Nuria Martínez: La excelencia trabaja

Nuria Martínez: La excelencia trabaja
La iniciativa privada toma las riendas del avance científico

El nacimiento de nuevos centros de investigación bajo la parcial o total participación de la iniciativa privada contrasta con la decepción en la comunidad científica por la escasa dedicación presupuestaria a la investigación por parte del Estado. Con motivo de la reciente presentación del CIMA en la Universidad de Navarra, El Cultural ha recorrido algunos de los principales organismos de investigación que trabajan sin la tutela de la Administración.

Mientras que en muchos otros países ya es una práctica habitual desde hace años, en España la participación de la empresa privada en la investigación –especialmente aquella relacionada con la biosalud– es en estos momentos una realidad en pleno desarrollo. En medio de la polémica que ha suscitado la presentación de los Presupuestos Generales del Estado para 2005, y especialmente la partida destinada a I+D+I, que parece no coincidir con la promesa socialista de destinar un 25%, y con un desánimo general entre la comunidad científica por esta falta “endémica” de recursos, algunas empresas privadas se lanzan a financiar proyectos de investigación.

Centro de Investigación Médica Aplicada. Universidad de Navarra
Oncología, fisiopatología cardiovascular, neurociencias y terapia génica y hepatología, especialidades que concentran las causas del 90% de los fallecimientos en el mundo occidental, son, desde el pasado 28 de septiembre, objetivo prioritario de investigación en el CIMA. Un edificio de cuatro plantas, con una superficie de 15.030 m2, acoge ya a un equipo de 240 médicos, biólogos, bioquímicos, farmacólogos y personal técnico, exclusivamente dedicado a llevar a cabo investigaciones básicas con una marcada aplicación clínica. El CIMA, cuyo principal objetivo es “crear equipos de investigación multidisciplinares donde el talento se ponga al servicio de la ciencia y la búsqueda de soluciones para los enfermos”, según explica su director general, Francisco Errasti, dispone de un presupuesto de 152 millones de euros para financiar todos sus proyectos de investigación en los próximos diez años.

La unión temporal de 15 empresas, procedentes de diferentes sectores, ha hecho posible este milagro económico. “La solvencia científica de la Universidad de Navarra ha sido, sin duda, la principal baza con la que hemos contado para reunir a este grupo de inversores, que son conscientes de su compromiso social, en este caso fomentando la investigación biomédica para que todos los enfermos puedan beneficiarse de ella”, añade Errasti.

Promovido y gestionado por la Fundación para la Investigación Médica Aplicada, financian este proyecto entidades como BBVA, Corporación Caja Navarra, Caja Rural de Navarra, Unicaja y Caixa Galicia; y empresas como El Corte Inglés, Grupo Fuertes (El Pozo) Pontegadea (sociedad del empresario de moda Amancio Ortega), Grupo Masaveu, Sodena, Ungria Patentes, Omega Capital y Fundación IEISA.

“Nuestros científicos tienen un extraordinario talento, pero se sienten frustrados porque no pueden trabajar aquí. Nosotros lo único que hemos hecho es crear las infraestructuras necesarias para que ello sea posible. Además contamos con la experiencia ya consolidada en las facultades de Medicina, Farmacia y Ciencias, la Clínica Universitaria y el Centro de Investigación en Farmacobiología Aplicada de la Universidad de Navarra”, explica Errasti. Serán finalmente 350 científicos los que trabajarán en el CIMA, y que en colaboración con otros centros nacionales e internacionales, desarrollarán sus proyectos en 32 laboratorios principales y más de 50 laboratorios especiales de técnicas y cultivos.

A medio-largo plazo, se espera también que el CIMA se financie con los ingresos que puedan obtenerse con la comercialización de las patentes de descubrimientos. De este modo, se ha constituido una sociedad de desarrollo y explotación, donde participa la propia Fundación con un 20%. “La idea fundamental es aplicar estos hallazgos en los pacientes. Deseamos que todo el mundo pueda beneficiarse de los logros obtenidos”, concluye Francisco Errasti.

Grupo Sanitario IDC
Constituido en 1998, el Grupo Ibérica de Diagnóstico y Cirugía cuenta con una red hospitalaria distribuida en Madrid, Cataluña, Castilla-La Mancha y Extremadura, y con centros de referencia como la Fundación Jiménez Díaz en Madrid, el Hospital General de Cataluña o el Hospital Tres Culturas en Toledo. Entre sus objetivos prioritarios figura “el desarrollo de la investigación propia, y con una perspectiva más amplia, la gestión del conocimiento”, explica Víctor Madera, consejero delegado de la compañía. El Grupo Sanitario IDC destina a la investigación un presupuesto anual de cuatro millones y medio de euros, “de los cuales un millón y medio lo genera de sus propios fondos y el resto proviene de financiación externa, tanto pública (2 millones), como procedente de empresas privadas que solicitan que sean desarrollados a su cargo y para su propia innovación”, explica Víctor Madera. Esta labor de investigación se lleva a cabo fundamentalmente en la Fundación Jiménez Díaz, en Madrid, y en la Fundación de Investigación del Hospital General de Cataluña, “aunque lo estamos extendiendo progresivamente al resto de nuestros centros hospitalarios”. El Grupo Sanitario IDC apuesta por la investigación básica en especialidades como la inmunología, investigación cardiovascular e hipertensión, metabolismo mineral y óseo, metabolismo, nutrición y hormonas, genética y ortopedia y reumatología. Respecto a la investigación médica y aplicada, están trabajando intensamente en alergología, anatomía patológica, cardiología, endocrinología, microbiología, neurología y oncología.

El CSAT, a punto de abrir sus puertas
El Centro Superior en Alta Tecnología Científica para la Investigación en Biomedicina y Trasplantes de Tejidos y Órganos de la Comunidad Valenciana es un ejemplo mixto de capital público, aportado por la Generalitat Valenciana, a través de la Fundación Valenciana de Investigaciones Biomédicas, y privado, procedente de Bancaja. “Nuestro centro tiene una clara orientación biofarmacéutica y se basa en la integración de la investigación biológica con la tecnología de alta velocidad ‘high-throughput’, para el descubrimiento y desarrollo de nuevos compuestos terapéuticos mediante plataformas de proteómica, bioinformática, genómica y química médica”, explica su director Rubén Moreno. Las principales áreas de investigación del CSAT se centran en Biomedicina, Trasplantes y Medicina Regenerativa, Genómica y Farmacoproteómica.

El Centro estará integrado por un equipo de más de 300 investigadores nacionales e internacionales, y está en fase de cierre de acuerdos y colaboraciones con el Instituto de Salud Carlos III, el CSIC, la Universidad y el Hospital Clínico Universitario de Valencia, y con otras universidades internacionales como la de Vanderbilt, Harvard, Cambridge y el Instituto Karolinska.
Entre los científicos que trabajarán en el CSAT destaca el equipo de Carlos Simón, procedente del Instituto Valenciano de la Infertilidad, y que el pasado mes de julio presentó, en el I Foro Mundial Valencia de Biotecnología, los primeros resultados de obtención de células troncales embrionarias humanas a partir de la placenta.

Genetrix, ejemplo de empresa biotecnológica española
A lo largo de estos 4 años Genetrix ha levantado fondos en sucesivas rondas de financiación por un valor total de 9 millones de Euros y afronta en la actualidad una nueva expansión de capital con entrada de socios internacionales. Este volumen de inversión privada convierte a Genetrix en el proyecto español de biotecnología que ha recibido un mayor apoyo financiero, “un éxito especialmente significativo en el contexto de un mercado tradicionalmente conservador y poco proclive a la inversión en proyectos de alto contenido tecnológico”, explica su presidenta Cristina Garmendia. La nueva sede en el Parque Tecnológico de Madrid, un edificio de más de 1.000 m2 equipado con tecnologías de última generación y con instalaciones de “sala blanca”, aptas para la producción de medicamentos de terapia celular permiten a Genetrix competir con cualquier compañía de sus características en el mercado global. En la actualidad, Genetrix funciona como grupo integrado por dos compañías: Biotherapix y Cellerix.

La industria farmacéutica refuerza su labor investigadora
Con doce centros de investigación repartidos por todo el mundo, el laboratorio farmacéutico Merck ha trabajado en el desarrollo de fármacos, especialmente en áreas como Alzheimer y otros trastornos del sistema nervioso central, cáncer, diabetes, obesidad y arterioesclerosis, enfermedades infecciosas y vacunas, según explica Fernando Peláez, director del Centro de Investigación Básica de España. Desde hace 50 años, Merck mantiene abierto en nuestro país este laboratorio en el que trabajan más de 60 personas, que centran sus investigaciones en dos áreas: “el descubrimiento de productos naturales de origen microbiano que se puedan utilizar para desarrollar nuevos fármacos, con un especial énfasis en el descubrimiento de nuevos anbióticos y antifúngicos. Y en la predicción de los efectos no deseables de futuros fármacos. En CIBE disponemos de una serie de ensayos bioquímicos y celulares en los cuales se testan todos los compuestos que están siendo desarrollados como posibles fármacos por el resto de los centros de investigación de la compañía en el mundo”. Merck destina a investigación una cantidad anual de 2,5 billones de dólares. En España, el presupuesto para inversiones en investigación básica es de 10 millones de euros, cifra que se duplica si se tienen en cuenta todos los trabajos llevados a cabo en ensayos clínicos.

Desde el año 2003, permanece abierto el Centro de Investigación Básica de Tres Cantos, de la firma GlaxoSmithKline. Las instalaciones de Tres Cantos son las primeras de un amplio conjunto de proyectos de construcción dentro de un programa de automatización de los procesos de investigación. Ello está permitiendo a Glaxo multiplicar por cuatro la capacidad de experimentación, a la vez que está sirviendo para reducir el coste por ensayo. El CIB de Tres Cantos emplea a más de 70 personas, entre científicos, ingenieros y técnicos. Estas instalaciones almacenan y dispensan automáticamente todos los compuestos químicos de GSK. Su archivo tiene capacidad para 2,8 millones de muestras, y cuenta con equipos automatizados para ensayos farmacológicos ‘in vitro’, tanto celulares como bioquímicos. El objetivo de GSK es que, para 2005, en el CIB se realicen más de 50 millones de ensayos farmacológicos anuales.

 

Apuesta por el capital riesgo

En España ya existen empresas de capital riesgo especialmente dirigidas a financiar proyectos relacionados con la biotecnología. Este es el caso de Najeti, una multinacional con sede en España cuya motivación es, según explica su director general, Roberto del Navío, “la de proporcionar la máxima rentabilidad posible para nuestros accionistas y socios, junto al deseo de conseguir un impacto real de dichos desarrollos en la sociedad”. La apuesta por la viabilidad de estos proyectos viene determinada por la “globalidad de la ciencia y la tecnología, lo cual permite su competitividad. Además, la satisfacción de este tipo de inversores viene recompensada por el logro que supone el traspaso a la sociedad de nuevas soluciones para su bienestar”, concluye Roberto del Navío.

El Cultural, 28/10/04