Google se enfrenta al Gobierno de EE UU al negarse a revelar las búsquedas de sus usuarios

Google se enfrenta al Gobierno de EE UU al negarse a revelar las búsquedas de sus usuarios
Microsoft, Yahoo y AOL han optado por no enfrentarse a los tribunales y facilitar la información

Google se niega a cumplir una orden de la Administración Bush que obliga a revelar los términos de búsqueda de sus usuarios. El Departamento de Justicia de EE UU ha pedido que tanto Google como Microsoft, Yahoo y America Online (AOL) entreguen su base de datos con millones de registros de las búsquedas que efectúan sus usuarios. Con esta medida se quiere perseguir a los operadores de páginas de Internet que permiten que los niños vean pornografía.

La Administración del presidente George W. Bush ha solicitado a un tribunal federal de San José, en el estado de California, que fuerce al buscador líder de Internet a cumplir con una orden que supondría revelar cuáles fueron los términos de búsqueda de un amplio número de usuarios, según informa la página de tecnología News.com. Concretamente, la fiscalía pide una muestra al azar de un millón de direcciones de Internet, accesibles a través del motor de búsqueda de Google, así como un millón de búsquedas realizadas en el buscador a lo largo de una semana.

Google, por su parte, ha contestado en un comunicado que se resistirá "vigorosamente" a esta petición. La petición del Departamento de Justicia forma parte de los intentos de defender el Child Online Protection Act, una iniciativa de 1998 que busca penalizar a los operadores de páginas de Internet que permiten que los niños vean pornografía.

La Unión Americana para la Defensa de los Derechos Civiles (ACLU), el grupo más grande de estas características en el país, interpuso una demanda contra esta medida, bajo el argumento de que atenta contra la libertad de expresión protegida en la Primera Enmienda.

Un abogado de ACLU ha señalado a News.com que Microsoft, Yahoo y AOL recibieron idénticas peticiones a las de Google, pero optaron por cumplirlas en lugar de enfrentarse a los tribunales.

El País, 20/01/06