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Grecia y Argentina, similitudes y diferencias

fai 4 horas 48 min

Julio Gambina – Consejo Científico de ATTAC España

Es común que en los análisis de la situación actual de Grecia se remita a la realidad de Argentina en el 2001. Sin embargo conviene ver las diferencias y precisar las consideraciones para pensar en superar los problemas que asume el pueblo griego, incluso el argentino.

Impago a privados o al FMI

Argentina en diciembre del 2001 declaró la cesación de pagos de la deuda en manos de tenedores de bonos públicos y mantuvo en situación regular los pagos a los Organismos Internacionales. La Argentina nunca estuvo en cesación de pagos con el FMI u otros organismos internacionales. Es más, casi la mitad de los bonos en cesación de pagos estaban en manos de los fondos de pensión, las AFJP, que administraban los aportes previsionales de las/os trabajadoras/es.

Grecia, el 30 de junio decidió incumplir un pago al FMI por lo que está en MORA y no en cesación de pagos. El proceso administrativo del FMI para llegar al default griego llevará un par de años. El incumplimiento griego es con el FMI, mientras que la Argentina incumplió el pago a los tenedores privados de la deuda pública. Claro que el FMI está asociado a la autoridad política de la Eurozona y al Banco Central Europeo, la denominada Troika.

Insistamos, en el caso de Argentina se incumplió con acreedores privados, mientras que Grecia lo hace con Organismos regionales y mundiales.

Esa es la razón del gran escándalo con el presente griego. Los impagos con inversores privados se reconocen el riesgo, pero incumplir con el gobierno del sistema financiero mundial y el de una de las regiones del capitalismo desarrollado es otra cosa.

Los privados pueden ir a juicio y de hecho, el conflicto de la Argentina hoy se circunscribe al 7% de la deuda impaga en 2001, con demandas ante la justicia de Nueva York. El poder de la troika no admite la indisciplina de un miembro y es más, ni siquiera tiene contemplado en sus normas qué hacer, pues ni expulsar a un país indisciplinado está contemplado en la normativa de la Unión Europea o la Eurozona

Origen y proceso de la deuda

Veamos otras diferencias. El origen de la deuda pública de Argentina provenía desde el acrecentado volumen de deudas en tiempos de la dictadura (1976.1983), incluida la estatización fraudulenta de la deuda externa privada. En tiempos constitucionales y en sucesivas reestructuraciones de la deuda, los bancos privados, principalmente extranjeros, canjearon préstamos por títulos que se diseminaron por el mercado mundial. Como señalamos, parte importante de esos bonos quedaron en manos de los fondos de pensión, administrados por la privatización previsional entre 1994 y la re-estatización en 2009.

Mientras que en Grecia, el problema deviene de la forma de resolución de la crisis del 2007/2010, la que encontró salida en el rescate de la troika a los bancos expuestos en Grecia. A cambio de ello se explica el fuerte endeudamiento deliberado del Estado, el que hoy se manifiesta como imposibilidad de pago.

En Argentina los privados transfirieron su deuda al Estado Nacional, mientras los Bancos expuestos con créditos incobrables del Estado Nacional los canjearon por títulos públicos vía Plan Brady en 1992. Nicholas Brady era el Secretario del Tesoro de EEUU por esos años, algo así como el Ministro de Economía de la potencia imperialista.

Por ende, el Estado Nacional de la Argentina estatizó la deuda privada y facilitó el salvataje de la banca transnacional para transferir a inversores privados un riesgo que se expresó en menos de 10 años, entre el canje de 1992 y la crisis de impago del 2001. Una verdadera estafa que liberó a los bancos transnacionales, responsables del endeudamiento ilegitimo, ilegal, insostenible y odioso asumido en tiempos de la dictadura genocida.

Si observamos la situación en Grecia del 2010, nos encontraremos con un despliegue de la crisis con especial afectación a bancos expuestos a créditos incobrables. De ahí el millonario rescate destinado al salvataje de los bancos, vía transferencia del problema a manos del Estado griego, que desde entonces, para pagar, renovar e incrementar la asistencia crediticia y cumplir con los vencimientos de la deuda pública asumida viene ejecutando un brutal ajuste sobre trabajadoras/es y el conjunto del pueblo.

Auditoría y referéndum

Ese ajuste fue enfrentado con movilizaciones callejeras y demandas de cambios profundos, estado de situación que permite explicar la llegada al gobierno de SYRIZA en alianza con ANEL, más allá de considerar el cumplimiento de ese programa a pocos meses de asumido el gobierno de coalición. El programa electoral anunciaba la confrontación al ajuste ejercido hasta comenzado el gobierno actual en enero del 2015. Hasta ahora, a mediados del 2015 se transitó el camino de la negociación con la troika. Ahora aparece la novedad del impago al FMI y la convocatoria al referéndum para el que pueblo decida el ajuste o no, anunciando el gobierno la campaña por el no.

Vale incluir en el análisis que el pasado 17 de junio se expidió la Comisión parlamentaria de la Verdad sobre la Deuda Griega, descalificando el proceso desde el 2010 hasta al presente, validando de hecho el impago y coincidiendo con demandas al interior de Grecia e incluso de la minoría del Partido de gobierno (la plataforma de izquierda) por suspender los pagos en forma unilateral, sin negociación ni asistencia de la troika.

Esa es otra de las diferencias. El impago griego está asociado a una Auditoría de la deuda. Es recién ahora un proceso encarado por la Argentina, tras negar la necesidad de la misma por más de 30 años de gobiernos constitucionales. La auditoría y la consulta popular son diferencias entre una situación y otra. La primera confirma la estafa y la segunda libera la potencia de la soberanía popular.

Una expectativa es que la Comisión bicameral de la Argentina asuma el Juicio Olmos, que en pocos días cumplirá 15 años de una sentencia que denuncia los fraudes por deuda entre 1976 y 1983, más cuantiosas causas en la Justicia de la Argentina contra los fraudes en tiempos constitucionales. Pero también podemos demandar la consulta al pueblo de la Argentina para terminar con el cáncer de la deuda.

Lo común

Es el corralito, medida desesperada al final de la convertibilidad y 5 años de recesión profunda en la Argentina entre 1998-2002 para ganar tiempo en la imposición de mayor ajuste, pero con un pueblo movilizado que desató las jornadas del 19 y 20 de diciembre del 2001 y reabrió un ciclo inconcluso en la disputa por organizar un nuevo modelo productivo y de desarrollo. La pesificación asimétrica con fuerte costo para las/os trabajadoras/es fue la resurrección capitalista que hoy vuelve a discutirse para definir las fracciones beneficiarias del poder capitalista.

Grecia acude a las mismas restricciones bancarias y no puede devaluar como la Argentina, ya que está prisionera del euro. Solo puede hacerlo desconociendo la subordinación que impone la Europa Unida al mando del capital concentrado. Además, Grecia no tiene la coyuntura de los precios internacionales que favoreció la recuperación Argentina entre 2002 y 2013 y menos las ventajas de una demanda mundial de materias primas. Solo tiene, quizás, el turismo como fuente destacada de apropiación de divisas.

El problema no es la deuda en sí misma, sino el orden capitalista, que utiliza a la deuda como mecanismo de chantaje a los pueblos de Grecia y de Argentina.

No alcanza con el impago, ni aquí ni allá, lo que hace falta es ir contra el sistema de la deuda y el capitalismo para crear las condiciones de posibilidad para un orden económico social sustentado en la satisfacción de las necesidades sociales y no en la obtención de ganancias, la acumulación y la dominación.

Con el sistema de la deuda ganan las transnacionales, incluidos los bancos y especuladores privados o institucionales; que al acumular esas ganancias intervienen más aún en la regulación de los Estados capitalistas y el sistema mundial para favorecer el sostenimiento de la seguridad jurídica de los inversores capitalistas.

Son en definitiva mecanismos para la reproducción de la dominación que recrea las condiciones de la explotación de las/os trabajadoras/es, el saqueo de los bienes, la depredación de la naturaleza y la condena a la vida miserable de los pueblos.

En Grecia y en Argentina resulta imprescindible organizarse y luchar contra el flagelo de la deuda y sus consecuencias en la afirmación del orden y la lógica del capital. Por eso, más allá de los comodities y los precios internacionales, la devaluación o las cesaciones de pago, lo que importa es la organización y lucha para pensar en otro orden, no capitalista, con el eje en la soberanía de los pueblos. La solidaridad con el pueblo de Grecia es hoy sustancial y puede reanimar la expectativa de cambio político que alumbró el Siglo XXI en Nuestramérica.

Buenos Aires, 2 de julio de 2015

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La crisis en Grecia, el fracaso del euro y el mito de la unidad europea

fai 6 horas 47 min

Marco Antonio Moreno – Consejo Científico de ATTAC España

Si algo ha dejado en claro la crisis griega es el absoluto fracaso de la moneda única europea y de los planes para diluir este fracaso por parte de la troika. En este sentido Angela Merkel y Christine Lagarde son la crónica falaz de una Europa que no ha logrado afianzar los principios solidarios y camina directo al despeñadero. Tras cinco años de dimes y diretes en los que Grecia se ha humillado obedeciendo los dictados de Merkel y Lagardé, la situación griega es mucho peor que al principio y sin ninguna vía de salida. El 30 por ciento de la población griega vive en la miseria mientras el 20 por ciento de la población padece de hambre. La compra de alimentos ha caído en un 28,5 por ciento, y así y todo la troika quiere subir el iva a los alimentos. El desempleo se ubica en el 25 por ciento y llega al 60 por ciento entre los más jóvenes. Más de un millón de personas han perdido su trabajo en estos cinco años de sumisión a la dictadura de la troika. La tasa de suicidios ha aumentado un 45 por ciento, y la situación griega empeora minuto a minuto.

Los problemas de Grecia son de larga data y a lo largo de la crisis ni la troika ni Alemania han hecho algo para aliviarlos. Al contrario, las políticas implantadas desde 2010 solo buscaron aliviar la presión de la banca, agudizando los problemas sociales. Como hemos afirmado desde el estallido de la crisis, Grecia tiene una deuda que es matemáticamente impagable. De ahí que los planes para que Grecia pague su deuda no dejan de ser ingenuos, arrogantes e irrisorios. Merkel y Lagardé no solo han dado muestras de nulo humanismo e insano salvajismo, sino también de un avanzado desconocimiento en temas económicos. Ahora están dando muestras de que la democracia tampoco les interesa. Merkel cierra el puño y promete un golpe de estado contra el gobierno griego. Hoy no se requieren ejércitos para derrocar gobiernos. Basta con cerrar la Asistencia de Liquidez de Emergencia (ELA) del Banco Central Europeo.

El crimen se cometió en 2010

Desde el año 2010 el FMI y Alemania saben que Grecia nunca podrá pagar su deuda. Lo reconoció Phillipe Legrain, ex asesor del ex presidente de la UE, José Manuel Durao Barroso. Para Legrain, el crimen original fue cometido hace cinco años, cuando se hizo evidente que el país era insolvente; que a su deuda había que aplicarle amplios recortes, que el saldo final de la deuda debía reestructurarse totalmente, y que estas acciones no solo eran necesarias sino también justas porque los prestamistas habían incurrido en la imprudencia de riesgos excesivos. Sin embargo, Dominique Strauus-Kahn, a la sazón director del FMI, no quiso complicaciones y generó el mayor préstamo de la historia al país Heleno. Todos estaban subsumidos en la idea de que la crisis era temporal y tenía fácil solución. Strauss-Kahn no quiso complicaciones porque ansiaba convertirse en presidente de Francia, para lo que en 2010 tenía el camino despejado. Las palabras de Legrain han sido rescatadas por James Galbraith y Vicenç Navarro, y dan cuenta de tópicos hasta hoy desconocidos de la crisis del euro.

Esto indica que a cinco años de haberse esclarecido el crimen original de la economía Helena, que tuvo toda la complicidad de la banca europea, la troika no ha hecho nada para salir del pantano en que está sumergida. Solo ha sabido exigir austeridad, recortes y más austeridad, asfixiando al pueblo griego y sumergiéndolo en una recesión de largo alcance, con pérdidas que han debilitado todo el entorno europeo. Y todo, por rescatar a los bancos alemanes y franceses que fueron los que más especularon con los préstamos. La troika ha sometido a Grecia a la esclavitud de la deuda mediante el chantaje y la extorsión. Lejos de buscar el alivio, Merkel y Lagardé quieren exprimir al pueblo griego y ante este abuso se ha levantado Alexis Tsipras en su llamado a referéndum.

La Troika presiona al choque de fuerzas

La crisis en Grecia, después de años de austeridad y miseria, ha llegado a su punto de no retorno que pondrá en juego la peligrosa fuerza del poder económico de la troika, con la fuerza del pueblo griego que ya ha tenido suficiente castigo. La troika buscará destruir al gobierno de Syriza para dar una lección a todos los gobiernos que vayan en contra de sus dictados. El pueblo griego ha luchado heroicamente pero necesita un liderazgo claro y audaz sin las vacilaciones que hasta el momento ha tenido el gobierno de Tsipras. Pare Grecia, puede ser el mejor momento de abandonar su relación con la moneda única. Como indica Wolfgang Munchau en Financial Times (traducción aquí), a corto plazo los costos para Grecia sería enormes, mientras para el resto de Europa serían despreciables. Pero al largo plazo, la salida de Grecia de la moneda única permitiría al país superar la crisis demostrando y confirmando que “hay vida después del euro”. Esto alentaría a otros países como Italia, España y Portugal, a salir de la moneda única desmembrando a una Europa que ha carecido de unidad, solidaridad y justicia social. Prueba de esto es el vergonzoso aumento de la desigualdad en los países europeos y el alto desempleo que ha llevado a la miseria a más de 30 millones de personas.

Las políticas de austeridad no han terminado con la crisis sino que la han profundizado. La experiencia de Grecia demuestra la lógica del sistema donde las grandes crisis terminan siendo transferencias de los trabajadores y las clases medias a los más ricos. La troika, en Grecia, no ha cesado de pedir recortes hasta asfixiar al país e inmovilizar al gobierno. Prueba de ello es que los pensionistas, que son la principal fuente de ingresos para casi la mitad de las familias griegas, han visto una caída del 61% en sus pagos de pensiones. Antes del estallido de la crisis en 2008 las pensiones griegas eran muy generosas. En algunos sectores, las pensiones podían ser el 100% del sueldo final, con algunos trabajadores que se jubilaban a los 50 años. Esto siempre lo supo la Unión Europea y el FMI. Asi como también se sabía que más del 20 por ciento de los griegos son mayores de 65 años, el promedio de edad más alto de Europa. Esto era así cuando Grecia entró al euro, y nadie puso reparos. Tras el estallido de la crisis la “generosidad” de las pensiones se ha revertido en forma brutal y las pensiones son hoy un tercio de lo que eran hace ocho años. Así y todo, una de la imposiciones de la troika a Grecia la semana pasada era por aplicar nuevas reducciones a las pensiones.

Destrucción de la salud y el sector público

Si el tema de las pensiones es relevante es porque casi la mitad de los pensionistas viven por debajo de la línea de la pobreza, con menos de 665 euros al mes. La pobreza alimentaria está empeorando la salud de las personas y la tasa de muerte fetal ha llegado al 21% mientras la mortalidad infantil ha aumentado en un 45 por ciento. Las tasas de tuberculosis se han duplicado mientras la malaria ha resurgido después de casi medio siglo de haber sido erradicada del país. Como la atención de salud es financiada por el seguro de trabajo, cuando las personas pierden su trabajo también pierden su atención médica. Los recortes presupuestarios en la financiación estatal han obligado al cierre de hospitales y esto ha destruido la asistencia sanitaria y la economía de los servicios de salud. Miles de médicos han abandonado el país y los que siguen reciben un sueldo de unos 12.000 euros al año. Muchas de las clínicas y hospitales ahora dependen de voluntarios y médicos que trabajan a cambio de nada. Pero necesitan insumos y equipamiento de los que Grecia carece.

Esta forma de destrucción del sector público fue implantada en Grecia por el Fondo Monetario Internacional y seguida a pie juntillas por los gobiernos de Papandreu, Papademos y Samaras. Estos gobiernos, que contaban con el beneplácito de la troika (Papademos fue impuesto por Ángela Merkel), mantuvieron la senda de la corrupción en los altos niveles con el clientelismo político y los sobornos para ocultar el descontento social. Ni en Papandreu ni en Papademos ni en Samaras hubo signos veraces de modernización y justicia social, solo devastación y barbarie… avalados por la troika y Jean Claude Juncker que este lunes tuvo el cinismo de decir que “La UE jamás ha pedido a Grecia reducir sus pensiones”. Pero la realidad, aunque pese a Juncker y su mala memoria, es que ahora Grecia vive de los comedores sociales y de las clínicas de caridad.

Los cambios que el mundo necesita

Por eso llegó Syriza al poder en enero de 2015, un gobierno enfocado en realizar los cambios que Grecia necesita, no para satisfacer los deseos de la UE, sino las necesidades de su propio pueblo. Alexis Tsipras, el primer ministro griego, desde un principio dijo que “No está en nuestros planes abandonar el euro”, dado que éste es un tema que, al menos en el corto plazo, provocaría un pánico innecesario en Europa que podría revivir la escalada de colapsos financieros desatada tras la quiebra de Lehman Brothers. Este punto, sin embargo, no lo toma en cuenta la Troika, que apuesta sin más por presionar a Grecia y mostrar a todo el mundo su barbarie política y económica.

Sin embargo, desde la llegada de Syriza Grecia sufre una asfixia económica sin precedentes por parte del Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, con el objetivo de doblegar el interés del Gobierno de poner fin a la austeridad y restaurar la prosperidad y la justicia social en el país. La troika exigió a Grecia el respeto de los acuerdos que tomaron los gobiernos anteriores, cuyas políticas económicamente ineficaces y socialmente desastrosas fueron rechazadas mayoritariamente por el pueblo griego, que decidió votar por Syriza en enero de este año. De ganar el “NO” (OXi, en griego), en el referendo de este domingo, Grecia dará un golpe frontal a las devastadoras y brutales políticas implantadas por Ángela Merkel y Christine Lagardé.

El Blog Salmón

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ATTAC Acordem: Concentració i vigília per Grecia aquest cap de setmana

Ven, 03/07/2015 - 18:54

Nosaltres amb Grècia

Concentració unitària, divendres 3 de juliol a les 20 h. Passeig de Gràcia, 90, davant les oficines de la UE.

Vetlla per Grècia, dissabte 4 de juliol a les 21’30 h. a la Plaça Sant Jaume.

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Comunicado de ATTAC España de apoyo a Grecia

Ven, 03/07/2015 - 18:41

Mediante este comunicado, ATTAC España se suma a la ola de solidaridad europea con el pueblo griego y con el gobierno de Syriza

Ante el chantaje y los ultimátums que el FMI, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (la “Troika”) están lanzando contra Grecia, ATTAC España quiere expresar su reconocimiento y apoyo al gobierno legítimo de Syriza. Consideramos que la difícil labor negociadora que están llevando a cabo, en solitario y contra los poderes financieros y políticos internacionales, es fiel con el mandato democrático que recibieron en las elecciones celebradas el pasado 25 de enero, y en las que estuvo cerca de obtener la mayoría absoluta.

Este próximo 5 de julio, la ciudadanía griega volverá a votar. Desde ATTAC España apoyamos la NO ACEPTACIÓN de las condiciones austericidas que pretende imponer la Troika, y animamos a la ciudadanía griega a continuar por la senda de dignidad que se abrió en las elecciones de enero. Syriza es una guía para los pueblos de Europa que pretenden dejar de estar sometidos a la dictadura de los mercados financieros.

Austericidio neoliberal

Como en anteriores comunicados, ATTAC España denuncia el ataque económico que lleva sufriendo el pueblo griego desde el inicio de la crisis. Las consecuencias de este ataque se traducen en altos niveles de paro y pobreza, con un sector público desmantelado. Los datos macroeconómicos resultantes del estrangulamiento financiero al que ha sido sometida Grecia muestran caídas propias de países en guerra. Las políticas de austeridad no han servido para revertir la situación, y la ingente deuda en que ha incurrido el país no ha sido útil para mejorar las condiciones del pueblo griego sino, en su mayor parte, para salvar los balances de la gran banca.

Desde dentro, han sido las políticas de reducción del estado las que han agravado esta situación. Medidas, por cierto, auspiciadas por los mismos agentes políticos y financieros que ahora exigen la profundización en los recortes sociales. Hace unos años, el actual director del BCE y el anterior gobierno heleno manipularon la contabilidad para engañar tanto a la ciudadanía griega como al resto de países europeos. Esta circunstancia se encuentra en el origen de la crisis actual, que paradójicamente pretende ser resuelta por los mismos agentes que la han provocado.

En ATTAC tenemos un compromiso claro con la democracia y con la dignidad y soberanía de los pueblos. Grecia es un caso claro de cómo los poderes financieros someten a los gobiernos democráticos, una situación que solo puede ser revertida con una ciudadanía empoderada y poseedora de información veraz. Para este efecto, creemos que un instrumento como la Auditoría de la Deuda está siendo útil para desenmascarar la injusta realidad de la deuda griega y, por tanto, para rebatir todas estas falsedades que pretenden condenar al pueblo griego a pagar por los errores de la gran banca.

Manipulación mediática

A este ataque económico se suma el ataque mediático de los últimos meses, cuyo único objetivo es acabar con el gobierno legítimo de Syriza. Desde ATTAC España también queremos denunciar este sinfín de informaciones falsas e interesadas y defender la democracia de un pueblo que ha optado por la dignidad, en vez de por arrodillarse ante los poderes financieros.

Este ataque mediático tiene, además, otros objetivos no declarados, como extender el miedo en la sociedad europea para evitar que haya cambios similares en otros gobiernos. En especial, estos ataques se centran en España, donde en noviembre se abre la puerta a que el pueblo elija un gobierno que luche por el bien del pueblo y no por el enriquecimiento genocida de los poderes financieros.

 

Otra Europa Es Posible

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El terrorismo financiero contra Grecia

Ven, 03/07/2015 - 12:00

Vicenç Navarro – Consejo Científico de ATTAC España

Estamos hoy viendo un ataque frontal del capital financiero, hegemonizado por el alemán, y vehiculado primordialmente a través del Banco Central Europeo (BCE), en contra del pueblo griego, ataque que intenta evitar cualquier atisbo de rebelión frente a las políticas de austeridad que están destruyendo el bienestar de las clases populares de todos los países de la Eurozona y muy en particular de Grecia, cuyo gobierno Syriza ha sido el primero en decir “BASTA YA” frente a lo que no hay otra manera de llamarlo como terrorismo financiero (ver el libro del Profesor Juan Torres y yo, titulado Los amos del mundo, las armas del terrorismo financiero). Es en estos momentos cuando hay que entender el contexto político e histórico de lo que está ocurriendo, comenzando por las semejanzas existentes entre lo acontecido en Grecia ahora con lo que sucedió en España en el año 1936.

España 1936, Grecia 2015

Existen momentos en la historia de Europa en los que la lucha por la justicia social y por la democracia en un país es también la lucha por la justicia y por la democracia para todos los países del continente europeo. La lucha, mal llamada Guerra Civil en España (entre 1936 y 1939), fue un ejemplo de ello. En el territorio español, un golpe militar en nombre de las minorías que controlaban el país, tuvo lugar el 18 de julio del año 1936, con el apoyo de las tropas nazis alemanas y fascistas italianas, frente a la gran mayoría de las clases populares de los distintos pueblos y naciones de España, que resistieron tal golpe heroicamente durante más de tres años, con escasa ayuda militar de los países gobernados por partidos que se autodefinieron como demócratas, mostrando una gran traición a los principios democráticos que decían sostener.

La derrota de las fuerzas democráticas españolas significó también la derrota de la democracia en la Europa Occidental con la victoria del nazismo y del fascismo en muchos países de aquella Europa, iniciándose la II Guerra Mundial. Y en España, aquella victoria significó el inicio de un régimen dictatorial que se caracterizó por su enorme brutalidad (por cada asesinato político que cometió Mussolini, el dictador Franco cometió 10.000, según el mayor experto en el fascismo europeo, el profesor Malefakis, de la Universidad de Columbia en la ciudad de Nueva York) y que impuso un enorme retraso económico, político, social y cultural en  España. En 1936, España e Italia tenían semejante nivel de desarrollo económico. En 1978, fecha en la que terminó aquel horrible régimen dictatorial, el PIB per cápita español era solo el 62% del italiano. Este fue el coste económico de tal régimen.

¿Qué está pasando en Grecia?

Salvando las diferencias que existen en cada hecho histórico, lo cierto es que en Grecia hemos estado viendo una situación semejante, en que la lucha por la justicia social y por la democracia en aquel país es la lucha por la justicia social y por la democracia en todos los países de la Europa Occidental. La pervivencia de la justicia social y de la democracia en los países de la Unión Europea se está jugando hoy en aquel país. Su derrota limitará enormemente, hasta anularlas, tanto la una como la otra, completando un proceso que se inició hace años con la construcción de un sistema de gobierno de la Eurozona, dominado por el capital financiero (hegemonizado por el alemán), que, en una coalición de las minorías gobernantes en cada país, han estado agrediendo al pueblo griego, destruyendo el 25% de su riqueza nacional o PIB, con el desmantelamiento de su ya escaso Estado del Bienestar, saqueándolo, robándole sus propiedades y atacando a sus clases populares, y muy en particular a su clase trabajadora, asalto que se ha estado realizando en colaboración con las élites corruptas y antidemocráticas que han gobernado Grecia durante muchísimos años. Este ataque (y no hay otra manera de definirlo) se ha llevado a cabo en alianza con las minorías que representan a las clases dominantes de los países miembros de la Unión Europea, siendo un aliado importante en esta lucha de clases que está teniendo lugar a nivel continental, las élites corruptas gobernantes del Estado español, herederas de las que dominaron la dictadura fascista en España.

La rama política de este capital financiero –los partidos conservadores y liberales, con la inestimable ayuda de los partidos socioliberales- (que todavía tienen la osadía de autotitularse socialdemócratas, tras haber abandonado cualquier atisbo de parecerse a tal tradición política), han establecido una dictadura en la Unión Europea que ha estado imponiendo políticas sumamente impopulares que carecían de mandato popular (pues no estaban en sus programas electorales), alcanzando su máximo desarrollo en Grecia. Hoy, la riqueza destruida en aquel país, todavía pobre en Europa, es mayor que la riqueza destruida en Francia y en Alemania durante la I Guerra Mundial. Sus pensiones y sus servicios públicos del Estado del Bienestar están siendo diezmados, y los convenios colectivos que defienden al mundo del trabajo están siendo enormemente debilitados, todo ello como consecuencia de las políticas neoliberales impuestas por el establishment neoliberal europeo que controla el gobierno de la Unión Europea y de la Eurozona, con la asistencia del Fondo Monetario Internacional. Es un ejemplo más del terrorismo financiero que es tan dañino como el terrorismo militar, y que es mucho más extenso.

El objetivo político del establishment europeo es destruir cualquier rebelión frente a esta d¡ctadura financiera

Lo que está ocurriendo hoy es el intento de destruir a Syriza, el primer gobierno que, representando los intereses de las clases populares, ha intentado parar tanta barbarie, rebelándose frente a las políticas públicas de austeridad, tal como le mandó  el pueblo griego. Como he indicado en artículos anteriores, lo que la dictadura financiera quiere es no expulsar a Grecia del euro, sino expulsar a Syriza del gobierno. Y cuenta para ello con la clase política griega, corrupta hasta la médula, que controla la gran mayoría de los medios de información y persuasión de aquel país, como también ocurre en España.

Grecia ha sido la mayor víctima de este sistema terrorista que se está aplicando en la Eurozona, causando el mayor desastre social que se conoce en la Europa Occidental desde 1945. De ahí la urgencia y necesidad de ayudar a las fuerzas democráticas griegas, saliendo a la calle, enfrente de las delegaciones de la UE en España, para mostrar el rechazo hacia este terrorismo. La Europa que era el sueño de la resistencia antifascista durante los años de clandestinidad es ahora, una pesadilla, como consecuencia del deterioro tan marcado de la democracia y de la solidaridad, resultado de aquel terrorismo financiero que domina hoy este continente.

¿Qué está pasando en estos momentos?

Como era de esperar, la mayoría de los medios de gran difusión en España, altamente financiados por el capital financiero, han responsabilizado de lo que está ocurriendo nada menos que a la víctima de tal terrorismo. Frente a tanta mentira, es importante señalar:

1. La enorme necesidad y urgencia de responder a tanta falsedad, denunciando a los medios por falsificar la realidad, tanto de lo que ha estado ocurriendo como de lo que ha pasado estos días.

2. Que el Banco Central Europeo (BCE), que ya mostró su hostilidad hacia el gobierno Syriza solo dos días después de ser elegido, ha amenazado con destruir el sistema bancario griego cerrando toda transferencia a sus entidades bancarias.

3. Que las exigencias de las Instituciones Europeas (formado por, además de lo que se había llamado la Troika –el BCE, la Comisión Europea y el FMI-, el Eurogrupo), que incluyen el pago de la deuda, son un ataque frontal a la supervivencia de Grecia, pues es imposible que se pague tal deuda y a la vez reactivar la economía griega. Tales demandas han llegado a niveles escandalosos, como exigir que haya una reducción de las pensiones públicas que signifique un recorte equivalente a un 1% del PIB, a la vez que las mismas instituciones se oponen a la demanda de Syriza de aumentar los impuestos a las clases más pudientes, vetando también un gravamen a los grandes yates de tales clases.

4. Que la aplicación de las políticas de austeridad ha causado un auténtico desastre social y económico, generando a la vez un aumento y no una disminución de la deuda pública, de la cual solo se han beneficiado los bancos extranjeros, y muy en particular los alemanes y franceses, pero también los españoles.

5. Que cuando estos bancos estuvieron en riesgo de perder sus enormes beneficios generados por los intereses que Grecia estaba forzada a pagar, y que no podría pagar, fueron los gobiernos de la Eurozona los que les rescataron, bajo la falsa excusa de que intentaban ayudar a Grecia.

6. Que han sido las instituciones del establishment europeo, que desde el primer día del gobierno Syriza mostraron una enorme rigidez, las que han ignorado las demandas de este gobierno, que no eran ni más ni menos las que se habían permitido al Estado alemán cuando su deuda le estaba ahogando. En estas condiciones se hizo una quita de un 50% de la deuda pública alemana y se condicionó el pago del resto de la deuda al crecimiento de la economía alemana. Las instituciones del establishment europeo sistemáticamente se opusieron, e incluso se negaron, a considerar esta alternativa que había señalado el gobierno Syriza.

7. Que el BCE, en alianza con la clase corrupta dominante en Grecia, que controla la mayoría de los medios de información, está intentando que estos días, antes del referéndum del próximo fin de semana, haya un caos en la situación financiera griega, a fin de movilizar la oposición al gobierno Syriza en el referéndum, con la intención de conseguir lo que siempre desearon, echar a Syriza del gobierno.

8. Que la derrota de Syriza será una derrota de la lucha contra la austeridad en la Eurozona. Syriza no tenía ninguna otra alternativa a hacer lo que ha hecho, pedir la opinión del electorado griego, pues Syriza fue escogido para terminar con las políticas de austeridad. Si las instituciones europeas no le dejan hacer lo que prometió es una muestra más de su compromiso y coherencia democráticos el que Syriza considere necesario pedirle al pueblo griego que decida si acepta los cambios sugeridos por el establishment europeo o si desea que el gobierno desobedezca tales propuestas.

9. Que todo lo que está pasando en Grecia afecta directamente a las clases populares de todos los pueblos y naciones de España. De ahí que el gobierno Rajoy haya sido el mayor aliado en el Eurogrupo, del Ministro de finanzas alemán -el halcón del Eurogrupo-, pues dicho gobierno español ha sido de los que han llevado a cabo tales políticas de austeridad con mayor dureza, presentándose como el modelo a seguir en la Eurozona. El tsunami político ocurrido en este país en las últimas elecciones municipales ha asustado a ese establishment neoliberal que gobierna la Eurozona, contribuyendo a aumentar su rigidez negociadora, pues quieren, por todos los medios, que Syriza fracase. Intentan así asustar a la población española, cada vez más asqueada con las políticas neoliberales promovidas por el establishment español (y aquí en Cataluña, por el establishment catalán) y sus medios de información y persuasión. El miedo es, una vez más, la estrategia seguida por la estructura de poder ante el número creciente de ciudadanos que quieren tomar el control de su presente y futuro. De ahí el enorme temor de que la ciudadanía sea consciente de que se pueden cambiar las realidades que le oprimen si se organiza para ello. Y esto es lo que el establishment neoliberal europeo no puede permitir. Así de claro.

Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y ex Catedrático de Economía. Universidad de Barcelona

Publicado en Público.es
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¿Están subiendo los salarios en España?

Ven, 03/07/2015 - 08:00

Eduardo Garzón Espinosa – Consejo Científico de ATTAC España

El gobierno, algunos analistas y muchos tertulianos afirman que los salarios comienzan a subir en España porque el coste salarial ha aumentado un 1,4% el primer trimestre de 2015. En este vídeo analizamos en qué medida esta afirmación es cierta.

Saque de Esquina

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Economía para la Ciudadanía – T5 – Grecia

Ven, 03/07/2015 - 06:02

ATTAC Sevilla

Programa número 192 elaborado por ATTAC Sevilla y Radiópolis y emitido en Onda Local de Andalucía. Hoy iniciamos el programa hablando sobre la entrada en vigor de la ley Mordaza y lo centramos en analizar la situación de Grecia con el economista y miembro del Consejo Científico de ATTAC España, Eduardo Garzón.

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La crisis de Grecia, negocio para fondos buitre

Ven, 03/07/2015 - 06:00

Juan Hernández Vigueras - Consejo Científico de ATTAC España

Mientras prosiguen las negociaciones entre el gobierno griego de Syriza y la Troika (denominación ahora abandonada como concesión al nuevo interlocutor), la incertidumbre política sigue siendo fuente de negocios lucrativos en el casino financiero global, que amparan las instituciones europeas y el FMI (EEUU).

Bajo el rótulo “Los inversores buitres están al acecho sobre Grecia” (Vulture Investors Loom Over Greece), hace unas semanas Bloomberg News TV (véase video aquí) entrevistaba a una experta en mercados de deuda soberana, que abordaba cómo los “fondos de inversión en deuda deprimida”, denominación técnica para fondos buitre, habían comprado o estaban adquiriendo deuda griega aprovechando la incertidumbre de unas duras negociaciones, que todo el mundo sabe tienen que incluir la reestructuración de la insostenible deuda griega.

E incluso mencionaba tres fondos buitre potentes (Distressed Debt Investors)  que estaban apostando por lograr beneficios con deuda griega devaluada como Perry Capital, Knighthead Capital Management y Monarch Alternative Capital. Alegaba esta especialista entrevistada que sobre Grecia habían acudido mucho menos fondos que sobre Argentina y sobre Puerto Rico; pero todos ellos habían comprado esa deuda de manos privadas cuando había sido ofrecida a la venta tras la reestructuración de 2012. Y aunque el FMI quiere que todo se desarrolle con tranquilidad – dice en el video – se prevé una próxima reestructuración de esa deuda, en la que no piensan participar por las quitas que implicarán. Al ser un mercado de riesgo elevado y reducido resulta poco “liquido”, lo que traducido quiere decir que escasean las transacciones diarias.

¿Cómo se puede hacer negocio con la deuda de un país empobrecido y próximo a la bancarrota?

Desde la reestructuración de 2012 casi el 90 por ciento de la deuda griega pasó a manos de instituciones oficiales como el FMI, el BCE y la Comisión (el fondo de rescate europeo), puesto que los euros del rescate fueron a manos de los bancos alemanes y franceses que eran los grandes acreedores históricos de Grecia, como ha recordado hace días Joseph Stiglitz en un artículo en The Guardian.

Y el caso es que todos los 18 bancos globales designados por el Banco de Grecia y el Ministerio de Finanzas como promotores del mercado de bonos griegos, han abandonado este mercado. Algo importante puesto que sus departamentos especializados son el puntal del mercado de bonos soberanos; pero los bonos griegos se han vuelto muy arriesgados y por eso su compraventa se ha secado casi, según los analistas.

Sin embargo, aunque reducido y volátil, puede ser un mercado muy rentable siguiendo estrategias refinadas. Sobre las peculiaridades del mercado de los bonos griegos, la prensa financiera estadounidense viene ofreciendo análisis y comentarios. Y ha resaltado su escasa dimensión, el volumen de bonos soberanos griegos comercializados supone solo en torno a 34.000 millones, mientras el volumen de los bonos soberanos italianos es muchísimo mayor, en torno a 1,8 billones de euros. Pero las cotizaciones se han devaluado, ya en mayo pasado los bonos a diez años se habían llegado a vender a 56 céntimos o menos el dólar, es decir, un 44 por ciento por debajo de sus valor nominal. Y en las últimas semanas el descuento sobre el valor nominal está siendo mucho mayor.

Además, los actuales tenedores de deuda griega ni los posibles nuevos inversores  son los ahorradores corrientes. Antes de 2012 eran bancos europeos, fondos de inversiones ordinarios y compañías de seguros, que vendieron sus carteras de esa deuda a fondos especializados en mercados emergentes; en otras palabras, dieron entrada a fondos buitre con gran potencial financiero que asumen grandes riesgos con la perspectiva de obtener grandes beneficios, sea porque la inestabilidad del mercado pueda producir una súbita elevación de las cotizaciones o porque la previsible reestructuración de una deuda insostenible con una quita importante, les permita queda al margen y reclamar judicialmente el valor nominal que figura en los bonos, y que se sitúa muy por encima de su valor en el mercado secundario. Es una especulación sofisticada como acredita la experiencia ya vivida en 2010 y 2012. Los negocios lucrativos montados sobre las reestructuraciones de deuda soberana insostenible de los Estados endeudados y empobrecidos, son la especialidad de los buitres financieros, como muestran todos los casos analizados en Los fondos buitre, capitalismo depredador, incluida las anteriores reestructuraciones de la deuda griega.

 

La Europa opaca de las finanzas

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25 verdades de Alexis Tsipras sobre el chantaje del lobby financiero internacional

Xov, 02/07/2015 - 12:00
Salim LamraniALAI, América Latina en Movimiento

Fiel al mandato que le ha dado el pueblo, el primer ministro griego decidió someter el ultimátum del Fondo Monetario Internacional, de la Unión Europea y de la Comisión Europea a referéndum el 5 de julio de 2015.[1]

1. Desde la llegada de Syriza al poder en enero de 2015, Grecia sufre una “asfixia económica sin precedentes” por parte del Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, con el objetivo de doblegar al Gobierno progresista e impedirle “poner fin a la austeridad y restaurar la prosperidad y la justicia social”.

2. El objetivo de las negociaciones era conseguir un acuerdo viable “que respetara tanto la democracia como las normas europeas” para salir definitivamente de la crisis.

3. La troika exigió a Grecia el respeto de los acuerdos que tomaron los gobiernos anteriores, cuyas políticas económicamente ineficaces y socialmente desastrosas fueron rechazadas mayoritariamente por el pueblo griego, que decidió votar por Syriza.

4. En ningún momento el Gobierno griego ha cedido a las amenazas de las instituciones europeas y del FMI.

5. Tras casi seis meses de negociaciones, el Eurogrupo presentó “un ultimátum a la República Helena y al pueblo griego”. Este ultimátum “contraviene los principios fundadores y los valores de Europa”.

6. Europa presentó “una propuesta que suma nuevas cargas insoportables al pueblo griego y socava la recuperación de la sociedad griega y de su economía, no sólo manteniendo la incertidumbre, sino llevando aún más lejos los desequilibrios sociales”.

7.  Estas medidas imponen una “fragmentación del mercado laboral” con una mayor precariedad de los contratos, “recortes de pensiones, nuevas reducciones en los salarios del sector público y un aumento del IVA en alimentos, restaurantes y turismo, con la eliminación de las deducciones fiscales en las islas”.

8. “Estas propuestas claramente violan las normas sociales europeas y el derecho fundamental al trabajo, la igualdad y la dignidad”.

9.  El objetivo de la troika y de algunos miembros del Eurogrupo no es “conseguir un acuerdo viable y beneficioso para ambas partes, sino la humillación de todo el pueblo griego”.

10.  El objetivo es “castigar una voz diferente en Europa”.

11.  El Fondo Monetario Internacional está obsesionado por la austeridad y las medidas de castigo.

12.  La crisis griega afecta toda Europa y amenaza la unidad continental.

13.  YanisVaroufakis, ministro griego de Finanzas, fue arbitrariamente excluido de la reunión del Eurogrupo, en violación de la legalidad europea.

14.  “La responsabilidad histórica en favor de las luchas del pueblo helénico y de la protección de la democracia y de nuestra soberanía nacional [...] nos obliga a responder a este ultimátum con la voluntad del pueblo griego”.

15.  Un referéndum tendrá lugar el 5 de julio de 2015 para que “el pueblo griego decida de forma soberana”. “Ante este ultimátum y chantaje, os convoco para que decidáis de forma soberana y con orgullo, como dicta la historia de Grecia, sobre la aceptación de esta austeridad estricta y humillante, que no ofrece ningún fin a la vista ni opción que nos permita recuperarnos social y económicamente”.

16.  “En la cuna de la democracia no pediremos la autorización al señor Dijsselbloem [presidente del Eurogrupo] ni al señor Schaüble [ministro alemán de Finanzas]” para celebrar el referéndum.

17.  Este referéndum “no es un intento de escisión de Europa sino de escisión de las prácticas que son una afrenta para Europa”.

18.  “Ante esta dura austeridad autocrática, debemos responder con democracia, serenidad y determinación”.

19.  “Grecia, el crisol de la democracia, debe enviar un claro mensaje democrático a Europa y a la comunidad internacional”.

20.  “El pueblo griego dirá un gran no al ultimátum, pero al mismo tiempo un gran sí a la Europa de la solidaridad”.

21.  Al día siguiente de este “no”, “la fuerza de negociación del país se verá reforzada”.

22.  Sea cual fuere el resultado de esta consulta se respetará la voluntad del pueblo griego.

23.  Esta consulta “enviará un mensaje de dignidad a todo el mundo”.

24.  Europa es la casa común de todos sus pueblos. “No hay dueños ni invitados en Europa”.

25.  “Grecia es y continuará siendo una parte indispensable de Europa y Europa será una parte indispensable de Grecia. Pero Grecia sin democracia estaría en una Europa sin identidad ni dirección”.

 

Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor titular de la Universidad de La Reunión y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula Cuba, the Media, and theChallenge of Impartiality, New York, Monthly ReviewPress, 2014, con un prólogo de Eduardo Galeano.

http://monthlyreview.org/books/pb4710/

Contacto: lamranisalim@yahoo.fr ; Salim.Lamrani@univ-reunion.fr

Página Facebook: https://www.facebook.com/SalimLamraniOfficiel

Notas

[1] Alexis Tsipras, «Discurso», 27 de junio de 2015.http://www.eldiario.es/internacional/discurso-Tsipras-referendum-Grecia_0_403159823.html; Infobae, «Grecia: Tsipras instó a ‘un enfático NO’ en el referéndum sobre la oferta de los acreedores», 27 de junio de 2015. http://www.infobae.com/2015/06/27/1738104-grecia-tsipras-insto-un-enfatico-no-el-referendum-la-oferta-los-acreedores

Fuente:  Al Mayadeen

http://espanol.almayadeen.net/Study/k_5FGBskZUmHXqTGARlsCg/25-verdades-de-alexis-tsipras-sobre-el-chantaje-del-lobby-fi

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La insostenible banca privada

Xov, 02/07/2015 - 08:00

Una banca pública transparente, democrática, ética,
con control social y orientada a la ciudadanía
es un instrumento imprescindible para intervenir
contra la desigualdad, la exclusión social
y la irracionalidad del mercado.

Plataforma por una Banca Pública

Javier Jimeno – ATTAC Navarra-Nafarroa / Carlos Sánchez Mato -  ATTAC Madrid

Hace pocos días, en el curso desarrollado por la UIMP, bajo el titulo “El nuevo modelo económico. Lecciones de la crisis”, José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia, explicaba que la banca pública es insostenible. “A veces pienso que tenemos una memoria frágil. Pensemos qué era Bankia y cuál era su gobierno corporativo hace tres años” dijo sin ruborizarse.

No era otra su intención que abundar en la tesis oficial que, de forma interesada,  ha culpabilizado a las cajas de ahorro de lo ocurrido al tiempo que eximía a los bancos privados.  Es evidente que las cajas han mostrado en la actual crisis una enorme debilidad y prácticas deplorables cuando no delictivas de sus directivos. Pero es falso que su situación patrimonial fuera peor que la de las entidades bancarias privadas. Ni su morosidad[1] era más elevada ni su gestión peor que la de los bancos pero se enfrentaban al abismo sin posibilidades de captar capital para asumir los quebrantos y con enorme ansia por parte del resto del sector de acceder a la cuota que estas entidades tenían en créditos y depósitos[2]. El resultado de esta crisis ha sido su eliminación que, ni ha resuelto el problema de fondo, ni ha evitado otros efectos negativos de enorme magnitud como la destrucción de la obra social, que había aportado un considerable dividendo al conjunto de la sociedad[3].

Profundizando en el tema, no podemos menos que asombrarnos de que el presidente de un banco que solo puede existir gracias a las ayudas públicas, diga que la banca pública es insostenible. Memoria “frágil” la de Goirigolzarri que olvida que las ayudas públicas directas a Bankia para su recapitalización han sido 22.424 millones de euros y las ayudas indirectas mediante avales, créditos fiscales, adquisición de activos y préstamos del Banco Central Europeo han ascendido a 125.386 millones de euros. En total 147.810 millones de euros.

Si tuviera la tentación de argumentar que las ayudas se destinaron solo a las cajas de ahorro, habría que recordarle al presidente de Bankia que,  el sector bancario  al completo es absolutamente dependiente de las ayudas públicas. Si al lucrativo negocio obtenido de la operativa con deuda pública y los préstamos a las Administraciones Públicas, unimos el beneficio que obtienen las entidades bancarias por el aval implícito a los depósitos de los ahorradores protegidos por el Fondo de Garantía de Depósitos, el beneficio de la banca privada se esfuma.

Sin embargo Goirigolzarri dijo algo muy cierto en su conferencia, “el sector financiero es clave para el futuro de la sociedad”. Pero lo que parece olvidar es que también ha sido clave para el presente, pues la crisis del sistema financiero internacional que comenzó en 2008 con la quiebra del banco Lehman Brothers y las tristemente famosas hipotecas subprime, fue el detonante de la peor crisis económica del capitalismo mundial desde la gran depresión de 1929.  El que fuera el detonante no lo convierte en el origen del problema y cometeríamos un grave error si consideramos que fue éste momento el inicio de la crisis. Ésta venía gestándose desde hacía tiempo y, aunque no podemos desligarla de la hipertrofia del sector financiero[4], es inevitable relacionar la sobredimensión del mismo con la incapacidad de la llamada economía real para ofrecer una tasa de ganancia atractiva a los poseedores de capital.

La pretendida auto-regulación de los mercados financieros ha brillado por su ausencia y ha generado burbujas especulativas que, como en el caso español, han concentrado las inversiones de capital en sectores como el inmobiliario, las grandes infraestructuras y la internacionalización de las grandes compañías, con una deficiente asignación de recursos en otros ámbitos. La deriva de ese funcionamiento del sistema ha tenido como consecuencia el excesivo e insostenible endeudamiento de los agentes económicos.

Hay dos lecciones importantes que sacar de esta crisis, estas son: que lo único que ha impedido que sistema financiero privado internacional haya quebrado han sido las astronómicas ayudas públicas recibidas. Y que con esas ayudas públicas se ha salvado a los grandes accionistas mientras se ha condenado a una gran parte de la población al paro y la pobreza.

En octubre de 2008, el primer plan de rescate de Wall Street presentado por el secretario del Tesoro, Hank Paulson implico: 250.000 millones dólares para recapitalizar bancos, 500.000 millones de avales a empresas en crisis, 500.000 millones para la compra de hipotecas basura, 500.000 millones para salvar planes de pensiones privados… ¿alguien cree que sin esta masiva intervención del estado el sector financiero de Estados Unidos habría sobrevivido?

Pero Europa no se queda atrás. Entre diciembre de 2011 y febrero de 2012 el Banco Central Europeo (BCE) prestó más de 1 billón de Euros (1.000.000.000.000€) a  unos 800 bancos europeos, a un plazo de 3 años y al 1% de interés, no teniendo que pagar los intereses hasta el final de la vida del prestamos. Este programa lleva el nombre de LTRO (Long Terme Refinancing Operations).

A esto se puede añadir unos 2 billones de euros (2.000.000.000.000€) de ayudas de los gobiernos para la recapitalización de los bancos europeos mediante inyecciones de capital y garantías publicas de los gobiernos de la Unión Europea para asumir las deudas bancarias en caso de necesidad. Y en esta línea se enmarca la nueva política del Banco Central Europeo de adquisición de activos que está cebando una nueva bomba que terminará estallando. Cuando lo haga, los mismos que contribuyeron a su explosión, mostrarán asombrados gestos de incredulidad ante los efectos de esta nueva burbuja y dirán una vez más que nadie lo supo ver.

La contrapartida a estas ayudas masivas a la banca privada ha sido el crecimiento exponencial de las desigualdades sociales. El caso griego es paradigmático. A cambio de unos paquetes de rescate de unos 226.500 millones de Euros (comparen esta cantidad con las anteriormente mencionadas), a Grecia se le han exigido unos planes de austeridad que han provocado que un tercio de su población caiga en la pobreza y la exclusión social. Recientemente Christine Lagarde, presidenta del FMI, comenzaba un discurso diciendo que “el mes pasado casi me atraganto con mi yogur del desayuno cuando vi la primera página de un periódico económico”. El motivo fue leer que el gestor de fondos de alto riesgo mejor pagado del mundo había ganado el año pasado (2014) 1.300 millones de dólares. Y que los 25 gestores mejor pagados habían ganado 25.000 millones. Es comprensible que casi se atragantase pues la “pobre” Christine tiene un sueldo anual libre de impuestos de solo 467.940 dólares. Tanto el FMI como la OCDE reconocen abiertamente que durante esta crisis la desigualdad entre ricos y pobre ha crecido a favor de los primeros, hasta el punto de considerar que el crecimiento de la brecha de la desigualdad está poniendo en riesgo la incipiente recuperación económica. Según los estudios de la OCDE, actualmente el 10% de la población más rica de los países de la OCDE gana 9,6 veces más que el 10% menos favorecida. En la década de los 80 la diferencias era de 7 a 1, en los 90 la diferencia era de 8 a 1 y en la pasada década de 9 a 1.

El resultado final de esta edición de la lucha de clases está todavía por definir pero, es evidente a la luz de los datos anteriores, que la clase dominante está obteniendo un éxito total hasta ahora. Para que las tornas cambien es preciso que las clases populares, la mayoría social, reivindique otro sistema y se convenza de que hay alternativas a la deriva que solo ocasiona exclusión y sufrimiento. Y como elemento central de esa alternativa está la imprescindible necesidad de domeñar al sistema financiero. Como dice Eric Toussaint[5],  “el oficio de bancario es demasiado serio para ser dejado en manos del sector privado. Es necesario socializar el sector y ponerlo bajo control ciudadano, pues debe estar sometido a normas de un servicio público y las rentas que su actividad genere utilizadas para el bien común. La deuda pública contraída para rescatar los bancos es claramente ilegítima y debe ser repudiada”.

Tenemos un reto clave para abordar la crisis y es abordar la conformación de una banca pública y el fortalecimiento de un sector público que busque el desarrollo integral y planificado de los recursos económicos y su control democrático, dando prioridad a la satisfacción de las necesidades sociales y no a la explotación de los trabajadores; una utilización racional de los recursos naturales y no su expolio. En definitiva, se trata de establecer bases de cooperación entre países que permita un desarrollo integral de todos, en lugar de la competencia en beneficio de los más poderosos. Son las respectivas clases dominantes de cada país las que nos están imponiendo medidas de ajuste, a sus trabajadores y a los de los demás países, en su propio beneficio y son ellas las que están alimentando la posibilidad de nuevos enfrentamientos entre las naciones.

Una Unión Europea realmente democrática, con unos pueblos dueños de sus propios recursos y de su moneda común, sería una fuerza imparable, que podría abrir la puerta a unas relaciones de cooperación real entre los pueblos en beneficio mutuo, en lugar de la competencia por el máximo beneficio privado.

 

[1] En 2010 la morosidad de las cajas de ahorro era del 5,82% frente al 5,83% de las entidades bancarias. Las cooperativas de crédito tenían indicadores mejores (4,48%). Fuente: Banca Pública, rescatemos nuestro futuro.

[2] Las cajas de ahorro tenían el 47,6% de créditos y depósitos en 2010.

[3] En el período 2000-2010, las cajas de ahorro aportaron a sus obras sociales un total de 13.954 millones de euros (24,98% de su beneficio).

[4] El volumen de los activos de los bancos privados europeos en relación al Producto Interior Bruto se disparó, sobre todo en la última década del siglo XX. En 2011 han alcanzado 3,5 veces el PIB de la UE-27 con alumnos aventajados como Irlanda cuyos bancos inflaron su activo hasta 8 veces su PIB.  De manera paralela, las deudas de los bancos privados de la zona euro representan igualmente 3,5 veces el PIB. En concreto, los pasivos del sector financiero británico multiplican por 11 el PIB del Reino Unido mientras que la deuda pública era de alrededor del 80% del PIB.

[5] Bancocracia. Editado por Icaria

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ATTAC Canarias: Declaración de la Plataforma Canaria Contra la Criminalización de la Protesta Ciudadana

Xov, 02/07/2015 - 06:02

Declaración de la Plataforma Canaria Contra la Criminalización de la Protesta Ciudadana sobre la Ley de Seguridad Ciudadana y la Reforma del Código Penal

Con prisa, premeditación y alevosía, y porque ha llegado la primavera el gobierno del Reino de España y las cámaras legislativas que hoy refrendan (en pleno uso de sus facultades mentales y su mayoría absoluta -181 votos a favor-), toda orden y razón que emana de aquella autoridad suprema, omnisciente e infalible, han aprobado la enésima reforma, y atentado de nuevo (más alto, más lejos, más fuerte), contra nuestros derechos y libertades fundamentales.

Legislar en contra de la mayoría social y a favor del sometimiento, la exclusión y el miedo se ha convertido en práctica habitual de quienes nos gobiernan, de quienes detentan la soberanía a pierna suelta, sin sonrojo, temblor ni duda. Y no solo a fuerza de decretos de urgencia supuestamente inaplazable, es decir, faltando a la sustancia y al rigor de los procedimientos y técnicas establecidas, sino también por medio de leyes orgánicas que hoy amparan solo a quienes las firman, sus acólitos y resto de instituciones de naturaleza ejecutora.

Las reformas impuestas el pasado 26 de marzo abundan en esta práctica, perpetrada a estas alturas ya sin disimulo ni disfraz de ningún tipo (y ofendiendo abiertamente nuestra común inteligencia), en muestra de la rampante escalada de soberbia y autoritarismo de este Leviatán redivivo, cada vez más absoluto, crecido y orgulloso de su nombre. El monstruo anda suelto y ya no se conforma con despojarnos de nuestros medios de subsistencia, de los bienes y derechos más básicos y necesarios para la vida; ahora exige que nos disolvamos, por las buenas o por las malas. Y para que se cumplan sus mandatos no hay escrúpulo, reparo ni excusa que valga. Somos peligrosos, disentimos y nos rebelamos contra la injusticia y la desigualdad, luego nos merecemos todo el rigor y la fuerza de las leyes penales y administrativas. Que nos corten la cabeza. Porque no estamos a la altura de sus expectativas, porque insistimos en reclamar y proclamar nuestra dignidad.

Llegados a este punto, cometida esta osadía, debemos, en favor de la paz y la cohesión social, ya sea a fuerza de pelota de goma, valla y cuchilla, porra, golpes, vejaciones, público oprobio, injurias, coacciones, amenaza de multas y sentencias de prisión, etc., disolvernos (con suerte) o ser castigados con la severidad que corresponde.

Porque protestar, indignarse, exponer la verdad y reivindicar lo que nos pertenece, aquello que ningún gobierno que se reconozca legítimo puede arrebatarnos, deviene en grave violación de un indeterminado y tan vago como peligroso concepto de orden público. No, ya no vale, ya no cuela el recurso a eufemismos de esta calaña. Porque el olvido está lleno de memoria y las víctimas nos interpelan.

Un orden de cementerio, y tan equitativamente repartido que protege solo a los mismos que hacen, deshacen y deciden sin control democrático alguno. Estado social y democrático de derecho. De ahí que resulte legal y de obligado cumplimiento por los poderes públicos conculcar la Constitución Española, la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (luego y además de infringir también a mansalva el de Derechos Económicos, Sociales y Culturales), la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea y otros tratados y pactos de los que el reino de España es parte. Juez y parte.

Somos y en adelante seremos sospechosos habituales. Estamos y estaremos a un tris de que, en cualquier momento y lugar, nos persigan, reduzcan, detengan y declaren reos a perpetuidad de delitos cometidos por quienes nos atropellan y agreden. Ya antes de la próxima entrada en vigor de la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana y de la reforma de la Ley Orgánica del Código Penal. Preventivamente, como corresponde a estos tiempos de pesadilla. Es la guerra, ya se sabe, la continuidad de los negocios por otros medios.

¿Debemos callar entonces?, ¿escondernos, resignarnos, claudicar como ejemplares ciudadanos? El miedo, sí, anda suelto. Existen razones, sí, para sentirse inseguro e indefenso, pero no son las señaladas en las exposiciones de motivos de las últimas normas (y tampoco de las penúltimas, ni de las anteriores). Los verdaderos motivos proceden de la precisa fuente de la que aquellas emanan, del corazón de la bestia. Tienen nombre y apellidos e historia, fortuna, honores, privilegios y responsabilidad política y jurídica.

Por eso, y porque también es responsabilidad nuestra, no perdamos ocasión de recordarles que son meros fiduciarios del poder que la ciudadanía les ha concedido de forma provisional y condicionada, y retirémosles definitivamente nuestra confianza. Exijamos hoy y mañana, y pasado mañana, que respondan de sus decisiones y abusos. Detengamos la masacre cotidiana, la que cometen y prometen cometer en el futuro. Combatamos sus mentiras con la rotundidad del diccionario. Y retomemos con nuestra presencia, rescatemos de manos de los usurpadores del bien común, nuestro espacio, el que siempre fue y será, por más leyes que vengan, de todos y todas.

Las Palmas de Gran Canaria

martes, 30.06.2015

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“Estamos viviendo el fin del euro tal y como lo hemos conocido”

Xov, 02/07/2015 - 06:00

Entrevista – Juan Torres – Consejo Científico de ATTAC España

Juan Torres López, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla y miembro del Comité Científico de ATTAC, cree que la imposición de un corralito en Grecia era “imprescindible” y apoya el referéndum convocado por el primer ministro griego, Alexis Tsipras

Belén Carreñoeldiario.es

El economista Juan Torres.

¿Qué le parece la medida de control de cambios adoptada en Grecia?

Como posición general, soy partidario de que existan controles de capital. No entiendo por qué las economías han de quedar sujetas a los vaivenes que imponen capitales puramente especulativos. La historia ha demostrado que, incluso en el marco puro y duro del capitalismo, funcionan mejor cuando han existido. Hasta el propio Fondo Monetario Internacional (FMI) admitió en un informe de 2012 que la liberalización de la cuenta de capital no tiene por qué tomarse como un principio inamovible o como algo que es siempre positivo. Y, por supuesto, creo que es imprescindible cuando se producen turbulencias como la actual en Grecia.

Las autoridades y los medios de comunicación deberían ayudar a que se entienda que es una medida que ni es nueva ni significa el caos, sino que alivia los problemas existentes. Debería saberse y tenerse en cuenta también que si los bancos griegos están en peligro de quiebra no es porque se produzcan estas circunstancias excepcionales, sino porque se dedican a crear dinero de la nada, generando volúmenes ingentes de deuda sin respaldo ninguno.

¿Fue acertada la decisión de Tsipras de convocar el referéndum?

Creo que sí, porque necesita el mayor apoyo ciudadano posible y porque medidas de tanto impacto deben tener la complicidad y la aprobación de quienes van a tener que sufrirlas. Es un gesto y una exigencia elemental de la democracia.

¿Cómo se puede evitar el contagio a otros países del euro?

Es imposible. Están ya contagiados. Estamos viviendo el fin del euro tal y como lo hemos conocido. Una unión monetaria ha llegado a donde tenía que llegar: al fracaso. Antes o después, se producirán este tipo de situaciones en cadena y los impagos serán inevitables, por la sencilla razón de que la deuda generada por la banca en Europa es materialmente impagable.

La Eurozona no tiene un mecanismo previsto para que un país abandone la moneda única. ¿Es posible mantenerse en el euro sin usar el euro, o usando el euro con otra moneda complementaria?

La UE no puede expulsar a un socio ni está contemplada la manera de que un país miembro de la unión monetaria la deje (naturalmente, salvo que se salten por alto la letra y el espíritu de los tratados y hagan todo fuera de la ley). Por tanto, la única solución es que se establezca una moneda complementaria en Grecia (lo deseable sería que también en otros países). Creo que el BCE lo debe tener ya pensado y que no solo no causaría problemas sino que permitiría que Grecia y otros países comenzaran a dinamizar rápidamente su mercado interno y a estabilizar pagos. El problema es que la Troika no busca eso, como ha quedado demostrado en los últimos años.

¿Hay margen para la negociación hasta el día del referéndum del próximo domingo? ¿Puede Tsipras echarse atrás? ¿Qué supondría la victoria del sí o del no?

Siempre hay margen si se quiere, pero creo que una vez convocado tendrá que celebrarse. Ahora, no creo que el gobierno pueda decidir. El tiempo de la negociación se ha detenido. Eso no quiere decir que mientras tanto no se estén produciendo movimientos y que puedan pasar muchas cosas. La UE tratará de que lo decisivo y relevante no sea la voz del pueblo, así que imagino que habrá algún tipo de sorpresa o incidencia en el camino. Si el pueblo rechaza el acuerdo, al Gobierno griego no le queda más remedio que cumplir esa voluntad y tendrá que mover ficha la UE. Si la voluntad popular fuese otra, contraria a la posición del Gobierno, podría ocurrir cualquier cosa, incluso la convocatoria de nuevas elecciones con carácter más bien plebiscitario.

Ganas de escribir

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Comprender cómo nos manipulan

Mér, 01/07/2015 - 17:00

Ignacio Ramonet – Consejo Científico de ATTAC España

Se cumplen 80 años de la primera edición (1935) en lengua española de la gran novela rupturista Un mundo feliz (se había publicado tres años antes en inglés), del filósofo y escritor visionario Aldous Huxley.

Y ante tanta felicidad artificial en nuestros días, tantas manipulaciones y tantos condicionamientos contemporáneos, cabe preguntarse: ¿será útil releer hoy Un mundo feliz? ¿Es acaso necesario retomar un libro publicado hace más de 80 años, en una época tan alejada de nosotros que Internet no existía e incluso la televisión aún no había sido inventada? ¿Es esta novela algo más que una curiosidad sociológica, un best seller ordinario y efímero del que se vendieron, en el año de su publicación, en inglés, más de un millón de ejemplares?

Estas cuestiones parecen tanto más pertinentes cuanto que el género al que pertenece la obra –la distopía, la fábula de anticipación, la utopía cientifico-técnica, la ciencia ficción social– posee un grado muy alto de obsolescencia. Pues nada envejece con mayor rapidez que el futuro. Sobre todo en literatura.

Sin embargo, si alguien, superando estas científico, se vuelve a sumergir en las páginas de esa novela se quedará estupefacto por su sorprendente actualidad. Constatando que, por una vez, el pasado ha atrapado el presente. Recordemos que el autor, Aldous Huxley (1864– 1963), narra una historia que transcurre en un futuro muy lejano, hacia el año 2 mil 500, o, con mayor precisión, hacia el año 600 de la era fordiana, en alusión satírica a Henry Ford (1863-1947), el pionero estadunidense de la industria automovilística (de la que una célebre marca de coches sigue llevando su nombre), inventor de un método de organización del trabajo para la fabricación en serie y de la estandarización de las piezas. Método –el fordismo– que transformó a los trabajadores en poco menos que autómatas o en robots que repiten a lo largo de la jornada un único y mismo gesto. Lo cual suscitó, ya en la época, violentas críticas; pensemos, a este respecto, por ejemplo, en las películas Metrópolis (1926), de Fritz Lang, o Tiempos modernos (1935), de Charles Chaplin.

Aldous Huxley escribió Un mundo feliz, visión pesimista del porvenir y crítica feroz del culto positivista a la ciencia, en un momento en el que las consecuencias sociales de la gran crisis de 1929 afectaban de lleno a las sociedades occidentales, y en el que la credibilidad en el progreso y en los regímenes democráticos capitalistas parecía vacilar.

Editado en inglés antes de la llegada de Adolf Hitler al poder en Alemania (1933), Un mundo feliz denuncia la perspectiva pesadillesca de una sociedad totalitaria fascinada por el progreso científico y convencida de poder brindar a sus ciudadanos una felicidad obligatoria. Presenta una visión alucinada de una humanidad deshumanizada por el condicionamiento a lo Pavlov y por el placer al alcance de una píldora (el soma). En un mundo horriblemente perfecto, la sociedad decide totalmente, con fines eugenésicos y productivistas, la sexualidad de la procreación.

Una situación no tan alejada de la que conocen hoy algunos países en donde los efectos de la crisis de 2008 están provocando (en Europa sobre todo) la subida de partidos de extrema derecha, xenófobos y racistas. Donde las píldoras anticonceptivas permiten ya un amplio control de la natalidad. Y donde nuevas píldoras (Viagra, Lybrido) dopan el deseo sexual y lo prolongan hasta más allá de la tercera edad. Por otra parte, las manipulaciones genéticas permiten cada vez más a los padres la selección de embriones para engendrar hijos en función de criterios predeterminados, estéticos, entre otros.

Otra sorprendente relación con la actualidad es que la novela de Huxley presenta un mundo donde el control social no da cabida al azar, donde, formadas con el mismo molde, las personas son clónicas, pues se producen en serie, la mayoría tiene garantizado el confort y la satisfacción de los únicos deseos que está condicionada a experimentar, pero donde se ha perdido, como diría Mercedes Sosa, la razón de vivir.

En Un mundo feliz, la americanización del planeta, ha culminado; la historia ha terminado (como lo afirmara más tarde Francis Fukuyama), todo ha sido estandarizado y fordizado, tanto la producción de los seres humanos, resultado de puras manipulaciones genético-químicas, como la identidad de las personas, producida durante el sueño por hipnosis auditiva: la hipnopedia, que un personaje en el libro califica de la mayor fuerza socializante y moralizante de todos los tiempos.

Se producen seres humanos, en el sentido industrial del término, en fábricas especializadas –los centros de incubación y condicionamiento–, según modelos variados, que dependen de las tareas muy especializadas que serán asignadas a cada uno y que son indispensables para una sociedad obsesionada por la estabilidad.

Desde su nacimiento, cada ser humano es además educado en unos centros de condicionamiento del Estado, en función de los valores específicos de su grupo, mediante el recurso masivo a la hipnopedia para manipular el espíritu, crear en él reflejos condicionados definitivos y hacerle aceptar su destino.

Aldous Huxley ilustraba así, en esa obra, los riesgos implícitos en la tesis que venía formulando desde 1924 John B. Watson, el padre del conductismo, esa pretendida ciencia de la observación y control del comportamiento. Watson afirmaba, con frialdad, que podía elegir al azar en la calle a un niño saludable y transformarlo, a su elección, en doctor, abogado, artista, mendigo o ladrón, cualquiera que fuera su talento, sus inclinaciones, sus capacidades, sus gustos y el origen de sus ancestros.

En Un mundo feliz, que es fundamentalmente un manifiesto humanista, algunos vieron también, con razón, una crítica ácida a la sociedad estalinista, a la utopía soviética construida con mano de hierro. Pero también hay, claramente, una sátira a la nueva sociedad mecanizada, estandarizada, automatizada que se montaba en esa época en Estados Unidos, en nombre de la modernidad técnica.

Sumamente inteligente y admirador de la ciencia, Huxley expresa, sin embargo, en esta novela, un profundo escepticismo respecto de la idea de progreso, una desconfianza hacia la razón. Frente a la invasión del materialismo, el autor entabla una interpelación feroz a las amenazas del cientificismo, el maquinismo y el desprecio a la dignidad individual. Claro que la técnica asegurará a los seres humanos un confort exterior total, de notable perfección, estima Huxley con desesperada lucidez. Todo deseo, en la medida en que podrá ser expresado y sentido, será satisfecho. Los seres humanos habrán perdido su razón de ser. Se habrán transformado a sí mismos en máquinas. Ya no se podrá hablar en sentido estricto de condición humana.

Pero sí de condicionamiento, que no ha cesado de intensificarse desde la época en que Huxley publicó este libro y anunció que, en el futuro, seríamos manipulados sin que nos diésemos cuenta de ello. En particular, por la publicidad. Mediante el recurso a mecanismos sicológicos y gracias a técnicas bien rodadas, los Mad men de la publicidad consiguen que compremos un producto, un servicio o una idea. De ese modo nos convertimos en personas previsibles, casi teledirigidas. Y felices.

Confirmando esas tesis de Huxley, a mediados de la década de 1950, Vance Packard publicó The hidden persuaders (La persuasión clandestina), y Ernest Dichter y Louis Cheskin denunciaron que las agencias de publicidad intentaban manipular el inconsciente de los consumidores. En particular mediante el uso de la publicidad subliminal en los medios de comunicación masivos. El 30 de octubre de 1962 se llevó a cabo una verdadera prueba que demostraba la eficacia de la publicidad subliminal: durante una película se lanzaba cada cierto tiempo mensajes invisibles acerca de unos productos. Las ventas de dichos productos aumentaron.

Actualmente, la publicidad subliminal ha avanzado y existen técnicas más sofisticadas y hasta más perversas para manipular la mente del ser humano. Por ejemplo, mediante los colores que modifican nuestras percepciones e influyen sobre nuestras decisiones. Los especialistas en  marketing lo saben y utilizan sus efectos para orientar nuestras compras.

En un experimento conocido de finales de los años 60, Louis Cheskin, director del Color Research Institute, pidió a un grupo de amas de casa que probaran tres cajas de detergentes y que decidieran cuál de ellas daba mejor resultado con las prendas delicadas. Una era amarilla, la otra azul y la tercera azul con puntos amarillos. A pesar de que las tres contenían el mismo producto, las reacciones fueron distintas. El detergente de la caja amarilla se juzgó demasiado fuerte, el de la azul se consideró que no tenía fuerza para limpiar. Ganó la caja bicolor.

En otra prueba se dieron dos muestras de cremas de belleza a un grupo de mujeres. Una en un recipiente rosa, y otra en uno de color azul. Casi 80 por ciento de las mujeres declararon que la crema del bote rosa era más fina y efectiva que la del bote azul. Nadie sabía que la composición de las cremas era idéntica. “No es una exageración decir que la gente no sólo compra el producto per se, sino también por los colores que lo acompañan. El color penetra en la psique del consumidor y puede convertirse en estímulo directo para la venta”, escribe el publicista Luc Dupont en su libro 1001 trucos publicitarios.

Cuando la empresa productora del jabón Lux empezó a vender en color rosa, verde, turquesa, sustituyendo la pastilla habitual de color amarillo, se convirtió en número uno de jabones de belleza en el mercado. Los nuevos colores sugerían delicadeza y cuidado, intimidad y cariño, y los consumidores se mostraron entusiastas. Recientemente, McDonald’s dejó su mítico color rojo (tonalidad apreciada por los más pequeños y que suele estimular el hambre) a favor del verde, en un intento por reposicionar su marca hacia la comida saludable y un estilo de vida sostenible.

La lectura de Un mundo feliz nos alerta contra todas estas agresiones. Sin olvidarse de las manipulaciones mediáticas. Esta novela también puede verse como una sátira muy pertinente de la nueva sociedad delirante que se está construyendo hoy día en nombre de la modernidad ultraliberal. Pesimista y sombrío, el futuro visto por Aldous Huxley nos sirve de advertencia y nos alienta, en la época de las manipulaciones genéticas, a la clonación y la revolución de lo viviente, a vigilar de cerca los actuales progresos científicos y sus potenciales efectos destructivos.

Un mundo feliz nos ayuda a comprender mejor el alcance de los riesgos y peligros que se presentan ante nosotros cuando de nuevo, en todos lados, progresos científicos y técnicos nos enfrentan a desafíos ecológicos que hacen peligrar el futuro del planeta. Y de la especie humana.

 

Publicado en La Jornada

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El histórico discurso de Tsipras llamando a referendum

Mér, 01/07/2015 - 12:00

Alberto SiciliaPrincipia Marsupia

Alexis Tsipras se enfrentó anoche a la Historia. Al filo de la media noche, en una intervención televisada a todo el país, el primer ministro griego anunció un referéndum para decidir si se firma un acuerdo con la Troika.

El resultado de esta votación decidirá el futuro económico de Grecia durante las próximas décadas. Quizás también el de la Unión Europea.

Aquí están algunos fragmentos de su discurso:

Compatriotas míos,

Durante los últimos seis meses este gobierno ha estado luchando en condiciones de asfixia económica sin precedentes para cumplir lo prometido. Nuestra promesa consistía en negociar con nuestros socios europeos el fin de la austeridad y el retorno de la justicia social a nuestro país.

El mandato que nos disteis tenía como fin lograr un acuerdo que respetase la democracia, los valores europeos y que acabase definitivamente con esta crisis económica.

Durante este periodo de negociaciones nos pidieron adoptar medidas de gobiernos anteriores, gobiernos que habían sido condenados en las elecciones.

Nunca, ni por un momento, contemplamos rendirnos. Eso hubiese sido traicionar vuestra confianza.

Tras cinco meses de negociaciones, nuestros socios europeos nos presentaron un ultimatum. Un ultimatum que contraviene los principios y valores de Europa.

Las medidas de las instituciones contemplaban medidas como la desregulación del mercado laboral, recortes en las pensiones, recortes en salarios públicos, incremento del IVA en alimentos.

Estas propuestas violan las reglas europeas y los derechos fundamentales del trabajo, la igualdad y la dignidad. El objetivo de algunos de nuestros socios no era más que la humillación de todo el pueblo griego.

[…]

Compatriotas,

Tenemos una responsabilidad histórica para dignificar la democracia y nuestra soberanía.

Es una responsabilidad con el futuro de nuestro país. Y esta responsabilidad nos lleva a responder al ultimatum según la voluntad del pueblo griego.

Hace unos instantes he convocado a mi gobierno y he propuesto que el pueblo griego elija en ejercicio de su soberanía. Mi propuesta ha sido aceptada unánimemente.

Mañana una sesión plenaria del Parlamento Griego aprobará la propuesta del gobierno para celebrar un referendum el próximo domingo, 5 de julio, donde se preguntará si aceptamos o rechazamos las medidas propuestas por Europa.

[…]

Compatriotas,

Ante esta austeridad descarnada y autocrática debemos responder con democracia, compostura y decisión.

Grecia, la cuna de la democracia, debe enviar un mensaje fuerte y democrático a Europa y a la comunidad internacional.

Me comprometo a respetar el resultado democrático de este referéndum, sea cual sea el resultado.

Estoy seguro que vuestra elección honrará la historia de nuestro país y enviará un mensaje de dignidad al mundo entero.

En estas horas cruciales, debemos recordar que Europa es la casa común de sus gentes. En Europa no hay dueños ni esclavos.

Grecia es una parte indispensable de Europa y Europa una parte indispensable de Grecia. Pero Grecia sin democracia es una Europa sin dignidad ni dirección.

Os llamo a tomar una decisión a la altura de nuestra digna de nosotros.

Por nosotros, por las generaciones futuras, por la historia de Grecia.

Por la soberanía y la dignidad de nuestro pueblo.

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No a la Austeridad, Si a la democracia!: Firmar la Petición

Mér, 01/07/2015 - 08:56

Europa se encuentra en una encrucijada. La Troika no solo está intentando destrozar a Grecia sino a todos nosotros. Ha llegado la hora de alzar nuestra voz contra el chantaje de las elites europeas.

El domingo que viene el pueblo griego podrá decidir de denegar el chantaje de la austeridad y votar por la dignidad, con la esperanza de una Europa diferente. Este momento histórico obliga a todo el mundo en Europa de tomar una posición.

Decimos NO a la austeridad, a los recortes de pensiones y al aumento del IVA. Decimos NO a la pobreza y a los privilegios. Decimos NO al chantaje y a la destrucción de los derechos sociales. Decimos NO al miedo y a la conculcación de la democracia.

Decimos SI a la dignidad, la soberanía, la democracia y la solidaridad con los ciudadanos griegos.

Esta no es una historia de Grecia y Europa. Es una historia sobre dos visiones de Europa: nuestra Europa de solidaridad y democracia, creada desde abajo y sin fronteras. Y su visión que rechaza la justicia social, la democracia, la protección de los débiles y los impuestos a los ricos.

¡Basta! Otra Europa es posible

Para firmar entre en este enlace :  http://www.altersummit.eu/accueil/article/no-to-austerity-yes-to-democracy?lang=en

 

 

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ATTAC Acordem: Jornada de suport a Grècia 25 de juny

Mér, 24/06/2015 - 19:27

Jornada de suport a Grècia. Reflexió i debat sobre la situació política, econòmica i social. 25 de juny a les 18’30 h. a l’Aula Ronda. C. St. Pere més Alt, 59.

Amb la participació de Miren Etxezarreta, del “Col·lec tiu d’Economia Crítica Taifa”, i Sergi Cutillas, de PACD i del “Comitè de la veritat del deute grec”.

Convoca 22M – Marxa de la Dignitat.

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Grecia y Europa: el ultimátum

Mér, 24/06/2015 - 17:00
Ilán SemoLa Jornada

En julio de 1861, después de tres años de un conflicto militar que había dejado exhaustas las finanzas públicas, Juárez decretó la suspensión de pagos de la deuda externa. Al cerciorarse de la debilidad de su gobierno, las aspiraciones de los acreedores europeos crecieron. Ya no sólo eran los pagos vencidos lo que les interesaba, sino el país entero. Su respuesta al decreto de moratoria –tan sólo sugería posponer el inicio de los pagos dos años– no sólo fue un ultimátum, fue la guerra misma. Las primeras tropas francesas desembarcaron en 1863; cuatro años más tarde, derrotadas, debieron abandonar el país. Aunque Londres persistió por años en recordar la deuda mexicana, nadie más volvió a hablar del asunto.

Un siglo y dos décadas después, en 1982, Arnold Harberger, uno de los artífices de la Escuela de Chicago, ironizaba sobre la estrategia de Margaret Thatcher en el conflicto de Las Malvinas: “Hoy –decía el académico– no es necesario ocupar un país; basta con endeudarlo.” De facto, Harberger descorría el velo del doble-lenguaje económico que envuelve al término préstamos internacionales bajo la disponibilidad de la ayuda, el apoyo y la cooperación, para dejar su significado actual al desnudo. Una deuda de Estado equivale en la actualidad, en efecto, al acceso a fondos e inversiones, pero simultáneamente representa un instrumento de control, ocupación (de los centros de decisión), vigilancia, territorialización y, por supuesto, dividendos. Es decir, un mecanismo de intervención y, en casos extremos, de guerra con otros medios –ciertamente, muy distintos a los que se empleaban en el siglo XIX–.

Y al igual que en toda política de intervención, cada deuda pública requiere de estrategias de disuasión, tácticas de convencimiento (o disuasión), mecanismos de sujeción. En fin, requiere resolver el dilema de cómo convertir a un Estado en un rehén voluntario de su propia deuda. Las deudas, contraídas en su mayoría no por las necesidades de cada país sino por las que supone el movimiento y la colocación global de capitales, serán cobradas, por decirlo de alguna manera, sin concesión. De lo contrario, los bancos quebrarían. Si el país acreedor goza de una buena economía, los efectos no serán tan notorios. Pero si se encuentra en crisis, aparecen las políticas de austeridad. Esto significa recortar gastos a la educación, pensiones, salud y programas de nutrición para transferirlos como pagos a la banca. Frecuentemente, como ocurre en Grecia, equivale a cancelar los desayunos escolares o dejar sin suero a los hospitales para cumplir con los servicios bancarios. Lo que los griegos llaman hoy una crisis humanitaria. Todo esto envuelto en el doble lenguaje de la eficacia económica, el crecimiento, volver rentable un país”, bla, bla, bla.

Lo que el gobierno griego de Alexis Tsipras ha intentado mostrar, desde diciembre pasado, es que bajo el mantra de la metáfora de la austeridad se esconde en realidad una no-economía o una antieconomía. En el año 2001, Grecia decidió ingresar a la Unión Europea. La Casa Goldman and Sachs puso a su disposición créditos para que cumpliera con las difíciles condiciones de ingreso. Créditos bastante extraños por cierto, en los que se amarraban los pagos por intereses a los ingresos de la lotería griega o los impuestos comerciales. En 2006, estalló la primera crisis. El FMI organizó un plan de rescate, es decir, más créditos. Pero ahora los amarres se extendían a las pensiones, los salarios y gastos sociales, es decir, el sustento familiar. Después de 2008 sobrevino la segunda crisis, que abatió 30 por ciento del producto interno bruto (PIB) griego y lanzó a 25 por ciento de los trabajadores al desempleo –cifra que se mantiene hasta la fecha–. La respuesta de las instituciones financieras fue apoyamos pero con un nuevo plan de austeridad. Entonces estalló la rebelión griega. Un ciclo de huelgas nacionales, ocupación de plazas e infrestructura, los movimientos sociales se extendieron por todo el país en contra de una élite política corrupta (similar a la mexicana) y una casta empresarial absolutamente privilegiada. Hasta que en 2014, una amplísima coalición de fuerzas basada en un antiguo partido eurocomunista, ex trotskistas, ex maoístas y figuras del movimiento social triunfaron en las elecciones.

Syriza centró toda su política en la renegociación de la deuda externa. Por una sencilla razón: en la actualidad equivale, en los cálculos más optimistas, a 170 por ciento del PIB. Pero introdujo un elemento inédito: el límite de negociación era, para los griegos, la política de austeridad. En principio, una demanda bastante moderada –sobre todo para las sociedades europeas–. La respuesta de la Troika (el FMI, el BE y la Comisión Europea) –por cierto así se le llamaba a la trinidad compuesta por Stalin, Molotov y Beria– ha sido terminante: ¡no!

¿Por qué tanta inflexibilidad? Al parecer Syriza descubrió lo que ata al embalaje de la intervención financiera en la actualidad: la austeridad significa en realidad el significante dominante que ata a la reproducción del sistema. Una suerte de carta robada a la Édgar Allan Poe: estaba a la vista de todos, nadie la veía. Al arte griego de resistir debemos hoy una cláusula que cualquier organización que se diga de izquierda deberá sustentar: no austeridad. La situación ha alcanzado un nuevo punto crítico. El FMI puso un ultimátum hasta el 30 de junio. Pero el gobierno griego contestó, por primera vez, también con ultimátum: la deuda griega contraída por gobiernos anteriores es ilegal: las instituciones financieras sabían los daños que causaban. Tsipras los definió como daños criminales. Uno podría decir que es como el ultimátum de Tom contra Jerry (la caricatura), pero al menos ahí siempre gana el ratón. Lo que dice Tsipras en realidad es lo mismo que el editorial de The New York Times de la semana pasada: la única solución es condonar la deuda anterior.

Grecia tiene algo a su favor: dirigentes realmente hábiles y, sobre todo, voluntad de resistir. Si las instituciones europeas expulsan a Grecia de la zona del euro, otros países podrán tomar el mismo camino por mano propia. Si aceptan la propuesta griega, entonces los demás países se sentirán legitimados para decir también: no a la austeridad. Grecia tiene poco que perder y además otras alternativas.

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Cinco de los bancos más grandes del mundo pagarán multas a EEUU por manipular el mercado de divisas

Mér, 24/06/2015 - 12:00

Marco Antonio Moreno – Consejo Científico de ATTAC España

Cinco de los mayores bancos del mundo tendrán que pagar multas por 5 mil 700 millones de dólares al alguacil mundial no elegido que es Estados Unidos, que gana cuando sus empresas engañan y también gana con los fraudes del resto del mundo. Cuatro de estos bancos se declararon culpables de cargos criminales en Estados Unidos por la manipulación del mercado de divisas. Los estadounidenses JPMorgan Chase y Citigroup, y los británicos Barclays y The Royal Bank of Scotland se asociaron para manipular las tasas de dólares y euros intercambiados en el mercado global de divisas, según un acuerdo divulgado el miércoles entre los bancos y el Departamento de Justicia de Estados Unidos. El quinto banco, el suizo UBS AG, reconocerá su culpabilidad en la manipulación para fijar las tasas de interés de referencia, según el Departamento de Justicia de EEUU. La resolución es compleja e involucra múltiples entes reguladores en Estados Unidos y el extranjero.

A diferencia de los mercados de acciones, las divisas se intercambian las 24 horas del día y los siete días de la semana. El mercado hace pausa dos veces al día, lo que se conoce como el arreglo. Se supone que los operadores compartían las órdenes de los clientes con sus rivales antes de que llegara la pausa, lo que elevaba el precio de las divisas y les permitía obtener ganancias. Los operadores de divisas supuestamente compartían pedidos de clientes por medio de salas de chat y utilizaban esa información para lucrar antes que sus clientes.

JPMorgan Chase y Citigroup pagarán 550 millones de dólares y 925 millones de dólares en multas penales, respectivamente, como parte del reconocimiento de su culpabilidad. El británico Barclays pagará 650 millones de dólares y el Royal Bank of Scotland 395 millones. En tanto, en Zurich, UBS comunicó que resolvió extrajudicialmente la investigación sobre la supuesta manipulación de los mercados de divisas y aceptó pagar 545 millones de dólares en multas combinadas. Cada uno de ellos se declara culpable de un cargo de conspirar en la fijación de precios y en la manipulación de las ofertas de dólares estadunidenses y euros en los mercados de divisas.

En las multas de 5 mil 700 millones de dólares están incluidos mil 600 millones de dólares impuestos por separado por la Reserva Federal de Estados Unidos a los cinco bancos. Barclays también pagará de forma adicional mil 300 millones de dólares para alcanzar un acuerdo con el Departamento de Servicios Financieros del Estado de Nueva York, con la Comisión de Operaciones de Futuros de Materias Primas y con la autoridad británica de conducta financiera. Como parte del acuerdo con el regulador bancario de Nueva York, Barclays despedirá a ocho empleados involucrados en la manipulación de los tipos de cambios de divisas.

Se preveía que las partes llegarían a ese acuerdo. La Comisión de Negociación de Futuros de Productos Básicos de Estados Unidos ya había multado el año pasado a esos bancos con mil 400 millones de dólares por su participación en la manipulación de tasas. Los grandes bancos han recibido multas de millones de dólares por su papel en la burbuja inmobiliaria y la crisis financiera que desató. No obstante, las penas impuestas son importantes. Si se incluye un acuerdo alcanzado por separado con la Reserva Federal anunciado el miércoles, los bancos pagarán casi 9 mil millones de dólares en multas y castigos por una manipulación del mercado de divisas que alcanzó 5.20 billones.

El Blog Salmón

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La elefanta y la hipopótama se han puesto de parto en el Arca de Noé

Mér, 24/06/2015 - 08:00

Antonio Aramayona – ATTAC España

Me detuvieron un miércoles, 10 de junio del presente año, acusado de “acoso y calumnias” (posteriormente he visto escrito “coacciones y calumnias”) al Delegado del Gobierno en Aragón, a raíz de que en las inmediaciones de su portal, en plena vía pública, estaba apostado cada mañana desde el uno de junio, lunes, denunciando los recortes perpetrados en derechos y libertades

Pasé por distintos dependencias policiales, declaré en calidad siempre de detenido, me hicieron una minuciosa ficha policial, y finalmente me vi de nuevo en la calle, libre, sin comer y con un cierto aturdimiento en mi cabeza.

Seguramente por una maravillosa deformación profesional, cada vez que me recordaban que estaba en la Jefatura Superior de Policía “en calidad de detenido” me venían a la mente tantas y tantas clases de filosofía y de ética y las jugosas conversaciones en el aula sobre la libertad: “libertad de…”, “libertad para…”, “libertades cívicas…”, “derechos y libertades…”, “determinismo…” Y yo entonces con un oído escuchaba atentamente lo que preguntaban y decían los agentes de policía, mientras que por el otro percibía el rumor de esa gente joven, hablando apasionadamente sobre la libertad. Ha sido la primera vez en mi vida que he sido consciente de que en aquellos momentos no era libre (en determinados sentidos, si bien no los más esenciales), y sobre todo que a la vez deseaba con suma viveza volver a ser ciudadano libre, en la calle o en mi casa o en donde me diera la gana.

A la mañana siguiente, volví a estar en la vía pública, cerca del portal del Delegado del Gobierno en Aragón, con mi cartel y mi voluntad de denunciar los sistemáticos e inhumanos recortes en derechos y libertades. Ciento veinte minutos diarios allí, viendo pasar únicamente personas y vehículos, dan para pensar mucho. Me acusan de “acoso”, pero –me decía a mí mismo- realmente, me costaría mucho acosar a nadie, sobre todo porque el Diccionario de la RAE dice que “acosar” es “perseguir, sin darle tregua ni reposo, a un animal o a una persona”.

Me repugna igualmente la idea de que he llegado a coaccionar a alguien (RAE: 1. Fuerza o violencia que se hace a alguien para obligarlo a que diga o ejecute algo; 2. Poder legítimo del derecho para imponer su cumplimiento o prevalecer sobre su infracción). En su primera acepción incluso carezco de fuerza suficiente para ello; en la segunda acepción, estoy en las antípodas del mundo de cualquier poder, por muy legítimo que sea.

¿Y calumniar? (Calumnia, RAE: 1. Acusación falsa, hecha maliciosamente para causar daño; 2. Imputación de un delito hecha a sabiendas de su falsedad). En aquel portal di vueltas y vueltas también a ese significado de “calumnia”, llegando siempre a la misma conclusión: de haber un coaccionado y/o calumniado hasta la fecha, ese era yo.

A veces, crecen los enanos en el circo y paren la elefanta y la hipopótama en el Arca de Noé. El viernes, 12 de junio, me citaron oficialmente para declarar en el Juzgado de Guardia de Zaragoza en relación con la querella presentada por el Delegado del Gobierno en Aragón por coacciones y calumnias, y a los efectos también de resolver sobre la medida cautelar solicitada por el Ministerio Fiscal sobre una posible orden de alejamiento de mi persona respecto del Delegado del Gobierno en Aragón. Y así fue: alrededor de las 20 horas de aquella misma tarde, amenazando tormenta y pedrisco, me comunicaron la siguiente Disposición del Juzgado ante el que había declarado:

“Prohibir a ANTONIO ÁNGEL ARAMAYONA ALONSO acercarse a la persona de GUSTAVO ALCALDE SÁNCHEZ, su domicilio y lugar de trabajo, así como de cualquier otro en que se halle en un radio de 200 metros. La presente medida tendrá duración hasta la finalización de la de la presente instrucción.

Ofíciese a la Guardia Civil, así como a la Policía Local y Policía Judicial para el efectivo cumplimiento de esta medida”.  

Me abstengo de valorar o siquiera comentar esta medida. Basta señalar, una vez analizados los sectores del mapa del centro de  Zaragoza, con 200 metros de radio o más, en cuyo punto central están el domicilio del Delegado y la propia Delegación del Gobierno, algunas consecuencias concretas y prácticas de la medida cautelar de alejamiento. Algunos ejemplos:

No puedo pisar la plaza del Pilar y la plaza de la Seo, ni la sección de la calle Alfonso I colindante con dicha Plaza, ni puedo cruzar el río Ebro por el emblemático Puente de Piedra. Sin embargo, puedo entrar por su puerta trasera izquierda a la Basílica del Pilar, pero ¡ay de mí! si avanzo por dicha Basílica, pues estaré conculcando la orden de alejamiento. Tampoco puedo visitar el Foro Romano ni cruzar por la calle don Jaime ni visitar el museo Goya ni… ni… Tampoco puedo pisar el Coso Bajo ni la plaza San Miguel ni los bares y pequeños restaurantes cercanos a la calle Heroísmo y calles colindantes ni bajar por la calle Cantín y Gaboa ni la calle San Vicente de Paul, aunque sí (por los pelos) el Centro de Historias.

He acatado y sigo acatando la orden de alejamiento. Por ello mismo, a cuatrocientos metros del domicilio del Delegado del Gobierno y a más de trescientos metros de la Delegación del Gobierno de España en Aragón, estoy desde el lunes, 15 de junio, en la zaragozana Plaza de España, denunciando los recortes en derechos y libertades y explicando que estoy allí en cumplimiento de una orden de alejamiento de la persona, del domicilio y del lugar de trabajo del Delegado del Gobierno en Aragón.

La Utopía es posible

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Por qué Grecia no debe pagar la deuda

Mér, 24/06/2015 - 06:02
Expertos del Comité de la Verdad sobre la Deuda Pública en Grecia explican algunas de las conclusiones preliminares Antonio CuestaRebelión

El miércoles y el jueves de la pasada semana la Asamblea Nacional de Grecia acogió la presentación de las conclusiones preliminares del Comité de la Verdad sobre la Deuda Pública. Este grupo de trabajo se estableció el 4 de abril de 2015, a partir de la decisión de la Presidenta del Parlamento, Zoe Konstantopulu, quien confió la coordinación científica de este trabajo al historiador Eric Toussaint y la cooperación con el Parlamento Europeo y otros parlamentos e instituciones internacionales a la europarlamentaria Sofia Sakorafa.La publicación de este informe (se puede leer aquí el original -en inglés-, o esta nota de prensa en castellano) ha llevado a la publicación de algunas crónicas donde apenas se esbozan las líneas generales de sus conclusiones, en línea con lo expresado por Konstantopulu, que “la deuda es ilegal, ilegítima, insostenible y odiosa”, y por tanto reclamar su eventual impago.

Sin embargo, en el proceso de acumulación de la deuda existen además errores de forma y violaciones legales que no pueden ser subsanadas, ni obviadas, algunas de las cuales fueron expresadas a Rebelión al término de ambas jornadas, por algunos de los integrantes del Comité. Un equipo compuesto por 30 expertos, griegos y extranjeros a partes iguales, que continuarán su tarea hasta el mes de diciembre.

Leonidas Vatikiotis, economista y profesor universitario, se ha encargado del estudio de la deuda griega desde el año 1980 hasta la aparición de la troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional), en 2010. Entre sus conclusiones cita que “el aumento de la deuda no se debió al gasto público excesivo, que de hecho se mantuvo más bajo que el gasto público de otros países de la eurozona, sino por el pago de tipos de interés extremadamente altos a los acreedores, un excesivo e injustificado gasto militar, pérdida de ingresos fiscales debido a los flujos ilícitos de capital, la recapitalización estatal de los bancos privados y los desequilibrios internacionales creados a través de las fallos en el diseño de la propia Unión Monetaria”.

Vatikiotis considera que “a la luz de los muy reconocidos expertos en derechos constitucional, economistas y abogados, que prueban que la deuda pública alimentada durante las últimas tres décadas es completamente ilegal”, la única opción posible para el Primer Ministro griego, Alexis Tsipras, “debe declarar el impago pues tiene todo el derecho a cancelarla”. Y advierte al resto de países europeos que “harían bien en detener las presión sobre el gobierno griego, aceptar la legalidad y respetar las decisiones soberanas de Atenas sobre la cancelación de la deuda”.

Maria Lucia Fattorelli, exauditora del Erario Federal de Brasil y fundadora del movimiento “Auditoría Ciudadana de la Deuda” en su país, ha investigado para el Comité el contenido de los acuerdos bilaterales y con las instituciones financieras firmados por Grecia desde 2010, y denuncia las numerosas irregularidades contables y legales llevadas a cabo por las instituciones europeas, con el fin de endosar al estado griego los activos tóxicos de la banca privada.

“Estamos ante lo que podría denominarse una estafa, un fraude de dimensiones inmensas”, señala. Tanto el Fondo Monetario Internacional (FMI) como la Comisión Europea (CE) crearon empresas pantalla de carácter privado en paraísos fiscales, “para no tener que someterse a las leyes europeas e involucrando a los países de la Unión Europea en garantías de miles de millones de euros, solo para salvar a la banca”.

Según la investigadora, desde 2009 la CE falseó estadísticas europeas, adoptó medidas ilegales y presionó a Grecia para crear un escenario que llevara a la aceptación de un canje de bonos sin ningún acuerdo de compraventa debidamente contabilizado, ni garantía para Grecia.

El mismo día en que se formalizó el préstamo a Grecia, “se fundó en Luxemburgo el EFF (Extended Fund Facility), una entidad privada encargada de la estabilidad financiera del país, y el Banco Central Europeo creó el programa SMP (Securities Market Programme) que vulnera el artículo 123 del Tratado europeo”. Además el FMI entregó, en un acto ilegal conforme a sus reglas, 250 mil millones de euros al EFF, y que miembros de las instituciones financieras y los gobiernos de la época reconocieron ante el Comité las presiones a las que había sido sometida Grecia para que aceptara quedarse con la deuda de los bancos.

En opinión de Fattorelli, “lo que se presentó como un programa de ayuda, fue únicamente un trasvase de los  activos tóxicos de la banca privada a los bancos centrales locales, y la deuda ha sido la herramienta para posibilitar este canje”.

Sergi Cutillas, integrante de la Plataforma Auditoría Ciudadana de la Deuda, ahonda en esa línea al asegurar que “el FMI sabía muy bien qué estaban haciendo cuando en 2010 violó sus estatutos al prestar a un país que tenia una deuda insostenible y que, por tanto, si quería prestar dinero debía haber hecho una reestructuración o una quita de la deuda”. Porque, además, no había duda sobre cuál sería el resultado. “Ellos mismos, en conversaciones internas, decían que era una patada hacia delante y sabían lo que se iban a encontrar, pero de cara hacia fuera dijeron que todas las medidas de austeridad eran para hacer la economía sostenible, y el resultado ha sido un desastre económico y social. […] Tanto los préstamos como sus condiciones son odiosas, rompen la ley y están hechas con consciencia, premeditación y alevosía con el único fin de proteger unos intereses privados, los de los bancos, y profundizar en el modelo neoliberal desmontando el estado del bienestar”.

Pero Cutillas también denuncia la inaudita negativa del Presidente del Banco Central de Grecia, Yanis Sturnaras, a facilitar la información solicitada por el Parlamento amparándose en una clausula de confidencialidad dentro del marco de la ley bancaria europea. Lo que supone anteponer los intereses de las entidades financieras a la soberanía popular representada por la Asamblea Nacional. El resultado, explica el investigador, es que “no tenemos evidencias de que el dinero de los préstamos fuera transferido, ni que pasara a ingresar las cuentas del Estado. No tenemos certeza de cuál ha sido el movimiento del dinero, aunque sabemos que hay una serie de fondos que han sido utilizados para ello y que un 70% del préstamo solo existe en papel, en títulos emitidos por el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF)”. Y ahí Cutillas hace un inciso para explicar que el FEEF es una institución privada creada en Luxemburgo bajo ley británica, vulnera normas del Tratado de la UE, emite deuda con garantías de los estados socios y tiene una condición crediticia artificial, emitida por las agencias de rating que le otorgan la máxima calificación, gracias a lo cual sus activos no tienen ningún riesgo por lo que es refugio de especuladores. “Un esquema del que Grecia no se beneficia en nada”, pero que gracias a su descubrimiento por parte del Comité esta información se ha convertido en “una herramienta formidable en manos del pueblo griego”.

Los argumentos legales son rigurosos, y el informe publicado evidencia que se han vulnerado muchos artículos del Tratado de la UE o de las propias instituciones que participaron en el fraude de la deuda. Lo que deja claro que quien tiene el poder no tiene ningún problema en romper las normas.

Miguel Urbán, eurodiputado de Podemos, presente en la segunda jornada pese a no integrar la Comisión parlamentaria, considera que el informe presentado es “un hecho histórico para Europa y un elemento fundamental para los pueblos del sur de Europa, porque no es una cuestión técnica sino profundamente política de reafirmación de la soberanía popular, una experiencia para los pueblos del sur que estamos siendo sometidos al mismo chantaje de la deuda con el que han justificado recortes, planes de austeridad, ajustes…”.

Al tiempo recuerda que paralelamente al proceso griego “se está constituyendo una comisión de Naciones Unidas sobre la reestructuración de las deudas soberanas (que se reunirá del 30 de junio al 2 de julio en Nueva York) con conclusiones como que las deudas que atenten contra los derechos humanos no se deben de pagar, que no se puede hacer ninguna negociación sin una moratoria de la deuda, porque sino es un chantaje, y en el caso de Grecía estamos viendo cómo en un proceso muy crítico de las negociaciones no solo no ha habido ningún tipo de moratoria sino que, al revés, [el Presidente del BCE, Mario] Draghi (el pasado lunes) reconoció en Bruselas que no iban a comprar bonos de deuda griega hasta que no terminaran las negociaciones”.

Por último, el eurodiputado considera que hay muchas implicaciones de este comité en el estado español, “muchos ayuntamientos recientemente elegidos ya han mostrado su intención de auditar sus cuentas, como ha dicho por ejemplo el concejal de Hacienda de Madrid, [Carlos] Sánchez Mato, que pertenece a la Plataforma Auditoría Ciudadana de la Deuda, por lo que la auditoría griega va a ser un elemento central y servir de ejemplo para lo que podamos hacer en el estado español”.

Antonio Cuesta es corresponsal en Grecia de la agencia Prensa Latina y colaborador del diario Gara. Su último libro es: Syriza, el anuncio de algo nuevo (Akal, 2015), además de Solidaridad y autogestión en Grecia (Dyskolo, 2014).

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