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La contestación social frente a un modelo económico que favorece a los más ricos, en detrimento de la mayoría de la población

Xov, 30/10/2014 - 18:00

María Puig BarriosRebelión

Las sucesivas modificaciones del Tratado de la Unión Europea, en los últimos 20 años, han ido diseñando un modelo económico que favorece a las grandes fortunas frente a la mayoría de la población.

Este modelo se inició en 1992, con la modificación del Tratado en la ciudad de Maastricht y supuso, en los años siguientes, la privatización de la banca pública y del sector público estratégico, productivo y rentable, como el agua, la electricidad, las energías, las comunicaciones, el transporte. También supuso que la Bolsa hiciera más ricos a los ricos. En España, del año 2003 al año 2007, las acciones de las grandes fortunas se multiplicaron por tres en sólo cuatro años, pasando de un valor de 16.000 a 54.000 millones de euros.

En el año 2004, se pretendió institucionalizar este modelo, plasmándolo en una Constitución Europea que recogía la libre circulación de capitales (en la práctica, la libre circulación hacia los paraísos fiscales), la privatización de los servicios públicos que pasaban a denominarse “servicios de interés económico general”, (el nombre no es inocente porque abre la vía a la privatización) y la creación de un Banco Central Europeo (BCE) que tenía prohibido prestar dinero a los Estados, Instituciones y empresas públicas. Esto último significa, en la práctica, que el BCE presta el dinero público a la banca privada al 1% y la banca privada se lo cobra a los Estados, Instituciones autonómicas o locales, al 4 y al 6%.

Al ser derrotada la Constitución Europea en las urnas, en importantes países europeos como Francia, este modelo económico (libre circulación de capitales, privatizaciones, papel del BCE al servicio de la banca privada), que venía siendo rechazado democráticamente por los pueblos, fue impuesto en el Tratado de la Unión Europea, modificado en Lisboa, en el año 2007.

Nombres de hermosas ciudades europeas para una oscura realidad de los Tratados: la legalización de la usura, la prevalencia de los intereses de unos pocos frente a los intereses de la mayoría, la institucionalización de la desigualdad económica y social.

Y a eso le llaman “crisis”, una “crisis” que se extiende por toda Europa, aunque de forma un poco menos brutal en los países más industrializados, con una democracia y unos derechos sociales más consolidados, y de forma más brutal, en países como Grecia, Portugal, Italia y España. Y no hay crisis real porque hay dinero, como lo demuestran los préstamos recientes de 82.600 millones al 0,15%, a los bancos europeos por parte del BCE “para reanimar la economía y el crédito”, y el anuncio de otra subasta, en los próximos meses, en la que los bancos podrán solicitar más de 300.000 millones de euros.

Y lo demuestra, también, las ganancias en España de las grandes fortunas que gestionan sus patrimonios a través de la SICAV, creada para que los ricos no paguen impuestos (sólo el 1%) e inviertan en activos financieros. De hecho, las grandes fortunas en España no están invirtiendo en economía productiva, generadora de empleo, sino en activos financieros (el 75% de su patrimonio): bolsa, fondos de inversión o depósitos. De esta forma, de diciembre de 2013 a junio de 2014, en sólo seis meses, el patrimonio de las grandes fortunas creció en España más de un 9%, alcanzando los 30.000 millones, una cifra 100 veces superior al presupuesto del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria que asciende sólo a 297 millones de euros. Y así, el patrimonio de ocho de las grandes fortunas españolas empieza a rozar ya los 3 billones de euros, más de 7 veces el Presupuesto General del Estado (Estado, Organismos Autónomos, Seguridad Social y otros organismos del sector público que asciende en total a 423.234 millones de euros en 2014), y 20 veces el presupuesto para la Seguridad Social (135.584 millones de euros en 2014).

Es por ese modelo económico que la deuda pública en España se sitúa en 2014 en más de 1 billón de euros, casi el 100% del PIB, con unos intereses de 35.490 millones de euros este año, una deuda que sería insignificante, del 15% del PIB, si el BCE hubiera financiado los déficits de España al 1%.

Es por ese modelo económico que el paro empezó a subir en el año 2008 año hasta alcanzar los 4.422.000 parados en 2011 y que en agosto de 2014, todavía se sitúa en 4.427.930 parados, de los que unos 2.600.000 son parados de larga duración que carecen de prestaciones. Es por ese modelo económico que más del 50% de los jóvenes menores de 25 años están en paro o 2.300.000 niños viven en riesgo de pobreza. No es casual que en un reciente estudio europeo sobre justicia social, España ocupe el puesto 21 de 28 países, es decir la cola europea de la justicia social.

Si frente a esta situación económica y social que está afectando a la mayoría de la población, no hubiera una contestación social, es que no estaríamos vivos, es que no tendríamos capacidad para pensar, es que no tendríamos dignidad ni voluntad de cambio. Pero ha surgido la contestación social, en las urnas, en las elecciones europeas: un grupo de jóvenes formados que cuestionan un modelo económico que roba el presente y futuro a gran parte de la juventud y la infancia, un grupo de jóvenes que se atreven a cuestionar a los políticos que respaldaron ese modelo económico (el bipartidismo formado por el PP y el PSOE con la ayuda de los partidos nacionalistas, incluidos CIU, CC o NC), un grupo de jóvenes que tienen la osadía de confrontarse con esta situación de creciente desigualdad social para la mayoría. Forman Podemos y reciben un respaldo inesperado en las urnas, el de la contestación social.

Y automáticamente, se encienden todas las luces de alarma del poder económico y del poder político que defiende y participa en ese modelo para que los ricos sean más ricos, en detrimento de la mayoría. No respetaron ni los famosos cien días de cortesía que reclaman para sí. Las descalificaciones, a falta de argumentos políticos y de reflexión seria, me las conozco de memoria por haberlas vivido en Izquierda Unida, cuando era Coordinador General Julio Anguita, en los años 90: mesías, iluminados, autores de la “Pinza”, antiguos, terroristas, imitadores de modelos de otros países (que están en vía de desarrollo y por lo tanto, tienen una realidad distinta a la de España).

Y lo dicen, sin vergüenza, los que nos quieren hacer volver a los tiempos económicos y sociales de la primera mitad del siglo veinte o de finales del anterior, los que apoyan la guerra y la OTAN, los que admiten un solo modelo económico (el que favorece los intereses económicos de unos pocos frente al bienestar social de los pueblos), los que se han alternado en el poder, pero compartiendo ese mismo diseño neoliberal de los Tratados de la Unión Europea y la reforma del artículo 135 de la Constitución Española que dice que lo primero es pagar la inmensa deuda abusiva e ilegítima, fruto de la usura.

Lo importante es que Podemos dedique poco tiempo a defenderse de la propaganda simplificadora y reiterativa en la mentira, y mucho tiempo a su ofensiva contra la injusticia social porque es así como los pueblos han ido avanzando, frente a los abusos de los poderosos. Lo importante es que mantengan los valores de honestidad, de compromiso con los de abajo, de lucha contra la realidad económica y social a la que nos han sometido los de arriba, de solidaridad con los pueblos que buscan salir del subdesarrollo y del atraso cultural. Lo importante es que vayan construyendo una alternativa política y social con la participación de los jóvenes, fundamentalmente, consolidando su proyecto con los mejores hombres y mujeres, con los más comprometidos con sus valores sociales y económicos, explicando y debatiendo las alternativas con la mayoría social.

María Puig Barrios es miembro de la Coordinadora Popular por la Vivienda y los Derechos de la Clase Trabajadora AVANCE SOCIAL.

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Publicar la cantidad con la que cada uno contribuye

Xov, 30/10/2014 - 13:00
Juan Francisco Martín Seco – Consejo Científico de ATTAC España

 

Desde hace al menos dos años el ministro de Hacienda viene amenazando con la publicación de la lista de los deudores al fisco, y digo amenazando porque la finalidad de la propuesta no resulta clara. Según se dice, afectará a deudas superiores a un millón de euros y siempre que no hubiesen obtenido aplazamiento o suspensión de los pagos, con lo que o bien su deuda se debe a que son insolventes o bien a la incompetencia del departamento de Recaudación de la Agencia Tributaria, en cuyo caso la medida no parece gozar de demasiada utilidad, a no ser que se pretenda poner en la picota, y de ahí lo de amenaza, a determinados organismos tales como partidos, sindicatos, medios de comunicación, etc., cuyo embargo, por motivos políticos, no resultase fácil para Hacienda. Una medida mordaza. Su objetivo: realizar una suerte de chantaje de cara a acallar cualquier voz crítica con la actuación del Gobierno en materia tributaria, porque lo cierto es que la norma se ha ido posponiendo con la excusa de que había que esperar a la reforma fiscal, pero esta ha entrado finalmente en las Cortes cercenada de la modificación de la Ley General Tributaria, en la que debía insertarse la disposición señalada.

Mucho más sentido posee la iniciativa planteada por los inspectores fiscales en su XXIV Congreso proponiendo que se publique la relación de lo que cada ciudadano aporta a la hacienda pública por el impuesto sobre la renta. Sería sumamente ilustrativo y efectivo. En muchos casos, el escándalo sería tan grande que serviría de freno a la tentación de defraudar. Es una medida que se viene aplicando con éxito en otros países, como Suecia. Alguien apuntó en el Congreso que España no está preparada para iniciativas como esta. Lo curioso es que sí parece que lo estaba hace varias décadas, cuando se aprobó el impuesto, ya que la norma llegó a estar en vigor durante unos años. Muy pocos, ciertamente, porque enseguida surgieron voces piadosas que alegaron lo peligrosa que era y, escudándose en el terrorismo etarra, lograron derogarla. En los momentos actuales, ETA no está operativa, sin embargo, dudo mucho de que ningún gobierno tenga la valentía de llevar a cabo la propuesta. Y es que cuando se pregona la voluntad de luchar contra el fraude fiscal habría que afirmar que sí pero menos… Hay muchos intereses en juego.

La medida, por otra parte, no debería limitarse al IRPF, sería también muy interesante conocer las declaraciones del impuesto de sociedades de todas las empresas y saber el tipo efectivo que paga cada una de ellas. Los distintos gobiernos han venido reduciendo el tipo nominal del impuesto (actualmente del 30%, que pasará a ser del 25% cuando entre en vigor la reforma fiscal en marcha), pero lo más grave es que, a base de deducciones, exenciones y desgravaciones, han dejado convertida esta figura tributaria en un queso gruyere, lleno de agujeros, de manera que el tipo efectivo (el que verdaderamente paga cada compañía) se ha alejado totalmente del nominal. En los años 2011, 2012 y 2013, el tipo efectivo medio de todas las sociedades ha sido del 9,1%, del 10,2% y del 12,4%, respectivamente. La situación es mucho más escandalosa si nos referimos a las grandes empresas, aquellas que tributan por grupos consolidados, todas las del IBEX, cuyos tipos ascienden respectivamente para estos mismos años tan solo al 3,8%, 5,3%, alrededor del 9%.

Todos estos datos fueron facilitados en el Congreso de los diputados por el ministro Montoro con la finalidad de mostrar cómo el Gobierno del PP había mejorado la gestión tributaria. Ciertamente, los periodos de Pedro Solbes y de Elena Salgado al frente de la Hacienda Pública han sido nefastos (se explica cuando pensaban sentarse en los consejos de administración de grandes corporaciones), pero por eso mismo no parece que pueda constituir ningún timbre de gloria el mejorar discretamente los pésimos resultados alcanzados en la etapa anterior.

El actual ministro de Hacienda también tiene vergüenzas que ocultar. La Comisión Europea acaba de cerrar un expediente en el que exige que Telefónica, Banco Santander, Iberdrola, Abertis, AXA, etc., devuelvan a la hacienda pública, enormes cantidades de dinero por considerar ayudas de Estado ilegales las deducciones fiscales que se habían aplicado de acuerdo con una consulta vinculante de la Dirección General de Tributos aprobada en marzo de 2012, al poco tiempo de ganar el PP las elecciones.

La historia viene de lejos. En 2002, cuando Montoro era ministro de Hacienda, se aprobó una norma que concedía la posibilidad de considerar fondo de comercio (y por lo tanto amortizable y deducible en la base del impuesto de sociedades) la diferencia entre el precio pagado y el valor estimado de mercado en la adquisición parcial o total de empresas extranjeras. El régimen era, al parecer, tan favorable y discriminatorio para las sociedades de otra nacionalidad que la Comisión lo calificó de ayuda de Estado, y lo prohibió en 2009, dictaminando que el beneficio recibido debería ser devuelto al Fisco. No obstante, y debido a las presiones del Gobierno de Zapatero en favor de las empresas pero en contra de la hacienda pública, la Comisión aceptó que el retorno se aplicase solo desde 2007, fecha en la que había comenzado a gestarse el expediente comunitario, por lo que las cantidades que tuvieron que devolver fueron insignificantes, ya que la mayoría de las operaciones se habían realizado entre 2002 y 2007.

Pero es precisamente este resquicio, llamémoslo de gracia, el que ha intentado aprovechar en 2012 la consulta vinculante emitida por Hacienda, al adoptar una interpretación laxa de la antigua norma y conceder carácter retroactivo a las compras indirectas, de manera que algunas empresas pudieran aprovecharse de operaciones realizadas con anterioridad a 2007. No es de extrañar que la Comisión Europea haya vuelto a considerar ilegal la norma y exija la devolución de las ayudas.

Todo lo anterior no se compagina excesivamente bien con esa voluntad manifestada actualmente por el Ministerio de elevar la tributación real de las grandes compañías, al igual que tampoco es muy coherente este objetivo con la medida que se quiere implantar en la próxima reforma de eximir de tributación los dividendos y las plusvalías procedentes de la participación en filiales por encima del 5% y 20 millones de euros. La confirmación de que la finalidad que se persigue es la contraria se encuentra en el hecho de que la reforma del impuesto de sociedades proyectada lejos de incrementar la recaudación la va a reducir en 3.000 millones de euros.

Esta estrategia de reducción impositiva contrasta con la posición que ocupa nuestro país en presión fiscal, por debajo de países como Portugal y Grecia y seis o siete puntos inferior a la media de la UE, y hace que suene a escarnio el discurso de la carencia de dinero para pensiones, seguro de desempleo, sanidad y educación. Por eso sería tan ilustrativo y conveniente que se publicase la relación de las cantidades con las que cada uno contribuye al fisco, comenzando por las empresas del IBEX y continuando por las grandes fortunas.

www.martinseco.es

Artículo publicado en República.com

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El porqué del escandaloso crecimiento de las desigualdades

Xov, 30/10/2014 - 09:03

Vicenç Navarro – Consejo Científico de ATTAC España

Si usted lee la prensa económica y la prensa popular, verá ahora varios artículos que intentan explicar el gran crecimiento de las desigualdades de renta y riqueza, atribuyéndolo a toda una serie de causas, desde cambios demográficos a cambios tecnológicos o al desplazamiento de los puestos de trabajo a otros países. El tema de las desigualdades ha pasado a ser un tema central, definido por el Presidente Obama como el más preocupante del siglo XXI en EEUU. Hay, pues, todo tipo de explicaciones para todo tipo de gustos. Entre los que tienen mayor visibilidad, están los que atribuyen el elevado crecimiento de las desigualdades de renta al creciente diferencial de educación en la fuerza laboral, asignando este crecimiento a las diferencias de productividad entre los que están cada vez más educados (que tienen mayores salarios) y los que lo están menos (que tienen menores salarios). Esta explicación parecería razonable: a más educación, mayor productividad del trabajador o empleado y mayor salario. Las diferencias de salarios estarían, pues, causadas por este diferencial en la productividad de los trabajadores.

Ahora bien, el problema con esta explicación es que los datos no la confirman o, dicho de otra manera, los datos muestran que esta explicación aclara solo una parte muy pequeña (en realidad, pequeñísima) del crecimiento de las desigualdades. La tesis de la productividad laboral (que se centra en el nivel salarial correspondiente a cada nivel de productividad) no explica este enorme crecimiento de las desigualdades. Los datos están ahí para todo el que quiera verlos. El último informe sobre productividad y salarios en EEUU, escrito por el prestigioso Economic Policy Institute (EPI), de Washington, cuestiona la teoría de que el crecimiento de las desigualdades se debe al diferencial de conocimiento y productividad. Concluye, así, que todas las políticas públicas que quieren reducir el crecimiento de las desigualdades mediante el aumento de la educación de los trabajadores de menor cualificación serán dramáticamente insuficientes para corregir las enormes desigualdades. ¿Cuál es, pues, el origen de este crecimiento?

Las causas políticas del crecimiento de las desigualdades

Para responder a esta pregunta tenemos que salirnos del área del conocimiento económico para movernos en el área del conocimiento político (lo que se llama en el mundo anglosajón el contexto político). Como bien decía mi maestro Gunnar Myrdal, “detrás de todo fenómeno económico hay una realidad política”. Veamos los datos. El EPI muestra como desde 1970 hasta 2013, la productividad en EEUU creció un 64,9%, mientras que el salario promedio de la mayoría de los trabajadores de EEUU (el 80% de la fuerza laboral en el sector privado) creció solo un 8%, ocho veces menos que el crecimiento de su productividad. La consecuencia de ello es que la gran mayoría de la riqueza creada por el trabajador, como resultado del crecimiento tan notable de su productividad, no repercutió en su compensación salarial. ¿A dónde fue, pues?

Uno de los gráficos publicados por el EPI muestra clara y diáfanamente donde fue. Desde 1978 hasta 2011 las rentas derivadas del trabajo bajaron del 53% al 44% del PIB, mientras que las rentas del capital subieron muy marcadamente. En otras palabras, la mayor parte de la riqueza producida por el trabajador fue a enriquecer a los propietarios de las empresas. No hay otra manera de leerlo. En realidad, el problema es incluso mayor de lo que aparece en el grafico, porque las rentas derivadas del trabajo incluyen también los salarios de los grandes empresarios y banqueros, salarios que son astronómicos (3.000 veces el salario del trabajador) y que no guardan ninguna relación con la productividad. Cuando los salarios de estos personajes se sacan del capítulo “rentas del trabajo”, se aprecia que la reducción de los salarios del 80% de la fuerza laboral es incluso mayor. El EPI también muestra que la diferencia entre los salarios de los graduados universitarios y los graduados en educación secundaria era mucho, mucho menor, que la diferencia entre aquellos que están en la cúspide salarial (los Bill Gates del país) y los graduados universitarios.

El debilitamiento del mundo del trabajo

Lo que ha estado ocurriendo es que las políticas públicas neoliberales iniciadas por el Presidente Reagan han favorecido enormemente a las capas sociales más poderosas a costa de todas las demás. Este era el objetivo de estas políticas públicas: debilitar al mundo del trabajo a costa de enriquecer al mundo del capital. Lean el informe del EPI y lo verán. Algo parecido ha pasado en Europa Occidental, y muy en especial durante estos años de crisis. Es lo que antes se llamaba “lucha de clases” y ahora ya no se cita por considerarse (por parte de la sabiduría convencional) un término anticuado, asumiendo, además, que no hay clases sociales. Los datos, sin embargo, hablan por sí solos. Hay clases sociales. Lo que ocurre es que se han redefinido. Hoy, la lucha de clases es entre una minoría que controla y gestiona el capital y todos los demás.

La solución al crecimiento de las desigualdades pasa por hacer lo opuesto a lo que se ha estado haciendo. Es decir, reforzar el mundo del trabajo a costa del mundo del capital. A aquellos que inmediatamente dirán que esto repercutirá negativamente en el crecimiento económico se les tendría que aconsejar que vieran los datos. Las tasas de crecimiento fueron mucho más elevadas cuando las rentas del trabajo eran más elevadas y las rentas del capital más bajas. El periodo 1945-1980 fue de mayor crecimiento que el de 1980-2012. Así de claro.

Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University

Artículo publicado en Público.es

vnavarro.org

 

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Economía alemana en picada, índice Ifo cae por sexto mes consecutivo

Xov, 30/10/2014 - 07:00

Marco Antonio Moreno – Consejo Científico de ATTAC España

El estado de ánimo en la economía alemana sigue empeorando. El índice Ifo, el barómetro económico más importante de la República Federal, cayó en octubre -por sexto mes consecutivo- de 104,7 a 103,2 puntos. Este es el nivel más bajo desde diciembre de 2012. Si bien se esperaba un declive en octubre, éste había sido estimado en 104,5 puntos, lejos de los 103,2 puntos que alcanzó, confirmando que “El panorama económico se ha deteriorado aún más, especialmente en la industria”, como dijo el jefe de Ifo, Hans-Werner Sinn.

Las expectativas para los próximos meses indican que el índice Ifo continuará en declive dado el deterioro del panorama económico mundial y la sostenida caída del comercio internacional. El entorno se ha agravado aún más por las malas decisiones tomadas por Alemania en la guerra económica con Rusia que ha impactado el comercio y los flujos financieros entre ambos países. Alemania ha dado la espalda a los problemas reales que sufre Europa como el desempleo, el lento crecimiento y la deflación, sin detectar que todos estos males terminarían revirtiéndose como un boomerang en su propia economía.

Mayores caídas de los últimos 5 años

La caída de la producción industrial que sufre Alemania y el colapso de sus exportaciones son los mayores de los últimos cinco años. En el segundo semestre, la economía alemana se contrajo un 0,2 por ciento y los datos del tercer trimestre apuntan a que esta economía se encuentra técnicamente en recesión. Una recesión que se puede prolongar hasta mediados del próximo año, dada la debilidad sistémica de la economía global que ha golpeado el principal músculo exportador de Europa.

Alemania depende fuertemente de las exportaciones y su balanza de cuenta corriente es una de las mayores del mundo. Por eso que cuando las exportaciones alemanas caen un 6 por ciento, como lo hicieron en agosto, enciende las alertas en todo el mundo. Parte de esta caída es el resultado de la debilidad de la demanda china y asiática que constituyen un porcentaje importante de las exportaciones alemanas en maquinaria pesada y equipos. Pero esta vez la economía China no está creciendo a las tasas del 10 por ciento que tenía en 2008 y 2009 sino a la tasa mas reducida del 7,3 por ciento. Además, China está promoviendo el desarrollo del consumo interno y disminuyendo la inversión… Pero lo que más afecta las exportaciones de Alemania, es el lento crecimiento de la zona euro, donde Alemania envía el 40 por ciento de sus exportaciones.

La desaceleración del comercio está directamente relacionada con la caída de la demanda y el aumento del desempleo. El comercio mundial está prácticamente estancado desde mediados del 2013 desmintiendo a todos aquellos que anunciaban una recuperación exitosa. Históricamente, siempre el crecimiento del comercio mundial era casi el doble de la tasa de variación del PIB mundial. Cuando el pib mundial transitaba en torno al 3 por ciento anual, el comercio lo hacía a tasas del 6 y 7 por ciento. La desaceleración del comercio es uno de los signos más claros de la debilidad de la economía mundial. Y echa por tierra toda la ficción de la llamada “recuperación”.

El Blog Salmón

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Presupuestos de 2015: Ejemplo de “trilerismo” político e inconsistencia económica

Mér, 29/10/2014 - 18:57

Carlos Sánchez Mato – ATTAC Madrid

Aunque uno quisiera creer ciegamente en las previsiones del ministro Montoro, el ejercicio de optimismo antropológico que suponen los Presupuestos Generales del Estado de 2015 no resiste un análisis mínimamente científico. Es evidentemente que, lo que si se refleja en los mismos, es que se trata de las últimas cuentas antes del arranque del próximo ciclo electoral y eso condiciona claramente algunas de las partidas de gasto y, en mayor medida, las previsiones de ingresos.

Como elemento central de crítica no podemos dejar de reseñar que el Gobierno lo fía todo a una recuperación que no se ve por ningún lado. El cuadro macroeconómico muestra una previsión de crecimiento del 2% para 2015. Para ello confía en que la demanda interna mejore y lo haga también la inversión y las exportaciones. Pero estos rubros han de dispararse muy por encima de lo que es posible esperar si analizamos la evolución de los datos publicados por el Banco de España correspondientes a 2014. El consumo interno tendría que crecer por encima del máximo alcanzado este año y eso es difícilmente creíble según indica el propio Banco de España que detecta una clara desaceleración en el tercer trimestre. Más difícil todavía es lo que tiene que incrementarse la inversión ya que tendría que triplicarse la variación con respecto a la experimentada en 2014. Para cerrar el “círculo virtuoso”, el Gobierno prevé que el saldo comercial (exportaciones menos importaciones) aporten dos décimas de  crecimiento en 2015 cuando vamos a ritmo en este año de que lo que ocurra es que suponga dos décimas pero de decrecimiento…

¿Es lógico que dudemos que la economía española pueda crecer lo que el Gobierno muestra en su cuadro macroeconómico? Parece justificado por lo incoherente de sus tesis en relación a lo ocurrido en los últimos ejercicios [1]. No se puede esperar el incremento de PIB que el cuadro prevé, en un entorno de tasa de paro muy elevada, congelaciones salariales en el empleo existente, cuando no devaluación salarial y elevada deuda privada que obliga a familias y empresas a dedicar los excedentes que pudieran conseguir, a otra cosa que no sea amortizar sus créditos.

Evidentemente, si la economía no crece al 2%, difícilmente lo podrán hacer los ingresos fiscales en el porcentaje marcado (3,5%) y los ingresos por cotizaciones sociales (6,8%). Pero como “el papel y el Excel lo aguantan todo”, el ministro de Hacienda cuadra el círculo y se pone como horizonte esa previsión de crecimiento y arrastra de esa forma la previsión de ingresos tributarios y de la Seguridad Social para enjugar parcialmente el déficit consolidado del Estado.

Sin embargo, la incoherencia es palmaria. Esperan un brutal incremento de los ingresos por cotizaciones sociales por la “mejora del mercado laboral” aunque sus propias previsiones enviadas a Bruselas consideran que seguiremos con altísimas tasas de paro hasta dentro de 7 u 8 años. Además, no podemos dejar de señalar que el empleo que se está creando tiene altas dosis de precariedad y está ligado en gran medida a medidas tomadas en base a rebajar las cotizaciones sociales (tarifa plana). Cuando en 2014 la pretendida mejora del empleo no ha conseguido incrementar la recaudación de la Seguridad Social ni un 0,5%, considerar que se va a incrementar un 6,5% esta partida en 2015 raya en lo absurdo.

Además consideran que, aplicando una rebaja tributaria (con claros tintes de populismo electoralista y que podría alcanzar los 4.000 millones de euros) van a conseguir mantener la recaudación por IRPF en 2015. Más irreal es el escenario de recaudación por la vía del impuesto de sociedades que se espera incrementar un 20% con respecto a la recaudación efectivamente conseguida en 2014 y más aún cuando los tipos se van a rebajar.

Con un crecimiento nominal del PIB nominal de 27.000 millones de euros, como mucho debiera esperarse con la presión fiscal existente que los ingresos totales subiesen 10.000 millones de euros. Sin embargo, el Gobierno prevé una subida de 16.500 millones de euros (el 65% más) ¡¡¡ y con teórica bajada de impuestos!!! Más que optimismo, estamos ante un caso evidente de “enajenación” política.

El gasto consolidado total crecerá el 0,4% pero hay que atribuirlo al incremento del pago en pensiones (no a la mínima revalorización del 0,25% para los jubilados) sino al efecto demográfico y al propio envejecimiento de la población. Sin embargo, otras partidas como el seguro de desempleo se recortan significativamente (casi el 15%) más que por el voluntarista deseo gubernamental de que se incremente el empleo, por la pérdida de prestaciones que sufren los parados de larga duración.

El otro truco que esconde la presentación del gasto es la presentación de una disminución del gasto financiero por la mejora de los tipos a los que se financia el Tesoro Público. La trampa es que considera una reducción del 3% sobre los gastos financieros presupuestados 2014 olvidando señalar que, gracias al rescate encubierto del Banco Central Europeo, el gasto financiero que finalmente soportaremos en 2014 será muy inferior con respecto al presupuestado. Es decir, que en 2015 marcaremos un nuevo récord en el pago de intereses. Intentan confundir a la opinión pública realizando comparaciones con el presupuesto y no con lo realmente pagado en 2014.

Por último, hay que resaltar el efecto que el cambio estadístico implantado por el Instituto Nacional de Estadística en el cálculo del Producto Interior Bruto. Con esas modificaciones, se eleva la riqueza generada en cada ejercicio al computar determinados elementos que antes no se tenían en cuenta en su cálculo (gasto en I+D, el armamento o las actividades ilegales como la prostitución, el tráfico de drogas o el contrabando de tabaco). Con este nuevo criterio, la economía española se ha encontrado “de la noche a la mañana” con 26.193 millones de euros de riqueza adicional en 2013. El PIB nominal por tanto de este año alcanzó los 1,049 billones frente a los 1,023 billones que figuraban hasta ahora en las cuentas oficiales.  Eso supone que los cálculos que se realizan en relación con el PIB, podrán ser superiores.

En definitiva, el Gobierno dispondrá de un colchón de gasto adicional de unos 2.000 millones de euros para cumplir el déficit, ya que el objetivo no es nominal sino que está en relación a la medición del PIB (5,5% para 2015). Como el denominador (PIB) es ahora superior, el numerador (déficit) podrá ser también mayor. Ahora bien, este cambio estadístico no supone ninguna creación de riqueza sino un cambio estadístico. Esta modificación tiene efecto también  en la consideración de la importancia de la deuda pública para la economía española ya que, igual que ocurre con el déficit, al incrementarse el PIB nominal por esta discutible actuación artificial, para un mismo importe de deuda pública, ésta representará un porcentaje inferior del PIB.  De hecho, la deuda pública del segundo trimestre de 2014 no varía (1,012 billones de euros), pero sí su ratio sobre el PIB, que baja al 96,4% frente al 98,9%.

Todo esto conforma un planteamiento alejado de la realidad y solo centrado en interpretar una infantil actuación que consiste, básicamente, en “hacerse trampas al solitario” con el objetivo puesto en las elecciones generales. Pero estos trucos, propios de “trileros” aficionados, dejan en evidencia a quienes los practican y convierten en papel mojado a unos Presupuestos que, por el contrario, debieran ser una herramienta fundamental para combatir la crisis económica.

[1] De hecho, para crecer al 2% en 2015, las exportaciones deberán incrementarse el 5,2% cuando la realidad de este año es que las mismas se muestran estancadas y hay ya certeza de las dificultades de los países europeos, que son nuestros principales clientes. Otra de las columnas en las que se sustenta la previsión gubernamental es que se triplique la inversión, algo absolutamente quimérico si tenemos en cuenta la debilidad de las expectativas y el estrangulamiento del crédito que no hace más que disminuir. El último elemento en el que se apoya el optimismo gubernamental es la previsión de crecimiento de la demanda interna que durante la primera parte 2014 se ha incrementado pero únicamente a costa de consumir el ahorro y eso no es sostenible a medio plazo.

http://matoeconomia.blogspot.com.es

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Corrupción y Economía Julio Rodríguez López [1]

Mér, 29/10/2014 - 13:00

Julio Rodríguez López - Consejo Científico de ATTAC España

Desempleo, corrupción y la organización territorial del estado son los problemas más notables del contexto sociopolítico español en 2014. La evidencia de unos niveles de corrupción ampliamente generalizados inunda la realidad política y social de España. En materia económica, la corrupción afecta sobre todo a los procesos de contratación pública, en especial a lo relativo a la construcción de infraestructuras, así como a los desarrollos urbanos, donde la competencia es básicamente local.

Corrupción e infraestructuras

El sector de la construcción ha desempeñado un papel relevante en los ciclos de la economía española, en especial en la larga etapa cíclica expansiva del periodo 1997-2007. La obra pública licitada ha tenido un peso destacado dentro del conjunto de la actividad constructora. Dicha magnitud alcanzó los 44.000 millones de euros en 2006, equivalentes al 25,1% del valor de la inversión bruta en construcción

La crisis ha dado lugar a una profunda disminución en la cuantía del gasto público en general y, sobre todo, del gasto publico inversor. Según el Banco de España (Cuentas Financieras de la Economía Española), el conjunto de la inversión pública, básicamente destinada a la construcción de infraestructuras, se aproximó a los 47.000 millones de euros en 2009, cifra equivalente al 4,5% del PIB. Después de ese año la cifra en cuestión ha descendido con fuerza, alcanzando solo unos 15.200 millones de euros en 2013, equivalentes al 1,48% del PIB.

El ciclo de la inversión pública contribuyó primero a la fuerte expansión de la economía, que se frenó en 2007. Después, con su caída, ha profundizado de forma sensible la recesión de dicha economía , que se extendió unos seis años, entre el primer trimestre de 2008 y el segundo semestre de 2013.

Pues bien, la corrupción ha encarecido de forma significativa la inversión pública, de forma que resulta frecuente conocer a través de los medios de comunicación que alguna infraestructura, como por ejemplo el AVE Madrid-Barcelona, ha tenido un coste muy superior al previsto por irregularidades en la contratación publica.

De lo anterior se puede deducir que las irregularidades mencionadas han dado lugar a que las infraestructuras creadas en España en los últimos años han estado por debajo de lo necesario, lo que ha contribuido a reducir la competitividad de la economía española y a disminuir los niveles de actividad y de empleo de numerosos territorios.

El planeamiento urbano y la corrupción

Con tanta o mayor frecuencia que en lo relativo a contratación pública, aparecen las noticias sobre irregularidades urbanísticas. El planeamiento urbano es una competencia compartida entre ayuntamientos y comunidades autónomas. La Constitución de 1978 y los Estatutos de Autonomía dejaron la competencia en materia de gobierno del suelo en manos de dichas administraciones públicas. Las competencias estatales son muy reducidas en esta materia y afectan sobre todo al proceso de fijación del precio del suelo en las intervenciones públicas.

En la práctica los ayuntamientos son el motor del urbanismo. El contenido de la política de gobierno del suelo se recoge en los Planes Generales de Ordenación Urbana, planes que deben de adaptarse a la normativa estatal (Ley del Suelo) y, sobre todo, a la normativa autonómica recogida en la correspondiente ley de suelo autonómica. En España hay 17 leyes de suelo, una por cada autonomía.

Para que un Plan de Urbanismo local entre en vigor resulta imprescindible la aprobación del mismo por parte del gobierno autónomo. Se trata, pues, de una competencia compartida entre ayuntamientos y autonomías. Por lo general las iniciativas corresponden a los municipios mientras que los gobiernos autónomos suelen efectúa una tarea de corrección o de vigilancia de la legalidad de tales iniciativas.

Sobre este marco competencial, profundamente descentralizado, hay otro hecho relevante, y es que los ingresos fiscales de los ayuntamientos ligados al planeamiento tienen una especial trascendencia dentro de los ingresos de dichas administraciones públicas. En las etapas alcistas del mercado de vivienda, en las que los precios del suelo y la vivienda experimentan aumentos significativos, las decisiones relativas al destino del suelo y a los volúmenes de edificabilidad adquieren una especial trascendencia.

En España las plusvalías derivadas de la recalificación urbanísticas pasan básicamente a los propietarios del suelo. Resulta evidente que estos últimos ejercerán todo tipo de presiones sobre la administración local para lograr la calificación urbanística que les resulte más favorable.

En la etapa de auge del mercado de vivienda desarrollada entre 1997 y 2007, aproximadamente, tuvo lugar una fuerte expansión del crédito inmobiliario a promotor y constructor, a la vez que crecieron de forma espectacular la construcción residencial, las ventas y los precios de las viviendas. Del análisis de los indicadores del mercado de vivienda se deduce que durante algunos años se construyó muy por encima de lo que se vendía.

Suele atribuirse al exceso de crédito abundante y barato el origen de la “burbuja” inmobiliaria, pero detrás de un volumen de construcción tan acusado estaban las licencias de obras concedidas por los ayuntamientos. Estos últimos han priorizado la calificación de suelo residencial, al margen de las necesidades reales del mercado de vivienda.

Los ingresos que un ayuntamiento obtiene “de golpe” cuando concede una licencia de obras son importantes, a lo que hay que unir que una vez construidas las viviendas estas deben de abonar cada año el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI). Las irregularidades administrativas dolosas en torno al proceso descrito resultan más que abundantes. Resulta evidente que la frecuente corrupción tiene que ver con la sobreinversión en vivienda, con el excesivo endeudamiento y con los enormes desequilibrios que han acosado a los ayuntamientos con el cambio de ciclo.

La corrupción afecta de forma negativa a la asignación racional de los recursos públicos y privados de la economía. Algunas de las consecuencias mas directas de la misma son la existencia de un nivel de infraestructuras por debajo de las necesidades, un mayor endeudamiento público, un exceso de viviendas no vendidas que han afectado negativamente a los bancos, a los que ha habido que sanear con recursos públicos, véase con mas deuda pública. Por último, la corrupción genera un enriquecimiento irritante de los beneficiados por la misma, cuyos efectos sobre la moralidad pública resultan incontrolables.

Doctor en CC. Económicas y Vocal del Consejo Superior de Estadística

Articulo publicado en “Argumentos Socialistas”

julrodlop.blogspot.com.es

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Trabajo decente vs. necesidades ilimitadas

Mér, 29/10/2014 - 09:00

Gregorio López Sanz - ATTAC Albacete

Coincidiendo con la Jornada Mundial por un Trabajo Decente, la gente de CC.OO de Albacete me invitó a participar como miembro de ATTAC en la mesa redonda “Por un trabajo decente: empleo, salario, protección social y derechos”. Fue el pasado martes 14 de octubre en el Ateneo de Albacete.

Siempre que tengo que profundizar sobre algún tema, intento averiguar qué pensaron a lo largo de la historia otros pueblos y/o autores/as que lo abordaron antes que nosotros/as. Y es que, los problemas a los que se enfrentan nuestras sociedades hoy, en esencia, no difieren mucho de los que preocupaban a nuestros antepasados hace 10.000 años.Resolver hoy nuestras necesidades básicas de alimentación, vivienda, seguridad y afecto, pasa fundamentalmente por la venta de nuestro tiempo y habilidades en el mercado de trabajo, conseguir un salario a cambio y acudir al mercado de bienes y servicios a satisfacer nuestras necesidades mediante el intercambio monetario. Hoy, cuando nos referimos al trabajo decente, lo hacemos a una serie de condiciones que debieran darse en el mercado de trabajo para que las personas que participan en el mismo puedan desarrollarse plenamente en los ámbitos personal y social. Pero claro, el concepto de desarrollo personal y social pleno va a estar íntimamente relacionado con el marco cultural y económico de la sociedad en que nos insertamos, oscilando entre sociedades inmersas en la globalización de la competitividad, el individualismo y el consumismo (donde todo es una mercancía), y sociedades basadas en la cooperación, lo comunitario y la sobriedad (donde el mercado es un instrumento, no el fin último).Sin ningún ánimo exhaustivo creo interesante reflexionar sobre algunos aspectos que ayuden a acercarnos al concepto de trabajo decente con espíritu crítico y reflexivo.Marshall Sahlins (1974), en su libroEconomía de la edad de piedra (Akal, Madrid) señala que los medios técnicos de que disponían las “sociedades primitivas” les permitían cubrir con mucha más holgura sus fines de lo que ocurre en las sociedades “tecnológicas” de hoy día. En las sociedades primitivas las actividades relacionadas con la subsistencia ocupaban un tiempo muy inferior a la jornada laboral actual. Primera reflexión: el trabajo decente es aquél que avanza en la reducción de la jornada laboral, y en el aumento del tiempo de ocio para actividades creativas y relacionales.José Manuel Naredo (1996), autor del libro Raíces económicas del deterioro ecológico y social (Siglo XXI, Madrid) apunta algunas ideas interesantes sobre lo que denomina “la mitología del trabajo”. Afirma que en las sociedades cazadoras y recolectoras no existía el afán de acumular riquezas o excedentes que se observa en la nuestra: los stocks de riquezas estaban en la naturaleza y no tenía sentido acumularlos, ni era posible acarrearlos. Los procesos de acumulación a toda costa de renta y riqueza en nuestras sociedades, aumentan la desigualdad y son incompatibles con la justicia social. Segunda reflexión: el trabajo decente debe de ir de la mano de un salario mínimo suficiente, de una renta básica universal y de topes estrictos a las retribuciones máximas así como a la acumulación de la riqueza.Apunta Naredo (1996) que en la Grecia clásica no había acumulación de fortunas. Las familias más ricas no tenían más de 50 esclavos. Se daba una proporción de 3 esclavos por cada persona libre, que permitía a éstas escapar de las tareas serviles y del “reino de la necesidad”. En nuestra sociedad utilizamos una energía equivalente a más de 40 esclavos mecánicos per cápita, y cada vez estamos más empeñados en realizar un trabajo dependiente. Tercera reflexión: el trabajo decente no puede ser un trabajo esclavo, entendiendo como tal aquél que cada vez absorbe más a las personas, forzadas por necesidades y no les deja decidir libremente sobre su propia vida.El propio origen de la palabra trabajo es indecente, ya que procede de tripalium, un artilugio de tortura al que se ataba a los esclavos o malhechores. Para Naredo (1996) es una constante en la Antigüedad el desprecio por las tareas dependientes y forzadas por la necesidad a cambio de una contrapartida utilitaria. El cristianismo también desprecia el trabajo, lo asocia a un castigo fruto de una maldición bíblica, a la vez que propugnaba el desapego a los bienes terrenales. Estos planteamientos se plasmaron en el progresivo aumento de las fiestas religiosas, que llegaron a ocupar la mitad de los días del año (180 días). Cuarta reflexión: el trabajo dependiente es indecente por naturaleza, al obligarnos a someternos y a vendernos a los demás. A lo más que podemos aspirar es a suavizar las condiciones que rigen dicho sometimiento.Naredo (1996) también hace énfasis en el cambio de actitud frente a las innovaciones ahorradoras de trabajo, entre la antigüedad y la modernidad. Antípater de Tesalónica cantaba a los nuevos molinos de agua que sustituían los duros trabajos de molienda realizados al alba por las mujeres, manualmente con mazos y cuencos: “Dejad de moler, ¡oh! Vosotras, mujeres que os esforzáis en el molino; dormid hasta más tarde, aunque los cantos de los gallos anuncien el alba. Pues Deméter [Diosa griega de la agricultura] ordenó a las ninfas que hagan la tarea de vuestras manos y ellas, saltando a lo alto de la rueda, hacen girar su eje, que con sus rayos mueve las pesadas y cóncavas muelas de Nisiria. Gustemos nuevamente de la vida primitiva aprendiendo a regalarnos con los productos de Deméter sin esfuerzo”.En cambio, Adam Smith (1776), en La riqueza de las naciones, frente a las ventajas de la división del trabajo no se congratula del ahorro de trabajo asociado a la división de tareas para obtener una misma cantidad de producto final, sino del “considerable aumento que un mismo número de manos puede producir en la cantidad de obra”. Es decir, los inventos ahorradores de trabajo, en vez de aprovecharse para liberar a las personas de tareas penosas sin merma de sus posibilidades de vida, reduciendo el calendario laboral a la mínima expresión posible, han servido para aumentar el producto y para acentuar la dicotomía entre trabajo y paro. Quinta reflexión: es la tarea más urgente ahora, mientras se reducen las elevadísimas tasas de paro que tienen muchos países, avanzar en el reparto del trabajo, para que trabajen todos/as, con una jornada menor y que incluso en los casos donde exista una retribución suficientemente holgada, pueda suponer una reducción salarial. Así se paliarían las gravísimas consecuencias sociales de un mercado de trabajo segmentado que excluye de la condición de ciudadanos/as a una parte importante de la población: una minoría con un trabajo de calidad, una amplia mayoría con trabajos precarios, temporales o sencillamente en situación de desempleo permanente.Karl Marx (1844) en sus “Manuscritos económico-filosóficos” (1962, FCE, México), escritos 23 años antes que El Capital,  señala que “El trabajador, al no participar en la dirección del trabajo, al ser empleado como parte de las máquinas a las que sirve, se transforma en una cosa por su dependencia del capital (…) toda la servidumbre humana está implícita en la relación del trabajador con la producción y todos los tipos de servidumbre sólo son modificaciones o consecuencias de esta relación”. En el capitalismo “todo hombre especula con la creación de una nueva necesidad en otro para obligarlo a hacer un nuevo sacrificio, para colocarlo en una nueva dependencia y atraerlo a un nuevo tipo de placer y, por tanto, a la ruina económica”. Sexta reflexión: los seres humanos somos presa de las relaciones de producción y consumo, que imponen sus servidumbres y marcan los estrechos márgenes (indecentes, claro) donde se pueden mover las relaciones entre el capital y el trabajo. Si no rompemos la dependencia que hoy día tenemos respecto a multitud de bienes y servicios absolutamente superfluos, seguiremos estando en una situación de vulnerabilidad, y por tanto, seremos presa fácil del trabajo indecente….el trabajo propio de esta era de la globalización, donde los seres humanos no son el fin, sino un simple medio al servicio del gran capital.Los/as trabajadores/as del mundo están en guerra abierta unos/as contra otros/as, por ofrecer sus servicios a cualquier salario. Porque en la globalización siempre es posible encontrar a alguien más pobre que acepte las condiciones de explotación y sumisión que se le ofrecen.http://gregoriolopezsanz.blogspot.com.es/
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Rousseff: “Prometo ser una presidenta mucho mejor de lo que fui hasta ahora”

Mér, 29/10/2014 - 07:00
“Nos encontramos pues ante todo un sujeto social, consciente e influyente. Si su aspiración a disponer de unos mejores servicios públicos y alcanzar una renovación democrática, fue clave para explicar las multitudinarias movilizaciones de junio de 2013, este domingo esa misma nueva clase media volvió a poner de relieve que ya es un elemento decisivo para el futuro del Brasil.”

La candidata del PT se impone en la segunda vuelta de las presidenciales en Brasil con una ajustada victoria del 51,6% sobre su contrincante conservador.Dilma Rousseff se ha marcado como primer objetivo una de las, sin duda, grandes asignaturas pendientes del país, la reforma política.

José Manuel Rambla - nuevatribuna.es

Tras una campaña electoral de vértigo, unas votaciones de vértigo. Dilma Rousseff logró ayer revalidar el cargo de presidenta de Brasil tras imponerse por un ajustado 51,6% de los votos a su contrincante Aecio Neves, el candidato tucano como se conoce a los seguidores del neoliberal Partido Social Democrático de Brasil (PSDB). Se cerraron así las elecciones presidenciales más reñidas que ha vivido el gigante latinoamericano desde que recuperó la democracia en 1985 y que han dejado el país al borde la fractura. No es extraño que, con este telón de fondo, Rousseff desde São Paulo se dirigiera a unos 8.000 seguidores congregados en la avenida Paulista, haciendo un llamamiento a la unidad de los brasileños. Allí, acompañada por el expresidente Luiz Inacio Lula da Silva y por su futuro vicepresidente Michel Temer,  la antigua guerrillera se comprometía ante los suyos a ser “una presidenta mucho mejor de lo que fui hasta ahora. “No creo, en el fondo de mi corazón, que estas elecciones hayan dividido al país entero”, dijo. “Creo –continuó- que suscitaron sentimientos contradictorios, pero en busca de un único objetivo: cambiar el país”. En este sentido, destacó el potencial de cambio que se esconde tras la energía movilizada en una campaña como la vivida. “Algunas veces en la historia resultados ajustados produjeron reformas mucho más rápidas que victorias muy amplias. Esa es mi esperanza, no, mi convencimiento de lo que va a suceder en Brasil de aquí en adelante”, afirmó.

Por lo pronto, Dilma Rousseff se ha marcado como primer objetivo una de las, sin duda, grandes asignaturas pendientes del país, la reforma política. Uno de sus últimos capítulos ya se vivió a finales de su actual mandato, cuando la presidente intentó profundizar en ella como respuesta a las movilizaciones de junio de 2013. Pero sus intentos se vieron frustrados por la falta de apoyos, no solo de la oposición sino incluso de sus aliados de gobierno. Para desbloquearla, la presidenta adelantó anoche su intención de abrir un “gran espacio de diálogo con todos los sectores de la sociedad”. Un proyecto que incluirá una consulta popular, como la que no pudo sacar adelante hace solo unos meses, un “plebiscito” con el que confía “obtener las garantías para esa reforma política”.

Sin embargo, la fragmentación política del arco parlamentario no le va a poner fácil sacar adelante esa reforma que, entre otras cosas, pretende evitar esa misma fragmentación y, en consecuencia, es vista como una amenaza para muchas de las formaciones parlamentarias. De hecho, esa segmentación lejos de acortarse se ha incrementado tras las elecciones. Si las cámaras surgidas de las elecciones de 2010 dieron cabida a 22 partidos políticos, el actual proceso ha incrementado esa diversificación hasta elevar a 28 los grupos parlamentarios.  De los 513 diputados que componen el congreso, el PT es el grupo mayoritario con 70 congresistas, seguido del PMDB con 66 y el partido de Aecio con 54. Hasta ahora Dilma Rousseff ha venido gobernando gracias al apoyo del PMDB y otros siete partidos más, que le permitiría sumar el apoyo de 304 parlamentarios. Esto le asegura en principio una holgada mayoría pero también la ata a unos pactos que no pocas veces resultan contra natura, donde participan desde el partido comunista, hasta los liberales del Partido Popular, o el Partido Republicano Brasileño próximo a los evangelistas de la Iglesia Universal.

Fragmentación que, además, está detrás de otro de los fenómenos más criticados por los brasileños, la corrupción. Muchos de los casos que han surgido tienen su origen en la necesidad de garantizar las lealtades de los aliados políticos mediante la distribución de cargos, en los que a menudo vuelve a repetirse esa lógica de compensaciones y contrapartidas. El último caso ha sido el de las comisiones pagadas a socios de gobierno desde la empresa pública Petrobras, un asunto que centró buena parte de los debates de la campaña. Anoche, Rousseff  adelantó su intención de mantener un “compromiso riguroso contra la corrupción”, al tiempo que anunció “cambios en la legislación actual para acabar con la impunidad”.

Pero la renovación democrática y la lucha contra la corrupción no serán los únicos quebraderos de cabeza de la reelegida presidenta. También tendrá otro importante reto: rescatar a la economía brasileña del agotamiento. Según los últimos datos, el país está al borde de la recesión, con un exiguo crecimiento que las previsiones más optimistas fijan para este año en el 0,28%. Esta perspectiva ha desatado las críticas de la oposición y los sectores empresariales, que responsabilizan a Rousseff de agravar la crisis con sus políticas de estímulo mediante tipos de interés bajos de revalorización del salario mínimo. El objetivo es consolidar una demanda interna que contrarreste el enfriamiento del comercio exterior, especialmente con China.

En este sentido, son muchas las voces que ven estas medidas el origen del repunte inflacionario de los últimos meses.  La inflación se situaría en Brasil cerca del 6,75%, muy alejada del objetivo del 4,5% y superaría ya el límite máximo de 6,5% fijado por el gobierno para este año. Además, las medidas que limitan los márgenes de beneficio a algunas empresas han causado no poco de malestar en unos sectores empresariales que, hasta no hace mucho, venían manteniendo una relación idílica con el gobierno de Rousseff al calor del ciclo expansivo. De hecho, la presidenta ha visto cómo en plena campaña el Banco Santander alertaba del impacto negativo de su reelección o agencias de calificación como Moody’s rebajaban la nota del país.

La situación se considera tan complicada que incluso desde dentro del PT no han faltado voces que reclaman algún gesto en materia económica. Ese gesto podría concretarse con la inminente salida del gobierno del actual Ministro de Hacienda, Guido Mantega, alegando supuestas “razones personales”, según señaló recientemente la propia Rousseff. Sin embargo, hasta la fecha no se ha concretado ningún cambio y no son pocos los que temen que en las próximas semanas  se incremente las presiones de los mercados financieros sobre el país.

Frente a esto, anoche en São Paulo Dilma Rousseff adelantó su intención de promover nuevas iniciativas para reactivar la economía con la ayuda del sector privado. “Vamos a dar más recursos a la actividad económica en todos los sectores, en especial en el sector industrial”, señaló.  Y subrayó: “quiero la colaboración de todos los sectores productivos y financieros en esta tarea que es de responsabilidad de cada uno de nosotros”.

Dilma Rousseff deberá afrontar todos estos graves asuntos doblemente debilitada. Por un lado, por lo ajustado del resultado de las urnas. Por otro, porque sus intentos por superar el tutelaje de Lula y el aparato del partido, han quedado cuestionados tras la campaña. Al final, ante el riesgo efectivo de perder las elecciones, a la presidenta no le ha quedado más remedio que recurrir a Lula y el PT para que sacaran la artillería pesada frente a sus oponentes. Ante los miles de simpatizantes que festejaban la victoria en São Paulo, Rousseff no tuvo anoche más remedio que rendir pública pleitesía a Lula: “Agradezco al militante número uno de las causas del pueblo: el presidente Lula”, afirmó.

Brasil pone así fin a una de las campañas más intensas de las vividas en los últimos años. Unas elecciones que en su primera vuelta estuvieron marcadas por la muerte en accidente aéreo del candidato socialista Eduardo Campos y la irrupción como posible contrincante en el segundo turno, de su sustituta, la ambientalista Marina Silva. Sin embargo, no fue así. La segunda vuelta estuvo marcada una vez más por el duelo clásico entre el PT y el PSDB. Solo que nunca en los últimos doce años, los conservadores habían estado tan cerca de recuperar el poder en Brasil. El responsable de obrar casi el milagro ha sido Aecio Neves, heredero de una saga de políticos conservadores, con ganada fama de playboy y vividor. Exponente de esa buena sociedad brasileña, Aecio intentó conjurar los fantasmas de las duras políticas de ajuste realizadas por su partido en los años 90, mientras trataba de desactivar las alarmas encendidas por el PT sobre el peligro que representaba para la continuidad de los programas sociales, su hipotética llegada al palacio de Planalto. Programas sociales, como Bolsa Familia, que durante estos años han sido cruciales para sacar a más de 40 millones de brasileños de la miseria. El aspirante tucano no ha dudado en responder a estos ataques responsabilizando directamente a Rousseff de la mala marcha de la economía y de  los casos de corrupción, esto último pese a que tanto él como el PSDB no están libres de este tipo de problemas.

El resultado final de este cruce de acusaciones ha sido una campaña muy agresiva, llena de insultos y golpes bajos. Un tono que algunos analistas ven como el preámbulo del clima político que se avecina, con una inminente comisión parlamentaria de investigación sobre el caso de Petrobras para empezar a caldear el ambiente. En este sentido, si por la derecha hay quien ve detrás de la consulta popular sobre la reforma política un plan para instaurar en Brasil el modelo “bolivariano” de Hugo Chávez, tampoco faltan por la izquierda voces preocupadas por la posibilidad de que sean los conservadores quienes quieran traer al país el modelo de desestabilización política de los opositores venezolanos.

Por lo pronto, también desde São Paulo, Aecio hizo anoche un llamamiento a la tranquilidad. En un breve discurso, el candidato tucano relató a sus decepcionados seguidores la conversación telefónica que había mantenido con Rousseff para felicitarla y recordarle que en estos momentos “la mayor de todas las prioridades debe de ser unir a Brasil en torno de un proyecto honrado y que dignifique a todos los brasileños”. Asimismo, dijo a sus partidarios que “ahora tenemos la gran responsabilidad de actuar como oposición; sin destructividad, pero con firmeza; ese es el gran desafío”.

Pero ese no será el único reto del PSDB. También le toca, si quiere optar al gobierno dentro de cuatro años, comenzar a trabajar para superar su imagen de élite privilegiada. Los continuos reproches escuchados estos días, contra los estados y las clases sociales más pobres por su apoyo a Rousseff, les ha confirmado como un partido clasista. Eso les ha alejado no solo de las capas más bajas de la sociedad, sino también de amplios sectores de la clase media, especialmente de esa llamada nueva clase media, nacida al calor del milagro económico de la última década.  De hecho, los sondeos de opinión venían mostrando una clara polarización social del voto. Así, mientras la población más pobre –aquellos con unos ingresos mensuales inferiores a 482 euros- respalda mayoritariamente a Dilma Rousseff y los sectores adinerados se inclinan mayoritariamente por el tucano, la franja social con ingresos de entre 500 y 1.200 euros, aparecía en las encuestas con un estricto empate técnico. Eso sí, los sondeos también mostraban una tendencia más favorable a votar al PT conforme se acercaba la jornada electoral. Finalmente, aunque por la mínima, esa tendencia de la nueva clase media parece haber sido determinante en la reelección de Dilma Rousseff.

Nos encontramos pues ante todo un sujeto social, consciente e influyente. Si su aspiración a disponer de unos mejores servicios públicos y alcanzar una renovación democrática, fue clave para explicar las multitudinarias movilizaciones de junio de 2013, este domingo esa misma nueva clase media volvió a poner de relieve que ya es un elemento decisivo para el futuro del Brasil.

José Manuel Rambla es periodista y militante veterano de ATTAC-PV. En la actualidad vive en Brasil, desde donde envía frecuentes crónicas a varios periódicos digitales españoles.

Origen del texto: http://www.nuevatribuna.es/articulo/america-latina/rousseff-prometo-ser-presidenta-mucho-mejor-fui-ahora/20141027092403108589.html

Fotografía cortesía de nuevatribuna.es

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Cuando descubras que eres contrario al TTIP puede ser tarde

Mar, 28/10/2014 - 18:00

Ana BarbaPúblico.es

Mi frutero cree que es de derechas. Piensa que si vienen los de izquierdas, le quitarán la frutería. Abre los ojos como platos cuando le digo que soy muy de izquierdas, no da crédito, una señora que parece tan de buena familia.

La dueña de la farmacia de la esquina es de derechas. Está al borde de la quiebra, pero cree a pies juntillas que la culpa es de la herencia recibida y de los de izquierdas, que no dejan al Gobierno hacer lo que debe.

Mi amigo Pepe, dueño de una pequeña granja en la sierra, se declara votante alterno del PP y el PSOE, pues no tiene claro quien le dará respuesta a su lenta agonía financiera.

Mi amiga Clara es funcionaria de la Administración. Se cree a salvo de la marejada de la crisis. Nunca tiene claro a quién votar, no le interesa la política. Ella cumple con su trabajo y no quiere saber nada más.

Pues bien, está a punto de empezar una nueva era para ellos, pero no lo saben. No pueden saberlo porque es un acuerdo prácticamente secreto. Les aviso y me creen trastornada. No tengo una bola de cristal, pero veo muy claro su futuro.

En los próximos meses, cuando entre en vigor el Tratado de Libre Comercio entre EEUU y la UE (TTIP), algo que ninguno de ellos conoce, su pequeño universo se transformará:

La libertad de comercialización de los productos americanos hará proliferar nuevos supermercados, llenos de envoltorios de colorines y precios de risa. Los trabajadores precarios, que son mayoría, sólo podrán comprar a esos precios, su sueldo no dará para más. Los pequeños comercios de proximidad irán cerrando poco a poco y nuestro frutero acabará de reponedor, por 500€ al mes, en un “walt-mart”, descubriendo que la fruta que venden allí es una porquería y que él, para asombro general, es de izquierdas pero no lo sabía. Se hará activista de un grupo off-line, ya que las nuevas normas sobre datos de usuarios de internet los pondrían al descubierto si usaran las RRSS.

Los acuerdos del TTIP obligarán a privatizar casi completamente la Sanidad, por lo que los trabajadores precarios, que son mayoría, no tendrán acceso a muchos tratamientos médicos, que tendrán unos precios cada vez más elevados. La farmacéutica de la esquina verá disminuir su clientela y sus menguados ingresos, no podrá hacer frente a los créditos y pagos a proveedores. La farmacias, controladas y reguladas por el Estado, serán “liberalizadas” y nuestra boticaria, en quiebra, regalará su botica a “Procter & Johnson” a cambio de un salario de subsistencia. Descubrirá con horror que ser de derechas siendo un asalariado le provoca dudas existenciales severas.

Mi pobre amigo Pepe, tan cuidadoso con las normas sanitarias para criar sus vacas, verá cómo el mercado nacional es invadido por toneladas de carne americana, baratísima, pero llena de hormonas. Tendrá que cerrar en poco más de un año y subsistir como descargador en una distribuidora cárnica. Identificará al “libre comercio” como el enemigo del que no le defendieron ni PP ni PSOE. Abrazará la causa antineoliberal sin grandes resultados, pues la Ley Mordaza y el nuevo Código Penal impedirán protestas y manifestaciones “antisistema”.

En cuanto a mi amiga Clara, se verá afectada por la nueva legislación laboral que permitirá despedir a los funcionarios. Una demanda millonaria de la multinacional “All is mine” contra el Estado español por lucro cesante dejará el presupuesto estatal temblando para varios años y no habrá más remedio que despedir al 65% de los funcionarios para poder mantener los 250 cargos de confianza de cada ministro. Clara comprobará con estupor que su amiga Lola, que no fue capaz de aprobar las oposiciones, es ahora secretaria de un exdiputado que “trabaja” en la antes mencionada “All is mine”. Malvivirá trabajando sin contrato y descubrirá que sólo puede subsistir al margen del Estado.

Y si esta distopia futurista te parece exagerada, lee a continuación los puntos más destacados del TTIP que he recopilado como documentación:

Los cambios en las normas regulatorias afectarán a la producción y prestación de bienes y servicios (calidades, reglas de emisión de contaminación, inversiones y derechos de propiedad).

Los negociadores de la UE que se ocupan de este tratado están rodeados de los lobbies de las diferentes corporaciones multinacionales y patronales. La Comisión Europea se embarcó en más de 100 encuentros cerrados con lobbistas y multinacionales para negociar los contenidos del tratado. La Comisión Europea tuvo que reconocer esos encuentros a posteriori, y más del 90% de los participantes resultaron ser grandes empresas. Los documentos y negociaciones son opacos y secretos para el común. No se ha dejado participar a los sindicatos y a otros grupos de la sociedad civil.

El negociador principal de la parte europea reconoció en una carta pública que todos los documentos relacionados con las negociaciones estarían cerrados al público durante al menos 30 años. Concretamente aseguró que esta negociación sería una excepción a la Regla 1049/2001 que establece que todos los documentos de las instituciones europeas han de ser públicos. Como dice el premio Nobel Joseph Stiglitz sobre la negociación clandestina del TTIP, “no se entiende tanto secretismo, a no ser que lo que están tramando sea realmente malo”.

Una vez aprobado el TLC todos los gobiernos tendrán que adaptar sus normativas nacionales a los nuevos acuerdos internacionales, lo cual implicará una nueva ola de reformas laborales, financieras, fiscales, etc. que sirva a esa armonización regulatoria propuesta en el tratado. El TTIP estará por encima de la Constitución de cada país, será como una supraconstitución. Y los tribunales internacionales de arbitraje, que no están constituidos por jueces independientes, tendrán un nivel judicial más alto que los tribunales nacionales. El TTIP incluirá una cláusula de protección de los inversores extranjeros (conocida como Investor-State dispute settlement, ISDS), que permitirá a las multinacionales demandar a los estados cuyos gobiernos aprueben leyes que afecten a sus beneficios económicos presentes o futuros.

El TTIP no es sólo comercio. Como dice el profesor canadiense David Schneiderman, esto es un “Nuevo Constitucionalismo”, que garantiza derechos a los inversores por encima de los derechos de los ciudadanos. Aquí hay que hacer referencia a la modificación del artículo 135 de la Constitución española, que da prioridad al pago de la deuda sobre el bienestar de los ciudadanos, aprobado por PP y PSOE sin hacer la pertinente consulta ciudadana ante una enmienda constitucional.

En materia laboral, EEUU no ha ratificado seis de las ocho principales convenciones de la OIT, entre ellas las que conciernen a la libertad sindical y a la negociación colectiva. Por el contrario, todos los países de la Unión Europea han ratificado los ocho convenios fundamentales. Se habla de un proceso de mínimo denominador común en el que el resultado de la armonización será la igualación al nivel de la regulación más laxa.

La protección de las inversiones (o corporaciones) y sus normas de arbitraje dan preeminencia a las multinacionales sobre la capacidad legislativa de los gobiernos. El propósito no es la reducción de los ya bajos niveles arancelarios, sino la modificación de la regulación existente en las relaciones comerciales entre ambos espacios económicos, favoreciendo únicamente a las grandes empresas transnacionales que son las únicas interesadas. Se trata de la regulación relacionada con el control sanitario de determinados productos, con los estándares medioambientales, con los convenios laborales, con la propiedad intelectual e incluso con la privatización de servicios públicos. Se argumenta que estas normas suponen costes adicionales para las empresas, todo lo cual sería una pérdida de potencial económico para las distintas economías.

Cuando se amplían los mercados la competencia se incrementa y las empresas nacionales se ven obligadas a competir con las extranjeras. Y en esa pugna acaban victoriosas las empresas más competitivas. Se va a producir un trasvase de ventas desde las empresas locales, más pequeñas, hacia las grandes empresas que son las que pueden mantener estructuras de costes y precios reducidos a lo largo del tiempo hasta que hayan logrado eliminar a la competencia local.

Todas las que no puedan competir y ofrecer precios más bajos tendrán que desaparecer junto con todos sus puestos de trabajo. De hecho, la Comisión Europea ha reconocido que la ventaja competitiva de algunas industrias estadounidenses generarán un notable impacto negativo en sus homólogas en la Unión Europea, pero asume que los gobiernos tendrán fondos suficientes para mitigar los costes que ello genere.

El modelo agrario europeo es muy diferente al estadounidense, tanto en su organización como sobre todo en su tamaño. En EEUU hay 2 millones de granjas, mientras que en la Unión Europea hay 13 millones. En promedio una granja estadounidense es 13 veces más grande que una europea, lo que permite a las empresas estadounidenses competir en mejores condiciones. Por eso los agricultores europeos están tan preocupados: la amenaza de una concentración de poder y riqueza en el sector es muy alta.

La estructura productiva de los países de la periferia europea está mucho menos desarrollada que en el centro y norte de Europa y es mucho menos competitiva, de modo que una mayor competencia proveniente de las empresas estadounidenses afectará fundamentalmente a España, Portugal y Grecia.

Los negociadores de Estados Unidos han señalado particularmente a la regulación sobre sanidad y productos fitosanitarios como principales objetivos a armonizar. Y es que la regulación de la Unión Europea en esta materia está mucho más desarrollada y es más rígida que la de Estados Unidos, razón por la cual una armonización a la baja será especialmente lesiva para los ciudadanos europeos.

Los supermercados europeos se inundarán de productos que son habituales en Estados Unidos y que sin embargo a día de hoy están prohibidos en la Unión Europea por motivos sanitarios o ecológicos. Por ejemplo, el 70% de toda la comida vendida en Estados Unidos contiene ingredientes modificados genéticamente, algo impensable actualmente en la Unión Europea.

En materia de salud pública, la Unión Europea bloquea más de 1.200 sustancias que se utilizarían en cosméticos, mientras que Estados Unidos sólo bloquea poco más de diez.

En materia de protección de datos, en Estados Unidos las grandes empresas pueden acceder sin límites a toda la información privada de sus clientes. Así, empresas como Facebook, Google o Microsoft tienen capacidad de utilizar esa información como deseen.

Sin embargo, en la Unión Europea hay límites que protegen ese espacio personal. ACTA y ahora el TTIP buscan romper esa regulación europea para armonizarla con la falta de límites de Estados Unidos. Este tratado de libre comercio atenta directamente contra este requisito al conceder una mayor protección legal a las grandes empresas que a los propios ciudadanos o a los estados.

A finales de 2013 había un mínimo de 268 demandas pendientes contra 98 países (UNCTAD). En los 90 sólo había una docena. Se trata de un nuevo negocio en sí mismo, lo que ha hecho que muchas empresas de abogados se hayan especializado y estén dispuestas a litigar por cualquier evento que crean que puede servir para sacarle dinero a los estados, desviándose como consecuencia grandes cantidades de recursos y fondos públicos hacia las grandes empresas, en lugar de dedicarse a los servicios públicos fundamentales que garanticen la vida digna de las personas.

Si todo esto no te ha generado deseos de luchar contra el TTIP, creeré que no tienes sangre en las venas y que vamos camino de un neofeudalismo sin solución.

Primera secretaria de Alternativa Socialista, co-responsable de las áreas de Mujer, Medio Ambiente y Ciencia.

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El Brasil de Lula sigue adelante

Mar, 28/10/2014 - 13:00

Emir Sader - ALAI, América Latina en Movimiento

Por cuarta vez consecutiva, el Partido de los Trabajadores -PT- gana las elecciones presidenciales en Brasil que, también por cuarta vez, se han convertido en un plebiscito entre candidatos del PT y del PSDB (Partido de la Social Democracia Brasileña, el partido de Fernando Henrique Cardoso). Esta vez la campaña tuvo avances y retrocesos, especialmente desde mediados de agosto hasta la segunda vuelta, a fines de octubre, y terminó con la decisión de los brasileños de seguir con el camino iniciado en 2003 con el primer gobierno de Lula.

En el enfrentamiento entre el modelo neoliberal de la oposición y la vía de salida del neoliberalismo del gobierno, por cuarta vez los brasileños han reafirmado el camino que Lula empezó. Serán por lo menos 16 años seguidos de gobiernos del PT, el período más largo de continuidad de un partido en el gobierno, en período democrático en Brasil.

Lula decía que era mejor ganar en segunda vuelta, porque en la contraposición de dos proyectos, las alternativas y sus diferencias quedan más claras. Y así fue: se han contrapuesto políticas de centralidad del mercado, de libre comercio, de reducción del peso del Estado, de rebaja salarial, de aumento del desempleo, de contracción de los bancos públicos, de alianzas internacionales privilegiando a EUA, entre otras, por parte del candidato de la oposición.

Frente a ello, la orientación de continuidad de las políticas sociales, como eje central del gobierno, con una acción dinámica del Estado, fortaleciendo las alianzas regionales y con el Sur del mundo, de garantía del nivel de empleo y de aumentos de los salarios por encima de la inflación.

La duda era si el Brasil de Lula seguiría adelante o si la importante experiencia de los gobiernos del PT se terminaría en 2014. Hubo oscilaciones en la campana electoral, pero la disputa más grande fue alrededor de las agendas: cuales eran los temas que más importan a los brasileños.

La oposición jugó fuerte en dos planos, valiéndose del monopolio de los medios de comunicación: por una parte, una supuesta crisis económica, que tendría reflejos en el descontrol inflacionario, en el desempleo, en el estancamiento económico. Una encuesta de Folha de São Paulo ha revelado que una de las razones del crecimiento de Dilma ha sido el fracaso de ese terrorismo económico. La gran mayoría de los brasileños –incluidos los que votan por la oposición– son optimistas respecto a la situación económica de Brasil, creen que la situación mejorará el próximo ano, que los precios están bajo control y que los salarios van a aumentar.

El otro tema central son las denuncias de corrupción, que en el último período de la campana se han concentrado sobre Petrobras. El cansancio respecto a la campana de denuncias –tantas de ellas sin pruebas– ha hecho que ese tema perdiera efecto.

La campaña de Dilma Rousseff, valiéndose de los programas de TV y de la intensificación de la movilización política conducida por ella y por Lula en todo el país, asociada a una gran participación de la militancia del PT y de toda la izquierda, logró convencer a la gran mayoría que las conquistas fundamentales de los gobiernos del PT estarían en riesgo, caso ganara la oposición. A la vez, la contraposición de las trayectorias personales y políticas de los dos candidatos sirvió para enaltecer las cualidades de Dilma, en contraste con la fragilidad de las de Aécio Neves.

En su conjunto, se fue diseñando, desde el domingo anterior a la segunda vuelta, una situación en que el nivel de rechazo de Aécio superaba el de Dilma, prenunciando un viraje que se consolidó a lo largo de la última semana, hasta llegar a la victoria de ayer. La militancia de izquierda ganó las calles de todo el país; la segunda vuelta fue de una clara contraposición entre izquierda y derecha, lo que configuró el viraje y el triunfo de Dilma.

Emir Sader, sociólogo y cientista político brasileño, es coordinador del Laboratório de Políticas Públicas de la Universidade Estadual do Rio de Janeiro (Uerj).

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Capitalismo y Postcapitalismo: Tres consideraciones

Mar, 28/10/2014 - 09:00

Francisco Morote Costa – ATTAC Canarias

Primera. Crear y distribuir riqueza

Que el capitalismo es capaz de crear riqueza es un hecho tan incuestionable como que, a la vez, es incapaz no ya de distribuirla con equidad o justicia, sino de hacerlo siquiera con un mínimo de racionalidad.

Preguntémonos, ¿podría el capitalismo satisfacer las necesidades humanas básicas de alimentos, agua potable, ropa, calzado, instalaciones sanitarias, salud, vivienda, educación e información de toda la población mundial? ¿Podría satisfacer aquellas necesidades básicas cuya privación severa define, según la ONU, la situación de pobreza, en el mundo actual, de miles de millones de seres humanos en un planeta pletórico de abundancia de bienes y servicios?

La respuesta es que no cabe la menor duda de que sí podría. Baste como botón de muestra el dato de la producción alimentaria. En un mundo habitado por algo más de 7.200 millones de seres humanos (2014), según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), se producen alimentos suficientes para 12.000 millones de personas… Y, sin embargo, todavía más de 800 millones de ellas padecen hambre crónica y alrededor de 24.000, según el Proyecto Hambre de Naciones Unidas, mueren cada día de hambre o de causas relacionadas con el hambre. Surge, pues, la interrogante de por qué si producimos alimento para 12 mil millones de personas todavía existe el hambre. El relator de la ONU para el derecho a la alimentación, Olivier de Schutter, tiene una respuesta tan cruda como precisa: por que “El hambre es un problema político. Es una cuestión de justicia social y políticas de redistribución”. Pero esa es la cuestión, si hay algo de lo que el capitalismo ni sabe ni le interesa per se es de “justicia social y políticas de redistribución”. Para el capitalista, como muy bien ha dicho Noam Chomsky, “el beneficio es lo que cuenta” y el capitalismo es solo la suma de los capitalistas que ven el mundo como un campo de batalla en el que obtener las mayores victorias-ganancias posibles.

No. Al capitalismo, a los capitalistas, no les preocupa la distribución de la riqueza, más bien al contrario, su actividad les conduce a concentrar en sus manos, en cada vez menos manos la riqueza mundial. Así lo demuestra el Informe no desmentido, “Gobernar para las élites. Secuestro de la democracia y desigualdad económica”, de la organización Oxfam Intermón, según el cual el 1 % de la población mundial acapara casi la mitad de la riqueza del planeta y tan solo 85 personas tienen tanta riqueza como los 3.570 millones de personas más pobres del mundo, lo que conduce a los autores del Informe a afirmar que esa concentración de la riqueza en manos de una minoría supone un nivel de desigualdad “sin precedentes”, que amenaza con “perpetuar las diferencias entre ricos y pobres hasta hacerlas irreversibles”.

Segunda. Redistribuir riqueza

Que el capitalismo distribuye la riqueza de un modo absolutamente inequitativo y hasta irracional, provocando desigualdades sociales incontestables lo ha demostrado palmariamente el economista francés Thomas Piketty en su obra “El capital en el siglo XXI”, de reciente aparición. Utilizando datos estadísticos de una veintena de países del mundo capitalista desarrollado de los siglos XVIII, XIX y XX, el libro de Piketty ha puesto de manifiesto que el capital, al concentrar la riqueza en sus manos, ha tendido a lo largo de su historia a producir cada vez mayores niveles de desigualdad social.

Luego, si es inherente al capitalismo histórico distribuir la riqueza de un modo que genera cada vez mayores desigualdades sociales y, por otra parte, condiciona a los gobiernos para que inhiban a los Estados de cualquier intervención, con doctrinas clásicas o actualizadas del “laisser faire, laisser passer” (Dejar hacer, dejar pasar), no habrá más alternativa que imponerle, vía poder político del Estado, una corrección de esa tendencia natural, mediante la redistribución fiscal de la riqueza. Fue lo que sucedió ya durante un período excepcional que para unos discurrió entre 1932 y 1980 y para otros desde 1945 hasta avanzados los años 70 del siglo pasado. Ese paso sólo podrán darlo fuerzas sociales y políticas decididas a terminar con la pobreza social y laboral de la inmensa mayoría que, en el marco democrático, hagan del Estado el instrumento que ponga fin, a cuenta de la escandalosa riqueza de esas exiguas élites (1% de la población mundial), a las injustificables desigualdades sociales del planeta.

Tercera. El límite planetario de la riqueza

Sea bajo el capitalismo o bajo cualquier sistema postcapitalista la creación de riqueza, incluso la que se pudiera distribuir con criterios de justicia social para satisfacer las necesidades humanas básicas de toda la población, deberá tener en cuenta los límites, las líneas que no deberán cruzarse para mantener el estado saludable del planeta y su capacidad para proporcionar recursos vitales a la humanidad. Como señaló cáusticamente el economista francés Serge Latouche “. “Quien crea que un crecimiento ilimitado es compatible con un planeta limitado o está loco o es economista.” Desgraciadamente esos límites se han atravesado ya bajo el capitalismo y el desafío de este siglo consistirá en transitar a un nuevo modo de producción que haga compatible vivir en un planeta limitado con la creación de la riqueza necesaria para satisfacer las necesidades humanas básicas de la población mundial.

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Esta vez, sí tomamos Oviedo: Marchas de la Dignidad, el pueblo obrero en marcha

Mar, 28/10/2014 - 07:00

Carlos Martínez García -  ATTAC Andalucía

Cuando caminaba el viernes 24 de Octubre junto a una marcha que venía desde Gijón y con la que anduve más de dos horas, al entrar en Oviedo un curtido y maduro marchista con aspecto de obrero industrial afirmó ”Vamos, que esta vez sí tomamos Oviedo”, dando ánimos. En Asturias, la memoria histórica se palpa y es que dos procesos de alzamiento popular en dos años,- la revolución de 1934 y la defensa aislada y heroica de la República en 1936- marcan mucho. Cuando las cuencas mineras llamaron a la revolución en 1934 e Indalecio Prieto llegó en un tren con la orden de Huelga General Revolucionaria firmada por Francisco Largo Caballero, escondida en el forro de su sombrero y la UHP, la Alianza Obrera tomó pueblos mineros e industriales. Las columnas mineras avanzaron hacía Oviedo la ciudad burguesa y capital administrativa al objeto de tomarla, pero no lo consiguieron totalmente pues la guarnición militar se acuarteló  y se hizo fuerte en el centro urbano, al tiempo que los moros y legionarios de Franco desembarcaban en Gijón a sangre y fuego, enviados por el gobierno de la CEDA. Lo mismo ocurrió en 1936 hasta que las tropas gallegas de Camilo Alonso Vega –sublevadas contra la República- llegaron en auxilio de Vetusta. En ambos casos las cuencas resistieron y la clase obrera asturiana sufrió una dura represión.

Esta vez, sin mausers ni dinamita, sin los cañones de Trubia, ni las pistolas compradas por Indalecio Prieto de su bolsillo, es más con la vergonzosa presencia del PSOE en la otra parte de la valla y recibiendo a los borbones. El pueblo y de forma pacífica si tomó Oviedo.

Las Marchas de la Dignidad junto a miles de ovetenses y asturianos hartos y estafados por un régimen corrupto y cleptómano, caminamos hacía Oviedo o nos concentramos juntos en una plaza con el significativo nombre de “La Escandalera” liándole un escándalo y haciendo un masivo escrache al nieto de Franco y su princesa, llamada reina consorte.

La Marchas de la Dignidad hicieron patente junto a miles de asturianas y asturianos de forma solidaria que el lema “Somos Reales” es real. Es real que somos paradas, desahuciadas, más pobres y tenemos menos sanidad, pensiones o educación. Los reales somos las recortadas, atracadas y violentadas.

Una plaza rebosante con cientos de policías anti-disturbios protegiendo a la corona del pueblo, a los políticos del sistema del pueblo, a la real pareja del pueblo. No recibieron aplausos, sino pitos y un grito unánime “los borbones a los tiburones”.

Sabemos que la corona borbónica flota en medio de charcos de lodo y mierda. Por tanto, no nos engañan y representa tan solo al poder de la oligarquía. Es la más alta expresión de poder oligárquico que asola el estado español. Por eso las banderas tricolores eran la expresión de una voluntad de cambio real. Por eso las M22M estábamos allí en Oviedo y delante del teatro Campoamor y nuestra presencia fue tan evidente y contundente que los medios de comunicación aunque fuera con breves o “cortes televisivos” de segundos tuvieron que dejar constancia de nuestra presencia. A la vez en una ocasión más, las Marchas de la Dignidad y las organizaciones que las componen demostraron su fuerza y su capacidad. Centenares de paradas y parados y de trabajadores empobrecidos vendiendo papeletas de una rifa a un euro, pudimos estar allí y costear viajes y bocadillos que nadie nos subvencionó.

El pueblo se empodera marchando en el estado español. No viendo programas críticos que el sistema nos regala en ciertas televisiones, ni siquiera tan solo votando. El voto sin pueblo empoderado, informado y movilizado citando al asturiano Indalecio Prieto, “no importa una higa”. Pero para estar en las marchas hay que caminar y estar allí –si razones de fuerza mayor no lo impiden- por parte que quienes quieran representar a un pueblo sufriente, herido, ninguneado y estafado.

En hora buena a “Somos Reales”. Muy bien por las Marches Asturies 22M. Excelente trabajo y organización. Pero como sin información e ideas no vamos a cambiar nada, la víspera, el 24 tuvo lugar un Foro Social en el que tuve el honor de ser invitado y participar en un debate sobre el TTIP en nombre de ATTAC cuyo trabajo para difundir este opaco tratado de libre comercio tan negativo y peligroso, ha sido muy importante. Todo con una buenísima asistencia de público y activistas.

Ahora las Marchas de la Dignidad se vuelven a poner en marcha sin dar un respiro al sistema, al régimen que deseamos y debemos cambiar. Hay que echarlos. Para ello, nuevamente nos vamos a poner a caminar el próximo 29 de Noviembre en todas las ciudades capitales de provincia de todo el estado. Si el pueblo marcha demostrará su poder y su fortaleza y el espacio de unidad popular más real, serio y combativo del Estado Español,-que son las Marchas de la Dignidad- demostrará su fuerza y su capacidad no solo de crear poder popular, sino de ser poder popular. Esa es la unidad buscada, y ya está, ya la tenemos. Estuvo en Madrid el 22M, rodeó los Parlamentos autonómicos. Ha estado en Asturies tomado Oviedo.

Desde el 24 hasta el 29 de Noviembre estaremos en la calle, debatiremos, informaremos, nos uniremos a los conflictos sociales y laborales locales y denunciaremos la pobreza y la exclusión, que solo el impago de la deuda y el fin de las políticas de la troika pueden ayudar a paliar. Las Marchas de la Dignidad, se han convertido en un excelente instrumento. Son la expresión organizada más combativa y apoyada de los pobres y la clase trabajadora. Por eso han de ser inclusivas y abrirse a todas las personas y organizaciones sociales, sindicales y políticas que estén contra los planes troika, el neoliberalismo, el atajar y ya la deuda y no pagarla el pueblo trabajador y ese programa tan sencillo y completo de PAN, TRABAJO Y TECHO.

El 29 de Noviembre caminaremos emulando la” marcha de la sal” de Gandhi en la India y que fue decisiva para arrojar el Imperio Británico, demostrando la capacidad del pueblo hindú para conseguir librarse del opresor. Como muy recientemente me dijo mi amigo Alejandro Ortiz, uno de los responsables de Alternativa Socialista, Gandhi en cuya figura es experto, con esa marcha demostró su poder, el del pueblo indio y que se debía contar con lo que representaba para cambiar, para librase de la oligarquía británica imperial y ladrona.

Representante de ATTAC España en las M22M. Miembro del Consejo Científico de ATTAC España y del secretariado de Alternativa Socialista

http://portuarioenexcedencia.com/

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Es hora de construir un país para jóvenes

Lun, 27/10/2014 - 18:00

Carlos Martínez Núñez – eldiario.es

Paro, precariedad o exilio. Esa es la disyuntiva que ahora mismo vivimos millones de jóvenes en nuestro país cada día. Las cifras están ahí: más de un 42% de desempleo para las personas menores de 30 años, un 38% de quienes sí consiguen un trabajo lo hacen cobrando entre 6.000 y 12.000 euros anuales, o informes de Eurostat que señalan que España es el país de la UE que más población está perdiendo desde que comenzó la crisis. Los datos muestran a un país que está siendo desmantelado de arriba abajo condenando a varias generaciones de jóvenes a verse excluidas de un presente y un futuro digno en su tierra. Hasta organismos internacionales como el FMI (nada sospechosos de ser críticos) han calificado de “extrema y alarmante” la situación de la juventud en España. Pero sería un error quedarse en señalar y describir el problema, hay que preguntarse cómo hemos llegado hasta aquí.

 

Si se analiza la historia reciente, se comprueba que el paro juvenil no es un fenómeno nuevo, sino que va muy asociado a los momentos de fuertes crisis económicas. Sin embargo, hay quienes se empañan en achacarlo a cuestiones individuales como la falta de formación o el grado de pasotismo de las nuevas generaciones. Como por ejemplo, el mantra que no se ha parado de repetir sobre la existencia de una generación “ni-ni”, que ni estudia ni trabaja, como si la culpa de que casi la mitad de la juventud esté en paro fuera porque somos un país de “jóvenes vagos”, dedicados al ocio y nada preocupados por querer un empelo. Una idea nada inocente y que persigue individualizar el problema del paro y de la falta de trabajos decentes para que no se vincule con las decisiones que se han ido tomando como país durante las últimas décadas. Las élites económicas y políticas nos han conducido a un modelo de crecimiento bajo una integración neoliberal europea (la UE) que exigía que los países del sur como el nuestro emprendieran grandes procesos de desindustrialización progresiva de nuestra economía.

Este proceso se consiguió maquillar durante años a través de diferentes burbujas financieras e inmobiliarias que permitieron generar muchos puestos de trabajo, a la vez que se producía un empeoramiento masivo de las condiciones laborales de quienes accedían a un empleo. Era la época de los llamados mileuristas, de cientos de jóvenes cada vez con mayor formación y con unas expectativas de futuro muy alejadas de lo que nuestro modelo productivo podía ofrecer. El resultado fue una precarización de las condiciones de vida que retrasaba la edad de acceso a las condiciones mínimas de incorporación a una vida adulta. Una época donde la emancipación cada vez era más tardía, pero donde aún quedaba la esperanza de que llegado un momento de tu vida tendrías, ya por fin, un trabajo que te garantizaría unas mínimas condiciones de independencia para poder llevar a cabo tu proyecto de vida.

Con la crisis todo saltó por los aires. Entramos en una dinámica económica de descomposición y de unos gobiernos que priorizaban salvar bancos y no personas, a la vez que emprendían los mayores planes de austeridad y recortes de las últimas décadas, cuyo efecto ha sido contar con las mayores tasas de desempleo juvenil del mundo. La situación para varias generaciones se convertía entonces, no en un retraso en las condiciones de emancipación y acceso a la vida adulta, sino en una ruptura de cualquier posibilidad de futuro que garantizase unas condiciones de vida dignas. Las cifras de paro se dispararon provocando que las condiciones laborales fueran aún peores. Esta situación ha conducido a que no haya expectativas de futuro, convirtiendo a varias generaciones en las generaciones perdidas, generaciones obligadas a emigrar forzosamente como ya lo hicieran otras hace más de 40 años.

Con este panorama, es evidente que hay una ruptura sociológica entre las generaciones más jóvenes y las generaciones adultas, y que la crisis económica y política que atravesamos también es una crisis generacional. Por eso, la gran mayoría de espacios de respuesta, como el 15M, que reivindicaban que la democracia estaba secuestrada por unas élites privilegiadas que empobrecían a la mayoría, son espacios fundamentalmente conformados por personas de una generación que veía como se les está negando su país. Una generación que cada vez se sentía menos vinculada a las instituciones que surgieron de la Constitución del 78 que no tuvieron ocasión de poder votar y que no les está garantizando derechos fundamentales como el derecho a un trabajo o a una vivienda.

Frente al mito de una generación joven que no se compromete, se ha demostrado que hay una ciudadanía joven, formada y con ganas de cambiar su país para construirse un futuro. La cuestión que ahora mismo está encima de la mesa es cómo hacerlo. Por eso, espacios y encuentros como el de  Precarity and Youth que tendrá lugar el 24 y 25 de octubre en Madrid y que contarán con la participación de jóvenes de diferentes países de la UE, son más que necesarios para debatir qué está pasando y articular diferentes respuestas que nos permitan recuperar nuestro país.

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El desastre de las políticas de austeridad

Lun, 27/10/2014 - 13:00

Vicenç Navarro – Consejo Científico de ATTAC España

Era fácil de ver que las políticas de austeridad promovidas por la Troika -el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (BCE)- y por el Consejo Europeo, liderado por el gobierno alemán, serían un desastre para la mayoría de países pertenecientes a la Eurozona. Así lo publicamos y predijimos varios economistas y expertos en políticas públicas. También predijimos que las crisis económicas y financieras causadas, en parte, por estas políticas de austeridad serían enormemente impopulares y crearían un grave problema de legitimidad, tanto de las instituciones europeas responsables de la gobernanza de la Unión Europea y de la Eurozona, como de los gobiernos de sus países miembros. Y así ha sido (ver mi artículo “Capital-Trabajo: el origen de la crisis actual”, Le Monde Diplomatique, julio de 2013).

Lo que es incluso más notable es que tampoco han sido exitosas en conseguir los objetivos que se plantearon alcanzar, como es el descenso de la deuda pública de los países miembros. La gran mayoría de estos países ha visto aumentar su deuda, y su crecimiento económico ha sido paupérrimo. En realidad, en la gran mayoría de ellos ha sido un crecimiento negativo. Grecia, España e Italia, países en los que se han aplicado con especial dureza las políticas de austeridad, han visto desde el año 2008 un descenso sin precedentes de dicho crecimiento (ver John Weeks “The EU Recovery That Never Was”, Social Europe Journal, 15.10.14)

Algo parecido ha ocurrido con los déficits públicos de sus Estados. En los cinco países más grandes de la Unión Europea de los Quince (UE-15) el déficit público ha aumentado considerablemente desde que se inició la crisis en el año 2007. Esta situación se debe, como bien señala John Weeks (y varios de nosotros hemos indicado), a dos causas. Una de ellas es la reducción de los ingresos al Estado, resultado de la reducción de la actividad económica, consecuencia de las políticas de austeridad (que se han centrado en reformas laborales, que tenían como objetivo reducir los salarios, y en recortes del gasto público). La otra causa de los elevados déficits ha sido el enorme gasto público empleado en rescatar a los bancos y al sector financiero. España es un claro ejemplo de ello. Las cuentas del Estado español pasaron –como consecuencia de las políticas de austeridad y del rescate bancario- de tener un 2% de superávit, a un 11% de déficit en 2009.

Y la situación ha sido incluso peor para la deuda pública. En estos cinco países con las mayores economías de la UE-15 (Reino Unido, Alemania, Francia, Italia y España) hubo un incremento de la deuda pública, de manera que en 2013 todos ellos tenían una deuda pública muchísimo mayor que en 2007.

El gran fracaso

Todos estos indicadores muestran con una claridad meridiana que la manera de reducir el déficit y la deuda públicos de un país no es aplicando políticas de austeridad. Estas políticas reducen la demanda de bienes y servicios, y con ello provocan un descenso del crecimiento económico. Y este descenso del crecimiento económico genera menos recursos al Estado, aumentando el déficit y la deuda públicos. Se establece así un círculo vicioso, que es la parálisis en la que nos encontramos ahora.

Esto lo predijimos ya en el 2007, en el 2008, en el 2009, en el 2010, en el 2011, en el 2012 y en el 2013, y así hasta hoy. Los datos son abrumadores, robustos y convincentes, pero los neoliberales son impermeables a los datos. Su dogma se alimenta a base de fe y no de evidencia. Y así nos va.

Acabo este artículo en el momento en el que estoy leyendo artículos, en los diarios de mayor difusión en el país, de economistas, incluyendo catedráticos de algunas de las universidades más prestigiosas de España, que gozan de gran visibilidad mediática, que continúan, todavía hoy, a pesar del enorme fracaso de tales políticas, expresando su oposición al aumento del gasto público, y ello en un país, España, que tiene uno de los gastos públicos por habitante (incluido el social) más bajos de la UE-15. Lo encuentro bochornoso.

Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University

Artículo publicado en Público.es

vnavarro.org

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“El FSM le pertenece al movimiento altermundialista en su conjunto”

Lun, 27/10/2014 - 09:00
Sergio Ferrari - CADTM 
Túnez convoca la próxima edición 2015 del Foro Social MundialEntrevista a Mimoun Rahmani, investigador económico marroquí y miembro de ATTAC

Fue el Magreb quien solicitó repetir el lugar «Los movimientos sociales son los actores esenciales»   La solidaridad internacional, más que nunca indispensable…

La primavera árabe vive una cierta frustración y retroceso. Con esta perspectiva la próxima edición del Foro Social Mundial que se realizará nuevamente en la capital de Túnez entre el 24 y el 28 de marzo del 2015 redobla su importancia. “Es necesario aumentar el nivel de conciencia de los ciudadanos para movilizar más en contra de las injusticias, de las desigualdades y en favor de la libertad y la dignidad de nuestros pueblos”, enfatiza el investigador económico marroquí Mimoun Rahmani , 46 años, miembro activo  del Foro Social del Magreb. Rahmani es también un importante analista político y social de la región; militante de ATTAC (movimiento a favor de la aplicación de una Tasa Tobin para sancionar los capitales especulativos internacionales) y miembro del grupo de coordinación del Comité por la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo/ África (CADTM). Entrevista exclusiva por Sergio Ferrari*

Pregunta: El FSM se realizará de nuevo en Túnez en la última semana de marzo del año próximo. ¿Por qué repetir el mismo lugar que en 2013? ¿De dónde nació la propuesta?

MR: Sin duda alguna el FSM de Túnez en 2013 fue una de las ediciones de mayor éxito desde su nacimiento en el 2001 en Porto Alegre, Brasil. Y fue el mejor cónclave de esta naturaleza de los que se efectuaron hasta ahora en África (ndr: Kenia y Senegal). El proceso revolucionario y los levantamientos populares que se dieron en diversos países árabes han tenido una gran importancia. Por otra parte, el Consejo Internacional (ndr: instancia facilitadora del FSM), luego de la edición tunecina del 2013 hizo un balance muy positivo. También fue positiva la evaluación que en septiembre del 2013, en Túnez, hiciera el Comité de seguimiento del Foro Social del Magreb. Ambas instancias propusieron reflexionar a las organizaciones de esa zona del norte de África en general y a las tunecinas en particular, sobre una nueva candidatura para el 2015, para recibir por segunda vez consecutiva al FSM. Finalmente, en diciembre del 2013 en Casablanca, el Consejo Internacional tomó la decisión de realizar la edición 2015 en la capital tunecina. Y ahora la preparación de la misma entra en su fase decisiva…

P: ¿Cuál es la visión desde el Magreb de lo que representa el Foro Social Mundial casi quince años después del nacimiento de este nuevo espacio de confluencia de la sociedad civil internacional?

MR: El Foro es un espacio plural y diversificado pero también es un proceso que se desarrolla en el tiempo, con sus altos y bajos. No es un simple evento formal y en el mismo los movimientos sociales constituyen uno de los componentes esenciales de esta dinámica. En ese sentido, su presencia y participación activa es doblemente importante. Por una parte son dichos movimientos los que le fan fuerza al Foro y a su expansión. Por otra parte, es el Foro en sí mismo, en tanto espacio, el que permite a los movimientos sociales de hacer converger sus luchas específicas, rompiendo así el aislamiento de esas experiencias esenciales. Potencializando las articulaciones necesarias para que esas experiencias refuercen una lucha común contra el neoliberalismo y, en una forma general, contra la globalización capitalista. Es decir, una convergencia que tienda a modificar la relación de fuerzas a nivel mundial.

P: Insisto…: ¿el FSM entendido como un espacio abierto y convergente de la sociedad civil mundial?

MR: Pienso que el FSM no debe limitarse a ser « el espacio abierto de reflexión, debate de ideas democráticas, formulación de proposiciones, intercambio de experiencias”, tal como lo define su Carta de Principios. Debe también hacer visible las luchas sociales y jugar un rol de catalizador de esas luchas. Si no, no tiene mucha razón de existir. Y de ahí la importancia capital de movilizar más y más a los movimientos sociales tunecinos, magrebíes, africanos y de otras regiones del mundo para esta próxima edición 2015. El éxito del nuevo FSM dependerá, una vez más, de la participación activa de dichos movimientos sociales, de las organizaciones en lucha, de los campesinos y trabajadores, de los estudiantes, de los desempleados, de los jóvenes, de las mujeres, de los excluidos y marginalizados.

P: La dinámica post-primavera árabe en el norte de África vive un cierto retroceso… ¿Cuál es su interpretación sobre esa situación contextual regional en el marco de la cual se realizará el Foro 2015?

MR: Si los levantamientos populares en 2011 lograron tumbar las cabezas de los regímenes en Túnez y Egipto, no lograron sin embargo la derrota de los regímenes mismos. Si permitieron realizar algunos cambios pequeños en otros países árabes como Marruecos, no lograron que se introduzcan cambios políticos y económicos profundos. El proceso revolucionario es largo y necesita tiempo, energía y determinación. Al decir del Che Guevara, “En una revolución se triunfa o se muere”. Lamentablemente no se ve en ningún país de la región una fuerza política capaz de conducir un proceso revolucionario. Los gobiernos instalados, electos o impuestos, no promueven políticas para cambios que rompan con el pasado. En otras palabras, se repiten hoy las mismas opciones económicas neoliberales que antes; las mismas políticas públicas; y orientaciones semejantes dictadas por las instituciones financieras internacionales (Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial . En síntesis, se percibe hoy el mismo marco asfixiante o incluso peor, que el que desencadenó los levantamientos populares en la región a partir del 2011. En ese sentido, la nueva edición del Foro Social Mundial a realizarse en nuestra región es más que importante. Es necesaria en la medida en que permitirá, entre otras cosas, elevar el nivel de conciencia de los ciudadanos en la perspectiva de movilizarse más para enfrentar las injusticias y las desigualdades crecientes y a favor de la libertad y la dignidad de los pueblos.

P: Entre el 30 de octubre et le 1er de noviembre próximos, el Consejo Internacional del FSM, en tanto que instancia facilitadora del mismo, va a realizar un encuentro trascendente para la organización del evento de marzo próximo. Posiblemente defina también los ejes temáticos de Túnez 2015. ¿Desde su perspectiva magrebí, cuáles deberían ser esos contenidos esenciales?

MR: Como el Foro es un espacio muy diverso y como las actividades son auto-gestionadas, seguramente habrá una gran paleta de temáticas a discutir. Sin embargo, el contexto regional e internacional hace que ciertos ejes sean más prioritarios. A nivel regional, en primer lugar, el proceso revolucionario en curso, en particular en Túnez (ya que el mismo fue abortado en Egipto y en otros lugares). El FSM será una buena oportunidad para los movimientos sociales para hacer el balance de esos procesos. Otras temáticas estarán en el orden del día, entre ellas, el Islam político; los conflictos; la guerra y militarización; los derechos humanos y la libre expresión y opinión (teniendo en cuenta la persecución de militantes y activistas en la región) etc.
A nivel internacional, el contexto está profundamente marcado por la continuidad de la crisis global y sus consecuencias para la población tanto en el Norte como en el Sur: austeridad y planes de shock, la deuda, los acuerdos de libre cambio (acuerdo trasatlántico, entre Europa y las naciones del Mediterráneo; acuerdos de relaciones de contrapartes económicas- como el APE- entre la Unión Europea y ciertos países del África del oeste etc.). Y, por supuesto, la temática sensitiva sobre el clima que constituirá un centro de atención trascendente en el FSM 2015. Foro que deberá marcar un escalón importante en la preparación de las movilizaciones internacionales en torno a la Cumbre de la COP21 sobre el clima prevista para fin del 2015 en París.

P: ¿Qué podría hacer la comunidad internacional comprometida para reforzar la presencia de los movimientos sociales de la región magrebí?

MR: La solidaridad internacional es un imperativo. Deberá manifestarse en todo momento, expresando su apoyo a las diferentes luchas de los movimientos contra la injusticia, el racismo, o contra la represión por parte de las autoridades que buscan criminalizar a los movimientos sociales. Y exigir el pleno ejercicio de los derechos fundamentales, entre ellos a favor de la libertad de expresión y opinión. Es a través de este ejercicio solidario entre el Norte y el Sur que se podrá sostener y dar coraje a los movimientos sociales e implicarlos activamente en los Foros Sociales.
Es fundamental la solidaridad con las mujeres víctimas de estafas en los microcréditos en el sur de Marruecos o con las 595 mujeres de la función pública en lucha desde hace 11 meses contra su licenciamiento debido a medidas de austeridad impuestas por el Gobierno greco bajo tutela de las instituciones financieras internacionales y de la Unión Europea. O incluso la solidaridad con los jóvenes desempleados del sur de Túnez que estuvieron al origen mismo de la revolución y que sufren siempre los efectos de las políticas ultra liberales aplicadas por el Gobierno provisorio.
Es este tipo de solidaridad que necesitan los movimientos y que, eventualmente, podrá facilitarles de participar en el FSM 2015. Es importante que los organizadores del FSM aseguren ciertos recursos financieros para apoyar la presencia de estos movimientos e incluso, por qué no, de organizar una caravana que empiece en el sur de Túnez, parando en diferentes ciudades y localidades, para llegar a la capital el día de la apertura, el 24 de marzo. En esa caravana podrían participar delegados de las organizaciones y movimientos sociales del Magreb y a nivel internacional.
Insisto, el gran desafío de esta 2da edición del Foro en Túnez será la capacidad de movilizar y asegurar la presencia de los movimientos sociales.

P: ¿En qué medida las próximas elecciones a realizarse en Túnez el 26 de octubre puede amenazar o complicar la realización del FSM?

MR: El Gobierno tunecino ha expresado su acuerdo para que el FSM se realice en su país. El Comité local de organización está en discusión con las autoridades y el FSM se realizará, al igual que en el 2013, en el cómodo y extenso campus universitario de Al Manar. Pienso que el Gobierno que surgirá de las elecciones legislativas de la última semana de octubre, sea cual fuere su composición, no va querer poner en cuestión la realización del FSM. ¡Que aportará, incluso, ganancias económicas al país! Adicionalmente, estoy convencido que el FSM debe ser considerado como una conquista de los movimientos sociales. Cualquier eventual intento de prohibirlo debería ser enérgicamente condenado por el movimiento altermundialista que debería lanzar una amplia movilización internacional. El espacio del FSM pertenece al movimiento altermundialista en su conjunto quien debe apropiárselo efectivamente.


FSM 2013 Tunis. Photo Sergio Ferrari

 


FSM 2013 Tunis. Photo Sergio Ferrari

 

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El FSM, de Túnez en 2015 a Montreal en 2016

Nacido en 2001 en Porto Alegre, Brasil, el Foro Social Mundial se ha realizado hasta ahora cinco veces en ese país sudamericano (2001, 2002 y 2003 y 2005 en Porto Alegre y 2009 en Belém de Para). Dos veces en África subsahariana (en 2007, en Nairobi, y en 2011 en Dakar), una vez en India (Mumbai, 2004) y la última edición en Túnez en 2013. Participaron allí más de 60 mil representantes de 4.500 organizaciones de 128 países. La próxima edición, entre el 24 y el 28 de marzo del 2015 nuevamente es convocada en la capital tunecina. La iniciativa de los organizadores magrebíes va de la mano de una propuesta más amplia denominada Quebec-Túnez, coordinada con la militancia canadiense, y que abarca el proceso del Foro para 2015 y 2016. La misma prevé la realización del FSM siguiente, en agosto 2016, en Montreal, Canadá. Falta todavía la decisión última del Consejo Internacional sobre la iniciativa canadiense. (Sergio Ferrari)

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* Sergio Ferrari
Colaboración de prensa E-CHANGER/COMUNDO, organización de cooperación solidaria activamente presente en el FSM y co-organizadora de las delegaciones suizas a los FSM .

 

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Tras los test de estrés, al menos 12 bancos seguirán la huella del Espirito Santo

Lun, 27/10/2014 - 07:00

Marco Antonio Moreno – Consejo Científico de ATTAC España

El Banco Central Europeo anunciará mañana al mediodía los resultados de las pruebas de estrés a que fueron sometidas 130 instituciones bancarias europeas de 19 países, que representan el 80% de los activos bancarios en Europa. Esta es la primera vez que el BCE realiza estas pruebas de esfuerzo para medir la capacidad de la banca de enfrentar nuevas turbulencias financieras. Anteriormente se realizaron dos pruebas de estrés de similares características que, sin embargo, no dieron ninguna luz sobre el estado de la banca europea y fueron catalogadas como un fraude. Por ejemplo ninguno de esos test anticipó el descalabro en que se mantenía el Espirito Santo. Por eso que el BCE se juega su prestigio con estas pruebas, y debe dar una respuesta contundente y seria. Aunque no se espera que marque una linea divisoria de ningún tipo.

El ejercicio fue realizado con total discreción desde fines del año pasado y hay gran expectación por sus resultados. Algunos datos se filtraron, por vía verbal, a través de Bloomberg e indican que 25 bancos, de Italia, Grecia, Austria, Bélgica, Chipre y Portugal, se encuentran entre aquellos que han reprobado las pruebas de esfuerzo. Sin embargo, la cantidad de bancos que no supera estos test de estrés, puede aumentar en forma considerable. Recordemos que antes del estallido de la crisis la banca europea era la más apalancada del mundo. A modo de ejemplo, los activos bancarios de Islandia eran 9 veces el PIB del país, mientras que los del Reino Unido eran siete veces y los de Alemania y Francia 5 y 6 respectivamente. Por algo el miedo de la banca británica a la independencia de Escocia.

Las deudas excesivas y malas de Estados Unidos

La crisis de las hipotecas subprime que estalló en 2007 en Estados Unidos con la quiebra de Lehman Brothers, puso en evidencia la exposición de la banca europea a las deudas excesivas y malas de Estados Unidos. No hubo ningún criterio de selección ni tampoco capacidad para verificar la calidad de los activos. Hoy la banca tiene ese fantasma de 70 billones de dólares de derivados financieros que no son más que una bomba de tiempo.

Los bancos europeos siguieron el recetario de Estados Unidos y crearon préstamos sin asegurarse de la solvencia de sus clientes. Esta situación socavó el sistema bancario europeo y los países tuvieron que reaccionar con fuerza para evitar el colapso de toda la economía europea. A seis años del estallido de la crisis y con un entorno deflacionario, alto desempleo y débil crecimiento, la banca vive sus peores momentos. La deflación es un arma letal que posterga las decisiones de consumo y amplifica los niveles de la deuda.

Los bancos que reprueban los test

Los bancos que no superan las pruebas de estrés ejecutadas por el BCE son el austríaco Erste, el alemán Nordbank; los italianos Banco Popolare, Monte dei Paschi di Siena y Banca Popolare de Milano, los griegos Alpha Bank, Piraeus Bank y Eurobank; el portugues Milennium BCP, y el franco-belga Dexia. Todos estos bancos pueden cerrar rápidamente sus puertas de acuerdo a las instrucciones dadas a Bruselas por Estados Unidos, que recomienda cierres bancarios durante la noche para evitar aglomeraciones del público. Desde el estallido de la crisis, Estados Unidos ha cerrado más de 600 bancos.

El cierre “de un día para otro”, recuerda el fin del Banco Espirito Santo, que a dos días de desaparecer del mapa financiero europeo, seguía siendo defendido como “una de las instituciones más sólidas de Europa”. Esta vez no habrá escapatoria para la banca y el problema es que se necesitan más de 200 mil millones de dólares para socorrer al sistema financiero. Y no hay de donde sacar ese dinero. La Reserva Federal está en retirada y no quiere crearse más problemas; Japón tiene demasiados problemas internos para salir en apoyo de la banca europea, mientras China se ha volcado a apagar los incendios y las burbujas internas. El Banco Central Europeo dispone apenas de 12 mil millones de euros al mes y por tiempo limitado. No alcanza para dar socorro al sistema y muchos bancos seguirán la huella del Espírito Santo.

El Blog Salmón

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Marchas de la dignidad en Oviedo

Dom, 26/10/2014 - 09:00
Juan Carlos Monedero – Consejo Científico de ATTAC España

En la entrega de los Premios alternativos al escaparate de los Príncipe de Asturias. Han confluido en Oviedo las marchas de la dignidad. No es la misma gente la que está pisando las moquetas con los reyes que la que está en este polideportivo contándose las razones para seguir peleando.

Publicado en Público.es

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ATTAC España: ¿Aun no sabes por qué te amenaza el TTIP?

Dom, 26/10/2014 - 07:02

Acto 28 de octubre 19h

ATTAC y la Campaña No al TTIP te invitan a un debate que aportará información y propuestas de acción frente a esta nueva vuelta de tuerca del capitalismo financiero transnacional: Los tratados.

El Tratado Transatlántico de Libre Comercio e Inversión (TTIP en Inglés), se está negociando desde junio de 2013 entre la Unión Europea y Estados Unidos con una total falta de transparencia.
Su objetivo principal es, según han reconocido los negociadores, eliminar las “barreras” reguladoras que limitan los beneficios económicos potenciales de las corporaciones transnacionales a los dos lados del Atlántico
Es una amenaza también para la industria audiovisual y del espectáculo que persigue desde hace años la gran industria del entretenimiento estadounidense y amenaza con destruir todos los esfuerzos realizados para salvaguardar y desarrollar las culturas europeas.

Evento en Facebook: https://www.facebook.com/events/874437162633877/
Intervienen en el Acto:
Benito Zambrano, director de cine.
Alberto Sanjuan, actor.
Sol Sánchez, co-coordinadora de ATTAC
Presenta y modera Ricardo Gª Zaldívar de la Campaña NO AL TTIP
NUESTRAS VIDAS, NUESTRA CULTURA Y NUESTROS DERECHOS ESTÁN POR ENCIMA DE LAS MULTINACIONALES
Infórmate y asiste, te juegas mucho.

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Asalariados y pobres

Dom, 26/10/2014 - 07:00

 Xavier Caño Tamayo – ATTAC Madrid

Quien no tiene garantizada la existencia material no tiene libertad y que las personas tengan asegurada la existencia material es condición sine qua non para vivir en libertad. Lo razona y argumenta, entre otros, el profesor de la Universidad de Barcelona, Daniel Raventós. De esa certeza se deduce que, a los muchos males que soportan grandes sectores de la ciudadanía, con la realidad y el pretexto de la crisis, hay que sumar la pérdida de libertad.

Como asevera Eduardo Galeano, “este sistema asesino mata hambrientos en lugar de matar el hambre y está en guerra contra los pobres, pero no contra la pobreza”. Hasta el punto de llegar al infame dislate de que hoy, en la vieja, predadora y egoísta Europa, tener un trabajo asalariado no garantiza dejar de ser pobre.

De norte a sur y de este a oeste, trabajadores y trabajadoras pobres, aún con empleo remunerado, no pueden escapar de la pobreza. Cada vez hay más pobres y además son mucho más pobres.

En el Reino de España, la fundación 1 de mayo ha publicado el informe “Pobreza y trabajadores pobres en España” que asegura que más del 12% de trabajadores españoles están por debajo del umbral de la pobreza. Un porcentaje solo superado por Grecia (15%) y Rumanía (19%). Pero no echemos las campanas al vuelo porque esos serían los casos a destacar, el furgón de cola. No. En la próspera Alemania, la locomotora de Europa, los salarios medios y bajos bajan más aún, la brecha salarial crece y una parte considerable de la clase trabajadora corre el riesgo real de empobrecer. A sumarse a los que ya son pobres.

Ya en 2011, un informe de la Comisión Económico-Social de Naciones Unidas denunciaba que uno de cada cuatro niños iba al colegio sin haber desayunado y que dos millones medio de niños vivían en la pobreza. Hace un par de años, la BBC y otros medios informaron que más de siete millones de trabajadores sobreviven con miniempleos por los que perciben 450 euros mensuales. La doble contrarreforma del sistema de Seguridad Social y del mercado laboral que se perpetró con la llamada Agenda 2010 (definida por el diario Frankfurter Allgemeine Zeitung como el mayor recorte de prestaciones sociales desde 1949) está en el origen del empobrecimiento de la clase trabajadora. En la próspera Alemania también sucede que no basta tener empleo para escapar de la pobreza.

¿Qué hay entonces del segundo milagro alemán con el bajo índice de paro? Pues que según el partido Los Verdes y algún diputado socialdemócrata, el gobierno maquilla la realidad del empleo y censura los datos reales sobre el mismo y la calidad de los empleos. Pero lo cierto y comprobado es que millones de personas en Alemania no pueden vivir de su corto salario y se ven obligadas a solicitar ayuda estatal para no caer en la indigencia.

La cuestión no es crear muchos empleos sin más, sino crear empleos remunerados con salarios que permitan vivir. La excusa para justificar esta situación es la crisis. Pero ¿crisis como desequilibrio económico y financiero o saqueo de las clases trabajadoras y populares por el capital? Y ¿hay verdadera voluntad de afrontar la susodicha crisis?

Desde que lo argumentó Marx, sabemos que “la causa final de toda crisis es siempre la pobreza y el limitado consumo de las masas”. La salida, por tanto, sería aumentar la capacidad de consumo de esas masas que, mira por donde, coinciden con las clases trabajadoras que se empobrecen.

Pero las élites no están por esa labor. No es casualidad que el 1% de la población mundial (72 millones de personas frente a más de 7.000 millones) posea la mitad del capital de la Tierra, mientras la otra mitad de recursos y riqueza se reparte desigualmente entre el 99%. Son datos de Crédit Suïsse, una banca nada sospechosa de ser de izquierda.

Crecen la desigualdad y la pobreza en Europa, en el mundo. Y no es desgracia, tampoco accidente ni incompetencia de las clases dirigentes. Harvey lo llama acumulación por desposesión. Acumulación exponencial de beneficios de unos pocos a costa de la mayoría de la población trabajadora. Y cabe recordar que, como asegura la siempre prudente Amnistía Internacional, “la pobreza no es inevitable, es causa y consecuencia de violaciones de derechos humanos. Tiene responsables y han de rendir cuentas”.
Periodista y escritor

Xacata
Twitter: @xcanotamayo

Artículo publicado CCS, Centro de ColaboracioneS Solidarias

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Alemania empuja a Europa a una tercera recesión

Sáb, 25/10/2014 - 17:03

Marco Antonio Moreno – Consejo Científico de ATTAC España

Hace seis años, tras la caída de Lehman Brothers, los líderes europeos se reunieron en París para discutir una respuesta conjunta al tsunami financiero que se avecinaba. Francia y otros países impulsaron la creación de un fondo europeo para contener el impacto de la crisis. Sin embargo, Angela Merkel descartó un enfoque común e insistió en que cada país ideara su propio plan para combatir la que ha resultado ser la peor crisis financiera desde la Gran Depresión de los años 30. Y ahora que Alemania empuja a Europa a su tercera recesión, confirmamos el descalabro de las malas decisiones económicas impulsadas por un egoísmo ciego y malsano.

 

Desde el estallido de la crisis, no se escatimaron recursos para el sistema financiero, apoyándolo con más de 30 billones de dólares, mientras el resto de los sectores económicos han debido luchar con las secuelas de la crisis. Los 30 billones de dólares inyectados al sistema financiero, permitieron superar los problemas a gran parte de la banca, desatando una euforia en los mercados bursátiles que, solo en los últimos dos años, se incrementaron entre un 50 por ciento, como el CAC francés, y un 80 por ciento como el Ibex español (ver gráfica), o un 65 por ciento como el Dax alemán. Todo esto mientras la economía real se mantenía estancada y los niveles de desempleo seguían por las nubes.

Lo que estamos viviendo ahora es el derrumbe del castillo de naipes del dinero barato generado por los bancos centrales para ayudar al sistema financiero, que permitió a muchas empresas duplicar o triplicar el valor de sus activos. En estos seis años, todas las ayudas fueron al sector que creó la crisis, sin importar el hundimiento de la economía real. La caída de la demanda; el estallido del desempleo o el descenso imparable de los precios, no ha importado a los “rescatistas”. Y ahora que la zona euro sufre de un desempleo récord; cuando la deflación resulta inminente y cuando no hay ninguna perspectiva de crecimiento, como ha reconocido el propio Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, comienza el destape de esta caja de pandora que puede tener insospechadas consecuencias.

Adictos a la droga del dinero barato

El sistema financiero se ha tornado fuertemente dependiente de las inyecciones de dinero barato y de las tasas de interés al cero por ciento. Como el monstruo a lo Frankenstein que es, el dinero especulativo requiere de la constante creación de burbujas para mantener al sistema en funcionamiento. Y apenas los banqueros centrales, como Janet Yellen, anuncian que la política del dinero barato llegará a su fin, comienzan los espasmos catatónicos que hacen entrar a las bolsas en “modo pánico”. Así titulan los medios financieros cuando los mercados bursátiles se desploman más de 5 por ciento. Aunque no se puede esperar nada más de un sistema que se hizo adicto a la droga del dinero barato que se le entregó para la reactivación económica, y terminó usándolo en comprar más droga. La verdadera corrección del mercado no tardará en hacerse presente, y el “modo pánico” de estos adictos entrará en vigor de manera prolongada.

La zona euro se encamina directamente a su tercera recesión y ésta será la consecuencia de los malsanos planes de austeridad que en nada tomaron en cuenta la profundidad de la crisis. Durante meses, las cifras muestran un descenso constante y sostenido de la actividad económica y de los precios, lo que indica que la zona euro se encuentra en plena trampa 3D, con deflación, desempleo y deuda. Y a medida que la desaceleración global se intensifica, la contracción adquiere más fuerza. Así lo expresan los datos de la producción industrial y las exportaciones de Alemania, que han caído con fuerza y no tendrán un repunte milagroso. Esto es porque también China, Japón y Estados Unidos van en serio retroceso, retroalimentando la espiral recesiva del contagio. Y ésto sin nombrar la catástrofe sanitaria del Ébola, a la cual en sus inicios las autoridades europeas no prestaron atención.

El FMI y la debilidad de la demanda mundial

El descenso del comercio mundial y la caída de la producción industrial ha llevado también al derrumbe en el precio del petróleo, que desde junio se ha reducido en más de un 20 por ciento. Asimismo, el precio del mineral de hierro ha caído un 40 por ciento en lo que va del año, mientras los precios del maíz, el trigo y la soja se han reducido entre un 20 y un 30 por ciento. Todo esto es resultado de la debilidad de la demanda mundial, lo que demuestra la ineficacia de las políticas promovidas por el FMI y los bancos centrales que aplicaron si mayor trámite las políticas de austeridad y recortes presupuestarios en un auténtico homicidio calificado.

Esto confirma que la recuperación se ha enfriado y que Estados Unidos y Europa pueden desacelerarse más de lo esperado. El FMI volvió a revisar a la baja sus expectativas de crecimiento para 2014 y 2015, y sin duda tendrá que volver a revisarlas a la baja en un par de meses más. El castillo de naipes del dinero barato solo ha sido una vía de escape para el sistema financiero, permitiendo a la oligarquía financiera mantener su hegemonía y aumentar su riqueza, sin lograr dar empuje a la economía real. Esta desconexión, que comienza a verse en el mercado de bonos, puede tener serias consecuencias al allanar el camino para la fragmentación de la zona euro. Si antes Alemania podía erigirse como el ejemplo a seguir por los países europeos, una tercera caída de la zona euro en recesión puede echar por tierra el proyecto de la moneda única. Europa ha comenzado a transgredir todos sus principios, e incluir la prostitución y las drogas, como ha hecho recientemente Italia, no hace más que demostrar el derrumbe de una idea mal concebida. Aunque Mario Draghi y Ángela Merkel traten de prolongar la agonía, la maldición del dinero barato provocará una seria fisura en Europa.

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