EEUU: Un millonario construirá en Florida la ciudad Ave María, sólo para católicos

EEUU: Un millonario construirá en Florida la ciudad Ave María, sólo para católicos
En la urbe, de 30.000 habitantes, se prohibirán la venta de preservativos y la pornografía
Las autoridades del estado aseguran que no aceptarán normas al margen de las leyes en vigor

«La vida es una batalla entre el bien y el mal, y yo no me voy a quedar en medio». La frase corresponde al multimillonario estadounidense Thomas Monaghan, fundador de la empresa Domino's Pizza y, desde hace unos meses, artífice de la que puede convertirse en la primera ciudad sólo para cristianos, de Estados Unidos.

Bautizada como Ave María la nueva urbe espiritual cuenta ya con una universidad propia, la única exclusivamente cristiana de los últimos cuatro decenios, un hospital y once mil viviendas repartidas a lo largo de cuarenta kilómetros en el estado de Collier (Florida). El proyecto urbanístico, financiado en gran parte por el propio magnate, que ha invertido 550 millones de dólares para su desarrollo, saltaba a las portadas de todo el país después de que un grupo religioso de Boston asegurara a la prensa que Ave María, que podrá albergar a una población de 30.000 habitantes, será una ciudad «exclusiva para creyentes, donde la trinidad del liberalismo (pornografía, anticonceptivos y aborto) quedará prohibida a sus habitantes». Las supuestas restricciones, incompatibles con las leyes de Florida, que permite las tres actividades dentro de su territorio, activaron enseguida la alarma entre los defensores de los derechos civiles, quienes rechazaron el proyecto por ser «una amenaza para la democracia». «Igual que los judíos no pueden ilegalizar el cerdo, ni los musulmanes el alcohol, tampoco los cristianos pueden hacer las normas por su cuenta», escribía en un periódico local el historiador californiano Jake Ramsey.

En plena controversia, el propio Monaghan, que pretende finalizar la primera fase de su ciudad antes del 2007, se apresuraba a salir a la palestra para aclarar que «Ave María será una ciudad para todos y únicamente se prohibirá la venta de anticonceptivos, porque va en contra de los principios de la Universidad». Un argumento que quizá no agrade a los fervientes cristianos dispuestos a pagar entre 125 mil y 500 mil dólares por su «pedazo de cielo en la tierra».

Defensor de la oración en las escuelas públicas y propulsor de la teoría del diseño inteligente, Tom Monaghan consiguió su propio milagro gracias a su empresa Domino's Pizza. Lo que comenzó en los años sesenta como un negocio familiar, un pequeño restaurante a medias con su hermano en la ciudad de Michigan, cuenta en la actualidad con más de 7.500 franquicias, 2.000 de ellas fuera de Estados Unidos.

Su cruzada al frente del imperio de la masa terminaba, sin embargo, en 1998, cuando vendía el 93% de las acciones de la compañía para poder dedicarse a su verdadera vocación: la difusión del mensaje de Jesús. Es en esta misión en la que Monaghan ha gastado millones de dólares, la mayor parte de ellos en la creación de empresas cristianas, como una radio católica, una escuela de abogados religiosa y hasta un servicio de citas por Internet, sólo para fieles seguidores de los diez mandamientos.

Pero de todos sus anteriores proyectos ninguno ha tenido la repercusión de la ciudad Ave María. Y es que, según la revista Time , el futuro de esta zona residencial importa incluso al Papa, Benedicto XVI, quien en varias ocasiones ha expresado su interés por el nuevo «pueblo de Dios».

La Voz de Galicia, 12/03/06