Richard Hatcher: Inglaterra: Cuando las barbas de tu vecino veas pelar...

Richard Hatcher: Inglaterra: Cuando las barbas de tu vecino veas pelar...

La privatización de los servicios públicos es una política clave de la economía global neoliberal . El instrumento para abrir los servicios públicos estatales al sector privado es el Acuerdo General de Comercio y Servicios (GATS). Pero el gobierno Laborista británico ya se ha adelantado ofreciendo sus servicios públicos al sector privado, incluyendo los servicios educativos estatales. Esto anticipa lo que se pretende que ocurra en otros países.

Les daré un ejemplo de una de estas empresas educativas con ánimo de lucro (education-for-profit-companies). Se llama Serco. Su negocio consiste principalmente en contratos militares, administrando instalaciones del Ministerio Británico de Defensa y de otros países de la OTAN. Emplea a 34.000 personas en 36 países. En el Reino Unido opera el sistema militar que advierte de ataques con misiles. Dirige el establecimiento militar que fabrica las armas nucleares Británicas. Ahora se ha introducido en el emergente mercado de la educación escolar.

  • Serco se ha hecho con la dirección de los departamentos de educación de dos ayuntamientos. Estas Autoridades Educativas Locales (a partir de ahora AELs) proveen de una gama de servicios a las escuelas y emplean a algun@s profesores/as.
  • Serco también lleva a cabo cientos de inspecciones en escuelas. La mayoría de las inspecciones escolares las realizan empresas privadas contratadas por el gobierno.
  • Serco también es un destacado proveedor de cursos para profesores. Casi cada vez que el gobierno crea una nueva política educativa –cómo enseñar a leer y escribir, cómo utilizar las tecnologías de la información- ofrece los contratos a compañías privadas para que formen al profesorado.
  • Y Serco también participa en los programas de formación para directores, incluyendo la “Capacidad profesional” (Performance Management) del profesorado – donde profesoras y profesores tienen que competir por incrementos salariales relacionados con el desempeño de su profesión.

El hecho de que una mu ltinacional cuyo origen está en los contratos de defensa haya decidido involucrarse en la educación escolar es una clara muestra de que se ha convertido en un mercado que ofrece importantes beneficios.

El Nuevo Laborismo quiere ver más privatizaciones. Hace pocos meses Tony Blair dijo ”Deberíamos ser mucho más radicales respecto al papel del estado como regulador antes que proveedor... Deberíamos .... propiciar la entrada de nuevos agentes en el mercado escolar..."

Un área que quieren desarrollar es el de empresas privadas dirigiendo escuelas estatales, como en los Estados Unidos. Esto aún no sucede en Inglaterra porque no es suficientemente rentable. Las empresas quieren verse libres de las regulaciones que rigen las escuelas, incluyendo la libertad de emplear profesorado y controlar su paga y condiciones laborales. El gobierno no puede arriesgarse aún dada la oposición de los sindicatos de profesores/as, pero ya ha recorrido parte del camino con su nueva política de Academias.

Las Academias son nuevas escuelas secundarias estatales dirigidas por patrocinadores (business sponsors). Hasta la fecha han abierto 12, pero pretenden abrir 30 sólo en Londres y, a la larga, una en cada ciudad. Las Academias no están sujetas a las regulaciones normales, ni a las AELs, son libres para decir su currículo, no están obligadas a reconocer a los sindicatos. Las academias están generosamente financiadas por el gobierno, y el patrocinador tiene que invertir 3 millones de euros. A cambio se les entrega el control de la escuela, incluida la contratación de profesorado y de otro tipo de personal. De momento no pueden hacerlo con ánimo de lucro –tienen otras razones. Algunos lo hacen para mostrar su apoyo al Laborismo. Una está dirigida por un millonario inmobiliario, se especializa en estudios empresariales (business education), incluyendo la práctica de compra de acciones y valores. Otras dos academias están dirigidas por un multimillonario vendedor de coches que es un fundamentalista cristiano. Cree en el creacionismo y las escuelas lo enseñan en su currículo de ciencias. Pero pronto este grupo de filántropos millonarios agotará sus recursos y entonces el gobierno tendrá que permitir que las empresas dirijan academias a cambio de beneficios.

El gobierno no sólo quiere abrir el mercado del sistema escolar a la empresas privadas. Quiere animar a las propias escuelas a convertirse en empresas. La nueva Ley de Educación aprobada el pasado año autoriza a los colegios a crear empresas comerciales para ofrecer sus servicios e instalaciones a escuelas y comunidades. El líder del mercado es Thomas Telford, un instituto de secundaria que ya vende sus cursos de exámenes (examination courses) a través de la red a otros centros escolares. En poco más de dos años ha obtenido unos asombrosos beneficios de unos 10 millones de euros. El director ha utilizado los beneficios para patrocinar dos nuevas Academias, un paso más hacia su anunciada intención de establecer una cadena de escuelas con carácter propio.

¿Por qué está el gobierno tan entusiasmado con la privatización? Hay tres razones:

Primero, el gobierno está utilizando a las compañías privadas para dirigir su programa de “modernización”, para superar lo que consideran una resistencia conservadora y burocrática de profesorado y autoridades locales.

Segundo, el Laborismo ve en la competencia de mercado entre proveedores una manera de reducir costes y ahorrar dinero.

Tercero, el Laborismo quiere contribuir al desarrollo de una fuerte industria educativa británica que juegue un papel estelar en la economía global neoliberal de los servicios que hoy se está desarrollando y para la cual se ha encomendado al GATS que elabore el marco legislativo.

¿Cuáles son las consecuencias de la privatización? Mencionaré tan sólo dos: su impacto en la calidad de las prestaciones y en la democracia.

Suele argumentarse que la competencia en el mercado de la educación da como resultado una mayor eficacia. Lo cierto es que las empresas educativas con ánimo de lucro a menudo han mostrado su ineficacia. Hace un año el propio gobierno informó de que había inspeccionado 10 AELs privatizadas, de las cuales sólo una fue calificada de satisfactoria.

La democracia local es una característica importante de la educación en Inglaterra. Las empresas privadas se quejan de lo que consideran interferencias de los miembros elegidos que forman parte de las AELs. Quieren control comercial, no influencia pública. En algunas escuelas, como ya he dicho, a los patrocinadores de las academias se les ha concedido una mayoría suficiente para ejercer el control a expensas de los representantes de profesorado, familias y AELs.

De esta manera en Inglaterra la escuela como servicio público se está convirtiendo en una "asociación pública-privada"; una asociación entre empresas privadas y un gobierno facilitador (probusiness) de mercados. El dinero público se destina a beneficios privados.

Quiero resaltar que lo que está ocurriendo en Inglaterra no es una aberración anglosajona: es un laboratorio para toda Europa. Gobiernos y empresas de toda Europa están siguiendo el proceso de cerca para ver qué pueden copiar. En Alemania ya lo podemos ver con el papel que compañías como Tertelsmann están jugando para cambiar el sistema escolar. Desde luego es difícil imaginarse esto en un país como Francia, pero también nos resultaba difícil de imaginar en Inglaterra hace diez años.

Por supuesto, nada ha ocurrido en Inglaterra comparable a las huelgas masivas de Francia de este año. Existe la creencia bastante extendida de que la de educación escolar debería ser un servicio público, no un mercado rentable para empresas privadas. Pero el paso de la oposición a la resistencia activa ha sido escaso. Esto es sobre todo un fracaso de la izquierda oficial, especialmente de los líderes sindicales. Se oponen a la privatización con palabras, no con acciones. Se han dado algunas enérgicas campañas locales contra la privatización de algunas AELs por parte de profesoras/es, sindicatos y madres/padres, pero ninguna ha conseguido evitarlo.

Una campaña exitosa no puede limitarse a defender lo que existe. Los defensores de la privatización alegan que favorece la prestación de servicios, la innovación y la responsabilidad (accountability). Sus afirmaciones no son convincentes, pero su crítica a los servicios que se prestan en la actualidad nos sitúa ante el reto de desarrollar una alternativa radical que pueda ganarse el apoyo popular.

La Socialist Teachers Alliance es una corriente de opinión dentro de la National Union of Teachers. Trabajamos para construir una campaña nacional amplia y efectiva contra la degradación de la educación como servicio público, como parte de una campaña más ambiciosa contra la privatización del sector público. Dado que la privatización de la educción figura en la agenda Europea, necesitamos organizarnos contra ella a nivel europeo. En el Foro Social Europeo de París se han dado importantes pasos hacia la creación de una red de activistas y de organizaciones comenzando por la próxima convocatoria ( y a la consagración) de un día europeo de lucha a favor de la educación , y celebrando un Foro Educativo Europeo como parte del próximo Foro Social Europeo de Londres.

Boletín SUATEA, Nº 126, Diciembre 2003