BID pide acceso de pobres a universidades
BID pide acceso de pobres a universidades
El presidente del BID, Enrique Iglesias, dijo hoy aquí que el sistema universitario de Latinoamérica tiene que asimilar que la cohesión social y el acceso de los pobres a la educación superior es uno de los desafíos importantes a resolver.
Indicó que además, ante la inminente necesidad de más de 20 millones de jóvenes por acceder a instituciones de educación superior, éstas tienen que plantearse como responder a ese reto.
En esta ciudad hispalense, en el marco del I Seminario Internacional de Rectores de Universia, Iglesias urgió a responder a ese reto con una reflexión en dos vertientes, la transmisión de conocimientos y de valores.
Al dictar una conferencia en la Escuela Superior de Ingenieros de la Universidad de Sevilla señaló que además, la universidad tradicional presenta actualmente enormes desafíos ante la época globalizadora que se vive, tan trascendente como la del siglo XVI.
"Esta globalización requiere más que nunca de que junto con profundizar el conocimiento, la creatividad y la tecnología, tengamos el cuidado de fomentar y preservar valores fundamentales como la solidaridad y la justicia", sostuvo.
Ante el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Juan Ramón de la Fuente, que funge como presidente del seminario, al que asisten 352 rectores y 48 vicerrectores de Iberoamérica, recalcó que este mundo nuevo genera demandas en el sistema universitario.
Primero, citó, demandas que vienen de la necesidad de observar el nivel y la calidad de las fuerzas de trabajo, sobre todo en aquellos países que presentan un fuerte retraso, lo que han hecho las naciones adelantadas de Asia.
"De hecho, añadió, el término de la formación de la fuerza de trabajo hace que también el sobreprecio del conocimiento siga siendo uno de los factores más importante, más real y más desigualizante".
En segundo término, expuso Iglesias, futuro secretario técnico de las Cumbres Iberoamericanas de Jefes de Estado y de Gobierno, están las presiones crecientes para que las personas asimilen el tema de la educación permanente, ante las exigencias laborales.
El presidente del BID señaló que las otras demandas vienen de la nueva sociedad del conocimiento, ya que hay ahora una presencia y un crecimiento mucho mayor que el que había con las industrias tradicionales.
"Los países que más avanzan son los que realmente tienen detrás un capital del conocimiento que impulsa el desarrollo científico, tecnológico y por tanto el crecimiento", puntualizó.
Apuntó que en el mundo se vive ahora una "ansiedad" por formar parte de la corriente de progreso que genera la gran demanda que los sistemas universitarios tienen que analizar cómo satisfacer.
Precisó que de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en el año 2012 cerca de 20 millones de jóvenes en el mundo demandarán el acceso a universidades o a instituciones de educación superior.
Ante ello, habló de tres grandes medidas: superar el tema de la inflexibilidad, que es el hecho de pensar que se puede tener un solo modelo de universidad, bajo la ignorancia de la investigación tan indispensable para adaptarla a la sociedad del conocimiento.
Asimismo, ofrecer nuevas ofertas académicas ya que algunas instituciones se muestran inadaptadas para poner al servicio nuevos tipos de estudios.
También expresó que "una de las cosas que más nos angustia, por lo menos en el panorama latinoamericano, es que el sistema universitario tiene que asimilar que la cohesión social y el acceso de los pobres a los sistemas educativos superiores es uno de los desafíos más importantes".
Por último, Iglesias llamó, en sociedades desiguales como Iberoamérica, a alentar el principio de solidaridad y a poner énfasis en la transmisión de valores además de los conocimientos.
"Junto con la mano invisible del mercado, hay que tener la mano visible de la justicia y la mano visible de la solidaridad", concluyó.
El Economista, 20/05/05
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