México: La UNAM recibe un millón de solicitudes de patente

México: La UNAM recibe un millón de solicitudes de patente
En 2003, las peticiones del extranjero fueron superiores a los 12 mil, refiere

Anualmente se pide patentar un millón de inventos y con ello su registro al padrón, informó Carmen Álvarez Buylla-Roces, coordinadora de Propiedad Intelectual de la Coordinación de la Investigación Científica (CIC) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

La funcionaria mencionó que cada vez más los especialistas pretenden ingresar sus innovaciones de desarrollo científico, debido, entre otras cosas, a las leyes y normas que rigen a las universidades, así como a las fuentes de financiamiento que estos adelantos generan.

En una conferencia sobre propiedad intelectual, Álvarez Buylla-Roces precisó que de acuerdo con el último informe del citado instituto, en 2003 las solicitudes de patentes extranjeras en México ascendieron casi a 12 mil y se otorgaron 5 mil 887. En tanto que a los residentes nacionales se les concedieron 121 de un total de 468 requerimientos.

Explicó que uno de los objetivos del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) es precisamente conceder derechos exclusivos de explotación a empresas, individuos, instituciones o centros de investigación, que idean o elaboran productos de aplicación comercial.

En tal sentido, continuó, la Coordinación de Propiedad Intelectual de la CIC trabaja para la construcción de una política integral en la materia con seminarios, publicaciones y un sitio en internet que próximamente se pondrá a disposición del público.

Ahí se brinda asesoría a los académicos para la evaluación y protección de sus resultados. Se cuenta con el apoyo del IMPI, con el cual se tiene un convenio y esto ha permitido gestionar con mayor rapidez las peticiones, señaló.

¿Qué es la patente?

Explicó que la patente es el título legal a través del cual un estado garantiza a su propietario los medios para impedir que otros fabriquen, usen o vendan su invención sin su autorización, en el área geográfica donde fue solicitada y por un tiempo de 20 años.

Es una vía para comercializar, agregar y asignar valor a un conocimiento.

Los requisitos para una concesión de este tipo son que el adelanto sea nuevo en el mundo, con empleo en la industria y que no resulte obvio. De hecho, se pueden incluir productos y procesos, además de nuevas aplicaciones de saberes ya conocidos, indicó.

Álvarez Buylla-Roces aseveró que las innovaciones son productos o servicios susceptibles de adaptación o distinto empleo, introducidos con éxito al mercado y, en este sentido, hay discusiones sobre si a las universidades les corresponde incluirse en esta labor.

Los perfeccionamientos se dan en las empresas cuando, a partir de la generación de conocimiento y tecnología, llegan a ser productos comerciales.

Las universidades, en coordinación con las firmas, deben presentar proyectos. Los centros de investigación trabajan más en el campo de las invenciones, y las innovaciones se dan en su mayoría en el terreno de la industria, destacó.

Carmen Álvarez Buylla-Roces subrayó que si uno tiene una creación y quiere resguardarla se debe realizar un procedimiento para ostentar la titularidad.

"No está protegida por el hecho de que sepa que es el autor original. Hay que hacer un trámite de registro y tener una respuesta por escrito".

Sin embargo, aclaró, el resguardo es territorial; es decir, si se solicita en México está vigente en el país, pero se puede reproducir, sin invadir los derechos, en cualquier otra parte del mundo, lo cual hace más complicado y caro un sistema de patentes, sobre todo para las universidades.

El Universal, 05/03/06