La ONU advierte que el mundo tiene más desigualdad que hace diez años

La ONU advierte que el mundo tiene más desigualdad que hace diez años
Un informe indica que el crecimiento económico no frena el subdesarrollo

A pesar del crecimiento sin precedentes y la mejora de las condiciones de vida que han experimentado muchos países, la brecha entre ricos y pobres ha aumentado en la última década, según denuncia la ONU.

En el informe titulado La Situación Social Mundial de 2005, hecho público ayer, la ONU utiliza este argumento para defender que el crecimiento económico, por sí solo, no es la panacea para solventar los problemas de desarrollo.

El estudio se centra en el abismo existente entre la economía formal e informal, entre los trabajadores calificados y los que no, así como en el acceso a la salud, la educación y a las oportunidades de participación social, política y económica.

La conclusión que se desprende del informe es que el crecimiento de los ingresos no sólo no es suficiente para evitar el traspaso de la pobreza entre generaciones, sino que puede conducir a la acumulación de la riqueza en unos cuantos.

Una guía para un mundo mejor

"El informe puede servir de guía para que se tomen medidas hacia la creación de un mundo más seguro y próspero, en donde la gente pueda disfrutar mejor sus derechos y libertades. Superar la situación de desigualdad es un elemento esencial en este cometido", afirmo el secretario general de la organización, Kofi Annan, en un comunicado.

El informe expone que, como fruto de la globalización, las desigualdades se han mantenido tanto entre los países como dentro de las economías nacionales, lo que se observa en áreas como el empleo, la seguridad en el trabajo y los salarios.

En muchos países, según apunta, el desempleo sigue siendo muy alto y afecta con mayor intensidad a la población juvenil, por lo que un 47% del total de los 186 millones de desempleados en el mundo son jóvenes.

También se sostiene que un cuarto de la población trabajadora no puede mantener a sus familias por obtener ingresos de tan sólo un dólar al día.

Además, la amplia mayoría de trabajadores pobres pertenecen a la economía sumergida, que ha crecido debido a la fuerte competitividad global y a los cambios en el mercado laboral.

Salarios muy diferentes

Las disparidades salariales entre los trabajadores capacitados y los que no lo son han aumentado también en muchos países, y se ve reflejado en una caída del salario mínimo, mientras que los sueldos altos han subido todavía más.

Un ejemplo que presenta es el caso de China y la India que, pese a experimentar un crecimiento económico, las diferencias entre los trabajadores más elevadas.

Este no es un problema del mundo en desarrollo, sino también de los países industrializados, donde se producen las diferencias más pronunciadas entre los salarios.
El informe sostiene que también existe una enorme desigualdad en el acceso a la salud en muchas zonas, especialmente en los países del África subsahariana y en ciertas partes de Asia.

La expectativas de vida entre estos países y los desarrollados son dispares, principalmente debido a factores como el sida, la falta de acceso a vacunas, al cuidado infantil y maternal, así como a la educación.

La Opinión de Tenerife, 25/08/05