Misael Campo: Titulados aprendices

Misael Campo: Titulados aprendices

En la esfera universitaria chirría la incertidumbre. El espacio europeo de enseñanza superior maquina reformas que apuntan a la voladura de la educación pública y al desplome de la institución académica como productora de conocimiento. Con la pasividad permisiva de los gobiernos, las patronales meten el cazo y el espectro del neoliberalismo campa por los campus a voluntad. La Universidad se da al barato y los saberes se convierten en torpe mercancía supeditados al mercado de trabajo: las materias se descompondrán en habilidades para reducir la precariedad en el empleo, los estudiantes se tornarán en aprendices, y la sociedad del bienestar, jaleada por el crecimiento económico y la competitividad sostenida, postergará la igualdad y dará la espalda a la erudición. Siguiendo la horma anglosajona nos abocamos a otro modelo de perfección sectaria. Un ciclo de grado, jalonado por estudios generalistas que aporten aptitudes pasaderas antes que conocimientos cualificados, y un ciclo de posgrado, sólo para las elites, que costará un ojo de la cara pese al patrocinio financiero del empresariado.

De este modo la ciencia, descafeinada y excluyente (así sea causa del progreso), verá pasar impasible por delante de su anatomía el cadáver del humanismo improductivo, aunque éste no deje de ser artífice de la conciencia crítica. Converger con Europa amenaza con borrar del mapa asturiano licenciaturas relacionadas con la filología, el arte, la música y algunas disciplinas más. La historia se repite y vuelven a correr malos tiempos para la lírica. Como casi siempre.

La Voz de Asturias, 09/05/05