Luis Enrique Tabares Idarraga y Morelia Pabón Patiño: Políticas curriculares y calidad en la Universidad Tecnológica de Pere

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Luis Enrique Tabares Idarraga y Morelia Pabón Patiño: Políticas curriculares y calidad en la Universidad Tecnológica de Pereira

Los lineamientos educativos a partir de la década de los ochenta han instaurado una tendencia a instaurar procesos de mercantilización educativa por la vía de la privatización; las políticas de recuperación costos fundamentados en los proyectos de operación comercial como ocurre con la formación postgraduada; la reforma en los sistemas de dirección y gestión en la Universidad creando fundaciones paralelas que administran los servicios de extensión y educación continuada y la implementación de contratación de docentes con criterios clientelistas y haciendo caso omiso de los concursos por méritos. De otra parte, estas políticas fueron acompañadas en los años noventa con una prioridad hacia los niveles de educación Básica y Media. En la Educación superior los ejes de la reforma se articulan a través de políticas en torno a la calidad y la gestión; con introducción de reformas en el currículo, en la evaluación y gestión de la Universidades; además de la implementación de programas a distancia con tecnologías virtuales con el propósito de ampliar cobertura sin asignación de recursos e implantando el subsidio a la demanda a través del crédito educativo. Se llega entonces a la propuesta 2002-2006 denominada Revolución Educativa donde se focaliza el interés y financiación de los niveles de educación Básica y Primaria y para la Educación Superior se implementa criterios de evaluación de los programas y Acreditación Institucional que condujeron finalmente a la construcción de indicadores para la asignación de recursos. Se desconoce y se atenta contra las normas constitucionales como los es La Ley 30. Actualmente hemos iniciado los recortes graduales en la asignación presupuestal.

Toda ésta política educativa esta orientada a desestatizar el financiamiento de la Educación Superior inspiradas en los modelos norteamericanos y de algunos países europeos. Y ante la ausencia de la financiación Estatal paralela a una expansión de la matrícula universitaria se incrementa y diversifica la presencia de Instituciones Universitarias Privadas restringiendo el acceso democrático y de excelencia académica de los aspirantes a una Educación Superior con Calidad.

La oferta se diversifica y se segmenta a través de Instituciones Técnicas, Tecnológicas, Corporaciones y Fundaciones que generan una expansión de la oferta educativa atendiendo las fluctuaciones del mercado con modalidades educativas de corta duración, fines de semana, semi presencialidad y ausencia total de investigación y ; por lo menos, inserción cultural y laboral. Toda esta serie de medidas ignora y diluye la Educación como un derecho humano y la transforma en Educación como mercancía.

El deterioro de la inversión pública en la educación y la mercantilización en la oferta educativa ha conducido ha generar una educación pobre para los pobres y educación costosa para los ricos; situación de la que se deriva la defensa de la Educación Pública con calidad. Por lo tanto, las bases del Plan de Desarrollo hacia un Estado Comunitario 2002-2006 y su propuesta de “construir equidad social: La revolución educativa” acoge lineamientos y condicionamiento del Banco Mundial BM para el sector social de la Educación y la Salud y las directrices trazadas en los Foros Mundiales organizados por Agencias internacionales sobre la Educación Superior de ampliación de la cobertura e indicadores de gestión que amarran y limitan no sólo los procesos de gestión y organización sino que trasgreden la autonomía universitaria lo cual trae consecuencias perversas como el desconocimiento de la libertad de enseñanza y articulando el ejercicio docente a las necesidades del mercado internacional definida en términos de competencias, créditos académicos, ciclos educativos y exámenes de calidad.

El modelo educativo que se construye en la Universidad privilegia la administración en lugar de la academia introduciendo procesos de evaluación, seguimiento, eficiencia, cumplimiento de indicadores y estándares, competencias que desconocen los reales contextos académicos culturales y locales sustentadas en la articulación de procesos de conocimiento y líneas de investigación imbricadas con la realidad social del país.

Tanta función de administración ha colocado la Universidad en un momento donde la calidad fundamentada en el desarrollo y capacitación de los docentes es suplida por la contratación de catedráticos y transitorios seleccionados casi siempre por influencias y no por el concurso de méritos o la cátedra de oposición como es la tradición en la docencia universitaria. La selección es atendida no pocas veces por las fuerzas políticas locales, como ya es común en la elección de rectores y altos cargos de administración universitaria y no será lejano el día donde los representantes profesorales también lo sean. Todos estos hechos han apalancado la intervención directa de la dirección universitaria en los procesos de elección de los representantes profesorales y estudiantiles. Las nuevas formas de contratación directa van superando la contratación por concurso de profesores de planta y se van consolidando clientela y feudos en el manejo de la universidad, que interfieren el desarrollo de las ideas o la indagación de la realidad. Este legado de los administradores nombrados por los Consejos Superiores que han ignorado las decisiones o consultas a profesores y estudiantes nos aboca al derrumbamiento de la carrera docente, de la organización profesoral y de los principios democráticos en la Institución Universitaria. Además, de deteriorar todo el ambiente de trabajo académico y construcción de Comunidades Académicas.

POLÍTICAS DE MODERNIZACIÓN EN LA UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE PEREIRA 2002-2006

Desde una perspectiva pedagógica y curricular crítica, es imperativo repensar “la modernización académica”, con independencia de las políticas y directrices gubernamentales. El examen del proyecto de “Modernización académica y Curricular en la Universidad Tecnológica de Pereira”, permite identificar los elementos orientadores e instrumentales para la aplicación de políticas y estrategias en el Plan Nacional de Desarrollo del gobierno Uribe Vélez. y el Banco Mundial.

Ciertamente, los planteamientos del Banco Mundial están concebidos con una perspectiva neoliberal aplicada en la educación superior. Este organismo publicó en septiembre de 1993 un documento orientador de políticas y acciones en materia de educación superior, sugiriendo cuatro direcciones o “Estrategias de Reforma”:

1-Fomentar la mayor diferenciación de la instituciones, incluido el desarrollo de instituciones privadas.

2- Proporcionar incentivos para que las instituciones públicas diversifiquen las fuentes de financiamiento.

3-Redefinir la función del gobierno en la enseñanza superior.

4-Adoptar políticas que estén orientadas a otorgar prioridad a los objetivos de calidad y equidad.

La publicación de Luis Yarzábal“Consenso Para el cambio de la Educación Superior”, afirma con respecto a la propuesta por el Banco Mundial: “son medidas orientadas a: 1- privatizar la educación superior, 2- suprimir la gratuidad, implantando cobro de matricula; 3- crear instituciones no universitarias de nivel terciario; y, 4- quitar prioridad a la investigación en las universidades.

Actualmente, se advierte la existencia de una tensión en el contexto de la comunidad académica frente al modelo neoliberal. En virtud a que este modelo conlleva al proceso de privatización en la educación, manifestada en dos formas complementarias:

1- La expansión de las instituciones de naturaleza privada, situación evidente en el país, a partir del año 1974, tanto en el número de instituciones, como de estudiantes (Sistema de Información del ICFES);

2- La aplicación de criterios del sector privado al sostenimiento de las instituciones públicas, hecho innegable en el aumento de cobro de la matricula, de las cuotas, venta de servicios, los incentivos marginales al cumplimiento de las funciones académicas. Estos elementos son concurrentes con la disminución de los fondos gubernamentales, expresión de la política de desestatizar el financiamiento de la educación superior.

Como efecto de esta política en el contexto nacional el gobierno nacional se orienta a la eliminación del Artículo 86 de la Ley 30 de 1992 que obligatoriamente establece la asignación anual del presupuesto.

En términos generales, es evidente la aplicación en la educación superior de políticas y ejecución de acciones referidas al modelo neoliberal, tales como:

1. Aplicación de los conceptos del mercado. La visión mercantilista interviene todos los procesos académicos, marcando rupturas con las tradiciones académicas.

2. Creación de empresas universitarias y/o universidades empresariales

3. Introducción de elementos pertenecientes al campo de la productividad industrial en los procesos académicos.

4. Concepción modelo tecnocrático orientado al servicio del sector privado.

5. Flexibilidad de la labor docente. Induce a la transitoriedad permanente, la existencia individualizada en la relación contractual no incentiva propuestas académicas colectivas.

6. Crisis en la financiación estatal, asignación por indicadores

7. Incremento de la productividad como fin y establecimiento de evaluación a todos los procesos y actores universitarios.

8. El disfrute del derecho y gratuidad de la educación desplazado por la demanda del servicio

9. Producción de conocimiento, la extensión y la formación orientada por las demandas del mercado o del cliente externo (empleadores, gobiernos, familias, estudiantes).

10. El llamado “conocimiento pertinente” trata de sustituir la iniciativa académica por la demanda del cliente externo, la eficiencia y la eficacia impuesta fuera del contexto universitario.

REFLEXIONES PUNTUALES FRENTE A LA PROPUESTA DE MODERNIZACIÓN EN LA U.T.P.:

La perspectiva neoliberal de tendencia internacional, y de “La revolución educativa”, del gobierno actual subyacen en la formulación de las políticas del proyecto de modernización propuesto en la UTP, rasgos de ellas se expresan en la propuesta, tales como:

1- Promover la consolidación de una cultura organizacional fundamentada en los principios de calidad, pertinencia, equidad y bienestar.

Frente a este postulado, en primer término, sobresale el énfasis en la cultura organizacional frente a la cultura académica, ante lo cual se sugiere como alternativa, re-establecer el propósito y carácter de un proyecto de “modernización académica”, asumido desde la perspectiva de fortalecimiento de la “cultura académica”, QUE soporte la excelencia en las funciones sustantivas inherentes al quehacer universitario.

Un proyecto de modernización impulsaría formas de trabajo académico interdisciplinarias, para generar transiciones y rupturas en las tradicionales estructuras académico-administrativas fundamentadas en los saberes compartimentados, que la mayoría de las veces obstaculiza el estudio de la realidad compleja. Desde la perspectiva cultural la definición de políticas y estrategias compromete la participación directa de los actores de la comunidad académica.

En esta política, esta ausente, la reflexión de la calidad de los programas, atendiendo a factores endógenos, como a formación de tradición, de escuelas de conocimiento, de historia de las ideas, prestigio de escuelas y departamentos, que aportan al desarrollo y conocimiento de la realidad nacional y regional.

Incorporada esta perspectiva es ineludible la re-conceptualización y contextualización de los principios de calidad, pertinencia, relativos a políticas alejadas de la mercantilización, con el desconocimiento deliberado de las fortalezas propias de la Institución Universitaria, atendiendo sugerencias del “Informe de la relatora especial de las Naciones Unidas para el derecho a la educación” , allí se insinúa desentenderse de la calidad restringida a la competitividad del mercado, y la educación en el contexto de paradigmas de capital humano. Asimismo la pertinencia inscrita y articulada a la dinámica de los contextos socioculturales particulares, en el marco de atender exclusivamente los aspectos globales, restringidos a las demandas de los tratados multilaterales, respecto a lo que es y debe ser la educación.

2- Ampliar la oferta y cobertura de los servicios que ofrece en concordancia con la visión institucional.

En esta formulación subyace la política de mercantilización, de lo que se llamo “las jornadas especiales” desarrolladas descaradamente “proyectos de operación comercial”, que induce a la fragmentación o segmentación de las funciones misionales. En tal forma que la formación asume una estructura dual o binaria en el acceso a la universidad, mediada por el carácter privatizador de la operación comercial. Esta política implica segmentación de la equidad frente al ingreso en virtud a que se hace caso omiso a la condición socioeconómica, y marginalmente se le imputa un nuevo factor de admisión. La política de ampliación de cobertura bajo la perspectiva mercantil, no garantiza la accesibilidad educativa, termina fortaleciendo las exclusiones tradicionales del sistema, en la región del eje cafetero la cual recientemente esta caracterizada por el empobrecimiento y ha suscitado expulsiones y exclusiones poblaciones. En este contexto se hace caso omiso al dilema evidenciado entre la ampliación de cobertura con restricción en la asignación de recursos y la calidad de los procesos académicos.

En consecuencia, es pertinente atender la orientación del Informe de la relatora especial de las Naciones Unidas para el derecho a la educación asumir como política la Asequibilidad (oferta de ampliación de cupos), la universalidad del ingreso sin mediar discriminaciones. Igualmente atender la Accesibilidad (brindando reales condiciones de acceso), prescindiendo de perspectivas del estudiante como clientes. Como situación particular en la UTP, ante la ampliación de la oferta de cupos no se presentaron propuestas académicas para la permanencia y rendimiento de los nuevos estudiantes, surgiendo procesos de deserción por la crisis económica de los hogares en la región.

La aplicación de modalidades y mecanismo de atención (virtual, distancia) con insuficiencia de recursos, acrecientan el carácter dual e inequitativo, estas modalidades aplicadas en otros contextos en los se ofrecen condiciones y recursos de los cuales se carecen en el país. La masificación de la formación no puede asumirse como una estrategia de mecanismos de intervención curricular, con la perspectivas de establecimiento de ciclos cortos, sin la argumentación y participación de la comunidad académica involucrada, y con determinaciones centradas en la orientación de “atender mercados” alimentados por el credencialismo y las perspectivas de capital humano, que acogerían los resultados del “Observatorio Laboral”, eliminando programas de formación desplazados por las políticas de comercialización y acuerdos trasnacionales, o restringidos por la precariedad en la concepciones valorativas de los saberes . Priorizando las opciones formativas sin atención a los principios de excelencia y pertinencia académica (articulada a los procesos socioculturales).

3- Mejorar continuamente los procesos que constituyen la Misión institucional

Una formulación generalista sin precisar la orientación conceptual y teleológica, asociada a la adopción ingenua de esta política, elude desvelar la orientación implícita de cultura empresarial, articulada con la política de reducción presupuestal y asignación mediada por “planes desempeño” y sistema de indicadores, que para esta vigencia fiscal redujo los ingresos de la UTP, en alrededor de 100 millones de pesos, con la contradicción de la administración, de que en el 2003, como indicador de gestión no hubo el número de graduados proyectados por “la rectoría de la universidad”.

Adicionalmente este acápite insinúa un proceso de reforma curricular, integrando un transito de currículos agregados a integrados (núcleos temáticos y problemáticos,..) fundamentados en la definición de un componente instruccional o cognitivos y el componente regulativo o actitudinal, soportados en mecanismos de designación de comisiones ad-hoc, que eluden la participación democrática o aún no se vislumbra momentos y acciones de participación directa de la comunidad académica, en la definición de la misión, fundamentos epistemológicos y modelo pedagógico que sustenta este proyecto en la U.T.P. . En consecuencia se viene orientando una construcción tecnocrática en el proceso curricular, extraña a las contemporáneas perspectivas de la educación crítica en América Latina y en Europa.

La política de mejoramiento no puede reducirse a la definición y cumplimiento de estándares de eficiencia, orientados a primar visiones y racionalidades administrativas no articuladas a la naturaleza de la actividad académica.

4- Propiciar el desarrollo humano integral de la comunidad universitaria

En el cual se lee de manera textual la siguiente proposición:

Conocer la realidad de cada individuo perteneciente a la comunidad universitaria, a través de entrevistas, visitas domiciliarias, aplicación de pruebas psicotécnicas, de tal manera que la formación académica y los programas de bienestar apunten a la satisfacción de necesidades y expectativas personales”.

Ante esta formulación, es imperante en la definición de estrategias pertinentes, relegar algunas prácticas operativas centradas en las visitas domiciliarias (que remedan o amplían las propuestas de Seguridad Democrática), la aplicación de instrumentos psicotécnicos en el proceso llevado a cabo por la Oficina de Control Interno con vicios en la elaboración y recolección de encuestas e información, ostensiblemente patéticos en su elaboración y aplicación.

Las estrategias de la política de desarrollo humano deben fundamentarse y privilegiar la consolidación de una comunidad académica, en la cual subyace la noción de comunidad que comporta normas y valores relativos a una solidaridad orgánica, concebida por Weber, como una solidaridad consciente y libre derivada de la participación en un proyecto común. En este contexto se desarrollan valores e ideales inherentes al “Ethos académico”, tales como: universalidad, integridad, idoneidad, coherencia, acuerdo discursivo, trabajo colectivo, capacidad crítica, creatividad, deseo de conocimiento, alteridad, etc.).

Una política de bienestar debe privilegiar el pleno ejercicio de la autonomía académica, el ejercicio de “mayoría de edad” postulado por Kant, como garante en la construcción de proyectos académicos y personales.

Para el desarrollo de esta propuesta se han creado diez y nueve comisiones de trabajo, orientadas por “expertos”, señalando que su importancia y composición no radica en el orden sino en el propósito de dar viabilidad a los lineamientos propuestos, los cuales son coherentes con la política de “revolución educativa” así por ejemplo, una de ellas, se ocupara de pensar la ampliación de cobertura con programas de “universidad a distancia” o “universidad virtual”; otra sobre la implementación de la formación “por competencias” y la aplicación de los créditos, reglamentada en el Decreto Ley 2566, la formación por ciclos, cuestionando las carreras de cinco años, y pretendiendo implementar la Ley 749 del 19 de julio de 2002. Paralelamente, se introduce un sesgo en los procesos de formación con calidad y excelencia académicas, introduciendo como nuevo objetivo, la preparación para los ECAES.

En general, la propuesta institucional no incorpora la reflexión que los comités curriculares o las salas de profesores –escenario natural de la autonomía universitaria- realizan en el la cotidianidad de la labor académica, y los emplazan como convidados para responder a formatos, circulares y encuestan, donde los instrumentos se convierten en el fin, enajenados de las discusiones epistemológicas. Como por ejemplo qué subyace a la implementación de los ECAES, las competencias, los créditos, la formación por ciclos y cómo se evaluarían su aplicación y resultados en el país?

Universidad Tecnológica de Pereira, 28/10/04