Entrevista Juan Gimeno, Rector de la UNED: «La UNED está notoriamente infrafinanciada»

Entrevista Juan Gimeno, Rector de la UNED: «La UNED está notoriamente infrafinanciada»
Recién llegado al cargo, cree que «la reforma de la LOU no ha contemplado adecuadamente» su universidad

La entrevista tiene lugar en casa de Juan Gimeno unas horas después de ser proclamado provisionalmente rector en primera vuelta (ya lo es de forma definitiva). Bajo la formalidad de la corbata, la chaqueta y las gafas del catedrático se adivinan la frescura y el compromiso del fundador de la ONG Economistas sin Fronteras.

Pregunta.— Dejando a un lado su triunfo, ¿diría que el sufragio universal es bueno para la UNED?

Respuesta.— Ha tenido una gran virtud: han sido muchas las personas que se han movilizado, que se han interesado por los problemas generales de la universidad. Obviamente, si la reforma de la LOU sale adelante, tendremos que debatir si mantenemos el sufragio universal porque la dispersión del alumnado hace muy complicado y caro el proceso electoral.

P.— Pero sólo fue a votar un 1,34% de los alumnos.

R.— Sí, hemos tenido más dificultades para llegar a ellos, porque están más dispersos. Los candidatos hemos utilizado Internet, hemos viajado mucho, hemos intentado movilizarlos... Si en las universidades presenciales hay índices bajos, en la UNED lo han sido más de lo deseable. Sin duda, tendremos que pensar en algún mecanismo que incentive la participación.

P.— ¿Qué clase de rector va a tener la UNED?

R.— Un rector muy ilusionado, abierto a escuchar y consciente de que hay una parte de la universidad que no le ha votado. Por tanto, un rector que debe dar muestras visibles de que es el rector de todos. Estaré encantado de incorporar a todo el que quiera trabajar por la UNED.

P.— ¿Cuál es la concepción de la UNED que trae Juan Gimeno?

R.— La clave del triunfo ha sido poner el acento en la ilusión, en las virtudes de la UNED, porque la autoestima estaba un poco baja y alguna candidatura ha hecho hincapié en lo mal que funcionaba todo. Yo he querido insistir en todas las potencialidades que tiene la institución: es la primera de España en número de alumnos, en prestigio internacional como universidad a distancia, en cursos de posgrado...

P.— Tiene una larga experiencia como gestor pero, ¿qué bagaje trae como fundador de Economistas Sin Fronteras (ESF)?

R.— Es algo parecido. Primero, la idea parte de un grupo de gente que piensa que yo puedo liderarlo. Segundo, se trata de ver cómo servir mejor a la sociedad. Y tercero, consiste en ir ilusionando a personas y moverse para conseguir recursos con los que hacer realidad las ideas.

P.— ¿Cómo evitar que los títulos de la UNED se consideren de segundo rango frente a los de las presenciales?

R.—Yo creo que los títulos de la UNED tienen un gran prestigio. De hecho, ya es un lugar común decir que estudiar aquí es más difícil y las empresas valoran enormemente el sacrificio que supone. Existe el peligro de que se piense que basta con montar una plataforma telemática para poner en marcha una universidad a distancia. Este tipo de universidades requiere un equipo docente formado y con experiencia y unos programas de investigación de calidad y rigor. Si no, acaban apareciendo los chiringuitos académicos que desprestigian al resto.

P.— ¿Me podría citar alguna universidad que considere ejemplar?

R.— Tenemos que aprender de muchas. Por ejemplo, en la implantación de un plan de acogida y seguimiento de nuestros estudiantes. Parte del fracaso y el abandono académico se debe a que a los alumnos no son conscientes de que es un esfuerzo importante. Compaginarlo con el trabajo y la familia es de un mérito impresionante, pero también de una dificultad alta.

P.— ¿Qué papel van a representar Juan Gimeno y la UNED en las reformas que va a afrontar el sistema universitario español?

R.— Tenemos que hacerle llegar al legislador que en la reforma de la LOU no se ha contemplado adecuadamente la UNED. Las mismas flexibilidades que se permiten para las comunidades autónomas son posibles en nuestro caso. Respecto al Espacio Europeo, creo que es la gran oportunidad que se reafirme a la UNED como referencia nacional e internacional, porque nuestro modelo ya pone mucho acento en el trabajo del alumno, en la tutorización... Además, al ser los títulos de grado más cortos, se acercan mejor a nuestro alumnado típico.

P.— ¿Qué valoración hace de la gestión universitaria de Educación?

R.— Estamos todavía a la expectativa. Me parece que la reforma de la LOU es muy moderada para no poner todo patas arriba. No obstante, hay algunos aspectos que nos gustaría a todos debatir más a fondo. Al final, sin embargo, dependemos más de nuestra gente y de la apuesta por la calidad que de las leyes.

P.— ¿Juan Gimeno se reconoce como rector progresista?

R.— Sí, sin ninguna duda. En todo caso, dejando claro que estas elecciones no se han marcado por ningún tipo de politización y que en mi lista de apoyos hay personas muy significadas de todas las tendencias políticas. Progreso es apostar por seguir avanzando y no anclarse en las tradiciones y el reto del Espacio Europeo nos va a ayudar a progresar.

P.— ¿Los déficits actuales de la UNED se deben a infrafinanciación o a mala gestión de los recursos?

R.— Más lo primero que lo segundo, está notoriamente infrafinanciada. La enseñanza a distancia utiliza mejor los recursos y es más barata que la presencial. Sin embargo, el alumno se queja, con razón, de que paga los mismos precios públicos que cualquier otro y, en cambio, tiene la sensación de recibir menos servicios y menos subvenciones.

Por parte de la Administración Central, la subvención media que recibe un alumno de la UNED es cuatro veces inferior a las de las demás universidades. Por otro lado, tenemos que sentarnos con todas las comunidades para convencerlas de que la UNED también es, en parte, suya, porque sus alumnos son ciudadanos de cada comunidad y porque los centros de la UNED son un instrumento para la formación y la actualización de conocimientos de sus ciudadanos y un cauce de actividades culturales.

P.— ¿Cuál será su gran reto?

R.— Si tengo que elegir uno, sería mejorar el servicio que la UNED presta a sus alumnos y a la sociedad.

P.— ¿Y el primero?

R.— Varias cosas a la vez, pero lo primero es garantizar una financiación suficiente por parte de la Administración del Estado y solucionar la necesidad de espacios adecuados.


D.N.I.

Nacido en Madrid en 1950, es catedrático de Economía Aplicada desde 1986. Fue vicerrector de la UNED (1986-1987) y de la UIMP (1988-1989). También ha ocupado los cargos de secretario general técnico del Ministerio de Educación (1989-1991), secretario general del Instituto Cervantes (1991-1992) y director del Departamento de Economía Aplicada de la UNED en dos periodos distintos.

El Mundo Universidad, 30/11/05