La UE antepone sus negocios a los derechos humanos, denuncia Human Rights Watch

La UE antepone sus negocios a los derechos humanos, denuncia Human Rights Watch

La organización Human Rights Watch (HRW) denunció ayer que la UE está subordinando los derechos humanos a favor de acuerdos comerciales o de medidas contra el terrorismo en sus relaciones con países como Rusia, China o Arabia Saudí. En su informe anual, presentado en Washington, esta ONG asegura que 2005 estuvo marcado por "la tendencia continua a subordinar los derechos humanos a los intereses políticos y económicos".

HRW declaró que había "una indecente competición" entre los líderes de Francia, Reino Unido y Alemania por ver quién conseguía estar más cercano al presidente de Rusia, Vladímir Putin, a pesar de su falta de respeto a los derechos más básicos en Chechenia. Para la organización, la Unión Europea "no está a la altura de las circunstancias".

La UE también ha fracasado "estrepitosamente" a la hora de atajar la práctica de EE UU de "hacer desaparecer a supuestos terroristas", informó HRW. En las 544 páginas de su Informe Anual 2006 se constata a su vez que "nuevas evidencias han demostrado que en 2005 los malos tratos y torturas formaron parte de una estrategia de contraterrorismo de la Administración de Bush".

Kenneth Roth, director ejecutivo de HRW, denunció en rueda de prensa que "la política de abusos de EE UU está socavando la vigencia de los derechos humanos en todo el mundo". "La lucha contra el terrorismo es fundamental para la causa de los derechos humanos", añadió, "pero el uso de tácticas ilegales contra supuestos terroristas no sólo es profundamente equivocado, sino también contraproducente". Roth afirmó que las tácticas ilegales estimularon el reclutamiento de terroristas, desmotivando la colaboración ciudadana y creando un grupo de detenidos no perseguibles judicialmente.

Roth concluyó que en 2005 se demostró con claridad que el maltrato de detenidos por parte de Estados Unidos no podía ser reducido a "unas pocas manzanas podridas", sino que reflejaba una opción política deliberada tomada por los más altos líderes.

El País, 19/01/06