Hermanas Lerma López: Privatización de la universidad pública: signo ominoso de este tiempo

Hermanas Lerma López: Privatización de la universidad pública: signo ominoso de este tiempo

Lo afirmado por investigadores y académicos universitarios desde hace 40 años se vuelve una negra realidad: la educación, la ciencia y la tecnología se privatizan y ya es una realidad en México.

Los encargados de los destinos financieros del país, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y el Banco de México están aplicando en los hechos las acciones necesarias para que la educación pública desaparezca, bajo la premisa de falta de recursos presupuestales por la necesidad de mantener estable la inflación y el pago del servicio de la deuda externa, entre otros elementos esgrimidos.

El silencio se ha roto por parte del presidente de la ANUIES, de los rectores, funcionarios universitarios, funcionarios de organismos evaluatorios privados y anuncian oficialmente a sus comunidades que la tendencia mundial es la privatización de la educación pública para convertirla en negocios privados, durante el foro La auto evaluación de las universidades públicas, en el Centro de Investigación sobre Ciencias y Humanidades (CICyH) de la UNAM.

Ahora que el destino alcanzó a la burocracia dorada en las universidades públicas y que cumplieron órdenes, pasan a ser “desechables” y a ingresar al mundo del desempleo como la mayoría de los mexicanos, pagan ahora su omisión, su complicidad con las autoridades hacendarias donde se cedió autonomía, es decir, libertad de cátedra, investigación y auto gobierno.

Los burócratas universitarios permitieron el cambio de planes y programas de estudio que fueran “productivos” para obtener recursos extraordinarios, afectan a las áreas de humanidades y ciencias sociales donde se desarrolla el pensamiento crítico intentando desaparecerlo junto con sus publicaciones, cierran matrícula, dejando sin oportunidad del conocimiento a cientos de jóvenes y despidiendo a cientos de profesores, cada semestre.

Sin embargo, estudios realizados en la facultad de Economía de la UNAM, informan que sí hay dinero en las arcas hacendarias, pero que las autoridades de la SHCP no aplican esos recursos presupuestales a la educación, a la ciencia y a la tecnología, por lo que es necesario la intervención del poder Legislativo para dar certeza jurídica y obligar a la SHCP a ejercitar el presupuesto al que por norma constitucional, por tratados internacionales y por la leyes secundarias está obligado para asegurar el desarrollo de las instituciones educativas del país, así como, de la ciencia y la tecnología.

Es indispensable considerar como materia de seguridad nacional a la educación, la ciencia y la tecnología pues representa la soberanía del país, la paz y movilidad social de sus ciudadanos, ya que, el pensamiento, la cultura, la ciencia, el desarrollo tecnológico, humanístico e histórico lo resguardan las instituciones de educación pública superior, por eso, el embate contra ellas por el agio nacional e internacional y esto debe ser detenido de facto.

Dentro de esta dinámica que viven las comunidades universitarias se agrega que el presupuesto para ciencia y tecnología se divide entre las entidades públicas y los organismos privados, éstos últimos no son controlados, ni supervisados “por falta de recursos humanos” en la SEP y el CONACYT, no se informa cuáles son sus objetivos, ni cuáles sus verdaderos dueños.

Tal vez, sea por eso que, el Colegio de Graduados que resguarda la biodiversidad del país y América Latina junto con la UNAM sean los primeros en la lista de las privatizaciones, aunque aún les falta un largo tramo para lograrlo. Los burócratas foxistas han seguido a pies juntillas, el Diagnóstico para la Educación Pública en México, realizado en 15 días, por “especialistas” del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, realizado en 1990, con las nefastas consecuencias de tener a miles de jóvenes sin acceso a la educación superior, pero, sí existe, un crecimiento del 49% de los negocios educativos privados, que reciben recursos públicos y terrenos federales, los pedagogos mexicanos, consideran que en el mercado educativo privado proliferan las “escuelas patito” donde se venden “maestrías y doctorados” por “universidades” que no llenan los requisitos currículares bajo el manto protector de las autoridades hacendarias y educativas.

Basta un botón de muestra, en el estado de Nuevo León, donde el ex gobernador y actual secretario de Economía, Benjamin González Clariond donó un gran terreno federal para establecer un negocio educativo privado y, un ejemplo reciente es la Universidad de Nuevo León donde suprimieron las carreras de Filosofía y de Historia compactando en una denominada de Humanidades, cuya currícula, tiene graves deficiencias y sus egresados terminaran sin la eficiencia de los conocimientos requeridos.

La SHCP exige que los apoyos extraordinarios se apliquen sólo a las investigaciones “productivas”, se “premia” a los autores con la publicación de su investigación, en el mejor de los casos. Cabe destacar que la aplicación del producto del trabajo investigado no es conocido por aquellos académicos que lo realizaron, pues, la patente de la investigación es vendida a las multinacionales o al mejor postor para el autofinanciamiento para las universidades públicas.

En el caso de la UNAM, por ejemplo, la Ley Orgánica señala que el 20% de los recursos económicos que se obtienen para realizar una investigación se destinen a la “administración”, lo que beneficia a la burocracia dorada y, por acuerdo del Consejo Universitario los derechos autorales y de patente son cedidos por los investigadores a la UNAM, - se les otorga un pequeño beneficio económico -. Es decir, los investigadores renuncian a percibir beneficio por regalías autorales y de patentes, lo cual, se ha convertido en una práctica común en todas las universidades e institutos tecnológicos públicos, lo que quiere decir que, es la comunidad científica, de humanidades y bellas artes en todas sus ramas, quienes llevan la carga de defender y sostener con su trabajo, con la captación de recursos la libertad de educar, investigar y dar divulgación del conocimiento con el esfuerzo de su talento y la captación de recursos financieros, pese a las restricciones gubernamentales y de las propias autoridades universitarias que han cedido sin defender el patrimonio de la nación que es la educación y se encierra en su autonomía, hecho que debe ser reconocido por la sociedad.

Porque, cabe recordar que, México perdió el liderazgo latinoamericano por depender tecnológicamente de los países del primer mundo, a contrario sensu de Brasil, que invirtió en tecnología media y en sus universidades y ahora representa a América Latina ante el mundo. No debemos olvidar la garantía constitucional de que la educación es para todos los mexicanos y, que se obtuvo con la sangre de muchos patriotas durante la Revolución Mexicana, la educación es la única esperanza de paz social o se despertará al México Bronco.

Enlace Radial, s.d