Hernán Mira Fernández: Educación Superior Colombiana ante la privatización y corrupción

Hernán Mira Fernández: Educación Superior Colombiana ante la privatización y corrupción
Afirma Hernán Mira Fernández que no se puede ocultar el interés del Gobierno, de los gobiernos o del régimen, para ser más preciso, en privatizar la educación superior.

Desde la época en que estuvo al frente del ministerio de Hacienda, el hoy flamante candidato Juan Camilo Restrepo, empezó a impulsarse el proyecto legislativo para cambiar la financiación de las universidades públicas que hoy se hace con dinero del Estado, en una parte, por el sistema de otorgar becas a los estudiantes y que las universidades se sostengan sólo con las matrículas. Este era apenas el primer paso en ese objetivo ya inocultable de sitiar y asfixiar la universidad pública. Ahora con el infame decreto 2912 se da otro paso más y ya muy definitivo en ese sentido. Se trata, con este engendro de ahora, de reducir los sueldos y reconocimientos de los profesores y frenar al máximo las posibilidades de ascenso en el escalafón docente, para reducir a lo despreciable las pensiones de jubilación. La consecuencia evidente será que la calidad de la educación superior se venga al suelo, y que los profesores busquen acomodo en los centros privados o en otro tipo de actividades que les permitan vivir con dignidad.

Ese es el no futuro de la Universidad. Porque un país sin universidades públicas de respeto y más bien despreciables para el Estado, no puede decir que es una nación donde se privilegie y respete la educación pública o donde lo académico cuente y pese en la sociedad. A propósito, el candidato Álvaro Uribe, hoy elegido presidente en las encuestas, dijo en una entrevista que una de sus grandes preocupaciones era precisamente lo académico, sería del caso entonces que fijara una posición clara y concreta sobre este decreto que le cambia el rumbo a la academia en el país que espera gobernar.

Aunque el neoliberalismo a ultranza ha empezado a tocar fondo a raíz de la crisis social y económica de la Argentina, aquí se sigue teniendo fe ciega en ese "pensamiento único" y su afán privatizador. Y a pesar de que la Constitución diga que "La educación es un derecho de la persona y un servicio público -recalco- que tiene una función social; con ella se busca el acceso al conocimiento... y a los bienes y valores de la cultura" (Art. 67). Aquí tranquilamente y como si nada, se sigue borrando con el codo lo que se escribe con la mano. Con razón se ha dicho que la corrupción es, en esencia, hacer privado lo que es público y utilizarlo para fines particulares o de pequeños grupos que se lucran de lo que es de todos. Y eso está pasando con la educación, que para el régimen tiene que cambiar o corromper su finalidad de interés público y transformarse en cosa de objetivo y finalidad privada, para que allí se reproduzca una estructura social de castas, elites y grupos económicos exclusivos y excluyentes.

El recientemente fallecido Pierre Bourdieu, el más grande sicólogo francés del siglo XX para muchos, incluido el presidente Chirac, decía que en las grandes universidades se practicaban las reglas de la reproducción de las elites y de la distinción social. Y lo decía porque a él como campesino le había tocado sufrirlo. Y hablaba que de esa manera "se dejaba en evidencia el hijo del obrero en las prestigiosas universidades, habilitadas en su mayoría por las "tribus de estudiantes" de los grupos sociales privilegiados" hacia allá se quiere llevar la universidad colombiana en este proceso corrupto de privatizar todo lo público.

CODA. Las librerías de Medellín pasan por momentos bien difíciles a raíz de la piratería y la competencia desleal ¿Cuántos políticos de la ciudad tienen propuestas para fomentar el libro de lectura? Pregunta en un comunicado la asociación de librerías de la ciudad. Hay que insistir en fomentar una cultura del libro y la lectura.

IESALC/UNESCO, 19/02/02