Eduardo Subirats: "La globalización, fenómeno tan brutal como la Conquista"

Eduardo Subirats: "La globalización, fenómeno tan brutal como la Conquista"
Eduardo Subirats, escritor, académico y filósofo
La reducción de la historia a espectáculo esta planificada

El autor de Viaje al fin del paraíso asegura que América Latina padece las consecuencias devastadoras de este fenómeno mundial, el cual ha recibido el respaldo de los medios de comunicación, sobre todo de la televisión

Bajo la bandera de la globalización, América Latina vive en la actualidad un fenómeno de colonización "tan brutal en sus consecuencias culturales destructivas como la conquista española e infinitamente más devastador", asegura el filósofo y ensayista Eduardo Subirats (Barcelona, 1947).

En entrevista con La Jornada a propósito de la aparición en México de su reciente libro Viaje al fin del paraíso. Ensayos sobre América Latina y las culturas ibéricas (Editorial Losada), el también catedrático de la Universidad de Nueva York explica que esa colonización que padece el continente se presenta como un "sistema de devastación ecocida y como genocidio mediáticamente camuflado".

Puntualiza que los medios de comunicación electrónicos, y principalmente las televisiones corporativas globales, "no son medios de comunicación, ni de información. Son industrias que producen subjetividades públicas y globales a discreción".

Añade que la estupidez y la pasividad son las dos características más elementales de esos medios masivos, de esos "sujetos corporativamente diseñados."

El colaborador de La Jornada y autor de obras como El continente vacío (1995) y Culturas virtuales (2001) es concreto al explicar que los mass media hacen ininteligible lo inteligible al gran público, pues "los directores de las compañías de petróleo y los magnates de la industria de armamento saben muy bien por qué se lleva a cabo un genocidio en Irak y por qué los huracanes se han vuelto tan dañinos.

"Es decir, la reducción de lo social y de la historia a espectáculo está perfectamente preformateada, planificada y fetichizada como tal, como espectáculo.

"Este sujeto pasivo se pone de manifiesto hoy en una nueva figura de fatalismo histórico teledirigido: se contempla la mentira, la corrupción y el escarnio como algo natural. Y cada vez más como voluntad divina. Los medios de comunicación corporativos son, en este sentido, agentes de una regresión brutal de la humanidad."

-Ante ese contexto, ¿cree que algún día los mass media tomarán un rumbo más cercano a una "función social" que beneficie a la gente en lugar, por ejemplo, de sus anunciantes?

-Para que los grandes medios asuman una responsabilidad social tiene que existir una conciencia intelectual claramente comprometida contra el escarnio mediático de la "aldea global".

"Tendría que configurarse una conciencia intelectual pública con una agenda clara e inteligente de solidaridad social, responsabilidad histórica e innovación artística.

"Por ahora impera la lógica de los medios según la cual el Apocalipsis (la vieja utopía final del cristianismo) es irremediable. Los intelectuales sólo existen como figurines figurados de la cultura como espectáculo mercantil políticamente manipulado.

"La tesis de una televisión que asuma una responsabilidad intelectual, una actitud crítica e independiente, así como una reforma radicalmente democrática no 'vende', es un cómodo prejuicio de la corrupta burocracia que controla los medios como patrimonio feudal.

"Esto incluye a los académicos estadunidenses, los cuales defienden un concepto de cultura administrada y comercial como el único dios verdadero, lo mismo que antes hacían los misioneros evangelistas."

Necesaria, una elite intelectual intrépida

Acerca del tan acariciado proyecto de crear una televisión cultural latinoamericana, proyecto a debate en círculos académicos y universitarios en los meses recientes, Eduardo Subirats comentó que ignora cuáles son las "fuerzas reales y los vicios burocráticos" que están detrás de ese proyecto latinoamericanista.

Y apuntó: "un idea de estas dimensiones sólo será real si en ella actúan libremente y como una auténtica fuerza motriz un grupo de intelectuales y artistas lo suficientemente creativos, inteligentes e intrépidos como para hacer frente a los chantajes, presiones e intereses mezquinos de siempre.

"Sólo puede darse crédito a iniciativas que partan precisamente de esta verdadera elite intelectual que está siendo administrativamente y comercialmente asfixiada."

En su libro Viaje al fin del paraíso, el filósofo no duda en llamar a las cosas por su nombre para "desmaquillar" lo que otros siguen apuntalando, como es, por ejemplo, "la estrategia colonizadora de la actual globalización y del capitalismo global".

Como epítome de la herencia que lo hispánico deja al mundo, Subirats se refiere en su ensayo a la colonización de América, esa "hazaña de bandidos" que escenifica tal vez como ningún otro proceso colonizador lo que el autor acuña bajo el concepto de "violencia civilizatoria".

En entrevista, lamenta que las expresiones más audaces, más creadoras y más esperanzadoras del arte latinoamericano sean destruidas sistemáticamente "por la estupidez e inconsciencia de las autoridades locales: museos, críticos y administrativos, así como por el poder cínico e ignorante de los sistemas globales de comercialización, manipulación mediática y censura.

"En este momento estoy escribiendo un ensayo sobre un gran artista mexicano, innoblemente ignorado por esa burocracia de museos, revistas y no en último lugar por la propia prensa: Fernando Robles. Un gran artista, pero sólo un ejemplo de este sistema cultural corrupto."

-Son muchos los factores que pretenden agotar el espíritu de América Latina (destruir, someter, colonizar, globalizar, etcétera), pero ¿cómo describe la esencia de ese espíritu, cuál es su fuerza y cuál su debilidad?

-América Latina es un continente colonizado. Lo ha sido siempre, exceptuando momentos estelares, como la revolución de Tupac Amaru, la independencia bolivariana, la Revolución Mexicana o los movimientos populares e intelectuales de los años 60.

"Hoy, bajo la bandera de la globalización, vivimos un fenómeno de colonización tan brutal en sus consecuencias culturales destructivas como la conquista española, e infinitamente más devastadora como sistema de devastación ecocida y como genocidio mediáticamente camuflado.

"De esta manera, los indígenas, bajo cuya categoría se deben incluir los pueblos históricos de América y los pueblos de Africa trasladados al continente por el capitalismo esclavista, son ciertamente el último eslabón de este proceso de destrucción. Por consiguiente, los indígenas son quienes más duramente sufren las consecuencias."

Urge una renovación de la izquierda

A lo largo de las reflexiones vertidas en su libro Viaje al fin del paraíso, Eduardo Subirats se plantea una cuestión que le parece fundamental para tratar de afrontar los problemas contemporáneos: la renovación intelectual.

"Es una reflexión que yo mismo me hago en mi vida y en este libro, y para la que de todas maneras no tengo una solución a la altura de la crisis que vivimos."

El autor de Memoria y exilio (2003) es tajante al afirmar que "los 80 y 90 han sido años de un pensamiento light, de utopías más o menos baratas de emancipación por medio de Internet, de los espectáculos híbridos del posmodernismo estadunidense y de la deconstrucción de la razón capitalista en microdiscursos deterritorializados que no ponen nada en cuestión.

"Hoy estamos pagando las consecuencias de esta verdadera traición de los clérigos frente a la crisis contemporánea; lo pagamos bajo la forma de guerras y genocidios imperialistas, escarnio mediático global, destrucción biológica a gran escala y una crisis social de proporciones que no tienen precedente en la historia de la humanidad.

"Eso exige una renovación teórica. En primer lugar una renovación de la izquierda, una redefinición del socialismo y de la resistencia anticolonial.

"La situación exige una reformulación de la teoría crítica. El Tercer Mundo es el único punto de partida históricamente válido para esta revisión."

Eduardo Subirats visitará México en enero para presentar su libro Viaje al fin del paraíso, el cual ya se encuentra en circulación en librerías.

La Jornada, 07/11/05