José Javier Esparza: Lo que deja el Katrina

José Javier Esparza: Lo que deja el Katrina
José Javier Esparza, Vocal de Comunicación de Arquitectos Sin Fronteras

La catástrofe del Katrina está despertando unas consecuencias sólo se podrán vislumbrar con el paso del tiempo. Reflexiones que en primer lugar ponen de manifiesto la crudeza de ser pobre y los riesgos que supone carecer de las mismas oportunidades. Además de las miles de víctimas mortales que se calculan, el huracán ha dejado a los supervivientes la durísima experiencia de perder en unas horas sus bienes y su trabajo. El desastre, coinciden mu-chos análisis, ha mostrado las contradicciones de un país socialmente muy dispar, con un crecimiento económico mal repartido y una débil cobertura pública.

Se ha confirmado que hay Tercer Mundo en Estados Unidos, y que las realidades infrasociales que se advierten desde hace muchos años en la superpotencia, son también el resultado de una determinada cultura política que arrincona la iniciativa pública, subestima una serie de amenazas y amplifica otras. Esta visión neoliberal, matices aparte, también se adivina en la orientación del proceso de globalización internacional: minimalismo público, incluso para sectores tan fundamentales como la educación, la sanidad o la vivienda. La receta la enarbolan hasta determinados organismos financieros que trabajan por el desarrollo. Aquí en Europa también hay quien piensa que la época de las conquistas sociales ha pasado.

No somos pocos los que pensamos que para luchar contra la pobreza o hacer frente con mejores garantías a catástrofes naturales tan complicadas de gestionar, los gobiernos necesitan tanta sensibilidad social como ins- trumentos para ponerla en práctica. La economía no puede dejar de lado la protección de las personas ni de los intereses colectivos, no por razones filantrópicas o compasivas, sino, simplemente, de justicia y sostenibilidad.

Diario Vasco, 19/09/05