Castilla-La Mancha: El Campus de Albacete ha perdido un 25 por ciento de sus alumnos en siete años

Castilla-La Mancha: El Campus de Albacete ha perdido un 25 por ciento de sus alumnos en siete años

El Campus de Albacete ha perdido uno de cada cuatro alumnos con que contaba hace siete años. Así se desprende del Informe de Fiscalización de la Universidad de Castilla-La Mancha que la Sindicatura de Cuentas de la Comunidad publicó en el Diario Oficial de la Región a principios de mes.

Según este informe, que analiza el periodo comprendido entre el curso 1999/2000 y el 2003/2004, la Universidad perdió en este periodo un 16 por ciento de sus alumnos, cifra que se incrementa hasta el 23 por ciento si tenemos en cuenta el dato del presente curso.

Según este informe el Campus de Albacete es el más perjudicado por el descenso del número de alumnos que afecta a todas las universidades españolas y que está motivado fundamentalmente por el descenso de la natalidad que está llegando a las aulas universitarias.

De este modo, en el curso 1999/2000 el Campus de Albacete contaba con 11.059 alumnos, siendo el más numeroso de toda Castilla-La Mancha, seguido de Ciudad Real con 10.530, Toledo con 7.556 y Cuenca con 3.681. Tras el periodo analizado, Ciudad Real encabeza el ránking, pese a haber perdido un 10 por ciento de sus alumnos, con 9.377 alumnos; seguido de Albacete, que perdió más de un 16 por ciento de estudiantes, con 9.283; Toledo con 6.799, con un descenso del 10 por ciento; y de Cuenca que con 3.752 alumnos es el único Campus que ha incrementado ligeramente el número de alumnos (en torno a un 2 por ciento).

Según el dato facilitado por la propia Universidad, el presente curso académico el Campus de Albacete cuenta con 8.482 alumnos universitarios, lo que supone un descenso del 8,6 por ciento en los últimos dos años, sumando así una pérdida de alumnos cercana al 25 por ciento en los últimos siete ejercicios.

Volviendo al informe de fiscalización, la Facultad de Derecho es la que más alumnos ha perdido, casi la mitad, en sus dos titulaciones. De este modo, la Licenciatura en Derecho ha descendido desde los 1.177 estudiantes a 680 y la diplomatura de Gestión y Administración Pública pasó de 741 a 388 universitarios. Según los datos facilitados por la propia Universidad a este diario a principios de curso esta titulación había caído prácticamente un 30 por ciento en el número de estudiantes, por lo que el descenso sigue su marcha imparable.

También la Escuela Universitaria de Relaciones Laborales ha perdido la mitad de sus alumnos, pasando de los 829 del curso 1999/2000 a los 425 del 2003/2004.

Humanidades y Económicas, ambas con un descenso del 31 por ciento son otras de las titulaciones que han ido descendiendo en el número de alumnos paulatinamente. De hecho, Económicas pasó de tener 995 alumnos a 685 y Humanidades de 493 a 339.

Las ingenierías se han mantenido estables durante todo este periodo, con pequeñas variaciones o trasvases de alumnos sobre todo motivados por la implantación de la Ingenería en Informática o las especialidades de Industriales, aunque Forestales y Agrónomos sí que descendieron en el número de alumnos. También Empresariales bajó durante ese periodo con un descenso de alumnos del 8 por ciento en cinco años.

En el polo opuesto las titulaciones de las Ciencias de la Salud aumentaron notablemente el número de alumnos. En el caso de Medicina este incremento llegó motivado por la implantación de la titulación en Albacete, de modo que pasó de tener 160 alumnos en el curso 1999/2000 a los 461 del 2003/2004, una cifra que hoy en día permanece estable porque en esta titulación no se permiten más matriculaciones, contando con una nota de corte de casi ocho y medio. También la diplomatura de Enfermería incrementó ligeramente el número de alumnos, pese a que tampoco puede aumentar las plazas. En este periodo de cinco años pasó de 341 a 352 estudiantes. Magisterio también ha aumentado ligeramente los alumnos en cuatro de sus cinco especialidades.

El informe del Tribunal de Cuentas reconoce que 'aunque en términos generales la colaboración de la Universidad ha sido satisfactoria, en algunas áreas ha resultado insuficiente'.

Entre las limitaciones recogidas por el informe de fiscalización se encuentra que no se contó con la información solicitada relativa a los títulos propios impartidos por la Universidad, que existen discrepancias en los datos ofrecidos sobre el Personal de Administración y Servicios, o que no se ha podido efectuar la comprobación de los objetivos en materia de investigación, 'pues se denota falta de concreción o cuantificación de los objetivos de la actividad investigadora'.

El informe también da un tirón de orejas a la Universidad en aspectos como que no se ha facilitado una relación alfabética del Personal Docente e Investigador no funcionario a 31 de diciembre del 2003, 'por lo que existe una limitación para los trabajos de contraste y verificación, pues imposibilita efectuar el cruce de datos de la citada relación con la obtenida por el sistema Hominis, lo que daría como resultado el profesorado que, impartiendo clases no se encuentra dado de alta en nómina, percibe sus retribuciones por el capítulo 2 en concepto de conferencias'. Igualmente considera que existe una «insuficiencia de información sobre oferta universitaria, alumnos, indicadores de implantación y de rendimiento e ingresos, en referencia a las titulaciones propias y su desagregación por ramas de enseñanza.

Por último, la Sindicatura de Cuentas considera que la Universidad no ha facilitado el conjunto de indicadores de rendimiento de la calidad docente con los resultados obtenidos en su medición que permita la evaluación de la práctica docente.

En este sentido, la propia Universidad ha presentado unas alegaciones en las que asegura que 'siempre ha prestado la máxima colaboración'. En cuanto a las discrepancias sobre la distribución del PAS, la Universidad considera que esta circunstancia se produce por la peculiaridad de la institución académica ya que es multicampus donde coexisten los servicios centrales y los descentralizados.

También se defienden asegurando que la única base de datos válida de profesorado es la Hominis y que el Vicerrectorado de Investigación ha suministrado toda la información que se le ha requerido, así como que las actividades plasmadas en el presupuesto son las propias del vicerrectorado 'cumpliendo su misión en cada uno de los presupuestos anuales, sin que hasta ahora se haya tenido sugerencia alguna respecto a su falta de concrección y cuantificación'. Igualmente recuerdan que los organismos que financian los grupos investigadores tienen mecanismos de evaluación de los resultados obtenidos.

Terra, 24/04/06