Escritores contra la América que tortura

Escritores contra la América que tortura
Rushdie, Auster, Saramago y otros asisten a un acto del PEN con dos ex presos de Abu Ghraib

Palabras contra la tortura frente a dos hombres torturados. Autores como Salman Rushdie, Don DeLillo, José Saramago, Paul Auster, Edward Albee y Philip Gourevitch se reunieron el martes en la Escuela de Artes Cooper Union de Nueva York, convocados por la asociación internacional de escritores PEN, para denunciar la tortura frente a unas 500 personas, entre ellas dos ex presos de Abu Ghraib. Ambos, de origen iraquí, han denunciado al secretario de Defensa, Donald Rumsfeld. Acudían emocionados a un encuentro en el que palabras imaginadas hicieron aún más patente la realidad. El acto terminó con una declaración contra "una América donde se tortura".

El mundo fue testigo hace ya un año de las torturas perpetradas contra hombres como ellos en aquella cárcel iraquí. Y pese a los esfuerzos de la Administración de Bush por negar las evidencias de las fotos de Abu Ghraib, el destino quiso que el encuentro, planeado hace meses por el PEN, titulado Estado de emergencia, se celebrara la misma semana en que las denuncias contra Estados Unidos por torturas en su guerra contra el terrorismo vuelven a estar de triste actualidad.

"Parece increíble que este evento coincida con el descubrimiento de la existencia de cárceles secretas de la CIA y en la misma semana en que Bush está amenazando con ejercer su derecho al veto contra una enmienda que aspira a prohibir explícitamente la tortura", declaró Salman Rushdie, presidente del PEN, al abrir el encuentro.

Las infamias de la historia reciente, desde Guantánamo a la guerra de El Salvador, pasando por la Guerra Civil española, el Holocausto o la dictadura chilena fueron recordadas a través de las palabras de 16 escritores que se apoyaron en textos de otros autores para denunciar a su Gobierno e invitar a la reflexión.

Algunos, como el dramaturgo Edward Albee, se limitaron a describir, con la misma agudeza que puebla sus obras, "una muerte que nos enseña que, si no aprendemos de la historia, volveremos a repetir los mismos errores". Albee se refería al asesinato de Federico García Lorca.

La escritora mexicana Sandra Cisneros consiguió crear uno de los momentos más emotivos de la tarde al recitar en inglés y en español el poema de Eduardo Galeano Los nadies, "que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local. Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata".

Guantánamo, la primera cárcel que puso en evidencia los oscuros métodos de Estados Unidos en su "guerra contra el terrorismo", fue recordada por Emma Reverter, una periodista y abogada española, autora del libro Guantánamo, prisioneros en el limbo de la legalidad internacional. "Nuestro silencio y el de nuestros gobiernos nos hace cómplices" de lo que ocurre en lugares como Guantánamo, denunció Reverter, que dedicó a las víctimas de todas las guerras un poema de José Agustín Goytisolo titulado Nadie está solo.

La escritora Jessica Hagedorn leyó el espeluznante relato en primera persona de Owain al Shammari, un prisionero kuwaití de aquella cárcel liberado recientemente sin cargos después de tres años de internamiento y que tras declararse en huelga de hambre sufrió todo tipo de abusos mientras era obligado a comer.

No faltaron las palabras de un escritor siempre en lucha por los derechos humanos, el Nobel José Saramago, cuyo libro Ensayo sobre la ceguera, del que Colson Whitehead leyó un extracto, también conmovió a la audiencia.

Al finalizar, Emily Whitefield, de la American Civil Liberties Union, que defenderá a los iraquíes en el posible juicio contra Donald Rumsfeld, declaró: "Los escritores han unido su voz a las de quienes no queremos una América donde se tortura".

El País, 10/11/05