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Justicia económica global
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El milagro de los panes y los peces

fai 1 hora 34 min

Juan Francisco Martín Seco – Consejo Científico de ATTAC España

La política, también la europea, está llena de acrobacias y malabarismos. El señor Juncker quiere hacerse perdonar su pasado, pasado al frente del Eurogrupo cuando era el paladín de la austeridad y el látigo de las poblaciones del Sur; pasado cuando era primer ministro de Luxemburgo y convertía a su país en un paraíso fiscal. Con esta finalidad se ha sacado de la manga un plan de inversiones, bueno más bien un planín, porque si se desbroza y se le quita la hojarasca no queda prácticamente nada.

Tantos años de fracasos de la política de austeridad han originado que en Europa surjan cada vez más voces reclamando una política expansiva. Pero las resistencias son aún muy fuertes y los apóstoles de los recortes y los ajustes no están dispuestos a moverse, todo lo más a cambiar algo para que nada cambie. Y aquí se inserta el plan de inversiones que plantea Juncker. En teoría, su importe va a ser de 315.000 millones de euros repartidos en tres años. No parece que sea una cantidad demasiado grande para sacar a la Eurozona de la crisis, pero es que, además, todo es humo porque el único dinero que en realidad la UE piensa aportar a este proyecto es 21.000 millones de euros, de los cuales solo 2.000 constituyen dinero nuevo, el resto hasta los 21.000 sale de otras aplicaciones, bien del Banco Europeo de Inversiones o bien del presupuesto comunitario, y hasta los 315.000 se espera que provengan de la iniciativa privada.

Cuando las circunstancias o el clamor popular obligan a los neoliberales a utilizar políticas keynesianas, se ponen a marear la perdiz, a dar vueltas y vueltas para llegar al mismo punto de partida. Lo cifran todo en la ingeniería financiera, y más que ingeniería financiera es pretender movilizar 315.000 millones poniendo sobre la mesa tan solo 2.000. Los recursos que se detraen de otras aplicaciones, bien sean públicos o privados, poco efecto expansivo van a generar, porque lo lógico es que se compensen unos con otros.

El plan Juncker se ha diseñado con un gran optimismo. Un apalancamiento de 1 a 15 es a todas luces excesivo. Es verdad que en estos momentos el mercado tiene suficiente liquidez y los tipos de interés están muy bajos, pero la iniciativa privada solo se orientará hacia los proyectos de alta rentabilidad y siempre que la UE garantice enjugar las posibles pérdidas. Todas las asociaciones público-privadas terminan siendo un chollo para la iniciativa privada y un mal negocio para el sector público. Buen ejemplo de ello lo constituye el caso de las autopistas españolas en pérdidas que, siendo un proyecto fallido, va a gravitar sobre la Hacienda española. El Fondo Europeo para la Inversión Estratégica (así se va a denominar la materialización del plan de Juncker) no resultará una excepción.

Por otra parte, al depender de la iniciativa privada, nadie garantiza que se escojan aquellos proyectos más útiles para crear empleo o para reactivar la economía. Tampoco se tendrá en cuenta cuáles son los países que más lo necesitan. El único factor que se considerará será qué proyectos podrán proporcionar más ganancias a las empresas privadas.

En las condiciones actuales en las que la Eurozona se encuentra al borde de la recesión y casi en tasas negativas de inflación, no existe motivo, excepto los prejuicios neoliberales contra lo público, para que este proyecto u otro parecido no fuese financiado en su totalidad con recursos públicos provenientes del BCE. Los sistemas podrían ser varios, desde la emisión de eurobonos que recogiese la liquidez del mercado y la transformase en inversión -ya que el caballo no quiere ir al abrevadero…-, hasta bonos MEDE que en caso necesario serían comprados por el BCE en el mercado, dado que aún existe el tabú de que el instituto emisor pueda adquirir directamente deuda pública nacional.

Este procedimiento tendría la ventaja de haber desterrado la incertidumbre de saber si la iniciativa privada va o no va a responder; sería mucho más claro y transparente y se fundamentaría en una mayor equidad, puesto que si bien el sector público asumiría el riesgo, también los posibles beneficios.

No parece que se pueda esperar mucho de este plan de inversiones. Quizá esa sea la razón por la que Merkel ha dado su consentimiento. Todo indica que está dirigido a la galería y a silenciar las voces críticas que por todas partes se han extendido contra la política que Europa ha venido aplicando hasta la fecha, pero se está lejos de aceptar un cambio de rumbo en profundidad. La prueba es que siempre se termina con la coletilla de que los Estados nacionales tienen que continuar aplicando reformas -y ya se sabe de qué reformas se trata-, en tanto que Alemania (único país que verdaderamente puede) continúa sin aplicar una política expansiva. Se esperan los milagros, la multiplicación de los panes y los peces, pero en el bien entendido de que estos nunca acaecerán.

www.martinseco.es

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El anunciado crash bursátil

fai 6 horas 35 min

Germán Gorraiz López - tercerainformación

La total retirada por la Fed en el 2015 de sus medidas de estímulo a la economía estadounidense aunado con una posible subida de tipos de interés hará que los inversionistas se distancien de los activos de renta variable y que los bajistas se alcen con el timón de la nave bursátil mundial, derivando en una psicosis vendedora que provocará que el Dow Jones de Industriales (situado por encima de la barrera ionosférica de los 17.000 puntos), salte por los aires y termine por desencadenar el estallido de la actual burbuja bursátil que sería hija de la euforia de Wall Stret (y por extrapolación del resto de bolsas mundiales) tras las políticas monetarias de los grandes bancos centrales mundiales que han inundado los mercados con centenares de miles de millones de dólares y euros con la esperanza de relanzar la economía, más aún cuando las colocaciones sin riesgo ( deuda de EEUU o de Alemania), no retribuían nada a los inversionistas.

Así, la desconexión con la realidad por parte de los inversores les llevaría a justificar la exuberancia irracional de los mercados ( creándose un mundo virtual de especulación financiera que nada tendría que ver con la economía real) y a extrapolar las rentabilidades actuales como un derecho vitalicio lo que unido a la pérdida de credibilidad de las agencias de calificación como Moody’s (al no haber predicho la actual crisis), coadyuva a que el mercado permanezca insensible al recorte de rating de las compañías que cotizan en la bolsa.

Recordar que el proceso especulativo impulsa a comprar con la esperanza de sustanciosas ganancias en el futuro, lo que provoca una espiral alcista alejada de toda base factual. Así, el precio del activo llega así a alcanzar niveles estratosféricos hasta que la burbuja acaba estallando (crash) debido a la venta masiva de activos y la ausencia de compradores, lo que provoca una caída repentina y brusca de los precios,( hasta límites inferiores a su nivel natural) dejando tras de sí un reguero de deudas ( crack bursátil).

Así, un inversor está dispuesto a pagar un precio por una acción si le reporta dinero en el futuro, por lo que el valor de dicha acción es el total de flujos esperados. El nivel suelo de las Bolsas mundiales, (nivel en el que confluyen beneficios y multiplicadores mínimos), se situaría en la horquilla de los 12.000-13.000 puntos en Mercados Bursátiles como el Dow Jones, debido a la mayor virulencia y profundidad que presenta la crisis económica y muy lejos de los estratosféricos valores actuales ( superando los 17.000 puntos y rememorando valores de 1.997).

Sin embargo, los inversores empiezan ya a sentir el vértigo de la altura ya que se espera que a lo largo del 2015 baje el porcentaje de los resultados empresariales que se destinarán a dividendos así como el número de empresas que repartirán el mismo y además, tras el freno a las políticas monetarias destinadas a reactivar la economía por parte de la Fed, los inversionistas intentarán exponerse menos al riesgo con el consecuente efecto bajista en las cotizaciones de las acciones. Se habría así producido un cambio en las expectativas del mercado, existiendo ahora la convicción de que las políticas de rescate financiero ( Programa de Apoyo para activos con problemas (TARP) llevado a cabo por las Administraciones y las sucesivas bajadas de tipos de interés de la Fed y el BCE no habrían aliviado los problemas de liquidez de las entidades financieras.

Ello unido al incesante aumento de la Deuda externa de los países de la Eurozona contribuirá a que la prima de riesgo aumente y el crédito siga sin fluir con normalidad a unos tipos de interés reales, lo que aunado con la reducción de las exportaciones europeas hacia los países emergentes debido a la severa constricción del comercio mundial podría originar el estancamiento de las economías europeas en el 2015 con lo que asistiremos a la enésima corrección a la baja de las optimistas previsiones del FMI para la economía mundial en el 2015 (tasas de crecimiento positivas del 1,5 % para la Eurozona; del 3% para EEUU, del 7,1% para China y del 3,7% para el conjunto del PIB mundial.

Si a ello le sumamos la persistencia del riesgo latente de un default controlado de los países periféricos europeos, (Ucrania, Grecia, Portugal, Italia y España) , las dudas sobre la capacidad de endeudamiento de EEUU, el estallido de la burbuja inmobiliaria en China que de producirse causaría un impacto a nivel global 10 veces superior al que provocó el colapso del emirato petrolero de Dubai, la existencia de factores geopolíticos desestabilizadores ( Siria, Irak, Libia, Ucrania) y el regreso de la especulación en las commodities agrícolas de la mano de los fondos de inversión podría producir una psicosis vendedora y originar un nuevo crack bursátil que tendría como efectos benéficos el obligar a las compañías a redefinir estrategias, ajustar estructuras, restaurar sus finanzas y restablecer su crédito ante el mercado y como daños colaterales la ruina de millones de pequeños inversores todavía deslumbrados por las luces de la estratosfera, la inanición financiera de las empresas y el consecuente efecto dominó en la declaración de quiebras.

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Las Marchas de la Dignidad anuncian una huelga general para el 22 de octubre

fai 10 horas 34 min

La plataforma Marchas de la Dignidad ha anunciado este jueves la convocatoria de una jornada de huelga general de carácter laboral, social y de consumo el 22 de octubre del próximo año, unos días antes de las elecciones generales que se celebrarán en el mes de noviembre de 2015, para así “echar un pulso” al Gobierno actual.

En una rueda de prensa en la que han estado presentes representantes de diversos colectivos y mareas ciudadanas, la organización ha presentado su calendario de movilizaciones para el próximo curso, entre las que también destaca la convocatoria de una manifestación en Madrid el día 21 de marzo de 2015, poco antes de los comicios municipales y autonómicos.

Según la plataforma, la convocatoria de esa huelga general todavía “tiene que ser ratificada” en las próximas reuniones que mantengan los miembros de la plataforma y también por el conjunto de la sociedad. No obstante, ha advertido de que “frente al hambre no hay barreras ni diques” que puedan frenar a los activistas de las Marchas por la Dignidad.

“Le vamos a echar un pulso al Gobierno”, ha explicado Ginés Fernández, miembro del Frente Cívico y uno de los portavoces de las Marchas, precisando que la plataforma ha aprobado un calendario de movilizaciones en la Asamblea estatal que tuvo lugar el pasado 13 de diciembre porque “es necesario visualizar de forma contundente, pacífica y masiva que la propaganda del Gobierno no es verdad”.

“Sí hay dinero para la propaganda pero no para cubrir las necesidades básicas”, ha criticado al respecto, añadiendo que la elección de estas fechas “no es casual”. Además, los representantes de la plataforma han insistido en la necesidad de “intentar echar abajo” al Gobierno que, a su juicio, es “corrupto”.

En esta línea, Fernández ha recordado que ambas convocatorias –como todas las de la plataforma– son “amplias, plurales y públicas” y respecto a las marchas que tendrán lugar en octubre, ha señalado que tendrán un formato parecido a las del 22 de marzo, cuando varios colectivos procedentes de varios puntos del país se concentraron en Madrid, aunque en cualquier caso éste se decidirá en el mes de enero.

ANTE LA CAMPAÑA DE PROPAGANDA

Ante las fechas que se avecinan en las que “el Gobierno va a comenzar su campaña de propaganda”, desde la organización han subrayado la necesidad de reivindicar ‘Pan, trabajo y techo’ en las calles y por ello ha anunciado su apoyo a otras acciones y movilizaciones previstas este mes y durante el próximo curso.

En su opinión, tras el “éxito” de la convocatoria del 22M es necesario “profundizar en acciones de sensibilidad social” para así “poner en el punto de mira a los culpables de la crisis” y para intentar que el Gobierno “deje de someter” a los ciudadanos a las políticas promovidas por la Troika –El Banco Central Europeo (BCE), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Comisión Europea (CE)–.

“Lejos de dejarnos llevar por las urnas y esperar a ver qué pasa en las elecciones lo importante es estar en la calle. Las cosas ni se arreglan votando, las cosas se arreglan estando en la calle”, ha aseverado el miembro José Manuel Muñoz.

Fernández ha reiterado la intención de la plataforma de luchar “contra las políticas de recortes sociales y de libertades que han sufrir a la población” especialmente ante la previsible aprobación de la Ley de Seguridad Ciudadana –denominada por la oposición como ley ‘mordaza’– que se encuentra en trámite parlamentario y ante la política de “austericidio” llevada a cabo por el Ejecutivo de Mariano Rajoy.

De hecho, se ha referido en concreto a la aprobación por parte del Gobierno de un subsidio de 426 euros para los desempleados sin ningún tipo de ingreso, afirmando que el Ejecutivo sólo reparte “las migajas a los ciudadanos”: “No es casualidad que este Gobierno antes de un año electoral saque dinero de donde decía que no lo había”, ha remachado.

“NADIE” LES HA INVITADO A LA MANIFESTACIÓN DE PODEMOS

Entre las acciones y movilizaciones que las Marchas de la Dignidad van a apoyar se encuentran la campaña contra la ‘ley mordaza’ convocada por la plataforma ‘No Somos Delitos’ que el día 25 de enero tiene previsto convocar acciones descentralizadas. Asimismo, participará en las concentraciones que tendrán ligar el 4 de enero ante los centros comerciales para denunciar situaciones de pobreza.

Asimismo, el 23 de diciembre mostrarán su apoyo a las movilizaciones de parados y al movimiento contra el paro y la precariedad sumándose a las acciones de ‘Navidad contra el hambre’, entre otras.

Respecto a la manifestación masiva que el partido político Podemos ha convocado para el 31 de enero, la plataforma ha asegurado que aún no les ha invitado “nadie” a asistir a dicho acto. En caso de recibirla, y de si “las reivindicaciones e intenciones de esa concentración confluyen” con las de las Marchas, esta plataforma iniciará un proceso de debate para decidirlo, ha destacado el miembro Pedro Serrás.

Publicado en estrella digital

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ATTAC Mallorca: Intervención de la plataforma No al TTIP Mallorca en el pleno del Ayuntamiento de Palma

fai 12 horas 32 min

El pasado jueves, día 18 de diciembre, la plataforma No al TTIP Mallorca (en la que está integrada ATTAC Mallorca), presentó en el pleno del Ayuntamiento de Palma una moción para que se debata y trate el tema del TTIP. La solicitud para que se trate un tema en el pleno municipal se tiene que hacer a través de un partido político. En este caso, se hizo a través de Més per Mallorca, que es el único partido integrado en la plataforma que tiene representación en el Ayuntamiento.

En el pleno intervinieron los siguientes miembros de la plataforma No al TTIP Mallorca:

- Farid Hammudan, de UCR (Unió Cívica per la República).

- Paula Ross, del GOB (Grup Balear d’Ornitologia i Defensa de la Naturalesa).

- Pere Duran, de Amics de la Terra.

- Joana Ripoll, de ATTAC Mallorca.

El vídeo, al ser una grabación de todo el pleno, consta del turno de palabra para las entidades ciudadanas y personas particulares, y después el debate propiamente dicho entre las diferentes formaciones políticas presentes en el pleno. En el primer apartado, junto a las intervenciones referidas específicamente al tema del TTIP, aparecen otras intervenciones de ciudadanos y entidades cívicas con otras temáticas.

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Un millón de firmas contra la ‘entrega’ de Europa a las multinacionales

fai 12 horas 34 min

Mario Escribano - infoLibre

En la petición entregada en la Comisión Europea, se subraya que algunas cláusulas del Tratado de Libre Comercio  ”representan una amenaza para la democracia y el Estado de Derecho.

“Un millón de personas ya han dicho ‘No, gracias’, ¿Cuántas más se necesitan para que Bruselas los escuche?”, asevera la politóloga Susan George.

Un hombre disfrazado del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, participa en una protesta contra el Tratado de Libre Comercio. EFE.

La plataforma Stop TTIP entregó este martes ante la Comisión Europea una petición firmada por más de un millón de personas que han mostrado su oposición al Tratado de Libre Comercio que negocian Estados Unidos y la UE.

Esta petición forma parte de una Iniciativa Ciudadana Europea, llevada a cabo de forma auto-organizada, y que ha recogido firmas durante los dos últimos meses en todo el continente. No obstante, la campaña ha sido coordinada por Stop TTIP, una plataforma apoyada por más de 300 organizaciones políticas –Izquierda Unida, Podemos o Equo, entre otros–, sindicales –CCOO, USO o CGT– y sociales, como es el caso del Frente Cívico “Somos Mayoría” o el de numerosas plataformas y mareas contra los recortes.

“Stop TTIP ha recogido más de un millón de firmas en un tiempo récord”, recalca John Hilary, miembro del Comité de Ciudadanos de la plataforma, que asegura que “esto es especialmente embarazoso para la Comisión Europea, ya que ha intentado varias veces bloquear la participación de los ciudadanos en la forma en que estos tratados se están negociando y en su resultado. Jean Claude Juncker debe escuchar a la creciente oposición y dejar de negociar ambos tratados de inmediato”.

En la petición, subrayan que algunas cláusulas de este tratado “representan una amenza para la democracia y el Estado de Derecho” haciendo especial hincapié en que “los verdaderos beneficiarios de estos acuerdos serán las grandes empresas y no la ciudadanía”. Como ejemplo, nombran la cláusula ISDS, por la cual las empresas pueden demandar a los estados si consideran que alguna de sus políticas gubernamentales han provocado daños a sus intereses económicos.

Por este motivo, la famosa politóloga Susan George, también miembro del Comité de Ciudadanos, apunta: ”La Unión Europea está tratando desesperadamente de sofocar la participación de los ciudadanos y evitar un debate crítico sobre estos acuerdos comerciales”. Además, subraya que el Tratado de Libre Comercio “amenaza la democracia, los derechos laborales, las normas ambientales y los servicios públicos esenciales. Un millón de personas ya han dicho ‘No, gracias’, ¿Cuántas más se necesitan para que Bruselas los escuche?“.

Pinchar aquí para ver el video sobre el TTIP del programa de Wyoming:

http://www.infolibre.es/noticias/medios/2014/12/16/wyoming_sobre_ttip_pueden_degradar_todavia_mas_los_derechos_los_trabajadores_25427_1027.html

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España se queda sola en Europa en el cultivo de transgénicos

Ven, 19/12/2014 - 18:00

 

Raúl Rejóneldiario.es

España se queda sola en el cultivo de transgénicos en Europa. Con las prohibiciones de Polonia y la reciente de Francia de plantar maíz modificado genéticamente, España se presenta casi como el único Estado de la Unión con suelo dedicado a este cultivo. ¿Compañeros de viaje? Se trata de un campo dominado por Estados Unidos (40%), Brasil (23%) y Argentina (14%) que dedican grandes espacios de sus enormes planicies a la soja transgénica.

El Ministerio de Agricultura francés se explicó así en marzo: “Según datos científicos fiables y muy recientes investigaciones internacionales, el cultivo de semillas de maíz MON 810 presentaría graves riesgos para el medio ambiente, así como peligro de propagación de organismos dañinos convertidos en resistentes”.

Sin embargo, si España representa el único aliado de los transgénicos en Europa, su verdadero éxito y aplicación en el día a día de los agricultores es otra cuestión. La directiva europea que regula el cultivo de organismos modificados genéticamente (OMG) de 2001 establecía la obligatoriedad de mantener un registro sobre estas actividades para seguir su posible impacto. Este registro se ha limitado a contabilizar hectáreas. Según los datos del Ministerio de Agricultura, en España se dedican unas 136.000 hectáreas al cultivo del maíz MON 810 (propiedad de la empresa estadounidense Monsanto).

Pero, como explica Blanca Ruibal, responsable de alimentación de la ONG Amigos de la Tierra, “el Ministerio hace los cálculos de manera indirecta”. Un documento del propio Gobierno cuenta que su método de cálculo se realiza mediante la consulta con la industria de cuántos sacos de semillas transgénicas se han vendido en cada provincia. Esos datos “de venta de semilla” se usan de base para una fórmula: “85.000 semillas por hectárea”. Como cada unidad de venta es de 50.000 semillas, pues por cada “1,7 unidades vendidas” se cree que hay una hectárea cultivada. De hecho, el documento se titula  “Estimación de la superficie total”.

Sin embargo, existe una manera de contrastar este cálculo: las subvenciones europeas, que piden “casi el 100% de los productores de maíz”, analiza Ruibal. Los agricultores, al rellenar sus solicitudes para estas ayudas, deben consignar qué tipo de cultivo hacen y si es o no transgénico. Las cifras de las comunidades autónomas –encargadas de la gestión de estas solicitudes– reflejan que, por ejemplo, en Andalucía “sean un 80% menos de lo que sale por el cálculo de semillas vendidas del Ministerio”. Así, el total en España podría estar en torno a las 70.0000 hectáreas.

Greenpeace ha denunciado a España ante la Comisión Europea por esta manera sui géneris de llevar el registro obligatorio. “Se quiere dar la impresión de que el sector transgénico está en alza cuando parece que no es así”, analiza la experta de Amigos de la Tierra.

Con todo, España es el líder continental. En Portugal apenas llegan a las 1.000 hectáreas, y los otros dos estados que lo usan, Eslovaquia y la República Checa, están a la baja. Esa es la dimensión de la implantación transgénica y su tirón en el sector europeo y español, aunque algunas asociaciones como ProBio defienden “el derecho a elegir y competir en condiciones de igualdad”, al tiempo que aseguran que vienen “utilizando los cultivos modificados genéticamente desde hace más de 11 años obteniendo beneficios tanto económicos como medioambientales”.

La Fundación Antama –que defiende la modificación genética– contrapone a los críticos con el uso de transgénicos que “el uso desde que se permitió el cultivo de maíz modificado en 1998 ha permitido dejar de importar 853.000 toneladas de maíz en 15 años“. Para afirmar esto se basan en un estudio de Laura Riesgo (doctora en Economía por la Universidad de Oviedo) que estima el ahorro económico en “156 millones de euros”.

Riesgo asegura que el maíz transgénico aporta un beneficio económico a los agricultores porque, afirma, “la mayor resistencia a las plagas produce un menor uso de insecticidas, lo que permite reducir costes. Y como no existen diferencias de precios en el maíz en grano se explica la mayor rentabilidad”. Antama cuenta entre sus “amigos institucionales” con la Asociación Europea de Bioindustrias; Asociación Española de Bioempresas o la Federación Española de Biotecnólogos.

Un producto más caro

¿Es más barata la semilla transgénica? No, es más cara. Después de los millones de dólares empleados en las patentes (norteamericanas), la mayoría de los trasgénicos han conseguido variedades más resistentes a herbicidas “lo que se traduce en un aumento desmedido en el uso de agrotóxicos”, concluye un reciente estudio sobre transgénicos realizado por Amigos de la Tierra. “El negocio de los transgénicos es el negocio de la gran cantidad”, analiza Ruibal. “España no puede competir con las extensiones y producción de EEUU o Brasil donde se planta muchísima soja y mucha se dedica para forraje de ganado”.

El profesor José Ignacio Cubero –que fue Premio Nacional de Genética en 2012– defiende que “los transgénicos tienen un consenso científico internacional”. Este profesor emérito de la Universidad de Córdoba cuenta a eldiario.es que “el maíz modificado en España sigue siendo efectivo y sin riegos. La única alternativa sería el uso de potentísimos insecticidas o la desaparición de este cultivo”.

Según el genetista, “el problema es ideológico y no científico, si se separaran los discursos de las imposiciones de las multinacionales y de lo técnico se podría llegar a consensos”. De hecho, el profesor Cubero asegura que “el dominio de las grandes empresas sobre los transgénicos podría solventarse si se pusiera en manos de organismos oficiales como ya ocurre en Brasil y en India”. Con todo, resume, “no hay que caer en demagogias y decir que los transgénicos solventarán el hambre en el mundo, pero sí problemas muy concretos como el que se llevó el cultivo del algodón en Andalucía con el gusano rosado”.

“El dominio de las grandes empresas sobre los transgénicos podría solventarse si se pusieran en manos de organismos oficiales como ya ocurre en Brasil y en India”

En ese sentido Daniel Ramón Vidal –que fue profesor de Investigación en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y actual consejero delegado de Biopolis S.L.– cree que “en la Unión Europea su comercialización está bajo sospecha por cuestiones que tienen que ver más con un debate ideológico que un debate científico. En los alimentos transgénicos comercializados se han llevado a cabo los controles sin que el hecho de ser transgénicos representen un riesgo mayor para el consumidor superior al del alimento convencional”.

La Unión Europea está estudiando la autorización de una variedad modificada de maíz resistente a herbicidas conocida como 1507, que pertenece a la empresa Pioneer Hi-Breed. Hasta ahora, el transgénico MON 810 estaba supuestamente diseñado para aguantar la plaga del taladro, “que era endémico y muy fuerte en Aragón y Cataluña”, dice el profesor Cubero.

Sin embargo, hace poco más de un mes se supo que este insecto está desarrollando resistencia a las toxinas introducidas en el genoma de la planta. Un estudio del norteamericano Aaron Grassman revela que el transgénico comienza a perder esta batalla tecnológica. “En Aragón, el taladro ha terminado por darse un festín de maíz”, comenta Blanca Ruibal. La cuestión es que el monocultivo de amplias extensiones favorece la aparición de plagas.

Amigos de la Tierra ha contabilizado que en el mercado de estas semillas el “90% de los cultivos transgénicos se encuentran en sólo seis países: Estados Unidos, Argentina, Brasil, India, Canadá y China, y son producidos solamente por el 1% de los agricultores del mundo“.

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Abierta la campaña de coacción al votante

Ven, 19/12/2014 - 13:00

Rosa María Artal – Comité de Apoyo de ATTAC España

La convocatoria de elecciones en Grecia y la proximidad de todo un año electoral en España han desatado una campaña de coacciones a los votantes que rayan el matonismo. Asistimos estupefactos a que bancos, periódicos, altas instancias de la política europea se lancen ya sin pudor alguno a una campaña para sembrar el terror y evitar el resultado que no les convenga. A ellos. ¿Alguien con dos dedos de frente puede creer que semejante empecinamiento busca el bien de la sociedad?

El recién nombrado presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, se ha permitido decir a los griegos que “ no voten mal” relatando los problemas que, en su opinión, afrontarían si eligieran a Syriza como anticipan los sondeos. Se trata de una persona involucrada directamente -como presidente de Luxemburgo-, en el turbio asunto de la evasión de impuestos de grandes empresas conocido como LuxLeaks. Sin pagar su factura política por esa responsabilidad, se inmiscuye para decidir qué es votar mal. ¿Cabe peor que quienes optaron por él tanto en su país como en la UE?

No es la primera vez que se presiona a los griegos. La memoria frágil que tanto se empeñan en diluir, quizás ha olvidado el periplo vivido por los griegos. En 2011, la UE, su Merkel, su Troika y la santísima madre de todos ellos, destituyeron a Georgios Papandreus al pretender hacer un referéndum sobre los durísimos (nuevos) recortes que les decretaban. De un plumazo. Arguyeron que había provocado convulsiones en los mercados. Designaron como sustituto a Lukás Papademos que provenía de la vicepresidencia del Banco Central Europeo. Todo muy democrático. Es que Grecia estaba en bancarrota. Poco se ha contado cómo, al tiempo que recibía el primer rescate, compraba material de defensa a algunos de los privilegiados socios del cotarro. Por entonces, Merkozy (es decir, Alemania y Francia ) y EEUU.

Todos los representantes del neoliberalismo en la Tierra emprendieron una campaña feroz (aunque parece que ésta va a ser peor aún) para que no ganara las elecciones Syriza al año siguiente. Y no ganó. Por poco. Los griegos así han tragado nuevos recortes de los partidos que provocaron su ruina (trágicos algunos como el drástico recorte de la sanidad pública), se han empobrecido todavía más, ha aumentado su quiebra, y han visto ascender de forma dramática el neofascismo de Amanecer Dorado. Sobre esto, la UE alerta poco. Nada.

Los males de esa élite para la que se gobierna se han recrudecido al surgir Podemos en España, el Sur de Europa se les está subiendo a las barbas. El periódico El País, tras dar la batalla a diario contra ellos, concluía el editorial de este domingo, No cometer deslices, con esta peligrosa frase: “ Caiga la ira ciudadana sobre quien acaricie un desastre de ese género”. ¿Cómo? Convendría aclararlo. Venía precedida de esta argumentación: “La experiencia indica que cuando los mercados se crispan generan efectos manada sobre los protagonistas más débiles o menos fiables, el pánico financiero y la ruina”. ¿Y eso es normal y democrático?

El día anterior El País había apostado en cabecera de portada por una entrevista con el presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, para afirmar que Podemos amenaza la economía y que peligran los ahorros de los ciudadanos. Lo dice, pues, el Banco Central Alemán, tan influyente en aquel Tratado de Maastricht que marcaría el predominio de su país en la UE o la función del BCE –que no da crédito directo a los países sino a los bancos privados para que nos lo presten… con intereses-. Con el sistema que defienden no peligran nada nuestros ahorros, al parecer, vivimos todos en la abundancia.

Se pongan como se pongan, una deuda de un billón de euros como la que ha terminado de engrosar a lo grande, precisamente, Mariano Rajoy, el austero, no hay quien la pague. No, en varias vidas de españoles. Una y otra vez hay que ver con ejemplos la necesidad de auditar qué se debe y qué no. Uno muy gráfico: el contrato de las basuras de Toledo –ya con varios imputados- se elevó en 11 millones de euros coincidiendo en el tiempo con un donativo de la empresa adjudicataria al PP de Cospedal de 200.000 euros, cuyo recibí firmó el tesorero aunque ellos digan que no hay nada. Mientras lo dilucida la justicia, digamos que fue casualidad. Pero a ver qué falta hacía aumentar en 11 millones de euros el servicio.

El ejército al servicio de estos poderes es numeroso y disciplinado, y cada día intenta sumar miembros incluso entre los tontos útiles. Los que escudriñan unos programas sí y otros no –de tenerlos o de cumplirlos- pero sobre todo a los que asoman la cabeza. Cualquiera que se relacione con Podemos será sometido no solo a tres scanners y dos resonancias magnéticas, también a las armas de la mentira y la maledicencia. Hay que tener mucho temple para arriesgarse a estas técnicas. Ahora bien, quizás así se curten para luchar con alguna posibilidad de éxito en guerra tan desigual.

En 1982 las amenazas a España venían del PSOE que también les iba a quitar el jamón y las gambitas, quién lo diría. Tienen una larga tradición de amedrentamiento, bien expeditivo a veces. Antaño maldecían con la ira de Dios, ahora parece que cuentan con la gente aunque en plan oclocracia. De votos mejor no hablar, si se vota… mal.

Casi cinco millones y medio de parados, tres de ellos sin ninguna prestación, ni esperanzas de trabajo que no sea temporal y a tiempo parcial. Rebajados los sueldos y los derechos laborales. En aumento los desahucios. Niños con carencias alimenticias, insultados por prebostes del PP que los compara con obesos para no abrir los comedores escolares en navidad. ONGs que llaman a mandar potitos y comida en lugar de juguetes (imagen desoladora donde las haya). Pobreza energética, de aguantar a pelo el frío. Truncado el futuro por los recortes a la ciencia, a la educación y la cultura. Expoliados de parte de la sanidad pública para dar negocio privado con nuestra salud. ¿Las pensiones? Corren infinitamente mayor peligro con el PP y sus correligionarios que con nadie que piense en la sociedad en lugar de en el lucro desorbitado de unos pocos. Liderando todos los índices de aumento de la desigualdad y la pobreza mundial. Y además, amordazados por ley, espiados por decreto, manipulados con la propaganda que airean los medios como noticia, engañados hasta en informes oficiales, con la justicia cada vez menos libre, sobre todo cuando toca lo que no debe tocar.

Pues todo esto es lo que defienden los Juncker, los Bundesbanks, y sus portavoces, lo que sería una tragedia corregir. Y con tal ahínco, que si se intenta siquiera paliar la estafa, se nos dice desde importante tribuna: “Caiga la ira ciudadana sobre quien acaricie un desastre de ese género”.

Llegados a este punto, es de temer de lo que serán capaces. El abanico es amplio, nada sucio queda fuera. Y, sin embargo, hay un poder ciudadano que crece. Lo saben, por eso luchan de esa forma. ¿De verdad hay alguien que piense que lo hacen por nosotros?

Yo ya lo he dicho: prefiero a Atila que seguir así.

Publicado en eldiario.es

El Periscopio

Categorías: Alterglobalización

Convocatorias de No Somos Delito contra la Ley Mordaza el 20D

Ven, 19/12/2014 - 12:04

Confirmadas protestas en una docena de ciudades. La plataforma recuerda el escaso apoyo que el nuevo ordenamiento tiene en la sociedad.

Ante la aprobación parlamentaria de la nueva Ley de Seguridad Ciudadana y su inminente envío para ser ratificada por el Senado, la plataforma No Somos Delito, compuesta por más de ochenta colectivos de diferentes lugares del Estado en contra de la llamada Ley Mordaza, plantea una serie de movilizaciones para el próximo sábado 20 de diciembre.

En declaraciones telefónicas a Diagonal, Mónica Hidalgo, portavoz de la  plataforma, afirma que con las movilizaciones del sábado pretenden “frenar, presionar o al menos retrasar, la aprobación de la nueva Ley de Seguridad Ciudadana”. Asimismo, la activista ha destacado que “es importante recordar que, pese a haber sido aprobada en el Pleno del Parlamento, hasta que no sea publicada en el BOE y pase un mes la ley no entrará en vigor, y para que esto suceda la ley tiene que ser aprobada también el el Senado, algo que creemos se producirá a mediados del próximo mes de enero”.

Además, desde la plataforma recuerdan el escaso apoyo que tiene el nuevo ordenamiento: “La repulsa social es mayoritaria, tal y como lo expresa la encuesta realizada por Metroscopia para la ONG Avaaz.org, la cual eleva hasta el 82% el grado de desaprobación de esta ley por parte de la población”. El colectivo pretende generar presión a nivel internacional para denunciar lo que consideran un ataque básico contra los derechos de los ciudadanos. “En este sentido, queremos remarcar que el derecho a la disidencia y a la resistencia es uno de los derechos básicos para garantizar la democracia”, concluye Hidalgo.

Las movilizaciones se han convocado el sábado 20 de diciembre en (listado en construcción):

Alcoi: 18h, plaza de España

Almeria: 12h plaza de la Leche

Aranda de Duero: 18h plaza Mayor

Barcelona: 12h. plaza Universitat

Bilbao: 12h plaza Circular

Burgos: 20h, plaza del Cid

Cadiz: 12h plaza de Palillero

Castellón: 18h plaza Santa Clara

Ciudad Real: 20h, Delegación del Gobierno (plaza de Cervantes)

El Vendrell: 20h plaza Vella

Formentera: 12h Delegación del Gobierno

Fuerteventura: 12h Delegación de Gobierno

Granada: 12h. Fuente de las Batallas

Jerez: 12h Plaza Arenal

León: 18h, Botines

Logroño: 19h Delegación de Gobierno.

Madrid: 12h plaza de Opera

Murcia: 19h glorieta de España

Palma de Mallorca: lunes 22 18h Delegación de Gobierno

Salamanca: 13h plaza Mayor

Santander: Delegación del Gobierno 12h.

Sevilla: 12h (lugar por confirmar)

Torrelavega: 12h Ayuntamiento

Uvieu: 19h plaza La Escandalera

Valencia: 18h Delegación de Gobierno, c/Colón, 60

Villena: 12h, plaza de Santiago

Vitoria: 18h, plaza Correos

Publicado en diagonalperiodico.net

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La burbuja del fracking y el dinero barato de la Fed

Ven, 19/12/2014 - 09:00

Marco Antonio Moreno – Consejo Científico de ATTAC España

Ninguna imagen puede graficar mejor la burbuja del fracking como ésta en la que relacionamos el precio del petróleo y los planes de flexibilización cuantitativa de la Reserva Federal. La ventanilla del dinero barato permitió a las instituciones financieras especular con el precio del petróleo y dar rienda suelta al fracking. Como apuntábamos en julio del año pasado, mientras el precio del petróleo debía estar en torno a los 80 – 60 dólares el barril, lo hacía a 115 dólares el barril… Ahora que se confirma que el valor del petróleo ha estado inflado por la especulación, también se va confirmando que las maravillas del shale oil no eran tales, y que el fracking puede ser la causa de una nueva crisis mundial de niveles insospechados.

Se dijo que el fracking estaba llevando a Estados Unidos a una independencia energética, y en verdad es todo lo contrario. El fracking ya ha comenzado a hundir a Estados Unidos y el tsunami hacia el resto del mundo se ha puesto en marcha. La caída en el precio del petróleo en 45 por ciento en cinco meses está permitiendo corregir todo lo que se especuló en torno al fracking. Un precio del petróleo por debajo de los 60 dólares (ayer llegó a los 59 dólares el barril) saca del mercado a todas las empresas de fracking dado que su costo de producción es de 60 dólares, y el petróleo puede llegar a 40 dólares el barril a mediados del próximo año.

Las compañías petroleras de Estados Unidos que incursionaron con el fracking hoy están en la quiebra y a las que se mantienen en pié se les cerró el crédito financiero esta semana. Como señala Bloomberg, con una deuda de 570 mil millones de dólares las malas inversiones en el sector energético están ejerciendo una enorme presión sobre la banca. Las empresas de petróleo y gas han sido excluídas del sistema financiero y tendrán que liquidar sus activos en las próximas semanas.

Crédito, burbuja, morosidad

Como apuntábamos en el post anterior, la burbuja del fracking tiene todos los ingredientes de la burbuja inmobiliaria española: grandes torrentes de dinero para impulsar el negocio en sus inicios; abundante generación de empleo e importantes flujos monetarios desde el núcleo central hacia los brazos alimentadores. Ahora Estados Unidos, al igual que España, comienza a sufrir la situación en reversa que puede duplicar o triplicar la morosidad el próximo año, para llevarla al 10 y 12 por ciento, tal como en España… Hasta los grandes bancos, aquellos “demasiado grandes para caer” recibirán el impacto del tsunami de esta ola negra y aceitosa. Por eso no quedará otro recurso que echar mano a los depósitos y a los fondos de pensiones… porque ahora no habrá gobiernos ni bancos centrales que puedan salir al rescate. Es la diferencia con el colapso del sistema financiero del año 2008, cuando se pensaba que todo era un fenómeno transitorio y una falta de liquidez del momento, y que todo se resolvería en un par de meses…

Uno de los hechos emblemáticos de la crisis que estalló en 2008 es que las bajas tasas de interés que promovieron los bancos centrales como respuesta animó la especulación y las inversiones nefastas, incluyendo la del fracking. Todo gracias a las tasas de interés artificialmente bajas para mantener artificialmente a flote al sistema financiero y las inversiones especulativas.

Como indica Baker Hugues, índice que tiene más de 70 años en las estadísticas de perforación petrolera en Estados Unidos, la perforación horizontal se quintuplicó en 5 años al pasar de 300 plataformas en 2009 a las 1400 de principios de 2014. El número de equipos de perforación horizontal se disparó. Esta técnica de perforación horizontal se utiliza en gran parte del Medio Oeste de Estados Unidos, desde Texas hasta Dakota del Norte. Y a diferencia de los pozos verticales convencionales, donde más pozos no siempre significan más petróleo, la estrategia en un campo de esquisto obliga a perforar en el mayor número posible de puntos para desbloquear el petróleo atrapado en las formaciones rocosas. Por otra parte, a medida que el número de equipos de perforación horizontal se ha disparado, el número de plataformas verticales en los Estados Unidos ha ido en la dirección opuesta, cayendo en un 75 por ciento en los últimos siete años. Es decir que todo el auge de la producción de petróleo que tuvo tanto que ver en la recuperación económica de Estados Unidos ha comenzado a hundirse sin misericordia. El fracking y la independencia energética de Estados Unidos no fue más que una fantasía patrocinada por el dinero barato de la Reserva Federal. La caída en dominó de las empresas de fracking está en pleno desarrollo y el petróleo seguirá su descenso hacia los 50 y los 40 dólares el barril durante el próximo año echando por tierra otro sueño americano tal como hace siete año fue con la burbuja inmobiliaria. Y ésto, por cierto que provocará un profundo impacto en todo el sistema financiero.

El Blog Salmón

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Por qué se necesita una banca pública

Ven, 19/12/2014 - 07:00

Vicenç Navarro – Consejo Científico de ATTAC España

Este artículo subraya las razones por las cuales España, que tiene uno de los sectores bancarios más privatizados, debería expandir su sector bancario público y aprobar una reforma constitucional que definiera a la banca como un servicio público.

Una de las propuestas que Juan Torres y yo hicimos en nuestro documento Democratizar la economía para salir de la crisis mejorando la equidad, el bienestar y la calidad de vida. Una propuesta de debate para solucionar los problemas de la economía española (producido en respuesta a la petición de Podemos, que lo ha distribuido bajo el título de Un proyecto económico para la gente) que ha creado un gran revuelo y hostilidad por parte de los medios de información próximos a la banca privada ha sido la de ampliar el sector público de la banca. España es hoy uno de los países de la Unión Europea de los Quince (UE-15, el grupo de países más ricos de la UE) que tiene menos banca pública, y no es casualidad, también, que sea uno de los países de dicha comunidad donde las familias, así como las pequeñas y medianas empresas, tienen más dificultades para conseguir crédito, es decir, para poder conseguir dinero prestado. España es también uno de los países de la UE-15 donde hemos visto un mayor número de burbujas (basadas, por definición, en inversiones especulativas por parte de la banca privada) y una mayor inestabilidad financiera. Y España es también uno de los países de la UE-15 donde la banca privada tiene mayor influencia sobre los medios de comunicación y sobre las instituciones políticas llamadas representativas. Todos los medios de información y todos los partidos políticos están profundamente endeudados y, por lo tanto, todos son dependientes del buen favor de la banca. La hostilidad (y no hay otra manera de decirlo) que nuestro documento ha creado se explica en parte por este hecho.

¿Por qué se necesitan bancas públicas?

Banca pública es aquella que es propiedad de una autoridad pública, lo cual no quiere decir que esta autoridad tenga el 100% de la propiedad de la banca, sino que tenga aquel porcentaje que le permita el control de tal institución. La gran mayoría de países del mundo tienen sistemas bancarios predominantemente públicos, siendo Alemania uno de los países de la UE-15 que tiene un sistema bancario público más extenso. En este país hay una red pública bancaria que consiste en 11 bancos regionales, Landesbanken, cada uno de los cuales está conectado a miles de cajas de ahorro de propiedad municipal. Según consta en su reglamento, tienen como objetivo servir a los intereses públicos en lugar de optimizar los beneficios privados. Esta red juega un papel clave y central en el desarrollo económico alemán. Si a esta red le sumamos los bancos hipotecarios públicos, resulta que la mayoría de los activos bancarios en Alemania son públicos. Existen también las cooperativas de crédito, que son públicas sin ser estatales (centrales, regionales o municipales), las cuales desempeñan también una función social. Todas estas redes e instituciones de carácter público son fundamentales para explicar el éxito industrial alemán, basado en la oferta de crédito a las pequeñas y medianas industrias (que son el centro de la actividad industrial en aquel país), basado en el principio de que las pequeñas y medianas empresas deben tener el mismo acceso al crédito que las grandes empresas.

El caso alemán no es único. Francia es otro país con un gran sector público bancario. Y lo que también es interesante señalar es que cuando en un país de la Unión Europea la situación financiera es inestable y los ahorradores perciben el peligro de perder sus ahorros, los trasladan a la banca pública, como ha ocurrido en la mayoría de países europeos durante los momentos de crisis en los últimos años. El caso más estudiado es el ocurrido en el Reino Unido, analizando el flujo de depósitos durante la crisis bancaria, cuando se vio un flujo intenso y rápido de depósitos al Northern Rock, en aquel momento el mayor banco público británico. Una situación semejante ha ocurrido en otros países europeos.

En realidad, en momentos de crisis, históricamente los Estados han tomado el control de todo el sistema bancario, tanto público como privado, para salvar todo el sistema. El caso más masivo y conocido fue durante la Gran Depresión en los años treinta, a principios del siglo XX, en EEUU, cuando la administración del que ha sido y continúa siendo el Presidente de EEUU más popular en la historia del aquel país, el Presidente Franklin D. Roosevelt, tomó el control de todo el sistema bancario mediante la famosa ley conocida como la Emergency Banking Act de 1933. Un tanto igual ocurrió en Suecia en el año 1992, cuando el gobierno sueco nacionalizó todos los bancos insolventes por motivos de urgencia, anteponiendo los intereses comunes a los de los accionistas de tales bancos. Estas intervenciones públicas fueron mucho más eficaces como intento de reavivar el sistema bancario, que los famosos rescates bancarios que han ocurrido a los dos lados del Atlántico Norte (en EEUU y en la UE) durante la Gran Recesión, y que han representado una enorme ayuda a la banca privada sin que, con ello, haya reavivado el crédito. La banca española ha recibido unos 130.000 millones de euros (sin contar el dinero recibido por el Banco Central Europeo), sin que ello haya repercutido en facilitar el acceso al crédito.

La banca pública es mejor que la privada

Es lógico que la banca pública sea mejor que la privada, pues esta última tiene como objetivo (muy legítimo) optimizar los intereses de los banqueros y de los accionistas de la banca. Ahora bien, no puede asumirse que los intereses de los banqueros (entre los mejor retribuidos en la UE-15 en el caso de España) y accionistas sean los mismos que los de la mayoría de los ahorradores o del Estado. En muchísimas ocasiones, los intereses no solo no coinciden, sino que son contrapuestos. Por ejemplo, las actividades especulativas de la banca privada pueden ser más rentables que las inversiones en la economía productiva (donde los bienes y servicios se producen). Pero, por definición, tales actividades se basan en la existencia de riesgo. De ahí que sean más inseguras. Y pueden llevar a un desastre (como ha ocurrido en España), saliendo perjudicados los ahorradores.

Los banqueros, sin embargo, raramente salen tan perjudicados cuando ocurren estas crisis, pues tienen contratos que los protegen. Un ejemplo de ello es que las retribuciones a los banqueros hayan continuado subiendo en medio de la enorme crisis bancaria que hemos estado viendo estos últimos años. Y ahí está parte del problema. Cuando hay riesgo y las cosas van mal, es el ciudadano normal y corriente el que sale más malparado, tanto como ahorrador como persona que paga impuestos, pues los famosos rescates se hacen a base de dinero público. Por cierto, en EEUU, uno de los poquísimos Estados que no ha tenido problemas durante la Gran Recesión ha sido el Estado de North Dakota, que es el único Estado de EEUU que tiene un banco público. El PIB del Estado ha crecido, desde el año 2000, un 56%; la renta per cápita un 43%; sus salarios un 34%; y su presupuesto estatal ha tenido un superávit de 1.300 millones de dólares. Una característica de ese banco público es que todas las inversiones y préstamos los hace dentro del Estado.

¿Por qué el sistema bancario es tan privado en España?

La respuesta a esta pregunta no es ni económica ni financiera. Es única y exclusivamente política. En España, la banca privada ha alcanzado un nivel de influencia mediática y política sin precedentes en la UE-15, debido al enorme endeudamiento de las instituciones mediáticas y políticas, causado, como he indicado en otro artículo (ver “El crecimiento de las desigualdades como causa de la crisis”, Público, 04.12.14), por la bajada de salarios y la escasa capacidad y voluntad recaudatoria del Estado.

Y en el área académica, la banca privada financia los mayores centros de investigación económica y financiera, así como fundaciones, como FEDEA, que reproducen una ideología económica que beneficia a la banca. No es por casualidad que la mayor agresividad hacia el documento que el Profesor Juan Torres y yo preparamos haya venido de las principales revistas económicas del país, todas ellas muy próximas a la banca. Las autoridades políticas, bajo la influencia de la banca privada, privatizaron las cajas de ahorro en base a las dificultades que muchas de ellas tuvieron a raíz de la explosión de la burbuja inmobiliaria. Se consideró que tales dificultades se debían al carácter público de esas instituciones. Pero se ignoró que había también cajas, como La Caixa, que no tuvieron tales dificultades, y también fueron privatizadas y convertidas en bancos privados. ¿Por qué? Es más, el hecho de que las cajas de ahorro sean exitosas en algunos países y no lo sean en otros no se debe a la estructura genética de los habitantes del país, sino a las instituciones que las rigen, regulan y gestionan, todas ellas consecuencia de contextos políticos diferentes. Lo que se requeriría es cambiar este contexto político y las reglas que lo rigen, en lugar de privatizar las cajas.

Estas notas deberían ayudar a entender que España no puede continuar con la situación anterior. Es necesario 1º) expandir el sector bancario público, manteniendo en este sector aquellos bancos que han recibido máxima ayuda pública; 2º) asegurarse de que todo el sistema bancario, incluyendo el privado, sea considerado un servicio público, lo cual no quiere decir que se nacionalice toda la banca, sino que la banca privada tenga que funcionar dentro de unos parámetros y con unos objetivos que sirvan al bien común. Los taxis son privados, pero tienen una función pública en el sistema de transporte de un país. La autorización para que puedan ejercer su función está supeditada a que se comprometan a realizar una función pública. Lo mismo debería ocurrir con los bancos privados. De ahí que el profesor Juan Torres y yo hayamos propuesto un cambio en la Constitución Española que establezca la banca, incluyendo la privada, como un servicio público, con la función de servicio a la ciudadanía, incluyendo la oferta de crédito, propuesta que ha sido también maliciosamente interpretada como una medida extrema encaminada a nacionalizar toda la banca, lo cual no es lo que nosotros apoyamos. Pero sí que creemos que debe haber un cambio muy profundo del sector bancario, que debe estar al servicio de la población.

Ni que decir tiene que estos cambios no ocurrirán a no ser que haya cambios políticos muy sustantivos que alteren la excesiva y antidemócrata influencia que el sector bancario privado tiene sobre los medios de información, que son también de persuasión, y sobre las instituciones representativas. Sin una mayor democratización de dichas instituciones, complementada con formas de participación directa, como los referéndums, la situación del sector financiero español no variará, condenando a España a una situación de baja calidad de vida y escaso bienestar social.

Artículo publicado en Público.es

vnavarro.org

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Siempre suceden más cosas

Xov, 18/12/2014 - 18:00

Raúl Ciriza – Attac Navarra-Nafarroa

El pasado 10 de diciembre la prensa publicaba que, según Acnur, 3.419 personas murieron intentando cruzar el mediterráneo en 2014. Al día siguiente supimos que las tarifas de taxi de Pamplona eran las cuartas más caras del Estado, dos jubilados en helicóptero estrenaron el aeropuerto de Castellón y otro ser humano, Fernando Alonso, hizo oficial su fichaje por McLaren.

No seré yo quien pretenda decidir qué noticias son importantes y cuáles no, pues para eso hay expertos, periodistas y tertulianos en los bares. Pero una pregunta me martillea desde entonces: ¿cómo es posible que ese 10 de diciembre, en el momento en que la primera rotativa imprimió aquel número deshumanizado, no se parase el mundo? Si el planeta fuese un lugar con sentido común, aquel día todas esas cosas que pasan constantemente habrían dejado de ocurrir. Simplemente eso, habrían parado.

De esta manera habrían mostrado la necesaria deferencia contigo, conmigo y con cualquier otro piloto de carreras; y nos habrían dado tiempo para sentarnos en el sofá e interiorizar toda la tragedia, toda la culpa, toda la atrocidad que esconde la aberrante cifra: 3.419. Nos habrían permitido sentir el dolor de cada una de esas muertes y tratar de asumir cuánto ocupan todos esos cadáveres, muchos más que los que veremos en toda nuestra vida.

Si las cosas, antes de volver a suceder y llenarnos de nuevo de noticias, se hubieran tomado un poco más de tiempo, nos habrían permitido pensar en la injusticia de mandar a nuestras multinacionales a ese continente a extraer sus recursos; de expulsarles de sus campos para implantar monocultivos de palma, una planta que convertimos en biodiesel y jabones y que es tan agresiva que deja yermos los suelos. O en lo vergonzoso de abarrotar sus países de residuos que son fruto de nuestro consumo enloquecido. O en lo perverso de mantener en el poder a sátrapas que someten a la población a la pobreza y el analfabetismo; de tolerar y patrocinar guerras que perpetúan el sufrimiento de las personas.

Nos habrían permitido valorar lo injusto de unas fronteras artificiales que nadie entiende, lugares por donde pasa la riqueza pero no las personas. Habríamos imaginado sus escarceos para evitar los controles policiales, las violaciones, los maltratos, el pago a las mafias; habríamos podido empatizar con sus vivencias, suponer sus anhelos, oír sus risas nerviosas antes de embarcar; y por último esa ilusión por alcanzar la soñada Europa que tanto vieron por la tele. Ese lugar imaginario donde la gente pasea por la calle, tiene camisetas de repuesto y tira plástico a la basura. Ese lugar en donde las personas migrantes no caben porque ni por asomo se pretende repartir lo que se les ha esquilmado. Un poco más de tiempo nos habría permitido odiar este sistema que empobrece a quienes menos tienen para mantener en la opulencia a los menos.

Pero no solo no pararon, las cosas, sino que continuaron su curso como si nada, empeñadas en construir periódicos y más periódicos llenos de divorcios, decretos e inversiones. No hicieron caso al aviso de Theodor W. Adorno, uno de los grandes filósofos del siglo XX, que en un alarde de lucidez aseveró que “escribir poesía después de Auschwitz es un acto de barbarie”. No velaron a nadie. CR7 marcó un hat trick y Messi respondió con otro.

Publicado en navarra.eldiarionorte.es

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Fort Apache – ¿Renta básica o trabajo garantizado?

Xov, 18/12/2014 - 13:00

HispanTV

Invitados:

Daniel Raventós, Red Renta Básica.
Eduardo Garzón, economista de la Asociación por la Tasación de las Transacciones financieras y por la Acción Ciudadana (ATTAC).
Isabel Franco, promotora de Iniciativa Legislativa Popular (ILP) de renta básica.
Daniel Albarracín, economista y sociólogo.
Jorge Moruno, sociólogo.

La ‘renta básica’ aboga por la concesión a todo ciudadano de un ingreso fijo que le permita cubrir sus necesidades vitales. De esta forma, nadie se vería obligado a aceptar trabajos precarios y denigrantes para poder sobrevivir con un mínimo de dignidad.

Por otro lado, el ‘trabajo garantizado’ apela a la necesidad de repartir el trabajo existente, que incluiría el no remunerado (cuidados, trabajo doméstico, trabajo social, etc.), entre los ciudadanos dispuestos a trabajar.

La necesidad de una renta básica ha irrumpido otra vez y con más fuerza que nunca en el centro del debate público debido a la situación de excepcionalidad que enfrenta España.

Partidos como Podemos, IU-ICV, Anova, Bildu y Equo recogían esta propuesta en el programa de las elecciones europeas. Frente a ella, otros abogan por un trabajo garantizado que otorgue a los ciudadanos no solo un ingreso fijo, sino un derecho a trabajar.

¿Es viable la aplicación de una renta básica?, ¿tienen razón los que la tachan de una medida paternalista?, ¿construiría una sociedad de subsidios?, ¿es el trabajo garantizado intrínsecamente positivo?, ¿pueden seguir emanando los derechos sociales de la posesión de un puesto de trabajo en la situación de crisis que vive el país?

 

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La City: una polis dentro de Londres

Xov, 18/12/2014 - 09:00

Gabriel Moreno González – ATTAC España

La mayoría de los británicos, y de los españoles que alguna vez han deambulado o deambulan por las calles de Londres, no saben que dentro de la histórica capital de Inglaterra existe otro “Estado”, otra organización jurídico-política completamente diferente, con sus propias leyes y gobernantes, donde el Parlamento de Westminster apenas tiene algo que decir: la City, el Vaticano del dinero y de la banca.

En los casi dos kilómetros cuadrados del centro de Londres que componen la City viven menos de 9.000 personas, pero cada día entran a trabajar más de 350.000, en su inmensa mayoría, en el sector financiero. La City es, por volumen de transacciones, el mayor centro financiero del mundo, y en ella tienen su sede los bancos y aseguradoras más importantes del globo. Pero… ¿por qué se concentran todos en un espacio tan reducido?

La historia de la Square Mile, de la City, está ligada a la historia de Inglaterra y de Londres. De hecho, en su misma existencia es donde encontramos el origen más remoto y antiguo de la capital británica. Como el resto de ciudades, durante la Edad Media la expansión demográfica implicó la superación de los antiguos límites geográficos, de las antiguas murallas, y Londres fue creciendo y olvidándose de su ancestral origen. Sin embargo, esa pequeña milla cuadrada supo conservar un status jurídico diferenciado del resto de la ciudad que había ayudado a expandir. Desde el medievo, los comerciantes y burgueses más adinerados se atrincheraron en la City para alejarse del poder arbitrario del Rey y asegurar así sus recursos, arrebatando una pequeña parcela de autonomía jurídica y política. Y lo consiguieron gracias al propio devenir de la Monarquía inglesa, cuyas debilidades puntuales a lo largo de la Historia eran aprovechadas por los poderes intermedios para consagrar límites a su actuación. El Parlamento inglés, origen de nuestras democracias liberales, fue el gran triunfo de este proceso de limitación del poder real y de la creación de las primeras bases de un sistema democrático parlamentario. Pero a su lado siempre convivió, aunque fuera en el olvido de los grandes hechos y epopeyas de la Historia, la pequeña y adinerada City, conservando sus privilegios medievales en torno a un autogobierno donde, ni el Rey primero, ni el Parlamento después, podían interferir.

Y aunque el Gran Incendio que en 1666 arrasó Londres afectó especialmente a la City, que tuvo que sufrir una completa reconstrucción, dirigida por el arquitecto Christopher Wren, se lograron conservar las antiguas fronteras romanas y, por ende, la antigua organización política autónoma. Así las cosas, la aglomeración de viejas viviendas en la milla, y la proliferación de nuevos barrios en las afueras de la ciudad, hizo que poco a poco, durante fines del XIX y principios del XX, la City fuera acabando en un pésimo estado de abandono, sin apenas población. Sin embargo, tras la Segunda Guerra Mundial, el gobierno local y autónomo de la milla empezó a derribar viviendas y palacetes seculares para dejar sitio a gigantescos edificios y rascacielos que, a finales de los 70, ya definían el skyline londinense. En ellos, miles de compañías financieras se instalaron y trasladaron sus sedes sociales y sus centros de decisión, hasta convertir la medieval Square Mile en, como decíamos, el mayor distrito financiero del mundo. Pero… ¿por qué?

La pervivencia de aquella forma medieval de autogobierno y de los privilegios jurídico-políticos en la City, considerados hasta entonces como una más de las rarezas simbólicas de Inglaterra, proporcionaba el marco perfecto en el que el gran capital podía refugiarse no sólo de los impuestos, sino también de las “trabas” legales y regulaciones de todo tipo que desde el Parlamento y la Unión Europea se cernían sobre la actividad financiera. En una de las múltiples y anquilosadas peculiaridades simbólicas del Reino Unido, de la Old England, el sector financiero encontró la oportunidad de oro para atrincherarse de la ley, para aprovechar el autogobierno de la City y dotarse a sí mismo de reglas propias, desde la opacidad y la impunidad fiscal más absolutas.

La milla se gobierna a través de la City of London Corporation, una especie de “Polis” con plena autonomía que posee sus propias reglas “democráticas”. A la cabeza de la Corporación está el Lord Mayor, elegido a través de unas elecciones que a día de hoy parecen más propias de una utopía anarco-capitalista medieval que de un sistema constitucional contemporáneo. Las compañías financieras con sede en la City, agrupadas en la Livery Company, elijen al Lord Mayor y a una pequeña asamblea de notables dependiendo del peso financiero y del número de trabajadores que tiene cada una. A más capital, más votos. Las 9000 personas que viven en la City, agrupadas en una circunscripción diferente, apenas tienen capacidad de influir en las elecciones, pues tras la ponderación de capital-valor del voto, quedan completamente relegadas. “Democracia medieval”, le llaman algunos…pero este sistema no reviste ninguna garantía democrática al olvidarse de los principios más elementales de la democracia (una persona, un voto). Por la estructura política de esta peculiar “polis” financiera de Londres no ha pasado ni el liberalismo, ni la democracia constitucional ni ningún otro movimiento contemporáneo. Es simple y llanamente la materialización de una auténtica plutocracia medieval, donde el dinero, el poder del capital, se canaliza también en el seno de los poderes políticos institucionalizados.

El Lord Mayor, elegido como decimos por los bancos y aseguradoras, es el encargado de gobernar la City, que incluso posee su propia policía. Sin sueldo, siempre ha procedido en las últimas décadas de la gran banca, y tiene como misión principal, además, la de representar los intereses de la milla en el exterior, es decir, los intereses de las compañías financieras fuera de los límites ancestrales de la City. Pero por exterior no se entiende solo el plano de las relaciones internacionales, que también (de hecho, el Lord Mayor se encuentra fuera del Reino Unido más de 100 días al año), sino el de la propia Inglaterra. Este singular gobernante, siempre vestido como si estuviera en un carnaval veneciano del siglo XVIII, al ser el portavoz oficial del mayor centro financiero del mundo, que da trabajo directamente a más de 350.000 personas con un alto poder adquisitivo, se convierte de facto en un lobby en sí mismo, cuya mera presencia en los salones de Westminster hace temblar al Premier y sus ministros. De ahí que, como se viene denunciando desde hace tiempo por la prensa británica, especialmente por The Guardian, en los últimos años los gobiernos ingleses hayan confundido los intereses de la City con los del Reino Unido, y les haya llevado a apartarse de la Unión Europea y de su marco de regulación financiera, que no por laxo deja de existir y de incordiar al gran capital londinense.

A ello hemos de sumarle que en el régimen impositivo de la City apenas aparecen las leyes británicas, por lo que se convierte toda ella en un auténtico paraíso fiscal en pleno corazón de una de las urbes más importantes del mundo y motor de la economía europea. Por si fuera poco, y como ha puesto de manifiesto la exfiscal francesa Eva Joly, auténtico ariete contra los paraísos fiscales, la City, gracias a su opacidad, su falta de regulación y el desconocimiento de la existencia de sus instituciones de autogobierno, se ha convertido también en un paraíso jurídico. Ningún requerimiento judicial de las autoridades de terceros países logra atravesar las enmarañadas madejas legales de la plutocracia medieval de la milla, lo que garantiza una total impunidad, y no sólo fiscal, a las compañías y a los consejos de administración que las dirigen.

Si, haciendo uso de nuestra imaginación jurídica, se aprobara una hipotética Constitución del Reino Unido, una disposición adicional tendría que indicar que la City de Londres permanecería fuera de la autoridad del Parlamento, los votos de la banca contarían más que los de los ciudadanos, y los representantes del autogobierno serían elegidos de entre los adinerados del gremio financiero medieval. Algo impensable para el constitucionalismo y para nuestro horizonte de pensamiento actual sí, pero real, excesivamente real. En el seno de Londres, en el corazón de Europa, pervive una isla jurídico-política gobernada a través de procedimientos medievales plutocráticos por las compañías financieras más poderosas del mundo, protegidas en su autonomía de las regulaciones nacionales e internacionales, de los impuestos y de las decisiones políticas democráticas. Algo más que una milla que a día de hoy se ha convertido en un verdadero Estado del dinero, la opacidad y la acumulación de capital.

Publicado en The Social Science Post

http://thesocialsciencepost.com/

 

BIBLIOGRAFÍA

-JOLY, E., Notre affaire à tous, Les Arènes, Paris, 2000.

-SHAXSON, N., Las islas del Tesoro, Fondo de Cultura Económica, México, 2014.

-MICHIE, R., Guilty Money: The City of London in Victorian and Edwardian Culture, Pickering and Chatto, Londres, 2009.

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El último libro de Naomi Klein: El Capitalismo Contra el Clima

Xov, 18/12/2014 - 07:00

Leopoldo Lavín Mujica - www.elciudadano.cl

This Changes Everything: Capitalism vs. the Climate” (Esto cambia todo: El capitalismo contra el clima) es el título del libro recientemente publicado en inglés por Naomi Klein. La intelectual-militante y escritora canadiense ya había escrito en 2007 “La Doctrina del Shock” (*) donde explicaba con lujo de análisis cómo la implantación del neoliberalismo responde a un programa de ingeniería social y económica que ella identifica con el apelativo de «capitalismo del desastre». El Golpe de Estado de Pinochet en Chile, por ejemplo, fue el medio utilizado por los “Chicago boys y la clase dominante para aplicar un “tratamiento de shock” a la economía y a la sociedad chilena en su conjunto. Lejos de ser el camino hacia la manoseada “libertad”, como dicen los fascistas nostálgicos de la UDI, el capitalismo tampoco se desarrolla de manera natural. Son los grandes empresarios y los gobiernos capitalistas los que aprovechaban los periodos de crisis (acompañados de angustia, incertidumbre, miedo y sufrimiento) económicas, guerras, desastres naturales, ataques “terroristas” y epidemias, para saquear los intereses públicos y llevar a cabo todo tipo de reformas neoliberales a favor de los mercados capitalistas globales tanto productivos como financieros y que terminan siempre favoreciendo a las grandes empresas y a las multinacionales, sostiene Naomi Klein.

En “Esto cambia todo: El capitalismo contra el clima”, de manera brillante, Naomi Klein sostiene que en la actualidad el sistema económico neoliberal le ha declarado la guerra a nuestro planeta Tierra. Con las emisiones globales de dióxido de carbono en un máximo histórico, es imprescindible hacer cambios radicales. “No se han hecho las cosas necesarias para reducir las emisiones, porque son cosas que están en conflicto con los fundamentos del capitalismo desregulado, la ideología reinante o neoliberalismo desde que comenzamos a luchar para encontrar una salida a esta crisis”, escribe Klein.

Daniel Tanuro (**), teórico francés del Ecosocialismo comenta el libro de Naomi Klein en estos términos: “El libro que Naomi Klein ha consagrado al cambio climático es ya un acontecimiento. La autora de la “Doctrina del shock” se dedica en él a una denuncia en toda regla de la lógica del crecimiento capitalista, de la avaricia de las multinacionales del petróleo, del carbón y del gas natural, y de la sumisión de los gobiernos a sus intereses. “Cambiar el clima de la tierra de una forma que será caótica y desastrosa es más fácil de aceptar que la perspectiva de cambiar la lógica fundamental del capitalismo basada en el crecimiento y la búsqueda de beneficios”, escribe Klein (p. 89). Para ella, la actitud negacionista de los climato-escépticos (el grupito de los neo-darwinistas chilenos) no cae del cielo sino de su justa comprensión del hecho de que luchar seriamente contra el calentamiento necesita un cambio radical de política. Con más regulación, más sector público, más bien común, más democracia. Con otros valores que los de la competencia, de la acumulación y del cada uno para sí”. Se trata de “una obra mayor, cuyo impacto será seguramente importante”, agrega Tanuro.

El libro cae en el momento justo ahora que sabemos que la conferencia sobre cambio climático COP20 que se celebró en Lima cerró hoy este domingo con un acuerdo de mínimos que finalmente firmaron el viernes pasado por la madrugada 195 países presentes tras prolongar el encuentro unas 30 horas. Las organizaciones ecologistas lamentaron la vaguedad de “un texto peligrosamente débil”. El borrador de propuestas para el nuevo pacto sobre el clima se adjunta a la declaración. Los países fijan allí los requisitos para que todos presenten sus compromisos individuales para luchar contra el calentamiento global. El objetivo último era limitar el calentamiento de la Tierra a un máximo de dos grados Celsius. Según los estudios de la ONU, para conseguirlo habría que reducir las emisiones de gases de efecto invernadero entre un 40% y un 70% hasta 2050 y a casi cero hasta finales del siglo. China y Estados Unidos fueron un obstáculo constantes para llegar a acuerdos serios responsables.

En entrevistas en la televisión Naomi Klein, refiriéndose al título de su nuevo libro, afirma: “Bueno, el cambio climático cambia todo. Y lo cambia todo porque estamos rumbo hacia un calentamiento de entre cuatro y seis grados centígrados. Hemos llegado a 0.7 o 0.8 grados centígrados, y ya estamos viendo sus efectos. Una vez llega el calentamiento a ese nivel, los modelos comienzan a ser imprecisos. Quiero decir, los científicos del clima no saben qué esperar. Las cosas empiezan a comportarse de una manera no lineal. Lo cambia todo en cuanto a nuestro mundo físico, si nosotros simplemente hacemos lo que estamos haciendo y seguimos por este camino.”

El argumento que Naomi Kein expone en su libro, según sus propias palabras, es el siguiente: “Tenemos la oportunidad de salir de ese camino, pero para hacerlo, tenemos que cambiar casi todo, o algunas cosas realmente fundamentales, acerca de nuestro sistema económico. La buena noticia es que las cosas que tenemos que cambiar, muchos de ellas no funcionan de todos modos. Tenemos que hacer grandes inversiones en la esfera pública, lo que crearía millones de buenos empleos. Tenemos que invertir en salud, en educación, en las ciencias. Y al hacerlo, vamos a abordar uno de los problemas más difíciles que enfrentamos, que es la grave desigualdad de la riqueza. No podemos luchar contra el cambio climático sin hacer frente a la desigualdad en nuestros países y entre nuestros países. Así que el argumento que estoy exponiendo esta realmente lleno de esperanza. Creo que si no respondemos al cambio climático con la decisión que nos están pidiendo los científicos, si respondemos de acuerdo con la ciencia, tenemos la oportunidad de rehacer nuestra economía, la economía mundial, para llegar a algo mejor. Pero esto no va a ser el tipo de cambio que viene de lo alto; va a ser el tipo de cambio que se exige por parte de los movimientos sociales desde abajo. En la presentación de su libro Naomi Klein era bastante enfática al declarar “ “el sistema capitalista es un sistema que está en guerra contra la vida natural. Hay que cambiar este sistema porque está completamente cubierto de sangre y de sus innumerables crímenes e injusticias”.

¿El poder revolucionario del cambio climático?

El título está bien elegido comenta Daniel Tanuro: “This changes everything”, esto lo cambia todo. Naomi Klein llama a la izquierda, a los progresistas, a aprovechar la oportunidad que se les ofrece en este difícil contexto. Pues “la verdad sobre el cambio climático, escribe, sólo incomoda a quienes se satisfacen con elstatu quo” (alusión al título de la película de Al Gore: “Una verdad incómoda”). Para los demás “si ha habido alguna vez un momento para plantear un plan para curar al planeta, curando también nuestras economías achacosas y nuestras comunidades destrozadas, es éste” (p. 155). La crisis medioambiental añade su “urgencia existencial” a todos los problemas. Por consiguiente, “ofrece un discurso global en el que todo, desde la lucha por buenos empleos a la justicia para los inmigrantes, pasando por las reparaciones de las fechorías históricas como la esclavitud y el colonialismo, puede integrarse en el gran proyecto de construir una economía no tóxica, a prueba de shocks, antes de que sea demasiado tarde” (p. 54).

Brillante y convincente, Naomi Klein cree en el “poder revolucionario del cambio climático” continúa Tanuro, “y tiene mil veces razón. Levanta una crítica implacable y muy convincente contra las grandes asociaciones medioambientales –algunas de las cuales son acusadas de haberse fusionado con el sistema. Como alternativa, aboga por la construcción de movimientos de masas. La autora admite que “el tipo de contrapoder que tiene una posibilidad de cambiar la sociedad a una escala parecida a lo que se necesita no existe por ahora” (p. 156). Pero ve signos anunciadores en las movilizaciones radicales contra el extractivismo y los grandes proyectos de infraestructuras, que se multiplican por los cuatro puntos del globo. El hecho de que los pueblos indígenas jueguen a menudo un papel clave en estas movilizaciones es para Klein una fuente de esperanza, pues esos pueblos tienen una visión de su relacion con la naturaleza distinta de la dominación y del control absoluto,típicos del capitalismo y, más en general, de la cultura occidental desde la Ilustración”.

De forma más fundamental,  es un libro tensionado. La propia autora confiesa que “This Changes Everything” : “Es el libro más difícil que haya jamás escrito, porque la investigación me ha conducido a buscar respuestas radicales. No tengo duda alguna de su necesidad, pero me pregunto todos los días sobre su factibilidad política” (p. 26). De hecho, Klein oscila entre una alternativa anticapitalista autogestionada y descentralizada, ecosocialista y ecofeminista, y un proyecto de capitalismo verde regulado, basado en una economía mixta relocalizada e impregnada de una ideología del cuidado y de la prudencia. Esta tensión se manifiesta en toda la obra.

Daniel Tanuro no escatima en elogios para el libro “This Changes Everything: Capitalism vs. the Climate” de N. Klein:  “Un soplo revolucionario atraviesa la conclusión, en la que Klein pone en paralelo –¡como Marx en El Capital!– la lucha contra el esclavismo y la lucha contra la apropiación capitalista de los recursos (p. 458 y sig). Pero escribe en otra parte que hay “espacio suficiente para hacer ganancias en una economía cero-carbono” y que el obstáculo a la transición ecológica viene de los “modelos de negocios (business models) actuales” (p. 252) así como de la forma en que “pensamos a propósito de la economía” (we think about the economy) –por tanto no de la propia economía (p. 95)”.

(*) https://www.youtube.com/watch?v=Nt44ivcC9rg

(**) http://vientosur.info/spip.php?article9577

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Quizás reducir cotizaciones sociales no sea tan mala idea

Mér, 17/12/2014 - 18:00

 

Eduardo Garzón – Consejo Científico de ATTAC España

Soy consciente de que el título de este artículo parece haber sido escrito por un portavoz del Fondo Monetario Internacional o por uno de la CEOE más que por un economista crítico o de izquierdas. Al fin y al cabo, la reducción de las cotizaciones sociales es una demanda incesante de esos organismos, muy ligados a la élite económica y política, y al mismo tiempo una línea roja para la clase trabajadora. Sin embargo, trataré de explicar a continuación por qué mediante una muy particular reducción o eliminación de cotizaciones sociales ambos grupos sociales pueden salir ganando.

Las cotizaciones sociales son parte del salario que recibe un trabajador por llevar a cabo su actividad, pero en vez de recibirlo nada más realizar el trabajo como ocurre con el salario monetario, se va anotando para que la reciba en el futuro él (o su familia) cuando no pueda trabajar debido a determinadas circunstancias (jubilación, enfermedad, maternidad, fallecimiento, etc). Aunque hay una parte de este particular salario que es pagado por el asalariado, la mayor parte de las cotizaciones sociales es pagada por el empleador.

Es importante destacar que las cotizaciones sociales van a parar al fondo de la Seguridad Social, y que allí en teoría se deben mantener hasta que el empleado deje de trabajar, momento a partir del cual entonces se irá desembolsando regularmente el dinero. Digo en teoría porque en la práctica ese dinero sale antes de tiempo para pagar a las personas que ya no están trabajando, de forma que en realidad se trata de un mecanismo de solidaridad que mueve el dinero desde los que trabajan hoy hasta los que no trabajan hoy. Un diseño muy civilizado, humano y atractivo.

Sin embargo, desde la óptica de la producción este diseño no parece tener tantas virtudes. Ilustrémoslo con un ejemplo: finaliza el mes de trabajo y el empleador paga en salarios 1400 euros, de los cuales 1000 recibe su empleado directamente y 400 es cotización social, que se anota a favor del trabajador para su futuro pero que hoy día va en última instancia al bolsillo de un extrabajador. O si se quiere ver de otra forma: el empleado ha generado en el puesto de trabajo 2400 euros con su esfuerzo, de los cuales 1000 euros se los queda la empresa para beneficios y para cubrir otros gastos, otra parte (1000 euros) se queda el trabajador, y otra (400 euros) van indirectamente a una persona que ya no trabaja. Esto es lógico, la renta de los que no están siendo productivos hoy día (extrabajadores) necesita ser extraída de algo que sí debe ser productivo. La cuestión clave es por qué hoy día nuestro diseño institucional establece que ese “algo” productivo debe ser el salario generado, y no, por ejemplo, los beneficios empresariales.

Me explico: en nuestro ejemplo, de los 2400 euros generados el trabajador podría recibir los 1000 euros que recibía antes, y los 1400 euros restantes apropiárselos íntegramente la empresa. Por lo tanto, ni el empleador ni el trabajador tendrían que pagar en ese momento por cotizaciones sociales. Pero esto no quiere decir que el trabajador pierda el derecho a recibir un salario en el futuro cuando no esté trabajando, porque esos 400 euros pueden anotarse como ingreso que debe recibir. La diferencia es que, cuando llegue el momento de recibir ese dinero, no provendrá de las cotizaciones pagadas por otros empresarios y trabajadores, sino por las cuentas del Estado que se habrán nutrido previamente de otros muchos ingresos tributarios (Impuesto de Sociedades, Impuesto de Patrimonio, IRFP, IVA, Impuestos especiales, etc).

De esta forma, el trabajador no pierde su protección social porque seguirá teniendo el mismo derecho a cobrar por su situación de inactividad, y al mismo tiempo se incentiva la contratación de nuevos trabajadores. Esto último es fácil de entender: un empleador se verá más animado a contratar si en vez de pagar en concepto de salarios 1400 euros (1000 de salario directo + 400 de cotizaciones) tuviese que pagar sólo 1000 euros (aunque hay otros muchos factores importantes a tener en cuenta, como la cantidad de clientes). El coste de contratación es notablemente menor, lo que puede redundar a su vez en mayor renta generada luego en el proceso de producción. Cualquiera puede imaginarse una situación en la cual un negocio podría ir mejor con un nuevo trabajador, pero el hecho de que sea tan costoso contratarlo implica que no se acabe contratando y por lo tanto que los beneficios finales sean menores de lo que podrían ser. Y todo ello sin que el salario que recibe el trabajador sea menor, porque seguiría recibiendo esos 1000, sólo que ahora los 400 para el futuro provendrán de otras figuras impositivas del Estado.

La diferencia entre una y otra situación es notable e importante. Hoy día las cotizaciones sociales actúan como un freno en la contratación. Si se eliminaran (sin acabar con la protección a los trabajadores), se podría acabar generando más puestos de trabajo y también más renta; una mayor renta que acabaría financiando a través de diferentes canales fiscales la protección social de los extrabajadores y sus familias.

Se trataría en última instancia de terminar con el vínculo fiscal entre trabajo y derecho a tener protección por inactividad. O lo que es lo mismo, terminar con el aislamiento del fondo de la Seguridad Social con respecto al resto de ingresos fiscales del Estado. No podemos olvidar que en nuestras economías desarrolladas se genera muchísima renta, y que la misma fluye a través de numerosas transacciones. Es un tremendo error financiar la protección de los extrabajadores exclusivamente con cotizaciones sociales en vez de hacerlo (conjunta o exclusivamente) mediante el resto de ingresos tributarios.

En definitiva, lo que aquí defiendo no es la reducción o eliminación de las cotizaciones sociales en detrimento de los trabajadores (como la CEOE propugna), sino de hacerlo para incentivar la contratación y la generación de renta al mismo tiempo que se deja intacta la protección social de los trabajadores gracias a la utilización de otras figuras tributarias.

Artículo publicado en andaluces.es

Saque de Esquina

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Las Marchas de la Dignidad presentan la agenda social para 2015 que contempla una huelga general

Mér, 17/12/2014 - 13:03

Convocatoria de rueda de prensa

Madrid, 15 de diciembre

El movimiento 22M de las Marchas de la Dignidad presenta este jueves 18 de diciembre la agenda social para 2015, que incluye todo un calendario de movilizaciones, entre las que sobresalen la vuelta de las marchas a Madrid en una gran movilización en la primavera y la convocatoria de una huelga general de 24 horas en el otoño.

En rueda de prensa, las Marchas de la Dignidad darán cuenta a la opinión pública de esta agenda de movilizaciones que pretende incorporar la sociedad y la calle al necesario proceso constituyente que demandan amplios sectores de la ciudadanía.

Rueda de prensa:

Día: 18 de diciembre.

Hora: 11.00 h.

Lugar: Ateneo de Madrid (Sala Estafeta)

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Ayotzinapa, emblema del ordenamiento social del siglo XXI

Mér, 17/12/2014 - 09:00

Ana Esther Ceceña - ALAI, América Latina en Movimiento

A Julio César Mondragón
In memoriam

Ayotzinapa es hoy un emblema, por cierto ominoso, de las atrocidades a las que da lugar el capitalismo contemporáneo.  Ayotzinapa es cualquier parte del mundo donde se levante una voz disidente, una exigencia, un signo de rebeldía ante la devastadora desposesión y arrasamiento en los que se sustenta la acumulación de capital y las redes del poder que lo sostienen.

Ayotzinapa es resultado de un conjunto de procesos entrecruzados que, con mayor o menor densidad y visibilidad, son consustanciales al capitalismo del siglo XXI y que, en esa medida, no se circunscriben a México sino que se van extendiendo subrepticia o escandalosamente en todo el globo.

El capitalismo del siglo XXI

Cada vez es más claro que el capitalismo de nuestros tiempos funciona en un doble carril. Por un lado tenemos la sociedad formalmente reconocida, con su economía, sus modos de organización y confrontación y su moralidad; y por el otro crece aceleradamente una sociedad paralela, con una economía calificada genéricamente de ilegal, y con una moralidad, modos de organización y mecanismos de disciplinamiento muy diferentes.

Hay lugares del mundo, como México, donde las crisis del neoliberalismo, además de provocar cambios sustanciales en su ubicación en la división internacional del trabajo, en la definición de sus actividades productivas y en los modos de uso de su territorio, generaron una fractura social que se ha profundizado con el tiempo.  Una de las cuestiones centrales es que los jóvenes perdieron espacio y perspectiva.  Se estaba gestando una sociedad con poco margen de absorción, y en la que desaparecían las posibilidades de empleo o incorporación y se cancelaban los horizontes.  No había cabida para muchos de los antiguos trabajadores, y mucho menos para los recién llegados al escenario.  La generación X la llamaron algunos, la que no sabe para dónde va porque no tiene para dónde ir. La nueva fase de concentración capitalista cerraba los espacios al mismo tiempo que extendía su ámbito.  Se apropiaba las tierras, las actividades domésticas incluso, y hasta el entretenimiento, pero expulsaba de sus bondades a oleadas crecientes de población: precarizándolas o convirtiéndolas en parias.

Con un proceso de esta profundidad y características, no puede hablarse de un orden social.  Las condiciones apuntan más bien al desorden, a la ruptura, a la descomposición, a las fracturas.  Es decir, el orden apela al autoritarismo, que es el único medio visible para garantizarlo.

La militarización del planeta, incluyendo especialmente los ámbitos de la cotidianidad, empezó a convertirse en la impronta general del proceso.  La estabilidad del sistema no requería solamente del mercado “libre y abierto” de los neoliberales, sino de una fuerza que garantizara su funcionamiento.  El mercado militarizado, con manos no solamente visibles sino bien armadas.  Fue ésta la ruta del capitalismo formal, reconocido y, paradójicamente, “legal”.

Pero las fracturas abiertas en la sociedad de esta manera, como si le hubieran aplicado un fracking, encontraron su escape o cobijo en la gestación de una sociedad paralela.  Una sociedad que se abrió paso en los resquicios ocultos de la otra pero que la terminó invadiendo.  Una sociedad que rescató la inmundicia que la hipocresía de la otra rechazaba, y la convirtió en negocio, en espacio de acumulación y de poder.

Todos los negocios ilícitos pasaron hacia allá. Tráfico de armas, producción y tráfico de drogas, tráfico humano, tráfico de especies valiosas y escasas y una gran cantidad de variantes de estos que son de los negocios más rentables, entre otros porque no están sometidos al pago de impuestos, pero que la moralidad establecida se ve obligada a negar.

Y ahí empezó el juego de unos contra otros haciendo crecer el negocio de armas y, sobre todo, las prácticas de extorsión, chantaje, secuestro o cualquiera de sus variantes.

No obstante, la acumulación de capital se nutre de ambos.  Quien pierde es el conjunto de los excluidos: económicos, sociales, políticos y culturales.  Excluidos del negocio, en diferentes gradaciones, o excluidos del poder.

Ahí llegó la generosa oferta para la ubicación de los jóvenes. La incorporación a las policías o al ejército ofrecía condiciones que no se obtenían en ningún espacio productivo, además de que ofrecía un pequeñito reconocimiento y un pequeñito poder a aquellos que habían quedado en calidad de inútiles sociales.  Pero también vino la propuesta de incorporarse a las filas aparentemente contrarias.  Los negociantes de drogas o los empresarios de actividades ilegales requerían también conformar sus ejércitos de servidores o de matones.  Y esas dos han sido fuentes de empleo recurrentes durante las dos o tres últimas décadas, así como generadoras de una nueva cultura: la cultura del mercenario, la del poder arbitrario, la del saqueo por extorsión.

Mientras la economía “legal” entraba en crisis, la del lado oscuro se multiplicaba, acomodándose en algunos de los mismos rubros de la “legal”, solamente que con modalidades más rentables.

Un ejemplo es la explotación minera no declarada, en la que incluso se emplean diferentes versiones del trabajo esclavo.  Ya sea en las minas africanas o en las de México, con el trabajo forzado de niños o adolescentes, incluso con el de grupos secuestrados para tales efectos, custodiados por cuerpos armados que pueden ser del propio ejército o de mercenarios, el producto casi no cuesta porque no se paga a los trabajadores, no paga impuestos porque no se declara y se exporta con la complicidad tanto de los consorcios mineros y de sus estados de origen, como con la de autoridades locales que reciben una parte de la ganancia por su ceguera o su protección.

Este capitalismo desdoblado logra así no sólo sortear las crisis sino expoliar doblemente a la población mediante trabajo esclavo o semiesclavo, extorsiones de diferentes tipos, expulsión de sus tierras, robo directo de sus pertenencias y otros similares.  La clave: el ejercicio de una violencia despiadada.

En estas circunstancias, el Estado se vuelve parte del proceso y a la sociedad se le van imponiendo condiciones de guerra en el ámbito cotidiano.  La violencia se instala como disciplinador social y su ejercicio se dispersa.  En un juego de público-privado los controladores sociales emergen en torno a las fuentes reales de ganancia, legales o ilegales, y en torno a la configuración de poderes locales ungidos por su capacidad de imponer un orden correspondiente a estas modalidades de acumulación.

Las guerras difusas y asimétricas

Las condiciones de concentración de la riqueza y el poder en el capitalismo contemporáneo, con su correlativa precarización creciente de amplios sectores de la sociedad, han llevado al sistema a una situación de riesgo que se manifiesta en conflictos y confrontaciones permanentes de carácter asimétrico, de acuerdo con la terminología del Pentágono.  Cada vez más las guerras del mundo contemporáneo se rigen por la idea del enemigo difuso y adoptan la figura de guerras preventivas, la mayoría de las veces no declaradas.

Los operativos de desestabilización y de disciplinamiento, los episodios de violencia desatada en puntos específicos y de violencia dosificada in extenso, son los mecanismos idóneos de guerras inespecíficas contra enemigos difusos.  Son, a la vez, el mejor modo de abrirse paso para asegurar el saqueo de recursos de muchas regiones del planeta creando una confusión que dificulta la organización social. El abastecimiento controlado de armas y la instigación de situaciones de violencia son los aliados buscados por el capitalismo de nuestros tiempos.

No hay guerras declaradas. No hay guerras entre equivalentes. Hay corrosiones. Una mancha de violencia que se va extendiendo acompaña al capitalismo de inicios del siglo XXI.  Las instituciones de disciplinamiento y seguridad de los Estados han resultado insuficientes frente al altísimo nivel de apropiación-desposesión al que ha llegado el capitalismo. Estas instituciones se replican de manera privada y local tantas veces como sea necesario.  Aparecen “estados islámicos” lo mismo que “guardias privadas” o que “cárteles” y “pandillas” del llamado crimen organizado, que protegen y amplían o profundizan las fuentes de ganancia, las fuentes de acumulación, y que, por tanto, son complementarias a las figuras institucionales reconocidas para esos fines.  Igual que las fuerzas del mercado requirieron un soporte militarizado, las fuerzas institucionales de disciplinamiento social requieren, dado el nivel de apropiación-desposesión, de un soporte desinstitucionalizado capaz de ejercer un grado y un tipo de violencia que modifique los umbrales de la contención social. Son fuerzas “irregulares” que, como el estado de excepción, llegaron para quedarse. Se han incorporado a los dispositivos regulares de funcionamiento del sistema.

Ayotzinapa como límite

Colombia tenía una guerra interna cuando inició el Plan Colombia y, a pesar del cambio de intensidad en la violencia ejercida y la intromisión directa y evidente de Estados Unidos en la gestión del conflicto, quizá el cambio en otros terrenos no fue tan visible. México, al contrario, era celebrado como emblema del disciplinamiento en democracia antes de la Iniciativa Mérida.
En menos de diez años, el eje de disciplinamiento pasó de las manos del Partido Revolucionario Institucional -PRI- a las de la violencia, tanto del Estado como privadas.  La clave estuvo en los dispositivos de corrosión que prepararon el terreno y en la desproporción con la que se asentaron los correctores.  Violencia existe en todas las sociedades pero su dimensión y las formas con que se introdujo fueron imponiendo nuevas lógicas sociales.  En este periodo, la sociedad mexicana tuvo que acostumbrarse a decapitaciones, mutilaciones, cuerpos calcinados, desapariciones reiteradas, fosas comunes y una ostentosa complicidad de las instancias de seguridad y justicia del Estado.
Las estimaciones rebasan ya los cien mil desaparecidos y las noticias diarias van de 20 muertos en adelante.  México se ha convertido en cementerio de pobres y migrantes a los que se extorsiona, se secuestra para trabajo esclavo, se mata con tremendo salvajismo para amedrentar y disciplinar a los otros o se mata masivamente.  La relación de estas acciones con el control de migraciones en Estados Unidos es sólo especulación, pero no hay duda de que ha dado resultado.  Lo que es evidente es el acaparamiento de tierras, de negocios, de recursos y de poder a que esto da lugar.  Cada vez hay más desplazados y más desposeídos que no se atreven siquiera a reclamar por miedo a las represalias y porque además no hay instancias de justicia que los amparen.

En menos de diez años y después de mucho dolor, la sociedad está transformada.  Corroída, con signos claros de balcanización, con crecimiento de poderes locales que establecen sus propias normas y que negocian con los poderes federales.  El miedo fue instalado mediante un salvajismo explícito y reiterado, aunque, de tanto insistir, ha terminado por empezar a generar su contrario.

Ayotzinapa es la cima de la montaña.  En Ayotzinapa se tocaron todos los límites.  Se cazó con total impunidad, con ostentación de fuerza, de complicidad total entre el Estado y el crimen organizado, a lo más sentido de la sociedad: jóvenes pobres de zonas rurales devastadas, estudiantes para ser enseñantes, hijos del pueblo con alegría de vivir, con deseos de cambiar el mundo, ése que nadie quiere aceptar.  Pero además, Ayotzinapa es la cima de una montaña de agravios, indefensión y rabia.  Es la conciencia acumulada de la ignominia y la indignidad.  Es la situación límite que regresó la energía, vitalidad, coraje y dignidad del pueblo de México a las calles.  “Nos han quitado tanto que hasta nos quitaron el miedo” era una de las primeras pancartas portadas por jóvenes de todos lados.  Julio César Mondragón, joven de recién ingreso en la Escuela Normal de Ayotzinapa, ya padre desde hace unos cuantos meses y víctima de la tortura más salvaje que hayamos presenciado, ha sido involuntariamente el detonador, a fuerza de su dolor, de la recuperación de la fuerza, la esperanza y la decisión en el pueblo de México, hoy movilizado como hacía tiempo no estaba.

Ayotzinapa es un emblema. Es la punta del iceberg o es un clivaje.

Ayotzinapa es el emblema de las guerras del siglo XXI y de las nuevas formas de disciplinamiento social que vienen acompañando los procesos de saqueo y desposesión en todo el planeta. En diez años México, que no pasó por la negra noche de las dictaduras en América Latina aunque sí tuvo guerra sucia y masacres, fue transformado en una tierra de dolor y fosas comunes.  El problema no es “el narco”; el problema es el capitalismo.

Ayotzinapa es un espejo con dos caras: la de la ruta del poder es evidente, visible y avasalladora; la del llamado a defender la vida es pálida y discreta, pero seguramente marcará huellas.

- Ana Esther Ceceña es coordinadora del Observatorio Latinoamericano de Geopolítica, Instituto de Investigaciones Económicas, Universidad Nacional Autónoma de México. Integrante del Consejo de ALAI.

Este texto es parte de la Revista América Latina en Movimiento, No.500 de diciembre de 2014, que trata sobre el tema “América Latina: Cuestiones de fondo”  http://alainet.org/publica/500.phtml

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Susan George: “El Tratado de Libre Comercio es un animal peligrosísimo”

Mér, 17/12/2014 - 07:00

Alejandro López de MiguelPúblico.es

Susan George se ha referido en más de una ocasión al acuerdo comercial que Bruselas y Washington negocian con sigilo como el “tratado vampiro”, y este martes ha expuesto su “estrategia Drácula” para acabar con el monstruo: “Si sacamos el vampiro a la luz del día, retrocede y se muere”.

Con estas palabras, la directora del Transnational Institute de Ámsterdam y una de las caras más conocidas en la lucha contra polémico acuerdo comercial ha sintetizado las ideas y la estrategia a seguir que la Izquierda Unitaria Europea (GUE/NGL) ha desgranado este martes en Bruselas: aún es posible parar el acuerdo, sólo hay que revelar su verdadera naturaleza, incidir en la letra pequeña de la alianza que la UE y EEUU intentan vender agarrándose a los números más optimistas de un estudio económico elaborado en 2013 sobre los supuestos beneficios económicos que conllevaría para los ciudadanos. “En la hipótesis más optimista esto equivaldría a un café por europeo en el año 2017. Otros estudios avisan de la destrucción masiva de puestos de trabajo”, rebate George. “Tenemos que dejar claro el contenido del TTIP a todos los ciudadanos europeos”, zanja.

Zimmer (GUE): “No se trata del comercio, sino de la democracia, de los derechos sociales y del medio ambiente” La Izquierda Unitaria Europea ha celebrado este martes en Bruselas el seminario Por una agenda comercial de los ciudadanos, Stop TTIP, CETA y TISA, para alertar de los múltiples peligros que a su juicio encierran el tratado de libre comercio entre Bruselas y Washington (Transatlantic Trade and Investment Partnership, TTIP), la alianza comercial entre la UE y Canadá (Comprehensive Economic Trade Agreement, CETA) y el acuerdo sobre servicios que negocian la Unión, EEUU y otros 20 países (Trade In Services Agreement, TISA).

Las negociaciones sobre el TTIP comenzaron hace año y medio, y el grupo parlamentario al que pertenecen IU o Podemos lleva desde entonces mostrando su rechazo al polémico tratado. La presidenta del GUE/NGL, Gabi Zimmer, no ha podido ser más clara: “Nos estamos negando. El GUE está a favor del comercio, pero justo y equitativo. Con el CETA y el TTIP no se trata del comercio, se trata de la democracia, de los derechos sociales y del medio ambiente”. Este martes, su grupo parlamentario se ha rodeado de expertos, representantes sindicales y políticos de ambos lados del Atlántico para explicar su posición y mostrar sus cartas: van a seguir advirtiendo de los peligros del TTIP para que la ciudadanía europea exija que sea rechazado, como ocurrió en 2012 con el polémico Acuerdo Comercial de Lucha contra la Falsificación, ACTA.

George: “El TTIP apoya el petróleo, el ‘fracking’: dará acceso sin restricciones a las materias primas, a lo que está en el suelo”

Conservadores, Socialistas y Liberales defienden los supuestos beneficios del TTIP en la Eurocámara, pero se muestran más reacios a reconocer la falta de transparencia de las negociaciones, o a discutir sobre la cláusula de protección de inversiones (ISDS) que incorpora, y que permitirá a las empresas inversoras demandar a los estados ante paneles arbitrales, y no ante los tribunales nacionales, de considerar perjudicadas sus inversiones por los cambios normativos que realicen estos estados.

Suelen omitir también la existencia de un Consejo de Cooperación Reguladora en el TTIP: una suerte de mesa de negociaciones a la que se sentarán las empresas después de la ratificación del acuerdo, para seguir negociando sobre la marcha distintos aspectos del tratado. Eso, por no hablar del principio de reconocimiento mutuo de estándares que se aplicará en distintos sectores: la UE y EEUU darán por buenos los estándares del contrario en varias áreas en las que interpretarán que estos son similares, por lo que los menos exigentes prevalecerán junto a los más duros, reduciéndose de facto este nivel de exigencia normativa.

“Lo que quieren es discutir las propuestas de los lobbies: es un peligro para la legislación vigente, pero también para el avance regulador en el futuro”, asegura Kenneth Haar, del Observatorio Corporativo Europeo (CEO). “Se van a intentar cargar la regulación. Poco importa lo que sufran los ciudadanos, lo importante es sacar tajada del acuerdo”, zanja George.

“Cuando la gente sepa sobre el TTIP tendrá motivos para rechazarlo”

George: “No quiero que entremos a negociar un aspecto u otro: se tiene que rechazar en su totalidad” La presidenta del think tank Transnational Institute en Ámsterdam asegura que el mayor efecto del TTIP será climático: “Hablamos de la vida sobre la Tierra”. “El TTIP apoya el petróleo, el fracking, dará acceso sin restricciones a las materias primas, a lo que está en el suelo”, explica.

George sostiene que el acuerdo puede dejar sin trabajo a 2 millones de pequeños agricultores en la UE y facilitar una explosión de casos de demandas a estados gracias al ISDS, además de permitir a las empresas imponer de facto una nueva legislación laboral, o de abrir la puerta a las privatizaciones. “No quiero que entremos a negociar un aspecto u otro: se tiene que rechazar en su totalidad”, zanja George.

“Las negociaciones van bastante mal”

Cécile Tubeau, de la ONG Transporte y Medio Ambiente, aseguraba este martes que las negociaciones del TTIP están “algo paradas”, para después afirmar “que van bastante mal”.

Harris: “He estado viviendo con el NAFTA: los europeos tienen muchas razones para estar preocupados”

Tubeu explicó que en áreas como los servicios públicos “hay compromiso cero para avanzar”, y que los negociadores “han hablado bastante sobre telecomunicaciones, pero aún no han tocado muchos temas, y ni siquiera saben cómo empezar a negociar, porque no hay indicaciones políticas”.

Asegura que el grueso de las reuniones sobre las pruebas de seguridad de vehículos, la evaluación de sustancias químicas o las energías renovables no se abordarán hasta 2015, por lo que los negociadores que en la UE lidera Ignacio García Bercero tienen aún mucho trabajo por delante. “Hay intención política en salir del atolladero, pero creo que los reguladores saben que es imposible salir”, aseguraba.

El precedente canadiense

“He estado viviendo con el acuerdo NAFTA [México, Canadá y EEUU]. Los europeos tienen muchas razones para estar preocupados”, asegura Scott Harris, de la ONG Consejo de Canadienses. El activista denuncia que el mecanismo de protección de inversiones del acuerdo NAFTA ya ha llevado a Canadá ante tribunales arbitrales en 35 ocasiones desde 1994, con el consiguiente desembolso de más de 136 millones de euros en costear estos procesos y pagar indemnizaciones.”En Canadá no hay medidas sociales desde que se aprobó el acuerdo”, lamenta.

Harris coincide también con el resto de expertos en que el ISDS únicamente sirve para “dar ventajas a las empresas a las extranjeras”, y asegura que el mecanismo afecta a la función regulatoria de los estados. “El derecho a regular no se protege con estos acuerdos, lo vemos en los australianos, en sus intentos por limitar a las tabacaleras. Cada vez vemos más ejemplos de que se está intentando usar el ISDS contra los estados”. “El simple hecho de que alguien pueda llevarte ante este mecanismo hace que el Gobierno no legisle, que tenga miedo. En Canadá lo estamos viendo con la moratoria del fracking”, afirma.

Harris: “El simple hecho de que alguien pueda demandarte hace que el Gobierno no legisle, que tenga miedo” El activista asegura que hay “aspectos paralelos” entre algunos de los capítulos del TTIP o el CETA, y sostiene que en esencia este tipo de alianzas suelen buscar el mismo objetivo: beneficiar a las empresas y apuntalar el modelo neoliberal. “Quieren hacer posible lo que hoy no lo es: entregar el poder a las multinacionales”, apunta el eurodiputado Oscar Matute (EH Bildu).

“El NAFTA tiene un capítulo sobre energía, el de Reparto Proporcional. Establece Canadá no puede reducir la producción de energía que se exporta a EEUU: estamos atados a un plan energético con ellos”, denuncia Harris.

El Europarlamento, mero observador

Tom Kucharz, de Ecologistas en Acción, recuerda que el presidente Barack Obama tiene intención de saltarse al Senado y al Congreso estadounidenses para acelerar la firma del acuerdo, pero previsiblemente no logrará el apoyo necesario, ya que muchos demócratas y republicanos ven con recelo varios aspectos del tratado.

El PP ha registrado una PNL en la que insta al Gobierno a presionar para concluir las negociaciones

Mientras gobiernos como el de Merkel o Rajoy presionan para acelerar el acuerdo, la oposición a la alianza crece: los sindicatos mayoritarios europeos se niegan a ponerse al nivel de un país que no acepta las directrices de la Organización Mundial del Trabajo (OIT), las fuerzas políticas denuncian la opacidad de las negociaciones, el enorme peso de los lobbies en las reuniones y el poder que el acuerdo brindará a las empresas , y las organizaciones sociales de los distintos países intentan establecer estrategias comunes, al tiempo que realizan demostraciones de fuerza.

Ya han logrado reunir dos millones cien mil firmas en contra del acuerdo en dos iniciativas ciudadanas europeas distintas: Bruselas ni siquiera permitió el registro de la primera, y la Plataforma No al TTIP entregó el millón cien mil firmas recabadas para la segunda en la sede de la Comisión Europea este martes, como regalo a su presidente, Jean Claude Juncker, que el mismo día celebraba su 60 cumpleaños.

El Europarlamento ni siquiera puede jugar un papel de observador, ya que sólo siete eurodiputados tienen acceso a algunos de los documentos de las negociaciones, y únicamente se limitará a aprobar o rechazar un tratado que previsiblemente también pasará por los parlamentos nacionales.

La pelota queda en el tejado de la Comisión, que lleva meses desarrollando una tímida estrategia de blanqueo de imagen del acuerdo que según los expertos reunidos por el GUE se intensificará entre enero y febrero, cuando tendrá lugar la octava ronda de negociaciones. La comisaria de Asuntos Interiores, Cecilia Malmström, promete más transparencia, y asegura que desde el 1 de enero todos los eurodiputados podrán acceder a una parte de los documentos -no a los datos más sensibles-, mientras Francia sostiene que no ratificará el acuerdo si este incluye una cláusula de protección de inversiones ISDS.

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Se disparan las paradas “fortuitas” de centrales eléctricas de gas natural, carbón y energía nuclear

Mar, 16/12/2014 - 18:00

Antonio M. Vélez - eldiario.es

Las paradas por razones “fortuitas” del parque térmico de centrales eléctricas (plantas de gas natural, carbón y nucleares) se han disparado este año, tras la puesta en marcha, en abril, del nuevo Previo Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC), directamente vinculado a la cotización del mercado mayorista de electricidad (conocido como ‘pool’).

Según un cálculo basado en los datos que proporcionó Red Eléctrica (REE) a los agentes del sector en la reunión del Comité de Seguimiento de la Operación del Sistema Ibérico del pasado 12 de noviembre, entre enero y octubre de 2014 han estado parados a lo largo de cada mes y sin aviso previo una media de 2.250 megavatios (MW) del parque térmico, equivalentes a dos plantas nucleares o a cinco grupos de ciclo combinado (gas natural) de tamaño medio.

El aumento de la “indisponibilidad” fortuita, en la terminología de REE, con respecto al mismo periodo de 2013, cuando la media mensual no llegó a los 1.000 MW, es muy significativo: del 133% en un año.

Si se comparan esos 2.250 MW con el total de potencia de origen térmico instalada en España (44.870 MW, de los que más de 25.000 MW son centrales de gas), resulta que, entre enero y octubre, un promedio del 5% del parque de centrales térmicas, el corazón del sistema eléctrico tradicional (sin contar la hidráulica), ha estado parado por causas fortuitas. Un dato a tener en cuenta por quienes critican a las energías renovables por su intermitencia.

Si a esas paradas fortuitas se añaden las que ya estaban programadas (por ejemplo, para el mantenimiento de una central comunicado con antelación a REE o al regulador nuclear, el CSN), el total de potencia térmica parada a lo largo de este año asciende a una media mensual de 3.825 MW. La cifra, un 36% superior a la de hace un año, supone que, cada mes, un 8,5% del parque térmico ha estado fuera de la circulación.

“No afecta a la garantía de suministro”
Fuentes de REE, que no detalla el origen de esas paradas “fortuitas”, subrayan que “la indisponibilidad no afecta a la garantía de suministro, ya que se establecen alternativas de funcionamiento” en el sistema eléctrico.

Dada la sobrecapacidad que desde hace años lastra al parque español de generación, no es el temor a un apagón lo que debería preocupar al consumidor. Otra cosa es el posible efecto que la parada de estas centrales sin explicación aparente podría tener en el precio del pool, sobre el que REE no hace ningún comentario. El hueco que dejan esas plantas que no están operativas se rellena con tecnologías que pueden tener un coste variable más caro, sobre todo, si se trata de MW de origen nuclear, que entran en el pool a coste cero, al igual que la hidráulica y las renovables.

Este año, el mes con más paradas fortuitas en el parque térmico ha sido septiembre. A lo largo de ese mes estuvieron en el dique seco 3.225 MW térmicos, según los datos de REE. Precisamente, los precios del pool experimentaron entonces un fuerte incremento, relacionado con la ausencia de viento, que se ha reflejado en las facturas de noviembre. En septiembre, además, se produjo la parada automática, no programada, de la central nuclear de Almaraz I “debido a la actuación del sistema de protección del reactor por baja presión en el presionador”, según informó entonces el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).

“Sí hay un riesgo”

Para Jorge Morales de Labra, vicepresidente de la Fundación Renovables y empresario del sector eléctrico, aunque “no se puede establecer una correlación automática, sí hay un riesgo” de que esas paradas sin explicación hayan tenido alguna incidencia en el precio final de la luz.

Es lo que sucedió a finales del año pasado, cuando la parada de dos centrales nucleares y la ausencia de viento propiciaron una escalada de precios que dinamitó la subasta eléctrica de diciembre de 2013, anulada por el Gobierno, que eliminó el antiguo sistema de precios (basado en unas pujas trimestrales) e impuso el nuevo.

No obstante, desde una gran eléctrica aseguran que “la mayoría de las indisponibilidades de este año corresponde a centrales de gas y carbón”, que son las últimas que entran en el pool (de hecho, son las que marcan el precio final que cobra cada planta), “por lo que el impacto en los precios es limitado”.

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Fort Apache – La Europa de los paraísos fiscales

Mar, 16/12/2014 - 13:00

http://www.hispantv.com

Más de 300 multinacionales, entre ellas, Pepsi, Ikea o Deutsche Bank, se han beneficiado de acuerdos, bendecidos por las autoridades fiscales luxemburguesas, que les han permitido eludir pagar gran cantidad de impuestos.

Las compañías podían llegar a pagar un 2% sobre sus ganancias, frente al 28,6% que rige en Luxemburgo (o el 21% de media europea si se tiene en cuenta que muchas de esas cantidades tendrían que tributar en el país europeo donde se genera la actividad económica de la empresa, no en Luxemburgo).

Estos acuerdos se firmaron mientras el actual presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Junker, era primer ministro y ministro de economía del país.

Actualmente en Europa se consideran paraísos fiscales Gibraltar, Suiza, la Isla de Man, la Isla de Jersey, Mónaco, Malta, la propia Luxemburgo y, la tan de moda en España, Andorra.

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