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¿El problema base es de “casta política” o de clase social?

fai 59 min 13 seg

Manel García Biel - NuevaTribuna.es

El grito más representativo en las plazas del movimiento del 15M era el de “no nos representan”. Es evidente que era una exclamación de negación pero que no comportaba ninguna posición prepositiva. Podemos decir que era la expresión de una profunda indignación ante una realidad social profundamente decepcionante.

La aparición de Podemos como opción política en las elecciones europeas significa que una parte de gente procedente o no del movimiento 15M ha decidido pasar de una posición negativa de rechazo a una propuesta en positivo de acción política. En este sentido lo podemos considerar como un paso adelante.

No hay duda de que el éxito de Podemos ha sorprendido a la propia empresa, pero no podemos decir que sea un movimiento sin precedentes similares. Podríamos relacionarlo, a pesar de sus profundas diferencias políticas con fenómenos como el de Grillo en Italia, un movimiento que se basa en un fenómeno de capacidad comunicativa, en torno a una personalidad de referencia con carisma popular, caso de Grillo en Italia, o Pablo Iglesias en España, y que se presenta como una impugnación a la totalidad de una política hoy vista como degradada a los ojos de mucha gente. Son movimientos poco estructurados en su aparición y con planteamientos simples y fácilmente popularizables o incluso populistas. Se trata de ofrecer a la “gente” un enemigo simple e identificable, que en ambos casos llaman la “casta” refiriéndose a los políticos en general.

 

No quisiera equiparar ambos fenómenos, podemos decir que en el caso de Grillo es un movimiento profundamente antipolítico y populista, con algunas expresiones y actuaciones que se pueden denominar como antidemocráticas, y que en todo caso atacan la política en general sin ofrecer ningún tipo de alternativa.

Creo que en el caso de Podemos hay detrás gente con voluntad y preparación política que tratan de crear a partir de planteamientos que en algunos casos son claramente populistas algún tipo de alternativa todavía no suficientemente concretada.

La demostración más clara la podemos ver en su diferente adscripción en los grupos del Parlamento Europeo. Mientras los eurodiputados de Grillo se adscriben a los grupos más antieuropeos, Podemos se ha integrado en el grupo de la Izquierda Unitaria.

Hay que decir que el fenómeno de Podemos no ha sido único en Europa. En Italia ha surgido un movimiento claramente de izquierdas, que reivindica los viejos valores de la izquierda italiana y que bajo el nombre de “Otra Europa con Tsipras” logró recoger 250 mil firmas para presentarse, en poco más de dos meses de vida, consiguió 1.108.457 votos y cinco eurodiputados, los mismos que Podemos y que de entrada ya optaban por formar parte del Grupo de la Izquierda Unitaria. Es un fenómeno muy diferente formado por gente de reconocida trayectoria de izquierdas y que no utiliza los métodos ni el lenguaje populista y que se reivindica de la mejor tradición de la izquierda italiana, la de Gramsci y Berlinguer.

Una vez definido el campo de aparición habría que analizar algunos planteamientos de Podemos. El conflicto fundamental que plantea está entre una “casta” o élite política que tiene secuestrado el poder en beneficio de los poderes finaciero-empresariales. Una “casta” poco concretada, en general parece que referenciada a dirigentes presuntamente corruptos que vincula de forma transversal con el PP y PSOE, pero en la que por lo general identifica con una genérica “casta” política caduca.

Esta “casta” o élite política es la que hay que derrotar por parte de la “gente” en genérico a la que quiere representar Podemos. No se trata de un enfrentamiento de clases sino algo más transversal, interclasista entre la “gente” en general y la “élite” corrupta. En palabras de Pablo Iglesias: ”Lo que hay que hacer es algo que va mucho más allá de la izquierda y la derecha: Tiene que ver con amar a tu gente”.

El discurso de Podemos se puede calificar de discurso frente a la política. Y presenta la política y los políticos como el principal adversario a batir.

Podríamos decir, en términos marxistas, que el discurso de la gente de Podemos centra el problema principal en un conflicto dentro de la superestructura política, sin ir más allá ni entrar en el conflicto básico, el que se da a nivel de la estructura económica entre explotados y explotadores.

Podemos huye en su discurso del enfrentamiento entre clases típico de un planteamiento clásico entre izquierda y derecha, y por tanto no diferencia el hecho de que no todos los políticos ni todos los partidos son iguales y que no forman parte de una misma “casta” política.

Podemos quiere aparecer como algo nuevo, pero cuando plantea propuestas, éstas no se alejan mucho, e incluso se quedan cortas, de las que han planteado de forma reiterada pero sin eco mediático las fuerzas de la izquierda alternativa.

Porque el problema de nuestro país es un problema de clases. Es el problema de un capitalismo financiero-especulativo y concesional que está imbricado con aquellas fuerzas políticas que han dominado el panorama político del bipartidismo, es decir del PP y del PSOE, con el apéndice de CiU. La “casta” política que denuncia Podemos, no es más que el representante político de una clase social capitalista que como la española no es ni siquiera industrialista, sino como hemos dicho parasitaria que vive de la especulación y la concesión pública y que es la base de un sistema que respalda la corrupción.

Estamos ante un conflicto de clases que no se puede ni se debe ocultar. Contra un sistema económico y político que nos ha llevado a una crisis profunda económica, social, política e institucional, ante el que hay que levantar una gran alternativa social y política que conlleve un cambio de radical.

Por eso no se puede centrar únicamente en el problema de una “casta” política corrupta que vive holgadamente mientras la “gente” lo padece. Estamos ante un sistema económico propio de un capitalismo parasitario que hay que enfrentar planteando un cambio global. Y hay que distinguir, y eso sería bueno plantearlo, entre los miembros de la supuesta “casta” diferenciando entre los representantes ideológicos de este capitalismo parasitario como son el PP y CiU, y los que han claudicado como es el caso del PSOE . No es bueno poner a todos en el mismo saco, ni es justo. El PSOE que desde hace mucho aplica la misma política económica y fiscal que la derecha, que acepta las políticas económicas de la derecha representa un centro- izquierda social liberal que como mínimo tiene unas políticas con respecto a los derechos individuales diferentes de la derecha, y hay que entender que es una fuerza a la que una alternativa de izquierdas debe intentar arrastrar hacia posiciones de cambio si es posible y si tiene una mínima posibilidad de regeneración.

Habría que exigir a Podemos una mayor claridad de planteamiento y de propuestas. Y esto hoy pasa por que se defina. ¿Está de acuerdo en confluir en una alternativa plural y unitaria para un cambio democrático económico, político y social? O prefiere continuar un camino en solitario de quien se presenta como el depositario único de la limpieza del sistema de la “casta” sin aceptar el hecho de que aquí estamos ante una dominación de clase representada por el poder económico y el bipartidismo y que lo que hay es una continuación de la lucha entre explotadores y explotados, entre izquierda y derecha, que es la realidad profunda del conflicto social y político.

Podemos deberá elegir, y la realidad concreta le obligará a definirse más allá de proclamas o “slogans” publicitarios triunfadores.

 

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El progresivo distanciamiento de la ciencia económica frente a la sociedad y la naturaleza

fai 2 horas 57 min

Eduardo Garzón Espinosa – Consejo Científico de ATTAC España

Sin ánimo de ser exhaustivos se presenta a continuación las diferentes visiones de la Economía que han ido apareciendo a lo largo de la historia reciente, centrándonos en cuáles han sido sus principales campos de estudio. Este análisis irremediablemente demostrará que el pensamiento económico ha ido vaciándose poco a poco del contenido propio de la Economía, entendida como la ciencia que estudia la forma por la cual se organiza una sociedad a través de la producción,  la distribución y el consumo. Y para poder llevar a cabo esas tres actividades es necesario que el ser humano recoja y elabore materias naturales que se encuentran en el medio ambiente. Por lo tanto, la Economía opera en un medio social, en cuanto a que determina la organización de los individuos de una comunidad; y opera en un medio natural, en cuanto a que depende de los recursos de la naturaleza y además requiere que sea éste el espacio donde se produzca la actividad económica. Así las cosas, la Economía no puede ir desligada de su entorno social ni de su entorno natural. Sin embargo, y como se verá, las escuelas de pensamiento más influyentes han olvidado o la relación que tiene la Economía con la sociedad, o la que tiene con la Naturaleza, o ambas relaciones.

La primera vez que empezó a hablarse de economía fue en la época de la Grecia clásica. De hecho, el término “economía” proviene etimológicamente del griego, al hacer referencia al arte de administrar la casa (oikos: casa; nomos: administrador). Por aquel entonces su principal preocupación era el conjunto de los problemas de la vida cotidiana, como la producción, el comercio, la moneda, los precios, la división del trabajo… y todo ello orientado principalmente a la formulación de preceptos morales y reglas prácticas de conducta, pues no hemos de olvidar que la economía es una ciencia estrechamente relacionada con las consideraciones éticas.

Las ideas y reglas morales siguieron siendo el núcleo de la economía durante todos los siglos que separan la Grecia clásica de los primeros vestigios del sistema capitalista, a finales del siglo XVII. Los profundos cambios que provocaba la lenta pero progresiva instauración del sistema económico capitalista inevitablemente lograron que los pensadores dejaran de lado las consideraciones morales y se interesaran plenamente por la nueva situación. Al mismo tiempo, la lógica capitalista contrastaba fuertemente con algunos planteamientos morales que impedían ciertas prácticas muy rentables, como por ejemplo el cobro de intereses derivados de un préstamo, que durante mucho tiempo fue considerada una práctica usurera. Como dice Naredo[1] “la antigua moral que entorpecía el deseo de hacer ganancias ilimitadas dio paso a la nueva ciencia que las justificaba como el camino idóneo de acceder al bien común”. Paralelamente a la consolidación del sistema capitalista, las viejas consideraciones éticas fueron relajándose y limitándose. En ello podemos ver los primeros indicios de vaciamiento de la economía, en cuanto a que los pensadores de la época fueron abandonando poco a poco la dimensión ética que necesariamente ha de tener la ciencia económica.

En 1615 se utiliza por primera vez la expresión Economía Política, de la mano de Montchrétien. Con ella se quiso expresar que las relaciones económicas tienen lugar en una comunidad organizada políticamente, y que la dimensión económica interactúa inevitablemente con la política. Por lo tanto el estudio económico debe tener en cuenta los flujos de poder existentes.

Los “fisiócratas” es la denominación que reciben una serie de pensadores que vivieron en el siglo XVIII en Francia. Para entonces en ese país el sistema capitalista ya iba cogiendo forma a través del capitalismo mercantil y el artesanado que lo surtía con sus productos. Sin embargo, la agricultura seguía siendo crucial en la economía del país, y además, era considerada mucho más que una simple ocupación: era toda una forma de vida. Incluso en cierta manera podía considerarse una forma de arte. Por lo tanto no es de extrañar que para los fisiócratas el tema central fuese el papel de la agricultura como fuente de toda riqueza. Para Quesnay, su principal figura, la economía es una máquina alimentada por materiales del seno de la naturaleza, que se limita a elaborarlos sin aportarles ningún tipo de valor[2]. Queda claro que los fisiócratas tenían muy en cuenta la relación existente entre la economía y la naturaleza. Pero tampoco se olvidaban del componente social: los fisiócratas engrandecían la agricultura con la intención de conservar una antigua sociedad en la que los propietarios rurales gozaban de superioridad social y privilegios, y al mismo tiempo rechazar las intromisiones del capital mercantil y las fuerzas industriales que de él se derivaban.

La próxima escuela de pensamiento relevante es la “clásica”, que surge y se desarrolla cuando el capitalismo ya se había instalado sólidamente en la mayoría de países europeos. Si bien es cierto que dentro de este grupo se enmarcan autores de muy diverso pensamiento (como Adam Smith, David Ricardo, John Stuart Mill, Karl Marx…), no se puede negar que todos ellos mantienen una preocupación común: la interpretación de las leyes de conducta y evolución de la economía que ellos viven. Se centran en el plano productivo, pues es en él donde se asientan las relaciones sociales entre las personas. Por ejemplo, las personas que lideren los medios de producción –los empresarios– tendrán un status social, unas costumbres, un punto de vista, unos intereses y una forma de vivir muy diferentes al status social, costumbres, punto de vista, intereses y forma de vivir de las personas que trabajen en el mismo medio de producción aportando su fuerza de trabajo –los trabajadores. Las articulaciones sociales de los individuos que componen una comunidad vendrán determinadas por los papeles que cada uno de ellos mantenga en la dimensión productiva de la economía. Los clásicos entienden que la Sociedad está estrechamente vinculada a la Economía, y al revés. Son dos dimensiones inseparables que interactúan constantemente, siendo imposible analizar una sin atender a la otra. Sin embargo, no ocurre lo mismo con la Naturaleza, la tercera dimensión que antes habíamos comentado. Los clásicos centraron toda su atención en el ciclo productivo (producción, distribución y consumo), dejando en un plano muy superficial la entrada de materiales y de energía distintos del trabajo. Para ellos era más importante lo que ocurría con los materiales durante su elaboración en las empresas que el hecho de que fuesen elementos extraídos de una biosfera relativamente delicada. Muy pocos clásicos abordaron el tema de la extracción de recursos como un coste ambiental, así como la mayoría de ellos ignoraron las consecuencias perjudiciales que suponen para el medio ambiente el vertido de residuos.

Esto fue así por muchas razones, entre las cuales destacan tres: en primer lugar, la Revolución Industrial de la época conllevó profundas transformaciones sociales en muy poco tiempo que cambiaron por completo las condiciones de vida de muchísimas personas. La ruina en el campo provocó el gran éxodo rural que inundó las zonas urbanas de personas que no tenían otro medio para subsistir que no fuera la venta de su fuerza de trabajo. Las durísimas condiciones a las que eran sometidos estos trabajadores en las fábricas y el hacinamiento que sufrían en las zonas residenciales provocó terribles situaciones entre este colectivo. No es de extrañar, por lo tanto, que al contemplar esta situación los analistas económicos centrasen su atención en cómo mejorar los desequilibrios económicos que empobrecían a los trabajadores más que en cualquier tipo de problema medioambiental, puesto que parecía tener menos importancia. En segundo lugar las actividades de la Revolución Industrial eran principalmente urbanas y mantenían muy poca relación con la naturaleza. Las grandes fábricas de las ciudades recogían materias primas que venían del exterior y las convertían en nuevos productos útiles para los consumidores, pero en todo ese proceso no había ningún contacto con el medio natural que facilitaba los recursos. Puesto que era algo que prácticamente no se veía, difícilmente iba a poder ser el centro de atención. En tercer lugar, por aquella época aún no se conocían las leyes de la Termodinámica, y por tanto no se conocía el comportamiento de la energía ni su conservación. Los clásicos podrían haber imaginado que el planeta es un sistema cerrado en cuanto a materiales y abierto en cuanto a energía, pero difícilmente podrían haber entendido que es mucho más fácil la conversión de los materiales en energía que la conversión de energía en materiales.

La “escuela neoclásica” supone un nuevo y destacado cambio en la percepción de los fenómenos económicos y en la metodología utilizada para analizarlos. Al igual que ocurre con los clásicos, dentro de la escuela neoclásica se encuentran autores con enfoques muy diferentes entre sí. El denominador común de todos ellos es la perspectiva de una economía organizada por el mercado como consecuencia del comportamiento de individuos racionales cuyas decisiones configuran todo el espectro económico. El plano de la producción pierde importancia, así como la sociedad que pasa a ser prácticamente la suma agregada de todos esos individuos racionales. Asimismo, las clases sociales pasan a un segundo lugar y sólo reaparecen en momentos puntuales. El núcleo central de la investigación es el equilibrio de los deseos, necesidades, y ofertas de unos individuos racionales, y no tanto los individuos en sí. Es, en definitiva, el radical abandono de la dimensión social en el análisis de los fenómenos económicos. Si ya los clásicos se habían olvidado del entorno natural, los neoclásicos hacen lo propio con el entorno social. Así las cosas, la escuela neoclásica pasa a centrarse en la economía a secas, considerándola como un campo independiente de cualquier otra consideración ética, social, política o ecológica.

Durante la hegemonía académica de las tesis neoclásicas fueron apareciendo otros enfoques económicos de especial importancia, como el keynesianismo o el monetarismo. Sin embargo, y a pesar de todas las diferencias que presentaban frente a la escuela neoclásica, lo cierto es que siguieron tratando a la ciencia económica como una dimensión no relacionada con la ética, la sociedad y el medio ambiente.

Es en este contexto es en el que hay que ubicar los planteamientos del pensamiento económico actual.

[1] Citado en Torres, J. Economía Política, Pirámide, Madrid, 2010

[2] Martínez González-Tablas, A. Economía política mundial. I. Las fuerzas estructurantes, Ariel, Barcelona, 2007

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Publicado en http://ssociologos.com/

Saque de Esquina

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El #pucherazoPP es un golpe de Estado, según Cospedal

Xov, 28/08/2014 - 17:00

Rosa María Artal – Comité de Apoyo de ATTAC España

Al menos, así calificó una reforma electoral, guiada, según ella, por similares intereses que los que alumbran ahora al PP.  Las referencias a sus palabras están bastante desaparecidas en youtube, esto es lo único que he encontrado. Sus palabras y sus mentiras posteriores, están clarísimas.

El PP de Rajoy sigue empecinado en hacer alcalde al candidato de la lista más votada, con el 40% de los votos y primando el resto, probablemente con un bonus de concejales que nadie ha elegido. Lo explicaron muy claro, esta cacicada es para echar a partidos hoy pequeños que pueden estropearles el  tinglado. Y mucho se juegan cuando están apostando tan fuerte. Es decir, hacen una ley en su propio provecho como partido. Es tan osado y descarado que cuesta creerlo.

El pucherazo les beneficiaría y lograrían más alcaldías. Conseguirían también que no se destaparan las miserias que, con seguridad, guardan las alcaldías largamente dirigidas por el PP como Madrid o Valencia.

Nosotros también nos jugamos mucho: la democracia. Si esto sale adelante, este país se ha acabado. Porque aún late en algunos rincones que quieren acallar.

El catedrático de derecho constitucional Javier Pérez Royo escribe hoy en El País una tribuna titulada: Basta ya. Entresaco la idea fuerza aunque es imprescindible leer lo que antecede:

“En mi opinión, el asunto tiene tal gravedad que exigiría que los partidos de la oposición se negaran a participar en el simulacro de negociación que está ofertando el Gobierno. Los partidos deberían anunciar que renuncian a participar en la tramitación parlamentaria de la reforma. Rechazo frontal al proyecto o proposición de ley en el momento en que se deposite en el Registro del Congreso. Y nada más. Ni presentación de enmiendas, ni participación en el debate en comisión y en pleno, así como en la votación. Los partidos de la oposición no deben dar cobertura parlamentaria a lo que es una quiebra del consenso constitucional.

Lo que está en juego es la expresión del principio de legitimación democrática del poder, que se pretende alterar por primera vez desde la recuperación de la democracia tras la muerte del general Franco. Es un momento para decir BASTA YA”.

Parece que Cospedal no andaba tan descaminada.

El Periscopio

 

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¿Quién y cómo destruye empleo en España y quién y cómo puede crearlo?

Xov, 28/08/2014 - 12:00

Juan Torres López – Consejo Científico de ATTAC España

Después de publicar mi anterior artículo (Propuestas que podría tomar Podemos y que aterrorizan a la casta) algunos economistas me han criticado afirmando que con esas medidas no se crea empleo, que es el primer y más importante problema que tiene nuestra economía. Llevan razón, pero creo que solo en parte. Es verdad que son propuestas simplemente dirigidas a que la ciudadanía esté bien informada sobre las causas de nuestro males económicos. Pero esto no es solo algo necesario en sí mismo, sino que también influye en nuestra capacidad de crear empleo, como mostraré enseguida.

En otros lugares, como otros muchos economistas, y especialmente en trabajos publicados junto a Vicenç Navarro, he tratado de explicar las causas que han producido una destrucción de empleo tan grande como la ocurrida recientemente en España, y a partir de ahí he propuesto medidas para poder volver a crearlo de calidad (por ejemplo, en Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar social en España). Trataré de sintetizar a continuación las ideas principales al respecto.

A mi juicio, la primera exigencia para poder crear empleo en España es conocer bien qué factores lo han destruido y creo que éstos están bastante claros:

1. El estallido de una burbuja inmobiliaria que disparó el desempleo en el sector de la construcción y en las actividades vinculadas a él.

2. La debilidad estructural de una economía como la española en donde la actividad agraria e industrial y las fuentes de generación de mayor valor añadido han ido perdiendo peso o vinculación con nuestros intereses en los últimos decenios, lo que ha hecho que, al estallar la crisis de la construcción, no se dispusiese de “colchón” suficiente en otros sectores para generar nuevo ingreso y absorber el empleo que allí se iba perdiendo.

3. La crisis financiera derivada, al mismo tiempo, de la internacional y de la originada en el sector bancario nacional como consecuencia del gran negocio que hizo la banca española endeudándose para financiar la burbuja inmobiliaria (y haciendo luego que esa deuda la asumiera el conjunto de los españoles).

4. El extraordinario y vertiginoso incremento de la deuda pública desde que estallaron esos problemas, lo que ha hecho que el sector público disminuyera su capacidad de generar empleo y de ayudar a que lo genere el sector privado (el Estado español ya gasta más en intereses que en personal).

5. El gran incremento de la desigualdad producido en los últimos años que ha generado una gran concentración del ingreso en los sectores de renta con menor propensión a consumir, debilitando así el mercado interno de bienes y servicios.

6. Las políticas de austeridad europeas que han disminuido el ingreso y el empuje de la economía justo cuando ésta ya se estaba hundiendo, produciendo lo que los economistas llamamos un efecto “procíclico” que ha impedido (en beneficio de la banca y de las grandes empresas) que se saliera antes y mejor de la crisis y de la destrucción de empleo.

Todo ello ha dado lugar a tres grandes y coincidentes problemas que han hundido nuestra economía:

a) Una crisis de demanda como consecuencia de la caída del consumo (por la pérdida de renta, sobre todo en las clases de menor ingreso), de la inversión (por las menores expectativas de beneficio de las empresas que viven de ese consumo), y del gasto productivo del Estado. Como no puede ser de otra manera, al caer la demanda de bienes y servicios (y apenas recuperarse un poco las exportaciones), las empresas han perdido ventas y beneficios y han cerrado o han tenido que despedir a millones de trabajadores.

b) Una crisis de financiación, pues la banca española, prácticamente en quiebra generalizada, ha dejado de financiar a las empresas y familias, lo que ha agravado los efectos del punto anterior.

c) Una crisis de deuda soberana que, aunque no ha llegado al límite, dificulta la llegada de inversión productiva hacia España y se convierte, por el contrario, en fuente de salida de capital y en incentivo para la especulación, lo  que empeora todos los problemas que vengo señalando.

A lo anterior habría que añadir que el Gobierno del Partido Popular y antes el de Zapatero no han hecho frente a este tipo de males. Se han dedicado a satisfacer los intereses de la banca y las grandes empresas (que son las que viven en menor medida del consumo y del mercado interior) aplicando medidas de reforma laboral que simplemente facilitan el abaratamiento del trabajo y que el empleo fijo o a tiempo completo se sustituya por otro temporal y a tiempo parcial, dando así la imagen falsa de que se crea empleo cuando en realidad sigue disminuyendo, porque baja el total de horas trabajadas y los ingresos salariales.

A la vista de todo ello, creo que se pueden deducir algunas ideas básicas a tener en cuenta si se quiere crear empleo en España:

1. Hay que recuperar los ingresos porque el empleo depende, sobre todo, de que haya suficiente demanda en el mercado de bienes y servicios. Y para ello es imprescindible poner freno al incremento de la desigualdad y a la concentración de la renta: hay que subir los salarios más bajos, aumentar su peso en la renta total y forzar un gran pacto de rentas que lleve ingreso adicional a la demanda que sobre todo va a la pequeña y mediana empresa. Se pueden tomar además otras medidas para aumentar la renta disponible de las familias (que con las políticas de Rajoy no deja de bajar) como moratorias o reducciones temporales en el pago de hipotecas de las familias con menor ingreso. Y se pueden reducir los gastos de las familias vinculados a servicios de empresas cuasi monopolistas como las de la luz, el agua y otros servicios esenciales, ahora excesivamente altos por su dominio político de los mercados y las instituciones.

Querer recuperar el empleo bajando aún más los salarios con el pretexto de que la economía española sea más competitiva es una quimera, por no decir que un gran engaño. Es mucho más realista, efectivo y socialmente beneficioso recuperar la actividad de las empresas y el empleo consiguiente sacando adelante el mercado interior. Aunque ello no quita que al mismo tiempo haya que realizar reformas que faciliten la búsqueda de empleo y la contratación, que eliminen incentivos perversos y que hagan más efectivas las políticas activas de empleo en los mercados de trabajo sin empeorar la calidad del empleo y el bienestar social.

2. Hay que disponer inmediatamente de una banca que financie a las empresas que pueden generar empleo. Banca que debe ser pública, pero dirigida con la mayor solvencia técnica y controlada férreamente para que no se reproduzcan los males que ha provocado la actual clase política en las cajas de ahorros.

3. Hay que llevar a cabo un programa de ahorro, mejora y racionalización de todas las administraciones públicas para acabar con todo tipo de despilfarro y realizar una reforma fiscal basada en tres pilares fundamentales: el apoyo a la creación de riqueza sostenible, la equidad y la lucha contra el fraude.

4. Sin perjuicio de que España debería afrontar a medio plazo cuál debe ser su papel en Europa y en qué medida está dispuesta a aceptar las imposiciones de potencias extranjeras o de una moneda europea diseñada erróneamente o solo para beneficiar a las grandes corporaciones y bancos, se puede empezar a utilizar una moneda complementaria que aumentaría casi de modo inmediato el poder de compra de los sectores con más propensión al consumo y que serviría de motor inmediato para la recuperación de la mediana y pequeña empresa.

5. Puesto que es materialmente imposible (y además indeseable) que la economía española vuelva a crear empleo basándose en la construcción, en el endeudamiento generalizado, en la especulación o en el “tirón” (como ingenuamente quería el Gobierno) de un minúsculo sector de empresas exportadoras, es imprescindible orientar la inversión empresarial hacia nuevas actividades, aprovechando en la mayor medida posible el capital generado hasta la fecha: remodelación urbana y residencial, energías alternativas, producción local y de proximidad, etc. Y muy particularmente debe ser prioritario en este aspecto acabar con el trabajo negro, dignificar todo tipo de empleo y promover con la mayor intensidad posible el empleo femenino, para lo que hoy día es fundamental el desarrollo de un potente sector de cuidados y acabar con todo tipo de prácticas laborales discriminatorias.

Naturalmente, ni estas ideas son todo lo que hay que poner en práctica para crear empleo ni la concreción adicional a la que hay que llegar es todo lo que se necesita.

Como dijo en su día alguien nada sospechoso de izquierdismo, el profesor Fuentes Quintana, cuando fue nombrado ministro de Economía y vicepresidente del Gobierno: “Las soluciones de los problemas económicos nunca son económicas, sino políticas. No hay oscuras fórmulas técnicas que permitan resolver las dificultades en un clima de gabinete. Los problemas económicos de un país solo pueden superarse mediante el esfuerzo y la colaboración de todos (…). Sé, desde luego, que solo puede esperar esa colaboración un Gobierno en quien ustedes confíen como veraz y que les merezca credibilidad”.

Es una ingenuidad, por tanto, creer que un grupo de tecnócratas o gobiernos como los que está teniendo España en los últimos años pueden proporcionar soluciones definitivas para crear empleo, o que esto se puede conseguir mientras los ciudadanos se dejen engatusar por lo que dicen quienes están a sueldo de una exigua minoría social. En España se han destruido millones de puestos de trabajo porque la “solución” política de los últimos años fue la impuesta al conjunto de la sociedad por un grupo muy reducido de españoles-banqueros, promotores y grandes empresarios ayudados por políticos venales y corruptos. Y, por eso, lo que ahora es prioritario para crear empleo es invertir el orden de preferencias para hacer que la prioridad sea repartir los recursos de modo más igualitario y permitir así que la mayor parte de ellos se conviertan en fuentes de ingresos para todos, y no en gigantescos patrimonios parásitos o dedicados a especular destruyendo empresas, riqueza y empleos, como hasta ahora.

Por eso es tan importante que la inmensa mayoría de los españoles se informe sobre todos estos temas y sobre las causas de nuestros males. No se trata de mirar atrás para cultivar la curiosidad o la revancha, ni mucho menos, sino justamente de lo contrario: el reto es generar respuestas entre todos que impidan que en el futuro unos pocos vuelvan a imponer sus intereses sobre el conjunto de la sociedad con las consecuencias que ahora estamos sufriendo.

Artículo publicado en Público.es

Ganas de escribir

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Reforma fiscal, mujeres y familias

Xov, 28/08/2014 - 08:00
María Pazos Morán – Consejo Científico de ATTAC España

 

La reforma fiscal de 2014 supondrá una pérdida de recaudación de 9.000 millones de euros, que se distribuirán entre todas las personas actualmente contribuyentes para “aumentar su renta disponible”. Un aumento generalizado, y por tanto pequeño, que no cambiará la vida de las personas actualmente contribuyentes, pero que sí supondrá una merma en los recursos disponibles para atender a las personas que más lo necesitan: familias sin ningún ingreso, personas dependientes que ahora no acceden a los servicios públicos, personas sin atención sanitaria, criaturas sin acceso a una escuela de educación infantil, etc.

Como siempre que disminuyen los recursos disponibles para protección social, las mujeres saldrán especialmente malparadas por varias razones: en primer lugar porque son un alto porcentaje de las personas sin ingresos suficientes y de otros colectivos desfavorecidos, como familias monoparentales o personas mayores que viven solas. En segundo lugar porque son mujeres las personas que suplen en la familia la falta de atención pública de las necesidades de cuidado. En tercer lugar porque la mayoría de las personas empleadas en los servicios públicos son mujeres, por lo que los recortes implican siempre una gran pérdida de empleo femenino.

Todos estos factores de mayor pobreza y precariedad femenina son consecuencia de la actual estructura social vertebrada por la familia “sustentador masculino/esposa dependiente”, en la que las mujeres se especializan en el cuidado familiar y los hombres en el empleo. Esta es la “tradición” pero familias hay muchas más y todas deberían importar. Así que la pregunta es: ¿qué hay específicamente de política familiar en esta reforma fiscal? ¿Qué familias se atienden y qué tipo de familia se promueve? ¿Cuáles son las consecuencias para las personas, y en particular para las mujeres?

Sería más simple y justo establecer prestaciones universales por descendientes con independencia del nivel de renta

Las novedades anunciadas en política familiar son dos. La primera “un fuerte aumento de los mínimos familiares por hijos, ascendientes y personas con discapacidad a cargo”, que en su mayoría “tendrán un aumento superior al 25%”, según la Nota de Prensa de Moncloa. Pues bien, haciendo los cálculos no se ve ese incremento. Por ejemplo el mínimo por el primer descendiente aumenta de 1.836 a 2.400 euros, efectivamente un 31%. Pero esa no es la desgravación real: teniendo en cuenta que el tipo impositivo que se aplica a esas cantidades es de un 24,75% en 2014 y pasará a ser de un 19% en 2016, la desgravación real, o disminución de la cuota a pagar por la persona contribuyente, aumentará en 1,6 euros (de 454,41 a 456 euros).

Tengamos en cuenta también que la franja inferior de rentas excluidas de estas desgravaciones se ensancha, precisamente porque el mínimo exento será mayor; y para esas rentas excluidas no se prevén prestaciones por descendientes. En lugar de estas desgravaciones que cada vez excluyen a más personas, precisamente a las más necesitadas, ¡cuánto más simple y justo sería establecer prestaciones universales por descendientes independientes del nivel de renta! Esta no es ninguna propuesta novedosa sino la práctica habitual en los países más avanzados en política social, por ejemplo todos los países nórdicos.

La segunda novedad en política familiar, que tendrá más importancia cuantitativa para las familias afectadas, es que se crean tres nuevas deducciones: para familias con hijos dependientes con discapacidad; para familias con ascendientes dependientes; y para familias numerosas. Cada una de estas desgravaciones ascenderá a 100 euros al mes o, si esta segunda cantidad es inferior, al total de las cotizaciones a la Seguridad Social del contribuyente y de su empleador; y también se podrá cobrar como prestación. O sea, funcionará como la actual desgravación/prestación para las madres trabajadoras con hijos menores de tres años, con la diferencia de que en este caso el contribuyente no tendrá que ser mujer.

Desgravar por la declaración conjunta perjudica el empleo femenino

¿A quienes se aplicarán estas nuevas deducciones y qué efectos tendrán? Darán derecho a estas deducciones dos tipos de contribuyentes: personas empleadas que tengan a su cargo una familia numerosa; y personas empleadas que acojan a una persona dependiente (ascendiente o descendiente), siempre que los ingresos de la persona dependiente sean inferiores a 8.000 euros anuales. No afectarán, pues, a las personas dependientes que vivan solas o con familiares desempleados, ni a las familias numerosas cuyo progenitor o progenitores estén desempleados.

En resumen, estas nuevas desgravaciones/prestaciones no son precisamente para las personas más necesitadas de atención a la dependencia o de un ingreso mínimo. Si aumentamos el zoom e imaginamos qué tipo de familia se beneficiará, veremos una familia con más de dos criaturas o con al menos una persona dependiente (o con las dos condiciones). Veremos también a una persona con empleo. ¿Qué más? O bien veremos mucho dinero para comprar servicios de cuidado en el mercado, que no se compran con esos 100 euros mensuales por cada una de las circunstancias citadas, o inevitablemente nos encontraremos con una cuidadora familiar informal, o sea una mujer cuidando las 24 horas.

Hasta aquí las novedades de la reforma fiscal respecto a la familia. Pero hay más: la reforma mantiene la desgravación por declaración conjunta. Curiosamente, tanto el Anteproyecto como el Gobierno y la Comisión de Expertos se han cuidado de no aludir a la existencia de esta desgravación a pesar de que, con la reducción de la desgravación por rendimientos del trabajo, pasará a ser el mayor gasto fiscal del IRPF. Si es una desgravación a la familia, ¿cómo es posible este olvido? Muy sencillo: porque nadie contradice hoy en día que esta desgravación es regresiva y proporciona un incentivo adverso a la participación laboral de las mujeres casadas. Es decir, otro incentivo más al mismo tipo de familia “sustentador masculino/esposa dependiente”.

En resumen, ni Hacienda somos todos y todas ni por esta reforma nos aproximamos a serlo.

María Pazos Morán es investigadora del Instituto de Estudios Fiscales, autora del libro Desiguales Por Ley y una de las promotoras del Llamamiento urgente ante la reforma fiscal que prepara el Gobierno

 Artículo publicado en El País

maríapazos.com

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Janet Yellen y Mario Draghi confirman el fracaso de la política monetaria

Xov, 28/08/2014 - 06:00

Marco Antonio Moreno – Consejo Científico de ATTAC España

Las políticas monetarias de la zona euro para hacer frente a la crisis financiera han sido un fracaso total, como ha reconocido el propio Mario Draghi en su discurso en Jackson Hole, el congreso donde se reúnen los principales banqueros centrales del mundo. El precio que la eurozona está pagando por estas políticas ha comenzado a socavar incluso la estabilidad de los países del norte trasladando una crisis que, según Ángela Merkel, era de los países del sur. Alemania está sufriendo un serio retroceso, Italia ha vuelto a entrar en recesión, y Francia puede ser el siguiente país en volver a la senda recesiva dado que su economía se encuentra en una situación desastrosa. Ayer renunció el primer ministro Manuel Valls asegurando que Francia no podrá cumplir los objetivos de déficit. El gobierno de Francois Hollande es uno de los más impopulares de todos los tiempos y el avance de la ultraderechista Marine Le Pen aterra a los conservadores franceses.

Marine Le Pen quiere que Francia salga del euro dado que culpa a Bruselas de los problemas galos. Se envidia la política monetaria laxa de la Reserva Federal en Estados Unidos, que ha permitido bajar el desempleo del 10% al 6,2 por ciento, aunque Janet Yellen confiesa que el resultado es mediocre dado que gran parte del empleo creado corresponde a trabajo precario y mal remunerado. Nadie parece tomar en consideración que la economía de las burbujas financieras desatadas en los años 90 han colapsado y que ahora todas esas burbujas se están derrumbando. El mundo de las altas finanzas elaborado en el período de la euforia ha tocado fondo y eso es lo que tiene a la economía mundial en un estancamiento de largo plazo. Japón se encuentra en su tercera década de crecimiento cero o negativo pese a las cuantiosas inyecciones de liquidez de sus gobiernos. China ha comenzado a verse inestable y su crecimiento se está desacelerando rápidamente mientras el gobierno debe lidiar con miles de millones de dólares de prestamos fraudulentos. Europa comienza a sufrir el efecto boomerang de la crisis de Ucrania y las sanciones a Rusia, aunque aún no se aclara la verdad del derribo del MH17 y el tema ha pasado completamente al olvido por los medios europeos.

Al borde del abismo

Mientras los banqueros centrales reunidos en Jackson Hole confirman que las políticas monetarias han fracasado, podemos afirmar que la economía mundial nunca había estado en tan mal pie pese a las inyecciones de miles de millones de dólares al sistema financiero. Esto es porque la política monetaria no crea empleo ni crecimiento económico: sólo riqueza para las élites financieras que no dejan de apostar en el gran casino de la renta variable y que tiene a lo mercados bursátiles en una enorme burbuja.

Todos aquellos que pensaban que la política monetaria era un instrumento de precisión y relojería como estigmatizó durante 17 años Alan Greenspan, pueden ver hoy la profundidad de sus errores. Ahora se necesita un nuevo paradigma de política monetaria y está claro que los banqueros centrales de hoy siguen apegados al viejo dogma, aunque Janet Yellen y Mario Draghi comienzan a ver la ineficacia de estas políticas.

El descontrol financiero que en sólo dos décadas elevó los pasivos a más de mil billones de dólares (700 billones de dólares reconocidos por el Banco de Pagos Internacionales el año 2011, esto es más de diez veces e producto bruto global) es lo que tiene a la economía mundial en el ditirambo. La lección de humildad que han dado Yellen y Draghi sobre la ineficacia de las políticas monetarias es sólo un primer paso. Falta reconocer que la política monetaria no sólo ha sido cómplice del hinchamiento de las burbujas, sino también de los enormes desequilibrios globales que tienen a la economía en estado de coma.

 

El Blog Salmón

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Basta ya

Mér, 27/08/2014 - 17:06

Javier Pérez RoyoElPaís.es

Formalmente, la reforma de la elección de los alcaldes se va a tramitar como una reforma de una ley orgánica, pero materialmente es un decreto ley aprobado por el Gobierno. El contenido de la norma está decidido en su núcleo esencial, así como la fecha de su entrada en vigor. En mayo de 2015 los alcaldes serán designados con la fórmula que el Gobierno tiene decidida. Nadie puede llamarse a engaño.

Se trata de la segunda vez en estos últimos meses que el PP decide aprobar una ley orgánica de naturaleza constitucional prescindiendo de todos los demás partidos políticos. La primera fue la Ley Orgánica 4/2014, de 11 de julio, mediante la cual se introdujo en nuestro ordenamiento por primera vez en la historia constitucional española elaforamiento del rey tras su abdicación. De contrabando, a través de una “chapuza”, como se le escapó al presidente del Congreso, el PP resolvió este asunto, que habría exigido la aprobación de la Ley Orgánica prevista en el artículo 57.5 de la Constitución.

Con la pretensión de reformar el sistema de elección de alcaldes, el PP está a las puertas de repetir la operación. Desde la entrada en vigor de la Constitución en 1978 la fórmula para la designación del órgano de gobierno ha sido la misma en los tres niveles en que se articula nuestro sistema político. Los ciudadanos eligen directamente a los diputados en el Congreso o en el Parlamento de la comunidad autónoma y a los concejales en los municipios, y estos eligen al presidente del Gobierno, al presidente de la Comunidad Autónoma y al alcalde. Esta es nuestra Constitución representativa, que no se ha visto excepcionada en su vigencia en ningún momento.

Estatuto jurídico del rey tras su abdicación. Fórmula de expresión del principio de legitimación democrática en la renovación del poder municipal. Son dos materias de relevancia constitucional indiscutible, que, por su propia naturaleza, no pueden quedar fuera de lo que se entiende como consenso constitucional. La primera quedó fuera el 11 de julio. La segunda está a punto de quedar fuera en los próximos meses. Piezas importantes de nuestro ordenamiento constitucional van a ser el resultado de la decisión de un único partido.

En mi opinión, el asunto tiene tal gravedad que exigiría que los partidos de la oposición se negaran a participar en el simulacro de negociación que está ofertando el Gobierno. Los partidos deberían anunciar que renuncian a participar en la tramitación parlamentaria de la reforma. Rechazo frontal al proyecto o proposición de ley en el momento en que se deposite en el Registro del Congreso. Y nada más. Ni presentación de enmiendas, ni participación en el debate en comisión y en pleno, así como en la votación. Los partidos de la oposición no deben dar cobertura parlamentaria a lo que es una quiebra del consenso constitucional.

Lo que está en juego es la expresión del principio de legitimación democrática del poder, que se pretende alterar por primera vez desde la recuperación de la democracia tras la muerte del general Franco. Es un momento para decir BASTA YA.

 

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La impunidad

Mér, 27/08/2014 - 12:05

Luis García Montero – Comité de Apoyo de ATTAC España

Me explica un amigo que el problema de la democracia española es una cuestión de dialectología, una forma de pronunciar las palabras. En una campaña de Twitter en favor de la igualdad, alguien dio en el clavo y escribió: no da igual. Esa es, en efecto, nuestra situación, llevada al extremo por la descarada manera del Gobierno del PP a la hora de pronunciar la palabra igualdad. El deseo democrático de igualdad ha desembocado en el igual da de los impunes. Digo llevada al extremo por el PP porque la enfermedad afecta a otras latitudes. Pero en cualquier caso, conviene delimitar de forma urgente dónde está hoy el principal foco de infección. Necesitamos aislarlo.

Tal vez nos pesen demasiado la etimología y la historia. La democracia española tiene como pecado original una ley de amnistía que funcionó en realidad como ley de punto final o de impunidad en favor de los crímenes del franquismo. En España se dio un golpe de Estado, se provocó una Guerra Civil, se vendió el país a los nazis y los fascistas, se instauró la dictadura más cruel durante años y, luego, se aceptó que las tácticas democráticas eran el olvido y la impunidad de los criminales. ¿Es usted hededero del dictador? Igual da. ¿Sus negocios y sus bancos representan la economía de la dictadura? Igual da. ¿Ha sido usted cabeza visible de un régimen sangriento? Igual da. ¿Mataron a su madre, o a su padre, y lo enterraron en una cuneta? Igual nos da, usted se aguanta, no tiene derecho a la verdad y la reparación.

Pero volviendo de la dialectología de nuestra democracia, preciso es denunciar que la situación llega a un descaro extremo por lo que se refiere al machismo, el mundo laboral, la banca, la corrupción y las normas electorales. Lo que hoy se vende como política sensata de Estado no es más que la complicidad con un sistema de bandidos que se dedica a la libre extorsión. Es preocupante que las últimas campañas de intoxicación política estén encaminadas a confundir la simple decencia cívica con una ola antisistema y populista enemiga peligrosa del orden instaurado por una Santa Transición.

Los cómplices de la realidad actual, los que se niegan a una transformación de raíz de la marca España, son los que realmente se han acomodado al extremismo del igual da para cancelar la aspiración democrática de la Igualdad. Así están las cosas.

Usted es alcalde de Valladolid, usted vuelve a llover sobre mojado, usted desprecia los esfuerzos de la sociedad para combatir el machismo y la violencia de género, usted afirma que tiene miedo de entrar con una mujer en un ascensor por si a ella se le ocurre romperse el sostén y simular una violación, usted llena de basura las siglas de un partido y el nombre de una ciudad… Y qué más da.

Usted empobrece a la sociedad, usted liquida los servicios públicos, usted dinamita la educación y la enseñanza pública, usted cambia la Constitución para limitar las inversiones del Estado en el bienestar de la gente, usted destina todo el dinero ahorrado a pagar la deuda de los malos negocios de la banca, usted financia, de forma multimillonaria y con dinero público, una reestructuración de las cajas de ahorro en favor de tres banqueros de élite… Y qué más da.

Usted cobra comisiones jugosas en dinero negro, usted roba y tiene cuentas en Suiza, usted contrata a tesoreros como un mafioso contrata a un contable, usted utiliza la política como forma directa o en diferido de enrequecimiento personal, usted convive con los sobres y los sobresueldos, usted deja un cargo y pasa a un consejo de administración de una empresa agraciada por sus decisiones de Gobierno… Y qué más da.

Usted aniquila los derechos y la dignidad del mundo laboral, usted impone la libertad de explotación con contratos basura, usted acaba con las conquistas de la lucha obrera, usted le devuelve a las élites de siempre los privilegios a los que habían tenido que renunciar para pasar de su dictadura a su democracia, usted dice que salir de la crisis supone crear puestos de trabajo temporales parecidos a los viejos acuerdos del caciquismo en las plazas de los pueblos… Y qué más da.

Usted teme perder unas elecciones y decide cambiar las reglas, usted intenta mover la ley como un ladrón mueve su linterna, usted hace su especial pronunciamiento institucional o su golpe de Estado, usted trata a los ciudadanos como imbéciles afirmando que se pretende enriquecer la democracia y la participación… Y qué más da.

La democracia española necesita pasar del igual da a la igualdad. Para eso es conveniente atemorizar a las élites, no hay otra salida. Las élites deben asustarse de las consecuencias de sus comportamientos avariciosos y desmedidos. Los demócratas, los que hemos renunciado a la violencia y al tiro a la nuca de los pistoleros, necesitamos utilizar el debate político y las urnas como medios de presión.

En el debate político, resulta necesario recuperar el pudor público como raíz de una legitimidad republicana. El PSOE tiene una buena posibilidad de atemorizar al PP y paralizar este golpe de Estado de la reforma electoral si decide, ante tan descarada impunidad, regresar a sus orígenes republicanos. Sería una buena respuesta. Decir en su postura ante la forma de Estado: hasta aquí hemos llegado. ¿Es una ocurrencia mía?

Bueno, pues por lo que se refiere a las urnas, la izquierda no englobada en el PSOE sólo puede dar miedo si asume como asunto prioritario la creación de plataformas de unidad: ese frente amplio y cívico que acabe con el igual da y que trabaje por la igualdad.

Artículo publicado en infoLibre

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El ataque constitucional a la España social

Mér, 27/08/2014 - 08:00

Vicenç Navarro – Consejo Científico de ATTAC España

No hay plena consciencia en la cultura política y mediática dominante en España del significado de la reforma constitucional que realizó el gobierno socialista, presidido por el Sr. Zapatero, en colaboración con el mayor partido de la oposición entonces, el Partido Popular, presidido por el Sr. Rajoy. Esta reforma, conocida como la “reforma express” (por la rapidez con la que se hizo), fue un indicador claro de las limitaciones que el bipartidismo significa para la buena salud y calidad del sistema democrático español. La reforma se aprobó en muy poco tiempo y con escasísimo debate, a pesar de que ha sido una de las medidas tomadas por el estado español más importantes (y más perjudiciales) en contra del ya escasamente financiado Estado del Bienestar español. En realidad, la reforma ha dificultado muchísimo la posibilidad de corregir el enorme déficit de gasto público social que tiene España, uno de los déficits más grandes que existen en la Unión Europea de los Quince (UE-15), el grupo de países de la UE más semejantes a España en nivel de desarrollo económico. España se gasta en las transferencias (como las pensiones) y en los servicios públicos del estado del bienestar (como sanidad, educación, servicios sociales, vivienda social, escuelas de infancia o servicios sociosanitarios) mucho menos de lo que se debería gastar por el nivel de riqueza que tiene. Al inicio de la crisis, su PIB per cápita era el 94% del promedio de la UE-15, mientras que su gasto público social per cápita era solo el 74% del promedio del gasto público social per cápita de la UE-15. Nos gastábamos, por lo tanto, la friolera de 66.000 millones de euros menos de lo que deberíamos gastarnos por nuestro el nivel de riqueza. Y las políticas de austeridad, con los enormes recortes de gasto público social que han llevado a cabo tanto el gobierno Zapatero como el gobierno Rajoy, han empeorado todavía más esta situación, situación que ha pasado a “estar escrita en piedra” por la reforma constitucional aprobada por los dos grandes partidos. Esta reforma del artículo 135 de la Constitución prácticamente impide que pueda resolverse este enorme déficit de gasto público social.

El suicidio social que significa la reforma constitucional

Este cambio, promovido por lo que se conoce como la Troika (el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Central Europeo (BCE) y la Comisión Europea) y por el gobierno alemán presidido por la canciller Angela Merkel, se realizó como consecuencia de la influencia del pensamiento neoliberal, dominante en los establishments financieros y económicos europeos (incluyendo los españoles) que asumían que la Gran Recesión era resultado del excesivo gasto público de los países miembros de la UE (y muy en particular de los países periféricos). Esta interpretación de la causa de la Gran Recesión se estuvo reproduciendo en la gran mayoría de medios de información y persuasión, influenciados, cuando no controlados, por aquellos establishments financieros y  económicos, a pesar de que la evidencia empírica mostraba y continúa mostrando la falsedad de estas interpretaciones. En realidad, los países periféricos, llamados GIPSI (Grecia, Irlanda, Portugal, España e Italia), estaban entre los que tenían un gasto público social más bajo, siendo España uno de ellos. La doctrina (en realidad dogma) neoliberal nunca ha sido muy permeable a los datos, ignorándolos, cuando no ocultándolos, cuando  estos datos contradicen los supuestos en los que se sustenta su fe.

¿En qué consistió tal reforma constitucional?

El establecimiento del euro se hizo bajo una serie de condiciones, todas ellas muy favorables al capital financiero (que es una manera de definir a las instituciones financieras, como la banca, que ejercen una enorme influencia sobre las instituciones políticas y mediáticas del continente europeo). Una de las condiciones fue escrita en el Pacto de Estabilidad, al título del cual se añadió el término crecimiento, a pesar de que las medidas que se impusieron para garantizar la estabilidad monetaria dificultaban enormemente el crecimiento económico, tal como los datos han mostrado claramente. El crecimiento económico ha descendido en la UE-15 desde que se estableció el euro.

Dicho Pacto establecía que el déficit público (es decir la diferencia entre lo que el estado ingresa y lo que gasta) no podía ser mayor que un 3% del PIB y que la deuda pública (lo que el estado debe como resultado de haber pedido prestado el dinero gastado) no debía ser mayor que un 60% del PIB. Entre 2002 y 2007, el promedio del déficit público en los países de la UE-15 fue de menos de un 2% del PIB. En realidad, en España, cuando se inició la Gran Recesión, no había déficit sino superávit y la deuda pública era solo de alrededor del 40% del PIB. Decir –como muchos gurús mediáticos con chaquetas llamativas o sin ellas hacen- que la causa de la Gran Recesión era el excesivo gasto público era una enorme falsedad, lo cual no fue un obstáculo para que los mayores fórums mediáticos promovieran esta explicación. La escasa variedad ideológica en los medios y la falta de medios de información críticos explica la baja calidad de la información provista pues auténticas barbaridades se enunciaban –y continúan enunciándose- sin dar la oportunidad de poder mostrar su error y/o falsedad.

Pero, por si no fuera poco, aquellos establishments financieros y económicos quisieron ir incluso más allá e instruyeron al estado español, gobernado por los dos partidos mayoritarios dominantes, que impusieron la Reforma Constitucional (renunciando a cualquier atisbo de soberanía ciudadana) que exigía que el déficit público debía ser incluso menor que el que había establecido el Pacto de Estabilidad, poniendo como límite la irrisoria cifra del 0,4% del PIB. Esta medida queda disimulada refiriéndose al déficit como el déficit cero del “balanced estructural budget”, como si quisiera indicar que es menos restrictivo de lo que es. Pero la realidad es que se fuerza a los estados a no tener déficit lo cual es una monstruosidad (el lector de mis artículos sabe que no soy dado a hipérboles, pero no hay otra manera de definirlo).

Esta reforma es equivalente a pedirle a una familia que en cada momento o periodo sus gastos tengan que ser iguales a sus ingresos. Cualquier lector podrá entender que una familia tiene que poder estar endeudada, para pedir prestado dinero y comprar una casa, pagar los gastos de educación de sus hijos y un largo etcétera. Pues una situación idéntica ocurre con el Estado. Este, ya sea a nivel central, autonómico o local, tiene que poder endeudarse para invertir en el futuro, en las estructuras físicas y sociales del país, de manera que la España que los hijos y nietos hereden sea mejor a la actual. La reforma constitucional dificulta esto enormemente. Y de todo esto no se ha informado adecuadamente a la población.

Como bien escriben los Profesores Philip Arestis (Director de Investigación del Center for Economic and Public Policy de la Universidad de Cambridge) y Malcolm Sawyer (de la Universidad de Leeds y Director de la prestigiosa revista International Review of Applied Economics), tal reforma constitucional es un DESASTRE (así es como la definen en “The Eurozone Balanced-Budget Disaster” de enero de 2014). Es el ataque más frontal al estado del bienestar, no solo imposibilitando a España corregir su enorme déficit, sino imponiendo mayores recortes y subfinanciación, todo ello para gloria (y beneficio) del capital financiero y empresarial.

Es de una enorme incoherencia (para decirlo de una manera amable) que los dos partidos mayoritarios, que se presentan como los grandes patriotas del país, nieguen el derecho a decidir a la población catalana, argumentando erróneamente que están defendiendo la soberanía de España, y a la vez aprueben con rapidez (y casi nocturnidad y alevosía) una reforma constitucional que significa un ataque frontal al bienestar social de los diferentes pueblos y naciones de España, siguiendo dócilmente los intereses de poderes financieros y económicos extranjeros y de sus aliados en el territorio español. De ahí que cualquier reforma constitucional que se apruebe para representar mejor la plurinacionalidad del estado español, y permitir el pleno desarrollo democrático del país, con formas de democracia directa y participativa, deba ir acompañada de la eliminación de la nefasta reforma constitucional que significó un ataque frontal al estado del bienestar de los distintos pueblos y naciones de España. Las fuerzas conservadoras y neoliberales que aprobaron aquella infame reforma constitucional son las mismas que ahora se oponen a la reforma constitucional que permita el pleno desarrollo democrático de España.

Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University

Artículo publicado en Público.es

vnavarro.org

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Mario Draghi da golpe contra Merkel y pone fin a los planes de austeridad

Mér, 27/08/2014 - 06:00

Marco Antonio Moreno – Consejo Científico de ATTAC España

En la conferencia anual de política monetaria que se celebra en Jackson Hole, Wyoming, Mario Draghi dió un golpe de timón contra Ángela Merkel rechazando los planes de austeridad y anunciando políticas para impulsar la demanda agregada, inclinándose así a las presiones de Francia e Italia. La conferencia de Jackson Hole es uno de los eventos más esperados del año dado que asisten los principales banqueros centrales del mundo, incluyendo a Janet Yellen, de la Reserva Federal; Mario Draghi, del BCE; y Haruhiko Kuroda, del Banco de Japon, junto a muchos otros banqueros. Es una reunión donde se discuten los avances de las políticas monetarias frente a la crisis, reconociendo que en muchos casos sólo ha habido retroceso.

Existe un consenso unánime de que los planes de austeridad implantados por Ángela Merkel han agravado la crisis en Europa y la han arrastrado a una nueva recesión. Por eso Mario Draghi considera que los países deben ser alentados a gastar más para impulsar el empleo y evitar lo que comienza a ser visible para muchos: la década perdida para Europa o como advertíamos en enero: el peligro de la trampa 3-D, con deflación, desempleo y altos niveles de deuda. En su discurso, Draghi señala que los países deben ser alentados a gastar más, dando así un sorprendente giro de 180 grados a las políticas que ha adoptado el BCE. Draghi se ha convencido de que Europa no va a ninguna parte con las actuales políticas y defiende ahora programas de crecimiento y mecanismos más flexibles para la nueva deuda de los Estados.

Este nuevo discurso de Draghi acerca al BCE a la posición del primer ministro italiano, Mateo Renzi y el premier galo Francois Holande, que ven cómo sus economías sufren de un estancamiento prolongado sin que los planes de flexibilización cuantitativa tengan un impacto real en la economía. Italia y Francia luchan con enormes montañas de deuda y en repetidas ocasiones han pedido un ablandamiento de las reglas de déficit de la zona euro, que aplica duras sanciones a los países que las incumplan, sin importar que estas medidas propaguen la recesión y agraven la crisis.

Italia ha fracasado en la implementación de reformas efectivas a la crisis económica y ha vuelto a caer en recesión, como señalamos aquí. La postura de Renzi siempre ha sido crítica y desafiante al BCE de Draghi. Por eso esta vez, y emulando las políticas de la Reserva Federal en Estados Unidos, Draghi tomó la ventaja haciendo posible arreglos de la deuda más flexible para los países. Estas medidas podrían ser utilizadas para “dar respuesta a la débil recuperación económica europea y crear un espacio para las reformas estructurales necesarias”.

La creciente preocupación de Draghi por el alto desempleo y la baja inflación en Europa indica que las medidas del BCE fueron ineficaces en toda la linea. La impresión de dinero masivo y la venta de los bonos del gobierno no resultan eficaces si no son acompañados de reformas estructurales en cada país y políticas discrecionales. Draghi no quiere terminar con la impresión de dinero y sugiere mas bien que el dinero podría servir en el futuro para estimular el crecimiento y el empleo de los países. Europa necesita crear empleo dado que este es el problema más urgente e inmediato. Por primera vez, Mario Draghi se va contra de las órdenes de Ángela Merkel, y plantea la solución de aumentar la demanda agregada.

El Blog Salmón

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Bajo los escombros hay un huerto

Mar, 26/08/2014 - 17:00

Gustavo Duch – Consejo Científico de ATTAC España

Nadie dijo qué y cómo hacer, pero un propósito común hace de batuta en esta obra colectiva.

El entierro es una escena de duelo repetida que protagoniza cada uno de los días.

En muchas casas, para dar cobijo a quienes lo perdieron todo, se abren las puertas cual tramoyistas levantando el telón y les ayudan a acomodarse lo mejor posible. -Siéntanse como en familia– les dicen con una sonrisa solidaria.

Por los campos de alrededor, entre muros de hormigón y socavones de bombas, hay quienes rastrean el lugar, palmo a palmo, recuperando semillas que, asustadas, no germinaron aún; y si encuentran granos crecidos, los cosechan y guardan la paja.

En la calle, una madre le ha comprado un globo a su hijo.

Se barren los barrios llenos de cascotes, los escombros de escuelas derruidas, de casas bombardeadas, de granjas arrasadas.

Y con esas piedras -por mucho que sigan los ataques- las gentes de Gaza, delimitan nuevos huertos para alimentar y revestir su pueblo con tonos de dignidad.

Para ser parte de esta obra, apoyemos a la Unión de Comités de Campesinos de Palestina, organización miembro de LA VÍA CAMPESINA.
https://euskadi.goteo.org/project/ayuda-a-la-resistencia-campesina-de-Gaza

Palabre-ando

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Es la hora

Mar, 26/08/2014 - 12:00

 Iñaki Arzoz  / Javier Echeverría – Asamblea por el Cambio Social

Hay momentos en la vida de las personas en que, ante circunstancias excepcionales, tenemos que tomar decisiones audaces y hacer esfuerzos extraordinarios con el fin de superar los problemas y pasar a una situación más favorable. Lo mismo sucede en la vida socioeconómica y política: hay situaciones críticas, extraordinarias, encrucijadas que se producen muy de cuando en cuando y que exigen excepcionales esfuerzos personales y colectivos, con grandes dosis de generosidad, esfuerzo, audacia e implicación. No creemos exagerar si decimos que estamos viviendo uno de esos momentos históricos. Está pasando ahora mismo en ámbitos más amplios, que necesariamente los tendremos que tener en cuenta, pero también en Navarra, que es donde nos queremos centrar. No sólo porque vivimos aquí, sino también porque el recorrido de cualquier cambio socio-económico-político que no se haga desde abajo, desde la base local, tiene todas las papeletas para quedarse muy corto. Y también porque en Navarra se dan características especiales que así lo aconsejan.

Nos encontramos en una fase del capitalismo donde la acumulación de capital ha experimentado una fuerte agudización de la explotación en el ámbito de la producción: una reducción salarial generalizada, una precarización enorme y creciente de los empleos, una expulsión al paro de contingentes enormes de trabajadoras y trabajadores, unas condiciones laborales cada vez más inaguantables… Pero no sólo funciona la rapiña capitalista mediante la explotación en el sistema productivo. También se da –y de manera cada vez más generalizada y pronunciada- una infame, descarada y desorbitada acumulación de capital por des-posesión, es decir, por auténtico robo, por saqueo de los derechos y recursos en manos de las clases trabajadoras y medias, esto es, en manos de la ciudadanía en general.

Los mecanismos que están utilizando para este expolio son de lo más variado y los emplean a la luz del día, con descaro, como si lo de todas y todos nosotros les perteneciera. Nos saquean a través de su casino financiero, especulando sin crear una mota de riqueza, manipulando precios de alimentos, energía o viviendas, arruinando a cientos de millones de familias y extendiendo el hambre por sectores sociales cada vez más extensos, tanto en el mundo más lejano como en el entorno más cercano. Nos roban por medio de sus recortes en servicios públicos, privatizando bienes y servicios comunes, recortando las pensiones, dándoles a los bancos y multinacionales la riqueza que pertenece a la ciudadanía, subiendo impuestos de manera regresiva, estableciendo nuevas tasas, repagos, etcétera.

Todo lo anterior responde lógicamente a una determinada correlación de fuerzas que en estos momentos les es muy favorable. Pero también es un síntoma. Un síntoma de que este sistema capitalista está agotado, un síntoma de que ya no es capaz de crear riqueza sin poner en grave riesgo a la inmensa mayoría de las personas y al ecosistema en el que vivimos, sin hipotecar gravemente la vida, sobre todo la de las generaciones futuras, incluso la de las más próximas a la nuestra.

Sin embargo, también hay síntomas de que se están poniendo muy nerviosos. Por una parte, a nivel más estratégico, no parece desproporcionado pensar que, si se arriesgan tanto, es porque tampoco tienen ellos mucho margen de maniobra para seguir utilizando la manipulación y el engaño como mecanismo principal. Tienen que robar descaradamente, recortar cada vez más esta exigua democracia, utilizar la represión contra las respuestas ciudadanas de manera cada vez más amplia y contundente… Por otra parte, a nivel más próximo, se han abierto importantes grietas en el edificio del régimen del 78, en el bipartidismo gobernante, mientras la conciencia de la gente aumenta de manera rápida y, por tanto, también la implicación de la ciudadanía en la política. Cada vez está más claro que sectores cada vez más amplios queremos un cambio radical y que deseamos construir una sociedad donde las personas y la sostenibilidad de la vida estén en el centro del quehacer social, económico y político. Los resultados de las elecciones europeas han sido el detonante de su nerviosismo, y la perspectiva de un largo año electoral con la ciudadanía activada les ha metido el miedo en el cuerpo. Una prueba de ello son las argucias de trilero que quieren utilizar para cambiar las reglas de juego en la elección de los alcaldes.

Algunos señalan que se ha abierto una “ventana de oportunidad” y es cierto en muchos sentidos, más allá del electoral. Es la hora de abrir todas las ventanas y puertas posibles, de derribar todos los muros, para que entre a torrentes el aire limpio de la ciudadanía y de la democracia. Ha llegado la hora de la gente. De la gente que queremos cambiar a fondo esta situación, esta sociedad. No sólo unos cambios cosméticos, de imagen, unos cambios controlados por las élites del régimen para que apenas cambie nada, para que sigan controlando todo y continúen con sus políticas de saqueo de derechos y recursos, para que nos sigan engañando y manipulando con sus poderosos medios de comunicación.

Ha llegado la hora de cambiar radicalmente las políticas y las formas de hacer política. Ha llegado el momento de la participación y la organización ciudadana, de actuar conjuntamente, codo con codo, hombro con hombro. Es la hora de la Asamblea por el Cambio Social y de los valores que representa: de la transversalidad y de la inclusividad, de la reflexión y de la acción conjunta de gentes de sensibilidades diferentes, para primar la cooperación sobre la competición entre nosotras y nosotros. Es la hora de explorar la confluencia, abandonando las retóricas de unidad, pasando a los hechos: de articular candidaturas ciudadanas y de, antes y/o después de las elecciones, trabajar conjuntamente también entre candidaturas distintas que persiguen el mismo objetivo de cambio profundo, porque es la hora de cooperar aún en momentos en que se agudiza la competición. Ha llegado la hora de echar de las instituciones a las élites extractivas y corruptas que piensan que las instituciones les pertenecen. Es la hora de que la gente se empodere, la hora de la gente que se cree que, si se une y organiza desde abajo y actúa conjuntamente, su poder es inmenso, capaz de todo, hasta de llevar a cabo la hercúlea tarea de darle la vuelta a este inhumano y odioso sistema, y antes, a este corrompido régimen en Navarra.

Estemos alerta. Estos próximos meses tienen que ser tiempo de organización, de planificación, de confluencia, de trabajo conjunto para preparar un año intenso que tiene que terminar en un gran viraje social, político y económico. Es la hora del esfuerzo colectivo, de la generosidad, de la audacia. Es la hora del auzolan: de priorizar y de comprometerse. Es la hora de echar el resto. Tenemos nueves meses por delante para iniciar esta ilusionante tarea y alumbrar un hito: un gobierno del pueblo para un cambio profundo. Sin duda, es la hora de todos y todas.

Javier Echeverría es miembro de Attac Navarra-Nafarroa

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¿Por qué importa el dinero?

Mar, 26/08/2014 - 08:00

Randall Wray  - Sin Permiso.info

Nuestra conferencia Mission Oriented Finance Mission explora cómo orientar la financiación hacia lo que Hyman Minsky llamó “el desarrollo en capital de la economía”, definido en un sentido amplio, para incluir la inversión privada, la inversión en infraestructuras públicas y la inversión en desarrollo humano.

Pero para entender cómo, hay que entender qué es el dinero y por qué importa. Después de todo, las finanzas son el proceso por el que se pone el dinero en manos de quienes están dispuestos a gastarlo.

La narrativa dominante es que el dinero “engrasa” las bielas del comercio. Se podría, desde luego, hacer funcionar la máquina comercial sin dinero, aun cuando –viene a decirse—funcionaría mejor con el lubricante del dinero.

Según ese cuento, el dinero fue creado como medio de intercambio: en vez de cambiar tu plátano por su pescado, os ponéis de acuerdo ella y tú para usar conchas de caracol como intermediario del trato. Con el tiempo, la evolución del dinero incrementó la eficiencia seleccionando, sucesivamente, metales preciosos brutos, monedas acuñadas de metales preciosos, papel-moneda respaldado por metales preciosos y, finalmente, dinero fiduciario constituido por monedas metálicas de base, billetes de papel y entradas electrónicas.

Sin embargo, eso nunca habría llegado a alterar la naturaleza del dinero, que era la de facilitar el comercio de bienes y servicios. Como celebérrimamente declaró Milton Friedman, a pesar de la complejidad de nuestra moderna economía, todos los procesos económicos importantes están contenidos en la sencilla economía, fundada en el trueque, de Robinson Crusoe.

El dinero no sería sino un “velo” que obscurecería esa sencilla realidad; en el léxico convencional, el dinero puede ignorarse dada su “neutralidad”. (Para los versados en teoría económica académica, basta referirse al teorema Modigliani-Miller y a la hipótesis de los mercados eficientes, que probarían que las finanzas son irrelevantes.)

Sólo tendríamos que preocuparnos por el dinero cuando hay demasiado: la otra tesis famosa de Friedman es que “la inflación es siempre y por doquiera un fenómeno monetario”; demasiado dinero causa el incremento de los precios. De aquí la preocupación que suscita la actual política de Flexibilización Cuantitativa de la Fed, que ha cuadruplicado el “dinero Fed” (las reservas) y que, de todas, todas, debería estar causando una inflación masiva.

En este textito ofreceré una narrativa harto distinta, derivada de la idea de Joseph Schumpeter, según la cual el banquero es el éforo del capitalismo.

Ver el dinero desde la perspectiva del intercambio resulta muy confundente a la hora de entender el capitalismo.

En la historia de Robinson Crusoe, yo he obtenido un plátano y tú, un pescado. ¿Pero cómo los obtuvimos? En el mundo real, los plátanos y los pescados han de producirse, y la producción ha de ser financiada.

La producción comienza con dinero, el dinero necesario para comprar los insumos, lo que crea ingreso monetario usado para comprar productos.

Como repetía mi mamá, “el dinero no crece en los árboles”. ¿Cómo consiguen el primer dinero los productores? ¿Tal vez vendiendo productos? Lógicamente, es un argumento de regreso infinito: un problema del huevo y la gallina. El primer dólar gastado (por el productor o por el consumidor) tiene que venir de algún sitio.

Hay otro problema. Aun si pudiéramos imaginar que la humanidad “recibió maná del cielo” para empezar a poner en marcha la economía monetaria –digamos, una dotación inicial de un millón de dólares—, ¿cómo explicamos los beneficios, el interés y el crecimiento?

Si yo soy un productor que ha heredado 1000 dólares de maná y los he gastado en insumos, no me sentiré feliz si consigo con las ventas sólo 1000 dólares. Quiero un rendimiento, quizá de un 20% (con lo que necesitaré 1200 dólares). Si soy un prestamista de dinero, prestaré 1000 dólares, pero también querré 1200 dólares. Y todos nosotros querremos un pastel que crezca.
¿Cómo puede este millón inicial de maná doblarse y triplicarse?

Aquí es donde aparece el “éforo” de Schumpeter. Un éforo es “alguien que supervisa”, y Schumpeter aplicó el término a los banqueros. No necesitamos imaginar el dinero como una suerte de maná, sino que hemos de verlo más bien como la creación de poder de compra controlada por el banquero.

Un productor que desee alquilar recursos somete una propuesta a la consideración del banquero. Aunque el banquero estudiará su comportamiento económico en el pasado, así como la riqueza por él ofrecida como colateral, lo más importante para él será la probabilidad de que los proyectos del productor le ofrezcan “garantías”. Si es así, el éforo avanzará un préstamo.

Más técnicamente, el banquero acepta el pagaré del productor y realiza pagos a los suministradores de recursos (incluido el trabajo) inyectando crédito en sus cuentas de depósito.
El pagaré del productor es el activo del banquero; los depósitos del banco son su pasivo, pero son los activos de los tenedores del depósito (suministradores de recursos).

Así es como realmente el dinero va a parar a la economía, no vía maná caído del cielo, ni desde los friedmanianos “helicópteros lanzadores de dinero” de los bancos centrales.

Cuando los depositantes gastan (tal vez en bienes de consumo, tal vez para comprar insumos para sus propios procesos de producción), lo hacen con cargo a sus cuentas y abono a las cuentas de los recipientes.

En nuestros días, el grueso del “dinero” consiste en entradas a golpe de tecla electrónica en los balances de los bancos.

Puesto que vivimos en un ambiente con muchos bancos, los pagos a menudo entrañan al menos dos bancos. Los bancos compensan las cuentas con cargos mutuos; o sirviéndose de depósitos en los bancos correspondientes. Sin embargo, la compensación neta entre los bancos se hace normalmente en los balances del banco central.

Como cualquier otro banquero, la Fed o el Banco de Inglaterra crean dinero a “golpe de teclado”. El dinero del banco central tiene la forma de reservas o billetes, creados para realizar pagos a clientes (bancos o tesoro nacional) o para hacer compras por su propia cuenta (títulos del tesoro o títulos hipotecariamente respaldados).

La creación de dinero por los bancos y por el banco central está limitada por reglas básicas dimanantes de la experiencia, por criterios de garantías, por reservas fraccionales de capital y por otras restricciones impuestas. Tras el abandono del patrón oro, no hay límites físicos a la creación de dinero. No hay límite físico ninguno para las entradas a golpe de tecla en los balances de los bancos.

Percatarse de eso, resulta fundamental para las cuestiones que tienen que ver con las finanzas. También resulta aterrador.

Lo bueno del éforo schumpeteriano es que siempre pueden suministrarse unas finanzas suficientes para la plena utilización de todos los recursos disponibles a fin de apoyar el desarrollo de capital de la economía. Podemos servirnos del golpe de tecla para llegar al pleno empleo.

Lo malo del éforo schumpeteriano es que podemos crear más financiación que la que puede usarse razonablemente. Además, nuestros éforos podrían tomar malas decisiones sobre qué actividades deberían ser financiadas a golpe de tecla.

Es difícil encontrar ejemplos de creación excesiva de dinero en la financiación de usos productivos. El principal problema es más bien que buena parte –y aun el grueso— de las finanzas se crean para alimentar burbujas de precios. Y eso vale tanto para las finanzas creadas por nuestros éforos bancarios privados como para nuestros éforos de los bancos centrales.

El mayor desafío al que hoy nos enfrentamos no es el de la falta de financiación, sino el de poder impulsar las finanzas para promover tanto los intereses privados como el interés público, a través del desarrollo de capital de nuestro país. Tal es el asunto principal de nuestro Simposio Mission Oriented Finance.

Randall Wray es uno de los analistas económicos más respetados de Estados Unidos. Colabora con el proyecto newdeal 2.0 y en Economonitor, y escribe regularmente en New Economic Perspectives. Profesor de economía en la University of Missouri-Kansas City e investigador en el “Center for Full Employment and Price Stability”. Ha sido presidente de la Association for Institutionalist Thought (AFIT) y ha formado parte del comité de dirección de la Association for Evolutionary Economics (AFEE). Randall Wray ha trabajado durante mucho tiempo en el análisis de problemas de política monetaria, macroeconomía y políticas de pleno empleo. Es autor de Understanding Modern Money: The Key to Full Employment and Price Stability (Elgar, 1998) y Money and Credit in Capitalist Economies (Elgar 1990)

Traducción para www.sinpermiso.info: Casiopea Altisench

Fuente: New Economic Perspectives, 7 agosto 2014

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“No habrá freno a la privatización de los servicios públicos con el tratado comercial entre EEUU y Europa”

Mar, 26/08/2014 - 06:00

Entrevista

José Ramón Mariño es miembro de ATTAC-Bizkaia

Natalia González de Uriarte / Vitoria-Gasteiz – El diario Norte

José Ramón Mariño es economista y miembro de ATTAC, una organización civil independiente trata de influir democráticamente con sus aportaciones en los movimientos sociales, partidos políticos y sindicatos. El colectivo presentará a partir de septiembre en los ayuntamientos mociones para lograr la paralización de las negociaciones entre EEUU y Europa sobre el Acuerdo Transatlántico de Comercio e Inversión y declarar los municipios insumisos y opuestos al TTIP. El economista considera que de aprobarse esa alianza serán muchos los perjuicios para los ciudadanos. “Lo que plantea es una verdadera amenaza a la democracia”, advierte. Mariño cree que la aplicación de este convenio desembocará en “la privatización de los servicios públicos como el agua, la sanidad o la educación” además de desempleo . Desde el movimiento ATTAC pretenden trasladar a la ciudadanía los peligros de este tratado a través de la información, difusión y la movilización. “Será uno de los primeros pasos para poder influir en los decisores de los Estados de la Unión Europea y paralizar este proceso de negociación”.

¿Por qué se hace un tratado de libre comercio si se supone que las barreras arancelarias entre EEUU y Europa no son elevadas?

Los grupos empresariales de ambos lados del océano llevan años soñando con un acuerdo entre ambos y han defendido de forma sistemática una idea de acuerdo de amplio alcance. Desde el Dialogo Empresarial Transatlántico del año 1995, la creación del Consejo Económico Transatlántico de 2007 al TTIP actual, es todo un proceso y en palabras del Jefe negociador de la UE el momento del acuerdo es el adecuado por las condiciones económicas y políticas. Y efectivamente los aranceles son tan bajos que apenas pueden reducirse ya, pero los funcionarios negociadores de ambos lados reconocen que el verdadero y principal objetivo es eliminar las barreras reglamentarias que limitan los beneficios potenciales de las corporaciones trasnacionales en ambos mercados. Y ellos llaman “barreras” a algunas de nuestras normas sociales y regulaciones ambientales más preciadas, como los derechos laborales, los reglamentos de sustancias químicas tóxicas, la seguridad alimentaria, etc

¿A qué niveles puede llegar a afectar? ¿Lo va a notar el ciudadano de a pie?

El ciudadano lo acabará notando en infinidad de facetas de su vida cotidiana. Por ejemplo, en Europa funciona el principio de cautela, es decir hay que demostrar que una sustancia química es segura antes de usarla, mientras que en EEUU este principio no se aplica. Las normas de seguridad alimentaria en Europa son más estrictas y frenan las importaciones de alimentos transgénicos, alimentos tratados con pesticidas, hormonas, cloro, etc que los EEUU sí permiten. Europa ve con recelo el fracking y EEUU no. Inmersos en la crisis derivada de la economía financiera, se pretende rebajar las regulaciones al efecto. No habrá frenos a la privatización de los servicios públicos: agua, sanidad, educación, etc Y muchos aspectos más. Nos afectará notablemente en el día a día.

Los reacios a este convenio afirman que peligra el empleo, ¿en qué se basan para asegurarlo?

La propia Comisión Europea ha admitido que es probable que el tratado provoque perjuicios prolongados y considerables para los trabajadores europeos, pues el incremento comercial con EEUU tendrá un shock inicial en los sectores industriales más afectados que obligará a una reestructuración. Hablamos de productores de carne, fertilizantes, azúcar, metal, madera, papel, etc.  Los ajustes que serán necesarios llevan asociados unos costes que deberán afrontar. Y aunque algunos sectores aumenten la empleabilidad, la transferencia no es automática, se precisará formación y ello implica de nuevo costes y medidas preventivas, que de entrada no se contemplan en el tratado. La experiencia del tratado EEUU, Méjico y Canadá no es nada halagüeña al respecto. Por no citar la posible pérdida de derechos laborales, no debemos olvidar que EEUU no ratifica convenciones de la Organización Internacional del Trabajo relacionadas con libertad sindical, negociación colectiva, etc.

Pero según la Comisión Europea, el acuerdo supondría unos beneficios anuales de 119.000 millones de euros, es decir 545 euros por hogar y nuestro país sería el cuarto beneficiado en creación de empleo y riqueza. Desde Attac insisten en rebatir estas afirmaciones, ¿por qué?

Estos datos son los de un estudio encargado por la Comisión Europea que suscita muchas dudas sobre su metodología, y sobre el modelo econométrico utilizado por introducir hipótesis poco realistas y no ajustarse a la realidad global económica. Además el trasvase de las ganancias empresariales a las ganancias familiares no se sigue de manera lógica. En España las grandes empresas aumentan sus beneficios, mientras que las rentas familiares menguan. La propia CEE concluye que el crecimiento esperado sería del 0,1% y el ritmo de crecimiento del 0,01%, que realmente es trivial si lo comparamos con los riesgos socioeconómicos y medioambientales que supone. De todas formas sería muy conveniente un debate abierto sobre la fiabilidad de las predicciones, sobre si los supuestos beneficios recaerán sobre la población, sobre los impactos territoriales y familiares de la implantación del TTIP.

Entre las consecuencias que pronostican señalan que las grandes empresas se van a situar por encima de los estados. Eso, a ciertos niveles, ya sucede  ¿Se podría agudizar de entrar en vigor el tratado?

Efectivamente las grandes empresas tienen una gran capacidad de lobby y su influencia es evidente. Pero lo que el tratado plantea es una verdadera amenaza a la democracia, pues establece la posibilidad de que las corporaciones transnacionales demanden directamente a los países por pérdidas en sus áreas de competencia, derivadas de decisiones de política pública, es decir se otorga a las corporaciones el poder de cuestionar las decisiones democráticas tomadas por los estados soberanos y de pedir indemnizaciones cuando estas decisiones afecten a sus beneficios. Y esta disposición para la resolución de disputas entre inversores y estados (ISDS) se articula a través de tribunales de arbitraje que no dejan de ser tribunales irregulares, pues no son jueces con autoridad pública. Como si no hubiese confianza en los sistemas de justicia nacionales.

“La capacidad de acción ciudadana existe. Y quizás sea una ilusión, pero sentimos que el éxito cada vez mayor de los movimientos de oposición al TTIP está surtiendo efectos”

El ciudadano que vive ajeno a estas negociaciones. ¿Por qué un asunto de esta índole no trasciende cuando, según apuntan, afectará en la vida cotidiana de todos?

Todo el proceso está siendo opaco, por voluntad de los negociadores. Las negociaciones se están haciendo a puerta cerrada, sin una consulta pública efectiva. Los parlamentarios nacionales no son informados sobre los detalles de los textos de negociación de la comisión. Y los pocos fragmentos que han sido publicados o filtrados han generado considerable inquietud.  Se está tratando con mucho celo el acceso a la información, hasta el punto de que hace unos meses se citó a los representantes de los estados miembros para enseñarles cómo controlar y coordinar la comunicación referente al TTIP. Una reciente sentencia del tribunal de justicia de la Unión Europea del 3 de Julio sobre la obligación de permitir el acceso a la documentación de una negociación internacional es un atisbo de esperanza respecto a que podamos conocer todo lo que se negocia. Veremos.

Entonces, a parte del derecho a la protesta, ¿qué alternativa le queda al ciudadano para frenar las negociaciones que se llevan al margen incluso de las cámaras parlamentarias?

Bueno, el esfuerzo que hacemos de información, difusión, etc   desde algunos movimientos como ATTAC Bizkaia  pretende el conocimiento de la ciudadanía y que esta invite a los políticos, diputados europeos y gobiernos a manifestar su voluntad al respecto y se opongan al proyecto. En principio el Tratado debe validarse por los estados miembros, luego por el Parlamento europeo y posteriormente por los parlamentos nacionales. Y en todas esas instancias la capacidad de acción ciudadana existe. Y quizás sea una ilusión, pero sentimos que el éxito cada vez mayor de los movimientos de oposición al TTIP está surtiendo efectos.

Las plataformas contrarias a la alianza preparan mociones en Ayuntamientos pero estas desaprobaciones no harán temblar a los poderosos EEUU. ¿Qué esperan conseguir?

Efectivamente tenemos en marcha iniciativas de carácter municipal y la constitución de una plataforma de Noalttip que presentaremos en septiembre, y también está en marcha una Iniciativa Ciudadana Europea que apoyamos. Nuestra pretensión en simple, y es la de trasladar al conjunto de la ciudadanía los peligros de este tratado, con todo lo que conlleva. Y a través de la información, difusión y la movilización influir en los decisores de los Estados de la Unión Europea y paralizar este proceso de negociación.

¿Cuál es el posicionamiento del actual Gobierno de España?

El Gobierno de España está totalmente a favor del tratado, como no podía ser de otra forma conociendo su programa económico, social y medioambiental, que representa claramente los intereses de la economía capitalista neoliberal.

¿Y el resto de la UE?

En general parecen bastante favorables al acuerdo, con muchos matices y dudas concretas según de que país se trate, con contestación social creciente y conocimiento ciudadano cada vez mayor. Iremos viendo a futuro si hay o no cambios de criterio.

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Publicado en eldiarionorte.es

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Inmigración en Europa: en lugar de soluciones, contradicciones

Lun, 25/08/2014 - 17:00

Federico Mayor Zaragoza – Comité de Apoyo de ATTAC España

Desde la fundación de las Naciones Unidas, la cooperación internacional -la palabra clave era compartir -tenía el objetivo esencial de lograr en todos los países un desarrollo integral y endógeno (después vino la acepción de “sostenible”).

Así, solo así, haciendo posible que todos los seres humanos pudieran tener en sus propios países los medios para una vida digna, se evitaría que se produjesen flujos de emigrantes desesperados, porque en sus tierras, explotados en vez de ayudados, se morían de hambre.

España, cuando los necesitó en épocas florecientes, reclamó a muchos emigrantes -¡sin regularizar!- y ahora, en la época de las vacas flacas, pone vallas llenas de cuchillas para impedir su entrada… Y presenciamos todos, con el corazón encogido la llegada en pateras o en embarcaciones primarias a nuestras costas o a las italianas de personas expulsadas de sus países de origen por la extrema pobreza.

Y la Europa de los mercaderes en lugar de intensificar la ayuda al desarrollo, la disminuye drásticamente. Y el PNUD hace lo mismo. Y el Presidente del Gobierno español “exige a Europa una respuestacontundente a la inmigración ilegal” cuando en nuestro país ha recortado de manera muy contundente las ayudas al desarrollo.

¡Qué razón tiene el Ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación cuando declara que “la presión en las fronteras sur de Europa persistirá hasta que se cree riqueza en los países de origen”!. Lo lamentable es que la cooperación que fomenta en su Ministerio es prácticamente inexistente.

¡Soluciones y menos contradicciones!

http://federicomayor.blogspot.com.es
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Renta Básica de Ciudadanía, entre los mitos existentes y los imaginarios a construir

Lun, 25/08/2014 - 12:00

Jesús García GualdrásRebelión.org

Los que defendemos la idea de una Renta Básica de Ciudadanía universal, incondicionada y suficiente tenemos enormes problemas para hacernos comprender, tanto en ámbitos cotidianos cómo en ámbitos académicos. Aunque también es cierto que la propuesta ha dejado de ser “exótica” y está cada vez en más debates.

A pesar de toda la buena literatura en términos de fundamentación normativa y en términos de posibilidades de llevarla a la práctica política y económicamente, se echa en falta algo que creo que es fundamental, y es (que si bien el argumento del derecho a la existencia conseguimos que aparezca cómo autoevidente, los informes y cálculos financieros y fiscales demuestran la posibilidad de implementación de la medida, y que solo hace falta voluntad política para tomar la decisión), la necesidad de comprender que el discurso que venimos manejando respecto a la RBC choca frontalmente con unos marcos de comprensión muy arraigados en algunos mitos y cosmovisiones que están profundamente interiorizados por parte de las personas, a su vez hemos de reconocer que esos mismos marcos de comprensión, mitos y cosmovisiones influyen en nuestro discurso en la medida, y esto me parece crucial, que usamos un lenguaje y unas construcciones, teóricamente para ilustrar ideas nuevas, que son connaturales con las mismas cosmovisiones. Por ejemplo ,”una RBC universal, incondicional y suficiente acabaría con la pobreza”, y definimos la pobreza como el 50% de la renta media.

1º Exponemos pobreza como un problema a resolver, una consecuencia no querida del sistema capitalista, cuando ya aparece claramente que lejos de ser un problema es un pilar básico del propio modelo.

2º Definimos pobreza en términos cuantitativos y dentro de un marco de medición que forma parte de los mismos mitos y cosmovisiones, sin tener en cuenta que las propias palabras, riqueza y pobreza, se deben empezar a interpretar y definir en términos distintos a consumo, crecimiento, PIB, etc.

3º Hablamos de incondicionalidad sin previamente explicar y desvelar, es más, sin explicarnos y desvelarnos a nosotros mismos la influencia aún pesada, enormemente pesada, de la “ètica del trabajo”, transmutada y reducida a “empleo-salario”, en las condiciones que decida “el dios mercado” para tener acceso a la dosis permanente de practicar “la estética del consumo”, término acuñado por Z. Bauman, o meramente soñar con su deseo, sería instructivo recordar también a Erich Fromm en su libro “Tener o ser”, cuando decía “el ser humano se ha convertido en un bebé que necesita amamantarse permanentemente a sí mismo”, de cachivaches reales, virtuales y simbólicos, añado yo.

4º Los tres puntos anteriores, relacionados entre sí, forman un conjunto que por muy bien que presentemos las pretensiones y los antecedentes históricos de éstas, la calidad de los argumentos en términos éticos, filosóficos, sociológicos, políticos, etc. y la viabilidad financiera de la propuesta, hacen que la misma, o bien parezca una medida que pretende solucionar las “exageraciones y disfunciones”, creadas por la economía capitalista en su versión neoliberal, pero sin cuestionar los fundamentos del modelo, (crecimiento, competitividad, utilitarismo y depredación de la naturaleza, etc.), o bien parece otras veces que se la presente como la única forma que adoptará, o podrá adoptar, la hipotética desmercantilización de los medios de la subsistencia humana, propia de un nuevo modelo, por venir, de la mano de conceptos renovados, (desarrollo a escala humana frente a globalización y crecimiento, cooperación frente a competitividad, libertad real frente a dominación, simbiosis con la naturaleza frente a su depredación…) .

La RBC no es, ni puede ser, una suerte de neokeinesianismo al que se pueda volver, ni va a forzar al sistema capitalista a fortalecer ningún estado de bienestar a través de una idea de “pleno empleo”, que ellos (El Poder) saben que dentro del esquema capitalista y su característica natural de la acumulación, y todavía más en su versión neoliberal es irreal, y por lo tanto mentirosa, el “pleno empleo” siempre ha sido una rareza histórica, limitada geográfica y/o temporalmente y siempre en un contexto de políticas de estado en su apoyo, y la academia debiera ya, de una vez por todas, desenmascarar y denunciar directamente por estrambótica la mentira y la creencia en el “pleno empleo”, sin que debiera ser necesario mencionar que ya tempranamente lo evidenció J.C. Sismomdi en su obra “Nuevos principios de economía política”; comprendió Carlos Marx; analizó, probó y describió, con todo lujo de detalles… históricos, económicos, políticos y geográficos Rosa Luxemburgo en su obra “La acumulación del capital”; más tarde, es muy ilustrativo al respecto el artículo de M. Kalecki “Aspectos políticos del pleno empleo”, “[...] los dirigentes empresariales valoran más la disciplina en la fábrica que los beneficios que les reportaría el pleno empleo, su olfato de clase les dice que un pleno empleo alargado en el tiempo no debe formar parte de la normalidad del modelo capitalista”; y más actualmente autoras como S. George y V. Forrester apuntan directamente a que el sistema, no ya que no sea capaz de generar un “pleno empleo” en algún momento corto y puntual, sino que directamente tiende a destruirlo descaradamente; en la misma línea, desde sus propios puntos de vista, autores como Pablo Dávalos, Juan José Tamayo y Manfred Max-Neef desenmascaran y denuncian la descarada intención de las élites gobernantes de instalar a todas las poblaciones del mundo en la precariedad, la angustia y el miedo.

La RBC tenemos que defenderla en el sentido de plantearla como una plataforma de tierra firme debajo de los pies de la gente que substituya a las arenas movedizas de la precariedad, el desempleo y la angustia por la supervivencia, y a su vez como contrapeso político del poder de las oligarquías corporativas, pero sin voluntad de permanencia como un fin en sí mismo y sin ofrecer la impresión de que la propuesta es una meta definitiva. A mí me gusta decir que, dada la situación existente, es una necesidad imperiosa visualizar una playa y nadar todos juntos y muy deprisa porque las olas nos están ahogando, pero que las playas, tanto si son refugios como si son cabezas de puente, no son para vivir en ellas, son para seguir avanzando y debatiendo.

La RBC debe ser una propuesta para el presente, que utilizando libremente el marco de comprensión del cambio de época de Antonio Gramsci, no deje que nazcan los monstruos.

“el mundo viejo se muere, el mundo nuevo tarda en aparecer y en ese claroscuro surgen los monstruos”.

Para lo dicho hasta ahora es esclarecedor la reflexión de Z. Bauman en su obra “En busca de la política”, “[...] el argumento decisivo a favor de la incondicional garantía social de una subsistencia básica no se hallará [...] sino en su significación política o en su importancia para la política: su rol crucial en la restauración del perdido espacio privado-público, y en cuanto a dar contenido a ese espacio privado-público actualmente vacío. En otras palabras, en el hecho de que es condición sine qua non para el renacimiento de una ciudadanía y una república plenas, ya que ambas solamente son concebibles en compañía de gente confiada, gente libre del miedo existencial [...] gente segura”.

La idea básica de estas reflexiones es la opinión de que el discurso actual sobre la RBC, tanto su parte justificativa como su parte técnica, se ha ganado ya a la gente que se podía ganar, que es a su vez aquella que ya había roto, o por lo menos era crítica con los mitos e interiorizaciones expuestos al principio, es decir la semilla de la propuesta caía en terreno fértil. Pero si se desea que la idea se convierta en sentido común del tiempo presente haciéndose mayoritaria, debe incardinarse en un discurso que retomando aquellas reflexiones intuitivas de autores tan dispares y alejados en el tiempo como Tomás Moro, Thomas Paine, Erich Fromm, Bertrand Russell… las interpretemos, “cepillando la historia a contrapelo” de W. Benjamin, como senderos que si bien no se tomaron, sigue siendo posible transitarlos, y sigue siendo posible y necesario mirarnos en el espejo de los anhelos de las gentes de siempre, esas gentes que siempre son las invisibilizadas de la historia y de la economía, para asentar la propuesta de la RBC como una herramienta del “ahora” que nos permita visualizar los posibles senderos tras “la playa”, es decir el posible conjunto orgánico de propuestas coherentes con la descripción y comprensión de las relaciones humanas y con la naturaleza, aspecto éste último siempre olvidado, quizás por lo que Manfred Max-Neef identifica como “antropocentrismo y mito original” en el artículo “Historia, economía y algunas invisibilidades”.

La RBC puede ser la llave que abra la puerta a un ser, un tener, un hacer, un estar, (terminología de Manfred), en el mundo por parte del ser humano con arreglo a una nueva economía y a una nueva visión general, la cual Manfred basa en cinco puntos y un principio valórico que, aunque son conocidos y están publicados, merece la pena transcribir.

1º La economía está para servir a las personas y no para que las personas sirvan a la economía.

2º El desarrollo tiene que ver con personas y no con objetos.

3º Crecimiento no es lo mismo que desarrollo, y el desarrollo no precisa necesariamente de crecimiento.

4º Ninguna economía puede subsistir sin los servicios que prestan los ecosistemas.

5º La economía es un subsistema de un sistema mayor y finito que es la biosfera, por lo que el crecimiento permanente es imposible.

PRINCIPIO FUNDAMENTAL: Bajo ninguna circunstancia, desde ningún punto de vista, ningún interés económico o proceso para llevarlo a fin, puede estar por encima de la reverencia por la vida.

Es central que el discurso sobre la Renta Básica de Ciudadanía se construya con el mismo grado de autoevidencia.

 

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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Madrid se cae a trozos, como símbolo de la España del PP

Lun, 25/08/2014 - 12:00

María Rosa Artal – Comité de Apoyo de ATTAC España

Ahora también se caen a trozos los balcones en Madrid. Parte de uno se precipitó este miércoles sobre una terraza en el barrio de Argüelles, hiriendo a dos jóvenes, uno de los cuales ha muerto. 28 años tenía. Es evidente que falló la inspección técnica del Ayuntamiento que, para nuestro dolor, preside Ana Botella.

El profundo deterioro que ha sufrido Madrid en los últimos años no deja de dar graves muestras. Los recortes en materias esenciales que lleva a cabo el PP, en todos los niveles de la administración, han mermado las plantillas de mantenimiento. A esto se atribuye por ejemplo la caída de árboles y ramas que igualmente ha causado varias víctimas, una de ellas también mortal.

La suciedad es otro de los síntomas de que esta ciudad, capital de España, se destruye por momentos. Hace ya un año que se suprimieron puestos de trabajo y se bajaron los sueldos. En el PP que regenta el Ayuntamiento, como la Comunidad autónoma o el gobierno, prima la rentabilidad económica (privada) de los proyectos que acomete. Ya hablamos del edificio “desaparecido” en Atocha/Retiro o de la Operación Canaletas, al lado de la Puerta del Sol. El bienestar de la gente no parece contar.

Botella ha cambiado los parquímetros para hacerlos más complicados y… establecer tertulias en el largo proceso de sacar un ticket. Hablar de él, de sus múltiples averías, o de quién se habrá llevado comisiones, que es tema fijo, salvo en el Barrio de Salamanca y zonas “nobles”. Nada sabemos de su costo y procedencia, pero aquí no se da una puntada sin hilo.

También las marquesinas de las paradas de autobús que estaban nuevas. Las que ahora andan colocando tienen, eso sí, una particularidad: una barra en medio para que a nadie se le ocurre dormir allí… si no tiene casa. Barra antimendigos, como ya tienen valla y cuchillas anti-emigrantes o leyes anti-información.

“Los planes presentados en la ciudad de Madrid (y en tantas otras) para los próximos años por parte del Partido Popular son una sucesión de Centros Comerciales y solares cuya financiación es tan dudosa como la de Eurovegas y cuyos beneficios, no ya sociales, económicos, son (de nuevo) tan dudosos como los del macrocasino”, escribe Guillermo Zapata en un magnífico artículo sobre el tema municipal, ante el #pucherazoPP que intenta Rajoy y del que también hemos hablado.

Una ya no sabe por dónde salir este verano en Madrid, parques y zonas verdes –tan abundantes y tan estupendas en tiempos- son un riesgo serio para la integridad física. Ahora también las calles en las que se caen trozos de balcón.

Los ascensores hay que evitarlos por si aparece en ellos un León de la Riva y Valladolid. El hombre al que acometían malos y apestosamente machistas pensamientos con los labios de Leyre Pajín, ahora tiene miedo de subir en ascensor con una mujer “por si le busca las vueltas”.

De todos modos, el simple hecho de salir siendo mujer es ya un problema, a menos que se envuelva una en una cortina, según las directrices del Ministerio del Interior.

Esta caspa revitalizada con brillantina nos viene de un gobierno que –además de su Caja B y sobresueldos- nos ha metido en una deuda pública de un billón de euros y se está puliendo la hucha de las pensiones como si fuera un helado.

Recapitulemos: si salgo sin un hombre al lado que me proteja, he de envolverme en una cortina y no caminar por lugares solitarios. Evitar los ascensores por si sale algún aborigen de Atapuerca. En Madrid resulta ya imprescindible, nivel supervivencia, no pasar por debajo de un árbol y huir de los balcones y quien sabe si tejados. En coche, hay que enfrentarse al parquímetro. En transporte público a las nuevas marquesinas. A la tardanza de hasta 25 minutos. Todos sus sindicatos están denunciando supresión de líneas y frecuencias por los recortes.

En definitiva el modelo de la España del PP. Y de esa desidia que se establece cuando la prioridad de los dirigentes no es la ciudadanía a la que representan y que termina por hundirlo todo. ¿Hay alguna duda?

Pues millones de personitas es lo que votan, de momento. Y no pretenden cambiar actitudes, sino cambiar la ley para seguir mandando de espaldas a la gente. Así que nada, sigamos viviendo peligrosamente…

El Periscopio

 

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Desigualdad y salud

Lun, 25/08/2014 - 08:00

Pablo Vaamontenuevatribuna.es

En un texto, ya clásico, del profesor Joan Benach éste afirmaba rotundo que “son las clases sociales más desfavorecidas las que mueren antes, enferman más, y tienen con mayor frecuencia hábitos perjudiciales para la salud y peor calidad de vida”.  Las desigualdades en salud son uno de los mejores indicadores para valorar los logros sociales de un país. Este experto lo tiene muy claro: la desigualdad perjudica seriamente la salud. En un artículo más reciente defiende que “sin salud no hay libertad y sin libertad no hay salud”.

Este mismo autor, junto con Montse Vergara y Carles Muntaner, publicaron en 2008 un excelente trabajo en el que afirman que la desigualdad en salud es la mayor epidemia del siglo XXI, la principal “enfermedad” que asola nuestro planeta. La globalización capitalista “ha ensanchado las desigualdades sociales y de salud hasta extremos jamás conocidos en la historia”. En este tiempo de inmoralidad y barbarie (donde domina la codicia y se idolatra el dinero) la pobreza y las desigualdades son inmensas, escandalosas. Es evidente que la pobreza afecta a nuestra vida y a nuestra salud: “los pobres enferman en mayor proporción y mueren antes que los ricos”. En Uganda, 200 de cada 1.000 niños nacidos en los hogares pobres mueren antes de cumplir los cinco años, mientras que en los países ricos sólo mueren siete de cada 1.000. Pero también “las áreas más pobres de la ciudad de Glasgow tienen una esperanza de vida 28 años menor que las zonas más ricas de la ciudad”.

Hay más bibliografía que avala la relación entre desigualdad y salud. Los economistas y epidemiólogos británicos Richard Wilkinson y Kate Pickett demostraron en su libro “Desigualdad. Un análisis de la (in)felicidad  colectiva”(2009) que existe una clara relación entre la desigualdad en países de renta alta y la incidencia de problemas sociales y de salud (disminución de esperanza de vida, aumento de la mortalidad infantil, aumento de obesidad y de la patología cardiovascular, incremento de patología mental y consumo drogas, aumento de la violencia, mayor porcentaje de suicidios, etc.). El libro ”Por qué la austeridad mata, El coste humano de las políticas de recorte” (2013) de Stuckler y Basu, incide en las mismas claves: la recesión global y el incremento de la desigualdad afectan claramente al bienestar físico y mental de los ciudadanos.

Las desigualdades sociales han crecido de manera espectacular, a ambos lados del Atlántico Norte, en las últimas décadas, con la aplicación de las políticas ultraliberales iniciadas por el tándem demoníaco Reagan-Thatcher, y que sus actuales seguidores aplican con diligencia en beneficio de la casta dirigente y perjudicando a la mayoría social. Un informe de la Fundación 1º de Mayo revela que las políticas de recortes aplicadas en este país han intensificado la pobreza hasta alcanzar el 27 % de la población. Y lo más terrible es que, en este contexto, tener empleo ya no es una salvaguarda ante las situaciones de pobreza; de hecho el 12 % de la población ocupada vive en hogares por debajo del umbral de la pobreza: existen cada vez más los “trabajadores pobres”.

Frente a las condiciones impuestas por las élites económicas y políticas dominantes hay una creciente conciencia de la necesidad reducir la desigualdad social pues la actual situación, injusta y cruel, puede provocar, a corto plazo, situaciones de grave conflictividad social. Las desigualdades en salud también pueden reducirse y existe suficiente evidencia para afirmar que “los sistemas sanitarios universales, con propiedad y gestión públicas, basados en la atención primaria y una elevada calidad de prestaciones, no sólo ofrecen mejores resultados de salud sino que también son más eficientes, equitativos y humanos” (Benach).

La privatización y mercantilización de la sanidad no se realizan por la búsqueda del bien común: son los potentes grupos empresariales privados los que presionan para transformar el SNS y crear nuevos espacios de negocio. Los lobbies de las aseguradoras, de las empresas de tecnología sanitaria y de la industria farmacéutica actúan con persistencia para conseguir sus objetivos. Y colocan a su gente en puestos de mando de la sanidad pública para trabajar en su propio beneficio. Boi Ruiz, jefe de la patronal catalana es el actual consejero de Sanidad. Él lo tiene claro: en su opinión la salud es un bien privado que depende de cada persona y no del Estado y “no existe un derecho a la salud”. Esta es la ideología que sustenta las decisiones políticas que llevan al desmantelamiento del sistema sanitario público. No buscan la eficiencia ni la calidad: solo persiguen el lucro, a costa de la salud de los ciudadanos.

Pablo Vaamonte es médico de familia, escritor y activista. 

Artículo publicado en nuevatribuna.es

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¡Hay que echarlos!

Lun, 25/08/2014 - 06:00

Manuel Herrero -ATTAC- Jerez

El Ayuntamiento de Jerez, o mejor dicho, los que lo han gobernado en los últimos tiempos, han generado una tremenda deuda, no la económica, que ya la conocemos bien, sino otra, aún mayor pero posible de pagar. Esta no es con los bancos o proveedores, sino con los vecinos de Jerez, sus únicos y verdaderos dueños. Es sencillamente darles información de cómo se han gestionado sus recursos, los impuestos de todos, y su patrimonio, el que se ha ido haciendo con el esfuerzo de muchas generaciones de jerezanos y jerezanas. Nos deben información y transparencia.

Y es que por más tiempo que ha pasado y por más colores distintos que han gobernado nuestra corporación, los ciudadanos, los jerezanos, no sabemos aún ni una pequeña parte de cómo funciona esta institución tan cercana y tan necesaria, veamos…

No sabemos nada de dónde sale el dinero que entra en el Ayuntamiento, quién paga y quién deja de pagar, cuanto se paga en Montealto y cuanto en El Chicle, cuanto paga un kiosko y cuanto un puesto del mercado de abastos. ¿Y por qué es así? No sabemos casi nada de cómo son nuestros impuestos y si pagamos más que nuestros vecinos o los de otra población como la nuestra.

Esa es una de las partes porque la otra pata, la de los gastos, es aún menos transparente, ¿Cuánto se gasta el Ayuntamiento en intereses? ¿Y en comidas y publicidad? ¿Cuánto cobran los altos funcionarios municipales? ¿Quien ha decidido el importe? En definitiva, saber dónde va nuestro dinero y por qué. Cualquiera que tuviera un empleado a su cargo, le haría ese esas preguntas, ¿no? Quizás es que si se conociera eso algunos harían un ridículo muy evidente ante la ciudadanía o quedarían en una situación muy comprometida ante la policía.

Hay también preguntas que son fáciles de contestar, y en las que el silencio es muy esclarecedor: ¿Hay empresas que reciben más contratos que otras? ¿Hay medios de comunicación mejor tratados que otros? ¿Hay acreedores que cobran más rápidos que otros? Sólo hay que hacer público el listado de gastos, accesibles, y que los ciudadanos lleguen a conclusiones y si quieren que tomen sus decisiones posteriormente.

Pero de estos asuntos generales hay tres particularmente que necesitan una amplia y detallada explicación, tres asuntos que los próximos gobernantes del Ayuntamiento de Jerez deberían explicar a los ciudadanos, ya que los que hasta ahora han gobernado no lo han hecho:

La deuda municipal 

Primero la tremenda e impagable deuda municipal, unos y otros se echan la culpa, pero seguro que un par de técnicos municipales, que los hay muy bien preparados, nos dan en pocos días un listado con la composición de la deuda y cómo se ha ido formando, a quién se le debía, como se aprobó el gasto, cuando se hizo… Estoy seguro de que no nos llevaremos muchas sorpresas, porque todos intuimos quiénes son los culpables y a quien ha beneficiado la deuda. Esto en un lenguaje más técnico se llama auditoría de la deuda y puede llevarnos a conclusiones como que hay parte de esa deuda que es ilegítima y que por tanto los jerezanos no tenemos por qué pagar, y la otra mucho más difícil si cabe, señalar responsables y exigirles reparación a sus actuaciones.

Aguas de Jerez

Este es otro asunto, todavía nadie me ha explicado ni encuentro una respuesta lógica a que se venda una empresa que daba beneficios, unos 10 millones de euros anuales, a una empresa privada, para quelimpiamente se gane mas de 300 millones de euros (300.000.000 de euros), se dice pronto. Pero para los antiguos serían cuarenta y nueve mil ochocientos millones de pesetas (49.800.000.000), importe que serviría para quitar la tercera parte de la deuda municipal. Con cara de tonto sigo preguntándome: ¿Por qué?

Circuito de velocidad

Este es de los asuntos más escabrosos y opacos del Ayuntamiento de Jerez, ha estado años sin ningún control, los responsables políticos, de todos los colores y rangos, hasta el Rey, han mirado para otro lado mientras disfrutaban de prebendas, langostinos, pases VIP, fiestas privadas y muchos etcéteras más. ¿Nadie, de ningún partido, se ha preguntado por los elevados beneficios de empresas ligadas a directivos de la federación de motociclismo, a los distintos gerentes y responsables que han pasado aumentando considerablemente su patrimonio? ¿Nadie ha sospechado nunca nada? Todo el mundo podía comprobar que las entradas vendidas no se correspondían con los espectadores que decían que acudían los tres días de pruebas y carreras, todo el mundo sabía que el circuito es alquilado casi diariamente, ¿todos lo sabían y nadie nunca hizo nada por aclararlo? Este es un asunto que cuando cambie el gobierno municipal y no esté ninguno de los que han hecho la vista gorda puede dar muchas sorpresas y muy desagradables, seguro.

Bueno, y esto no ha hecho más que empezar, hay una, por desgracia, larga lista, de asuntos de los que nada, o muy poco ha trascendido a la opinión pública jerezana: la relación con la Unión de Hermandades, las subvenciones a peñas y asociaciones, las contrataciones de personal a dedo, los eventos deportivos como la Vuelta Ciclista o el apoyo al Xerez CD, el asunto Fitur, que ha incluido el nombre de Jerez en la famosa trama Gürtel, los convenios urbanísticos de la Gerencia de Urbanismo, y de seguro muchos más que se me quedan en el tintero.

Es hora de que el Ayuntamiento pague esa deuda con los ciudadanos, es hora de que nos enteremos de verdad de todo lo que ha estado pasando a nuestras espaldas, es hora además de exigir responsabilidades. Pero claro, los que están implicados no lo van a hacer, por eso es hora también de cambiar a quienes mandan, para que nos enteremos y exijamos responsabilidades. Pero hay que tratar de que eso no pase más, y por tanto no sólo hay que cambiar a las personas, hay que cambiar la forma de elegirlos, como fiscalizarles, cómo y aún más, hay que hacer que el ciudadano sea.

Y eso es posible sólo dentro de menos de un año, en las elecciones municipales, así que es en estos momentos es cuando debemos actuar, debemos poner los cimientos, las bases, para que ese cambio sea posible y tengamos un Ayuntamiento del que nos podamos sentir orgullosos y responsables.

Sólo un eslogan final: ¡Hay que echarlos! Hay que recuperar Jerez, ganar Jerez. 

Artículo publicado en LaVozdelSur.es

 

Categorías: Alterglobalización

¿Qué es hoy una potencia nacional? El caso del poder económico de los EEUU

Dom, 24/08/2014 - 17:00

Sean StarrsSinPermiso.info

Anduvimos obsesionados con el declive o la persistencia del poder norteamericano en las últimas tres décadas: el ejemplo más reciente es una encuesta de Gallup que revela una creciente insatisfacción con el papel desempeñado por los EEUU en el mundo. Pero todo empezó en los 80, con una ola de declivismo desencadenada por el auge del Japón. Las ideas agoreras desaparecieron súbitamente en medio del triunfalismo de los 90, cuando los EEUU se convirtieron en la única superpotencia mundial. Tras los ataques del 11 de septiembre de 2001 y la invasión de Irak, muchos pensaron “imperio” era mejor apodo, con unos EEUU aparentemente capaces de reconfigurar el mundo prácticamente a su buen placer. Y luego, tan sólo unos pocos años después –¡ahí va!— el declivismo regresó recrecido, con un poder norteamericano supuestamente desplomándose como si de la última reina de Hollywood se tratara. China vino a reemplazar a Japón como potencia hegemónica ascendente, y la mayor crisis financiera mundial desde 1929 –originada en los propios EEUU— venía supuestamente a ser el último clavo en el ataúd del Siglo Norteamericano.

¿De verdad? ¿Cómo pudieron bascular tan drásticamente las opiniones sobre el poder norteamericano en el curso de estas décadas? Desde luego, las bases económicas del poder nacional son más profundas que todo eso. Y frente a esos sucesivos bandazos experimentados por el sentido común dominante en estas décadas, siempre ha habido opositores, también ahora. Pero ¿cómo es posible que los comentaristas atiendan a los mismos datos y, sin embargo, saquen conclusiones tan dispares?

Respuesta: no se ha debatido sobre los datos sobre los que habría que debatir, sobre todo ahora. El modo tradicional de conceptualizar el poder nacional ha sido atender a la llamada contabilidad nacional (sobre todo, al PIB, pero también a la balanza comercial, a la deuda nacional, a la participación nacional en la producción industrial mundial, etc.) y compararla con la de otras naciones. Así, cuando el PIB japonés crecía rápidamente entre los 60 y los 80, se equiparó eso con el auge del poder económico japonés. Lo que tenía pleno sentido en la era anterior a la globalización, cuando la producción estaba severamente contenida dentro de las fronteras nacionales y las empresas exportaban sus bienes y servicios para competir a escala planetaria. De modo que cuando los transistores “made-in-Japan” comenzaron a inundar el mercado norteamericano en los 60, eso no sólo reflejaba un incremento del PIB y de las exportaciones japoneses, sino también un incremento de la capacidad de las empresas japonesas, como Sony, para batir competitivamente a empresas norteamericanas como RCA.

Pero en la era de la globalización, y en la medida en que las mayores empresas transnacionales del mundo realizan ahora vastas operaciones por todo el globo, esa ecuación entre contabilidad nacional y poder nacional comienza a resquebrajarse. China, por ejemplo, ha venido siendo el mayor exportador mundial de productos electrónicos desde 2004, y sin embargo, eso no significa que las empresas chinas sean líderes mundiales en la electrónica. Aun cuando China dispone virtualmente del monopolio mundial en la exportación del iPhone, por ejemplo, es Apple la que recoge el grueso de los beneficios de las ventas del iPhone. Más en general, más de tres cuartos de las 200 mayores empresas que exportan desde China son extranjeras, no chinas. Lo que es de todo punto distinto a lo que ocurrió con el auge del Japón, impulsado por empresas japonesas que producían en Japón y exportaban al mundo.

A esa conclusión llegué en mi investigación recientemente publicada en International Studies Quarterly. Allí analizo las 200 mayores empresas transnacionales listadas por Forbes Global 2000, las distribuyo en 25 sectores y luego calculo la participación combinada en los beneficios de cada una de las nacionalidades representadas. El alcance de la dominación norteamericana es estupefaciente. De los 25 sectores, las empresas norteamericanas tienen la mayor participación en beneficios en 18, y dominan absolutamente (con una participación en beneficios del 38% o más) en 13 (más de la mitad). Ningún otro país llega siquiera a aproximarse a ese dominio norteamericano a todo lo largo y ancho de este vasto capitalismo global. Solo otro país, Japón, domina un sector (el de empresas comercializadoras y operadores de mercado), que es, por cierto, uno de los más pequeños entre los 25. En cambio, las empresas norteamericanas dominan particularmente en la frontera tecnológica, con cifras de superioridad asombrosos: un 84% de la participación en beneficios en hardware y software para computadoras (a pesar de que China se haya convertido desde 2011 en el mayor mercado mundial de PCs), un 89% de participación en beneficios del sector de salud y equipos y servicios sanitarios, así como un 53% en los beneficios de farmacéuticas y empresas de biotecnología. Acaso más sorprendente, la dominación norteamericana de los servicios financieros se ha incrementado desde el desplome de Wall Street en 2008, pasando de una participación en beneficios de un 47% en 2007 al increíble 66% registrado en 2013. En una palabra: a despecho de casi siete décadas de incremento de la competencia global y del auge de vastas regiones del mundo (sobre todo , el Este asiático), las empresas transnacionales norteamericanas siguen dominando la cúspide del capitalismo global, un fenómeno por el que pasa por alto la contabilidad nacional.

Eso no significa negar que el auge de China ha sido extraordinario, sino que tenemos que ir más allá de la contabilidad nacional si queremos entender qué está pasando. Básicamente, la economía china está estructurada a dos niveles: un nivel está dominado por el Estado y está cerrado al exterior, mientras que el otro está más o menos abierto. En muchos de estos últimos sectores, la empresas norteamericanas son ya dominantes, de modo que, en este sentido, el auge de China lo que hace realmente es incrementar el poder y la influencia de los EEUU, en la medida en que esas empresas se incrustan crecientemente en la sociedad china. En lo atinente a los sectores nacionalmente protegidos, China ha crecido rápidamente sobre todo en sectores dominados por el Estado (banca, construcción, forestal, metalurgia y minería, gas y petróleo, telecomunicaciones), pero esos sectores están bien contenidos dentro de las fronteras chinas, y sus empresas estatales chinas no compiten en el mundo exterior con las empresas transnacionales norteamericanas (aunque gas y petróleo constituyen una excepción destacable).

Pero si ahora vivimos en la era de la globalización y esas empresas operan por doquiera, ¿podemos realmente considerarlas parte del poder norteamericano? Sí, porque todavía son en última instancia propiedad de ciudadanos norteamericanos: de las 100 mayores empresas transnacionales, en promedio, más del 85% de sus acciones y participaciones tienen titularidad norteamericana. Así, un increíble 42 por ciento de los millonarios del mundo son norteamericanos (en contraste con un 4% de chinos). Que la participación del PIB de los EEUU en el producto mundial haya declinado, hasta ser menos de un 25% luego del deslome de 2008 sólo revela hasta qué punto se ha globalizado el poder granempresarial norteamericano.

Pero eso impulsa el crecimiento de la desigualdad en los EEUU, uno de los asuntos definitorios de nuestra época, desde el movimiento “Ocupa Wall Street” hasta los “Juegos del hambre”, pasando por el discurso sobre el estado de la nación del presidente Obama este año. Y eso es así, porque el 1% en la cúspide posee el 42 por ciento de las grandes empresas,y en la medida en que éstas incrementan su poder global, también se incrementa la riqueza de los propietarios norteamericanos de activos (y por lo mismo, la desigualdad). Pero no puede entenderse este hecho sin repensar el poder nacional en la era de la globalización y comprender que el poder de los EEUU no ha declinado, sino que se ha globalizado.

Sean Starrs se doctoró en la York University de Toronto y actualmente es profesor asistente de relaciones internacionales en la City University de Hong Kong.

Traducción para www.sinpermiso.info: Mínima Estrella

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