La privatización: principal amenaza contra las universidades públicas

La privatización: principal amenaza contra las universidades públicas

Un fantasma recorre el mundo de la educación: la privatización de las universidades públicas. La educación oficial nunca antes había estado tan amenazada por los criterios de mercado en que se basa el neoliberalismo rampante de nuestros días.

El reto, después de la quinta Cumbre iberoamericana de rectores de universidades públicas, en la que participaron alrededor de 40 instituciones de educación superior, quedó claro: “debemos crear vías de cooperación entre todas las universidades públicas de Iberoamérica, buscar que los jefes de estado incluyan en su agenda el tema de la educación como un bien público y social, y mantener la resistencia a fin de evitar que sea convertido en una mercancía”, afirmó en la clausura del evento el licenciado José Trinidad Padilla López, Rector general de la Universidad de Guadalajara.

El doctor Miguel Rojas Mix, quien ha sido el principal gestor y promotor de estas reuniones, enfatizó que las universidades públicas están amenazadas por una concepción del Estado en la que este tiende cada vez más a abandonar su función de servicio y bien social, para privatizarlo todo:

“Dicha concepción es una grave amenaza para la universidad pública. Esta cumple con el rol de asegurar la igualdad de oportunidades y de formar al ciudadano, funciones específicas que la universidad privada, que maneja criterios de mercado, no necesariamente está obligada a cumplir”.

Añadió que en última instancia el peligro recae, no en las universidades públicas, sino en la sociedad misma, ya que “la constitución de cada país encarga al gobierno el desarrollo de una política de servicio público, pero el gobierno a su vez delega dicha responsabilidad a las universidades”.

EXCLUIDOS LOS PAÍSES POBRES

El doctor Marco Antonio Rodríguez Días, ex director general de educación superior de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación de la Ciencia y la Cultura (Unesco), señala que el reto es que las universidades respondan a los requerimientos de la sociedad, lo cual, en un mundo globalizado y lleno de problemas, es muy difícil.

Los países ricos, advierte, han decidido establecer como política prioritaria la universalización de la educación superior para sus jóvenes, pero organizaciones como la misma Unesco, el Banco Mundial (BM) y la Organización Mundial del Comercio (OMC) defienden que los países en desarrollo no necesitan invertir en educación pública superior.

–¿Por qué esta diferencia?

–Quieren la universalización educativa solo para los jóvenes de sus países. Están convencidos de que así pueden conservar el liderazgo y la hegemonía. Dejan a los países del resto del mundo en una posición secundaria, al servicio de las multinacionales, para que vivan en la dependencia.

Ante esa perspectiva, Rojas Mix reconoce que falta mucho por hacer. Las propuestas que han presentado ante los ministros de educación han surtido poco efecto gracias a las presiones que ejercen las organizaciones internacionales de comercio y financiamiento.

“El tema fundamental en que trabajamos resulta por el momento una utopía: la integración latinoamericana, pero no es inalcanzable”.

Gaceta Universitaria, Universidad de Guadalajara, 20/09/04