Jaque al neoliberalismo

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Una mirada no convencional al modelo económico, la globalización y las fallas del mercadoMarco Antonio Morenonoreply@blogger.comBlogger5314125
Actualizado: fai 19 horas 32 min

La burbuja del fracking y el dinero barato de la Fed

Sáb, 13/12/2014 - 15:27
Ninguna imagen puede graficar mejor la burbuja del fracking como ésta en la que relacionamos el precio del petróleo y los planes de flexibilización cuantitativa de la Reserva Federal. La ventanilla del dinero barato permitió a las instituciones financieras especular con el precio del petróleo y dar rienda suelta al fracking. Como apuntábamos en julio del año pasado, mientras el precio del petróleo debía estar en torno a los 80 - 60 dólares el barril, lo hacía a 115 dólares el barril... Ahora que se confirma que el valor del petróleo ha estado inflado por la especulación, también se va confirmando que las maravillas del shale oil no eran tales, y que el fracking puede ser la causa de una nueva crisis mundial de niveles insospechados.

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El socialismo neoliberal francés

Ven, 12/12/2014 - 05:06
Emir Sader, Público

Fue en el primer Gobierno de François Mitterrand cuando se introdujo la, hasta entonces paradójica, idea de que un partido socialista asumiera un programa neoliberal.

El primer año (1981) fue la fiesta de la izquierda francesa —en la cual se proyectaba la izquierda europea y otras izquierdas del mundo—, empezando a implementarse su programa histórico de nacionalizaciones, de rescate del papel planificador del Estado y de consolidación y expansión del Estado de bienestar social. Se nacionalizaron los bancos y parte importante de las corporaciones industriales, se elevaron los impuestos, crecieron los derechos sociales, aumentaron los cargos de servidores públicos y se declaró el fin de la pena de muerte.

La llegada de los socialistas al poder se demoraba desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Y cuando finalmente triunfaron, el neoliberalismo ya emergía como el nuevo modelo, con el diagnóstico del estancamiento de la economía mundial, sus valores, sus propuestas devastadoras y su ascensión incontenible.

Cercado por la nueva hegemonía global conducida por las potencias anglosajonas, dirigidas por Ronald Reagan y Margareth Thatcher, Mitterrand terminó cediendo e implementando una política de austeridad a lo largo de los años siguientes, hasta que en 1984 su Gobierno ganó la nueva configuración de la socialdemocracia y su versión del neoliberalismo. Entre la alianza y la solidaridad con la periferia —especialmente con América Latina, víctima privilegiada del neoliberalismo—, Francia escogió la alianza subordinada al bloque anglosajón.

La llegada al Gobierno del PSOE en España, en 1982, bajo el liderazgo de Felipe González, ya se hizo bajo ese nuevo modelo asumido por la socialdemocracia, empezando a generalizarse como una nueva configuración de esos partidos, adecuándose a la hegemonía neoliberal. Tanto en Francia como en España se rompió la histórica alianza con los comunistas y los partidos socialistas europeos contagiaron a sus congéneres en otras partes del mundo con su nueva vía.

Después de haber surgido de manos de la extrema derecha en América Latina —en el Chile de Pinochet—, el neoliberalismo fue siendo asumido por corrientes originalmente nacionalistas —como el PRI mexicano o el peronismo con Carlos Menem en Argentina—, hasta que la misma socialdemocracia del continente —el socialismo chileno, el venezolano, el brasileño—, mirando hacia sus referencias europeas, concluyó el cerco neoliberal a la región.

El Partido Socialista francés, con el peor índice de apoyo a un presidente del país, sigue su camino, dando continuidad al asumido por Mitterrand hace ya más de 30 años. En la búsqueda de Sísifo para retomar el crecimiento, con nuevas medidas liberalizantes, en un continente en el que las políticas de austeridad llevan hasta su principal conductor, Alemania, a la recesión.

Aun con las duras medidas tomadas, el mercado quiere siempre más sangre, y Bruselas exige el cumplimiento del 3% de déficit público, al que los débiles gobernantes franceses hasta ahora se niegan, alegando que ese objetivo dificultaría todavía más la superación de la recesión. Pero todo el marco del debate se hace dentro de los paradigmas neoliberales de las economías de mercado, del libre comercio, del debilitamiento del Estado y de los derechos sociales.

En la paradoja del socialismo neoliberal desaparece totalmente el tono socialista y triunfa —tarde y habiendo fracasado en la misma Europa y en América Latina— el modelo neoliberal. Mientras en Latinoamérica los gobiernos luchan, aislados de sus antes tradicionales aliados europeos, para superar la dura carga de neoliberalismo.

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La especulación del fracking y la confiscación de depósitos

Mér, 10/12/2014 - 11:52
Desde el estallido de la crisis chipriota hemos detallado el nuevo patrón que seguirá la Comunidad Europea para el rescate de los bancos en problemas. El laboratorio chipriota dado a conocer por el entonces presidente del eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, ha sido el modelo para los rescates europeos, y la última cumbre del G-20 celebrada en Australia el pasado 16 de noviembre, aprobó el plan para reforzar esta línea de acción y dar prioridad al pago de las obligaciones de los bancos entre sí por sobre todos los demás pagos. Es decir que las armas de destrucción masiva de los derivados financieros tendrán prioridad por sobre los depósitos de los ahorrantes. La web de Zero Hedge rescató este post de Russell Napier titulado The Day Money Dies (El día que el dinero murió) para describir los peligros de la formidable declaración del G-20 en Brisbane, Australia, patrocinados por la Comisión Europea que encabeza Jean Claude Juncker.

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TTIP Europa-Estados Unidos... tropezando con la misma piedra (III)

Mér, 10/12/2014 - 07:30
Leopoldo De Gregorio

No logro entender cuales son las razones por las cuales el ser humano tiende a tropezar un y mil veces…..

En las relaciones que con respecto a este TTPI mantiene Europa y EE.UU. hay algo que nos muestra la buena voluntad que en el mismo concurre por parte norteamericana. Me refiero a los papeles hechos públicos por Edward Snowden; aquéllos que nos desvelaron que el subrepticio Gran Hermano personificado por la Agencia de Seguridad Americana demostraban el espionaje que esta agencia le hizo a decenas de millones de ciudadanos, entre ellos los líderes políticos europeos aliados de Washington. Un acaecimiento que nos lleva a pensar que no son los Estados (como concreción de la Voluntad General de sus habitantes) los que determinan lo que han de ser sus políticas; sino que por el contrario éstas son diseñadas e impuestas por las subjetividades con las que los cabildeos entre las multinacionales y los encaramados al poder gubernamental diseñan los pasos que deben seguir los Gobiernos. Lo cual nos obliga a tener que ponderar sobre qué prerrogativas tienen éstos para, en aras a su representatividad como garantes de los derechos de la ciudadanía, exigir a los que sólo están buscando su propio beneficio.

En función de lo expuesto y en mi busca de encontrar una figura que pudiera expresar mejor que mil palabras lo que habría de ser la firma de un tratado entre Europa y América que como el TTPI, a todas luces será una debacle, voy a hacer uso de lo que he utilizado como una columna:

Como podéis ve, en ella figura (como una abreviación singularizada), unos EU que sin que hayamos pretendido situarlos ahí, se encuentran en su cúspide; como pilastra, una basa y un puntal, que (como fundamentos de lo que tanto para los europeos como para los norteamericanos habrá de ser este “Tratado”, (como algo que pudiendo solo conocerse una vez ocurrido) tendrá que ser leído como PA-RO.

Por otra parte si analizando lo que en el tiempo nos habrá de deparar este TTIP contemplamos como “a TIP” lo que racional y cronológicamente hemos de deducir de lo que en él se encierra, asumiendo que “this TIP” también habrá de ser observado una vez concluido lo que haya de representar, éste se habrá convertido en “a PIT”; un agujero en el que sólo se habrán librado de caer los que por su orondez no corran peligro en sus fauces.

Si es cierto que por su volumen y por su tecnología son las grandes empresas las que están llamadas a cubrir la mayor parte de la oferta y la demanda que se hayan de producir en los mercados, no es menos cierto que en función de esta tecnología se estará utilizando una plusvalía relativa mucho más marginal que la que es utilizada en una producción y una distribución menos sofisticada. Con lo cual será preciso utilizar una menor cuantía de mano de obra. Y esto por razones que, adicionales a la que ha sido mencionada son a cual igualmente importantes.

La primera, la que se deriva del hecho de que el incremento del capital de las empresas (con independencia de que una parte de este acrecentamiento se haya utilizado en una acumulación no productiva), no es determinante en lo que se refiere a la demanda de mano de obra que éste supuestamente tendría que requerir. Según expone Ricardo en el capítulo 31 “On Machinery” de su “ Principles of Political Economy and Taxation”, al aumentar el capital, la demanda de trabajo se desarrolla en sentido decreciente. Páginas 282 y siguientes. Y esto queda demostrado observando que entre la tasa de desempleo y el crecimiento de la economía, existe una correlación que conocemos como ley de Okun. Es decir, en función de lo que ha sido asumido como empírico, para mantener los niveles de empleo se necesita que el PIB crezca cada año entre un 2,6% y un 3%.

La segunda, la malhadada circunstancia de que como consecuencia de esa no correspondencia entre el incremento del capital y el que supuestamente habría de corresponderla a un aumento de la demanda de mano de obra, en la conformación de grandes empresas se produce un incremento del ejercito de desocupados que acostumbra a ser utilizado en los condicionamientos que el capitalista ejerce sobre las fuerzas del trabajo. Hecho que entre otros podemos observar al constatar la soterrada prolongación de una jornada laboral que a la vista de lo que está ocurriendo con los contratos a tiempo parcial nos está llevando a que los obreros trabajen jornadas completas y los empleadores cotices por dedicaciones restringidas.

La tercera es la que se refiere al incremento de la productividad y lo que ésta representa tanto en el desempleo como en el de los salarios.

En lo que se refiere al primero de estos temas podemos observar que mientras que en los últimos años la producción de acero en EE.UU pasó de 72 millones de toneladas a 105 millones, el número de empleados descendió de 289.000 a 74.000. En lo que se refiere al segundo, es decir, a los salarios, advertimos que si asumimos que en el mejor de los casos las jornadas laborales y los sueldo han permanecido constantes, al haber concurrido una mayor productividad y una no incrementada capacidad adquisitiva (como ha quedado demostrado al conocer que en los últimos doce años en las economías más desarrolladas, la productividad ha sido más de dos veces superior al de los salarios), lo que el trabajador marginalmente haya producido no puede consumirlo. Es preciso quitarse el problema de encima, exportándolo; es decir, o bien intercambiándolo por materias con un nulo valor añadido, o bien endeudándolos.

¿En este contexto es compatible lo que habrá de ser una realidad con lo que nos están vendiendo como una creación de puestos de trabajo estos usuarios del toco-mocho? ¿No es esta la razón por la que ocultando sus manejos pretenden sea estatutariamente formalizado como un refrendo consumado? Ya van más de un millón de firmas impugnado este “Tratado” ¿Qué más será preciso hacer para que los delincuentes que lo han amasado den con sus gordos traseros en la cárcel? ¿Hasta cuando van a estar condicionando los cabildeos de los conseguidores el bienestar y la seguridad del 99 por ciento de nuestra población? ¿Hasta cuando vamos a permitir que estos impresentables que están malgobernándonos se siga plegando a las requisitorias que a través de estos correveidiles insertos en las funciones del Poder planteen las multinacionales? Si como es cierto, una tecnología que produciendo más y más barato habrá de convertir en obsoletas a empresas con una mayor cantidad de mano de obra relativa, ¿no será necesario que los efectos de esta tecnología sean gravados, no sólo para que las que emplean a más personas puedan sobrevivir, sino además, para que les sea dable subsistir aquéllos que como consecuencia de la técnica y la concentración de las riquezas se encuentren sin trabajo? ¿Estaríamos poniendo en peligro la competitividad de las empresas? ¿Y que es lo que le estaría ocurriendo a la competitividad que todo ser humano debe de defender para seguir siendo considerado como tal? ¿Tendremos que seguir tropezándonos una vez más con la (naturaleza de la) misma piedra con la que nos topamos con nuestra integración en la Unión Europea?

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Colapso del petróleo y del sistema financiero amenaza con expropiar los fondos de pensiones

Mar, 09/12/2014 - 19:47
Los precios del petróleo han caído un 40 por ciento desde junio al unísono del desplome de los bonos basura del sector energético de Estados Unidos, que apostó desmedidamente al auge del costoso fracking. Desde que el petróleo alcanzara en julio de 2008 los 145 dólares el barril, la industria del fracking estadounidense se disparó y la producción de petróleo pasó de 4 millones de barriles diarios (mbd) a 9 mbd compitiendo, en volumen de producción, con Arabia Saudita y Rusia (10 y 9 mbd, respectivamente). Esto se hizo por la vía de la especulación financiera que ahora será cubierta con la confiscación de los fondos de pensiones.
Como afirmamos en julio del año pasado la manipulación del precio del petróleo llevó al oro negro a un nivel artificialmente alto y ahí apuntábamos que debía sincerarse en torno a los 80-60 dólares el barril. El precio del petróleo fue claramente manipulado por los intereses financieros que buscaban impulsar la industria del fracking. El exceso de oferta de la industria petrolera está llevando ahora a liquidar en 80 centavos de dólar las apalancadas posiciones de estas compañías, instalando nuevamente el epicentro de la crisis en el sistema financiero por sus facilidades para especular con los precios. Esta vez, sin embargo, y gracias a Jean Claude Juncker, será el dinero de los contribuyente el que salvará a estas compañías.

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A propósito de Hobbes

Mar, 09/12/2014 - 04:17
Leopoldo de Gregorio, Crónica Popular

Cuando el insigne creador de la obra Leviatán inmortalizó la frase “homo homini lupus” no abundó en demasía en los rasgos que caracterizan al sujeto objeto de esta definición. El hombre puede ser un lobo para el hombre, como nos reafirmó Freud al sostener que en su desarrollo darwinista éste desciende de una especie menos evolucionada; pero en lo que con ella aquél propaló no se encontraba el hecho de que en este desarrollo surgió un rasgo que al permitir contemplarnos como algo diferente de los que nos rodea, nos ha permitido ser, a través del intelecto, tan especializadamente animales, como inesperadamente anímicos. Lo que como raíz nos llevó a disputar frente a otros nuestra propia y puntual subsistencia, en función de nuestra capacitación de trascender sobre lo que puntualmente nos está condicionando, por una parte nos ha llevado a la conformación de un subjetivísmo que conlleva una caracterización identitaria; una caracterización que al contemplar a los demás como un lobo en disputa, nos impide encontrarnos identitariamente con lo que racionalmente tendría que haber sido un objeto de identificación.

La identidad del individuo se forja. En su conformación es una potestad del individuo que, en cierta forma, debería encontrarse por encima de la identidad adquirida por el grupo en el que aquél hubo de desenvolverse. Sin embargo, debido a su necesidad de integrarse en el mismo, es éste el que condiciona la identidad con la que aquél haya de manifestarse. En este contexto han de ser tenido en cuenta los condicionamientos con los que nos determina el sexo, así como las valoraciones con las que nos fija la existencia de las razas, las etnias, las riquezas, las culturas, las religiones y el lenguaje.

A tenor de lo expuesto y refiriéndonos a estas tres últimas; es decir, las que por su naturaleza sociológica están más directamente relacionadas con lo que conocemos como civilización, podemos constatar que en la identidad individual nos encontramos determinados por una serie de factores que adquirimos tanto racional como empíricamente; mientras que en la identidad colectiva concurre la razón que el individuo halla en el grupo a través de una inducción de las emociones por medio de la reacción simpática primitiva que hace de esa subjetividad sublimada con la que contemplamos lo que no nos atañe de una forma directa, en una subjetividad privativamente compartida con el grupo en el cual el individuo se halla inmerso. Se produce una relación de identificación entre lo que el individuo asume como identidad y lo que se arroga como miembro del grupo. A pesar de que, como sujeto, biológica y racionalmente tiende a identificarse con aquello que al conformar su propia identidad ha tenido que ser establecido independientemente de lo que como grupo pudiera estar condicionándole, debido a sus carencias, ese mismo individuo se ve obligado a tener que refugiarse en la supuesta racionalidad que en su busca de seguridad y afirmamiento cree hallar en lo colectivo.

Desublimación de la RazónEn este contexto y a pesar de que racionalmente tendríamos que contemplar como incongruentes la existencia de unas fronteras, de unas banderas, de unos himnos, de una historia y de una patria que representan la materialización de un posicionamiento frente a otros, pretendemos encontrar en el establecimiento de líneas divisorias la solución a las disociaciones que tratamos superar como individuos. Concurre una desublimación de la Razón; como nos mostraron unas manifestaciones tan orquestadas y tan vergonzosas como las que se produjeron en la España franquista; como las que visceralmente motivadas se siguen produciendo en esta España de las autonomías; como las que tuvieron lugar en la Alemania nazi, en la Liga del Norte, en su Padania y en su Roma nos roba; y, a lo largo de la Historia, como las que se han venido repitiendo impenitentemente en un etcétera que por su extensión y por ser suficientemente conocido no necesita ser relacionado en detalle.

Las culturas no deben ser un elemento de confrontación. Lo mismo que tampoco deben serlo las lenguas y las religiones. Si lo son es porque existen intereses subjetivos que, a través de una identidad prefabricada, pretenden obtener unas ventajas con respecto a aquéllos que no comparten esto perfiles culturales. Siempre ha habido interesados en justificar la procedencia de estas confrontaciones, y siempre las hemos asumido, sin entender que aquello que sus promotores han tratado de modificar, invariablemente se ha convertido en un más de lo mismo que decían querían enmendar.

¿Existe una genética que verdaderamente nos esté diferenciando? Cuando recuerdo al desnortado que nos ilustró sobre las excelencias diferenciadoras que concurren en el RH me maravillé ante el hecho de que hubiera gente que colectivamente asumiera esta afirmación como algo real. Sin entender que la Razón tiene que ponderar el contenido de una expresión que necesariamente ha tenido que ser el producto de quien no es más que un estúpido prepotente.

Las diferencias en las que se tienen que desenvolver los individuos son en su mayor parte producto de circunstancias exógenas. Las hemos erigido con nuestra pretensión de considerarnos diferentes: que es una forma de contemplarnos como superiores. Son derivadas de nuestro comportamiento subjetivo. Lo cual, en lo económico nos lleva a actuar como lobos. El que nos convirtamos en manada no es más que un intento de ampararnos en lo colectivo, al objeto de, en lo plural, encubrir lo que individualizadamente estuviéramos dispuestos a hacer.

Una estructura social excluyente e irreponsableAcabo de ver en Internet El Debate de La 1; un video con fecha 8.10.2014, en el que he podido constatar cómo, a través de un adoctrinamiento con el que se trata de forjar una identidad diferenciada (acompañado por el uso de una lengua utilizada para enraizarlo), se ha forjado una estructura social que si en lo cultural es excluyente, en lo económico (que es una de las principales fuentes en la que se generan los enfrentamientos), es tan irresponsable como interesada.

Todos sabemos que Cataluña, conjuntamente con Madrid, son las comunidades más ricas de España. Lo digo a tenor del déficit fiscal y de aquel video vergonzoso con el que se pretendió reforzar la campaña mediática organizada por ciertos medios de comunicación. Esta preponderancia no es porque sus habitantes sean más trabajadores y más inteligentes que los que viven en el resto de esta piel de toro. Concurren circunstancias que determinan la existencia de estas disparidades económicas. Ocurre que, al igual que en Tartessos (el Dorado del pueblo fenicio, según Herodoto), en la Roma de los emperadores o en la Venecia medieval, confluyeron una serie de factores que fueron utilizados inteligentemente por unos gestores que con su labor contribuyeron al bienestar y al desarrollo de la sociedad. Fijaos que no he dicho de “su” sociedad, puesto que estos factores en gran medida provenían y engrandecieron a “la” sociedad como conjunto. Y es que no podemos olvidar que tanto los capitales como la población de los lugares carentes de estos administradores se vieron obligados a, emigrando hacia aquellos enclaves, participar en el enriquecimiento de dichos emporios.

La cultura (entendida en su manifestación subjetiva), y el lenguaje han sido inveteradamente complementos con los que fundamentar una identidad excluyente. En esto ocurre lo mismo que ocurrió (y en ciertas partes de este mundo continúa ocurriendo), con la culturización que se supone tenemos que adscribirle a las religiones. Tanto aquéllas como éstas las ha venido utilizando el lobo; es decir, el comportamiento instintivamente subjetivo, para con ellas marcar el territorio. La cultura es algo que trasciende a la subjetividad. Constituye un elemento que para poder ser considerado como cultura no podemos apropiárnoslo. La cultura es la formación del conocimiento a través de una apreciación de valor; una evaluación que al no tener que ser necesariamente compartida, como tasación, trasciende al individuo que la haya formulado.

A tenor de las tácticas con las que pretendemos regular las conductas derivadas de nuestras diferencias económicas, culturales y lingüísticas; es decir, a tenor de lo que ha de ser la política a seguir, considero oportuno sacar a colación el debate que mantuvieron Tania Sánchez y Arcadi Espada en El Programa de Ana Rosa el pasado 19.09.2014.

Tania aseveró que “la política no puede hacerse siempre en palacio, hay que hacerla en las plazas” Algo que, a mi entender, siendo profundamente democrático no tiene en cuenta dos componentes que desvirtúan su validez. El primero es que las manifestaciones colectivas pueden ser el producto de una manipulación; el segundo, que en ellas, al concurrir un componente de visceralidad, la racionalidad está condicionada por la prevalencia que indefectiblemente ejerce el grupo.

Arcadi Espada le arguyó: “O sea que para ti el peluquero, el señor que estaba leyendo y el del bar, son representantes de la soberanía popular”. Algo que, a pesar de haber sido utilizado como un argumento disuasorio, a mi entender trata de desautorizar una postura totalmente legítima. Tanto el peluquero, el lector, el que administraba su precioso tiempo en el bar, como el que lo hace intentando justificar lo que muchos considerarán inoportuno, tenemos el derecho no solo a ser representantes, sino a ser parte de la soberanía popular.

Lo que ocurre es que, a mi entender, la materialización de este derecho debe ser ejercido por el pueblo a través de unos cauces en los que se contrasten lo que racionalmente haya de positivo en las demandas, sugerencias e ideas que esas individualidades (entre las cuales yo me incluyo) hayan de presentar. Las manifestaciones colectivas han de ser defendidas como expresión coactiva de lo que haya sido imposible alcanzar en el ejercicio de ponderaciones racionalizadas; pero jamás constituir una coral mil veces ensayadas tras haber sido elaborada y orquestada por unos conductores que, habiendo demostrado su total incompetencia, se proclaman como valedores en la consecución de unos objetivos intelectivamente diseñados en la utilización de la existencia del homo homini lupus.

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El estancamiento de los salarios aumenta la brecha entre ricos y pobres según la OIT

Dom, 07/12/2014 - 16:50
El estancamiento de los salarios en los países desarrollados pese al continuo aumento de la productividad confirma que una parte cada vez mayor del ingreso es recaudada por la clase capitalista mientras el porcentaje que reciben los trabajadores sigue disminuyendo. Esto es resultado de la competencia corporativa cicatera y no de la mano de obra barata de China, asegura la Organización Internacional del Trabajo en este informe publicado el viernes.

Los salarios medios de los países desarrollados han crecido sólo un 0,4 por ciento desde el año 2009 a pesar de un aumento del 5,3 por ciento en la productividad de los trabajadores. A nivel mundial, los salarios están convergiendo lentamente hacia la baja, cerrando la brecha con los países pobres. El crecimiento de los salarios en las economías desarrolladas fue un 0,1 por ciento en 2012 y 0,2 por ciento en 2013, mientras que las economías en desarrollo registraron aumentos de 6,7 por ciento y 5,9 por ciento respectivamente.

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