Imagínese que un día se despierta y se encuentra con que prácticamente todas las actividades que puede desarrollar fuera de su entorno familiar se han convertido en experiencias «de pago». Pues bien, según Jeremy Rifkin, este panorama desolador formaría parte de un cambio fundamental que se está produciendo en la naturaleza de los negocios: la irrupción de la «era del acceso», una época radicalmente distinta a todo lo que conocíamos hasta ahora.
En la economía hipercapitalista, comprar cosas en los mercados y tener propiedades son algo obsoleto, pues lo que se impone como norma es el acceso «puntual» a casi toda clase de servicios a través de las inmensas redes comerciales que operan en el ciberespacio. Ha llegado un momento en que pagamos más por la experiencia de usar cosas –en forma de suscripciones, cuotas de ingreso y anticipos de pago-- que por las cosas en sí mismas. En todas partes las empresas venden sus propiedades y reducen su inventario, arriendan sus equipamientos y subcontratan las actividades: es decir, se vuelven «ingrávidas». Y la posesión de bienes físicos, antaño considerada un activo valioso, es contemplada ahora, en el ámbito empresarial, como una desventaja.
A partir de todo esto, Rifkin afirma que la aventura capitalista, que comenzó con la mercantilización de bienes y la tenencia de propiedades, llega a su culminación con la mercantilización del tiempo y la experiencia humana. Y de ahí a un sistema sustentado en la venta de la propia experiencia cultural sólo hay un paso. Los viajes y el turismo global, las ciudades y los parques temáticos, la moda y la cocina, los juegos y los deportes, la música, el cine, la televisión e incluso las causas sociales están convirtiéndose rápidamente en el centro de una economía cuyo objetivo comercial básico son los recursos culturales. Y de ahí que Rifkin acabe advirtiéndonos que, cuando la economía absorbe a la cultura, sólo quedan los lazos económicos para mantener unida a la sociedad. La gran pregunta de nuestro tiempo, entonces, es si la civilización podrá sobrevivir cuando la esfera comercial quede como único árbitro de la vida humana.
Qué significa vivir en este nuevo mundo interconectado? "Complejas redes comerciales reemplazan a los mercados, la importancia del acceso es mayor que la de tener propiedades, la mayor parte de la vida económica discurre en el ciberespacio, la cultura es mercancía, las relaciones interpersonales de pago son la norma, y la experiencia de vida se pone en venta, el yo autónomo se convierte en pura representación en una sociedad concebida como un gran teatro.
Una nueva era comienza, un nuevo tipo de individuo se perfila. Ya no es necesario acumular cosas, la vida entera se convierte en transacción comercial. El capital es el intelecto y la experiencia. La propiedad de objetos ha quedado obsoleta, el gran valor es el tiempo, que se compra y se vende: en los negocios se habla del VTV (valor del tiempo medio de vida). La geografía no cuenta: somos virtualmente ubicuos. La gran pregunta económica es cuánto vale un ser humano, ya que toda su vida se convierte en mercancía porque el nuevo producto económico consiste en la compra y la venta de experiencias. Este es el panorama de la era del acceso que dibuja el nuevo libro del economista Jeremy Rifkin, autor de El fin del trabajo, una profecía que dio la vuelta al mundo y abochornó a los poderes económicos y políticos. Lo que explica ahora el profesor norteamericano es una simplificación didáctica de algo que está ocurriendo ante nuestros ojos, de ahí el gran interés de un texto plagado de datos apasionantes. Muy inquietantes, aunque menos desarrollados, los interrogantes que plantea el capitalismo cultural que compra y vende experiencias de vida, algo que, en buena parte, aún es gratis. Aprovechémoslo mientras se pueda.
- Entrevista a Jeremy Rifkin, Profesor de la Wharton School de Filadelfia
- Entrevista: El fin del trabajo
- Una vida llena de peajes
- La vida como negocio
- Rifkin nos conduce por "la era del acceso"
- Acerca de Jeremy Rifkin
- Entrevista al economista estadounidense Jeremy Rifkin
- Epifanio Blanco: La vida rápida
- Jeremy Rifkin: La vida a la velocidad de la luz. ¿Estamos mejor?
- Jeremy Rifkin: Los bienes culturales en la era del acceso
- Jeremy Rifkin: La gran conversación
- Jeremy Rifkin: Los albores de la economía del hidrógeno
- Jeremy Rifkin: La unión europea
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