Un nuevo periodismo en los suburbios

Un nuevo periodismo en los suburbios

Cuando, en otoño pasado, estalló la revuelta en las banlieues francesas, periodistas de todo el mundo se apresuraron a llegar a las zonas calientes. Muchos se preguntaron cómo reflejar la compleja realidad de lo que estaba ocurriendo, pero, una vez apagados los incendios, volvieron a sus casas con la sensación de haber cumplido su misión. Ahí comenzó, sin embargo, la historia de una iniciativa periodística que está causando sensación en el mundo de la información: Se trata de un proyecto del semanario suizo L'Hebdo, de Lausana: cubrir de forma exhaustiva la realidad en una de las barriadas conflictivas y dar un papel en esa tarea a la propia población, es decir, democratizar la palabra. Esta publicación es la más influyente en francés de Suiza, se ha convertido en la niña mimada de periódicos y televisiones e incluso fue saludada como pionera del nuevo periodismo por International Herald Tribune.

El subdirector de L'Hebdo, Denis Étienne, comenta: "Todos nos llaman estos días, desde el New York Times hasta la BBC o la RAI". El ambiente en la redacción es triunfal. La razón la explicó a EL PAÍS Serge Michel, redactor jefe: "Cuando estallaron los disturbios buscamos la mejor manera de reflejar lo que pasaba. Normalmente, la inmersión de los periodistas en el terreno se reducía a un viaje de dos días. Nosotros queríamos ir más allá". Es así como tuvo la idea de instalarse a vivir por una temporada en un barrio caliente.

Alain Jeannet, director de la publicación, afirma: "Vivimos en una época de zapping informativo. Cambiamos sin cesar de temas sin reflexionar ni profundizar". Este análisis le llevó a autorizar un proyecto del que no pudo prever las consecuencias. "Al principio la idea fue tomada a broma", comenta Serge Michel. Una amiga de su mujer vive en Bondy, en los alrededores de París, y le propuso instalarse en esa localidad de 50.000 habitantes en el este de París. "Encontrar un piso allí", comenta Michel, "fue muy difícil, dado que la inmensa mayoría pertenecen a los servicios sociales de los ayuntamientos y no están en el mercado libre". Finalmente logró alojarse en los locales de un club de fútbol donde se vio obligado a dormir en una colchoneta tirada en el suelo. Una vez pasada la crisis, L'Hebdo se convirtió en el único medio de comunicación con una presencia constante en la zona, que continúa hasta hoy. Cada semana la revista publica reportajes que cuentan la vida cotidiana del barrio. Pero lo más revolucionario consistió en crear un blog o página de noticias en Internet (www.hebdo.ch/ bondyblog.cfm), que recibe 5.000 visitas diarias y es desarrollada por los propios habitantes. La combinación de técnicas tradicionales y nuevas tecnologías es la clave del éxito.

Esta participación es, según Alain Jeannet, "una nueva forma de democratización de la palabra, que ofrece a los medios de comunicación tradicionales la posibilidad de cuestionarse sus métodos y reinventarse". La experiencia se inició bajo el lema: Poner los pies en los suburbios antes que el trasero en los cafés de París. Los periodistas se instalaron en Bondy, de forma voluntaria y rotativa, en turnos de una semana. Según Le Monde, este reportaje, "fuera de todas las normas habituales", revoluciona los métodos de trabajo de la profesión.

Serge Michel reflexiona: "El blog cumple una función vital en estos barrios copados por islamistas, pues no hay vida social ni debates en los cafés. Primero, porque no hay cafés, y, segundo, porque, si los hubiera, las mujeres no podrían entrar en ellos". Es así como el blog se ha convertido en el único lugar donde estas mujeres pueden hablar libremente de un tema tabú como el sexo. Pero no todo fue un camino de rosas. A Serge Michel le propusieron participar en una tournante, o violación colectiva; Paul Ackermann sufrió un ataque con gases lacrimógenos, y la periodista Sabine Pirolt fue amenazada de muerte.

"La élite del periodismo trabaja en política internacional", se inflama, "y para ellos los suburbios no existen. Sólo cogen el tren para ir al aeropuerto". Según Michel, en Bondy "todo el mundo tiene historias que contar, pero la prensa local no les escucha". El periodista suizo se muestra poco optimista respecto al futuro de su trabajo. "En 20 años nuestros diarios no existirán tal como los conocemos", reflexiona, "pues la prensa gratuita e Internet nos van a borrar del mapa a mediano plazo". Lo positivo serían ciertos bloggers que "son tan buenos que superan a las agencias de noticias". Es el caso de Riverbend o Salaam Pax, dos bloggers iraquíes. Salaam Pax ha terminado contratado como corresponsal del diario inglés The Guardian. El proyecto actual de L'Hebdo es llevar a Lausana a seis jóvenes problemáticos de Bondy y formarlos para que sean capaces de continuar animando el blog mientras Michel prepara un libro sobre su experiencia que será publicado en abril. Su título, como no podía ser de otra manera, será Bondy blog.

El País, 06/02/06