Harold Pinter convierte su discurso del Nobel en un alegato contra Bush y Blair

Harold Pinter convierte su discurso del Nobel en un alegato contra Bush y Blair
Hospitalizado en Londres por su cáncer de esófago, Pinter ha grabado un discurso sobre la verdad y la mentira en el que ha pedido que Bush y Blair sean juzgados por sus crímenes de guerra.

"¿A cuánta gente tienen que matar antes de que sean calificados de asesinos de masas y criminales de guerra?". El premio Nobel de Literatura Harold Pinter no se refería ayer con estas palabras a ningún dictador tercermundista, sino a Tony Blair y a George W. Bush, cuya invasión de Iraq ha sido, en su opinión "un acto de bandidaje", por lo que "es justo que les lleven a un tribunal internacional", aseguró el dramaturgo británico en su discurso de aceptación del Nobel, grabado en vídeo y exhibido ayer en la Academia Sueca.

Harold Pinter sufre cáncer de esófago y se encuentra hospitalizado en Londres, razón que le impidió viajar a Estocolmo a recibir el premio y a pronunciar el discurso previo a la ceremonia de entrega el próximo sábado, un discurso que comenzó con una frase paradójica respecto a lo que vendría: "No existe un límite preciso entre lo real y lo que es irreal, entre lo que es verdad y lo que es falso".

Sentado en una silla de ruedas y haciendo un gran esfuerzo, el flamante Nobel de Literatura habló con energía sobre El arte, la verdad y la política, título de su discurso que, como es tradición de la Academia Sueca, tuvo una duración de 45 minutos. "En 1958 yo escribí que no había límites precisos entre lo real y lo irreal, la verdad y la mentira. Las cosas no son necesariamente ni lo uno ni lo otro, todo puede tener algo de verdad y de mentira. Yo sigo defendiendo esta afirmación en lo que se refiere al arte; no obstante, como ciudadano no puedo decir lo mismo. Como ciudadano tengo que hacerme la pregunta: ¿qué es verdad y qué no es verdad?", señaló el autor en el vídeo, visto por 470 personas que colmaron la sala de conferencias de la Academia Sueca.

Con su estilo sencillo y serio, Harold Printer habló sobre la diferencia de lo que se considera verdad en el drama y en la vida real. "La verdad en el drama es siempre difícil de aprehender, su propia búsqueda es compulsiva, y se convierte en la propia meta de la misión. A veces uno se tropieza con la verdad en la oscuridad, pero pronto se da cuenta de que en la dramaturgia hay muchas verdades. Estas se retan entre sí, se reflejan en sí mismas, se ignoran, se ciegan. A veces uno cree que tiene la verdad en sus manos, pero de repente ésta desaparece".

El creador de El dormitorio, Fiesta de cumpleaños, El amante y hasta 29 obras teatrales recibió el diagnóstico de cáncer de esófago en el 2002. Sin embargo, esta situación no le ha impedido seguir con su ejercicio de escritor y activo defensor de los derechos humanos y crítico con la guerra. En su discurso de ayer en la Academia Sueca hizo un repaso sobre la política de EE.UU. en América Central, región que conoce bien. "EE.UU. ha apoyado todas las dictaduras de derecha del mundo tras la II Guerra. Sus crímenes han sido sistemáticos, constantes y viciosos, pero pocos hablan de ellos". "Han ejercido una manipulación clínica de su poder a través del mundo -prosiguió- enmascarándolo como una fuerza del bien universal". "Ha sido un brillante ejercicio de hipnosis", añadió.

Para condenar los bombardeos de Iraq, el premio Nobel de Literatura, leyó el último párrafo del poema de Pablo Neruda Explico algunas cosas, de la obra España en el corazón. Tras entonar las frases "y una mañana todo estaba ardiendo, y una mañana las hogueras salían de la tierra, devorando seres, y desde entonces fuego…", subrayó que deseaba "expresamente dejar claro que de ninguna manera quiero hacer una comparación entre la España republicana con el Iraq de Saddam Hussein". "Cito a Neruda, simplemente, porque no he encontrado en ninguna otra poesía actual una expresión tan contundente contra los bombardeos a civiles", añadió.

Entre el conmovido auditorio destacaba el editor de Pinter, jefe de la editorial Faber & Faber, Stephen Page, que representará a Harold Pinter en la ceremonia de entrega del premio en la Casa de Conciertos de Estocolmo el próximo sábado.

La Vanguardia, 08/12/05