Street, alimentó la megaburbuja inmobiliaria estimulando el festín de ‘derivados’ y la desregulación financiera de los días de vino y rosas- explica, en román paladino, el orden de prioridades: "¿Cuál es la relación adecuada -lo que debería ser- la relación adecuada entre el gobernador de la Fed y el presidente de los Estados Unidos?"

Respuesta: "En primer lugar, la Reserva Federal es una agencia independiente. Y eso significa, básicamente, que no hay ninguna otra agencia del Gobierno que pueda anular las acciones o decisiones que tomamos. Mientras que cada uno esté en su lugar -y no hay evidencia de que la administración o el Congreso o cualquier otra persona esté solicitando que hagamos las cosas de manera distinta a lo que nosotros creemos que es lo más apropiado-, entonces, el tipo de relación que haya, francamente, no importa en absoluto”. A confesión de parte, relevo de pruebas.

La institución con más influencia en las condiciones que determinan el bien común –nivel de salarios, intereses de los préstamos, privatizaciones de servicios públicos, patrocinio furibundo de políticas de austeridad y recortes de gasto público, precios de los activos inmobiliarios, etc.- es un consorcio privado secretista –desde 2006 es imposible conocer el monto de activos monetarios puestos en circulación por la impresora de la FED- que maneja a discreción “el activo más valioso de la República”. Como banco central “independiente” regula la oferta monetaria -el derecho a imprimir dinero en cualquier cantidad de la moneda de reserva mundial (el privilegio exorbitante)- y funge como el puntal maestro de la arquitectura del sistema financiero internacional –los bonos del Tesoro del manirroto Tío Sam-.

El esquema se repite: la “máquina de succión” de la deuda pública volcando ‘masas colosales de riqueza’ real al sector financiero. La FED produce dólares –dinero electrónico en cantidades astronómicas-. Con la intermediación de los bancos comerciales –la mayor parte, sus propios accionistas- los presta al gobierno de Estados Unidos a cambio de bonos del tesoro que financian la descomunal deuda del Gobierno federal y que le sirven como «garantías». Los bancos de la FED, en posesión de esos títulos perciben colosales flujos de intereses vía extracción de recursos fiscales. “En 2011, el Gobierno federal de los Estados Unidos pagó 454.000 millones de dólares en intereses sobre la deuda federal (casi ¡un tercio! del total de 1.1 billones de dólares pagados en impuestos sobre la renta ese año) en una colosal transferencia de rentas del trabajo hacia la expropiación financiera”. ¿Por qué cuando la FED pone dinero nuevo en el mercado lo hace contra deuda pública en manos de la banca privada con intereses que asume el estado?, ¿existe alguna justificación “técnica” de tan depurado y clamoroso latrocinio? El reputado economista James Galbraith nos lo aclara: “¿Podría el Tesoro ahorrarse este galimatías (sic) y pagar sus cuentas sin la existencia de los bonos? Económicamente, claro. ¿Por qué no lo hace? (…) La respuesta es simple: al hacerlo revelaría que la “deuda pública” es una ficción y el techo de la deuda una farsa. No hay nada que haga de los bonos algo económicamente necesario. Esto es evidente en cuanto la Reserva Federal vuelve a comprar muchos de ellos, entregando al público el dinero que habría tenido en primer lugar”. Eso sí, convertido en préstamos bancarios productores de jugosos réditos para los “dueños del casino”.

El otro lado del AtlánticoMientras tanto, en las ruinas de la vieja Europa, el “guardián del euro”, surgido del conciliábulo neoliberal del Tratado de Maastricht como copia depurada de su “padrino” estadounidense, es el ejemplo más aquilatado de este distópico paradigma. En aras del sagrado principio de “independencia” y de la preservación de su autonomía de cualquier instancia de control democrático, tiene taxativamente prohibido financiar directamente a los gobiernos de la zona euro –el sacrílego papel de prestamista de último recurso-. Son los bancos y las instituciones financieras privadas –¿les suena?- las que gozan del “escandaloso privilegio” –Eric Toussaint dixit- del monopolio del crédito al sector público. Así resume Toussaint el recurrente cambalache: “Desde 2010, el BCE compra títulos de la deuda pública en el mercado secundario: no los compra directamente a los Estados sino a los bancos que, a su vez, los compraron en el mercado primario a los Estados, y que no saben cómo desembarazarse de ellos. (…) Si el BCE comprase títulos públicos en el mercado primario, se aportaría una financiación directa a los Estados”. Carlo Vercellone explica el punto clave: “El resultado es que en la eurozona los Estados se encuentran privados de la existencia de un prestatario de última instancia y dependen de los mercados para su financiación. De este modo ha podido instalarse el gobierno de la renta a través de la deuda soberana, un gobierno ya explícito que dicta las políticas económicas de austeridad y de expropiación de las instituciones del bienestar social”.

Las implicaciones de este “golpe de Estado” silencioso de las finanzas modernas son fabulosas. Los Estados, carentes de soberanía monetaria, son empujados hacia las voraces fauces del capital financiero ante la imposibilidad de financiarse directamente a través del banco central –artículo 101 del Tratado de Maastricht-. Como explica Nadal: “La separación en compartimentos estancos de la política fiscal y de la política monetaria pone de rodillas al estado moderno frente a los caprichos de los mercados financieros. Los poderes soberanos se han degradado al rango de clientes del sistema financiero internacional y los objetivos de desarrollo se someten a los dictados del capital financiero”. Para los países “parias”, aplastados por los ataques especulativos de los “bazukas” de los hedge funds y las agencias de rating contra sus ruinosas arcas públicas, sólo resta probar el aceite de ricino de los “rescates”, los ajustes estructurales y la “consolidación” fiscal, aplicados “magnánimamente” por los obsecuentes gobiernos entregados con armas y bagajes a la implacable troika.

Mientras, el hierático Mr. Dragui envaina el látigo de siete colas que emplea para fustigar a los PIGS (Portugal, Irlanda, Grecia y España) para acudir solícito al rescate de sus adláteres de la gran banca -atiborrada aún de activos tóxicos producto del derrumbe hipotecario de 2008- dejando expedito el camino para retornar a la senda de las burbujas de activos y la hipertrofia crediticia. Ni siquiera- dicho sea de paso- la política monetaria del BCE cumple con su función estatutaria –mantenimiento de la estabilidad de precios- al haber fracasado en el objetivo de crear inflación moderada. La colosal inyección de liquidez a la banca, llevada al paroxismo con el ‘relajamiento cuantitativo’, no ha ido a parar a la inversión productiva –no ha hecho acto de presencia el llamado ’efecto goteo’ hacia las PYMES y empresas no financieras- sino a la hipertrofia de los mercados bursátiles y al inflado de nuevas y más formidables burbujas de activos-que, curiosamente, no son inflacionarias ya que el precio de la vivienda no está incluido en el IPC-. Incluso las propias corporaciones multinacionales-que también reciben su parte del pastel, vía adquisición de bonos empresariales en la última Quantitative Easing (QE)-, se apuntan al casino: “¿Y qué hacen las corporaciones con esos enormes recursos que no invierten? Se destinan, ya sea al casino financiero, a comprar sus propias acciones (y así subir su precio en forma artificial − y los bonos de fin de año de los ejecutivos-), repartir dividendos astronómicos, a comprarse unas a otras a precios siderales (para así poder coludir en forma legal, al mismo tiempo que eludir impuestos), a incrementar salarios y beneficios de ejecutivos y a contribuir a sus fondos de pensiones”.

Los manuales de economía ni siquiera mencionan estos hechos. La función del banco central es envuelta en una “música celestial” –búsqueda de la estabilidad de precios, pleno empleo (excepto en el caso del ultraliberal BCE, que ni siquiera incluye este objetivo “social” en su mandato), operaciones de mercado abierto, emisión de moneda de curso legal, fijación del tipo de interés, ajuste de los coeficientes de caja y reservas de la banca privada y suministro de liquidez para el “normal” funcionamiento del mecanismo de pagos- que disuade al lego con su jerga pseudocientífica y encubre eficazmente de aséptica neutralidad su función real.

Nada más lejos de la realidad. Como explica Michael Hudson, “La FED, otras agencias gubernamentales, Wall Street y el resto de la banca central post-telón de acero forman parte de un sistema de conjunto. Ha de verse cada agencia en el contexto de ese sistema y de sus dinámicas. Y esas dinámicas son dinámicas de polarización social que echan su raíz, sobre todo, en mecanismos financieros”.

Murray Rothbard, autor de una famosa filípica contra la FED, resume, en fin, el núcleo del asunto: “De hecho, este es el papel que justifica su existencia: apoyar a la banca comercial privada, ayudándoles a inflar dinero y créditos, aportando reservas a los bancos, y sacándoles de apuros cuando se encuentran con problemas”.

La función esencial de la banca central moderna –“al fin y al cabo, consorcios de bancos privados con la bendición del Estado”-es pues potenciar la expropiación financiera característica de la matriz de la acumulación de la fase neoliberal a través del “imperio de la renta” que sustenta la condición de las finanzas privadas como máquina de captura predatoria de la riqueza social. Pero son sólo los mamporreros de la gran “manguera de succión” financiera: su vórtice real reside en otro lugar.
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Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
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