Eduardo Ibarra Colado: La universidad como empresa: repetición distorsionada de un viejo programa venido de fuera

Eduardo Ibarra Colado: La universidad como empresa: repetición distorsionada de un viejo programa venido de fuera

La empresa es, como nunca antes, el símbolo del presente. El presidente Vicente Fox afirmó en infinidad de ocasiones su intención de manejar al país como una gran empresa. Siempre se declaró preparado para edificar al “México, S.A.” que, aseguraba, daría lugar al cambio de régimen que demandaban millones de mexicanos. Aunque este proceso se inició en realidad a partir de los años 1980s, Fox personifica la versión más acabada de esa nueva mentalidad, que encuentra en la “racionalidad” del mercado la solución a todos los problemas de la nación. Este culto a la mano invisible que gobierna a la economía se ve complementado por la mano visible de la administración, conduciendo así la acción privada hacia la conquista de los mercados, bajo el principio del “mejor interés en beneficio propio”. En consecuencia y siempre de acuerdo con esta versión del “empresario-presidente”, manejar al país como una empresa supone administrarlo para proteger la armonía de los factores de la producción, lo que se interpreta como la obligación del Estado de remover los obstáculos para que la propiedad privada pueda actuar en provecho propio. (Sigue)

Campus Milenio y Riseu. Universidad y Sociedad, 2004