Presidente Rectores: Oferta títulos debe tener en cuenta demanda

Presidente Rectores: Oferta títulos debe tener en cuenta demanda

La definición de la futura oferta de titulaciones superiores no ha de basarse sólo en criterios de coherencia académica, sino que debe considerar la demanda social que tienen los estudios, según opina el presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), Juan Vázquez.

Reclama 'estabilidad normativa' para la Universidad, cree que la reforma legislativa anunciada por el Gobierno 'no puede posponerse mucho más' y asegura que serán los postgrados, más que las carreras tradicionales, los que distingan a cada institución académica de educación superior.

Preguntado por Efe sobre el futuro 'mapa' de carreras de grado, cree que han de tenerse 'muy en cuenta' las voces que defienden la importancia de algunas titulaciones vigentes, en alusión a una eventual desaparición si prosperase la propuesta de las subcomisiones constituidas en el Consejo de Coordinación Universitaria (CCU).

'Habrá que hacer algunos retoques y tener en cuenta ciertas posturas y la implantación que tienen titulaciones como Historia del Arte; creo que hay oportunidad todavía para ello', comenta como 'opinión personal'.

Vázquez está 'plenamente convencido' de que el trabajo de los rectores de la subcomisión de Humanidades en el CCU no ha consistido 'en ningún momento' en tratar de recortar estas enseñanzas, limitarlas o hacer desaparecer titulaciones.

'Todo lo contrario -apostilla-, impulsarlas reordenando los estudios, estructurarlas de otro modo (...) y, me consta absolutamente, han tratado en todo momento de prestigiarlas.'Precisa que lo importante 'no son tanto las titulaciones como las enseñanzas' y como que cada universidad aproveche sus recursos docentes e investigadores en el nivel que sea: 'en el grado o en el postgrado, en una titulación más amplia o en una específica'.

Menciona una próxima normativa del Ministerio de Educación y Ciencia que permitirá que las titulaciones tengan 'recorridos', y cada universidad buscará en ellos lo 'diferencial'.

'Ya no se trata sólo -comenta- de impartir algunas titulaciones clásicas más, la apuesta decisiva es qué posgrados van a distinguir más a las universidades, qué las va a diferenciar y les puede dar un prestigio o no.'En la reforma de las titulaciones, explica, se abre ahora un período en que el Ministerio, como responsable último de todo el proceso, tiene que hablar con los agentes del sistema.

'La voz de los estudiantes debe estar presente' afirma antes de agregar: 'Los alumnos hablan y deben tener voz, pero también votan, a mi modo de ver, cuando expresan su demanda por determinadas titulaciones'.

Advierte, no obstante: 'No habría que gastar unos enormes esfuerzos para acabar en el punto de partida porque, si dejásemos todo tal como está, verdaderamente estaríamos reformando poco'.

Cree que hace falta 'mucha pedagogía' pues la capacidad de explicación hasta este momento ha sido 'mala y pequeña'.

Reafirma la confianza en los 'objetivos y oportunidades' del Proceso de Bolonia, o convergencia del Espacio Europeo de Educación Superior, aunque sin olvidar riesgos de 'desviaciones' como la 'mercantilización o privatización del sistema educativo' público.

A propósito del cambio de la Ley Orgánica de Educación (LOU), pide un poco más de estabilidad normativa para poder concentrarse mucho más en la gestión académica.

'Cabe esperar', dice, que se presente el borrador de reforma en setiembre porque 'llevamos esperando ya un tiempo y creo que no se puede posponer mucho más'.

El objetivo es tratar de modificar aquellas cuestiones en las que hay disfunciones evidentes, pero 'sin llegar a abrir un proceso constituyente que nos ocupase de nuevo durante un largo periodo en reformas normativas, cuando las académicas son las más importantes'.

Sobre si los estudiantes debieran formar parte del CCU, indica que está concebido como un órgano de representación de las administraciones educativas y de las universidades, que corresponde al rector, aunque es partidario de interlocutores de los alumnos institucionalizados, 'bien identificados y bien reconocidos'.

'La reforma de la LOU -opina- podría ser una buena ocasión para replantearse cuáles han de ser los modos de relación entre las patas del sistema universitario, muy particularmente las administraciones educativas y las universidades mediante un foro de otro tipo, del estilo de conferencia sectorial'.

'Habrá que reflexionar sobre ello, y en otro contexto y con otros modos de relación, podrían tener una cabida (los estudiantes), pero en el actual, tal cómo está concebido, creo que esa representación la ostentan los rectores', concluye.

Terra, 06/08/05