Andalucía: La Hispalense planea jubilar a partir de este año a más de 300 profesores titulares y catedráticos

Andalucía: La Hispalense planea jubilar a partir de este año a más de 300 profesores titulares y catedráticos
El plan garantiza a los que se retiren anticipadamente el 100% del salario hasta los 70 años

La Universidad de Sevilla ha elaborado el informe jurídico del plan para incentivar la jubilación anticipada con el que pretende renovar casi el 10% de la plantilla docente que supera ya los 60 años. 125 profesores están obligados a retirarse en los próximos cuatro años al cumplir los 70, edad máxima de jubilación. El plan, que llegará al Consejo de Gobierno a finales de febrero y estará listo antes de primavera, va dirigido a ellos y a otros 200 docentes que al retirarse recibirían un incentivo económico que les permitirá conservar el 100% de su salario hasta los 70 años. Sólo la mitad de las prejubilaciones previstas harían ahorrar a la Universidad de Sevilla cinco millones de euros que se reinvertirían en contratar a nuevos profesores jóvenes.

No es sólo una preocupación de la Hispalense la avanzada edad de la plantilla docente universitaria. El plan que se pondrá en marcha el mes que viene sigue la estela de las universidades de Cádiz y Córdoba, que ya han empezado a regenerar la edad media de los departamentos universitarios andaluces. Según datos de la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa, más del 30% del profesorado universitario supera los 50 años y sólo un 3% está por debajo de los 30.

Aparte de esos 125 docentes de entre 65 y 69 años (55 catedráticos y 70 titulares), cien profesores más alcanzarán la edad mínima de jubilación (65 años) de aquí a 2010, pudiendo beneficiarse del plan si deciden retirarse ahora. Otros 100 docentes, en cambio, que están en torno a los 60 años podrán marcharse con el 100% de su salario siempre que hayan cumplido 25 años de servicio, requisito que cumple la mayoría.

La Universidad de Sevilla espera que al menos la mitad de estos profesores se acoja al plan de jubilación anticipada, según explicó la pasada semana el vicerrector de Planificación Docente, José Pedro Paúl. Esto supondrá un ahorro para la universidad de más de cinco millones de euros, cantidad que podrá reinvertirse en la contratación de profesores más jóvenes. El objetivo de la Hispalense es llevar a cabo un recambio generacional en los departamentos que más lo necesitan. "Por cada dos catedráticos que se jubilen, nosotros podemos contratar a un nuevo ayudante", señaló el vicerrector de Planificación Docente.

La perspectiva de que en los próximos cuatro años se produzcan jubilaciones masivas es una de las razones por las que la Universidad de Sevilla ha elaborado este plan ahora, para que el relevo de profesores sea gradual y haya tiempo de preparar a los nuevos docentes noveles.

Los departamentos más envejecidos de la Hispalense son sobre todo los de Humanidades. El docente más joven de Historia de América, por ejemplo, tiene 51 años. En áreas como Historia, Derecho, Física o Económicas, que antaño tuvieron mucha demanda de alumnos, no se ha contratado un profesor nuevo en los últimos 20 años. También es el caso de Matemáticas, que ha pasado de tener siete grupos de Primero a sólo tres en la actualidad.

La edad media de algunos departamentos, como el de Expresión Gráfica en la Edificación, de Arquitectura, es de 65 años. "Otras materias, como Álgebra, no necesitarán tantos profesores porque la media está en torno a los 40 años, así que tendrán docentes suficientes para las próximas dos décadas", aclaró Paúl.

Choque generacional

Por otra parte, este nuevo proyecto podría potenciar las diferencias de criterios entre los más veteranos y los que acaban de llegar, aunque un portavoz de la Universidad niega que vaya a producirse un choque generacional, dado que "en los planes de estudios de la Hispalense las asignaturas están muy fragmentadas y no suele haber encontronazos por una misma materia".

En una institución como la Hispalense, en la que la experiencia es el valor fundamental no todos han recibido con buenos ojos el reciclaje de los veteranos. La Universidad de Sevilla piensa que la receptividad del profesorado a jubilarse no será la misma en todos los casos, aunque los cambios en la enseñanza que se avecinan podrían motivarles a dar el paso. El Espacio Europeo de Educación Superior que la UE quiere poner en marcha en 2010 supondrá una transformación radical en el paradigma docente que hará que el número de horas presenciales baje y se incrementen en cambio las tutorías del profesor.

Este giro pedagógico, aseguran fuentes de la Hispalense, implicará "más trabajo del alumno y del docente" e impulsará indirectamente la renovación paulatina de la plantilla de profesores. "A muchos veteranos no les compensará readaptarse al nuevo sistema después de más de 40 años dando clases según un mismo esquema", advirtió el vicerrector de Planificación Docente.

El problema que se le plantea a los profesores más longevos es que la pensión de jubilación para un funcionario les supone perder el 50% de su salario. "Si cobraba 3.000 euros al mes, al jubilarse se quedaría con poco más de la mitad, por eso muchos apuran hasta el final", explica un portavoz de la Universidad.

El nuevo plan acaba con esa merma económica porque se les ofrecerá a los docentes la diferencia entre la jubilación máxima autorizada y lo que seguiría ganando el profesor si siguiera en activo hasta los 70; una vez lleguen a la edad máxima pasarían a cobrar la pensión. La Hispalense tiene cerca de 4.200 profesores y 125 departamentos de los cuales 57 tienen una media de edad superior a los 50 años, según la memoria de Investigación de 2003.

La vieja Historia Moderna

A algunos alumnos de Historia, sentados el pasado viernes en las escalinatas de su facultad, no les extrañaba que los profesores del departamento de Historia Moderna sean más viejos que los de Historia Antigua o Medieval. "Los apuntes son los mismos de un año para otro. Los fotocopiamos de cursos anteriores, subrayamos lo que ya está subrayado porque el profesor suele repetir la misma historia", dice Pedro antes de entrar a un examen.

Sin embargo, la historia no es la misma para todos. Luis Navarro, catedrático de Historia de América en uno de los departamentos más longevos de la Hispalense, está a un año de la jubilación obligatoria y se pregunta con cómo quedará su cátedra cuando se ponga en marcha el Espacio Europeo de Educación Superior en 2010. "Esta materia sólo existe en la Complutense de Madrid y aquí", dice, "no la hay en ninguna universidad europea, así que quizá seamos absorbidos por una licenciatura más global".

Los incentivos para prejubilarse le parecen bien pero él, que tendrá que abandonar el próximo curso, aún quiere saber cómo readaptarse al nuevo sistema educativo. "He oído mencionar la prejubilación a muchos compañeros. Es posible que algunos lo dejen por razones personales o porque quieran investigar con más comodidad, pero pocos lo harán por miedo a los cambios que vienen".

"La profesión de profesor universitario a estas edades tiene mucho de vocacional", reconoce Luis Humberto Clavería, director del departamento de Derecho Civil e Internacional, de los más grandes de la Universidad, "aunque le reconozco que estoy más cansado que hace 30 años". La regeneración de la plantilla, tal y como lo plantea la Universidad, "es un pilar fundamental", aunque recuerda que también lo es Juan Antonio Carrillo Salcedo, Antonio Balón Martínez y los otros 38 profesores eméritos que, superados los 70 años de jubilación obligatoria, siguen acudiendo a sus clases cada mañana.

El País Universidad, 23/01/06