Educación acortará las carreras para dar más peso a las prácticas

Educación acortará las carreras para dar más peso a las prácticas
Las titulaciones durarán tres años y exigirán un proyecto final que se expondrá oralmente
Tras el ciclo formativo habrá entre tres meses y un año de prácticas o dos de máster

La reforma de las titulaciones universitarias que prepara el Gobierno primará las prácticas, según confirmó ayer la ministra de Educación, María Jesús San Segundo, que aseguró que la idea es que las futuras titulaciones tengan una duración de entre tres y cuatro años como máximo, «porque una carrera no tiene que durar ni un mes más de lo que sea necesario, igual que en los demás países del Espacio Europeo de Educación Superior».

El proyecto que el Ejecutivo de Zapatero llevará al Consejo de Coordinación Universitaria la próxima semana incluye la obligación de que los universitarios realicen un proyecto de fin de carrera al final de su ciclo de formación y una exposición oral de éste si quieren obtener el título de grado, que será el que sustituya a las actuales licenciaturas y diplomaturas.

Los estudios universitarios tendrán una duración de tres años, al término de los cuales habrá dos opciones: hacer un curso práctico (de entre tres meses y un año) y luego el proyecto de fin de carrera, o bien hacer un posgrado de dos años (sólo excepcionalmente podrá ser de uno) y acceder así al título de máster.

Doctorado de tres años

El doctorado únicamente podrá cursarse tras el posgrado y si se han realizado 300 créditos, 60 de los cuales tendrán que ser de un máster. En total, el doctorado tendrá una duración media de tres años y dará acceso, como hasta ahora, al título de doctor.

Las carreras de Medicina y Arquitectura están reguladas por unas directivas europeas específicas debido a su duración particular (seis años en el caso de los médicos y cuatro más el proyecto en el caso de los arquitectos).

El proyecto de San Segundo modifica también el actual sistema de asignaturas y créditos. Hasta ahora, cada crédito equivale a diez horas de clase, pero con el fin de adaptarse a los estudios europeos antes del 2010 la universidad española contará en créditos europeos, que equivalen a entre 25 y 30 horas no sólo de clase, sino también de tiempo de estudio o del requerido para hacer trabajos por parte de los alumnos. Al final del año académico, lo que se requerirá son un mínimo de 60 créditos.

Autonomía

Por lo demás, el sistema que pretende implantar el Gobierno apuesta por la autonomía del profesor universitario, que deberá decidir el programa de la asignatura de común acuerdo con el departamento de la Universidad al que está adscrito, pero sólo deberá seguir unos requisitos mínimos y tendrá autonomía para decidir lo que imparte a sus alumnos.

La Voz de Galicia, 02/02/06