Argentina: La Argentina impulsará la fabricación sin licencia del antiviral contra la gripe aviaria

Argentina: La Argentina impulsará la fabricación sin licencia del antiviral contra la gripe aviaria
Para abrir el corralito de las patentes

El ministro de Salud aseguró que la Argentina promoverá la producción de antivirales contra la gripe del pollo por fuera del régimen de patentamiento. González García puntualizó que las medidas contra la eventual pandemia ya están en marcha, aunque llamó a no generar pánico en la población.

El ministro de Salud de la Nación anunció que la Argentina podría encarar por fuera del régimen internacional de patentes la producción de los medicamentos que se aplicarían en caso de una pandemia de gripe. La decisión se fundamenta en los acuerdos, también internacionales, que así lo admiten en caso de riesgos urgentes para la salud pública. Ginés González García se comprometió a sostener este criterio en la reunión internacional de ministros de Salud que se efectuará la semana que viene en Canadá. Según el ministro, la elaboración de vacunas podría efectuarse mediante laboratorios públicos; la posibilidad de elaborar localmente medicamentos antivirales dependería de tratativas que, anunció, se efectúan a nivel internacional. Los anuncios se enmarcan en la creciente presión internacional para abrir los cerrojos del patentamiento de fármacos respecto de la posible pandemia (y, desde otra perspectiva, en los esfuerzos que, desde el ámbito universitario, procuran desarrollar la producción pública de medicamentos). Por otra parte, el ministro puso paños fríos a la posibilidad de pánico por el riesgo de pandemia, al señalar que “la capacidad científica es muy diferente que en el siglo pasado”, y dijo que “la Argentina está en mejores condiciones que buena parte del mundo” para enfrentar el mal.

En una conferencia de prensa conjunta con Jorge Amaya, titular del Senasa, Ginés González García afirmó que “la Argentina trabaja desde hace dos años en un plan de contingencia, elaborado en conjunto con las provincias y autoridades científicas”, en relación con el virus H5N1, de la gripe aviar, que, en caso de sufrir una mutación que permitiera su trasmisión entre seres humanos, podría desencadenar una pandemia. “El plan incluye la preparación del sistema de salud pública para el aislamiento y tratamiento de enfermos, a fin de evitar la propagación”, dijo González García.

En cuanto al acopio de un stock público de antivirales específicos, como precaución en caso de llegar la pandemia a la Argentina, Ginés afirmó que “la Argentina hará valer sus derechos para encarar formas de producción propia del medicamento. Esto está contemplado en los códigos internacionales, donde se admite que razones de salud pública pueden estar por encima de las razones comerciales (ver recuadro). En el caso de estos antivirales, se dan las condiciones para que un país otorgue las denominadas ‘licencias compulsivas’ para su fabricación, dejando de lado el régimen de patentes. Esta posición es la que llevaremos a la Reunión Internacional de Ministros de Salud”. El evento se efectuará la semana que viene en Canadá, con participación del director general de la OMS, Lee Jong-Wook.

González García advirtió que “la única droga antiviral disponible hasta ahora contra esta enfermedad está bajo patente de un solo laboratorio” (se trata del Oseltamivir, producido por Roche bajo el nombre comercial “Tamiflu”). “Hemos hecho ya una compra, cuyas entregas ya comenzaron y continuarán hasta febrero de 2006 –señaló el ministro, quien no precisó qué cantidad de medicamentos incluye esa adquisición–, y nos planteamos alternativas de producción local o en asociación con otros países, más allá del régimen de patentes.”

“En la Argentina hay cuatro laboratorios con certificación para producción del antiviral; ninguno de ellos lo está vendiendo al público. Uno de esos cuatro (Roche) tiene la patente. Hemos establecido contacto con todos ellos y con laboratorios internacionales que disponen del principio activo”, dijo el ministro.
Según González García, “la producción de antivirales requiere tecnologías complicadas, con las que sólo cuentan algunos países; estamos en contacto con algunos de éstos, que no son el del laboratorio que posee la patente” (Suiza). González García anunció que el lunes se reunirá con José Saraiva Felipe, ministro de Salud de Brasil, país que ha liderado en América latina la producción de medicamentos por fuera del régimen de patentes, lo cual lo llevó a conflictos con Estados Unidos en la Organización Mundial de Comercio (OMC).

En cambio, puntualizó el ministro, “la producción de vacunas contra esta enfermedad podría afrontarse en la Argentina desde laboratorios públicos”.
Precisamente hace una semana se efectuó el Tercer Encuentro por la Producción Pública de Medicamentos y Vacunas, promovido desde varias universidades públicas: allí se planteó “disminuir la alta capacidad ociosa de los laboratorios de producción pública”.

En cuanto a la propagación de la gripe aviaria, Jorge Amaya, titular del Servicio de Sanidad Animal de la Nación (Senasa), subrayó que “la Argentina no tuvo ni tiene influenza aviaria” y que “desde 1998, pusimos en marcha nuestro plan de contingencia, que incluye relevamientos continuos de nuestras poblaciones de aves, incluidos los animales silvestres. De hecho, hace tres meses hicimos un simulacro de aparición del virus en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, al que concurrieron también especialistas de Chile, Brasil y Perú”. Además, Amaya anunció “la prohibición total de la importación de mascotas, para la cual ya regían medidas de cuarentena”.

Amaya puntualizó que el riesgo de que la gripe aviaria llegue traída por aves migratorias es limitado porque “la Argentina no recibe migraciones de este a oeste sino de norte a sur, a lo largo del continente americano”. Por otra parte, “en nuestro país no se dan las condiciones que, en el Extremo Oriente, propiciaron el contagio a humanos, es decir, la crianza de animales muy en contacto con el hombre. Si bien tenemos también crianza de traspatio (gallineros), en la mayoría de los casos se trata de empresas con tecnología desarrollada, lo cual hace muy poco probable la trasmisión a humanos”.

González García, por su parte, observó que “no hay que apurarse a comparar una eventual pandemia con las que tuvieron lugar en el siglo XX, ya que la capacidad científica y productiva de las naciones es muy diferente, y funciona una red mundial coordinada por la OMS: por eso, el brote de SARS (síndrome respiratorio agudo) de 2003 en Extremo Oriente pudo ser controlado”.

El ministro anunció “la intensificación de la campaña de vacunación contra la gripe para los grupos de riesgo, que corresponde iniciar en marzo del año que viene”. La vacuna contra la gripe común no previene contra el H5N1, pero contribuye a que no haya personas infectadas a la vez por la gripe aviaria y la gripe humana, lo cual aumenta el riesgo de mutación de aquel virus. “En los últimos años, aumentó muchísimo la cantidad de personas vacunadas contra la gripe”, aseguró el ministro. “Nos proponemos que esta conciencia colectiva se incremente. Habrá vacuna disponible para todos los grupos de riesgo; en realidad –comentó–, el último año quedaron dosis sin utilizar, porque no todos se vacunaron.”

Página 12, 19/10/05