Alex García García: Bolonia para los hijos de los asalariados

Alex García García: Bolonia para los hijos de los asalariados
En respuesta al ex-rector de la Universidad del País Vasco
Respuesta al artículo de opinión publicado por el ex-rector de la UPV-EHU en EL CORREO a fecha 22-XI-05 sobre la Huelga del pasado día 17. (Ver artículo)

Estimado Pello Salaburu, como podrá comprobar, sus esperanzas se han materializado en estas líneas, en las que trataré de mostrarle tanto mis posicionamientos, como los de la organización a la que pertenezco, y por supuesto, otra verdad sobre el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES).

La convicción con la que personas de diferentes organizaciones hemos apostado por la información y la movilización en toda Europa, viene determinada en gran parte por nuestra conciencia de clase; la prole de un trabajador sabe como ninguna, cuales son las consecuencias de ciertas políticas aplicadas en diferentes sectores de la economía, una parte de la sociedad, se verá excluida de la universidad, no porque haya ninguna ley que se lo prohíba, sino porque jamás podrá contar con dinero suficiente para poder continuar estudiando, o porque en caso de contar con él, será gracias a un sacrificio aún mayor por parte de familia, o a un crédito a 20 años, como ese “idílico” modelo norteamericano que alguna gente, sin ruborizarse, nos pone como ejemplo. Y lo sabemos, Señor Salaburu, no por creencias, sino por algo mucho más científico, como es la lectura de diferentes documentos de quien realmente tiene el poder, que no es el pueblo, sino una pequeña parte de la sociedad, los grandes empresarios.

Tiene usted razón en que el EEES sienta las bases para que los títulos puedan ser reconocidos en otros países europeos, pero yerra profundamente si cree que esta es la base del conflicto; todo proyecto, por muy nefasto que sea, debe contener una parte mínimamente presentable sobre la que hacer propaganda, obviando las partes mas lesivas para la gente a la que se quiere convencer, expresado de otra forma, decirle lo que le puede parecer bonito a la gente, pero callar sobre lo que pueda atacar sus intereses particulares. Ha pasado de puntillas sobre el tema de la privatización, rebajándolo a una creencia infundada, y sin dar ni una sola prueba de que esto no será así, no podrá convencer a nadie sin argumentos, y precisamente, con el objetivo de que usted entienda, o al menos respete mi posicionamiento sin considerar que he sido manipulado, voy a expresarme sobre dos cuestiones.

1º-De las 140 titulaciones ofertadas actualmente, serán eliminadas 63, lo cual supone una reducción de un 45%; no sólo nadie ha invitado a las personas estudiantes de dichas carreras a dar su opinión al respecto, sino que si siquiera se les ha informado de nada, estamos hablando de un plan que se hace de espaldas al pueblo, a los estudiantes, incluso de espaldas a los profesores y las universidades. Si bien no viene detallado “en Bolonia”, esto es una consecuencia directa, es decir, hay una relación.

2º-En el "Acuerdo General sobre Comercio y Servicios ", aprobado por la OMC en el año 2000 se estipula la progresiva privatización de los servicios públicos para el comercio internacional. De hecho, hay un apartado especifico en el que se trata la educación, tal y como usted podrá comprobar si visita la página web de la citada organización.

Es conveniente añadir, que el gran capital monopolista europeo, reunido en la European Round Table (45 grandes compañías de Europa), en un informe del año 1989, afirmaba que “se considera a la educación y la formación como inversiones estratégicas vitales para el futuro de la empresa”.

Pero quizá, lo mejor para entender que pasará con las tasas, es leerse en la web de la Universidad de Oviedo el “Plan Estratégico de la Universidad 2005-2010” del rector, presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), Juan Vázquez, en el que el apartado 4.4.6 establece “la imputación progresiva de los costes reales a los usuarios finales”. Básicamente, dicho informe viene a decir lo que ya se está haciendo en otros países europeos, como Francia o Alemania, que progresivamente, se aumente el coste de la matricula universitaria, hasta que en un año determinado (2010), paguemos íntegramente los costes que ocasionamos; eso, significa la liquidación de la universidad pública, algo que las personas que salimos a la calle el día 17, no vamos a permitir.

En este sentido, una de las personas que mejor razonan la finalidad de todo este proceso, es María Teresa Alonso, responsable del EURES (INEM Europeo) que en una entrevista realizada por LNE el pasado 12-XII-04, afirmó que “En España la situación está muy mal, la tasa de paro es más elevada que en otros países, entre otras cosas porque nos sobran universitarios que en muchos casos tienen que irse fuera. Mucha veces los padres piensan que si sus hijos no estudian una carrera es una desgracia, pero no es así.”. En ningún momento despreciamos a quienes optan por la formación profesional o por ir al mercado laboral a vender su fuerza de trabajo, solamente estamos defendiendo el derecho a decidir, a que si se quiere estudiar una carrera, se pueda, independientemente del poder adquisitivo.

Señor Salaburu, al capital le sobran universitarios, y cuando las personas con menores recursos no puedan acceder a la educación una vez finalizado el proceso de privatización, ya no sobrarán por no estar matriculados. Una universidad a la que sólo la élite económica pueda acceder, no es otra cosa que una universidad elitista, y entiendo que usted ser sorprenda ante afirmaciones como esta, pero están bien fundadas nuestras  sospechas y temores.

3º-Sabe usted tan bien como cualquier profesor o estudiante universitario que, por mucho que se cambie la forma de evaluación, y ahora tengamos trabajos individuales, exámenes periódicos, laboratorios, las diferencias con el anterior modelo serán escasas, se ha cambiado todo para que no cambie nada. Un simple ejemplo, no ha habido variaciones significativas en el fondo de biblioteca, algo necesario si aumentan los trabajos individuales, eso significa, que ahora, tendremos que hacer trabajos con libros que nos veremos obligados a comprar, y no precisamente a precios subvencionados.

Son muchos los cambios necesarios, entre otras cosas, de mentalidad a la hora de trabajar, tanto de profesores, como de alumnos, y no creo que ayude a estos últimos, que estos nuevos modelos, en vez de introducirse en primer curso, se haga en segundo o con asignaturas sueltas tal y como ha sucedido en alguna facultad de la UPV/EHU. Se nos reconocerán los diplomas y títulos, y eso será lo poco que habrá cambiado, no hay más que ver el porcentaje de personas matriculadas en asignaturas que funcionan “a la europea” que continúan sin asistir a clase, preparándose la asignatura por libre con apuntes de otra persona o financiando a las academias.

Es necesaria una reforma en la enseñanza universitaria, en eso parece estamos de acuerdo, como estudiante, me mostraré partidario de cualquier nuevo plan que favorezca la crítica, la autocrítica, el ser capaz de analizar e investigar diferentes temas y explicarlos a los compañeros de clase, pero sólo si se cuenta con los estudiantes, cosa que ahora no se hace, y jamás al precio de la liquidar la enseñanza pública.

* Alejandro García García. Responsable de Organización de Izquierda Universitaria – Unibertsitateko Ezkerra

Rebelión, 27/11/05