México: Quieren sacar del garaje a universidades patito

México: Quieren sacar del garaje a universidades patito
Los rectores de universidades privadas del país recomiendan que el gobierno federal y los diputados brinden recursos a estas escuelas, pues el servicio que prestan beneficia a los estudiantes más pobres

Ante la proliferación de escuelas patito o de garaje, el gobierno federal y los diputados federales debieran autorizar recursos para que esas universidades mejoren sus instalaciones, propusieron rectores de las universidades privadas.

Esta recomendación fue del rector del Sistema del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, Rafael Rangel Sostmann, quien afirma que sólo de esta forma se puede mejorar no sólo la infraestructura con la que cuentan estos planteles, sino también la capacitación de profesores y el que vayan mejorando la calidad con que imparten sus clases y el servicio.

Debido a que miles de jóvenes en el país ya no encuentran un lugar dentro del sistema de educación pública, el rector del instituto Tecnologico de Monterrey y ex coordinador del proyecto educativo en la administración del presidente Vicente Fox recomendó destinar presupuesto público a los cientos de instituciones particulares, mejor conocidas como patito o de garaje para que puedan mejorar las condiciones en las que ofrecen sus servicios.

Sugirió que la entrega de presupuesto público se haga a través de becas los estudiantes o de una inversión directa en esas "universidades", bajo esquemas de compromiso para que busquen acreditaciones sobre los programas de estudio, la plantilla de profesores, así como en la mejora de sus instalaciones, es decir que cuenten con bibliotecas, talleres, servicio de cómputo e internet.

De acuerdo con cifras de la propia Secretaría de Educación Pública (SEP), entre el año 2000 y el 2005 la matrícula de jóvenes atendidos por el sector privado pasó de atender 29 por ciento a 33 por ciento del total de jóvenes en la licenciatura. Si la referencia se toma desde hace 20 años, ese sector duplicó sus servicios, con tasas de crecimiento anual promedio de 6 por ciento .

El rector Rangel Sostmann afirmó que más que "estar presionando y persiguiendo" a esas escuelas, "vamos a ayudarles porque se trata de `universidades` a las que asisten los hijos de las familias que no tienen con qué pagar una buena educación, son cuotas muy bajas, Su economía les alcanza para pagar esa calidad del servicio que reciben".

Indicó que es la "única" manera de enfrentar "el problema de la falta de espacios dentro del sistema público y el dejar a los jóvenes en la calle, sin alternativas de educación; así como la baja calidad de miles de instituciones que ofrecen sus servicios en casa o garajes".

El rector de la Universidad Iberoamericana, José Morales, respalda la iniciativa pero afirma que el financiamiento público debe tener limites: "Sí, hay que ayudar a las instituciones, pero sólo aquellas que no tienen como fin el lucro".

La advertencia es para cuidar un asunto "ético" y no "comercial", incluso de aquellas instituciones que se han instalado en casa o garajes, que sólo imparten una o dos carreras, pero que "lo único que buscan es ganar dinero. Para esas instituciones no debe haber ayuda".

Morales Orozco, presidente en turno de las 22 universidades privadas más grandes del país que están incorporadas a la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), pide distinguir, incluso, entre esas "universidades".

"A esas instituciones no les interesa tener un mínimo de calidad. Les interesa tener clientela y hacer negocio, y por eso no tienen profesores calificados, no procuran buenas bibliotecas, ni un mínimo de instalaciones. De entrada a esas instituciones yo no les daría un reconocimiento de validez oficial". Eso mismo pide que haga la Secretaría de Educación Pública.

Ambos rectores coinciden en que la "proliferación" de estas instituciones patito se debe a la falta de recursos públicos para que las universidades públicas pudieran crecer. "Se trató de mejorar la calidad que ofrecen controlando su crecimiento, lo cual suena lógico, pero no resolvieron el problema de los jóvenes que se quedan sin un espacio", explica el rector Rangel Sostmann.

Ante esta propuesta, el presidente de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados, Salvador Martínez della Rocca, expresa su rechazo a destinar recursos públicos a "instituciones patito que han hecho del conocimiento una mercancía. Lo venden sólo es un fraude. Responden más a las necesidades de empresa que a las de la nación".

El diputado perredista afirmó que las universidades patito son un asunto privado y como tal son ellos los que "deben buscar las alternativas" para salir de esa condición de baja calidad en sus servicios.

Enfatizó que en lugar de invertir para "sacar adelante" esas empresas privadas, el Estado "tiene que hacer una gran inversión en educación pública, que además sea laica y gratuita".

Al respecto, el investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Roberto Rodríguez Gómez señala que esta propuesta de invertir en las universidades patito ha dado resultados exitosos en países como en Estados Unidos.

Aclaró que no fueron recursos públicos los que se destinaron a ese sector, sino que fueron empresarios o consorcios con interés en invertir en la educación superior los que desarrollaron una estrategia de "compra de esas instituciones patito y las mejoraron. La idea fue siempre de la del negocio más sencillo: comprar barato y vender caro. Así fue como desaparecieron las instituciones de garaje, que luego se complementó con un sistema nacional de acreditación".

En la experiencia latinoamericana, refirió, se encuentra Chile, en donde en la década de los 90 se aplicaron recursos públicos a esas instituciones y los resultados ahora son "mixtos". "Las universidades privadas no tienen niveles apreciables de calidad y las instituciones públicas reprochan la disminución de recursos por parte del gobierno".

El investigador del Centro de Estudios sobre la Universidad, señaló que en este momento una propuesta como la del rector del Tec de Monterrey es "impensable".

Sin embargo, no descarta que en los próximos años haya una iniciativa nacional que busque recursos en el sector empresarial o de la banca internacional para mejorar a estas escuelas que ofrecen servicios educativos a un sector de la población que no encuentra lugar en las universidades públicas.

El Universal, 25/10/05