La OIT vincula el paro al auge del populismo latinoamericano

La OIT vincula el paro al auge del populismo latinoamericano
Alerta sobre un posible deterioro de la confianza en la democracia

El director general de la Organización Internacional del Trabajo ha denunciado en Davos que el aumento del paro y la precariedad laboral están dando alas al populismo en los países latinoamericanos y a la desconfianza de sus ciudadanos en la democracia.

El reciente auge del populismo en América Latina, con la victoria de Evo Morales en Bolivia y la creciente influencia del venezolano Hugo Chávez, se debe al problema del desempleo. Es lo que sostiene Juan Somavía, director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). "El paro explica el voto de los indígenas en el continente, así como los recientes desarrollos electorales. Según nuestras fuentes, tres de cada cuatro latinoamericanos tienen miedo a perder el empleo este año. Hay un sentimiento de precariedad muy grande en el mercado laboral", denunció. América Latina fue la región del mundo donde se registró en el 2005 el mayor incremento del desempleo, con un alza del 7,7%. La economía del continente necesitaría crecer cada año un7% para generar trabajo, cuando las previsiones apuntan a que este año lo hará en tan solo el 3,8%.

La situación de Sudamérica es débil, pero el conjunto del planeta sufre la paradoja del llamado crecimiento sin empleo.La economía global, que repuntó el año pasado un 4,3%, no consiguió crear un número de puestos de trabajo suficiente, según este organismo. La OIT recordó que en general el desempleo está en sus máximos niveles y continúa creciendo.

En los últimos diez años, el paro creció oficialmente más del 25% y afecta hoy a cerca de 192 millones de personas en el mundo. De estos desempleados, la OIT calcula que 86 millones, o sea, cerca de la mitad del total, son jóvenes cuyas edades están entre los 15 y los 24 años. Las estimaciones apuntan a que sería necesario crear cerca de 40 millones de empleos cada año a lo largo de la próxima década solamente para satisfacer la demanda del número creciente de trabajadores que buscan empleo. Para Somavía, si no se pone remedio, las consecuencias pueden ser muy serias y repoducirse una desconexión entre los ciudadanos y el sistema institucional, "con el peligro de que éstos lleguen a pensar que la democracia no responde a sus expectativas".

También se puede crear una "desconexión entre la sociedad y la globalización, ya que muchos corren el riesgo de no percibir sus beneficios". Por ello, según la OIT, se debe impulsar un modelo de crecimiento laboral basado en el desarrollo de las comunidades locales y dar más importancia a las pymes.

Por su parte, los sindicatos también se mostraron muy críticos sobre la economía global, en contra del optimismo imperante en el Foro Económico de Davos. En particular, la central International Confederation of Free Trade Unions denunció "el obsceno incremento de los salarios de los directivos, que en Estados Unidos ya representan 300 veces el salario medio de los trabajadores". Asimismo, la central criticó que en los últimos 20 años los impuestos pagados por las compañías de los países de la OCDE han caído un 50%, con lo que "el peso fiscal cae cada vez más sobre los individuos".

La Vanguardia, 30/01/06