México: Por ley, toda universidad del país tendrá que probar que su enseñanza es de calidad

México: Por ley, toda universidad del país tendrá que probar que su enseñanza es de calidad

A partir del próximo año todas las universidades públicas y privadas estarán obligadas a someterse a una revisión periódica de la calidad académica de sus programas educativos, a fin de cerrar todos aquellos establecimientos que carezcan de la calidad necesaria para la enseñanza superior.

Así lo dispone la reforma a las leyes General de Educación y para la Coordinación de la Educación Superior, que aprobará esta semana el Senado de la República, con el propósito de frenar el crecimiento “anárquico” de escuelas “patito”.

La reforma senatorial ya tuvo su primera lectura y será un dictamen a discutir esta semana, la última del periodo de sesiones, a fin de ofrecer mayor certidumbre de que las instituciones educativas donde se estudia una carrera profesional cuentan con la calidad necesaria, independientemente de sus años de servicio o si son públicas o privadas.

Fue el senador priista Carlos Chaurand Arzate, también vicepresidente del Senado, quien propuso esta reforma, con base en los principios dictados por la UNESCO para que la educación contenga los estándares de calidad necesarios.

La propuesta de Chaurand fue respaldada por los integrantes de las comisiones unidas de Educación y Cultura, y de Estudios Legislativos, y elimina el carácter “voluntario” de la evaluación para convertirlo en obligatorio, por lo cual ninguna institución de enseñanza superior, ya sea pública o privada, será ajena a este proceso de calificación.

Además, respalda el trabajo que realizan el Centro Nacional para la Evaluación de la Educación Superior (Ceneval) y el Consejo para la Acreditación de la Educación Superior (Copaes).

El trabajo de estas instituciones, establece, “ha sido a todas luces insuficiente para contener el fenómeno negativo” de las escuelas de baja calidad, “dada la naturaleza voluntaria por parte de las instituciones para someterse a estos procesos”; de ahí la necesidad de “pasar a un régimen de acreditación obligatoria”.

La reforma incluye un nuevo capítulo a la Ley para la Coordinación de la Educación Superior, en el cual dicta que las instituciones de educación superior autónomas, “tienen obligación de realizar autoevaluaciones periódicas de la calidad de sus programas y servicios.

“Con los mismos fines, las autoridades educativas que correspondan tienen la obligación de realizar evaluaciones periódicas a las instituciones de educación superior que dependan de ellas”.

Además, las instituciones con facultad de otorgar el Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (RVOE) “tienen la obligación de realizar evaluaciones periódicas a las instituciones a las que hayan otorgado este reconocimiento, con el objeto de identificar deficiencias y retroalimentarlas, a fin de que las puedan superar.

Para las escuelas privadas, dicta que deberán someterse a evaluaciones periódicas para obtener el RVOE o conservarlo, pero advierte que de no cumplir con los requisitos de calidad y, por lo tanto se les retire el RVOE, “deberán suspender de inmediato los servicios educativos en los programas y servicios y no podrán reanudarlos hasta que cuente con la evaluación necesaria”.

La Crónica de Hoy, 12/12/05