Bush reconoce por primera vez que fue a la guerra con datos erróneos

Bush reconoce por primera vez que fue a la guerra con datos erróneos
El líder culmina su serie de discursos para explicar lo que pasa en Irak a los ciudadanos
El presidente norteamericano insiste en que no se arrepiente y que volvería a hacerlo.

George W. Bush reconoció ayer que la información de los servicios de inteligencia con la que justificó la invasión de Irak era errónea. Sin embargo, y después de aceptar su responsabilidad por haber llevado a su país a la guerra, reiteró que lo volvería a hacer.

En el último de sus cuatro discursos previstos para antes de las elecciones parlamentarias que hoy se celebran en Irak, el republicano admitió por primera vez de forma tan clara que los informes sobre armas de destrucción masiva en Irak y la vinculación entre Osama Bin Laden y el régimen iraquí no eran del todo ciertos. «Es verdad que mucha de la información de inteligencia resultó ser errónea. Como presidente soy responsable de la decisión de estar en Irak y también lo soy para arreglar lo que estuvo mal reformando nuestras capacidades de inteligencia», dijo en un discurso televisado desde el think tank Woodrow Wilson International Center for Scholars en Washington.

Bush no dudó en compartir esa responsabilidad al señalar que otros países y también líderes demócratas creían como él que Sadam tenía armas de destrucción masiva.

Cambio de estrategia

Con esta cambio de actitud, al entonar este parcial mea culpa, la Casa Blanca culmina la estrategia que puso en marcha semanas atrás a la vista de la creciente oposición a la guerra que se ha desatado entre los estadounidenses y que ha llevado su popularidad a niveles mínimos.

Según diversos analistas políticos, el presidente se quiso mostrar más humano, menos arrogante, y dejar claro que no vive aislado de la realidad y que comparte la preocupación de sus compatriotas. Sus asesores le aconsejaron que cediera ante las evidencias que han demostrado que los servicios secretos se equivocaron. No obstante, y como hizo días atrás, se mantuvo firme en su decisión de derrocar a Sadam y volvió a repetir que su país y el mundo son ahora más seguros.

Y todo parece indicar que esta estrategia le ha dado buenos resultados. La serie de discursos ofrecidos en las dos últimas semanas para explicar lo que está pasando en Irak ha dado sus frutos si se atiende al sondeo de la CNN/USA Today y Gallup difundido el martes, según el cual el nivel de aprobación de su gestión está ahora en el 42%, cuatro puntos por encima del registrado en noviembre. También descendió el número de ciudadanos que opinan que la invasión fue un error, ahora un 48 % frente al 54 % del mes pasado.

Consciente de la ansiedad que se extiende por su país por el alto número de bajas estadounidenses en el frente, que suman ya 2.140, el mandatario pidió paciencia. «Es de esperar que las elecciones vengan seguidas de días de incertidumbre. Va a llevarles tiempo formar un gobierno. El trabajo que queda por delante necesitará la paciencia de los iraquíes y la nuestra», indicó Bush antes de subrayar que el Ejército «no puede, ni lo hará, abandonar Irak hasta que alcancemos la victoria».

Críticas demócratas

El presidente señaló que estos comicios «son una parte vital de una estrategia más amplia para proteger al pueblo americano de la amenaza del terrorismo». Asimismo, indicó que el ejemplo de Irak, que será dijo la «única democracia constitucional del mundo árabe», inspirará a otras naciones de Oriente Medio desde «Damasco a Teherán», dos de los países de la lista negra.

Desde el Partido Demócrata criticaron que insista en vincular el 11-S y el terrorismo con la guerra en Irak y lo presionaron para que diga cuánto tiempo más estarán allí las tropas. En un carta firmada por 41 senadores demócratas le pidieron que explique de forma clara cuál es su plan para Irak más allá de estas elecciones.

La Voz de Galicia, 15/12/05