Eva Mateo Asolas: Una Universidad para Europa

Eva Mateo Asolas: Una Universidad para Europa

Buena se ha liado... La convergencia europea en materia de educación ha encontrado ya su primer escollo: la adaptación al resto de Europa de nuestro catálogo de titulaciones.

El borrador de nuestro futuro sistema universitario ha puesto en pie de guerra a muchos estudiantes. De las 152 carreras que actualmente se imparten en los campus españoles, sólo quedarían 80. Desaparecerían Historia del Arte, Humanidades, todas las especialidades de Maestro (aunque Educación Secundaria y Especial pasarían a ser másteres) y todas las Ingenierías Técnicas. Según el borrador, las Filologías se agruparían y quedarían reducidas a cuatro. Habrá que esperar a septiembre para conocer el mapa definitivo trazado por el Ministerio de Educación, pero, desde luego, las perspectivas no parecen demasiado halagüeñas. ¿Qué valor tendrá ser portador de un diploma cuya titulación ha desaparecido? ¿Tendrá cabida en el mercado laboral este titulado?

A día de hoy, obtener el título de Periodismo en España, por ejemplo, supone cursar cinco años (cuatro en universidades privadas) en nuestro país; en Bélgica e Italia, cuatro pero con una memoria de fin de carrera; en Francia, tres cursos para la diplomatura y cuatro para la licenciatura, pero el ingreso en una Haute École supone demostrar unas habilidades específicas previas en duros exámenes de acceso. El Espacio Europeo de Educación Superior aportará ventajas indiscutibles: cualquier diploma universitario nacional será automáticamente reconocido en toda la Unión Europea, desapareciendo los actuales problemas de convalidaciones; los másteres serán por fin títulos oficiales, como en Estados Unidos, lo que nos ahorrará las especulaciones actuales con los posgrados. También es de esperar que España se ponga al nivel europeo en áreas como investigación. A partir de 2010, se podrá hablar de la Universidad Europea. Pero, de momento, los que somos ahora estudiantes nos veremos obligados a sufrir el proceso de adaptación.

Diario Siglo XXI, 29/05/05