Jaque al neoliberalismo

Distribuir contido
Una mirada no convencional al modelo económico, la globalización y las fallas del mercadoMarco Antonio Morenonoreply@blogger.comBlogger6967125
Actualizado: fai 12 horas 48 min

Los prostíbulos del capitalismo

Mar, 14/11/2017 - 19:32
Emir Sader, Alai

Los mal llamados paraísos fiscales funcionan como prostíbulos del capitalismo. Se hacen allí los negocios turbios, que no pueden ser confesados públicamente, pero que son indispensables para el funcionamiento del sistema. Como los prostíbulos en la sociedad tradicional.

A medida se acumulan las denuncias y las listas de los personajes y empresas que tienen cuentas en esos lugares, nos damos cuenta del papel central y no solo marginal que ellos tienen en la economía mundial. “No se trata de ‘islas’ en el sentido económico, sino de una red sistémica de territorios que escapan a las jurisdicciones nacionales, permitiendo que el conjunto de los grandes flujos financieros mundiales rehúya de sus obligaciones fiscales, escondiendo los orígenes de los recursos o enmascarando su destino.” (A era do capital improdutivo, Ladislau Dowbor, Ed. Autonomia Literaria, Sao Paulo, 2017, pag 83)

Todos los grandes grupos financieros mundiales y los más grandes grupos económicos en general tienen hoy filiales o incluso matrices en paraísos fiscales. Esa extraterritorialidad (offshore) cubre prácticamente todas las actividades económicas de los gigantes corporativos, constituyendo una amplia cámara mundial de compensaciones, donde los distintos flujos financieros ingresan a la zona del secreto, del impuesto cero o algo equivalente, y de libertad relativamente a cualquier control efectivo.

En los paraísos fiscales, los recursos son reconvertidos en usos diversos, repasados a empresas con nombres y nacionalidades distintas, lavadas y formalmente limpias. No es que todo se vuelva secreto, sino que con la fragmentación del flujo financiero el conjunto del sistema lo vuelve opaco.

Hay iniciativas para controlar relativamente a ese flujo monstruoso de recursos, pero el sistema financiero es global, mientras las leyes son nacionales y no hay un sistema de gobierno mundial. Asimismo, se puede ganar más aplicando en productos financieros y, encima, sin pagar impuestos, es un negocio redondo.

“El sistema offshore creció con metástasis en todo el globo, y surgió un poderoso ejército de abogados, contadores y banqueros para hacer funcionar el sistema… En realidad, el sistema raramente agrega algún valor. Al contrario, está redistribuyendo la riqueza hacia arriba y los riesgos hacia abajo y generando una nueva estufa global para el crimen.” (Treasured Islands: Uncovering the Damage of Offshore Banking and Tax Havens, Shaxson, Nicholas. St. Martin’s Press, Nova York, 2011).

El tema de los impuestos es central. Las ganancias son offshore, donde escapan de los impuestos, pero los costos, el pago de los intereses, son offshore, donde son deducidos los impuestos.

La mayor parte de las actividades es legal. No es ilegal tener una cuenta en las Islas Caimán. “La gran corrupción genera sus propia legalidad, que pasa por la apropiación de la política, proceso que Shaxson llama de ‘captura del Estado’” (Dowbor, pag. 86).

Se trata de una corrupción sistémica. La corrupción involucra a especialistas que abusan del bien común, en secreto y con impunidad, minando las reglas y los sistemas que promueven el interés público, en secreto y con impunidad, y minando nuestra confianza en las reglas y sistemas existentes, intensificando la pobreza y la desigualdad.

“La base de la ley de las corporaciones y de las sociedades anónimas, es que el anonimato de la propiedad y el derecho a ser tratadas como personas jurídicas, pudiendo declarar su sede legal donde quieran e independiente del lugar efectivo de sus actividades, tendría como contrapeso la trasparencia de las cuentas” (Dowbor, pag. 86) Las propinas contaminan y corrompen a los gobiernos, y los paraísos fiscales corrompen al sistema financiero global. Se ha creado un sistema que vuelve inviable cualquier control jurídico y penal de la criminalidad bancaria. Las corporaciones constituyen un sistema judicial paralelo que les permite incluso procesar a los Estados, a partir de su propio aparato jurídico.

The Economist calcula que en los paraísos fiscales se encuentran 20 trillones de dólares, ubicando a las principales plazas financieras que dirigen estos recursos en el estado norteamericano de Delaware y en Londres. Las islas sirven así como localización legal y de protección en términos de jurisdicción, fiscalidad e información, pero la gestión es realizada por los grandes bancos. Se trata de un gigantesco drenaje que permite que los ciclos financieros queden resguardados de las informaciones.
Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Trump establece una guerra económica en su discurso a la cumbre Asia-Pacífico

Lun, 13/11/2017 - 12:45
Nick Beams, wsws

En lo que solo puede describirse como la protesta nacionalista “Estados Unidos primero”, el presidente estadounidense Donald Trump emitió ayer una virtual declaración de guerra económica a los jefes de gobierno y ministros de comercio en la conferencia de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en Da Nang, Vietnam.

Abandonando el tono relativamente moderado que adoptó en China durante los dos días previos, Trump desató una diatriba contra lo que llamó “violaciones, trampas o agresión económica” en la región, comentarios claramente dirigidos contra Beijing.

El discurso fue considerado como una importante elaboración de la política de Estados Unidos hacia lo que Washington llama el Indo-Pacífico. Alzando la voz tan alto que los altavoces en el pasillo comenzaron a crujir, Trump culpó a China y otros países por seguir políticas que privaron de empleos a los Estados Unidos. “No podemos seguir tolerando estos abusos comerciales crónicos y no los toleraremos”, dijo.

“A pesar de años de promesas incumplidas, nos dijeron que algún día pronto todos se comportarían de manera justa y responsable. La gente en Estados Unidos y en toda la región del Indo-Pacífico está esperando ese día. Pero nunca lo han hecho, y por eso estoy aquí hoy, para hablar francamente sobre nuestros desafíos ... A partir de ahora competiremos de manera justa y equitativa. No vamos a dejar que se sigan aprovechando de los Estados Unidos. Siempre voy a poner a Estados Unidos primero”.

Hubo dos componentes esenciales de la diatriba de Trump: un ataque al sistema multilateral de comercio que opera bajo la Organización Mundial del Comercio (OMC o WTO) y un llamado implícito a un grupo regional, centrado en los Estados Unidos, dirigido contra China.

Sin nombrar específicamente a China, Trump dijo que los países habían sido “aceptados por la Organización Mundial del Comercio, aunque no respetaban sus principios establecidos. Simplemente, la Organización Mundial del Comercio no nos ha tratado justamente”.

Estados Unidos, dijo Trump, se había adherido a los principios de la OMC, promoviendo la empresa privada, la innovación y la industria. Pero “otros países usaron la planificación industrial dirigida por el gobierno y las empresas estatales” para dedicarse a “productos subsidiados por productos abandonados, manipulación de divisas y prácticas industriales predatorias”.

Estos países habían ignorado las reglas para obtener ventaja sobre aquellos que las siguieron, causando “enormes distorsiones” en el comercio y amenazando los cimientos del comercio internacional. “Los empleos, las fábricas y las industrias fueron despojados de los Estados Unidos y de muchos países, además”, dijo Trump.

La convocatoria de un nuevo bloque, centrado en los EEUU y dirigido hacia China, está contenida en el uso del término Indo-Pacífico por parte de la Casa Blanca para describir lo que anteriormente se denominaba la región Asia-Pacífico.

Según notó el Financial Times, algunas personas del público que escucharon el discurso en Da Nang de Trump se inclinaron a restar importancia a su uso de la frase como un desliz de la lengua. Pero fue un “esfuerzo calculado para desvelar su estrategia naciente para Asia, lo que implica una mayor cooperación entre los EEUU, Japón, Australia e India con el objetivo de contrarrestar la influencia cada vez mayor que China ejerce en Asia”.

El presidente de los Estados Unidos descartó el marco multilateral puesto en práctica por los propios Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial, y que ha regido el comercio internacional durante las últimas siete décadas. Dijo que Estados Unidos haría acuerdos bilaterales con “cualquier nación del Indo-Pacífico que quiera ser nuestro socio y que respete los principios del comercio justo y recíproco”.

Trump declaró: “Lo que ya no haremos es entrar en grandes acuerdos que nos atan las manos, renunciar a nuestra soberanía y hacer que la aplicación significativa sea prácticamente imposible”.

Al exponer lo que llamó “el sueño indo-pacífico”, Trump dijo que aquellos que cumplan con las normas serán “nuestros socios económicos más cercanos”. Los que no lo hiciesen, fanfarroneó, “pueden estar seguros de que Estados Unidos ya no hará la vista gorda a violaciones, trampas o agresiones económicas. Esos días han terminado”.

Trump no dejó dudas sobre hacia dónde se dirigía la nueva estrategia al enumerar una serie de prácticas en las que EEUU acusa a Beijing de participar. “No toleraremos más el robo atrevido de la propiedad intelectual. Nos enfrentaremos a las prácticas destructivas de obligar a las empresas a entregar su tecnología al Estado y forzarlas a formar empresas conjuntas a cambio de acceso al mercado. “Abordaremos el subsidio masivo de las industrias a través de colosales empresas estatales que dejan fuera del negocio a los competidores privados”.

Trump detalló una agenda para intentar atravesar la perspectiva de inversión china en países de la región a través del proyecto One Belt, One Road (Un Cinturón, Un Camino) de Beijing. Declaró que los EEUU reenfocarían sus esfuerzos de desarrollo pidiendo al Banco Mundial y al Banco Asiático de Desarrollo que dirijan sus operaciones “hacia inversiones de infraestructura de alta calidad que promuevan el crecimiento económico”.

Estados Unidos reformaría “nuestras instituciones financieras de desarrollo para que incentiven mejor la inversión del sector privado en sus economías y brinden alternativas fuertes a las empresas dirigidas por el Estado que tienen muchas ataduras”.

Este vago compromiso de “hacer más” solo refleja la realidad de que Estados Unidos tiene poco que ofrecer en el camino de iniciativas económicas concretas frente a los principales proyectos de inversiones chinas.

El discurso de Trump fue seguido minutos después por un discurso del presidente chino, Xi Jinping. Sin mencionar las declaraciones de Trump, Xi enfatizó la cooperación internacional, la apertura económica y la necesidad de mantener el multilateralismo.

Xi declaró que en las últimas décadas la globalización económica había contribuido significativamente al crecimiento global y se había convertido en “una tendencia histórica irreversible”. Dijo: “Debemos continuar fomentando una economía abierta que beneficie a todos. La apertura trae progreso, mientras que el auto-aislamiento lo deja atrás”. El discurso de Xi contenía frases y temas que antes constituían el centro de un discurso de un presidente estadounidense. Esto subraya la enorme transformación en la estructura de la economía mundial.

China, al igual que los Estados Unidos, opera sobre la base de sus intereses económicos nacionales. La diferencia es que mientras que los EEUU ven que el actual orden global conduce a su mayor declive económico, los líderes chinos, que representan los intereses de los oligarcas y multimillonarios que constituyen la clase dominante del país, ven solo oportunidades.
Beijing está tratando de usar su creciente fuerza económica dentro de este marco para avanzar en el objetivo estratégico de convertirse en una “gran potencia” y acercarse “al centro del escenario”, en palabras de Xi en el congreso del Partido Comunista Chino del mes pasado.

No hay una resolución pacífica para este conflicto. Su lógica objetiva se mueve en una sola dirección: hacia la guerra entre los Estados Unidos y China, mientras la clase capitalista estadounidense busca contrarrestar su declive económico palpable a través de la fuerza militar.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Tres multimillonarios son más ricos que la mitad de la población estadounidense

Sáb, 11/11/2017 - 18:15

Según un estudio publicado el miércoles por el centro de pensamiento Institute for Policy Studies (IPS), los tres estadounidenses más pudientes —Jeff Bezos, Bill Gates y Warren Buffet— controlan ahora más riqueza que la mitad más pobre de la población del país, alrededor de 160 millones de personas. Las “60 familias”, cuya inmensa riqueza fue documentada por el periodista Ferdinand Lundberg en 1937, han sido reemplazadas por tan sólo tres multimillonarios que acumulan en conjunto 264 mil millones de dólares.

El reporte, titulado “La bonanza de los multimillonarios: los 400 de Forbes y el resto de nosotros”, devela que 25 estadounidenses son más ricos que el 56 por ciento inferior de Estados Unidos. El patrimonio neto de los 400 multimillonarios más ricos es aproximadamente igual al de las dos terceras partes del país, 200 millones de personas. Los autores del estudio concluyen que EEUU se ha convertido en “una aristocracia hereditaria de riqueza y poder”.

Esta concentración de riqueza sin precedentes es un fenómeno internacional. En junio del 2017, la agencia Oxfam reportó que los 5 multimillonarios más ricos del mundo controlan tanto como la mitad de la población global, en comparación con 80 personas en el 2015. En la actualidad, cada una de esas 5 personas controla en promedio lo mismo que tienen 750 millones de personas, más que toda la población de América Latina y el doble de la población de EEUU.

El reporte del IPS explica que los datos estadounidenses “subestiman nuestros niveles actuales de concentración de la riqueza” ya que “el uso cada vez mayor de paraísos fiscales y fondos de financiamiento legales ha hecho que el encubrimiento de activos sea más frecuente que antes”. Un informe publicado este año por Alstadsaeter, Johannesen y Zucman, titulado “¿Quién controla la riqueza de los paraísos fiscales?”, estima que los superricos del mundo tienen entre US$5,7 y US$32 billones escondidos para no pagar impuestos ni ser registrados en análisis estadísticos como los mencionados.

Mientras que los superricos se encuentran en control de las cumbres de mando de la economía, el 90 por ciento inferior encara dificultades y crisis que varían sólo en términos de su inmediatez. El documento del IPS mide la riqueza neta de las familias obreras restando el valor de sus bienes durables como automóviles, electrodomésticos y muebles. Según sus estimados, más del 19 por ciento de los hogares en EEUU, alrededor de 60 millones de personas, tienen “un patrimonio neto de cero o negativo” tras sustraer los bienes durables.

Más allá del 20 por ciento más pobre, explica el estudio, “incluso aquellas familias de renta mediana y baja que sí tienen cierta riqueza frecuentemente no tienen activos líquidos —efectivo o ahorros— a su disposición. Más del 60 por ciento de los estadounidenses reporta no tener suficientes ahorros para cubrir una emergencia de $500 dólares.Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

La desunión de las izquierdas: una de las mayores causas de la gran crisis social

Sáb, 11/11/2017 - 08:01
Vicenç Navarro, Publico

La desunión de las izquierdas es uno de los mayores problemas políticos que tienen Catalunya y España. Y es en parte responsable de la continuación de la enorme crisis social que existe a lo largo del territorio español. En realidad no parece haber plena conciencia en amplios círculos políticos y mediáticos españoles (incluyendo catalanes) de la profundidad de tal crisis que se presenta a los dos lados del Ebro. Indicador tras indicador muestran la enorme gravedad de una situación que está causando un gran deterioro del bienestar de la población y, muy en particular, de sus clases populares. Hoy, en España (incluyendo en Catalunya) casi la tercera parte de la población está en riesgo de pobreza y/o exclusión social; más de la mitad de la población que está en paro lo ha estado por más de un año; la tasa de suicidio ha aumentado considerablemente; el consumo de los antidepresivos se ha disparado; y así un largo etcétera.

Las causas de esta gran crisis son fáciles de ver. Todas ellas son resultado de la aplicación de políticas públicas neoliberales, tales como la reforma laboral (que ha forzado un aumento de la precariedad y del desempleo, y un descenso muy marcado de los salarios y de la protección social). Dichas políticas han incluido también intervenciones del Estado con un elevado incremento de los recortes de gasto público social, lo que ha reducido de una manera muy marcada el gasto en los servicios públicos del Estado del Bienestar, tales como educación, sanidad, servicios sociales, vivienda pública, escuelas de infancia (mal llamadas guarderías) y servicios domiciliarios para las persona con discapacidad. Este descenso del gasto público también ha repercutido negativamente en las transferencias públicas a las familias, en el seguro de desempleo, y en las pensiones de vejez y de viudedad, entre otros. En realidad, el Estado del bienestar se ha ido desmantelando y privatizando de una manera muy marcada, afectando negativamente la calidad de vida de las clases populares.

Quiénes han sido los responsables de esta gran crisis social

Estas políticas públicas han sido impuestas (digo impuestas, pues no estaban en sus programas electorales) por los gobiernos liderados por la derecha catalana ahora independentista, Convergència Democràtica (CDC) -en la actualidad Partit Demòcrata Català (PDeCAT)-, en Catalunya (que ha gobernado esta comunidad autónoma durante la mayor parte del período democrático en alianza con la desaparecida Unió Democrática -UDC- antes, y ahora con Esquerra Republicana -ERC-), y por la derecha nacionalista españolista, el Partido Popular (PP), en alianza con Ciudadanos (un partido incluso más neoliberal y más nacionalista españolista que el PP) en España. Ambos partidos políticos, PDeCAT y PP, adversarios en el tema nacional, han sido aliados en los temas económicos y sociales, aplicando políticas públicas neoliberales que han causado una gran polarización de las rentas, alcanzándose unos niveles de desigualdad en España (incluyendo Catalunya) nunca vistos antes en la época democrática, siendo de los más altos en la Unión Europea. Los datos son claros (ver mi artículo “El nuevo régimen social de España”, Público, 23.06.2017). El maridaje entre poder económico y financiero, por un lado, con poder político y mediático, por el otro (que ha generado también una cultura de corrupción extendida en ambos partidos, CDC y PP), ha generado una victoria del mundo de la gran empresa y de los sectores más pudientes de la población contra el mundo del trabajo, del cual la mayoría de la población deriva sus rentas. El porcentaje de las rentas derivadas del capital sobre la renta total ha aumentado enormemente durante la Gran Crisis Social a costa del gran descenso de las rentas derivadas del trabajo.

El rechazo a tales políticas: el 15M y las nuevas izquierdas

Ni que decir tiene que estas políticas crearon movimientos de rechazo, de los cuales el más importante fue el 15M (inspirado por las primaveras árabes), cuando la población salió a la calle, denunciado al establishment político del país por no representar los intereses de la ciudadanía. Su eslogan “no nos representan” se expandió por todo el territorio español, al hacerlo suyos grandes sectores de las clases populares. Era un movimiento profundamente democrático que denunciaba la falta de representatividad de las instituciones democráticas, a las cuales se las veía instrumentalizadas por entidades económicas y financieras, unidas en un entramado de complicidades y corrupción que dio pie a otro altamente popular eslogan “no hay pan para tanto chorizo” en España.

Este movimiento generó nuevos espacios y partidos de izquierdas (Podemos, En Comú, En Marea y otros) que, junto con una renovada Izquierda Unida, establecieron una alianza llamada Unidos Podemos (UP) y sus aliados, que en menos de cuatro años se ha convertido en el segundo partido de la oposición en España, gobernando ya en las mayores ciudades de España, como Barcelona, Madrid, Zaragoza, A Coruña, Santiago y Cádiz, entre otras. El reto de estas fuerzas era aliarse con el partido que dirigía la oposición, el PSOE, para poder generar un proyecto de cambio, lo cual no ha sido posible primordialmente debido a la oposición de la vieja guardia del aparato del PSOE (sus dirigentes y los barones regionales, liderados por Susana Díaz, que preside el gobierno andaluz), que consideró a Unidos Podemos como su mayor adversario político.

El apoyo del PSOE a las derechas

Tal “quinta columna” dentro del PSOE continua ejerciendo un enorme poder, de manera tal que cuando el candidato que venció en las últimas primarias de este partido, Pedro Sánchez (victoria debido a la rebelión de las bases de izquierdas de tal partido), declaró su intento de establecer una relación preferencial con Podemos -en respuesta a un deseo generalizado de tales bases del PSOE-, consiguieron que ello no ocurriera y que parezca improbable que ocurra. La quinta columna en el PSOE prefiere que continúe gobernando el PP a que el PSOE tenga que depender de una coalición con las nuevas izquierdas. Contribuye a esta situación de escasa colaboración el hecho de que el equipo económico del PSOE haya estado compuesto por economistas de clara orientación neoliberal (al menos antes de la reelección de Pedro Sánchez). En realidad, el PSOE fue el que inició las políticas neoliberales (reforma laboral regresiva y políticas de austeridad) durante el gobierno Zapatero.

Y una tercera causa de que no se estableciera la unidad de acción entre el PSOE y Podemos fue la cuestión nacional. El PSOE abandonó su compromiso con la plurinacionalidad de España (que tenía durante la lucha antifascista, en la clandestinidad) debido a las presiones del Ejército y del Monarca durante la transición, convirtiéndose en uno de los pilares del régimen monárquico, que se ha basado en el bipartidismo y la alternancia en el poder en base a unos principios inmutables, incluida la uninacionalidad. Es más, hoy tal partido, junto con el PP y Ciudadanos, se ha convertido en la pieza clave del régimen actual, imposibilitando el cambio tan urgente y necesario para resolver el tema social. El temor de su quinta columna a establecer una alianza con Podemos y su defensa a ultranza de la uninacionalidad implica su apoyo al PP, el cual debe su permanencia en el poder al apoyo del PSOE, habiendo su dirigente Pedro Sánchez abandonado las promesas que realizó en base a las cuales ganó su puesto de Secretario General en las primarias. El comportamiento de dicho partido es uno de los mayores causantes de que no se resuelva el enorme problema social. El tema nacional es hoy la mayor causa de que el PSOE no respete su compromiso adquirido en las primarias de desarrollar conjuntamente con UP un proyecto de cambio. La única esperanza es que las bases del PSOE (que son claramente de izquierdas) se rebelen de nuevo presionando para la aplicación de las promesas del nuevo Secretario General, y que gran parte de las bases y gran parte de los representantes del PSC (que están más a la izquierda que los del PSOE) fuercen cambios también en el PSC.

¿Por qué las izquierdas catalanas no se unen tampoco?

La mayor separación entre las izquierdas en Catalunya es también el tema nacional, dividiéndose entre los independentistas y los no independentistas. Las izquierdas independentistas (ERC y la CUP) han sido influyentes en las políticas públicas del gobierno catalán, el primero como parte de Junts pel Sí y el segundo, la CUP, como elemento esencial y necesario para que la coalición Junts pel Sí contara con mayoría en el Parlament. Ambos han sistemáticamente considerado alcanzar la independencia como su objetivo principal, pues consideran la independencia como condición sine qua non para resolver la Gran Crisis Social. Y para conseguirlo, ambos partidos de izquierdas se han aliado con la derecha catalana, CDC, que ha gobernado Catalunya durante la mayor parte del periodo democrático, y cuyas políticas públicas son, como he dicho en un párrafo anterior, responsables en gran parte de la Gran Crisis Social. En otro artículo he documentado este hecho (ver mi artículo El mayor problema que tiene hoy Catalunya del cual no se habla: la crisis social, Público, 30.06.2017).

Este bloque (PDeCAT, ERC y CUP) ha desarrollado el llamado “procés”, basado en unos supuestos que la realidad ha mostrado que son erróneos. En consecuencia Catalunya está viviendo uno de los peores momentos del periodo democrático desde 1978, ha perdido su autonomía y está intervenida por el Gobierno español, dirigido por el PP (que en Catalunya es un partido muy minoritario) desde Madrid. Y sus dirigentes están en el exilio o en prisión. La intervención del Estado central a través del 155 ha disminuido todavía más el gasto en protección social. Una de las primeras medidas del Gobierno Rajoy y de su ministro Montoro ha sido recortar todavía más el gasto público social de la Generalitat de Catalunya, dato que apenas ha salido en los medios de comunicación.

En esta situación, la mayor responsabilidad de la Gran Crisis Social recae en las políticas del Gobierno central (primero el PSOE y después el PP), pero no hay que minusvalorar la gran responsabilidad en el desarrollo de la Gran Crisis Social de CDC (ahora PDeCAT) y del gobierno Junts Pel Sí, liderado por PDeCAT y su presidente, el Sr. Puigdemont, pues podría predecirse (como ya predije) que cada uno de los pasos del “procés” que han ido ocurriendo llevaría a la situación actual. Su ingenuidad o torpeza ha causado la pérdida de libertades y el descenso del bienestar de las clases populares. Y su apoyo a la derecha catalana, que controla los aparatos (incluyendo los medios públicos de información) de la Generalitat, ha debilitado el Estado del bienestar, facilitando la falta de atención al déficit social de Catalunya, déficit que apenas aparece en sus medios. Hoy el tema nacional absorbe toda la atención mediática, a costa del tema social. Y como consecuencia la pobreza, la inseguridad y la polarización social han ido aumentando. Y continuarán aumentando a no ser que la dirección y línea política de tales izquierdas independentistas cambie.

Las izquierdas catalanas no independentistas

En este grupo caben dos grandes espacios. Uno es el socialista, representado por el PSC, que históricamente ha estado más a la izquierda (y por lo tanto ha sido más sensible al tema social) que el PSOE. Ahora bien, como también ocurrió con el PSOE, su dimensión social (responsable del establecimiento del Estado del bienestar en España y en Catalunya) quedó diluida en su respuesta a la crisis económica, cuando adoptó el neoliberalismo a través de su aceptación de la Tercera Vía. Todavía hoy no ha desarrollado una alternativa a las políticas neoliberales. Y su apoyo al PSOE y a sus políticas de alianza en el Estado español está dificultando la solución del problema social. La gran esperanza que se había creado con la elección de Pedro Sánchez, con el apoyo del PSC, para sacar a Rajoy del gobierno, se ha diluido hasta casi desaparecer. La dirección del PSC se ha aliado con la del PSOE, reproduciendo las mismas propuestas que son muy insuficientes para resolver el problema social (y nacional) del país. Dicha situación está creando incomodidad entre amplios sectores del PSC, con tensiones internas cuya resolución tiene claras implicaciones para facilitar o dificultar una alianza con el segundo gran espacio de la izquierda no independentista, las nuevas izquierdas.

Las nuevas izquierdas

El tsunami político creado por las nuevas formaciones de izquierdas en España ocurrió también en Catalunya. Un partido inexistente hace solo 3 años, Barcelona en Comú, gobierna hoy Barcelona, y tal fuerza ha sido un motor, junto con Podemos a nivel del Estado, y de Podem, su sección catalana, para incentivar en Catalunya la alianza de las izquierdas que están situadas a la izquierda del PSC. Esta alianza de En Comu Podem ha incluido también a ICV y EUiA, creando un espacio que representa la única alianza que conjuga dos características que la hacen única en Catalunya. Una es su enfrentamiento de oposición a las políticas neoliberales llevadas a cabo por los gobiernos españoles y catalanes. Su oposición a tales políticas, con la aplicación en el municipio de Barcelona de políticas alternativas al neoliberalismo, sensibles a las necesidades populares, ha caracterizado este nuevo espacio político.

Y la otra característica ha sido su rechazo al uninacionalismo del Estado español y la demanda de reconocimiento y construcción de un Estado plurinacional que permita el desarrollo del derecho decidir en Catalunya y otras partes de España, consecuencia de un deseo de cambio y profundización democrática en Catalunya y en España. No hay ninguna fuerza política en Catalunya que una su anti-neoliberalismo con un compromiso con la plurinacionalidad, plurinacionalidad deseada tanto en España como en Catalunya, en un espacio catalán y español, aliado con formaciones hermanas a lo largo de todo el territorio español. Un supuesto de tal espacio político es que el necesario cambio en Catalunya será enormemente facilitado por un cambio, igualmente profundo, en el Estado español.

La necesidad de cambio en Podem

Este espacio político, En Comú Podem, ha ganado las elecciones legislativas dos veces en Catalunya. Ahora bien, aparecieron tensiones fuertes en la sección catalana de Podemos, bajo la dirección de Albano Dante, el cual, aun cuando había firmado un acuerdo con En Comú para integrarse en el nuevo espacio de Catalunya en Comú (que incluía también a ICV, EUiA y BenC), decidió junto a su dirección no aplicar dicho acuerdo y separarse, acercándose (en la práctica cada vez más) a la izquierda independentista en su política de alianzas. Aunque esta alianza fue negada por la dirección, en realidad existía, y una prueba de ello es que los medios de información controlados por el Gobierno independentista catalán ofrecieron a la dirección de Podem todo tipo de fórums y plataformas para atacar y criticar a las otras izquierdas no independentistas, y muy en especial a Catalunya en Comú. Las tribunas ofrecidas a Podem (que últimamente incluso criticó con malicia a Podemos y a su Secretario General, Pablo Iglesias) por la derecha fueron ampliamente utilizadas por la dirección de Podem.

Ello ha creado una rebelión de amplios sectores de Podem que no estaban de acuerdo ni con la línea política de Albano Dante Fachín ni con su estilo de gestión, la cual originó, por un lado, un éxodo considerable de militantes a otras opciones políticas y, por el otro, la presión para que se hiciera un referéndum sobre el tipo de alianzas. El resultado abrumador (72% a favor) con una cifra de participación récord (17.000 inscritos) ha mostrado que en las bases de tal partido en Catalunya hay un deseo claro y contundente de recuperar el proyecto inicial de alianza con En Comú y su relación con Podemos, pasos necesarios para poder establecer de nuevo En Comú Podem, cosa que abra toda una serie de oportunidades, incluyendo el poner el olvidado tema social en el centro de la próxima campaña electoral del 21 de diciembre.

Una última observación: error de la mal llamada vía revolucionaria

La justificación de la línea política de la dirección de Podem era el de favorecer el desarrollo de una situación prerrevolucionaria, postura también sostenida por la corriente política conocida como los anticapitalistas y por la CUP. En esta estrategia, la línea a seguir era alcanzar una insurrección que pudiera expandirse a lo largo del territorio catalán que forzara al Estado español a la aceptación de la independencia de Catalunya. Es más, se asumía que esta insurrección podría expandirse a España, generando un cambio también en aquel país que pudiera conducir a un cambio revolucionario.

Esta estrategia, sin embargo, está basada en una serie de supuestos que son altamente cuestionables, siendo el mayor el asumir que la correlación de fuerzas es favorable a los insurrectos. Tal supuesto implica una enorme ingenuidad o irrealismo, producto de desconocer el enorme poder del Estado. En realidad, lo ocurrido en estas semanas ha mostrado el enorme fracaso de dicha estrategia. Hoy Catalunya ha perdido toda su autonomía, la crisis social ha continuado profundizándose, las derechas reaccionarias están enormemente movilizadas, y más fuertes que nunca en el periodo democrático. Intentar generar un proceso revolucionario en la situación actual es un error enorme, que como ha ocurrido en otros momentos históricos en nuestro país y en otros países ha conducido a auténticos desastres, tal como ha pasado ahora en Catalunya y en España.

Nunca antes durante el periodo democrático habíamos visto a las derechas tan envalentonadas. Esta estrategia ha creado una situación tal que la bandera borbónica ha pasado a ser la española, incluso a nivel popular. En el resto de España, una vez más se ha confirmado que no es revolucionario el que se define a sí mismo como tal, sino aquel que crea las condiciones para realizar un cambio profundo. Y lo ocurrido es precisamente lo opuesto. Hoy, las clases populares de Catalunya y del resto de España están sufriendo, y ello en parte debido al gran reforzamiento de las derechas resultado de las políticas del “procés” y de la división de las izquierdas. Hoy, el tema nacional ha ganado al tema social, las derechas han ganado a las izquierdas y la gran crisis social continua profundizándose. ¿Que no se dan cuenta?

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Nuevo lapidario informe sobre el estado del clima mundial

Ven, 10/11/2017 - 12:52
Gerardo Honty, Alai

El pasado 6 de noviembre la Organización Meteorológica Mundial (OMM) publicó un avance de su informe “Estado del clima mundial 2017”. Allí se anuncia que este año va a ser uno de los tres años más cálidos jamás registrados (los otros dos fueron 2015 y 2016) con cada vez más frecuentes episodios de efectos devastadores, como huracanes, inundaciones, olas de calor y sequías. De enero a septiembre de 2017 se registró una temperatura media global de aproximadamente 1,1 °C por encima de los niveles preindustriales y el período de 2013 a 2017 será el quinquenio más cálido jamás registrado.

Los indicadores del cambio climático a largo plazo, como el incremento de las concentraciones de dióxido de carbono, el aumento del nivel del mar y la acidificación del océano, siguen aumentando mientras los hielos del Ártico, la extensión del hielo marino de la Antártida y los glaciares continúan reduciéndose. El manto de hielo de Groenlandia –elemento clave para la circulación oceánica- ha perdido cerca de 3 600 000 millones de toneladas de masa de hielo desde 2002.

“Hemos sido testigos de fenómenos meteorológicos extraordinarios, temperaturas que han llegado a +50 °C en Asia, huracanes sin precedentes en el Caribe y en el Atlántico que han llegado hasta Irlanda, devastadoras inundaciones monzónicas que han afectado a muchos millones de personas y una sequía implacable en África oriental” afirmó el Secretario General de la OMM, Petteri Taalas durante la presentación del informe en el marco de la Convención de Cambio Climático de Bonn (COP 23).

Hace dos años -en la COP 21 de París- esta misma Convención había firmado el “Acuerdo de París” con gran algarabía y los muy extendidos aplausos de las delegaciones nacionales de todo el planeta. Seguramente no haya sido igualmente aplaudida la principal noticia del informe de la OMM con los resultados efectivos de aquel Acuerdo: La tasa de aumento del CO2 de 2015 a 2016 fue la más alta jamás registrada, a saber, de 3,3 partes por millón/año, lo que supuso que la concentración de CO2 alcanzara las 403,3 partes por millón. Y los datos en tiempo real de diversos lugares específicos indican que los niveles de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso siguieron aumentando en 2017.

Aumentan los desastres
Según el reporte los fenómenos extremos afectan a la seguridad alimentaria de millones de personas, especialmente a las más vulnerables. En los países en desarrollo, el 26 por ciento de los daños y las pérdidas causados por tormentas, inundaciones y sequías de mediana y gran escala recayó sobre la agricultura (cultivos, ganadería, pesca, acuicultura y silvicultura).

El riesgo general de enfermedades o muertes relacionadas con el calor ha aumentado de forma constante desde 1980, y actualmente cerca del 30% de la población mundial vive en condiciones climáticas que provocan olas de calor extremas prolongadas. Entre 2000 y 2016, el número de personas vulnerables expuestas a episodios de olas de calor se ha incrementado en aproximadamente 125 millones.

En 2016 se desplazaron 23,5 millones de personas como consecuencia de desastres de origen meteorológico. Al final de 2017 varios millones de personas habrán resultado desplazadas por las inundaciones en Asia y por las sequías en África y se contarán por millares los muertos y enfermos por estas causas.

Pero no solo los países menos desarrollados han sido afectados. El índice de energía ciclónica acumulada, que mide la intensidad total y la duración de los ciclones, alcanzó este septiembre su valor mensual más elevado jamás registrado. En el Atlántico Norte hubo tres huracanes de primer orden y de gran impacto, que se sucedieron en un corto intervalo de tiempo: Harvey en agosto e Irma y María en septiembre. Un pluviómetro ubicado cerca de Nederland (Texas) midió un total provisional de 1.539 mm de precipitación en siete días, que fue el mayor volumen jamás registrado para un solo fenómeno en el territorio continental de los Estados Unidos.

A mediados de octubre, Ophelia se convirtió en el huracán de primer orden (categoría 3) ubicado a más de 1 000 kilómetros al noreste que ningún otro huracán anterior del Atlántico Norte. Causó daños importantes en Irlanda, mientras que los vientos asociados a este sistema contribuyeron a provocar incendios de gran magnitud en Portugal y el noroeste de España.

En muchas zonas del Mediterráneo predominaron unas condiciones secas. La sequía más grave se dio en Italia, afectando a la producción agrícola y provocando una caída del 62% de la producción de aceite de oliva con respecto a la producción de 2016. Además, se dieron las temperaturas más altas registradas en Italia para el período de enero a agosto, con una anomalía de 1,31 °C superior a la media del período 1981-2010.

En varios países las altas temperaturas alcanzaron niveles nunca antes registrados como en Australia, Pakistán, Irán, Barhein, Omán, China, España, Italia, Francia y Estados Unidos. En particular en América del Sur, Santiago de Chile registró la mayor temperatura conocida (37,4 °C) lo que contribuyó a la propagación de los mayores incendios forestales en la historia chilena que arrasaron 614 mil hectáreas de bosque. En Puerto Madryn (Argentina) se alcanzó una temperatura de 43,5 °C, la más alta registrada tan al sur (43° S) en ningún lugar del mundo. En el otro extremo térmico, el frío intenso y grandes nevadas afectaron partes de la Argentina en julio. En Bariloche, la temperatura descendió hasta -25,4 °C, más de cuatro grados por debajo de la temperatura más baja registrada anteriormente en esa ciudad.

La esperanza es lo último que se perdió
Este informe es demoledor. Mucho más que los similares anteriores de la OMM. Los indicadores de la crisis ambiental planetaria empeoran y no hay acuerdo internacional que sea capaz de revertirlo por más aplausos, felicitaciones mutuas y grandilocuentes alocuciones con que sean anunciadas.

Y este no es el único reporte. Hace pocos días la revista médica Lancet publicó otro informe donde se revela que la contaminación ambiental, desde el aire sucio hasta el agua contaminada, está matando a más personas cada año que todas las guerras y la violencia en el mundo. Más que fumar, el hambre o los desastres naturales. Más que el SIDA, la tuberculosis y la malaria combinados. Una de cada seis muertes prematuras en el mundo en 2015 - alrededor de 9 millones - podría atribuirse a la enfermedad por exposición tóxica, según el estudio publicado el jueves 19 de octubre. El costo financiero de la muerte, la enfermedad y el bienestar relacionados con la contaminación es igualmente masivo -dice el informe- y cuesta unos U$D 4,6 billones en pérdidas anuales, o alrededor del 6,2 por ciento de la economía mundial.

Desde la publicación del histórico informe del Club de Roma de 1972 –Los límites del crecimiento-, que anunciaba el colapso de la civilización para el año 2030 si se seguía insistiendo con las políticas de crecimiento económico, muchos autores (llamados más o menos despectivamente “colapsistas”) han estado alertando sobre la certeza de aquellos escenarios y la corroboración de la trayectoria de los indicadores proyectados.

Muchas veces estos analistas han estado utilizando la imagen del “Titanic” para ejemplificar como nuestra civilización, ante el choque evidente contra el iceberg, continúa la fiesta a bordo sin intentar tomar las previsiones necesarias para evitar el choque. En estos momentos estoy tentado a pensar que ese momento ya pasó, que nuestro barco ya chocó contra el iceberg y que estamos viendo a los primeros náufragos caer al mar y a los demás aferrarse a cualquier cosa que los ayude a sostenerse en la cubierta del barco inclinado.

Lo que nos muestra la evidencia de los datos de estos informes científicos, es la irreversibilidad del proceso y que no hay ya posibilidad de recuperar la salud del ecosistema planetario. El calentamiento global, la acidificación de los océanos, la pérdida de biodiversidad, la desertificación, la muerte de las zonas marinas costeras y la contaminación del agua, no son procesos reversibles. No al menos en la escala de tiempo de vida de los que aún estamos sobre el barco.

El Titanic se hunde. Habrá sobrevivientes sin duda. Pero su vida estará condenada a flotar sobre los restos de madera de algo que alguna vez supo ser un barco esplendoroso.


Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

EEUU tiene una enfermedad: concentración industrial

Xov, 09/11/2017 - 13:45
Alejandro Nadal, La Jornada

En enero de 1916 el entonces presidente Woodrow Wilson designó a Louis Brandeis como ministro de la Suprema Corte. El debate que siguió en el Congreso fue uno de los más impetuosos y duró más de cuatro meses. La oposición desconfiaba de las inclinaciones progresistas de Brandeis, en especial en lo que se refería a la legislación antimonopolios. Al final, obtuvo la aprobación y a lo largo de los siguientes 23 años este jurista dejó una profunda huella en las decisiones del más alto tribunal estadounidense.

La política antimonopolios se basaba en la ley Sherman anti-trust de 1890. Hay que recordar que en el último cuarto del siglo XIX la economía estadounidense atravesó un periodo de fusiones y adquisiciones que llevaron a la consolidación de grandes corporaciones en casi todas las ramas de la industria y los servicios.

Los orígenes de esa ley no se relacionan con el tema del bienestar de los consumidores (afectado por prácticas no competitivas en la fijación de precios), sino por la desmedida influencia política que adquirían las grandes empresas. Brandeis compartía esta visión y a lo largo de su carrera luchó contra la aglutinación de poder financiero, industrial y político que distorsionaba no sólo las estructuras económicas, sino el entramado de la democracia en la sociedad estadounidense. Su obra inspiró la aprobación de la ley Clayton (1914), que complementó y facilitó la aplicación de la ley Sherman, y todavía más importante, la ley Glass-Steagall (1932), que separó las actividades de los bancos comerciales y las de la banca de inversión. Esta última dio estabilidad al sector bancario durante siete décadas y cuando fue derogada bajo la administración Clinton en 1999 abrió las puertas a la crisis financiera de 2007.

Durante el periodo 1890-1975 la aplicación de la legislación antimonopolios se mantuvo como una constante. En la perspectiva de Brandeis, la legislación anti-monopolios estaba relacionada con algo más que simples consideraciones económicas. Pero el surgimiento de la llamada escuela de Chicago desde los años 1960 vendría a transformar ese panorama. Las figuras de Robert Bork, Richard Posner y Ronald Coase contribuyeron a infundir una nueva visión a la política anti-trust, argumentando que el tema central en la materia debía ser el de la eficiencia y no el del poder político. Coase habría de llevar este enfoque hasta el extremo con la idea de que cualquier asignación de derechos entre personas puede ser mejorada por el mercado. Así nació la nefasta escuela denominada Derecho y Economía que ha convertido a la justicia en una mercancía.

Durante el periodo 1965-1975 la economía estadounidense tuvo que enfrentarse de lleno a la competencia de la industria japonesa y alemana. Además, en los años setenta la productividad en la economía estadounidense se estancó. El gobierno mostró señales de preocupación y, como resultado, la política anti-monopolios sufrió una adecuación. La concentración industrial dejó de ser vista como un peligro y pasó a ser considerada una muestra de éxito económico, sobre todo de cara a la competencia internacional. Las economías de escala y la construcción de un complejo científico-tecnológico-industrial fueron percibidas con aprobación. Para los años 1980 todo el panorama de la política antimonopolios se había transformado y la aplicación de las leyes Sherman-Clayton se debilitó considerablemente.

No es sorprendente, entonces, que las tasas de concentración industrial se hayan incrementado desde la década de los años 1990. Uno de los trabajos más importantes sobre este tema es el de Grullon, Larkin y Michaely (disponible en https://finance.eller.arizona.edu). Su investigación cubre más de cuatro décadas y revela que en los últimos 20 años más de 75 por ciento de las industrias en Estados Unidos experimentaron un incremento significativo en los niveles de concentración. El estudio utiliza el índice de Hinferdahl-Hirschman y muestra también que las tasas de rentabilidad de las empresas dominantes se han incrementado. Las fusiones y adquisiciones han sido un instrumento clave para mantener los fuertes niveles de concentración. La entrada de nuevas empresas a los distintos mercados también ha declinado en los últimos dos decenios (lo que indica que las barreras a la entrada asociadas a la mayor concentración se han incrementado). Según los autores, la aplicación laxa de la legislación antimonopolios es uno de los principales factores detrás de estas tendencias.

Hay que añadir a este panorama que la concentración industrial también está ligada a la desigualdad creciente. La investigación del autor Dorn, et al muestra que en las industrias con mayores niveles de concentración la participación de los ingresos de la fuerza de trabajo es declinante. Es claro que la enfermedad de la concentración económica no sólo se traduce en pérdida de eficiencia en la asignación de recursos. Su daño principal radica en la aglutinación de poder político y la corrosión de las instituciones de una república.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Paradise Papers: el refugio tributario de Apple al descubierto

Mér, 08/11/2017 - 12:47
La compañía más rentable del mundo tiene una nueva estructura opaca que le permitiría continuar evadiendo miles de millones en impuestos, muestran los Paradise PapersEstos documentos revelan cómo Apple esquivó en 2013 una ofensiva sobre sus controvertidas prácticas tributarias irlandesas al buscar activamente un paraíso fiscal.

Luego movió la compañía que tenía la mayor parte de su enorme reserva offshore de efectivo no gravado a Jersey, una de las islas del Canal, entre Francia y Reino Unido.

Apple dijo que la nueva estructura no había bajado sus impuestos.

Aseguró que seguía siendo el contribuyente fiscal más grande del mundo, al desembolsar unos US$$35.000 millones en tributos corporativos en los últimos tres años, que había seguido la ley y los cambios "no redujeron nuestros pagos de impuestos en ningún país".

Paradise Papers es el nombre que recibe una enorme filtración de documentos financieros que está arrojando luz sobre el mundo de las finanzas con ventajas fiscales.

Hasta 2014, la empresa de tecnología había estado explotando un vacío legal en las leyes de Estados Unidos e Irlanda, conocido como "double Irish" (El doble irlandés).

Esto permitía a Apple canalizar todas sus ventas fuera de América -actualmente un 55% de sus ingresos- a través de subsidiarias irlandesas que eran eficazmente apátridas en cuanto a fines impositivos y por lo tanto casi no incurrían en ningún impuesto.

En vez de pagar impuestos corporativos irlandeses de 12,5%, o la tasa estadounidense de 35%, la estructura de evasión de Apple le ayudó a reducir su tasa tributaria sobre las ganancias fuera de Estados Unidos en tal medida que sus pagos fiscales extranjeros raras veces fueron de más del 5% de sus ingresos en el exterior, y en algunos años cayeron por debajo del 2%.

La Comisión Europea, el órgano ejecutivo y legislativo de la Unión Europea, calculó que, por un año, la tasa fiscal para una de las compañías irlandesas de Apple fue solo del 0,005%.

Apple estuvo bajo presión en el Senado de Estados Unidos en 2013, cuando su director, Tim Cook, fue forzado a defender su sistema de pago de impuestos.

Molesto de que Estados Unidos se estaba perdiendo de una enorme cantidad fiscal, el entonces senador Carl Levin le dijo: "Movió a ese ganso dorado a Irlanda. Lo movió a tres compañías que no pagan impuestos en Irlanda. Estas son las joyas de la corona de Apple Inc. Amigos, no está bien".

Cook le contestó desafiante: "Nosotros pagamos todos los impuestos que debemos, cada dólar. Nosotros no dependemos de trucos fiscales... No escondemos dinero en alguna isla del Caribe".

El cuestionario de Apple
Después de que la UE anunció en 2013 que estaba investigando el arreglo irlandés de Apple, el gobierno de ese país decidió que las firmas incorporadas allí ya no podían ser apátridas con fines fiscales.


Para poder seguir teniendo tasas bajas de impuestos, Apple necesitaba encontrar un centro financiero en el extranjero que sirviera como la residencia tributaria para sus subsidiarias irlandesas.

En marzo de 2014, los asesores legales de Apple enviaron un cuestionario a Appleby, una firma de abogados de finanzas líder en la industria offshore o de "paraísos fiscales" y la fuente de muchas de las filtraciones de los Paradise Papers.

Preguntó qué beneficios diferentes jurisdicciones offshore -las islas Vírgenes Británicas, las islas Bermudas, las islas Caimán, la isla de Mauricio, las islas de Man, Jersey y Guernsey- podían ofrecerle a Apple.

El documento hacía preguntas clave como: "¿es posible obtener una garantía oficial de exención de impuestos?" y "confirme que una compañía irlandesa puede llevar a cabo actividades gerenciales... sin ser sujeta a tributación en su jurisdicción".

También preguntaban si era probable un cambio de gobierno, qué información sería visible al público y cuán fácil sería salir de la jurisdicción.

El documento: el cuestionario de Apple (fragmento)

Los emails filtrados también dejan claro que Apple quería mantener la movida en secreto.

Un email intercambiado entre socios de alto nivel en Applebay dice: "Para aquellos de ustedes que no están al tanto, (ejecutivos de) Apple son extremadamente sensibles cuando se trata de la publicidad. También esperan que el trabajo que se está haciendo para ellos solo se discuta entre el personal que necesita saberlo".

Apple escogió Jersey, una dependencia de la Corona británica que hace sus propias leyes fiscales y que tiene un 0% de tasas tributarias corporativas para las compañías extranjeras.

Los documentos de los Paradise Papers muestran que dos de las subsidiarias irlandesas clave de Apple, Apple Operations International (AOI, por sus siglas en inglés) y Apple Sales International (ASI, por sus siglas en inglés), fueron administradas desde la oficina de Appleby en Jersey desde el inicio de 2015 y hasta principios de 2016.


Esto habría permitido a Apple continuar eludiendo el pago de miles de millones en impuestos alrededor del mundo.

Las cuentas de 2017 de Apple mostraron que ganóUS$44.700 millones fuera de Estados Unidos y pagó solo US$1.650 millones en impuestos a gobiernos extranjeros, una tasa de alrededor del 3,7%. Eso es menos de una sexta parte de la tasa promedio de impuestos corporativos en el mundo.Presentational white space

Apple e Irlanda versus la UE
En agosto de 2016, después de una investigación de tres años, la Comisión Europea (CE) concluyó que Irlanda le dio un beneficio fiscal ilegal a Apple.

La CE dictaminó que Apple debe volver a pagarle impuestos a Irlanda por el periodo dentro de su ámbito de investigación, entre 2003 y 2013, un total de 13.000 millones de euros (US$15.000) más un interés de 1.000 millones de euros (US$1.160 millones)


Irlanda y Apple apelaron el fallo.

El director de Apple, Tim Cook, calificó la decisión de la CE como "basura política total", "sin razón que la justifique en el hecho o en la ley".

Irlanda dije que la UE estaba invadiendo la soberanía tributaria. Temía que las multinacionales se vayan a otro lado.

Irlanda acordó cobrar los US$15.000 millones, a mantenerse en una cuenta bajo custodia mientras se resolvía una apelación.

En octubre de 2017, la UE dijo que llevará a Irlanda a los tribunales ya que no ha recolectado el dinero. Irlanda dice que es complicado y que necesita tiempo.Presentational white space

Una enorme subida del PIB

Cuando el vacío legal conocido como "doble irlandés" fue cerrado, Irlanda creó también nuevas regulaciones fiscales que compañías como Apple podían aprovechar.

Una de las compañías que Apple trasladó a Jersey, ASI, tenía derechos sobre parte de la muy valiosa propiedad intelectual de Apple Inc.

Si ASI vendiera la propiedad intelectual de nuevo a una compañía irlandesa, la empresa irlandesa sería capaz de compensar el enorme costo contra cualquier ganancia futura. Y como el titular de la propiedad intelectual, ASI, fue registrado en Jersey, las ganancias de la venta no serían gravadas.

Parece que Apple ha hecho justamente eso. Hubo un extraordinario aumento, del 26%, del Producto Interno Bruto (PIB) de Irlanda en 2015 que los informes de los medios atribuyen a los activos de propiedad intelectual que se trasladan a ese país.

Los activos intangibles de Irlanda se incrementaron ese año en 250.000 millones de euros (unos US$290.000 millones).

El Departamento de Finanzas irlandés negó que las nuevas regulaciones se hayan implementado para beneficiar a las multinacionales.

El órgano dijo que Irlanda "no era el único país que permite a las empresas reclamar desgravación sobre bienes de capital para activos intangibles" y que había seguido "la norma internacional".

Apple se abstuvo de responder las preguntas sobre sus dos subsidiarias trasladando su residencia tributaria a Jersey.

También declinó comentar cuando se le preguntó si una de esas compañías había ayudado a obtener una enorme desgravación fiscal al vender propiedad intelectual.

Apple dijo: "Cuando Irlanda cambió sus leyes fiscales en 2015, cumplimos al cambiar la residencia de nuestras subsidiarias irlandesas e informamos a Irlanda, la CE y Estados Unidos.

Los cambios que hicimos no redujeron nuestros pagos de impuestos en ningún país. De hecho, nuestros pagos a Irlanda aumentaron significativamente y en los últimos tres años hemos pagado US$1.500 millones en impuestos allá".

_____________________________
Los Paradise Papers son un gran lote de documentos filtrados, en su mayoría de la firma de abogados Appleby, junto con registros corporativos en 19 jurisdicciones fiscales, que revelan los asuntos financieros de políticos, celebridades, gigantes corporativos y líderes de negocios.

Los 13,4 millones de documentos fueron enviados al diario alemán Süddeutsche Zeitung y luego compartidos con el Consorcio internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés). El programa Panorama encabezó la investigación para la BBC como parte de una indagatoria mundial que involucra a casi 100 medios, incluido The Guardian, en 67 países. La BBC no conoce la identidad de la fuente.
_______
BBC Mundo

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Brasil, el eslabón más débil de la cadena neoliberal en América Latina

Mar, 07/11/2017 - 07:01
Emir Sader, Alai

América Latina se había trasformado en el eslabón más débil de la dominación neoliberal en escala mundial. Por haber sufrido, de forma concentrada, los cambios en el mundo, fue en el continente que surgieron los únicos gobiernos antineoliberales.

Después de más de una década de avances a contramano del orden neoliberal que reina en el mundo, disminuyendo la desigualdad, superando la recesión económica, desarrollando importantes iniciativas de integración regional, esos gobiernos sufren brutales ofensivas de la derecha para intentar frenarlos. Lo han logrado en algunos países – Argentina y Brasil -, sin que, con ello, hayan cumplido lo que prometían: recuperar el crecimiento económico, combatir la pobreza, menor desempleo. Al contrario, la situación económica y social en Argentina y en Brasil es mucho peor de la que esos países vivían antes del retorno de los gobiernos de derecha.

En el nuevo escenario de la región, Brasil se presenta como el eslabón más débil de la cadena neoliberal en el continente. La combinación de varios rasgos de la forma cómo la derecha ha retomado el gobierno en ese país hace que ahí se den los combates más importantes en la región.

Al contrario de Argentina, en Brasil la derecha ha recobrado el gobierno no mediante elecciones – donde fue derrotada cuatro veces, sucesivamente -, sino mediante un golpe parlamentario-jurídico-mediático. El nuevo presidente y su gobierno no tienen siquiera legitimidad institucional, aún más cuando ponen en práctica el programa derrotado en las elecciones, incluso en la última, en 2014.

El nivel de apoyo del que Temer “disfruta” – 3% - representa la falta de popularidad de la aplicación de ese programa, después de que Brasil vivió el mejor período de su historia en el combate a la desigualdad social, el rescate de la autoestima de los brasileños, la proyección interna e internacional de Lula como el más grande líder político del país.

La ruptura es sentida como brutal por la gente, que lo manifiesta en el apoyo a Lula, que supera el 40%. La izquierda no está dividida, aunque haya sectores que no manifiestan apoyo a Lula, pero que reconocen en é, al gran dirigente que puede rescatar la democracia, el desarrollo económico y la justicia social.

Mientras que la derecha no tiene candidato, su partido tradicional, el PSDB, paga un alto precio por haber apoyado el golpe y al gobierno de Temer. La derecha busca nombres fuera de la política, pero lo que le falta es un discurso y un distanciamiento del gobierno Temer, para poder tener algún candidato con cierta popularidad. El único que mantiene cierto apoyo – Bolsonaro – es de extrema derecha, que solo facilitaría el triunfo de Lula.

Por todos esos factores, Brasil es hoy el eslabón más débil de la cadena neoliberal en América Latina. Se decide el futuro de Brasil en los próximos 12 meses o incluso antes. O la derecha, de una u otra forma, se consolida en Brasil y se consolida, a la vez, el viraje conservador en la región. O Lula o el candidato que él apoye triunfa y Brasil retoma la dirección política y económica anterior, con las consecuencias en América Latina.

La combinación entre un gobierno extremadamente débil y una candidatura fuerte como la de Lula es lo que hace que la disputa en Brasil sea decisiva para el futuro del país y de toda América Latina.

Lula se juega por entero en las caravanas, que se han vuelto un gran instrumento de movilización popular y de formulación del programa de rescate del país. Cuanto más es atacado por los medios y por sectores del Poder Judicial, mas aumenta la popularidad de Lula. Rn caso de que sea candidato, tiene grandes posibilidades de triunfar en primera vuelta. Es posible que lo imposibiliten de ser candidato a la presidencia. En ese caso, Lula indicará un candidato al PT, volviéndose en gran elector. De cualquier manera, el fortalecimiento del nombre de Lula es el fortalecimiento del proyecto que él ha representado y sigue representando para Brasil.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Qué pasa con China

Lun, 06/11/2017 - 21:59
Immanuel Wallerstein, La Jornada

Con mucha frecuencia, cuando escribo acerca de la crisis estructural del moderno sistema-mundo, y por tanto del capitalismo como un sistema histórico, recibo objeciones que dicen que he descuidado la fuerza del crecimiento económico de China y su capacidad para servir como reemplazo económico para la claramente menguante fuerza de Estados Unidos más Europa occidental, el llamado Norte.

Éste es un argumento perfectamente razonable, al que se le escapan, sin embargo, las dificultades fundamentales del sistema histórico existente. Además, pinta un retrato de las realidades chinas bastante más rosa de lo justificado si se mira más de cerca.

Déjenme responder esta pregunta, entonces, en dos partes: uno, el desarrollo del sistema-mundo como un todo, y dos, la situación empírica de China en el momento actual.

El análisis de lo que llamo la crisis estructural del moderno sistema-mundo es el que he realizado en muchas ocasiones en estos comentarios y en otros de mis escritos. Es, no obstante, importante repetirlo de una forma condensada. Esto es mucho más necesario puesto que aún personas que dicen concordar con el concepto de una crisis estructural parecen, sin embargo, resistirse en la práctica a aceptar la idea de la caída del capitalismo por fuerte que sea ésta.

Hay una serie de elementos del argumento que hay que reunir. Uno es la aseveración de que todos los sistemas (sea cual sea su espectro y sin excepción alguna) tienen vidas y no pueden ser eternos. La explicación de esta eventual caída de cualquier sistema es que los sistemas operan en ritmos cíclicos y en tendencias seculares.

Los ritmos cíclicos se refieren a vaivenes constantes de ida y regreso hacia un equilibro en movimiento, una realidad perfectamente normal. Sin embargo, cuando varios fenómenos se expanden de acuerdo a sus reglas sistémicas y luego se contraen, no retornan después de contraerse exactamente adonde estaban antes de su viraje cíclico en ascenso.

De aquí se deriva que su curva en el largo plazo es ascendente. Esto es a lo que nos referimos con una tendencia secular. Si uno mide esta actividad en la ordenada, o el eje Y de la gráfica, uno ve que con el tiempo se aproximan a una asíntota de 100 por ciento, que no puede cruzarse. Parece que cuando factores importantes alcanzan un punto anterior a un 80 por ciento de la ordenada, comienzan a fluctuar de una manera errática.

Cuando las curvas cíclicas arriban a este punto cesan de utilizar los llamados medios normales de resolver las constantes tensiones en el funcionamiento de un sistema y entran, por tanto, en una crisis estructural del sistema.

Una crisis estructural es caótica. Esto significa que en lugar de la serie normal de combinaciones o alianzas que previamente se usaron para mantener la estabilidad del sistema, se varían constantemente estas alianzas en busca de ganancias de corto plazo. Esto únicamente hace que la situación empeore. Notamos aquí una paradoja –la certeza del final del sistema existente, y la incertidumbre intrínseca de lo que eventualmente lo reemplazará creando por tanto un nuevo sistema (o nuevos sistemas) que estabilice las realidades.

Durante el periodo un tanto más largo de crisis estructural, observamos una bifurcación entre dos modos alternativos de resolver la crisis –uno reemplazándolo con un sistema diferente que de algún modo conserva los elementos esenciales del sistema moribundo y uno que lo transforma radicalmente.

En concreto, en nuestro actual sistema capitalista hay quienes buscan encontrar un sistema no capitalista que, sin embargo, mantenga los peores rasgos del capitalismo: jerarquía, explotación y polarización. Y hay quienes desean establecer un sistema que sea relativamente democrático e igualitario, un tipo de sistema histórico que nunca ha existido antes. Estamos en medio de esta batalla política.

Ahora, miremos el papel que juega China en lo que está ocurriendo. En términos del presente sistema, China parece ir ganando mucha ventaja. Argumentar que esto significa la continuación del funcionamiento del capitalismo como sistema es básicamente (re)afirmar el punto inválido de que los sistemas son eternos y de que China está reemplazando a Estados Unidos del mismo modo en que Estados Unidos reemplazó a Gran Bretaña como la potencia hegemónica. Si esto fuera cierto, en otros 20-30 años China (o tal vez el noreste asiático) sería capaz de fijar sus reglas al sistema-mundo capitalista.

Pero ¿realmente está ocurriendo esto? Primero que nada, el margen económico de China, aunque es todavía mayor que aquel del Norte, ha ido declinando significativamente. Y esta decadencia bien podría amplificarse pronto, conforme crece la resistencia política ante los intentos de China por controlar a los países aledaños y encantar (es decir, comprar) el respaldo de los países más alejados, algo que parece estar ocurriendo.

¿Puede China entonces depender de acrecentar la demanda interna para mantener su demanda global? Hay dos razones por lo que esto no es posible.

La primera razón es que las actuales autoridades se preocupan de que un creciente estrato medio pueda comprometer su control político y busque limitarlo.

La segunda razón, más importante, es que mucha de la demanda interna es resultado de préstamos irresponsables por parte de los bancos regionales, que enfrentan una incapacidad para sustentar sus inversiones. Si colapsan, aun parcialmente, esto podría ponerle fin a todo el margen económico de China.

Además, ya ha habido, y continuará habiendo, vaivenes alocados en las alianzas geopolíticas. En un sentido, las zonas clave no están en el Norte, sino en áreas tales como Rusia, India, Irán, Turquía y el sureste de Europa, todas ellas buscando sus propios roles en un juego de cambio de bandos rápidos y repetidos. El fondo del asunto es que, aunque China tenga un gran papel que jugar en el corto plazo, no es un papel tan grande como el que China desearía y que algunos del sistema-mundo restante temen. No es posible para China detener la desintegración del sistema capitalista. Únicamente puede intentar asegurar su lugar en un futuro sistema-mundo.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

“Paradise Papers”: El nuevo destape de las sociedades “offshore” que involucra a presidentes, gobiernos y cantantes

Lun, 06/11/2017 - 03:30

Una nueva investigación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) sobre paraísos fiscales, conocida como "Paradise Papers", reveló que hay vínculos comerciales entre miembros de la administración del presidente estadounidense Donald Trump y Rusia.

Unos 400 reporteros han rastreado 13.4 millones de documentos secretos y descubierto técnicas de evasión de impuestos usadas por los políticos ricos y de alto rango, informaron medios alemanes el domingo.

De acuerdo con la investigación, el secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, es accionista de una naviera con relaciones comerciales con un empresario ruso que fue objeto de sanciones por parte de Washington y con el yerno del presidente Vladimir Putin. Pese a haber vendido otras participaciones antes de unirse a la Administración Trump, Ross mantuvo sus acciones en la naviera Navigator, apuntó The New York Times.

Los documentos provienen de una filtración de documentos de la firma de abogados Appleby y Asiatici Trust recibida por el diario alemán Süddeutsche Zeitung, procedentes de 19 jurisdicciones distintas que figuran en la lista de paraísos fiscales de la OCDE.

Entre las figuras públicas relacionadas con paraísos fiscales, según la información publicada por el ICIJ, estarían la reina Isabel II de Inglaterra; el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos; el secretario de Estado Comercio de EEUU, Wilbur Ross; y el excanciller alemán Gerhard Schröder. También los cantantes Bono (U2) y Madonna.

En la investigación, el presidente de Colombia es mencionado como director de dos sociedades "offshore", como se denomina a las que están registradas en un país en el que no realizan ninguna actividad económica.

Según la información dada a conocer este domingo, las empresas relacionadas con el mandatario colombiano están afincadas en Barbados, considerado un refugio fiscal en el Caribe. En Nova Holding Company, Santos figura como director en el 2000, año en el que se desempeñaba como ministro de Hacienda durante el Gobierno del entonces presidente Andrés Pastrana (1998-2002).

El informe también señala que en los registros de Global Tuition & Education Insurance Corp, una sociedad aseguradora exenta de carga fiscal, Santos aparece como director, un cargo que quedó posteriormente en manos de la familia del expresidente César Gaviria Trujillo (1990-1994).

Según la investigación, Santos ha asegurado que se unió a la compañía Global Tuition por sus fines educativos y con el objetivo de ayudar a financiar los estudios a las familias menos favorecidas. Además, ha precisado que nunca invirtió en la empresa ni tampoco fue accionista.

Investigación vincula a ministro argentino de Finanzas y ministros brasileños de Hacienda y Agricultura

Asimismo, el ministro de Finanzas de Argentina, Luis Caputo, se encuentra entre los 127 líderes internacionales vinculados a sociedades en paraísos fiscales. Caputo fue el administrador de una gestora de fondos de inversión radicada en Miami, Noctua Partners LLC, con ramificaciones en Delaware y las Islas Caimán, dos territorios caracterizados por la opacidad financiera y las ventajas fiscales, de acuerdo con esta nueva filtración.

Del mismo modo, los ministros brasileños Henrique Meirelles, de Hacienda, y Blairo Maggi, de Agricultura, están entre las decenas de líderes mundiales vinculados a sociedades en paraísos fiscales. Meirelles, uno de los nombres más influyentes dentro del Gobierno del presidente Michel Temer, creó un fondo llamado "Sabedoria Foundation" en las Bermudas para gestionar su herencia, según divulgó en Brasil Poder360, uno de los casi 100 medios que han analizado millones de documentos de "territorios opacos".

Por su parte, Maggi, un importante empresario agropecuario con negocios en el sector de la soja, es el supuesto beneficiario final de una compañía abierta en las Islas Caimán en 2010 por la sociedad montada entre una de sus empresas y el gigante holandés Louis Dreyfus, según la investigación internacional.

Según los medios de comunicación que han colaborado en la investigación, supone la mayor filtración de documentos de paraísos fiscales de la historia y tiene una relevancia "aún más importante que los Papeles de Panamá".

En ella han participado, entre otros, The New York Times, BBC, The Guardian, La Nación y Le Monde, entre otros.
__________
Fuente: Deutsche WelleUna mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

Austeridad para unos, opulencia para otros

Dom, 05/11/2017 - 10:01
Hedelberto López Blanch, Rebelion

Tras la crisis económica en 2007 iniciada en Estados Unidos y que se extendió como pólvora por todo el planeta, varias instituciones financieras presionaron para que se impusieran en diversos países políticas de austeridad que redujeran los programas sociales y disminuyeran el poder adquisitivo de los pobladores.

Así, las potencias occidentales, representadas en el viejo continente por la llamada troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional) aplicaron a Grecia un control fiscal y en 2009 se iniciaron los multimillonarios rescates de los bancos, además de obligar a Atenas a tomar fuertes medidas de austeridad aplicadas con intransigencia, las que llevaron al país al hundimiento de su sistema político y económico.

Motivado por los grandes déficit presupuestarios y para que España no entrara en impago, en 2012 la Unión Europea anunció su plan de rescate y entregó una abultada cifra a los bancos ibéricos a cambio de numerosas exigencias al Gobierno de Mariano Rajoy.

El Banco Central Europeo (BCE), obligó a bajar el déficit público y flexibilizar el mercado laboral, además de incluir una supervisión de las cuentas, la que aún no ha terminado.

Medidas similares se las aplicaron a Portugal, Irlanda, Italia y otras naciones cuyos pobladores en los últimos años han visto perder sus empleos, junto a considerables aumentos en los precios de los servicios y de la canasta de alimentación básica, o la disminución en sus jubilaciones, por citar solo unos pocos ejemplos.

Desde que la crisis económica se hizo presente en 2007, los países y organizaciones hegemónicas se empeñaron en recetar drásticos ajustes, pero no para ellos.

Trabajar en instituciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Central Europeo (BCE) o el Banco Mundial (BM), implica disfrutar de ventajas que dejan la puerta abierta a un mayor crecimiento de desigualdad.

El FMI, punta de lanza de los macro ajustes, se caracteriza también por pagar abultados salarios a sus directivos. Según su memoria anual de 2013, el Fondo contaba con un presupuesto de 740 millones de euros y el 80 % estaba destinado al pago de su plantilla de 2 400 empleados y 10 % para gastos de viajes.

La directora del FMI, Cristine Lagarde, ostenta el sueldo más elevado de todos los personajes que dominan el mundo. Controla el dinero que los países aportan a la institución y determina quiénes, cómo y cuándo lo recibirán.

Lleva años predicando la reducción salarial de los trabajadores, pero ella desde que llegó al cargo, se incrementó el sueldo en un 11 % que hoy supera los 450 000 euros anuales, mientras los supervisores y gerentes reciben más de 300 000 euros y los directores ejecutivos unos 180 000 euros.

A su elevado sueldo, se suman algunas ventajas adicionales pues al ser francesa y presidir un organismo internacional con sede en Estados Unidos, no tiene necesidad de declarar impuestos a ningún país; tiene un suplemento para gastos de representación que hace cinco años era de 58 000 euros exentos de tributación.

El FMI reserva para los gastos personales de su presidente un fondo que asciende a unos 65 000 euros al año, destinado a que mantenga un nivel de vida apropiado a su posición como directora gerente.

Siempre debe viajar en primera clase y tiene derecho a una pensión vitalicia del 60 % de sueldo cobrado y aumenta de acuerdo al tiempo ocupado en el cargo. Desde el 2011 cuando llegó a la dirección ha recibido más de 2,2 millones de euros.

Cuando comenzó la crisis en 2007, el cargo del presidente del Banco Central Europeo tuvo un incremento salarial del 2,6 % y fue subiendo paulatinamente en 1,9 % en 2008, 2,5 % en 2009, 2 % en 2010 y 0,8 % en 2011 y 2012.

En la actualidad, el expresidente del BCE, Jean Claude Trichet sin tener en cuenta la crisis económica en la Unión Europea, recibe un sueldo anual de 367 800 euros libres de impuestos. Desde entonces, directivos del BCE tienen remuneraciones para paliar la crisis.

El vicepresidente del BCE, Vítor Constancio, recibió en 2013 un salario de 324 214 euros y Mario Draghi, al frente del Banco Central Europeo ganó alrededor de 389 000 euros en 2016, un 1 % más que en 2015. Las mejoras también se han aplicado a los sueldos del resto de los miembros del Consejo Ejecutivo del BCE que vieron incrementarse a 270 168 euros anuales.

La estructura salarial del Banco Europeo prevé que sus ejecutivos perciban prestaciones por residencia y representación. El presidente dispone de una residencia oficial propiedad del BCE para su uso particular, a la par que los miembros del Consejo Ejecutivo cuentan con derecho a representaciones tanto por residencia como para educación de sus niños, así como deducciones fiscales para el plan de pensiones y seguro médico.

Los salarios de todos los empleados han continuado subiendo en todos estos años.

De esta forma se demuestra la incoherencia entre las drásticas medidas de austeridad que imponen esas instituciones y organismos financieros a los gobiernos y trabajadores del mundo mientras sus empleados y funcionarios incrementan anualmente sus salarios.Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización

La fabricación de las falsedades sobre Podemos y su supuesto proindependentismo

Sáb, 04/11/2017 - 17:01
Vicenç Navarro, Publico

Por qué tanta hostilidad hacia Podemos

Hoy, Podemos, un partido que no existía hace sólo cuatro años, ha alcanzado tales dimensiones a lo largo del territorio español (junto con otros nuevos partidos políticos como En Comú en Cataluña, En Marea en Galicia, y otros renovados como Izquierda Unida y Equo) desarrollando un nuevo espacio político con una clara vocación transformadora de España que ha asustado a las estructuras del poder económico y financiero y a sus instrumentos políticos que temen perder sus privilegios. De ahí que la mayoría de medios de información que están a su servicio hayan mostrado una enorme hostilidad hacia tal nuevo espacio político y hacía su dirigente, Pablo Iglesias (una de las personas más agredidas y vilipendiadas por los poderes fácticos que dominan la vida económica y política del país), mediante una campaña de desprestigio en la que las falsedades, manipulaciones e insultos se prodigan extensamente en su intento de destrucción al que consideran como “el enemigo” (y utilizo este término bélico pues su comportamiento traduce una cultura de escasa sensibilidad democrática).

La más reciente construcción de falsedades sobre tal formación política ha sido el presentar a Podemos como favorable a la independencia y próximo a los partidos que aspiran a alcanzarla. En consecuencia se presenta tal espacio político como parte de la “anti-España”, en una campaña que tiene parecido a las que existieron en épocas históricas anteriores en las que a los movimientos político-sociales que proponían enriquecer a España, aceptando su plurinacionalidad, se les definió también por los defensores de la España uninacional como los anti-España, y tengo experiencia en ello. Mis padres, que amaban intensamente a Catalunya y España, y que dieron lo mejor de su vida para mejorarlas, fueron brutalmente represaliados (cuando los militares golpistas ganaron la Guerra Civil) por “separatistas” (además de rojos) cuando en realidad lo que deseaban era otra España, una España republicana, mucho más justa y más sensible a la plurinacionalidad del país que la que tenía la España uninacional monárquica.

Un ejemplo de tal fabricación

En una situación semejante estamos viendo como se está intentando presentar a Podemos como un partido de simpatías separatistas y por lo tanto antipatriota. El caso más reciente es el artículo de una de las editoras de El País (uno de los rotativos más hostiles a Podemos), la Sra Gabriela Cañas, titulado “Podemos, él ni-ni de la política” (31.10.17), que contiene una gran cantidad de mentiras, falsedades y manipulaciones en su intento de presentar a Podemos cómo secesionista. Con este objetivo, la Sra. Cañas muestra las declaraciones pro-independencia de una diputada de Podem Catalunya en el Parlament Catalá, la Sr. Angels Martínez Castells, que declaró su apoyo al independentismo y a la República Catalana (a través de sus aplausos, declaraciones y tweets) como representativas de la política de Podemos, ignorando y ocultando las críticas y amonestaciones que la dirección de tal partido, incluyendo Pablo iglesias, han hecho para repudiar ese comportamiento en múltiples ocasiones. La Sra. Cañas sabe de ello, pues todos estos hechos son conocidos en el establishment político-mediático del país, pero ha preferido no citarlo.

La postura de Podem Catalunya ha sido utilizada extensa y erróneamente para reforzar esa imagen manipulada de Podemos.

Entre los hechos que los medios han utilizado para desacreditar a Podemos y a su Secretario General hay que incluir el comportamiento de la dirección de Podem Catalunya que actuando por su cuenta, sin previa consulta con la dirección de Podemos, ha estado colaborando con los partidos independentistas y sus medios de información (que le han ofrecido altavoces mediáticos para exponer sus puntos de vista favorables a las izquierdas independentistas y muy críticas a las izquierdas no secesionistas como En Comú e incluso Podemos). Es difícil de creer que la dirección de Podem no fuera consciente de que estaban siendo utilizados para desprestigiar a las izquierdas no secesionistas tanto en Cataluña (En Comú) como en España (Podemos). La línea de alianzas de Podem ha sido también criticada en múltiples ocasiones por Pablo iglesias y por la dirección de Podemos. Pero lo que es menos conocido (y que también ha sido ignorado en los medios) ha sido el hecho de que muchos militantes en Podem Catalunya han dejado el partido. Se ha iniciado una rebelión por parte de los militantes y de los inscritos de Podem que está llevando a un rechazo a la estrategia y el discurso de la dirección de Podem, con peticiones a una Asamblea General que cambie la dirección y la línea política de Podem, recuperando el espíritu inicial de Podem: ser parte de Podemos y aliarse con las izquierdas no secesionistas que defiendan la plurinacionalidad de España. Estas tensiones dentro de Podem se han presentado en los medios como un conflicto entre la dirección de Podem y la dirección de Podemos, ignorando que gran parte del conflicto estaba y está dentro de Podem.

La presentación de Pablo Iglesias como independentista

Estos medios de comunicación no tienen tampoco ningún reparo en atacar injustificadamente a Pablo Iglesias, siendo el artículo de la Sra. Gabriela Cañas el máximo ejemplo de ello. Miente a mansalva cuando escribe que el discurso que Pablo iglesias dio en el día de la Diada (día nacional de Cataluña) en Santa Coloma de Gramenet, terminó con la expresión “Visca Catalunya Lliure” que es el eslogan de los partidos independentistas. ¡Eso no es cierto! Yo estaba sentado en la primera fila, como invitado de la fiesta, y a pocos metros de Pablo Iglesias. Y puedo dar testimonio, como también puedan atestiguar las miles de personas presentes en el acto, que Pablo Iglesias, jamás utilizó esa expresión, lo que dijo fue “Visca Catalunya”, sin añadir el eslogan independentistas.

Cómo garantizar la unidad de España

Frente a la enorme crisis que existe en Catalunya y España, hay dos alternativas. Una, la represión que ha estado imponiendo el gobierno Rajoy con las judicializaciones y encarcelamientos a dirigentes del movimiento independentista y que aparece en su plena magnitud en la aplicación de la ley 155 que anula toda la potestad de dirigir las instituciones democráticas catalanas por parte de las autoridades elegidas en Cataluña. Tal medida, profundamente ofensiva a Cataluña se añade a la represión policial realizada por la Policía Nacional, que con su brutalidad, produjo casi 900 personas que necesitaron asistencia sanitaria (datos generados por los propios servicios sanitarios). Sin lugar a dudas, estas políticas represivas hacen crecer el sentimiento secesionista en Cataluña. Y los datos lo muestran. El apoyo al secesionismo en Cataluña ha crecido significativamente (como indica el último barómetro del CEO, Octubre 2017), y continuará creciendo. Creerse que España puede continuar unida mediante la represión es no conocer la historia de este país. Estas políticas llevadas a cabo desde el estado central romperán España. En realidad, la están ya rompiendo y los datos lo muestra: el movimiento independentista que representaba aproximadamente el 15% de la población catalana cuando el Gobierno Rajoy inició su mandato ha alcanzado ya el 48%. Más de dos millones de catalanes. Esta es la muestra de su fracaso.

La otra alternativa, es la que proponen las nuevas izquierdas en España, incluido Podemos: reconocer la diversidad y plurinacionalidad de España, permitiendo que las diferencias se respetan y que cambie la orientación uninacional del Estado para que se permitan la diversidad nacional, manteniendo e incluso reforzando la solidaridad y fraternidad entre los distintos pueblos y naciones que conforman España. En realidad, indicadores de cómo medir el amor y compromiso de una fuerza política a la nación y a la patria de su país, muestran fácilmente que las derechas “superpatriotas” españolistas y catalanistas suspenden espectacularmente. Si analizamos el impacto de las políticas públicas llevadas a cabo por las derechas nacionalistas españolas y catalanas, que se presentan con enorme arrogancia como las defensoras de la patria, se ve claramente que han sido ellas las que han estado imponiendo las políticas neoliberales que han dañado enormemente la calidad de vida y bienestar de las clases populares que son la mayoría de la población española y catalana. El PP y el PSOE que se presentan como los defensores de la unidad de España han hecho un enorme daño con la aplicación de reformas laborales y recortes de gasto público en la población. Y una situación idéntica ha ocurrido en Cataluña con el partido del Sr. Artur Mas y su discípulo, Puigdemont, que controlan los aparatos de la Generalitat de Catalunya, incluyendo sus medios de comunicación. Ambos partidos han utilizado las banderas para promover los intereses de las minorías privilegiadas que tienen un enorme poder en la vida económica, política y mediática del país. Sus equipos económicos son de clara sensibilidad neoliberal que es la ideología del mundo empresarial frente al mundo del trabajo. No por casualidad, estos días de gran tensión nacional, TV3 promovía de forma expresa tal neoliberalismo, a través de un programa de promoción del neoliberalismo dirigido por el economista más neoliberal e independentista del establishment catalán. Una vez más, las derechas que se presentan como las defensoras de la patria, han utilizado sus banderas para distraer a la ciudadanía y que esta se centre en los temas nacionales a costa de los sociales. Así de claro.
___________
NOTA:

La periodista Ana Cabanillas, de El Independiente, ha colgado un tweet en el que me ataca por críticar “injustamente” a la periodista de El País, Gabriela Cañas al indicar que, en su intento de presentar a Pablo Iglesias como próximo al secesionismo, le atribuía una frase con la que terminaba su discurso en Santa Coloma de Gramanet que era “Visca Catalunya Lliure” que todo el mundo sabe que es el eslogan del movimiento independentista catalán. Pues bien, Ana Cabanillas para mostrar lo falso de mi acusación invita al lector a escuchar el vídeo que incluye solo la parte final y conclusión del discurso de Iglesias, suponiendo erróneamente que dice lo que Cañas había escrito.

Véanlo y verán sin embargo que Pablo Iglesias dice algo distinto. Si ven la totalidad del discurso que Cabanillas no presenta y el contexto en el cual se da, verán que él no termina diciendo “Visca Catalunya Lliure”, que se asocia con el movimiento independista, sino otra cosa similar pero distinta: “Visca Catalunya Lliure i soberana”, llamando además a la fraternidad entre los pueblos de España. Y lo hace después de hacer una llamada a sentirse profundamente español en una Catalunya libre y soberana dentro de una España plurinacional. No puede deducirse de ello que Pablo Iglesias estaba promoviendo el punto de vista independentista como la autora del artículo insinuaba.

Una mirada no convencional al neoliberalismo y la globalización
Categorías: Alterglobalización