El Ataque de la OMC Contra la Educación Pública: Lo que debes saber sobre el Acuerdo General sobre el Comercio en Servicios

Pagina nueva 2

El Ataque de la OMC Contra la Educación Pública: Lo que debes saber sobre el Acuerdo General sobre el Comercio en Servicios (AGCS)

"Las escuelas servirían mejor a los consumidores que puedan pagar, como cualquier otro negocio."
Gerhard Cromme, miembro Mesa Redonda Europea de Industrialistas

¿QUE SON "LOS SERVICIOS" & POR QUE LAS EMPRESAS TRANSNACIONALES PROMUEVEN LA PRIVATIZACION Y DESREGULACION?

En el pasado, las reglas sobre comercio eran diseñadas para el comercio de productos y, por eso, su enfoque era la rebaja de las tarifas y las cuotas. Pero hoy día, los acuerdos de "comercio" también buscan promover competencia internacional en muchos de los "servicios." Estos nuevos acuerdos comerciales pretenden incorporar en sus normas "todo lo que no se pueda sostener en las manos" e incluyen: servicios financieros (bancos, etc.), telecomunicaciones, servicios de correo, el turismo, el transporte, la producción de petróleo o gas y la provisión de la electricidad, entre otros sectores. También se pretende que las reglas comerciales sean aplicables a los servicios públicos que son esenciales para el bienestar humano, como el cuidado médico, la educación y el agua.

En muchos países, un papel fundamental del estado es asegurar y proteger el acceso a los servicios esenciales para que todos sus ciudadanos – ya sean ricos o pobres, de zonas urbanas o rurales, hombres o mujeres – tengan acceso a los servicios básicos de la vida. Tradicionalmente, a raíz de este deber, el en muchos países el estado mismo provee tales servicios. En general nosotros no pensamos en estos servicios como sectores con fines de lucro, pero muchas corporaciones multinacionales (y los gobiernos que las apoyan) ven en los servicios públicos esenciales un mercado no actualizado que podría brindar muchas ganancias si fuera privatizado y "liberado" de la regulación gubernamental. Desde el punto de vista de las corporaciones multinacionales, la educación pública representa un mercado de US$2 trillones anualmente a nivel mundial. El Acuerdo General sobre Comercio de Servicios (AGCS), que es parte de la Organización Mundial de Comercio (OMC), ayudaría a las compañías multinacionales a ganar el acceso a los "mercados" de servicios públicos.

¿COMO ES QUE LOS ACUERDOS COMERCIALES ATACAN NUESTROS SERVICIOS ESENCIALES?

Por varios años hemos visto desarrollarse un patrón creciente de venta de las empresas públicas, universidades, sistemas de transporte público y otros bienes de propiedad estatal a las corporaciones multinacionales. Tal patrón incluye la "Coca Colonización" de nuestras escuelas y la subida de los precios de la electricidad y del agua (especialmente para la población rural) entre otros impactos, consecuencias directas de la privatización. De la lógica del servicio público se pasa a la lógica del lucro y el resultado final es siempre el mismo: suben los precios (para que las multinacionales ganen cada vez más) y se reducen las posibilidades del público beneficiario, especialmente los más pobres.

Hay varios acuerdos e instituciones internacionales que juegan un papel cada vez más fuerte en la privatización y desregulación de nuestros servicios esenciales. De estos acuerdos e instituciones, vale destacar las nuevas negociaciones respecto del AGCS que acelerarían la privatización del sector público de las Américas y el Caribe. Los impactos potenciales de estas negociaciones son asombrosos – entre otros impactos previstos, sería más difícil para las comunidades lograr metas de políticas públicas para el bienestar de los ciudadanos, como el acceso universal al cuidado médico o el acceso universal a la educación superior; la necesaria limitación del numero de negocios permitidos en áreas de alta sensibilidad ecológica; y la posibilidad de otorgar preferencias a compañías domesticas vis-à-vis compañías extranjeras para promover la industria doméstica y la economía nacional.

EL ACUERDO GENERAL SOBRE COMERCIO DE SERVICIOS (AGCS)

El ACGS (mejor conocido como GATS por sus siglas en inglés) fue establecido en 1994 como parte de la "Ronda Uruguay" en la cual el Acuerdo General sobre Tarifas y Comercio (AGTC o GATT por sus siglas en inglés) se convirtió en la OMC. El AGCS se conoce como un acuerdo "de lista positiva" porque los países tienen que "poner en la mesa de negociación" los sectores que ofrecen abrir para la liberalización (en cambio, en el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas o ALCA, el método de negociación es una "lista negativa" – todo está incluido menos los sectores para los cuales los países hayan negociado una "excepción especial"). A los negociadores del AGCS y los burócratas de la OMC les gusta decir que el AGCS es un acuerdo muy "flexible" por que, según ellos, los países pueden excluir ciertos sectores si lo quieren hacer. Desafortunadamente, en la vida real, el texto del AGCS es muy ambiguo en cuanto a cuáles sectores son sometidos a sus reglas y cuales no. Por ejemplo, el primer párrafo del AGCS declara que solamente los servicios públicos (gubernamentales) que no sean "de base comercial o proveídos en competencia con otros proveedores de servicios" quedarían excluidos de las reglas del AGCS. Pero existe en la mayoría de servicios públicos, incluyendo la educación, una mezcla de proveedores públicos y privados. Además, en muchos países, hasta las universidades públicas cobran un costo nominal para la matriculación, lo cual podría ser visto por la OMC como una razón para clasificar a las universidades como entidades comerciales. Dadas estas realidades, está claro que hay muchos huecos en la supuesta "exención" de los servicios públicos, especialmente en cuanto a la educación pública superior.

Entonces, con aquellos huecos en la supuesta "exención de servicios públicos" que dejan que sectores como la educación sean clasificados como comerciales y sometidos al AGCS, los países podrían ser demandados por violaciones de las normas de la OMC en sus tribunales cerrados donde burócratas no elegidos toman decisiones basadas en las leyes comerciales sin tener que tomar en cuenta ningún aspecto humano o social del asunto. Todo se comercializa, todo queda bajo la lógica del lucro o los negocios. De las reglas de la OMC que puedan impactar la educación superior, la más inquietante es la norma del "trato nacional " que requiere que un gobierno le de tratamiento igual o mejor a una compañía extranjera que a sus industrias nacionales. Bajo las normas del "trato nacional" de la OMC (también llamadas normas de "no discriminación" por que los países no pueden "discriminar" contra inversionistas extranjeras) las becas y otras formas de ayuda financiera - como el pago gubernamental de una parte del gasto de matriculación - podrían ser definidos como "subsidios" discriminatorios e ilegales a favor de la "industria nacional" en el sector de la educación.  El país tendría que dejar de "subsidiar" su sector de educación o dar compensación a las compañías extranjeras de educación. Hay muchas cosas que pueden ser definidas como "barreras al comercio de servicios" (y por lo tanto demandadas en las tribunales de la OMC) e incluyen "leyes, regulaciones, normas, procedimientos, decisiones o acciones administrativas aplicadas por un gobierno central, regional o local o por una entidad actuando con poderes delegados de autoridades gubernamentales" así como los "monopolios públicos del gobierno y subsidios altos de instituciones locales."

Ahora mismo algunos de los países miembros de la OMC – especialmente los EE.UU. y la Unión Europea (UE) en beneficio de sus multinacionales – pretenden expandir masivamente el AGCS. Al entrar en la OMC en primer lugar, los países miembros se comprometieron a una "liberalización progresiva" de los servicios – lo cual quiere decir que cada año van poniendo más y más sectores en el marco de las normas del AGCS con la meta final de cubrir todos los servicios, no importa que sean públicos o privados.

La UE ya ha dicho que la educación es un sector "listo para la liberalización."  Los EE.UU en particular tienen como uno de sus blancos principales en estas negociaciones la educación superior. Robert Vastine, el presidente de la poderosa Coalición de Industrias de Servicios (un grupo de corporaciones que se dedica a hacer cabildeo a favor de la desregulación y la privatización de los servicios) destacó en un testimonio frente el Congreso estadounidense que su prioridad era de "incluir por completo nuevos sectores en el proceso de liberalización…incluyendo sectores existentes que no han recibido atención suficiente, como la educación…"

UN CICLO VICIOSO SIN SALIDA

Aunque el AGCS le de a los países una "cierta flexibilidad" en cuanto a los sectores que desean abrir en las negociaciones (tomando en cuenta que la meta de las negociaciones actuales del AGCS es suprimir esta pequeña medida de flexibilidad y asegurar que todos los sectores estén en la mesa de negociaciones), queda claro que cuando un país ya ha liberalizado un sector, no hay camino hacia atrás. Si un país quiere "desliberalizar" un sector, el gobierno de este país tiene que negociar con todos los otros miembros de la OMC y tiene dos opciones: Abrir un sector de servicios diferente para remplazar el sector que quiere "cerrar," o pagar compensaciones monetarias a los otros países miembros de la OMC. Para los legisladores, el AGCS efectivamente les forzaría a mercantilizar los servicios públicos de manera permanente. El modelo del AGCS hace que los políticos tengan que ser también adivinos que puedan predecir cuáles serían los impactos de la liberalización de distintos servicios, cuáles son los servicios que ellos deberían negociar y cuáles son los que deberían excluir de negociaciones. Por ejemplo, si un estado ha privatizado su educación superior pero después quiere volver a ponerla en manos del gobierno, (por ejemplo porque el sistema fracasó, o la educación resulta insatisfactoria o inadecuada), el país podría enfrentar demandas por compensación de beneficios perdidos por parte de las empresas que proveen la educación privatizada.

FECHAS CLAVES DE LAS NEGOCIACIONES DEL AGCS EN 2003

Las negociaciones del AGCS (igual que las negociaciones sobre agricultura y derechos de propiedad intelectual) son parte de la agenda permanente de la OMC. A pesar del fracaso de las negociaciones de la OMC durante lel Ministerial en Seattle, Washington (EE.UU.) en 1999, estas negociaciones siguen avanzando. El AGCS va en camino con reuniones regulares y con la meta de concluirlas y entrar en la fase de implementación en enero de 2005.

Para avanzar esta agenda, los países miembros de la OMC están actualmente participando en la etapa de "demandas y ofertas," en la cual se negocian a nivel bilateral sobre cuáles sectores van a abrir para la liberalización. Los miembros de la OMC ya presentaron sus "demandas" en junio de 2002 (i.e. cuales sectores quieren que otros países abran) y las "ofertas" (i.e. cuáles sectores de los que han sido pedidos por otros miembros de la OMC los países van a poner en la mesa) fueron entregadas por algunos países el 31 de marzo de 2003. Muchos de los países de América Latina y el Caribe aún no han puesto sus ofertas en la mesa de negociaciones o han puesto ofertas muylimitadas– lo cual quiere decir que hay tiempo para asegurar la protección de la educación pública ¡si actuamos de imediato! Desafortunadamente, estas negociaciones – que tendrán graves implicaciones – se llevan a cabo en secreto y de manera continua asi que las ofertas que ya han sido entregadas son solamente el comienzo del proceso. Una copia de las demandas de la UE fue "liberada" en la primavera de 2002 y este documento hizo claro que los europeos quieren la liberalización en muchos sectores de servicios públicos esenciales como el agua y los sistemas gubernamentales de correo.  Un resumen de las demandas de los EE.UU. muestra que los EE.UU. quiere tener acceso a la educación superior en muchos países de América Latina (en particular Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, El Salvador, México, la Republica Dominicana, Uruguay y Venezuela).

A pesar del impacto potencial masivo de las negociaciones del AGCS, la mayoría de los gobiernos se han negado a publicar sus demandas o consultar con la sociedad civil en cuanto a cuáles sectores planean ofrecer. Como mantienen estas ofertas y demandas en secreto, cualquier oportunidad para el debate público sobre estas negociaciones y sus implicaciones para la educación pública ha sido efectivamente eliminada.

Los negociadores del AGCS pretenden tener las negociaciones bastante adelantadas para poder llegar a un consenso sobre ellas durante la próxima Reunión Ministerial de la OMC que se llevará a cabo en Cancún, México del 10 hasta el 14 de septiembre del 2003.

¿QUE PUEDES HACER TÚ PARA PARAR EL AGCS Y PROTEGER LA EDUCACIÓN PÚBLICA?

Ponerte en contacto con tus representantes en el Congreso Nacional o Parlamento y con el Ministro de Educación de tu país y obligarlos a enterarse sobre el estado de las negociaciones del AGCS.

Demandar que el Ministro de Comercio de tu país haga público los documentos sobre las demandas y ofertas del AGCS.

Demandar que tu gobierno no ponga la educación como "oferta" en las negociaciones del AGCS.

Ponerte en contacto con legisladores y educadores municipales y estatales para educarlos sobre los impactos potenciales sobre su habilidad de pasar legislación en el interés público a nivel local y regional.

Hacer el vínculo entre las luchas locales contra la privatización de tu comunidad y el escenario mundial de la OMC.

Movilizar contra la Reunión Ministerial de la OMC que se llevará a cabo en Cancún, México del 10 hasta el 14 de septiembre, 2003.

Bajar en formato PDF

Public Citizen, 2003