El espacio europeo pone en duda la continuidad de diversos títulos

El espacio europeo pone en duda la continuidad de diversos títulos

En mayo el Consejo de Coordinación Universitaria debería presentar al Ministerio de Educación su propuesta de un nuevo catálogo de titulaciones adaptado al espacio europeo, del que muchos esperan o temen una reducción sustancial de las actuales carreras. La subcomisión del Consejo dedicada a Humanidades, por ejemplo, baraja recortar las 24 existentes hasta 10. Sin embargo, el rector de la Universidade de Vigo y presidente de la subcomisión de Técnicas (ingenierías y arquitectura), Domingo Docampo, apunta que en su campo aún no hay nada cerrado, aunque empieza a haber "converxencia de criterios" .

El debate está siendo duro, como cabía esperar ante una reforma crucial. Hay discrepancias en torno a desde cuál debe ser la duración de los estudios -que han de adaptarse a una estructura de grado y posgrado, de 3+2 años, o de 4+1- hasta sobre si determinados títulos deben fusionarse o incluso desaparecer como grados. La remodelación, eso sí, deja también la puerta abierta a nuevas incorporaciones.

"A oferta poderá ser menor, pero tamén superior porque haberá que contemplar novos títulos que chaman á porta. Trátase de responder ás necesidades do futuro, non de acomodarse ao pasado", resume Docampo.

El decano de la Facultade de Filoloxía de Santiago, Ernesto González Seoane, comparte en sus palabras esta visión . Forma parte del grupo que coordina el libro blanco de las filologías que se presentará a la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad, que sugiere títulos dobles, que gradúen en un idioma y su literatura y una mención especial en otro, con más presencia que las segundas lenguas de hoy.

Mejorar las salidas

"Hoxe manexar dúas linguas é case o mínimo", explica González, que cree que esta fórmula dará más atractivo y salidas laborales a estos estudios. Pero su propuesta es una de las que más ha dado que hablar porque comprime las 14 titulaciones de esta rama en España a la mitad. Lo hace manteniendo una para cada una de las lenguas oficiales del Estado y agrupando bajo un mismo epígrafe las clásicas.

Otro estaría dedicado a las orientales y otro más a las lenguas modernas, en donde han surgido más voces críticas. "Hay que hacer una renovación, pero no dejando fuera una titulación específica para los estudios de inglés, que desde luego es necesaria", explica Paula Botas, presidenta de la Asociación de Profesores de Inglés de Galicia (Apiga). González, por su parte, responde que lo importante no son los "rótulos", sino "a pervivencia real duns estudos", que considera garantizada.

En magisterio también hay posiciones encontradas entre los partidarios de un título generalista, en vez de las siete especialidades actuales, y los que optan por mantener algunas. En cualquier caso, todos coinciden en aumentar el nivel pasando de los tres a los cuatro años.

Ingenierías y arquitectura

Desde la Escola de Arquitectura Técnica (Aparejadores) de A Coruña la defensa de la reforma ofrece otro tipo de argumentos. "Proponemos un grado de cuatro años, uno más que ahora. No queremos aumentar los contenidos, que ya son importantes, sino mejorar el tiempo de finalización de la carrera", explica Jaime Núñez Sal, su director.

En la Escola de Enxeñería Técnica Industrial de Lugo, su director, Francisco Fraga, reconoce que por el momento "todo é moi preliminar" y que hay disparidad de criterios sobre el futuro de las ingenierías. Pero él vería bien un grado común para las ingenierías industriales de tres años y superior.

Entre los detractores de este modelo, el más probable, hay desde los que critican que desaparezcan las técnicas por su buena demanda o por su aparente pérdida de personalidad académica y profesional, hasta los que ven difícil adaptar las superiores a este sistema. En este último grupo parece situarse el director de la Escola Superior de Enxeñería Industrial de Vigo. "A base dun enxeñeiro industrial non se consegue en menos de cinco anos", enfatiza Luis González Piñeiro, cuya opinión comparten los arquitectos.

Mapa gallego

Entre tantas opiniones, lo único claro es que el Ministerio tendrá la última palabra. Una vez definido el catálogo, la Consellería de Educación reconoce que habrá que redefinir el mapa gallego de titulaciones, aspecto que, eso sí, también ve necesario afrontar por el descenso de alumnos.

El Correo Gallego, 24/04/05