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De la ciudad compacta a la ciudad difusa

Mar, 31/03/2015 - 12:00

Julio Rodríguez López – Consejo Científico de ATTAC España

[1]   La prolongada crisis económica del periodo 2008-2013, con su secuela de recesión, de destrucción de empleos, de  reducción de las prestaciones sociales y de envilecimiento de las condiciones laborales no ha dejado de influir a las ciudades. Cuanto más prolongada es una crisis mayor es su incidencia sobre el tejido urbano..

La ciudad, imaginada desde siempre como un espacio de integración social y cultural, se ha convertido, en las últimas décadas del siglo XX, en una potente máquina de suspensión de derechos de los individuos y de la colectividad. Esta política… ha requerido una ideología y una retórica: la ideología del mercado y la retórica de la seguridad”  (Bernardo Secchi, La ciudad de los ricos y la ciudad de los pobres”, Los Libros de la Catarata, 2015).

Desde tiempos remotos el miedo a los pobres  y el deseo de distinción de los poderosos llevó a establecer barreras, más o menos visibles, dentro de las ciudades. De América llegaron a Europa las “gated communities”, las ciudades cerradas. Fuera de tales enclaves están los barrios marginados,  que acumulan problemas allí donde el desempleo es masivo y el urbanismo inhumano.

Manuel Valls, primer ministro de Francia, ha hablado recientemente  de la relegación en la periferia urbana y en los guetos de la  miseria social, a la que se suman las discriminaciones cotidianas adicionales. La fractura urbana consolida  compartimentos estancos, sin las necesarias  “zonas grises” que aseguran el carácter mixto de la ciudad como espacio de convivencia y de encuentro con el otro (Rafael Jorba, “La ciudad cercana”, La Vanguardia, 7.3.2015).

La “ciudad difusa” es una creación de la segunda mitad del siglo veinte y responde plenamente al modelo económico neoliberal. El “nuevo urbanismo”, el de referencia, nació en Estados Unidos en los años ochenta, cargado de criterios populistas válidos para las clases medias altas. Tales ciudades aisladas cumplen los requisitos de seguridad y de calidad medioambiental. El creciente desmantelamiento del estado bienestar  conduce  a  una ciudad dispersa, esto es,  a una ciudad individualizada.

El urbanismo europeo se ha visto invadido  por  las aportaciones procedentes de Estados Unidos y América Latina, con su secuela de dispersión y de individualismo. En la ciudad difusa, esta se disuelve  en una zona urbanizada, sin formas y sin límites.  Los agentes involucrados, como promotores inmobiliarios, grupos profesionales y bancos, han asumido y desarrollado tales ideas.  Pero sobre todo la asumen los políticos locales que, junto con los promotores, hacen la nueva ciudad, con escasa o negativa  aportación cualitativa de las administraciones publicas  de ámbito superior en el caso de España.

Un ejemplo destaca al noroeste de  la periferia de Madrid. Entre las cuatro ciudades de Pozuelo, Majadahonda, Las Rozas y Boadilla, que suman 300.000 habitantes,  “se ha implantado un  modelo anglosajón por impulso de los promotores. Ellos han diseñado estas ciudades. A su alrededor han crecido centros comerciales que no favorecen la vida colectiva. El urbanismo ha sido la clave. El que va a vivir ahí tiene una infraestructura privada y vive del coche. La vida asociativa es escasa, pero no falta un coro rociero. En los límites de Pozuelo está la entrada de La Finca, un lugar exclusivo para 70 vecinos. Dentro hay solo un camino adoquinado  bordeado de plantas y árboles. Es un homenaje al individualismo” (Luis Gómez, El paraíso terrenal del PP, El  País, 8.3.2015).

A este urbanismo hay que oponer y enfrentar  un modelo que recupere la ciudad como lugar de encuentro. La nueva ciudad difusa no refleja precisamente valores democráticos. Se construye de manera constante, al margen de las previsiones demográficas y de la evolución de los precios de la vivienda. Los políticos locales  encuentran el ideal en la promoción y en la urbanización indefinida. Las empresas  de cierta dimensión, sobre todo las industriales,  deben de irse lejos y no perturbar el continuo ambiente urbano.

La política de aumento de los equipamientos públicos, de recuperación de los barrios deprimidos,  de desarrollo de parques de viviendas de alquiler social, puede suponer una alternativa y  un impulso a la economía, vía  recuperación de la demanda. Dicha inversión pública   no solo favorece  el crecimiento, sino que puede contribuir a redemocratizar la ciudad. En 1937 el presidente Roosevelt  consideró las ciudades como un gran recurso  para la recuperación de la economía, llegando a propugnar un gran plan de equipamientos públicos.

Por otra parte, no deberían perderse las economías de la distribución que existen en España. ”La competencia por el espacio y la inversión condena a la expulsión de los pequeños negocios. La economía de distribución  se pierde cuando la gran banca, que emplea su liquidez para especular,  captura el 70% del consumo” (Sassia Sasken, Entrevista, Alternativas Económicas, nº 23, Marzo 2015).  La empresa no debe de aislarse de la ciudad,

Una versión de este articulo se publicó en la revista semanal “El Siglo de Europa” de 16 de marzo de 2015 julrodlop.blogspot.com.es
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El circuito del blanqueo de capitales

Mar, 31/03/2015 - 08:00

Pilar Blázquez - ctxt.es

Los bancos y los paraísos fiscales son clave en el engranaje del dinero negro, pero lo más inabarcable es lo que no se ve: la Internet profunda

Que levante la mano el que, conociendo este tipo de irregularidades, las denunciaría. Esta petición se lanzó hace un par de semanas en un evento cerrado para profesionales de prevención de blanqueo de capitales que tuvo lugar en Madrid. La sala estaba abarrotada de empleados de banca especializados en la materia.

El tema sobre el que los expertos debían manifestarse era el escándalo financiero del momento: la denuncia del Tesoro de EEUU a la Banca Privada de Andorra (BPA) y a su filial Banco Madrid por colaborar con diversas mafias en el blanqueo de capitales, y la implicación directa de sus máximos directivos.

Entre denunciar al jefe y conservar el trabajo, los trabajadores de banca no dudaron. Nadie alzó la mano.

Las leyes de prevención de blanqueo de capitales están diseñadas para que sean los bancos, además de otros sujetos obligados como notarios, abogados, marchantes de arte, etcétera los que denuncien las operaciones sospechosas que detecten, vigilen a los clientes, sus negocios e incluso a sus familias. Pero, ¿qué ocurre si quienes están implicados en la trama de blanqueo, como apuntan las primeras investigaciones en Banco Madrid y BPA, son los altos directivos? Esa colaboración activa desaparece. “No hay nadie mejor que un empleado de banca para detectar las irregularidades, pero sin la existencia de una adecuada política de whistleblowing(denuncias de malas prácticas financieras en el marco de las organizaciones empresariales) que proteja la confidencialidad del que denuncia es imposible esperar esa colaboración”, asegura un abogado especializado en la lucha contra el blanqueo de capitales que prefiere no ser identificado.

Lo que está fuera de dudas es que la lucha desde el exterior de las organizaciones contra el blanqueo no parece ser muy eficaz. Las estimaciones del Fondo Monetario Internacional aseguran que cada año se lavan en el mundo entre 600.000 millones y 1,8 billones de dólares procedentes del crimen organizado. Aun así, la cuantía de dinero sucio que consigue entrar en el sistema equivale al PIB de la octava mayor economía del planeta, según ha destacado en diversas ocasiones Antonio María Costa, exdirector de la Agencia de Naciones Unidas Contra la Droga y el Crimen Organizado. De ellos, apenas el 1% es detectado por las autoridades.

El dinero negro necesita una puerta para entrar en el sistema financiero y durante muchos años la trastienda de la gran banca ha sido el acceso más directo y barato para conseguirlo. Según suele explicar el inspector de Hacienda José María Peláez, montar un banco en Samoa o Barbudas apenas cuesta un millón de euros. Calderilla para cualquier mafia. Son los denominados bancos pantalla. Con ellos, se pone la primera piedra de un entramado financiero compuesto por sociedades interpuestas con sede en diferentes paraísos fiscales que, gracias a su opacidad, permiten ocultar sin demasiada complicación el origen del dinero y la identidad de sus propietarios.

Claro que, ¿quién tiene la necesidad de irse a lugares tan remotos cuando las cosas se ponen fáciles en pleno Paseo de la Castellana de Madrid?

Desde el estallido de la crisis financiera y el compromiso del G20 de luchar contra los paraísos fiscales, los bancos gastan un 53% más en aplicar medidas de prevención de blanqueo, según un estudio de la consultora KPMG. Además, los paraísos fiscales no han parado de firmar acuerdos internacionales de intercambio de información. Hasta tal punto de que la famosa lista de Paraísos Fiscales de la OCDE ya casi está desierta.

Pero visto lo visto, estos esfuerzos parecen papel mojado. Según denunció el Tesoro estadounidense el 10 de marzo, “los directivos de BPA han facilitado, a un altísimo nivel, operaciones de blanqueo de capitales a organizaciones criminales de Rusia, Venezuela y China” a través de entramados financieros entre sus sedes de Andorra, Madrid, Uruguay… Además, el Departamento del Tesoro de EEUU acusa a los directivos de cobrar “sobornos” y “comisiones exorbitantes” de redes de crimen organizado.

Los principales identificados en España son Ping, empresario chino que en 2012 fue cabecilla de una trama criminal cuya investigación todavía está abierta en la Audiencia Nacional; Andrei Petrov, cabecilla de una mafia rusa arrestado en España en 2013, y diversos políticos y empresarios venezolanos.

La noticia no pilló por sorpresa a nadie involucrado en la prevención de blanqueo en España. De hecho, apenas 24 horas después se conoció que el Servicio de Prevención de Blanqueo de Capitales, un organismo que funciona con personal del Banco de España, pero que está bajo la supervisión del Ministerio de Economía, llevaba meses investigando la actividad del banco andorrano. Su actuación ha sido objeto de muchas críticas, ya que el informe se dio a conocer apenas unas horas después de que se publicara el del Tesoro americano. ¿Lo tenían y no lo querían publicar? ¿Ha presionado EEUU? De momento, lo que se sabe es que los investigadores españoles, entre otras cosas, habían concluido que 46 clientes debían ser objeto de vigilancia especial, y habían detectado seis operaciones sospechosas.

Lo que ocurrió después ha sido contado con exhaustividad por la prensa. Dimisión de la cúpula directiva española de Banco Madrid. Encarcelación del consejero delegado en Andorra. Intervención de la entidad madrileña por parte del Banco de España. Desbandada de depósitos. Corralito. Declaración de quiebra.

La operación está llena de dudas también para los profesionales. No se parece en nada al procedimiento habitual que se sigue en estos casos, ni en España ni fuera, según afirma un exdirectivo de la lucha internacional contra el blanqueo que exige el anonimato: “Denuncia. Intervención. Liquidación y quiebra de una entidad por blanqueo. Todo en menos de una semana. Y, además, con filtraciones continuas a la prensa de los datos del informe del Sepblac. Es algo inaudito. Mucho más cuando hablamos de un banco minúsculo en el entramado financiero mundial. La única explicación que veo es que EEUU quiera ponerlo como ejemplo. Pero ni siquiera eso me convence totalmente”, asegura.

Hasta ahora, la actuación que se había seguido en casos similares no pasaba de las sanciones. En muchos casos han sido millonarias, pero irrisorias para el volumen de dinero que manejan las mafias. De hecho, el escaso efecto disuasorio de las multas ha sido una de las debilidades que el principal organismo mundial de lucha contra el blanqueo, el Grupo de Acción Financiera Internacional contra el lavado de dinero (GAFI),  ha denunciado en su último informe sobre España, en el que también afeaba a nuestro país por la lentitud en los procedimientos de investigación judicial.

La multa más alta por este motivo que se conoce en España la recibió Bankinter en el verano de 2013, cuando fue condenado con 1,2 millones de euros por “no esforzarse lo suficiente en frenar el blanqueo a través de sus oficinas de Gran Canaria”. El récord mundial lo tiene el suizo Credit Suisse, que fue multado, en mayo de 2014, con 1.824 millones de euros por ayudar a miles de ciudadanos a evadir impuestos. Pero si se trata de blanqueo de dinero procedente de mafias, la multa más cuantiosa la recibió en 2013 el HSBC. Nada menos que 1.379 millones de euros por facilitar el lavado a los cárteles de la droga de México y Colombia. JPMorgan, Standard Chartered, RBS, ING, incluso Coutts&Co, el banco privado que gestiona la fortuna de la reina Isabel II de Inglaterra, han tenido que pagar multas por delitos relacionados con el blanqueo.

“Todos siguen funcionando. Nunca se planteó su intervención ni, mucho menos, su quiebra. ¿por qué se ha actuado de esta forma con BPA y Banco Madrid? Es un misterio que no sé si algún día se resolverá”, comenta el exdirectivo de la lucha contra el blanqueo.

Todas estas multas reflejan que el coqueteo entre mafias y bancos ha sido una práctica habitual en los últimos años. En 2009, en plena crisis financiera mundial, el entonces director de la Agencia de Naciones Unidas Contra la Droga y el Crimen Organizado, Antonio María Costa, acusó a la banca de aprovecharse de la liquidez que ofrecían las mafias. “Algunos bancos han sido rescatados de esa forma”, aseguraba el alto funcionario italiano. No fue el único en denunciar esa realidad. La Autoridad Financiera Británica (FSA) lanzó en 2011 un duro informe en el que detallaba los principales agujeros del sistema financiero y acusaba a la banca de facilitar en exceso la labor de blanqueo. “Los bancos británicos ningunean las normas de lavado de dinero”, llegó a decir.

Es un secreto a voces que los bancos son una pieza clave en el engranaje mundial del blanqueo. La otra es la opacidad que siguen cultivando los paraísos fiscales, a pesar de sus promesas de colaboración.

El BPA pudo comprar Banco Madrid en 2010 gracias a que Andorra, paraíso fiscal por excelencia, prometió abolir el secreto bancario y compartir información con el resto de países. Andorra solo firmó oficialmente ese acuerdo en 2012. Lo mismo han hecho muchos otros paraísos como Suiza, Panamá o Uruguay. El diablo de esos contratos entre bancos y gobiernos está en la letra pequeña. En ella se dice que el intercambio de información sólo se hará cuando sea solicitada expresamente por las autoridades y referida a casos concretos. Hasta finales de 2017 no se ha establecido el intercambio de información automática. Un compromiso que apenas han firmado 54 países. La realidad es que conseguir datos concretos es casi imposible dadas las trabas burocráticas que ponen los teóricos exparaísos, según han denunciado en muchas ocasiones los inspectores fiscales españoles.

Por si esto no complicara suficientemente las cosas, hay que sumar la propia complejidad del sistema de interconexiones de la banca mundial, diseñado para minimizar los movimientos de dinero físico, pero casi un regalo a los blanqueadores. Según ese sistema, si un banco E (español) recibe un día a diversos clientes británicos que quieren enviar en total 15.000 euros a un banco GB (británico), y en éste hay clientes españoles ordenando transferencias al banco E por valor de 10.000 euros, a lo largo del día se hacen las anotaciones pertinentes y al final de la jornada se liquida el saldo. El banco español le tiene que dar al británico 5.000 euros.

La información de estas operaciones viaja a través de las redes codificada en una jerga que hasta hace poco más de un año ni siquiera tenía que identificar a la persona que hacía la operación. Es lo que se conoce como código SWIFT (parecido al IBAN con el que ahora se identifican las cuentas de las personas físicas). El SEPBLAC denunció esta fuga de información ya en 2007, puesto que con ese sistema es casi imposible rastrear la identidad de sujetos sospechosos en muchas de las operaciones investigadas. En los últimos meses, la metodología está cambiando para incluir datos que ayuden a identificar a los clientes que ordenan las operaciones.

Esto, junto a los mencionados bancos pantalla y la llamada banca de corresponsales configuran el pack casi perfecto para el blanqueo. Un corresponsal es una persona física que representa a un banco fuera de su país; algo así como una oficina andante. Es la figura que utilizan los bancos de los paraísos fiscales para tener presencia en los principales focos financieros del planeta y estar cerca de las grandes fortunas.

Así que aquello de irse con la maleta cargada de billetes a Andorra, Suiza o las Islas Caimán es ya casi una imagen de película. Ahora, es suficiente con concertar una cita en cualquier lugar discreto con uno de esos corresponsales y entregarle el dinero a cambio de un ‘recibí’. Si además este sujeto puede acercarse al Banco Madrid, por ejemplo, y entregarlo sin que le hagan preguntas indiscretas, todo se facilita. El sistema lleva décadas funcionando en lugares como Italia. El Istituto per le Opere Religiose (IOR), el paraíso fiscal del Vaticano, contra el que sigue luchando el papa Francisco, ha lavado millones de euros de las mafias.

Hay que recordar que las leyes de prevención están centradas en controlar a las personas físicas y sus negocios, pero no a otros bancos. Los corresponsales son tratados como cualquier oficina bancaria. Sin preguntas.

El siguiente paso de la operación de blanqueo es establecer el modo de recuperar el dinero ya introducido en el sistema; el menú queda al gusto del mafioso de turno. Según las fuentes consultadas para este reportaje, los productos estrella en Banco Madrid eran las sociedades interpuestas a través de entramados entre diferentes paraísos fiscales, los fondos de inversión ad hoc y los llamados “préstamos de regreso”. Se trata de simular un préstamo, normalmente concedido por un banco extranjero, por la cantidad de dinero blanqueada. En el caso del Banco Madrid, los préstamos se ofrecían desde Andorra.

Sin duda, tras la operación BPA-Banco Madrid el blanqueo se va a complicar, al menos en Europa. Con intención o sin ella, el aviso está sobre la mesa. “El riesgo para la reputación de la banca es cada vez más alto y la tendencia es imparable. Aunque cueste unos años, estamos en el camino de que los blanqueadores profesionales dejen de tener cuentas en Europa”, asegura María García, abogada especializada en prevención de blanqueo de Amber Legal & Advisor, y vicepresidenta de la Asociación Española de Sujetos Obligados en Prevención del Blanqueo (ASEPBLAC).

Pero eso no significa que el final del blanqueo esté cerca. “Simplemente se les complica y se encarecen un poco más las operaciones. Sin la connivencia de la banca, donde con una comisión a los empleados estaba todo solucionado, deberán volver a los sistemas más tradicionales y más costosos”, explica un exdirectivo de organismos internacionales de lucha contra el blanqueo, que añade que el boom inmobiliario que están viviendo Londres y Nueva York refleja la lucha del dinero negro por aflorar.

Escriturar pisos por encima de su valor real, y abrir negocios casi sin actividad o lavanderías como hacía Al Capone son estrategias que vuelven a utilizarse. Pero solo entre las mafias más nostálgicas. Para los más modernos, la llave del blanqueo es Internet. “Los casinos on line se amparan en las jurisdicciones territoriales para realizar sus sospechosas, a veces, actividades de juego. Sobre todo son muy dañinos cuando la propiedad de los casinos pertenece a mafias u organizaciones criminales. Las monedas digitales son otro medio de trasladar montantes de dinero de curso legal a dinero digital para su posterior reconversión”, explica Domingo Martínez, miembro de la Junta Directiva y vocal del Instituto de Expertos en Prevención de blanqueo de capitales y financiación de terrorismo (INBLAC).

Lo más inabarcable de todo, añade este especialista, es la intensa actividad criminal que se desarrolla en la internet profunda. Considerando Internet un iceberg, la internet profunda es todo aquello que no se ve. Según la publicación especializada Popsci, la Internet que todos conocemos, la que rastrean Google y otros buscadores, tiene 147 terabytes; la internet profunda en la que se manejan las mafias y las redes terroristas además de los investigadores más frikis tiene 91.000 terabytes.

Mientras legisladores y autoridades imponen leyes para luchar contra el blanqueo del siglo XX, las mafias ya está inmersas en las inmensas posibilidades que les ofrece el siglo XXI. Y es que, como se dijo hace una semana en una convención sobre blanqueo que se celebró en Los Ángeles,  “el lavado de dinero evoluciona rápidamente y cada vez es más difícil desmontar las capas”.

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“La riqueza oculta de las naciones”

Mar, 31/03/2015 - 06:00

Juan Hernández Vigueras – Consejo Científico de ATTAC España

(Reseña publicada en TEMAS para el debate. Marzo 2015. Nº 244 sobre el libro La riqueza oculta de las naciones. Investigación sobre los paraísos fiscales. Gabriel Zucman. Ed. Pasado & Presente, Barcelona, 2015)

Ningún gobernante europeo niega hoy que el endeudamiento de algunos Estados europeos haya alcanzado niveles inquietantes, pero se silencia el auge del gran fraude fiscal en todos. Y Europa es la economía más afectada por la evasión fiscal porque “la impunidad de los defraudadores es prácticamente total” y “los paraísos fiscales nunca han gozado de tan buena salud como ahora”, sostiene este libroY lo prueban las más de cien imputaciones de políticos españoles por corrupción, vinculados con paraísos fiscales y delito fiscal. A partir de una investigación estadística, se nos ofrece una serie de reflexiones y conclusiones sobre las fortunas ocultas en paraísos fiscales, constituidas por títulos bursátiles y activos financieros. Y el autor, Gabriel Zucman, es un joven economista francés, profesor de la London School of Economics, a quien Thomas Pikkety agradece de modo particular su colaboración en la primera página de la su ya famosa obra “El capital en el siglo XXI”.

El libro de Zucman relata de modo ameno e interesante sobre cómo se produce la evasión fiscal en la gestión de las fortunas europeas con interesantes observaciones y conclusiones.

Para empezar, sostiene que el secreto bancario en Suiza sigue vivo; y analiza cómo tiene lugar en Suiza la gestión de patrimonios extranjeros, consistente en la custodia de títulos financieros por cuenta ajena que los bancos suizos no contabilizan en sus balances simplemente porque no son suyos. De modo que hoy en día cerca del 60 por ciento de las fortunas gestionadas por las entidades helvéticas pertenecen a residentes de la Unión Europea. En 2013, las fortunas extranjeras en Suiza ascendían a 1,8 billones de euros, de los cuales un billón pertenece a europeos, según los cálculos del autor; lo que seria el nivel histórico más alto. Las cuentas numeradas, que fueron prohibidas para combatir el blanqueo de dinero sucio, han sido sustituidas por los trusts (fideicomisos), las fundaciones y las sociedades-fantasma. Y estos entes jurídicos ya no están domiciliados en Suiza sino en Panamá, las Islas Vírgenes británicas, Liechtenstein u otros paraísos fiscales, aunque la Confederación Helvética pilota el gran circuito de la gestión internacional de las fortunas; y el mayor número de esas sociedades instrumentales se crea desde Ginebra. El libro deja fuera el análisis de la política de la Unión Europea sobre tratados comerciales con Suiza, que ha fortalecido su estatus histórico de paraíso financiero. Las declaraciones oficiales y noticias desinformativas son, pues, desmentidas por una realidad idéntica a la que referimos en nuestro libro que Akal publicó hace más de diez años.

Ahora que Jean-Claude Juncker es el presidente de la Comisión Europea y hemos sabido que durante sus dieciocho años de primer ministro de Luxemburgo firmó 548 acuerdos fiscales con una trama de multinacionales para defraudar al fisco de sus socios europeos, tenemos que destacar las páginas dedicadas al “paraíso fiscal de los paraísos fiscales”. El Gran Ducado, cofundador de la Unión Europea cuando se llamaba Comunidad, y cuando su siderurgia lo era todo y las finanzas no eran nada, actualmente no sería nada sin la industria financiera offshore, para no residentes. Y como colonia de la industria financiera internacional, Luxemburgo está en el centro de la evasión fiscal europea y paraliza la lucha contra esta plaga desde hace decenios; y convertido en una de las primeras plazas financieras del mundo, vive de comercializar su propia soberanía. Finalmente se apunta lo que el autor llama un plan global de actuación contra la evasión fiscal; que incluiría la elaboración de un catastro (sic) financiero mundial o registro mundial de títulos financieros, como elemento de control para poder tasar las fortunas. Y se acompañaría de un intercambio automático de información fiscal entre países, similar al de la ley estadounidense FATCA de 2010-2013, que permitiría un impuesto global progresivo sobre las fortunas. Resumiendo: lectura recomendada para gentes honradas.

La Europa Opaca de las Finanzas

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La medida estrella del PP para autónomos fue un fracaso

Lun, 30/03/2015 - 12:00

Eduardo Garzón Espinosa – Consejo Científico de ATTAC España

El gobierno del PP puso en marcha a principios de 2014 su medida estrella “Tarifa plana para la contratación indefinida” consistente en que las empresas y autónomos que incrementasen el número de trabajadores y trabajadoras con contrato indefinido pagarían sólo 100 euros mensuales en la cotización a la Seguridad Social por contingencias comunes. En principio sólo estaba pensada para el año 2014 pero finalmente el gobierno la prorrogó tres meses más. Izquierda Unida denunció que esta medida no iba a crear empleo porque el problema de las empresas y autónomos no es el coste de contratación sino la falta de clientes y las dificultades para acceder al crédito, fundamentalmente. Catorce meses más tarde, a punto de finalizar el periodo de vigencia de la medida, estamos en condiciones de comprobar si ha cumplido o no sus objetivos y por qué.

El Observatorio de Trabajo Autónomo acaba de presentar su estudio sobre la situación actual de los autónomos españoles, referente a diciembre de 2014. Entre otras muchas consultas se encuentra la correspondiente a la tarifa plana del gobierno, donde se constata que sólo el 7,38% de los entrevistados afirma haber utilizado esta ayuda a la contratación, lo que revela un estrepitoso fracaso de la medida.

Al preguntar por los motivos que explican no haberse acogido a la bonificación, el 60,47% de los que no lo hicieron señalan que no han necesitado contratar a nadie porque su actividad estaba en recesión o estancada. Otro 24,65% declaró que aunque su actividad había aumentado, no lo había hecho lo suficiente para contratar más trabadores y trabajadoras.

Es más, incluso para aquellos que sí utilizaron la ayuda, el 61,11% declaró que se trataba de una medida insuficiente para incrementar la contratación. Otro 16,67% indicó que la medida no afectaba en absoluto a la contratación.

Es evidente que los problemas de la inmensa mayoría de las y los autónomos no se resuelven abaratando los costes de contratación, tal y como señaló Izquierda Unida. Para seguir profundizando en el asunto y aproximarnos a los verdaderos problemas recurrimos a otra pregunta realizada en el mismo estudio. Al comparar la situación actual con la de hace cinco años, casi el 80% de los declarantes señala estar peor en cuanto a ventas, y sólo un 6% dicen estar mejor. En cambio, en cuanto a costes salariales, menos del 60% dicen estar peor mientras que más del 35% declaran estar igual y un 5% mejor. La presión fiscal es otro problema de envergadura similar (debido al aumento de las retenciones de IRPF desde el 15% al 21% aplicado por el gobierno de Rajoy a comienzos de legislatura), sólo por detrás del de la rentabilidad que no es más que la consecuencia del resto de problemas. La financiación es otro problema superior al de los costes salariales, mientras que el de los costes de alquiler es el menos importante.

Conviene tener en cuenta lo siguiente: todos los indicadores laborales demuestran que los costes salariales actuales son inferiores a los de hace cinco años, de forma que si muchos autónomos declaran estar en peor situación que antes, ello no se debe al aumento del coste salarial sino a la caída de los ingresos con los cuales hacerles frente. En consecuencia, el problema de los costes salariales es en buena parte consecuencia del problema de las ventas. O dicho de otra forma: si las y los autónomos viesen incrementar notablemente sus ventas podrían cubrir sin problemas el pago a sus trabajadores y trabajadoras. Por lo tanto, la solución a los problemas de las y los autónomos viene del lado de la demanda (necesitan incrementar sus ventas y beneficios), no del lado de la oferta (no necesitan abaratar sus costes y pagar menos a sus empleados y empleadas).

Esta constatación se produce también observando los datos ofrecidos por otras encuestas que no sólo se refieren a autónomos sino también a las empresas. Es el caso, por ejemplo, de la Encuesta Trimestral de Coste Laboral del Instituto Nacional de Estadística, donde en el cuarto trimestre de 2014 el 92,8% de las empresas señala que no ofrecen puestos de trabajo porque no necesitan más trabajadores frente al 5,1% que aduce costes de contratación elevados.

Lo mismo ocurre con la Encuesta de acceso a la financiación de las pequeñas y medianas empresas del Banco Central Europeo, donde se comprueba que el problema más importante de las empresas españolas es que no encuentran clientes. El problema de los costes laborales se integra en el de los costes de producción y aun así aparece en el cuarto lugar.

No hay ninguna duda: si hoy día no se crea empleo no es porque les salga caro a los empresarios contratar, sino fundamentalmente porque su negocio no va lo suficientemente bien para necesitar más trabajadores en sus plantillas.

Saque de Esquina

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Hacienda funcional: prosperidad con estabilidad económica

Lun, 30/03/2015 - 08:01

Sandra Soutto – ATTAC Castelló

Los ingresos de un Estado soberano no dependen, o no tienen porque depender de los contribuyentes o de los mercados financieros, ya que el dinero que estos entregan al gobierno, ya sea mediante el pago de los tributos1 o la compra de deuda pública2 (bonos y letras del Estado), lo han recibido antes del propio gobierno, que a través de la implementación de políticas expansivas del gasto incrementa los saldos de las cuentas de los agentes privados (ciudadanos y agentes financieros) con simples apuntes informáticos (llamados tecleos informáticos). Por ello, un Estado cuya financiación no depende de los mercados financieros ni de la recaudación de impuestos, porque puede emitir su propia moneda, no puede quebrar, es decir, nunca será insolvente en deudas denominadas en su propia moneda.

Sin embargo, políticos, legisladores y algunos economistas que temen los efectos de la inflación, han contribuido a engordar la falacia de que el Estado se puede quedar sin dinero y entrar en bancarrota, mediante la difusión de mantras como: “El gobierno esta sujeto a las mismas restricciones que los hogares: tanto entra, tanto gastas.” En la UE se ha creado una estructura económica-política, la eurozona, que arrebató a algunos de los estados miembros, entre ellos a España, su soberanía monetaria poniéndolos a merced de los agentes financieros, y entregando la misión de emitir moneda al BCE cuya única finalidad es controlar la inflación.

El economista de origen judío moldavo, emigrado a EEUU, Abba Lerner 3, que estudió como controlar los precios en un marco de pleno empleo, en su obra Economics of Employments, propuso una alternativa a las “finanzas responsables” impuestas por los conservadores, en la que expuso la necesidad de dirigir la economía hacia la prosperidad aumentando el gasto público cuando existen recursos ociosos, sin temer a la inflación. Se trata de tomar el control de la política económica e impedir que la economía se hunda con depresiones e inflaciones, implementando políticas de control del gasto, a lo que llamó Hacienda Funcional.

En síntesis, la Hacienda Funcional consiste en:

  1. Cuando tenemos tasas elevadas de desempleo y deflación, la demanda agregada está demasiado baja, entonces, el gobierno debe aumentar el gasto creando empleo, y lo consigue creando los recursos financieros necesarios mediante apuntes (ahora mediante tecleos informáticos) en las cuentas del balance del Banco Central4. Otra opción sería la de bajar los impuestos, aunque ésta no garantiza la creación de empleo, ni aleja al fantasma de la precarización laboral, ya que su creación dependería de la voluntad del sector privado y, como sostiene Kalecki5, a éste no le interesa la creación de empleo, la creación que le interesa es la de un “ejército de reserva de parados” cuya función es presionar a la baja los salarios.
  2. En caso de que el tipo de interés esté demasiado alto, el gobierno a través del Banco Central aportaría los recursos financieros necesarios incrementando las reservas bancarias, para conseguir una disminución del mismo, y al revés si fuera que el tipo es demasiado bajo.

Claro que para su correcta aplicación, es necesario que se den las siguientes condiciones:

  • Abandonar las llamadas “finanzas responsables” que actúan sobre los usuarios de moneda y no buscan la utilidad pública, ya que el Estado no es capaz de garantizar el sustento, la vivienda, el acceso a la salud, la educación de calidad, la protección jurídica y la socialización necesaria para la convivencia.
  • Considerar el dinero como una unidad de medida creada por el Estado.
  • Basar el control en la aplicación de políticas expansivas del gasto con el objetivo del pleno empleo de recursos, la estabilidad de precios, o cualquier otro sobre la economía real.
  • Cualquier valoración de estas políticas debe atender a sus efectos directos sobre la economía real, abandonando el objetivo de mantener el déficit presupuestario por debajo de un determinado porcentaje del PIB, o cualquier otro ratio impuesto de forma arbitraria.

Es importante resaltar que el objetivo de la Hacienda Funcional no es el equilibrio presupuestario sino la plena ocupación de los recursos, entre los que está el pleno empleo para garantizar la utilidad pública y unas condiciones mínimas de supervivencia, ni tampoco será necesario mantener el déficit presupuestario ni la deuda a un determinado nivel. Así, el nivel óptimo de la deuda y del déficit, es el que permita el pleno empleo de los recursos. Es decir, en caso de recesión debería aumentar el gasto social, cuyo comportamiento es anticíclico cuando el objetivo es el pleno empleo, y disminuir la recaudación mediante impuestos, cuyo comportamiento es procíclico con un objetivo de pleno empleo, lo que nos lleva a un aumento del déficit presupuestario. Pero este déficit es necesario y es sostenible, ya que proporciona activos financieros netos que satisfacen la demanda y da estabilidad a los ingresos del sector privado6.

Ahora bien, para que esto sea posible es necesario que el gasto público sea grande, y debe variar suficientemente en sentido inverso al gasto en inversión, con la finalidad de mantener la demanda agregada, la producción y el consumo estable, como decía Hyman Minsky7 . Esto no sería incompatible con un estado estacionario o de crecimiento cero.

Además, la Hacienda Funcional nos permite prevenir las depresiones y las hiperinflaciones8, que pueden suponer un peligro para la sociedad al permitir la aparición de movimientos políticos y sociales radicales y totalitarios, impulsando el justo reparto de la prosperidad.

Y ahora, en medio de la crisis en la que estamos inmersos, con una tasa de desempleo9 en España que se sitúa en torno al 24%, una tasa de desempleo juvenil (menores de 25 años) del 51,8%, y con un IPC acumulado desde enero de este año de -1,4%10, que nos traen a la memoria la gran depresión de los años 30, se hace necesaria la intervención del Estado, para que mediante la aplicación de una política fiscal expansiva se consiga el pleno empleo de recursos, tal como lo expuso el economista Abba Lerner11.

Sin duda esto exige un cambio profundo en las instituciones de la UE, de manera que permita la aplicación de políticas fiscales y monetarias necesarias para conseguir la estabilidad de precios, y cuando hablamos de precios nos referimos a todos, incluso los salarios. Pero además, necesitamos un Banco Central que proporcione las reservas bancarias suficientes que permitan mantener el tipo de interés (precio del dinero), ya que, como antes se ha dicho, sólo un gobierno soberano puede aumentar el gasto público para crear empleo, aumentar las reservas bancarias, y disminuir el tipo de interés, y tendrá más capacidad de maniobra si opera con tipos de cambio flotantes. Aunque también pueden ser aplicadas en países que operan con tipo de cambio fijo, si estas políticas van acompañadas de un fuerte control de movimientos de capitales.

NOTAS:

1 Tributos: http://es.wikipedia.org/wiki/Tributo

2 Deuda Pública: http://es.wikipedia.org/wiki/Deuda_p%C3%BAblica

3 Biografía de Abba Lerner: http://www.eumed.net/cursecon/economistas/Lerner.htm

4 Dos Teorías sobre el dinero:http://attaccastello.blogspot.com.es/2014/01/dos-teorias-sobre-el-dinero_2.html#more

5 Biografía de Michal Kalecki: http://es.wikipedia.org/wiki/Micha%C5%82_Kalecki

6 La necesidad de mantener un déficit público depende de los balances de los otros sectores no sólo del sector público, ya que cuando un estado tiene déficit por cuenta corriente, el sector privado tendrá superávit si el déficit del sector público es mayor al déficit del sector exterior. Recordemos que:

Déficit Público = Ahorro Privado Neto – Exportaciones Netas

7 Hyman Minsky:http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/03/140324_hyman_minsky_secretos_lp

8 De acuerdo con los hechos históricos, como explica Randall Wray, son muchos y diferentes los caminos que llevan a la hiperinflación, y, aunque un aumento del déficit presupuestario y de deuda pública pueden provocar inflación, también hay bancos que financian el gasto privado creando dinero y por ende inflación. Además, todos los casos analizados comparten problemas como: agitación social y política, guerras civiles, colapso en la capacidad de producción, gobiernos débiles y deuda externa denominada en moneda extranjera, entre otros. Por ello, para combatir la inflación aconseja: estabilizar la producción, resolver los problemas que causan la agitación social, reducir la indexación, adoptar una nueva moneda y suspender pagos de la deuda externa.

9 Tasa de desempleo: http://www.datosmacro.com/paro-epa/espana

10 IPC 2015: http://www.datosmacro.com/ipc

11 Obra de Abba Lerner: http://es.wikipedia.org/wiki/Finanza_funcional
__________________________________________________________________

FUENTES:

Teoría Monetaria Moderna. L..Randall Wray , Lolabooks 2015.

Los Impuestos como fuente de ingresos son Obsoletos. Breadsley Ruml:
https://drive.google.com/file/d/0B6i8h_xTr9ZxTzNWS2t6N016bjg/view?usp=sharingLos impuestos y el interés público. L. Randall Wray.https://drive.google.com/file/d/0B5yvo-v5WdmrekpqYXg0QkhYalk/view?usp=sharing

- Seven Deadly Innocent Frauds of Economic Policy. Warren Mosler. https://drive.google.com/file/d/0B5yvo-v5WdmrYTE0OHc4N3BxZXc/view?usp=sharingEn español: Prefacio de Alejandro Nadal,  http://moslereconomics.com/wp-content/pdf/7DIF-spanish-Alejandro-Nadal.pdf  obra traducida: http://moslereconomics.com/wp-content/pdf/7DIF-spanish.pdf

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Una guerra de divisas global y en toda la regla

Lun, 30/03/2015 - 06:00

Marco Antonio Moreno – Consejo Científico de ATTAC España

La guerra de divisas iniciada el año 2010 se ha generalizado en toda la regla, pese a ser una batalla en la que nadie gana. Esto no hace más que confirmar el desorden monetario y la nulidad del sistema financiero internacional generados por políticas macroeconómicas que son débiles e ineficaces. En la actualidad, más de 25 países se encuentran corriendo una escalada devaluatoria y una reducción constante de sus tasas de interés para mejorar la competitividad mediante el hundimiento de su moneda. En esta lucha, Mario Draghi ha tenido un gran éxito al lograr que la moneda única se haya devaluado un 24 por ciento frente al dólar en 12 meses. Esto se conoce como “impulsar la competitividad”. En el actual desorden monetario y ante el débil crecimiento, el tipo de cambio es una de las palancas disponibles para apuntalar la economía de un país. Dentro de la zona euro hay dos grandes ganadores con estas medidas: la industria y los sectores de exportación. Pero esta ganancia es a costa de la reducción de los salarios y la consecuente caída en la paridad del poder adquisitivo. Por tanto, una disminución en la calidad de vida presente y futura.

En esto han derivado los planes de flexibilización cuantitativa. Su confrontación es tan tensa que los bancos centrales se ven impedidos de subir la tasa de interés (como declaró la semana pasada Janet Yellen, de la Reserva Federal), y el desorden monetario continúa propagándose… Esta escalada de flexibilización global adquiere tintes de demolición controlada: Todas las semanas en algún lugar del mundo se reducen más las tasas de interés o se imprime más dinero. Por ejemplo, el Banco Central Europeo con su nuevo “estímulo” de 1,1 billones de euros (€ 1.100.000.000.000), Japón, India, Rusia, Dinamarca, Suiza, han llevado la tasa de interés a un terreno negativo haciendo que para muchos sea más barato alquilar una caja fuerte con guardias bien armados que guardarlo en el banco central.

Miedo a la deflación y a la desaceleración

Los bancos centrales de Suiza, Dinamarca, Noruega y Corea del Sur redujeron la tasa de interés a sus mínimos históricos para combatir el riesgo de deflación y la desaceleración económica. Las monedas de Corea del Sur, Tailandia y Taiwán, están sufriendo los embates de la debilidad del yen y la acción decidida por Tokio para mejorar la competitividad de los productos japoneses.

A su vez, Brasil, Sudáfrica, México, Argentina, Indonesia y Turquía, países productores de importantes materias primas, han visto caer con fuerza sus monedas frente al dólar y en forma acelerada en las últimas semanas. Todos estos países sufren las consecuencias de una recuperación económica más debil de lo esperado y, sobre todo, la desaceleración de la economía china. El super ciclo alcista de los commodities ha terminado y muchos países, especialmente los productores de petróleo, se encuentran con grandes déficit en sus cuentas corrientes y para pedir dinero prestado tienen gran dificultad.

Hasta el momento, el único país que no ha entrado al peligroso juego de la guerra de divisas es China. Si en el pasado, Beijing era acusado de debilitar su moneda para exportar al menor costo, esta vez la realidad del país es diferente y el yuan se aprecia discretamente respecto al euro. China quiere continuar esta tendencia y por eso aumentó sus compras en la zona euro. Pekin sabe que el dólar es una moneda debil y quiere presentar al yuan como una moneda más estable y segura. Este es un requisito clave para hacer del yuan una moneda de reserva internacional que permita instalar al mercado financiero chino en lo alto de la escena mundial. Sin embargo, en algún momento China deberá sumarse a las prácticas devaluatorias. No hay que olvidar que la guerra de divisas es el alma de la guerra comercial.

El Blog Salmón

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Declaración de la Asamblea de los Movimientos Sociales – Foro Social Mundial 2015

Dom, 29/03/2015 - 12:00

28 de marzo por Asamblea de los movimientos sociales

¡Los pueblos unidos jamás serán vencidos!

Nosotras y nosotros, nos hemos reunido en la Asamblea de los Movimientos Sociales, durante el Foro Social Mundial de Túnez 2015, teniendo en cuenta toda nuestra diversidad para construir una agenda común de luchas contra el capitalismo, el imperialismo, el patriarcado, el racismo y todas las formas de discriminación y de opresión.

Hemos construido una historia y un trabajo en común que ha permitido avances, con la esperanza de conseguir la victoria contra el sistema dominante y poder concretar alternativas en pro de un desarrollo socialmente justo y respetuoso de la naturaleza.

Los pueblos de todo el mundo sufren actualmente los efectos del agravamiento de una profunda crisis del capitalismo, en la que sus agentes (bancos, transnacionales, conglomerados mediáticos, instituciones internacionales) buscan potenciar sus beneficios a costa de una política intervencionista y neocolonialista, con la complicidad de gobiernos neoliberales.

Guerras, ocupaciones militares, tratados neoliberales de libre comercio (Transatlántico, Transpacífico, ALECA, UE-MERCOSUR, ADE, e Israel-MERCOSUR y diferentes tratados bilaterales) y políticas de austeridad se traducen en paquetes económicos que privatizan los bienes comunes y los servicios públicos, rebajan los salarios, violan los derechos, multiplican el desempleo, aumentan la precariedad y la sobrecarga de las mujeres en el trabajo de los cuidados, y destruyen la naturaleza.

Estas políticas neoliberales afectan con intensidad tanto a los países del Sur como a los países del Norte, aumentando las migraciones, los desplazamientos forzados, los desalojos, el endeudamiento, y las desigualdades sociales. Refuerzan el conservadurismo y el control sobre el cuerpo y la vida de las mujeres. Además, nos imponen la “economía verde”, como falsa solución a la crisis ambiental y alimentaria, que no solo agrava el problema, sino que resulta en la mercantilización, privatización y financiarización de la vida y de la naturaleza.

Afirmamos que los pueblos no son responsables de esta crisis y por lo tanto no deben pagar sus consecuencias. No hay salida posible dentro del sistema capitalista. Aquí, en Túnez, nos reafirmamos en nuestro compromiso para la construcción de una estrategia común de combate contra el capitalismo. Y por ello, los movimientos sociales luchamos:

● Contra las transnacionales y el sistema financiero (FMI, BM y OMC), principales agentes del sistema capitalista, que privatizan la vida, los servicios públicos y los bienes comunes como el agua, el aire, la tierra, las semillas, los recursos minerales, promueven las guerras, violan los derechos humanos y saquean los recursos. Las transnacionales reproducen las prácticas extractivistas perjudiciales para la vida, acaparan nuestras tierras y desarrollan semillas y alimentos transgénicos que privan a los pueblos de su derecho a la alimentación y destruyen la biodiversidad.

Luchamos por la anulación de la deuda ilegitima y odiosa que hoy es instrumento global de dominación, de represión y de asfixia económica y financiera de los pueblos. Rechazamos los tratados de libre comercio que los Estados y las transnacionales nos imponen y afirmamos que es posible construir una integración de otro tipo, por los pueblos y para los pueblos, basada en la solidaridad y en la libertad de circulación para todos los seres humanos.

Apoyamos el llamamiento a una jornada de acción internacional contra los tratados de libre comercio prevista para el día 18 de abril de 2015

● Por la justicia climática y la soberanía alimentaria, porque sabemos que el calentamiento global es resultado del sistema capitalista de producción, distribución y consumo. Las transnacionales, las instituciones financieras internacionales y los gobiernos a su servicio no quieren reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Denunciamos la “economía verde” y rechazamos todas las falsas soluciones a la crisis climática como los agrocombustibles, los organismos genéticamente modificados, la geoingeniería y los mecanismos del mercado de carbono, como el REDD (reducción de Emisiones debido a la Deforestación y a la Degradación), que ilusionan a poblaciones empobrecidas con el progreso, mientras privatizan y mercantilizan los bosques y territorios donde han vivido miles de años.

Defendemos la soberanía alimentaria y la agricultura campesina que son la solución real a la crisis alimentaria y climática, y que significan también el acceso a la tierra para la gente que la trabaja.

Llamamos a una gran movilización sobre el clima para el mes de diciembre de 2015 en París. En paralelo a la COP21. Hagamos de 2015 el año de las movilizaciones de los movimientos sociales en todo el mundo por la justicia climática.

● Contra la violencia hacia las mujeres, que se ejerce con regularidad en los territorios ocupados militarmente, pero también contra la violencia que sufren las mujeres cuando son criminalizadas por participar activamente en las luchas sociales. Luchamos contra la violencia doméstica y sexual que se ejerce sobre ellas cuando son consideradas como objetos o mercancías, cuando la soberanía sobre sus cuerpos y su espiritualidad no es reconocida. Luchamos contra el tráfico de mujeres, niñas y niños.

Defendemos la diversidad sexual, el derecho a la autodeterminación de género, y luchamos contra la homofobia y la violencia sexista.

Llamamos a apoyar las acciones de la 4ª Marcha Mundial de Mujeres entre marzo y octubre de 2015.

● Por la paz y contra la guerra, el colonialismo, las ocupaciones y la militarización de nuestros territorios. Denunciamos el falso discurso en defensa de los derechos humanos y de la lucha contra los integrismos, que muchas veces justifica las intervenciones militares. Defendemos el derecho de los pueblos a su autodeterminación y a su soberanía. Denunciamos la instalación de bases militares extranjeras utilizadas para fomentar conflictos, controlar y saquear los recursos naturales y promover dictaduras en diversas partes del mundo.

Exigimos reparaciones para todos los pueblos del mundo víctimas del colonialismo

● Por la democratización de los medios de comunicación masivos y por la construcción de medios alternativos, que son fundamentales para derrocar la lógica capitalista.

● Por la resistencia y la solidaridad: Luchamos por la libertad de poder organizarnos en sindicatos, movimientos sociales, asociaciones y en cualquier otra forma de resistencia pacífica.

Denunciamos el aumento de la represión contra los pueblos rebeldes, los arrestos, encarcelamientos y asesinatos de activistas, estudiantes y periodistas, así como la criminalización de nuestras luchas.

Inspirada en la historia de nuestras luchas y en la fuerza renovadora del pueblo en las calles,la Asamblea de los Movimientos Sociales convoca a todas y todos a desarrollar acciones, coordinadas en todo el mundo, durante una semana global de luchas contra el capitalismo, del 17 al 25 de octubre de 2015.


¡Movimientos sociales de todo el mundo, avancemos hacia la unidad global para derrotar al sistema capitalista!

Reforcemos nuestra solidaridad con los pueblos del mundo que combaten cotidianamente contra el imperialismo, el colonialismo, la explotación, el patriarcado, el racismo y la injusticia, en Túnez, Palestina, Kurdistán, Siria, Irak, Libia, Grecia, España, Burkina Faso, Malí, República Democrática del Congo, en el África central, en el Sahara occidental…


¡Viva la lucha de todos los pueblos!

¡Los pueblos unidos jamás serán vencidos!

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Grecia en la encrucijada

Dom, 29/03/2015 - 08:00

Yolanda AndreuRevistarambla.net

La victoria de Syriza en las elecciones del 25 enero abre una nueva perspectiva para la izquierda europea. Después de cuatro años de la aplicación del brutal plan de austeridad de la troika (la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional), las masas griegas, que estuvieron a la vanguardia de la lucha de clases en el continente, buscan una alternativa política que rompa con las políticas de ajuste. Un auténtico terremoto que se lleva por delante al Pasok, uno de los referentes de la socialdemocracia, que puede contagiarse a los países más golpeados por la austeridad, empezando por el Estado español.

 

Laboratorio de la austeridad

Por su posición periférica en la UE y su estructura económica, Grecia era el socio del euro más vulnerable a la crisis. Los grandes capitalistas (iglesia ortodoxa y armadores) nunca han pagado impuestos, mientras las arcas públicas sostenían un inflado presupuesto militar (era el quinto comprador de armas del mundo, gran cliente de la industria militar francesa y alemana) y los fondos europeos servían para financiar el desmantelamiento de la frágil estructura productiva. Con el asesoramiento de Goldman Sachs -cuya rama europea encabezaba entonces Mario Draghi, hoy presidente del Banco Central Europeo- se ocultó la deuda pública para cumplir los requisitos de entrada en el euro. Sin control sobre la moneda y con la crisis financiera internacional, la bancarrota del estado era inevitabel: el país que en 2004 organizó los Juegos Olímpicos en Atenas, se declaraba en quiebra cinco años más tarde.

Tras ganar las elecciones prometiendo un cuento de hadas, el gobierno del Pasok empezaba imponer los planes de austeridad y acabó por pedir el rescate, que sirvió para que Grecia pagara sus deudas a los bancos franceses y alemanes. A cambio, firmaba un «Memorandum» de austeridad que suponía un ataque salvaje a las condiciones de vida de las clases populares.

La respuesta de la clase obrera y la juventud griega fue ejemplar: 30 huelgas generales, manifestaciones masivas pese a la represión… cayó el gobierno del Pasok y la derecha de Andonis Samarás continuó la ampliación de los mismos planes.

El resultado de cuatro años de ajuste es devastador. El PIB se redujo un 22%, uno de cada tres griegos está parado (la mitad entre los jóvenes), y para los que tienen la suerte de conservar el puesto de trabajo los salarios se recortaron un 30% . Se cerraron 6.000 escuelas, el presupuesto de los hospitales públicos se redujo en un 26%, y tres millones de griegos (los que llevan más de un año en el paro y sus hijos) quedaron fuera de la sanidad pública. Reaparecieron enfermedades erradicadas, como la tuberculosis o la malaria, se dispararon los contagios de HIV, los intentos de suicidio crecieron un 30% . La natalidad se desplomó un 14,6%. Son datos más propios de una guerra que de una recesión. En paralelo aumentaba el IVA y se introducía la Enfía, un impuesto a la primera vivienda que se cobra con el recibo de la luz: 300.000 familias se quedaron sin electricidad por no poder pagarlo. Se suprimieron las leyes laborales, se privatizó el patrimonio público.

El gobierno de la derecha se ensañó con los más débiles: los inmigrantes sin papeles, las prostitutas, los drogodependientes…. Mientras encarcelaba a su dirección por actividades criminales, la política del gobierno abonaba el terreno para los neonazis de Alba Dorada.

Como ha ocurrido ya en tantos lugares del mundo, la receta de la austeridad no servió para reducir la deuda, sino al contrario. Una vez rescatados los bancos con dinero público y tras cuatro años de recorte del gasto social, la deuda griega asciende a 320.000 millones, el 174% del PIB.

El triunfo de Syriza

Con dos años de retraso respecto a la movilización en la calle, las urnas lanzaron un mensaje claro: ya basta de austeridad. Con los dos partidos del régimen convertidos en agentes al servicio de la troica, la izquierda alternativa, que se movía en un 5% de votos, se convierte en el referente político de los que esperan un cambio. Grecia entra uno de esos momentos en los que la historia se acelera.

Syriza ganó con un mensaje de «dignidad» y «esperanza» y, aunque sin despertar un gran entusiasmo, abre una nueva puerta. Su propuesta electoral (el llamado Programa de Salónica) promete afrontar la «crisis humanitaria» que sufre Grecia renegociando la deuda y con una reforma del estado que acabe con los privilegios de la oligarquía.

La respuesta de Alemania y el eurogrupo no se ha hecho esperar. Si se impuso a los griegos la austeridad como un castigo ejemplarizante para el resto de pueblos periféricos de la UE, ahora hay que demostrar que nadie puede salirse del guión. El BCE cortó el grifo del crédito a los bancos griegos, un chantaje en toda regla. Mientras el gobierno griego buscaba la cuadratura del círculo con la deuda.

Grecia tiene vencimientos de deuda muy próximos que ahogan cualquier posibilidad de cambio: 2.200 millones de euros al FMI en marzo, 7,5 millones este verano… y si no acata el «Memorandum» se queda sin el último crédito. En las elecciones Syriza había prometido «renegociar» la deuda para cancelar «una parte significativa de su valor nominal» y pagar el resto en la medida en que el país saliera de la recesión.

En las primeras negociaciones, en lugar de partir de una posición de fuerza negándose a pagar, el gobierno griego ha retrocedido hasta solicitar la ampliación del crédito y aceptar continuar negociando con la ‘troica’. La primera fórmula, planteada con el asesoramiento del banquero francés Mathieu Pigasse, planteaba rebajar al deuda al 120% del PIB y convertir el resto en bonos de dos tipos, unos indexados al crecimiento y otros perpetuos (que no tienen vencimiento pero pagan intereses indefinidamente).

En unas de las negociaciones del eurogrupo Varufakis reconoció que habían ofrecido garantizar el pago de toda la deuda y no aprobar ninguna de las medidas de su programa durante 6 meses a cambio de un crédito puente. Pero nada de esto sirvió para hacer ceder al imperialismo alemán.

En Grecia las primera semanas del nuevo gobierno han sido una de cal y una de arena. Políticamente está el acuerdo de gobierno con los Griegos Independientes, una escisión de la derecha, chovinista y antiausteridad, abiertamente xenófoba y muy agresiva contra Turquía a la que han entregado el ministerio de Defensa. Más tarde la propuesta del presidente del país, un exministro de la derecha. Un mensaje de conciliación y unidad nacional.

Se retiraron las vallas que protegían el parlamento de los manifestantes y Tsipras prometió recuperar el salario mínimo a los niveles anteriores a la troica (751 euros) y ofrecer bonos de alimentos, electricidad y transporte gratuito a los parados además de devolver la paga extra a los pensionistas más pobres. También se planteó la prórroga de la moratoria a los desahucios que ya había aprobado el gobierno anterior, así como el restablecimiento de la sanidad pública universal. Tsipras prometió conceder al nacionalidad griega a los hijos de los inmigrantes, pero no dijo nada sobre el cierre de las vergonzantes cárceles de sin papeles, auténticos Guantánamos en suelo griego. Hubo también algunas medidas de reconocimento a luchas simbólicas, como la readmisión de las trabajadoras de la limpieza del ministerio de Economía o la promesa de reabrir la televisión pública. En el frente internacional el gobierno de Syriza puso algunas objeciones a las sanciones contra Rusia por la guerra en Ucrania y se comprometió a bloquear el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.

Quedan en la ambigüedad dos asuntos claves, que son fundamentales para la propia supervivencia de un proyecto de cambio en Grecia: las privatizaciones y el control de los bancos. Si en un primer momento se anunció que se frenaba la venta del 67% del puerto del Pireo que sigue en manos del estado, responsables del gobierno han declarado a la prensa que la privatización, una de las más grandes pactadas por el anterior gobierno de Samarás con la troica sigue adelante. El gobierno de Syriza también ha renunciado a colocar a sus representantes en los consejos de administración de los bancos ni a destituir al director del banco central griego. Defender el patrimonio público y controlar los capitales no son medidas ideológicas: son pasos imprescindibles para la supervivencia de cualquier proyecto de cambio hoy en Grecia.

Tsipras tendrá que elegir

Syriza defiende que es posible hacer entrar en razón a la troica, renegociar la deuda para reducir su carga y liberar así recursos para paliar la «crisis humanitaria» en la que se ha hundido Grecia con los planes de austeridad. Que es posible pedir tiempo a los capitalistas europeos para volver al crecimiento y seguir pagando la deuda. Que es posible reformar la Unión Europea para poner a todos los pueblos de Europa en un plano de igualdad. Que es posible hacer compatibles los derechos de las masas griegas con el euro y la pertenencia a la UE. Varoufakis defiende un «New Deal» europeo, basado en los eurobonos y los créditos del Banco Europeo de Inversiones.

Pero esta política es un callejón sin salida. También Obama y Hollande prometieron apostar por políticas de inversión y crecimiento y no lo consiguieron, porque en el momento actual del capitalismo, el capital financiero lo engulle todo y hoy no hay sectores de inversión que garanticen una recuperación de la tasa de beneficio. La única forma que tiene el capital de reproducirse es el expolio del sector público y de los recursos disponibles, aumentar la tasa de explotación. La disyuntiva entre crecimiento y austeridad es falsa: la realidad impone una sola política dictada por la necesidad del gran capital de absorber todo el dinero disponible. Y la deuda (que se deberá seguir pagando hasta 2057) debe ser cancelada, porque primero está las necesidades de la gente, porque no es el pueblo griego quien debe costear el rescate de los bancos franceses y alemanes o todos los créditos que pidieron sus gobiernos corruptos para comprar aviones de guerra a Francia o trenes a empresas alemanas que, casualmente, no funcionaban por el ancho de vía griego.

Tampoco es posible democratizar la UE, que es un entramado institucional al servicio del capitalismo europeo: un acuerdo entre estados para una ofensiva sin tregua contra los trabajadores, para privilegiar el capital finaciero y servir en bandeja a las burguesías centrales los mercados periféricos. El euro fue una «dolarización» a la europea: una forma de imponer el marco alemán al resto de monedas. Para salir de la crisis de acuerdo a los intereses de los trabajadores hay que dejar de pagar la deuda y romper con la UE y con el euro. Tomando los recursos disponibles con la nacionalización de la banca y cortando la fuga de capitales que está vaciando diariamente sus arcas, y esto es solo posible con un Gobierno que se apoye en la movilización obrera y popular para resistir los embates que vendrán tanto de la Unión Europea como de los grandes magnates griegos. Es la única salida para las masas griegas: parar el expolio y reconstruir el país, abriendo un referente para el resto de pueblos de Europa.

Tarde o temprano Tsipras deberá elegir entre dos caminos incompatibles: o una política para defender a las masas griegas que rompa con al deuda y la UE o seguir la subordinación al dictado del capital financiero manteniendo el grueso de las políticas de austeridad. Creer que hay un tercer camino, como argumenta es una utopía y es reaccionario, porque no prepara al pueblo griego para el choque imprescindible para salir del pozo. Si los parti dos socialistas están en caída libre, más acentuada en el sur de Europa, no se debe a particularidades nacionales, sino al hecho que el capitalismo no da las migajas que precisa el reformismo para hacerse creíble.

El problema es político

Y más allá del problema económico, hay otro político. Dar aire al gobierno de Syriza o plantear un acuerdo que Tsipras pueda vender como una victoria facilitaría el «contagio » a otros países, empezando por el estado Español, con las perspectivas electorales de Podemos. Por eso la alternativa para Merkel es domesticar a Syriza o destruirla.

Y será en la lucha de clases, de nuevo, donde todo de resuelva. Si el pueblo griego es capaz de poner en pie una movilización que imponga al gobierno la cancelación de la deuda y la ruptura con la troica y que se avance en las únicas medidas que pueden abrir una salida a la crisis para os trabajadores, como la nacionalización de la banca y los sectores estratégicos. También en la lucha del resto de pueblos de la UE al lado de sus hermanos griegos, comprendiendo que en Grecia se juega hoy el futuro de todos.

Foto: Franscesc Sans

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Los Estados Unidos del TTIP: Una super constitución de las Grandes Empresas para Europa

Dom, 29/03/2015 - 06:00

Nick Dearden - Common Dreams

 

El TTIP no debe ser visto como un “acuerdo comercial”, sino como algo más cercano a una declaración de derechos corporativa que consagrará la autoridad de las multinacionales sobre los gobiernos, y colocará a las personas y el planeta aún más bajo su dominio.

El acuerdo comercial entre Estados Unidos y la UE, conocido como TTIP, no es otro acuerdo de libre comercio más. Es un fuero para las grandes empresas, que fuerza a los legisladores a defender los llamados “derechos” de los inversores por encima de cualquier otra consideración, derechos humanos, protección del medio ambiente, de rendición de cuentas democrática. Se trata de una constitución para la libre circulación de capitales.

Documentos filtrados de la Comisión Europea revelan que el TTIP será un “acuerdo vivo”, que continuará influyendo en las leyes incluso después de haber sido firmado. Si algo no se termina de definir en el texto final, los grupos de presión empresariales no tienen por qué preocuparse, porque la Comisión está trabajando para consagrar un papel más importante para ellos en el proceso de creación (o paralización) de las regulaciones.

Esto es muy útil, ya que la creciente oposición pública al TTIP ha llevado a que ciertas políticas estén en el punto de mira el uso de productos químicos en el procesamiento de aves de corral y carne de vacuno, por ejemplo. El “acuerdo vivo” permitirá que los temas controvertidos puedan apartarse de momento, para ser retomados más tarde cuando las nuevas reglas hagan que sea mucho más fácil para la agroindustria estadounidense salirse con la suya.

Concretamente, la Comisión Europea está presionando para crear algo llamado Consejo de Cooperación Reguladora. Esa cooperación se llevará a cabo entre los ya amigables legisladores y los grupos de presión empresariales. A lo largo de varios años, estos grupos de presión han estado clamando por el derecho a “co-escribir las regulaciones”, como ellos dicen. Dos años de documentos filtrados muestran que la Comisión está dispuesta a otorgarles ese poder.

Recuerden, el propósito central de TTIP es alinear las regulaciones a ambos lados del Atlántico, ya sean sobre productos químicos, estándares de producción de alimentos o requisitos medioambientales. La primera filtración a finales de 2013, confirmada por filtraciones más recientes, mostraba que la propuesta de la Comisión Europea es que este proceso no termine con las negociaciones. Más bien, a las empresas se les dará la garantía de acceso a los debates normativos en el futuro, y los reguladores tendrán el deber de considerar el impacto que pueda tener cualquier regulación sobre los inversores.

En el corazón de las propuestas de la UE está un Consejo que incluiría reguladores de EEUU y la UE, junto con las “partes interesadas”. En Bruselas, el término “partes interesadas” significa fundamentalmente lobbies empresariales. Mientras se estaba planteando el TTIP, el 92% de todas las reuniones de la Comisión con “partes interesadas” fueron con grupos de presión empresariales.

Los “derechos” de estos actores se establecen en la propuesta de la Comisión. Los lobbies obtendrán una “alerta temprana” de cualquier nueva normativa. De esta manera, a las empresas se les garantizará que puedan dar su opinión con respecto a las regulaciones, normalmente antes de que los representantes electos tengan idea de su existencia. También alcanzarán a revisar las regulaciones existentes. Las sugerencias concretas recibidas de los grupos de presión se compartirán también con los reguladores estadounidenses, y se les otorgará “una especial consideración”

En otras palabras, el Consejo de Cooperación Reguladora representa la consagración de un papel permanente para las grandes empresas en la formulación de políticas públicas.

Aún más, las evaluaciones de impacto obligarán a los reguladores a considerar el impacto de la regulación sobre el comercio y la inversión. En otras palabras, los funcionarios tendrán que evaluar los cambios que quieran hacer por ejemplo, para proteger a las personas o el medioambiente desde la perspectiva de los inversionistas extranjeros.

Esto permite al TTIP convertirse en algo parecido a una nueva Constitución, diseñada para proteger los intereses corporativos, no los derechos de las personas o el planeta. Esta nueva constitución formaría la base desde la cual nuestros gobiernos enfocarían las leyes, las regulaciones y los procesos políticos. Como si se pusieran unas gafas teñidas de TTIP, nuestra sociedad entera viene a parecerse a la zona de juegos de los grandes negocios, y todas nuestras protecciones se ven como obstáculos para su beneficio.

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El Banco de Madrid

Sáb, 28/03/2015 - 13:00

Juan Francisco Martín Seco – Consejo Científico de ATTAC España

Se está convirtiendo en habitual que cada vez que un acontecimiento agita alguna parcela de la realidad económica surjan malos humores e indicios de putrefacción. Algo (bastantes cosas) huele a podrido en Dinamarca.

La pasada semana nos sorprendió la intervención del Banco de Madrid por el Banco de España. Según afirman, en esta ocasión no se trata de un problema de insolvencia, sino de blanqueo de dinero. Dicho así suena raro, porque pocos deben de ser los bancos que no hayan facilitado este tipo de actuaciones a sus clientes. Lo específico de este caso radica en que desde julio de 2011 el Banco de Madrid es cien por cien filial de la Banca Privada de Andorra (BPA). Y se da la circunstancia de que el pasado 10 de marzo, de forma expeditiva, el Financial Crisis Enforcement Network (FINCEN), dependiente del Tesoro de Estados Unidos, anuncia que coloca a la BPA en la lista de entidades de su máxima preocupación en relación a prácticas de lavado de dinero negro, por lo que obliga a las autoridades andorranas a intervenirlo, y al Banco de España a hacer lo propio con su filial, el Banco de Madrid.

Lo primero que resalta de esta noticia es algo que ya sabíamos pero que no está mal recordarlo de vez en cuando: la fuerza del imperio. EE. UU. manda y el resto de naciones obedecen, aun cuando en este caso los dictados hayan sido positivos, ya que tanto Andorra como España no parece que se hubiesen decidido a actuar de otro modo. Revela también, hasta qué punto sería fácil, si EE. UU. y otras grandes potencias europeas quisieran, erradicar los paraísos fiscales. La globalización constituye tan solo una excusa para mantener la opacidad siempre que interese. Son muchos los interrogantes que se suscitan. ¿Por qué ahora y no antes? ¿Y por qué tan solo la BPA? Parece claro que había intereses políticos por medio. No es casualidad que existan inversionistas y depositantes chinos, rusos y venezolanos.

Los gobiernos de los países desarrollados no muestran demasiado interés en la lucha contra el fraude y la elusión fiscal, lo que resulta también evidente cuando se contempla la reacción de la Comisión Europea ante el escándalo de Luxleaks. Todo lo que se le ha ocurrido plantear es una propuesta legislativa no para prohibir, tal como sería lógico, los acuerdos fiscales de los países con las empresas internacionales, sino tan solo para imponer la obligación de que los comuniquen a los otros países cada tres meses.

La postura de las autoridades españolas tampoco resulta muy presentable El Servicio de Prevención de Blanqueo de Capitales (SEPBLAC) realizó en abril de 2014 una inspección al Banco de Madrid con el consiguiente informe, informe que hoy sabemos que contaba con irregularidades muy serias y que inconcebiblemente se mantuvo si no perdido sí inactivo hasta casi un año después, momento en el que actúa el Tesoro norteamericano y ¡oh causalidad!, es precisamente en ese momento las autoridades españolas deciden enviarlo al Ministerio Fiscal, señal evidente de que al menos existe la suposición de que se dan actos delictivos, con lo que siempre subsistirá la duda de por qué, si es así, no se ha actuado antes y se ha esperado a la denuncia de EE. UU. La sospecha de connivencia es inevitable.

Hablando de connivencia hay que referirse también y quizá principalmente al Gobierno de Zapatero. ¿Cómo es posible que permitiese la compra del Banco Madrid por la Banca Privada de Andorra cuando eran de general conocimiento las actividades poco claras a las que se ha dedicado desde siempre la banca andorrana? El tema es tanto más sospechoso cuanto que se puso como condición para permitir la venta la de poner al frente del Consejo a José Pérez, miembro destacado de ese grupo de presión denominado Intermoney, conjunto de economistas que consiguieron situarse en los aledaños de la Moncloa como clan de calidad a la sombra de Zapatero.

No hay tiempo ni espacio para señalar las proezas de cada uno de ellos, aunque no dudo de que sería sumamente ilustrativo. Resumamos tan solo algo de la historia profesional de Jose Pérez. Entró en el Servicio de Estudios del Banco de España de la mano de Ángel Rojo. Lo de la mano es literal ya que por aquel entonces no se estilaban las oposiciones a titulados del Servicio de Estudios. Se prefería practicar la dedocracia, de la que don Ángel era un experto señalando a los elegidos entre sus PNN de la facultad. Y de la mano también de Rojo realizó toda su carrera en el Banco de España hasta ser nombrado director general encargado de la supervisión de las entidades de crédito y ahorro, sin que se le conociese formación especial en materia de inspección de la banca privada. Con todo, lo peor fue que de este cargo, sin solución de continuidad, pasó a prestar sus servicios a un banco privado, el BBVA, siendo un temprano exponente de la puerta giratoria. Ahora aparece en la presidencia del Banco de Madrid, designado especialmente por el Gobierno de Zapatero.

Es de esperar que el asunto del Banco de Madrid nos proporcione aún muchas sorpresas. La decisión de liquidarlo, en lugar de la intervención por el FROB, parece bastante lógica, porque lo único que faltaba es que los contribuyentes españoles tuviesen que soportar el coste de arreglar las irregularidades y podredumbres almacenadas en el banco o pagar la más que probable multa que le imponga el Tesoro de los EE. UU. No se explica que un diputado de UPyD interpele al Gobierno acerca de por qué se ha aplicado un sistema distinto al utilizado en las Cajas de Ahorros. El hecho de que se actuase mal en estas instituciones financieras no implica que haya que hacerlo siempre.

Artículo publicado en República.com

www.martinseco.es

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Seré emigrante climático

Sáb, 28/03/2015 - 09:00
Gustavo Duch - Consejo Científico de ATTAC España

 

Hasta hace bien poco mi sensación era diferente. Sentía entonces que la sociedad, si bien mostraba cierto interés por la cuestión del cambio climático, era más bien un interés, digamos, ‘científico’. Es o no cierto lo del cambio climático, por qué o cuáles son las razones, eran las preguntas más frecuentes que durante estos años han recibido respuestas clarificadoras: sí, hay cambio climático, evidentemente, y el origen no es más que un terrible comportamiento de quienes nos llamamos seres humanos. En cambio, en los últimos meses y con estas preguntas ya resueltas, las nuevas que surgen creo que nacen de la preocupación. ¿Cuándo sentiremos con gravedad los efectos? ¿A qué lugares afectará más? ¿Podremos, o cómo podremos, adaptarnos a la nueva situación? ¿Será más difícil la producción de alimentos?

Al respecto, preparando y leyendo los artículos que incluimos en el número 20 de la revista Soberanía Alimentaria, Biodiversidad y Culturas a propósito de esta temática, hay dos cuestiones que quiero compartirles. La primera, una afirmación. La segunda, una intuición.

Se puede afirmar que las respuestas a las preguntas arriba planteadas, a estas alturas de los debates, nos arrastran a una significativa coincidencia entre la ciencia y las conciencias. Así se puede deducir, observando que por el lado de la ciencia, los puntos de vista del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas (IPCC), la principal autoridad científica internacional en relación a todos los aspectos vinculados al cambio climático, son muy similares a los que desde hace años vienen esgrimiendo los movimientos sociales que, como La Vía Campesina, defienden – a conciencia – la soberanía alimentaria.

Efectivamente, el IPCC señala algunos aspectos que ya venían siendo recogidos por los movimientos campesinos como, y en primer lugar, que el rigor de la afectación de los nuevos regímenes climáticos no dependerá exclusivamente de una cuestión de gradientes térmicos sino, básicamente, de las condiciones de vida de cada población y, concretamente, en el caso de las poblaciones rurales, del acceso a los recursos productivos. De lo que se deduce que para disminuir vulnerabilidades lo que hay que acometer son procesos de reforma agraria u otras medidas similares que garanticen el justo acceso a los bienes comunes. O, en segundo lugar, manteniendo la mirada en quienes se encargan de producir alimentos, el IPCC señala que el conocimiento campesino, con mucha experiencia y sabiduría en su ancestral mochila, es una de las mejores prescripciones para hacer de los campos de cultivo espacios de gran resiliencia. Los informes del IPCC indican también que para abordar los problemas del cambio climático, “se requiere de instituciones locales (formales e informales) cercanas y de la propia población, flexibles y fuertes a la vez para facilitar las mejores estrategias por parte de la propia población”. Gobernanzas que bien podríamos reproducir como más y más soberanía popular. Por cuarto y último, el propio IPCC denuncia lo que tantas veces hemos repetido, que si estamos dónde estamos es porque nos hemos dejado guiar por un modelo productivo tremendamente industrializado y que lo mejor que se puede hacer es abandonarlo cuanto antes.

¿En qué lugares el saber campesino está más ninguneado? ¿En qué lugares el acceso a la tierra ya no es solo un impedimento comercial o político para desbancar al latifundio y sus terratenientes sino que además es un impedimento físico porque todo es cemento, rotondas y polígonos? ¿Dónde las semillas están todas registradas, patentadas y acaparadas? ¿Dónde el modelo intensivista ha derrotado por goleada a la agricultura ecológica, a pequeña escala y biodiversa? ¿Y las gobernanzas? Pues miren, por aquí el estado español, donde yo vivo, las política agrarias las tenemos delegadas en Bruselas, lejos, bien lejos. E incluso, con la antidemocracia del PP en estos años estamos viviendo procesos que van en sentido contrario a las recomendaciones del IPCC, pues sus leyes están dirigidas a favorecer más concentración del poder en altos niveles de la administración y la desaparición de aquellas entidades más cercanas a la población.

La intuición: que voy preparando la maleta.

* * *

Publicado en La Jornada de México

Palabre-ando

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Miles se movilizan para abrir el Foro Social Mundial en Túnez

Sáb, 28/03/2015 - 07:00

Sergio Ferrari, desde Túnez

La marea humana desafió la fuerte lluvia de la tarde para inaugurar este martes 24 la décima edición del Foro Social Mundial (FSM). Fueron miles los que se lanzaron a la calle a partir de la rotonda de Bab Saadoun para concluir la caminata de algo más de una hora frente al Museo Bardo.

El mismo lugar donde apenas 6 días antes un ataque terrorista segó la vida de una veintena de personas, la mayoría de los cuales eran turistas extranjeros.

La manifestación fue más tensa y menos colorida que la que dos años antes, casi día por día, inauguró el anterior Foro Social Mundial en 2013. Pero tan nutrida como aquella cita en la misma capital tunecina.

Entonces el FSM se convocaba bajo la consigna de la “Dignidad”. Hoy, bajo el signo  de “Dignidad y derechos”. Entre tanto las explosiones que a partir del 2011 dieron origen a la denominada “primavera árabe” se confrontan en varios países del Magreb a procesos contrarrevolucionarios. Y la defensa de los derechos y conquistas sociales ocupan un lugar esencial de la práctica cotidiana de los movimientos sociales de la región.

Movilización contundente

Si bien el Comité de Organización tunecino del FSM al cambiar el recorrido inicialmente previsto de la manifestación– haciéndola concluir en el Museo Bardo- la impregnó de un fuerte significado de denuncia al terrorismo, los contenidos no se limitaron a este hecho coyuntural.

“Sean solidarios y vengan a Túnez” decía una de las banderolas de la cabeza de la movilización ciudadana. “Por una política justa de empleos”, subrayaba la segunda, enfatizando la apuesta por mayores derechos sociales.

Y es ese ambiente dual, de denuncia a la agresión y de apuesta a mayores conquistas, el que marcarás esta nueva convocatoria altermundialista, que según algunos de los organizadores podría movilizar  en torno de 60 mil personas. Muchas de ellas, la mayoría, de Túnez y el Magreb. Otra parte, simbólicamente importante, de militantes llegados del resto de África,  Europa, América Latina y Asia.

Con una significativa presencia de mujeres y jóvenes, como espejo de lo que ya se vio este martes en las calles de Túnez. La movilización de apertura estuvo fuertemente impregnada de consignas feministas –en particular promovida por participantes de la Marcha Mundial de Mujeres- y por un fuerte activismo juvenil de todo tipo y horizontes.

El “Otro Mundo Posible” ganó de nuevo las calles Túnez. En pocas horas y hasta el sábado 28,  la socialización de experiencias, el fortalecimiento de redes, las agendas de movilización y la búsqueda de alternativas serán los invitados de honor de las más de mil actividades auto gestionadas que se desarrollarán en la capitalina Universidad El Manar. Donde la veintena de Asamblea de Convergencias marcará el rumbo de acuerdos, consensos y visiones de futuro de la sociedad civil internacional.

Un paso adelante del movimiento altermundialista, que si bien no se reduce al Foro Social Mundial, sigue encontrando en él un espacio esencial para seguir ejercitando a pleno su derecho a soñar.

Colaboración de E-CHANGER/COMUNDO, organización de cooperación solidaria que co-organiza la delegación suiza de 70 personalidades presentes en Túnez

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Los desequilibrios mundiales cambian de epicentro

Ven, 27/03/2015 - 13:00
Alejandro Nadal – Consejo Científico de ATTAC España

La economía mundial envía mensajes todos los días. ¿Qué está tratando de decirnos? Qué tal una pregunta provocadora: ¿nos estará diciendo que debemos imponer sanciones a Alemania por su desempeño económico?

La crisis global está por iniciar su séptimo año de vida. Los problemas en Europa no se resuelven. De hecho, ahora se combinan de manera peligrosa con los síntomas de una recesión prolongada en China para indicar que quizás ya entramos en un largo periodo de estancamiento a nivel mundial. La recuperación en Estados Unidos, de la que tanto se habla, está marcada por nubarrones y por un desorbitado incremento en las utilidades de los bancos sin que aumente la actividad crediticia hacia el resto de la economía. Decididamente los <q>motores</q> de la economía mundial no atraviesan su mejor momento.

La economía europea persiste como uno de los focos rojos más importantes. Las tribulaciones por las que atraviesan varios países europeos todavía se acompañan de rumores inquietantes sobre el futuro de la unión monetaria. Las negociaciones entre Bruselas y el eurogrupo, por un lado, y el gobierno de Syriza, por el otro, han exacerbado la tensión sobre la moneda europea. Al mismo tiempo han distraído la atención sobre uno de los problemas más serios en Europa. Los desequilibrios económicos entre países con fuerte superávit y los que mantienen un déficit crónico en sus cuentas externas son en este momento una de las más poderosas amenazas pare el proyecto de la unión europea.

En los últimos 20 años se habló mucho sobre las vertiginosas tasas de crecimiento de China y su prodigioso desempeño exportador. De todos conocido es el hecho de que el superávit en la cuenta corriente para el gigante asiático pasó de 2 a más de 8 por ciento de PIB entre 2001 y 2007, el año en que se dejan sentir los primeros efectos de la crisis en el mercado hipotecario estadunidense. En 2008 ese superávit rebasó 10 por ciento del PIB y subsecuentemente comenzó a reducirse gradualmente a medida que comenzó la contracción del mercado mundial (los datos son del Fondo Monetario Internacional). En 2014 el superávit chino apenas rebasó 2 por ciento del PIB.

Ahora el motor exportador chino se ha visto rebasado por la economía de Alemania. En este país el superávit externo (balanza de cuenta corriente) ya representaba 5 por ciento del PIB en 2006. Para 2008 ese indicador superaba 7.4 por ciento del PIB y, como era de esperarse, se redujo los dos años siguientes debido a la crisis. Sin embargo, las exportaciones pasaron a recuperarse rápidamente y el superávit alcanza hoy 7.5 por ciento del PIB.

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Si se analizan estos indicadores en términos absolutos se observa que el superávit en la cuenta corriente de China pasa de 420 a 225 mil millones de dólares (mmdd) entre 2008 y 2014. Visto desde este punto de vista parece que la reducción de dicho superávit no es tan importante. Sin embargo, en estos últimos cuatro años el desempeño exportador de la eurozona llevó el saldo de la cuenta corriente de un déficit de 96 mmdd a un espectacular superávit de 392 mmdd. Se anticipa que este año el superávit de la eurozona rebasará el pico histórico que alcanzó el saldo de la cuenta corriente de la economía china en 2008 (más de 400 mmdd).

Una parte dominante de ese superávit en la cuenta corriente de la eurozona (cerca de 68 por ciento) corresponde a la economía alemana. Lo que eso significa no es solamente que los desequilibrios internacionales se mantienen, sino que al interior de Europa se han agravado. El mejor indicador de lo anterior es que el superávit de Alemania se ha incrementado, pasando de 225 a 285 mmdd en los últimos seis años.

Es evidente que la crisis en la eurozona no ha conducido a un requilibrio de sus economías, ni a una situación más armónica. Hasta las autoridades en Bruselas, de las que tanto hablamos en el contexto de las negociaciones con el gobierno de Syriza, se encuentran en un dilema frente a este auge exportador de Alemania. El procedimiento de desequilibrios macroeconómicos de la Unión Europea establece un límite de 6 por ciento para el superávit de cuenta corriente y Alemania lo viene rebasando desde hace tres años.

El Departamento del Tesoro estadounidense ha señalado el comportamiento alemán como un factor desestabilizador para la economía mundial. Y las autoridades en Bruselas, comenzando con Jean-Claude Juncker, sufren un dolor de cabeza. En voz baja para evitar el escándalo político en Alemania, han tenido que advertir que de no reducirse el superávit externo tendrían que imponer ¡sanciones económicas a Berlín! Después de todo es Alemania el país que más promovió la candidatura de Juncker como presidente de la Comisión.

La jaqueca de Juncker puede agravarse. Por más que la señora Merkel guste de vanagloriarse de la ‘competitividad’ alemana, lo cierto es que la represión salarial y ahora la depreciación del euro frente al dólar son los factores clave del desequilibrio. No hay que olvidarlo: tarde o temprano los desequilibrios pasarán a cobrar la cuenta.

Twitter: @anadaloficial

Artículo publicado en La Jornada

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Basta ya de simplismos insultantes con el pueblo humilde andaluz

Ven, 27/03/2015 - 09:00
Carlos Martínez - ATTAC Andalucía

El resultado de las elecciones en Andalucía está dando lugar a toda una serie de comentarios racistas y xenofobos sobre el pueblo andaluz. Complaciente con la corrupción o vendido son los epítetos más suaves de muchos madrileños que llevan años y años soportando al PP más ladrón y corrupto que conocemos u otros de otros lugares más al Este de la peninsula a CiU o a … Claro de los franceses que votan al FN y ni mú.
Si se habla de obreros jornaleros el tono despectivo se incrementa. No soy sospechoso de apoyar al PSOE y menos al PP, a Ciudadanos incluso menos. Luego puedo afirmar que esos comentarios son injustos y desconocen la realidad de Andalucía. Hablan esos racistas del PER o PFEA pero se olvidan de los fondos mineros, la ayuda a los ex metalúrgicos gallegos, vascos, o asturianos que yo si que apoyo y considero justos. Nada dicen del rescate a la banca o del fraude fiscal generalizado de ricos y bancos que ha costado mucho más que el subsidio de desempleo agrario. Basta ya de simplezas.
La realidad andaluza es compleja y en nuestros pueblos hay memoria histórica. Aquí los que en el imaginario colectivo representan a los señoritos no ganan elecciones, pero los que solo ven negatividades, tampoco. Es todo más complejo y profundo. Más complicado y más esperanzador.
El PSOE y en su momento junto con el PCE fueron quienes hicieron sentirse a los andaluces orgullosos de serlo. Tras las crisis y problemas del PC, más una legislación electoral de pucherazo instituido el PSOE quedó demasiado en solitario y sin control.
Más que insultar nuevos señoricos “urbanitas” y personas de otras naciones y pueblos de otras zonas del estado a los andaluces -incluso haciéndolo con buena intención-, lo que debieran hacer es primero comprender nuestra historia y segundo respetar la sabia cultura popular además de no insultar a los votantes socialistas de las clases populares y humildes, que son mayoría. Así nadie les atraerá.
En lugar de eso hemos de construir una alternativa socialista democrática, honesta, honrada, seria y antineoliberal que desde el socialismo democrático atraiga a las cientos de miles de personas de izquierdas que siguen votando a los socioliberales. Una izquierda democrática, amable, andaluza y solidaria. El PSOE no es la herramienta politica que necesita Andalucía, pero para ello hemos de construir un nuevo socialismo desde fuera del PSOE,si, pero socialista y socialdemócrata de clase, enraizado en nuestros pueblos y ciudades. Un partido socialista democrático, una Alternativa Socialista y desde la confianza de ser “de los suyos”, de “los nuestros” construir algo muy diferente y muy limpio, transparente.

Andalucía esquilmada por el poder financiero español y cuyas rentas cotizan del IVA en la comunidad autónoma de Madrid, merece levantarse altiva frente a tanto ladrón centralista y dejar de ser pasto de grandes empresas energéticas, de transportes y bancarias que vienen al Sur a sacar dividendos y no invertir. Lo que es más sangrante, invertir fuera con ahorro y trabajo andaluz.

Carlos Martínez es miembro del Consejo Científico de ATTAC España

Portuario en excedencia

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Educación para la Economía

Ven, 27/03/2015 - 07:00

Javier Alemán – ATTAC Navarra-Nafarroa

Últimamente, parece que en muchos aspectos, se impone la legalidad y la inevitabilidad, en detrimento de lo legítimo y lo razonable. La Economía es un buen ejemplo, pero hay otros que también sufren los embates de la irracionalidad, como la Educación. Hace unos días, la CNMV y el Banco de España, con la colaboración de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, y avalado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, siguiendo las recomendaciones de la OCDE y PISA, impulsaron el Programa de Educación Financiera (voluntario) en la enseñanza secundaria.

Sea voluntario o no (y, seguro que es pedagógico), lo que evidencia este Programa es el acoso constante que sufrimos los Estados y los ciudadanos, desde distintos organismos económicos nacionales e internacionales, para que seamos consumidores “responsables” de los productos financieros presentes y futuros. Nos preparan para afrontar un modelo económico y social heredero de la concepción individualista y burguesa de la sociedad decimonónica: el Estado liberal. Un modelo donde el poder político ha sido reducido al límite de sus competencias y basa toda su legitimidad en la libertad de los individuos (que, ahora, aprenderán a racionalizar sus escasos recursos porque saben que el Estado no les ayudará).

El pacto social inaugurado con Hobbes y Locke no consintió ninguna cláusula de tipo distributivo y, aunque más tarde Rawls admitirá cláusulas de distribución de bienes que impidieran situaciones de excesiva injusticia, en lo fundamental coinciden: la sociedad es derivada y secundaria. Lo primero y principal es el individuo, un ser independiente y soberano que decide, mediante pacto entre iguales, abandonar su estado de naturaleza. El individuo, nada le debe a nadie, sino que cada uno se lo debe todo a sí mismo, y a su capacidad de esfuerzo y superación. La principal función del Estado será la salvaguarda de los derechos individuales de libertad y de propiedad. El resto de las necesidades humanas, salvo casos de extrema necesidad, o de beneficencia, las proporcionará de forma eficiente el mercado y sus mecanismos de control. Esta ideología reduccionista que niega todos los valores humanos (compromiso, equidad, empatía, solidaridad, compasión) sin los cuales es difícil que se desarrolle la persona en sociedad, es el mito fundacional del Estado liberal. Un ideario, hoy hegemónico, que ha perdurado, con ligeros matices, desde sus orígenes hasta nuestros días.

Este ideario ha posibilitado la Gobernanza de un gobierno mundial informal (el G-7: Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido), que impone sus reglas del juego económico al resto de países. Además, se ha desarrollado una Lex Mercatoria global, capaz de articularse de forma autónoma respecto a los ordenamientos jurídicos locales y aplicarse directamente en respuesta a las necesidades de las grandes corporaciones transnacionales que ansían liberarse de las rigideces estatales en el tráfico mercantil. Mientras la economía se globaliza, las instituciones democráticas que tutelan los derechos de las mayorías se ubican en un espacio subordinado y marginal (consideradas menores de edad que han de ser asesoradas en asuntos económicos). Las instituciones económicas globalizadas sustituyen el control democrático por la regulación opaca del comercio global.

Cuando la ideología neoliberal se pone en práctica, aumenta el trato de favor que los Estados dispensan a los bancos y a las grandes multinacionales, se beneficia a los más ricos y poderosos al reducir sus cargas fiscales mientras crecen las de las clases medias y bajas. Esto produce, a su vez, un aumento del poder de unos en detrimento de otros. Lo podemos calificar como queramos, pero el uso conjunto de corporatocracia (el gobierno de las grandes corporaciones) y plutocracia (el gobierno del dinero y de los ricos) describe muy bien el escenario: un Estado comprado e informalmente gobernado (y, en algunos casos, incluso formalmente) por los más ricos y por las grandes empresas. Esto no creo que lo enseñen en las escuelas.

Artículo publicado en eldiario.es

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“¿Por qué el TTIP quiere proteger antes a los inversores que a los trabajadores de Europa y EEUU?”

Xov, 26/03/2015 - 13:00

Pau CollantesElDiario.es

Entrevista a Harm Schepel, profesor de Derecho Económico de la Universidad de Kent.

El holandés Harm Schepel es profesor de Derecho Económico de la Universidad de Kent e imparte clases en Bruselas en una de las muchas sedes que este prestigioso centro británico tiene por el mundo. Schepel, en cuyo currículum se incluye una estancia en la Universidad de Oñati (Guipúzcoa), es una de las pocas voces académicas en alzar la voz sobre el denominado ISDS: el sistema de arbitraje de conflictos entre empresas y estados incluidos en los tratados bilaterales, que actualmente se negocia en el acuerdo de libre comercio entre Estados Unidos y Europa, más conocido como TTIP.

Schepel, una autoridad en el campo de la regulación bilateral que colabora frecuentemente con Los Verdes, aunque también con otros partidos en el Parlamento Europeo, recibe a eldiario.es en su despacho, pegado a la Universidad Libre de Bruselas. Mantiene una posición crítica sobre el TTIP y ve innecesario cualquier tribunal de arbitraje “entre dos zonas con parecido nivel de desarrollo”. “Los documentos hasta ahora publicados son muy vagos, y eso dificulta nuestro análisis sobre el TTIP y los ISDS”, lamenta.

¿Necesitamos un sistema de arbitraje para regular las disputas entre inversores y Estados en el TTIP?

Pues depende. ¿Por qué lo necesitaríamos y para qué? Originariamente estos tratados son instrumentales y su lógica es dar mayor seguridad a los inversores que comprometen dinero y recursos en países en vías de desarrollo, con gobiernos inestables, inseguridad jurídica y esas cosas. Pero el valor instrumental del sistema de arbitraje inversor-Estado [el citado ISDS, de sus siglas en inglés] entre la UE y Estados Unidos carece de sentido. Ya se produce una inversión de alrededor de un billón y medio de dólares entre ambos lados del Atlántico. Si preguntamos a cualquier persona de negocios de una de las dos áreas si dejaría de invertir en Europa o América porque no hay ISDS, nadie de las que yo conozco respondería con un “sí”.

Hay un ‘boom’ de este tipo de sistemas de arbitraje en el mundo, y no solo entre países pobres y ricos. Entre Canadá y EEUU, sin ir más lejos.

Pero recuerde que el ISDS no es solo con Canadá sino también con México, y se incluye dentro del NAFTA [Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte]. El arbitraje en el NAFTA no se firmó por Estados Unidos o por Canadá: se firmó para contener la tradición revolucionaria que tiene México. Lo gracioso aquí es que tras la firma se dispararon los litigios entre EEUU y Canadá, algo que no estaba previsto.

La tendencia global a aplicar los ISDS es creciente, en cualquier caso.

Así es. Hay un tratado ya listo entre la UE y Canadá, y ahora negociamos este capítulo con Estados Unidos. Pero la cuestión permanece: ¿necesitamos este sistema de arbitraje? La respuesta es que no lo necesitamos ni para incrementar las inversiones. Tenemos sistemas legales muy bien desarrollados y gobiernos más o menos estables.

Algunas patronales europeas dicen que el ISDS protegerá mejor la inversión privada.

Efectivamente, ese es otro argumento. Los inversores a veces se quejan de discriminación y maltrato jurídico, sea esto cierto o no. Pero aquí la pregunta es otra: ¿por qué proteger a los inversores y no a los trabajadores europeos y norteamericanos, por ejemplo? ¿Por qué no preocuparnos por ellos antes que de otros colectivos?

¿Qué les puede pasar a los servicios públicos con el ISDS?

Algo muy peligroso. De haber una demanda ante un tribunal de arbitraje contra, imaginemos, una empresa que gestione recursos públicos, automáticamente la demanda saldrá fuera del país hacia una especie de tribunal autónomo ‘subcontratado’. Donde normalmente un juez emite un dictamen equilibrado entre el interés público general y los derechos de propiedad individual, con el ISDS un tribunal de arbitraje cuida más por lo general los derechos de propiedad de los inversores. ¡Y no porque los tribunales de arbitraje estén compuestos de malas personas! Es que así es como trabajan, sin hacer de contrapeso entre la protección de las inversiones, por un lado, y el interés público, los servicios públicos o el medio ambiente, por destacar tres campos.

¿En qué escenarios los servicios públicos se verían amenazados frente a los inversores?

Un ejemplo: el Gobierno español se ha visto obligado casi por la fuerza a recortar su política de subvenciones a las renovables por los problemas presupuestarios. En esta clase de políticas siempre juegan varios intereses, que pueden ser medioambientales o sencillamente el interés de la gente cuyo dinero ha estado financiando esta clase de energía ecológica. Pero ahora además entra en juego el interés del inversor. Y en el momento en que un Estado retira las subvenciones, el inversor puede decir: ‘Miren, yo invertí en las renovables en España contando con las ayudas otorgadas por el Gobierno. Sin ellas yo no habría invertido y mi cuenta de resultados será muy diferente’.

El Gobierno de España, para bien o para mal, tiene sus propios intereses, y ante un caso así buscaría un equilibrio entre la protección jurídica y el interés general. Pero el inversor puede acudir al tribunal de arbitraje, alegar que la retirada de las subvenciones alteró su cuenta de resultados y forzar al Estado a pagar para cubrir sus pérdidas. ¿Exageración? Bueno, es que esto funciona así.

¿Quién compone el tribunal de arbitraje?

¿Sabe cómo funciona el ISDS? Hay un litigio entre el inversor y el Estado receptor. Y ese litigio, si lo establecen los tratados, puede resolverse por la vía del arbitraje: el inversor nombra un árbitro, el Estado nombra a otro y la clave reside entonces en quién será el tercero, a su vez presidente del tribunal. Hay varias salidas: un árbitro nombrado de mutuo acuerdo por ambas partes o, la solución más típica, alguien nombrado por una de las autoridades de arbitraje existentes. Una de estas autoridades bien podría ser el Centro Internacional de Arbitraje de Diferencias Inversor-Estado, perteneciente al Banco Mundial.

¿Y de dónde proceden los árbitros?

Gran cuestión. No son tantos. Es verdad que hay centenares de personas que han trabajado para un tribunal de arbitraje, pero la Corte de Arbitraje la forman medio centenar de expertos aproximadamente. ¿Quiénes son? Bueno, yo diría que una mayoría posee gran experiencia en arbitrajes comerciales, habiendo pasado muchos de ellos por la Cámara Internacional de Comercio, que está en París. Estos expertos están bregados en el arbitrio de las diferencias contractuales entre empresas privadas, que no estados. Por ejemplo, si hay un litigio entre una firma española y una china la empresa española no acudirá a la Justicia china porque no entenderá nada. Probablemente tampoco busque Justicia en España a un problema ocurrido en China, porque llevará mucho tiempo y dinero. Así que lo mejor es elegir un actor neutral, un árbitro que agilice las cosas.

Expertos en litigios entre partes privadas cuyo poder aumenta con los tratados bilaterales.

No todos, pero muchos proceden de ahí. Muchos pasan de interpretar las normas del Comercio Internacional en litigios que enfrentan a dos empresas a servirse al Derecho Público Internacional para arbitrar los conflictos empresa-estado. Hay una sagrada diferencia entre ambas jurisdicciones, si bien el procedimiento técnico de arbitraje es similar en ambos casos. Otros son abogados internacionales, académicos, ex miembros de la Corte de Justicia… Se dan casos perversos, aunque ciertamente exagerados en ocasiones porque no son tantos: algunos de los árbitros son también abogados internacionales en activo amparados por la ley. Así que pueden darse conflictos en los que una persona una vez sea juez y otra vez sea parte.

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¿Se puede salir del euro? ¿qué pasaría después?

Xov, 26/03/2015 - 09:00

Juan Torres López – Consejo Científico de ATTAC España

Desde que Syriza ganó las elecciones se han multiplicado las amenazas contra Grecia, sobre todo por parte de Alemania, y la que siempre se presenta como la peor es obligarle a salir del euro. Incluso se ha acuñado una palabra, Grexit, para referirse a ello.

La mayoría de los medios de comunicación y los políticos y economistas apegados al poder asocian ese “castigo” con los males más terroríficos, pero lo curioso es que nunca responden a dos preguntas esenciales: ¿Puede salir un país del euro? y, en caso afirmativo, ¿qué pasa cuando un país abandona una unión monetaria como la europea?

¿Se puede salir del euro?

Aunque cueste trabajo creerlo, en ningún lugar está escrito cuál sería el procedimiento que habría que seguir para que un país saliera del euro, bien por propia voluntad, bien porque fuera expulsado. Legalmente, no hay posibilidad de salirse de la moneda única europea. Los Tratados contemplan la posibilidad (mediante procedimientos lentos y engorrosos) de abandonar la Unión Europea pero en ningún caso se menciona que un país pueda salirse del euro.

Es algo verdaderamente sorprendente y que quizá demuestra mejor que ninguna otra cosa que el euro es una verdadera trampa. ¿De qué otra manera se puede denominar a algo en donde se puede entrar pero de donde no hay manera de salir?

Por tanto, si Alemana se plantea de verdad que Grecia deje el euro o sencillamente expulsarla, debería explicar por medio de qué procedimiento ocurriría eso.

No tengo la menor duda de que si a Alemania le interesara que Grecia o cualquier otro país saliera del euro impondría esa decisión de la manera que fuese. Pero lo cierto es que al día de hoy no hay protocolo legal previsto para ello y la pregunta que uno se hace entonces es evidente. ¿Cómo puede ser que una país tan previsor y que defiende tan bien sus intereses como Alemania permitiera que no se contemplase en los Tratados europeos la posibilidad de que un país salga del euro o de que se le pueda hacer salir, sobre todo si, como dicen que pasa ahora con Grecia, su comportamiento atenta contra Europa y su moneda? ¿No será que lo que buscaba Alemania era que nadie saliese motu propio o sin grave conflicto, encadenando a los demás países a una moneda bajo su completo dominio?

Estaría bien que Alemania explique al resto de sus socios cómo haría salir a Grecia del euro, haciendo de su capa un sayo, por qué no introdujo procedimientos de salida en su momento y por qué no propone ya que se apruebe un protocolo para el caso, si es que de verdad piensa hacer que Grecia salga del euro.

En cualquier caso, el  economista Roger Bootle, director ejecutivo de Capital Economics,  ha elaborado una guía para señalar los pasos que habría que dar para salir del euro sin demasiados problemas y sus consecuencias concretas. Un análisis que fue galardonado en 2012 con el Premio Wolfson y que concluye diciendo que, aunque tendría perdedores y ganadores, “el efecto neto global sería claramente positivo para el crecimiento futuro y la prosperidad de los actuales miembros y para el resto del mundo”. “Puede que la gente no esté de acuerdo sobre si es bueno abandonar el euro, pero la contribución del Premio Wolfson -dice Bootle- ha sido demostrar que puede llevarse a cabo”.

¿Qué pasaría si un país saliera del euro?

Como he dicho, quienes defienden el status quo europeo, es decir, los intereses de Alemania y los grandes capitales, suelen asociar la posible salida de un país del euro con todo tipo de males: hiperinflación, explosión de la deuda, empobrecimiento, quiebras bancarias… el desastre.

Es evidente que una decisión de ese tipo comporta siempre una perturbación grande y que en ningún caso está exenta de riesgos y problemas, incluso cuando hay procedimientos previstos para que se lleve a cabo. Mucho más, lógicamente, cuando no los hay, como acabo de señalar. Pero eso es una cosa y otra las falacias y mentiras que se inventan para confundir a la opinión pública y asustar a los pueblos, vinculando la eventual salida de una moneda única como el euro con todo tipo de calamidades.

Lo mismo que son muchos los economistas de prestigio que han denunciado el mal diseño del euro y sus consecuencias fatales (los premios Nobel Allais, Stiglitz, Krugman o Sen, por ejemplo) muchos otros han demostrado que salir de una unión monetaria no es necesariamente una tragedia sino incluso más bien lo contrario.

El economista Jonathan Tepper ha estudiado 69 rupturas de uniones monetarias producidas en los últimos cien años y ha comprobado que la mayoría de ellas se produjeron con baja volatilidad y rápidamente (A Primer on the Euro Breakup: Depart, Default, and Devalue as the Optimal Solution). Según su análisis, cuando hubo bancos centrales que no financiaron inadecuadamente los déficits de los gobiernos, lo que vino después de la salida no fue alta inflación sino crecimiento económico y un impacto negativo agudo pero breve. Sobre los países de la periferia europea afirma que, aunque se trate de casos singulares, a la vista de la situación en la que se encuentran y de la experiencia histórica, dejar el euro sería una de las mejores cosas que les pueden suceder.

El profesor de la Universidad de Berkeley Andrew Rose ha analizado 69 países que dejaron uniones monetarias desde la II Guerra Mundial frente a 61 que continuaron en ellas durante el mismo periodo (Checking Out: Exits from Currency Unions). Concluye que los primeros tienden a ser más grandes, más ricos y más democráticos, aunque sufren algo más de inflación y que hay pocos eventos dramáticos en torno a la salida.

El economista francés Jacques Sapir afirma al concluir sus análisis sobre los posibles efectos de la salida del euro que decir que eso disminuiría un 30% el poder de compra, que doblaría la deuda o que produciría un empobrecimiento masivo solo es propio de ignorantes o de personas que saben lo que dicen pero que optan por jugar la carta del pánico entre la población para mantener sus intereses (Les conséquences d’une sortie de l’Euro).

Mi opinión es que una moneda única europea sería algo muy positivo pero solo si se diseña bien y va acompañada de la necesaria unión política. Pero me parece muy negativa, sobre todo para los países de la periferia como España, tal y como está constituida. Por eso consideré en su día un error que España entrase en el euro.

Hoy día creo que las cosas son más complicadas. No es lo mismo no entrar que salir, sobre todo, cuando se ha querido a propósito que salir conlleve un tremendo conflicto institucional. Me parece que ahora es obligado y más deseable luchar con decisión por cambiar las condiciones en que funciona el euro (algo que nunca ha hecho un gobierno español), recurriendo mientras tanto a fórmulas intermedias como la emisión de una moneda complementaria. Solo si esta vía es inútil creo que debiera plantearse (aunque siempre que se tuviera un gran apoyo social para dar ese paso y en ese caso sin miedo) abandonar el euro.

Pero es tanta la torpeza de las autoridades europeas y tan estrecha y egoísta la estrategia alemana que no se puede descartar que en cualquier momento estalle un conflicto económico o político en Europa que haga saltar el euro por los aires.

Artículo publicado en Público.es

Ganas de escribir

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Para derrotar a Syriza están dispuestos a destruir la UE

Xov, 26/03/2015 - 07:00

Javier DozNuevaTribuna

Los mismos responsables de ese gran fracaso económico y social que ha sido y es la gestión de la crisis en Europa están empezando a mostrar que con tal de derrotar políticamente al único partido que, con responsabilidades de Gobierno, pone en cuestión sus políticas -Syryza- no les importa hacer entrar a la UE en un camino que puede llevar a su destrucción.

En la mañana del viernes 20, segundo día de la cumbre del Consejo Europeo, nos desayunamos con la noticia del fracaso de la reunión de la “minicumbre” del Consejo que ha reunido a Merkel, Hollande y los máximos responsables de todas las instituciones de la UE con Alexis Tsipras. Los presidentes del Consejo, la Comisión y el Eurogrupo han sido los encargados de formular en una breve nota, escrita en los habituales términos ambiguos y diplomáticos, lo que los portavoces oficiosos han transmitido a la prensa como un nuevo ultimatum al gobierno griego: o se presenta, en los próximos días, una “lista completa de reformas específicas” o los fondos prometidos en la reunión del Eurogrupo del 20 de febrero no se librarán a Grecia. Esto  significaría la suspensión de pagos y, en la mentalidad de un número creciente de irresponsables mandatarios europeos, la salida de Grecia del euro.

Además, los filtradores habituales han distribuido a los medios de comunicación una nota interna del Eurogrupo en la que se acusa al gobierno griego de nada menos que “torpedear el acuerdo para ampliar el rescate”. Los argumentos principales esgrimidos para justificar tal aserto no tienen desperdicio: se le acusa de maltratar a los funcionarios de la troika por pretender que las negociaciones se produzcan a nivel político, y de aprobar una ley para paliar la grave crisis humanitaria sin haberla consultado con ellos.

Es decir, pocos días después de las “confesiones de Jean Claude Juncker” en las que el presidente de la Comisión afirmó que habría que pedir perdón a los pueblos griego, portugués e irlandés porque la troika “había ofendido a su dignidad” mandando a simples funcionarios a negociar con ministros de sus gobiernos y, lo que es mucho más grave aún, reconoció que esos funcionarios no tenían ningún mandato de la Comisión Europea porque en las reuniones del Colegio de Comisarios “nunca se habló de la troika”, el Eurogrupo transforma en amenaza los plañideros argumentos de los “hombres de negro”.

Pero lo que pone más de manifiesto el nivel de insensibilidad política y moral de los responsables del Eurogrupo es su pretensión de convertir en motivo de denuncia que el gobierno griego haya aprobado una ley para paliar el estado de emergencia humanitaria, actuando así contra los significativos focos de hambre y frío que sufren los sectores más desfavorecidos de su población y contra la exclusión de la asistencia sanitaria de la seguridad social de los tres millones de griegos más pobres. Lo que quieren ocultar los responsables políticos de las instituciones de la UE y de los gobiernos nacionales -de Merkel a Rajoy pasando por casi todos los demás-, cuando reiteran una y otra vez que lo que tiene que hacer Grecia es “cumplir sus compromisos”, es que buena parte de dichos compromisos son los que directamente o indirectamente han llevado a esa situación de emergencia humanitaria.

Porque entre los compromisos que figuran en los memorandos que la troika impuso a Grecia están la exclusión sanitaria de casi un tercio de la población griega, la anulación de los convenios colectivos y la rebaja unilateral de los salarios -violando la Carta de Derechos Fundamentales de la UE y los convenios fundamentales de la OIT-, por no hablar de una política fiscal cuyas consecuencias no podían ser otras que el hundimiento de la economía griega y el agravamiento del problema de la deuda. Esto es lo que quieren obligar a mantener al gobierno de Syriza, quienes le denuncian por preocuparse de paliar la situación de los griegos que pasan hambre y frío y no pueden acudir a un hospital de la Seguridad Social.

Pero las confesiones de Juncker permiten ir, a mi juicio, más allá del refuerzo de los argumentos de denuncia sobre la ilegitimidad de un organismo, la troika, que no tiene soporte legal alguno en los tratados de la UE, ilegitimidad que se proyecta sobre sus actos, es decir, sobre los compromisos impuestos a gobiernos legítimos. Sus confesiones cuestionan la legalidad misma de los actos. ¿Son legales los actos aprobados en nombre de la Comisión Europea cuando estos no son ni siquiera tratados por ella ni existe, por lo tanto, acta alguna que refrende los mandatos que ejecutaron según su libre albedrío sus altos funcionarios?

Todas estas cuestiones parecen importar poco al numeroso plantel de políticos europeos, capitaneados por quienes mandan de verdad en Europa -Merkel y Schäuble-, que, ante todo, no quieren que el gobierno de Syriza pueda ponerles en evidencia del fracaso en su gestión de la crisis, evidencia constatada por los hechos y por las opiniones de muchos académicos y expertos nada sospechosos de izquierdismo. Y menos aún -y esto se palpa en las posiciones más enconadas contra Grecia que adoptan primeros ministros como Rajoy o Passos Coelho- que los logros de Syriza en favor del pueblo griego, pero también en favor de una proyecto de UE distinto del neoliberal vigente pero absolutamente agotado, les pasen factura en las próximas elecciones políticas y promuevan el progreso de un nueva izquierda europea.

El problema de Grecia es pues, a mi juicio, esencialmente político. Nadie puede afirmar seriamente que Grecia pueda pagar una deuda del 175% de su PIB. Ningún analista riguroso puede dejar de responsabilizar a las políticas de austeridad de que dicha deuda haya aumentado tan fuertemente desde que estas políticas se aplican (en 2009, la deuda pública griega era del 129% del PIB y en 2012 tuvo una quita del 52% de su valor nominal). Es más, todos los responsables políticos y económicos de la UE tienen a su disposición un informe que fue hecho público en Tokio, en octubre de 2012, en el que se concluía, tras un exhaustivo análisis de las crisis financieras y económicas que se han producido en el mundo desde finales del siglo XIX, que siempre que se habían aplicado frente a ellas políticas monetarias y fiscales restrictivas (austeridad) los resultado habían sido contraproducentes y la recesión se había profundizado y prolongado. Por el contrario, en los casos en los que las políticas monetaria y fiscal habían sido expansivas, promoviendo el crecimiento de demanda interna, los resultados había dio positivos. Paradojas de la vida, el informe fue elaborado por economistas  de un miembro de la troika, el FMI,  y presentado en la conferencia de otoño de dicho organismo internacional.

Quienes, para evitar que Syriza pueda sacar adelante su programa en beneficio del pueblo griego y de los demás pueblos de Europa, están dispuestos a propiciar la salida de Grecia del euro son los auténticos irresponsables en este nuevo acto de un viejo y dramático guión. Lo serán por la inestabilidad financiera que su decisión generará sin duda y que empezará a sentirse inmediatamente después en países como Portugal, Irlanda, España e Italia, y por las consecuencias que la inestabilidad transmite a la economía real.

Y también serán responsables de la agudización de la crisis política que vive la UE y que puede llevar a su destrucción. Esta crisis política tiene entre sus síntomas la desconfianza mayoritaria y creciente de la ciudadanía europea en la UE y sus instituciones, y el ascenso de partidos políticos nacionalistas, de extrema derecha y euroescépticos en numerosos países. A estos partidos la expulsión de Grecia del euro y de la UE les daría alas. Pero los fundamentos profundos de la crisis política de la UE están en la mala gestión de la crisis financiera y económica, el desprecio de sus consecuencias sociales -entre ellas la pobreza y la desigualdad- y el consiguiente deterioro grave del modelo social europeo, y el carácter escasamente democrático del funcionamiento de las instituciones de la UE.

A los responsables políticos de la UE y de los gobiernos nacionales, pertenecientes a las grandes corrientes que hasta hoy han protagonizado el proyecto europeo pero que también lo han llevado hasta la profunda crisis que padece, no se les puede escapar, y menos aún cuando acabamos de salir del centenario de 1914, que nada ni nadie pueden garantizar que lo peor no ocurra en política, máxime cuando los actores del drama carecen de unos objetivos bien definidos y de una estrategia clara.

Y esto es lo que les ocurre a quienes consideran que hoy lo prioritario es que Syriza no se salga con la suya. Lo pueden hacer sí, pero asumirán el riesgo de que sea a costa de la destrucción de la UE. Porque para muchos ciudadanos europeos esta sería la gota que culminaría el vaso. ¡Hay que pararles los pies!

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Grecia y lo que no se dice de su gasto militar

Mér, 25/03/2015 - 13:00

Marco Antonio Moreno – Consejo Científico de ATTAC España

Mientras Grecia ha sido forzada a aplicar recortes masivos en los salarios, las pensiones y el gasto público, las presiones de la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo para que no retarde sus pagos a los proveedores de armamentos, está conduciendo al país a un empobrecimiento sistemático. Grecia es el país que más gasta en armas en Europa y durante décadas su gasto militar fue el segundo más alto de la OTAN (solo detrás de Estados Unidos). Desde la crisis que estalló en 2008 el presupuesto en defensa se ha reducido de los 7.500 millones de euros de 2009, a 5.500 millones de euros en 2014, cuando la relación gasto militar/PIB se redujo al 2,3 por ciento (ver gráfica) y Grecia, por primera vez, ocupó el tercer lugar en gasto militar tras Estados Unidos y el Reino Unido.

Antes de la crisis, el gasto militar de Grecia llegaba al 4 por ciento del PIB, y era, de lejos, el más alto de Europa. La media para los países europeos está en el 1,6 por ciento del PIB, de acuerdo a la OTAN. Ha sido este elevado gasto militar lo que ha llevado al país a la bancarrota. Con 11 millones de habitantes, Grecia tiene un ejército de 150 mil soldados y la sorprendente cantidad de 1.620 tanques, en su gran mayoría, Leopard 1 y Leopard 2, de procedencia alemana. 

Más tanques que Alemania, Francia e Italia juntas

Si Alemania tuviera un ejército de las mismas dimensiones, con sus 82 millones de habitantes debería tener 1 millón 400 mil soldados y casi 10 mil tanques. Sin embargo, el ejército alemán tiene 180 mil soldados y la cuarta parte de los tanques que tiene Grecia: 400 unidades. Es decir, Grecia tiene más tanques que Alemania, Francia e Italia juntas. Esto confirma que el problema de Grecia no ha sido el despilfarro público, o que sus habitantes “vivan por encima de sus posibilidades”. El gran problema de las finanzas griegas es el enorme gasto militar que le impone la OTAN, para movilizar recursos financieros hacia Alemania y Estados Unidos.

En los últimos 10 años, Grecia ha importado equipamiento militar por un valor superior a los 12 mil millones de euros. Entre los años 2005 y 2009, el país heleno fue el número 5 en la lista de los mayores importadores de armas del mundo. Estas compras benefician principalmente a las empresas de Alemania y Estados Unidos. Casi el 70 por ciento de su armamento bélico, Grecia lo adquiere de empresas alemanas y estadounidenses. Las alemanas ThyssenKrupp y Krauss-Maffei Wegman (KMW), proveen los submarinos y los tanques de batalla Leopard, mientras la estadounidense Lockheed Martin los cazabombarderos F-16, y Boeing, los helicópteros de ataque Apache Longbow. Pese a los planes de austeridad y recortes presupuestarios, Grecia sigue siendo un sólido consumidor de la industria bélica de Alemania y Estados Unidos.

El Blog Salmón

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¿Por qué vinimos a Madrid? –Marchas Dignidad-

Mér, 25/03/2015 - 09:00

Jesús García Gualdrás

PRIMERO

Hemos venido a Madrid, los que todavía tenemos casa y salario, a mirarnos en el espejo de los que ya no tienen ni lo uno ni lo otro.
Hemos venido a Madrid, los que todavía comemos en casa con lo que compramos en la tienda, para mirarnos en el espejo de los que están en la cola de los comedores sociales.
Hemos venido a Madrid, los que todavía no tenemos que emigrar, para mirarnos en el espejo de los jóvenes y no tan jóvenes que están desparramados por los aeropuertos de medio mundo.
Hemos venido a Madrid los que todavía tenemos país, para mirarnos en el espejo de nuestros hermanos de las vallas de Ceuta y Melilla, porque la solidaridad de las clases trabajadoras la tenemos que organizar entre todos y para todos o no será.
Hemos venido a Madrid porque aquellos que anticiparon nuestra rabia merecen respeto y las generaciones venideras y la Tierra necesitan respeto.
Hemos llegado a Madrid recopilando espejos, sembrando rebeldías y compartiendo dolores y rabia, pero también solidaridad y alegría.

SEGUNDO

Hemos venido a Madrid a reclamar justicia a los mandan porque estamos hartos de hablar con sus mascotas.
Hemos venido a que nos vea y nos oiga Sra. Botín, porque si lo suyo es la competitividad y la precariedad, la solidaridad es lo nuestro; si lo suyo es la tasa de ganancia y la acumulación, lo nuestro es el reparto; si lo suyo es la explotación y la humillación, lo nuestro es la rabia; si lo suyo es el valle de lágrimas, lo nuestro es la alegría.
Hemos venido a Madrid a defender la alegría y a organizar……… la rabia.

TERCERO

Por último hemos venido a Madrid a dar cuenta de que la Declaración Universal de los Derechos Humanos no es una carta a los reyes magos, es derecho vigente, incluyendo el 3º considerando del preámbulo que enuncia y justifica el derecho de rebelión, sí lo ha oído usted bien Sra. Botín, derecho de rebelión que tienen todas las personas ESTAFADAS, DESAHUCIADAS, EMIGRADAS, DESPEDIDAS, PARADAS, PRECARIZADAS, NINGUNEADAS Y HUMILLADAS y recordarla Sra. Botín……a usted y a sus mascotas, que no nos van a aplastar………..no nos van a aplastar porque somos la gente.

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