En marcha, boicot contra Coca-Cola

En marcha, boicot contra Coca-Cola

El año nuevo ha traído malas noticias para la mayor multinacional refresquera del mundo. Desde principios de enero, una incendiaria página de internet, www.killercoke.org, está propagando un boicot contra la Coca-Cola, a la que acusa, entre otras cosas, de financiar a los paramilitares en Colombia para atemorizar a los líderes sindicales y de vender bebidas en India con altos niveles de pesticidas, según denunció la Organización de Estudiantes para la Igualdad Laboral y Económica (Students Organizing for Labor and Economic Equality).

La Universidad de Michigan fue una de las que suspendieron la venta de Coca-Cola a sus 50 mil alumnos este 1 de enero, como informó mediante un comunicado, en el que anunció su decisión tras recibir y evaluar quejas de dicha organización estudiantil.

“Me alegra que nuestra universidad adopte una posición clara”, dijo a la prensa la estudiante Erin Keskeny, coorganizadora del boicot. “Renunciar a la Coca-Cola es un pequeño sacrificio para enviar una señal contundente”, señaló por su parte Lindsey Rogers.

En apenas dos semanas la multinacional ha dejado de ganar en la Universidad de Michigan 1.4 millones de dólares, que para la compañía, con una facturación anual de 23 mil millones de dólares, es un grano de arena. Pero el daño a la imagen corporativa podría ser mucho mayor, por lo que Coca-Cola se toma las acusaciones en serio.

Mientras la compañía promueve sus productos en más de 20 países con campañas publicitarias asociadas al Mundial de Futbol Alemania 2006, la central en Atlanta (Georgia) envió a expertos en relaciones públicas a discutir con los estudiantes en los comedores universitarios. Pero parece que este contraataque no está dando los resultados esperados y miles de estudiantes se están uniendo en al menos una decena de universidades de Estados Unidos, Canadá y Gran Bretaña.

Esta cifra podrá multiplicarse en las próximas semanas si acierta en sus cálculos Edgard Páez, líder del sindicato colombiano que aglutina a los 2,500 trabajadores de la Coca-Cola en ese país, quien estima que “por lo menos, unos 1,000 universidades y colegios universitarios de todo el mundo piensan unirse a la campaña mundial” contra el consumo de esa bebida.

“Hay procesos en marcha en universidades y centros educativos de Estados Unidos, Canadá, Italia, Irlanda y el Reino Unido que deben decidirse en estos días, pues es a principios de año cuando se renuevan o no los contratos de suministro de alimentos y bebidas. Sólo en el Reino Unido el proceso del veto al consumo de Coca-Cola está en marcha en 536 universidades. Además, esperamos que se nos unan otras organizaciones sociales en los próximos meses”, subraya Páez.

Bajo el lema “Porque amo la vida no tomo Coca-Cola”, el sindicato colombiano inició hace dos años la campaña internacional contra el consumo de la bebida no alcohólica más consumida en el mundo. Además, la central tiene abiertos cuatro juicios contra la multinacional en EU, en los que la acusa de haber empleado a grupos paramilitares de ultraderecha para asesinar, entre 1992 y 2002, a nueve sindicalistas que trabajaban para la firma en Colombia, así como de perseguir e intimidar a otros empleados.

Tiendita demandó y ganó a la gigante

Raquel Chávez, propietaria de una tienda de abarrotes ubicada en la punta de un cerro en la delegación Iztapalapa, venció a la gigante Coca-Cola, a la que denunció por incurrir en prácticas monopolistas. A la dueña de la tiendita no le gustó que el distribuidor de la refresquera le prohibiera vender otras marcas, principalmente Big- Cola.

Por ello en 2003 denunció a Coca-Cola ante la Comisión Federal de Competencia (CFC). Ese organismo le dio la razón a doña Raquel y aplicó una multa de 150 millones de pesos (15 millones de dólares) a embotelladores de Coca-Cola por caer en prácticas monopolistas.

En México la empresa ha enfrentado costosas demandas por incurrir en actitudes monopolistas. La autoridad antimonopolios de México ha impuesto a la empresa estadunidense Coca-Cola 68 millones de dólares en multas, las mayores de su historia por la ley antimonopolios, como resultado de demandas presentadas contra la refresquera.

La Crónica de Hoy, 17/01/06