Carlos Alberto Torres: La Educación: Cuestión de Estado

Carlos Alberto Torres: La Educación: Cuestión de Estado
Articulo para el Diario Clarin. Mayo 5, 1998

Hay que educar al soberano, afirmó Domingo Faustino Sarmiento, acuñando una de las frases maestras de la educación latinoamericana y creando, a la vez, un contrato social entre el estado y los ciudadanos. Sarmiento no fue una voz solitaria del liberalismo. La primera tarea del estado, afirmó tempranamente De Witt Clinton, Gobernador del Estado de Nueva York en 1822, es “volver a sus ciudadanos virtuosos mediante la instrucción intelectual y la disciplina moral, mediante la iluminación de sus mentes, la purificación de sus corazones, y la enseñanza de sus derechos y obligaciones.” Como criaturas del iluminismo, los estados liberales en América Latina promovieron la educación pública tratando de incorporar en su diseño de política educativa a todos los ciudadanos bajo el mismo marco de institucionalización. Claro está que esto fue logrado con grandes costos culturales que todavía estamos pagando, ya que se apostó a un lenguage hegemónico, a un curriculum centralizado y a una organización escolar autoritaria, desconociendo el dinamismo y las demandas pedagógicas de las distintas comunidades, la autonomía de la escuela, y la cuestión de las identidades y la diversidad multicultural de los estudiantes. La educación, pública y privada en Argentina, como tantas otras instituciones no han hecho todo lo que está a su alcance para impulsar un proyecto racional de equidad social y de tolerancia a lo qué es diferente. Hay cuentas pendientes en la lucha contra todas las formas de discriminación; incluyendo discriminación étnica, por clase social, de género, religiosa o regional, para nombrar sólo las más sobresalientes. (Sigue)

UCLA Latin American Center, s.d.