Un informe mundial alerta sobre la mercantilización de la educación superior

Un informe mundial alerta sobre la mercantilización de la educación superior
El estudio aboga por que la financiación siga siendo responsabilidad del Estado

El primer informe mundial sobre la educación superior y su financiación, presentado hoy en la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), advierte de la expansión de instituciones académicas privadas cuyo único objetivo es la búsqueda de beneficios, aprovechando que los Estados no pueden asumir la demanda de estudios universitarios. Por ello, remarca la necesidad de políticas que garanticen la calidad y la equidad de la enseñanza universitaria.

El estudio ha sido elaborado por la Red Global de Innovación Universitaria, GUNI (en sus siglas en inglés), constituida por las cátedras Unesco, la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) y centros especializados en investigación universitaria de todo el mundo.

Bajo el título La Enseñanza superior en el mundo 2006. La financiación de las universidades, el estudio ha sido presentado en el marco de la II Conferencia Internacional de Barcelona sobre Enseñanza Superior, que reúne, entre hoy y el 2 de diciembre, a más de 300 representantes de universidades de 60 países.

Responsabilidad social

Los autores del informe alertan de que las instituciones privadas con ánimo de lucro que han penetrado en el mercado universitario no suelen tener la calidad requerida y, además, no se plantean ninguna responsabilidad social.

Este incremento de centros privados se produce por la presión que sufren las universidades por el aumento de estudiantes. En la última década, el número de universitarios ha pasado de 68,6 millones a 110,7 millones en todo el mundo. El mayor crecimiento se ha producido en países en vías de desarrollo, donde el número de estudiantes se ha duplicado, de 29,3 a 58,3 millones, mientras que en los países en transición han crecido de 8,5 a 12,2 millones.

Por países, el mayor incremento de alumnos se ha producido en los Estados Arabes (130%), seguido de la zona de Asia y el Pacífico (114%), de Africa (79%) y de América del Sur y el Caribe (74%).

Indices de privatización

El director ejecutivo del GUNI, Joaquim Tres, ha explicado que la tendencia a la privatización de la enseñanza superior tiene su origen en EEUU, pero que se está convirtiendo en una tendencia emergente en Africa, en países en transición como China, Vietnam, Rusia y países del centro y el este de Europa, así como en América del Sur y en algunos países asiáticos.

Dos de las más importantes empresas vendedoras de educación superior, que actúan de manera trasnacional y ofrecen tanto enseñanza presencial como a distancia, son Apollo Group y Laureate Education Inc., que, junto con las otras diez más potentes, alcanzaron un valor en bolsa de 40.000 millones de dólares en 2004.

Los países en vías de desarrollo tienen unos índices de privatización, del 70 y 80%, superiores, en muchos casos, a los de los países avanzados, según ha destacado Jandhyala B.G. Tilak, experto en educación universitaria de la India.

"Nos preocupa que esta privatización de la enseñanza superior lleva a la mercantilización de la educación, lo que no será beneficioso ni para las personas ni para los países porque la Universidad no es sólo la transferencia de enseñanzas, sino investigación y muchas otras cosas", ha apuntado Tres.

Interés público

El estudio subraya la necesidad de que la financiación de la Universidad continúe siendo responsabilidad del Estado, junto con otros agentes, ya que considera que es una parcela social demasiado importante para dejarla en manos de grupos empresariales para los que el interés público no es una prioridad.

Para hacer frente a esta situación, el informe recomienda nuevas estrategias para la financiación de las universidades que pasen por la colaboración de todos los agentes implicados, incluidos los alumnos y sus familias, a la hora de compartir los gastos.

Bruce Johnstone, uno de los expertos que han participado en el trabajo, ha defendido el que los universitarios puedan pedir préstamos que devolverán una vez hayan conseguido trabajo y que la financiación provenga de ayudas de donantes individuales e institucionales como sucede en EEUU y el Reino Unido.

Otra posible solución sería incrementar las tasas de las matrículas, la imposición de tasas de usuario —como ocurre en China—, la reducción de becas para estudiantes y la imposición de un máximo de alumnos con matrículas bajas.

El Mundo Universidad, 30/11/05