Chile: Los hogares chilenos dedican la mayoría de sus ingresos a pagar deudas
Chile: Los hogares chilenos dedican la mayoría de sus ingresos a pagar deudas
Los hogares chilenos destinan 43% de sus ingresos a pagar deudas, cifra que representa ocho puntos más que hace cinco años, según un informe del Banco Central.
Este salto ha sido posible mediante la circulación de 13 millones de tarjetas de crédito para una población activa de sólo siete millones de personas.
Se calcula que el endeudamiento de los hogares chilenos aumenta cada año en 16% y se agrega mayor privatización en el financiamiento de estudios universitarios que cae a manos de los bancos.
La universidad es la principal vía de movilidad social al alcance de la población en Chile y optar a mejores niveles de productividad y salarios pasa por la inversión que sea capaz de realizar una persona.
Se comenta que en ese punto hay consenso, pero las diferencias comienzan al pensar en las responsabilidades de las personas, el Estado y el mercado en ese proceso.
En los últimos 25 años, la cobertura de la educación superior chilena se ha ampliado hasta llegar a los 600.000 estudiantes.
Tal crecimiento ha sido desigual y fragmentado, tanto en calidad como en orientación. Las nuevas universidades privadas han hecho inversiones y han canalizado las demandas de movilidad social de una importante porción de la población.
La propuesta que el ministerio de Educación elaboró en la nueva ley de financiamiento trata de responder a este escenario para elevar los estándares de calidad por medio de políticas de acreditación y al abrir nuevas posibilidades de financiamiento a los estudiantes de las universidades privadas e institutos técnicos.
Pero el proyecto contempla que el actual crédito universitario sea otorgado, universalmente, por la banca privada, bajo sus condiciones de interés y cobro.
Para los hogares chilenos, sobre endeudados y acosados por la vulnerabilidad y flexibilidad de los empleos, esta solución no es atractiva.
El costo de las carreras es tan alto que para la gran mayoría sería imposible acceder a estudios universitarios sin contraer una deuda bancaria.
De acuerdo con el fuente, de cada 10 pesos que se invierten en educación superior, el Estado aporta sólo dos. El 80% restante proviene fundamentalmente del bolsillo de las familias, un estudio del Banco Mundial revela que sólo Singapur aventaja a Chile en tal sentido.
Argenpress, 17/08/05
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