Nochevieja blindada en Francia

Nochevieja blindada en Francia
El Gobierno despliega a 25.000 policías y gendarmes por todo el país para evitar nuevas explosiones de violencia en los suburbios
La quema de vehículos es habitual en la noche de San Silvestre

A pesar de la relativa tranquilidad de los suburbios franceses, dos meses después de la explosión de violencia que se saldó con 9.071 coches quemados, las autoridades del país vecino han optado por un impresionante despliegue policial para el último fin de semana del año. Desde el viernes se han movilizado 25.000 policías y gendarmes en toda Francia, 4.500 de ellos en la capital, con la única misión de "disuadir y prevenir cualquier acción violenta".

Según precisiones del Ministerio del Interior, oficialmente "no hay una inquietud particular", pero todo el mundo tenía estos días la vista puesta en el departamento (provincia) 93, al que pertenece la localidad de Clichy-sous-Bois (Seine-Saint-Denis) donde estallaron los incidentes el 27 de octubre con la muerte accidental por electrocución de dos adolescentes que creían ser perseguidos por la policía. Los actos de protesta se transformaron rápidamente en acciones de guerrilla urbana con un rosario espectacular de coches quemados, mobiliario urbano, autobuses e incluso escuelas. Un espectáculo para las cadenas de televisión de todo el mundo que "por si acaso" montan guardia desde hace días en las afueras de París.

Balcones muy buscados

"A este paso los balcones del 93 alcanzarán la cota de los del Vaticano" ironizaba el responsable de una asociación, lamentando de paso la presencia desde hace varios días de las televisiones extranjeras y agencias de prensa internacionales. "Los suburbios franceses se venden bien" reconocía un reportero de la televisión austriaca, convencido de que este año también se iba a repetir la tradicional quema de coches de la noche de San Silvestre.

Nadie sabe por qué, pero desde hace 10 años el incendio de vehículos se ha convertido en tradición en algunos barrios conflictivos. La Nochevieja del 2004 se quemaron en toda Francia 333 vehículos y lo habitual, según las autoridades francesas, es que ardan 100 coches diarios, sin que esto tenga "nada que ver con la violencia urbana".

Esta excepción francesa interesa a la prensa extranjera. El semanario suizo L'Hebdo ha abierto incluso una oficina en la localidad de Bondy donde se turnan sus enviados especiales para "comprender e intentar explicar el malestar francés". Un malestar que el Gobierno de París ha intentado minimizar pero sin anular el estado de urgencia ni el toque de queda para los menores en los lugares más conflictivos.

No se trata de colocar los suburbios "bajo estrecha vigilancia" dijeron las autoridades, pero ediles y funcionarios tenían previsto pasar la noche del 31 en vela. Las autoridades recordaron a los padres la obligación de ser vigilantes.

Fiesta en el portal

Las fiestas en los barrios pobres "son siempre momentos difíciles. Los que tienen dinero salen y los que no, se juntan en el portal del inmueble donde a veces se calientan los ánimos", comenta Nordine, un vigilante que estará de guardia hasta que se abran las escuelas.

Sin embargo, estos últimos días algunos de estos chavales parecían haber encontrado otro motivo de interés: la inscripción en las listas electorales para poder votar, en las próximas elecciones, contra el ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, que los trató de "gentuza".

El fenómeno aún no se puede evaluar, pero en todos los suburbios se han multiplicado las inscripciones de jóvenes de 18 a 30 años tras las campaña de las estrellas de los inmigrantes, como el rapero Joey Starr o el cómico Djamel Debbouze. En el 2007 quizá estos votos marcarán la diferencia.

El Periódico, 30/12/05